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Archivo diario: 1 septiembre, 2017

Vajra

Vajra

En idioma sánscrito, la palabra vajra (pronunciada vashra) significa tanto ‘diamante’ como ‘rayo’.

  • vajra, en el sistema AITS (alfabeto internacional de transliteración sánscrita), en el que la letra jota se pronuncia como en el inglés John.1
  • वज्र, en escritura devánagari.1
  • Etimología: ‘lo duro’ o ‘lo poderoso’. Representa la dureza del diamante y la fuerza irresistible del rayo.1

En el hinduismo

En el hinduismo se llama así al arma de Indra, que fue realizado artesanalmente por Vishuá Karma (el artesano y arquitecto de los dioses) a partir de los huesos del rishí Dadhichi. Según la descripción en el Rig-veda (mediados del II milenio a. C.), el texto más antiguo de la literatura de la India, el vashra tenía la forma de un disco circular.1 Más tarde en los Puranas (primeros siglos antes de la era común) se lo describe como dos rayos transversales que se cruzan formando una equis. A veces se le aplica este nombre a armas similares utilizadas por varios dioses o seres sobrehumanos, o a cualquier arma mítica que puede destruir encantamientos o magias.

También se le llama maniu (‘ira’).1 Cuando está acompañado por apām (‘agua’) es un chorro de agua.2

También se llama vashra a los rayos eléctricos que caen del cielo, que se creía que evolucionaban a partir de la energía centrífuga del vashra circular de Indra cuando lo lanzaba contra un enemigo.

En la actualidad, el vashra es un arma simbólica religiosa de oro, consistente en una esfera con dos lotos a sus lados los que se prolongan en cinco o nueve rayos, habiendo siempre un rayo dispuesto de manera central.

En el budismo

En Tíbet, Bután y Nepal, el vashra tiene forma de campana1 y recibe el nombre de dorje, que también es el nombre comúnmente usado para el falo.3

Puede vérselo en la representación de numerosas deidades budistas.

Vajra o Dorje

El relámpago sagrado y el centro diamantino de los lamas

El vajra sus representaciones y simbolismos.

El vajra (o dorje en tibetano) se asocia al budismo tántrico, es el implemento que el lama o el maestro budista generalmente sostiene en su mano derecha. Representa autoridad espiritual y es denominado “cetro diamantino”. El vajra simboliza el punto central y sugiere centralidad, constituye el eje, la estabilidad y la imperturbabilidad, también esta asociado al Buda Akshobya el Buda azul cuyo nombre significa “inquebrantable” o “imperturbable”.

Antecedentes del Vajra

Aunque el Vajra se vincula particularmente al budismo tántrico, algunos antecedentes y referencias pre-budistas nos proporcionan una idea de las tempranas asociaciones que llegó a asimilar el símbolo del vajra tántrico.

Relámpago de Indra

En primer lugar significa relámpago o rayo, en particular el relámpago de Indra; de acuerdo con la mitología hindú, él es el rey de los dioses. Indra o Shakra, como a veces se le llama, es una antigua divinidad hindú. El es descrito y elogiado como el dios de la tormenta. En particular es el dios de las nubes oscuras de tormenta que traen consigo las lluvias de temporada, de las que depende la agricultura india. En el arte se representa a Indra como una figura robusta y poderosa, montado en un enorme elefante y sosteniendo con su mano derecha el relámpago o rayo, el vajra. La mitología hindú dice que el relámpago es lo más poderoso que pueda existir: no hay nada que pueda vencerlo o resistirlo -ni un arma ni una armadura ni nada-. El vajra es absolutamente irresistible. Indra utiliza esta irresistible arma para aniquilar a sus enemigos, los demonios de la sed y la sequía. Por lo tanto el término vajra significa, en primer lugar, relámpago, en particular el relámpago de Indra.

Asiento diamantino

Luego tenemos el termino vajrasana que significa “asiento diamantino” que en ocasiones se traduce como “trono diamantino”. Para poder entender lo que es el vajrasana tenemos que recordar que el Buda alcanzó la Iluminación a los treinta y cinco años en un lugar llamado Bodh-Gaya, en el estado de Bihar en India. De acuerdo con la tradición, el Buda despertó a la Realidad mientras se encontraba sentado al lado de un árbol. El punto donde se sentó al lado de este árbol ha sido conocido, desde este entonces como el “trono diamantino” o vajrasana. La tradición nos cuenta que se llama así debido a que se considera que todos los Budas anteriores, en los previos ciclos mundanos, han alcanzado la Iluminación sentados en ese punto axial.

 ¿Qué es el Vajra?

La palabra vajra posee un doble significado en sánscrito. En primer lugar significa relámpago o rayo, y en segundo lugar significa diamante. La mitología hindú dice que el relámpago es lo más poderoso que pueda existir y el diamante es la piedra preciosa más dura: corta todo pero nada puede cortarla, también es absolutamente puro e incorruptible y no se oxida como el hierro; además nada puede mancharlo y permanece puro aún debajo de millones de capas de polvo.

Descripción del vajra

En la iconografía budista, ya sea en dos o tres dimensiones, el vajra, a pesar de referirse a un relámpago o a un diamante, siempre aparece como una especie de rayo estilizado y nunca como un diamante.

En medio está formado por una esfera, saliendo de cada lado de ésta una flor de loto, algunas veces de cuatro pétalos y otras de ocho. De cada uno de los lotos se desprenden cinco rayos, de algunos vajras se desprenden nueve. Uno de los rayos forma el eje central, de tal manera que hay una biela que atraviesa todo el vajra. Los otros cuatro rayos se despliegan en las cuatro direcciones cardinales, después se curvan para unirse al rayo central nuevamente, en el que todos convergen. La parte de cada rayo más cercana al loto tiene forma de hoja, aunque, de hecho, no lo sea. Realmente se trata de la cabeza de una extraña bestia. En algunos vajras podemos distinguir esto de una manera clara, mientras que en otros se ha estilizado tanto a la bestia que no es posible reconocerla.

De esta forma observamos que el vajra consiste en cuatro elementos específicos: una esfera central, dos flores de loto -de cuatro u ocho pétalos-, dos conjuntos de cinco radios y la cabeza de una extraña bestia en los ocho rayos

Simbolismo de los elementos del Vajra

El centro

La esfera central representa la plenitud, la totalidad y la perfección. Por lo tanto, simboliza la Realidad. En el budismo mahayana la palabra que más se usa para denotar la Realidad es Shunyata que, de manera literal, quiere decir ”Vacuidad” o “Vacío”. Sin embargo Shunyata, no significa vacío en el sentido de la “vacuidad” o de la “nada”: se refiere al vacío en el sentido de que no hay nada que pueda identificarse con “esto” o “eso” por medio de la mente racional, no hay nada que pueda describirse como “ser” o “no ser”, “existencia” o “inexistencia”: la Realidad se encuentra más allá del pensamiento y del discurso.

Los lotos

Enseguida pasamos a analizar las flores de loto de cuatro u ocho pétalos. En un vajra encontramos una de éstas desprendiéndose de cada lado de la esfera central. Para entender lo que significan los lotos necesitamos observar la esfera central, la cual no sólo cuenta con un significado geométrico, sino que además representa algo también orgánico un huevo o una semilla. Esta porción central del vajra simboliza la Realidad como fuente (huevo, semilla) última de toda la existencia. El loto en general denota el nacimiento, el desarrollo, el crecimiento -especialmente crecimiento armonioso-. Por lo tanto, los dos lotos, que crecen en los dos lados opuestos de la esfera central, representan el surgimiento de la dualidad básica de la existencia, que surge de la Realidad indiferenciada; representan la división inicial y primordial de la Realidad en dos grandes polos, en dos grandes mitades, en dos grandes mundos.

El vajra, cuando era utilizado, era arrojado a los oponentes.

Nitin Kumar, en su artículo Implementos Rituales en el budismo tibetano , nos dice,

“Como un arma lanzada, el indestructible rayo ardía como una bola de fuego meteórica través de los cielos, en una vorágine de trueno, fuego y relámpagos.”


Las puntas abiertas del Vajra – Las armas de los Dioses

Las imágenes tradicionales del vajra lo representan como un eje de metal con tres, cinco o nueve puntas que emanan de flores de loto en cada extremo. Originalmente, de acuerdo con el antiguo texto hindú Rigveda, cuando Indra utilizaba su vajra , ésta tenía puntas abiertas.

La leyenda budista sugiere que Shakyamuni, el propio Buda, tomó el vajra de Indra y forzó sus dientes a cerrarse, transformándolo así, de un arma destructiva, a un cetro pacífico.

 

En el Tíbet se llama Dorje, en Japón – kongose, en China – dzingansi y Mongolia-Ochir. Se trata de un importante objeto ritual en el hinduismo, el budismo y el jainismo. A menudo vemos el vajra en la mano de Buda. Vajra representa un símbolo religioso como la Cruz para los cristianos y la media luna para los musulmanes.

En yoga, existe una postura llamada vajrasana, su significado es hacer el cuerpo fuerte como un diamante.

 

 

 

Como siempre, los objetos ancestrales o simplemente “antiguos”, son objeto de connotaciones esotéricas, hay muchos partidarios de estos temas, que dicen sobre el Vajra, que se trata de una poderosa arma de los antiguos dioses, o una imitación de la misma “un recuerdo”. Y en algunos casos, su mal uso produjo la desaparición de algunas civilizaciones.

Este objeto aparece, igual o similar, en diferentes mitologías, en casi todas aquellas en que los dioses arrojaban rayos, incluso dicen que algunos de estos eran radioactivos.

 

 

Según algunos “estudiosos”, el espectro radiográfico, del campo magnético de plasma del planeta Júpiter, se parece sospechosamente a la configuración del Vajra, de ahí que los dioses: Júpiter, Zeus, etc., tuviesen el poder y/o el arma para lanzar rayos.