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Basajaun

Basajaun

Basajaun o Baxajaun, el llamado «Yeti Vasco», es el Señor del Bosque o el «Señor Salvaje»: son unos personajes de la mitología vasca y aragonesa de prodigiosa talla y fuerza, que los primeros pobladores de aquellas tierras encontraron habitando en los montes y bosques más remotos.1​ Su pareja femenina se llama Basandere (Señora del Bosque o «Señora Salvaje»).

Habitaban en los bosques de Gorbea (Álava) y también en la Selva de Irati (Navarra) y en la zona de Ataun, en Guipúzcoa. Caminaban de forma humana, con el cuerpo cubierto de pelo y una melena muy larga que les llegaba hasta los pies.

La creencia en el Basajaun es anterior a la invasión romana de la Península Ibérica.

Lejos de ser agresivo, era protector de los rebaños de ovejas, y estas indicaban su presencia con una unánime sacudida de cencerros. Cuando se acercaba una tempestad o los lobos, daba gritos y silbidos en la montaña para prevenir a los pastores. A cambio, los Basajaun reciben como tributo un trozo de pan que recogían mientras los pastores dormían.

Pese a lo dicho, los Basajaun aparecen a veces en los relatos como unos hombres del bosque terroríficos, de fuerzas colosales con los que era mejor no toparse, mientras que en otros los Basajaun aparecen como los primeros agricultores y poseedores de secretos de los cuales los hombres aprendieron mediante ardides a como cultivar el trigo, la fabricación y uso de la sierra, de la soldadura, etc.

Basajaun y Basandere.

Junto con Tartalo y los gentiles (jentilak), forma parte del grupo de gigantes de montaña en la mitología vasca.

En los orígenes, los Basajaunes eran los poseedores de los secretos de la arquitectura, agricultura, herrerías y la vida sedentaria, y fue el civilizador Martin Txiki quien mediante argucias les fue arrebatando sus secretos para divulgarlos a la humanidad.

Este ser mitológico también existe en la mitología aragonesa de los valles de Tena, Ansó y Broto, donde recibe los nombres de Basajarau, Bonjarau o Bosnerau.

Basajaun es un personaje similar a los encontrados en todo el continente euroasiático en forma de ogros, trolls, yetis y demás «hombres del bosque» que algunos antropólogos y etnógrafos vinculan al recuerdo de nuestra coexistencia con el hombre de Neandertal y que ha quedado escrito en nuestra memoria colectiva en forma de mitos y leyendas.

Este conocido genio, como su nombre indica, es el señor de los bosques, el señor salvaje dueño de los bosques de Vasconia. Tiene su morada en lo más profundo de los bosques o en cavernas situadas en lugares prominentes. Tiene un enorme cuerpo de forma humana, cubierto de pelo. Su larga cabellera le llega hasta las rodillas, cubriendo casi todo su rostro, su pecho y su vientre. Uno de los pies es de forma humana, pero el otro tiene planta circular, como una gran pezuña.

Basajaun es el protector del bosque y de la naturaleza en general. Especialmente cuida de los rebaños, por lo que, cuando se acerca la tormenta da enormes aullidos para que los pastores pongan a resguardo sus animales. También los protege  de los lobos. Cuando las ovejas perciben que el genio está cerca hacen sonar sus cencerros, y así los pastores pueden estar tranquilos porque ese día, o esa noche, saben que el rebaño está protegido de los lobos.

A veces es representado como un ser terrorífico, de carácter maligno, dotado de fuerza colosal y agilidad extraordinaria. Otras veces, aparece en los relatos populares como primer agricultor, como primer herrero y como primer molinero. Es maestro en todos estos oficios, las leyendas cuentan que el hombre le robó el secreto de la fabricación de la sierra, del eje del molino y la técnica para soldar metales.

Cuentan en Oiartzun la leyenda sobre un hombre valiente llamado San Martinico que sonsacó al genio el secreto de la fabricación de la sierra. Basajaun fabricaba sierras en su taller, y San Martinico deseando conocer el secreto maquinó un plan: envió a su criado al pueblo anunciando que su señor había fabricado la sierra. Al oír esto Basajaun, le preguntó al criado: ¿Es que tu amo ha visto la hoja del castaño? El criado contestó: No la ha visto pero la verá. Se lo contó inmediatamente a su señor, y éste fabricó una lámina de hierro dentada al estilo de la hoja del castaño. Por la noche Basajaun fue al taller de San Martinico para comprobar si había fabricado alguna sierra, y al encontrar allí una, le torció alternativamente los dientes queriendo inutilizarla. Pero en vez de inutilizarla mejoró la sierra, y de este modo se propagó por el mundo la sierra de dientes triscados.

Con algunas diferencias, encontramos criaturas semejantes en otras zonas de España. Por ejemplo, en Asturias está el Busgosu, genio protector de los bosques y de los seres que en ellos habitan. Su forma difiere de la del Basajaun, pues se le atribuyen unas características físicas cercanas a las del fauno. Sin embargo, también se habla de él como señor de los bosques y se le representa con una larga cabellera.

Esta misma tradición la hallamos en Cantabria, pero en este caso el mítico ser tiene forma de trasgo. No podemos olvidarnos del Basajaun aragonés, criatura de los bosques pirenaicos que, al igual que su homónimo vasco, ayuda a los pastores a cuidar el rebaño. Las leyendas que venimos comentando ponen de manifiesto que en el norte de España, en las zonas más boscosas e inaccesibles, existe la creencia en una especie de hombre salvaje que habita el interior de las forestas y que ayuda al ser humano en sus quehaceres básicos.

Quizá nos enfrentamos sólo a una serie de narraciones legendarias; pero como en todo mito, siempre existe un poso de verdad, aunque oculto bajo el velo de la imaginación y la tradición. ¿Fue el Basajaun una criatura real o, por el contrario, no se trata más que de una leyenda que intentaría explicar de un modo fantasioso hechos entonces desconocidos para el ser humano, como el nacimiento de la agricultura? La explicación más sencilla es que, efectivamente, nos movemos simplemente en el mundo de la mitología. En un territorio como el vasco, que aun hoy tiene el 65% de su superficie cubierta por bosques, no es extraño que surgieran leyendas alusivas a la existencia de seres y criaturas fantásticas que moraban ocultas en la foresta.

Según esta visión, el Basajaun no representaría más que la creencia en un espíritu del bosque al que se le confirió un aspecto medio humano, medio animal; pero en ningún caso estaríamos ante un ser real. Además, para abundar en la hipótesis legendaria, nos encontramos con mitos similares en otros contextos culturales. Así, el Basajaun posee grandes similitudes con Prometeo, aquel humano que robó el secreto del fuego a los dioses; lo mismo que hizo Sanmartiniko con el secreto de la agricultura o la fundición del hierro. Por lo tanto, todos estos personajes fueron considerados protectores de los hombres. El último neandertal Sin embargo, puede que la figura del Basajaun no esté basada simplemente en la imaginación de los antiguos pobladores de la foresta vasca. La descripción tan detallada del personaje y su similitud con los antepasados del ser humano, han inducido a algunos heterodoxos a pensar que quizá la leyenda posea cierta base real. En otras palabras, en un pasado remoto algún tipo de «yeti» debió vivir junto a los hombres en aquellos parajes.

Una de las posibilidades barajadas es que el Basajaun en realidad sea el recuerdo legendario de una época en la que existían neandertales por los parajes vascos. De hecho, se sabe que éstos llegaron a convivir durante unos 10.000 años con los homo sapiens, nuestros ancestros. Por fantasioso que pueda parecer, no es descabellado que los antiguos habitantes de la cornisa cantábrica hubieran visto en esa raza, hoy extinta, una especie de semidioses. El paso del tiempo y la imaginación acabarían por crear la imagen del Basajaun, cuya leyenda ha perdurado hasta nuestros días.

Los fósiles más antiguos de neandertales prueban que comenzaron a poblar la Tierra hace unos 150.000 años. Su aspecto era más rechoncho que el de los homo sapiens, con miembros más cortos y una altura menor, aunque parece que algunos de estos especímenes podían llegar a medir 1,70 metros de estatura. El pelo cubría todo su cuerpo y su gran masa muscular les infería una fuerza tremenda.

Se puede constatar, entonces, que la descripción de esta raza concuerda con la figura mítica del «yeti» vasco. En aquellas remotas épocas los homo sapiens veían a los neandertales como una especie superior, tanto por su fortaleza como por sus habilidades, ya que los hallazgos antropológicos han demostrado que poseían unas capacidades técnicas y manuales muy notables, incluso superiores a las de nuestros ancestros. Los neandertales eran capaces de fabricar útiles y herramientas de madera y piedra, lo cual les permitió mejorar las técnicas de caza. Se ha averiguado que llegaron a dominar procedimientos complejos, como el del calentamiento de la resina de abedul, que luego utilizaban como adhesivo entre la piedra y la madera. También eran agricultores, cazadores y recolectores. Gracias a su robustez e inteligencia pervivieron durante miles de años. Habitaban en cuevas que preparaban para la llegada de los inviernos levantando cabañas y muros de protección en su interior. De nuevo nos encontramos con características similares a las que la tradición atribuye al Basajaun, pues éste también mora en cavernas y posee habilidades muy parecidas.

A pesar de su aparente superioridad sobre otras especies, se piensa que los neandertales desaparecieron hace unos 30.00 ó 40.000 años, coincidiendo con la invasión de las poblaciones de homo sapiens llegadas desde África. Curiosamente, uno de los últimos reductos de neandertales se localizó en la Península Ibérica y, más concretamente, en la zona norte y los Pirineos. Algunos vestigios, como los hallados en la localidad cántabra de El Castillo, dan cuenta de su presencia.

De hecho, esporádicamente se recogen testimonios de personas que aseguran haberse topado con seres extraños en estos bosques. Así ocurrió en 1968, cuando un motorista avistó en la localidad de Hostalric (Girona) a un «animal de cuerpo grande, peludo, que cruzaba la carretera con aire cansino». La misma descripción que ofrecía días antes otro testigo en el pueblo barcelonés de Vilobí. No han sido encuentros aislados, pues en los años 80 siguieron recogiéndose descripciones semejantes, esta vez en el Pirineo oscense. Los encuentros, como no, tuvieron lugar en las mismas zonas donde perdura la creencia en seres parecidos al Basajaun.

Ucumar

Ucumar

El Ucu, a veces llamado Ucumar o Ucumar-Zupai es un Sasquatch de Chile. Es una bestia similar a un mono mamífero peluda, similar al Sasquatch de América del Norte, al Yeti del Himalaya y al Yowie de Australia. Esta criatura misteriosa aterrorizó muchas áreas en Argentina y Chile.

Descripción

Descrito como 5-7 pies de alto, con pelo grueso, ojos pequeños y enormes brazos y piernas. Algunas personas informaron que era medio humanoide.

Según la población local, al ucumar le encanta comer una planta llamada «payo», una planta con un interior similar al repollo. Esta criatura también emite sonido uhu, uhu, uhu, que Ivan T. Sanderson comparó con los ruidos informados por Albert Ostman, quien afirmó haber estado cautivo de una familia de Sasquatch en 1924.

Entre sus actividades favoritas están las de asustar al ganado y a los animales domésticos, robar en las propiedades humanas, y en ocasiones incluso atrapar a personas. Algunas tradiciones señalan que la mejor forma para librarse de él en estos casos es orinándole encima.

Avistamientos

Uno de los primeros avistamientos documentados del Ucu tuvo lugar en mayo de 1958 cuando un grupo de campistas en Rengo, a 80 kilómetros de Santiago, Chile, informaron que vieron lo que solo podían describir como un hombre mono. La policía fue llamada a investigar; tomaron informes de los testigos, uno de los cuales fue Carlos Manuel Soto que juró que había visto a un hombre enorme cubierto de pelo en las Cordilleras, una de las 6 provincias de Santiago.

En 1956, el geólogo Audio L. Pich encontró huellas humanas de diecisiete pulgadas de largo en el lado argentino de las montañas de los Andes a una altura de más de dieciséis mil pies. El año siguiente se descubrieron huellas similares en la provincia de La Salta, Argentina. No mucho después, los residentes de Tolor Grande informaron a los periodistas de un coro nocturno de lo que describieron como llamadas fantasmagóricas que emanaban de las cercanías de las montañas Curu-Curu. Los gritos, que los lugareños atribuyeron a una criatura conocida como Ukumar-zupai, asustaron a la comunidad durante algún tiempo y, según el antropólogo Pablo Latapi Ortega, las tradiciones de estos simios gigantes continúan hasta este día en Argentina.

Explicación posible

Un oso de anteojos

Una teoría describió que el ucumar es un oso de anteojos (Tremarctos ornatus). Pero este animal no puede emitir sonido como en la descripción anterior.

Leyendas

Se dice por el Alto Calilegua, que años atrás habría un Ucumar rondando la zona.

La leyenda proviene del Jukumari de las zonas boscosas del Departamento de Chuquisaca (Bolivia), vinculado a su vez con mitos peruanos de antigua data.

Vive en cuevas, en el fondo de las quebradas, pero merodea los ríos y vertientes, bañándose en ellos; donde deja sus huellas similares a las de un oso. Según algunas versiones, además de fuerte es ágil, y puede treparse a los árboles más altos.

Hay quienes dicen que puede ser hembra o macho, dependiendo si es Uca o Uco. El macho perseguiría mujeres para raptarlas y llevarlas a vivir con él, para luego tener hijos suyos. Si es hembra, rapta a los mozos para hacerse fecundar por ellos, y también roba niños.


El o la Ucumar suele aparecerse de improvisto, aterrorizando al que lo ve. Si se le grita, responde de lejos con voces de gente. Si los perros lo atacan, se defiende a garrotazos.

En Argentina, esta leyenda se extiende por todo el Noroeste (Salta, Jujuy, Catamarca, Tucumán, parte de Formosa, Chaco y Santiago del Estero), y por ello se encuentra presente en el Alto Calilegua.

También, en la zona suele ubicarse al monstruo rondando los ingenios azucareros de San Pedro y Ledesma. La imaginación popular lo hace prisionero/a o accionista de uno de ellos.

En la selva se vive, se mata y se muere en silencio”. Pero al caer la noche la situación cambia por completo. Las sombras vienen acompañadas de una sinfonía ensordecedora de sonidos. El entorno parece despertarse de su sopor diurno. Ruidos de todo tipo invaden el lugar y por más esfuerzo que uno haga para identificarlos, hay que resignarse a ser vencido por las dudas.

Chillidos y crujidos, zumbidos, graznidos y hasta lejanos rugidos, sacuden el ambiente. Es como si un monstruo se despertara y uno se volviera chiquitito, insignificante; apenas una mota de polvo en medio de una inmensidad que, por primera vez, se advierte salvaje, imposible de aprehender. Y en esas condiciones la imaginación suele jugar su mejor partida.

Eran pasadas las 23 horas cuando desde lo profundo de la oscuridad, seguramente a varios kilómetros de donde estábamos acampando, llegó un clarísimo grito. Era una mezcla de alarido y aullido. Un ulular corto pero potente que nos heló la sangre. Duró apenas unos segundos. Como en las películas de terror nos quedamos todos en silencio. Eugenio y yo sonreíamos nerviosos. ¿Qué era eso? ¿Qué animal era capaz de hacer semejante sonido?

 “30 de julio de 1998

“23:40 horas

“Selvas de Vilcabamba, Perú.

“Los rumores locales sostienen que en la zona hay osos. Que yo sepa, en América del Sur los osos no existen. Es posible que mis guías y porteadores confundan a algún mamífero superior con ese animal, o simplemente nos estén jugando una broma. De todos modos, los colonos que habitan en este rincón perdido de Dios, dicen que esos osos viven bien adentro en la selva y que bajan especialmente en la época de siembra y cosecha para robar lo producido por el hombre. ¿A qué llaman osos estas gentes?

“Con el grupo coincidimos que en toda el área deben existir especies no catalogadas de insectos. ¿Sería posible hablar de un animal no-clasificado, de sangre caliente, omnívoro y de 1,60 metros de alto, parado sobre sus patas traseras? Jorge (Coco), el jefe de los porteadores, dice que los osos tienen garras y que ‘se carga’ a los novillos. Los chicos (colonos) que entrevisté también hablan de ellos y Américo, un baquiano de este lugar, sostiene que esos animales son muy comunes en Vista Alegre. ¿Qué habrá de cierto en todo esto?”.[1]

Un mes más tarde, ya instalado en casa, llegó la respuesta. La obtuve de la televisión. Más concretamente de un programa de la National Geographic titulado “Los Osos de Vilcabamba”.

Mi guía, los porteadores y colonos tenían razón. Había osos en esas selvas y yo resulté ser el ignorante más grande de todo el valle.[2]

Hoy, a 18 años de aquella extraordinaria aventura, vuelvo a esos plantígrados, conocidos científicamente como Osos de Anteojos u Osos Andinos (Tremarctos Ornatus), para analizar una vieja leyenda del noroeste argentino, con la que estos animales están directamente relacionados.

Una vez más, el artículo de un periódico se convirtió en el catalizador de esta nueva búsqueda.

Torre d’en Galmés

Torre d’en Galmés

El poblado talayótico de Torre d’en Galmés (o Gaumés), situado en Menorca, es uno de los yacimientos arqueológicos más grandes de las Islas Baleares. Está situado sobre una colina desde la cual se observa gran parte del sur de la isla. Se accede a él por la carretera que va desde el pueblo de Alayor a la playa de Son Bou. Cronológicamente, perduró desde la época pretalayótica (antes del 1400 a.C) hasta la época romana, aunque también se han encontrado algunos restos de época medieval. No obstante, la mayoría de las estructuras visibles en la actualidad corresponden a la edad del Hierro.

Es uno de los 32 yacimientos prehistóricos menorquines que se presentan a la candidatura de la Menorca Talayótica como patrimonio de la humanidad ante la UNESCO.1

Localización

La Torre d’en Galmés es un poblado que se encuentra en una colina cercana a la carretera de Alayor-Son Bou; se llega a partir de un camino situado a la izquierda de la carretera, debidamente señalizado. Desde el poblado se puede ver parte del sur de Menorca y, a veces, las borrosas cimas de las montañas de Mallorca.

Descripción

Se trata del poblado prehistórico más grande de las Islas Baleares, con una extensión de 62.000 m2. Se calcula que durante su máximo esplendor (entre el año 1300 a.C. y la conquista romana) pudieron vivir en él unas 900 personas. Data de la época pretalayótica.

El segundo poblado más importante en extensión se encuentra en Mallorca con unas dimensiones de 17.000 metros cuadrados. Ofrece monumentalidad y variedad de restos: tres talayotes, un sistema de recogida de aguas pluviales, tres salas hipóstilas, un recinto de taula, 27 viviendas documentadas y diversas cuevas excavadas en la roca.2

El poblado está dominado por tres talayotes, que ocupan la parte más alta como corresponde a su función de atalayas de vigilancia y control del territorio. Muy cerca de los talayotes se encuentra un espacio de carácter religioso llamado recinto de taula. Por todo el poblado se pueden observar edificaciones circulares destinadas a la vida doméstica, algunas de ellas excavadas i restauradas durante las últimas décadas.

En la parte baja de la colina se encuentran algunas viviendas con sala hipóstila, o sala con columnas, estructura adosada que servía como almacén o habitación auxiliar.

Sala hipóstila en el poblado talayótico de Torre d’en Galmés. Se cree que estas construcciones servían de establos o almacenes

Otra característica a destacar del poblado talayótico es el medio de aprovechamiento del agua de lluvia, mediante filtros naturales excavados en la roca y canalizaciones que la conducían hasta grandes depósitos.

En el asentamiento se observan estructuras que pueden ser interpretadas como espacios públicos y otras como espacios privados. Respecto a los primeros, sobresalen los tres talayotes y el santuario o recinto de taula. El elemento central de este santuario, con planta en forma de herradura, era originalmente una gran «T» de piedra formada por dos losas superpuestas, aunque actualmente la losa vertical se encuentra rota. Ésta presenta unas dimensiones de 1’95 m. de altura, 1’50-1,60 m. de largo, 0’40 m. de grosor. La piedra capitel, de 1’18-1’25 m. de altura, 2’32 m. de largura y 0’65 m. de grosor, se encuentra tumbada ante la piedra soporte; se reutilizó como sepultura en poca tardo-romana o medieval.

El sistema de recogida de agua de lluvia de la zona sur del poblado.

En la segunda categoría se encontrarían las casas circulares, con la entrada orientada al sur y construidas mediante técnica ciclópea, como es habitual en la arquitectura talayótica. Las habitaciones de las casas estaban separadas entre sí por muros que surgían de modo radial desde el patio central de la vivienda.

Fachada del Círculo Cartailhac (una vivienda de la edad del Hierro) en Torre d’en Galmés

 

Vista del interior del Círculo Cartailhac

 

 

 

Sala Hipóstila en Torre d’en Galmés

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Cisternas de agua en Torre d’en Galmés

Talayots

Talayots

Mallorca y Menorca, Islas Baleares.

Planos (Planta y Alzado) de un Talayot (En la actualidad).

Los Talayot son construcciones realizadas con piedras de un tamaño medio o grande, que forman estructuras a manera de torre (tronco de pirámide o cono), de una altura de hasta 9 m. y un diámetro o lado variable. Formalmente podemos hablar de de talayots de planta circular o planta cuadrada. Dentro de los primeros hay una variante, los escalonados, que manteniendo la forma básica de la planta, varía en su manera de elevar la construcción, conformada mediante una sucesión en altura de «anillos» decrecientes en su diámetro.

Los más grandes poseen una o varias columnas para la sustentación de la cubierta o en su caso, de los pisos superiores. Algunos aparecen con la novedad de poseer habitáculos radiales en torno a esta columna central.

La importancia y abundancia de estos restos ha llevado a concretar una «Cultura de los Talayots«, para diferenciarse de las construcciones megalíticas coetáneas en la península. Esta cultura aparece hacía el año 2.100 a. C., probablemente constituida por tribus nómadas del norte de África que vivían inicialmente en cavernas y que evolucionaron para habitar en sencillas cabañas. Más tarde aparecieron los poblados amurallados a base de entramado simple de piedras con casas, también de piedra, en algunos casos compartimentadas e incluso comunicadas unas con otras.

Sólo en la Isla de Menorca se localizan más de una docena de pueblos con la increíble cifra de más de 250 Talayots, los que da una idea de la importancia que estas construcciones tuvieron en su época.

Su función es incierta, ya que en algunos casos pertenecen a la muralla perimetral del poblado dándonos la idea acertada de ser una posición de vigilancia. En otros su función es funeraria, se han encontrado numerosos enterramientos en su interior. Los últimos estudios aportan la teoría de que eran una forma de ostentación de los líderes comarcales. Posiblemente, apareciesen con un objetivo militar y fuesen evolucionando a otras funciones más civiles. Es muy probable que se utilizasen como vivienda de la familia más importante del pueblo. También su forma determina, su función, los circulares como elemento defensivo, y los rectangulares como funerario o ritual.

Los Talayots más importantes, coinciden, en general, con los de las Taulas y las Navetas ya que pertenecían a los mismos poblados. Podemos destacar los siguientes:

  • En Menorca:
    • Sant Agustí Vell, Menorca. – Un precioso Talayot que conserva la cubierta que descansa sobre tres columnas ciclópeas.
    • Torre Nova, Menorca. – Situado dentro de un poblado compone un conjunto con otros cuatro Talayots. Posee un corredor de acceso de acceso y cámara central de planta ovalada.
    • Torrelló en Maó, Menorca.- Es uno de los ejemplares más espectaculares de toda la isla. Conserva una ventana con su dintel en el piso superior.
    • Trebalúguer, Menorca. – De dimensiones enormes y planta ovalada (30 x 15 metros) esta situado sobre una roca.

Talayot de Sant Agustí Vell

Talayot de Torrelló

  • En Mallorca:
  • Son Fornés, en Montuiri, Mallorca, I. Baleares.- Dispone de dos Talayots, uno de ellos el más grande le la Isla, con 17 m. de diámetro y 3,5 m. de altura en la actualidad, ya que originalmente tenía dos pisos comunicados por un pasadizo interno en el muro de 5 m. de espesor.
  • Capicorp Vell, en Llucmajor, Mallorca, I. Baleares.- Está formado por tres zonas arqueológicas (Capocorb Vell, La tanca dels Talaiots y Capocorb de’n Jaqueto), con Tayalots circulares y cuadrados.
  • Sa Clova d’es Xot.- Posiblemente sea el Talayot circular más famoso de la isla, tanto por su conservación como por su monumentalidad: los bloques de piedra miden cuatro metros de longitud por uno de altura y están perfectamente encajados.
  • Son Noguera.- Un talayot circular de grandes proporciones y sin columna central, posiblemente estuvo cubierto por una falsa cúpula por aproximación.
  • Son Fred. – Dispone de un dintel curvo -a modo de arco- en la entarda.
  • Hospitalet Vell.– Un Talayot de planta cuadrada muy importante, ya que es el único que conserva parte del cerramiento de la cubierta.

 

 

Talayot circular en Capicorp Vell

 

 

 

Talayot de planta cuadrada en Capicorp Vell

 

 

 

 

 

 

Talayot de Hospitalet Vel

 

 

 

 

 

 

Talayot «Sa Clova d’es Xot»

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Talayot Son Fornés, foto aérea y plano del yacimiento.

 

 

Foto cortesía de Celso González

 

 

 

 

 Se expone un resumen “de lo mejor”, sacado de la web: http://nurarq.com/, dedicada a la cultura Talayotica de las Baleares.

Los 4 talayots imprescindibles de Menorca

Seguramente muchos de vosotros conoceréis o habréis escuchado hablar de las torres prehistóricas que se alzan ante nuestra vista en los paisajes menorquines… ¡son los Talayots! No se sabe con seguridad cuántos pudo haber en su momento, aunque debieron ser varios centenares… ¡ya que hoy en día se conservan más de 300!

¡Vamos a ver el ranking de los 4 talayots que desde NURARQ creemos que son imprescindibles!

  1. Torre d’en Galmés

El poblado de Torre d’en Galmés, con sus más de 6Ha de extensión, es el mayor yacimiento talayótico de las Islas Baleares, y por extensión… ¡del mundo! Es por esta razón que no podía faltar en esta lista, aunque en este sitio no haya un solo talayot… ¡sino hasta 3! No son los más grandes ni los más espectaculares, pero sin duda tienen su encanto ya que pueden divisarse en la línea del horizonte desde bastante lejos. Eso es posible porque se encuentran situados en la parte más alta de un montículo, y desde ellos puede divisarse casi toda la costa sur de la isla, por lo que el dominio visual es realmente impactante.

      2. Talatí de Dalt

Se trata de un talayot singular tanto por su forma característica, muy cónica, como por tratarse de uno de los pocos talayots en los que el acceso a la parte superior está permitido (al menos de momento…).

Sentarte a la sombra del gran acebuche, degustando una selección de los productos menorquines más típicos, como el delicioso Queso Mahón-Menorca con Denominación de Origen, mientras observas el gran talayot y el recinto de taula… ¡no tiene precio! Y esto puedes hacerlo con nosotras si reservas una de nuestras rutas talayóticas que incluyen degustación de productos menorquines (http://nurarq.com/tour/ruta-talayotica/)!

  1. Cornia Nou

El gran talayot de Cornia Nou es uno de los pocos ejemplos de este tipo de estructuras que conocemos en profundidad, gracias a que ha sido excavado e investigado por un gran equipo de arqueólogos durante estos últimos años.

Es por ello que sabemos que fue construido mediante la colocación de muros concéntricos, de forma similar a las capas de una cebolla. Sus dos túneles de acceso y la escalinata principal, hacen que sea evidente que la parte útil de este talayot era la parte superior. ¿Quién sabe para qué se utilizaba esta plataforma? Quizás para recrear un ritual… quizás para acercarse más al cielo… quizás para dominar el territorio…  Todavía desconocemos su función principal, pero seguramente se trataría de la conjunción de varios usos a la vez, que no se descartan unos a otros…

  1. Torelló

Finalmente no podemos dejar de incluir en esta lista el gran talayot de Torelló. ¿Por qué? ¡Pues porque con sus 13 metros de altura y sus casi 25 metros de diámetro, se trata del mayor talayot de la isla!

Además en la parte superior del monumento, se conserva una gran ventana que lo caracteriza como único… esa ventana da acceso a una pequeña sala en la que se hallaron los restos de un espacio que los romanos utilizaron para realizar algún tipo de ritual…

Talayot de Torrellonet Vell.

Talayot circular que se ubica en la isla de Mallorca.

Poblado talayótico de Ses Paisses./Albireo386

En el área de Mahón, la más monumental, despunta un yacimiento: Talatí de Dalt, de finales del segundo milenio antes de Cristo. En él destacan una gran taula y varias cuevas megalíticas. Con el paso del tiempo, una pilastra acabó directamente apoyada en la piedra capitel, lo que le confiere una imagen mágica.

Próximo a Mahon se halla Trepucó, con un talayot que supera los 40 metros de diámetro, lo que le convierte en el mayor de las Baleares. Junto a él hay un santuario con la taula más grande de Menorca: 2,40 metros de altura.

Aún otro enclave merece destacarse en el área de Mahón: Torrellonet Vell. Es obligado verlo, ya que se trata del talayot mejor conservado de la ínsula.

Naturalmente la “Cultura Talayotica”, es más extensa, y además de los Talayots, están las Navetas, los Poblados, las Taulas, los Complejos Megalíticos, etc. Todos ampliamente representados, y casi en exclusiva, en las Islas Baleares, y sobre todo en Menorca.

Willong Khullen

Willong Khullen

Stonehenge misterioso de la India: Complejo prehistórico de piedras gigantescas permanente de Willong es un enigma.

Stonehenge de Manipur por el misterio de la India – 10/02/2014

Stone_Erections_of_Willong_Khullen ubicado a una distancia de 39 kilómetros de la aldea de Maram en Manipur, Willong Khullen se caracteriza por sus numerosas erecciones de piedra similares a Stonehenge. El más alto de las piedras es tan alto como 7 metros y alrededor de un metro de espesor. El lugar está situado en las laderas del valle y ofrece un tranquilo día de campo y lugar de descanso para los viajeros. Se dice que las piedras son innumerables, ya que hay un espíritu que te confundiría a mitad de camino contando.

Según aldeanos locales, estas estructuras gigantes de piedra fueron erigidas por sus antepasados y estas estructuras megalíticas tienen una estrecha relación con la mitología de la zona. Cada piedra tiene una historia única. También creen que todas las piedras tienen su propio nombre y ‘hablan’ entre sí por la noche. En voz de hombre, cada una piedra había llamada mutuamente con sus nombres como ‘Kanga’, ‘Hila’, ‘Kala’, etc… Los pobladores explicaron a que sólo un hombre de excepcional fuerza y energía puede pensar de levantar una piedra en el sitio. Tenía que ir a buscar una piedra conveniente de un lugar lejano y los aldeanos le ayudarían a llevar la piedra a la aldea.

Antes de que la piedra al pueblo, el hombre tiene rápido para una noche entera y realizar un ritual ofreciendo vino antes de la piedra. Sólo después de recibir un guiño favorable de la piedra, se permitiría levantar desde el lugar original. Si el hombre encuentra cualquier difícil levantar la piedra y luego los aldeanos cantaría una canción especial para a zona de Katak Tukhum.

También hay un cuento popular sobre un japonés, que aceptó el reto de contar el número de piedras, pero tuvo que retirarse después de que lo perseguía un jabalí blanco lejos del lugar. Incluso hoy, todavía hay una piedra gigante en las afueras de la aldea que los aldeanos lo miran como enviado por Dios para marcar la demarcación del pueblo de Willong. Pero con el advenimiento del cristianismo tal tradición y cultura de la Marams parecen estar alejándose.

Afortunadamente todavía hay una minoría microscópica entre el Marams que ha sido la vinculación con sus creencias y prácticas ancestrales. Debido a este grupo de personas agradecemos de hecho en la captura de una visión de los remanentes pasados. Como sólo unos pocos ancianos que conocen la historia de estas piedras sobreviven hoy en día, los pobladores temían que todas las canciones populares, adivinanzas, cuentos que están conectados con estas piedras gigantes podrían ser olvidadas pronto, nunca para ser escuchado por las nuevas generaciones por venir.

La mayoría de los jóvenes están sin ganas de escuchar todas estas historias para entender la importancia de este legado histórico. Stone_Erections_of_Willong_Khullen expresando su deseo de declarar la zona como un sitio histórico, los aldeanos también instaron a su departamento y el gobierno del Estado refiere a construir un edificio donde todas estas piedras, sus folklores asociados podrían ser preservadas. De hecho, con un ojo en mantener vivo el legado histórico de Katak Tukhum, el proceso de recolección de algunos cuentos populares y canciones han ya comenzado por los aldeanos ellos mismos. Sin embargo, el gobierno del estado nunca se molesta en preservar las piedras seculares para las generaciones futuras.

Si las historias locales son para creer, las piedras hablan por la noche y cada piedra tiene un nombre. Según ellos, puede pensar en sólo un hombre con gran fuerza y poder levantar una piedra. Antes de levantar una piedra, tiene que ayunar toda la noche y realizar un ritual de ofrecer vinos a la piedra. Tendría que aventurarse a lugares muy lejos para encontrar la piedra perfecta y los aldeanos le ayuden si es necesario para llevarla a Willong. También creen que no es posible contar las piedras ya que su colocación es tan confusa que tienden a perder la cuenta, creen que un espíritu le confunde de la cuenta.

Uno debe dirigirse a Maram aldea en el distrito de Senapati y desde allí tomar la carretera que va a Peren. 40 km por esta carretera es Willong Khullen. Tan pronto como llegue a Willong, a la izquierda es el Stonehenge de la India. La distancia de Imphal a Willong lleva 3 horas ida en taxi.

¿Qué fue lo que significa detrás de todas estas estructuras reuniendo a estas colinas? ¿Por qué era tan importante para colocar exactamente ahí? ¿Se utilizaban para ceremonias religiosas o / y como piedras de funeral? ¿Se consideran sagrados o usados como observaciones astronómicas o ambos?

Algunos de los que hizo intentos para contar las piedras informaron que su número total es aproximadamente 135 pilares.

Una de esas piedras gigantes permanente por separado en las afueras de la aldea. Durante muchas generaciones las personas han creído que fue enviado por Dios para marcar la exclusividad de la aldea de Willong, situada en una ladera empinada en las colinas. Las piedras se encuentran en las laderas y varían en tamaño; el más alto de ellos es tan alto como 7 metros (23 pies) y aproximadamente un metro de espesor.

Estructuras megalíticas en el área de Katak Tukhum de Willong pueblo de Mao-Maram


Stoney Littleton Long Barrow

Stoney Littleton Long Barrow

Shown within Somerset

 

Alternate name: Bath Tumulus and Wellow Tumulus

Somerset, England

 

Coordinates: 51°18′48″N 2°22′54″W

 

Type: Chambered long barrow

 

Periods: Neolithic

El Stoney Littleton Long Barrow (también conocido como el Tumulus de Baño y el Tumulus Wellow) es una tumba neolítica con varias cámaras funerarias, situada cerca de la aldea de Wellow en el condado inglés de Somerset. Es un ejemplo de la tumba de Severn-Cotswold y fue programado como un monumento antiguo en 1882. Fue uno de los monumentos iniciales incluidos cuando la Ley de Protección de Monumentos Antiguos de 1882 se convirtió en ley.

La tumba larga con cámara fue construida alrededor de 3500 AC. Las excavaciones a principios del siglo XIX descubrieron huesos de varias personas. La estructura de piedra tiene una longitud aproximada de 30 metros (98 pies) y contiene una galería de 12,8 metros (42 pies) de largo con tres pares de cámaras laterales y una cámara final.

La parte de atrás

La entrada

La carretilla se encuentra aproximadamente a 1,5 kilómetros al sudoeste de la aldea de Wellow. Está sobre un canto de la piedra caliza que mira Wellow Brook aproximadamente 200 metros (660 pies) al norte y al oeste de la carretilla. Está rodeado por un área rectangular del césped accesada vía un montante y una senda peatonal desde un aparcamiento en la granja de Stoney Littleton.

 

 

Durante el neolítico, entre el 4000 y el 2500 a. C., se construyeron casuchas largas en cámara para la inhumación ritual de los muertos. [4] Stoney Littleton Long Barrow probablemente fue construido alrededor de 3500 aC [5]

La tumba fue abierta por primera vez alrededor de 1760 por un agricultor local para obtener piedra para la construcción de carreteras. [5] [6] El sitio fue excavado por John Skinner y Richard Hoare en 1816-17, que ganó la entrada a través del agujero que fue hecho previamente. La excavación reveló los huesos (algunos quemados) de varios individuos. [5] El montículo fue restaurado en 1858 por Thomas Joliffe. [2] Algunos de los artefactos de las excavaciones están en el museo y la galería de arte de la ciudad de Bristol.

The ammonite at the entrance to the barrow

 

 

 

 

The entrance

 

 

 

 

The chamber

 

Curved back

 

 

Estaba programado como un antiguo monumento en 1882. [7] desde 1884 la carretilla larga de Stoney Littleton ha estado en la atención del estado, [7] y ahora está gestionada por patrimonio inglés que han proporcionado un tablero de información en el sitio. [5] otros trabajos de conservación y una prospección geofísica se llevaron a cabo en 1999 y 2000 el fideicomiso arqueológico de Cotswold. [2]

Tiene unos 30 metros de largo y 15 metros de ancho en el extremo sureste y tiene casi 3 metros de altura. Internamente se compone de una galería de 12,8 metros (42 pies) de largo con tres pares de cámaras laterales y una cámara final. [4] El paso y la entrada se alinean aproximadamente con el amanecer del pleno invierno. [10] El techo está hecho de piedras superpuestas. [11] Hay una amonita fósil que adorna la puerta de la izquierda. [12] [13]

Inusualmente, la carretilla no está situada en terreno llano y «parece como si se deslice por el lado de una colina.» [3]

Long Barrows

Las casuchas largas con cámara constituyen una etapa importante en la evolución de la sociedad prehistórica en Gran Bretaña. De élites entre las primeras comunidades campesinas – élites cuyo estatus pudo haberles llevado a desarrollar ideas sobre ancestros y posteridad que requerían estructuras impresionantes y duraderas para su expresión.

Aunque generalmente se considera que eran tumbas, es posible que muchas tumbas largas fueran de hecho santuarios – lugares donde la presencia de los muertos ancestrales ayudó a los vivos a ponerse en contacto con sus dioses, así como una iglesia medieval contiene tumbas mientras que está destinada principalmente a los vivos Comunidad que la construyó. Algunas carretillas han proporcionado pruebas de que el uso continuó incluso después de que los entierros ya no se hicieron.

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La carreta en Stoney Littleton es considerada como uno de los mejores ejemplos accesibles del tipo «true entrance» de una larga colina, donde una entrada conduce por un vestíbulo a una galería o pasaje central con pares de cámaras laterales que irradian de ella.

Como suele suceder en las carretas largas, la entrada está en el centro del extremo más ancho (sureste): el portal de entrada tiene 1,1 metros de altura. Más allá del vestíbulo, la galería tiene aproximadamente 12,8 metros (42 pies) de largo, y varía entre 1,2 y 1,8 metros (4-6 pies) de altura. Tiene paredes de piedra seca con fachada de losas verticales, y el techo se compone de cauces superpuestos de piedra que convergen a un revestimiento final de losas pequeñas.

Hay tres conjuntos de cámaras pareadas, y una séptima cámara en el extremo lejano – el único ejemplo conocido de tal disposición. En algunas parcelas posteriores las cámaras se abren directamente desde los lados de la carretilla, con la entrada principal siendo un maniquí, como las puertas falsas en algunas tumbas egipcias.

El paseo fue recompensado sin embargo, por lo que se considera ser uno de los mejores neolíticos chambered tumbas largas en esta parte del país. Orientado de sureste a noroeste, se compone de un montículo en forma de cuña de más de 30 metros de largo, 15 metros en su punto más ancho y el aumento de casi 3 metros por encima del patio en forma de cuerno. Esta explanada suroriental presenta una impresión de amoníaco fosilizada en la jamba de la puerta izquierda, siendo esta piedra obviamente seleccionada por esta razón, y toda la entrada está coronada por un dintel enorme. Como en Belas Knap, hay mucho uso de muros de piedra seca.

Durante muchos años recientemente no fue posible entrar en la tumba, a pesar de haber sido restaurado por los victorianos que se considera inseguro. El trabajo para apuntalar las cámaras ahora asegura que el visitante pueda examinar el interior del montículo, aunque a veces en una pendiente, ya que las partes del paso de 16 metros son sólo un poco más de un metro de altura. A cada lado de este paso hay 3 cámaras con una cámara terminal que hace 7 en total. No se sabe cuántos cuerpos fueron enterrados dentro de la carretilla, primero fue abierto en 1760 y pillado en los años que siguieron, aunque fue excavado precipitadamente en 1816 y el número substancial de huesos, algunos que llevaban evidencia de la quema, fue recuperado. En su restauración más de 40 años más tarde una placa fue fijada en el muro de la explanada que lleva la siguiente inscripción (inexacta)

ESTA TUMULUS – DECLARADA POR JURISMOS COMPETENTES PARA SER EL MÁS PERFECTO ESPECÍFICO DE ANTIGÜEDAD CÉLTICA AÚN QUE EXISTE EN GRAN BRETAÑA – HABIENDO MUCHA LESIONADO POR LA LAPSE OF TIME – O LA CARELESSNESS DE ANTIGUOS PROPIETARIOS, FUE RESTAURADO EN 1858 POR MR TR JOLIFFE, EL SEÑOR DEL CIENTO; EL DISEÑO DE LA ESTRUCTURA ORIGINAL ESTÁ PRESERVADO, HASTA LO POSIBLE, CON EXACTITU