Este Mundo, a veces insólito

Archivo diario: 15 agosto, 2018

TIROS-1

TIROS-1

TIROS-1 en el “Museo Nacional del Aire y del Espacio.

TIROS-1 (o TIROS-I) fue el primer satélite meteorológico exitoso, y el primero de una serie de satélites TIROS.

Fue diseñado para probar técnicas de captura de imágenes de patrones meteorológicos de la Tierra desde su órbita.

Fue lanzado el 1 de abril de 1960 desde Cabo Cañaveral, Florida, EE. UU.. Aunque operacional por solo 78 días, fue mucho más exitoso que el Vanguard 2, en demostrar que los satélites eran útiles en la investigación de condiciones atmosféricas desde el espacio. El TIROS sirvió como inicio para el programa Nimbus, cuya tecnología y técnicas han sido heredadas por la mayoría de los satélites de observación de la NASA y la NOAA.

Portaba dos cámaras de televisión de 120 kg, con dos grabadoras de cinta magnética, para almacenar fotografías cuando el satélite quedaba incomunicado. La energía eléctrica era suministrada por un conjunto de baterías, cargadas por 9200 paneles fotovoltaicos.

NSSDC ID: 1960-002B

Historia

El primer satélite meteorológico, el Vanguard 2, se lanzó el 17 de febrero de 1959. Se diseñó para que midiese la capa de nubes, pero debido a su eje de rotación pobre no pudo recoger una cantidad importante de datos útiles.

El Planeta Tierra desde TIROS 1: La Primera Imagen de Televisión

Créditos: TIROS Program,NASA

Primera imagen de TV de la Tierra vista desde el espacio.

El satélite de televisión observacional infrarrojo (TIROS, sigla es inglés) 1 fue el primer satélite en observar el clima. Fue lanzado hacia la órbita polar 40 años atrás (1 de Abril de 1960) y estaba equipado con dos cámaras de televisión. TIROS 1 fue operable por sólo 78 días, pero demostró que se podía monitorear las nubes del Planeta Tierra y el clima de otros planetas. Los satélites TIROS comenzaron a trabajar continuamente en 1962 y daban pronósticos exactos del clima mundial y además de alertas. En esta fotografía observamos la primera imagen de televisión del TIROS, tomada desde una altitud de 700 kilómetros. Rudimentario en comparación con sus pares actuales, este satélite representa el comienzo del que será uno de las más importantes aplicaciones de la tecnología espacial.