Este Mundo, a veces insólito

Supercontinentes y otros

Supercontinentes, Continentes, Otros…

Supercontinente es la denominación empleada en geología para aquellas masas terrestres que consisten en dos o más cratones o núcleos de continentes. Comúnmente se asocia a Pangea con este término, o a los otros dos grupos de tierras emergidos de su división (Gondwana y Laurasia), aunque el listado de supercontinentes pasados, presentes y futuros es bastante extenso.

Evidentemente los continentes y/o supercontinentes, no aparecieron de repente. Se considera que en los tiempos de formación de la Tierra, por los procesos geológicos (magma-vulcanismo-placas tectónicas-impacto de meteoritos) se formaron inmensas cantidades de rocas, de las que apenas quedan vestigios. A estos se les denomina “eones” (subdivisión informal), que a su vez dieron lugar, en algunas zonas a los “catrones”, que posteriormente formaron los grandes y primitivos continentes y supercontinentes. Por eso creo interesante (aunque no son) incluirlos en este relato.

Los supercontinentes bloquean la salida del calor interno de la tierra, lo cual produce sobrecalentamiento de la astenosfera. Eventualmente, esto produce fisuras en la litosfera a través de las cuales emergerá magma que empujará a los bloques, alejándolos. No está aún claro si los continentes se vuelven a juntar de modo accidental luego de trasladarse por el planeta (ver Deriva continental) o si se separan y vuelven a unirse luego en un movimiento acordeónico.

En esta gráfica se aprecian los cratones (amarillo) y los ciclos orogénicos actuales (verde claro).

Hay que recordar que el número y disposición de los “supercontinentes”, continentes antiguos, cratones, etc., es tema de controversia entre los científicos, existiendo varias corrientes. Así mismo los mapas, o dibujos, que se presentan sobre la disposición y forma de estos supercontinentes, son un tanto aleatorios, según las citadas corrientes, y en parte a gusto de estas. En cuanto a cratones, solo se indican los dos más importantes y primitivos.

También se incluyen aquellos continentes, algunos de ellos legendarios o míticos, que se supone posiblemente pudieron existir. Naturalmente están, geológicamente, próximos a nosotros en el tiempo, ya que este se mide en millones de años.

Todos los datos se han entresacado de la www, y de Wikipedia, también es de destacar el Blog: https://geofrik.com/, que contiene una buena información al efecto, y del cual se ha extraído parte de la información.

Listado

Nombre Edad Concepto
00 Eones hace unos 4.000 a 4.500 millones de años Otros
0 Cratones hace unos 3.900 a 3.800 millones de años Otros
1 Vaalbará hace unos 3.800 millones de años Supercontinente
2 Ur hace unos 3.000 millones de años Supercontinente
3 Kenorland hace unos 2.700 millones de años Supercontinente
4 Arctica hace unos 2.565 millones de años Continente
5 Báltica hace unos 1.800 millones de años Continente
6 Nena hace unos 1.800 millones de años Supercontinente
7 Siberia hace unos 1.800 millones de años Continente
8 Laurentia hace unos 1.800 a 1.000 millones de años Continente
9 Columbia hace unos 1.800 a 1.500 millones de años Supercontinente
10 Atlántica hace unos 1.800 a 1.300 millones de años Supercontinente
11 Rodinia hace unos 1.100 a 800 millones de años Supercontinente
12 Pannotia hace unos 600 a 540 millones de años Supercontinente
13 Avalonia hace unos 560 millones de años Microcontinente
14 Euramérica hace unos 400 millones de años Continente
15 Pangea hace unos 335 a 175 millones de años Supercontinente
16 Cimmeria hace unos 250 millones de años Microcontinente
17 Gondwana hace unos 200 millones de años Supercontinente
18 Laurasia hace unos 200 millones de años Continente
19 Zealandia hace unos 180 millones de años Continente

Un buen lugar, recomendable, donde se explica todo con detalle.

http://www.academia.edu/4148623/Tarea_4_DERIVA_CONTINENTAL_Y_DESPLIEGUE_DEL_FONDO1

Vídeo sobre la formación de los Continentes y Supercontinentes, relacionados con los Periodos y Eras geológicas:

Zelandia

Zelandia (continente)

Topografía de Zealandia. Las líneas que se marcan al norte,al noreste y al suroeste lejos de Nueva Zelanda no son consideradas parte del continente. Tampoco Australia, Fiyi ni Vanuatu.

El continente de Zealandia, también llamado Zelandia,1Tasmantis o continente de Nueva Zelanda, es un continente casi sumergido que se hundió después de separarse de Australia, hace 60-85 millones de años, y de la Antártida hace 130-185 millones de años.2​ Se acabó de sumergir hace aproximadamente 23 millones de años34​ y la mayor parte está hundida (alrededor del 93 %) bajo el océano Pacífico.

Tiene un área de 4 900 000 km²,5​ es más grande que Groenlandia o la India y más de la mitad del tamaño de Australia. Es excepcionalmente largo y estrecho, desde Nueva Caledonia al norte hasta más allá de las islas subantárticas de Nueva Zelanda por el sur. Nueva Zelanda es la porción más grande del continente sobre el nivel del mar, seguida de Nueva Caledonia.

Zealandia, ¿el continente oculto de la Tierra?

La enorme masa terrestre, formada por Nueva Zelanda y otras islas, está en su mayor parte sumergida

Puede que un continente entero haya pasado desapercibido a nuestros ojos. Un grupo de geólogos asegura que se encuentra sumergido en el suroeste del Océano Pacífico, una amplísima extensión de terreno bajo el agua de la que sobresalen Nueva Zelanda, Nueva Caledonia y otras islas, y que tiene entidad suficiente para ser considerada una masa continental separada, a la que llaman Zealandia. La propuesta aparece publicada en la revista GSA Today, de la Sociedad Geológica de América.

Zealandia cubre 4,9 millones de km cuadrados, de los cuales el 94% están bajo el agua. El equipo del Instituto de Investigación GNS Science de Nueva Zelanda cree que se trata de una entidad geológica claramente distinta, ya que cumple con todos los criterios aplicados a los otros continentes, como la elevación del terreno por encima de los alrededores, una geología distintiva, un área bien definida y una corteza más gruesa que la que se encuentra en el fondo del océano. Abarca Nueva Zelanda, Nueva Caledonia, Isla Norfolk y la Isla de Lord Howe.

No es la primera vez que Zealandia se propone como continente. El asunto ha sido objeto de debate desde hace dos décadas, pero los autores del último trabajo están cada vez más convencidos de su existencia.

La razón geológica

Si esta propuesta fuera aceptada por la comunidad científica, Zealandia se convertiría en el séptimo continente según el modelo tradicional que incluye Europa, Asia, América, África, Oceanía y la Antártida. Hay otros modelos que dependen del área cultural: « ¿Son América del Norte y América del Sur continentes verdaderamente independientes con su conexión a través del istmo de Panamá? ¿Dónde y por qué se pueden distinguir Europa, África y Asia teniendo en cuenta la Península del Bósforo y del Sinaí?», se preguntan los investigadores. Ellos sugieren una razón geológica para dividir los continentes, de forma que sean grandes áreas identificables que yacen sobre la corteza continental. Este razonamiento es lo que les lleva a pensar que Zealandia también debería tener su propia identidad. Según ellos, uno solo tiene que mirar un mapa barimétrico para apreciar la cuestión.

Zelandia abre interrogantes sobre la división del continente Gondwana EFE 24.02.2017 – 18:44h

Tras el hallazgo de Zelandia, el verdadero reto es poder desentrañar las claves de la separación de Gondwana.

A diferencia de Zelandia, los otros restos de Gondwana, como los hallados en Mauricio, se fragmentaron bajo el Índico.

Zelandia Ubicación del continente perdido de Zelandia, donde se ubica Nueva Zelanda. GSA

El nombre de Gondwana comienza a ser popular para el público. Un antiguo supercontinente del que, poco a poco, se van conociendo nuevos detalles bajo las aguas, como la existencia de Zelandia, aunque ahora el verdadero reto es “poder desentrañar las claves de su separación”.

 El último hallazgo, publicado esta semana, fue la identificación de Zelandia bajo las aguas entre Australia, Nueva Caledonia y Nueva Zelanda, que formaba parte del territorio sumergido del gran Gondwana junto a otros fragmentos subacuaticos hallados en islas Mauricio (océano Índico), y en el Mar de Tasman (Pacífico Sur).

Todos esos fragmentos “eran parte de Gondwana que incluyen (en su parte visible) a África, Antártica, India, Sudamérica y Australia”, explicó a Efe, Nick Mortimer, autor de un reciente artículo en la revista de la Sociedad Geológica de Estados Unidos (GSA, en inglés).

Mortimer, quien trabaja en el centro de investigación geocientífica de Nueva Zelanda (GNS, en inglés), consideró que si bien en la actualidad ya se conoce casi la totalidad el territorio sumergido de Gondwana, el verdadero reto es poder desentrañar las claves de su separación.

“Es importante resolver cómo y por qué se dividió este continente, hay varias teorías pero esperamos que ciertamente Zelandia contribuya a entender esto dado a que fue a parar debajo del agua”, agregó Mortimer.

 Zelandia, cuyo nombre fue propuesto por primera vez por el geofísico Bruce Luyendyk en 1995, abarca unos 4,9 millones de kilómetros e incluye a Nueva Zelanda y Nueva Caledonia, aunque el 94 por ciento de su territorio se encuentra bajo el océano Pacífico.

El nuevo descubrimiento representaba el 5 % de Gondwana y estuvo unido al este de Australia y a la Antártica Occidental hasta que esa porción de tierra comenzó a subdividirse hace entre 100 a 85 millones de años, es decir más tarde que el resto del continente.

“Esa parte de la corteza de Gondwana se estiró por un período de tiempo de unos 15 millones de años y al hacerlo se adelgazó y se dividió. De esta manera las partes se difundieron y en ese proceso Zelandia y Antártica Occidental quedaron debajo del océano”, precisó el geólogo.

Por el contrario, “la mayoría de los continentes formados a partir de Gondwana no sufrieron ese proceso de estiramiento y adelgazamiento y se quedaron en las alturas y sobre el nivel del agua”, agregó Mortimer, al remarcar que esto es uno de los aspectos en que se centrarían las investigaciones futuras.

 Zelandia tras la separación atravesó por diferentes fases de deformación intracontinental hasta acabar con la actual forma y localización, pero no se desintegró.

“Que un continente pueda estar tan sumergido pero no fragmentado hace que sea útil y geodinámicamente provocador para el análisis de la cohesión y desintegración de la corteza continental”, según el estudio de Mortimer, en el que participaron la neozelandesa Universidad Victoria, el Servicio Geológico de Nueva Caledonia y la Universidad de Sídney.

A diferencia de Zelandia, cuyo grosor de la corteza varía de 10 a 30 kilómetros, los otros restos de Gondwana, como los hallados recientemente en Mauricio, se fragmentaron bajo el Índico.

El descubrimiento de estos pedazos, que fue publicado a principios de mes en la revista británica Nature Communications, se produjo a partir del hallazgo sobre la superficie de la isla de unos minerales denominados zircones de hace 3.000 millones de años.

Sus descubridores creen que son parte de una pequeña pieza de Gondswana que se rompió desde la isla de Madagascar, cuando África, la India, Australia y la Antártica se separaron.

De acuerdo con los resultados de este estudio en Mauricio, la ruptura no implicó “una simple división del supercontinente Gondwana”, sino más bien una “fragmentación compleja que tuvo lugar con fragmentos de corteza continental de tamaños variables dejados a la deriva dentro de la cuenca del océano Índico en evolución”.

Arranca la expedición al continente oculto de Zelandia

Un barco de perforación partirá desde Australia para buscar evidencias de la gran masa sumergida que una vez formó parte de la Antártida

Alrededor de Nueva Zelanda hay una masa de corteza terrestre de la mitad del tamaño de Australia. Es el continente llamado Zelandia, y lo que lo hace diferente de otros es que más del 90% de su territorio está sumergido. Esto es lo que creen un grupo de geólogos, que en febrero anunciaron su particular hipótesis y que ahora van a embarcarse en una expedición de perforación oceánica decididos a desentrañar los secretos de ese continente oculto.

Un total de 30 investigadores partirán el 27 de julio en la expedición, auspiciada por la National Science Foundation (NSF), para buscar pistas sobre la historia de Zelandia. Los participantes navegarán desde Townsville, Australia, a bordo del Joides Resolution, uno de los buques de perforación científica más sofisticados del mundo. Alcanzarán profundidades de 300 a 800 metros para recoger del fondo marino muestras completas de sedimentos depositados durante millones de años. Esas evidencias fósiles servirán a los científicos para armar un registro detallado del pasado del continente, que en un pasado estuvo unido a la Antártida.

«Hace aproximadamente 100 millones de años, la Antártida, Australia y Zelandia formaban un continente», dice Gerald Dickens, geocientífico de la Universidad de Rice y científico jefe de la expedición. «Hace unos 85 millones de años, Zelandia se separó por su cuenta, y por un tiempo, el fondo marino entre él y Australia se extendía a ambos lados de una cresta oceánica que separaba a ambos».

Movimiento de placas

Los movimientos relativos de Zelandia y Australia se deben a la tectónica de placas, el movimiento constante de las secciones entrelazadas de la superficie de la Tierra. La expedición examinará un cambio masivo en el movimiento de placas que ocurrió hace unos 50 millones de años en dirección a la enorme Placa del Pacífico, al noreste de Zelandia, lo que provocó el levantamiento de Nueva Zelanda por encima de la línea de flotación y el desarrollo de un nuevo arco de volcanes. La investigación también puede responder a preguntas sobre la forma en que el clima de la Tierra ha evolucionado en los últimos 60 millones de años.

Si Zelandia fuera aceptado como continente por la comunidad científica, se convertiría en el séptimo, según el modelo tradicional que incluye Europa, Asia, América, África, Oceanía y la Antártida. Hay otros modelos que dependen del área cultural, pero los investigadores sugieren una razón geológica para dividir los continentes, de forma que sean grandes áreas identificables que yacen sobre la corteza continental. Este razonamiento es lo que les lleva a pensar que Zelandia también debería tener su propia identidad. Sea así o no, las respuestas a los misterios de Zelandia pronto podrían ser reveladas.

El desconocido y misterioso continente que se esconde debajo de Nueva Zelanda

(Foto: Nature/GSA)

Ubicación de Zelandia.

Laurasia

Laurasia

Mapa de Pangea con Laurasia y Gondwana.

Continente histórico

Formado: 1,071 Mya (Proto-Laurasia) 253 Mya

Tipo: Supercontinente geológico

Hoy parte de

Continentes más pequeños

Placa tectonica

Laurasia (/ l ɪ r eɪ ʒ -, – ʃ i ə /)[1] fue el más septentrional de los dos supercontinentes (el otro es Gondwana) que formó parte del supercontinente Pangea hace alrededor de 335 a 175 millones de años (Mya). Se separó de Gondwana 215 a 175 Mya (comenzando en el último período Triásico) durante la desintegración de Pangea, derivando más al norte después de la división.

El nombre combina los nombres de Laurentia, el nombre dado al cratón norteamericano, y Eurasia. Según lo sugerido por el nombre geológico, Laurasia incluyó la mayoría de las masas de tierra que conforman los continentes actuales del hemisferio norte, principalmente Laurentia, Baltica, Siberia, Kazakhstania, y los cratones del norte de China y este de China.

Aunque Laurasia es conocido como un fenómeno Mesozoico, hoy se cree que los mismos continentes que formaron la Laurasia posterior también existieron como un supercontinente coherente después de la desintegración de Rodinia hace unos 750 millones de años. Para evitar confusiones con el continente mesozoico, esto se conoce como Proto-Laurasia. Se cree que Laurasia no se rompió antes de que se recombinara con los continentes del sur para formar el supercontinente precámbrico tardío de Pannotia, que permaneció hasta el Cámbrico temprano. Laurasia se ensambló, luego se rompió, debido a las acciones de la tectónica de placas, la deriva continental y la expansión del lecho marino.

Desintegración y reforma

Durante el Cámbrico, Laurasia se localizó en gran parte en latitudes ecuatoriales y comenzó a separarse, con el norte de China y Siberia a la deriva en latitudes más al norte que las ocupadas por continentes durante los 500 millones de años anteriores. Por el Devónico, el norte de China se encontraba cerca del Círculo Polar Ártico y se mantuvo como la tierra más septentrional del mundo durante la Era de Hielo del Carbonífero hace entre 300 y 280 millones de años. Sin embargo, no existe evidencia para ninguna glaciación carbonífera a gran escala de los continentes del norte. En este período frío, se reincorporó a Laurentia y Baltica con la formación de las Montañas Apalaches y grandes depósitos de carbón, que se encuentran en regiones como Virginia Occidental, Gran Bretaña y Alemania.

Siberia se desplazó hacia el sur y se unió a Kazakhstania, una pequeña región continental que se cree que fue creada durante el Silúrico por extensos volcanismos. Cuando estos dos continentes se unieron, Laurasia estaba casi reformada, y para el comienzo del Triásico, el cratón de China Oriental se había unido a la reconstrucción de Laurasia cuando colisionó con Gondwana para formar Pangea. El norte de China se convirtió, a medida que se desplazaba hacia el sur desde las latitudes cercanas al Ártico, el último continente en unirse a Pangea.

División final

Hace unos 200 millones de años, Pangea comenzó a romperse. Entre el este de América del Norte y el noroeste de África, se formó un nuevo océano: el Océano Atlántico, aunque Groenlandia (unida a América del Norte) y Europa todavía estaban unidas. La separación de Europa y Groenlandia ocurrió hace unos 55 millones de años (al final del Paleoceno). Laurasia finalmente se divide en los continentes, y luego recibe el nombre de Laurentia (ahora Norteamérica) y Eurasia (excluido el subcontinente indio).

Diversas representaciones del supercontinente Laurasia

Representación “animalística” de Gondwana y Laurasia.

 

 

 

 

 

 

 

 

Evolución desde Pangea a la actualidad.

Gondwana

Gondwana

Una interpretación de la fase temprana de separación de Laurasia y Gondwana

Gondwana es el nombre que se le da a un antiguo bloque continental meridional que resultó de la partición en dos de Pangea, cuando se extendió el mar de Tethys hacia el oeste, lo que lo separó de Laurasia. Durante el Jurásico y el Cretácico Gondwana fue escindiéndose, y dio lugar a las masas continentales de las actuales Sudamérica, África, Australia, Zealandia, el Indostán, la isla de Madagascar y la Antártida, un proceso de partición y alejamiento que continuó durante el Cenozoico y permanece activo.

Historia

Fue nombrado por primera vez en 1861 por el geólogo austríaco Eduard Suess (1831-1914) por el nombre de una región del norte de la India, Gond (gondwana, en sánscrito, bosque de Gond), en la que se habían descrito secuencias sedimentarias del PérmicoTriásico que él pensó serían de un viejo continente. Luego Suess escribió sobre él llamándolo Gondwána-Land en su libro Las caras de la Tierra (Das Antlitz der Erde), publicado entre 1883 y 1901.

Historia geológica

En el Pérmico (hace más de 250 millones de años) todas las masas continentales estaban reunidas en un único supercontinente, al que llamamos ahora Pangea. Hace unos 200 millones de años ésta se había partido en dos supercontinentes: Laurasia, al norte y Gondwana, al sur. Los separaba entonces el océano Tethys, que se extendía desde el sur de Asia, por la actual cuenca del Mediterráneo, hasta la actual América, separada en dos por sus aguas, pues Norteamérica estaba unida a Europa y Sudamérica a África. Anteriormente el continente de Gondwana se fue subdividiendo en grandes bloques separados por fracturas de la litosfera continental. Esos fragmentos, continentes o subcontinentes, se dispersaron en un proceso que aún continúa, complementado ahora con una convergencia general de los continentes del norte (laurásicos) contra los del sur (gondwánicos). De este modo, Gondwana habría empujado contra los continentes boreales el geosinclinal mediterráneo, plegando los alpes euroasiáticos y provocando en ellos grandes corrimientos hacia el norte. A la vez, Norteamérica y Sudamérica confluyeron dando lugar al levantamiento del istmo de Panamá.

África, que constituía el núcleo central de Gondwana, sigue fragmentándose. En un pasado relativamente reciente se separó de Arabia, que sigue alejándose hacia el noroeste al ir ensanchándose el rift del mar Rojo. Ahora, aunque muy lentamente, se está desgajando otro fragmento del continente africano, al este del llamado Gran Valle del Rift, que es una enorme fractura que parte en la desembocadura del río Zambeze y va hasta el mar Rojo, jalonada por los lagos Malawi, Tanganica, Victoria y Rodolfo. También se desplaza muy lentamente hacia el Mediterráneo y acabará incrustándose contra los países del sur de Europa.

Reinos fitogeográficos

Engler dividió la flora mundial en 6 reinos fitogeográficos según sus endemismos de familias de plantas.

En el Cretácico se originaron las angiospermas y se diversificaron rápidamente, originándose muchos de los linajes actualmente en la categoría de familia. Hacia el norte se observan Norteamérica y Europa, hacia el sur la Antártida, Australia y la India (aquí amplificados por la deformación del mapamundi), y en el centro los continentes de África y Sudamérica.

Es importante biogeográficamente, pues explica la distribución geográfica de muchos grupos taxonómicos, que surgieron allí, y se diseminaron luego algunos a los continentes septentrionales derivados de Laurasia; o que, nacidos en Laurasia, han irrumpido luego en los continentes meridionales, como en el caso de los mamíferos placentarios que pasaron a Sudamérica y sirvió de protección a algunas especies como las placerias y koolasuchus, o la distribución actual de la flora antártica.

El supercontinente de Gondwana después de la fusión de Gondwana Occidental y Oriental como resultado de la formación del orógeno de África Oriental. Kroner y Romer (2013) postularon recientemente una prolongación continental en el norte llamada Armorican Spur, que corresponde en gran parte a la parte occidental de los Variscides europeos. El espolón armoricano podría haberse localizado mucho más al oeste, cerca del cinturón amazónico (“ubicación alternativa del espolón armoricano”). El material de dispersión del súper abanico de Gondwana del Paleozoico temprano del orógeno de África Oriental se muestra después de Meinhold et al. (2013). Encircled 1, 2 y 3 se relacionan con los modelos discutidos en el texto. Las flechas rojas muestran la dirección de la dispersión paleozoica de los terrenos derivados de Gondwana._____

Zelandia abre interrogantes sobre la división del continente Gondwana EFE 24.02.2017 – 18:44h

Tras el hallazgo de Zelandia, el verdadero reto es poder desentrañar las claves de la separación de Gondwana.

A diferencia de Zelandia, los otros restos de Gondwana, como los hallados en Mauricio, se fragmentaron bajo el Índico.

Cimmeria

Cimmeria (continente)

Distribución de los continentes hace 249 millones de años en el límite PérmicoTriásico. El alargado continente de Cimmeria se desgaja de Pangea y comienza a desplazarse hacia el norte.

Cimmeria es un antiguo continente que antes de separarse formaba parte del supercontinente Pangea. Fue una placa tectónica que comprendía partes de los actuales territorios de Turquía, Irán, Afganistán, Tíbet y de las regiones de Indochina y Malasia. Pangea era un supercontinente con forma de “C” mirando hacia el este y dentro de la “C” estaba el océano Paleo-Tetis. Dos microcontinentes, que forman parte de la actual China, radicaban en el noreste bordeando el océano Paleo-Tetis. Hace alrededor de 300 millones de años, se inició una dislocación en el este que separó un delgado arco de la parte interior del brazo sur de Pangea. Este nuevo microcontinente se denomina Cimmeria y conforme se separaba, un nuevo océano comenzaba a formarse tras él, Tetis. Conforme el océano Tetis se fue ampliando, Cimmeria fue desplazándose al norte hacia Laurasia y el océano Paleo-Tetis disminuyendo.

Distribución de los continentes hace 280 millones de años, durante el Pérmico. El continente de Cimmeria se desplaza hacia el norte reemplazando el océano Paleo-Tetis por Tetis.

Según Cimmeria se desplazaba al norte, el océano Paleo-Tetis era subducido bajo Laurasia y Cimmeria, hasta que ésta finalmente colisionó con Laurasia, primero en su extremo occidental. Hace 220 millones de años Paleo-Tetis comenzó a desaparecer del todo, cerrándose de oeste a este. La colisión de los continentes alzó montañas a lo largo de la sutura, en lo que se denomina la Orogenia Cimmeriana. En su extremo oriental, Cimmeria colisionó con los microcontinentes chinos hace cerca de 200 millones años y la orogenia Cimmeriana se extendió a lo largo de toda la frontera norte de la placa. La mayoría del océano Paleo-Tetis desapareció hace 150 millones de años. Cuando el límite norte de la placa de la China colisionó con el este de Laurasia se alzaron nuevas montañas. Después de que Cimmeria colisionara con Laurasia hace alrededor de 200 millones de años (Jurásico inferior), la fosa oceánica formada al sur de Cimmeria, comenzó la subducción del océano Tetis y se crearon la arcos insulares y nuevas cadenas montañosas en la zona.

Cimmeria choca con Laurasia hace alrededor de 200-190 millones de años. Su colisión alzó montañas y la fosa oceánica de Tetis hace alrededor de 100 millones de años (Cretácico medio).

La fosa oceánica de Tetis eventualmente se extendió hacia el oeste para dividir Pangea en dos, y el creciente océano Atlántico separa el norte de Pangea, el supercontinente Laurasia, del sur, el supercontinente Gondwana. Hace alrededor de 150 millones de años, Gondwana también comenzó a fragmentarse. Los continentes de África-Arabia e India comenzaron la deriva hacia el norte con dirección a Laurasia, incluyendo Cimmeria, ahora la costa sur. África-Arabia y la India finalmente colisionaron con Asia hace 30 millones de años, reuniendo Cimmeria con sus antiguos vecinos de Gondwana y plegando el antiguo continente para formar los Alpes, Cáucaso, Zagros, Hindu Kush e Himalaya, en la denominada Orogenia Alpina.

Pangea

Pangea

Pangea (Pangaea) es el supercontinente formado por la unión de todos los continentes actuales que se cree que existió durante las eras Paleozoica y Mesozoica, antes de que los continentes que lo componían fuesen separados por el movimiento de las placas tectónicas y conformaran su configuración actual. Este nombre aparentemente fue usado por primera vez por el alemán Alfred Wegener, principal autor de la teoría de la deriva continental, en 1912. Procede del prefijo griego “pan” que significa “todo” y de la palabra en griego “gea” “suelo” o “tierra” (Γαῖα Gaĩa, Γαῖη Gaĩê o Γῆ Gễ). De este modo, quedaría una palabra cuyo significado es “toda la tierra“.

Se cree que la forma original de Pangea era una masa de tierra con forma de “C” distribuida a través del Ecuador. Ya que el tamaño masivo de Pangea era muy amplio, las regiones internas de tierra debieron ser muy secas debido a la falta de precipitación. El gran supercontinente habría permitido que los animales terrestres emigraran libremente desde el Polo Sur al Polo Norte. Al extenso océano que una vez rodeó al supercontinente de Pangea se le ha denominado Pantalasa (Panthalassa).

Se estima que Pangea se formó a finales del período Pérmico (hace aproximadamente 300 millones de años) cuando los continentes, que antes estaban separados, se unieron formando un sólo supercontinente rodeado por un único mar.

Mapa físico de Pangea basado en el de Christopher R. Scotese.

Pangea habría comenzado a fragmentarse entre finales del Triásico y comienzos del Jurásico (hace aproximadamente 200 millones de años), producto de los cambios y movimientos de las placas tectónicas. El proceso de fragmentación de este supercontinente condujo primero a dos continentes, Gondwana al sur y Laurasia al norte, separados por un mar circumecuatorial (mar de Tetis) y posteriormente a los continentes que conocemos hoy. Dicho proceso geológico de desplazamiento de las masas continentales (deriva continental) se mantiene en marcha al día de hoy.

Las líneas marcadas sobre Pangea señalan las masas de tierra que se separarían para formar los continentes actuales.

La formación de Pangea

Distribución de los continentes hace 500 millones de años durante el Cámbrico Inferior, una vez que Pannotia se fragmentase. Los tres pequeños continentes son Laurentia, Siberia y Báltica, mientras que el grande es Gondwana. El océano Proto-Tetis se localiza entre Gondwana y los pequeños continentes, el océano Khanty entre Siberia y Báltica y el océano Iapetus entre Laurentia y Báltica.

Distribución de los continentes hace 470 millones de años durante el Ordovícico Medio. Abajo, el microcontinente de Avalonia.

Distribución de los continentes hace 430 millones de años durante el Silúrico. Los pequeños continentes son Siberia y LaurentiaBálticaAvalonia (Euroamérica), mientras que el más grande es Gondwana. Ahora entre Gondwana y Euramérica se extiende el océano Rheico. Entre Euramérica y Siberia, el océano Ural sustituye al océano Khanty.

Distribución de los continentes hace 370 millones de años durante el Devónico. Al norte está situado el continente Siberia, en el medio el supercontinente de Euramérica, y al sur Gondwana. Los microcontinentes de China del Norte y China del Sur se desgajan de Gondwana y a su paso el océano Proto-Tetis es sustituido por el océano Paleo-Tetis.

Distribución de los continentes hace 300 millones de años a finales del Carbonífero. Al norte está situado el continente Siberia, en el medio el supercontinente de Euramérica, y al sur Gondwana. Al este se encuentran China del Norte y China del Sur, bordeando el océano Paleo-Tetis. Al sur, Cimmeria se desgaja de Gondwana y a su paso el océano Paleo-Tetis será reemplazado por el océano Tetis.

Rodinia, que se formó hace 1100 millones años durante el Proterozoico, fue el supercontinente del que derivaron todos los continentes subsecuentes. No se descarta la posibilidad de la existencia de supercontinentes anteriores a Rodinia, formados y desintegrados cíclicamente durante los 4.600 millones de años de existencia de la Tierra. Rodinia se fragmentó hace unos 750 millones de años y después los fragmentos volvieron a reunirse en el supercontinente Pannotia hace 600 millones de años. Pero una vez, el supercontinente único se vuelve a fragmentar. Hace 540 millones de años, sólo después de 60 millones de años de su formación, Pannotia se divide en dos fragmentos: Gondwana al sur y Proto-Laurasia, más pequeño, al norte.

El supercontinente menor, Proto-Laurasia se desplazó lejos de Gondwana a través del océano Pantalásico. Un océano nuevo se formó entre los dos continentes, el océano Proto-Tetis. Inmediatamente, Proto-Laurasia se partió en varios segmentos para crear Laurentia, Siberia y Báltica. Esta separación también propició la generación de dos océanos nuevos, el Iapetus y Khanty. Báltica permaneció al este de Laurentia, y Siberia se asentó al noreste de Laurentia.

Durante el Cámbrico, el continente independiente de Laurentia (qué posteriormente se convirtió en Norteamérica) estuvo fijo en el Ecuador, rodeado con tres océanos, el océano Pantalásico al norte y al oeste, el océano Iapetus al sur, y el océano Khanty al este. Al inicio del Ordovícico, el microcontinente de Avalonia (una masa de tierra que se convertiría en los Estados Unidos, Nueva Escocia e Inglaterra), se separó de Gondwana y comenzó su viaje hacia Laurentia.

Hacia el final del Ordovícico, Báltica chocó con Laurentia, y el norte de Avalonia chocó con Báltica y Laurentia. Entonces, Laurentia, Báltica y Avalonia se unieron para conformar al supercontinente menor de Euramérica o Laurusia, cerrando el océano Iapetus, mientras que el océano Rheico se expandió hacia la costa meridional de Avalonia. La colisión también dio lugar a la formación de los Apalaches norteños. Siberia se asentó cerca de Euramérica con el océano Khanty entre los dos continentes. Mientras todo esto estaba sucediendo, Gondwana se desplazó lentamente hacia el polo sur. Este fue el primer paso de la formación de Pangea.

El segundo paso en la formación de Pangea fue la colisión de Gondwana con Euramérica. Durante el Silúrico, Báltica ya había chocado con Laurentia para formar Euramérica. Avalonia no había chocado con Laurentia todavía, y una vía marítima entre ellos (que era un remanente del océano Iapetus) todavía se contraía al mismo tiempo que Avalonia avanzaba lentamente hacia Laurentia. Mientras tanto, Europa meridional se separó de Gondwana y comenzó a dirigirse hacia Euramérica a través del recientemente formado océano Rheico y colisionó con Báltica meridional durante el Devónico. Sin embargo, este microcontinente tan solo era una placa oceánica. El océano Khanty (el océano hermano de Iapetus), también se contrajo al mismo tiempo que un arco insular desgajado de Siberia chocó con Báltica del este (ahora parte de Euramérica). Detrás de este arco insular se estaba formando un océano nuevo, el océano Ural.

Al final del Silúrico, los microcontinentes de China del Norte y China del Sur se desgajaron de Gondwana y comenzaron a dirigirse hacia el norte a través del océano Proto-Tetis, abriendo desde el sur el océano Paleo-Tetis. En el período Devónico, Gondwana se desplazó hacia Euramérica, lo que causó que el océano Rheico se contrajera.

Al inicio del Carbonífero, el noroeste de África había tocado la costa sudeste de Euramérica, creando la porción meridional de las montañas Apalaches y las Montañas Atlas. Sudamérica se movió hacia el norte con dirección a Euramérica meridional, mientras que la porción del este de Gondwana (India, Antártida y Australia) se dirigió hacia el polo sur desde el ecuador.

China del Norte y China del Sur se encontraban en continentes independientes. Hacia la mitad del Carbonífero, el microcontinente de Kazakhstania había chocado con Siberia (el continente siberiano había sido un continente separado durante millones de años desde la fragmentación del supercontiente Pannotia). Al final del Carbonífero, el oeste de Kazakhstania chocó con Báltica, cerrando los océanos Ural y Proto-Tetis entre ellos (orogenia Uraliana), causando la formación de las montañas de los Urales y la formación del supercontinente de Laurasia. Ésta fue la fase final de la formación de Pangea.

Mientras tanto, Sudamérica había chocado con el sur de Laurentia, cerrando el océano Rheico y formando la parte sur de los Apalaches y las montañas de Ouachita. Para este tiempo, Gondwana se posicionó cerca del polo sur, y se formaron glaciares en la Antártida, la India, Australia, África meridional y Sudamérica. El bloque del norte de China chocó con Siberia al final del Carbonífero, cerrando por completo el océano Proto-Tetis.

Para el inicio del Pérmico temprano, la placa Cimmeriana se desgajó de Gondwana y se dirigió hacia Laurasia, formando un océano nuevo en su extremo meridional, el océano Tetis, y cerrando el océano Paleo-Tetis. La mayoría de las masas de tierra estaban reunidas en una sola entidad. Para el período Triásico, Pangea rotó ligeramente en dirección al sudoeste. La placa Cimmeriana todavía viajaba a través del cada vez más pequeño océano Paleo-Tetis, hasta la mitad del Jurásico. Paleo-Tetis se cerró de oeste a este, creando la orogenia Cimmeriana. Pangea parecía una “C”, con un océano dentro de la “C”, el nuevo océano Tetis. No obstante, Pangea se desunió durante el Jurásico Medio, y esta fragmentación se explica en el siguiente apartado.

La desintegración de Pangea

Hubo tres fases importantes en la desintegración de Pangea. La primera fase comenzó al principio-mitad del Jurásico, cuando en Pangea se creó una grieta que abarcaba desde el océano Tetis al este hasta el Pacífico al oeste. Esta grieta separó Norteamérica de África y produjo múltiples fallas, siendo el río Misisipi la más grande de ellas. La grieta produjo un nuevo océano, el océano Atlántico. Este océano no se abrió uniformemente, sino que el desplazamiento comenzó en el Atlántico Norte-Central; el Atlántico sur no se abriría hasta el Cretáceo. Laurasia comenzó a rotar hacia la derecha y se movió hacia el norte con Norteamérica al norte, y Eurasia al sur. El movimiento Laurasia en favor de las manecillas del reloj también condujo al cierre del océano Tetis. Mientras tanto, en el otro lado, en África, se formaron nuevas grietas a lo largo de los márgenes adyacentes de África, de Antártida y del este de Madagascar, lo que conduciría a la formación del océano Índico, que también se abriría durante el Cretáceo.

Distribución de los continentes hace 220 millones de años durante el Triásico Superior. Enla primera fase de la separación de Pangea, una grieta empieza a formarse entre el oeste y el océano Tetis.

Distribución de los continentes hace 150 millones de años durante el Jurásico Superior. Comienza la segunda fase de la separación de Pangea. Gondwana se fragmenta en África, Sudamérica, India y Antártida/Australia.

Distribución de los continentes hace 90 millones de años durante el Cretácico Superior. El océano Atlántico continúa abriéndose. La India se aleja de África y conforme se desplaza al norte va cerrando el océano Tetis y abriendo el océano Índico.

Distribución de los continentes hace 50 millones de años durante el Eoceno. Durante la tercera fase de la separación de Pangea, Norteamérica y Groenlandia se separan de Eurasia, la India colisiona con Asia, Australia se separa de la Antártida y ésta de Sudamérica.

La segunda fase importante de la desintegración de Pangea comenzó al inicio del Cretáceo (hace 150-140 millones de años), cuando el supercontinente Gondwana se dividió en cuatro continentes más pequeños (África, Sudamérica, India y Antártida/Australia). Hace cerca de 200 millones de años, el continente de Cimmeria, según lo mencionado arriba (“la formación de Pangea”), chocó con Eurasia. Sin embargo, a la vez que se producía esta colisión, se formó la nueva zona de subducción que se denomina fosa de Tetis. Esta fosa produjo la subducción de la dorsal oceánica de Tetis, responsable de la expansión del océano Tetis. Esta subducción probablemente causó que África, la India y Australia se movieran hacia el norte. Al inicio del Cretáceo, Atántica, la Sudamérica de hoy, y África, finalmente se separaron de Gondwana (es decir, se separaron de la Antártida, India y Australia), causando la apertura de un “océano Índico del sur”. En el Cretáceo medio, Gondwana se fragmentó para abrir el Océano Atlántico del sur mientras Sudamérica comenzó a moverse hacia el oeste alejándose de África. El Atlántico del sur no se desarrolló uniformemente, se separó de sur al norte como una cremallera. Así también al mismo tiempo, Madagascar y la India comenzaron a separarse de la Antártida y se movieron hacia el norte, abriendo el océano Índico. Madagascar y la India se separaron hace aproximadamente de 100 a 90 millones de años durante el Cretáceo tardío. La India continuó moviéndose hacia el norte con dirección a Eurasia a una velocidad de 15 centímetros por año (un record de movimiento tectónico), cerrando el océano Tetis, mientras que Madagascar se detuvo y encallo con la placa Africana. Nueva Zelanda y Nueva Caledonia comenzaron a moverse desde Australia hacia el este en dirección del Pacífico, abriendo el Mar del Coral y el Mar de Tasmania. Desde entonces, han sido islas independientes.

La tercera fase principal (y final) de la desintegración de Pangea ocurrió al inicio del Cenozoico (PaleocenoOligoceno). Norteamérica/Groenlandia finalmente se separó de Eurasia, abriendo el mar Noruego hace cerca de 60-55 millones de años. Los océanos Índico y Atlántico continuaron expandiéndose, cerrando el océano Tetis. Mientras tanto, Australia se separó de la Antártida y se movió rápidamente hacia el norte, así como lo hizo la India hizo hace más de 40 millones de años antes, actualmente se encuentra en curso de colisión con el este de Asia. Australia y la India se están moviendo actualmente en dirección noreste a una velocidad de 5-6 centímetros por año. La A

Pangea y los continentes Laurasia y Gondwana

 

ntártida ha estado en (o muy cerca) del polo sur desde la formación de Pangea (desde hace 280 millones de años). La India comenzó a chocar con Asia hace cerca de 35 millones de años, formando la orogenia Himalaya, finalmente cerrando con esto la vía marítima de Tetis; esta colisión aun continúa hoy. La placa africana comenzó a cambiar su dirección, del oeste al noroeste hacia Europa, mientras que Sudamérica comenzó a moverse en dirección al norte separándose de la Antártida, permitiendo por primera vez la completa circulación oceánica alrededor de Antártida, causando un rápido enfriamiento del continente y permitiendo la formación de los glaciares. Otros acontecimientos importantes ocurrieron durante el Cenozoico, incluyendo la apertura del golfo de California, el levantamiento de los Alpes, y la apertura del Mar del Japón. La desintegración de Pangea continúa hoy día, en la grieta al este de África; además, las colisiones en curso pueden indicar la creación incipiente de un nuevo supercontinente.

También se cree que Pangea antes no era un continente, sino grupos de islas situados por todo el océano que a causa de los movimientos del interior de la Tierra se juntaron.

Euramérica

Euramérica

Euramérica en el Devónico.

Euramérica o Laurusia (también conocido como continente de las Viejas Areniscas Rojas) fue un antiguo supercontinente creado en el Devónico como resultado de la colisión entre los cratones Laurentia y Báltica (Orogenia Caledoniana).

Euramérica se convirtió en una de las partes principales del supercontinente Pangea durante el Pérmico. En el Jurásico, cuando Pangea se fragmentó en dos continentes, Gondwana y Laurasia, Euramérica formaba parte de Laurasia. En el Cretácico, Laurasia se dividió en los continentes Norteamérica y Eurasia. El cratón de Laurentia se convirtió en una parte de Norteamérica, mientras que Báltica se convirtió en una parte de Eurasia.

 

Reconstruction of Euramerica

El paleocontinente Euramrica

Euramerica (a veces conocido como Laurussia) se formó durante el Silurian con la unión de dos continentes anteriores, Laurentia (Norteamérica cratónica) y Baltica (Rusia europea, Escandinavia, partes de Europa Central y la mayoría de las Islas Británicas). La mayor parte de la masa terrestre de Euramerican (noreste de Canadá, Groenlandia y la mayor parte de Báltica) a menudo se ha referido como el “Viejo Continente de Arenisca Roja”.

Hay dos grandes reconstrucciones competitivas de los continentes paleozoicos. Ambos están de acuerdo en general con respecto a la forma, orientación y posición ecuatorial de Euramerica. Sin embargo, difieren dramáticamente en las posiciones y orientaciones de Gondwana (incluyendo América del Sur, África, India, Europa del Sur, Antártida y Australia). Por ejemplo, Dalziel et. Alabama. (1994) proponen un Gondwana en el que África central se encuentra en el Polo Sur y el noroeste de América del Sur colisiona oblicuamente con el este de América del Norte. El Gondwana propuesto por Scotese y McKerrow (1990) no se encuentra tan al sur y las áreas más cercanas a Euramerica incluyen el noroeste de África y el suroeste de Europa. Una investigación más reciente de Streel et. Alabama. (2000) basados ​​en distribuciones palinomorfas indicaron que Euramerica se encontraba a una latitud ligeramente inferior a la generalmente aceptada en las reconstrucciones anteriores.

Las reconstrucciones de paleocontinentes anteriores a la ruptura de Pangea (comenzando en el Triásico) son sustancialmente más difíciles que las reconstrucciones para el Mesozoico y el Cenozoico. Radioisotópico Las rocas formadas a través del esparcimiento del lecho marino son el método más confiable de posicionamiento de los continentes, pero no existen fondos marinos sustanciales más antiguos que el Triásico. En consecuencia, los científicos deben confiar en paleomagnetismo, similitudes de formaciones geológicas y organismos fósiles entre continentes. El paleomagnetismo solo produce paleolatitudes y las lecturas pueden ser conflictivas, mientras que las similitudes en organismos y formaciones geológicas están sujetas a múltiples interpretaciones. No debería sorprender que las reconstrucciones difieran.

La orogenia acadia es una característica geológica destacada de Euramerica durante el Devónico. Comenzó durante el Devónico medio y se centró en Nueva Inglaterra y las provincias marítimas del este de Canadá. Al parecer, se extendió al suroeste de Alabama a finales del Devónico o principios del Carbonífero. Las explicaciones sobre la causa de la orogenia de Acadia varían, pero la mayoría de las teorías implican algún tipo de colisión continental. En cualquier caso, estas montañas una vez impresionantes se han reducido enormemente por la erosión; los vestigios aún son visibles en Nueva Inglaterra y Canadá, pero la extensión sur se encuentra bajo la llanura costera atlántica moderna.

 

Avalonia

Avalonia

Geological History of Jamestown, Rhode Island

El área ahora conocida como Jamestown se formó hace más de 565 millones de años, como parte de un microcontinente llamado Avalonia (etiquetado como el arco volcánico de Avalonian en este bosquejo del hemisferio sur).

El arco Avaloniano se formó como un archipiélago volcánico fuera de África y América del Sur, en un momento en que se unieron como parte de Gondwana, parte de la cual se muestra en este boceto. En ese momento, la mayoría de las masas de tierra del mundo estaban al sur del ecuador. ¡El área que ahora es el desierto del Sahara se encuentra sobre el polo sur! Gondwana evolucionó después de la ruptura de Rodinia, un supercontinente anterior. Otros continentes importantes, que entonces estaban ubicados en el hemisferio norte, eran Siberia y el norte de China. Los expertos debaten si Laurentia estuvo en contacto con Sudamérica en este momento. Los que creen que lo fueron, llaman al continente más grande Pannotia. En cualquier caso, hace unos 540 millones de años Laurentia (proto América del Norte) y Báltica (proto Europa Occidental) se alejaron de Gondwana.

Rhode Island y los estados de Nueva Inglaterra no fueron las únicas masas terrestres que emergieron del arco de Avalonian. En el bosquejo anterior, J marca la ubicación aproximada de Jamestown. EW indica la parte de Avalonia que se convirtió en el sur de Irlanda, Inglaterra y Gales, Ib muestra Iberia (España y Portugal) y Ar Armorica y Bohemia. Una porción del arco ahora es parte de Marruecos. Las partes futuras de Nueva Escocia, New Brunswick y Newfoundland, así como la mayor parte de Nueva Inglaterra, se encuentran en el exterior de Florida (etiquetada F en el mapa). La porción del arco que se convirtió en parte de las Carolinas se encuentra a la derecha de Jamestown, en la costa de lo que hoy es Venezuela, en América del Sur.

Casi al mismo tiempo que Laurentia y Baltica se alejaron de Gondwana, el contenido de oxígeno del aire se estabilizó cerca de la concentración actual.

Las formas de vida oceánicas comenzaron a explotar en complejidad y diversidad a partir de hace alrededor de 545 millones de años. Esta “Explosión Cámbrica” ​​resultó en una gran variedad de invertebrados que incluyen gusanos, almejas, artrópodos, corales y esponjas.

Laurentia se muda de Gondwana

500 mya: The Avalonian Arc grows while Laurentia, Siberia and Baltica move away from Gondwana

Avalonia se mueve hacia América del Norte

Comenzando hace unos 500 millones de años, Avalonia se desplazó hacia el norte y el oeste, lejos de África y hacia Laurentia (Proto Norteamérica). La mayor parte de Laurentia estaba cubierta por mares tropicales poco profundos en los que se encontraron especies de trilobites y equinodermos que evolucionaban rápidamente. Laurentia incluía no solo la parte central de los Estados Unidos actuales, sino gran parte de Canadá, México y Groenlandia.

Los movimientos de las diversas masas de tierra se muestran a continuación. Los dibujos se derivan de las vistas del proyecto Paleomap. (Mapas tectónicos de placas y animaciones de deriva continental de CR Scotese, el sitio del Proyecto PALEOMAP contiene una gran cantidad de datos y ofrece servicios educativos gratuitos. La versión en pdf de la página principal del sitio PALEOMAP es para referencia rápida. Consulte (www.scotese.com) para los enlaces y servicios más actualizados.

J marca la ubicación aproximada de Jamestown en estos dibujos. Se puede acceder a las vistas completas del mundo, comentarios y enlaces relacionados a través de los enlaces de subtítulos.

Mientras Avalonia viajaba a través del Océano Japeto, la vida a su alrededor estaba evolucionando. Aparecieron peces sin mandíbulas, celentéreos, artrópodos, cefalópodos, peces con mandíbulas y arrecifes de coral.

About 435 million years ago, Avalonia docked with Baltica. Ambos se movían al norte y al oeste, en cursos de colisión con Laurentia.

515 million years ago

458 million years ago

425 million years ago

 

Building New England
The Taconic and Acadian Orogenies

Hace unos 450 millones de años, un arco de pequeñas islas colisionó con Proto North America, agregando una franja de tierra al este del Hudson River Valley.
Hace unos 425 millones de años, Avalonia colisionó con Proto Norteamérica, criando a los Apalaches del Norte y sumando el resto de Nueva Inglaterra.

Or, go directly to any Geological History page:

Introduction and Summary: 565 Million Years of Jamestown’s Geological History

Prelude: The Earth’s first 4 billion years – forming Proto North America, Rodinia, Gondwana

Avalonia: Rhode Island was once part of a micro-continent called Avalonia

Acadian Orogeny: Avalonia collides with the mainland of Proto North America (Laurentia)

Alleghenian Orogeny: North America collides with Africa, forming Pangaea

The Atlantic Forms: Pangaea breaks up, the Atlantic forms, the Appalachians erode

Glaciation: Glaciers form and rework the land

The Holocene Epoch: Post-glacial Rhode Island – rising seas – the time of modern man

Building the Northern Appalachians: Significant event summaries with links to more information

Guide to Bedrock in and around Jamestown and Narragansett Bay

Additional Information and References

Jamestown RI – Rhode Island Visitor Information Home Page

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Pannotia

Pannotia

Pannotia estaba centrado en el Polo Sur

Pannotia fue un supercontinente que probablemente existió desde hace unos 600 millones de años hasta hace unos 540 millones de años, a finales del supereón Precámbrico. Antes de Pannotia, el anterior supercontinente fue Rodinia, y el posterior (y último hasta la fecha), Pangea. Pannotia fue descrito por primera vez por Ian W. D. Dalziel en 1997. También se conoce como Supercontinente Vendiano y Gran Gondwana. Este último término fue propuesto por Stern en 1994 y reconoce que el supercontinente Gondwana, que se formó a finales del Precámbrico, fue una vez mucho más grande.1

Formación

El anterior supercontinente Rodinia se fragmentó hace unos 750 millones de años en tres continentes: Proto-Laurasia (que a su vez se fragmentó, aunque finalmente se reensambló como Laurasia), el cratón continental del Congo y Proto-Gondwana (toda Gondwana excepto el cratón del Congo y Atlántica). Proto-Laurasia giró hacia el Polo Sur, mientras que Proto-Gondwana hizo lo propio y el cratón del Congo se situó entre ambos, hace alrededor de 600 millones de años. Esto formó Pannotia. Con tanta masa de tierra en torno al Polo Sur, probablemente fue una de las épocas de la historia geológica con más glaciares.2

Pannotia tenía forma de “V” orientada hacia al noreste. Dentro de la “V” se encontraba el océano Panthalassa, que en el futuro se convertiría en el océano Pacífico. Había una dorsal oceánica en el medio del océano Panthalassa. Fuera de la “V”, rodeando a Pannotia, se localizaba un gran océano antiguo, el denominado océano Panafricano.

Fragmentación

Pannotia tuvo una corta duración. Los movimientos que formaron Pannotia continuaron, produciendo su dislocación. Hace unos 540 millones de años, sólo unos 60 millones de años después de haberse formado, Pannotia se desintegró en cuatro continentes: Laurentia, Báltica, Siberia y Gondwana. Más tarde, estos continentes se recombinarían para formar el más reciente de los supercontinentes, Pangea.3​Pannotia

Separación del supercontinente Pannotia

Pannotia fue uno de los supercontinentes con menor duración en la historia de la Tierra, siendo separada por los mismos movimientos que provocaron su formación, los cuales continuaron a lo largo del tiempo.

Su ruptura comienza hace unos 540 millones de años, sólo 60 millones de años después de haberse formado, desintegrándose en cuatro continentes: Laurentia, Báltica, Siberia y Gondwana, los cuales posteriormente se volverían a juntar formando el supercontinente Pangea.

Así era el supercontinente Pannotia, que se cree existió hace 600 millones de años.

Según la teoría del ciclo supercontinental, cada 400-500 millones de años (M) todas las masas de tierra emergidas se unen, formando un supercontinente. El más conocido es también el más reciente: Pangea, que existió hace entre 300 y 200 millones de años. También están aceptados, mucho más atrás en el tiempo, Rodinia (1.100-750 Ma), Columbia (1.800-1.500 Ma) y Kenorland (2.700 Ma). Sin embargo, el continente que pecedió a Pangea, que recibe el nombre de Pannotia, todavía no ha logrado el concenso científico.

Ahora, Damian Nance, geólogo de la Universidad de Ohio (EE.UU.) que propuso por primera vez esta teoría en la década de 1980, rompe una lanza a favor del reconocimiento de Pannotia, y afirma que está en peligro de ser ignorado. Según este científico, el continente existió hace 600 millones de años.

El ciclo supercontinental ha tenido una profunda influencia en el curso de la historia de la Tierra y la evolución de sus océanos, atmósfera y biosfera, y según el trabajo, que Nance firma con Brendan Murphy, de la Universidad St. Francis Xavier en Nueva Escocia (Canadá), en la revista de la Sociedad Geológica de Londres, también en la circulación del manto de la Tierra, incluso afectando fundamentalmente el comportamiento de su campo magnético.

Junto a su colega Tom Worsley, Nance propuso el ciclo del supercontinente a principios de la década de 1980. Con base en los datos disponibles en ese momento, propusieron la existencia de cinco supercontinentes anteriores al famoso supercontinente Pangea. Algunos de ellos han sido aceptados, como Rodinia, que se unió hace unos 1.100 millones de años, y Columbia, que se separó unos 400 millones de años antes de eso. Sin embargo, el supercontinente prepangánico más reciente, Pannotia, aún está sujeto a desacuerdo. Nance y Worsley argumentaron que surgió hace unos 600 millones de años.

Otro equipo también había publicado un artículo en la misma época que documentaba la ruptura de un supercontinente, más tarde llamado Pannotia. Pero la comunidad científica no se puso de acuerdo y algunas voces sugirieron que esta ruptura ocurrió más o menos al mismo tiempo que se habría formado, lo que les hacía preguntarse si alguna vez existió realmente. Cambios posteriores en la escala de tiempo geológico parecen dar la razón a la primera teoría, estableciendo una brecha más amplia que posibilita la existencia de Pannotia.

Otras pistas para encontrar supercontinentes

Los autores argumentan que el reconocimiento de los supercontinentes del pasado no tiene por qué basarse únicamente en las reconstrucciones continentales, sino que también puede explotar una variedad de fenómenos: el ensamblaje y ruptura de estas masas continentales van acompañados de la construcción de montañas formadas por colisión, del mismo modo que la evidencia de rupturas continentales acompañarán la ruptura del supercontinente; de manera similar, el ensamblaje de supercontinentes fomenta la extinción a medida que cambian las condiciones de la superficie y se destruyen los hábitats, mientras que la ruptura fomenta las migraciones a medida que se crean nuevos hábitats.

Se cree que Ur (3.000 Ma) y Vaalbara (3.600 Ma) son otros supercontinentes que existieron.

Pannotia fragmented into Laurasia and Gondwana 550 million years ago

Los supercontinentes también afectan el nivel del mar, la química del océano y el clima del mundo de maneras predecibles y producen una serie de señales isotópicas que se pueden identificar en las rocas, según los expertos: “Cuando se examina el registro geológico en busca de evidencia de estos fenómenos que lo acompañan, el argumento a favor de Pannotia es inconfundible”. Sostienen que el intervalo de tiempo comprendido entre la creación y la ruptura de Pannotia se acompañó de algunos de los cambios más profundos en la historia de la Tierra, como la aparición generalizada de montañas, seguida de evidencia global de ruptura continental y que estas modificaciones afectaron los océanos, la atmósfera, la biosfera de la Tierra y el clima.

Para Nance y Murphy, estas evidencias defienden fuertemente la existencia de Pannotia, e “ignorarlas y descartar este supercontinente es potencialmente pasar por alto los cambios profundos en la circulación del manto que también acompañan las etapas de ensamblaje y ruptura del ciclo del supercontinente”.

Además de los nombrados, hay teorías que defienden que, en el pasado más remoto de nuestro planeta, existieron dos supercontinentes más: Ur (3.000 Ma) y Vaalbara (3.600 Ma).

Rodinia

Rodinia

Reconstrucción paleotectonica de Rodinia.

Rodinia (del ruso родина, ródina, patria) y corresponde a la masa de tierra dominante durante alrededor de 200-350 millones de años. Fue uno de los primeros supercontinentes que han sido mejor reconocidos, aunque su configuración aún no es muy clara. Fue un supercontinente que existió hace 1100 millones de años, durante el Proterozoico. Reunía gran parte de la tierra emergida del planeta. Empezó a fracturarse hace 800 millones de años debido a movimientos magmáticos en la corteza terrestre, acompañados por una fuerte actividad volcánica. La existencia de Rodinia se basa en pruebas de paleomagnetismo que permiten obtener la paleolatitud de los fragmentos, pero no su longitud, que los geólogos han determinado mediante la comparación de estratos similares, actualmente muy dispersos.

Formación

Rodinia se formó y se deshizo durante el Neoproterozoico. Probablemente existió como un único continente desde hace 1.100 millones de años hasta que comenzó a fragmentarse en ocho pequeños continentes hace alrededor de 800 millones de años.1​ Se cree que fue responsable en gran parte del clima frío del Neoproterozoico. Rodinia comenzó a formarse hace alrededor de 1.300 millones de años a partir de tres o cuatro continentes preexistentes, un acontecimiento conocido como la Orogenia Grenville.2​ La ausencia de fósiles con concha o esqueleto y los de datos paleomagnéticos fiables hacen incierto el movimiento de los continentes en el Precámbrico. Una posible reconstrucción del anterior supercontinente es Columbia

La existencia de Rodinia se basa en datos paleomagnéticos utilizando datos de las Islas Seychelles, la India y los Montes Grenville, que se formaron durante la Orogenia Grenville y que actualmente se distribuyen en varios continentes.12​ Aunque los detalles están en discusión por los paleogeógrafos, los cratones continentales que formaban parte de Rodinia parecen haberse agrupado en torno a Laurentia (proto-Norteamérica), que constituye el núcleo de Rodinia.

Parece que la costa sudoriental de Laurentia se asentaba junto a la costa noroccidental de Sudamérica, mientras que Australia y Antártida (que en este momento estaban unidas) parecen haber estado situadas junto a la costa noroeste de proto-Norteamérica. Un tercer cratón, que se convertiría en África centro-norte, puede haber quedado atrapado entre estas dos masas que colisionaban.3​ Otros cratones como el de Kalahari (África meridional) y Congo (África oeste-central), parecen haber estado separados del resto de Rodinia.

Paleogeografía

Rodinia se centraba probablemente al sur del ecuador.4​ Puesto que la Tierra en ese momento experimentaba la glaciación del Período Criogénico y las temperaturas eran al menos tan frías como actualmente, gran parte de Rodinia pudo haber estado cubierta por glaciares o formando parte del casquete de hielo del Polo Sur. El interior del continente, distante de los efectos moderadores del océano, es probable que fuera estacionalmente muy frío (clima continental). Rodinia estaba rodeado por el superocéano que los geólogos denominan Mirovia (de Mir, la palabra rusa que significa «paz»).

Las temperaturas frías puede que fueran acentuadas durante las primeras etapas de la dislocación continental. Los picos de calentamiento geotérmico dislocarían la corteza y las rocas se elevarían en relación con su entorno. Esto crearía zonas de mayor altitud, donde el aire es más frío y es menos probable que el hielo se funda con los cambios estacionales, y puede explicar la evidencia de abundante glaciación durante el Período Ediacárico.5​ La separación final de los continentes creando nuevos océanos y expandiendo el fondo oceánico, con producción de rocas menos densas, probablemente incrementó el nivel del mar por desplazamiento del agua de los océanos. El resultado fue un mayor número de océanos de aguas someras.

La evaporación del agua de los océanos pudo hacer que aumentaran las precipitaciones, lo que a su vez aumentaría la erosión de la roca expuesta. Si en los modelos de simulación por computador se introduce la relación de isótopos estables de 18O:16O, se comprueba que, además de la fuerte erosión de la roca volcánica, este aumento de las precipitaciones hizo reducir los niveles de los gases de efecto invernadero por debajo del umbral que activaría el período de glaciación extrema conocida como la Tierra bola de nieve.6​ Toda esta actividad tectónica introduciría además en el medio marino, nutrientes biológicamente importantes, lo que pudo haber desempeñado un papel importante en el desarrollo de los primeros animales.

Separación

En contraste con la formación de Rodinia, los movimientos de las masas continentales durante su ruptura se entienden bastante bien. Pruebas de amplios flujos de lava y de erupciones volcánicas durante el límite PrecámbricoCámbrico, especialmente en Norteamérica, sugieren que Rodinia comenzó a fragmentarse a más tardar hace 750 millones de años.5​ Otros continentes, incluyendo Báltica y Amazonia, se dislocaron de Laurentia hace 600-550 millones de años, abriendo el océano Iapetus entre ellos. La separación también llevó al nacimiento de océano Pantalassa (o Paleo-Pacífico).1​ Los ocho continentes que formaban parte de Rodinia más tarde volvieron a reunirse en el supercontinente global denominado Pannotia, y después una vez más como Pangea.

Otras posibilidades

También se especula que hacia los 2000 millones de años existían dos grandes supercontinentes llamados Atlántica y Nena. Atlántica, estaría formado por fracciones de América del Sur y África y, Nena, integrado América del Norte, Siberia, Groenlandia y el Escudo Báltico. Hacia los 1800 millones ambos se podrían haber unido junto con el más antiguo Ur para formar el probable primer gran supercontinente global, conocido como Columbia que podría haber existido entre los 1800 y 1500 millones de años. Este se habría fragmentado y sus fracciones se habrían vuelto a ensamblar en una configuración diferente hacia los 1100 millones de años formando el supercontinente de Rodinia

La hipótesis de Rodinia, por tratarse de un supercontinente más joven, cuenta con un número de evidencias mayor que sus antecesores.

Reconstrucción del supercontinente Rodinia

La mayoría de las reconstrucciones muestran el núcleo de Rodinia formado por el cratón norteamericano (el último paleocontinente de Laurentia), rodeado en el sudeste con el cratón de Europa del Este (Báltica), el cratón amazónico (Amazonia) y el cratón de África Occidental. En el sur, con los cratones del Río de la Plata y San Francisco; en el suroeste con los cratones Congo y Kalahari, y en el noreste con Australia, India y Antártida Oriental.

Continentes que formaron el supercontinente Rodinia

Las posiciones de Siberia y el norte y sur de China al norte del cratón norteamericano, difieren mucho según la reconstrucción a la que se haga referencia.

Distribución de cinturones orogénicos de Grenvillian dentro de la configuración de Rodinia alrededor de 750 Ma. Nótese la presencia omnipresente de orógenos de Grenvillian (azul) que cementan más de 8 cratones. El diagrama de inserción (abajo a la izquierda) muestra el patrón de distribución de diferentes grupos de ensamblajes de craton. El grupo 4 se caracteriza por la presencia predominante de arcos isleños juveniles intraoceánicos, pero puede incluir fragmentos continentales más antiguos que 1.3 Ga, como lo sugieren Abdelsalam et al. (2002). El patrón de distribución de los arcos intraoceánicos en el Grupo 4 es muy esquemático, ilustrado por el análogo moderno del Pacífico occidental.

Atlántica

Atlántica (supercontinente)

Atlántica es un supercontinente que surgió hace aproximadamente 1.800 millones de años,1​ como resultado de la lenta fragmentación del supercontinente Kenorland (iniciada hace 2.500 Ma con la separación del continente Ártica). Este supercontinente estaba constituido por los cratones de África Occidental, Congo y Nilo Occidental (actualmente localizados en África) y por los cratones de Amazonia (cratón de Brasil y escudo de Guyana), São Francisco y Rio de la Plata (situados en Sudamérica). Desde el momento en que Ártica se separó de Kenorland hasta el momento en que Atlántica quedó definido como una masa continental independiente, este supercontinente habría estado unido al supercontinente Ur (que habría formado parte, a su vez, de Kenorland).

Alrededor de 200 millones de años más tarde, se convirtió en parte del supercontinente Columbia y 300 millones de años más tarde, se separa de Columbia. Hace 1.100 millones de años (o 400 millones de años después de la desintegración de Columbia), se une a Nena y Ur pasa a formar parte del supercontinente Rodinia. Después de que Rodinia se dividiera y los fragmentos se volvieran a reunir hace 600 millones de años, pasa a formar parte del supercontinente Pannotia. En el Cámbrico, Pannotia se desintegró, dejando Atlántica en el supercontinente Gondwana. Gondwana luego pasa a formar parte del supercontinente Pangea en el Pérmico, y luego se fragmentó en el Jurásico. En la actualidad, restos de Atlántica se encuentran en África y Sudamérica.

Reconstrucción paleogeográfica del supercontinente Atlántica en la que pueden verse los principales cratones que lo constituían: África Occidental, Congo y Nilo Occidental (en África) y Amazonia (cratón de Brasil y escudo de Guyana), São Francisco y Rio de la Plata (en Sudamérica). Autor: Fama Clamosa.

NOTA: No confundir el nombre de Atlántica con la mitológica Atlántida, pues no tiene nada que ver.

Esquema simplificado de la reconstrucción paleogeográfica del supercontinente Atlántica. Autor: desconocido.

Configuración propuesta por Rogers, 1996 a los continentes Atlántica, Ártica y Ur. La disposición corresponde a la posición que estos continentes ocupados en supercontinente Pangea (~ 300 Ma). Modificado de Rogers, op. cit.

Reconstrucción paleogeográfica del supercontinente Columbia en la que pueden verse los principales supercontinentes (y los cratones) que lo constituían: Atlántica en un extremo, Ur en el centro, y Nena en el otro extremo. Según Personen et al. (2012), los cratones de India, Australia y este de Antártica estaban en la región del polo sur, por lo que aunque en la imagen parece que el supercontinente Nena está al revés, hay que ver que la imagen es un desglose del globo terráqueo en sus dos hemisferios, de tal modo que el polo norte está a la vez tanto arriba como abajo de la figura. Autor: desconocido.

Este ciclo de unión y desunión para formar supercontinentes globales hará que Atlántica se una con el resto de masas continentales para constituir los supercontinentes Rodinia (desde hace 1.100 Ma hasta hace 800 Ma) y Pannotia (desde hace 600 Ma hasta hace 540 Ma).

Reconstrucción paleogeográfica del supercontinente Rodinia en la que pueden verse los principales supercontinentes que lo constituían: Atlántica (en verde), en un extremo, Ur (en violeta) en el otro extremo, y Nena (en rojo) en el centro. Autor: desconocido.

Con la fragmentación de Pannotia ocurrida hace unos 540 Ma, Atlántica se quedó formando parte (junto a un gran número de masas continentales) de un supercontinente algo más pequeño que Pannotia: Gondwana, que formaría parte a su vez de Pangea cuando ésta se constituyera, hace unos 300 Ma.

Hace unos 150 Ma comenzó a formarse el océano Atlántico (que le da nombre al supercontinente Atlántica), provocando el fin de Pangea y la fracturación de Atlántica en dos mitades, separándolas y constituyendo los actuales continentes de África y Sudamérica.