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Amasia

Amasia

El hipotético supercontinente futuro Amasia

Configuración del hipotético supercontinente Amasia, ideado por Chris Hartnady.

El supercontinente futuro Amasia es un posible supercontinente que se formará sobre el Polo Norte en aproximadamente 50 a 200 millones de años, a través de la fusión de Asia y Norteamérica.

Esta teoría fue desarrollada por el geólogo de la Universidad de Ciudad del Cabo Chris Hartnady en 1992, quien explica que la predicción se basa principalmente en el hecho de que la placa del Pacífico ya está subduciendo bajo Eurasia y América del Norte.

Este proceso, en caso de continuar, hará que ambos continentes se fusionen, provocando a su vez el cierre del Océano Pacífico, lo que llevará a que el Océano Atlántico pase a ser mayor que éste.

Amasia es un posible supercontinente del futuro que podría formarse por la fusión de Asia y Norteamérica. Esta configuración, que es una alternativa de Pangea Última, podría efectuarse si la dorsal mesoatlántica del océano Atlántico continúa abriéndose mientras Eurasia rota bajo el impulso de África en dirección al norte. Bajo tales circunstancias, Norteamérica podría fusionarse con Asia a lo largo de la línea de sutura de Siberia. Aproximadamente al mismo tiempo, Australia y la Antártida se dirigirían al noreste en un proceso que cerraría en gran parte el océano Pacífico. El Atlántico actual habría crecido entonces hasta convertirse en el océano más grande del nuevo mundo.

En 1992, el geólogo Chris Hartnady, de la Universidad de Ciudad del Cabo, Sudáfrica, aceptó el desafío de imaginar el próximo supercontinente. Como el Atlántico continúa ampliándose, explicó: «las Américas, moviéndose en el sentido de las agujas del reloj alrededor de un punto central en el nordeste de Siberia, parecen destinadas a fusionarse con la margen este del futuro supercontinente, al que el geólogo de Harvard Paul Hoffman llamó Amasia».

En esta visión del futuro, Australia continúa hacia el Norte, mientras que África y la Antártida permanecen más o menos en sus posiciones actuales.

Roy Livermore, de la Universidad de Cambridge, llegó a una conclusión similar. A fines de los años 90 creó su propia versión de Amasia, un supercontinente que llamó Novopangea: «Me he tomado la libertad de abrir una nueva grieta entre el océano Índico y el Atlántico norte -dice-. Sabemos que la grieta del este africano está activa, de manera que proyectamos eso al futuro abriendo un pequeño océano. África oriental y Madagascar se mueven a través del océano Índico hasta llegar a Asia; Australia ya ha tocado el sudeste asiático».1​ Al sur de lo que hoy es India, una cadena montañosa ha surgido del mar a lo largo de una nueva zona de subducción. Justo al sur se encuentra la Antártida. En el futuro ideado por Livermore, todos los actuales continentes forman parte: «No creo que la Antártida se quede en el polo -afirma-. Quiero que venga hacia el Norte». Para que esto suceda postula una nueva zona de subducción.2

Mitchel et al, Nature

Los continentes, en su actual distribución (izda.) y en el futuro, formando Amasia

Surgirá dentro de cien millones de años de la fusión de América y Asia a 90º de donde se encontraba su predecesor, Pangea

Hace más de 200 millones de años, todos los continentes actuales estaban reunidos en uno solo, Pangea, que se convirtió en la cuna de los dinosaurios, un período perfectamente documentado en el registro geológico. Después, esa gran masa de tierra se fue separando hasta que el mundo obtuvo su aspecto actual. Sin embargo, los cinco continentes que ahora conocemos no son definitivos. Chocarán unos contra otros, se superpondrán y se fundirán. Dentro de unos cien millones de años, según creen los científicos, surgirá otro supercontinente. Ya ha sido bautizado como Amasia, nacerá de la fusión de América y Asia, y es más que probable que ningún ser humano llegue a conocerlo. Una nueva investigación publicada en Nature sugiere que Amasia se formará a 90 grados de distancia de donde estaba situado Pangea. Según este modelo, las Américas se mantendrán en el «anillo de fuego» del Pacífico, cerrando el Océano Ártico y el Mar Caribe.

La idea de una nueva Pangea nació a principios de los años 90, pero fue Christopher Scotese, geólogo de la Universidad de Texas, quien predijo su evolución. La hipótesis tradicional de la evolución del futuro supercontinente sugiere que se formará encima del supercontinente anterior (introversión) o en el lado opuesto del mundo (extroversión). Ross Mitchell y sus colegas de la Universidad de Yale han desarrollado un modelo alternativo en el cual el nuevo supercontinente se originará a un ángulo de 90 grados de distancia del anterior (orthoversion). Este modelo sugiere que Amasia se formará dentro del gran círculo de subducción que rodeó a su predecesor.

Por otra parte, los autores aseguran que su modelo es consistente con los datos paleomagnéticos utilizados para determinar las distancias entre los sucesivos supercontinentes del pasado: Nuna o Columbia, el más antiguo, que existió hace aproximadamente de 1.800 a 1.500 millones años; Rodinia, de 1.100 millones de años, y Pangea. Amasia será el siguiente, pero tampoco será el último.

¿’Amasia’ o ‘Eurica’? Eurasia y América se unirán en un ‘supercontinente’

Los investigadores de la Universidad de Yale afirman que la unión de Eurasia y América es inevitable y concluirá en un plazo de entre 50 y 200 millones de años.

La hipótesis de los científicos se basa en la existente actividad tectónica de las masas de tierra y su constante movimiento. La presencia de esos factores, según dicen, hace inevitable el choque de Eurasia y América, que supuestamente tendría lugar en el Polo Norte.

Al hipotético continente ya le dieron el nombre Amasia.

A América y Eurasia les seguirán África y Australia, afirman los investigadores. Este proceso acabará juntando a todos los continentes actuales en uno, que los científicos han llamado Nueva Pangea.

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