Este Mundo, a veces insólito

Pascual

Rongo Rongo

Subcategoría: Escritura ideográfica.

Se conoce con el nombre de rongorongo a un sistema de escritura descubierto en la isla de Pascua en el s. XIX, tallado primordialmente con puntas de obsidiana y elaborado a partir de dientes de tiburón, en su mayoría sobre tablillas de madera.

Los habitantes de la isla de Pascua la llamaron también kohau rongorongo. La traducción corriente del término kohau es madera que sirve a fabricar el casco de las canoas, y rongorongo es ‘gran mensaje’ o ‘gran estudio’. También fue traducido como ‘líneas de recitación’ o ‘báculos recitadores’.rongo1

Hay autores que dicen que esta forma de escritura es la única escritura estructurada en toda Oceanía, aunque falta todavía un desciframiento fiable para comprobarlo. Los símbolos o los glifos vienen tallados a lo largo de ranuras hechas con antelación al grabado en los artefactos y son de una altura media entre 9 y 14 mm. Parecen representar gráficamente figuritas de seres antropomórficos en diversas posturas, otras criaturas de fantasía que se asemejan a las aves, a las plantas y a otros animales terrestres y acuáticos, objetos celestes, así como también objetos geométricos, pequeños anzuelos, entre otros.

Los signos que componen los textos están mayormente bien estilizados, tienen casi la misma altura y vienen alineados sin aparente división (espacios blancos o signos de puntuación) entre ellos, formando un tipo de escritura continua, típica de algunos sistemas de escritura antiguos, p.ej. los textos antiguos de la literatura griega o ciertas muestras del idioma etrusco. Las inscripciones terminan cuando aparece algún «nudo«, alguna protuberancia natural u otra irregularidad (por ejemplo fragmentos carcomidos, quemados por el fuego, arrurongo2inados por la humedad) sobre la superficie de los objetos o como es de esperar, cuando el espacio físico sobre ellos se agota. El tamaño y la forma de las tablas, cuya edad está aún por determinar con exactitud, son dispares.

Se dice que las tablillas se deben leer a partir de la primera línea del rincón izquierdo del recto y continuar de manera lineal hasta el fin del renglón y luego darle la vuelta para seguir con el próximo. (Sin embargo, el texto inscrito encima del Bastón de Santiago resulta una excepción). No obstante, no está bastante claro si todas las tablillas contienen un documento de carácter unitario o si alguna de ellas podría servir de depósito o colección de documentos diferentes, siendo por tanto su punto de partida de lectura un asunto pendiente. Observando la fragmentación del texto en secuencias desiguales, hay razones para creer que algunas tablillas retienen esa función. Fischer dice que la tablilla Mamari tiene la apariencia de ser un encadenamiento de varias secuencias de distintas clases Al parecer, Fischer estaba en lo cierto, pues al analizar estructuralmente el texto C, llamado «tablilla Mamari», se observan grupos de secuencias que se repiten en ambos lados del artefacto. Esas distintas secuencias, compuestas en mayor grado de elementos idénticos o semejantes, podrían testificar a favor de «listas», «estribillos» o «fórmulas», tan arraigados y comunes en el folclore antiguo de Rapanui. Varios estudiosos dan cuenta de la posibilidad de listas incluidas en varios objetos rongo-rongo en consideración de glifos delimitadores sin valor fonético del tipo 380.1 (3/52), véase Barthel (1958), Horley (2007:28). Verbigracia, esos glifos señalarían el inicio o el fin de orrongo3aciones paganas relacionadas con prácticas mágicas, destinadas a capturar prisioneros de guerra y posiblemente tramitar venganza y muerte a los malhechores; no faltarían tampoco secuencias toponímicas u onomásticas insertadas entre dichos delimitadores. Es de esperar que los glifos rongo-rongo organizados e incrustados en tales grupos secuenciales, reflejen parte de la cultura pre-cristiana pascuense. Sería descabellado pensar que el escriba derrochara talento, material precioso y escaso —madera— y tiempo para grabar un galimatías de símbolos y bobadas parecidas en la superficie de la tablilla ‘Mamari’.

Se suele teorizar que los signos rongo rongo pueden ser indicadores de un sistema logográfico-fonético, en el cual cada signo o grupo de signos podría representar nombres propios de caciques y su descendencia, distintas actividades bélicas o económicas u otros conceptos

relacionados con la cosmogonía pascuense, etc. Los caracteres están grabados en rongo5rongo4

líneas horizontales paralelas. Una de las propiedades de esta escritura es que se trata de inscripciones en «bustrófedon inverso»: mientras en una línea los signos se encuentran en posición normal, en la siguiente se hallan invertidos respecto al renglón previo de modo que,

para leer una tablilla, ésta debería invertirse cada vez que se inicia una nueva línea.

Los entendidos en la materia dicen que quedan veinticinco objetos de madera auténticos en total, conservados en varios museos del mundo, más la reproducción de un objeto destruido, que contienen signos rongo rongo: catorce tablillas completas, nueve fragmentos de tablillas, dos reimiros (pectorales decorativos), uno siendo el llamado «reimiro de Londres 9295», texto L con unos 44 glifos incisos y el otro, un reimiro de un signo compuesto (un diglifo), conocido como el Reimiro de Londres 6847, texto J, un bastón de cacique, el Bastón de Santiago (alias, the Santiago Staff) que contiene el mayor número de glifos tallados, casi unos 2320 de ellos (según Fischer 1997) y una estatuilla esculpida en madera, conocida como tangata manu, el hombre-pájaro’. Sin embargo, se sabe que hubo muchas más inscripciones porque el primer misionero en Rapa Nui, el Hermano Eugène Eyraud (1820-1868), describió la existencia de centenares de tablillas y varas grabadas en un informe enviado a su superior en diciembre de 1864.

Shugborough House inscription

Subcategoría: Escritura criptográfica

Shugborough Hall es una majestuosa mansión, que perteneció en su día a los condes de Lichfield, y situada en medio de la campiña inglesa, en el condado de Staffordshire. Actualmente el recinto está gestionado por Patrimonio Nacional y, en apariencia, parece una más entre las muchas haciendas de la aristocracia británica que todavía se conservan en el país. Sin embargo, sus extensos jardines ocultan un intrigante misterio que ha interesado y atraído a numerosas personalidades y estudiosos durante más de 250 años.
Este fascinante enigma comenzó a mediados del siglo XVIII, época en la que la familia Anson residía en el lugar. Entre las obras realizadas entonces destaca una obra escultórica, llamada El Monumento de los Pastores,(Shugborough House inscription) que consiste en una réplica en relieve del famoso cuadro Los pastores de la Arcadia, de Nicholas Poussin, aunque concebida como si se tratara de una imagen reflejada en un espejo. Bajo las figuras de los pastores, que observan con atención la enigmática fsubro3rase «Et in Arcadia Ego» (Y en la Arcadia Yo) puede apreciarse, en bajorrelieve, otro críptico mensaje formado por diez letras (D.O.U.O.S.V.A.V.V.M), cuyo significado nadie había descifrado hasta el momento.
Debajo del bajorrelieve en elsubro2 monumento, un artesano desconocido tallada las misteriosas ocho cartas, que figuran en las letras «DM» en las tumbas romanas, ‘DM’ las letras normalmente representaban Diis Manibus , que significa «dedicado a la sombras «.
Las conjeturas sobre el posible mensaje encriptado en la enrevesada sucesión de letras surgieron ya en los primeros años tras su construcción. Personajes tan célebres como el científico Charles Darwin o el novelista Charles Dickens pasaron cientos de horas frente a la bella obra, tratando de desentrañar -en vano- los entresijos de aquel endiablado código cifrado.
Hasta fechas muy recientes, la existencia del relieve de los pastores y su misteriosa inscnpción había pasado desapercibida para el público general e incluso para algunos investigadores heterodoxos. Pero todo cambió en 2004, con la publicación del bestsellerde Dan Brown, El Código da Vinci. El éxito de la novela animó a los actuales responsables de la mansión a poner en marcha una curiosa iniciativa. En colaboración con Bletchley Park, el antiguo centro de inteligencia de la Segunda Guerra Mundial, dedicado al desciframiento de códigos y que entre otras hazañas logró desvelar el funcionamiento de la máquina nazi Enigma, los encargados de Shugborough organizaron en mayo de 2004 un insólito concurso para lograr, de una vez por todas, descubrir el significado de la secuencia de diez letras. Seis meses después, el 25 de noviembre, los expertos de Bletchley Park ofrecían su dictamen tras analizar con detalle las más de 120 propuestas recibidas en sus oficinas. Sólo dos de ellas podrían haber resuelto, en opinión de los criptógrafos británicos, el enigma de la familia Anson.

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Tal y como explicó a los medios el veterano criptógrafo Oliver Lawn, esta propuesta es, con seguridad, “el ataque más serio al enigma de Shugborough Hall”. A lo largo de sus páginas, el trabajo conjuga la revisión del pasado histórico del monumento con las más avanzadas técnicas de desciframiento de códigos, hasta llegar a una sorprendente conclusión: las diez letras del relieve esconden el siguiente mensaje: «Jesús (como divinidad) desafiado». Apoyándose en las supuestas relaciones desubro5 Anson con ciertas sociedades secretas, el autor cree que la frase supone una fuerte oposición a la idea tradicional de la divinidad de Jesús. Este carácter herético del mensaje fue lo que llevó a sus autores a ocultarlo de ojos indiscretos.
Pero, ¿es este el único contenido del criptograma cuyo posible significad ha generado tanta controversia a lo largo de siglos? El autor de esta tesis cree que no. Según el criptógrafo norteamericano, la matriz del código podría esconder más información, al igual que los otros monumentos que existen en los terrenos de esta mansión británica. Esas otras pistas -cuya investigación ya ha comenzado- podrían conducir, según el autor, al paradero del Santo Grial u otra reliquia custodiada por los templarios, Incluso se apunta tímidamente una posible localización: Nueva Escocia, Canadá.

Los dedos que tocan ‘N’ de las letras y la «R» en la frase «ET IN ARCADIA EGO»

Quipu

Escritrura con cuerdas.

Representación de un quipu.quipu1

El quipu (quechua: khipu, «nudo»)?, fue un sistema nemotécnico mediante cuerdas de lana o algodón y nudos de uno o varios colores desarrollados por las civilizaciones andinas. Si bien se sabe que fue usado como un sistema de contabilidad por los quipucamayoc (khipu kamayuq), sabios del Imperio inca, podría haber sido usado como una forma de escritura, hipótesis que sostiene el ingeniero William Burns Glynn.
Se han hallado quipus desde la Huaca San Marcos, hasta Cerro del Oro, correspondiendo estos a la cultura Wari. En la actualidad se conservan en museos alrededor de 750 quipus.
El quipu consta de una cuerda principal, sin nudos, de la cual dependen otras generalmente anudadas y de diversos colores, formas y tamaños, los colores se identifican como sectores y los nudos la cantidad -llamadas cuerdas colgantes-. Puede haber cuerdas sin nudos, como también cuerdas que no se desprenden de la principal sino de la secundaria (cuerdas secundarias). Los especialistas contemporáneos piensan que los colores y quizá la forma de trenzado de las cuerdas indica los objetos, mientras que los nudos harían referencia a las cantidades, incluyendo el número cero. Los QUIPUS (se pronuncia kipus) era un sistema de registro de información numérico y mnemotécnico creado por los Incas, antiguos pobladores de América del Sur (Perú, Ecuador, Bolivia y parte de Colombia, Chile y Argentina). El quipu constaba de un cordel horizontal del cual pendían varias cuerdas delgadas trenzadas. Estas eran de diferentes tamaños y en ellas se habían ejecutado grupos de nudos situados a intervalos distintos.

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Cada cuerda vertical estaba dividida en zonas y de acuerdo a la altura en la cuerda, la zona representaba unidades, decenas, centenas, etc. Por ejemplo, para representar el numero 304, la cuerda llevaba 4 nudos en el extremo inferior, dejaba la zona inmediata superior sin nudos y la superior a esta, con tres nudos. Como se ve, utilizaban el sistema decimal. El color de la cuerda indicaba de que se trataba la cantidad registrada.
Algunos investigadores aseguran que existieron quipus históricos, especie de anales con lo que se llevaban estadísticas de distinto tipo de información, como por ejemplo producciones diversas, poblaciones, etc.
Los Quipus fueron una representación de la tecnología de estos antiguos pobladores de América. Esto les facilitaba llevar un control de lo que tenían, les permitía registrar su historia y les simplificaba operaciones que tenían que hacer. Eran una herramienta para ellos, como lo son las computadoras para nosotros. El término mitimaes proviene de la palabra quechua mitmac, idioma en el que significa esparcir. Son conocidos también como mitmakuna o mitmaqkuna. Fueron grupos de familias separadas de sus comunidades por el Imperio inca y trasladadas de pueblos leales a conquistados o viceversa para cumplir funciones económicas, sociales, culturales, políticas y militares. Ninguna otra política afectó tanto la demografía y conjuntos étnicos andinos como ésta de los mitimaes. Se llega a afirmar que hasta una cuarta parte de la población del imperio fue reasentada.
Entre los quipus conocidos hay una gran variedad de tamaño y complejidad, pues van desde los muy simples hasta los que tienen más de mil cuerdas.

Quipu.

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Ejemplos de nudos de quipus.  quipu4quipu5
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Marcia y Robert Ascher de la Universidad de Michigan analizaron varios cientos de quipus, comprobando que la mayor parte de su información es numérica. Cada grupo de nudos es un dígito y hay tres tipos principales de nudos:
Simples, nudo de una vuelta (representado por una s en el sistema de Ascher)
Largos, consistentes en un nudo con una o más vueltas adicionales (representado por una l en el sistema de Ascher)
Con forma de 8, (representado por una E en el sistema de Ascher)
En el sistema de Ascher un cuarto tipo de nudo, con forma de ocho con una vuelta extra, es representado por EE.
Un número es representado por una secuencia de grupos de nudos en base decimal.
• Las potencias de diez se muestran una posición a lo largo de la cadena y esa posición está alineada entre los capítulos sucesivos.
• Los dígitos en las posiciones decimales y para las potencias superiores están representados por grupos de nudos simples (por ejemplo, 40 es cuatro nudos simples en una fila en la posición decena).
• Los dígitos en las posiciones de unidades son representados por nudos largos (por ejemplo, 4 es un nudo con 4 vueltas). Debido a la forma en que los nudos se atan, el dígito 1 no puede ser mostrado de esta manera y está representado en esa posición por una figura en forma de ocho.
• El cero es representado por la ausencia de un nudo en la posición apropiada. (Representado por una X en el sistema de Ascher)
• Debido a que el dígito de las unidades se muestra en una forma distintiva, es claro en donde un número termina. Un capítulo en un quipu por lo tanto puede contener varios números.

Ejemplos en el sistema de Ascher:
• El número 731 estaría representado por 7s, 3s, E
• El número 804 estaría representado por 8s, X, 4L
• El número 107 seguido del número 51 se representaría por 1s, X, 7L, 5s, E
Esta lectura puede ser confirmada por un hecho afortunado: los quipus regularmente contienen sumas de manera sistemática. Por ejemplo, una cuerda puede contener la suma de las siguientes cuerdas y esa relación se repite en todo el quipu. A veces hay sumas de sumas también.
Algunos de los datos no son números, sino lo que los Ascher llaman etiquetas numéricas. Se componen de dígitos, pero el número resultante parece ser utilizado como un código, tales como los que usamos para identificar personas, lugares o cosas. Al desconocerse el contexto de los quipus individuales, es difícil adivinar lo que esos códigos significan. Otros aspectos del quipu podrían haber comunicado también información, por ejemplo: código de colores, ubicación relativa de las cuerdas, el espaciado y la estructura de las cuerdas y cuerdas secundarias.
Se sabe de su uso contable, registro (censos, cosechas) y se investiga sobre su utilidad como sistema de representación lingüística y de memoria (historia, canciones y poemas) como también para contar su ganado. Antiguo instrumento nemotécnico inca que consistía de una larga cuerda, de la cual colgaban 48 cuerdas secundarias y varias otras sujetas a las anteriores. Los nudos que se hacían en las cuerdas representaban las unidades, las decenas y las centenas; y la falta de nudos, el cero.

Ilustración de Guamán Poma.quipu7

Su uso como sistema de numeración es la forma más conocida. En este caso, las cuerdas secundarias representan, cada una, un número. Los nudos van indicando las cifras según su orden: las unidades se hallan a mayor distancia del cordel principal. Pablo Macera dice que el quipu era el elemento matriz de la cultura inca y que el control político se debió en parte a que a través de ellos podían llevar un cálculo de los pueblos que controlaban. Para el conteo, también se apoyaban en el uso de la yupana o ábaco inca, del cual se conoce su existencia por los cronistas, pero no su manejo específico, aunque hoy en día se ha adaptado como instrumento pedagógico, para enseñanza de las matemáticas en proyectos interculturales, en Perú, Bolivia, Ecuador y Republica Dominicana.

Posible escritura
En los Andes no se conocía la escritura con caracteres sobre una superficie, tal y como se entiende en occidente, pero los quipus parecen haber sido una eficaz herramienta nemotécnica en las labores administrativas de la civilización Inca y que podrían haber servido para recordar hechos acontecidos.
Se postula que eran un sistema de equivalente a la escritura pues es posible lograr más de 8 millones de combinaciones gracias a la diversidad de colores de cuerdas, distancia entre cuerdas, posiciones y tipo de los nudos posibles. Hay algunos pueblos andinos alejados que mencionan tener «escritos» en los quipus de su localidad.

Grabado del siglo XVI mostrando un chasqui, mensajero inca, con quipus en su mano izquierda.

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William Burns Glynn plantea que los quipus eran libros con una escritura alfanumérica donde los números simbolizados en cada nudo representan una consonante de la lengua quechua y, a su vez, tienen una equivalencia con los dibujos geométricos utilizados en cenefas textiles y en la alfarería, con lo cual ellos también se convierten en textos de escritura incaica.
El 12 de agosto del 2005, la revista Science incluyó el reportaje «Khipu Accounting in Ancient Peru» («Contabilidad con Quipu en el antiguo Perú») del antropólogo Gary Urton y del matemático Carrie J. Brenzine, según el cual por primera vez se hubiera descifrado un elemento no numérico en un quipu: una secuencia de 3 nudos en forma de 8 al comienzo de un quipu que podría significar un topónimo para el pueblo de Puruchuco.

Los quipucamayoc
Es sabido que sólo los funcionarios estatales conocían el uso de los quipus. Éstos eran llamados quipucamayoc (khipu kamayuq en quechua: «responsable del quipu», plural: khipu kamayuqkuna). Éstos eran apoyados por los qullqakamayuqkuna, que ordenaban los almacenes o tambos. Generalmente el khipu kamayuq era un varón anciano, mientras que la qullqa kamayuqkuna era una anciana, y ambos posiblemente habían sido pareja de más jóvenes. Eran las personas encargadas de registrar los acontecimientos y llevar las estadísticas de un complejo estado inca de dos millones de kilómetros cuadrados y más de 12 millones de habitantes. Los quipus fueron conocidos por los cronistas, quienes hablaron detenidamente de ellos y emplearon la información que contenían, interpretada y proporcionada por los khipu kamayuqkuna, especializados en su manejo:
Son quipos unos memoriales o registros hechos de ramales, en que diversos nudos y diversos colores significan diversas cosas. Es increíble lo que en este modo alcanzaron, porque cuanto los libros pueden decir de historias, y leyes, y ceremonias y cuentas de negocios, todo eso suplen los quipos tan puntualmente, que admiran.
Quipu de la colección del Museo Arqueológico Rafael Larco Herrera de Lima, Perú.
Los quipus más antiguos fueron los Wari Huari: ello hace evidente que el uso del quipu tiene una gran antigüedad.
Fueron utilizados por el Imperio inca para registrar la población de cada uno de los grupos étnicos que entregaban su fuerza de trabajo a través de la mita y de la producción almacenada en las colcas (qullqa) para lo cual todo depósito tenía su khipukamayuq residente.
El cronista Pedro Cieza de León señala que en cada capital de provincia había un khipukamayuq encargado de todas las cuentas, incluso las relativas a los textiles. De acuerdo con la importancia del depósito algunos de estos contadores pudieron haber pertenecido al linaje del inca.
En la actualidad, se sigue investigando el significado de los cerca de 700 quipus sobrevivientes, incluyendo los encontrados durante el siglo XX en tumbas de toda naturaleza, lo que sirve para ampliar los conocimientos sobre el antiguo Perú.
Los conquistadores españoles rápidamente suprimieron el uso de los quipus. Los conquistadores creían que algunos quipucamayocs permanecían leales a sus gobernantes originales, en vez de al rey de España, enviando mensajes secretos. Como los conquisquipu10tadores llevaron adelante la política de conversión de los indígenas al catolicismo, todo lo que representaba la religión inca era considerado idolatría, creyendo algunos conquistadores que los quipus eran cosas del demonio, por lo que fueron quemados y destruidos.quipu9

Localización actual de los quipus sobrevivientes
De acuerdo al Quipu Database Project llevado adelante por el profesor de la Universidad de Harvard Gary Urton y su colega Carrie Brezine, 751 quipus han sido reportados como existentes en la actualidad. Se encuentran en Europa, América del Norte y América del Sur. La mayoría está en museos fuera de sus países originales, pero algunos residen en el Perú al cuidado de descendientes de los incas. La colección más grande se halla en el Berlin Ethnologisches Museum de Berlín, Alemania, con 298 quipus. La siguiente colección en tamaño en Europa es la del Museum für Völkerkunde de Múnich, también en Alemania. En el Perú hay 35 quipus en el Museo de Pachacamac y otros 35 en el Museo Nacional de Arqueología, Antropología e Historia del Perú, ambos en Lima, el Centro Mallqui en Leymebamba tiene 32 quipus. El Museo Temple Radicati de Lima posee 26, el Museo de Ica tiene 25, y el Museo Puruchuco de Ate tiene 23. Los quipus que se hallan en colecciones privadas no han sido contados en la database y su número es desconocido. Una prominente colección privada se halla en Rapaz, Perú, y fue recientemente investigada por el profesor de la Universidad de Wisconsin-Madison, Frank Salomon. El Departamento de Antropología y Arqueología de la Universidad de California en Santa Bárbara y el Museo Santuarios Andinos del Perú – Arequipa también poseen un quipu respectivamente.
Actualmente las comunidades de Tupicocha y Rapaz, en la serranía de la región Lima – Perú, conservan quipus que utilizan a manera de signo de autoridad dentro de sus comunidades. Estos quipus son almacenados en una vivienda denominada «Kha Wayi» y son pieza fundamental para ritos ancestrales como el «Caccahuay». Los quipus de Tupicocha fueron incluidos por el Instituto Nacional de cultura del Perú dentro de un registro etnográfico denominado Programa Qhapaq Ñan.

Tabla de Dispilio

Subcategoría: Escritura desconocida.

Signos de la tabla de Dispilio.

tabla D1La Tabla de Dispilio es una tablilla de madera con signos grabados sobre su superficie, descubierta por George Chourmouziadis en 1993 durante unas excavaciones arqueológicas en Dispilio, Grecia, construido en una isla artificial, en el lago Orestiada, en la prefectura de Kastoria. Ha sido datada mediante la prueba del Carbono 14 hacia el año 5260 a. C., habiendo sido encontrada en un asentamiento humano neolítico próximo a la actual población de Dispilio.

El sitio parece haber sido ocupado durante un largo período, desde las etapas finales de la Neolítico Medio (5600-5000 aC) hasta el final del Neolítico (3000 aC). Una serie de artículos se encontraron, incluyendo cerámica, de madera elementos estructurales y los restos de pasarelas de madera, semillas, huesos, figuras, adornos personales, flautas-uno, que datan del sexto milenio aC, es el más antiguo jamás encontrado en Europa, y uno de los descubrimientos más importantes, la tableta inscrita.

La propia tableta fue dañada parcialmente cuando se expone al medio ambiente rico en oxígeno fuera del lodo y agua en la que se sumergió durante un largo período de tiempo, y que ahora está bajo conservación. La publicación académica completa de la tableta al parecer, aún no ha finalizado los trabajos de conservación.
La escritura es muy posterior a las ideas y a la comunicación de las ideas.

tabla D2                         tabla D3

Símbolos Banpo

Subcategoría: Escritura desconocida.

Ha habido recientemente descubrimientos de muescas sobre caparazones de tortuga del 6000 a.C., como la escritura de Jiahu y la escritura de Banpo, pero existe polémica sobre si estas muescas poseen suficiente complejidad como para ser consideradas un sistema de escritura.

Si se afirma que es un idioma escrito, la escritura en China antecedería la escritura cuneiforme mesopotámica, la cual hace tiempo que se reconoce como la primera aparición de la escritura en unos 2000 años; sin embargo, parece más probable que las inscripciones sean más bien una forma de protoescritura similar a la escritura Vinča contemporánea en Europa.

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Símbolos Bànpō. Según Yu Shengwu (于省吾), × = 五 (cinco), + = 七 (siete), | = 十 (diez), || = 二十 (veinte), T = 示 (ver),↑ = 矛 (lanza).

Símbolos Banpo (en escritura china, 半坡陶符) es el nombre dado a una serie de 27 marcas encontradas sobre artefactos prehistóricos descubiertos en las excavaciones arqueológicas de Banpo, en Shaanxi, relacionadas con la cultura de Yangshao. Estas marcas han sido halladas también en otros yacimientos de la cultura de Yangshao, en Shaanxi.

Las marcas podrían estar relacionadas con la escritura presente en los huesos oraculares chinos, si bien esta opinión es cuestionada, afirmándose por contra que estas marcas no son una forma de escritura.

La mayor parte de los fragmentos en los que se encuentran, muestran una única marca, o dos en algunos casos.

Silabario de Biblos

Subcategoría: Escritura desconocida

El silabario de Biblos, también conocido como el sistema pseudo-jeroglífico, Proto-Biblia, o Bíblico, es un sistema de escritura aún no descifrado, conocido por diez inscripciones encontradas en Biblos. Las inscripciones están grabadas sobre placas de bronce y espátulas, y esculpidas en la roca. Las mismas fueron descubiertas por Maurice Dunand, durante excavaciones que realizó entre 1928 a 1932, publicando sus hallazgos en la monografía Biblia Grammata publicada en 1945. Las inscripciones han sido fechadas como pertenecientes al segundo milenio a. C. entre los siglos XVIII y XV a. C..
Se han encontrado ejemplos de este sistema en Egipto, Italia y Megiddo (Garbini, Colless).

Las diez inscripciones
Los escritos de Biblos por lo general están escritos de derecha a izquierda; raramente se utilizan separadores entre palabras. Las diez inscripciones conocidas, denominadas a … j según el orden en que fueron descubiertas son:
• Dos tablas rectangulares de bronce, documentos c (16×11 cm) y d (21×12 cm), con 225 y 459 caracteres, respectivamente. Ambas tablas poseen inscripciones en sus dos caras. Los caracteres no fueron realizados mediante rasgado sino mediante golpes de punzón sobre el metal.
• Cuatro «espátulas» de bronce (documentos b, e, f, y i, con 40, 17, 48, y 84 caracteres, respectivamente). Estas espátulas poseen una forma aproximadamente triangular con una manija tipo «tallo de flor» en el punto más agudo del triángulo. Su tamaño es de unos 5 x 9 centímetros y un espesor de 1 mm. No se sabe cual era su función, pero Dunand cree que eran algún tipo de «etiquetas» adosadas por ejemplo a objetos votivos. Todas las espátulas poseen inscripciones en sus dos caras, excepto la espátula e (que solo esta escrita de un lado). La escritura no es muy prolija. El texto en la parte posterior de la espátula f es el único de todos los textos encontrados que se lee de izquierda derecha. Las espátulas b e i utilizan breves trazos verticales como separadores de palabras.

Inscripción en la espátula e.  biblos1

El mango de la espátula está roto; se presentan cuatro posibles reconstrucciones del carácter dañado en la inscripción.
• Cuatro fragmentos de estelas de piedra: documentos a, g, h, y j, con 116, 37, 7, y 13 caracteres respectivamente. Los caracteres están tallados con cuidado, con líneas de bases («estilo monumental»). Dunand sugiere que los fragmentos h y j originalmente pertenecían al mismo documento; la composición química de la piedra de ambas parece idéntica. El texto en el fragmento g esta escrito en sentido vertical, en cinco columnas. Parecería que el bloque j tiene trazos verticales como separadores de palabras.
Lista de signos
Cada celda en la siguiente tabla muestra un signo (izquierda arriba), su número de código Dunand (abajo izquierda), su frecuencia (abajo a la derecha), y en el extremo superior derecho se indica si era utilizado en tabletas (T), espatulas (S), o monumentos (M). Los signos en distintas celdas podrían ser variantes escritas de un único; por ejemplo, en la fila superior los signos H6, G17, y E12 probablemente sean el mismo signo.

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Símbolos Jiahu

Subcategoría: Escritura desconocida.

En el 2003 se descubrieron en China unos símbolos de la escritura Jiahu grabados sobre caparazones de tortuga que se dataron mediante radiocarbono en el VI milenio a.C. Los caparazones se encontraban enterrados junto a restos humanos en 24 tumbas neolíticas excavadas en Jiahu, provincia de Henan, al norte de China. Según algunos arqueólogos, la escritura de los caparazones presentaba similitudes con la escritura sobre huesos oraculares del II milenio a.C. Otros, sin embargo, rechazan esta afirmación por no estar suficientemente probada, argumentando que unos simples diseños geométricos, como los que encontramos en los caparazones de Jiahu, no se pueden relacionar con la primera esimbo01scritura. La escritura del Indo, del II milenio a.C. puede, de igual manera, constituir una protoescritura, quizás ya influenciada por el nacimiento de la escritura en Mesopotamia.

La Escritura Jiahu (寫作賈湖), es un sistema de escritura no descifrado, compuesto por 16 marcas distintas encontradas sobre caparazones de tortugas en Jiahu, sitio donde se encontraba la cultura neolítica de Peiligang, provincia de Henan, China. Se las ha fechado entre los años 6200 y 6600 a.C. Algunos arqueólogos creen que las marcas son similares (sin necesariamente significar lo mismo) a algunos caracteres utilizados mucho después en el sitema de escritura de los Huesos oraculares (los ideogramas «ojo», y «sol»; «día», son muy parecidos al símbolo ), pero actualmente no hay consenso.

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El arqueólogo Garman Harbottle señala que había indicios que la cultura presente en Jiahu, no era lo suficientemente compleja como para desarrollar un sistema de escritura.
Agrupaciones de pequeñas piedras se encontraron cerca a los caparazones, con lo que surge una nueva hipótesis en la que, dichos caparazones, serían sonajeros en rituales chamánicos
11 símbolos grabados en caparazones de tortuga fueron encontrados al oeste de China.

Tabla de Esmeralda

Subcategoría: Escritura criptográfica

Edición del texto en latín de Chrysogonus Polydorus, Nuremberg 1541.tabla E1

La Tabla de Esmeralda es un texto breve, de carácter críptico, atribuido al mítico Hermes Trismegisto, cuyo propósito es revelar el secreto de la sustancia primordial y sus transmutaciones. Hasta el siglo XX las fuentes más antiguas conocidas eran manuscritos medievales, pero investigaciones posteriores han hallado predecesores arábigos en Kitab Sirr al-Khaliqa wa Sanat al-Tabia (c. 650 d.C.), Kitab Sirr al-Asar (c. 800 d.C.), Kitab Ustuqus al-Uss al-Thani (siglo XII) y Secretum Secretorum (c. 1140).

Se dice que Hermes Trismegisto escribió 42 libros que hablaban del simbolismo, la magia, el poder de la numerología, la geometría, la salud y la Alquimia, entre otros muchos temas. También existe la posibilidad de que los libros fueran firmados por Hermes, pero siendo Hermes, el seudónimo utilizado por un grupo de hombres sabios. Como a veces se habla de Fulcanelli.
En la Tabla de Esmeralda está condensado o resumido todo el arte de la Gran Obra, objetivo principal de la alquimia.
La alquimia es el arte del perfeccionamiento y la Gran Obra implica su cumplimiento, la perfección. La Tabla de Esmeralda contiene en sus pocas líneas el secreto de la Gran Obra, es un pasaje directo para la perfección.

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Dicho mensaje es expresado de modo simbólico, su sola lectura no revela su significado. El acceso a la Gran Obra requiere trascender nuestra limitación racional, de ahí que todo alquimista conlleve una transmutación personal paralela que le permita acceder al lenguaje del Símbolo. El Todo, el Uno, tan sólo se expresa simbólicamente, y es necesario el aprendizaje en la hermenéutica del Símbolo. De no ser así, su sola simplicidad generará incredulidad. La Razón aguarda complejidad ante lo complejo, mientras el Uno, el Ouroboros, se descubre ante la simplicidad de otra lectura, de otro lenguaje. En definitiva, la expresión críptica de la Tabla no es intencional, sino que requiere de la persona adecuada, capacitada para la Gran Obra.

Tabla de Esmeralda.
La Tabla de Esmeralda ve reflejada su esencia en el fundamento ontológico último de la filosofía, en la finalidad del Ser. Apercibido el ser humano de su carencia y limitación vitales, se provee de un acercamiento perpetuo a la posibilidad de lo trascendente, lo eterno. Eternidad en la búsqueda de lo absoluto, aquella respuesta que satisfaga lo limitante y abrace al Universo. Saciedad de la inconformidad terrenal a través del encuentro con la esencia del Uno, del Todo, para poder ingresar en él, para formar parte de él. En definitiva, llegar a Ser la Totalidad que ya se Es.
La Tabla de Esmeralda es una vía directa para dicha finalidad. Aquél que la entienda tiene el acceso directo al Todo, al Uno, al Universo, al Ouroboros.
Tanto la Ciencia como la Filosofía se originan vislumbrando en el horizonte la respuesta a la pregunta por el Uno. La filosofía de la ciencia tiene como propósito responder a dicha pregunta fundamental. La Tabla de Esmeralda conlleva una necesaria tendencia holística ya olvidada en el transcurso de la historia, que contrasta con una marcada disociación en la metodología del saber contemporáneo, más fundamentada en una unidireccionalidad nihilista que en una integración de todos los opuestos de la existencia.tabla E3

• Preceptos de Hermes Trismegisto:
I. Lo que digo no es ficticio, sino digno de crédito y cierto.
II. Lo que está más abajo es como lo que está arriba, y lo que está arriba es como lo que está abajo. Actúan para cumplir los prodigios del Uno.
III. Como todas las cosas fueron creadas por la Palabra del Ser, así todas las cosas fueron creadas a imagen del Uno.
IV. Su padre es el Sol y su madre la Luna. El Viento lo lleva en su vientre. Su nodriza es la Tierra.
V. Es el padre de la Perfección en el mundo entero.
VI. Su poder es fuerte si se transforma en Tierra.
VII. Separa la Tierra del Fuego, lo sutil de lo burdo, pero sé prudente y circunspecto cuando lo hagas.
VIII. Usa tu mente por completo y sube de la Tierra al Cielo, y, luego, nuevamente desciende a la Tierra y combina los poderes de lo que está arriba y lo que está abajo. Así ganarás gloria en el mundo entero, y la oscuridad saldrá de ti de una vez.
IX. Esto tiene más virtud que la Virtud misma, porque controla todas las cosas sutiles y penetra en todas las cosas sólidas.
X. Éste es el modo en que el mundo fue creado.
XI. Éste es el origen de los prodigios que se hallan aquí [¿o, que se han llevado a cabo?].
XII. Esto es por lo que soy llamado Hermes Trismegisto, porque poseo las tres partes de la filosofía cósmica.
XIII. Lo que tuve que decir sobre el funcionamiento del Sol ha concluido.

Tablas de Tartaria

Subcategoría: Escritura desconocida.

tartaria1                    tartaria2

Tablas Tărtăria                                                                                The amulet (retouched)

Las Tablas de Tartaria son tres tablillas de arcilla, descubiertas en Tartaria, Rumanía, datadas sobre el 5300 a.C. Muestran una serie de símbolos grabados que han sido objeto de considerable controversia entre los arqueólogos, en tanto según algunas opiniones podrían ser una de las primeras formas de escritura del mundo.
Las tablillas fueron encontradas en 1961 por el arqueólogo Nicolae Vlassa, a 30 kilómetros aproximadamente de la localidad de Alba Iulia. Nicolae Vlassa, un arqueólogo del Museo de Cluj, desenterró tres tablillas con 26 símbolos, junto a un brazalete y varios restos de huesos humanos. Dos de las tablas son rectangulares y la tercera es circular.
En las tres, solo presenta símbolos una de las caras. Símbolos similares se han encontrado en utensilios localizados en las excavaciones de Vinča en Serbia y otros lugares del sur de los Balcanes, por lo que potartaria4drían estar relacionados.
La datación por carbono 14 revela que datan del cuarto milenio antes de Cristo. Esto por lo tanto, sugiere que la escritura no habría surgido en Mesopotamia, cuna de la civilización de Sumer, sino en el corazón de la estepa inhóspita de Europa del Este.tartaria23

 Los grabados se encontraron en el fondo de lo que parecía ser un pozo de sacrificio con algunos huesos humanos. Llevaban símbolos pictóricos que recuerdan tanto las inscripciones de las tablillas de Sumer como los restos de la civilización minoica en Creta.
Tabla de Tartaria (Museo de Historia de Transilvania, Cluj-Napoca, Rumania)
Pero las tablillas de Tartaria, que supuestamente pertenecían a Vinca, una tribu de la Edad de Piedra, para preceder a una escritura sumeria en un milenio y dos milenios a la cultura Minos.
Esta teoría puede parecer arriesgada. En efecto, si la escritura ha aparecido en Europa en la Edad de Piedra, no Sumer en la Edad de Bronce, uno se pregunta cómo habría llegado a la lejana Sumeria 1000 años antes de la isla de Creta.

Tabla de Tartaria (Museo de Historia de Transilvania, Cluj-Napoca, Rumania)
Por otra parte, que hay restos del desarrollo de la escritura en Mesopotamia, ya que no hay rastro en el este de Europa.
Prehistoriadores creen que la datación por carbono de las tablillas de Tartaria está mal. Para otros, no es imposible que, después de haber sido desplazadas en el interior del montículo, las tablillas, de hecho, reflejan un momento de un asentamiento en Vinca más desarrollado y anterior a la escritura sumeria.
Tablilla de Tartaria (Museo de Historia de Transilvania, Cluj-Napoca, Rumania)tartaria5
En un tercer caso, las inscripciones en las tablillas serían ininteligibles, signos de la “magia” que los pueblos primitivos se han copiado en los frascos y tarros de comerciantes de una civilización más avanzada de Oriente Medio.tartaria6
Sin embargo, otras reliquias con señales de “escritura” se han encontrado en Europa y también crean problemas a la prehistoria tal y como nos la han contado.

 

 

El gran Yggdrasil Escandinavo

Yggdrasil es un fresno, no es cualquier árbol de fresno, él es el mayor y mejor de todos los árboles: sus ramas se extienden por todos los mundos y llegan más allá del cielo. Tiene tres grandes raíces, una llega donde viven los Ases (o Aesires, una de las razas de los dioses, la otra es Vanir), otra raíz llega donde viven los gigantes del hielo, el lugar donde estaba el Ginnungagap (el espacio cósmico lleno de fuerza mágica), y la tercera raíz está sobre el Niflheim, y bajo esta raíz está Hvergelmir; Nídhögg (el monstruo que vive en Hel) mordisquea las raíces. Bajo la raíz que va donde están los gigantes de hielo está la fuente de Mímir, allí está oculta la sabiduría y el conocimiento.

Un águila se sienta sobre las ramas del fresno, y es muy sabia; entre sus ojos se sienta un halcón que se llama Vedrfölnir. Una ardilla, que se llama Ratastok (diente roedor) corre por todo el árbol y les cuenta habladurías al águila y a Nidhögg. Hay cuatro ciervos que corren por sus ramas y las roen , ellos se llaman asi: Dáinn, Dvalinn, Duneyr, Durathrór.

En Hvergelmir hay tantas serpientes que no se pueden contaryggdrasil

…. 31 Tres las raíces que en tres direcciones
del fresno Yggdrasil arrancan:
la primera a Hel, la segunda a los ogros,
la tercera a los hombres cobija.

En las ramas del fresno un águila está;
sabedora de mucho es ella;
hay un azor _Vedrfólnir se llama_
que está entre sus ojos puesto.

32 Ratastok se llama la ardilla que corre
por el fresno Yggdrasil:
a Nídhogg abajo llevarle debe
las palabras del águila arriba.

33 Cuatro los ciervos que vueltos de cuello,
en lo alto del árbol muerden:
Dain y Dvalin, Dúneyr y Dúratror.

34 Más serpientes anidan bajo el fresno Yggdrasil
que mico ignorante piensa:
Goin y Moin _de Grafvítnir hijos_,
Grábak, Grafvóllud,
Ófnir y Sváfnir siempre del árbol
las ramas royendo están.

35 El fresno Yggdrasil penas soporta
más que los hombres creen:
muerde el ciervo arriba, sus lados se pudren,
abajo lo masca Nídhogg…..

«El canto de grímnir» Edda Mayor

En la «visión de la adivina» o Völuspá también encontramos en los versos 19 y 20 a Yggrdrasil:
Yo sé que se riega un fresno sagrado,
el alto Yggdrasil, con blanco limo;
eso es el rocío que baja del valle;
junto al pozo de Urd siempre verde se yergue.

Vienen de allá muy sabias mujeres,
tres, de las aguas que están bajo el árbol;
una Urd se llamaba, la otra Verdandi,
_su tabla escribían_ Skuld la tercera;
los destinos regían, les daban sus vidas
a los seres humanos, su suerte a los hombres…

En estos versos, la adivina está contando como estas tres gigantas, llamadas Nornas riegan el árbol, y también nos dice sobre el pozo de Urd que es fuente de sabiduría, ellas toman esa agua y el lodo que hay en torno a la fuente y rocían el fresno para que no se seque o se pudran sus ramas. El agua de Urd es tan sagrada que todo aquello que llega a la fuente se vuelve blanco.

El rocío que cae de él sobre la tierra los hombres lo llaman rocío de miel, y de él se alimentan las abejas. Dos cisnes se alimentan de la fuente de Urd y de estas nace la especie de los cisnes.
También el Padre de todo Odín cuenta en Hávamál que colgado de Yggdrasil en sacrificio recibió el conocimiento además de las runas. Fue un sacrificio si lo pensamos, chamánico donde Odín atraviesa los 9 mundos hasta Hel (las tinieblas, la muerte) recibe el conocimiento de las sabias runas que quedan grabadas en su ser como un código encriptado.

Sé que pendí nueve noches enteras
del árbol que mece el viento;
herido de lanza y a Odín ofrecido
_yo mismo ofrecido a mí mismo_
del árbol colgué del que nadie sabe
de cuáles raíces arranca.

http://groups.msn.com/Berserkergang/tupginaweb.msnw

Yggdrasil
De Wikipedia, la enciclopedia libre.
En la mitología escandinava, fresno perenne cuyas raíces y ramas mantienen unidos los diferentes mundos: el Asgard, el Midgard, el Utgard y Hel. De su raíz mana la fuente que llena el pozo del conocimiento, custodiado por Mimir.
A los pies del árbol se encuentra el dios Heimdall que es el encargado de protegerlo de los ataques del dragón Hvergelmir y de una multitud de gusanos que trataban de corroer sus raíces y derrocar a los dioses a los que este representaba. Pero también contaba con la ayuda de las hadas que lo cuidaban regándolo con las aguas de la fuente de Urdar, la de Asgard. Un puente unía el Yggdrasil con la morada de los dioses, el Bifröst, el arco iris, todos los dioses cruzaban por el para entrar en el Midgard.
Yggdrasil rezuma miel y cobija a un águila que entre sus ojos tiene un halcón que se llama Vedrfölnir, a una ardilla llamada Ratatösk y a cuatro ciervos. Cerca de sus raíces habitan las nornas.
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Etimología
Su etimología es incierta pero se cree que Yggdrasil puede significar en escandinavo antiguo el caballo de Odín, siendo uggr, temible, uno de los apelativos del dios y drasill caballo.

El poeta y escritor sueco Alf Henrikson (1905-1995) publicó en 1981 una hermosa narración basada en los relatos fantásticos de la antigua mitología nórdica. Puso en el centro de su historia al mítico árbol Yggdrasil, un inmenso fresno que, según las viejas leyendas escandinavas, fue el árbol del mundo, es decir, fue el mundo mismo antes de que la tierra se volviera redonda y comenzara a girar alrededor del sol.
En las tres raíces de ese árbol cósmico estaban las fuentes del destino, el tiempo y la muerte. En su gigantesco follaje vivían y luchaban los seres prodigiosos que dieron origen y sentido a los pueblos nórdicos: dioses y gigantes, seres humanos y animales fantásticos, hadas, gnomos, dragones, en un torbellino de luchas y encuentros en que lo real y lo mágico se confundían sin que a nadie le importara un comino saber qué era lo real y qué era lo mágico. El árbol Yggdrasil era el Padre-Madre original, el escenario majestuoso de la vida, el tronco primordial, el eje de la existencia. Sus ramas, que abarcaban los confines del universo, fueron la morada de los dioses, los animales y los seres humanos. A la sombra de sus hojas innumerables nacieron el día y la noche, fue creado el calendario y los humanos aprendieron el rito mágico de la escritura. El árbol Yggdrasil fue, pues, el centro y el origen de la historia.
Al escribir su relato, Alf Henrikson escogió el camino del creador. No repitió punto por punto las antiguas leyendas ni se ajustó, como lo haría un etnógrafo, a la exactitud de la reproducción del mito. Pensando en los lectores modernos, elaboró de nuevo las figuras, los tiempos y las situaciones para ofrecer una narración de aventuras, magia, ironía y humor. No se detuvo en discusiones académicas en torno a las múltiples interpretaciones que hoy se ofrecen sobre el símbolo del árbol Yggdrasil. Tampoco intentó alimentar el sentimiento heroico con la apología de dioses y guerreros más o menos brutales y casi siempre estúpidos, como ha sido la costumbre de los facistoles en todo tiempo y lugar. No hizo de su relato una expresión de culto a la fuerza, al coraje o a la capacidad de combate. Se limitó a contar hechos, luchas, conflictos, grandezas y pequeñeces de dioses, humanos y animales. El resultado fue una obra admirable.
Ahora, gracias a los traductores Ramón Latorre y Víctor Rojas, podemos disfrutar el relato de Alf Henrikson en español. La versión que nos ofrecen Latorre y Rojas es algo más que una traducción correcta: es una obra de indudable valor literario, en la cual se ha logrado transferir la maestría narrativa de Henrikson a un español bien cuidado, de gran exactitud y transparencia expresiva. La edición (Simon Editor, Jonköping, 2003), tiene además el mérito de respetar el formato del original, e incluye los dibujos excelentes de Edward Lindahl (1907-1986) que ilustraron la edición sueca y dieron vida a las situaciones descritas en el texto.
Particularmente bien descritas son las aventuras de Odín, el dios escandinavo que se construyó una fortaleza en la copa del árbol Yggdrasil. La llamó Valhalla y tenía quinientas cuarenta puertas, y cada puerta era tan grande que ochocientas personas podían entrar o salir al mismo tiempo por ella. Después de construir su casita, Odín decidió que necesitaba una mujer. Echó una ojeada hacia las ramas de abajo, donde vivían los gigantes con sus mujeres e hijos, y cuando vio a la mujer que le pareció apropiada, lanzó un silbido, y la muchacha entendió de inmediato de qué se trataba. Ella subió volando hasta donde estaba Odín y se unió a él. Se llamaba Frigg y fue muy feliz con Odín, dándole muchos hijos con el correr de los años. Aunque no les voy a contar toda la historia, no puedo resistir la tentación de mencionar a las criadas de Odín, Rista y Mista, al parecer muy bonitas y, además, a los animalitos que Odín tenía en su casita: los cuervos Hugin y Munin, los lobos Geri y Freki, y el caballito Sléipnir, que solamente tenía ocho patas.

Otras leyendas dicen que

Una de las primeras razas que habitaron Escandinavia fueron los denominados los ases, dicen que son de origen divino. Fueron formados por su dios Odín, de dos deformes troncos de árbol, el uno de un fresno, y de un olmo el otro. Al del fresno lo convirtió en hom¬bre, y al del olmo en mujer; de ellos proviene la actual huma¬nidad, que tuvo en primer lugar el alma y la vida; en segundo, la inteligencia y el movimiento; en tercero, la palabra, el oído y la vista; dándoles Odín al hombre y a la mujer un sitio ex¬cepcional como morada (una especie de paraíso.

Una parte de sus leyendas dicen:

…………Ningún hombre otorgará el perdón a otro, hasta que el mundo sea destruido. Con él jugarán entonces las olas del mar, que quedarán libres, porque la gran serpiente que rodea a toda la tierra sentirá la furia de los gi¬gantes, y las empujará. El árbol del mundo (1) quedará abra¬sado por el fuego del gran dios Surtur, que aparecerá enton¬ces. Las águilas, con su torvo pico, cebaránse en los cadáveres; la barca en que son transportados los muertos será puesta a flote.» (¿Y no piensa ahora el lector en la barca de Aqueronte, entre los griegos?) «Surtur, el dios supremo, el oscuro, el para todos velado, que destruye y renueva el mundo, viene del Mediodía, echando llamas su mortífera espada; las rocas se quiebran; los gigantes reaparecen y andan errantes; ábrese el cielo; los genios de la naturaleza, como son los ases y los elfos, tiemblan impotentes; el sol y las estrellas se obscurecen; el Universo está ardiendo….. Pero de pronto surge del mar una nueva tierra, cubierta de verdor; precipítanse como antes las cascadas; ciérnense en los aires las águilas, aunque su caza serán sólo los peces, al revés de ahora; el mundo se renueva; será una edad de oro en que las mieses crecerán y madurarán sin necesidad de ser sembradas; y en medio de la universal armonía, porque los poderes del mal habrán sido destruidos, Odín, desde su nuevo palacio celeste, presidirá la perpetua felicidad……..

(1) El inmenso, famoso fresno sobre el que descansa, dotado de maravilloso poder.