Este Mundo, a veces insólito

Ben-Ben

Benben piedra pirámide de Amenemhat III, XII dinastía de Egipto. Museo Egipcio, El Cairo.benben1

En la mitología egipcia, específicamente la tradición de Heliópolis, Benbén era la montaña que emergió de las aguas primordiales (monja), y en el que el dios creador Atum se sentó. La expresión «piedra benben» se utiliza para referirse a la piedra que se encuentra en la parte superior de las pirámides de Egipto. El término también se relaciona con el obelisco.

Piedra Benben

La piedra Benben, el nombre de la colina, era una piedra sagrada en el templo de Ra en Heliópolis . Era el lugar donde los primeros rayos de sol caían. Se cree que fue el prototipo para posteriores obeliscos y las grandes pirámides fueron la base de su proyecto. La piedra angular o la punta de la pirámide también se llama Pyramidion. En el antiguo Egipto, éstos eran probablemente de oro, que brilla en la luz del sol.

Los piramidión también se llaman «piedras Benben». Muchas de estas piedras, talladas con imágenes e inscripciones se encuentran en museos de todo el mundo.

El Fénix, el pájaro Bennu, era adorado en Heliópolis, donde se decía que estar viviendo en benben o el sauce santa. Según Barry Kemp la conexión entre benben, la Phoenix y el sol puede muy bien haber sido basado en la aliteración :. La creciente, weben, el sol envía sus rayos a benben donde el ave vive benu [1]

Histórica del desarrollo

Desde los primeros tiempos, el retrato de Benbén era labrado de dos maneras; Fue la primera para formar una punta piramidal, que era probablemente las pirámides y obeliscos modelo. La otra forma era con tapa rbenben2edonda; esta fue probablemente la fuente de Benbén como un objeto de veneración. [2]

Durante la dinastía V de Egipto, el retrato benben fue formalizado como un obelisco plano. Más tarde, durante el Imperio Medio, se ha convertido en un obelisco de largo y delgado.

(La pieda Ben-Ben era, según los antiguos egipcios, un objeto sólido que llegó a la tierra procedente del Disco Celeste o solar; la piedra equivale a la Montaña primordial de numerosos mitos cosmogónicos en diferentes culturas, y es un símbolo eminente en la mitología egipcia)benben3

Interpretaciones

En la mitología del antiguo Egipto existen diversos relatos sobre la creación del mundo. Uno de ellos está centrado en el dios Atum, y tuvo su origen en la ciudad de Heliópolis. Según esta versión de la creación del mundo, Atum dotó de esencia al universo. En un principio, no existía nada sino oscuridad y caos. Fue de las oscuras aguas de donde surgió la colina primordial, conocida como Piedra Benben, en cuya cima se alzaba Atum. Al nacer la Piedra Benben de las aguas primordiales, algunos historiadores han sugerido que esta palabra podría estar relacionada con el verbo ‘weben’, el jeroglífico egipcio que significa “alzarse”.

Según otra interpretación, la piedra Benben era la colina primordial sobre la que Atum descendió en un principio. El dios miró en torno suyo y se dio cuenta de que no había nada salvo oscuridad y caos, observando que estaba solo. Deseoso de tener compañía, Atum dio inicio a la creación. En algunas versiones del mito, Atum se masturbaba, y mediante este acto creaba a Shu (dios del aire) y Tefnut (diosa de la humedad). En otras versiones del relato, estas deidades surgían al copular Atum con su propia sombra. Tras su nacimiento, Shu y Tefnut dejaban a Atum en la Piedra Benben y se marchaban a crear el resto del mundo. Cuenta la leyenda que, después de cierto tiempo, Atum se sintió preocupado por sus hijos. De este modo, se arrancó un ojo y lo envió en su búsqueda. Shu y Tefnut regresaron con el ojo de su padre, y el dios, al ver a sus hijos de nuevo, derramó lágrimas de alegría. Estas lágrimas, que cayeron sobre la piedra Benben en la que se encontraba Atum, se transformaron en los primeros seres humanos.

Según otra hipótesis, con benben4el tiempo otros templos solares albergaron sus propias piedras Benben. Por ejemplo, según antiguos documentos, el templo de Atón de El-Amarna/Aketatón, construido por Akenatón en el siglo XIV a. C., poseía su propia piedra Benben.

“Cámara Celestial” de origen egipcio que podría representar el mítico Ben-Ben, el objeto que trasladó a los primeros Dioses desde el cielo a la tierra.

Por las fuentes originales más antiguas se sabe que los egipcios basaron la forma del obelisco (o más bien una parte de él) en el llamado “bnbn” (la piedra ben-ben). Este obelisco prototípico no puede ser respaldado por hallazgos arqueológicos, pero sí lo está por los jeroglíficos. En egiptología, para los símbolos de las figuras que eran llevadas a los textos se usaba a menudo la forma original del objeto. Esto es, claro, un proceso legítimo, ya que los jeroglíficos – de modo parecido a la escritura china – se basaban directamente en el mundo real. Se representaba el agua con líneas onduladas, la pirámide por un triángulo, etc. De acuerdo a eso, el “ben-ben” tenía un extremo de forma puntiaguda o cónica (11).

Según los antiguos mitos egipcios, se supone que este algo ominoso, así como muy  interesante, “ben-ben” ha estado de pie en Heliópolis, la bíblica, o la egipcia “jwnw.” Heliópolis, situada a 25 km (15.5 millas) al norte de la vieja capital real, Memphis, había ocupado un largo e importante papel en el desarrollo de la teología egipcia, e incluso en tiempos de Herodoto, tenía la reputación de ser un lugar de especial sabiduría. El mito del  “ben-ben” estuvo arraigado en las primeras tres dinastías del Reino Viejo (2900-2040 a.C.), o posiblemente en siglos anteriores, y por consiguiente existe desde comienzos de reinado faraónico (12).

Se supone que el “ben-ben” en sí, que está representado por los obeliscos, ha sido un objeto que descendió a la Tierra desde el Cielo. En él estaba el dios Re (asimilado  después por el dios Atum), quien de esta manera vino a visitar a la humanidad y se convirtió en el primer gobernante de todo Egipto. Según las creencias de los egipcios, el más grande de sus dioses había gobernado el territorio a lo largo del Nilo a través de varias dinastías, “y si uno quisiera describir una institución como sumamente antigua, uno diría que había existido desde la época de Re” (13). El texto de la pirámide N° 1652 nos dice lo siguiente sobre Re: “Tú apareciste ante nosotros como el “ben-ben” (la piedra).” Mirándolo de este modo, el obelisco significa la “casa del dios” (14). En textos posteriores, fue incluso elevado junto con un hombre de pie ante una imagen del dios.

¿Qué significa esta palabra “bn-bn”?  Etimológicamente, no puede identificarse de manera precisa o indiscutible. Por un lado, la construcción consonántica “bn” hace pensar en “piedra.” De hecho la palabra “bn” existe desde la era de la pirámide con el significado de un “tipo de piedra.” Durante el Reino Medio (2040-1537 a.C.) la palabra “bnw.t” (benut) entra en la literatura. Aquí simboliza un “tipo de piedra dura.” Sin embargo, “la tendencia hoy en día es a derivar el nombre “bnbn” del verbo “wbn”, que tiene el significado de “elevación”, “reluciente”, pero también “brillante” – del sol y las estrellas…” (15). Las interpretaciones, tales como “eso que sale”, “eso que se dispara al cielo” también se dan (16), como el verbo “wbn” es definido “por los rayos o haces de luz salidos del disco del Sol” (17).benben5

El “benben”, el “objeto secreto”, fue albergado en una estructura especialmente construida para él, la “h.tbnbn” (“hwt-benben”, o “casa del benben”) en Heliópolis. Pueden encontrarse referencias a él en el Texto de la Pirámide N° 1652: “Atum-Chepre, tú eras alto como una colina. Tú parecías como el benben en la casa del benben en Heliopolis/jwnw”, o en el N° 2069ª: “Un benben se encuentra en la casa de Sokar.” Esta casa del benben y el santuario solar de Heliópolis fueron, con toda la probabilidad, lo mismo.

Dos grupos de dioses custodiaban el benben en la casa del benben. Tres dioses, que “poseían el secreto”, cuidaban el objeto en el interior del edificio; otros ocho dioses lo custodiaban por fuera. En el Libro de los Muertos, los doce dioses son también llamados los remeros de Ra, que atendían el “barco de un millón de años”.  Estos dioses también tenían la tarea de “creación” de las llamas para el barco de Ra.  No siendo posible aquí ocuparse en profundidad de la barca del Sol de Ra, sobre la que se hizo en otra parte una concisa referencia escrita (20), debe señalarse brevemente que una imagen de piedra de este celestial “navío” se alzaba derecha otrora al lado del santuario solar en Heliópolis.

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Piramidión del escriba real Pauty, Saqqara ( Rob Koopman / Flickr )

El mito relacionado con el “benben”, del pájaro que se eleva de nuevo desde sus propias cenizas, ha sido interpretado en la egiptología como sigue:

  1. A)     La piedra puntiaguda, la punta del obelisco, según el modo egipcio de ver las cosas, participa en el luminoso aspecto del pájaro, de manera que es una mutatis mutandis, o centro del alma (23).
  2. B)     La tesis alternativa: el pájaro era un símbolo antiguo del vuelo en el antiguo Egipto (24). El pájaro que desciende hace conexión con la nave espacial que está aterrizando. El pájaro de luz fue escogido para hacer referencia al vehículo divino ascendiendo y descendiendo. El ave Fénix/benben, elevándose desde sus propias cenizas, simboliza aquello ardiente (“cenizas”) que se generaba en el lanzamiento (“la isla de las llamas”). El mismo “pájaro” subía periódicamente al cielo y, para el asombro general, no se quemaba.

Su nombre no nos dice gran cosa, pues obelisco es un término griego usado para referirse a un espetón o asador en diminutivo, de modo que en griego posee un sentido claramente irónico, pero nada explicativo. Los egipcios los llamaban ben-ben, sobre la raíz que significa “alzarse brillando”, lo que parece aludir al culto solar de Ra.

Piramidión de Hori, Imperio Nuevo, Dinastía XVIII, 1350 a. C., piedra caliza (Mary Harrsch / Flickr)

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