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Cuerpo más pequeño orbitado

Cuerpo más pequeño orbitado

Recogida de muestras y traídas a la Tierra

OSIRIS-REx

Imagen artística de la sonda al momento de recolectar la muestra.

La OSIRIS-REx es una sonda espacial de la NASA cuyo objetivo es alcanzar el asteroide Bennu, recoger una muestra del material de su superficie y volver a la Tierra para que esta muestra sea analizada.1​ Fue lanzada el 8 de septiembre de 2016 desde cabo Cañaveral.2

El nombre es el acrónimo de Origins, Spectral Interpretation, Resource Identification, Security-Regolith Explorer.3

La sonda llegó al asteroide el 3 de diciembre de 20184​, lo cartografiará y analizará durante varios meses y, aproximadamente en julio de 2020, empezará la recogida de muestras por medio de un brazo retráctil que alcanzará la superficie del asteroide.5​ El brazo de la sonda tocará la superficie y eyectará un chorro de nitrógeno gaseoso para arrastrar porciones de regolito que serán capturadas por un filtro y guardadas dentro de la Cápsula de Retorno de Muestras. El cargamento de nitrógeno es suficiente como para realizar tres intentos en los cuales se pretende obtener un mínimo de 60 gramos y un máximo de 2 kilogramos de material del asteroide. El contacto entre la sonda y el asteroide durará apenas cinco segundos por intento. Después de obtener las muestras la sonda emprenderá el camino de vuelta a la Tierra en marzo de 2021 y llegará a nuestro planeta en septiembre de 2023, separando la cápsula de retorno de muestras para que aterrice mediante el accionamiento del paracaídas. La sonda posteriormente seguirá en una órbita heliocéntrica.16

La sonda posee tres cámaras. Una de ellas de largo alcance llamada PolyCam, obtendrá imágenes del asteroide desde una distancia de 2 millones de kilómetros, también imágenes de alta resolución del lugar del que sea obtenida la muestra.3

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Un cohete Atlas V despega en el Complejo de Lanzamiento Espacial 41 de la Fuerza Aérea en Cabo Cañaveral. La misión es enviar la sonda espacial OSIRIS-REx (Origins, Spectral Interpretation, Resource Identification, Security-Regolith Explorer, por sus siglas en inglés). Esta será la primera misión de Estados Unidos para coger muestras de un asteroide y obtener al menos 60 gramos de material de la superficie, para luego traerlas a la Tierra para su posterior estudio.

La segunda cámara, llamada MapCam, hará una cartografía de todo el asteroide con imágenes en color. Adicionalmente documentará fragmentos y rocas que estén en la órbita del asteroide.3

La tercera cámara, llamada SamCam, documentará el momento en que el brazo de la sonda realice la maniobra de obtención de material de la superficie.3

Además del análisis de la muestra, la sonda tiene el objetivo de estudiar el asteroide, obteniendo datos sobre el origen del sistema solar, y por otro lado tener mayores datos sobre asteroides que tienen posibilidad de estrellarse contra la Tierra para evitarlo o mitigar sus efectos.3

El coste de la sonda es de aproximadamente 800 millones de dólares (unos 675 millones de euros), y pertenece al programa New Frontiers de la NASA (la tercera sonda de este programa).6

Obtención de la muestra

Posición del asteriode y los planetas interiores en julio de 2020 cuando la sonda entre en contacto con el objetivo.

La maniobra de obtención de la muestra se realizará de la siguiente manera: la sonda describirá una órbita de acercamiento al asteroide, de forma que tenga la misma dirección que el movimiento de rotación de dicho cuerpo y realizando una cuarta órbita, momento en el que se acercará a la superficie. El brazo estará desplegado en todo momento, apuntando siempre en dirección al asteroide. En cuanto el brazo toque la superficie se producirá la obtención de la muestra y la sonda se alejará de manera inmediata en dirección casi vertical respecto al asteroide.7

Cuando se produzca el contacto, un resorte en el brazo amortiguará la inercia del golpe, posándose sobre la superficie la esponja que obtendrá la muestra. En ese momento se accionará el chorro de nitrógeno que arrastrará material del asteroide hasta los filtros. Las muestras tomadas abarcarán aproximadamente 26 cm2 de la superficie del asteroide.7

Cuando concluya la obtención, la sonda se alejará con un empuje de 0,7 m/seg y solo cuando esté a una distancia segura se enviarán los datos y se evaluará la maniobra, que será grabada en su totalidad por la cámara SAMCAM. Si se obtiene una cantidad menor de 60 g de material, se podrá planificar una nueva maniobra hasta un máximo de tres intentos en total.7

Datos técnicos

La sonda tiene una masa al lanzamiento de 2110 kg, de los cuales 1230 corresponde al combustible. El cuerpo de la sonda mide aproximadamente tres metros, sin embargo, con los paneles solares desplegados su envergadura total es mayor de seis metros. Dichos paneles son capaces de generar entre 1226 y 3000 vatios de potencia.6

La sonda cuenta con los siguientes instrumentos:

OLA: un altímetro láser para cartografiar el asteroide en tres dimensiones.8

OTES: un espectrómetro para realizar análisis químico mineral.9

OVIRS: un espectrómetro para identificar agua y compuestos orgánicos.10

REXIS: un espectrómetro de rayos X para hacer un mapeo general de los elementos en la superficie del asteroide.11

La nave OSIRIS-REx de la NASA despide 2018 batiendo récords

  • El asteroide Bennu se va a convertir en el cuerpo más pequeño que se haya orbitado por una nave espacial
  • Además, dicha órbita será la más cercana de un cuerpo planetario descrita por un artefacto fabricado por el ser humano

28.12.2018 | actualización 15:53 horas

Representación de la sonda OSIRIS-REx sobre el asteroide Bennu. NASA

La nave OSIRIS-REx de la NASA tiene prevista una inserción orbital alrededor del asteroide Bennu este 31 de diciembre que batirá sendos récords en la historia de las misiones espaciales.

Este primer paso fue uno de los cinco sobrevuelos de los polos y el ecuador de Bennu que OSIRIS-REx realizó durante su Estudio Preliminar del asteroide. Ya en su aproximación, la nave detectó agua en el asteroide, aunque su objetivo final será recoger muestras del suelo y traerlas a la Tierra para su estudio.

La sonda OSIRIS-REx de la NASA entró en la órbita del pequeño asteroide Bennu

La agencia espacial estadounidense dijo que la órbita marca «un salto para la humanidad» porque ninguna nave espacial ha «circulado tan cerca de un objeto espacial tan pequeño, uno con la gravedad apenas suficiente para mantener un vehículo en una órbita estable»

1 de enero de 2019

Una sonda de la NASA estableció un nuevo hito el lunes en exploración cósmica al entrar en órbita alrededor de un asteroide, Bennu, el objeto más pequeño en ser rodeado por una nave espacial.

La sonda, llamada OSIRIS-REx, es la primera misión estadounidense en ser diseñada para visitar un asteroide y devolver una muestra de su polvo a la Tierra.

El asteroide Bennu

La nave espacial no tripulada de 800 millones de dólares fue lanzada hace dos años desde Cabo Cañaveral, Florida, y llegó el 3 de diciembre a su destino, a unos 110 millones de kilómetros de distancia.

El lunes, después de estudiar detenidamente el asteroide durante varias semanas, la nave espacial disparó sus propulsores para ponerse en órbita alrededor de Bennu a las 2:43 pm (19H43 GMT).

El asteroide mide unos 500 metros de diámetro.

«Entrar en órbita alrededor de Bennu es un logro increíble que nuestro equipo ha estado planeando durante años», aseguró Dante Lauretta, investigador principal de OSIRIS-REx en la Universidad de Arizona, en Tucson.

La NASA dijo que la órbita marca «un salto para la humanidad» porque ninguna nave espacial ha «circulado tan cerca de un objeto espacial tan pequeño, uno con la gravedad apenas suficiente para mantener un vehículo en una órbita estable».

La nave espacial está orbitando a Bennu a una milla de su centro.

UN imagen de Bennu tomada por OSIRIS Rex el 2 de diciembre desde una distancia de 24 km. (NASA/Goddard/University of Arizona via REUTERS)

La nave espacial Rosetta de la Agencia Espacial Europea orbitó un cometa en mayo de 2016, pero a una distancia mayor de unas cuatro millas del centro del cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko.

Bennu tiene una fuerza de gravedad de solo cinco millonésimas tan fuerte como la de la Tierra, dijo la NASA.

Cada órbita de OSIRIS-REx tomará 62 horas.

El plan es que OSIRIS-REx orbite Bennu hasta mediados de febrero, utilizando un conjunto de cinco instrumentos científicos para mapear el asteroide en alta resolución para ayudar a los científicos a decidir con precisión dónde realizar el muestreo.

Luego, en 2020, alcanzará con su brazo robótico y tocará el asteroide en una maniobra que Rich Kuhns, el gerente del programa OSIRIS-REx con Lockheed Martin Space Systems en Denver, describió como un «delicado high-five (choque de manos)».

La NASA descubrió agua en Bennu, el asteroide que podría tener las claves del origen de la vida en la Tierra

OSIRIS-REx, la nave «minera» de la NASA, ha llegado al asteroide Bennu: no es una roca cualquiera y nos traerá un pedacito

El estudio de los planetas es tan útil como interesante pero no sólo éstos pueden aportar información de gran valor científico. Como vecinos también tenemos un gran número de asteroides y ahora OSIRIS-REx ha llegado a Bennu, uno de éstos, pero no uno cualquiera.

La nave ha completado así un viaje de unos dos años desde que se lanzase el día 8 de septiembre de 2016. No se trata de una de esas sondas que morirá por la ciencia como Cassini, sino que su regreso es muy importante ya que nos ha de traer de vuelta una muestra de ese particular asteroide al que ya ha conocido de cerca.

Un viaje de ida y vuelta y un asteroide «especial»

Los asteroides son rocas de tamaño, forma y movimiento variable, sin atmósfera, cola o algún otro elemento propio de cometas o planetas. Pero pese a su aspecto yermo resultan ser un objetivo interesante para lo de siempre: conocernos mejor a nosotros mismos, o mejor dicho a nuestro origen, el del sistema solar y el de la Tierra.

¿Por qué entonces viajar hasta Bennu y no hasta cualquier otro? Porque aunque haya tantos asteroides muchos de ellos no se conocen bien a nivel de superficie y composición, y al final pocos, muy pocos, pasan los filtros que sólo Bennu logró pasar:

  • Proximidad: Bemmu está relativamente cercano a la Tierra, lo cual en este caso era aún más importante al tratarse de una misión de ida y vuelta.
  • Órbita: Bennu se mueve de manera circular y no orbita irregularmente como otros asteroides, lo cual sería más inseguro para la misión.
  • Tamaño: cuanto más grande sea el asteroide, mejor, ya que los más pequeños rotan más deprisa y suelen proyectar materiales que podrían dañar a la sonda.
  • Composición química: como decíamos antes el objetivo es conocer mejor la historia del sistema solar y la Tierra, y por este motivo la composición química reducía los candidatos a doce (a los que se les conoce dicha composición), y de ésos sólo cinco eran propicios para tomar muestras al ser ricos en carbono, lo cual es importante de cara a encontrar moléculas orgánicas. De éstos se eligió Bennu porque estaba más estudiado, de modo que se tenía más certeza de que su superficie fuese conveniente para aterrizar y recoger muestras.

Ahora se encuentra a unos 19 kilómetros de la superficie de Bennu para realizar una exploración preliminar del cuerpo celeste, aproximándose hasta unos 7 kilómetros, con lo que se podrá redefinir la masa, la tasa de giro y la forma del asteroide. Esto servirá para determinar los sitios potenciales para la toma de muestras: 60 gramos de regolitos (es decir, rocas y polvo sobre una superficie inalterada).

60 gramos de récord para la NASA

El principio y el fin de nuestros tiempos siguen siendo dos de los pedales de aceleración que sugieren nuevas misiones espaciales, como es el caso de ésta. La idea es no sólo intentar conocer mejor la formación de planetas, sino también poder determinar con mejor grado qué ocurriría si un asteroide impactase en la Tierra.

Por otro lado está la presencia de ciertos componentes y lo que ya planteamos hace unos meses con esa «fiebre del oro» que parece estar renaciendo más allá de la exoesfera. Los asteroides contienen componentes orgánicos, agua y metales entre otros, lo cual se mira con ojos con sed de exploración y desarrollo económico por parte de numerosas empresas.

Si todo va bajo lo previsto OSIRIS-REx orbitará Bennu el 31 de diciembre a unos 492 metros, con lo cual el asteroide pasará a ser el objeto más pequeño orbitado jamás por un vehículo de construcción humana. Y si finaliza la misión volviendo sano y salvo en septiembre de 2023, será la primera misión estadounidense en tomar muestras de un asteroide y devolverlas a la Tierra, así como recoger la muestra más grande desde la era Apollo.

Imagen | NASA/Goddard/Universidad de Arizona

OSIRIS-REx tomó esta imagen de Bennu cuando se encontraba a 80 km. (Crédito: NASA/Goddard/University of Arizona)

Serie de imágenes tomadas por la nave espacial OSIRIS-REx que muestran a Bennu en una rotación completa desde una distancia de 80 km. La cámara PolyCam de la nave obtuvo los 36 fotogramas de 2,2 milisegundos en un período de cuatro horas y 18 minutos. / NASA’s Goddard Space Flight Center/University of Arizona

Después de viajar por el espacio durante más de dos años y recorrer más de 2.000 millones de kilómetros, la nave espacial OSIRIS-Rex de la NASA ha llegado este lunes a su destino: el asteroide Bennu.

Ahora la nave pasará más un año estudiando el asteroide con cinco instrumentos (el sistema OCAMS de tres cámaras, el altímetro láser OLA y tres espectrómetros: OTES, OVIRS y REXIS) para estudiar y cartografiar este objeto, así como para seleccionar una ubicación segura y científicamente interesante (donde se detecte material orgánico, por ejemplo) para poder recoger una muestra.

En julio de 2020 la nave recogerá una muestra del asteroide para traerla a la Tierra en el año 2023.

La recogida de al menos 60 gramos de regolito (material de tierra y rocas) del asteroide está prevista para el 4 de julio (fiesta nacional en EE UU) de 2020, una operación delicada que durará tan solo 5 segundos. Si todo va bien, la nave tomará la muestra de Bennu y la traerá a la Tierra en 2023.

De momento OSIRIS-REx se sitúa a unos 19 kilómetros de la superficie del asteroide, pero cuando realice los sobrevuelos previstos alrededor de las regiones polares y ecuatoriales del objeto se acercará hasta los 7 kilómetros.

Este 31 de diciembre la nave comenzará a girar en torno a Bennu, momento en que este pequeño asteroide de 492 metros de años se convertirá en el objeto más pequeño que haya orbitado nunca una nave espacial.

Visión de la nave OSIRIS-REx según se acercaba a Bennu durante la fase final de su viaje. Desde el 17 de agosto hasta el 27 de noviembre, la cámara PolyCam lo fotografió casi diariamente mientras viajaba 2,2 millones de kilómetros hacia el asteroide. Las imágenes finales se obtuvieron a una distancia de unos 65 km. Durante este período, OSIRIS-REx completó cuatro maniobras que redujeron su velocidad desde aproximadamente 491 m/s a 0,04 m/s con respecto a Bennu, por lo que la velocidad de aproximación es más lenta al final del video. / NASA’s Goddard Space Flight Center/University of Arizona

Análisis de Bennu y más allá

Los principales objetivos científicos de la misión son confirmar las estimaciones de masa y velocidad de giro de Bennu, además de generar un modelo más preciso sobre su forma. Los datos también servirán para determinar los sitios potenciales para recolectar las muestras.

Pero más allá de estos resultados, la información que facilite OSIRIS-REx ayudará a los científicos a investigar cómo se formaron los planetas y comenzó la vida, así como para mejorar nuestra comprensión de los asteroides que podrían impactar contra la Tierra.

Los asteroides son restos de los bloques de construcción que formaron planetas como el nuestro y pudieron llevar los ingredientes para la vida. Bennu y otros cuerpos similares contienen recursos naturales como agua, compuestos orgánicos y metales. En el futuro, la exploración espacial y el desarrollo económico podrían llegar a depender de los asteroides para conseguir este tipo de material.

En julio de 2020 la nave OSIRIS-REx rozará durante cinco segundos el asteroide Bennu para tomar una muestra. / NASA’s Goddard Space Flight Center

LA NAVE OSIRIS-REX BATE DOS RÉCORDS EN NOCHEVIEJA

Pocas horas antes de que la nave New Horizons se acercara al cuerpo más lejano explorado hasta ahora, otra sonda de la NASA registraba durante la Nochevieja dos récords, a 110 millones de kilómetros de la Tierra. El 31 de diciembre, la nave OSIRIS-REx consiguió entrar en la órbita del asteroide Bennu (de unos 490 metros de diámetro), convirtiéndose en la nave que orbita el mundo más pequeño.

Al situarse a sólo 1,75 kilómetros de distancia del asteroide, se ha convertido también en la nave que más se acerca de forma controlada a un objeto celeste. El récord hasta ahora lo ostentaba la misión Rosetta, de la Agencia Espacial Europea (ESA), que en mayo de 2016 estuvo a siete kilómetros de la superficie del cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko.

Pero la parte más emocionante de la misión de OSIRIS-REx está por llegar. Su objetivo es tomar muestras de este asteroide en 2020 y mandarlas de vuelta a la Tierra, donde se espera que lleguen en septiembre de 2023.

Varios artefactos en un asteroide

Varios artefactos en un asteroide

Hayabusa 2

http://www.hayabusa2.jaxa.jp/en/

Explorador de asteroides modelo Hayabusa 2.

Información general

Organización: JAXA

Estado: Misión en desarrollo

Fecha de lanzamiento: 3 de diciembre de 2014

Aplicación: Sonda de asteroide

Propulsión: Iónica

Elementos orbitales

Tipo de órbita: Heliocéntrica

Tamaño: Estructura principal: 1.0mx 1.6mx 1.4m / Paleta: 6.0m

Masa: Aprox. 600kg

Cuerpo objetivo: Ryugu (tipo C, objeto cercano a la Tierra)

Orbita: Viaje de ida y vuelta entre la Tierra y un asteroide.

Llegada programada a destino: 2018

Regreso programado a la tierra: 2020

Duración de la estancia en el asteroide: alrededor de 18 meses

Principales instrumentos a bordo: Mecanismo de muestreo, cápsula de reentrada, rango láser (LIDAR, detección de luz y rango), equipo de misión científica (infrarrojo cercano e infrarrojo térmico), Impactor, Rover (MINERVA-II)

Fecha de lanzamiento: 3 de diciembre de 2014

Vehículo de lanzamiento: Vehículo de lanzamiento H-IIA No.26

Ubicación: Centro Espacial Tanegashima

Hayabusa 2 (はやぶさ2 halcón peregrino?) es una nave espacial robótica de la Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial con la misión de recoger muestras de material del asteroide (162173) Ryugu y traerlas a la Tierra para su análisis. El 27 de junio de 2018 la sonda llegó a Ryugu.1​ El 21 de septiembre desplegó sus dos rovers de manera exitosa en la superficie del asteroide.23

Características de Asteroid Explorer «Hayabusa2»

Estableciendo tecnología de exploración del espacio profundo y nuevos desafíos.

Hayabusa2 utilizará nueva tecnología y confirmará aún más la tecnología de exploración de ida y vuelta en el espacio profundo al heredar y mejorar el conocimiento ya verificado establecido por Hayabusa para construir la base para la futura exploración del espacio profundo.

La configuración de Hayabusa2 es básicamente la misma que la de Hayabusa, pero modificaremos algunas partes mediante la introducción de nuevas tecnologías que evolucionaron después de la era de Hayabusa. Por ejemplo, la antena para Hayabusa tenía una forma parabólica, pero la de Hayabusa2 se aplanaría. Además, una nueva función, «dispositivo de colisión», se considera que está a bordo para crear un cráter artificialmente. Se espera que un cráter artificial que puede crear el dispositivo sea pequeño con unos pocos metros de diámetro, pero aún así, al adquirir muestras de la superficie que está expuesta a una colisión, podemos obtener muestras nuevas que son menos resistentes a la intemperie. El espacio ambiente o el calor.

Hayabusa2 se lanzó el 3 de diciembre de 2014. Debería llegar al asteroide tipo C a mediados de 2018, permanecer allí durante un año y medio antes de abandonar el asteroide a fines de 2019 y regresar a la Tierra a fines de 2020.

Desarrollo de la misión

El lanzamiento tuvo lugar el 3 de diciembre de 2014 desde el Centro Espacial de Tanegashima mediante un cohete espacial H-IIA.4​ El 3 de diciembre de 2015 sobrevoló la tierra, lo que, por medio de una asistencia gravitatoria, le permitió cambiar al plano orbital del asteroide. Sus motores iónicos estuvieron en funcionamiento permanente en los siguientes periodos: -entre marzo y mayo de 2016; -entre noviembre de 2016 y abril de 2017 -entre enero y junio de 2018. En todos esos periodos se gastó 24 kg de xenón. El 26 de febrero de 2018, por primera vez la sonda detectó el asteroide con su cámara. El 27 de de junio de 2018 la sonda finalizó la fase de acercamiento al asteroide, encontrándose entre 5 y 1 kilómetros del asteroide. El 21 de septiembre, la sonda se separó de sus dos módulos de aterrizaje a las 13:06 JST, su aterrizaje fue confirmado el 22 de septiembre.32​ Este logro convirtió MINERVA-II1 en los primeros rovers en aterrizar en un asteroide.3

La misión en general seguirá las líneas de su predecesora Hayabusa, con la adición de un artefacto explosivo con el que crear un pequeño cráter para alcanzar capas más profundas del asteroide.6

Para aprender más sobre el origen y la evolución del sistema solar, es importante investigar los tipos típicos de asteroides, a saber, los asteroides de tipo S, C y D. Un asteroide de tipo C, que es un objetivo de Hayabusa2, es un cuerpo más primordial que Itokawa, que es un asteroide de tipo S, y se considera que contiene más minerales orgánicos o hidratados, aunque ambos tipos S y C tienen Características litológicas. Se cree que los minerales y el agua de mar que forman la Tierra, así como los materiales para la vida, están fuertemente conectados en la nebulosa solar primitiva en el sistema solar temprano, por lo que esperamos aclarar el origen de la vida analizando muestras adquiridas de un cuerpo celeste primordial como un asteroide de tipo C para estudiar la materia orgánica y el agua en el sistema solar y cómo coexisten mientras se afectan entre sí.

La misión. Dos robots se posan sobre un asteroide por primera vez en la historia

La misión japonesa Hayabusa 2 ha depositado dos pequeños rovers sobre la superficie del asteroide Ryugu. En los próximos meses, más aparatos se posarán y la nave extraerá incluso muestras de este objeto para llevarlas a la Tierra

La Agencia Espacial Japonesa (JAXA) ha logrado posar este sábado (22/09/2018) dos robots de exploración sobre la superficie del asteroide 162173 Ryugu, con la finalidad de estudiar la composición del objeto e investigar los orígenes del Sistema Solar. Esta maniobra forma parte de la misión de exploración Hayabusa 2, que significa «Halcón», en japonés. Esta se lanzó en 2014 y su principal objetivo es traer muestras del asteroide a la Tierra en el año 2020.

Dos pequeños robots con forma cilíndrica, de apenas 18 centímetros de ancho y siete de alto, llamados Minerva II-1A y Minerva II-1B, se posaron sobre la rugosa superficie de Ryugu, que en japonés es el nombre del palacio submarino del dios del mar, a 3.200 millones de kilómetros de la Tierra. Esta ha sido la primera vez en que se ha podido posar dos artefactos sobre un asteroide.

Fotografía tomada por el rover Minerva II-1B de la superficie del asteroide Ryugu – JAXA

Foto tomada por uno de los Rover nada más separarse de la sonda Hayabusa. Abajo a la derecha se aprecia la superficie del asteroide. Arriba una aberración cromática causada por el reflejo del sol en la lente.Photo: JAXA (Twitter)

Tras un vuelo rasante a solo 100 metros de la superficie del asteroide Ryugu, la sonda espacial Hayabusa 2 ha logrado desplegar con éxito los dos primeros rover sobre su superficie. Los Rover Minerva II1A y Minerva II1B ya están enviando las primeras y fascinantes imágenes del asteroide.

Los dos rover fueron liberados este sábado desde la sonda Hayabusa, un artefacto de 600 kilogramos, del tamaño de una nevera grande y provista de paneles solares de hasta seis metros de largo. Gracias a la gravedad del asteroide, un objeto de apenas un kilómetro de longitud, recorrieron con lentitud unos 55 metros hasta llegar a la tranquila superficie. Después rebotaron con suavidad.

«Cada uno de los rovers está operando con normalidad y ha comenzado a rastrear la superficie de Ryugu», informó la agencia JAXA en un comunicado.

La carga científica de los pequeños rovers es, evidentemente, escueta. Van equipados con células solares para obtener energía, con dos cámaras para observar de cerca a Ryugu y con sensores de temperatura.

Además, los dos Minerva tienen capacidad de moverse de forma autónoma gracias a un sistema que genera movimiento en su interior. Así, son capaces de moverse dando pequeños saltitos en la absoluta quietud de la superficie de Ryugu. Conviene no confundir este entorno con el que, por ejemplo, exploró la sonda Rosetta, en la explosiva superficie del cometa 67P/Churyumov Gerasimenko.

«Estoy muy orgulloso de que hayamos establecido un nuevo método para explorar pequeños objetos celestes», ha dicho para AFP Yuichi Tsuda, director del proyecto.

La JAXA ya trató de lograr este objetivo en 2005, cuando un rover lanzado por la Hayabusa 1 acabó perdido en el espacio después de errar su blanco, el asteroide 25143 Itokawa.

Un «portaaviones» espacial

La Hayabusa 2 es un pequeño «portaaviones» que transporta tres rovers de exploración más. Además de los Minerva II-1A y II-1B, transporta el Minerva II-2. Este tiene forma octogonal y es ligeramente más grande, con un diámetro de 15 centímetros y una altura de 16. También va equipado con dos cámaras y un termómetro y será capaz de detectar partículas de polvo flotantes con una luz LED ultravioleta. Además, también tiene capacidad de moverse rebotando.

Por último, la sonda transporta un rover diseñado por Francia y Alemania, y de nombre MASCOT («Mobile Asteroid Surface Scout»), mucho más grande y pesado que los otros. Este tiene unas dimensiones de 29.5 cm × 27.5 cm × 19.5 cm y tiene una masa de 9,6 kilogramos. Trasporta un espectrómetro, un magnetómetro, un radiómetro y una cámara para analizar la estructura, la composición y el comportamiento térmico de la superficie de Ryugu. Además, también es capaz de desplazarse. Por desgracia, MASCOT solo podrá operar durante unas 16 horas antes de que se gasten sus baterías.

Todas estas pruebas con rovers son importantes porque permiten hacer mediciones in situ, ya que, literalmente, tocan la superficie de Ryugu. Además, permiten probar sistemas de movimiento que podrían ser usados más adelante en misiones a asteroides y en entornos sin gravedad, como naves espaciales en viajes interplanetarios.

Traer muestras de un asteroide a la Tierra

Pero aparte de eso, Hayabusa 2 hará otras importantes pruebas. En octubre, disparará un impactador cinético, el SCI (de «Small Carry-on Impactor»), de 2,5 kilogramos, un proyectil de cobre cuya función es crear un cráter de unos dos metros de diámetro.

Así se logrará levantar una pequeña parte de la superficie del asteroide en busca de los materiales no expuestos al espacio. La sonda se alejará de la zona, y dejará detrás una cámara desplegable que filmará el choque. Dos semanas después, la sonda volverá para recoger muestras de los materiales levantados.

Está previsto que el año que viene la sonda se acerque a la superficie del asteroide y despliegue un pequeño recolector. Una bala disparada a alta velocidad liberá materiales que serán guardados por la sonda, para luego ser transportados a la Tierra.

En total, los científicos esperan que la Hayabusa 2 recoja tres muestras distintas del asteroide, tanto de la superficie como de la capa ligeramente inferior. Les basta con conseguir al menos 0,1 gramos de cada una.

Además de eso, la nave observará el asteroide desde la distancia con su arsenal de insrumentos: espectrómetros, sensores de temperatura y cámaras.

Vuelta del asteroide a la Tierra

Después, sus motores iónicos la llevarán de vuelta a las cercanías de la Tierra, lo que le permitirá liberar las muestras del asteroide Ryugu en unas cápsulas especiales. Está previsto que después de eso aún pueda sobrevolar algún otro objeto con el combustible que le quedará.

A pesar de la escasa publicidad que ha tenido esta misión, tanto desde la JAXA como desde los medios, lo cierto es que no se ha hecho nada comparable hasta ahora. La Hayabusa 2 sigue los pasos de la exitosa Hayabusa 1, que en 2010 logró enviar muestras del asteroide Itokawa a la Tierra. Ambas han sido las primeras naves en tocar físicamente un asteroide.

Lo más similar es lo logrado por Rosetta, que en 2014 intentó posar un aterrizador en el cometa 67P/Churyumov Gerasimenko. En un futuro muy próximo, la NASA espera recoger muestras del asteroide 101955 Bennu con la sonda OSIRIS-REx, que fue lanzada en 2016. Si tuviera éxito, los materiales no llegarían hasta el año 2023.

Aparte de la anécdota histórica, el estudio de los asteroides y sus propiedades es fundamental para comprender la historia de formación del Sistema Solar, y quizás incluso la aparición de moléculas que pudieron propiciar la aparición de vida. Además, existe otro motivo más prosaico: estudiar estos objetos podría servir más adelante para usar los asteroides como minas, o bien sencillamente, para aprender a desviarlos y evitar un impacto contra la Tierra de terribles consecuencias.

Aunque no está teniendo tanta repercusión como la misión Rosetta en la que la ESA logró posar su sonda Philae sobre la superficie del cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko, la misión Hayabusa 2 no es menos difícil ni menos importante. Su objetivo no es simplemente posarse sobre un asteroide, sino tomar muestras del mismo y volver con ellas a la Tierra.

Aspecto de los rover Minerva IIIllustration: JAXA

De hecho, Minerva II1A y Minerva II1B tienen poco más que cámaras y un puñado de sensores. Su objetivo es explorar la superficie del asteroide, pero también estudiar el comportamiento de los vehículos en condiciones de microgravedad. La gravedad sobre la superficie de Ryugu es tan débil que usar ruedas no sería nada efectivo. En su lugar, los Minerva tienen unas patas a lo largo de toda su superficie que les permiten moverse cortas distancias. La agencia espacial japonesa (JAXA) ya ha probado el sistema con éxito.

La sombra de la sonda Hayabusa 2 sobre la superficie del asteroide grabada por la propia cámara de la sonda el pasado 21 de septiembre.Photo: JAXA (AP Images)

Imagen tomada por el rover Minerva II1B durante uno de sus saltos sobre la superficie del asteroide Ryugu.Photo: JAXA (Twitter)

La misión no acaba ahí ni mucho menos. En octubre, la sonda Hayabusa 2 liberará MASCOT, un lander más grande y dotado de sistemas para analizar la superficie y enviar datos a la sonda. En ese momento, Hayabusa 2 disparará un misil de dos kilos de cobre contra la superficie del asteroide. El objetivo de este proyectil es abrir un cráter lo bastante profundo como para exponer estratos de mineral del asteroide que han permanecido inalterados durante miles de años. Esta animación describe visualmente todo el proceso:

Si todo marcha según lo previsto, la sonda se acercará al asteroide y usará un brazo robot extensible para tomar varias muestras de suelo dentro y fuera del cráter. Después emprenderá con ellas el camino de regreso a la Tierra. Con ayuda de esas muestras, los científicos esperan resolver no pocas preguntas sobre cómo se formó nuestro Sistema Solar y hasta sobre cómo comenzó la vida en la Tierra. [Space.com/Guardian]

Secuencia de descenso para MinervaII 1. Imagen: JAXA

El descenso comenzó a las 05:10 GMT de esta pasada madrugada, hacia las 18:30 GMT de hoy la altura debería ser de unos 4.000 metros, a las 00:00 GMT la sonda Hayabusa-2 debería estar a tan sólo 2.000 metros y hacia las 04:00-04:30 GMT en la mañana del viernes 21 se procedería a la separación de Minerva II-1 a unos 60 metros de altura, comenzando en esos instantes el retorno de la sonda hacia su ‘Home Position’. Todas las horas son en la nave, siendo confirmadas 18 minutos más tarde en la Tierra.

Esta es la secuencia gráfica del descenso, en la cual tenemos un eje vertical con la altura y el horizontal con el tiempo. Lo más interesante es la línea azul con el descenso y ascenso de Hayabusa-2 una vez soltadas las sondas, así como los puntos A, B y C con la separación, el impacto y el lugar de reposo:

Operaciones de descenso. Imagen. JAXA

Sobre el sistema de Minerva decíamos lo siguiente:

MINERVA II. Tres pequeños ‘rovers’ de 1.5 kg de peso que descenderán a la superficie del asteroide para estudiarlo, realizando saltos para moverse y realizar sus investigaciones. Poseen paneles solares, cámaras y termómetros. 

Minerva II-1 consiste en dos pequeños cilindros llamados Rover-1A y Rover-1B. Minerva II-2 es un cilindro algo mayor que ha sido nombrado como Rover 2

Situación de los rovers Minerva en la sonda. Imagen: JAXA Los 3 minirovers Minerva de la misión. Imagen: JAXA

Durante las últimas horas la agencia JAXA está informando en directo a través de su cuenta de Twitter @haya2e_jaxa y publicando las imágenes de la cámara de navegación que llegan a tierra en la galería de su web. Estos son algunos de los más destacados y que iremos ampliando durante las próximas horas, esta noche y mañana en este artículo:

 

Durante el 19 y la madrugada del 20:

  • A las 00:00 GMT del 19 de septiembre comenzaban las operaciones de despliegue, desde las antenas de Usuda en Japón.
  • A las 04:22 GMT del 20 la sonda estaba en la posición prevista (GATE 1) sin incidencias, a 20 km de altura
  • A las 05:08 GMT comenzaba el descenso a una velocidad de 40 cm/s

Pangea última

Pangea última

Representación aproximada de Pangea Última.

Se le denomina Pangea Última, Neopangea o Pangea II al hipotético supercontinente sugerido por Christopher Scotese, que se formará dentro de 250 millones de años, de acuerdo a la teoría de la deriva continental, el cual recibe el nombre de su antiguo predecesor Pangea.

El concepto de supercontinentes describe la fusión de toda, o casi toda la masa continental de la Tierra en un único y continuo continente. En la predicción de Pangea Última, la subducción en el Atlántico occidental, al este de América del Norte (signos de esta acción se puede ver hoy en día en la fosa de Puerto Rico), lleva a la subducción de la dorsal oceánica del Atlántico, que a su vez conlleva a la destrucción de la cuenca oceánica atlántica, causando que el océano se reduzca, acercando a América hacia África y Europa de nuevo. Como la mayoría de los supercontinentes, el interior de la Pangea Última probablemente será un desierto semiárido expuesto a temperaturas muy elevadas.1

Formación

De acuerdo a la hipótesis de Última Pangea, los océanos Atlántico e Índico seguirán llegando hasta nuevas zonas de subducción tras haberse re-unido los continentes hoy conocidos, formando la futura Pangea. Se predice que la mayoría de los continentes y micro-continentes actuales colisionaran con Eurasia, del mismo modo que lo hicieron la mayoría de los continentes, cuando chocó Laurasia.

Alrededor de 50 millones de años en el futuro, se prevé que Norteamérica dé un giro levemente contrario (Alaska estaría entonces por la zona de las Latitudes Subtropicales) y Eurasia rotaría hacia la derecha con lo que Gran Bretaña estaría más cerca del Polo Norte y Siberia hacia el sur, hacia las latitudes subtropicales.

Se prevé que África choque con Europa y Arabia, cerrando el mar Mediterráneo y el mar Rojo. Se formaría entonces una larga cadena montañosa, desde lo que hoy es España, a través del sur de Europa en donde se encuentran Italia y Grecia, hasta el Medio Oriente y Asia. De igual manera, se prevé que Australia colisione con el sudeste de Asia y cree una nueva zona de subducción, la cual rodearía Australia y se extendería hacia el oeste a través del océano Índico central. Mientras tanto, el Sur de California y Baja California chocarán con Alaska formando nuevas cordilleras entre ellos. Algunos incluso han previsto que en estas nuevas cordilleras se formarán picos más altos que el Monte Everest.

Uno de los cambios más importantes que se predijo en el escenario de Pangea Última es el comienzo de una nueva zona de subducción a lo largo de la costa oriental de América del Norte y América del Sur. El océano Atlántico se ampliara, a pesar de que Puerto Rico y Escocia (en la zona oriental del Caribe y la placa de Escocia, respectivamente) se podrían mover hacia el norte y hacia el sur respectivamente, a lo largo de la costa este de América del Norte y del Sur. Con el tiempo, esta acumulación de terrenos hacia el oeste crea una nueva zona de subducción que consumirá el océano Atlántico.

Alrededor de 100 millones de años en el futuro, se prevé que la ampliación del océano Atlántico se detendrá y comenzará a encogerse.

En el transcurso de 150 millones de años, el océano Atlántico se ha reducido como resultado de la subducción debajo de las Américas. El océano Índico se ha reducido también en el norte, debido a la subducción de la corteza oceánica en la trinchera central india. La Antártida chocará con Australia y con la Fosa Central india, y el Sur de Australia empuja a la Antártida hacia el norte de Australia, que en este momento se prevé que ha chocado con el Sudeste de Asia. Las capas de roca que contienen los restos de la ciudad de Nueva York, Boston y Washington D.C. se convertirían en altas sierras montañosas.

En 250 millones de años en el futuro, los océanos Atlántico e Índico se cerraran. América del Norte habrá chocado con África, América del Sur se envolverá alrededor de la punta sur de África, con la Patagonia unida a Indonesia, existe un remanente del océano Índico (llamado océano Indo-Atlántico). La Antártida una vez más, es el Polo Sur, y el Pacífico ha aumentado en general, cubriendo la mitad de la Tierra.

La ruptura y el futuro

En el escenario de la formación de Pangea Última, su ruptura puede ocurrir dentro de 300 millones de años en el futuro, y probablemente llevará a la formación del Atlántico de nuevo, pero la hipótesis no predice la forma de la superficie terrestre luego de la ruptura. Probablemente la Pangea Última se separará en dos o más continentes como en el pasado. La divergencia continuará y los restos colisionarán unos contra otros, creando un supercontinente de nuevo. Este ciclo de formación de supercontinentes probablemente continuará hasta que el Sol se convierta en una gigante roja, que probablemente será lo suficientemente grande para consumir a la Tierra y a los otros planetas interiores (Mercurio, Venus y Marte), terminando el ciclo definitivamente, en unos 4 ó 5 miles de millones de años en el futuro. Aunque la Tierra logre escapar de ser absorbida por la gigante roja, su núcleo y el manto se enfriarán, interrumpiendo el ciclo y convirtiendo a la Tierra en un planeta frío circulando alrededor de lo que queda del Sol, que para entonces será una enana blanca.

Como no existe seguridad de que esto vaya a ocurrir, se presenta un escenario alternativo, donde el Atlántico continúa expandiéndose, y el Pacífico desaparece al chocar América del Norte con América del Sur y Asia, creándose el supercontinente Amasia.

Apariciones en la cultura

  • La serie de National Geographic Channel Naked Science: Episodio: Colliding Continents, menciona la formación de Pangea Última.
  • En la novela de Michael Swanwick, Atrapados en la prehistoria, en aproximadamente 500 millones de años en el futuro una versión de este supercontinente es el hogar de los Unchanging, una nueva especie de ave dominante.
  • En la serie de televisión Futuro salvaje, que postula que todos los continentes de la Tierra se reunirán en un supercontinente en 200 millones de años.
  • Chris Roberson fija la novela en un mundo en el que un continente es una versión de Pangea Última.
  • En el videojuego desarrollado por Shigeru Miyamoto y producido por Nintendo, Pikmin 3, se hace referencia a esta forma terrestre en el planeta denominado PNF-404 que es el nombre dado por los Kopai al planeta, donde habitan unos seres denominados Pikmin.
  • La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días o de los Mormones, sostiene esta idea de una nueva unión continental. Creen que por medio de una revelación al fundador de la fe, Joseph Smith, Jr., se le mostró el futuro de la Tierra. En uno de sus libros aprobados como Escritura se lee: «Y será una voz como el estruendo de muchas aguas, y como la voz de grandes truenos que derribarán los montes; y no se hallarán los valles. Mandará al mar profundo, y será arrojado hacia los países del norte, y las islas serán una sola tierra; y la tierra de Jerusalén y la de Sion volverán a su propio lugar, y la tierra será como en los días antes de ser dividida.»2

Misión China a la Luna

Misión China a la Luna

Chang’e 3

Chang’e 3

Información general

Estado: Misión concluida

Aplicación: Sonda lunar

Organismo(s) responsable(s): Agencia Espacial China

Fecha de lanzamiento: 1 de diciembre de 2013, 17:30 UTC1

Especificaciones técnicas

Elementos orbitales

Tipo de órbita: Lunar

Chang’e 3 (Chino simplificado: 嫦娥三号; chino tradicional: 嫦娥三號) es una misión de exploración lunar china, que incorpora un aterrizador y un rover lunar.1​ El 14 de diciembre de 2013, a las 13:12 UTC, logró un alunizaje controlado, siendo la primera misión china en lograrlo, y el tercer país después de U.R.S.S. y EE.UU. El último alunizaje controlado había ocurrido 37 años atrás: el Luna 24, de la Unión Soviética.2​ La nave toma su nombre de Chang’e, la diosa china de la luna, y es continuación de los orbitadores lunares Chang’e 1 y Chang’e 2, dentro del Programa Chino de Exploración Lunar.

Introducción

El primer orbitador lunar chino, Chang’e 1, fue lanzado desde el Centro de Lanzamiento de Satélites de Xichang el 24 de octubre de 20073​ y entró en órbita lunar el 5 de noviembre.4

La sonda operó hasta el 1 de marzo de 2009, cuando se impactó intencionadamente en la superficie lunar.5​ Los datos recopilados por Chang’e 1 fueron usados para crear un mapa de alta resolución en 3D de toda la superficie lunar, ayudando a la elección del lugar de aterrizaje de Chang’e 3.67

La sucesora de Chang’e 1, Chang’e 2, fue lanzada el 1 de octubre de 2010 para llevar a cabo investigación desde una órbita lunar a 100 km de altitud, en preparación para el aterrizaje suave de Chang’e 3 en 2013.8​ Chang’e 2, aun siendo similar en diseño a Chang’e 1, estaba equipada con instrumentos mejorados con lo que se pudieron tomar imágenes de mayor resolución de la superficie lunar en preparación de la misión Chang’e 3.

Como sus predecesoras, la misión Chang’e 3 se planea como precursora de misiones de exploración robótica de la superficie lunar posteriores, incluyendo una misión de retorno de muestras en 2017.9​ Siguiendo estas misiones automáticas, las autoridades chinas prevén realizar un aterrizaje tripulado en torno a 2025.10

Desarrollo de la misión

Rover

Artículo principal: Yutu (ver …

La misión Chang’e 3 incorpora un rover lunar, llamado Yutu (Conejo de Jade), diseñado para descolgarse del aterrizador y explorar la superficie lunar de manera independiente. El desarrollo del rover de seis ruedas comenzó en 2002 en el Shanghai Aerospace System Egineering Institute, donde un laboratorio especializado se ha preparado para replicar la superficie lunar.1112​ El ensamblaje del rover, con sus 1,5 metros de alto y sus 120 kg de peso se completó en mayo de 2012. Con una capacidad de carga de aproximadamente 20 kg, el rover está diseñado para transmitir video en tiempo real, excavar y analizar muestras de polvo. Puede navegar por pendientes y tiene sensores automáticos para evitar que colisione con rocas. La energía le viene suministrada por un generador termoeléctrico de radioisótopos, que permite al rover operar durante las noches lunares.13​ La duración nominal de la misión es de tres meses.14​ La parte inferior del rover lleva un radar para medir la profundidad y composición del polvo lunar a lo largo de su ruta.15

El rover tuvo problemas en el repliegue de sus paneles solares en su preparación para la hibernación durante la noche lunar que dificultaron la reactivación posterior. Los medios de comunicación chinos, después de varios intentos fracasados de reactivación, dieron por concluida la misión de Yutu,16​ aunque posteriormente se comunicó la posibilidad de ser recuperado para la misión cuando se tuvieron indicios de que volvía a tener actividad pese a la avería.17

Lander

Lugar de alunizaje en el Mare Imbrium.

En marzo de 2012 se dio a conocer que China había comenzado la fabricación del cuerpo y la carga del aterrizador del Chang’e 3, que llevará a cabo estudios de la superficie lunar y del espacio de manera independiente del rover.1​ El aterrizador pesa 100 kilogramos y tiene siete instrumentos y cámaras. Además de sus tareas científicas, las cámaras también están tomando fotos de la tierra y otros cuerpos celestes. El aterrizador tiene capacidad para operar ininterrumpidamente durante tres meses.9

El aterrizador está equipado con un telescopio astronómico y una cámara de ultravioleta extremo. Es el primer observatorio astronómico basado en la Luna de la historia, y llevará a cabo observaciones continuas de importantes cuerpos celestes para estudiar sus variaciones. La cámara de ultravioleta extremo llevará a cabo un estudio de la capa iónica cercana a la Tierra, para investigar cómo afecta la actividad solar a dicha capa.9

Sitio de alunizaje

Lugar de los diferentes alunizajes.

Los datos de Chang’e 1 y 2 se usaron para seleccionar el lugar de alunizaje de Chang’e 3. El aterrizador tenía previsto alunizar en el Sinus Iridum (bahía de los arco iris), a una latitud de 44º norte.18​ El Sinus Iridium es una llanura de lava basáltica que forma una extensión al noroeste del Mare Imbrium. Pero por motivos no aclarados alunizó unos kilómetros más al este, en el Mare Imbrium (44.12, -19.51).19

Con el alunizaje suave de Chang’e 3, finalizó un periodo de 37 años sin exploración de la superficie lunar, desde la llegada de la sonda Luna 24 de la Unión Soviética en 1976.2

Toponimia relacionada

Para conmemorar este hecho, la Unión Astronómica Internacional aprobó oficialmente el 5 de octubre de 2015 la inclusión de cuatro nuevos topónimos en la cartografía lunar:

  • El lugar de aterrizaje de la sonda, denominado Guang Han Gong.20
  • Tres pequeños cráteres situados junto al lugar de alunizaje de la Chang’e 3: Tai Wei, Tian Shi y Zi Wei.

Información buena, extensa y detallada en:

https://danielmarin.naukas.com/2016/02/01/disponibles-todas-las-imagenes-de-la-sonda-lunar-china-change-3/

http://spaceflight101.com/change/change-3-mission-gallery/

El aterrizador de la misión Chang’e 3 aún transmite desde la Luna

Por @Wicho — 25 de Junio de 2018

Aunque la Administración Espacial Nacional China (CNSA) ya no le hace mucho caso porque está centrada en sus sucesoras el aterrizador de la misión Chang’e-3 aún sigue transmitiendo desde la Luna, cuatro años y medio después de haber aterrizado allí. De hecho le hace tan poco caso que la noticia de que sigue transmitiendo la han dado radioaficionados que han detectado de nuevo su señal.

A las 13:11 UTC del 14 de diciembre de 2013 Chang’e 3 se convertía en la primera misión en llegar a la superficie de nuestro satélite desde que la Luna 24 se posara allí el 19 de agosto de 1976. Chang’e 3 consistía en un aterrizador y en un rover bautizado como Yutu.

Yutu dejó de responder a mediados de 2016 tras haber recorrido tan sólo 114 metros sobre la superficie de la Luna, pues una avería lo dejó parado a principios de 2014. Pero aún sin moverse descubrió un nuevo tipo de roca y capas en la superficie de la Luna. Y nos envió las primeras fotos «frescas» desde la superficie de la Luna desde 1976.

El aterrizador obtiene su energía de un generador térmico de radioisótopos y de paneles solares, así que es posible que siga despertándose durante años después de cada noche lunar –esta que acaba de pasar es la número 57–. Pero de todos modos el único instrumento que quedaba en funcionamiento en 2017 era el telescopio de rayos ultravioleta.

En cualquier caso que el aterrizador siga aún vivo es una muy buena noticia para la CNSA, ya que la misión Chang’e 4, que tiene como objetivo aterrizar en el lado oculto de la Luna, usará el hardware de reserva que se había ensamblado para la misión Chang’e 3. Será la primera misión que aterrice allí.

La misión está encabezada por SASTIND (Administración Estatal de Ciencia, Tecnología e Industria para la Defensa Nacional); el contratista principal de la sonda es CAST (Academia China de Tecnología Espacial) de la Corporación de Ciencia y Tecnología Aeroespacial de China (CASC). A su vez, CAST contrató al Instituto de Ingeniería del Sistema Aeroespacial de Shanghai para diseñar y desarrollar la nave espacial. 1) 2)

Chang’e-3 es parte de la segunda fase del programa lunar de China, que incluye orbitar, aterrizar y regresar a la Tierra. Sigue el éxito de las misiones Chang’e-1 y Chang’e-2 en 2007 y 2010, respectivamente.

Figura 1: Representación artística de la nave espacial Chang’e-3 en la luna (crédito de la imagen: CNSA / CLEP)

Nave espacial de Lander:

La sonda lunar Chang’e 3 consta de dos módulos: el LLV (Lunar Soft-Landing Vehicle), simplemente llamado «Lander», y el Lunar Surface Exploration Vehicle (Rover). La masa total de lanzamiento del módulo de aterrizaje y el rover es de aproximadamente 3800 kg. En general, el módulo de aterrizaje tiene una masa seca de 1200 kg y sus patas de aterrizaje crean un tramo de vehículo de 4,76 m. Cuando se encuentra en la superficie, el cuerpo del módulo de aterrizaje descansa a 0,83 m sobre el suelo. El módulo de aterrizaje incluye todo el equipo necesario para volar desde la Tierra a la Luna y realizar un aterrizaje suave en su superficie. Viajando a la luna como pasajero está el pequeño rover con una masa de ~ 120 kg. Tanto el lander como el rover están equipados con una carga útil científica.

Tanto el vehículo de aterrizaje Chang’e-3 como el vehículo de exploración transportan cargas útiles científicas que se utilizarán para estudiar la luna, otras galaxias y estrellas, así como el entorno espacial cercano a la Tierra. Se espera que el módulo de aterrizaje realice una misión científica de al menos un año, mientras que se espera que el rover esté operativo durante tres meses o más para explorar la superficie lunar.

Estos instrumentos son:

RTG (Generador termoeléctrico de radioisótopos): El LLV (Lunar Landing Vehicle) está equipado con un conjunto RTG para suministrar su energía durante el período de operación de un año. El módulo de aterrizaje Chang’e-3 utiliza una combinación de paneles solares y un GPHS-RTG (Fuente de calor de uso general-Generador termoeléctrico de radioisótopos) para cumplir con sus requisitos de energía. Dos paneles solares están instalados en el vehículo para desplegarse en vuelo y después del aterrizaje.

TCS (Subsistema de control térmico): el entorno de la superficie lunar es relativamente duro: los días y las noches tienen una duración de 14 días terrestres y las temperaturas de la superficie varían de –175 ° C durante la noche a más de 100 ° C en el sol. Chang’e 3 utiliza una combinación de sistemas de control térmico activo y pasivo. Las mantas de aislamiento multicapa cubren grandes porciones del vehículo para protegerlo del calentamiento solar excesivo y del enfriamiento cuando se exponen al vacío del espacio durante la noche (Ref. 2). El sistema de control térmico activo consiste en calentadores eléctricos resistivos que se accionan utilizando datos de termostato. La energía del calentador es suministrada por los paneles solares y las baterías durante el día lunar.

Subsistema de propulsión: Se han identificado varios requisitos para el sistema de propulsión del módulo de aterrizaje Chang’e-3. El sistema debe ser operado varias veces en la misión en diferentes entornos, incluida la órbita lunar y la mayor quema de aterrizaje. Para realizar un aterrizaje suave, el sistema de propulsión principal del vehículo debe tener capacidad de aceleración. Además, Chang’e-3 necesita un sistema de propulsión secundario junto con un sistema de control de actitud para pequeñas correcciones de trayectoria y control de actitud del vehículo. Para la maniobra de aterrizaje dinámico, el sistema de control de actitud debe ser de un diseño que permita una respuesta rápida a los comandos de actuación de actitud.

Sistema de aterrizaje: en la secuencia de aterrizaje, el módulo de aterrizaje Chang’e-3 se deja caer desde una altitud de 4 m sobre la superficie lunar, lo que requiere un sistema de aterrizaje amortiguador en el módulo de aterrizaje para crear un aterrizaje bastante suave. El sistema también tiene que soportar la versión móvil que se realiza después del aterrizaje. Se ha seleccionado un diseño de tipo «voladizo» para Chang’e-3. El sistema de aterrizaje utiliza cuatro patas de aterrizaje principales que están equipadas con almohadillas para evitar que se hundan en la superficie.

Sistema de navegación: Chang’e 3 realiza un aterrizaje totalmente autónomo en la superficie lunar sin recibir datos de navegación de la Tierra. Para encontrar con precisión su lugar de aterrizaje y realizar un aterrizaje suave en la superficie, el aterrizador está equipado con varios sistemas de navegación. El vehículo utiliza múltiples fuentes de información de navegación provistas a su computadora principal para deducir datos precisos de altitud y velocidad. Para el descenso final, el módulo de aterrizaje utiliza un GRA (Gamma-Ray Altimeter) que proporciona datos precisos de altitud al vehículo. Este sensor se utiliza para detectar el punto de corte del motor de 4 m sobre la superficie lunar.

Comunicaciones RF: Uso de la transmisión de datos en banda X. Se demostró un transpondedor de espacio profundo de banda X en miniatura en la misión Chang’e-2. El sistema también se utiliza para la misión Chang’e-3.

Foto del rover lunar en una prueba de campo (Ref. 1)

Alojamiento de rover: El rover Chang’e-3 está firmemente sujeto a la cubierta superior del módulo de aterrizaje. Uno de los desafíos del diseño del módulo de aterrizaje fue encontrar una manera de llevar el vehículo a la superficie desde la cubierta superior del módulo de aterrizaje, minimizando la masa total de la nave espacial.

Luego de aterrizar en la Luna, la conexión entre el módulo de aterrizaje y el vehículo de exploración se corta utilizando métodos no especificados. Dos rampas, colocadas en posición vertical en el panel lateral del módulo de aterrizaje, se despliegan en una posición horizontal para que el rover pueda rodar sobre ellas desde la cubierta superior.

Luego, la rampa se baja cuidadosamente con un sistema electromecánico para tocar la superficie y mantener un ángulo dentro de las especificaciones del sistema de movilidad del móvil, de modo que el vehículo pueda rodar la rampa y comenzar su propia misión de exploración de forma segura.

Figura: concepto de los artistas del chino Chang’e 3 lander y rover en la superficie lunar (crédito de la imagen: Instituto de Beijing de Ingeniería de Sistemas de Naves Espaciales)

Lanzamiento: La nave espacial Chang’e-3 se lanzó el 1 de diciembre de 2013 (17:30 UTC) en un vehículo Long March 3B (CZ-3B) desde XSLC (Centro de lanzamiento de satélites Xichang) en la provincia de Sichuan en China. 3) 4)

Figura: Perfil de crucero de la misión Chang’e-3 (crédito de imagen: Instituto de Ingeniería de Sistemas de Naves Espaciales de Beijing, Ref. 18)

Órbita: después de su trayectoria translunar, la nave espacial se colocará en una órbita lunar de 100 km x 100 km.

Después de separarse del módulo de servicio, el vehículo de aterrizaje lunar descenderá a una órbita elíptica de 100 km x 15 km inclinada a 45º. Al alcanzar los 15 km de perigeo, el vehículo encenderá sus propulsores variables para reducir su velocidad, de modo que descienda lentamente a 100 m por encima de la superficie de la luna. El vehículo flotará a esta altitud, moviéndose horizontalmente bajo su propia guía para evitar obstáculos, y luego descenderá lentamente a 4 m sobre el suelo, momento en el que su motor se apagará para caer libremente sobre la superficie lunar. El lugar de aterrizaje será en Sinus Iridum, a una latitud de 44º.

La ESA (Agencia Espacial Europea) ayudó con el rastreo adicional desde antes del aterrizaje hasta varias horas después del aterrizaje usando las estaciones New Norcia y Cebreros en Australia y España.

Estado de la misión:

  • 26 de diciembre de 2013: el vehículo lunar y el módulo de aterrizaje de la misión de la sonda lunar Chang’e-3 de China se «dormirán» durante la noche lunar, soportando temperaturas extremadamente bajas en la superficie lunar. Se espera que la noche lunar comience el 26 de diciembre y dure aproximadamente dos semanas. Durante su «reposo», tanto el módulo de aterrizaje como el móvil deberán tolerar temperaturas de -180ºC. 12)
  • El 25 de diciembre de 2013, el LRO (Lunar Reconnaissance Orbiter) de la NASA estaba en posición de adquirir la imagen (Figura 8), mostrando el módulo de aterrizaje y el rover «Jade Rabbit» de 120 kg en su ubicación cerca de la región Sinus Iridum de la Luna. El ancho de barrido de la imagen NAC (cámara de ángulo estrecho) es de 576 m; el norte esta arriba LRO estaba a unos 150 km del sitio de Chang’e-3 cuando se adquirió la imagen. 13)

Figura 8: Posiciones del vehículo de aterrizaje Chang’e-3 y Yutu rover detectados por el LROC de la LRO de la NASA el 25 de diciembre de 2013 (crédito de imagen: Universe Today, ASU, NASA)

  • 22 de diciembre de 2013: el módulo de aterrizaje lunar Chang’e-3 de China obtuvo la primera vista panorámica de la misión del lugar de toma de contacto en Mare Imbrium. Los funcionarios espaciales chinos ahora han publicado las imágenes de superficie capturadas por la nave nodriza Chang’e-3 el 15 de diciembre, a través de un video de noticias sobre CCTV. 14)

Figura: Parte del primer panorama alrededor del sitio de aterrizaje de Chang’e-3 después de que el Yutu Rover de China llegó a la superficie de la Luna el 15 de diciembre de 2013 (crédito de la imagen: CNSA, CCTV)

  • 20 de diciembre de 2013: las coordenadas de aterrizaje exactas de Chang’e-3 fueron 44.1260ºN y 19.5014ºW, ubicadas debajo de la cordillera de Montes Recti y aproximadamente 40 km al sur del cráter de 6 km de diámetro conocido como Laplace F. 15)

Figura: La infografía muestra el proceso del aterrizaje suave en la luna de la sonda lunar china Chang’e-3 el 14 de diciembre de 2013 (crédito de imagen: SASTIND, Xinhua, Zheng Yue)

  • El 14 de diciembre de 2013 (20:35 UTC), el primer vehículo lunar de China, Yutu (Conejo de Jade), rodó sobre el suelo de la luna, aproximadamente 7 horas después de que la nave nodriza Chang’e-3 aterrizara sobre las llanuras llenas de lava. de la bahía de arco iris. 16) 17) 18) 19)

Figura: foto del rover Yutu tomada por el módulo de aterrizaje Chang’e-3 en la Luna el 15 de diciembre de 2013 (crédito de imagen: BACC, CAS)

Leyenda de la figura 11: las ruedas del rover dejaron huellas notables de neumáticos mientras avanzaba por el suelo lunar suelto. El módulo de aterrizaje lunar Chang’e-3 y el rover devolvieron retratos de la otra parte de la superficie de la luna, que también mostraba con orgullo la brillante bandera nacional china de color rojo que brillaba sobre el Conejo de Jade cuando se encuentra en la superficie de la Luna. Las imágenes en color se transmitieron en vivo al BACC (Centro de Control Aeroespacial de Beijing), donde el presidente chino Xi Jinping y el primer ministro Li Keqiang vieron la transmisión.

– A pesar de los anuncios previos a la misión sobre un aterrizaje planeado en la «Bahía de Arco Iris» (Sinus Iridum en la nomenclatura latina aprobada de la Luna), la nave espacial se estableció en la región norte del «Mar de las Lluvias» (Mare Imbrium) , el extremo oriental de su caja de aterrizaje designada. Ya sea por diseño o por accidente fortuito, este sitio es en realidad más interesante geológicamente que el destino original de la nave espacial. 20)

Figura: Foto de la sonda Chang’e-3 tomada por el rover Yutu en la luna el 15 de diciembre de 2013 (crédito de imagen: BACC, CAS)

  • Chang’e-3 aterrizó en la luna el sábado 14 de diciembre de 2013 (13:11:18 UTC), transmitiendo fotogramas de video todo el camino hacia abajo. Esto convierte a China en la tercera nación del mundo en lograr un aterrizaje suave lunar. El aterrizaje, casi dos semanas después del despegue, fue el primero de su tipo desde la misión de la antigua Unión Soviética en 1976. El último aterrizaje lunar suave de la NASA se produjo en 1972, en la misión Apollo 17. 21) 22)

Figura: Foto de la superficie lunar adquirida el 14 de diciembre de 2013 durante el descenso del módulo de aterrizaje; la fotografía fue tomada por la cámara de a bordo de la sonda lunar y se mostró en la pantalla del BACC en Beijing (crédito de imagen: Xinhua) 23)

– La sonda aterrizó en una llanura de 400 km de ancho conocida como «Sinus Iridum», o Bahía de los Arcoiris. Antes de aterrizar en la superficie lunar, la sonda se desaceleró de la periapsis (15 km sobre la superficie lunar), de una velocidad de 1,700 m / sy luego se mantuvo durante aproximadamente 20 segundos, utilizando sensores e imágenes 3D para identificar un área plana. Durante el descenso, la actitud de la sonda se controló mediante 28 pequeños propulsores.

– Los impulsores se desplegaron a unos 100 m por encima de la superficie lunar para guiar suavemente a la nave hacia su posición. El proceso de aterrizaje duró unos 12 minutos.

– Cuatro minutos después de aterrizar, el Chang’e-3 desplegó sus paneles solares para proporcionar energía al aterrizador y al rover.

– Chang’e-3 se basó en el autocontrol para las mediciones de descenso, rango y velocidad, encontrando el punto de aterrizaje adecuado y la caída libre.

  • El 10 de diciembre de 2013, Chang’e-3 entró en una órbita más cercana a la luna. Siguiendo los comandos enviados desde BACC, la sonda descendió desde la órbita lunar circular de 100 km a una órbita elíptica con su punto más cercano (periapsis) a unos 15 km de la superficie lunar y la apoapsis a 100 km. 24)
  • El 6 de diciembre de 2013, la sonda lunar Chang’-3 entró en la órbita lunar. Un ingeniero en el BACC (Centro de Control Aeroespacial de Beijing) ordenó a la sonda lunar Chang’e-3 que dispara sus propulsores de frenado durante 361 segundos, según la agencia de noticias Xinhua de China. La quema crítica del motor colocó a Chang’e-3 en su órbita circular deseada de 100 km de altura sobre la superficie de la luna. 25) 26)
  • La misión Chang’e-3 experimentó un vuelo sin problemas hacia la luna, con la nave espacial entrando en una órbita lunar reportada a 210.3 km x 389109.2 km con una inclinación de 28.5º. Se requirieron tres correcciones orbitales: la primera tuvo lugar a las 07:50 UTC del 2 de diciembre, seguida de una segunda a las 08:20 UTC del 3 de diciembre. 27)

 

Complemento de sensor del módulo de aterrizaje: (MastCam, cámara de descenso, LUT, EUV)

Los sistemas de control de la carga útil en ambos, el módulo de aterrizaje Chang’e-3 y el Yutu rover, están construidos por el Centro de Tecnología e Ingeniería para la Utilización del Espacio de CAS. 28) 29)

MastCam:

La MastCam fue desarrollada por la IOE (Instituto de Óptica y Electrónica) de CAS (Academia China de Ciencias). Ubicada en la parte superior del mástil del módulo de aterrizaje, la MastCam se utilizará para la adquisición de fotografías ópticas del área de aterrizaje, para estudiar el terreno y las características geológicas de la zona de aterrizaje. La cámara también monitoreará el movimiento del móvil en la superficie lunar con una capacidad de imágenes de múltiples colores.

Cámara de descenso:

La cámara de descenso fue desarrollada por BISME (Instituto de Maquinaria y Electricidad Espacial de Beijing) de CAST (Academia China de Tecnología Espacial). Situada en la parte inferior del módulo de aterrizaje, la cámara de descenso realizará la adquisición de las fotografías ópticas del área de aterrizaje para estudiar el terreno y las características geológicas de la zona de aterrizaje en altitudes entre 4 y 2 km.

Figura: Foto de la cámara de descenso (Crédito de la imagen: CLEP, Ref. 2)

LUT (telescopio ultravioleta de base lunar):

LUT fue desarrollado por NAOC / CAS (Observatorio Nacional de Astronomía de China / Academia China de Ciencias). La LUT hará uso de la ausencia de una atmósfera y la rotación lenta de la luna para observar objetos celestes y áreas del cielo seleccionados en la región ultravioleta cercana. El telescopio se coloca en el lado -Y del módulo de aterrizaje. Sus principales subsistemas son el cuerpo y el bastidor del telescopio, la lente reflectora y el soporte del telescopio, y los sistemas de control y montaje del cable eléctrico. Esta será la primera observación astronómica realizada desde la superficie de otros objetos planetarios durante períodos prolongados. Puede funcionar entre -20 y + 40ºC.

Figura: Foto de los subsistemas LUT: cuerpo del telescopio (izquierda) y plataforma de montaje con cardán de dos ejes (crédito de la imagen: CLEP, Ref. 2)

EUV (Extreme Ultraviolet Imager):

El Instituto de Óptica de Changchun, llamado CIOMP (Mecánica y Física Finas) de CAS, desarrolló el generador de imágenes EUV. Ubicada en la parte superior del módulo de aterrizaje, la EUV proporcionará imágenes de la ionosfera de la Tierra en la región ultravioleta extrema y realizará investigaciones sobre el pronóstico del clima espacial y los estudios de la ionosfera. Puede rastrear la Tierra automáticamente, realizando un monitoreo de imágenes a largo plazo de la radiación ultravioleta extrema dispersa de la ionosfera de la Tierra. La longitud de onda operativa es de 30.4 nm (aproximadamente 1/20 de luz visible) y el FOV (Campo de visión) es de 15º (la región cubre aproximadamente 7.5 diámetros de la Tierra). La EUV puede operar entre -25 y + 75º C y tiene la capacidad de sobrevivir y operar en el entorno térmico altamente variable de la superficie lunar.

El objetivo de la cámara EUV es observar la plasmasfera de la Tierra. La plasmasfera se encuentra dentro de la magnetosfera de la Tierra y consiste en plasma de baja energía (baja temperatura) ubicado sobre la ionosfera. El límite exterior de la plasmasfera, la plasmapause, se caracteriza por una caída repentina en la densidad del plasma en el orden de una magnitud.

Figura: Foto de la cámara de imágenes EUV (crédito de imagen: CLEP, Ref. 2)

El cabezal de la cámara se instala en la cubierta superior del Chang’e-3 mediante un mecanismo de orientación de inclinación y giro. El instrumento utiliza un sistema óptico de membrana múltiple y un detector de fotones EUV como detector. El estudio de la radiación de 30,4 nm de la luna le permite a Chang’e-3 observar la plasmasfera completa, incluida la plasmopausia y las plumas a escala global para examinar su estructura y dinámica. Las imágenes proporcionadas por el generador de imágenes EUV se someten a un algoritmo para crear modelos tridimensionales de la plasmasfera de la Tierra.

Complemento de sensor del móvil (Yutu): (PanCam, GPR, VNIS, APXS)

PanCam:

PanCam fue desarrollado por el Instituto Xian de Óptica y Mecánica de Precisión (OPT) de CAS. Ubicado en el mástil superior de Yutu, el objetivo de las PanCams es adquirir imágenes en 3D de la superficie lunar para estudiar el terreno, las características y estructuras geológicas y los cráteres dentro de la región objetivo. También controlará el estado operativo del módulo de aterrizaje.

Figura: Foto de una PanCam (crédito de imagen: CLEP, Ref. 2)

GPR (Radar de penetración del suelo):

GPR fue desarrollado por el Instituto de Electrónica de CAS. El instrumento está montado en la parte inferior de Yutu. El objetivo del GPR es medir la profundidad del suelo lunar y la distribución estructural del suelo, el magma, los tubos de lava y las capas de roca debajo de la superficie. El GPR presenta dos canales: el canal I funciona a 60 MHz: para explorar las características geológicas de la sub-superficie hasta una resolución de nivel de metro con una profundidad máxima> 100 m; El canal II funciona a 500 MHz: para sondear la profundidad del suelo lunar con una resolución de más de 30 cm hasta una profundidad máxima de> 30 m. La determinación de la estructura de la sub-superficie a estas profundidades permite estudios de la historia geológica y térmica de la luna y evaluaciones de la cantidad de recursos potenciales para la futura exploración lunar.

Figura: Componentes GPR (de izquierda a derecha): transmisor de Canal I y Canal II, y antena de radar (crédito de la imagen: CLEP, Ref. 2)

VNIS (espectrómetro de imágenes VIS / NIR):

VNIS fue desarrollado por SITP / CAS (Instituto de Física Técnica de Shanghai). El objetivo de VNIS es realizar mediciones in situ de la composición y los recursos de la superficie lunar mediante imágenes y espectrometría en las longitudes de onda visibles e infrarrojas cercanas (rango espectral: 0,45-2,4 µm). Ubicada debajo de la plataforma superior del rover, emplea el concepto de espectrometría de luz y ultrasonido sintonizable impulsada por RF, utilizando generadores de ultrasonido de nuevo diseño.

Figura: Vista esquemática del diseño del filtro VNIS AOTF (crédito de la imagen: Analytic Journal, Brimrose)

VNIS es un FOV de 6º x 6º para el espectro visible y un FOV de 3º x 3º para la banda NIR. El instrumento alcanza una resolución espectral inferior a 8 nm para la banda de 450-950 nm, y inferior a 12 nm para la banda de 900-2400 nm, utilizando una frecuencia de RF de 40 a 180 MHz sintonizable continuamente.

Figura: Foto del conjunto VNIS (crédito de la imagen: CLEP, Ref. 2)

APXS (espectrómetro de rayos X de partículas alfa):

APXS fue desarrollado por IHEP (Instituto de Física de Altas Energías) de CAS. El objetivo es medir la composición y distribución de varios elementos en la superficie lunar mediante la observación de los rayos X dispersos del bombardeo de partículas alfa en las rocas. Ubicado en el brazo robótico del rover, APXS es ​​capaz de dispersar partículas activas, determinación in situ de elementos de la superficie lunar, calibración en órbita y funciones de medición de distancia.

Figura: Componentes APXS (de izquierda a derecha): cabezal del sensor, RHU y objetivo de calibración (crédito de la imagen: CLEP, Ref. 2)

Mapa de la ruta de Yutu

Aurica

Aurica

Se presenta una variante del posible continente Novopangea y/o Pangea última.

Súpercontinente Aurica. Es la hipótesis de lo que ocurrirá en la Tierra en el futuro lejano. (Universidad de Lisboa)

Un grupo de geólogos liderados por Joao Duarte, de la Universidad de Lisboa, propusieron que la Tierra está formando un nuevo supercontinente, al que llaman Aurica, por el cierre de dos viejos océanos que ya cumplieron la mitad de su tiempo de vida: el Pacífico y el Atlántico.

Ellos presentaron evidencias de que se ha comenzado a hundir una placa bajo el borde suroeste de Iberia, lo que reforzaría su hipótesis de que no es un sólo océano el que se cerrará, sino ambos.

Para la Tierra reunir sus partes de nuevo pareciera ser como volver al pasado.

Hace 200 millones de años todos los continentes estaban reunidos en un supercontinente llamado Pangea, y este no fue el único supercontinente que existió. Al separarse los actuales continentes se formaron los océanos Pacífico y Atlántico.

Así es como lucía Pangea.

Sin embargo, si el Atlántico desarrollase nuevas áreas de subducción, algo que podría estar ocurriendo ya, tanto el Pacífico como el Atlántico podrían cerrarse. Esto significa que debería crearse una nueva cuenca oceánica para reemplazarlos.

En este escenario, la grieta panasiática que atraviesa Asia desde el oeste de India hasta el Ártico se abriría para formar un nuevo océano. El resultado sería la formación del supercontinente Aurica. Debido a la deriva actual de Australia hacia el norte, se situaría en el centro del nuevo continente, ya que el Extremo Oriente y América cerrarían el Pacífico a cada lado. Las placas europeas y africanas se reunirían así con América por el cierre del Atlántico.

La iniciación a la subducción es una piedra angular en el edificio de la tectónica de placas. Marca el punto de inflexión de los ciclos de Wilson de la Tierra y, en última instancia, también de los superciclos. En este documento, exploramos las consecuencias de la invasión de la zona de subducción en el Océano Atlántico, siguiendo los descubrimientos recientes en el margen SW Iberia. Discutimos un argumento de flotabilidad basado en la premisa de que la litosfera oceánica antigua es inestable para soportar grandes cuencas, lo que implica que debe eliminarse en zonas de subducción. Como consecuencia, proponemos un nuevo modelo conceptual en el que los océanos tanto del Pacífico como del Atlántico se cierran simultáneamente, lo que lleva a la terminación del superciclo terrestre actual ya la formación de un nuevo supercontinente, al que llamamos Aurica. Nuestro nuevo modelo conceptual también proporciona información sobre la formación y destrucción de supercontinentes (superciclos) propuestos para tiempos geológicos pasados (por ejemplo, Pangea, Rodinia, Columbia, Kenorland).

“Durante la historia del planeta, los continentes parecen reunirse y dividirse en un ciclo recurrente”, señaló el grupo de investigadores, incluidos Wouter Schellart y Filipe Rosas.

La siguiente imagen muestra la hipótesis de la Tierra del mañana (abajo) frente a la Tierra de hoy (arriba), con sus continentes separados.

(supercontinente Aurica. La Tierra hoy (arriba) y como se espera que sea en 300 millones de años (abajo). (Universidad de Lisboa))

Esto significa que en los próximos 200 millones de años los continentes de la Tierra se unirán de nuevo.

Si bien esto era aceptado, aún no estaba claro cómo sucedería. Hay muchos enigmas en la formación de la Tierra, que no encuentran explicación científica.

El equipo de Duarte relató que la ciencia hablaba de tres escenarios posibles acerca de cómo sucederá este reagrupamiento.

El primero era que algunos piensan que el Atlántico pronto comenzaría a desaparecer en un fenómeno que llaman introversión, dejando al viejo Pacifico.

El segundo escenario es que se cierre el océano Pacifico, en un fenómeno que llaman extroversión, y quede el Atlántico.

La tercera opción es que todos los continentes se junten en el Polo Norte. Esto preservaría los dos viejos océanos, tanto el Atlántico como el Pacífico, en un escenario denominado ortoversión.

“Todos estos escenarios tienen un problema”, dice el estudio, pues quedarían placas tectónicas oceánicas de más de 500 millones de años, pero de acuerdo a los geólogos, “la observación de que las placas oceánicas tienen más de 200 millones de años son esencialmente inexistentes en la Tierra”. Se cree que es porque son más densas y pesadas, lo cual las hace hundirse.

Esto obliga a pensar que ambos océanos, Pacífico y Atlántico, se cerrarán. El equipo de Lisboa presentó evidencias de que esto ya estaría sucediendo en nuestro planeta.

La ciencia ya sabe que el Pacífico se está cerrando, pero del Atlántico no estaba claro.

Para que los océanos se cierren se conoce que debe haber una zona de subducción, es decir una placa oceánica pesada y vieja que empuje y se meta debajo de otra más liviana en el litoral.

El Anillo de Fuego en el Océano Pacífico concentra las zonas de subducción más importantes del planeta, con escenarios de fuertes movimientos sísmicos.

(Anillo de Fuego en el Pacífico concentra las zonas de subducción más importantes del planeta. (Wikimedia))

Duarte, Schellart y Rosas presentaron evidencias del descubrimiento de importantes zonas de subducción del Atlántico.

Hay dos zonas de subducción completamente desarrolladas: una está en el arco de Scotia, en la zona Austral del Atlántico, y otra en el arco de las Antillas Menores.

La siguiente es una imagen del Arco de Scotia, en el Atlántico Austral, entre Chile-Argentina y la Antártida.

(Arco de Scotia en el Atlántico entre Sudamérica y la Península Antártica. (Wikimedia))

A continuación la zona de subducción del Arco de las Antillas Menores, que será seguramente escenario de importantes eventos tectónicos en el futuro:

Además advirtieron la existencia de una tercera zona de subducción, de desarrollo nuevo en el planeta, que se estaría formando al suroeste de Iberia.

Los geólogos consideraron que el gran terremoto de Lisboa de 1755, lo representa, y es una señal de que se está llevando a cabo una importante actividad tectónica en el área.

El evento causó la muerte del 25 a 30% de la población de Lisboa en dicha época.

En este ciclo de unión y separación de continentes, los océanos se comienzan a cerrar de a poco después de 100 a 200 millones de años después de su nacimiento.

Las evidencias indican que no sólo al Pacífico le llegó la hora, sino también al Atlántico. Ello sustenta a la hipótesis que es con el cierre de ambos océanos que finalmente nacerá el nuevo supercontinente Aurica.

(Arco de las Antillas Menores en CentroAmérica. (Wikimedia))

Transporte privado a la ISS

Transporte privado a la ISS

SpaceX Dragon

Fotografía de la cápsula Dragon desde la Estación Espacial Internacional.

La SpaceX Dragon es una nave espacial reutilizable, desarrollada por la empresa privada estadounidense SpaceX, capaz de llevar carga a la órbita baja terrestre (LEO). La cápsula tiene la capacidad de acoplarse a los segmentos no rusos de la Estación Espacial Internacional (ISS) y actualmente tiene un contrato con la NASA para reemplazar las operaciones de reabastecimiento y transporte de tripulaciones que antes realizaba la flota de transbordadores.

El 22 de mayo de 2012, la cápsula fue lanzada desde Cabo Cañaveral con destino a la Estación Espacial Internacional, llevando suministros para la tripulación de astronautas. El 28 de octubre de 2012 amerizó en el océano Pacífico, completando exitosamente la primera misión privada de transporte a la ISS de la historia.1

Características generales

La Dragon es una cápsula que cuenta con una punta en forma de cono que es expulsada después del despegue y una bodega equipada con paneles solares. Mide 4,4 metros de alto y 3,66 metros de diámetro, aunque su envergadura llega a más de 16 metros con los paneles solares extendidos. Su capacidad máxima de carga es de 3310 kg, entre la bodega y la sección presurizada.2​ Además, la cápsula está protegida por el escudo térmico más resistente del mundo, hecho con un material llamado PICA-X.3

Misiones

Space Exploration Technologies Corporation (SpaceX) es una empresa estadounidense de transporte aeroespacial fundada en 2002 por Elon Musk, quien es co-fundador de PayPal, y fundador de Tesla Motors, SolarCity, Hyperloop, The Boring Company y OpenAI.

El primer lanzamiento de un cohete Falcon 9 el 4 de junio de 2010 lanzó la Dragon Spacecraft Qualification Unit, una versión de pruebas de la cápsula Dragon.45

La NASA financió el lanzamiento de la COTS Demo Flight 1 el 8 de diciembre de 2010 desde Cabo Cañaveral, Florida. La cápsula se separó del cohete aproximadamente 10 minutos después del despegue, reentrando sobre el océano Pacífico.67​ .8

El 22 de mayo de 2012, una segunda cápsula SpaceX Dragon, la COTS Demo Flight 2, fue lanzada desde Cabo Cañaveral con destino a la Estación Espacial Internacional (ISS), llevando suministros para la tripulación de astronautas.9​ Al acoplarse exitosamente con la estación, SpaceX se convirtió en la primera empresa privada en la historia en completar una misión de este tipo.10​ Horas después, el 26 de mayo, los astronautas comenzaron a descargar la cápsula, resaltando el alivio que suponía tener de ese momento en adelante un nuevo vehículo para ese tipo de misiones.11​ El 28 de octubre de 2012, la cápsula amerizó exitosamente sobre el océano Pacífico, cargada en la vuelta con muestras médicas de la tripulación de la ISS.1

Especificaciones

Comparación de tamaño de las cápsulas Apolo (izquierda), Orión (centro) y Dragón (derecha)

DragonLab

Las siguientes especificaciones son publicadas por SpaceX para los vuelos no comerciales de NASA, no de ISS, de las cápsulas dragón renovadas, listadas como «DragonLab» en el manifiesto de SpaceX. Las especificaciones para la Carga Dragón contratada por la NASA no fueron incluidas en la hoja de datos de DragonLab 2009.

Buque a presión

10 m3 (350 pies cúbicos) interior presurizado, ambientalmente controlado, volumen de la carga útil.

Entorno a bordo: 10-46 ° C (50-115 ° F); Humedad relativa 25 ~ 75%; Presión de aire de 13,9 ~ 14,9 psia (958,4 ~ 1027 hPa).

Compartimiento del sensor no presurizado (carga útil recuperable)

0,1 m3 (3,5 pies cúbicos) de volumen de carga útil sin presión.

La trampilla del compartimiento del sensor se abre después de la inserción de la órbita para permitir el acceso total del sensor al ambiente del espacio exterior y se cierra antes de que la atmósfera de la Tierra vuelva a entrar.

Tronco sin presurización (no recuperable)

Volumen de carga útil de 14 m3 (490 pies cúbicos) en el tronco de 2,3 m (7 pies 7 pulg.), A popa del escudo térmico del recipiente a presión, con extensión opcional del tronco hasta 4,3 m (14 pies 1 pulg.) De longitud total M3 (1.200 pies cúbicos).

Soporta sensores y aberturas espaciales de hasta 3,5 m (11 pies 6 pulg.) de diámetro.

Sistemas de alimentación, comunicación y mando

Potencia: dos paneles solares con un promedio de 1.500 W, pico de 4.000 W, a 28 y 120 VDC.

Comunicaciones de la nave espacial: estándar comercial RS-422 y E / S de serie militar 1553, además de comunicaciones Ethernet para servicio de carga útil estándar direccionable por IP.

Comando de enlace ascendente: 300 kbps.

Telemetría / enlace descendente de datos: estándar de 300 Mbit/s, telemetría de banda S tolerante a fallos y transmisores de video.

Tolerancia a la radiación

Dragon utiliza un diseño «tolerante a la radiación» en el hardware y el software electrónicos que componen sus computadoras de vuelo. El sistema utiliza tres pares de computadoras, cada una comprobando constantemente las otras, para instanciar un diseño tolerante a fallos. En el caso de un fallo de la radiación o un error suave, uno de los pares realizará un reinicio suave. Incluyendo las seis computadoras que componen las computadoras de vuelo principales, Dragon emplea un total de 18 computadoras de triple-procesador.

Véase también

SpaceX: así luce la nueva nave espacial Crew Dragon que irá a la EEI

Elon Musk, fundador de la compañía SpaceX, se encargó de presentarla al mundo mediante su cuenta de Twitter. (Foto: @nova_road)

El fundador de la compañía SpaceX, Elon Musk, ha mostrado a través de las redes sociales una imagen de su nave espacial tripulada Crew Dragon, diseñada para llevar tripulantes a la Estación Espacial Internacional (EEI).

Junto a la instantánea, publicada este lunes en la cuenta de Twitter de Musk, se indica que la Crew Dragon se encuentra en el interior de una cámara anecoica, que absorbe el sonido y simula el ambiente del espacio, para el proceso de pruebas antes de ser enviada a la cámara de vacío de la NASA.

(La nave espacial Crew Dragon de SpaceX mostrada por Elon Musk. Foto: Twitter)

Crew Dragon es una nave espacial completamente autónoma que ha sido desarrollada para llevar hasta 7 astronautas a la EEI y a otros destinos. Está previsto que el primer lanzamiento se efectúe en el segundo semestre del 2018.

Novopangea

Novopangea

Novopangea es un hipotético futuro supercontinente, que existiría dentro de 250 millones de años. Fue postulado por Roy Livermore a finales de 1990 en la revista New Scientist. Supone el cierre del Océano Pacífico, lo que provocará la fusión de Eurasia con América del Norte, el acoplamiento de Australia con Asia oriental y el movimiento al norte de la Antártida, en tanto que África se fusionaría totalmente con el sur de Europa. Su hipótesis implica el desarrollo sucesivo de tres supercontinentes: Amasia, Novopangea y Pangea Última.12​ La formación de Novopangea fue mostrada en la serie Futuro salvaje.

El hipotético supercontinente futuro Novopangea

Esta teoría está inspirada en la de Amasia postulada por Hartnady, sólo que en el caso de Novopangea, Livermore ha admitido que añade una nueva grieta entre el Océano Índico y el Atlántico norte, por lo que su proyección se abre un pequeño océano allí.

Humanoide en el espacio

Humanoide en el espacio

Robonauta 2

Tras innumerables retrasos y problemas, hoy ha comenzado la última misión del transbordador espacial Discovery (OV-103). La vieja nave ha despegado hoy día 24 de febrero de 2012, a las 21:53 UTC desde la rampa 39A del Centro Espacial Kennedy en su 39ª y última misión, la STS-133 (ULF-5).

El Discovery también lleva un su interior el Robonaut 2 (R2), la primera máquina humanoide en el espacio. El R2, de 150 kg, viaja en el PMM, pero será probado inicialmente dentro del módulo laboratorio Destiny. El objetivo principal de este robot será probar la utilidad de los robots en el entorno de trabajo de la ISS.

Casi 200 personas de 15 países han visitado la Estación Espacial Internacional, pero, hasta ahora, la órbita sólo contó con humanos como miembros de la tripulación.

R2 está más que listo, tanto que subirá antes que sus piernas, las cuales lo seguirán en un próximo lanzamiento.

https://danielmarin.naukas.com/2011/02/24/el-ultimo-vuelo-del-discovery-sts-133/

Robonauta 2, la última generación de los ayudantes robonautas para los astronautas lanzó hacia la Estación Espacial a bordo del trasbordador espacial Discovery, en la misión STS-133. Robonauta 2 es el primer robot humanoide en el espacio. A pesar de que su trabajo principal por ahora es enseñarles a los ingenieros cuán hábilmente se comportan los robots en el espacio, se espera que mediante mejoras y avances algún día el Robonauta 2 salga fuera de la estación para ayudar a efectuar reparaciones, a agregar complementos en la estación o a llevar a cabo labores científicas.

R2, cómo nombran al robot, lanzó dentro del Módulo Multipropósito Permanente Leonardo, que se abasteció con equipos y suministros para la estación y luego se instalará en forma permanente en el nodo Unity. Una vez que R2 desempaque -probablemente varios meses después de su llegada- en principio se operará dentro del laboratorio Destiny en las pruebas operativas. Pero, con el tiempo, tanto su territorio como sus aplicaciones podrían expandirse. No hay planes de que el R2 regrese a la Tierra.

Esperando para el despegue, R2 contempla el Edificio de Ensamblaje de Vehículos, en el Centro Espacial Kennedy. Crédito de la fotografía: Joe Bibby.

«Las piernas del robot no están listas aún», dice Rob Ambrose, del Centro Espacial Johnson, de la NASA. «Todavía las estamos poniendo a prueba. Pero R2 tendrá mucho para hacer mientras espera por sus extremidades inferiores».

«A la larga, este robot se convertirá en la mano derecha de la tripulación de la estación espacial». (Ambrose dice que R2 no tiene género; no es ni masculino ni femenino.)

Gracias a sus piernas y a otras mejoras que se le realizarán, su futuro es muy prometedor. De hecho, el objetivo final para R2 es que ayude a los astronautas en las actividades extra-vehiculares (EVA, por su sigla en idioma inglés). Pero primero, como si fuera un estudiante de la escuela, el robot debe avanzar poco a poco a medida que se le añadan nuevos elementos (como las piernas) y adquiera nuevas habilidades.

«Para sus primeras sesiones de entrenamiento, R2 será colocado en un pedestal fijo para sus lecciones en un panel de tareas. El panel contiene interruptores, perillas y conectores como los que operan los astronautas, y la tripulación diseñará tareas para que R2 domine».

Una vez que le añadan las piernas, el aprendiz será capaz de moverse dentro de la estación, limpiando los pasamanos, aspirando los filtros de aire y haciendo otras tareas de rutina para la tripulación.

«Al igual que la mayoría de nosotros aquí en la Tierra, los astronautas de la estación espacial pasan la mañana del sábado haciendo limpieza. Las piernas de R2 le devolverán a la tripulación las mañanas del sábado. Todo esto se trata de hacer un uso eficiente del tiempo de los astronautas. No tienen que perder el tiempo haciendo cosas que R2 puede hacer».

Las piernas tienen dedos especiales que se incrustan en las paredes de la estación espacial de manera tal que R2 puede aprender a trepar sin usar sus manos. «Las manos deben estar libres para que pueda llevar materiales de limpieza y herramientas», explica Ambrose. «Recuerden que los robots no tiene bolsillos para guardar cosas».

Pero hay otro motivo para las lecciones destinadas a que el robot aprenda a trepar. R2 debe convertirse en un experto «hombre araña sin manos» antes de graduarse para su tarea más crítica: llevar a cabo las EVA.

«R2 primero practicará adentro; de este modo, si se cae, un astronauta lo puede levantar para que lo vuela a intentar. Si R2 da un mal paso afuera, podría terminar colgando de la soga, imposibilitado en el espacio exterior.»

Una vez que el robot logre trepar adecuadamente, una computadora actualizada con un software mejorado será enviada a la estación. La tripulación la intercambiará con la que ahora R2 tiene en su pecho. El equipo en tierra está también trabajando en la batería de R2. Por el momento, el humanoide tiene que ser conectado como si fuera una modesta tostadora de pan.

«Queremos darle a R2 cada vez más y más libertad, de manera tal que vayamos eliminando la necesidad de utilizar cuerdas y cables».

Robonauta 2 escribe mensajes a través de Twitter en: twitter.com/AstroRobonaut.

Después de todas estas mejoras, el robot será capaz de montar lugares de trabajo para llevar a cabo las EVA. R2 incluso tiene «ojos» (dos cámaras de video que le proporcionan una visión tridimensional) para ver un lugar de trabajo externo antes de que la tripulación salga a realizar una tarea.

«Si la tripulación ve la necesidad de contar con algunas herramientas o de ‘ajustar con precisión’ la estación de trabajo, podrá dar indicaciones a R2 para que haga los cambios y que todo quede tal y como lo deseen. Es como si fuera una enfermera para un cirujano. La tripulación podrá entonces venir y llevar a cabo el trabajo rápidamente, y realizar múltiples tareas en un tiempo menor».

Y en el caso de una emergencia, R2 podría ser el primero en prestar auxilio.

«Puede ir afuera rápidamente y revisar el problema. Los astronautas tienen que colocarse el traje y luego despresurizarse en la cámara de aire durante horas antes de poder salir».

Mientras se está despresurizando, la tripulación puede visualizar el problema a través de los «ojos» de R2 y determinar la manera y las herramientas que necesitarán para resolver la emergencia.

«Además, R2 puede estar afuera trabajando tanto tiempo como sea necesario, mientras que los seres humanos solamente pueden permanecer allí por tiempo limitado».

¿Qué otras aventuras le aguardan a R2?

«Hay muchas posibilidades para el futuro», dice Ambrose. «Por ejemplo, podríamos colocarle ruedas de manera tal que R2 podría explorar un potencial lugar de aterrizaje en un planeta o en un asteroide o podría instalar un lugar de trabajo o un hábitat allí. ¡Algún día incluso se le podría colocar un sistema de propulsión a chorro a R2! Pero tenemos que gatear antes de poder volar».

Más información

Créditos: R2 fue desarrollado conjuntamente por la NASA y la compañia General Motors.

Portal de Robonauta 2 en Internet –en el Centro Espacial Johnson.

La NASA tiene grandes planes para un robot humanoide –Ciencia@NASA

El primer robot antropomorfo a bordo de la Estación Espacial Internacional (ISS), el Robonauta 2 de la NASA, pasó con éxito las primeras pruebas de sus sistemas y de sus “ojos”, informa el blog oficial del robot en Twitter.

Durante la primera etapa de las pruebas, el astronauta de la NASA Michael Fossum puso en marcha al Robonauta 2 que después recibió los primeros comandos de la Tierra y abrió los “ojos”, es decir activó las cámaras. Lo primero que “vio” fueron los cables y los interruptores en la pared del módulo de la ISS.

“Quiero mirar alrededor”, dice el robot en su Twitter.

Durante la siguiente etapa de pruebas, prevista para el 1 de septiembre, el Robonauta 2 intentará hacer unos movimientos.

Robonauta 2 (R2), de 140 kilogramos, tiene la “cabeza”, el “cuerpo” y dos “manos” con “dedos” flexibles. Primero, trabajará en el módulo estadounidense Destiny, pero los especialistas esperan que con el tiempo pueda salir al espacio abierto para realizar tareas rutinarias o demasiado peligrosas junto con los astronautas.

El R2, transportado a la ISS el 26 de febrero por el transbordador espacial “Discovery”, tiene un “gemelo” en la Tierra, el robot R2A.

Características generales de Robonaut 2

El robonauta en cuestión, Robonaut-2, es un androide ciertamente antropomorfo con habilidades sorprendentes, es el primer robot que ejercerá funciones de técnico para reparar desperfectos en la Estación, como el Robonauta 1, es capaz de manejar un amplio espectro de instrumentos e interfaces, estas son algunas de sus caracteristicas:

  • Mide casi dos metros de alto
  • Pesa 136 kilos (300 libras)
  • Vale unos $2,5 millones …
  • Realizado con fibra de carbono niquelado y aluminio
  • Brazos extensibles
  • Manos con movilidad rotatoria y sus cinco dedos tienen capacidad para agarrar 2,5 kilos cada uno. Su cabeza es un casco dorado con un cristal ..

El diseño cuenta con cabeza, torso y dos brazos y puede usar las mismas herramientas y trabajar en los mismos entornos peligrosos que los astronautas. Actualmente hay cuatro robonautas, en desarrollo. Esto permite estudiar diferentes tipos de movilidades, métodos de control y aplicaciones en las que se pudan utilizar dichas maquinas; una de las novedades que se estan estudiando y que forman parte de un reciente proyecto de investigación es aquel en el que se le enseñan procedimientos médicos básicos a este robot para que pueda ejercer de médico en futuras misiones espaciales. Robonaut 2 está aprendiendo medicina para actuar de medico o enfermero de su tripulación.

R-2, de momento, es sólo medio astronauta, o medio robot: una cabeza, con un torso, dos brazos y dos manos, con un peso total de unos 150 kilos. El plan es llevarlo al espacio en el transbordador Discovery. El robot es un desarrollo tecnológico de la NASA y General Motors que puede utilizarse no sólo en el entorno espacial sino también en la Tierra, para múltiples tareas industriales. «Es un ejemplo de una futura generación de robots espaciales y terrestres, no para sustituir a los humanos sino para acompañarlos y realizar trabajos clave de apoyo», ha dicho John Olson, director del Departamento de Integración de Sistemas de Exploración. «El potencial combinado de humanos y robots es una demostración perfecta de que dos y dos pueden sumar mucho más que cuatro».

El plan inmediato para R-2 es realizar, dentro de la ISS, pruebas en condiciones de microgravedad y radiación para probar su funcionamiento en el espacio, explica la NASA. Las operaciones permitirán, además, ensayar el trabajo del robot codo con codo con los astronautas. A medida que los ensayos avancen, los astronautas de la base orbital recibirán software actualizado del humanoide que le permitirá ir realizando.

De momento, el Robonauta 2 está pasando el entrenamiento debido previo a su vuelo espacial, con pruebas de vibración y radiación incluidas. Será el primer astronauta mecánico con forma más o menos humana en la ISS.

La NASA Y Chevrolet crean el ‘Robonauta 2’

El robot está diseñado para ayudar a los astronautas además de crear coches y espacios de trabajo más seguros.

La colaboración entre la NASA y el fabricante de coches GM/Chevrolet ha creado ‘Robonauta 2’, más conocido como R2, que se ha diseñado para ayudar a los astronautas de la Estación Espacial Internacional con tareas cotidianas, al tiempo que ayuda a Chevrolet a desarrollar sofisticadas tecnologías de control, sensores y visión pensadas para crear coches y lugares de trabajo más seguros.

«Nos pellizcamos todos los días que dedicamos a esto y tenemos la sensación de que vivimos en un momento asombroso en el que estamos cambiando el mundo con los robots de una forma más natural. La tecnología robótica de vanguardia es muy prometedora, y no sólo para GM/Chevrolet y la NASA. El programa R2 nos ofrece la posibilidad de desarrollar una amplia gama de aplicaciones prácticas para la tecnología», señala Marty Linn, Ingeniero Jefe de Robótica de GM/Chevrolet.

El programa R2 también es pionero en la investigación del futuro diseño de miembros protésicos y exoesqueletos para militares heridos del mundo entero o personas con movilidad limitada, posiblemente empleando sensores avanzados similares a los utilizados en los sistemas de aparcamiento marcha atrás. Los ingenieros también están buscando formas de ayudar a los trabajadores de cadenas de montaje que tienen que levantar grandes pesos.

El despegue

Cuando el transbordador Endeavour despegó de Cabo Cañaveral el pasado viernes; llevaba a bordo un paquete vital para R2 —que convive con los astronautas en la ISS desde febrero de este año— que le ayudará a iniciar su programa de experimentos en gravedad cero en el espacio.

El robot, que viajó a la ISS en la misión STS133 del transbordador espacial Discovery, ha sido desembalado y empezará a funcionar en las próximas semanas. Realizará un conjunto de tareas especialmente diseñado —relacionado con cables, conectores, enchufes y otros objetos menos rígidos, como bolsas y prendas que agarrar— para que los ingenieros puedan calibrar y perfeccionar los sistemas de sensores y control.

Finalmente comenzaron las tareas de ensamble y activación de R2. Este compañero robot de la tripulación de la ISS realizará tareas de alto riesgo para los astronautas durante su estadía en el espacio.

El robot astronauta de la NASA y General Motors finalmente comenzó a interactuar con sus compañeros en la Estación Espacial Internacional. Luego de casi un año de llegado y seis meses de estar inactivo, un regaño por parte del presidente Barack Obama a la tripulación por no haberlo desempacado y retrasos varios en el despegue del transbordador que lo llevaría a la ISS, Robonaut2 se presentó oficialmente y estrechó la mano del comandante Dan Burbank.

R2 (como se lo conoce amistosamente) estuvo sometido a diversas pruebas de rendimiento, en especial, las relacionadas con su funcionamiento en un ambiente con atmósfera cero y los primeros ejercicios relacionados con calibración de sus cámaras. Luego del firme apretón de manos con el comandante, R2 saludó con un “Hello World” en lenguaje de signos.

El objetivo es que de aquí en adelante R2 se ocupe de tareas que podrían ser riesgosas para sus compañeros humanos, pero no deja de ser auspicioso que ya pueda participar de trabajos en la ISS a pesar de que aún no tiene piernas.

Sus piernas estarían llegando en 2013 con lo que se completaría la configuración de este primer robonauta en el espacio. Siempre y cuando R2 no esté tuiteando desde su cuenta personal, facilitará el trabajo de sus compañeros así como también podrá mostrar que tan probable sea que en el futuro, robots como él puedan viajar más allá de los límites de la resistencia humana.

Link: Robonaut performs first human-robot handshake in space (The Verge)

El ‘robonauta’ de la EEI ya puede caminar

Publicado: 22 abr 2014 09:03 GMT

Robonaut 2, el primer robot astronauta de la Estación Espacial Internacional, ya cuenta con un par de piernas que le dotarán de una mayor autonomía.

El robot, apodado R2, lleva ya tres años trabajando a bordo de la EEI. Las piernas de R2, que hasta ahora se componía únicamente de un torso, llegaron a la estación espacial el pasado Domingo de Resurrección a bordo de Dragón, la nave creada por SpaceX.

Gracias a sus extremidades inferiores, R2 podrá ayudar a los tripulantes de la EEI en sus actividades rutinarias, permtiendo que se concentren en las tareas más importantes.

Gracias a sus piernas, que miden 1,2 metros cada una, R2 tendrá la altura total de unos 2 metros y medio. Las nuevas extremidades «se ven un poco raras», comenta Robert Ambrose, del Centro Espacial Johnson de la NASA, ya que tienen 7 junturas y además constan de dispositivos, incluso cámaras, en los pies. «Imagínense unas patas de mono que tengan ojos», comenta Ambrose. «Yo, personalmente, espero que mis piernas nunca se doblen en tales ángulos, pero R2 no tiene problema con ello», añadió.

Las piernas del ‘robonauta’ han costado al menos 14 millones de dólares, 8 de los cuales se destinaron a su fabricación y el resto a ensayos y preparación del envío.

R2 no es el único robot ‘humanoide’ en la EEI. Desde el otoño del año pasado allí se encuentra el robot japonés Kirobo, que puede hablar con los astronautas y por medio del cual los científicos japoneses estudian la comunicación entre los humanos y los robots. Por el momento Kirobo habla solo en japonés.

Por primera vez el robonauta R2 estrecha la mano de un astronauta en la ISS

16 Febrero 2012

La Dragon CRS-14 vuelve a la Tierra

La nave de carga Dragon CRS-14 regresó a la Tierra el 5 de mayo de 2018, varios días más tarde de lo previsto debido a la mala meteorología. Amerizó sin problemas en el océano Pacífico, frente a la costa californiana, a las 19:00 UTC, concluyendo así su misión de 31 días unida a la estación espacial internacional.

 Los astronautas del complejo orbital habían supervisado su separación, a las13:23 UTC y controlada desde tierra, desde el brazo robótico Canadarm-2. Cargada con resultados de experimentos, la cápsula fue recuperada y situada a bordo de un barco para su transporte a Long Beach, donde sus contenidos serían extraídos y devueltos a la NASA.

La nave retornó a casa casi 2 toneladas de resultados y muestras experimentales. También se hallaba a bordo el robot Robonauta-2, cuyos recientes problemas recomendaron su envío a la Tierra para su reparación. Podría volver a ser lanzado dentro de un año. La Dragon había despegado el 2 de abril con suministros para la estación internacional. La próxima (CRS-15), despegará, si todo va bien, el 28 de junio.

 

Amasia

Amasia

El hipotético supercontinente futuro Amasia

Configuración del hipotético supercontinente Amasia, ideado por Chris Hartnady.

El supercontinente futuro Amasia es un posible supercontinente que se formará sobre el Polo Norte en aproximadamente 50 a 200 millones de años, a través de la fusión de Asia y Norteamérica.

Esta teoría fue desarrollada por el geólogo de la Universidad de Ciudad del Cabo Chris Hartnady en 1992, quien explica que la predicción se basa principalmente en el hecho de que la placa del Pacífico ya está subduciendo bajo Eurasia y América del Norte.

Este proceso, en caso de continuar, hará que ambos continentes se fusionen, provocando a su vez el cierre del Océano Pacífico, lo que llevará a que el Océano Atlántico pase a ser mayor que éste.

Amasia es un posible supercontinente del futuro que podría formarse por la fusión de Asia y Norteamérica. Esta configuración, que es una alternativa de Pangea Última, podría efectuarse si la dorsal mesoatlántica del océano Atlántico continúa abriéndose mientras Eurasia rota bajo el impulso de África en dirección al norte. Bajo tales circunstancias, Norteamérica podría fusionarse con Asia a lo largo de la línea de sutura de Siberia. Aproximadamente al mismo tiempo, Australia y la Antártida se dirigirían al noreste en un proceso que cerraría en gran parte el océano Pacífico. El Atlántico actual habría crecido entonces hasta convertirse en el océano más grande del nuevo mundo.

En 1992, el geólogo Chris Hartnady, de la Universidad de Ciudad del Cabo, Sudáfrica, aceptó el desafío de imaginar el próximo supercontinente. Como el Atlántico continúa ampliándose, explicó: «las Américas, moviéndose en el sentido de las agujas del reloj alrededor de un punto central en el nordeste de Siberia, parecen destinadas a fusionarse con la margen este del futuro supercontinente, al que el geólogo de Harvard Paul Hoffman llamó Amasia».

En esta visión del futuro, Australia continúa hacia el Norte, mientras que África y la Antártida permanecen más o menos en sus posiciones actuales.

Roy Livermore, de la Universidad de Cambridge, llegó a una conclusión similar. A fines de los años 90 creó su propia versión de Amasia, un supercontinente que llamó Novopangea: «Me he tomado la libertad de abrir una nueva grieta entre el océano Índico y el Atlántico norte -dice-. Sabemos que la grieta del este africano está activa, de manera que proyectamos eso al futuro abriendo un pequeño océano. África oriental y Madagascar se mueven a través del océano Índico hasta llegar a Asia; Australia ya ha tocado el sudeste asiático».1​ Al sur de lo que hoy es India, una cadena montañosa ha surgido del mar a lo largo de una nueva zona de subducción. Justo al sur se encuentra la Antártida. En el futuro ideado por Livermore, todos los actuales continentes forman parte: «No creo que la Antártida se quede en el polo -afirma-. Quiero que venga hacia el Norte». Para que esto suceda postula una nueva zona de subducción.2

Mitchel et al, Nature

Los continentes, en su actual distribución (izda.) y en el futuro, formando Amasia

Surgirá dentro de cien millones de años de la fusión de América y Asia a 90º de donde se encontraba su predecesor, Pangea

Hace más de 200 millones de años, todos los continentes actuales estaban reunidos en uno solo, Pangea, que se convirtió en la cuna de los dinosaurios, un período perfectamente documentado en el registro geológico. Después, esa gran masa de tierra se fue separando hasta que el mundo obtuvo su aspecto actual. Sin embargo, los cinco continentes que ahora conocemos no son definitivos. Chocarán unos contra otros, se superpondrán y se fundirán. Dentro de unos cien millones de años, según creen los científicos, surgirá otro supercontinente. Ya ha sido bautizado como Amasia, nacerá de la fusión de América y Asia, y es más que probable que ningún ser humano llegue a conocerlo. Una nueva investigación publicada en Nature sugiere que Amasia se formará a 90 grados de distancia de donde estaba situado Pangea. Según este modelo, las Américas se mantendrán en el «anillo de fuego» del Pacífico, cerrando el Océano Ártico y el Mar Caribe.

La idea de una nueva Pangea nació a principios de los años 90, pero fue Christopher Scotese, geólogo de la Universidad de Texas, quien predijo su evolución. La hipótesis tradicional de la evolución del futuro supercontinente sugiere que se formará encima del supercontinente anterior (introversión) o en el lado opuesto del mundo (extroversión). Ross Mitchell y sus colegas de la Universidad de Yale han desarrollado un modelo alternativo en el cual el nuevo supercontinente se originará a un ángulo de 90 grados de distancia del anterior (orthoversion). Este modelo sugiere que Amasia se formará dentro del gran círculo de subducción que rodeó a su predecesor.

Por otra parte, los autores aseguran que su modelo es consistente con los datos paleomagnéticos utilizados para determinar las distancias entre los sucesivos supercontinentes del pasado: Nuna o Columbia, el más antiguo, que existió hace aproximadamente de 1.800 a 1.500 millones años; Rodinia, de 1.100 millones de años, y Pangea. Amasia será el siguiente, pero tampoco será el último.

¿’Amasia’ o ‘Eurica’? Eurasia y América se unirán en un ‘supercontinente’

Los investigadores de la Universidad de Yale afirman que la unión de Eurasia y América es inevitable y concluirá en un plazo de entre 50 y 200 millones de años.

La hipótesis de los científicos se basa en la existente actividad tectónica de las masas de tierra y su constante movimiento. La presencia de esos factores, según dicen, hace inevitable el choque de Eurasia y América, que supuestamente tendría lugar en el Polo Norte.

Al hipotético continente ya le dieron el nombre Amasia.

A América y Eurasia les seguirán África y Australia, afirman los investigadores. Este proceso acabará juntando a todos los continentes actuales en uno, que los científicos han llamado Nueva Pangea.

Vela solar

Vela solar

IKAROS

Representación artística de la vela solar IKAROS.

IKAROS es una sonda espacial experimental, impulsada parcialmente mediante una vela solar. Fue lanzada por la agencia espacial japonesa JAXA el 20 de mayo de 2010 junto a la sonda PLANET-C. El destino de ambas sondas es el planeta Venus. IKAROS es la primera sonda interplanetaria que se impulsa con una vela solar.1

El nombre «IKAROS» pretende ser un acrónimo de «Kite-Accelerated Interplanetary spacecraft by Radiation from the Sun»,2​ cuya traducción aproximada podría ser «Nave-Vela Interplanetaria Acelerada por la Radiación del Sol».3​ Aunque también hace referencia a Ícaro, el personaje mitológico que intentó volar hasta el Sol.

Para verificar el correcto despliegue de la vela solar, la sonda contaba con dos pequeñas subsondas llamdas DCAM1 y DCAM2 que cuentan con una cámara, utilizadas para fotografiar el despliegue de las velas y que se compruebe si lo hicieron correctamente.4

Características

La sonda, construida por Mitsubishi Heavy Industries Ltd.,5​ está impulsada por una vela cuadrada de 20 m de lado, que incorpora unas células solares para generar la energía necesaria para los equipos.2

La vela tiene 20 m de lado, y un espesor de 32.5 micras.5​ Su diseño, denominado «thin-film solar», por su capacidad para generar energía eléctrica además de captar impulso,5​ pretende sustituir a los paneles solares espaciales en el futuro. Las velas se desplegarán por fuerza centrífuga, aprovechando la rotación de la nave, mediante la liberación de unos pesos en los extremos de las láminas.3

La sonda ha costado 1.500 millones de yenes6​ (unos 13 millones de €)

Misión

Su lanzamiento se produjo el 20 de mayo de 2010, desde el Complejo de lanzamiento Yoshinobu del Centro Espacial de Tanegashima, mediante un cohete H-IIA.7

La sonda viajó a Venus, siendo la primera sonda impulsada parcialmente mediante esta tecnología.3​ Se pretende que esta prueba permita demostrar la viabilidad de un motor híbrido, que combine el impulso de la vela solar con el motor de iones, generados mediante la energía captada por finos paneles solares insertados en la propia vela.3

El 8 de diciembre de 2010, IKAROS pasó a 80.000 km de Venus.891011

Apariciones en otros medios

La sonda hizo un cameo en un episodio del anime Sora no Otoshimono en el ending 6 de la segunda temporada, encontrándose irónicamente con otro personaje basado en el ser mitológico Ícaro.

Un modelo a escala 1:64 de la nave espacial IKAROS.

Operator               JAXA[1][2][3][4]

COSPAR ID         2010-020E

SATCAT no.        36577

Website                  global.jaxa.jp/projects/sat/ikaros

Mission duration  ~0.5 years, elapsed: 8 years, 6 months and 19 days

Spacecraft properties

Launch mass         315 kg (694 lb)

Dimensions            Solar sail: 14 m × 14 m (46 ft × 46 ft) (area: 196 m2 (2,110 sq ft))[5]

Start of mission

Launch date          21:58:22, 20 May 2010 (UTC)

Rocket                   H-IIA 202

Launch site           Tanegashima, LA-Y

End of mission

Last contact          23 April 2015

Orbital parameters

Reference system  Heliocentric orbit

Flyby of Venus

Closest approach  8 December 2010

Distance                 80,800 kilometers (50,200 mi)

Diagrama esquemático de la vela IKAROS:

(cuadrado azul en una línea) Masa de la punta 0.5 kg (1.1 lb), 1 de 4.
(Rectángulo naranja) Dispositivo de cristal líquido, 1 de 80.
(cuadrado azul) Membrana de 7.5 μm (0.00030 pulg.) de espesor, 20 metros (66 pies) en diagonal.
(rectángulo negro) Células solares de 25 μm (0.00098 in) de espesor.
(líneas amarillas y azules) Tethers.
(disco azul) Cuerpo principal.
(puntos amarillos) Instrumentos.

IKAROS funciona

La sonda japonesa IKAROS (Small Power Solar Sail Demonstrator) sigue viento solar en popa a toda vela, aunque no es el flujo de partículas cargadas procedente del Sol lo que impulsa a la nave, sino la presión de radiación. El caso es que la JAXA ha confirmado el impulso generado por la luz en la vela. Cierto es que estamos hablando de una fuerza casi despreciable, de sólo 1,12 mN, pero no olvidemos que actúa continuamente sobre la nave, lo que permitirá realizar maniobras de elevada Delta V.

Una magnífica noticia para la JAXA, que ahora deberá utilizar los paneles de cristal líquido de la vela para maniobrar la sonda jugando con el par de fuerzas que se crea al cambiar la reflectividad de la superficie. La sonda IKAROS (イカロス) es la primera vela solar interplanetaria de la historia.

Gráfica que relaciona el porcentaje de luz solar reflejada por la vela (eje X) con la eficiencia de la misma según la sección aparente de la vela. Los datos corresponden a partir del 9 de junio. El cuadro rosa corresponde a la predicción antes de la misión (JAXA).

IKAROS en el espacio interplanetario rumbo a Venus (JAXA).

Cómo maniobrar en el espacio con la presión de radiación de la luz (JAXA).

Detalles de la vela solar, incluyendo los paneles solares flexibles y el control de actitud por LCD (JAXA).

IKAROS desplegada

Ahora sí. Después de varios días de incertidumbre y cierta opacidad informativa, la agencia espacial japonesa JAXA confirma el despliegue exitoso de la vela solar IKAROS (イカロス). La maniobra de despliegue comenzó el pasado día tres de junio y sufrió algunos retrasos debidos a ciertas complicaciones técnicas que aún no están del todo claras. Ayer día diez se completó la operación con la sonda situada a 7,7 millones de kilómetros de la Tierra en una órbita con rumbo a Venus. IKAROS fue lanzada el pasado 21 de mayo junto con la sonda Akatsuki.

Para desplegar la vela, la nave giró primero a cinco revoluciones por minuto para que se pudiesen separar cuatro contrapesos de 0,5 kg cada uno encargados de “tirar” de la lámina. Debido a la conservación del momento angular, la rotación de la sonda se fue frenando con el despliegue hasta alcanzar las 2 rpm, momento en el que entraron en acción los impulsores de la nave para asegurar un giro de 25 rpm. En las fases finales de la operación, la velocidad de la sonda alcanzó las 5-6 rpm, momento en el cual tuvo lugar el despliegue total de la vela.

A partir de ahora, comienza la fase más importante de la misión -de seis meses de duración- en la que se verificará el funcionamiento de los paneles solares flexibles de la vela y el ingenioso sistema de control de actitud mediante LCD. Gracias a este mecanismo, al oscurecer las pantallas de cristal líquido se podrá modificar el empuje proporcionado por la presión de radiación de la luz solar en los extremos de la membrana, generando un par de fuerzas que permita maniobrar la vela.

Debemos recordar que, pese a su nombre, la vela solar no basa su funcionamiento en la acción del viento solar, sino en la presión de la luz. Cambiando el ángulo de la vela respecto a la dirección de avance en su órbita, IKAROS puede cambiar sus parámetros orbitales sin necesidad de usar propulsión química.

IKAROS se convierte así en la primera vela solar interplanetaria y en la pionera de una nueva generación de sondas que podría revolucionar el estudio del Sistema Solar interior. ¡Felicidades, JAXA!

Método de despliegue de la vela IKAROS (JAXA).

Comienzo del despliegue visto por una de las cámaras a bordo de IKAROS (arriba). Campo de visión de la cámara (abajo) (JAXA).

Despliegue finalizado (JAXA).

Datos técnicos de IKAROS (JAXA).

Historia

Representación de la NanoSail-D, desplegada con éxito por la NASA en enero de 2011.

El efecto de la presión solar fue señalado por vez primera en el siglo XVII por el astrónomo Johannes Kepler, al observar que la cola de los cometas siempre apuntaba en la dirección opuesta al Sol, deduciendo que éste debía generar algún tipo de fuerza de repulsión.7​ Tal fuerza fue calculada en 1873 por James C. Maxwell3​ en su teoría del electromagnetismo, según la cual, la luz debía ejercer una presión sobre los objetos. Esta predicción fue confirmada experimentalmente en 1899 por Piotr Lébedev.8

Fue el propio Kepler el primero en sugerir la idea de diseñar naves espaciales para aprovechar esta energía,3​ pero hubo que esperar hasta el siglo XX para que la comunidad científica retomase el concepto de vela solar. Los primeros en hacerlo fueron soviéticos,9​ concretamente el físico ruso Konstantín Tsiolkovski, y en especial el ingeniero lituano Friedrich Zander, que ya en 1924 estudió la posibilidad de realizar viajes interplanetarios mediante velas solares.9​ El concepto se fue refinando gradualmente durante las siguientes décadas, y en 1951 se publicó el primer artículo técnico sobre velas solares: «Clipper Ships of Space» (veleros del espacio), firmado bajo seudónimo por el ingeniero aeronáutico Carl A. Wiley.9​ Transcurrirían todavía 7 años más hasta que un trabajo sobre velas solares apareciese en una revista científica, lo que sucedió finalmente en 1958 en la revista «Jet Propulsion». El artículo fue escrito por el Dr. Richard Gamin, consultor del Departamento de Defensa de los Estados Unidos.9​ A mediados de los años 60 la NASA empezó a investigar en el campo de las velas solares,9​ y desde entonces el avance tecnológico y la aparición de materiales ultraligeros como el PET de orientación biaxial (boPET) han reavivado el interés por esta tecnología.

En 1960 la presión solar demostró por primera vez su influencia real sobre los objetos en el espacio «jugando al fútbol»3​ con el satélite Echo 1: un gran globo metalizado de gran área y poco peso al que empujó hasta destrozar su fina tela, dispersando los restos por el espacio.10

En 1974, el objetivo de la sonda Mariner 10 corría peligro por la falta de propelente. Como medida desesperada, se decidió direccionar adecuadamente los paneles solares para que sean utilizados a manera de vela solar, lo que proporcionaría el empuje necesario para reemplazar algunas de las maniobras que requerirían gasto adicional de propelente.11​ De esta manera, aunque en forma accidental, se utilizó por primera vez la presión de la luz (en las cercanías del sol) a manera de vela solar, lo que en este caso produjo que se salvara la continuidad de los objetivos de la misión.11​ Después de 30 años de esta experiencia, para la sonda MESSENGER se planificó utilizar la presión de la luz solar como empuje para el frenado y posterior captura de Mercurio, de forma que pudiese entrar en órbita. Se realizaron esas maniobras según lo planificado, utilizando los paneles solares a manera de vela solar.12​ Sin este apoyo, además de las asistencias gravitatorias, se hubiese necesitado una cantidad muchísimo mayor de propelente, lo que hubiese subido el costo más allá del presupuesto.12

Lanzamientos orbitales

Despliegue

El 4 de febrero de 1993, la Agencia Espacial Rusa consiguió desplegar con éxito desde la estación MIR el Znamya 2, un reflector de boPET aluminizado de 20 metros de anchura. No obstante, el experimento sólo consistió en probar el despliegue, y no la propulsión, por lo que el reflector, incapaz de controlar su dirección, se quemó en la atmósfera. Un segundo ensayo posterior, denominado Znamaya 2.5, finalizó en fracaso, y en 1999 la agencia rusa abandonó el programa.3

Más recientemente, el 9 de agosto de 2004 la Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial desplegó con éxito dos prototipos de vela solar desde un cohete: una vela con forma de trébol a 122 km de altura, y una desplegada en abanico a 169 km. Ambas velas utilizaron una lámina de 7,5 micras de espesor. Al igual que en el caso ruso, el experimento fue sólo un ensayo de despliegue, y no una prueba de propulsión.2

El 21 de febrero de 2006, la JAXA lanzó en un cohete Mu-5, juntamente con el satélite ASTRO-F, una vela solar de 15 metros de diámetro llamada SSSat 1 (Solarsail Subpayload Satellite) o SPP, que sólo se desplegó parcialmente.16​ El 22 de septiembre de 2006, de nuevo la JAXA lanzó, juntamente con el satélite SOLAR-B, una vela solar gemela de la anterior, la SSSat 2, con los mismos resultados negativos.16​ Posteriormente, el 20 de mayo de 2010,17​ lanzó juntamente con el satélite PLANET-C una nueva vela, de 20 m de diámetro,1819​ llamada IKAROS, que se desplegó correctamente.

En enero de 2011 la NASA consiguió por primera vez desplegar con éxito una vela solar en órbita con el segundo minisatélite NanoSail-D,20​ también denominado «NanoSail-D2».