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Líneas del Titicaca

Como las famosas Líneas de Nazca, geoglifos en el desierto del sur de Perú que pueden observarse en avioneta, unas enigmáticas figuras han aparecido en las cercanías del lago Titicaca, desveladas gracias a las imágenes de Google tomadas por satélite.

La investigadora italiana Amelia Carolina Sparavigna, de la Universidadtiticaca1 de Turín (Italia), se sirvió recientemente de esta herramienta de Internet para divisar una red de geoglifos gigantes (inscripciones en la tierra) con formas de aves y otros animales que ocupaban las tierras cercanas al lago que comparten Perú y Bolivia.

El director de Cultura de la región fronteriza peruana de Puno, Gary Mariscal, explicó a Efe que hay indicios de una iconografía asociada a un tipo de técnica agrícola preinca, tal y como recoge un artículo de Sparavigna difundido en Internet.

Para cultivar la tierra, la cultura Pukara (entre los siglos II a.C. y II d.C.) utilizó los waru waru o camellones, alteraciones del terreno que, titicaca2mediante pequeños montículos, se inundaban en época de lluvias para captar agua y también permitían acomodar los cultivos situados encima de los terraplenes.

Según Mariscal, ya se conocían estas formaciones en la zona, pero nunca antes se habían tomado en imágenes por satélite, las cuales todavía deberán ser estudiadas con más detenimiento.

Por el momento, un equipo del Ministerio peruano de Cultura consiguió desplazarse, con ayuda de un GPS, al lugar de una de las figuras señaladas por la investigadora de la Universidad de Turín.

A las afueras de la ciudad de Puno, los arqueólogos peruanos encontraron algo parecido a la cabeza de un cóndor, aunque el director regional de Cultura consideró prematuro decir que se trata de un geoglifo.titicaca3

Mariscal afirmó que aún se necesitan estudios que verifiquen el simbolismo de los camellones en esa área del altiplano andino, donde se cree que también podría haber otros restos arqueológicos.

No obstante, descartó que las figuras puedan ser observadas desde el aire, como ocurre con las líneas de Nazca, debido a la gran distancia con que fueron tomadas las imágenes por satélite.

Las líneas de Nazca tienen otra connotación, menor envergadura, sostuvo Mariscal, en alusión a los dibujos de hasta trescientos metros de largo trazados por una civilización preincaica que se desarrolló en la costa sur de Perú entre los siglos I y VI de nuestra era.

En el caso de las líneas del Lago Titicaca, el propio estudio de Sparavigna abre la puerta a futuras interpretaciones y resalta que el hallazgo contradice la opinión de que las tierras de alrededor del lago eran improductivas para la agricultura.

Los antiguos labradores del Titicaca no sabían que los montículos eran la prueba material de las habilidades de sus ancestros, hasta que en 1981 el investigador Clark Erickson reconoció el significado de los waru waru, dice el artículo.

Así, las fotografías tomadatiticaca5s muestran los ojos y cabezas de aves, junto a cuerpos de serpientes y erizos, sólo visibles a travétiticaca4s del ojo de Google Maps sobre una superficie total de 120.000 hectáreas.

Ante la dimensión de este descubrimiento, Mariscal confesó que está intentando ubicar a la especialista para que le ayude a encontrar todos los geoglifos y poder así declararlos patrimonio cultural de la nación.

Después, señaló, será cuestión de lograr financiación para proteger a las nuevas figuras del Titicaca.

Imagen de Mapas de Google: un geoglyph cerca del Lago de Titicaca, Perú. Esta imagen muestra un área clara cubierta por una red de waru-warus, es decir de ‘los campos levantados – terraplenes separados por canales – cerca del Lago de Titicaca. Este es una técnica agrícola antigua usada por la gente Andean que comienza del primer milenio A.C… Note que la estructura de la red es creada después de una planificación cuidadosa. Cada campo levantado es aproximadamente 10 metros de grande y más de cien mucho tiempo.

Esto parece una serpiente, el estanque como su ojo y una lengua bifurcada. Más en waru-warus: arXiv:1009.4602 [pdf] Geoglyphs de Titicaca como un ejemplo antiguo de diseño gráfico, Amelia Carolina Sparavigna, y arXiv:1009.2231 [pdf] landforms simbólico creado por terraplenes antiguos cerca de Lago Titicaca, Amelia Carolina Sparavigna

 La doctora Sparavigna, investigadora del Departamento de Física del Politécnico de Turín, Italia, explica que localizó a través de imágenes satelitales de Google Eartiticaca6th formas de aves diseñadas en una red de andenes, que fueron muros pétreos incaicos de contención construidos en las pendientes con fines agrícolas y un estudiado sistema de drenaje. El área en cuestión es de unas 120 mil hectáreas. «En realidad, algunas de las formas de terreno cercanas al lago Titicaca son notabilísimas, tienen un claro significado simbólico y se las puede considerar geoglifos», explicó la investigadora a Con Nuestro Perú. Se trata de «un maravilloso ejemplo de forma de terreno resultado de una red verdaderamente gigantesca de terraplenes: esta red cubre un total de 120 000 hectáreas de terreno cercano al lago Titicaca, lo que emerge como fruto de un esfuerzo agrícola casi inimaginable de las antiguas poblaciones de los Andes», indica.»Los restos de campos prehistóricos de cultivo elevados proporcionan, entonces, indicios de impresionantes capacidades de ingeniería de los pueblos que vivieron allí en tiempos prehispánicos», señaló la Dra Sparavigna a Con Nuestro Perú.

En las imágenes se pueden apreciar pendientes de colinas cruzadas con paredes de terrazas y superficies cubiertas de trabajo en el terreno. Sparavigna subrayó que los ojos de los animales son estanques y que la mejor forma de verlos es a través de imágenes satelitales.

Se desconoce la antigüedad de los geoglifos, pero Sparavigna destacó que constituyen un esfuerzo agrícola casi inimaginable de los antiguos pobladores de la zona para mejorar las condiciones del suelo.

Pero buscando imágenes para esta nota me encontré con que el nombre del lago Titicaca viene de titi: gato montés, y karka: roca, dicho en lengua quechua antigua y aymara y lo más sorprendente es la coincidencia de el nombre y la forma del lago, semejante a un gato cazando, vean la imagen satelital:

Y si le dieron el nombre por su forma cómo es posible que la hayan visto si sólo se puede ver esa imagen desde el espacio??? Pues tal vez sea sólo una coincidencia.

Mariscal explicó que se ha detectado una cabeza muy similar a la de un cóndor y puede afirmar que existen evidencias arqueológicas de la tecnología Waru Waru, correspondientes al periodo intermedio temprano Pukará, cultura que abarcó un periodo comprendido entre el siglo II A.C. y el siglo II D.C.

Manifestó que con la ayuda de un GPS, en el campo, se constató restos de tecnología agrícola, gracias a las vistas satelitales, las cuales guardan relación con las imágenes.
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Dijo que se requiere realizar un trabajo completo de investigación arqueológica mucho más completo, que se realizará posteriormente, siguiendo las imágenes expuestas en el libro de Sparavigna.

Parihuana del Titicaca

Todo parece cogido por los pelos, y que solo son conjeturas.

Wandlebury Giants

Las figuras fueron cortadas en la parte del sur del campo Wandlebury unas millas sur al este de Cambridge. La fecha exacta de su construcción es desconocida, la referencia más temprana es 1605 aunque la leyenda indique a más cerca 300AD. Los gigantes fueron perdidos alrededor de 1850.

 Latitud: Longitud 52.158691N: 0.181157Egiant1

 Los gigantes fueron parcialmente excavados en 1954 y un grupo entero de figuras fueron encontrados aunque no todos los arqueólogos estuvieran de acuerdo con las conclusiones de esta excavación realizada por T.C. Lethbridge.

 El contorno de algunas figuras todavía puede ser visto en la Colina Wandelbury.

Entre 1923 y 1957, Charles Thomas Lethbridge es guarda honorario de la Anglo-Saxon antigüedades en el Museo de Arqueología y Etnología, en Cambridge. Mientras trabajaba allí, escuchó los cuentos que una figura gigante de una vez existieron en las orillas del Wandlebury castro.

Principios de Cambridgeshire anticuarios John Cgiant2apa (1586-1640) y William Cole (1714-1782) afirmó haber visto a la figura colina, y los cuentos orales del siglo 19 señaló que una vez fue visible desde el pueblo cercano de Sawston (aunque estos ya han sido refutadas). En 1911, Arthur Gray, maestro del Jesus College, Cambridge, había publicado una traducción de un cuento popular locales registrados por el historiador medieval Gervase de Tilbury. Se habló de una antigua batalla de luna en el anillo Wandlebury entre Obsbert, hijo de Hugo y un caballero temible. Lethbridge decidió el gigante Wandlebury había inmortalizado a este caballero mítico.giant3

Él pensaba que la figura de Cambridgeshire habría sido similar a la tiza de corte gigante de Cerne Abbas en Dorset, que había visitado en 1928. En una carta a The Times en 1936, sugirió que podría haber sido en el interior del castro. Llegó a la conclusión de que la figura Wandlebury había caído en desuso y desapareció de la vista en el siglo XIX.

Finalmente, se dispuso a resolver el misterio en el otoño de 1954. Después de un estudio que pensaba que el sitio más probable de la figura perdida colina estaba en la ladera orientada hacia el sur por debajo del castro. En lugar de realizar una excavación de mano de obra, decidió utilizar una sonda de metal en el césped. Confió en que la profundidad de la varilla penetró, y el sonido y las vibraciones que hizo en el impacto con la tiza, que le permiten detectar el gigante. A medida que estas investigaciones no conlleven más que perturbaciones menores, los propietarios de la finca Wandlebury – la Sociedad de Conservación de Cambridge (CPS) – le otorgó permiso para proceder.

En una carta dirigida a Sir Cyril Fox que en noviembre, Lethbridge declaró: «He encontrado Gogmagog». Esbozó «un caballero con un sombrero hongo» poner en marcha una lanza y un escudo. Sus investigaciones continuaron durante todo el período de Navidad y en el año siguiente.giant4

Finalmente se reveló tres figuras: un guerrero pre-Norman con un escudo redondo, que reconoció como el caballero de la historia de Gervasio, una diosa de encapuchados en un caballo, y un dios del sol. El CPS le permitió comenzar una excavación formal, y él y sus ayudantes nombrados, incluyendo CF Tebbutt, comenzó el proceso de exposición de las cifras.

En mayo de 1957, conocido egiptólogo y la antropóloga Margaret Murray se unió al debate. En una cagiant5rta a The Times lanzó un duro ataque en la fraternidad académica. Su ira estaba dirigida principalmente a Grimes y Piggott por su negativa a reconocer el descubrimiento de Lethbridge. Ella parecía estar reaccionando a lo que ella considera que la metodología de camisa de fuerza de 1950 becas.

Lethbridge mapa final de sus figuras Wandlebury (coloreado por la arqueología británica). Las áreas excavadas se representan por una línea continua, líneas discontinuas muestran en la que sonaba con una barra de hierro.

Ese mismo año Gogmagog Lethbridge escribió un libro – Los Dioses Buried (Routledge & Kegan Paul) presentó el laico con su caso de la autenticidad de las cifras de la colina’. El libro contenía una línea de investigación de los dioses perdidos de Albión, lo que sugiere que era un nombre Gogmagog alineados a la Gran Diosa misma. También defendió polémica Margaret Murray, quien había argumentado que las sectas modernas brujas eran vestigios de una religión prehistórica.

En el otoño de 1957, desilusionado con Cambridge y las críticas continuaron, Lethbridge y su wifeMina trasladado de su casa en Sedley Taylor Road, Cambridge, hasta el pueblo de Devonshire Branscombe. Su Tebbutt aliado continuaron luchando a su esquina, e incluso Miles Burkitt sugiere consultar a los geólogos periglacial en el Museo Sedgwick. Dos informes de CL Forbes se presentaron posteriormente, pero no llegó a una conclusión firme en cuanto a si las cifras de Lethbridge eran naturales o artificiales. En mayo de 1958, Tebbutt incluso tomó el señor Greenfield desde el Ministerio de Fomento a Wandlebury, y pidió a él para involucrar al ministerio para resolver el enigma de la tiza.

Cincuenta y seis años han pasado desde Lethbridge el «descubrimiento». La investigación reciente de la Universidad de Cambridge y WA Clark, ex jefe de la guardia en Wandlebury Country Park, ha arrojado nuevas dudas sobre las cifras. Hay, sin embargo, las facciones que aún confían en los resultados de Lethbridge, y – incluso entre aquellos que se oponen-muchos aún creen que un gigante existió una vez en Wandlebury. Sin embargo, su paradero aún no se ha descubierto.

Plato Lalldoff

El plato Lalldoff, una pieza de 4000 años del Nepal, muestra lo que algunos creen que son ovnis con forma de disco. Los extraterrestres, en el borde del plato, se parecen a los «grises» descritos en diversos casos de abducción.

El plato de Lalldoff es un disco y un caracol, lo que representa al Dios Vishnu, el perpetuador.

Hasta donde somos capaces de analizar de afuera hacia adentro este disco incluye un reptil saurio del tipo camaleón, dos pulpos que parecen luchando, un humano, carlladofacteres de lectura, una vagina en oposición a la lucha de los pulpos, otros caracteres y un mono ardilla o mono tití.

La información sobre este objeto circula desde hace unos cuantos años, y siempre se lo señala como una prueba de las supuestas visitas aliens en el Tíbet. También integra el catálogo de oopart famosos, que son aquellos objetos que no clasifican en la historia conocida. Cualquier búsqueda que involucre al disco Lolladof dirá siempre lo mismo: que constituye una prueba de la existencia de vida extraterrestre en nuestro pasado, originario de Nepal, etc, etc.

Lamentablemente en estas reseñas calcadas, unas a otras, pasan por alto un detalle significativo ya que de este disco, sólo se empezó a saber con la publicación de un libro, “Los dioses del sol en el exilio: secretos de los Dzopa del Tíbet”, firmado por Karyl Robin-Evans, editado en 1978. Pero no es lo único. Además de Robin-Evans, el libro llevaba la firma de D.Phil y David Agamon. Valga decir que el relato se presentaba como un testimonio real, de un supuesto profesor inglés, Robin-Evan, quién no solo tuvo este disco en sus manos sino que además conoció el secreto de los Dropas o Dzopas, conviviendo con ellos en una región desconocida del Tíbet.

Casi diez años después, en 1988, se descubriría que la fantástica aventura del profesor inglés, salió de la imaginación de David Agamon, quién dijo haber inventado la historia. Con lo cual el disco Lolladof, no tendría razón de ser, más que la tomadura de pelo de su autor a un público siempre ávido de estos relatos. Sin embargo cuando una narración resulta atractiva pocos quieren dejarla ir, máxime aquellos que se dedican a desinformar a sabiendas de esta ingenuidad que muchas veces la red potencia, por eso desde Crónica Subterránea quisimos repasar este lado oscuro del asunto Dropa, sin descartar “los otros discos”, de los cuales si hay grandes posibilidades que sean una realidad, pero de eso hablaremos más adelante.

Cuando buscaba información para realizar el post, me topé con una entrevista del mayor Robert Dean, que data de febrero de este año, donde en un largo coloquio con la gente del Proyecto Camelot, menciona al disco Lolladoff. Al leer las impresiones de este mayor retirado de la OTAN, que desde hace unos años viene denunciado el ocultamiento extraterrestre por parte de las élites gobernantes, me sorprendió los datos ofrecidos, y que demuestra lo fácil que es caer en las redes de la desinformación cuando no se chequean las fuentes.

Retroexcavadora de Panamá

En 1940 el doctor J. Alden Mason realizó unas excavaciones cerca del pueblo de Penonomé, en el Sitio Conte, provincia de Coclé, Panamá. Estas excavaciones fueron financiadas por el Museo Peabody de la Universidad de Harvard, en las mismas, se desenterraron grandes cantidades de piezas que datan del 900 antes de Cristo, algunas urnas funerarias y pequeños adornos y ornamentos funerarios de oro como escudos, pendientes, brazaletes y collares, pertenecientes a los indios Ngöbe, que por cierto, fueron sacados de Panamá pagando jugosas sumas de dinero al gobierno en turno, desnutriendo a un más nuestro ya lacerado patrimonio cultural. De todas las piezas, hubo una que era bastante familiar con artefactos a las cuales estamos relacionados en nuestro diario vivir, era un supuesto medallón de oro el cual ahora es exhibido con el nombre de “Felino de oro con esmeralda sobre la espalda” tiene unos 11 centímetros de largo, pero lo curioso es que este felino guardaba una extraña semejanza con una retroexcavadora y no al medallón religioso que aseguraban era la pieza, los arqueólogos de aquellos días.panama

Aunque los arqueólogos declararan que el medallón representaba un animal, fue el reconocido criptozoólogo Ivan T. Sanderson, quién expuso que la pieza en cuestión no se trataba de un simple medallón con características animales, sino de la reproducción de una retroexcavadora o draga mecánica que tenía “características animales”.

Uno de los antiguos artefactos cuya función ha sido reinterpretada por autores contemporáneos es una pequeña figura que fue clasificada como un jaguar de juguete cuando fue encontrada en Panamá hacia los años veinte. Sin embargo, si consideramos la sugerencia de que esta figura es en realidad una máquina excavadora, como nuestros actuales bulldozers, entonces el objeto adopta una apariencia diferente. A pesar de la antigüedad del modelo, los curiosos apéndices triangulares empiezan a parecernos ahora palas de brazos mecánicos. Las ruedas dentadas que están montadas sobre la cola del modelo parece como si fueran a engranarse con cadenas o correas.

A pesar de todas estas conjeturas, los escépticos señalan que la construcción de una excavadora de tamaño normal exigiría unos considerables recursos tecnológicos -para fundir el hierro, por ejemplo, y para fabricar las piezas grandes de la máquina- de los cuales no se ha encontrado absolutamente ninguna prueba.

Los autores que hablan acerca de este invento no dudan en conectarlo con hazañas tan prodigiosas como la construcción de la ciudad «perdida» de Machu Picchu, edificada a 2.100 metros sobre el nivel del mar en los Andes peruanos. Afirman también que seguramente fue necesaria una maquinaria considerable para mover las grandes cantidades de tierra y de piedra precisas para la construcción de dicha ciudad. Pero este argumento tampoco parece tener mucha solidez: es bastante probable que estas grandes proezas no requieran más que una gran fuerza física.

Compás

La francmasonería o masonería se define a sí misma como una institución discreta de carácter iniciático, no religiosa, filantrópica, simbólica y filosófica fundada en un sentimiento de fraternidad. Tiene como objetivo la búsqueda de la verdad a través de la razón y fomentar el desarrollo intelectual y moral del ser humano, además del progreso social. Los masones se organizan en estructuras de base denominadas logias, que a su vez pueden estar agrupadas en una organización de ámbito superior normalmente denominada «Gran Logia», «Gran Oriente» o «Gran Priorato».

Aparecida en Europa entre finales del siglo XVII y principios del XVIII, la masonería moderna o «especulativa» ha sido descrita a menudo como un sistema particular de moral ilustrada por símbolos. Se presenta a sí misma como una herramienta de formación, con un método particular que, basado en el simbolismo de la construcción, permite a sus miembros desarrollar su capacidad de escucha, de reflexión y de diálogo, para transmitir estos valores a su entorno.

Simbología francmasónica se refiere al estudio del significado de los símbolos francmasónicos y de los mensajes que encierran basados, fundamentalmente, en los instrumentos de la albañilería tradicional.

Los símbolos otorgan a los miembros de la francmasonería un lenguaje particular, con expresiones que solo los francmasones pueden comprenderlas a plenitud. Constituyen mecanismos educativos que permiten el conocimiento de las doctrinas masónicas, por lo que suele decirse que éstas no están escritas sino contenidas en los símbolos, lo que les confiere la posibilidad de su permanencia y actualidad.

Estos símbolos tienen un doble sistema de decodificación: uno está basado en la tradición y le da a cada uno de los símbolos y al conjunto de los mismos, determinados significados que constituyen una suma de mensajes-enseñanza tradicionales; el otro es la libre especulación filosófica, basada en el ejercicio de la racionalidad y la libertad humanas para la interpretación de los símbolos.

La escuadra y el compás.compascompas1

La escuadra (símbolo de la rectitud) y el compás (símbolo de los límites con los que debe mantenerse cualquier masón respecto a los demás, sobre todo respecto a los demás masones) son quizá los dos símbolos masónicos más conocidos. Aquí aparece también la letra «G», símbolo de la masonería que representa al Gran Arquitecto del Universo.

El compás simboliza la igualdad entre las personas, ya que los infinitos puntos que componen el trazado del círculo están todos a la misma distancia de su centro. Por otro lado es un símbolo de libertad, de la que el usuario del compás es dueño, abriendo y cerrando sus puntas desde la nada hasta el todo.

Este es el motivo por el que el compás está escondido debajo de la escuadra en el símbolo del primer grado de la Masonería, precisamente para que el Aprendiz de Masón aprenda la rectitud antes de tener plena responsabilidad.

Tradicionalmente se interpreta en las Log.•, el Compás como la representación de la Igualdad, pues la distancia entre el centro de la circunferencia, que se establece con uno de los brazos del Compás y que representa el masón, y cualquiera de los puntos de su trazado es siempre la misma. Del mismo modo cabe también otras interpretaciones de dicha herramienta en la iconografía del Tall.•. .Una vez en uso el Compás en las Log.•, muestra generalmente dos angulaciones: abierto a 90º indica el ángulo que no se puede superar, el límite de la manifestación y, por esto mismo, el equilibrio entre sus dos brazos; abierto a la mitad, sus 45º sugieren equilibrio entre fuerzas antitéticas, situadas de manera dinámica y constructiva.

Piedra filosofal

La piedra filosofal es una sustancia que, según los alquimistas, está dotada de propiedades extraordinarias, como capacidad de transmutar los metales vulgares en oro. Existirían dos tipos de piedra filosofal:
• Roja, supuestamente capaz de transmutar metales innobles en oro. Se obtendría empleando la vía seca.
• Blanca, cuyo uso transformaría dichos metales innobles en plata. Se lograría por vía húmeda.

En ambos casos la substancia de partida sería la pirita de hierro (bisulfuro de hierro): FeS2.filosofal

A esta propiedad se le adicionaban dos atributos:
• Provisión de un elixir de larga vida a tal grado de conferir inmortalidad, mediante la panacea universal para aniquilar cualquier enfermedad.
• Dotación de omnisciencia: conocimiento absoluto del pasado y del futuro, del bien y del mal, lo cual explicaría también el adjetivo filosofal. Hasta el siglo XVIII, a los científicos se les denominaba filósofos.

Sus orígenes parecen estar en una antigua teoría alquímica en la cual se proponía analizar los elementos aristotélicos atendiendo a sus cuatro «cualidades básicas»: calor, frío, sequedad y humedad. El fuego sería caliente y seco; la tierra, fría y seca; el agua, fría y húmeda; el aire, caliente y húmedo. En la teoría se supone que cada metal es combinación de los cuatro principios. Se debe resaltar que posteriormente se concluyó que los elementos eran azufre, plomo y oro.

De ella se desprende el fenómeno de transmutación; es decir, cambio de la naturaleza de un elemento mediante alteración de sus cualidades.

Debido a las virtudes maravillosas que se atribuían a la piedra filosofal y al elixir de la vida, ansiosamente se les buscaba y codiciaba. No sólo la de obtener oro, sino también las de sanar de algunas enfermedades y otorgar la inmortalidad.

Para la fabricación de oro se buscaba un material que facilitase la mezcla de mercurio y azufre, porque teóricamente ése era el camino acertado.

La función transmutadora y la de otorgar vida eterna están relacionadas: una característica del oro es que se oxida más lentamente que otros metales. Es decir, el oro es «inmortal». Por lo tanto, si se descubría un método para producir este preciado metal a partir de otros elementos, aspiraban a la factibilidad de hacer inmortal el cuerpo humano.

Las supuestas características físicas de la piedra filosofal también varían según diversas fuentes. Generalmente se le representa como materiales minerales «amorfos» (de forma irregular) o cristalinos de diversos colores. Incluso en obras relativamente modernas, como en El retorno de los brujos, se menciona la posibilidad de que la piedra filosofal en sí misma sea un gas, nube de electrones, plasma o cuerpo similar no sólido, con propiedad de penetrar el vidrio u otros cuerpos cristalinos y quedar almacenada allí.

Vertientes más místicas de la alquimia aducen que, en realidad, la obra y la piedra filosofal no son realidades físicas, sino metáforas del perfeccionamiento espiritual.

Por otra parte se afirma que el lapis philosophorum (locución latina equivalente a piedra de los filósofos) era simple y llanamente el conocimiento: lo que se pretendía era realmente la ciencia pura.

Además de buscar con fruición el elixir de la vida, los alquimistas buscaban también un remedio que se pudiera preparar en el laboratorio, capaz de aliviar todas las enfermedades (véase panacea universal).