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Mar de Champlain

Mar de Champlain

El mar de Champlain

El mar de Champlain fue un entrante temporal del océano Atlántico en la costa noroccidental de América del Norte creado por los glaciares en retroceso al final de la última edad de hielo.12​ El mar ocupaba tierras en lo que hoy son las provincias canadienses de Quebec y Ontario, así como partes de los estadounidenses estados de Nueva York y Vermont.3

La masa de hielo de las capas de hielo continentales había deprimido la roca bajo ella durante milenios. Al final de la última edad de hielo, mientras la roca todavía estaba deprimida, los valles del río San Lorenzo y del río Ottawa, así como el actual lago Champlain, estaban por debajo del nivel del mar y fueron inundados una vez que el hielo ya no impedía que el océano fluyera en la región.4​ A medida que la tierra se fue elevando poco a poco de nuevo (un proceso conocido como rebote isostático), la costa del mar se fue retirando gradualmente a su ubicación actual.

El mar se extendió desde hace unos 13.000 años hasta hace unos 10.000 años y se fue reduciendo de forma continua durante ese tiempo, a medida que los rebotes del continente lo elevaban lentamente sobre el nivel del mar. En su apogeo, el mar se extendía en el interior al sur hasta el lago Champlain; al oeste, poco más allá de la actual ciudad de Ottawa, Ontario; y al norte, más arriba del río Ottawa pasado Pembroke.5​ Los glaciares que permanecieron alimentaron ese brazo de mar durante un tiempo, por lo que era más salobre que el habitual agua de mar. Se estima que el mar estaba hasta 150 m sobre el actual nivel de los ríos San Lorenzo y Ottawa.6

La mejor evidencia de este antiguo mar es la gran llanura de barro depositado a lo largo de los valles de los ríos Ottawa y San Lorenzo.7​ Esto dio lugar a tipos de bosque distintivos8​ y grandes humedales. Otra evidencia moderna de ese mar se puede ver en la forma de fósiles de ballenas (belugas, ballenas de aleta,9​ y ballenas de Groenlandia) y conchas marinas10​ que se han encontrado cerca de las ciudades de Ottawa (Ontario) y Montreal (Quebec). También hay fósiles de peces oceánicos como capelán.11​ El mar también dejó antiguas líneas de costa en las antiguas regiones costeras y yacimientos de arcilla Leda en las zonas de aguas más profundas.12

La ribera norte del lago se encontraba en el sur de Quebec, donde los afloramientos del escudo canadiense forman el escarpe Eardley. Este escarpe todavía tiene plantas distintivas que pueden datarse hasta el mar.13​ El escarpe Eardley es conocido localmente como colinas de Gatineau (parte de la falla Mattawa en el borde sureste del graben Ottawa-Bonnechere, en el este de Ontario y la región Outaouais de Quebec, más comúnmente conocida como el Valle de Ottawa).

Era un ambiente estéril, frío e inhospitalario.  No sabemos si hubo seres humanos en la región en ese tiempo.

Mar de Panonia

Mar de Panonia

El mar de Panonia durante el Mioceno.

El mar de Panonia fue un mar somero localizado en el área conocida como Llanura Panónica en Europa Central.1​ Se formó hace unos 10 millones de años cuando Paratetis quedó aislado y se dividió en varios mares, siendo el mar de Panonia uno de ellos. El mar de Panonia existió durante el Plioceno, cuando tres a cuatro kilómetros de sedimentos marinos se depositaron en la cuenca de Panonia.

Historia

Paratetis se formó durante la transición entre el Oligoceno y el Mioceno (hace 34 millones de años) como una extensión del océano Tetis. La conexión entre los dos mares se interrumpió y el océano Tetis desapareció paulatinamente bajo Asia Occidental, permaneciendo únicamente Paratetis como los restos de este gran océano. El mar de Panonia formó parte de Paratetis, separándose y convirtiéndose en un mar independiente durante la última parte del Mioceno, hace alrededor de 10 millones de años. El mar de Panonia estaba conectado con el mar Mediterráneo a través del territorio contemporáneo del golfo de Rona, Baviera y la cuenca de Viena.

A través del estrecho de Đerdap, el mar de Panonia se conectaba con otro mar localizado en la cuenca de Valaquia. Durante el período con mayor nivel del mar, el panónico alcanzó la zona contemporánea del sur de Serbia: un golfo del mar Panónico localizado en el valle de Morava que se extendía hasta la depresión de Vranje, conectaba con el mar Egeo a través del valle de Preševo.

El mar Panónico existió como mar independiente durante cerca de 9 millones de años. Sus últimos restos desaparecieron en la mitad del Pleistoceno, hace unos 600.000 años, mucho después de que desapareciese el océano Tetis. El agua del mar Panónico fluyó a través del desfiladero de Đerdap en el río Danubio, dejando una amplia llanura conocida como la Llanura Panónica. Los restos de las antiguas islas del mar Panónico constituyen las Montañas de las Islas Panonias (Montañas de Fruška Gora y Montañas de Vršac).

La llanura panónica es una gran llanura de la Europa Central originada tras la desecación durante el Plioceno del mar Panonio. El precursor de la actual llanura fue un mar superficial que alcanzó una amplia extensión durante el Plioceno, depositando de 3 a 4 km de sedimentos.

El río Danubio desagua la llanura panónica, discurriendo por su parte central. La llanura panónica es un subsistema geomorfológico del sistema Alpes Himalaya.

La llanura corresponde a varios países: Hungría, que ocupa su parte central, la República de Serbia (Vojvodina), República de Croacia (Croacia central y Eslavonia), el oeste de Eslovaquia (Tierras Bajas de Eslovaquia Oriental, el extremo sudoeste de Ucrania), las regiones fronterizas del norte de Bosnia y Herzegovina, Rumania (el oeste de Transilvania), así como el este de Eslovenia y Austria.

La llanura de Panonia se puede definir como la porción de tierra que surge al desaparecer la el mar de Panonia. De ahí que la formación de la Plana de Panonia se puede dividir en dos fases: por un lado la creación del Mar de Panonia y por otro la desaparición de este dando lugar a la Plana de Panonia.

Hace una 240 millones de años a finales del Pérmico, la placa de Cimmeria (hoy en día corresponde parcialmente a la superficie de Turquía, Irán, Tibet y partes de Asia sudoriental) se separó de Gandwana (que en este momento forma parte de Pangea). 60 millones de años después chocaría con Eurasia. Durante este tiempo se fue creando el océano Tetis antecedente del mar de Panonia.

Hace 90 millones de años, durante el cretácico superior, La India comenzó a separarse de África y inició su avance hacia Eurasia. Unos 40 millones de años después, es decir, 50-55 millones de años, la India, comenzó a chocar con Asia formando el Tíbet y el Himalaya.

Este desplazamiento originó la progresiva reducción del Océano Tetis que como consecuencia de la colisión, su parte derecha se cerró, continuando así el proceso de reducción que ya había tenido lugar en gran medida. El límite occidental pasó a llamarse Mar de Tetis, amplio y abierto que inundaba grandes extensiones de Europa y del Norte de África. Europa era entonces un archipiélago de islas, con mares poco profundos. El siguiente momento significativo lo encontramos hace 34 millones de años cuando tiene lugar la orogenia alpina, que dio lugar a los Alpes y los Cárpatos.

Como consecuencia se formó el mar Paratetis, que se separó del Mar de Tetis debido a este movimiento orogénico. El Paratetis extendía del Sur de Europa desde la región Norte de los Alpes hasta el Mar de Aral. La combinación de la caída del nivel del mar y la elevación tectónica dio lugar a una gran regresión del mar y la formación de una barrera entre el Océano Tetis y el Paratetis. La aparición del mar de Panonia ya era muy cercana. Hace 20 millones de años el mar Paratetis abarcaba una amplia zona de Europa central y Asia occidental. Esta zona era cambiante. Al oeste incluía en algunas etapas de la cuenca de Molasse (lado norte de los Alpes), la cuenca de Panonia, el actual Mar negro y desde allí se extendía hasta el este hasta la posición actual del Mar de Aral. Existía una buena conexión con el Mediterráneo, que posteriormente se interrumpió.

Dentro de este periodo de 20 millones de años se pueden diferenciar dos con una extensión aproximada de unos 10 millones de años cada uno. En el segundo de estos periodos y durante el Plioceno, el mar Paratetis se quedó aislado y se fue dividiendo en varios mares interiores progresivamente separados entre sí: Mediterráneo, Negro, Caspio, Aral. El mar de Panonia que surgió como consecuencia de este proceso de división hace unos 10 millones de años. También en este periodo tuvo lugar la desecación parcial del Mar mediterráneo en la llamada crisis salina del Mesinense «hace 5,59 millones de años, fenómeno del que se trata parcialmente en el segundo apartado de este punto por la incidencia que pudo tener en el proceso de desaparición del Mar de Panonia. El Mar de Panonia existió como mar independiente durante 9 millones de ‘años aproximadamente. El proceso de su desaparición finalizó, Ya avanzado el Pleistoceno y culminaría unos 600.000 años mucho después de que desapareciera el Océano Tetis.

Es decir, el mar de Panonia se formó durante el Plioceno como consecuencia del roce descrito. Cuando desapareció, dejó de 3 a 4 km de sedimentos marinos depositados en la Cuenca de Panonia. Actualmente sólo quedan los mares Negro, Caspio, y Aral, que en épocas anteriores fue un importante mar interior.

En la cultura popular

En 1979, el cantante serbio Đorđe Balašević lanzó un single llamado Panonski Mornar (marinero panoniano).

Mar epicontinental de Sudamérica

Mar epicontinental de Sudamérica

Un mar epicontinental es una masa de agua salada con una gran extensión pero con escasa profundidad que se extiende sobre una plataforma continental.

Mar Argentino, un ejemplo de mar epicontinental.

Los mares epicontinentales se suelen asociar con las ingresiones marinas de principios del Cenozoico. Pueden ser cálidos o fríos: de hecho, a finales de la última era glacial todavía quedaban unos cuantos, cuando el aumento del nivel del mar superaba la velocidad de isostasia en algunas zonas. Un importante mar epicontinental en la prehistoria, concretamente entre el Mesozoico y Cenozoico, fue el estrecho de Turgai, que separaba el continente europeo del sureste asiático.

En la actualidad, los mares epicontinentales suponen un gran aprovechamiento económico, ya que en ellos la posibilidad de pesca es muy grande. Se asientan sobre plataformas continentales, con lechos marinos a una profundidad media de 200 m o menos. Ejemplos significativos de mares epicontinentales actuales son el golfo Pérsico, el mar del Norte, el mar Argentino, la bahía de Hudson y el mar de China Oriental.

El mar epicontinental de Sudamérica en el Mioceno Medio.

Paratetis

Mar Paratetis

Paleogeografía de la región mediterránea durante el Oligoceno. Paratetis se va cerrando (en el sur de Europa) y es sustituido por el mar Mediterráneo (al norte de África).

El Mar de Tetis quedó dividido en dos, Paratetis al Norte y el Mediterráneo al Sur.

El océano de Paratethys, el mar de Paratethys o simplemente Paratethys fue un gran mar interior poco profundo que se extendía desde la región al norte de los Alpes sobre Europa Central hasta el Mar de Aral en Asia Central. El mar se formó durante la etapa oxfordiana del Jurásico Tardío como una extensión de la grieta que formó el Océano Atlántico Central y se aisló durante la época del Oligoceno (hace unos 34 millones de años).[2] Estaba separada del océano Tethys al sur por la formación de los Alpes, Cárpatos, Dinarides, Tauro y las montañas Elburz. Durante su larga existencia, Paratethys se reconectó a veces con los Tethys o sus sucesores, el Mar Mediterráneo o el Océano Índico. Desde la época del Plioceno en adelante (después de 5 millones de años), los Paratethys se volvieron progresivamente menos profundos. El mar Negro de hoy, el mar Caspio, el mar de Aral, el lago Urmia, el lago Namak y otros son restos del mar de Paratethys.

Historia

El nombre Paratetis fue utilizado por primera vez por V. D. Laskarev en 1924.2​ La definición de Laskarevs inicialmente incluía sólo los fósiles y estratos sedimentarios en Europa Central durante el Neógeno, pero fue posteriormente ajustado para incluir también los del Oligoceno. La existencia de una gran masa de agua en la zona durante estos períodos se deduce por los fósiles de la fauna (sobre todo de moluscos, peces y ostrácodos). En los períodos en los que el Paratetis o partes de él estuvieron separados entre sí o de otros océanos, se desarrolló una fauna separada que se encuentra en los depósitos sedimentarios. De esta forma, puede estudiarse el desarrollo paleogeográfico del Paratetis.

Los estratos sedimentarios del Paratetis son difíciles de correlacionar con los de otros océanos o mares, porque estuvo durante largos períodos totalmente separado de ellos. La estratigrafía del Paratetis, por lo tanto, dispone de su propio conjunto de etapas estratigráficas que se utilizan todavía como alternativa a la escala oficial de tiempo geológico de la Comisión Internacional de Estratigrafía.

Paleogeografía

Paratetis actualmente se reparte por una amplia zona de Europa central y Asia occidental. En el oeste, se incluye en algunas etapas de la cuenca de Molasse (flanco norte de los Alpes); la parte este de la cuenca de Viena y la cuenca de Panonia, el actual mar Negro, y desde allí se extiende hacia el este hasta la posición actual del mar de Aral.

Esta parte de Eurasia fue durante el Jurásico y Cretácico una zona cubierta por mares someros, que formaron el margen norte del océano Tetis. Este océano se encontraba entre Laurasia (Eurasia y Norteamérica) y Gondwana (África, India, Antártida, Australia y América del Sur) cuando el supercontinente Pangea se fragmentó durante el Triásico (hace 200 millones de años). En el límite entre el Eoceno y Oligoceno se caracterizó por el importante descenso del nivel del mar global y por el pronunciado enfriamiento repentino de los climas mundiales. Al mismo tiempo, se produjo la Orogenia Alpina, una fase tectónica por la que se formaron los Alpes, Cárpatos, Alpes Dináricos, Taurus, Elburz y otras muchas cadenas montañosas a lo largo de la ribera sur de Eurasia.

La combinación de la caída del nivel del mar y la elevación tectónica dio lugar a una gran regresión del mar y a la formación de una barrera entre el océano Tetis y Paratetis. Las conexiones con el océano Ártico (el estrecho de Turgai), la cuenca del mar del Norte y el océano Atlántico (en forma de un estrecho al norte de los Cárpatos) también se cerraron en el Oligoceno temprano.3​ Sin embargo, es posible que permanecieran abiertas las conexiones con Rhônegraben (y con el Mediterráneo) y el Estrecho de Hessen (que conectaba la cuenca de Molasse con el mar del Norte).

Durante el Mioceno temprano (hace unos 20 millones de años) se produjo una fase de trasgresión. Durante este período Paratetis estuvo muy bien conectado con el mar Mediterráneo. Esta tendencia se invirtió a mitad del Mioceno, y partes de Paratetis estaban a menudo separadas unas de otras. Cuando el Mediterráneo se secó durante la Crisis salina del Mesiniense (hace cerca de 6 millones de años) hubo fases en las el agua de Paratetis fluía a las cuencas mediterráneas secas.

Durante el Plioceno (hace 5,33 a 2,58 millones de años), Paratetis se dividía en un par de mares interiores que a veces estaban completamente separados el uno del otro. Uno de ellos fue el mar de Panonia, el mar salobre de la cuenca de Panonia. En la actualidad, sólo quedan como remanentes el mar Negro, mar Caspio y mar de Aral, de lo que una vez fue un vasto mar interior.

Mapa paleogeográfico de Tethys y Paratethys en el Oligoceno temprano con ubicaciones de los principales grupos de peces. Mapa paleogeográfico modificado de Meulenkamp y Sissingh (2003) y ubicaciones de los ensamblajes de peces modificados de Pharisat (1991)

Mar interior occidental

Mar interior occidental

El Mar Interior Occidental durante la mitad del Cretácico, 100 millones de años a.C.

Un pedazo roto con fósiles adentro; Cretácico Tardío Pierre Shale cerca de Ekalaka, Montana.

El Mar Interior Occidental, también llamado Mar del Cretácico, Mar de Niobrara y Mar Interior de Norte América, fue un enorme mar interior que estaba en el continente de América del Norte y que lo dividía en dos partes durante el inicio y mitad del periodo Cretácico. Tenía una profundidad de 760 m, una anchura de 970 km y una longitud de 3200 km.

Origen y geología

El mar fue creado cuando las placas del Pacífico y de América del Norte colisionaron, dando lugar a las Montañas Rocosas en el oeste. Con el alto nivel del mar en todo el mundo durante el Cretácico, las aguas del norte (océano Ártico) y las del sur (golfo de México) se unieron en las tierras bajas del continente, formando un mar que creció y decreció a lo largo del Cretácico.

La primera fase del mar comenzó en la mitad del Cretácico, cuando el nivel del mar subió creando un brazo del océano Ártico que se conectaba con el oeste de América del Norte, llamado Mar de Mowry, nombre dado por la Formación Mowry, una formación de rocas ricas en materia orgánica.1​ En el sur, el golfo de México fue una extensión del mar de Tetis, que se unió con el Mar Mowry a finales del Cretácico, para formar por completo el mar interior de Norteamérica.

En su mayor apogeo, el mar se extendía desde las Montañas Rocosas hasta los Apalaches en el este, con unos 1000 m de anchura y su mayor profundidad de 800 a 900 metros, poco profundo en términos de mares, lo cual causaba un gran impacto en la flora y fauna.

La deposición de carbón sugiere que el mar era cálido y tropical, con abundantes algas calcáreas.

Al final del Cretácico, se alzó una elevación continua del terreno encogiendo el mar y retirando todas sus aguas a largo plazo.

Estrecho de Turgai

Estrecho de Turgai

El estrecho de Turgai fue una gran masa de agua salada poco profunda, es decir, un mar epicontinental, que existió en las eras Mesozoica y Cenozoica. Se extendía al norte del actual mar Caspio, hasta la región paleoártica, entre la época Jurásica media y el período Oligoceno, hace aproximadamente entre 160 y 29 millones de años.1

El estrecho de Turgai no fue totalmente continuo durante toda su existencia, aunque fue un elemento predominante dentro de la región. El estrecho fragmentaba Europa meridional y el sureste asiático en un gran número de islas.2​ Esta separación de continentes ejerció de barrera biológica entre Europa y Asia en varias épocas del pasado, causando el aislamiento de poblaciones enteras de animales. Un caso muy ilustrativo es el de los dinosaurios del grupo Ceratopsia, los cuales, debido al Estrecho de Turgai, quedaron atrapados en Asia y América del Norte, que por aquel entonces se encontraban unidas.3​ La existencia del estrecho también restringió el acceso tanto a los peces de agua dulce como a diversos anfibios.

El estrecho de Turgai debe su nombre a la región de Turgai, en Kazajistán.

 

 

 

 

 

 

 

 

Ubicaciones paleogeográficas de las faunas de insectos del Eoceno temprano en (aproximadamente 50 Ma) ámbar báltico (B) de Europa y Fushun ámbar (F) de China (modificado después de Blakey, 2015).

El ojo del Sahara o Estructura de Richat

El ojo del Sahara o Estructura de Richat

La Estructura de Richat (21°7.6′N 11°24′O) es una estructura geológica singular ubicada en el desierto del Sahara en Mauritania. La estructura, que tiene un diámetro de casi 50 kilómetros, ha llamado la atención desde las primeras misiones espaciales porque forma un raro ojo de buey en la monótona extensión del desierto.

Hace décadas se consideró como el resultado del impacto de un meteorito debido a su forma circular concéntrica, pero después de varios estudios se ha demostrado que se trata de un domo anticlinal que ha sido erosionado a lo largo de millones de años, y nos muestra su núcleo. Ninguno de los estudios realizados ha identificado evidencias de impacto meteorítico (metamorfismo de impacto).1​ La estructura está constituida por rocas del Proterozoico en el centro a Ordovícico en el exterior, con carbonatos (calizas y dolomías) que contienen brechas silíceas del Cretácico originadas por disolución y colapso kárstico, e intruidas por diques anulares de basalto, kimberlita y rocas volcánicas alcalinas. La estructura y su núcleo de brechas se interpretan como la expresión superficial de un complejo magmático alcalino de edad cretácica que afectó a las rocas más antiguas, dando lugar a la karstificación y posterior relleno de origen hidrotermal.2

El ojo del Sahara fue visto por primera vez en el año 1965 por parte de un par de astronautas de la NASA. A día de hoy sigue siendo misterioso.

Las estructuras que tan solo son visibles desde el espacio siempre han suscitado bastante atracción al ser humano.

Qué es el ojo el Sahara

El caso del ojo del Sahara es un poco peculiar. Si bien los círculos de Hadas y los puquios parecían tener algún tipo de funcionalidad, para plantas o humanos respectivamente, el ojo del Sahara o Estructura de Richat no parece tenerla. Se trata de un curioso accidente geográfico de unos 50 kilómetros de diámetro en pleno desierto, cerca de la ciudad de Ouadane (al noroeste de Mauritania).

La estructura es concéntrica, como si de una cebolla cortada se tratase. Su descubrimiento fue pura casualidad, pues lo realizaron los astronautas de la NASA James McDivit y Edward White el pasado año 1965 cuando se llevaba a cabo la misión espacial Gemini 4. Cuando dicha misión sobrevoló Mauritania, vislumbraron el accidente geográfico, el cual no es visible desde el llano, pero sí desde varios kilómetros de altura.

Hipótesis sobre el origen del ojo del Sahara

El origen del ojo del Sahara, a día de hoy, sigue siendo desconocido. Algunas hipótesis apuntantaban a que el origen de esta formación geográfica fue un antiguo meteorito hace millones de años. Sin embargo, estudios posteriores no han logrado encontrar evidencias al respecto. En la actualidad, la hipótesis mayoritaria afirma que es una estructura simétrica de un domo anticlinal, que se ha ido creando por la erosión a lo largo de millones de años.

La zona central del ojo del Sahara contiene diversos tipos de rocas, como riolíticas volcánicas, ígneas, carbonatitas y kimberlitas de hace unos 2.500 millones de años.

Suena llamativo, ¿verdad? Pues no debería serlo, pues este tipo de formaciones en forma de “cebolla” como el ojo el Sahara son bastante comunes. De hecho, en España podemos encontrar una, concretamente en Huesca, entre las localidades de Saanta y Estopiñan del Castillo. Lo que destaca de la Estructura de Richat es que se encuentra justo en medio del desierto sin nada alrededor, algo que la hace más llamativa si cabe, asociando el hecho de que tiene diferentes capas de rocas con una erosión diferente, dándole un color más llamativo a toda la estructura.

El “ojo del Sáhara” es utilizado por los astronautas como referencia en sus singladuras sobre el continente africano.

Sorprendente, no sólo porque se trata de una de las ubicaciones más inhóspitas del planeta sino porque desde dentro ni siquiera es posible detectar la estructura circundante, tan espectacular como desde el espacio.

Para ampliar datos visitar:

https://sierggaby.wordpress.com/2014/07/

Una Web rigurosa y didáctica.

Un dato curioso es que algunas personas se sorprenden por el parecido de esta estructura con la representación que tenemos de la Atlántida de Platón. Según Platón, la isla era circular, dividida en círculos concéntricos de tierra y agua.

Mar de Sundance

Mar de Sundance

El mar de Sundance era un mar epicontinental que existió en Norteamérica durante la segunda mitad del periodo Jurásico de la era Mesozoica.1​ Era un brazo de lo que hoy es el océano Ártico, y se extendía desde el actual oeste de Canadá hasta el centro de la zona occidental de Estados Unidos. El mar retrocedió cuando comenzaron a elevarse las montañas del oeste.

Estratigrafía

El mar de Sundance no se formó en una sola vez; la evidencia geológica sugiere que este mar fue producto de una serie de cinco transgresiones marinas —separadas por discordancias erosivas— que fueron avanzando y retrocediendo desde mediados del Jurásico.1​ Los sedimentos terrestres de la formación Morrison —procedentes de la erosión de las tierras emergentes al oeste— se depositaron sobre los sedimentos marinos de la formación Sundance cuando el mar retrocedió por última vez a finales del Jurásico.23

Las rocas sedimentarias que se formaron dentro del mar de Sundance y en sus alrededores suelen ser ricas en fósiles.

Fauna

El mar de Sundance era rico en numerosos tipos de animales. Los Gryphaea eran muy comunes y también se han encontrado dientes de tiburón. Además de peces, en este mar había bancos de belemnites y de amonites. El fondo marino estaba cuajado de crinoideos y bivalvos. El Ophthalmosaurus, un ictiosaurio de gran tamaño, surcaba las aguas utilizando sus enormes mandíbulas para pescar «calamares» belemnites. El Pantosaurus, un plesiosaurio criptoclídido del tamaño de un otario, perseguía peces fáciles de pescar. El mayor reptil marino del mar de Sundance era el Megalneusaurus, un gran pliosaurio similar al Liopleurodon. Se han encontrado fósiles de este reptil en Alaska y Wyoming, que estaban cubiertos por el mar de Sundance mientras dicho mar existió.

Durante los periodos de retroceso, la costa fue frecuentada por dinosaurios y otros animales terrestres del Jurásico, como muestra el conjunto de huellas de dinosaurio de Red Gulch, cerca de Shell (Wyoming).

Reconstrucción paleogeográfica de Norteamérica hace unos 170 Ma, durante el Jurásico MedioTardío, en la que puede observarse el inicio de la apertura del océano Atlántico y el desarrollo del brazo de mar conocido como mar de Sundance, un mar interior localizado sobre los actuales territorios del oeste del continente. Autor y copyright: Ron Blakey, Colorado Plateau Geosystems; modificado por Geofrik.

Elevación del territorio en la zona oeste de los EEUU hace unos 150 Ma como resultado de la compresión de la placa Norteamericana con la placa Pacífica al expandirse el creciente océano Atlántico. Debido a esto, el mar de Sundance se va retirando poco a poco hacia el norte. Autor y copyright: Ron Blakey, Colorado Plateau Geosystems; modificado por Geofrik.

Océano Tetis

Océano Tetis

Mapa que muestra la ubicación de Tetis, entre Laurasia y Gondwana.

El océano Tetis o mar de Tetis (de la titánide griega Tetis o Τηθύς, Tēthýs) era un océano de la era Mesozoica que existió entre los continentes de Gondwana y Laurasia, previamente a la aparición del océano Índico.

Historia

En 1893, utilizando registros fósiles hallados de los Alpes, África y el Himalaya, el geólogo Eduard Suess propuso la existencia de un mar interior entre los primitivos continentes de Laurasia y Gondwana. Los fósiles, hallados en zonas muy montañosas, eran de criaturas marinas, por lo que era necesaria la existencia de una gran masa de agua que el científico bautizó como mar de Tetis, aludiendo a la diosa griega del mar, Tetis.

Más tarde, la teoría de la tectónica de placas refutó gran parte de las proposiciones de Suess. No obstante, determinó la existencia de una gran masa de agua, en época más temprana que la que calculó el científico, pero ocupando la misma zona. Esta extensión fue bautizada como océano Tetis en la moderna teoría de la tectónica de placas en honor a Suess, cuyos conceptos eran aproximados pero visionarios.

Teoría moderna

Distribución de los continentes hace 280 millones de años durante el Pérmico. La placa de Cimmeria comienza a desplazarse hacia el norte reemplazando el océano Paleo-Tetis por el océano Tetis.

Hace aproximadamente 250 millones de años, a finales del Pérmico, un nuevo océano comenzó a formarse en el extremo sur de otro océano anterior denominado Paleo-Tetis. Una falla se formó a lo largo del norte de la placa de Cimmeria, al sur de Pangea. A lo largo de los 60 millones de años, esa placa se fue desplazando hacia el norte, empujando el suelo del océano Paleo-Tetis debajo de la superficie de extremo este de Pangea (Laurasia). El resultado fue la formación del océano Tetis, directamente sobre el lugar que ocupaba su antecesor, el océano Paleo-Tetis.

Durante el Jurásico, hace 150 millones de años, Cimmeria, finalmente colisionó con Laurasia. Como resultado, el suelo oceánico se combó bajo esta segunda placa (proceso de subducción) formando la fosa de Tetis. Al tiempo los niveles de agua subieron, cubriendo grandes partes de Europa con mares poco profundos. En aquella época también se produjo la división de las dos masas de tierra que formaban Pangea, Laurasia y Gondwana, formándose el océano Atlántico entre ambas.

Hace unos 100 millones de años, Gondwana comenzó a romperse, empujando África e India hacia el norte, a través de Tetis. Como resultado, el océano se empequeñece, por lo que su denominación para este período es mar de Tetis. Éste existió hasta hace 15 millones de años.

Actualmente, India, Indonesia y el océano Índico cubren la mayor parte de la superficie que ocupó este mar y Turquía, Irak y el Tíbet se asientan en Cimmeria. El mar Negro, el Caspio y el Aral son vestigios del mismo. La mayor parte del fondo del océano Tetis desapareció bajo Cimmeria y Laurasia.

Terminología y subdivisiones

Como cualquier otra ciencia, la geología vive una continua evolución y los términos empleados en la descripción de algunas formaciones geológicas antiguas han fluctuado a medida que se han ido estableciendo teorías más precisas. Muchas fuentes en Internet, por ejemplo, usan la expresión «océano Tetis» para referirse al mar de Tetis, y viceversa. Incluso es posible encontrar el incipiente océano Atlántico del Período Jurásico referido erróneamente como mar de Tetis.

Paleogeografía de la región mediterránea durante el Oligoceno. Paratetis se va cerrando (en el sur de Europa) y es sustituido por el mar Mediterráneo (al norte de África).

Océano Tetis Occidental

El límite occidental del océano Tetis es llamado el mar de Tetis, océano Tetis Occidental u océano Tetis Alpino, siendo vestigios de éste los mares Caspio, Aral y Negro. Éste no era un océano abierto, estando cubierto por multitud de pequeñas placas tectónicas, arcos de islas propios del Cretáceo y microcontinentes.

Océano Tetis Oriental

La parte este de Tetis es referida como océano Tetis Oriental.

El mar de Tetis en otros períodos

A medida que la teoría de la deriva continental ha ido siendo ampliada y mejorada, se ha extendido el nombre de Tetis a otros océanos que le precedieron. El Paleo-Tetis, existió desde el Silúrico, hace 440 millones de años, hasta el Jurásico. A este le precedió el océano Proto-Tetis, formado hace 600 millones de años.

Paleontología

El océano Tetis es objeto de estudio de la paleontología ya que permite a esta ciencia conocer como eran los hábitats marinos y marismeños hace millones de años a través del estudio de fósiles hallados en zonas interiores.

Los geólogos han encontrado los fósiles de las criaturas de este océano en las rocas del Himalaya. Por lo tanto, sabemos que estas rocas estaban sumergidas antes de que el continente indio las empujara hacia el interior de Asia. Podemos ver pruebas geológicas similares en la Orogenia Alpina de Europa, donde el movimiento de la placa africana levantó los Alpes.

¿Se imaginaron alguna vez que en el lugar mas seco del mundo había una mar?

Hace aproximadamente 250 millones de años, a finales del Pérmico, un nuevo océano comenzó a formarse en el extremo sur de otro océano anterior denominado Paleo-Tetis. Una falla se formó a lo largo del norte de la placa de Cimmeria, al sur de Pangea. A lo largo de los 60 millones de años, esa placa se fue desplazando hacia el norte, empujando el suelo del océano Paleo-Tetis debajo de la superficie de extremo este de Pangea (Laurasia). El resultado fue la formación del océano Tetis, directamente sobre el lugar que ocupaba su antecesor, el océano Paleo-Tetis.

Durante el Jurásico, hace 150 millones de años, Cimmeria, finalmente colisionó con Laurasia. Como resultado, el suelo del océano se combó bajo esta segunda placa la fosa de Tetis. Al tiempo los niveles de agua subieron, cubriendo grandes partes de Europa con mares poco profundos. En aquella época también se produjo la división de las dos masas de tierra que formaban Pangea, Laurasia y Gondwana, formándose el océano Atlántico entre ambas.

Hace unos 100 millones de años, Gondwana comenzó a romperse, empujando África e India hacia el norte, a través de Tetis. Como resultado, el océano se empequeñece, por lo que su denominación para este período es mar de Tetis. Éste existió hasta hace 15 millones de años.

Actualmente, India, Indonesia y el océano Índico cubren la mayor parte de la superficie que ocupó este mar y Turquía, Irak y el Tíbet se asientan en Cimmeria. El mar Negro, el Caspio y el Aral son vestigios del mismo. La mayor parte del fondo del océano Tetis desapareció bajo Cimmeria y Laurasia.

Los primeros hallazgos de esqueletos de ballena en Wadi al-Hitan, conocido como ‘el Valle de las Ballenas’, en Egipto, se remontan a 1902. Los cetáceos descansan sobre un mar de arena que fue un antiguo océano llamado Tetis, hace 50 millones de años, y que en la actualidad se ha evaporado por completo.

En una de las regiones más secas del mundo, los restos de las ballenas comenzaron a aflorar por la erosión del viento entre las del desierto del Sahara en Egipto. Conocido como ‘Wadi al-Hitan’ o ‘Valle de las Ballenas’, los restos fosilizados permiten conocer como era esta región  cuando estaba cubierta por un vasto océano hace unos 50 millones de años.

El área contiene huesos fosilizados de un antepasado de las ballenas modernas que fueron descubiertos por paleontólogos por primera vez en 1902. En la actualidad se considera este lugar como un museo al aire libre.

Hace unos 50 millones de años, la zona estaba cubierta por el así llamado océano de Tetis, y ocupaba el espacio entre África y Asia antes de que la India se uniera al continente, generando el Himalaya.

Cuando el Mediterráneo se secó

El Mediterráneo, ese mar que baña nuestras costas levantinas, desde Cataluña hasta Andalucía, es uno de los restos que actualmente quedan del Océano Tetis, aquel océano interior que tenía Pangea. Con sus 2’5 millones de kilómetros cuadrados de superficie es el tercer mar más grandes del planeta (sin contar océanos), con una profundidad media de 1430 m y una profundidad máxima de 5.267 m (Fosa Calypso, en Grecia). Con estos datos es difícil pensar que un mar así pudiera secarse alguna vez, pero así ocurrió en el pasado geológico reciente, y el Calentamiento Global no tuvo nada que ver con ello.

Ilustración geográfica de cómo pudo ser la cuenca del Mediterráneo durante la crisis de salinidad del Messiniense (fuente: Ledesma Rubio, 2005)

La Crisis de Salinidad del Messiniense, como se llama a este suceso tan llamativo, ocurrió hace unos 5-6 Ma, en el Mioceno. Por aquel entonces los continentes aún no tenían las posiciones que ocupan actualmente, ni tampoco eran exactamente igual, aunque la geografía ya se iba pareciendo a la actual. El Istmo de Panamá aún no había emergido en el Caribe, por lo que Norteamérica y Sudamérica aún estaban separadas, mientras que en la región del Mediterráneo la comunicación con el Atlántico era bien diferente.

Durante el Cretácico, entre hace 145 y 65 millones de años, el nivel del mar estuvo por lo general varios cientos de metros por encima del actual, debido a la ausencia de hielos continentales y , sobre todo, a una menor profundidad media de las cuencas oceánicas. Mares extensos de aguas someras inundaban muchas de las regiones que hoy están emergidas. El amplio y abierto Mar de Tethys (precursor del Mediterráneo) anegaba vastas extensiones de Europa y del norte de África. Europa era un archipiélago de islas, en cuyos mares poco profundos se formaron típicos depósitos de rocas calizas y coralinas.

Durante el Terciario, en los últimos 60 millones de años, el Mar de Tethys se fue estrechando por el este hasta quedar separado del Océano Indico. Así se formó una gran cuenca marina casi separada del océano abierto. Abarcaba en una misma extensión al Mediterráneo, al Mar Negro y al Mar Caspio. Luego, el movimiento orogénico alpino aisló al Negro y al Caspio, que quedaron convertidos en mares interiores.

El Mediterráneo siguió conectado por occidente con el Océano Atlántico. Pero el intercambio de aguas se realizaba, no por el estrecho de Gibraltar, sino por zonas que hoy están emergidas: el corredor bético en el norte (Andalucía), y el corredor del Rif en el sur (Marruecos).

https://copepodo.wordpress.com/2008/02/08/sin-tetis-no-hay-paraiso/

Panthalassa

Panthalassa o Paleopacífico

El océano rodeando Pangea es Panthalassa.

Panthalassa (del griego para «todos los mares») fue el enorme océano global que rodeaba al supercontinente Pangea durante el final del periodo Paleozoico y el principio de la era Mesozoica. Pangea fue el supercontinente del que se desprendieron luego los continentes actuales, en el contexto de la teoría de la deriva continental, del geofísico y astrónomo Alfred Wegener.

La ruptura de Pangea formó las cuencas del océano Atlántico y del océano Ártico y provocó el cierre de la cuenca de Tetis, creándose la cuenca del océano Índico. Este término se deriva del griego cuyo significado es “todos los mares”, nombre que se ha convenido en dar al enorme océano que rodeó Pangea al final del Paleozoico y principios del Mesozoico hace aproximadamente de 300 millones de años, cuando se formó Pangea, a 200 millones de años, cuando el supercontinente comenzó a separase en otros menores con la consiguiente formación de nuevos mares. Cabe decir que Pangea no fue el único supercontinente, sino el último hasta la fecha. Los anteriores fueron Rodinia, fragmentado hace 750 millones de años, y Pannotia, fragmentado hace 540 millones de años. Pannotia tenía forma de “V”, en el centro de la cual y a su alrededor quedó Panthalassa.

Durante los periodos arriba mencionados ocurrieron acontecimientos relevantes, como la denominada «explosión» de la vida marina del Cámbrico con su correspondiente extinción masiva, proliferación de invertebrados durante el Ordovícico, aparición de las primeras plantas terrestres en el Silúrico y de reptiles e insectos durante el carbonífero; el Paleozoico termina en el periodo Pérmico con la formación de Pangea y la extinción masiva del 95% de las especies existentes.

Antes de esto transcurrió el supereón Precámbrico. A pesar de su larga duración (desde hace 4.600 hasta 540 millones de años) no se tienen apenas evidencias fósiles de vida, probablemente porque la mayoría de las formas tuvieron cuerpos blandos que no podían fosilizar o porque quedaran atrapadas en rocas primigenias que posteriormente sufrieron erosión o metamorfismo y los posibles restos quedaron destruidos. En cualquier caso, la Panthalassa del Precámbrico fue el caldo primigenio donde se originó la vida. Los estudios científicos más aceptados sostienen la formación de vida en un tiempo en que la atmósfera de nuestro planeta era reductora (pobre en oxígeno) y cálida y la composición de los mares muy diferente de la actual (véanse los estudios de Oparin y Haldane). Otros, sin embargo, proponen que era necesaria la congelación y el impacto de meteoros (Stanley Miller). En resumen, aparte de algunos hechos probados (creación de aminoácidos en condiciones prebióticas, experimento de Urey-Miller en 1953), no existe un único modelo y no se tiene muy claro cómo apareció la vida en la Tierra, pero se presume que el océano, fuera cual fuera su composición, desempeñó un importante papel; no en vano las más antiguas muestras fósiles son de organismos marinos.

https://www.geolsoc.org.uk/Geoscientist/Archive/March-2010/Panthalassa-ocean-of-ignorance

Los orígenes de los planteamientos de la Teoría de la Deriva Continental provienen de la forma como todos los continentes parecen encajar entre sí, especialmente aquellos separados por el Océano Atlántico. Por otro lado, también existen diversas similitudes entre las faunas fósiles de distintas regiones del mundo, así como en sus formaciones geológicas. Si bien hoy en día todos los océanos poseen puntos de encuentro, es muy posible que en el pasado todos hayan sido parte de un ente unificado.

Hay hipótesis que han llevado incluso más lejos la Teoría de la Deriva Continental de Wegener y afirman que antes de la Pangea existió un supercontinente aún más compacto denominado Rodinia. Asimismo, también han nombrado un antecesor al gran océano Pantalasa, dándole el nombre de Mirovia. Este habría pasado buena parte de su existencia congelado, incluso hasta los dos kilómetros de profundidad, debido a lo que se conoce como el Periodo Criogénico, donde el planeta sufrió un período de glaciación.

A partir de la separación de la Pangea, el gran océano se dividió inicialmente en dos: El Pacífico, al oeste y al norte, y el Tetis, al sur y al este. En ese entonces surgieron dos continentes: Laurasia, al norte, y Gondwana, al sur. Pasarían millones de años para llegar a la variada formación continental y oceánica actual.

En un principio Wegener no supo explicar por qué ocurrían estos movimientos, por ello años más tarde desarrollaría la célebre Teoría de la Tectónica de Placas. Afirmaría entonces que la tierra estaba conformada por diversas capas, algunas de la cuales se fracturaban en grandes bloques, denominados placas tectónicas. Estas serían removidas constantemente por fuerzas provenientes de los estratos más profundos de la tierra, por lo que las cortezas oceánicas y continentales sufrirían transformaciones geográficas.

Hoy día la mayor parte de lo que fue la cuenca y la corteza del gran océano Pantalasa ha sido arrastrada bajo la placa tectónica de América del Norte y la placa Euroasiática.

Estudios basados en historiales de tomografías sísmicas afirman además que las placas tectónicas en bordes convergentes, denominadas también “subducidas”, que se visualizan en diversos mantos submarinos indican que al menos varios océanos o mares diferentes se pueden definir como consecuencia del océano Pantalasa.

Restos de la placa oceánica de Pantalasa puede ser encontrados en las placas de Juan de Fuca, Gorda, Cocos y Nazca, las cuales en el pasado formaron parte de una placa mayor llamada Farallón.

Panthalassa

Cuando Panthalassa rodeaba Pangea, Laurasia estaba ubicada en el hemisferio norte y Gondwana en el sur.

Esquema de las masas de tierra actuales agregadas para la orientación.

Panthalassa, también conocido como Océano Panthalassic o Océano Panthalassan (del griego πᾶν «todos» y θάλασσα «mar»), [1] fue el superoceán que rodeaba al supercontinente Pangea. Durante la transición paleozoicamesozoica c. 250 Ma ocupaba casi el 70% de la superficie terrestre. Su fondo oceánico ha desaparecido por completo debido a la subducción continua a lo largo de los márgenes continentales en su circunferencia.[2] A Panthalassa también se le conoce como Paleo-Pacífico («viejo Pacífico») o Proto-Pacífico porque el Océano Pacífico se desarrolló desde su centro en el Mesozoico hasta el presente.

El supercontinente Rodinia comenzó a separarse 870–845 Ma, probablemente como consecuencia de un superplume causado por avalanchas de losas del manto a lo largo de los márgenes del supercontinente. En un segundo episodio c. 750 Ma, la mitad occidental de Rodinia comenzó a separarse: el Kalahari occidental y el sur de China se separaron de los márgenes occidentales de Laurentia; y por 720 Ma Australia y la Antártida Oriental también se habían separado.[3] En el Jurásico Tardío, la Placa del Pacífico se abrió originando desde una unión triple entre las placas Panthalassic Farallon, Phoenix e Izanagi. Panthalassa se puede reconstruir en base a líneas magnéticas y zonas de fractura preservadas en el Pacífico occidental.[4]

En Laurentia occidental (América del Norte), un episodio tectónico que precedió a esta ruptura produjo divisiones fallidas que albergaban grandes cuencas depositarias en Laurentia Occidental. El océano global de Mirovia, un océano que rodeaba Rodinia, comenzó a reducirse a medida que el océano panafricano y Panthalassa se expandían.

Hace entre 650 y 550 millones de años, comenzó a formarse otro supercontinente: Pannotia, que tenía la forma de una «V». Dentro de la «V» estaba Panthalassa, fuera de la «V» estaban el Océano Panafricano y los remanentes del Océano Mirovia.

Reconstrucción de la cuenca del océano

La mayoría de las placas oceánicas que formaron el fondo oceánico de Panthalassa han sido subducidas y las reconstrucciones tectónicas de placas tradicionales basadas en anomalías magnéticas, por lo tanto, solo pueden usarse para restos del Cretácico y posteriores. Los antiguos márgenes del océano, sin embargo, contienen terranes alóctonos con arcos volcánicos intra-pantlásicos triásicos-jurásicos preservados, que incluyen Kolyma-Omolon (noreste de Asia), Anadyr-Koryak (Asia oriental), Oku-Niikappu (Japón) y Wrangellia y Stikinia (oeste de América del Norte). Además, la tomografía sísmica se está utilizando para identificar losas subducidas en el manto, de donde se puede derivar la ubicación de las antiguas zonas de subducción del Pantlásico. Una serie de tales zonas de subducción, llamadas Telkhinia, definen dos océanos separados o sistemas de placas oceánicas: los océanos Pontus y Thalassa.[5] Océanos marginales nombrados o placas oceánicas incluyen (en el sentido de las agujas del reloj) Mongol-Ojotsk (ahora una sutura entre Mongolia y el Mar de Ojotsk ), Oimyakon (entre el craton asiático y Kolyma-Omolon), Slide Mountain Ocean (Columbia Británica), [6] y Mezcalera (oeste de México).

Margen oriental

El margen occidental (coordenadas modernas) de Laurentia se originó durante la desintegración neoproterozoica de Rodinia. La Cordillera de América del Norte es un orógeno de acreción que creció mediante la adición progresiva de terranes alóctonas a lo largo de este margen del Paleozoico Tardío. El volcanismo devónico de arco posterior revela cómo este margen pantlásico oriental se convirtió en el margen activo que todavía se encuentra en el medio paleozoico. La mayoría de los fragmentos continentales, arcos volcánicos y cuencas oceánicas agregadas a Laurentia de esta manera contenían faunas de afinidad Tethyan o asiática. Los terranes similares agregados al norte de Laurentia, en contraste, tienen afinidades con Baltica, Siberia y el norte de Caledonia. Estos últimos terrenos probablemente se acrecentaron a lo largo del margen oriental de Panthalassa por un sistema de subducción de estilo escocés caribeño.[7]

Margen occidental

La evolución del límite Panthalassa-Tethys es poco conocida porque se conserva poca corteza oceánica; tanto el fondo Izanagi como el conjugado del Océano Pacífico están subducidos y la cordillera oceánica que los separaba probablemente se subduce c. 60–55 Ma. Hoy en día, la región está dominada por la colisión de la placa australiana con una compleja red de límites de placas en el sudeste asiático, incluido el bloque Sundaland. La propagación a lo largo de la cresta del Pacífico y Phoenix finalizó a 83 Ma en el Osbourn Trough en la Zanja de TongaKermadec.[4]

Durante el Permian, los atolones se desarrollaron cerca del ecuador en los montes submarinos del medio Panthalassic. A medida que Panthalassa se sometió a una subducción a lo largo de su margen occidental durante el Jurásico Triásico y el Jurásico Temprano, estos montes submarinos y atolones paleolíticos se agregaron como bloques y fragmentos de piedra caliza alóctona a lo largo del margen asiático. [8] Uno de estos complejos de atolón migratorio ahora forma un cuerpo de piedra caliza de dos kilómetros de largo (1.2 mi) y de 100 a 150 metros de ancho (330–490 pies) en el centro de Kyushu , suroeste de Japón.[9]

Fusuline foraminifera, un orden ahora extinto de organismos unicelulares, desarrolló gigantismo —el género Eopolydiexodina, por ejemplo, alcanzó un tamaño de hasta 16 cm (6,3 pulgadas )— y sofisticación estructural, incluidas las relaciones de simbiontes con algas fotosintetizantes, durante el período Carbonífero, y Permian. El evento de extinción Pérmico-Triásico c. 260 Ma, sin embargo, puso fin a este desarrollo con solo los taxones enanos que persisten en todo el Pérmico hasta la extinción final por fusulina c. 252 Ma. Las fusulinas permianas también desarrollaron un notable provincialismo por el cual las fusulinas se pueden agrupar en seis dominios.[10] Debido al gran tamaño de Panthalassa, cien millones de años pudieron separar la acumulación de diferentes grupos de fusulines. Suponiendo una tasa de acreción mínima de 3 centímetros por año (1.2 pulgadas / año), las cadenas de montañas submarinas en las que evolucionaron estos grupos estarían separadas por al menos 3.000 km (1.900 mi), aparentemente estos grupos evolucionaron en entornos completamente diferentes.[11] Una caída significativa en el nivel del mar al final del Pérmico condujo al fin de la extinción de Capitanian. La causa de esta extinción está en disputa, pero un candidato probable es un episodio de enfriamiento global que transformó una gran cantidad de agua de mar en hielo continental.[12]

Los montes submarinos acrecentados en el este de Australia como parte del orógeno de Nueva Inglaterra revelan la historia de los puntos calientes de Panthalassa.[13] Desde el Devónico Tardío hasta el Carbonífero, Gondwana y Panthalassa convergieron a lo largo del margen este de Australia a lo largo de un sistema de subducción por inmersión en el oeste que produjo (de oeste a este) un arco magmático, una cuenca del antebrazo y una cuña de acreción. La subducción cesó a lo largo de este margen en el Carbonífero Tardío y saltó hacia el este. Desde el Carbonífero Tardío hasta el Pérmico Temprano, el orógeno de Nueva Inglaterra estuvo dominado por un entorno extensional relacionado con una transición de subducción a deslizamiento. La subducción se reinició en el Pérmico y las rocas graníticas del batolito de Nueva Inglaterra se produjeron mediante un arco magmático, lo que indica la presencia de un margen de placa activa a lo largo de la mayor parte del orógeno. Los restos de Permian a Cretáceo de este margen convergente, conservados como fragmentos en Zealandia (Nueva Zelanda, Nueva Caledonia y el Aumento del Señor Howe), fueron saqueados de Australia durante la separación del Cretácico Tardío al Terciario Temprano del este de Gondwana y la apertura del Mar de tasman.[14] La placa de unión cretácica, ubicada al norte de Australia, separaba el Tethys oriental de Panthalassa.[15]

Paleo-oceanografía

Panthalassa era un océano del tamaño de un hemisferio, mucho más grande que el Pacífico moderno. Podría esperarse que el gran tamaño resulte en patrones de circulación de corrientes oceánicas relativamente simples, como un solo giro en cada hemisferio, y un océano mayormente estancado y estratificado. Sin embargo, los estudios de modelación sugieren que hubo un gradiente de temperatura de la superficie del mar (SST) este-oeste en el que el agua más fría se sacó a la superficie al aflorar en el este mientras que el agua más cálida se extendió hacia el oeste hasta el océano Tethys. Los giros subtropicales dominaron el patrón de circulación. Las dos bandas hemisféricas estaban separadas por la ondulante zona de convergencia intertropical (ZCIT).[dieciséis]

En el norte de Panthalassa había vientos del oeste de latitud media al norte de 60 ° N con vientos del este entre 60 ° N y el ecuador. La circulación atmosférica al norte de 30 ° N está asociada con la Alta del Norte de Panthalassa que creó la convergencia de Ekman entre 15 ° N y 50 ° N y la divergencia de Ekman entre 5 ° N y 10 ° N. Un patrón que resultó en el transporte Sverdrup hacia el norte en regiones de divergencia y hacia el sur en regiones de convergencia. Las corrientes fronterizas occidentales dieron lugar a un giro del Norte de Panthalassa subtropical anticiclónico en latitudes medias y una circulación anticiclónica meridional centrada en 20 ° N.[dieciséis]

En el norte tropical de Panthalassa, los vientos alisios crearon flujos hacia el oeste, mientras que los flujos del ecuador fueron creados por vientos del oeste en latitudes más altas. En consecuencia, los vientos alisios alejaron el agua de Gondwana hacia Laurasia en la corriente ecuatorial del norte de Panthalassa. Cuando se alcanzaran los márgenes occidentales de Panthalassa, las intensas corrientes de los límites occidentales formarían la corriente oriental de Laurasia. En las latitudes medias, la corriente del norte de Panthalassa traería el agua de regreso al este, donde una débil corriente del noroeste de Gondwana finalmente cerraría el giro. La acumulación de agua a lo largo del margen occidental, junto con el efecto Coriolis, habría creado una Corriente Contador Ecuatorial de Panthalassa.[dieciséis]

En el sur de Panthalassa, las cuatro corrientes del giro subtropical, el sur de Panthalassa, giraron en sentido contrario a las agujas del reloj. La corriente meridional de Panthalassa ecuatorial fluyó hacia el oeste entre el ecuador y 10 ° S hacia la occidental, intensa Corriente de Panthalasssa del Sur. La Corriente Polar del Sur luego completa el giro como la Corriente Suroeste de Gondwana. Cerca de los polos, los vientos del este crearon un giro subpolar que giraba en sentido horario.[dieciséis]

Mapa del Océano Panthalassa hace unos 200 millones de años. Los óvalos blancos muestran las ubicaciones reconstruidas de arcos volcánicos conocidos de rocas continentales.

Otra denominación admitida es la de Océano Mundial

Océano mundial u océano global (de las expresiones inglesas world ocean y global ocean) es el sistema interconectado de masas de agua oceánicas o marinas de la Tierra. Comprende la mayor parte de la hidrosfera. La expresión «océano planetario» se utiliza más habitualmente en planetología para denominar a la masa oceánica de cualquier planeta oceánico.

La unidad y continuidad del océano mundial, con un intercambio relativamente libre entre sus partes, es de fundamental importancia para la oceanografía.1​ Está dividido en varias zonas oceánicas principales que están delimitadas por los continentes y que tienen diferentes características oceanográficas. Estas divisiones son: el océano Atlántico, el océano Ártico (a veces considerado como un mar del Atlántico), el océano Índico, el océano Pacífico y el océano Antártico o Austral (a veces, considerado sólo la parte sur de los océanos Atlántico, Índico y Pacífico). A su vez, las aguas oceánicas están intercaladas por muchos mares más pequeños y otros cuerpos de agua.

El océano mundial ha de haber tenido una u otra forma de existencia en la Tierra desde los primeros eones (origen del agua en la Tierra),2​ y fue esencial para el origen y el desarrollo de la vida. Su forma no ha sido constante, ya que la deriva continental la ha ido cambiando continuamente (en la escala de tiempo geológico –tectónica de placas-). Para el periodo (finales del Paleozoico y comienzos del Mesozoico) en que la mayor parte de las tierras emergidas formaban un único continente, que los paleogeólogos denominan Pangea («toda la tierra»), se denomina Panthalassa («todo el mar») a ese océano único. En distintas ocasiones de la historia geológica se han formado supercontinentes y superocéanos.

La percepción de su existencia se remonta a la antigüedad clásica, cuando se lo divinizaba (ΏκεανόςOkeanós-). La acuñación del concepto contemporáneo de «océano mundial» se debe al oceanógrafo ruso Yuly Shokalsky,3​ que utilizó la expresión en su obra Oceanografía (1917) para describir lo que es básicamente un océano continuo y único, que cubre la mayor parte de la Tierra y rodea todas las masas continentales.

En tanto que continuo, el océano mundial se puede visualizar como centrado en el océano Antártico. El Atlántico, Índico y Pacífico pueden ser vistos como grandes bahías o lóbulos extendiéndose hacia el norte desde el océano Antártico. Más al norte, el Atlántico se abre en el océano Ártico, que está conectado con el Pacífico por el estrecho de Bering.