Este Mundo, a veces insólito

Oopart

Lente de Layard

Al mismo tiempo, en Nimrud, la antigua capital de Asiria, el arqueólogo Austen Henry Layard efectuaba una serie de descubrimientos sobre los cuales nadie volvería a interesarse haslentelayta 1966. Por entonces, investigadores como Derek de Solla Price, profesor de Historia de la Ciencia de la Universidad de Yale (Estados Unidos), estudió uno de aquellos objetos que, por su aspecto, parecía una lente pulida de una pieza de cuarzo de gran calidad y sin imperfecciones internas. El estudioso incluso descubrió alrededor del cristal una serie de virutas de metal que le hicieron suponer que la lente estuvo acoplada a algún tipo de montura: “Todo apunta a que se trata de una lente de forma toroidal elaborada con esa forma a propósito. Y las lentes de este tipo sólo tienen un uso: corregir el astigmatismo”. El problema científico es que estas “gafas” –un OOPART en toda regla– tienen 1.500 años de antigüedad más que las primeras confeccionadas por la ciencia moderna.

También conocida con el nombre de «lente asiria», pues fue encontrada en el salón del trono del palacio de Nimrud, en la antigua Asiria. Encaja perfectamente en la cuenca de un ojo humano. Se puede ver en el Departamento de Antigüedades de Asia Occidental en el Museo Británico de Londres, catalogada con el número 12091. Está manufacturada en cristal de roca y su forma es plano-convexa.

Lentes cartaginesas

Conjunto de 16 lentes (2 de cristal de roca y 14 de vidrio) descubiertas por arqueólogos franceses (1.902) en el yacimiento de Cartago en Túnez. Todas son plano-convexas y se encontraron todas juntas en el interior de una caja. Están datadas en el siglo IV a.C.lentecar

Lentes troyanas

De Solla Price (Británico, investigador del mecanismo de Anticitera) continuó con sus investigaciones y halló otros muchos restos similares. Sólo en Cartago o Troya catalogó, respectivamente, 16 y 48 cristales pulidos con las mismas características y función. Al parecer, en diferentes pueblos del Mediterráneo y de Asia Central se fabricaron desde hace 3.000 años, con cierta asiduidad, este tipo de lentes que fueron pulidas utilizando un tipo de herramientas que hasta ahora nos resultan desconocidas.

Lentes vikingas de Visby (Suecia)

Las gafas esféricas, utilizadas principalmente para la fabricación de instrumentos ópticos de alta precisión, son generalmente consideradas un logro de la tecnología moderna, producto de la era de la computación. Pero éste es un punto de vista erróneo. En realidad, el primero de estos instrumentos se remonta al siglo XII.lentevis1

Tras varios años de minucioso análisis, los expertos de anteojos han confirmado que los objetos de cristal de roca del siglo 12, encontrados en el suelo de tumbas vikingas en Suecia, se hicieron casi a la perfección. Si estas lentes se utilizan para leer una página de texto, el efecto es el mismo que el obtenido con un vidrio de aumento moderno.

No fue hasta el siglo 17 que el matemático René Descartes realizara los cálculos teóricos acerca de las lentes esféricas, sin embargo, esta tecnología de precisión se utilizó exitosamente en la antigüedad. La pregunta es ¿quien desarrolló ésta tecnología?, ¿cómo se desarrollaron hace más de ocho siglos, estos sofisticados dispositivos ópticos?

Investigadores de la Universidad de California en Berkeley estudian desde hace ya varios años, éstos sensacionales lentes “vikingos”. En general, se cree que estos artlentevis3efactos inusuales fueron fabricados originalmente en Bizancio, donde fueron comprados o robados por los vikingos.

Lente de Visby, en el Museo Nacional de Antigüedades de Estocolmo.lentevis2

Varios tesoros del siglo XXI encontrados en la isla de Gotland (Suecia), contenían lentes biconvexos hechos de cristal de roca (cuarzo hialino). Algunos de ellos tenían una forma elíptica casi perfecta. La simetría de los cristales, así como su forma elíptica y biconvexa y su fino pulimento, dio lugar a una imagen muy buena lo que causó una gran sensación a los científicos modernos. La idea de producir en esa temprana fecha lentes de calidad, que podrían ser casi tan precisos como los de la óptica moderna, era algo inaudito.

 Los resultados de la investigación relativa a las lentes se publicaron en noviembre de 1998 por el Dr. Karl-Heinz Wilms, el Dr. Olaf Schmidt y el Dr. Bernd Lingelbach de la Universidad de Ciencias Aplicadas de Aalen. El difunto Dr. Wilms tuvo conocimiento de las lentes de cristal de roca en Gotland, una isla en el Mar Báltico, en 1990, cuando fue a una selección de exposiciones de un museo en Munich. Las lentes se hicieron ampliamente conocidas como las lentes de Visby, ciudad principal de Gotland. El equipo de los tres científicos llegó allí en 1997 para hacer un descubrimiento sorprendente sobre la tecnología de la Edad Vikinga. Después de una serie de pruebas se hizo evidente que la calidad de las lentes de cristal de roca del siglo XXI, hechas en un torno casi igualó al de las muestras modernas hechas con máquinas de control numérico.lentevis4lentevis5

 El uso de las lentes de Visby es una cuestión de cierta controversia. Algunos de ellos parecen joyas, pero no es probable que fueran simplemente adornos. Podrían haber servido como lentes de aumento, para iniciar los incendios o para quemar los cortes y heridas con el fin de prevenir la infección. Teniendo en cuenta la excelente calidad de las lentes, hasta era posible que los vikingos lo pudieran utilizar para construir telescopios.

No está claro donde fueron fabricadas. M. Stenberger cree que el cristal de roca fue traída desde Oriente Medio hasta el oeste o el sur-oeste de Rusia donde pudo ser comprado por los comerciantes de Gotland. Según otra versión, las lentes fueron traídas a Suecia desde Bizancio por un miembro de la Guardia varega (guardaespaldas personales vikingos de los emperadores bizantinos).

Parte de las lentes se exponen en el Museo Histórico en Visby, así como en el Museo Nacional de Suecia en Estocolmo o en otras colecciones. Algunas de las lentes se perdieron.

Los esqueletos de Guadalupe

Estos esqueletos son restos humanos encontrados en una isla de las Antillas, pero con la peculiaridad de que fueron hallados en un estrato con una datación geológica de al menos 28 millones de años, es decir de la época del Mioceno, mucho antes de que los seres humanos modernos aparecieran en la isla. Para muchos investigadores la datación no es correcta, pero el debate sigue abierto.

Uno de los esqueletos incrustado en la losa de piedraesqueleto

Una de las muestras extraídas de las costas de Guadalupe, cerca de la aldea de Moule, fue una losa de piedra de unas dos toneladas de peso que fu enviada al Museo Británico en 1812, donde fue expuesta al público, pero con la llegada de la teoría de Darwin, la losa quedó relegada al sótano. Una de las cosas a favor es que estos restos han sido estudiados de forma científica y pueden seguir observándose hoy en el Museo Británico. El problema es que estos esqueletos no encajan con la teoría de la evolución, pues es imposible encontrar seres humanos modernos hace 28 millones de años. Sólo el estudio geológico o arqueológico podrá demostrar si realmente el estrato donde se encontraron los esqueletos pudiera no ser del Mioceno, cosa que no se ha logrado hasta ahora.

Mapa de Oronteus Finoeus

El mapa de Oronte Fine es del año 1.531 y representa a la Antártida con una precisión increíble y también libre de gran parte del hielo. Pero es que además representa en ella ríos, cordilleras interiores y hasta el Polo Sur. Recordar que todo esto se descubrió el siglo pasado, en teoría, ya que es evidente que no era muy desconocida hace siglos.oronteus4

El Dr. Charles Hapgood [autor de Maps of the Ancient Sea Kings (Mapas de los Antiguos Reyes de los Mares), Hapgood (1966, 1979)], hizo un “sorprendente descubrimiento” mientras echaba un vistazo en la sala de mapas de la Biblioteca del Congreso. MOM entonces cita al Dr. Hapgood diciendo:oronteus1

Cuando mis ojos se posaron sobre el hemisferio sur de un mapa del mundo dibujado por Oronteus Finaeus en 1532, tuve instantáneamente la convicción de que había encontrado un mapa verdaderamente auténtico de la Antártica real.

Esta primera imagen es simplemente el mapa que fue dibujado por Oronteus Finaeus.

Desafortunadamente, esta convicción probablemente actuó como prejuicio de sus ideas acerca del mapa de Oronteus Finaeus lo que hizo imposible que lo evaluase de forma objetiva. Una vez que el Dr. Hapgood sabía que tenía un mapa auténtico de la Antártica, procedió a pasar por alto, como más tarde se explica, muchos problemas serios para que este mapa sea un preciso, aunque posiblemente auténtico, mapa de la Antártica.

En otras afirmaciones, ambos Mr. Hancock y el Dr. Hapgood consideran incorrectamente la topografía subglacial de la Antártica como la misma que la topografía libre de hielo de la Antártica. La topografía subglacial real difiere de una hipotética topografía libre de hielo debido a que los 293 778 800 kilómetros cúbicos de hielo o yacen sobre el lecho de roca o se apilan como afloramientos de hielo en islas de roca (Drewry 1982, hoja 4). El peso total de este hielo ha hundido a la Antártica cientos de metros. Si la capa de hielo de la Antártica se fundiese y eliminásemos este peso de la corteza, el rebote isostático elevaría la topografía subglacial unos 950 metros en el interior y 50 metros a lo largo de la costa. Además, al descongelar todo el hielo del mundo, del cual la Antártica posee un 90 por ciento del total, el nivel del mar se elevaría unos 80 metros (Drewry 1983, hoja 6).oronteus2

Los problemas de arriba y otros muestran claramente que el mapa de Oronteus Finaeus de 1532, así como el mapa de Buache de 1737 fallan estrepitosamente al mostrar una hipotética Antártica deshelada o incluso una especulativa parcialmente helada. La deducción obvia que podemos hacer desde los análisis de ambos mapas es que ninguno de los mapas muestran evidencia de tecnología de seres con tecnología de cartografiado avanzada involucrados en su fabricación. Así pues, no hay en absoluto pruebas de una civilización avanzada en nuestra remota prehistoria al menos en lo que concierne a los mapas de Oronteus Finaeus de 1532 y de Buache de 1737. Mr. Paul Lunde, en un artículo publicado en la revista de enero-febrero de 1980 de Aramco World Magazine, presenta una hipótesis más creíble. Lunde (1980) propone la hipótesis de que el origen del mapa de Oronteus Finaeus podría haber sido un pobre dibujo de la Antártica histórica, posiblemente Australia, hecho por algún marinero portugués desconocido algo antes de 1513. A pesar de los datos de origen, si es que hay alguno, el mapa de Oronteus Finaeus de 1532, falla claramente al retratar con precisión la Antártica ya sea parcial o totalmente deshelada.

A continuación lo convierte en un método de proyección moderna como se muestra a continuación.

Charles Hapgood y su equipo convirtió este mapa a partir de su método de proyección original en un método de proyección moderna. Ver los resultados a continuación.

Comparar las dos primeras imágenoronteus3es con un mapa moderno de la Antártida para ver lo cerca que estaban.

A pesar de algunas de las teorías sobre la forma en como un mapa podría existir, el Oronteus Finaeus Mapa sigue siendo un misterio.

El martillo de Texas o martillo de Londres.

The London Hammer

El conocido como martillo de Texas o de London se podría considerar como uno de los Ooparts más controvertidos que existen. Para sus defensores, la edad de este martillo se podría datar en millones de años, desafiando las creencias establecidas sobre la aparición en el planeta de las primeras civilizaciones humanas. Para sus detractores, el martillo no tiene más que un par de siglos de antigüedad y tan solo se trata de un engaño del personaje que lo custodia, Carl Baugh.

Conozcamos un poco mejor su historia:martillo1

En el año 1934 o 1936 (existen dudas sobre la fecha) una pareja, El Sr. y la Sra. Max Hahn, encontraron  mientras hacían excursionismo, una roca de la que sobresalía un palo de madera, en la ribera de un arroyo en las cercanías del pueblo de London (Texas). Ya el origen del hallazgo se encuentra envuelto en algunas dudas. En principio, no se sabe a ciencia cierta el lugar exacto del hallazgo y la roca madre, de haberla, de donde habría sido extraída la roca que contenía el martillo. La falta de marcas en la roca que envuelve al artefacto hace pensar a los expertos que ésta fue encontrada suelta, sin pertenecer o formar parte a una roca mayor ni estar estratificada. Con lo cual, a pesar de lo que afirman Baugh y sus colaboradores, no existen evidencias de ningún tipo ni se puede probar que la roca formase parte de ningún estrato, y por tanto, las estimaciones de su antigüedad  (Ordoviciano para Baugh. Silúrico para Walter Lang y Bartz), no tienen base alguna en la que asentarse.

Continuando con el estudio del trozo de roca que envuelve al martillo, se puede observar en ella la presencia de pequeños fósiles animales, una concha en incluso lo que parece una especie de proyectil. El estudio de estos restos fosilizados tampoco arroja mucha luz sobre la antigüedad del martillo. Los pequeños animales fosilizados son típicos de la zona y engloban un rango de datación que va desde unas pocas décadas hasta un periodo indeterminado de varios millones de años. Ya que la piedra tiene una composición calcárea, o para entendernos mejor, químicamente soluble, todo lo que ella contiene, fósiles y por supuesto el martillo, podría haber quedado atrapado en ella de forma accidental en periodos relativamente cortos.martillo2

Este tipo de composiciones se han encontrado en muchas ocasiones en otros lugares, generalmente asentamientos mineros, donde la roca fue removida y mezclada con barro arcilloso, con el paso del tiempo esa composición se vuelve a solidificar dando lugar a estratos que contienen elementos nuevos con otros antiguos. En esa peculiar argamasa, como también ha sucedido, se pueden encontrar objetos de todo tipo, restos usados en la explotación minera o simplemente utensilios de la vida cotidiana de los trabajadores.

Por deducción, si se encontrara una cuchara junto a pequeñas almejas fosilizadas de hace varios millones de años, ¿Se podría deducir que la cuchara tiene la misma antigüedad que las almejas? Lógicamente no, conociendo la composición de la roca y su posible origen. A modo de ejemplo se podrían comentar los innumerables proyectiles encontrados en algunos páramos de Inglaterra, integrados en rocas calcáreas similares a las de este martillo. Se podría hacer un estudio de esas rocas y buscar en ellas restos biológicos milenarios para decir que antiguas civilizaciones hacían allí prácticas de tiro, a no ser, claro está, porque se sabe a ciencia cierta que esos proyectiles son de la Gran guerra y que incluso en muchos se puede leer su origen y procedencia. Otro ejemplo, quizás más práctico es otro martillo que se encontró en 2004 en Stromberg, dónde se comprobó que un martillo minero abandonado por más de 200 años en terreno limolítico fue embebido por la roca.

Centrémonos ahora en el martillo en sí, y veamos lo que se puede encontrar en la red sobre su descripción:

[–]El artefacto apareció incrustado en el interior de una roca. La madera se encontraba petrificada y su cabeza de hierro fundida con la piedra que lo alojaba. Ante la escalofriante idea de que el martillo, para terminar en el interior de la roca, debía haberse construido antes de que esta se formase (unos millones de años atrás), los científicos decidieron olvidarla en el Museo Somerwell, de Texas. Posteriormente, análisis realizados sobre el martillo demostraron que el interior del mango estaba carbonizado y que la cabeza (perfectamente formada) había sido construida en hierro con un grado de pureza, solo alcanzable con tecnología moderna.

El mango del martillo muestra no haber estado exento en el proceso de “petrificación” que evidencian los árboles de los bosques texanos. El lento proceso de petrificación prehistórica ocurrida en dicha zona, según los geólogos, data de hace 140 millones de años.  La cabeza, según estudios del Instituto Metalúrgico de Columbia, está conformada prácticamente en un 97 de hierro puro, un 2 por ciento de cloro y umartillo3n 1 por ciento de azufre. Asombrosamente también se comprobó que el hierro había sufrido un proceso de purificación y endurecimiento, propios de una metalurgia del siglo XX.

La porción de piedra que rodeaba la cabeza del martillo también presentó anomalías, pareciendo haberse fundido con algún tipo de recubrimiento (vaina) del martillo. Como prueba física de está supuesto envoltorio se encontró una muesca regular. El análisis químico de esta “vaina” detectó también ciertas cantidades de potasio, silicio, cloro, calcio y azufre. Esta composición contradice a las hipótesis que postulaban que la cabeza del martillo pertenecía al fragmento de un meteorito, dado que los cuerpos de nuestro sistema solar no tienen tal naturaleza química.

El hecho de que la cabeza se haya encontrado fundida en la roca parece acusar que el proceso de incrustación se llevó a cabo bajo condiciones atmosféricas distintas a la actual (diferente presión atmosférica), probablemente según científicos, más concordantes a una época remota. [–]

Veamos ahora estos datos un poco más detalladamente:

Comenzando con el mango de madera, no existen evidencias de petrificación alguna en él, tan solo se pueden observar algunas pequeñas muestras de carbonización en el extremo. La madera empleada y la forma del martillo coinciden con los típicos martillos usados en minería en el siglo XIX en esa zona de Texas. La práctica ausencia de mineralización de la madera podría indicar que ésta es relativamente moderna.

La información sobre la composición de la cabeza es cierta. El martillo se estudió en los laboratorios Batelle en Columbus, Ohio, donde se constató que la cabeza del martillo  constaba de 96,6% de hierro, 2,6% de cloro, y 0,74% de azufre en peso. Baugh sugirió que este perfil sería imposible de duplicar con la tecnología moderna en las actuales condiciones atmosféricas (Helfinstine y Roth, 1994). No opinan así un buen número de geólogos, que tan solo ven una pérdida o abandono de una tecnología metalúrgica específica. Según Helfinstine y Roth (1994) se realizó una “tomografía de rayos X” del martillo en 1992, que no mostró inclusiones o irregularidades en la cabeza. Curiosamente,  Baugh lo interpretó como evidencia de “la metalurgia avanzada” de una cultura pre-diluviana, en lugar de una prueba más de que es un martillo relativamente moderno.

El Mecanismo de Anticitera

El mecanismo de Anticitera es una calculadora mecánica antigua diseñada para el cálculo de la posición del Sol, la luna, y algunos planetas, permitiendo predecir eclipses. Fue descubierto en los restos de un naufragio cerca de la isla griega de Anticitera, entre Citera y Creta, y se cree que data del 87 a. C.

 Imagen original del mecanismo de Anticitera.anticitera1

Investigaciones

Estructura del mecanismo de Anticitera.

Es uno de los primeros mecanismos de engranajes conocido, y se diseñó para seguir el movimiento de los cuerpos celestes. De acuerdo con las reconstrucciones realizadas, se trata de un mecanismo que usa engranajes diferenciales, lo cual es sorprendente dado que los primeros casos conocidos hasta su descubrimiento datan del siglo XVI.

De acuerdo con los estudios iniciales llevados a cabo por el historiador Derek J. de Solla Price (1922-1983), el dispositivo era una computadora astronómica capaz de predecir las posiciones del Sol y de la Luna en el zodíaco, aunque estudios posteriores sugieren que el dispositivo era bastante más «inteligente».

Empleando técnicas de tomografía lineal, Michael Wright, especialista en ingeniería mecánica del Museo de Ciencia de Londres, ha realizado un nuevo estudio del artefacto. Wright ha encontrado pruebas de que el mecanismo de Anticitera podía reproducir los movimientos del Sol y la Luna con exactitud, empleando un modelo epicíclico ideado por Hiparco, y de planetas como Mercurio y Venus, empleando un modelo también epicíclico derivado de Apolonio de Perga.

No obstante, se sospecha que parte del mecanismo podría haberse perdido, y que estos engranajes adicionales podrían haber representado los movimientos de los otros tres planetas conocidos en la época: Marte, Júpiter y Saturno. Es decir, que habría predicho, con un grado más que respetable de certeza, las posiciones de todos los cuerpos celestes conocidos en la época.

Proyecto de investigación Antikytheraanticitera2

 Reconstrucción del mecanismo de Anticitera en el Museo Arqueológico Nacional de Atenas (fabricado por Robert J. Deroski basándose en el modelo de De Solla Price).

El proyecto de investigación Antikythera, un equipo internacional de científicos con miembros de la Universidad de Cardiff (M. Edmunds, T. Freeth), Universidad de Atenas (X. Moussas. I. Bitsakis) y la Universidad de Tesalónica (J. S. Seiradakis), en colaboración con el Museo Arqueológico de Atenas (E. Magkou, M. Zafeiropoulou) y la Institución Cultural del Banco de Grecia (A. Tselikas), usando técnicas desarrolladas por HP (T. Malzbender) y X-tex (R. Hudland) paraanticitera3 el estudio del mecanismo de Antikythera, desarrolló una fotografía 3D basándose en tomografía computarizada de alta resolución.

El resultado fue que se trata de una calculadora astronómica que predice la posición del sol y la luna en el cielo. El artefacto muestra las fases de la luna en cada mes utilizando el modelo de Hiparco. Tiene dos escalas en espiral que cubren el ciclo Calípico (cuatro ciclos Metónicos, 4 × 19 años) y el ciclo de Exeligmos (3 ciclos de Saros, 3 × 18 años), prediciendo los eclipses de sol y luna. El mecanismo es aún más sofisticado de lo que se creía, con un enorme nivel científico en su diseño.

Gracias a las técnicas actuales, se habría podido entender el funcionamiento del aparato. Basándose en la forma de las letras que pueden leerse en el mecanismo (H. Kritzas) se estableció su año de construcción, entre el 150 y el 100 a. C., más antiguo de lo que se estimaba.

Como Hiparco fue el más importante astrónomo de la época, es posible que ese científico sea quien pensó el complicado mecanismo del instrumento.

Fijación de la fecha de los Juegos olímpicosanticitera4

En el año 2008, Tony Freeth, Alexander Jones, John Steele y Yanis Bitsakis, publicaron en la revista Nature que el mecanismo servía para fijar con exactitud la celebración de los Juegos Olímpicos en la antigüedad. El interior del artefacto contiene una inscripción que indica Nemea (en referencia a uno de los juegos que fueron más importantes), y Olimpia. Con dichos diales se fijaba con precisión la última luna llena más próxima al solsticio de verano cada cuatro años, fecha en la que se iniciaban los juegos.

Nuevas investigaciones

Recientemente, en el año 2010, el grupo de Tacoma-Quilmes, integrado por James Evans y Alan Thorndike de la Universidad de Puget Sound (Tacoma, Estados Unidos) y Christián C. Carman de la Universidad Nacional de Quilmes ha hecho importantes contribuciones. En primer lugar, ha descifrado cómo el mecanismo reflanticitera5ejaba la anomalía solar. Y, en segundo, propusieron una novedosa forma en que se mostrarían los movimientos planetarios. Según ellos, el mecanismo no mostraría su posición en el zodíaco, sino ciertos eventos importantes para los astrónomos (como el comienzo o fin de una retrogradación, la ocultación, etc). Sus contribuciones invitan a proponer la hipótesis según la cual el sistema de epiciclos y deferentes no surgió como respuesta a una exigencia platónica de circularidad de los astros, basada en su divinidad, sino por una razón mucho más terrestre: simplemente como una solución mecánica a la problemática de reflejar con engranajes las regularidades planetarias conocidas por los babilonios.

Inscripciones halladas en un misterioso dispositivo de relojería de dos mil años de antigüedad sugieren que el artefacto se había inspirado en dispositivos anteriores construídos por el gran matemático griego Arquímedes.

El mecanismo pudo haber sido usado por los filósofos para mostrar el funcionamiento del cielo —esto es, enseñar astronomía—, tal como lo señaló Cicerón, que escribió, en el primer siglo antes de nuestra era, acerca de dispositivos de bronce que modelaban erróneamente los movimientos del Sol, la Luna y los planetas alrededor de la Tierra.

 El origen del mecanismo de Anticitera seguía siendo un misterio hasta que recientemente se logró descifrar algunas inscripciones que muestran que su calendario usaba nombres regionales para los meses. Los nombres de los meses concuerdan con los usados en las colonias griegas fundadas por la ciudad de Corinto y el primer candidato es Siracusa, en Sicilia.

 

Moneda de Illinois

Pleistoceno medio (Entre 400.000 y 200.000 años). Cuasi-moneda. Illinois, Estado Unidos. En 1871, William E. Dubois, del Instituto Smithsoniano, informó del hallazgo de varios objetos manufacturados localizados en niveles muy profundos en Illinois. El primer objeto era una especie de moneda de cobre encontrada en Lawn Ridge, condado de Marhall, Illinois. En una carta a la mencionada institución J. W. Moffit, operador de la perforadora, decía que descubrió la moneda a 40 metros de profundidad incrustada en depósitos arcillosos con una antigüedad de entre 400.00 y 200.000 años.moneda

 El Profesor A. Winchell estudió el objeto compuesto de una aleación de cobre desconocida en aquella época. A pesar de la corrosión, la pieza redonda tenía aristas muy netas y uniformes en su espesor. El dibujo representaba una cara femenina coronada y parecía grabado con ácido. En la otra cara, un animal de orejas largas y puntiagudas con una larga cola deshilachada, venía acompañado de otro, parecido a un caballo. En el contorno de las dos caras se divisaban unas letras de escritura desconocida.

La presunta moneda tenia la forma poligonal y estaba grabada por ambas caras. En opinión del investigador W.E. Dubois, la uniformidad del espesor de la moneda se debía a que probablemente fue confeccionada en un taller. El contorno había sido cortado con una cizalla y los cortantes fueron posteriormente limados. Esta moneda parece indicar que en América del Norte se desarrolló una civilización hace unos 200.000 años.

Monolito de Pokotia

El Monolito de Pokotia es una estatua de carácter Tihuanacoide que se encontró en 1960 cerca a Pokotia a 2 km de Tiwanaku, Bolivia.

Ubicaciónpokotia1

Actualmente el monolito esta ubicado en el Museo de metales preciosos en la calle Jaén, en La Paz.

Estudios efectuados

Los investigadores Bernardo Biados y Freddy Arce han estudiado las inscripciones que se encuentran en la parte frontal y en la parte dorsal del monolito. Las inscripciones fueron interpretadas por el epigrafista estadounidense Clide Winters como escritura pictográfica proto-sumeriana.

Interpretaciones

Las declaraciones de Clide Winters han causado varias polémicas en el mundo arqueológico. En particular algunos arqueólogos tradicionales han declarado que fue imposible por los Sumerios viajar hasta la actual Bolivia.pokotia2

El monolito de Pokotia es una estatua de piedra antropomorfa, de unos 170 cm de altura, que fue descubierta alrededor de 1960 en el sitio de Pokotia, a 2 kilómetros aproximadamente de la ciudad de piedra de Tiahuanaco.

En el 2002, los investigadores Bernardo Biados, Freddy Arce, Javier Escalante, César Calisaya, Leocadio Ticlla, Alberto Vásquez, Álvaro Fernholz, Omar Sadud, Paulo Batuani y Rodrigo Velasco, analizaron el monolito, el cual se encontraba en el Museo de metales preciosos de La Paz, y se dieron cuenta de que contiene inscripciones no sólo en la parte frontal, sino también en la dorsal.

Lamentablemente, no fue posible regresar al lugar exacto donde el monolito fue encontrado, ya que eso habría permitido efectuar un serio estudio estratigráfico. En todo caso, del análisis de la estatua se puede afirmar que ésta pertenece a un período anterior a la civilización Tiwanaku clásica. En mi opinión, el monolito de Pokotia pudo haber sido tallado en una época antecedente al florecimiento de la civilización Pukara.

Según la lingüística oficial, el término Pukara viene del quechua y significa fortaleza o lugar estratégico de donde se puede supervisar un valle o la confluencia de dos ríos.

La civilización Pukara tenía su centro en la ciudadela fortificada que se encuentra a 61 kilómetros al norte de Juliaca, en el departamento de Puno. Sin embargo, el término Pukara es tan común en los valles al norte del lago Titicaca (el sitio de Poquera y también los petroglifos de Pusharo, situados mucho más lejos, en el río Palotoa, en el Madre de Dios), que lleva, en mi opinión, a descubrir el origen de la civilización Pukara en la Amazonía.pokotia3

Probablemente, algunos indígenas de origen arawak se dirigieron hacia la sierra alrededor del VI milenio antes de Cristo, con el fin de intercambiar sus productos. Algunos de ellos se detuvieron en el altiplano y, mezclándose con los nativos de origen Colla, dieron inicio a las culturas Chiripa y Qaluyo (lo prueban también los petroglifos de Quiaca, muy similares a los de Pusharo), y sucesivamente a la civilización Pukara.

El lugar donde fue hallado el monolito de Pokotia fue reconocido por algunos investigadores como un lugar sagrado o un oráculo.

Según el estudioso Clyde A. Winters, en el monolito de Pokotia hay varias inscripciones (de origen proto-sumerio), pero las más importantes están debajo de las manos (que están apoyadas en los muslos) y en la parte dorsal (en la espalda de la estatua). Esta es la traducción de las inscripciones que se encuentran en la parte frontal, según Clyde A. Winters:

Divulguen a toda la humanidad la apertura del oráculo de Putaki. Se proclama que la estirpe de Putaki será estimada en el tiempo. Actúa justamente, de modo que el oráculo pueda divulgar la sabiduría. Aprecia el culto. Todos deben dar testimonio de la voluntad divina. El adivino interpretará la guía del oráculo, con el fin de anunciar las reglas que regirán a la humanidad. Los ciudadanos darán testimonio a favor del ser humano, que difundirá sabiduría y será ejemplo de carácter fuerte.

En la parte frontal izquierda de la estatua hay otra inscripción que se interpreta así:

El chamán proclama la inmensa importancia de este lugar, el poder de la divinidad, con el fin de entregar la sabiduría al hombre.

Luego hay dos incisiones adicionales en la misma parte frontal:

Oh, gran Putaki, hombre sabio y progenitor de muchas gentes.

Y otra más:pokotia4

Jura dar testimonio de carácter y sabiduría. Da testimonio del poder de la divinidad, con el fin de reforzar tu carácter.

En la mano del monolito estaría escrito, todavía según Winters:

El oráculo de Putaki conduce al hombre a la verdad. Este oráculo precioso hará germinar la estima, ahora testimonia su fuga.

En lo que respecta a la parte dorsal del monolito, hay varias interpretaciones. Según Clyde A. Winters, esta sería la traducción:

La norma ideal es el oráculo. Este oráculo lleva al conocimiento de la voluntad divina. Distribuye a toda la humanidad la voluntad divina. Entiende el sentido de la voz perfecta. El oráculo esparcirá serenidad. Escuchen el oráculo, llamen al adivino. El adivino habla sabiamente. La voluntad divina será visible y destellante, saliendo de la boca del oráculo. Escuchen al adivino, escuchen el oráculo para poder adquirir sabiduría y carácter. Escuchen el oráculo para difundir la voluntad divina, siguiendo el Bien legítimo y justo. Invoca el alimento puro para el oráculo. Oh, oráculo, eres el testimonio de la pureza. Difundirás serenidad y sabiduría. El oráculo de Putaki es padre de la sabiduría y beneficio para todos. Se volverá un testimonio visible de la sabiduría y de la voluntad divina. Difundirás la voluntad divina y serás testimonio de su poder.

Según Winters, por tanto, el monolito de Pokotia era un oráculo de nombre Putaki.
Las inscripciones que hay allí grabadas estarían en proto-sumerio pictográfico, aunque no cuneiforme como en la Fuente Magna. Los autores de las inscripciones del monolito de Pokotia serían entonces los mismos que hicieron las incisiones de la Fuente Magna, en un período comprendido entre el 3000 y el 2000 a.C. Winter también sugiere que el proto-sumerio derivaría, junto al proto-dravídico y al proto-mandé, de pueblos que vivieron en el Sahara antes del diluvio.
Hay también otra traducción de las inscripciones dorsales del monolito de Pokotia. Es una interpretación del quellca pictográfico, el antiguo idioma del altiplano andino, hablado quizás por un restringido círculo de sacerdotes en la cultura Pukara o en la Tiahuanaco clásica.
Según esta interpretación, que se basa incluso en cálculos arqueo-astronómicos, las inscripciones situadas en el dorso del monolito significarían:

En el tiempo en que Manco Capac y Mama Ocllo salieron de las aguas del lago Titicaca, apareció en el cielo una nueva estrella justo al lado de la Cruz del Sur. Sucesivamente, la estrella se hizo más pequeña y luego desapareció del cielo. Se veía sobre los montes en el horizonte entre dos montañas y comenzó a brillar el tercer día del cuarto mes.

Según esta interpretación, por lo tanto, la parte dorsal del monolito relataría la explosión de una supernova, justo cuando la célebre leyenda de Mapokotia5nco Capac y Mama Ocllo contaba que ellos salieron, o bien, “nacieron” del lago Titicaca. Después de haber analizado tanto la Fuente Magna como el monolito de Pokotia, estoy cierto afirmar que los dos hallazgos son auténticos y que ambos contienen inscripciones proto-sumerias y quellcas. Como ya señalé en mi artículo sobre la Fuente Magna, concuerdo totalmente con la tesis de Bernardo Biados, según la cual los sumerios circunnavegaron África ya a partir del 3000 a.C. El hecho de que, una vez que llegaran a Cabo Verde, se enfrentaran a vientos contrarios, hizo que se dirigieran y se adentraran en el océano en busca de vientos favorables (la misma ruta fue recorrida siglos más tarde por los fenicios, los cartagineses y los portugueses).

Fue así como, accidentalmente, los navegantes sumerios se encontraron en las costas de Brasil, probablemente en los actuales estados del Piauí o Marañao. Como estaban en busca de metales, se dirigieron al interior del continente y, navegando a lo largo del río Madeira y del Beni, llegaron al altiplano andino, lugar que, además de ser rico en metales, es considerado sagrado desde tiempos arcaicos, por la existencia misma del lago Titicaca, el más alto del mundo.

Algunos sumerios permanecieron en el altiplano andino y se mezclaron con las etnias Colla y Arawak, mientras que otros regresaron a su patria.

Es interesante ver las similitudes, sobre todo en las consonantes, de los siguientes términos:
Pusharo (PSR), Pukara (PKR), Pokotia (PKT), Putaki (PTK). Por consiguiente, es posible que el origen de la civilización Pukara y, sucesivamente, del sitio de Pokotia (con el oráculo de Putaki), sea la selva amazónica, con los enigmáticos petroglifos de Pusharo, que, en mi opinión, indican un lugar estratégico utilizado por pueblos de la selva durante su largo recorrido hacia la sierra.
Si se aprueban ulteriores excavaciones en Tiwanaku y en Pokotia, con el propósito de escudriñar qué hay en una profundidad de unos 30 metros, podrían descubrirse importantes yacimientos proto-Pukara y quizás también otros antiguos rastros de la presencia de los sumerios en el Nuevo Mundo.