Este Mundo, a veces insólito

Oopart

Mortero de Table Mountain

El 2 de agosto de 1890, J.H. Neale firmó la siguiente declaración acerca de los descubrimientos realizados por él: «En 1877 Sr JH Neale fue superintendente de la Empresa Montezuma túnel, y opero en el túnel Montezuma en el que perforaron la grava de lava de Table Mountain, en el Condado de Tuolumne … A una distancia de entre 1400 y 1500 pies de la boca del túnel, o de entre 200 y 300 pies más allá del borde de la lava sólida, Sr Neale vio varias puntas de lanza, algunas de roca oscura y casi un pie de longitud. El estudio de estos nuevos hallazgos, arrojo que él mismo encontró también un pequeño mortero de tres o cuatro pulgadas de diámetro y de forma irregular. Este fue descubierto a un pie o dos de distancia de los de la lanza. A continuación, encontró también una gran punta de lanza-«. Neale continua su declaración jurada: «Todas estas reliquias se encontraron… Cerca de la base, tal vez a un pie de la misma.mortero

El Sr Neale declara que es absolutamente imposible que estas reliquias pudieran haber llegado hasta el lugar donde se encontraron, si no es considerando la posibilidad de que fueran depositadas en la grava en el momento en que fue escavado el túnel, y justo antes de que la perforadora llegara al tope de lava formada donde fueron halladas. Pero… jamás se ha encontrado el más mínimo rastro de cualquier tipo de manipulación o alteración del material o de la existencia de cualquier fisura natural por él que alguien pudiera tener acceso y entrar hasta a la localización del hallazgo para depositarlas allí. «(Sinclair 1908, pp. 117-118)

Todo indica que la situación de los artefactos en de grava cerca de la base en Tuolumne Table Mountain tiene una antigüedad de 33-55 millones de años. En 1891, George F. Becker dijo a la Sociedad Geológica de América que en la primavera de 1869, geólogo Clarence Rey encontró un mortero de piedra firmemente incrustado en un depósito de oro con grava que se extiende bajo la capa de basalto, o latite. Sólo muy recientemente el depósito de grava quedo expuesto a la erosión. Y Becker declaró: «El señor King esta totalmente seguro de que este deposito es una prolongación del lugar y forma parte original del deposito de gravilla en la que se encontró el mortero. Prácticamente es difícil imaginar una prueba más satisfactoria que la aparición de prolongaciones de la capa aurífera, del periodo pre-glacial, y en concreto en sub-gravas basálticas. «Incluso William H. Holmes, de la Smithsonian Institution tuvo que admitir rotundamente que la autenticidad del mortero de King, que fue colocado en la colección del Smithsonian,» no podrá ser rebatido con imputaciones o frivolidades». Para estar seguros y despejar todo tipo de dudas al respecto, se investigó la posibilidad de que este mortero pudiera haber sido incorporado en el lecho mucho más recientemente, «… pero definitiva no se llegó a un resultado». (Holmes 1899, p. 454) Por lo tanto, esta evidencia, no importa cuán inexplicable pueda ser, ya que de acuerdo con nuestras actuales teorías, porque está bien documentada.

En 1877, mientras se excavaba un túnel a través de grava en Table Mountain (California) una serie de objetos empezaron a aparecer entre los escombros a una profundidad de 450 metros de la boca del túnel. La descripción de estos objetos de piedra asemeja a manos de mortero y cuencos esféricos. Algunos años antes, asociado a materiales sedimentarios similares, se encontraron huesos humanos y de mastodonte. Los estratos de grava corresponden a una antigüedad de 33 a 55 millones de años.

Aquí se proponen dos soluciones realistas. La primera es que estos objetos son simulacra, objetos naturales que parecen manufacturados (hay muchos ejemplos de esto, sin ir más lejos el smiley marciano). Pero, dada la presencia de huesos de dos animales mucho más modernos, es más plausible pensar que los sedimentos habían sido perturbados siglos atrás -tal vez por un enterramiento?- y todos ellos tienen un origen mucho más reciente que el terreno que los rodea. En estratigrafía arqueológica, es muy importante determinar esto antes de datar cualquier objeto.

Muro de bloques en Oklahoma

Muro de bloques, Oklahoma, Estados Unidos. En 1928, Atlas Almon Mathis estaba trabajando en un pozo a dos millas de Heavener, Oklahoma, cuando se topó con varios bloques de hormigón que quedaron esparcidos por el suelo tras una serie de detonaciones que se provocaron para abrir la mina. Los bloques de 30 centímetros de lado, eran lisos y pulidos, tanto que parecían un espejo. A 100 o 150 metros de profundidad otro minero encontró otro muro parecido. La edad del carbón depositada en esta mina se calcula en 286 millones de años. Después de este incidente, la mina fue clausurada y sus trabajadores recibieron la orden de mantener silencio sobre tan sorprendente hallazgo. Algunos investigadores como Cremo y Thompson, no pudieron constatar la existencia del hallazgo, pero lograron desenterrar otros muchos testimonios de mineros que durante sus jornadas de trabajo bajo la tierra se toparon con vestigios del pasado remoto que a duras penas cuadraba con las cronologías oficiales.

La nave de Toprakkale (Turquía)

El objeto cuya ilustración se observa abajo aparecía en un pequeño artículo escrito por el ingeniero esloveno Igor Likar en el número 2 del volumen 23 (mayo-jnave1unio 1.996) de la publicación Ancient Skies de la Ancient Astronaut Society, donde el autor hacía mención a una noticia anterior aparecida el 29 de  Noviembre de 1.995 en el Slovene News Magazine, en el que se hablaba sobre la existencia de una pieza arqueológica de unos 3.000 años de antigüedad depositada en el Museo Arqueológico de Estambul en Turquía. La figura, de unos 23 centímetros de largo, 9`5 de alto y 8 de ancho no daba lugar a ninguna clase de dudas sobre lo que representaba, ni excusas a posibles interpretaciones que no fuesen lo que los ojos de su observador apreciaban en un primer momento. La clara e inconfundible figura de un cohete con el extremo delantero en forma de cono, dotado de toberas de expulsión de gases en la parte posterior, y por si fuera poco con una cabina en la parte central en la que se emplazaba la figura de un tripulante o piloto al que sólo le faltaba la cabeza, probablemente perdida por algún golpe al ser la parte que más sobresalía de todo el conjunto. El piloto vestía un traje de una sola pieza con formas acanaladas y permanecía con las piernas dobladas sobre el pecho, aprenave2ciándose incluso que va equipado con botas.

Cabecera de la portada del número 2 del volumen 23 (mayo-junio 1.996) de la publicación Ancient Skies de la Ancient Astronaut Society, donde tuve por primera vez noticias sobre la existencia de la Nave de Toprakkale.

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Poco más se ha vuelto a saber sobre la Nave de Toprakkale desde la incursión de Zecharia Sitchin por tierras otomanas.

Muro de pizarra en Ohio

Una de estas historias se refiere a un minero llamado James Parson, que trabajando junto a sus dos hijos se encontró con un muro de pizarra en una mina de carbón de Hammondville, Ohio, (EE.UU.), en 1868. Según un artículo publicado por J. Jessup en 1973, el muro en cuestión era liso y tenía grabadas varias líneas rectas de jeroglíficos

El Obelisco inacabado de Asuán

El Obelisco inacabado de Asuán, en Egipto, que pesa 1150 toneladas. Cerca de la isla de Sehel, en las cercanías de Assuán, se encuentran las famosas canteras de granito rojo cuyos restos dan cuenta de la industria pétrea que se desarrolló en aquella época. Todos los faraones admiraron la dureza y elegancia de este material que, entre otras cosas, dio origenobelisco al sarcófago, las paredes y los techos de la Cámara del Rey, en la Gran Pirámide: también a las columnas del templo de lsis, delante de la Esfinge, y a los grandes obeliscos del templo de Karnac. Innumerables toneladas de piedra fueron arrancadas de la tierra y transportadas por los egipcios desde aquellas canteras hasta los múltiples templos esparcidos a lo largo del Nilo. Pero también dejaron algo, algo tan grande que no pudieron mover. O quizá el famoso Obelisco Inacabado no fue realizado con tal tamaño para ser transportado, sino para dejar constancia de la desconcertante técnica con que fue diseñado.obelisco1

No se ha hallado nada en él que indique el uso de cinceles o martillos, pues no quedaron restos de escoriaciones. Si se observa de cerca, se aprecian anchos surcos verticales producidos por algo parecido a una pala que modeló sus proporciones. La única explicación posible es que, cuando atacaron la cantera, la piedra estaba blanda.

Tanto en las caras laterales como en la parte superior de este Obelisco Inacabado se aprecian canales, paralelos, de igual tamaño. Se trata de huellas que han permanecido allí desde hace miles de años, pues no se sabe su antigüedad. Se dice que el monolito fue abandonado porque en él apareció una fisura, pero en los últimos exámenes que se han llevado a cabo se ha podido comprobar que tal fisura no existe, sino que en algún momento de la historia alguien quiso cortar la piedra para hacer un obelisco más pequeño. De hecho, se nota la acanaladura dejada por un cincel que se introduce en la piedra regularmente a una profundidad fija de 3 centímetros. Todo parece indicar que los autores se arrepintieron después y dejaron la mole de piedra tal cual.obelisco2

A pocos metros del monolito, los químicos se entretuvieron en perforar la piedra circularmente, dejando así unos pozos de ignorado significado. En ellos cabe un hombre. Sus paredes, sin restos de golpes, no son rectas, de lo que se deduce que fueron ahuecadas de manera irregular, sin aparente esfuerzo y sin que en la operación interviniera máquina alguna.

 

Objeto metálico de Vashka

A orillas del río Vashka se halló un objeto metálico formado por una singular aleación de metales: cerio, lantano y neodimio. Era artificial y la antigüedad se cifró en 300.000 años. El problema es averiguar quién practicaba la metalurgia en aquella época…

Objetos de cristal

Que nuestros antepasados conocían y utilizaban técnicas altamente sofisticadas para la construcción de templos, palacios, tumbas, etc, no es nada nuevo. Sin embargo, cada vez aparecen más pruebas de que ésta misma desconcertante «ciencia», ha sido utilizada para la elaboración de diferentes utensilios y elementos (decorativos, prácticos, rituales, etc), que demuestran que hace miles de años se creó y desarrolló una increíble sabiduría, olvidada y rechazada por generaciones venideras.cristal1

Éstas evidencias «malditas» las podemos hallar en muchos lugares del planeta. Un claro ejemplo de su existencia, la hallamos en el Museo Arqueológico de Cádiz. Fue una buena amiga en común, la investigadora Rosa María Paraíso, quien nos puso tras la pista de un apasionante enigma arqueológico. Un misterio que delata, sin lugar a dudas, la presencia de una alta tecnología en nuestro remoto pasado…

UN HALLAZGO SORPRENDENTEcristal2

Frente a la fría mirada de piedra del emperador Trajano, en una vitrina rectangular se agrupan un espectacular conjunto de tallas de cristal de roca perfectamente acabadas, y que no presentan huellas, ni marcas externas que evidencien el tipo de herramienta utilizada para su intachable elaboración. Aunque, eso si, algunas piezas presentan unos arañazos circulares en su interior, perfectamente paralelos que podrían señalar algún tipo de instrumento desconocido.

Según pudimos averiguar, en compañía del estudioso gaditano Antonio González, la asombrosa colección artística, un tesoro incalculable, pertenecía al ajuar funerario de una niña romana del Siglo I, D. C., encontrada hace varios años en la capital gaditana.

Los diversos estudios realizados, indican que la fallecida pertenecía a una familia muy poderosa e influyente dentro del vasto Imperio Romano, hija o nieta de un rico cristal3patricio o comerciante, puesto que todos los enseres hallados en la tumba eran de gran valor. Sobre todo las figuras de cristal de roca, de las cuales, solo existen unas 30 o 50 piezas en todo el mundo, Lorenzo Médicis poseía una de estas impresionantes colecciones. Actualmente solo museos de Italia, Francia y Gran Bretaña exhiben muestras, más escasas en número, de este enigmático arte sobre este tipo de mineral.

En la época de los césares, las piezas de cristal de roca, nos se sabe muy bien por qué, poseían un valor inimaginable. Tanto, que un emperador romano, Marco Aurelio, poseedor de un conjunto de tallas costeo los gastos de una importante batalla, según documentos de la época, vendiendo, por 150cristal4 mil sestercios (900 monedas de oro), una jarrita de solo 35 cm de dicho material.

La cámara mortuoria, fue descubierta en los años 90 por el arqueólogo Francisco José Blanco durante el estudio de un emplazamiento romano en la ciudad de Cádiz, en la calle Escalzo. La tumba, única en las excavaciones realizadas hasta ahora en la Tacita de Plata, la conformaba una estructura de carácter monumental, protegida por una gran pieza maciza realizada con sillares y sillarejos unidos por mortero de hormigón muy resistente.

Las tallas de roca se escondieron hábilmente alrededor de la tumba para evitar los saqueos, y de hecho gracias a esta cautela, resistieron el paso del tiempo y de los saqueadores. La joven había perecido a los 14 años, y junto a ella, se hallaron la tumba de varios sirvientes que fueron «asesinados», en un ritual, para que acompañara a la adolescente a tan trágico y fatal destino.

Los prodigiosos artistas que tallaron el cristal de roca, representaron, con exquisita factura, desde diferentes almejas e insectos, hasta caracoles, además de varias jarritas laboriosamente adornadas. Las tallas poseen tal perfección, que las conchas de los moluscos, en este caso almejas monoval y vicristal5valba parecen autenticas lentes de cristal.

Junto a las mencionadas piezas, que sumaban 14 (se creé que le regalaron una por cada año de vida), se hallaron objetos de enorme belleza y valor, como por ejemplo una urna fenicia de alabastro del Siglo VIII A. C., anforitas, hidrias, balsamarios, peines, etc., incluido tallas en ámbar un material raro y apreciado en la época.

Pero volviendo a las tallas, para los expertos el procedimiento para elaborar estas figuras es todo un enigma. Aunque en un principio, se cree como la hipótesis mas plausible, la utilizaciócristal6n de herramientas con punta de diamante (único material capaz de trabajar sobre la dureza extrema del cristal de roca, 7 en la escala de Mohs), para lograr cincelar las piezas de esa forma. Así mismo, los artesanos debieron utilizar polvo del mismo preciado mineral para lograr los minuciosos vaciados de las jarras y anforitas. Ubicando el tallado de las piezas en exclusivos talleres de arte de Alejandría o Albania, siendo la procedencia de la materia prima la India. Otra teoría apuntaría al empleo de hornos de fundición que, a más de 2000 grados centígrados, conseguirían moldear el cristal de roca, aunque los arqueólogos dudan seriamente que en aquella época utilizaran este sistema.

Otros investigadores más heterodoxos, como Jesús Borrego, gran conocedor de la arqueología gaditana, opinaba que, quizás, dichas piezas, pudieran tener relación con la fascinante y misteriosa civilización tartésica.

Al margen de estas especulaciones, las tallas siguen ahí, desafiando el paso de los siglos, y elevando interrogantes sobre el amplio y elevado conocimiento científico de nuestros antepasados, que desgraciadamente, pocas veces valoramos…

Objetos microscópicos cerca de río Narada, Rusia

En los años 1991-1993, exploradores de oro del pequeño río Narada, sobre el lado Este de las montañas Ural, han ido encontrado insólitos objetos espirales de metal. El tamaño de estas cosas se extiende de un máximo de 3 cm a un mínimo de 0.003 mm. Hasta el momento, estos artefactos inexplicables han sido encontrados en varios sitios cerca de los ríos Narada, Kozhim, y Balbanyu, y también en los afluentes Vtvisty y Lapkhevozh, sobre todo en profundidades de entre 3 y 12 metros.objetos1

Los objetos de forma espiral están compuestos de varios metales: los más grandes son de cobre, mientras que los microscópicos son de tungsteno y de un metal raro denominado molibdeno. El tungsteno tiene un alto peso atómico y es también muy denso, con un punto de fusión de 3410º C. Actualmente el tungsteno es usado principalmente para el endurecimiento de aceros especiales, y de forma pura para los filamentos de bombillas. El molibdeno también tiene una alta densidad, y un punto de fusión de 2650º C. Este metal también es usado para endurecer aceros y darles propiedades resistentes a la corrosión, también es usado principalmente para fabricar blindajes en los vehículos militares.objetos2

Actualmente, estos objetos misteriosos están siendo investigados por la Academia Rusa de Ciencias en Syktyvka, Moscú, y también por un Instituto científico de Helsinki. Ya el Instituto de Moscú publicó un informe pericial n° 18/485 el 29 de noviembre de 1996 en el que concluyó: «Los datos obtenidos permiten pensar en la posibilidad de una tecnología de origen extraterrestre».

Todas las pruebas realizadas hasta el momento dan una edad para los objetos de entre 20.000 y 318.000 años, dependiendo la profundidad y la situación del lugar donde han sido encontrados. Y nos afrontamos con la pregunta inevitable: ¿quién en aquel tiempo era capaz de crear tales objetos?

Pagoda Negra – Templo de Suria (Konark)

Localización de Konark en la India. Se encuentra a 36 km de la ciudad sagrada de Puri.pagoda1

El templo de Suria (también llamado la Pagoda negra o Templo del Sol) es un templo hindú situado en la localidad de Konark, en el estado de Orisa (India oriental). Dedicado a Suria, dios del Sol, es uno de los edificios más importantes del país por su arquitectura y los bajorrelieves que decoran sus muros, de temática fundamentalmente erótica. Fue construido a mediados del siglo XIII en el llamado estilo Orisa, y abandonado a partir del siglo XVI. Fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el año 1984.

Historia

La localidad donde se encuentra el templo (Konārk) recibe su nombre de kona, que significa ‘lugar’, y arka, una denominación del Sol.

Los navegadores europeos dieron el nombre de Pagoda negra a este templo, y el de Pagoda blanca al templo de Jagannātha (en Puri). Eran entonces unas orientaciones muy útiles para la navegación en el golfo de Bengala. El templo de Konārak, entonces abandonado, había acumulado sobre la superficie de la piedra una suciedad que la oscurecía (retirada actualmente por la restauración), mientras que el templo de Puri estaba recubierto de un estuco blanco (que le fue quitado también posteriormente).

Konark parece haber estado dedicado al culto del Sol desde la Antigüedad. El Brahma Purāna indica que Konāditya, el nombre antiguo de Konark (siendo Aditya un nombre genérico del Sol, como uno de los hermanos dioses Adityas, hijos de Áditi), era uno de los lugares más sagrados de este culto en la tierra de Utkala, es decir en Orisa.

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El templo se encontraba originalmente en la línea de la costa, aunque las deposiciones de arena lo han ido alejando considerablemente.

La leyenda

Según la leyenda, el príncipe Samba —hijo de Krishná y de Jambavati— había ridiculizado al sabio volador Nārada, un santo bastante feo. Este último se vengó indicando a Samba un lugar en el río donde numerosísimas mujeres se bañaban, tras haberse despojado de sus saris (túnicas hindúes). Mientras el joven varón disfrutaba del espectáculo, Krishná, advertido por Nārada, llegó y descubrió cómo su hijo miraba a sus madres (las 16.108 esposas de Krishna) mientras se bañaban.

Furioso, el dios castigó a su hijo inoculándole la lepra. Más tarde, Samba le demostró que Nárada le había manipulado, pero ya Krishná no podía retirar su maldición. Entonces el joven se dirigió hacia Suria, el dios que cura todos los males —particularmente aquellos de la piel—, fue hasta la costa y descubrió al norte de Puri una imagen del dios del sol sentado sobre una flor de loto. Se instaló en el lugar e hizo una penitencia de doce años, al cabo de la cual fue curado. En agradecimiento, erigió un templo, el primero que se construía sobre el sitio de Konark.

Parece que esta leyenda sea la transposición local de otra leyenda que decía que estos hechos legendarios habrían sucedido donde se encuentra también un templo de Suria, en la antigua Mula Samburu (el actual Multán, en Pakistán), a orillas del río Chandra Bhaga (hoy llamado Chenab, afluente del río Indo, en el Panyab).

Cuando el sitio de Konark de Oriss

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a se convirtió en un centro importante de veneración de Suria, la leyenda fue relocalizada aquí para legitimar el lugar.

Las etapas de la constru

cción

Según el Mandala Apnaji —una crónica medieval—, el primer templo construido habría sido obra del rey Purandarakesari.

El templo principal (llamado Templo 1) fue construido por el rey Narasimha Deva I, de la dinastía de los Ganga del Este, durante su reinado que se extendió desde 1238 a 1264. Se han conservado los nombres de un cierto número de arquitectos que participaron en su realización: Shadashiva, Samantaraja, Gadhadhara Mahapatra, Ganga Mahapatra, Narayana Mahapatra, Vishvanatha Mahapatra (mahapatra significa gran arquitecto).

Las razones de la erección del edificio por Narasimha no son conocidas con exactitud, quizá para agradecer a Suria de haberle curado de una enfermedad (como hizo Samba en la leyenda) o bien en agradecimiento por el nacimiento con buena salud de un hijo varón, su sucesor. Su hijo Bhanu (que es otro nombre de Suria) será además el primero de la dinastía en tener un nombre solar. Se ha propuesto también como razón de esta construcción la conmemoración de una victoria de los Ganga contra los musulmanes que invadieron la región en el siglo XIII y que saquearon además un gran número de templos.

El cronista y secretario personal de Akbar, Abu’l Fadl, escribió al visitar el templo: «Incluso aquellos que tienen un juicio crítico y son difíciles de satisfacer quedan asombrados al verlo». Afirmó también que la construcción del templo absorbió doce años de impuestos de la provincia.

Las razones del hundimiento del skhara (cúlmine o cúpula) del templo principal no se conocen con seguridad. Se ha propuesto unas cimentaciones inadecuadas, la acción de una tormenta o un terremoto en 1630, e incluso algunos han sugerido que el edificio nunca se llegó a terminar. Sin embargo, la hipótesis de una degradación gradual después de que el edificio fuese abandonado es la que prevalece generalmente.

En efecto, en el siglo XVI los musulmanes de Bengala tomaron tras un asalto la dhvaja (la bandera), y tras esto el templo perdió su carácter sagrado y dejo de estar en funcionamiento. Por otro lado, no se sabe lo que sucedió con la efigie de Suria, quizá un ídolo de madera —por tanto perecedero, como el de Jgannātha de Puri— o quizá un disco solar metálico.

El especialista en arquitectura india James Fergusson visitó el templo en 1837, realizó varios dibujos y estimó la altura de los restos del sikhara en unos 45 metros. Más tarde, en 1868 y tras un terremoto, el arqueólogo Rajendralala Mitra no vio del edificio más que un montón de piedras de donde surgían algunas plantas.

Fergusson anotó también que algunas esculturas fueron arrancadas por el mhārāsh Kurdah para decorar el templo que se hizo construir en su fuerte. Los mrathas también sustrajeron un pilar que representaba a Auná (el amanecer, cochero del carro del sol), que instalaron en el templo de Jagannatha Puri.

La Pagoda Negra tiene 75 metros de altura, es decir, como un edificio actual de 25 pisos, pero lo que no tiene explicación ninguna es que su techo está coronado por un único bloque de piedra maciza de nada menos que 2.000 toneladas. Los técnicos y arquitectos actuales aseguran que, a día de hoy, no existe grúa en el mundo capaz de izar un peso pagoda4como ese y menos aún a esa altura. Según la tradición parece ser que lo único que pudo usarse fue un Vìmana para cerrar la construcción, nótese además que Narada era «un sabio volador´´.

Las esculturas

Decoración sobre los muros de la plataforma.

El templo 1 está completamente cubierto de estatuas talladas sobre el muro, sin que esta explosión barroca moleste al efecto del conjunto. Las esculturas se pueden clasificar en varias categorías:

  • las divinidades, en particular las tres estatuas de Suria,
  • las tradicionales apsaras o ninfas celestes,
  • escenas de la vida cotidiana en la corte, como las alasakanya (figuras clásicas de mujeres viéndose en el espejo), músicos, bailarines, escenas de la vida del rsh, dentro y fuera del palacio y en un gran número de circunstancias diferentes, escenas de procesión, de guerra;
  • escenas eróticas, generalmente muy explícitas, que muestran diversas prácticas sexuales, desde el sexo oral hasta la zoofilia, pasando por tríos sexuales, escenas de penetración y diversos juegos sexuales. Estos bajorrelieves son los más abundantes en el templo y muestran que la sociedad india de la Edad Media (antes de la invasión inglesa, que duró siglos) era mucho más liberal en temas sexuales de lo que es actualmente.
  • animales, ampliamente utilizados por su valor decorativo en las estatuas indias, siendo los más corrientes los elefantes, los leones y los caballos. Las relaciones con los animales retratados indican relaciones de afección y de herencia con el periodo budista. Se encuentran también camellos, ciervos, monos, tigres, búfalos, corderos e incluso una jirafa, parece ser signo de una relación con reinos africanos (seguramente por mar). El templo, que tiene forma de carro, es tirado por caballos de gran tamaño.
  • motivos decorativos a menudo extraídos de la flora, o bien geométricos.

El estudio cuidadoso de las esculturas muestra una variación en su calidad que implica que, entre los centenares de artistas que trabajaron aquí,pagoda5 hubo alumnos, aprendices que se ocupaban de las piezas menores, y maestros que se reservaban las piezas más importantes, tanto por la talla como por su posición dentro del complejo.

El complejo del templo

Una de las 24 ruedas del templo.

 Parte de la decoración de la plataforma principal, en el que se muestra la escena con la jirafa.

Los edificios del templo están orientados en el sentido este-oeste, el sentido de la trayectoria solar. El templo principal figura ser un carro tirado por caballos y montado sobre 24 ruedas.

Los trabajos de restauración

La primera sugerencia de restauración del templo tuvo lugar en 1806 por el Ministerio de Marina, con una finalidad puramente utilitaria, pues el templo servía de punto de referencia para los marineros. En 1838, la Asiatic Society of Bengal pidió responsabilidades al gobierno inglés para reclamar unas reparaciones tras las degradaciones cometidas por el vecino rsh de Khurda.

Posteriormente, y hasta finales del siglo XIX, las administraciones se contentaron de despejar la jungla que había invadido el templo y de levantar los caballos colosales, los elefantes y los gajavidala, estatuas tradicionales de un elefante subyugando un león, aunque posicionándolas de manera errónea dentro del complejo.

Las cosas se tomaron realmente en serio tras la visita de John Woodburn, el lugarteniente de Bengala, en diciembre de 1900, quien tomó consciencia del mal estado de los edificios y de la urgencia de los trabajos a efectuar. Concibió una campaña de restauración para salvarlo costase lo que costase. Se quitaron entonces los escombros y arena que se encontraban a los pies del edificio y se descubrió la plataforma con esculturas que la soportaba. Se comprendió posteriormente que no se trataba solamente de un edificio, sino de todo un complejo.

Para que la cúpula no se derrumbase, Woodburn decidió que el jagamohan (la parte del templo dedicada a la adoración del dios) se rellenara de piedras y se sellara. La medida fue efectiva y muy económica, aunque desde entonces impide penetrar en su interior. Se plantaron árboles para bloquear la arena y proteger el templo del viento marino.

En 1909 se descubrió el pequeño templo de Maya Devi, y al año siguiente se dieron por concluidos los trabajos de conservación que permitieron afianzar la estructura.

De hecho, los trabajos sobre el conjunto nunca se han detenido completamente desde entonces, habiéndose habilitado jardines en el complejo, y tratándose químicamente la piedra de tiempo en tiempo para garantizar su durabilidad.

Pelota de caliza en Laon

Pelota de caliza, Laon, Francia. En abril de 1862, The Geologist publicó un informe que documentaba el descubrimiento de una bola de caliza a 75 metros de profundidad, en capas de lignito cercanas a Laon, y pertenecientes al periodo terciario. En la capa de arcilla arenisca que se encontraba sobre el lignito se apreciaban varias formas fósiles. Fue en agosto de 1861 cuando los mineros que trabajaban en un extremo del túnel vieron caer un objeto redondo desde la parte superior de la excavación. El objeto, esférico, tenía unos seis centímetros de pelotadiámetro y pesaba unos 310 gramos. Según Maximilien Melleville, vicepresidente de la Sociedad Académica de Laon y autor del informe, no hay duda sobre la autenticidad de la esfera. En sus presupuestos, lógicamente, no había lugar para la posibilidad de que el hombre hubiera existido cuando se formaron los lignitos de la cuenca de Paris. Si esta bola fue obra humana, la reticencia de Melleville estaría justificada, ya que supondría admitir que hace unos 50 millones de años una cultura inteligente habitó Francia.