Este Mundo, a veces insólito

Oopart

Runas de “No man´s lan”

En el ámbito de las inscripciones rúnicas halladas en EE.UU se debe mencionar a la isla denominada “Nomans Land” o “No man´s lan” la cual está situada cerca de las costas de Massachussets en EEUU a unos cinco kilómetros de la isla “Martha`s Vineyard” Su nombre deriva del hecho de que ésta isla se encuentra cerrada al público debido a que ha sido usada por las fuerzas militares para probar bombas desde el año de 1943. En la década de los 20, la isla era propiedad de un señor llamado Joshua Crane, el cual aseguró  haber visto sobre la costa en un atardecer de 1926 una roca negra con indescifrables signos para él. Un año más tarde un capitán de apellido Wood que era simultáneamente habitante y vigilante de isla tropezó también con la extraña roca. También en 1927 Edward F. Gray tomó varias fotografías a la roca, Gray no conocía el lenguaje rúnico pero posteriores esfuerzos hechos por otros investigadores para descifrar las inscripciones dan a entender que en las dos primeras líneas de la roca se pueden leer las palabras “Leif Eriksson, 1001”, además el texto contiene otras líneas inferiores que poseen caracteres difícilmente descifrables o que tal vez han sido diluidos o borrados por la erosión durante varios siglos.  Aunque se ha sugerido que es posible que en una de éstas líneas inferiores se pueda leer la palabra “Vinland”.

 A pesar de todo el hecho de que en ésta inscripción se combinen caracteres rúnicos con números romanos (los cuales sólo se usaron en Escandinavia desde el siglo XIV d.c.) ha dado pie ha muchas dudas en torno a su autenticidad, pero  igual no sobra volver a hacer referencia al hecho de que durante la edad media era común escribir palabras del latín con signos rúnicos por lo que una eventual combinación de estos con números romanos no seria del todo descabellada.

Runas de Byfield Massachusetts

En el año 1967, un brillante criptógrafo jubilado del ejercito norteamericano llamado Alf Monge, quien había descifrado las principales claves secretas japonesas durante la segunda guerra mundial, junto con un historiador noruego, el doctor OG: Landasverk, cuya especialidad era la historia vikinga, estudiaron unas inscripciones halladas sobre rocas de Byfield (Massachusetts, Estados Unidos). El resultado de sus trabajos dio lugar a la publicación del libro Norse Cryptography in Runic Crvings, en el que anunciaban que la roca de Massachusetts contenía la fecha del 24 de noviembre de 1009 como la del desembarco de los vikingos en ese lugar. Basados en este descubrimiento, Monge y Landsverk llegaron a la conclusión de que Vinland esta situada en esa ciudad.

Las runas de Kensington

Las runas de Kensington. Esta losa de forma rectangular de roca de arenisca gris, cubierta con runas sobre sus dos caras, ha sido motivo de amplias disputas entre la comunidad científica después de que fuera encontrada en 1.898 cerca de Kensington, Minnesota (EE.UU), y en la que todo parece indicar que, exploradores escandinavos alcanzaron Norteamérica en el siglo XIV. Su origen es incierto, y las opiniones son divididas en cuanto a su autenticidad. Si bien el texto deja muy claro cómo un grupo de treinta navegantes procedentes del norte de Europa alcanzó tierras americanas, para algunos especialistas no es más que una simple broma realizada por alguien aficionado a las runas en el pasado siglo XIX. Por el contrario, para los defensores de la presencia europea en tierras americanas mucho antes de la llegada de Cristobal Colón al nuevo continente, es otra de las muchas pruebas existentes que avalarían sus hipótesis.kesinton1

Un desafiante enigma enfrenta a los historiadores norteamericanos. ¿Hubo un caballero Noruego llamado Paul Knutson que dirigió una desventurada partida de cuarenta soldados-misioneros en armaduras hasta las fuentes del Red River en el centro-oeste de Minesotta, ciento treinta años antes del primer viaje de Colón? Las evidencias acumuladas a lo largo de medio siglo sobre esta expedición son ya tan sustanciales que algunos de los arqueólogos más destacados de este país consideran el caso prácticamente probado. Unos pocos sólidos hechos surgen como peñascos de las montañas de entre las nieblas de la antigüedad del Nuevo Mundo.

El primero de estos hechos: Hacia finales del otoño de 1354 el rey Magnus Erikson, primer gobernante de los reinos combinados de Noruega y Suecia, comisionó a Knutson, un «decidor de leyes»  o juez  y uno de los hombres más prominentes de su corte, para reclutar una expedición destinada a salvar las almas de una desaparecida colonia noruega en la costa oeste de Groenlandia. Presumiblemente el grupo zarpó a principios de la siguiente primavera. No se volvió a tener noticias de ellos.

El segundo hecho: Cincuenta años atrás [1898] una laja de piedra aferrada por las raíces de un árbol fue hallada por un residente sueco cerca de Kensington, Minnesota. Sobre ella, grabado en letras rúnicas, llevaba lo que pretendía ser un mensaje a la posteridad. Registraba la masacre de un grupo de exploradores por parte de los indios. Suponiendo que la reliquia sea genuina, estos exploradores deben haber sido miembros de la expedición de Knutson. La fecha en la inscripción era 1362.

El tercer hecho: Hace unas pocas semanas la laja fue ubicada en el gran hall del Instituto Smithsoniano, en Washington. El Dr Matthew W. Stirling, Jefe de la Oficina Gubernamental de Etnología Americana (Government’s Bureau of American Ethnology), la llamó «probablemente, el más importante objeto arqueológico encontrado hasta ahora en Norte América.»

Cuando fue descubierta, en primer lugar, en general la piedra fue denunciada como un fraude ingenuo. En el medio siglo que pasó desde su descubrimiento, las mayores objeciones han sido contrarrestadas con evidencia corroborativa. Por más de diez años, descartada y desacreditada por los estudiosos, la reliquia fue usada como losa en el piso del barroso granero de una granja. Las mismas características que una vez hicieron que los expertos la denunciaran como fraude se citan ahora como testimonio de su autenticidad.

El caso completo depende, por supuesto, de la autenticidad de esta laja de piedra gris que el muy conservador Smithsoniano acaba de colocar entre sus más grandes tesoros. Fue en el verano de 1898 que Olof Ohman, joven inmigrante sueco, propietario de tierras cerca del pueblo de Kensington, en el Condado de Douglas, Minnesota, desenterró el tocón de un álamo en la orilla de una ciénaga.kesinton2

Aprisionado en sus raíces había una pieza plana, en forma de lápida, de roca basáltica gris, una de las duras piedras sedimentarias de origen glaciar comunes en la región. Tenía el tamaño aproximado de una lápida en un cementerio rural sueco. Talladas en una cara y un borde de esta piedra había extrañas letras.

Todo esto tenía poco sentido y poco interés para el granjero Ohman. Era un hombre estólido y poco imaginativo. El carácter de Ohman tiene importancia en el esfuerzo por validar la reliquia. Las circunstancias del descubrimiento de la piedra están registradas en una declaración jurada que Ohman hizo ante el Juzgado de Paz local. Si Ohman hubiese sido un parlanchín o un estudiante de Historia  especialmente si él hubiese intentado alguna vez hacer algún dinero con su hallazgo  podría haber habido motivos para sospechar. Pero era la clase de hombre que tiene poca inclinación y aún menos capacidad para cometer un fraude.

Le contó a algunos vecinos acerca de la extraña piedra. A sugerencia de ellos la entregó al banco local en su siguiente viaje de aprovisionamiento a la sede del Condado. El banquero tenía un intenso interés en las antigüedades locales y, a su vez, envió la reliquia a la Universidad de Minnesota, en Minneapolis. Allí el Profesor O. J. Breda, uno de los más destacados estudiosos escandinavos en América, pudo descifrar la mayor parte de la inscripción sin gran dificultad. Las letras eran runas nórdicas, el curioso primer alfabeto de los pueblos Germánicos derivado de alguna forma indirecta de las letras de los Griegos y Romanos. Algunos de esos símbolos no significaron nada para Breda. En su traducción, dejó espacios cada vez que no entendía. Se sabe ahora que representaban números.

Esta es la traducción actualmente aceptada:kesinton3

[Somos] 8 Goths [suecos] y 22 noruegos en [un] viaje de exploración desde Vinland a través (o cruzando) el Oeste. Hemos acampado junto a (un lago con) dos skerries [islas rocosas] a un día de viaje al Norte de esta piedra. Salimos y pescamos un día. Después de que volvimos a casa [nosotros] encontramos 10 [de nuestros] hombre rojos de sangre y muertos. AV[e] M[aría], salva[nos] del mal. [Nosotros] tenemos 10 de (nuestro grupo) junto al mar para cuidar de nuestros barcos(o barco) a 14 días de viaje desde esta isla. Año 1362.

Original:

8 : goter : ok : 22 : norrmen : po : opdagelsefard : fro : vinland : vest : vi : hade : lager : ved : 2 : skjar : en : dags : rise : norr : fro : deno : sten : vi : var : ok : fiske : en : dagh : aptir : vi : kom : hem : fan : 10 : man : rode : af : blod : og : ded : AVM : fraelse : af : illy : har 10 : mans : ve : havet : at : se : aptir : vore : skip : 14 : dagh : rise : from : deno : oh : ahr : 1362 :

En inglés:

[We are] 8 Goths [Swedes] and 22 Norwegians on (an) exploration journey from Vinland through (or across) the West. We had camp by (a lake with) two skerries [rocky islands] one day’s journey north from this stone. We were [out] and fished one day. After we came home [we] found 10 [of our] men red with blood and dead. AV[e] M[aria], save [us] from evil. [We] have 10 of (our party) by the sea to look after our ships (or ship) 14 days’ journey from this island. Year 1362.kesinton4

El Profesor Breda no se sintió impresionado en absoluto. Era una falsificación tan obvia, dijo, que no merecía más atención de nadie. El lenguaje, en sí mismo, era una total delación. Era una mezcla de Noruego, Sueco y algo que parecía inglés antiguo. En los días de la escritura rúnica Suecos y Noruegos eran feroces enemigos y era increíble que hubiesen sido socios en una expedición. Las tres letras AVM eran Latín, no rúnico. El alfabeto Romano no había sido introducido en Escandinavia hasta la temprana Edad Media.

El erudito especialista en runas había pasado por alto la fecha: 1632. Las cifras que la representaban no estaban en el primitivo alfabeto rúnico. Breda supuso muy naturalmente que cualquier Nórdico que pudiese haber llegado hasta la región central de Minnesota debía haber venido de las colonias de Eric el Rojo en Groenlandia, en algún momento del siglo 12. No había lugar allí para ninguna discusión. La piedra de Kensington no podía haber sido grabada por ninguno de estos groenlandeses. Todo esto era un fraude tonto y tosco perpetrado por alguien con un conocimiento superficial de runas, unido a una gruesa ignorancia de la historia escandinava. El falsificador, quien quiera que fuese, difícilmente podía esperar ser tomado en serio. Afirmaba que la piedra había sido grabada en una isla en un lago. No había ningún lago dentro de las veinte millas de la propiedad de Ohman.

De todas formas, la reliquia fue enviada a la Universidad del Noroeste, en Evanston, Illinois, para ser investigada más a fondo por expertos en runas. Éstos estuvieron de acuerdo con Breda y la laja fue enviada nuevamente al banco rural, que se la devolvió al granjero Ohman.

Lo que es ahora «probablemente, el más importante objeto arqueológico encontrado hasta ahora en Norte América» es muy probable que estuviera todavía en ese granero si no hubiese sido por el interés de un sobresaliente historiador Noruego-Americano, Hjalmar R. Holand de Ephraim, Wisconsin. Durante treinta años dedicó la mayor parte de su tiempo libre a su estudio en todos los aspectos; geológico, arqueológico, geográfico, lingüístico y histórico. La ha llevado a veintitrés Universidades Europeas para consultar con expertos. Una tras otra, las más serias objeciones a su autenticidad han probado ser los puntos más fuertes a favor de la misma. Primero fue el descubrimiento de los símbolos numéricos rúnicos y la determinación de la fecha. Estas runas en particular eran de origen tardío y de uso local en Noruega.

En el siglo catorce el alfabeto latino había sido introducido y sus letras se mezclaban muy frecuentemente con los antiguos símbolos germanos. Eso solucionaba la aparente incongruencia de las letras romanas AVM en vez de AV(e) M(aria). Este era un símbolo bien comprendido, fácil de escribir. Hubiese tomado un montón de espacio ponerla completa en runas.

El mayor avance, sin embargo, sucedió veinte años atrás con la publicación de una copia en una revista arqueológica danesa, encontrada por casualidad en la Biblioteca Real de Copenhagen, de la orden del rey Magnus a Knutson. Fue traducida como sigue:

«Magnus, rey de Noruega, Suecia y Skaane por la gracia de Dios, envía a todos los hombres que vean o lean esta carta buena salud y felicidad.

Deseamos hacer saber que tú [Paul Knutson] has de tomar los hombres que han de ir en el Knorr [el navío mercante real] sean ellos nombrados o nombrados de mi guardia personal y también de las guarniciones de otros hombres que tu puedas desear llevar en el viaje, y que Paul Knutson, que será el comandante sobre el Knorr, tendrá plena autoridad para elegir los hombres que sean más adecuados sea como oficiales o como hombres. Os pedimos que aceptéis éste, nuestro comando, con toda buena voluntad por la causa, en la medida en que lo hacemos en honor de Dios y por el bien de nuestra alma y por nuestros predecesores, que en Groenlandia establecieron la Cristiandad y la han mantenido hasta este tiempo, y no permitiremos que perezca en nuestros días. Conociendo esto por cierto, que quien fuere que desafíe esta, nuestra orden, se encontrará con nuestro serio desagrado y por lo tanto recibirá pleno castigo.

Ejecutado en Bergen, el lunes después del día de Simón y Judah en el seis y XXX año de nuestro reinado (1354). Por Orm Ostenson, nuestro regente, sellado.»

Así quedó establecido que unos pocos años antes de la fecha encontrada en la piedra de Kensington, a un cierto Paul Knutson, uno de los más prominentes ciudadanos del reino de Magnus, le fue ordenado reclutar y dirigir una expedición a través del Atlántico. Ciertamente ningún bromista del siglo diecinueve pudo haber sabido esto. La fecha en la piedra, ocho años después de emitida la orden, sería una muy notable coincidencia con la historia. Ocho años era un razonable tiempo para haber permitido a Knutson llegar desde Bergen hasta las fuentes del Red River.

Difícilmente pueda haber alguna duda de que la cruzada partió de Noruega. Mr. Holand aventura una reconstrucción tentativa de lo que pudo haber sucedido. Presumiblemente Knutson, guiado por las vagas descripciones de las sagas de Islandia, siguió viaje hasta algún punto en la costa de Nueva Inglaterra, estableció un campamento base y emprendió una búsqueda sistemática de la colonia perdida. No habiendo encontrado ningún rastro del asentamiento en Groenlandia, debe haberse dirigido hacia el Norte, con un número considerable de su gente  quizás dejando una pequeña retaguardia en lo que hoy es Massachusetts o Rhode Island  y finalmente navegó por la Bahía de Hudson, llena de icebergs. Aún así no halló rastros de los hombres que buscaba. Y muy probablemente las instrucciones del rey Magnus habían sido muy perentorias: si no los encuentras, no hace falta que vuelvas.kesinton5

Llegó hasta la boca del gran Río Nelson, lo siguió hacia el sur hasta el lago Winnipeg y de allí, a través de una serie de lagos y transportes terrestres, hasta la región del Red River, cuyas aguas fluyen hasta el Mississippi y el Golfo de México. Aún hoy en día hay un camino acuático casi continuo desde el mar lleno de hielo hasta la zona del lago Minnesota donde fue encontrada la piedra. Esto, pensó probablemente el explorador, habría sido una ruta natural a seguir desde Groenlandia por los perdidos colonizadores. También, conjetura Mr. Holand, pensó que estaba siguiendo el camino más fácil para volver a su base en Vinland. No pensó en América del Norte como en un continente sino como en un grupo de grandes islas.

Todo esto, por supuesto, es altamente especulativo. Pero un hecho permanece: si la piedra de Kensington es genuina, Paul Knutson y sus caballeros cruzados estuvieron en Minessota en 1362. La evidencia a favor de la autenticidad de la reliquia ha ido aumentando. Si el Granjero Ohman dijo la verdad acerca de las circunstancias del hallazgo de la piedra  y este estólido inmigrante, trabajador e iletrado debería haber estado llevando una extraordinaria clase de doble vida si él compaginó la historia  la tabla había estado en el lugar donde él la encontró por lo menos por tanto tiempo como el tiempo de crecimiento del álamo. Los arqueólogos tienen un medio razonablemente exacto de fechar arboles y leños, a partir de los anillos en la madera; el examen de árboles similares en las proximidades ha conducido a un cálculo conservador de que el árbol en cuyas raíces se encontró la piedra rúnica tenía por lo menos 40 años en 1898. Esto significa que, si la reliquia había sido «plantada», el intento de engaño debe haber tenido lugar en 1850. En ese entonces había pocos hombres blancos en esa parte de Minnesota. Estaba habitada por hostiles y salvajes Sioux.

El conglomerado de lenguajes, por si mismo, fue suficiente para convencer al Profesor Breda de que la piedra era una falsificación. Pero él estaba pensando en términos del lenguaje de las sagas en las que se habían relatado las hazañas de Eric el Rojo y Leif el afortunado. Esta piedra había sido inscripta más de tres siglos después. En ese entonces Noruega estaba en contacto con toda Europa. Algunas palabras inglesas habían sido introducidas en el habla vulgar. Tanto suecos como noruegos participaron en la expedición. Magnus era rey de ambos países. Era bastante natural que los «cruzados» hablasen una cierta mezcla de idiomas. Más aún, estos hombres no eran escribas o estudiosos. Muy probablemente sus sacerdotes habían quedado en Vinland. Pero eran hombres jóvenes, razonablemente inteligentes y letrados. Las investigaciones de Mr. Holansd en la literatura popular escandinava del siglo catorce lo convence de que las palabras de esta desesperada nota sobre piedra eran, bastante aproximadamente, las que podían esperarse de hombres como esos, especialmente estando sometidos a estrés emocional. Quien fuera que grabó esas palabras difícilmente puede haber esperado sobrevivir para ver terminada su tarea.

¿Por qué usó runas? En esa época el alfabeto latino era bien conocido en Noruega y era usado en la mayor parte de los documentos. Mr. Sarff explica que fue por la simple razón de que los caracteres rúnicos habían sido especialmente adaptados para labrarlos en lápidas. Se usaban para ese propósito tanto en Islandia como en Noruega mucho después de haber sido abandonados en la escritura corriente. era más fácil tallar en la piedra las líneas rectas de las runas que las letras romanas con líneas curvas. Quien fuere que escribió esas letras estaba apurado por terminar su trabajo. Estaba trabajando en el borde de la eternidad.

El mensaje establece que algunos de la partida habían sido dejados atrás para cuidar de los barcos junto al mar, a «14 días de viaje de esta isla». Se ha descubierto que la expresión «día de viaje» era un término convencional de la época, que significaba aproximadamente 75 millas, o la distancia que un navío podía recorrer en un día con buen viento. A los hombres de Knutson el viaje les debe haber tomado por lo menos un año.

La inscripción indica que el grupo estaba acampando en una isla en un lago a sesenta y cinco millas de distancia de otro lago conteniendo dos islas rocosas, en la costa del cual sus compañeros habían sido masacrados. Puede asumirse que ellos habían venido hasta allí buscando ponerse temporariamente a salvo de los indígenas. Ohman encontró la piedra en los límites de una ciénaga. Esta zona es ahora tierra seca. Los relevamientos geológicos demuestran que la tierra ligeramente elevada y rocosa de la que el granjero excavó el tocón de álamo era, casi con certeza, una isla en el 1632. Esta zona rural ha ido volviéndose cada vez más seca a lo largo del último siglo.

Justamente a alrededor de setenta y cinco millas de distancia está el único lago con dos «skerries» o islas rocosas. Es el lago Cormoran, en el condado de Becker. En su costa hay grandes peñascos de origen glaciar con agujeros triangulares taladrados en tres de ellos. Este era un mecanismo común para atracar botes a lo largo de los fiordos del siglo catorce en Noruega. Junto a una de estas rocas fue encontrado recientemente un yesquero [firesteel] noruego del siglo catorce. Varias otras rocas-atracadero similares han sido encontradas en esta zona de Minnesota. Esto implicaría que los exploradores continuaron su viaje hacia el este por un tiempo, probablemente buscando una vía acuática de retorno a Vinland.

A lo largo del curso del río Nelson han sido recogidos otros varios utensilios Noruegos en el último medio siglo  tres hachas de batalla, un yesquero y una punta de lanza . Éstos pueden indicar la ruta seguida hacia el sur por los hombres de Knutson desde la bahía de Hudson.

Hay sólo una vaga sugerencia de que algunos de los hombres dejados en Vinland, o con los barcos a orillas de la desembocadura del río Nelson, regresaron a Noruega: se dice que, en medio de la gran Plaga, el rey Magnus recibió noticias de que sus colonias en Groenlandia habían desaparecido sin dejar rastro. ¿Quién pudo haber sido el portador de estas malas nuevas? Queda aún una débil posibilidad de que entre los manuscritos, amarillos por los años, de algún archivo europeo pueda ser encontrado un relato completo de la expedición, escrito por alguien que acompañó a Knutson.

Runas de Oklahoma, o de de Heavener

Otra piedra con inscripciones rúnicas conocida es la de Heavener que se halla sobre la montaña Poteau en los límites del pueblo del mismo nombre. Las tradiciones locales la atribuyen a hombres nórdicos que llegaron al continente por el golfo de México para navegar por el río Missisipi, el río Arkansas y finalmente el río Poteau. Otros investigadores sencillamente la consideran una inscripción hecha en el siglo XIX d.c. o XX d.c. por alguna persona local debido a que los ocho caracteres que forman la palabra Gnomedal (probablemente “Valle del gnomo”) combinan signos del futhark antiguo con el futhark gótico ambos ya casi no usados en el siglo X d.c. cuando los vikingos arribaron a Canadá desde Groenlandia. El criptógrafo de la fuerza armada estadounidense Alf Monge teorizó que la inscripción era un criptograma que significaba “noviembre 11, 1012”, mientras que un ingeniero llamado Richard Nielsen indicó en 1986 que la verdadero significado de los símbolos es “Glomedal” (valley of glose el valle tenebroso)

Runas de Poteau

A diez millas al noroeste del monte Poteau en 1967 se encontró otra inscripción rúnica de siete caracteres muy similares al de la piedra de Heavener. La transliteración indicaría la palabra “GLOIALLW” aunque otras posibilidades se han sugerido según los diferentes futharks con que se aborde la traducción. Alf Monge también teorizó sobre esta inscripción y otras encontradas en Noruega al relacionarlas como códigos que indican fechas de fiestas religiosas. Según él en ésta segunda piedra de Poteau se encontraría encriptada la fecha “noviembre 12, 1017”

Runas de Shawnee

Por otra parte en Shawnee (Oklahoma) a una milla del río norcanadiense, en1969 Jim Step acompañado de su hijo encontró cerca a un arroyo una piedra oval de 14 pulgadas enterrada levemente en el suelo. Cuando la piedra fue retirada vieron una inscripción de cinco letras en el lado contrario de ésta. Los cinco signos descifrados según el futhark antiguo corresponderían a la palabra

“MEDOK”, la cual podría hacer referencia a Madoc un príncipe del país de Gales que según una leyenda vino a América en el año de 1170 d.c y regresó después a su patria por medio de 10 embarcaciones de colonizadores a los que enseño el río Missisipi.

 De todas maneras se ha dudado de la veracidad de ésta inscripción debido a que en el país de Gales no fueron usadas las runas del Futhark Antiguo. Alf Monge también tomó está inscripción como un criptograma y lo descifró como la fecha “noviembre 24, 1024”

Runas de Spirit Pond

A comienzos de la década de los 70 del siglo pasado se hallaron, a orillas del lago de Spirit Pond, en Maine (EE UU), cuatro bloques de piedra y un amuleto. Tres de estos bloques, datados en torno al año 1200 a. C., presentan inscripciones que han sido identificadas como runas vikingas.runas

 Debido a que el lago forma parte de un parque estatal, los “restos pétreos» son propiedad del Estado de Maine. Su descubridor, Walter Elliot -ya fallecido-, se negó en su día a donar sus hallazgos a las instituciones, iniciando una serie de procesos legales.

Durante algunos años estuvieron expuestos en el museo de Barth, en Maine, suscitando continuas controversias entre los expertos. Actualmente, tres bloques se encontrarían en los archivos del Museo Nacional del Estado, pero fuera de la vista de los visitantes. Los grabados no fueron jamás traducidos. La imagen publicada en este artículo, proporcionada por el arqueólogo estadounidense Neil Steede, pertenece al cuarto bloque.

Sombreros dorados

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Sombreros de oro (alemán: Goldhüte, singular: Goldhut) es como se denominan unos muy específicos y poco comunes objetos arqueológicos de la Edad de Bronce en Europa Central. Hasta el momento, cuatro de estos objetos han sido descubiertos y debidamente catalogados. Los objetos están realizados con hoja de oro a las que se les añade en el exterior a lo largo de la superficie tocados cónicos y que probablemente fueron hechos de material orgánico y cuya función era estabilizar las hojas de oro. Los siguientes Sombreros de Oro son los conocidos en la actualidad:

  • Sombrero dorado de Schifferstadt, encontrado en 1835 cerca de Speyer Schifferstadt, de cerca del 1400-1300 aC.
  • Sombrero dorado de Avanton, incompleto, se encuentró en Avanton, cerca de Poitiers.en 1844. Tiene alrededor de 3000 años.
  • Sombrero dorado de Ezelsdorf de-Buch, que se encuentró cerca de Ezelsdorf en 1953. Creado alrededor del 1000-900 aC es el más grande con alrededor de 90 cm de tamaño.
  • Sombrero dorado de Berlín, que se encuentró probablemente en Suabia o Suiza. Fue fabricado cerca del 1000-800 aC y adquirida por el Museo für Vor-und Frühgeschichte, Berlín, en 1996.

Los sombreros están asociados con la cultura protocéltica de la Edad de Bronce. Sus estrechas similitudes en el simbolismo y las técnicas de fabricación son un testimonio coherente de la relación con un amplio territorio en el este y el oeste de Francia y el suroeste de Alemania. Una armadura de oro con una técnica similar fue hallada en Mold, Flintshire, en el norte de Gales, pero parece ser anterior a los sombreros.

El contexto arqueológico de las piezas es, por desgracia, poco claro. Por ejemplo, de la pieza de Berlín no se sabe absolutamente nada. Al parecer y según los datos sacados del resto de objetos, las obras doradas fueron enterradas deliberadamente.sombrero2

Los datos más exactos hablan de unas fechas comprendidas entre el 1200 y el 800 a. C.

Se supone que los Sombreros dorados sirvieron como insignia religiosa de las deidades o sacerdotes del culto al Sol entonces muy extendido en Europa Central. Tres de los cuatro ejemplos tienen un pedestal como ampliación en la parte inferior del cono y sus aberturas son ovaladas (no redondas), con diámetros y formas más o menos equivalentes a las de un cráneo humano. La representación figural de un objeto parecido a un sombrero cónico sobre una losa de piedra de la tumba del Rey en Kivik, en el sur de Suecia, apoya firmemente su asociación con la religión y de culto, así como el hecho de que los conocidos ejemplos parecen haber sido depositados (enterrados) cuidadosamente.sombrero23

A los sombreros se los considera un símbolo religioso usado por los sacerdotes de una a finales de la Edad de Bronce en Europa Central. El culto al sol estaba entonces muy extendido en Europa Central. Tres de los cuatro sombreros tienen un pedestal como ampliación en la parte inferior del cono y sus aberturas son ovaladas (no redondas), con diámetros y formas más o menos equivalentes a las de un cráneo humano.

La representación figural de un objeto parecido a un sombrero cónico sobre una losa de piedra de la tumba del Rey en el pueblo de Kivik, en el sur de Suecia, apoya firmemente su asociación con la religión y de culto, así como el hecho de que los conocidos ejemplos parecen haber sido depositados (enterrados) cuidadosamente.

 Lo espectacular de los sombreros de oro es que en diferentes alturas tienen marcas que permiten la determinación de calendarios y la conversión entre ellos. No necesariamente fueron usados como tales, pero sí parece claro que al menos reflejan los conocimientos de la época, quizás sólo como adorno.

Tablillas de Michigan

Las llamadas “tablillas de Michigan» son también objeto de polémica, aunque por el momento no se ha llevado a cabo una clasificación ni una investigación exhaustiva. Estas piezas se hallan en gran parte en poder de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, cuyos miembros son popularmente conocidos por el nombre de mormones. Al parecer, las tablas de Michigan estarían protegidas en alguna gruta del Estado de Utah. Hasta el momento no han sido ni catalogadas ni expuestas al público.michigan1

Una de las pocas piezas que puede ser visitada es una gran roca esquistosa con grabados: el ápice del lado anterior contiene una misteriosa incisión, mientras en el espacio rmichigan2estante, que constituye los dos tercios del objeto, aparecen trazadas dos grandes “X», característica hallada también en los descubrimientos de Glozel. En la parte posterior está representado, en lo alto, la salida del sol, mientras abajo se ve un lagarto estilizado.

El modelo típico de las tablas de Michigan presenta en el lado anterior una parte realzada con el grabado de un “símbolo místico», mientras en el reverso aparece un “ojo omnisciente», seguido de un signo enigmático. Debajo de estas figuras se pueden hallar otras inscripciones, cuyo significado no ha sido aclarado por el momento.

Estos objetos fueron extraídos de túmulos indios entre 1874 Y 1915, en las proximidades de Detroit (Michigan).

La investigadora estadounidense Henriette Mertz, fallecida en 1985, dedicó años a estudiar estos misteriosos objetos. A pesar de la opinión contraria de sus colegas, examinó algunas piezas y las declaró auténticas. La especialista planteó una hipótesis insólita: las tablas habrían sido realizadas ¡por cristianos refugiados en el continente americano en el año 312 d.C., tras de la caída del Imperio Romano!michigan3

Hasta que no se efectúen traducciones fiables -con la suficiente base científica- de las inscripciones presentes en todos estos hallazgos, sólo es posible especular sobre su significado.

En el 28 de julio 1911 cuestión de la Detroit News, el profesor Frederick Starr de la Universidad de Chicago declaró que las reliquias eran falsas. También María Reyes, quien vivió una puerta de la habitación al lado de los hijos de Percy Scotford y Charles, dijo que los chicos fabrican más «reliquias» todo el tiempo. Nadie presentó cargos.michigan4

Los hallazgos atraído el interés de la Iglesia SUD miembros. Esto llevó Mormón científico James E. Talmage en 1909 para participar en un «dig» y luego probar a fondo los artefactos en la espalda de laboratorio en Utah. Sus investigaciones le llevaron a la etiqueta de los artefactos como los fraudes. En agosto de 1911, publicó un trabajo sobre sus conclusiones titulado «El ‘Reliquias de Michigan: Una historia de la falsificación y el engaño».

Más tarde, en 1911 la hijastra Scotford firmó una declaración jurada en la que declaró que le había visto hacer a los objetos. Scotford y Soper nunca confesó y los objetos no se encontraron después de su muerte.

Los últimos estudios de profesor de antropología Richard B. Sellos del Museo de Historia de Michigan indican que los artefactos fueron hechos con instrumentos contemporáneos. Los historiadores actuales tienden a coincidir en que Scotford y Soper unido sus fuerzas para vender las reliquias falsas para obtener un beneficio personal.

La Iglesia de Jesucristo de los Santos de mantiene 797 de los objetos en el Museo de la Ciudad de Salt Lake. En 2003 se los entregó al Museo de Historia de Michigan en Lansing, donde actualmente reside.

Tablilla de Glozel

Glozel, aldehuela de la montaña Borbonesa, está situado en el municipio de Ferrieres/Sichon en el departamento de Allier a una veintena de kilómetros en el sureste de Vichy.glozel1

El 1° de marzo de 1924, en el campo Duranthonrebautizado más tarde campo de los muertos ), un joven agricultor de 17 años, Emile, y su abuelo, Claude Fradin, hacen un descubrimiento imposible que desencadena una de las más violentas polémicas arqueológicas del siglo XX porque pone en duda lo que se sabía sobre los orígenes de la escritura.glozel2

Al roturar un haza de terreno, unos de los bueyes tirando del carro, cae en un hoyo, en el interior del cual Emile topa con huesos humanos. Con el descubrimiento de esta tumba, piensan haber encontrado un tesoro, las primeras excavaciones se hacen con pico y pala. Hallan varios objetos, urnas, vasos, hachas y tablillas grabadas. Rompen las urnas pero no contienen más que tierra, decepción, vuelven a tapar el hoyo y siembran la avena.

En el transcurso del verano, la Sociedad del Borbonesado se desplaza, saca muestras y las manda al Dr Capitán de Bellas Artes. En aquella época, el Dr Capitán, el padre Breuil y el conservador del museo de los Eyzies, el Sr Peyroni, representaban el triunvirato ineludible de la prehistoria.

Mientras tanto, en 1925, Antonin Morlet, médico de Vichy, apasionado por la arqueología, se entera del descubrimiento y se persona en el lugar junto con su esposa. Fascinado por lo que encuentra, obtiene el derecho de publicación sobre los objetos que siguen siendo la propiedad de Emile Fradin.

13 meses después de recibir las primeras piezas, el Dr Capitán va allí. “Aquí tienen un yacimiento maravilloso“, pide al Dr Morlet un informe detallado.

Pero en vez de mandar su informe, el Dr Morlet lo publica el 23 de septiembre de 1925 bajo el título “Nueva estación neolítica“. Furioso, Capitán convoca a Morlet, “… ponga mi apellido en vez del de Emile Fradin…”, (hecho relatado y publicado por el canónigo Cote, “Glozel, 30 años después“, 1959; todas las personas “metidas” en el medio científico conocen la importancia de ver su apellido mencionado en una publicación); Morlet se niega. Luego el padre Breuil escribe un artículo a favor de Glozel pero sin mentar el apellido del Dr Morlet, quien a su vez se subleva y acusa al padre de querer arrogarse el descubrimiento.

El padre también se volverá en contra de Glozel.glozel3

¡Estamos muy lejos de los argumentos científicos!

Los grandes mandamás de la prehistoria, en un principio muy favorables hacia Glozel, cogidos desprevenidos por este fabuloso descubrimiento, hallándose “fuera de juego“, se deciden en contra de Glozel. Tanto más que el mismo periodo un epigrafista eminente, René Dussaud, acaba de publicar oficialmente que la escritura nació en Fenicia, 1 600 años antes de Jesucristo (después del hallazgo del sarcófago del rey Ahiram de Byblos, cubierto de inscripciones). Ahora bien el Dr Morlet fecha las tablillas grabadas en 5 o 6000 años antes de Jesucristo.

Los dos descubrimientos se contradicen y esto va a desencadenar una verdadera guerra entre los hombres de ciencia. Los glozelianos y los antiglozelianos se afrentan, Glozel se convierte en el caso Dreyfus de la arqueología.

En esta guerra, todos los golpes ( bajos ) están permitidos, cartas anónimas, insultos, etc. ; algún día incluso el Dr Morlet sorprende a miss Garrod, secretaria del padre Breuil, en flagrante delito de falsificación durante una encuesta de la Comisión de indagaciones hecha in situ ( nombrada por el Dr. Capitán, ¡¡¡ imparcialidad cuando te apoderas de nosotros !!! ). El Dr Morlet, Emile Fradin se ven arrastrados por los suelos, todo está aprovechado para deshonrarlos, “¡calumnien, calumnien, siempre quedará algo! “

El Presidente de la Sociedad Prehistórica de Francia acude a Glozel, paga 4 francos de entrada al museo (someramente organizado por Emile Fradin para satisfacer el número creciente de visitadores, curiosos de ver estos fantásticos objetos tan controvertidos), luego pretende que le enseñan cosas falsas. Demanda contra X por “empresa pecuniaria para enseñar los productos de una mixtificación“.

El 25 de febrero de 1928, la policía de Clermont-Ferrand se presenta para indagar en casa de los Fradin; su objetivo: encontrar el taller donde Emile fabrica sus objetos. Rompen las vitrinas, ciertos objetos, maltratan al pobre Emile y se llevan más de 200 objetos, con el pretexto de fecharlos a pesar de que en aquella época no se conocía ningún procedimiento para conseguirlo.

El 4 de junio de 1929, Emilio Fradin se ve inculpado de estafa, el juez de instrucción le va a sonsacar durante las 63 horas del interrogatorio. Quieren que confiese haber fabricado estos objetos, pero este joven campesino del Borbonesado, ignorando todo de la prehistoria, tiene su conciencia para sí mismo, no ha fabricado estos objetos surgidos de la noche de los tiempos.

Su correo está abierto, la policía le vigila sin cesar para sorprenderlo en flagrante delito de fabricación y verificar si entierra los objetos él mismo.

Total, al cabo de dos años, la inculpación se termina por un sobreseimiento. Por fin, Emile Fradin puede gozar de la vida, se casa y tiene familia. El Dr Morlet sigue las excavaciones, siempre a costa suya, durante 16 años. Encontrará más de 3 000 objetos, hasta el año 1941 cuando la ley Carcopino fue votada. De ahora en adelante está prohibido excavar el suelo francés sin autorización del Estado. Esto pone fin a las excavaciones de Glozel. El Dr Morlet muere en 1966, no verá el reconocimiento de Glozel.

En 1972, Henri François, ingeniero en la Comglozel4isaría de la Energía Atómica, visitando Glozel, saca muestras y las manda para fechado a 3 laboratorios extranjeros. Se utilizará el método de fechado al carbono 14 para los huesos grabados y la termoluminiscencia para las cerámicas y la terracota.
Para los tres laboratorios independientes, los resultados son claros e irrebatibles, ¡ Glozel es antiguo !

Henri François escribirá a Emile Fradin : “…Sólos unos atrasados mal informados podrán pretender todavía que Vd es un falsario, las comprobaciones de medidas hechas con independencia en cada laboratorio son perfectas e indiscutibles…”

Los resultados son los siguientes:

  • los huesos tienen entre 15 000 y 17 000 años,
  • las cerámicas tienen 5 000 años,
  • las tablillas grabadas tienen 2 500 años.

En 1974, un equipo del Centro de Investigación Nuclear de Grenoble analiza el emplazamiento con magnetómetro, demostrando que todavía quedarían objetos ocultados.

En 1975, después de un congreso de arqueometría celebrado en Oxford, la autenticidad del sitio se pone en evidencia. El Estado reconoce la autenticidad de Glozel, pero la comunidad científica sigue dudando.

Desde 1983 hasta 1990, nuevas excavaciones fueron emprendidas, curiosamente, en varios kilómetros del campo de los muertos, luego, ningún resultado fue publicado ( ?? ? ).

Entonces ¿por qué? Cito al Sr Remy Chauvin, biólogo, “padre espiritual de los herejes en Francia“: “… Si no publican puede que hayan encontrado cosas que les molestan, entonces ¿por qué? ¿Qué es lo que temen?

¿Temen disgustar a algunos viejos profesores, temen arruinar las teorías vigentes?

Pero ¿es que las teorías científicas son monumentos religiosos?

¿Qué hay en Glozel para levantar un ataque tan violento?

¡Hagamos excavaciones metódicas y racionales en el sitio en donde Emile Fradin las hizo ! …

Emile Fradin se vio proponer cantidades fabulosas por sus descubrimientos, pero no cedió ningún objeto. El 16 de junio de 1990, recibió las Palmas Académicas.

En 1995, después de la difusión de una emisora televisada, el resumen provisional de las investigaciones precedentes se publica por fin, pero no revela nada, sino lo que ya se sabía, es que hay una gran disparidad en la edad de los objetos de Glozel.

Más de 3 000 objetos han sido hallados, vasijas, tablillas grabadas, piedras pulidas, joyas de hueso, puntas de flechas, agujas, y no parece que los signos escritos hayan sido superpuestos a grabados animalistos anteriores.

 Todos los huesos, humanos (no perteneciendo a esqueletos de hombre moderno), y de animales (transformados en herramientas, joyas, algunos de ellos llevando signos de escritura), todos, presentan una fosilización avanzada.

Las hachas de piedra pulida tienen el filo poco usado y por consiguiente se supone que son votivas.

Los guijarros, grabados particularmente con espléndidos renos, produjeron la admiración de los especialistas en arte prehistórico.

Los objetos de cerámica, ídolos, vasos mortuorios con máscaras extrañas desprovistas de boca y las famosas tablillas cubiertas de inscripciones todavía desconocidas, fueron fabricados en un horno ovalado que en principio fue confundido con una tumba.

Aún si no queda ninguna duda sobre la autenticidad del sitio, Glozel conserva todavía muchos misterios.

Efectivamente, debido sin duda a la fuertísima radioactividad natural de la región, los fechados son muy inconexos, y cuesta trabajo entender y a fortiori explicar la presencia en un mismo lugar, de objetos viejos de 17 000 años, 5 000 años, 2 500 años, 1 500 años ¡e incluso de la Edad Media!

Queda también el enigma de la escritura que se encuentra en huesos grabados de 17 000 años, hasta ahora sin descifrar… Presenta grandes semejanzas con:

  • formas muy antiguas de la escritura fenicia.
  • Pero también con cierto número de inscripciones alfabetiformes halladas en sitios magdalenienses, en Portugal, en Rumanía y en Francia.

¿Acaso sería Glozel un antiguo lugar de culto, mágico, en donde estarían reagrupados objetos de diversas procedencias?