Este Mundo, a veces insólito

Oopart

Huella mano humana fosilizada

Este fósil que corresponde perfectamente a la huella de una mano humana muestra un detalle asombroso. Se encontró en la roca cretácica en la misma capa, dondHuellamanoe también se descubrieron huellas de dinosaurios. La edad de unos 110 millones de años. La huella de la mano es tan específica que muestra las impresiones de la imagen, impresiones de la cinta de tejido entre los dedos pulgar e índice, y la impresión dejada por la penetración del dedo medio en el barro.

Fue hallado en las piedras calizas de Glen Rose, en Texas, EEUU, y se supone que tiene unos 110 millones de años, o sea que fue dejada en la era de los dinosaurios.

El Mapa Buache

Philippe Buache, geógrafo francés, nacido en París en 1700, muerto en 1773.Buache1

Estudió con el geógrafo Guillermo Delisle, con cuya hija se casó; fue nombrado en 1729 primer geógrafo del rey (Premier Géographe du Roi). Estableció la división del globo por cuencas de ríos y de mares, subordinadas unas a otras. Creía en la existencia de un continente austral, opinión que los descubrimientos posteriores han confirmado hasta cierto punto.

Publicó en 1754 un Atlas physique, y numerosas memorias. Pertenecía a la Academia de Ciencias Francesa.

El mapa Buache, fue diseñado en 1737.

Es una copia de antiguos mapas griegos y muestra el continente antártico sin hielo.

El hecho sorprendente es que hoy el hielo no cubre todo lo que se unirían.

Mares de Ross y Weddell crean un gran dilema, para dividir el continente en dos masas de tierra.

Un hecho que en los tiempos modernos sólo se ha establecido en el año 1968 Geofísico.

Un mapa preparado por Philippe Buache en 1739 representando el polo sur terrestre ha sido mencionado con cierta frecuencia como un indicio de un supuesto conocimiento del continente antártico en tiempos remotos, con anterioridad incluso a que fuera cubierto por los hielos glaciares.

En realidad, debe considerarse una mera hipótesis de trabajo, puesto que los contornos mostrados en el mapa no representan con exactitud, ni remotamente, los reales.Buache2

Por una parte, habían empezado a llegar noticias sobre lo que hoy conocemos como Australia. Por otra parte, se suponía que allá abajo, en el sur más lejano, existía un gran continente ignoto.

Como puede esperarse, en los mapas de la época aparecen continentes imaginarios en el sur de mil formas y tamaños. Buache representó en un mapa de 1739 un gran continente donde hoy sabemos que está la Antártida, dibujando dos grandes extensiones de tierra que, como bien explica el propio cartógrafo, se basan en los apuntes y comentarios recogidos por navegantes de los mares del sur entre 1738 y 1739. Bien, pues la supuesta similitud del contorno dibujado por el francés referido al imaginario continente austral con las imágenes actuales de la Antártida si se elimina la capa de hielo, han hecho que fantasiosos escritores supongan que, en realidad, Buache copió el mapa de una antiquísima carta dejada por una civilización prehistórica que supuestamente conoció la Antártida en la época en que carecía de hielo. Por supuesto, la hipótesis no se sostiene, pero como guarda el típico resplandor de misterio que tanto gusta a cierta gente, ha logrado gran predicamento.

La Misteriosa Roca de Kupang

Misteriosa roca descubierta en Kupang, Indonesia

En 1992, una extraña piedra fue descubierta en una cueva en Devil Hills (o Monte de Satanás) en Kupang, Nus Tenggara Oriental, Indonesia. El misterio eran Kupang1los raros grabados en su superficie.

Las fotografías del artefacto pertenecen a un geólogo que vivió en Kupang y murió en 1994. Él había estado explorando una cueva en las Colinas del Diablo en la noche, y se encontró con un montón de rocas. En ese mismo lugar, descubrió ésta piedra.

Parecía como dos pedazos de roca atados, pero su característica más curiosa eran los dibujos en su superficie: las estrellas, el sol, y las flechas apuntando a los ellos.

También se pueden ver dos figuras humanoides, resaltados en la imagen de abajo, que compara las tallas en la roca con las placas de la zonda Pioneer, enviada por la NASA al espacio a bordo de las sondas de dos misiones espaciales durante los años 1972 y 1973, respectivamente, con la intención de dar a cualquier tipo de vida inteligente en el universo información sobre nuestro planeta.

En la extraña piedra, las imágenes aparecen invertidas.

De acuerdo al coordinador de equipo de investigación de campo BETA-UFO Kupang, la roca contiene un imán y se cree que contienen elementos radioactivos.Kupang3

En el área de las Colinas de Diablo, también ha habido informes de ovnis, incluyendo “tres puntos negros” que habían formado un triángulo, que algunos decían habían sido las marcas de un aterrizaje OVNI. Estas marcas se desvanecieron con el tiempo debido a la erosión. Luces de Neon han sido reportadas descendiendo hacia las colinas.

Lo que es más extraordinario es que las rocas están grabadas con un mapa estelar, muy similar a la placa que fue diseñada por Carl Sagan y Frank Drake, y que se colocó a bordo de la sonda Pioneer 10, lanzada en 1972. Las rocas también tienen un campo magnético, que parece emanar de éstas cuando están cerca de cualquier aparato eléctrico o electrónico,

La piedra se guarda ahora por la familia del geólogo.Kupang2

¿Es este un artefacto legítimo? Quizás esto realmente podría ser una concreción septaria, un tipo de formación rocosa donde las grietas o separaciones ocurren y se rellenan con minerales. Las tallas podrían muy bien estar hechas por el hombre.

¿Qué podrían significar estas esculturas? ¿Por qué están ahí?

 

Piedras Sagradas de Newark

Piedras Sagradas de Newark

Se han encontrado piedras talladas con inscripciones en alfabetos europeos, asiáticos o africanos. Dado que los nativos americanos no poseían ningún tipo de alfabeto ni escritNewarkura antes de la llegada de los colonizadores, ésta constituyó una de las pruebas más sólidas contra la posibilidad de que ellos fueran los responsables de levantar esas estructuras.

Las Piedras Sagradas de Newark,  Ohio, USA. Piedras grabadas con escritura fenicia. Se cree fueron descubiertas por David Wyrick en 1860 al parecer procedentes de la antigua cultura americana indígena por lo que entra en controversia por el origen de sus grabados.

Pared de piedra de Frankfort

Pared de piedra de Frankfort, Kentucky

The Scientific American del14 de enero de 1886 publicó un informe del Lexington, Kentucky, Press que cuenta acerca de una pared de piedra maciza desenterrada por obreros que extraían rocas de una cantera a una milla del pueblo de Frankfort:Frankfort

Tenía toda la apariencia de haber sido construida por manos humanas, con junturas y uniones de argamasa muy lisas. Por encima de los cerca de diez pies del terreno de acarreo y a veinte pies de la roca que había sido removida por los obreros, y sobre el lado expuesto los hombres habían avanzado por lo menos cuarenta pies desde donde golpearon la primera piedra. Así de firme estaba incrustada en la cantera de caliza sólida que con seguridad se formó alrededor de esta pared desde que fue construida. La cara de la pared fue bien decorada, y su apariencia maciza daba evidencia de la habilidad de manos muertas hace siglos, y podría ser envidiada por el mejor de los albañiles de hoy.

¿Muros de «ladrillos» hace millones de años?

Papiro Tulli

¿Existe en realidad el papiro Tulli? (NACHO ARES)

 Nadie ha visto jamás el original de este misterioso documento, lo cual, sumado a otros factores, abona la duda acerca de su existencia.

El Papiro Tulli es un viejo manuscrito de apenas 20 por 18 centímetros, que ha traído de cabeza a la comunidad ufológica internacional durante las últimas décadas. Escrito en grafía hierática -una variante cursiva del jeroglífico convencional- su datación, según los hechos relatados en el documento, puede remontarse al reinado del faraón Tutmosis III (ca. 1475 a. de C.). Pero, ¿qué contenía exactamente el Papiro Tulli para que todos hablaran elogios de él? Muy sencillo: el relato de la aparición de una extraña bola de fuego en los cielos y las extrañas consecuencias que ello produjo como la lluvia de peces y aves, es decir, el primer testimonio OVNI de la Antigüedad.Tulli

Representación del Papiro Tulli

El nombre de Papiro Tulli le viene dado en honor de su comprador, Alberto Tulli, a la sazón Conservador Jefe de la sección egipcia de las colecciones del Museo Vaticano, cargo que desempeñó durante la década de los 30. Fue justamente en el año 1934 cuando Alberto Tulli adquirió esta «antigualla» a un anticuario llamado Tano, por una suma de dinero hoy desconocida. Al morir, todas las posesiones de Alberto Tulli, incluido este misterioso papiro, pasaron a ser propiedad de su hermano, el sacerdote Gustave Tulli. Y es precisamente en este momento de la historia cuando se pierde la pista de tan extraño manuscrito.

Aparición en escena

Si bien nadie ha visto jamás este papiro, razón por la cual en este trabajo no aparece su fotografía, la primera referencia conocida apareció en la revista estadounidense de la Fortean Society, de nombre Doubt, en su número 41 editado en el año 1953. En él, la investigadora Tiffany Thayer publicaba por primera vez, casi veinte años después de su adquisición, la transcripción del hierático y la traducción del famoso Papiro Meteorológico o Papiro Tulli. Cuatro años más tarde, en el número 87 del Boletín de la Sociedad Astronómica de España y América (septiembre de 1957), apareció la primera traducción al castellano de este misterioso papiro, realizada no directamente del jeroglífico sino de la edición inglesa publicada en la mencionada revista Doubt; traducción que, errores incluidos, fue luego empleada por varios investigadores del fenómeno OVNI.

En estas primeras traducciones se explicaba que el Papiro Tulli había sido reencontrado, estudiado y publicado por Boris de Rachewiltz, autor de trabajos muy conocidos sobre Egipto, algunos de ellos publicados al castellano. Según este investigador, el documento consistía en un pequeño fragmento de papiro en muy mal estado de conservación y repleto de lagunas, por lo que algunas partes del mismo no podían ser comprendidas. Su datación podría ser fijada en el reinado de Tutmosis III, según el tipo de grafía y la posible referencia a una de sus campañas militares, si bien su nombre específicamente no aparece mencionado en ningún momento a lo largo del texto.

La traducción del Papiro Tulli que aquí presentamos ha sido realizada tomando como referencia la edición del texto jeroglífico aparecida en la revista italiana I Misteri en su número 9, año 1 (Noviembre 1995):

«En el año 22, tercer mes de la estación de peret (la germinación) en la hora sexta del día (14 h.) […] dos escribas de la Casa de la Vida vieron un círculo de fuego que estaba viniendo por el cielo. No tenía cabeza. Su olor era desagradable. Entonces, ellos tuvieron miedo y huyeron, […] y fueron a decírselo a Su Majestad. Todo está recogido en la Casa de la Vida. Su majestad reflexionó sobre lo que había pasado. Han transcurrido muchos días después de lo ocurrido […] Son numerosos al igual que todo […] Ellos brillan en el cielo como el sol lo hace sobre las cuatro columnas que sujetan el cielo. […] Entonces los círculos de fuego […] El ejército del rey estaba (en aquel lugar) y Su Majestad los vio (con sus propios ojos). Esto sucedió después de la hora de la última comida. Allí arriba (en el cielo), ellos se marcharon hacia el sur. Del cielo cayeron peces y aves […] algo inaudito desde el comienzo de los tiempos. Su majestad colocó incienso para apaciguar a Amón Re, Señor de las Dos Tierras […] en un documento de la Casa de la Vida […] eternidad».

Una búsqueda infructuosa

Al igual que sucedió con la construcción de la tumba de Tutmosis I en el Valle de los Reyes, en donde una inscripción de la época nos señala que «nadie oyó nada, nadie vio nada», algo parecido debió de ocurrir con el Papiro Tulli. Después de varios años de infructuosa búsqueda, nadie ha sido capaz de decirnos dónde se encuentra el misterioso documento. Lo más curioso de todo es que los propios encargados del los Museos Vaticanos afirmaron que el papiro en cuestión nunca fue catalogado como fondo de la colección egipcia, y que ni siquiera llegó a figurar como un objeto perdido.

El rumor que parecía indicar que este precioso manuscrito iba a ser mostrado al público en 1997 en Turín, durante una exposición monográfica de la diosa Isis, quedó, precisamente, en un mero rumor arqueológico.

Pasados unos años, y conociendo solamente el documento por medio de transcripciones a cada cual más pobre -recordemos que no hay ni una sola fotografía-, empezamos a preguntarnos si realmente existía algo que tuviera el nombre de Papiro Tulli o Papiro Meteorológico, otro de los nombres que también se han empleado para denominar a tan esquivo manuscrito.

Nuestras indagaciones resultaron en poco tiempo sorprendentes. Y es que, en una carta publicada en la revista italiana florentina Il Giornale dei Misteri (nº4 pág. 1, 1971), sin negar la existencia del misterioso manuscrito, ¡el propio traductor del Papiro Tulli, Boris de Rachewiltz, ponía en duda la exactitud y la interpretación de la traducción que a él mismo se le había atribuido! Pero lo más llamativo de todo fue un detalle a todas luces sorprendente. Y es que ni el propio Rachewiltz había visto jamás el Papiro Tulli, sino que para realizar su traducción, se había servido de una transcripción al jeroglífico que alguien le proporcionó.

Inmiscuyéndonos aún más en la historia secreta de este papiro, no tardamos en darnos cuenta de un hecho bastante claro: el Papiro Tulli, como tal, nunca había existido, sino que, como mucho, lo único que circuló por el ámbito científico fue una copia quizás manuscrita por el propio Alberto Tulli, con una serie de anotaciones de Etienne Drioton, uno de los grandes monstruos de la egiptología francesa de medidos de este siglo, y que por aquellos años dirigía el Museo Egipcio de El Cairo. ¿Qué era lo que estaba sucediendo con el Papiro Tulli?

Como siempre ocurre en este tipo de casos, los rumores y sospechas que implican a personajes importantes que dan credibilidad a un suceso determinado, en este caso a Etienne Drioton con relación al Papiro Tulli, siempre aparecen cuando éstos han fallecido y es totalmente imposible comprobar su participación real.

Un texto demasiado claro

Después de conocer este documento a través de alusiones indirectas en la obra de autores como Erich von Däniken o Zecharia Sitchin, la primera transcripción que cayó en nuestras manos del supuesto papiro -a estas alturas del trabajo ya nos tomamos la licencia de llamarlo así-, vino del libro de Eugenio Danyans titulado Platillos volantes en la Antigüedad (1967). Allí, en la página 93 aparecía una burda reproducción caligrafiada de este misterioso manuscrito, la misma que apareció en 1957 en el mencionado Boletín de la Sociedad Astronómica de España y América. Aunque nosotros mismos, en nuestra ingenuidad e inexperiencia, hayamos empleado este texto en otras ocasiones para estudiar el fenómeno OVNI en la Antigüedad, es hora de reconocer que la credibilidad que pueda ofrecer el Papiro Tulli es, siendo más que generosos, incierta.

Ante mi desilusión me pregunté: ¿era realmente aquello que publicaba Eugenio Danyans una reproducción de un documento de la época de Tutmosis III? Ni el jeroglífico, ni la escritura, ni la orientación de los ideogramas parecían demostrar tal hipótesis. Esta fue la primera sospecha de que nos encontrábamos ante una burda falsificación.

Desde el punto de vista sintáctico, eran numerosos los interrogantes que emanaban de este extraño documento. No vamos a aburrir al lector sobre algunos detalles muy concretos del jeroglífico, pero resulta muy extraño que la forma de la redacción sea totalmente moderna. Es decir, el Papiro Tulli parece haber sido realizado por una persona que ha aprendido esta lengua con métodos del siglo XX y se haya tomado la molestia de traducir al jeroglífico un texto moderno; circunstancia que se veía reflejada en algunos errores gramaticales que jamás hubiera cometido un escriba de la Casa de la Vida en época de Tutmosis III.

El posible falsificador parece haber empleado la Egyptian Grammar del inglés Alan Henderson Gardiner, publicada por primera vez en 1927, revisada hasta 1957 y, en la actualidad, auténtico pilar básico para todos aquellos que comienzan a estudiar la lengua egipcia en cualquier universidad. En el capítulo que ofrece Gardiner para explicar la datación de los textos egipcios, en la página 203 proporciona un ejemplo de fecha de un documento sospechosamente parecida a la que da el Papiro Tulli.

Por otra parte, a medida que íbamos traduciendo el texto nos dimos cuenta de otra casualidad anormal. Si bien el texto se presentaba repleto de lagunas, como muy bien matizó en su momento Boris de Rachewiltz, éstas no impedían en absoluto la comprensión del texto. Entonces, ¿fueron colocadas a propósito para dar cierta credibilidad al papiro?

Extrañas coincidencias

Resulta al menos curioso que la aparición del Papiro Tulli en el mercado de antigüedades coincidiera cronológicamente con la publicación en una revista alemana especializada en egiptología (Zeitschrift fur Ägyptischen Sprache und Altertumskunde nº 69, 1933, 24-39), de otro documento muy parecido, cuya autenticidad nadie ha puesto en duda. Nos referimos a la famosa Estela de la Estrella, hallada en el templo sudanés de Gebel Barkal, antiguo baluarte del mundo faraónico en Nubia y de la que ya hablamos en el número 6 del año IV de la revista Enigmas. ¿Es casualidad que los dos textos hablen de Tutmosis III en una situación sospechosamente similar? ¿Quiso dar el presunto creador del Papiro Tulli más credibilidad a su falsificación, confiriéndole cierta relación al importante hallazgo realizado en Gebel Barkal? Nunca lo sabremos.

Pero el misterioso Papiro Tulli no solamente se parece a la estela de Gebel Barkal, sino que parece ser una extraña mezcla de este documento con otros antiguos, quizás más conocidos. Así, Virgilio en su Eneida nos ofrece un pasaje que recuerda bastante al Papiro Tulli: «retumbó de repente a nuestra izquierda el estampido de un trueno y recorrió el espacio deslizándose del cielo, en medio de las tinieblas, una luminosa estrella. (…) brilló entonces detrás de ella largo rastro de luz y un fuerte olor a azufreTulli1 se extendió por todos los sitios circunvecinos» (2, 694).

En cualquier caso, son innumerables los interrogantes que emanan de este misterioso papiro. ¿Por qué nunca nadie lo ha visto?, ¿por qué tardó casi veinte años en ver la luz? y sobre todo, ¿dónde está actualmente este papiro?

Un análisis reciente

El texto del papiro se presentó en abril de 2006 para su análisis por los entusiastas y académicos a través de una comunidad en línea italiana (egittologia.net) comenzaron a estudiar el «evento» a partir de la traducción del texto a partir de cero, tomándolo del publicada por de Rachewiltz. Durante la traducción, Franco Brussino, experto en egiptología, se dio cuenta de la similitud entre algunos de los pasos de papiro y frases de textos conocidos. La búsqueda en la literatura lo llevó a encontrar las mismas frases de papiro acusadas en un texto fundamental sobre la lengua egipcia, la ‘ Gramática egipcia de Sir Alan H. Gardiner, publicado en 1927, por lo que antes del descubrimiento del papiro.

El texto falsa estaría compuesta copiando de Gramática frases individuales de nueve papiros y las lagunas diferente sería sólo una manera de conectarse unos con otros pasos no relacionados, a fin de mantener al mismo tiempo una mayor coherencia interna y un aura de misterio. Una confirmación de la posterioridad papiro en comparación con el texto del estudio, dos errores de transcripción en las primeras ediciones del volumen Gardiner también están presentes en el documento. El papiro es por lo tanto resultó ser un complejo y bien hechos a engaño, si no es una estafa, tan sofisticado como para ser sobrevivido durante treinta años y también han jugado expertos y ufólogos improvvisatisi expertos en Egiptología.

Es de destacar que ya en el artículo de De Rachewiltz de la duda parece una pista que puede llevar a suponer que sólo el príncipe del Tirol puede haber sido el autor de la broma: inmediatamente después de la traducción del papiro, de hecho, De Rachewiltz cita precisamente Gardiner, el ‘autor de la Gramática egipcia de la que eran frases extraídas para formar la historia falsa.[9] Además de esta primera estafa / engaño, en las últimas décadas se han realizado y las nuevas versiones del descubrimiento se publica (que se enriquece con más detalles más romance[10]) que la transcripción, obviamente sesgada y sin preparación hecha a mano, con el propósito específico de reducir las diferencias entre lo que se informó en el las distintas versiones «misteriosos» papiro y.

 

Mandalas Resonantes de La Maná

En 1984 fue descubierto un enorme escondite que contenía más de 300 artefactos, por un pequeño grupo de buscadores de oro, liderados por el ingeniero Dr. Elías Sotomayor. El hallazgo fue hecho en un túnel 100mts bajo las montañas selváticas de La Maná en Ecuador. Un fechado preciso de los artefactos es aún imposible con los métodos más recientes, ya que la técnica de la termoluminiscencia sería poco fiable debido a los años de exposición a la luz solar desde su descubrimiento. La tecnología lítica y la geometría presentes en los artefactos imposibilitan su ubicación dentro de los contextos culturales de la región, lo cual sugiere que podrían predatar las culturas conocidas de tal región. El simbolismo presente en las formas y en los diseños y escritura incrustados en los artefactos de La Maná se relaciona más estrechamente con aquellos de la cultura sánscrita más conocida en los contextos del sureste asiático. Este sorprendente hallazgo ha viajado internacionalmente con la Exposición de Misterios sin resolver. La escritura es congruente con la forma logogrífica del sánscrito, la lengua madre de la cual los glifos mayas y egipcios han descendido. El análisis geométrico aquí presentado sugiere que los artefactos de La Maná contienen información fractal referente a las propiedades resonantes de la calcita, replicando la función del diseño de las pirámides de Orión en Gizeh, Egipto.LaMana1

La Maná (0.95°S 79.18°W) se ubica a 7,470 millas de Gizeh, una distancia que es exactamente el 30.0% de la circunferencia de la Tierra. Los hallazgos han cuestionado su categorización dentro de cualquier cultura conocida en Suramérica, mostrando una iconografía congruente con las tradiciones sánscritas, foráneas a la región. El nombre mismo del lugar es de por sí antiguo, probablemente un remanente de los antiguos habitantes sánscritos para quienes la palabra «maná» significaba «mente» o «cuerpo mental». El significado de este nombre puede aclararse al tiempo que los artefactos revelan su cifrada geometría psicoacústica. Lo más sorprendente son las representaciones de la Gran Pirámide de Gizeh, una cobra rey (una serpiente que se sabe que sólo existe en el sureste de Asia) y un mapa tallado del globo con los continentes actuales y otras zonas ahora sumergidas.LaMana2

Aspectos tecnológicos avanzados están presentes en la talla, incluyendo efectos magnéticos de punto cero y líneas incrustadas que fluorescen bajo luz ultravioleta. Los artefactos desafían cualquier explicación simple, mostrando que las capacidades tecnológicas del hombre antiguo estaban miles de años por delante de aquellas del hombre industrial. El grupo de más de 300 artefactos ha permanecido en Ecuador en la colección privada de Germán Villamar durante más de una década después de haber sido descubiertos por Sotomayor, un regalo de conocimiento cifrado de maestro a discípulo. Este análisis de los enigmáticos artefactos se centrará principalmente en las implicaciones de la geometría representada por sus formas y diseños incrustados, intentando así resolver el misterio velado por la diáspora cultural que precedió a la genialidad de la cultura madre sánscrita que floreció bajo la superficie terrestre.

La fluorescencia ultravioleta es una conocida propiedad de la calcita y otros minerales encontrados abundantemente en estado natural. La calcita ha sido mezclada como mortero e incrustada en las líneas grabadas en las facetas de la talla. La luz visible es emitida bajo la exposición a luz ultravioleta de onda larga (longitudes de onda de 365nm) cuando los electrones regresan a sus estados iniciales o de base, provocando que parte de la energía liberada se pierda en forma de calor. Lo cual resulta en un cambio en la longitud de onda de la energía hacia luz visible de energía menor (longitudes de onda mayores). Muchos minerales poseen esta cualidad, también observada bajo la exposición a luz ultravioleta de onda corta (255nm). Al parecer diversas mezclas han sido utilizadas para especificar el espectro lumínico emitido por los morteros de diferentes colores usados para lograr las incrustaciones. Probablemente el magnesio está entre estos aditivos minerales de la mezcla de calcita, sin embargo, no se han determinado las combinaciones específicas generadoras del color. La calcita puede emitir una amplia gama de colores bajo luz ultravioleta, incluido el blanco, azul, rojo, naranja, amarillo y verde y los antiguos artistas de La Maná usaron la paleta entera en sus diseños geométricos.LaMana3

También se recuperó un conjunto de discos de piedra incisos finamente labrados, de los túneles cerca de La Maná. Su complejo diseño, estrictamente geométrico, está basado en el círculo, o mandala en sánscrito, un símbolo sagrado utilizado durante la meditación. El disco de piedra con el mandala en espiral tiene incrustado un diseño en espiral que al parecer describe un sendero orbital hacia el centro gravitacional, el sendero hacia adentro del punto de la quietud. El camino espiral que se expande es una incrustación en azul fluorescente, mientras que el círculo exterior es de un rojo-naranja a la luz del día y de un blanco brillante bajo la luz ultravioleta. El diseño en espiral es, aún hoy en día, culturalmente simbólico del viaje interior mediante la meditación y es usado con efectos hipnóticos en rotación perpetua para inducir estados hipnagógicos. Este disco muestra una región de cero magnético en su centro que ha sido comprobada consistentemente, haciendo que cualquier imán colocado sobre el centro del disco como un péndulo, gire en el mismo sentido de las líneas incisas. La magnetización del disco se debe muy probablemente a su exposición a fuertes campos magnéticos, como aquellos observados en la arquitectura psicoacústica resonante descritos previamente. El disco circular de piedra revela sorprendentemente la antigua sabiduría concerniente a la relación entre magnetismo y gravedad, fuerzas planetarias que pueden ser enfocadas.

Un par de discos octagonales de piedra, del tamaño de una mano, encontrados juntos, pudieron haber sido colocados sobre cada mano durante la meditación. Una de estas piedras octagonales tiene incrustados siete círculos concéntricos y la otra tiene tanto círculos concéntricos como excéntricos. Este patrón de círculos concéntricos es una expresión matemática de la estructura de los números primos, descrita más adelante como un diseño unificador del cosmos. Los anillos concéntricos son también idénticos a aquellos generados por la refracción de la luz a través de cristales de calcita. Se encuentra este mismo patrón de anillos concéntricos en el centro de las imágenes cristalográficas de la calcita. Sorprendentemente, los antiguos artistas de La Maná representaron con exactitud la simetría refractiva del cristal de calcita, la misma propiedad que produce el efecto observado en la luz ultravioleta fluorescente.

La antigua escritura sánscrita ha sido documentada en algunos de los artefactos de La Maná, aunque la complejidad de los símbolos geométricos utilizados supera en mucho los textos básicos, sugiriendo que su lenguaje global definitorio es el de las matemáticas de los números primos, el lenguaje universal de la conciencia.LaMana4

El artefacto más desconcertante del grupo es una representación de una pirámide (arriba) con 13 divisiones horizontales o escalones, 3 lados sobre la cara triangular incisa y 1 ojo símbolo. El único ojo fluorescente tallado e incrustado es un símbolo espiritual sánscrito de la visión psíquica: el tercer ojo.

Un par de mapas de constelaciones también fueron precisamente representados en piedra hace mucho tiempo para ser luego descubiertos en los túneles bajo La Maná. Dos figurillas de piedra fueron encontradas sobre un disco de piedra con puntos incrustados formando numerosas constelaciones que brillan bajo la luz ultravioleta como estrellas en el cielo nocturno. Las constelaciones representadas en la base no se corresponden exactamente con las observaciones actuales, lo que habla de su gran antigüedad. Aun así se pueden identificar fácilmente como una representación del área del cielo nocturno alrededor de Orión, el cazador. También está representada la estrella solitaria de Aldebarán, Las Pléyades o siete hermanas y Castor y Pollux de los Gemelos y Proción.

También fue descubierto un juego de 13 copas de piedra con incrustaciones fluorescentes, otra referencia numérica prima. La perfeccionada geometría de las copas, hechas en jade, sugiere el uso de avanzadas técnicas tardías para rotar la piedra mientras era cortada. Una de las copas resalta por su tamaño y un diseño de puntos incrustado que representa el mismo grupo de constelaciones señalado en el mapa de los observadores de estrellas. La copa grande de piedra también tiene incisos doce puntos fluorescentes azules alrededor de su pie, un conjunto de doce puntos naranja más grandes alrededor de la base y del fondo en el interior de la copa. Cada una de las doce copas pequeñas tiene un punto inciso y un numeral en el exterior y el contenido de líquido total de las copas pequeñas llena exactamente el volumen del recipiente mayor. La numeración de las copas pequeñas, de 1 a 12 está asociada con el zodiaco y los cálculos calendáricos de los ciclos de precesión terrestres. Los numerales de La Maná se asemejan a los de la cultura maya cuyos complejos cálculos astronómicos se preservan en sus veinte calendarios sagrados.

El objeto más grande encontrado en La Maná es una piedra tallada de granito, del tamaño de un torso humano, con líneas talladas y rellenas con mortero, además de piedras pulidas incrustadas. Los contornos tallados son al tiempo sorprendentemente familiares y extraños: representan los continentes de la Tierra en lo que debe ser el mapa más antiguo conocidoLaMana5 por la humanidad, una representación global del Pleistoceno. Las líneas incisas en la piedra y rellenas con mortero describen las antiguas líneas costeras en rosa y otro conjunto de líneas rectas y caminos curvilíneos en blanco. Cualquiera que esté familiarizado con la forma de los continentes actuales del globo puede reconocer una enorme similitud en el complejo entramado de líneas rosas del objeto. Por ello ha sido denominado «la piedra del mapa del mundo». Los continentes son inconfundibles, un lado muestra claramente a Italia, Grecia, el Mar Muerto, el Golfo Pérsico e India. La zona costera del sureste asiático es delineado de un modo un poco diferente a como lo hacen los mapas modernos, mostrando una masa terrestre actualmente sumergida en el área que ha sido nombrada por R. Schoch como Sundaland.

El otro lado de la piedra-mapa muestra las Américas de una manera un poco diferente, sin las islas del Caribe ni la península de Florida, pero revelando enormes masas terrestres ahora bajo las aguas del Atlántico y el Pacífico. En medio del Atlántico Norte se ve un pequeño continente que se asemeja a la descripción del filósofo griego Platón de la Atlántida, en los diálogos Timeo y Critias que datan del 400 a.c. Se ve en el área del Pacífico una enorme isla justo por debajo de la línea ecuatorial, probablemente del tamaño del actual Madagascar. También está representada una masa terrestre, al sur de lo que es hoy Japón, desde hace mucho sumergida cuya existencia ha sido propuesta por M. Kimura, cuyos investigaciones arqueológicas submarinas en Okinawa y en el monumento de Yonaguni han contribuido a la hipótesis de que la antigua civilización de Mu una vez habitó esta tierra perdida. Esta diferencia significativa sugiere la gran antigüedad del mapa, ya que deben haber ocurrido colosales eventos catastróficos de subducción y de elevación del nivel del mar desde la creación de la talla, ubicándola probablemente en una antigüedad superior a los 12.000 años.

 

La concha de Red Crag

Fue el hombre de Cromagnon hace 30.000 años quien realizó los primero trabajos de arte tallados sobre objetos diversos. Sin embargo en 1881 H. Stopes, miembro de la Geological Society entregó a la Asociación Británica para el Avance de la Ciencia un informe sobre una concha cuya superficie tenía tallada una cara humana.

La concha fue encontrada en la zona de Crag Walton en Walton-on-the-Naze que es una pequeña ciudad costera en el noreste de Essex, con una población de unas 6.000 personas. La ciudad tiene unos acantilados y una playa que se conoce como «The Naze».Concha1

Esta zona junto con los fósiles que en ella se encuentran, corresponde al Pleistoceno tardío, es decir, de hace unos 2 millones de años, por lo que si la concha realmente fue tallada ¿significa que en esta época ya existían seres humanos en la zona capaces de realizar creaciones artísticas?

En un informe entregado a la Asociación Británica para Avance en la Ciencia en 1881, H. Stopes F.G.S. (Compañero de la Sociedad Geológica), describió una concha, cuya superficie llevaba un tallado de una cara humana en crudo, pero sin equivocación, humana. La concha tallada fue encontrada en los depósitos estratificados de Red Crag.

El Crag Rojo, el cual una parte es llamada Crag Walton, está fechada a ser de la edad del tardío Pliocenio, de hace aproximadamente unos 2.0 a 2.5 millones de años. Este hallazgo colocaría a seres inteligentes en Inglaterra tan atrás como 2.0 millones de años, y quizás tanto como de hace unos 2.5 millones de años.

Uno debería tener en mente que en términos de opinión convencional paleo-antropológica, uno no se encuentra tales trabajos de arte hasta el tiempo del hombre Cromagnon totalmente moderno en el tardío Pleistocenio, aproximadamente hace unos 30,000 años.

¿Que visitante al distante pasado de la Tierra talló y dejó esta concha?

 

El Tornillo de Serpukhov

La web: enigmas y misterios, publicaba un interesante artículo que viene a incrementar el ya numeroso parque de extraños objetos a los que “la ciencia no puede o no quiere dar explicación”. Son los denominados Out Of Place Artificacts (que podríamos traducir en su literalidad por Objetos ajenos a su época o más sucintamente pero más exactamente como Objetos Anacrónicos).Serpukhov1

En Rusia un tornillo fosilizado fue hallado incrustado en una roca y las estimaciones primordiales hablan de que se trata de un tornillo de 300 millones de años de antigüedad, algo que es difícil de creer y los científicos no salen de su asombro analizando el fósil una y otra vez.

El fósil del tornillo el cual tiene unas dimensiones de unos 2 cm de largo fue descubierto en una expedición del 7 de Octubre del año 1996 por un grupo de investigación denominado grupo Kosmopoisk, una organización de investigaciones científicas la cual se encarga de investigaciones del tipo ufológico, de la criptozoologia y otras ciencias o pseudociencias de carácter paranormal y sin explicaciones racionales poSerpukhov2r parte de la ciencia siendo misteriosas y enigmáticas.

La expedición del 7 de octubre de 1996 se organizo en busca de unos fragmentos de meteorito que cayeron en la región de Kaluga en Rusia, lo que descubrieron fue más sorprendente que un simple meteorito, en los restos de piedra hallados los cuales no pudieron ser atribuidos a los restos de meteorito aunque fuera lo que querían recoger, descubrieron tras varios análisis de paleontólogos que la edad de la piedra era de 300 a 320 millones de años.

Según se explica en un articulo de la revista de rusa Ogonek los restos de roca fueron analizados por rayos X, la sorpresa fue que como mínimo en el interior de la roca se hallaba otro tornillo más. Se descarta la posibilidad de que pudiera tratarse de un fósil del tronco de Crinoidea, unos animales marinos que fueron muy abundantes en el paleozoico aunque en la actualidad tan solo quedan unas 600 especies, se descarta la probabilidad del Crinoidea por que el tamaño del tornillo es mucho mayor que los animales marinos.

Este Oopart (objeto fuera de su tiempo) descubierto en Rusia es otro de los muchos descubiertos que desconciertan a la ciencia, haciendo que pensar que otras civilizaciones tan avanzadas como la actual era «tecnológica» o mucho más evolucionadas tecnológicamente pudieran existir en un pasado remoto.

 

El astronauta de Kiev

Una misteriosa estatuilla conocida como «El astronauta de Kiev» (llamado así por primera vez por Peter Kolosimo, autor de varios libros sobre contactos extraterrestres en el pasado), es un enigma aun sin resolver al no tener una clara idea sobre su verdadero origen y a quien representa.Astronauta1

Con una antigüedad aproximada de 2.000 años y hecho de oro, fue encontrado en una tumba escita en la región siberiana de Altai (junto a China) y luego trasladado a Kiev (Ucrania) Como sabéis, los escitas fueron un pueblo nómada que habitaron en una vasta región que va desde el Mar Negro hasta Lejano Oriente, llamada Escitia por los antiguos griegos. Eran grandes jinetes, y en la guerra, temibles arqueros a caballo Los nobles escitas solían ser enterrados junto a sus caballos, además de armas y exquisitos objetos de oro finamente trabajados. Temporalmente se coloca en 700 antes de Cristo.

El artefacto en cuestión tiene la particularidad de representar a un humanoide con una armadura especial adherente al cuerpo. Sin embargo lo que llama inmediatamente la atención es el “casco” que lleva en la cabeza, el cual si bien podría ser un casco de guerra, recuerda perfectamente al de un astronauta. Un elemento extraño es una especie de aureola que discurre por la parte superior, como si fuera una especie de zona luminosa que no se trataría sólo un detalle ornamental.Astronauta2

Se hace especial hincapié en las ‘costuras’ en los codos y la superficie decorada especialmente en la parte central del cuerpo (casi como una simulación de una tela suave, a diferencia de la “armadura” que llevaría puesto). Asimismo, el área del casco – que aparece firmemente “unido” al resto del traje ¿espacial? – ha sido muy precisa, como si el artista hubiera querido reproducir con precisión un objeto existente. Otro detalle a tomar en cuenta son las proporciones entre los brazos y las piernas, que no son comparables con el de un ser humano. Además de tener seis dedos en cada mano, su postura también es bastante rara en objetos creados durante ese período, y sugiere autoridad y poder.

Es por ello que a pesar de los años transcurridos desde su descubrimiento, “el astronauta de Kiev” sigue siendo un misterio aun abierto al no tener pruebas suficientes para entender si se trata de la representación de una danza guerrera o del recuerdo de un pasado encuentro con civilizaciones extraterrestres.