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Cuevas de Maijishan

Cuevas de Maijishan

麥積山石窟

Localización geográfica/administrativa

Continente: Asia; Región: China

Situación

División(es): Gansu; Municipio(s): Tianshui

Excavación(es): 1953

Arqueólogo(s): Chan Shu-Song

Mapa(s) de localización

Cuevas de Maijishan: Coordenadas: 34°24′22″N 105°08′04″E

Las cuevas de Maijishan (chino: 麥積山石窟, chino simplificado: 麦积山石窟, pinyin: Màijīshān Shíkū) son un grupo de 194 cuevas de carácter budista excavadas sobre la ladera del monte homónimo en Tianshui en la provincia del Gansu. Este complejo de arquitectura rupestre, comprende más de 7200 esculturas budistas y 1000 m² de frescos. Casi todas las estatuas están modeladas en arcilla sobre un alma de madera o sobe una armazón de piedra sin devastada. Se hallan dispersas en diez niveles sobre una escarpada pared rocosa. El inicio de la construcción se remonta a la dinastía Qin tardía (384-410) del periodo de los Dieciséis Reinos.

Este conjunto de grutas fueron exploradas por primera vez en 1952 por un equipo de arqueólogos chinos de Beijin, que idearon el sistema de numeración de las cuevas que todavía está en uso hoy en día: Las cuevas de la 1 a 50 se encuentran en la pared del acantilado occidental y las cuevas de la 51 a la 191 en la pared del acantilado oriental.

Las cuevas de Maijishan están ubicadas en la ruta de la seda,y son posteriores a las más occidentales cuevas del templo Bingling, a su vez influidas por precedentes estructuras como los Budas de Bāmiyān, y se hallan al oeste de las grutas de Yungang y las grutas de Longmen. Se accedía a las cuevas mediante pasarelas de madera fijadas a la pared rocosa, siendo un camino peligroso. Cuando se desplomaban las pasarelas las cuevas quedaban aisladas. Ese fue le motivo de que permanecieron olvidadas hasta que se redescubrieron en 1953, por un equipo de arqueólogos chinos guiados por Chan Shu-Song, director del Instituto de Investigaciones de Dunhuang. Las cuevas cubren un periodo comprendido entre los Wei septentrionales y la dinastía Song.

Estas impresionantes cuevas se encuentran en la montaña Maijishan. Esta formación, de 142 metros de arenisca roja púrpura, toma su nombre por su parecido en la lejanía con una enorme “bala de paja de trigo“.

Está rodeada por una exuberante vegetación, un paisaje espléndido y pintoresco que no en vano disfrutó de la reputación de ser uno de los lugares más hermosos del país.

Su topografía y ubicación atrajo a monjes budistas, artesanos y artistas que excavaron sus cuevas para crear templos dedicados a la meditación, y se preocuparon por embellecerlo esculpiendo y pintando sus estancias a lo largo de muchos siglos.

La más antigua referencia a una comunidad budista en Maijishan se encuentra en el Gāosēng zhuàn (高僧傳, Biografías de monjes eminentes, T.D. 2059), compuesto en el año 519, donde se describe la llegada de un centenar de monjes, tras la del monje Tanhung entre el 420 y el 422, seguidos de la llegada de Xuangao que llevó a 300 miembros de la comunidad. Hacia el 440 sin embargo, las persecuciones antibudistas y el periodo de guerras continuas llevaron al abandono del área.

La más antigua inscripción datada, presente en las cuevas, se encuentra en la gruta 115 y se remonta al 502. Pero la estructura sufrió continuas modificaciones y ampliaciones a lo largo de toda la historia dinástica china; en especial durante las dinastías Song y Ming.

La imagen budista más frecuentemente representada es la del Buda Amitābha, flanqueada por las de Avalokiteshvara y Mahasthamaprapta, clara señal de que la tradición del budismo amidista era frecuente aquí. Otras estatuas son representaciones del Buda histórico y del Buda futuro.

La cueva más grande es la número 4. Se la denomina Sanhua-lou y se abre en la pared este. Consta de siete nichos cuadrados de piedra, con 12 estatuas en cada uno de ellos. Hay a cada lado un Buda central acompañado de un bodhisattva y un discípulo, otros tres bodhisattva ocupan la pared. la fachada que contiene los nichos está cubierta por un techo en forma de tímpano, luce un arquitrabe. Un relieve similar a un drapeado enmarca la entrada, la cual se abre sobe una superficie acotada por dos pilastras. En una inscripción figura que fue construida entre los años 566 y 568, pero las esculturas pertenecen probablemente al arte Tang del siglo VIII. Las esculturas más antiguas corresponden a los nichos 69, 86, 167, y 169 y a las cuevas 90, 92, 100, 114, 115 y 128 de la pared oeste. Las imágenes son de época Wei. Sus cabezas son pequeñas y proporcionadas. Los cuerpos son alargados, con vestidos drapeados y con aspecto relajado. La cueva 62 pertenece a una época comprendida entre los Chen septentrionales y los Sui; las cuevas 108 y 121 pertenecen a los Wei occidentales.

En cuanto al diseño de las cuevas decir que, en general, son bastante simples y la mayoría siguen el patrón de un Buda sentado flanqueado por los “bodhisattvas” y otros asistentes, a veces por monjes, monjas, donantes o laicos fieles. El tipo más común de Buda es Amitābha.

Cerca de las puertas, aparecen de pie los “dvarapala” o “Cuatro Reyes Celestiales” (lokapala), custodiando al Buda y a su séquito.

También hay estatuas del Buda histórico, Shakyamuni, y el Buda del “futuro”, Maitreya , reconocible por su posición, sentado con las piernas cruzadas sobre los tobillos.

Casi la totalidad de las esculturas de Maijishan están realizadas en arcilla con la adición de algún tipo de agente aglutinante que ha ayudado a conservarlas en buen estado. En las cuevas 117, 127, 133 y 135, encontramos también exquisitas esculturas de piedra, generalmente arenisca.

Aunque la región ha sido víctima de numerosos terremotos y otros desastres, tanto naturales como provocados por el hombre, estas 194 cuevas excavadas en un acantilado de 30 a 80 metros sobre el suelo, se han conservado de forma excepcional.

En el año 759 fueron objeto de una visita del poeta Du Fu.

La zona del Maijishan estuvo ocupada por el imperio tibetano, después de la rebelión de An Lushan durante la dinastía Tang, y se logró salvar de la gran destrucción de los templos sucedida en China durante la persecución antibudista del 845.

En 1952-1953, Maijishan constituyó  el tema de los relieves de una misión arqueológica china, y después de una campaña fotográfica promovida por Michael Sullivan, historiador del arte chino.

En el 1961 fue inscrita en la lista de los 全国重点文物保护单位 (pinyin: Quánguó zhòngdiǎn wénwù bǎohù dānwèi): Sitios culturales de importancia nacional bajo protección del Estado (Monumentos de la República Popular China 1-38).

En 2010 se rechazó la candidatura de las cuevas de Maijishan a Patrimonio de la Humanidad.1

Esculturas gigantescas de  Buda y Bodhisattva sobre la roca de Maijishan.

 

 

 

 

 

Cuevas de Kanheri

Cuevas de Kanheri

Parque Nacional Sanjay Gandhi (antes Borivali), en Mumbai (antes Bombay), India

Hay muchas otras cuevas budistas y de otras religiones en la India, entre ellas las Cuevas de Ellora, cercanas a Aurangabad, en Maharashtra. El lugar alberga 34 monasterios y templos que se extienden a lo largo de una distancia de más de 2 kilómetros. Hay otro conjunto de cuevas budistas cerca de la población india de Ajanta. Son más de treinta cuevas labradas en el interior de la roca de la ladera de la montaña y dispuestas en forma de herradura: las famosas Cuevas de Ajanta, descubiertas en esta región en el año 1819. Y las cuevas de Elephanta.

Cuevas de Kanheri

कान्हेरी लेणी (Marathi)

Unfinished prayer hall and Stupa in cave 03

 

Location: Sanjay Gandhi National Park

Coordinates: 19°12′30″N 72°54′23″E

Las Cuevas Kanheri (sánscrito: कान्हेरीगुहाः Kānherī-guhāḥ) son un grupo de cuevas y monumentos tallados en rocas formados a partir de un afloramiento masivo de basalto en los bosques del Parque Nacional Sanjay Gandhi (antes Borivali), en las afueras occidentales de Mumbai, India. Contienen esculturas budistas y esculturas en relieve, pinturas e inscripciones, que datan del siglo I aC al siglo X DC. Kanheri proviene del sánscrito Krishnagiri, que significa montaña negra. [1] [2]

A Brāhmī stone inscription at Kanheri

El sitio está en una ladera, y se accede a través de escalones rocosos. El complejo de la cueva consta de ciento nueve cuevas, talladas en la roca basáltica y que datan del siglo I aC al siglo X DC. Los más antiguos son relativamente llanos y sin adornos, en contraste con las cuevas más tarde en el sitio, y las cuevas Elephanta altamente embellecido de Mumbai. Cada cueva tiene un zócalo de piedra que funcionaba como una cama. Una sala de congregación con enormes pilares de piedra contiene una estupa (un santuario budista). Los canales rocosos sobre las cuevas alimentaban el agua de lluvia en cisternas, lo que proporcionaba agua al complejo [3]. Una vez que las cuevas se convirtieron en monasterios permanentes, sus paredes fueron talladas con relieves intrincados de Buda y Bodhisattvas. Kanheri se había convertido en un importante asentamiento budista en la costa de Konkan en el siglo III dC [4].

La mayoría de las cuevas se usan como viharas budistas, destinadas a vivir, estudiar y meditar. Las cuevas más grandes, que funcionaban como chaityas, o pasillos para la adoración de la congregación, se alinean con las esculturas budistas intrincadamente talladas, los relevos, los pilares y las stupas rocosas. El Avalokiteshwara es la figura más distintiva. El gran número de viharas demuestra el bien organizado establecimiento de los monjes budistas. Este establecimiento también estaba conectado con muchos centros comerciales, tales como los puertos de Sopara, Kalyan, Nasik, Paithan y Ujjain. Kanheri era un centro de la universidad por el tiempo el área estaba bajo el gobierno de los imperios de Maurayan y de Kushan. A finales del siglo X, el maestro budista Atisha (980-1054) llegó al Krishnagiri Vihara para estudiar la meditación budista bajo Rahulagupta. [5]

 

Inscripciones en Kanheri

Cerca de 51 inscripciones legibles y 26 epígrafes se encuentran en Kanheri, que incluyen las inscripciones en Brahmi, Devanagari y 3 Pahlavi [6] epígrafes encontrados en la Cueva 90. [1] [7] Una de las inscripciones significativas menciona el matrimonio del gobernante Satavahana Vashishtiputra Satakarni con la hija de Rudradaman I. [8]

A 494-495 CE inscription found at Kanheri mentions the Traikutaka dynasty.[9]

Paintings in the caves

Cave number 34 has unfinished paintings of Buddha on the ceiling of the cave.

20 Enero, 2016 – 18:21 Mark Miller

Al abrigo de las tormentas: halladas siete antiguas cuevas budistas en los bosques de Bombay

En los bosques del Parque Nacional Sanjay Gandhi de Bombay (India), se han descubierto siete cuevas que servían de refugio a los monjes budistas durante las lluvias de la estación de los monzones desde hace más de 2.000 años (e incluso en la década de los 90). Una de las cuevas contiene las ruinas de una harmika, parte superior de un ‘stupa’ (monumento funerario budista).

Éstas no son las únicas cuevas budistas de este parque Nacional indio, el mayor del mundo situado en el interior de una gran ciudad. Cerca de ellas hay aproximadamente otras 160 cuevas, denominadas Cuevas de Kanheri y excavadas hace unos 2.000 años.

Las siete cuevas descubiertas recientemente datan de entre el siglo I a. C. y los siglos V – VI d. C., según confirman diversos informes de prensa publicados en la India. Uno de los investigadores que encontró las cuevas ha declarado a Scoopwhoop.com que podría haber aún más cuevas por descubrir en este parque.

Los investigadores estaban buscando las cuevas intencionadamente, e inspeccionaron la zona porque en las escrituras del budismo Pali se cita la existencia de estas cuevas cerca de Bihar. Buscaron en las cercanías de fuentes y corrientes de agua porque la mayoría de los viharas, las viviendas de los monjes, estaban construidos en sus proximidades, como podemos leer en un artículo de The Times de la India acerca de este descubrimiento. Suraj Pandit, director del equipo de investigadores, ha declarado a este medio:

Las cuevas recién descubiertas podrían ser más antiguas que las Cuevas de Kanheri, ya que son más sencillas en su forma y carecen de los depósitos de agua que suelen encontrarse en la arquitectura más evolucionada de Kanheri. Más aún, hallamos un tipo de herramientas monolíticas que era más frecuente en el siglo I a. C. La ausencia de depósitos de agua también indica que los monjes vivían aquí durante el monzón.

Las Cuevas de Kanheri, de 2.000 años de antigüedad, se encuentran en el Parque Nacional Sanjay Gandhi de Bombay y son una popular atracción turística. (Sanjay Gandhi National Park)

Participaron en la expedición dos instituciones: el Centro de Arqueología de la Universidad de Bombay y el departamento de antigua cultura india del Sathaye College. El equipo, formado por tres personas entre las que había un periodista, obtuvo permiso del departamento de bosques para explorar el parque. Como podemos leer en The Times de la India, el equipo tenía presente que los monjes solían excavar sus cuevas cerca de fuentes de agua, de modo que se encaminaron a un salto de agua cercano a las Cuevas de Kanheri en una extenuante caminata de 20 minutos. Atravesando una zona poblada de espesos matorrales y cactos, alcanzaron la cima de la cascada en unos 30 minutos.

Como Pandit ha explicado a The Times, “Había cuevas a ambos lados de la cascada: tres a un lado y dos al otro. Estaba muy claro que habían sido excavadas en la pared natural de roca. La suave curva, el enfoscado, las vigas de las puertas, los bancos en los que dormir, todo ello era indicio de que eran cuevas realizadas por el hombre.”

El equipo se dio cuenta más tarde, cuando ya Pandit se había caído, fracturándose la mano y haciéndose cortes en la cabeza, y había sido trasladado rápidamente a un hospital, que los monjes probablemente construyeran escalones como acceso más fácil para llegar a las cuevas. El Times de la India no menciona si los investigadores llegaron a encontrarlos.

Al día siguiente, los dos miembros restantes del equipo, Akash Pawar y el director de publicaciones Vinayak Parab, regresaron al lugar y hallaron las otras dos cuevas. Descubrieron modernos azulejos en una de ellas, observando que había sido utilizada por un sadhu (ermitaño hindú) que vivió en el parque hasta que el alto tribunal de Bombay expulsó a todos los sadhus del parque en los años 90.

Main entrance to the caves

Cave 1

Cave 3

Spartan plinth beds

Vihara – prayer hall

A vihara

Sculpture of Buddha in a temple at Kanheri Caves

Cave sculpture of Buddha

 

Cuevas de Barabar

Cuevas de Barabar

Continente: Asia

País(es):  India

Coordenadas: 25°00′18″N 85°03′47″E

 

Las Cuevas de Barabar (en hindi: बराबर गुफाएँ) son las más antiguas cuevas excavadas en la roca que sobreviven en la India.1 Datan de la época del Imperio mauria (322185 a. C.); algunas poseen inscripciones de Ashoka.

Descripción

Están ubicadas en el distrito Jehanabad del estado de Bijar (India), 24 km al norte de la ciudad de Gaya.

Cuatro de las cuevas están situadas en la colina de Barabar y tres cuevas en la colina gemela Nagarjuni. Estas últimas se encuentran a 1,6 km de distancia de la colina de Nagarjuni y a veces son mencionadas como Cuevas de Nagarjuni. Estas cámaras excavadas en la roca se remontan al siglo III a. C., del periodo mauria,2 y del período del emperador Ashoka (quien reinó entre el 273 y el 232 a. C.).

Vista de las cuevas en 1870

Cuevas de la colina de Barabar

La colina tiene cuatro cuevas: Karan Chaupar, Lomas Rishi, Sudama y Visva Zopri. Sudama y Lomas Rishi son los ejemplos más antiguos de arquitectura excavada en roca de la India,3 y se convirtieron en un modelo para obras de los siglos siguientes,4 como las chaitya budistas de tamaño mayor que se crearon en Maharashtra (cuevas de Ajanta y cuevas de Karla), e influyeron en la tradición posterior de arquitectura tallada en roca del sur de Asia.

  • Cueva de Lomas Rishi: La fachada en forma de arco de esta cueva imita la arquitectura en madera contemporánea. Sobre la puerta, una fila de elefantes se dirige hacia representaciones de estupas.5 El interior reproduce las características de un templo de madera.
  • Cueva de Sudama: Esta cueva fue dedicada por el emperador Ashoka de la dinastía Maruryana en 261 a. C. Las cavidades interiores consisten en una cámara circular abovedada con un mandapa (en arquitectura india, un vestíbulo con un uso determinado propio y precedente a una estancia de carácter ritual, ceremonial o religioso) rectangular.6
  • Karan Chaupar (o Karna Chaupar): Consiste en una sencilla habitación rectangular con superficies pulidas, y contiene una inscripción que se puede datar en 245 a. C.7
  • Visva Zopri: Cueva de menor importancia situada en la parte superior de la montaña. Se llega por medio de unos escalones de Asoka excavados en la colina. Consiste en dos habitaciones rectangulares.

Estas cuevas aparecen en la película “A pasage to India” bajo el sobrenombre de Marabar Caves.

Las cuevas de Barabar son los templos excavados más antiguos de la India, se encuentran en Jehanabad, Bihar, India a pocos kilómetros de Gaya. Su datación fue posible a través de las inscripciones y estilo de la decoración, que data del periodo Mauryan entre el 322 y el 185 a.C.

El emperador Asoka, budista, estableció esta confesión como la oficial del país y mandó emisarios que predicaran las enseñanzas de Siddharta Gautama, Buda. Tanto Asoka como su hijo Dasaratha, tuvieron una actitud positiva frente a los movimientos religiosos, siendo tolerantes con la formación de algunas sectas como el jainismo o el aiivikismo. Las cuevas, cuya construcción fue ordenada por el propio Asoka, eran el lugar en que habitaban ascetas de la secta Aiikiva (fundada por Makkhali Gosala, contemporáneo de Siddharta Gautama), Mahavira y Tirthankara (enmarcada dentro del jainismo). Aunque el sitio es predominantemente budista pueden encontrarse algunas esculturas hindúes. Precisamente el hecho de que fueran utilizadas únicamente por sectas hace que su decoración sea escasa.

La mayoría de las cuevas de Barabar se componen de dos cámaras, que se excavan íntegramente en la roca, granito, que se pule interiormente para producir un efecto espacial singular, permitiendo que las inscripciones de los muros resalten notablemente y que se produzca eco.

La mayoría de las fotografías y algunos textos son por Wil Wright

Líneas de Palpa

Líneas de Palpa

 La «otra Nasca», junto al río Palpa

En el Perú, al sur de Lima, y al este del departamento de ICA, en el Km. 395 de la Carretera Panamericana Sur y a 1 h 15 minutos aproximadamente en auto, en la provincia de Palpa, se encuentran las misteriosas Líneas de Palpa. Olvidadas y relegadas son tan impresionantes como sus hermanas “Las Líneas de Nazca” y encierran los mismos misterios acerca de su creación, y función.

Las líneas de Palpa están ubicadas en la provincia de Palpa (Ica), a la altura del kilómetro 400 de la Carretera Panamericana Sur, 60 Km. al norte de la Ciudad de Nazca, entre los poblados de Sacramento, Pinchango y Llipata, además están dispuestas en agrestes zonas, como mesetas y colinas.

Fueron dadas a conocer por un grupo de arqueólogos peruanos y extranjeros dirigidos por Markus Reindel y Jhonny Isla, de la Fundación Suiza-Liechtenstein, que investigan el sitio desde 1997, quienes mediante diferentes métodos pudieron constatar que eran más antiguas que las famosas líneas de Nazca y que fueron elaboradas por la Cultura Paracas varios cientos de años antes.

Ellos hallaron mil geoglifos, 650 sitios arqueológicos y construcciones en adobe.

Un breve recorrido por la historia del descubrimiento de las Líneas de Palpa es ideal para saber cómo se llegó a determinar el verdadero significado. Los primeros geoglifos los descubrió Julio C. Tello junto con Alfred Kroeber y Toribio Mejía en 1926, cerca del poblado de Cantalloq. Ellos no les dieron mayor importancia. Solo figura un furtivo artículo escrito por Toribio Mejía en 1942.

El primer hallazgo científico de los geoglifos fue en 1941, con los trabajos de Paul Kosok en las Pampas de San Ignacio y Llipata en Palpa. Luego lo siguieron María Reiche y Hans Horkheimer. Kosok hizo el primer recorrido a pie por las mesetas y quebradas al sur de Llipata y fue allí donde descubrió la primera figura que marcó la puesta del Sol, el 22 de junio de 1941, día del solsticio de invierno.

El suceso fue el inicio para que se planteara la hipótesis de la función astronómica de los geoglifos. Pero con las nuevas investigaciones, la idea se desvaneció.

La matemática María Reiche viajó por primera vez a Nazca y encontró otras líneas marcando la puesta del sol el 21 de diciembre de 1941, día del solsticio de verano. Hans Horkheimer recorrió las Pampas de San Ignacio y Llipata en 1946 y encontró la misma combinación de líneas, figuras y trapecios reportada por Kosok y publicó los primeros croquis y fotos en 1947. Además registró varios geoglifos en otras regiones de la cuenca del Río Grande de Palpa y Nasca.

En los años posteriores María Reiche realizó muchos recorridos a pie por las mismas pampas, después de haber estudiado detalladamente las fotos aéreas del Servicio Aerofotográfico Nacional (SAN). Aunque no hay ningún informe científico sobre estos trabajos, en los primeros artículos de Reiche se menciona varios geoglifos importantes y uno muy grande que encontró en la meseta de San Ignacio. Fue el más largo que conoció. También hizo referencia a varias figuras antropomorfas que vio en las laderas de las mesetas y sobre la figura de un pelícano, la más grande de la Pampa de San Ignacio.

Sin embargo, a pesar de que las primeras líneas que encontró fueron en Palpa, nunca publicó un mapa de los figuras de las Pampas de San Ignacio y Llipata, como los que elaboró para la Pampa de Nasca. La única referencia en esos planos, son algunos de los geoglifos más grandes, señalados en un mapa sinóptico de toda la cuenca.

Las fotos del SAN, y otras tomas aéreas, de algunos dibujos importantes de las Pampas de San Ignacio y Llipata se publicaron a comienzos del 2000 junto con otras imágenes inéditas en la región. Pero para el arqueólogo peruano Johnny Isla, la gran parte del material tiene una ubicación equivocada, originada en la falta de un mapeo sistemático de los geoglifos. En cambio, él sí utilizó, junto con su colega alemán Markus Reindel, la moderna tecnología fotogramétrica, que les ha permitido crear un viaje virtual de sobrevuelo por todas las Líneas de Palpa.

La fotogrametría aplicada por el Proyecto Arqueológico Palpa abarca la Cresta de Sacramento, el Cerro Carapo, las Pampas de San Ignacio y Llipata. Es la primera base de datos que ha registrado científicamente, una por una, esas líneas que han llamado la atención de curiosidad del mundo.

Características Constituyen enormes dibujos geométricos, zoomorfos y fitomorfos. Una de sus particularidades es la gran cantidad de figuras antropomorfas, que están casi ausentes en el desierto de Nazca y aparecen generalmente orientadas hacia el valle para ser vistas por los habitantes de los asentamientos.  Otro Dato interesante es que, en el caso de los trapecios, estos están orientados hacia los ríos de la zona.

Estas representaciones estarían vinculadas también a aspectos rituales en el sitio, como instrumentos musicales y cerámicas.

Una de las diferencias con sus hermanas de Nazca, es que algunas de ellas están en las laderas montañosas; otra (importante) es la denominada “Cruz de Palpa”, realizada de forma distinta: extracción y amontonamientos ad hoc de las rocas.

Las líneas constituyen en su mayoría objetos zoomorfos y fitomorfos, en general, la particularidad de Palpa radica en que aparecen figuras antropomorfas. Fueron dibujadas entre los años 600 y 100 a.C. El significado de las líneas es desconocido, y se han realizado numerosas hipótesis, la más plausible, que se trataba de una zona despejada y de carácter sagrado dedicado a la adoración del agua y la fertilidad.

Significado

El verdadero significado de las líneas fue especulado en la década de los 80 por Johan Reinhard, sobre la base de documentos etnográficos (descripciones culturales) y costumbres de los pobladores. Lo curioso es que solo fue una hipótesis y nunca investigó la zona ni dirigió un proyecto para llegar a una conclusión final, como el estudio minucioso que les demandó más de cinco años a Isla y Reindel, los autores del Proyecto Arqueológico Palpa, quienes utilizaron la tecnología llamada fotogrametría. Esta se basa en la digitalización de todos los dibujos, captados por vistas aéreas, y luego insertados en un programa virtual.

Las nuevas investigaciones han ayudado ha develar los misterios de los grandes trazos sobre el desierto palpeño, y la conclusión principal es que el valle fue un paisaje sagrado para la adoración del agua y de la fertilidad, los cuales fueron elementos claves para que los habitantes pudieran sobrevivir en el desierto. Además, fue uno de los primeros estados arcaicos del Perú prehispánico.

Diferencias con las Líneas de Nazca

Ahora se sabe que tuvieron influencia de la cultura Paracas. Además, que los palpeños trazaron mil figuras sobre su agreste pampa, frente a las Líneas de Nasca que son aproximadamente cuarenta. Entre otras diferencias, poseen mucho más diversidad de formas. Y para rebatir todas las teorías anteriores (la del calendario solar y la de que fue un sitio de aterrizaje de extraterrestres), los descubridores, Johny Isla y Markus Reindel, han concluido que todas fueron un paisaje sagrado para la adoración del agua y de la fertilidad.

Importancia

El descubrimiento de las Líneas de Palpa es significativo ya que permite conocer con mayor profundidad a las culturas que se desarrollaron en esta zona del sur chico, así como también, permite es una fuente rica de información para los estudios arqueológicos.

Enormes dibujos geométricos zoomórficos y fitomorfos semejantes a las Líneas de Nazca, según los estudios arqueológicos recientes estas líneas son más antiguas que las Líneas de Nazca. Representan a una serie de figuras de humanos y zoomorfas, incluida la Familia Real, entre las cuales la más destacada es la deidad de la cultura Paracas, durante el período de desarrollo tardío (600-100 aC). En la zona de Sacramento se ubica el reloj solar, (1 Km de la ciudad de Palpa), en la falda de un cerro se encuentran líneas y áreas barridas, geoglifos a los que se le conoce como Reloj Solar.

Según algunos investigadores, en el tiempo del equinoccio, se plasma en la línea la señal o reflejo de lo que seria un buen o mal año de cosecha. Actualmente se le conoce también con el nombre del Telar, pero su figura está asociada a muchas más que están a su alrededor y sobre la meseta de la Cresta de Sacramento, constituyendo un verdadero vestigio enigmático.

Las líneas de Palpa están conformadas por más de 600 geoglifos, enormes dibujos geométricos zoomorfos y fitomorfos, muchos de ellos ubicados en la ladera de cerros que pueden ser fácilmente vistos desde tierra firme, en especial desde un mirador ubicado a 8 Km. de la ciudad de Palpa, a unos 35 minutos al norte de la ciudad de Nazca, en el distrito de Llipata. Un museo de sitio pequeño.

Familia Real – Líneas de Palpa

Figuras antropomorfas – Detalles

El Picaflor o colibrí – Líneas de Palpa

 

Líneas y trapecios.

Desierto de Palpa. Enigmáticas figuras geométricas. Los arqueólogos no coinciden en su significado. ¿Calendario lunar? ¿Reloj de sol?

Espirales y figuras geométricas desconocidas en el desierto de Palpa.

Cruz de Palpa» o de «San Javier», también denominada La Estrella

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Cuevas de Ajanta

Cuevas de Ajanta

Hay otro conjunto de cuevas budistas cerca de la población india de Ajanta. Son más de treinta cuevas labradas en el interior de la roca de la ladera de la montaña y dispuestas en forma de herradura: las famosas Cuevas de Ajanta, descubiertas en esta región en el año 1819.

Hay muchas otras cuevas budistas y de otras religiones en la India, entre ellas las Cuevas de Ellora, cercanas a Aurangabad, en Maharashtra. El lugar alberga 34 monasterios y templos que se extienden a lo largo de una distancia de más de 2 kilómetros. Hay otro conjunto de cuevas budistas cerca de la población india de Bombay. Y las cuevas de Elephanta.

Se cree que estas cuevas fueron construidas en torno al 200 a. C. y empleadas como refugio por los monjes budistas en la estación de los monzones. Fueron abandonadas después del siglo VII d. C., cuando el budismo decayó en la India, aunque aún siguieron siendo consideradas sagradas por las gentes del lugar.

Mientras estaban en uso, las cuevas fueron ampliadas y decoradas. Están llenas de bellas pinturas que crean una serena atmósfera para el visitante. Muchas de las pinturas y esculturas describen la vida de Buda, así como sus encarnaciones anteriores, conocidas como Jatakas; no obstante, un aspecto interesante de estas cuevas es su gran número de representaciones femeninas, tan abundantes como las masculinas. Para el espectador común, la presencia de imágenes de mujeres semidesnudas en cuevas utilizadas como retiro para monjes puede resultar sorprendente. También se observan en el lugar figuras de seres mitad hombre y mitad animal.

Otro conjunto de cuevas budistas de la India es el de las Cuevas de Ajanta, vistas aquí desde un río cercano. (Peter van Londen/CC BY SA 3.0)

Son 30 cuevas diferentes.

Los expertos creen que fueron construidos alrededor del año 200 aC como un refugio para los monjes budistas durante la terrible temporada de monzones.

Cada una de las cuevas es única, con sus propias entradas e interiores de diseño intrincado.

Las cuevas fueron abandonadas en gran parte por el 7mo siglo, pero seguían siendo un lugar sagrado para los locales.

Ajanta Caves, Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, es mejor conocido por tener varias pinturas, estatuas y esculturas del Señor Buda como tallas. Las pinturas murales presentan artes budistas como Padmapani, Bodhisattvas y Avalokiteshvara. Las pinturas y esculturas se cree que han sido hechas por los monjes budistas. Muchas esculturas e imágenes sagradas del Señor Buda están bien conservadas en las cuevas de Ajanta. Casi todas las pinturas se basan en el mensaje de temas religiosos. Algunas pinturas específicas se inspiran en el estilo romano y griego, pero la mayor parte de ellos están inspirados en el estilo indio.

Cada cueva representa la vida de Buda y tiene su propia importancia. Las tallas y pinturas de las cuevas están esculpidas en rocas masivas. Hay imágenes de animales y seres humanos en las cuevas que se inspiran en Gupta y período post-Gupta.

Hay un total de 30 cuevas, de las cuales 9, 10, 19, 26 y 29 cuevas se conocen como Chaityagrihas. Las cuevas del resto se conocen como Viharas. Estas cuevas se clasifican en dos grupos. Cueva 10 se remonta al siglo II A.C. Que tiene muchas estupas y objetos de culto. Algunas de las cuevas incluso tienen pinturas murales. Las mejores pinturas se pueden encontrar en las cuevas 1, 2, 16 y 17, mientras que las mejores esculturas se pueden encontrar en las cuevas 1, 4, 17 y 19.

Ajanta Caves

En el año 1819, un capitán británico llamado John Smith fue a una selva en Maharashtra para cazar animales salvajes. Mientras conducía la exploración de la caza como cazador, el capitán Smith tropezó con algo inusual que nunca había soñado antes. Era una vieja cueva gigante tallada con magníficas esculturas y murales dentro de la oscuridad. Cuando entró en la cueva, encontró a algunas personas locales orando junto a un pequeño incendio con piedras de pedernal en sus manos y el área en el interior de la cueva estaba completamente deshabitada, llena de murciélagos y otros animales salvajes. El capitán John Smith, incapaz de comprender la importancia del lugar, escribió su nombre en la pared. Sin embargo, la información de esta nueva cueva se extendió lentamente entre la gente, a través de la boca del capitán Smith, hasta que en 1848, la sociedad asiática real tomó la iniciativa para despejar la tierra circundante para hacer la boca de la cueva accesible para más hallazgos arqueológicos.

Este sitio se conoce actualmente como las cuevas de Ajanta. El sitio del patrimonio de Ajanta no es sólo una cueva, sino que comprende de alrededor de 30 cuevas. Salvo algunas que están inacabadas, la mayoría de las cuevas representan la vida y las enseñanzas de Buda a través de un meticuloso trabajo mural y esculturas hechas en las paredes de la cueva. Las cuevas de Ajanta han sido una cuestión de importancia internacional. En 1983, la UNESCO lo marcó como Patrimonio de la Humanidad y ahora está bajo la protección del Archaeological Survey of India. Estando en el estado de Maharashtra, la lengua hablada de la gente local en y alrededor de estas cuevas es lengua de Marathi. Algunas de las localidades incluso con sus educaciones mínimas, también pueden hablar y entender el hindi y el inglés.

Ajanta Caves. Photo by samir bafna

Según las fuentes históricas, las cuevas artificiales de Ajanta comenzaron a transformarse en su forma desde una edad muy temprana en la historia y el desarrollo del museo de cuevas de impecables formas de arte esculpidas – progresó lentamente con el paso del tiempo. Las cuevas representan las maravillas del arte budista y la escultura, repartidas durante la vida del Buda mismo. Los registros indican además que las dos principales sectas del budismo, que son Mahayana y Hinayana, provenían de esta ubicación en la cueva. Durante 800 años, estas cuevas fueron utilizadas por los monjes budistas para vivir, educar y difundir las enseñanzas de Buda.

El desarrollo de las cuevas de Ajanta se puede dividir en dos fases: La primera fase de desarrollo fue durante la época de la dinastía Satavahana (Wikipedia Artículo) y la segunda fase fue durante el tiempo Vakataka (artículo Wikipedia) en la India.

Phase1

Todas las cuevas están numeradas por el Archaeological Survey de los arqueólogos de la India con el propósito de identificación y llevar a cabo un estudio detallado. Las primeras cinco cuevas (9, 10, 12, 13, 15A) probablemente se desarrollaron ya en 300 aC – 100 aC bajo el patrocinio de los reyes Satvahana. em>Chaitya (a prayer hall with a stupa (Wikipedia Article) at one end) while 12, 13, 15A caves are the Vihāras (Buddhist monasteries).»

Phase 2

La segunda fase de desarrollo, que consiste más en esculpir estas hermosas formas de arte, comenzó alrededor del siglo V ADE, cuando la mayoría de las cuevas fueron construidas estructuralmente y fueron utilizadas por los monjes budistas. Se decía que todas estas cuevas habían sido construidas bajo el patrocinio del rey Harishena – un emperador de la dinastía Vakataka.Which Cave to Visit

Ajanta Caves. Photo by PnP!

Cada cueva es única en su propia forma y lleva una rica colección de murales y esculturas en sus paredes. La cueva 16 y la cueva 17 están llenas de murales de los cuentos de Jataka (antiguo artículo de Pali (Wikipedia Article) que representa la antigua vida de Buda inscrita en la pared.) Las cuevas 1 – 8 y 14 -17 fueron los monasterios; Eran las salas de oración, y las Cuevas 20-25 fueron tratadas como las zonas residenciales.

Para resumir, las siguientes son las cuevas que no debe perderse cuando visite Ajanta, que son esencialmente Cueva 1, Cueva 2, Cueva 16, Cueva 17, Cueva 19 y Cueva 26.

Ajanta es imposible de explorar en un solo día. Si usted tiene una fuerte inclinación hacia el arte y la cultura budistas, puede tomar por lo menos una semana para explorar las intrincadas obras de arte dentro de estas cuevas.

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La Cruz de Palpa

La Cruz de Palpa

Cruz de Palpa» o de «San Javier».

Es una de las muchas figuras o “Líneas” del desierto de Palpa, que merece una mención aparte, por sus características. Sus formas circulares y rectangulares, no son frecuentes, así como su estructura, una mezcla de surcos y piedras.

En el Perú, al sur de Lima, y al este del departamento de ICA, en el Km. 395 de la Carretera Panamericana Sur y a 1 h 15 minutos aproximadamente en auto, en la provincia de Palpa, se encuentran las misteriosas Líneas de Palpa. Olvidadas y relegadas son tan impresionantes como sus hermanas “Las Líneas de Nazca” y encierran los mismos misterios acerca de su creación, y función.

Estas líneas se encuentran en diversas zonas de Palpa como en Sacramento, Pinchango y Llipata, además están dispuestas en agrestes zonas, como mesetas y colinas.

Fueron dadas a conocer por un grupo de arqueólogos peruanos y extranjeros dirigidos por Markus Reindel y Jhonny Isla, de la Fundación Suiza-Liechtenstein, que investigan el sitio desde 1997, quienes mediante diferentes métodos pudieron constatar que eran más antiguas que las famosas líneas de Nazca y que fueron elaboradas por la Cultura Paracas varios cientos de años antes.

Ellos hallaron mil geoglifos, 650 sitios arqueológicos y construcciones en adobe.

Cruz de Palpa» o de «San Javier». Nadie ha logrado descifrar el misterio.

Interpretaciones más o menos esotéricas.

Uno de los geoglifos más interesantes encontrados en Palpa es la «Estrella» o «Mandala antiguo». Curiosamente, esta forma está representada en un área muy remota sobre la cima de una árida meseta, causando confusión entre aquellos que han sido capaces de observarla directamente. Un Mandala representado en las líneas de palpa, Perú. ¿Qué hacía un símbolo de Oriente en tierras sudamericanas? Un Mandala representado en las líneas de palpa, Perú. ¿Qué hacía un símbolo de Oriente en tierras sudamericanas? El Mandala es considerado un símbolo ritual en las religiones de la India, y representa el universo. Hoy en día, el mandala se ha convertido en un término genérico usado para describir cualquier diagrama, gráfico o diseño geométrico que representa el cosmos. El Mandala simboliza también la idea de qué es la vida, de hecho, un ciclo que nunca terminando. ¿Pero qué hace esta figura en el Perú? ¿Quién ha creado todo esto y para qué? El Mandala en Palpa parece haber sido tallada con extrema precisión y detalle; mide aproximadamente 55 metros de ancho, con un círculo del mismo diámetro. Además, varios otros círculos más pequeños, aproximadamente 6 metros de diámetro están grabados en el paisaje junto con una serie de agujeros estratégicamente situados.

La Cruz de Palpa es el Plano Original de la Gran Pirámide…

La Cruz de Palpa que se encuentra dibujada en la meseta peruana mediante piedras movilizadas ad-hoc, por increíble que parezca es el plano original de la Gran Pirámide, tanto en sus medidas como en sus proporciones. Hay una curiosa diferencia entre ambos grupos de dibujos, pues mientras los de Nazca y la gran mayoría de los de Palpa son eminentemente artísticos, estos son dibujos geométricos de carácter técnico, aunque en los dos casos subsisten varios misterios comunes.

Por ejemplo, en ambos casos solo pueden ser vistos desde gran altura. Es decir, son dibujos destinados a ser admirados únicamente desde el aire. Otro detalle interesante es que la Cruz de Palpa se halla aproximadamente en la antípoda de la Gran Pirámide. Por lo cual en los dos extremos de un mismo diámetro terrestre se encuentra esta curiosa representación de una astronomía geometrizada.

Resolución Estáurica de La Chakana de Palpa o Cruz de San Javier (Perú)

Esquema de la Cruz de Palpa.

Hay un intrigante dato más: la Cruz de Palpa está orientada exactamente hacia el norte magnético, ¡con un error de tan sólo 0’2 grados ¿Y los arqueólogos? ¿Qué dicen los arqueólogos?. Creen en su autenticidad. Al menos ése es el caso del profesor Josué Lancho, quien opina que pertenecen a la cultura Ica-Chincha, que ocupó aquella zona entre los años 1000 y 1475 d.C. Pero aún hay algo más; La cruz de la que hablamos no es el único geoglifo de esas características en la zona. Hay otros. En particular uno que ha estudiado el profesor Giuseppe Orefici. Se encuentra en la zona llamada «los Colorados», muy próxima al llamado Río Grande. Al igual que la cruz, presenta características propias, como por ejemplo estar elaborado por el método de adición de piedras al suelo, mucho más resistente frente a los vientos que la técnica de sustracción, que es la habitual de la vecina Nazca.

La cruz no era desconocida en el mundo andino. Al contrario: era un elemento ampliamente utilizado. En particular un tipo específico de cruz: la llamada Chacana. La encontramos combinada con otra figura básica: el cuadrado.

En Palpa, en total, tres son las figuras, y en cada una de ellas hay tres círculos concéntricos. En el mundo andino se habla de tres mundos: el Hanan Pacha (o mundo de arriba), el Kai Pacha (o mundo intermedio) y el Ucu Pacha (o mundo subterráneo), que se hallan relacionados con los cuatro puntos cardinales en que dividen el mundo: Chinchasuyo al norte, Cuntisuyo al oeste, Collasuyo al sur y Antisuyo al este.

En el centro de la Cruz de Palpa existe una especie de estrella conformada por 16 líneas que parten justamente del centro. Para Eduardo Herrán, los 12 pequeños cuadrados que ocupan los ángulos internos del cuadrado mayor dibujado en este geoglifo, podrían representar a los doce meses del año, subdivididos en 4 semanas cada uno. Nos encontraríamos así frente a una figura que interrelacionaría el tiempo, el espacio terrestre, y los tres mundos de la cosmovisión andina. Algo demasiado complejo para tratarse de una simple broma…

Y todavía nos quedan los otros dos grupos de círculos concéntricos. Curiosamente su posición no guarda ninguna relación aparente con la figura principal. Ni siquiera están orientados al norte. Sin embargo, dos de sus círculos internos tienen el mismo tamaño que los dos mayores de la figura central. El tercero, sin embargo, tiene distinto tamaño.

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Gigante de Hâ-âk

Gigante de Hâ-âk

También en Estados Unidos, en Arizona, es posible contemplar otra de estas maravillas: el llamado «gigante de Hâ-âk», muy cerca de la población de Sacaton, en la reserva de los indios «pimas». La figura alcanza los 46 metros de longitud, habiendo sido trazada con un único surco de casi medio metro de anchura. Según la tradición de los «pimas», el «gigante» representa a los «dioses» que un día descendieron de los cielos…

El misterioso «Hâ-âk», en Arizona (EE.UU).

Odry

Los misteriosos círculos de piedras de Odry

Vista parcial del Círculo IV del cementerio de Odrach, Gmina Czersk. (CC BY SA 3.0)

Odry es una pequeña población de Pomerania, en el norte de Polonia. Un lugar que se hizo famoso gracias al descubrimiento del segundo monumento de círculos de piedras más grande de Europa. Es también conocido por albergar al menos 600 enterramientos del Neolítico, aunque aún oculta muchos secretos en su interior.

El lugar se encuentra en una bella zona boscosa cercana al río Wda. Durante muchos siglos, este tipo de localizaciones sufrieron daños en Polonia. La peor devastación tuvo lugar a lo largo del siglo XIX, cuando la gente destruía antiguos kurgans (enterramientos prehistóricos realizados en túmulos), círculos de piedras y otras construcciones neolíticas para cultivar la tierra. Hoy en día, la mayor parte de los yacimientos neolíticos que aún quedan en Polonia se encuentran en bosques. Podría decirse que las raíces de los árboles cuidaron amorosamente de ellos, salvándolos y protegiéndolos a lo largo de los siglos.

Un yacimiento neolítico olvidado

Odry fue investigado por primera vez en la segunda mitad del siglo XIX por dos arqueólogos aficionados: Wilhelm Stryjkowski y Abraham Lissauer. Llegaron a la conclusión de que las estructuras que habían descubierto procedían de la época neolítica.

En 1915, Paul Stephan inspeccionó el yacimiento y planteó la posibilidad de que hubiese sido creado con un propósito astronómico. Según Józef Kostrzewski, de la Universidad de Poznań, estos círculos de piedra estarían datados en los siglos I o II d. C. De todos modos, esta datación podría muy bien no ser correcta. Otros investigadores creen que son como mínimo unos cuantos siglos más antiguos. Según Michał Pawleta, de la Universidad Adam Mickiewicz de Poznań:

La interpretación de los fenómenos del pasado entre los arqueólogos, y consecuentemente el significado del pasado y de sus vestigios, no se ha mantenido constante a lo largo del tiempo. Esto ha sido también cierto en el caso de algunos monumentos en particular, en los que por ejemplo nunca se ha llegado a un consenso acerca de su datación. A principios del siglo XX, algunos arqueólogos los relacionaron con la religión monumental neolítica, y en consecuencia los dataron en los milenios III a. C. y II a. C., mientras que otros afirmaban que estaban conectados con la cultura de Wielbark, de los siglos I d. C. – III d. C. A día de hoy, como ya hemos mencionado, existe unanimidad entre los arqueólogos a la hora de datarlos en el período de la influencia romana. Por otro lado, los especialistas tampoco se ponen de acuerdo en cuanto a la identidad étnica de sus constructores. El arqueólogo polaco Józef Kostrzewski  afirmó en los años 30 del siglo XX que se trataba de cementerios eslavos de los siglos I d. C. y II d. C., que habrían sido reutilizados más tarde por los godos.

Los descubrimientos realizados por Paul Stephan sugieren que las estelas centrales de cuatro de los círculos de piedras están vinculadas a los solsticios. Además, identificó varias alineaciones estelares bajo la suposición de que su construcción databa del siglo VIII a. C. A día de hoy, hay investigadores que sugieren que las hipótesis y alineaciones de Stephan son erróneas. Stephan aseguraba, no obstante, que los círculos de piedras de Odry fueron diseñados para marcar un preciso calendario.

Un templo nazi

La interpretación de Stephan fue también utilizada por arqueólogos nazis para confirmar sus teorías sobre los orígenes de Pomerania. En general, estos arqueólogos se sentían fuertemente atraídos por todo lo relacionado con la magia. Asimismo, les fascinaban el ocultismo y la brujería. Pero aparte de recopilar una impresionante biblioteca sobre estos temas, estos investigadores también estaban buscando unas localizaciones muy especiales, conocidas a menudo como “lugares de poder”.

Heinrich Himmler creía que el poder de los antiguos maestros del ocultismo podía ayudar al nacionalsocialismo a dominar el mundo. Se basaba en la hipótesis del ‘Culto de las brujas’, enunciada por Margaret Murray, famosa investigadora en este campo. Himmler creía en un punto de vista científico en relación con la brujería, y con el paso del tiempo acabó obsesionado con el tema. El dirigente de las SS confiaba en que la religión celta-germánica de culto a la naturaleza le proporcionaría todo aquello que deseaba: pero la versión habitual de sus aspectos puramente tradicionales no era suficiente para él. Los nazis crearon la más corrupta y sucia versión de la “brujería” que jamás existió.

Durante la Segunda Guerra Mundial, los nazis presentaron el origen de los círculos de piedras de Odry como prueba de que los alemanes llevaban largo tiempo habitando en Pomerania. En 1940, decidieron hacer de los círculos de piedras un nuevo templo en el que celebrar sus ceremonias ocultas. Los soldados enviados al lugar recibieron órdenes de limpiar la zona y colocar las piedras en los lugares a los que supuestamente pertenecían originalmente.

Unos círculos de piedras controvertidos

Los arqueólogos aún discuten acerca de las razones de la creación de un centro de enterramientos tan extenso entre los círculos de piedras. Resulta difícil hallar una teoría concluyente que pueda ayudar a determinar las raíces y misteriosos orígenes de estos círculos.

En 1963, Jerzy Dobrzycki, historiador astronómico, demostró que las conclusiones de Stephan habían quedado refutadas por la cronología realizada por Kostrzewski. El monumento fue también estudiado en los años 60, 70 y 80. Un equipo de investigadores, que incluía a Mirosław Dworak, Karol Piasecki, Ludwik Zajdler, Mariusz Ziółkowski, y Robert Sadowski, propuso asimismo diversas hipótesis relacionadas con las alineaciones astronómicas presentes en los círculos de piedras. Según este grupo de expertos y los arqueoastrónomos que investigaron el monumento en los años 90 y principios del siglo XXI, los supuestos alineamientos solsticiales descubiertos en el pasado podrían ser fortuitos.

Los investigadores analizaron diez círculos de piedras en esta zona, aunque probablemente existan muchos más. En una localidad cercana fueron identificados hasta 29 kurgans, aunque sabemos que había al menos 602 enterramientos en Odry.

La energía de los círculos de piedras

Imagen de Círculos de piedras de Odry, Polonia. (CC BY SA 3.0)

Odry, cerca de Czersk

En la actualidad, los círculos de piedras de Odry son muy populares. Mucha gente que practica deportes acuáticos en el río cercano aprovecha para visitar el monumento y tomarse un descanso. Los turistas que acuden al lugar afirman a menudo sentir una energía tranquilizadora. Existen muchos testimonios de gente que ha experimentado esta energía, supuestamente generada por las construcciones neolíticas.

Los círculos de piedras de Odry aún albergan muchos secretos. La zona es muy extensa, lo que dificulta las excavaciones, y en algunos puntos aún requiere una exploración más profunda y labores de reconstrucción. La investigación más reciente, utilizando imágenes tomadas por satélite, ha ayudado a los investigadores a descubrir que la extensión del área ocupada por los círculos de piedras y kurgans es mucho mayor de lo que se creía en un principio. ¿Qué nuevos descubrimientos aguardan en este lugar para el futuro?

 

La reserva arqueológica de Kamienne Kregi

La aldea, situada en los Bosques de Tuchola (Bory Tucholskie), cerca de Czerk, en cuyas cercanías se encuentra la reserva natural “Kregi Kamienne”, constituye uno de los más valiosos monumentos arqueológicos de Polonia. En ésta se halla un cementerio del siglo I, formado en el periodo de influencia romana. Aquí hay túmulos, círculos de piedra (algunos de los cuales llegan a los 30 m) y las llamadas tumbas planas. Se trata de un recuerdo del éxodo de los godos desde Escandinavia hasta el mar Negro en los primeros siglos de nuestra era. Un cementerio semejante se encuentra en W?siory, algunas decenas de kilómetros al norte.

Geoglifos de Macahui

Los geoglifos de Macahui

Los geoglifos de Macahuí en el desierto de Mexicali

En la región conocida como Macahui en Baja California Norte, México en la frontera con EEUU se localizaban unos geoglifos realizados por una cultura o culturas desconocidas.

Fotos extraídas de la revista MEXICO DESCONOCIDO mayo 1982 de Harry Moller.

Fotos del mismo Harry y Ernesto I. Aguilar

En Mexicali, Hay que animarse a realizar un emocionante paseo a través del desierto y descubrir una enigmática zona arqueológica, un sitio misterioso y poco conocido, cuya principal características son sus monumentales glifos: Macahuí, a unos 36 kilómetros de la ciudad.

Es necesario contratar un guía e ir bien equipado, ya que el lugar presenta un clima bastante extremo. Al norte de El Oasis, entre las elevaciones de los cerros Centinela y Colorado, existe un lugar conocido como Macahui, planicie desértica donde se localizan figuras de tan formidables dimensiones que parecen dibujadas por la mano de un gigante. Cinco kilómetros adelante, un camino de terracería, de 55 kilómetros aproximadamente, desemboca en el Cañón de Guadalupe,

En dirección a la Sierra Cucupá, siguiendo la Carretera Federal 2. Entre las elevaciones de los cerros Centinela y Colorado se encontrará con esta zona inexplorada. Macahuí es una extensa planicie desértica en las que fueron trazadas figuras antropomorfas y geométricas de formidable dimensiones, muy parecidas a los gigantes de Nazca. 

Los geoglifos de Macahuí están dispersos en el desierto y continúan sin descifrarse. Solo puede admirarse su tamaño desde arriba, motivo por el que pasaron desapercibidos durante muchos años. No se sabe bien quiénes fueron sus constructores y cuál era su función. Macahuí aún no revela todos sus secretos.

En ninguna otra parte del mundo se había encontrado un conjunto de figuras como las de Nazca, hasta que el profesor Ernesto Aguilar y el licenciado Fernando Rodríguez descubrieron, desde una avioneta, numerosas figuras en el desierto que se extiende entre Tijuana y Mexicali, entre los cerros Centinela y Colorado, a unos 25 kilómetros de Mexicali, en una desolada zona que Aguilar y Rodríguez bautizaron como Macahui.

Como nos consta, el parecido entre Nazca y Macahui es muy grande por la consistencia del piso, compacto y sin vegetación, por la técnica de colocación de las pequeñas piedras (no simplemente sobrepuestas sino semiincrustadas) una junto a otra, así como el agrupamiento que resultara de rastrillar el piso, por el tamaño de los guijarros, por la dimensión de las figuras, de muchos metros, y por la vasta superficie ocupada.

Pero la semejanza tiene una ruptura: las figuras de Nazca son antropomorfas, son una representación de gigantescos hombres con los brazos en alto. En cambio, en Macahui todas las figuras son geométricas, salvo una con forma de mono y otra con forma humana, que mide 100 metros, y cuyos brazos apuntan hacia abajo.

Y como los misterios no respetan fronteras, las figuras continúan al otro lado de la línea divisoria con EU, cerca de Blythe, California, en torno a una comunidad de indígenas Mojave; ahí también existen figuras humanas.

El tema geométrico más repetido es el de los círculos, seguido por los rombos, rectángulos, trapecios, «lágrimas» y medias lunas. En el caso de los círculos es llamativo que junto a unos cuya área interna está tapizada de piedrecillas, hay otros con el interior vacío de piedras, es decir, como si hubiera positivos y negativos.

Nos resulta inexplicable que estas figuras no hayan sido borradas por las ocasionales tormentas y violentas turbonadas del desierto, ni por las esporádicas lluvias formadoras de fugaces torrentes. ¿A qué se debe que estas formas hayan permanecido visibles durante un tiempo seguramente de centurias?

Tumbas con alineamientos del Alto Tibet

Tumbas con alineamientos del Alto Tibet

De John Vincent Bellezza

Este número se centra en uno de los monumentos más distintivos de la principal zona paleocultural del Alto Tíbet: la necrópolis compuesta por piedras en pie y mausoleo. Estos centros de sepultura ritual aparecieron en la mitad sur de Changthang, desde Ruthok en el oeste hasta Namru en el este. Esta región expansiva está asociada con ese legendario reino de la literatura tibetana, Zhang Zhung. Las necrópolis presentan matrices cuadradas de cálculos erguidos alineados en los puntos cardinales o en las direcciones intermedias. Estas zonas contienen entre 100 y 3000 estelas o menhires en miniatura. Justo al oeste de cada campo de piedras en pie hay un edificio sobre el suelo alineado de la misma manera. Estas estructuras especialmente construidas funcionaban como templos funerarios y tumbas. Donde todavía están relativamente intactos, contienen cámaras pequeñas totalmente cerradas por paredes de mampostería masiva.

La datación de restos humanos de una de estas necrópolis hasta el siglo VII a. C. puede proporcionar alguna indicación sobre su cronología. Los huesos humanos que fueron probados AMS provenían de una tumba subterránea situada entre dos complejos de piedras y mausoleo. Si bien la fecha de este entierro no es necesariamente aplicable a la necrópolis en su totalidad, sí revela que la tierra en la que se fundó tenía asociaciones funerarias en el primer tercio del primer milenio a.C. En cuanto al período en el cual estos elaborados complejos funerarios fueron abandonados, se puede postular una fecha de no más tarde de 1000 EC. Alrededor de ese tiempo, el budismo se convirtió en la fuerza religiosa dominante en el Alto Tíbet, lo que sin duda llevó a la eliminación de aspectos más conspicuos de la herencia religiosa pre-budista. La construcción real de la necrópolis no es probable que haya continuado después de la anexión del Alto Tíbet por parte de los emperadores Purgyal del Tíbet central. El Tíbet central tenía un conjunto muy diferente de monumentos funerarios y, con la difusión de sus costumbres y su lenguaje hacia el oeste, se ejerció una gran presión asimilativa sobre las tradiciones culturales de las tierras altas.

La alineación de las piedras y los edificios de la necrópolis del Alto Tíbet apunta a un alto nivel de discernimiento astronómico. Como mínimo, el aumento y el establecimiento del sol en el transcurso del año se trazaron en estos sitios. Los cálculos lunares y siderales más complejos también pueden incumbir en los arreglos espaciales de la necrópolis, pero esto es difícil de establecer de una manera científicamente verificable. Además de las piedras erigidas, muchos sitios tienen losas largas de piedra incrustadas en el suelo para formar un patrón de cuadrícula que abarca hasta 800 m². Los pilares (la parte sobre la superficie) tienen una altura de 15 cm a 1.3 m y vienen en diferentes formas y tipos de piedras. Los especímenes tabulares invariablemente tienen sus dos lados largos orientados al norte y al sur.

Las tumbas-templo sólidamente construidas van desde solo 3 m de largo hasta más de 60 m de largo. Como ninguno de los techos ha sobrevivido intacto, solo podemos adivinar cuán altas eran originalmente estas impresionantes estructuras. Aún se alcanzan alturas de 5 m por algunas paredes, y es posible que ciertos mausoleos hayan sido significativamente más altos que este. Las tumbas de los templos estaban bellamente construidas con muros esculpidos, los ejemplos más grandes están intercalados con finas piedras de unión. Las paredes internas que rodean las cámaras funerarias (hay entre uno y cinco en cada estructura) a menudo están compuestas de mampostería más fina. Las paredes que envuelven las cámaras funerarias pueden tener un grosor de 2 mo más.

Dada la intrincada arquitectura de la necrópolis del Alto Tíbet, podemos suponer que alguna vez se realizó una compleja gama de actividades rituales en ellas. Algunos de los textos funerarios arcaicos tibetanos en los que he trabajado pueden proporcionar una indicación sobre la naturaleza de estas funciones, pero esto todavía es especulativo. Los textos sí mencionan las piedras largas (rdo-ring) y los registros de piedras erigidas (tho) utilizados en el reacondicionamiento místico de las almas de los difuntos, como un preludio a su entrada en la vida ancestral después de la muerte. Sin embargo, los textos funerarios proporcionan solo vagos indicadores geográficos y describen muy poco en el camino de la arquitectura mortuoria. Una tradición oral tibetana superior que asocia cada una de las piedras en pie en un sitio con un guerrero afligido de antaño puede influir en su función real. Claramente, recursos y mano de obra muy importantes se destinaron a la construcción de las necrópolis, proyectos que deben haber requerido la participación de una gran muestra representativa de la población local. Además, el uso y mantenimiento de estos centros funerarios solo podría haber sido un esfuerzo intensivo en mano de obra.

Las losas de piedra erigidas como pilares y como elementos en otros tipos de estructuras mortuorias se pueden rastrear en las estepas de la cultura Okunev y las cepas proto-mongoles del tercer milenio a.C. Alrededor de 1200 a.C., los pueblos pre-escitas comenzaron a erigir menhires en sus sitios de entierro, al igual que la cultura Tashtyk en el sur de Siberia más de 1000 años después. Finalmente, en los siglos V al VII CE, las tribus túrquicas crearon necrópolis similares en varias formas a los tipos del Alto Tibetano. Como está bien establecido, durante el período imperial del Tíbet hubo muchas interacciones entre los montañeses de la Meseta y los grupos turcos. Además, las referencias textuales tibetanas sugieren fuertemente que existían vínculos culturales con las tribus turco-mongolas incluso antes del siglo VII EC.

También vale la pena señalar que las estelas funerarias del Alto Tíbet y las estepas pueden haber servido de inspiración cultural para los antiguos pilares de los chinos conocidos como bei. Los bei fueron un monumento funerario dominante de las dinastías Han, Wei y Jin, que data de muchos siglos después de la aparición de prototipos del interior de Asia.

En ningún otro lugar del Tíbet se erigieron pilares funerarios, al menos en los números y configuraciones encontrados en el Alto Tíbet. Estas diferencias en el registro arqueológico apuntalan los relatos históricos tradicionales tibetanos, que sostienen que en la época preimperial, la Meseta estaba dividida en varios estados tribales, cada uno con su propio idioma.

Las estelas más pequeñas asociadas con el contexto del Alto Tibetano parecen ser una adaptación ambiental a las condiciones de gran altitud, extremadamente duras. No parece que los montañeses tuvieran el lujo de levantar grandes piedras erguidas, como lo hicieron los Scytho-Siberians. Sin embargo, lo que les faltaba de tamaño se compensaba con cifras absolutas, lo que convertía a la necrópolis del Alto Tibetano en uno de los mayores monumentos funerarios de la antigua Eurasia.

Las imágenes que aparecen a continuación son todas de expediciones realizadas entre 1995 y 2000. Algunas de estas imágenes nunca se han publicado, mientras que otras se publicaron en blanco y negro en monografías y documentos poco claros.

[No se comentan aquí, los templos o cámaras, aunque si lo hace el autor del artículo.

Fig. 1: Una vista parcial de la explanada de piedras en un sitio en el centro de Changthang. Está situado en un banco ancho sobre un valle de río principal.

La foto de arriba fue tomada a la altura del corto verano de Changthang en 1995. En aquel entonces no sabía muy bien qué había aparecido, lo que marcó el comienzo de 15 años de investigación y exploración posteriores. Tenga en cuenta las piedras largas más altas al este de la explanada, un rasgo morfológico de algunas necrópolis. Este sitio parece ser uno de los descritos por el erudito ruso George Roerich en su libro «Trails to Inmost Asia». Otros sitios descubiertos por George Roerich en 1927 son revisados ​​en mi obra en dos volúmenes, «Antiquities of Zhang Zhung», que pronto se publicará. De hecho, ya puedes encontrarlo organizado en thlib.org/Bellezza. Desde el momento de la Expedición a Asia Central de Roerich y mis expediciones de los años 1990 y 2000, las necrópolis del Alto Tíbet fueron olvidadas por completo (al igual que muchos de sus otros monumentos antiguos)

Fig. 2: Una densa serie de piedras en pie con los restos débiles de un edificio anexo en primer plano. Descubierto en 1999, este sitio se encuentra en el noroeste del Tíbet. El campo de piedras de pie está en sorprendentemente buenas condiciones.

Fig. 3: Otro ejemplo de una necrópolis Upper Tibetan más pequeña; este documentado por primera vez en 2000. Conocido como «Pilares del cielo», este sitio funerario de Changthang occidental disfruta de amplias vistas hacia el este, al igual que muchos de su tipo. Observe el edificio anexo en el lado derecho de la imagen. Se ha reducido a un túmulo rocoso

Fig. 4: Un ejemplo especialmente pequeño de un concurso de piedras de pie fotografiadas en 1999. Está compuesto por solo tres filas cortas de estelas, y aunque posiblemente haya habido una o dos filas adicionales originalmente, este era un sitio menor. Muy poco del diminuto templo-tumba adjunto ha sobrevivido

Fig. 5: En el otro extremo del espectro hay un ejemplo gigantesco llamado ‘Ruinas de la Confluencia de pasto de Onager’.

Las «ruinas de la confluencia de pasto de Onager» se documentaron por primera vez en 2000. Lamentablemente, hace unos 30 años, muchas de las piedras erguidas se sacaron del suelo y la tumba del templo fue desmantelada en gran parte por pastores locales, que los utilizaron para construir casas y corrales. A la izquierda del túmulo (los restos del mausoleo) es una de las muchas residencias construidas con las piedras robadas. Solo quedan alrededor de 100 piedras largas rotas en una explanada que originalmente pudo contener al menos 3000 de ellas. En el primer plano hay rastros de una red de pared de losa. Ruins of Onager Grass Confluence fue una de las necrópolis más grandes del Alto Tíbet y su destrucción es un gran golpe para la integridad arqueológica y cultural del Tíbet

Fig. 6: Una necrópolis de tamaño moderado ubicada en el espolón de una montaña en el centro de Changthang.

La mayoría de las piedras largas en el sitio anterior están in situ pero se han colapsado o están inclinadas en ángulos radicales. La pendiente sobre la que se construyó este monumento ha demostrado ser intrínsecamente menos estable que las que se construyen en las llanuras abiertas. Hay pocos fragmentos de pared integrales en el templo-tumba. En las inmediaciones se encuentra la ruina de un templo con muros de piedra, que según las luminarias locales, data de la época de Zhang Zhung. A pesar de que la necrópolis y el templo estaban activos en el mismo período de tiempo, representan hitos en el ciclo de vida de los contemporáneos en el antiguo Alto Tíbet. Documenté estos sitios en la Expedición del Circuito Changthang de 5 meses y medio en 1999.

Fig. 10: Los pilares de una necrópolis llamada ‘Red House’ ubicada en el oeste de Changthang.

El sitio anterior también se convirtió en uso pastoral, lo que ha tenido un impacto adverso en su conservación. Ninguna de las tumbas del templo ha perdurado. Los pastores locales no saben que, en realidad, este es un sitio funerario pre-budista. Si hubiesen sabido que nunca se hubieran establecido aquí. El drokpa promedio del Alto Tíbet evita lugares de los muertos. Posiblemente, este tabú puede ser aprovechado en la conservación de monumentos antiguos. Encontré Red House en 1999.

Fig. 11: El llamado ‘Complejo de la Torre’ en Yul Khambu. Este templo-tumba mide 14.5 m (este-oeste) por 22 (norte-sur) y la explanada de piedras erguidas 25 m (este-oeste) por 12.5 m (norte-sur). Más de la mitad de las 800 estelas estimadas en este complejo se mantienen en pie. Tower Complex es una de las seis instalaciones de este tipo en Yul Khambu, la mayoría de las cuales son aún más grandes

La espectacular necrópolis en Yul Khambu es probablemente mi descubrimiento arqueológico más impresionante en el Alto Tíbet. Lo encontré en 1999 cuando recogía información en un campamento de pastores en la cuenca debajo del sitio. Me dijeron que las ruinas de un «monasterio» y «convento de monjas» se encontraban en lo alto de las laderas. Fue hacia el final de una larga expedición y al final del día cuando llegué al campamento. Además, no estaba dedicando mucho tiempo a los sitios budistas. Aún así, pensé, ‘nunca se sabe’, y fui de excursión hasta Yul Khambu por mi cuenta. Me quedé asombrado con lo que vi, una maravilla arqueológica que anunciaba la sofisticación y el poder de los antiguos tibetanos superiores mucho antes de que el budismo echara raíces. Aún más emocionante para mí fue ver gradualmente cómo la necrópolis marcaba regiones geográficas y económicas clave de las tierras altas tibetanas, las partes constituyentes de un orden cultural arcaico con capacidades tecnológicas avanzadas. Supongo que si hubiera sido más conocedor de los medios, este descubrimiento podría haberse convertido en una sensación internacional. Sin embargo, mi enfoque de perfil bajo fue apreciado por todos los interesados, lo que me permitió continuar mis exploraciones sin obstáculos. Hasta el día de hoy, Yul Khambu y muchos otros sitios antiguos que he documentado son conocidos solo por aquellos como usted que tienen un interés real en las cosas tibetanas.

Fig. 12: El templo-tumba del complejo de la Torre. Dentro de sus paredes extremadamente gruesas hay dos cámaras funerarias.

En un momento, estas cámaras funerarias estaban cubiertas de capullos en esta mampostería. Además del enterramiento de lo que solo podrían haber sido individuos de la más alta condición social, los rituales conmemorativos bien pudieron haberse llevado a cabo en el mausoleo durante un largo período de tiempo. Trate de imaginarse esta estructura tal vez uno o dos metros más alta y con un tejado plano con piedras en voladizo. Es probable que las paredes hayan sido cubiertas con un yeso a base de arcilla, que a su vez puede haber sido pintado con brillantes pigmentos minerales. Se utilizaron piezas de cuarzo transparente y arenisca roja diseminadas por todo el sitio para embellecer la estructura. Los rituales llevados a cabo aquí giraban en torno a rendir homenaje a los muertos. Estos muertos socialmente exaltados pueden haber sido vistos como entidades que ejercen una influencia saludable sobre los vivos y sus empresas económicas y políticas.

Fig. 13: Otro de los seis grandes complejos en Yul Khambu. Esta imagen, como otras del sitio que se muestra en este boletín, fue tomada en una visita posterior a principios de la década de 2000. Para la escala, observe al individuo parado a la derecha de la tumba del templo en ruinas. En total, Yul Khambu alardeó de tener 10,000 pilares. Sorprendentemente, alrededor de 6000 siguen en pie. También en el sitio es una zona de fosas que cubren unos 10.000 m²

Fig. 14: Una tumba de templo casi nivelada en Yul Khambu de más de 60 m de longitud. El levantamiento de tales estructuras fue una gran hazaña de ingeniería hecha más notable por el hecho de que la mayoría de la población antigua (como en tiempos más recientes) residía en refugios portátiles, como la legendaria carpa negra de pelo de yak (sbra-nag).

Fig. 15: Algunos de los muchos pilares en una de las explanadas inferiores en Yul Khambu. Originalmente había alrededor de 3000 piedras en este conjunto. Un verdadero bosque de piedras de pie, ahora está cubierto con el arbusto conocido como drama (gra-ma) y otra vegetación

Fig. 16: Otra imagen del concurso de piedras en pie en la fig. 15. Debajo del sitio hay uno de los muchos miles de lagos en el Changthang.

Este lago en particular es considerado sagrado por los residentes actuales. El papel que este lago o la cordillera al oeste del sitio podría haber jugado en las actividades rituales de Yul Khambu no está claro. Los textos funerarios arcaicos dicen que las deidades de los lagos sagrados y las montañas funcionaban como aliados de los muertos, ayudando en su paso al otro mundo. No es irracional contemplar que hace entre 14 y 20 o más siglos, este tema escatológico era conocido por los constructores y usuarios de Yul Khambu.