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Sociedad

El mapa de Agripa

El mapa de Agripa

“La mente divina ubicó la capital del pueblo romano en una región excelente y templada para que se adueñara de todo el orbis terrarum“. (Vitrubio, Arquitectura VI 1 10-11)


Agripa ordenó la construcción de un mapamundi en una zona a las afueras de Roma que se estaba urbanizando con grandes monumentos. El mapa era la consecuencia del vasto programa de exploraciones que había organizado Augusto sobre todo el mundo con fines estratégicos. Se realizó en el Campo de Marte. Allí, en el lado Oeste, Agripa construyó el Pórtico de Vipsania, llamado así en honor a su hermana. Fue acabado e inaugurado el año 7 a. de C. por Augusto cuando el propio Agripa ya había muerto. Se extendía a lo largo de la vía Lata entre el Aqua Virgo (al Sur) y la vía Claudia (al Norte) por espacio de 370 metros de largo por 45 metros de ancho. Estaba cercano al Panteón que el propio Agripa había construido y constituía un delicioso parque y el paseo favorito de los romanos.

Falso mapa de Agripa que debemos descartar, en opinión de algunos autores como García-Toraño, dado que su forma circular no se corresponde con la forma de clámide.

Pues bien, en éste pórtico es donde Agripa levantó su famoso mapa. En el inicio de su tarea nuestro autor no contaba con un modelo de mapa romano del mundo conocido o con una tradición asentada, como dice A. García-Toraño (Geógrafos Latinos Menores, Gredos, 2002, p. 86).

Agripa describió su mapa en su obra Corografía de la que solo nos han quedado los fragmentos recogidos por Estrabón, Plinio y un par de tratados tardíos. Lo más probable es que estuviera grabado en piedra o en bronce. Tampoco conocemos su nombre, pero podemos llamarlo Orbis Terrarum pues pretendía representar todo el mundo conocido. Solo podemos hablar de conjeturas. Lo más probable es que tuviera forma de clámide (rectangular-ovalada), siguiendo el modelo de Eratóstenes. Esto es lo que sugiere Estrabón al hablar de la forma del orbe habitado (Estrabón, Geografía 5, 14).

Reconstrucción del mundo según Estrabón, contemporáneo a Agripa (época Augústea).

Reconstrucción del mapa de Posidonio con forma de clámide, tal y como sugiere Estrabón.

García-Toraño sugiere que el mapa redondo jonio no se adapta a las pretensiones del mapa de Agripa: por un lado era ya un modelo caduco (aunque retorne en la Edad Media) y por otro no permitía consignar todos los nombres y leyendas en el interior del mismo (Ibid., p. 90-91).

La exactitud de las mediciones del mapa de Agripa supera a las de cualquier otro autor de la Antigüedad. Así lo demuestra el ejemplo de las distintas mediciones de la isla de Gran Bretaña entre las que cuales las de Agripa son las más precisas, según el esquema inferior:

Formas de Gran Bretaña (según Dilke, Grekk and Roman maps, Thomas and Hudson, London, 1985, p. 47). Rodeada en rojo la estimación de Agripa que es la que más se aproxima a la realidad. En la parte superior las estimaciones de Diodoro Sículo (A) y César (B). Debajo las de Estrabón (C)
Agripa (D)  Mela (E) y  P. Orosio (F). Las distancias se dan en millas.

Plinio añade que, en el mapa de Agripa, la tierra está compuesta por tan solo tres continentes: Europa, Asia y África. Éstos están situados alrededor del mar Mediterráneo: África a la derecha, a la izquierda Europa y entre las dos Asia, teniendo en cuenta, como límites, dos ríos: el Tanais (río Don) y el Nilo.

García-Toraño, a este respecto, sugiere la posibilidad de que el mapa se expusiera en tres paredes diferentes: en la de enfrente estaría Asia, en la de la izquierda Europa y en la de la derecha, África. De esta forma el espectador entraría en el mapa como quien atraviesa las Columnas de Hércules y se encontraría contemplando el mundo conocido desde el Mediterráneo (García-Toraño, p. 91). Esta disposición es la que sugiere Plinio (Historia Natural III 1, 3).

Reconstrucción del mapa de Agripa con orientación hacia el Este.

En rojo los ríos Tanais (Don) y Nilo.

Fuente: http://www.henry-davis.com/MAPS/AncientWebPages/118.html

Tras la guerra contra Cleoptatra y Marco Antonio, Agripa también comandó las campañas en Hispania y habría obtenido el triunfo tanto por estas -acabadas en el año 19 a.C.- como anteriormente por la victoria en Actium (31 a.C.). Así que, parece ser que para conmemorar esas grandes victorias se habría puesto a confeccionar un mapa del mundo. Este hecho nos los cuentan tanto Plinio el Viejo como Dion Casio.

Esto se debería a que algunos políticos importantes romanos, a la hora de celebrar sus triunfos mandarían elaborar estos mapas y ponerlos en sitios importantes de la ciudad, para que el pueblo viera qué es lo que habían hecho. Marcarían dónde estaba Roma -en el centro del mundo conocido-. Desde ahí irían marcando ciudades importantes y las regiones conquistadas o batallas ganadas. De hecho, el mismo Julio César habría encargado otro mapa tras sus victorias, para ponerlo dentro de un gran monumento en el Capitolio.

¿Cuándo se hizo el mapa? Posiblemente tras Actium. Aunque sabemos que Agripa no llegó a concluir el trabajo porque murió en el año 12 a.C. Habría sido Augusto quien hubiera mandado el concluirlo. Así que, podemos decir que prácticamente le llevó los últimos veinte años de su vida. Diversos autores nos comentan que Agripa intentó que el mapa fuera lo más exacto posible dentro de los conocimientos geográficos de la época. Para ello se serviría de los mapas ya elaborados en época helenística, como el de Eratóstenes, también conocido por calcular la circunferencia de la Tierra en el siglo III a.C.

Pero ¿por qué si existió? Porque algunos autores modernos aducen que serían simplemente unas placas en las que se darían los nombres de regiones, ríos y otros puntos importantes. Esas placas se habrían colgado en el pórtico -dedicado a la hermana de Agripa-. Esto se afirma porque las referencias a dicho mapa son muy tardías con respecto a la posible confección del mismo. Autores como Estrabón es probable que lo usaran de referencia, pero éste habla de unos comentarios. Mientras que Plinio el Viejo sí nos habla de una imagen como tal. Así que el debate sigue abierto.

Situación del Porticus Vipsania sobre la Roma actual. En verde la vía del Corso, que en la antigüedad era el Aqua Virgo. Google Earth (modificado por P. Huertas).

El mapa es el resultado del encargo realizado por el emperador Octavio Augusto a Marco Agrippa aproximadamente en el año 27 a.C. Existen dudas del momento de su terminación, hay historiadores que opinan que fue terminado en el año 20 a.C. y quienes aseguran que fue el propio Augusto quien lo finaliza tras la muerte de Agrippa en el año 12 a.C.

Los historiadores desconocen a ciencia cierta si el mapa fue pintado en la pared del pórtico o grabado en piedra y colocado sobre éste. Existen varias teorías sobre si realmente era circular o rectangular y si en su parte superior figuraba la orientación norte o sur. En la reconstrucción que ha llegado hasta nuestros días se muestran los tres continentes emplazados de forma más o menos simétrica con Asia situada al Este, en la parte superior del mapa.

Se describe con énfasis la península Itálica y sobre ella se destaca la ciudad de Roma. La India, Seres (China), y Scythia y Sarmatia (Rusia) se muestran como regiones pequeñas en la periferia.

Aunque las copias del mapa de Agrippa fueron llevadas a todas las grandes ciudades del imperio romano, ninguna ha sobrevivido. Esta reconstrucción se basa sobre datos de los mapas medievales del mundo que, sucesivamente, fueron copiados de los originales romanos, esto unido a las descripciones textuales realizadas por geógrafos clásicos como Estrabón, Pomponius Mela y Plinio “el viejo”.

La referencia directa en “De Architectura” al triunfo de Augusto en el gobierno del mundo, nominando a este como “Orbis Terrarum”, nos permite comprender mejor quién fue el verdadero autor del texto y cual fue su inspiración.

Orbis significa en latín círculo, rueda. Se utiliza la palabra Orbis cuando se hace referencia a un mundo plano y redondo como una rueda, es el “Orbis Terrarum” el mapa geográfico monumental que Agrippa realizó en Roma en el mismo momento en que se escribía “De Architectura”.

 

 

Papiro de Artemidoro

Papiro de Artemidoro

Un fragmento del papiro con el texto de Artemidoro.

Franco BattiatoEl Papiro de Artemidoro fue encontrado en el curso de los años 1990 en un montón de varios viejos papiros, reciclados a finales del siglo I para fabricar una máscara funeraria de papel maché.

Ente los elementos de dicho montón se encontraron una cincuentena de trozos de papiros. Con una anchura de 32,5 cm y una longitud de 2,55 m, el papiro está compuesto de dos trozos, entre los que falta una hoja. El resto se compone de un texto de geografía, que se atribuye a Artemidoro de Éfeso, geógrafo griego del finales del siglo II y principio del siglo I a. C., cuya obra es conocida por las citas de otros autores (Estrabón, siglo I; y Esteban de Bizancio, siglo VI).

Historia

El texto encontrado tiene una introducción y el comienzo de una descripción de la península ibérica. La originalidad del papiro es que incluye un mapa. Este mapa, inacabado, representa tal vez la Bética. Se puede suponer que el dibujante no lo terminara porque se dio cuenta de que no estaba copiando en el mapa la parte correspondiente al texto. Esto sucedió a finales del siglo I. El papiro sin embargo no fue desechado. En el reverso, se dibujaron una cuarentena de animales reales y fantásticos. Estos dibujos debieron permitir a los clientes que deseaban que se realizase un fresco o un mosaico, elegir un modelo. La vida del papiro no acabó aquí: en los espacios que quedaban libres en el anverso y en los espacios donde debían figurar los mapas no realizados, se representaron cabezas y otros elementos de anatomía, a título de ejercicios.

Según la fecha de otros documentos encontrados en el montón, el Papiro de Artemidoro habría sido finalmente reciclado en viejos papiros a finales del siglo I.

Veinte siglos atrás, las casas de los ricos se decoraban con pinturas murales y esculturas realizadas por encargo. El cliente examinaba un muestrario y elegía los motivos que deseaba. Durante varias décadas ése es el destino del Pápiro de Artemidoro, el proyecto de obra cartográfica se queda en catálogo comercial. Llega un momento en que el papiro, ajado y con dibujos anticuados, deja de servir en el taller. Hacia mediados o finales del siglo I se envía a otro establecimiento, un servicio de pompas fúnebres, donde se mezcla con otros papiros (cartas y documentos de la administración romana en Egipto), empapado en agua, amasado y transformado en papier maché para rellenar el interior de la máscara mortuoria de una momia. El Papiro de Artemidoro pasa los siguientes 20 siglos en una tumba.

Ya a mediados del siglo XIX se consiguieron deshacer algunas máscaras mortuorias para rescatar pedacitos del papiro original. La máscara que nos ocupa fue descubierta hace unas décadas (se ignora la fecha exacta) y vendida a un anónimo ciudadano alemán, quien decidió destruirla para averiguar qué contenía. La apuesta, arriesgada hasta lo increíble, dio un resultado no menos increíble: las técnicas modernas hicieron aflorar el Papiro de Artemidoro casi íntegro. Un prodigio. Claudio Gallazzi, director del Instituto de Papirología de la Universidad de Milán, y Barbara Kramer, especialista alemana, certifican en 1999 la autenticidad del documento. La Fundación San Paolo, tutora del museo egiptológico de Turín, el más prestigioso del mundo después del museo de El Cairo, se apresura a comprar la pieza y a exponerla.

En 1971 un coleccionista de Hamburgo, Serop Simonian, lo adquirió en circunstancias misteriosas. En 2004 lo compró la fundación Compagnia di San Paolo por 2,75 millones de euros, presentándolo al público dos años después. Ese mismo año de 2006 Claudio Gallazzi (papirólogo de la universidad degli Studi de Milán) y Salvatore Settis publicaron un estudio sobre el mismo en el que explicaron su evolución: en principio habría sido una edición del segundo libro de la Geographoumena de Artemidoro; muy posteriormente el papiro habría sido utilizado en el taller de un artista donde se habrían añadido en el anverso imágenes de animales reales o fantásticos; más tarde, los espacios vacíos del anverso habrían sido rellenados con dibujos de cabezas, de manos y de pies.1

Estuvo expuesto en el Palazzo Bricherasio de Turín hasta mayo de 2006. Después, el papiro se llevó a Milán, para más tarde volver a Turín.

Polémica sobre su autenticidad

Desde septiembre de 2006 ha tenido lugar una amplia discusión sobre la autenticidad de este rollo. Según Luciano Canfora, el autor del papiro sería el falsificador del siglo XIX, Constantin Simonides (1820-1890). La hipótesis de Canfora recibe hoy crédito entre la comunidad científica: Richard Janko, Germaine Aujac, Daniel Delattre, Renzo Tosi, Luigi Lehnus, Maurizio Calvesi, etc. expresaron su opinión que el papiro no puede ser de Artemidoro. Los principales avales de la autenticidad del papiro han recibido aun una contestación convincente y definitiva por parte de Canfora y de sus colaboradores gracias a la profusa bibliografía que han producido desde el inicio de la controversia. El mejor balance final de la discusión es obra de Federico Condello.2

El principal argumento de Canfora para afirmar que el papiro es falso, es que en el texto aparecen ciertos elementos que eran desconocidos en la época de Artemidoro, como por ejemplo, algunos detalles de Iberia. Siguiendo al historiador del arte Mauricio Calvesi, Canfora atribuye las primeras líneas del texto a la Geografía general comparada escrita por Carl Ritter en el siglo XIX. En cuanto a su conclusión de que se trata de una falsificación de Simonides, Canfora destaca que se trató de un notable paleógrafo y calígrafo que ya había intentado vender poemas de Homero o un Evangelio del siglo I, escritos por él mismo.1

Los que defienden la autenticidad del papiro argumentan que según la datación del carbono 14 el papiro fue fabricado entre el final del siglo I a.C. y el principio del siglo I d.C. Añaden que un falsificador del siglo XIX habría tenido muchas dificultades para imitar la escritura de la época porque en el siglo XIX los únicos modelos disponibles eran los papiros de Herculano, cuya grafía es diferente de la del papiro de Artemidoro. Un tercer argumento a favor de su autenticidad sería que en él aparece un signo para indicar los millares, un sampi (una letra que vale 900) con un multiplicador alfabético, cuyo significado no fue comprendido hasta 1907, unos años después de que hubiera muerto Simonides. Un último argumento es que Simonides fabricaba sus falsificaciones para venderlas y en este caso no existe ninguna mención del papiro en la época en que él vivió.1

En 2013 un juez italiano abrió el caso sobre la posible falsedad del papiro y cinco años después, el 10 de diciembre de 2018, otro juez sentenció que efectivamente se trataba de una falsificación, pero que el delito habría prescrito. Una de las pruebas en que se basó fue que se había encontrado zinc en la tinta, que no era utilizado en la época. Los defensores de la autenticidad del papiro, especialmente Salvatore Settis, rechazaron el veredicto alegando que el juez no había tenido en cuenta la edición crítica que se había hecho del mismo. Finalmente el Instituto de Patología del Libro de Roma se encargó de realizar un nuevo examen del papiro, pero sus conclusiones en marzo de 2019 aún no se habían hecho públicas.1

Para ver:

Reproducción del Papiro de Artemidoro en el sitio de la Bibliotheca Augustana (Augsburgo).

Dos visitantes contemplan el Papiro de Artemidoro, expuesto en el palacio Bicherasio de Turín, en febrero de 2005.AFP

El papiro de Artemidoro es falso

La Fiscalía de Turín confirma la falsedad del documento, comprado en 2004 por 2,75 millones de euros

ABCRoma Actualizado: 1/12/2018

El papiro de Artemidoro, considerado durante años un documento histórico de inestimable valor, es falso. Los estudios llevados a cabo por la Fiscalía de Turín contra Serop Simonian concluyen que este comerciante de arte vendió esta falsificación en 2004 «con artificios y engaños» a la Fundación para el Arte de la Compañía San Paolo de Turín por 2,75 millones de euros. El caso, sin embargo, ha sido archivado porque el delito de estafa ha prescrito.

Para la Fiscalía, Simonian presentó el papiro «como una auténtica reliquia y de elevado valor, causando así a la parte perjudicada un daño patrimonial de relevante gravedad».

Aunque el caso haya sido archivado, el Ministerio Público sí considera «ampliamente probada» la falsedad del documento, tras los estudios que por orden del Ministerio de Bienes y Actividades Culturales ha llevado a cabo el Instituto Central para la restauración y la conservación de Patrimonio Archivístico y Bibliográfico.

Aunque las investigaciones aún siguen en curso, «las evidencias preliminares parecen apoyar más la tesis de la falsedad que la de la autenticidad».

La Fiscalía también cita en un comunicado otras evidencias, como la negativa del «prestigioso Museo Getty de Los Ángeles» de comprar el papiro o que el texto y el contenido del contrato de compra no tiene «ninguna certificación seria de autenticidad».

Las pesquisas empezaron en 2013 por la denuncia del profesor Luciano Canfora, que sospechaba que el papiro era falso, aunque la comunidad científica llevaba discutiendo desde 2006 sobre la autenticidad de este documento atribuido al geógrafo griego Artemidoro de Éfeso, que vivió a caballo entre el siglo II y I a.C. y cuyas obras solo se conocen por las referencias de Estrabón o Plinio el Viejo. Se dijo que el manuscrito había sido descubierto en un basurero de Egipto y había sido propiedad de un coleccionista privado. De 250 centímetros de largo por 32 de altura, en él figuraba el que se consideraba hasta ahora como el mapa más antiguo de Hispania.

En 2004 fue entregado sin ningún coste al Museo Egipcio de Turín, pero la dirección del centro rechazó exponerlo debido a «la seria sospecha de que era una falsificación o de que provenía de una exportación ilegal» y lo mantuvo en un almacén durante 6 años.

La Fiscalía ha enviado toda la documentación a la Fundación 1563 para el Arte y la Cultura, la nueva denominación de la Fundación para el Arte de la Compañía San Paolo, para cualquier eventual actuación legal que quiera emprender.

La interpretación del papiro

El tamaño del mapa es de unos 85 cm. de anchura, siendo su altura la misma que la del papiro. Está claro que el mal estado del soporte en algunas zonas ha impedido que haya llegado completo; su tamaño máximo antes de ese deterioro debía de oscilar entre los 99 y los 113 cm. Sin embargo, se trata de un mapa incompleto, puesto que sólo contiene líneas y dibujos, no textos ni colores, sin duda ninguna porque no llegó a ser concluido. Las diferentes líneas que, sin orden aparente, cruzan el mapa han sido interpretadas por los estudiosos del papiro. Así, y tras barajar distintas posibilidades, han reconocido dos grandes ríos que recorren el mapa en toda su anchura, uno más arriba y otro más abajo (tampoco se ha terminado de decidir si el mapa está o no orientado hacia el norte aunque desde Eratóstenes esto era lo habitual). El de la parte superior se bifurca en su parte izquierda en dos brazos que rodean lo que puede ser una isla o una península o un afluente de un río principal. Otra serie de líneas se han interpretado como vías o caminos de las que habría unas veintiséis. Estas rutas no siguen trazados rectos sino, por el contrario, sinuosos y aunque algunas siguen una dirección general de derecha a izquierda, otras cortan las anteriores y van de arriba abajo, mostrando así una red viaria bastante articulada.

El mapa presenta también toda una serie de símbolos, algunos de interpretación más fácil que otros. Los más abundantes son pequeños cuadrados que pueden representar desde mansiones o puntos de reposo a lo largo de las rutas hasta establecimientos rurales o villae. Además de estos cuadros en el mapa aparecen otros dibujos, catorce en total, que parecen representar diversos motivos. Así, nos encontramos con la imagen de una localidad situada entre montañas, zonas montañosas cubiertas de bosques, ciudades amuralladas de diversos tipos, ciudades o asentamientos sin amurallar y monumentos de diverso tipo, uno de ellos en apariencia bastante imponente, alto y rematado por frontones. A veces, y a pesar del pequeño tamaño de las imágenes, hay algunos detalles, como la representación de puertas o ventanas en las murallas así como de tejados en las viviendas; hay ciudades de aspecto más regular, cuadrado, y otras que pueden ser más grandes y dispersas.

Un problema aún no resuelto es saber a qué parte del mundo conocido se refiere el mapa; el hecho de que aparezca inserto dentro del libro dedicado a Iberia ha hecho sugerir a los comentaristas que el mismo puede representar una parte de ella; no obstante, aunque se han avanzado bastantes interpretaciones ninguna de ellas es definitiva dada la ausencia de referencias precisas en el dibujo aunque los editores del papiro parecen inclinarse por considerarlo una representación de la Hispania Citerior.

En cualquier caso no se trataba de un mapa viario, como será la posterior tabula Peutingeriana ni tampoco del tipo de mapa que creará Claudio Tolomeo sino tal vez de algo intermedio entre el mapa del mundo conocido de Eratóstenes y los mapas que se habían popularizando en época helenística de zonas y territorios más concretos, aunque sometido a las limitaciones físicas del rollo de papiro en el que está realizado, lo que acentuaría las deformaciones necesarias para inscribir en ese espacio la imagen de un territorio. En todo caso, lo que conocemos del mapa de Artemidoro indica que debía de contener bastantes detalles y que sería un complemento espléndido a su obra geográfica. Es también objeto de discusión si el diseño del mapa pudo corresponder al propio Artemidoro o, por el contrario, a algún cartógrafo que, con los datos del autor, pudo trazar el mapa. Sí puede haber ocurrido también que en el momento en el que se realiza el ejemplar que poseemos (s. I d.C.) el cartógrafo no se haya limitado a copiar el mapa presente en la edición de la obra de Artemidoro empleada para hacer la copia, sino que lo habría actualizado para adaptarlo a los conocimientos del momento.

Por la época en la que se produjo y se copió o modificó el mapa (entre fines del s. II a.C. y primeros decenios del s. I d.C.) nos muestra, a pesar de su estado incompleto, la popularización de una cartografía descriptiva, que presentaba datos de un territorio dado, favorecidos por el control político que ejercía Roma, pero sin las preocupaciones de una representación exacta de las partes de la tierra ni de la ubicación correcta de los lugares dentro de ella; nuestro mapa parece hallarse lejos de las preocupaciones matemáticas que había manifestado Eratóstenes y que siglos después desarrollaría Tolomeo. Se trata, más bien, de un refuerzo visual del texto geográfico en el que la representación de los lugares junto con algunos elementos topográficos (ríos, caminos, montañas, monumentos, etc.) servía para ilustrar el país al lector. Estamos lejos de la cartografía científica, pero también de los mapas viarios que Roma empleará con gran profusión y su novedad hace que aún subsistan muchas dudas sobre este, por el momento, único documento cartográfico conservado del mundo grecorromano.

 

El mundo de Estrabón

El mundo de Estrabón

Estrabón

Estrabón según un grabado del siglo XVI

Información personal

Nombre de nacimiento: Estrabón, Στράβων

Nacimiento: 63 o 64 a. C.; Amasia, Reino del Ponto

Fallecimiento: 19 o 24 d. C.; Amasia (Grecia)

Nacionalidad: Griega

Alumno de: Aristodemo de Nisa, el joven

Ocupación: Geógrafo, historiador

Obras notables: Geografía

Estrabón (en griego antiguo, Στράβων; Amasia, Ponto, c. 64 o 63 a. C.c. 19 o 24 d. C.) fue un geógrafo e historiador griego conocido principalmente por su obra Geografía.

Biografía

Estrabón fue un gran viajero que, aprovechando la paz romana, recorrió casi todas las tierras de la ecúmene, llegando a Armenia en Oriente, hasta Cerdeña en Occidente, y desde el mar Negro en el norte hasta los límites de Etiopía en el sur. Recorrió el Nilo hasta Asuán en una expedición dirigida por Elio Galo, prefecto romano de Egipto.

De él se conservan únicamente algunos fragmentos de su trabajo histórico, sus Memorias históricas, en 43 libros, complemento de la historia del griego Polibio. En cambio se posee casi por completo su magna Geografía, fechada entre los años 29 a. C., en que da comienzo su periplo, hasta el año 7. Consta de 17 volúmenes de una descripción detallada del mundo tal como se conocía en la antigüedad y poseen un gran valor, sobre todo como testimonio, por sus propias y extensas observaciones. El tercero de ellos lo dedica a Iberia y sus datos fueron recopilados de otras fuentes, sobre todo de Posidonio, ya que Estrabón nunca estuvo en la península ibérica. A partir de sus datos se han podido reconstruir mapas que muestran la imagen del mundo de Estrabón y sus contemporáneos.

Como geógrafo descriptivo rechazó la obra de los geógrafos matemáticos como Eratóstenes de Cirene o Hiparco de Nicea por su carácter puramente astronómico o cartográfico. Esto le llevó a una despreocupación por las causas físicas de los fenómenos naturales, centrándose en los aspectos humanos, la historia y los mitos para componer un retrato de las gentes y los países que estudiaba.

Geografía y ediciones

Cerca de unos treinta manuscritos, algunos solo fragmentos, de la Geografía han llegado hasta la actualidad. La mayoría son copias medievales, pero también existen fragmentos de papiros copiados entre el siglo I y IV de nuestra era. En la Antigüedad esta obra fue poco citada, pero se produjeron cientos de copias durante el período bizantino. La primera traducción latina apareció en Occidente en Roma hacia el 1469. La primera edición impresa en griego fue publicada en Venecia, en 1516. Isaac Casaubon, erudito humanista del Renacimiento, realizó la primera edición crítica del texto griego en 1587. Desde entonces los estudiosos han publicado numerosas ediciones, anotando las variantes textuales, la más reciente de las cuales comenzó a publicarse en 2002.1

Traducciones al español de la Geografía

En cuanto a las traducciones al español de la Geografía, la primera fue desde el latín por el geógrafo real Juan López Peñalver, del libro III y dedicada al Conde de Floridablanca (Madrid, 1787),2​ y, como él mismo declara, su fundamento fue el texto fijado por Casaubon y editado con sus notas y las de otros muchos por Theodorus Janssonius van Almeloven en Ámsterdam, 1707; se acompaña con mapas. Más moderna es la comentada y anotada del libro III y las alusiones a Hispania de otros libros por el arqueólogo Antonio García y Bellido: España y los españoles hace 2000 años, según la Geografía de Strábon (1945); más moderna y ya completa es la de un equipo integrado por J. L. García Ramón, J. García Blanco, Juan José Torres Esbarranch, María José Meana, F. Piñero, José Vela Tejada, Jesús Gracia Artal, María Paz Hoz García-Bellido y C. Serrano Aybar en la colección “Biblioteca Clásica” de la Editorial Gredos, Madrid, 1991-2015, 6 vols. Existe además otra parcial del libro III, Geografía de Iberia. Estrabón. Trad. de Javier Gómez Espelosín y notas Gonzalo Cruz Andreotti, Marcos García Quintela y J. Gómez Espelosín, Madrid: Alianza, 2007.

Reconstrucción del mapa de Europa según Estrabón.

Reconstrucción del Mapamundi de Estrabón. (29 a.C. – 7 d. C.)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Egipto y Nubia según Estrabón, recortado de su mapa mundial reconstruido.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Iberia, según Estrabón.

Limes en Ucrania

Limes en Ucrania

Murallas de Trajano

Como ocurre con todas las denominadas Murallas de Trajano, de la zona europea oriental, existe una gran confusión de interpretación, al no coincidir los países actuales, Ucrania, Rumania, etc., con los antiguos, que básicamente eran la Dacia romana, y limítrofes, con fronteras y denominaciones un tanto difusas. Dejando aparte, por supuesto, que estas murallas no fueron construidas en tiempos de Trajano.

La más importante de estas vallas/zanjas es la denominada Muro de la Serpiente, habiendo muchas otras más pequeñas. También hay que indicar que la última parte del Muro de Trajano Inferior, o de Athanarico (en Moldavia), termina en Ucrania.

La muralla conocida como Muro de Trajano en Podolia y se extiende a través de los distritos modernos de Kamianets-Podilskyi, Nova Ushytsia (Uşiţa) y Khmelnytskyi. Una parte del Muro de Troya Inferior de Moldavia termina en Ucrania. Ver también Muro de la Serpiente.

Podolia El territorio está habitado por seres humanos al menos desde inicios del Neolítico. Heródoto lo cita como la región de origen de los alazones y probablemente también de los neuros. Sucesivamente arribaron escitas, getas, dacios y sármatas.

El Imperio romano apenas tuvo una leve presencia en tiempos de Trajano, siendo Podolia junto a Bucovina una zona de limes (límites fortificados) guarnecidos por la muralla Trajana que se extendía a través de los actuales distritos de Kamenets, Ushitsa y Proskúrov.

Kamianéts-Podilskyi (en ucraniano: Кам’янець-Подільський, romanización: Kam’yanets’-Podil’s’kyi) es una ciudad localizada en las márgenes del río Smótrich, un afluente del Dniéster, al oeste de Ucrania. Antiguo centro administrativo del óblast de Jmelnitsky, la ciudad es hoy el centro administrativo del raión (distrito) de Kamianéts-Podilskyi dentro del óblast de Jmelnitski, después de que el centro administrativo del óblast fuera transferido de Kamianéts-Podilskyi a la ciudad de Jmelnitsky en 1941.

Nova Ushytsia es un asentamiento de tipo urbano en el Óblast de Khmelnytskyi en el oeste de Ucrania.[2] Sirve como el centro administrativo de Nova Ushytsia Raion (distrito, albergando los edificios de la administración local del distrito. Se encuentra en la histórica región de Podolia.

Khmelnytskyi hasta 1954 Proskuriv, es una ciudad en el oeste de Ucrania, el centro administrativo de Khmelnytskyi Oblast (región) y Khmelnytskyi Raion (distrito). Khmelnytskyi se encuentra en la histórica región de Podolia, a orillas del río Buh. La ciudad recibió su designación de gobierno local actual en 1941.

Muro de Trajano en Ucrania según AV Boldur [8]

El historiador Alexandru V. Boldur considera que el “Muro de Trajano” que comienza cerca de Uşiţa en el río Dniéster/Nistru es el límite occidental de los territorios del Bolokhoveni del siglo XIII.

 

Muro de la Serpiente

Muro de la Serpiente cerca del pueblo de Denisi,

El Muro de la Serpiente (en ucraniano: Змієві вали, Zmiyevi valy) es un antiguo sistema de terraplenes de tierra (valla) ubicado en el Dnieper central de Ucrania (Naddniprianshchyna) que se extiende principalmente por la provincia de Kiev, Ucrania. Parecen ser similares en propósito y carácter al Muro de Trajano situado al suroeste en Besarabia.

Los muros antiguos restantes tienen una longitud total de 1.000 km y constituyen menos del 20% del sistema de muros original. Según una leyenda, los movimientos de tierra son el resultado de eventos antiguos cuando un héroe mítico (bohatyr) Kozmodemian (o Borysohlib) con el fin de matar al gigantesco Dragón (Serpiente) lo enganchó en un arado gigante y lo surcó. El Dragón (Serpiente) mordió el polvo y del arado quedaron surcos a ambos lados de los cuales se alzaban inmensos trozos de tierra que entre la gente se denominó Muro de la Serpiente.

Los antiguos muros fueron construidos entre el siglo II a.C. y el siglo VII d.C., según a la datación por carbono. Hay tres teorías sobre qué pueblos construyeron las murallas: los sármatas contra los escitas, los godos de Oium contra los hunos, o los primeros eslavos orientales contra los nómadas de las estepas del sur. En la cultura eslava, los nómadas belicosos a menudo se asocian con el dragón alado, de ahí el nombre.

En la margen derecha del Dnieper, entre sus afluentes Teteriv y Ros, los restos del muro crean seis líneas alargadas de oeste a este. One Serpent’s Wall pasó sobre la margen izquierda del Dnieper y su afluente Sula. Las exploraciones de 1974-85 han establecido que Serpent’s Wall es un remanente de fortificaciones de tierra boscosa construidas a fines del siglo X y la primera mitad del XI, una parte más pequeña en el siglo XII, para proteger el Dnieper medio de Ucrania y Kiev de los pechenegos y los cumanos.

 

 

 

 

Mapa de muros

El Muro de Athanaric, también llamado Muro de Trajano Inferior o Muro de Trajano del Sur.

Se extiende desde Rumania Buciumeni -Tiganesti-Tapu hasta Stoicani y luego entra en Moldavia. En el sur de Moldavia, se extiende otros 126 km desde el pueblo de Vadul lui Isac en el distrito de Cahul por el río Prut, y luego entra en Ucrania y termina en el lago Sasyk por Tatarbunar.

El mundo de Posidonio

El mundo de Posidonio

Posidonio de Apamea

Nombre en griego antiguo:Ποσειδώνιος

Nacimiento: 135 a. C.; Apamea (Siria) (Siria)

Fallecimiento: 51 a. C.; Roma (República romana)

Alumno de: Panecio de Rodas

Ocupación: Matemático, astrónomo, historiador, filósofo, escritor, físico y geógrafo

Área: Filosofía

Alumnos: Atenodoro Cananita

Movimiento: Estoicismo

Posidonio (en griego, Ποσειδώνιος/Poseidonios) (c. 135 a. C.51 a. C.) fue un político, astrónomo, geógrafo, historiador y filósofo estoico griego,12​ nativo de Apamea, Siria.3​ Fue aclamado como el mayor polímata de su tiempo, aunque ninguna de sus numerosas obras puede leerse hoy en día, puesto que solo han sobrevivido fragmentos.

Biografía

Posidonio, que recibió el sobrenombre de “el Atleta”, nació en el seno de una familia griega13​ de Apamea, una ciudad helenística sobre el río Orontes, en el norte de Siria. Probablemente murió en Roma o en Rodas. Estudió en Atenas, en donde fue alumno de Panecio de Rodas, cabeza, por entonces, de la escuela estoica. Se asentó alrededor del año 95 a. C. en Rodas, un Estado marítimo que en aquel momento gozaba de una gran reputación en cuanto al estudio científico.

Cargos políticos

Posidonio se convirtió en ciudadano de Rodas, en donde tomó parte activa en la vida política. Su estatus social, a la vista de los cargos que ocupó, fue muy alto, llegando a ocupar el cargo de pritano de Rodas. También sirvió como embajador en Roma entre los años 87 y 86 a. C., en la época de Mario y Sila.

Al igual que otros intelectuales griegos de la época, Posidonio apoyaba a Roma como poder estabilizador de un mundo turbulento. Sus conexiones con la clase gobernante romana fueron para él importantes no solo políticamente, sino también para sus estudios científicos. Su entrada en los círculos más altos de gobierno le permitió llevar a cabo sus viajes hacia el oeste, más allá de las fronteras romanas, algo que habría sido imposible para un viajero griego que no contase con el apoyo romano.

Viajes

Posidonio hizo después largos viajes por todo el mundo romano e incluso más allá de sus fronteras con fines de investigación científica. Viajó por Grecia, Hispania, la península Itálica, Sicilia, Dalmacia, la Galia, Liguria, el norte de África (incluyendo Egipto), y hasta las costas orientales del Adriático. Visitó y describió el mundo bárbaro, en especial a los celtas.

En Hispania, en la costa atlántica de Gades (actual, Cádiz), Posidonio estudió las mareas. Observó que las mareas diarias estaban conectadas con la órbita y que las mareas mensuales estaban conectadas con los ciclos lunares, realizando hipótesis sobre conexiones entre los ciclos anuales con los equinoccios y los solsticios.

En la Galia estudió a los celtas. Dejó vívidas descripciones de las cosas que vio con sus propios ojos mientras estuvo entre ellos: hombres que cobraban por permitir que rajaran sus gargantas para diversión del público o la costumbre de clavar calaveras en las puertas de los domicilios como trofeos. Por otro lado, describió también cómo los celtas honoraban a los druidas, a los que Posidonio veía como filósofos, y concluía que incluso entre la pasión y el orgullo de los bárbaros había un lugar para la sabiduría. Posidonio escribió un tratado geográfico sobre las tierras de los celtas que se ha perdido, pero que se asume que fue una de las fuentes utilizadas por Tácito en su obra Germania.

Escuela

La gran cantidad de escritos y publicaciones de Posidonio, así como su gran instrucción, le aportaron una gran autoridad y fama en el mundo grecorromano, y una escuela surgió en Rodas a partir de su figura. Allá fue a oírle Cicerón en 78 a. C., y Pompeyo le visitó dos veces.

Obras

Posidonio fue aclamado en el mundo grecorromano como el mayor polímata de su tiempo, llegando a dominar el todas las áreas del conocimiento, en un caso similar al de Aristóteles o Eratóstenes. Intentó crear un sistema unificado de comprensión del universo a través del intelecto humano.

Escribió sobre física (incluyendo meteorología y geografía física), astronomía, astrología y videncia, sismología, geología y mineralogía, hidrología, botánica, ética, lógica, matemáticas, historia, historia natural, antropología y táctica. Sus estudios supusieron importantes investigaciones en esos temas, si bien no estuvieron exentos de errores.

Sus obras se han perdido, y solo muy recientemente, mediante el análisis crítico de la literatura que se produjo bajo su influencia, se ha logrado tener alguna idea —aunque no del todo clara— de la grandeza de Posidonio.

Historiador y geógrafo, racionalista y místico, reunió diversas corrientes filosóficas dentro de la estructura de un monismo estoico, y trató de apoyar sus teorías con su gran saber empírico, infundiendo a la vez una inspiración religiosa en las mismas. De ahí que Eduard Zeller no dudara en llamarle «el espíritu más universal que hubo en Grecia desde la época de Aristóteles».

Filosofía

Para Posidonio la Filosofía era la materia dominante sobre todas las demás, pues era la única capaz de explicar el cosmos. Todas sus obras, desde las científicas hasta las históricas, eran a su vez filosóficas.

Aunque siempre fue un estoico, Posidonio era ecléctico (al igual que Panecio y otros estoicos del periodo medio). Era seguidor, no solo de estoicos anteriores, sino también del pensamiento de Platón y de Aristóteles. Aunque no se sabe con certeza, se cree que Posidonio pudo haber escrito un comentario sobre el diálogo Timeo de Platón. Fue el primer estoico en separarse de la doctrina ortodoxa. Por otro lado, Posidonio mantuvo la doctrina estoica del Logos, que terminaría finalmente calando en las creencias judeocristianas. También afirmó la doctrina estoica sobre la conflagración futura.

Física

En el campo de la física, Posidonio defendía la teoría de la existencia de una “simpatía” (συμπάθεια) cósmica, que sería la interrelación orgánica de todos los componentes del mundo, desde el cielo a la tierra, como parte de un diseño racional unificador de la humanidad y de todas las cosas del universo, incluso aquellas separadas temporal y espacialmente.

Astronomía

Han sobrevivido algunos fragmentos de sus trabajos sobre astronomía a través de un tratado del astrónomo griego Cleomedes sobre los movimientos circulares de los cuerpos celestiales. En este tratado, parece que el primer capítulo del segundo libro pudo haber sido copiado en su mayor parte de la obra de Posidonio. Posidonio fue el primero en adelantar la teoría según la cual del sol emanaba una fuerza vital que permeaba el mundo. Intentó medir la distancia del Sol con respecto a la Tierra y también su tamaño. Alrededor del 90 a. C.

Posidonio construyó asimismo una representación planetaria, posiblemente similar al mecanismo de Anticitera. Según Cicerón, su creación era capaz de mostrar los movimientos diurnos del sol, la luna y los cinco planetas conocidos por entonces.8

Geografía, etnología y geología

La fama de Posidonio más allá de los círculos filosóficos especializados comenzó a extenderse, como muy tarde, en la década de los 80 a. C., cuando publicó una obra sobre el océano y las áreas adyacentes. Esta obra no solo era una representación global de cuestiones geográficas conforme al conocimiento científico del momento, sino que sirvió para popularizar teorías sobre las conexiones internas del mundo, mostrando que todas las fuerzas tenían un efecto con el resto y cómo esas interconexiones se aplicaban también a la vida humana, tanto en la esfera política como en la personal. En esta obra, Posidonio detalló su teoría sobre el efecto que tenía el clima sobre el carácter de las personas, incluyendo su representación de la “geografía de las razas”. Esta teoría no solo era de carácter científico, sino que tuvo implicaciones políticas: sus lectores romanos fueron informados de que la posición climática central de Italia era una condición esencial del destino de Roma de dominar el mundo. Posidonio, como estoico que era, no llegó, sin embargo, a realizar ninguna distinción o comparativa entre el mundo grecorromano y los pueblos bárbaros.

Al igual que Piteas, Posidonio creía que las mareas estaban causadas por la luna, si bien la explicación que daba para ese fenómeno era incorrecto. Posidonio creía que la luna estaba compuesta por una mezcla de aire y fuego, atribuyendo las mareas altas al calor que emanaba la luna, suficiente como para expandir y hacer subir el agua, pero no como para llegar a evaporarla.

También registró observaciones de terremotos y volcanes, incluyendo relatos sobre erupciones volcánicas en las islas Eolias, al norte de Sicilia.

Claudio Ptolomeo quedó impresionado por la sofisticación de los métodos utilizados por Posidonio, que llegaba incluso a corregir la refracción de la luz que atravesaba el aire cerca del horizonte. Su apoyo al resultado final obtenido por Posidonio sobre la medición de la circunferencia de la Tierra, en lugar de a la cifra obtenida por Eratóstenes, hizo que se convirtiese en el valor científicamente más aceptado durante los siguientes 1.500 años.

Medición de la circunferencia de la Tierra

Método de Posidonio para calcular la circunferencia de la Tierra, se basó en la altitud de la estrella Canopus.

Cerca del año 100 a. C., Posidonio realizó un cálculo para obtener la longitud de la circunferencia de la Tierra. Para ello, utilizó un método similar al utilizado por Eratóstenes (276 – 194 a.C). Así como Eratóstenes se valió de las distintas posiciones aparentes del Sol en Alejandría y Siena (Hoy Asuán), Posidonio tomó como referencia la posición de la estrella Canopus, la segunda más brillante del cielo nocturno y sus distintas posiciones aparentes vistas desde Rodas y Alejandría. Su último valor fue recogido en el siglo I por Estrabón en su obra Geografía. Algunas fuentes indican que fue el propio Estrabón el autor del segundo cálculo que da una circunferencia de 180 000 estadios.11​ En todo caso, Caludio Ptolomeo consideró esta cifra revisada como más exacta que la de Eratóstenes en su obra Geographia, y durante la Edad Media los estudiosos se dividieron en dos posiciones en lo que respecta a la circunferencia de la Tierra, en función de si adoptaban la medida de Eratóstenes o la de Posidonio.

La traducción de los estadios a unidades modernas es dudosa, puesto que un estadio de la antigüedad tenía distintos valores dependiendo del la época y en lugar. Usando los estadios egipcios de 157,5 m, su segunda medición, la que trascendió, equivale unos 28 350 km12​ Tiene un error de casi 30% comparándola con el valor moderno de 40 075 km.

Otras ciencias

También realizó estudios sobre: Meteorología, Matemáticas, Historia y tácticas. Posidonio fue la principal fuente en lo relativo a los celtas de la Galia y fue citado de forma profusa por Timágenes, Julio César, Diodoro Sículo y Estrabón.14

Colón tuvo acceso a unos informes redactados por el matemático y médico florentino Paolo dal Pozzo Toscanelli, redactado a instancias del rey Alfonso V de Portugal. Estos informes, en los que se incluía un mapa, estaban basados en los viajes de Marco Polo a la corte del Gran Khan de China. Según estos, la distancia existente entre las Islas Canarias y Cipango (Japón) sería de 2.400 millas marinas (cuando la realidad es que son 10.700)

De modo que, aunque se sabía las dimensiones del continente eurasiático, las dimensiones de la Tierra eran bastante inferiores a las que hoy conocemos. Con esto, no era de extrañar que Toscanelli y Colón estuviesen convencidos de que era posible llegar a las Indias por el Oeste, de modo que el almirante murió sin saber que había descubierto un continente hasta entonces desconocido. Hubo que esperar hasta el siglo XVI para ver por primera vez América en los mapas de los territorios descubiertos por Colón.

Mapa de Toscanelli (siglo XV) en donde se aprecia al Este el continente Europeo y al Oeste el oriente asiático (fuente: WikiMedia)

Los errores de Posidonio y Ptomoleo

Como hemos visto a la hora de hablar de la medición de la Tierra (Pero ¿cuál es su tamaño?), Posidonio de Apamea, un siglo después que Eratóstenes, realizó otra medición por medio de un procedimiento astronómico. A pesar de estar bien fundamentada, el resultado se desvió muchísimo de la realidad pues calculó 180.000 estadios (Según Estrabón, Geografía, II 2, 2) lo que supondría que la Tierra era un 25 % más pequeña de lo que en realidad es. Este error pasó a Estrabón y Ptolomeo. De ahí pasó a Toscanelli, de quien, a su vez, pasó a Cristóbal Colón, como parece deducirse de la nota 490 a su ejemplar del Epílogo de la Mapamundi de Pierre D´Ailly (p. 149 en la ed. de A. Ramírez de Verger). Esto motivó que el marino genovés pensara que las Indias estaban donde realmente está América.

Además, Colón, apoyándose en Pierre D´Ailly quien a su vez se basaba en Plinio, consideraba que la distancia entre la costa de África y las Indias era muy pequeña:

“No hay una gran distancia entre el final de España y el comienzo de la India, sino que están cerca, y se ha comprobado que este mar es navegable en pocos días con el viento favorable. El mar no puede cubrir tres cuartas partes de la Tierra” (nota 677 al Compendio de Cosmografía I de P. D´Ailly, p. 196 ed. de  A. Ramírez de Verger, Alianza, 1992).

Las obras de P. D´Ailly que poseía Cristóbal Colón contienen 898 anotaciones de su puño y letra. Esto lleva a decir a A. Ramírez de Verger que “D´Ailly es el mago que le da la mano a Colón y le empuja a la aventura” (en su ed. citada, p. XVI). Pero Colón también disponía de una traducción italiana de la obra de Plinio el Viejo, Historia Natural (A. Ramírez de Verger, ed. citada, p. XV).

Otra idea errónea que se trasmitió Ptolomeo fue la de unir África y Asia por el Sur de forma que el Índico pasaba a ser un mar interior. La forma de África, a partir del ecuador se ensancha hacia ambos lados de modo que hacia en Este se une a Asia. El error se debe, probablemente a que se consideraba que el ecuador estaba recorrido por un océano que, además, no era navegable por las altas temperaturas y la ausencia de vientos.

Esta concepción es la causa de que no se intentase la circunnavegación de África hasta el S. XV, en opinión de Raisz (Cartografía, Barcelona, 1985, p 22).

Mapamundi de Ptolomeo (s. II d. de C.) según reconstrucción (s. XIV)

África está unida a Asia y el Índico se convierte en un mar interior

Pero, con anterioridad a Ptolomeo, hubo varios intentos de circunnavegar África para llegar a la India, como el de Eudoxo de Cícico ayudado de marineros gaditanos. Su empresa, no obstante, resultó un fracaso pues apenas llegó al golfo de Guinea, tal y como nos cuenta Estrabón (Geografía II 3, 4).

Por su parte, Plinio nos cuenta noticias acerca de viajes alrededor de África, hasta Etiopía, en el s. II a. de C. (Historia Natural II 168-9).

Por último, el mismo autor, nos cuenta una extraña noticia, según la cual, al romano Quinto Metelo le habían regalado unos indios que, a su vez, habrían llegado navegando desde la India hasta Germania (Historia Natural II 170).

El mapa del mundo descrito por Posidonio entre el 150 y el 160 a.C.?? Reproducción más estimada realizada en 1628, por Petrus Bertius.

   Mapandi en tiempos de Posidonio

Caverna de Anubis

Caverna de Anubis

Que hace el dios Anubis, en una cueva de Oklahoma con escritos celtas? y con una antigüedad de unos 3,000 años

Tal vez una de las mayores anomalías históricas del Nuevo Mundo está representado por la caverna de Anubis, en Oklahoma, EE.UU. Dentro de ella algunas representaciones han sido encontradas que sería evidencia de la presencia misteriosa de un antiguo culto egipcio de la América precolombina.

Ubicada en Oklahoma, cerca de Tulsa, la Caverna de Anubis se compone de cinco cuevas aparentemente insignificantes, pero a causa de sus contenidos se han convertido en un tema de confusión por parte de los investigadores.

Las cavidades contienen algunas esculturas inusuales que representan al dios egipcio Anubis, en su aspecto típico de un chacal y una escultura enigmática de un gran toro.

Caverna de Anubis

Alimentando el misterio, no muy lejos de la cueva descubierta en el 2010, se encontró una roca de arenisca a lo largo del río Arkansas que representa una gran escultura de un toro, en el estilo de las imágenes jeroglíficas del toro Apis, considerado divino por los antiguos egipcios, muy similar a la representada en la Cueva de Anubis.

¿Cómo es posible que los iconos de la cultura del antiguo Egipto hayan sido capaces de llegar a América del Norte en la época precolombina? En realidad, la iconografía presente dentro de la cueva es aún más complejo, ya que en su interior ejemplos del “Ogham” fueron encontrados, una antigua lengua celta usada en Irlanda y Escocia alrededor del 350 d.C.

La historia del descubrimiento

El descubrimiento de la cueva de Anubis se remonta a 1968, cuando un periódico local de Oklahoma informó de la noticia de una misteriosa cueva cubierta con figuras y signos. Diez años más tarde, un grupo de investigación dirigido por Gloria Farley, fue al lugar encontrando lo que resultó ser cinco cuevas.

La primera cueva tenía tres paredes completamente cubiertas con inscripciones y petroglifos. La figura más significativa fue la imagen del perro con las orejas puntiagudas, con una corona en la cabeza y con una especie de látigo en la espalda, al igual que el flagelo real del antiguo Egipto. Además, se encontró que contenía escritos en caracteres Ogham y en Númida.

Farley identificó la figura del chacal con el flagelo sobre su espalda como Anubis, término griego para el dios egipcio Anpu. Siendo maestro de las necrópolis y cavernas, fue considerado habitante del inframundo, y dios funerario encargado de guiar el alma del difunto en su viaje al inframundo.

Anubis es generalmente representado como un chacal negro de cola espesa, o como hombre con una cabeza de chacal de color negro. Al chacal se le suele hallar acostado, en cuclillas con la cabeza levantada.

Representación del dios Anubis

La representación de Anubis en la cueva de Oklahoma es muy similar a una imagen pintada en un papiro del Nuevo Reino, que data del periodo de 1580 a 1090 a.C., y ahora se conserva en la Biblioteca Nacional de París.

Aparece en una pintura que representa el curso del sol y caminando por debajo del trono cúbico de Ra-Harakte. Esta forma de dios solar representa a un hombre con cabeza de halcón, coronado por el disco solar y el uraeus, la serpiente sagrada. A veces es asimilado al dios del sol Anubis.

Adoradores de Mitra

Una serpiente y un perro parecen beber de la herida del toro, de la que a veces se representan gotas de sangre que rezuma; un escorpión, no obstante, intenta hacer daño a los testículos del toro.

Phil Leonard, un experto de la caverna de Anubis, en una entrevista para el canal de historia dice que las tallas que se encontraron en la cueva pueden haber sido realizadas por los antiguos adoradores de Mitra, y que la cueva ha sido diseñada como un indicador de los equinoccios.

La caverna de Anubis es la evidencia mejor conservada del antiguo culto de Mitra, que pasó a través del tiempo y las distancias, hasta el Imperio Romano Persa. El Dios Sol Mitra era adorado en la India antes del 2000 aC.

Posteriormente, el culto se extendió a Persia y Asia Menor, para convertirse en un dios helenístico y romano, que fue adorado en religiones del misterio desde el siglo I a.C. el quinto siglo d.C. No está claro lo mucho que hay en común entre estas tres religiones.

Los orígenes del culto mitráico en el Imperio Romano no son del todo claros y se han visto afectados de manera significativa por el descubrimiento de la procesión de los equinoccios por Hiparco de Nicea. Mitra podría haber sido el poder celestial capaz de causar el fenómeno.

En cualquier templo romano dedicado a Mitra el lugar de honor se dedica a la representación de Mitra en el acto de masacre de un toro sagrado. Mitra es representado como un joven lleno de energía, vistiendo un gorro frigio, una túnica corta que se expande en el borde, calzas y capa que ondea detrás. Mitra agarra el toro por la fuerza, llevándolo hacia atrás de la cabeza y golpeándolo en el cuello con su espada corta.

Grabado de un toro en una roca de 225 Kg encontrado en el río Arkansas.

Estos animales son los que dan nombre a las constelaciones que se encontraron en el ecuador celestial cerca de la constelación de Tauro, cuando durante el equinoccio de primavera el sol estaba en la constelación del toro, el período fue llamado el Toro.

Cuando el mitraísmo se extendió entre los pueblos celtas de Europa Occidental y el Reino Unido, el énfasis en la representación de Mitra matando al toro era muy grande. Es de destacar que el grabado de un toro en las orillas del río Arkansas también parece jugar el papel del sangrado, agregando mayor credibilidad a la teoría de Mitra.

Ciertamente, existen muchas preguntas sin respuesta. Se admitió que los pueblos celtas se desplazaron hacia la parte superior de América del Norte, ¿porque sintieron la necesidad de representar al dios Anubis junto con el dios Mitra? Parece la representación de un tipo de transferencia entre deidades.

Además, ¿cómo exactamente los antiguos pueblos celtas llegaron hasta Oklahoma? Ciertamente, este hallazgo refuerza la idea de que los vikingos, marineros cualificados, han llegado a América del Norte siglos antes de Colón.

Tantas preguntas sin respuesta, tan al interior de EE.UU., y tanta precisión, sugiere un fraude.

Crates de Malos

Crates de Malos

Globo terráqueo de Crates de Malos

Reconstrucción hipotética de Dilke (s. II a. de C.)

Fuente: http://www.henry-davis.com/MAPS/AncientWebPages/113.html

Ilustración del globo de Crates de Malos, en la que Oecumene es el mundo conocido (Europa, Asia, y norte de África); Perioeci, las hipotéticas tierras desconocidas del hemisferio norte; Antoeci, las hipotéticas tierras desconocidas al sur del ecuador, inaccesibles por el calor; Antipodes, las hipotéticas tierras desconocidas en el lado opuesto del mundo, igualmente inaccesibles.

Crates de Malos (Malo, también llamada Malos, Asia Menor, 180 a. C.-150 a. C.) fue un cartógrafo, gramático y filósofo estoico griego, director de la biblioteca de Pérgamo.

Al margen de su actividad como filósofo, su mayor aportación fue la de construir el primer Orbe terráqueo esférico, añadiendo nuevos continentes al Ecúmene conocido, demasiado pequeño respecto al tamaño de la Tierra determinado por los cálculos de Eratóstenes. Este desequilibrio aparente, inaceptable por la cultura griega, que daba gran importancia a cuestiones como la armonía y el balance del universo, fue resuelto por Crates incorporando otros “continentes”, origen de lugares míticos como las Antípodas y el gran continente austral conocido como Terra Australis.

Crates de Malos (s. II a. de C.) visitó Roma como embajador del rey Átalo quien lo envió al Senado romano en agosto del año 159 a. de C. Durante su estancia se rompió una pierna visitando una cloaca. El periodo de convalecencia lo aprovechó para dar lecciones en la Urbe (Dilke, Green and Roman maps, p. 36). Crates construyó un globo terráqueo a escala de la Tierra en el que supuso la existencia de tres continentes más, cuya masa equilibraría la de la ecumene o mundo habitado: los llamó Periecos, Antípodas y Antecos y los situó donde hoy están, respectivamente América del Norte y Sur mientras el tercero sería un continente Austral. La presencia de esta Terra Incognita será constante en la cartografía, a partir de entonces. (Estrabón, Geografía  I 2.24). Durante el tiempo que invirtió en recuperarse, transmitió sus conocimientos a los miembros de la élite romana, haciendo lectura de los clásicos griegos. Organizó bibliotecas en Roma, y enseñó bajo el criterio de la anomalía (haciendo énfasis a las excepciones).

La teoría de Crates está inspirada en Homero pues este autor defiende que la acción de la Odisea se tiene lugar en el Atlántico -en concreto el viaje de Menelao que se desarrollaría entre Gades y la India-. Lo cierto es que, una vez que Eratóstenes redujo el tamaño de la tierra habitada a una cuarta parte de toda la Tierra, la consecuencia lógica era que existieran otros mundos habitados. A partir de ahí la simetría hizo el resto (Molina Marín, Geographica, p. 201).

Vivió en Roma, transmitió sus conocimientos a los miembros de la élite romana, haciendo lectura de los clásicos griegos. Organizó bibliotecas en Roma, y enseñó bajo el criterio de la anomalía haciendo énfasis a las excepciones.

Nació en Tebas, en la Beocia, y fue discípulo de Diógenes el Cínico. Según la regla de su secta, vendió sus bienes, cuyo producto confió a un banquero, encargándole que se los entregase a sus hijos, si no fuesen bastante cuerdos para hacerse filósofos, y si lo fuesen que lo repartiese al público. Era jorobado, feo y tan desaseado, que causaba repulsa y asco; a pesar de esto, inspiró una violenta pasión a Hiparquia, hermana del filósofo Metrocles. Hizo cuanto pudo para disuadirla del empeño que tenía de unirse a él; pero Hiparquia persistió en su extraño empeño y se casó con él. Son absurdos los pormenores que se han contado sobre las extravagantes condiciones que puso Crates a su consentimiento. Tuvo dos hijas, que casó con dos discípulos suyos.

Era sufrido y sobrellevaba los malos tratamientos sin devolverlos. En una ocasión un hombre llamado Nicodremo le dio una bofetada tal, que le hinchó el carrillo, de lo que no tomó más venganza que poner debajo del hinchado carrillo un letrero que decía: «Nicodemo lo ha hecho». Alejandro el Grande tuvo curiosidad de conocer a este Cínico, y le preguntó si deseaba que volviese a reconstruir su ciudad natal, Tebas. ¿Para qué? contestó Crates, ¿para que venga otro Alejandro y la vuelva a destruir?

Cuando le preguntaban para qué servía la filosofía, contestaba: para aprender a contentarse con vegetales y a vivir sin cuidados y sin inquietudes. Atribúyesele esta singular tarifa de gastos: se debe pagar al cocinero, diez minas; al médico, una dracma; a un adulador, cinco talentos; a un amigo de dar consejos, humo, y a un filósofo, tres óbolos.

Balkanatolia

Balkanatolia

El mundo es muy antiguo, existieron varios supercontinentes, entre otros: Gondwana al oeste y Laurasia al norte. Antes de él estuvo Pannotia (centrada en el Polo sur), pero es que antes de él estuvo Rodinia, del que se conoce su existencia gracias a pruebas de paleomagnetismo que permiten obtener la paleolatitud de los fragmentos, (aunque no su longitud). Un único continente que vivió hace 1.100 millones de años.

Science Alert‘ acaba de publicar el descubrimiento de un continente que existió hace unos 40 millones de años y fue hogar de una fauna muy exótica. Podría, además, haber allanado el camino para que los mamíferos asiáticos colonizaran el sur de Europa. Este continente olvidado fue Balkanatolia. Hace 34 millones de años descendió el nivel del mar y se formó un puente entre Europa y Asia, se convirtió en una puerta de entrada entre los dos, aunque todavía no se conoce cuándo y cómo llegó la primera ola de mamíferos asiáticos al sureste de Europa, fue bastante dramático, pues la aparición de los asiáticos llevó a una extinción repentina de los nativos en lo que se conoce como Grande Coupure o extinción masiva del Eoceno-Oligoceno, una época en la que la fauna cambió mucho y se formaron algunas de las cordilleras más altas de la actualidad, como los Alpes y el Himalaya.

Recientes hallazgos de fósiles en los Balcanes apuntan a una región peculiar que podría haber permitido a los mamíferos asiáticos colonizar el sureste de Europa entre cinco y diez millones de años antes de que ocurriera el Grande Coupure. Para ello, las investigaciones se centraron en los sitios fósiles de la zona que cubre la actual península de los Balcanes y Anatolia. El equipo reconstruyó los cambios paleogeográficas que ocurrieron en la región, la cual tiene “una historia compleja de ahogamiento episódico y resurgimiento”.

Fue una región peculiar que podría haber permitido a los mamíferos asiáticos colonizar el sureste de Europa entre cinco y diez millones de años antes de que ocurriera el Grande Coupure

Y lo que descubrieron es que Balkanatolia sirvió como trampolín para que los animales se trasladaran de Asia a Europa occidental, con la transformación de la antigua masa de tierra de un continente independiente a un puente terrestre, y la posterior invasión de mamíferos asiáticos, coincidiendo con algunos ‘cambios dramáticos paleográficos’. Hace más de 50 millones de años Balkanatolia era un archipiélago aislado separado de sus continentes vecinos, pero una serie de acontecimientos como el crecimiento de las capas de hielo antárticas lo conectaron con Europa occidental.

Los investigadores descubrieron fragmentos de una mandíbula perteneciente a un animal similar a un rinoceronte en Turquía, con una edad aproximada de 38 millones de años. Este fósil es, sin duda, el más antiguo descubierto en Anatolia hasta la fecha y contrasta la idea de que los animales aventureros atravesaron desde Asia a Europa a través de Balkanatolia como ruta de expansión meridional, aunque la idea sigue siendo debatida porque solo se basa en fósiles de mamíferos y se necesita una imagen más completa.

Muchos de los cambios geológicos que dieron lugar a Balkanatolia aún no se han entendido por completo, y es importante señalar que esta revisión es solo la interpretación de un equipo del registro fósil, que a veces puede ser escaso y fragmentado. Pese a todo ello, brinda una oportunidad única para documentar la evolución y la desaparición de la tierra en otro tiempo. Vivimos en un mundo muy antiguo y todavía queda mucho por conocer y explorar, sin duda.

Balkanatolia, hace 50 millones de años Alexis Licht & Grégoire Métais. CNRS.

Un equipo de paleontólogos y geólogos franceses, estadounidenses y turcos ha constatado la existencia de un continente olvidado, que hoy abarca los actuales Balcanes y Anatolia.

Bautizado como Balkanatolia, este continente era el hogar de una colección única de animales, a diferencia de los que se encuentran en Europa y Asia, escriben los investigadores en su nuevo estudio.

Pero una combinación de la caída del nivel del mar, con la expansión de las plataformas de hielo antárticas y los movimientos tectónicos, vincularon a Balkanatolia con Europa occidental hace de 40 a 34 millones de años, permitió que mamíferos procedentes de Asia colonizaran Europa.

Específicamente, los roedores y ungulados asiáticos hicieron la transición a Europa a través de Balkanatolia, según los fósiles encontrados. Los resultados de esta investigación se han publicado en Earth Science Reviews.

La Gran Ruptura

Durante millones de años a lo largo del Eoceno (hace 55 a 34 millones de años), Europa occidental y Asia oriental formaron dos masas de tierra distintas, con faunas de mamíferos muy diferentes.

Los bosques europeos fueron el hogar de fauna endémica con, por ejemplo, los paleotéridos (un grupo extinto lejanamente emparentados con los caballos actuales, pero más parecidos a nuestros tapires), mientras que Asia estaba poblada por faunas más cosmopolitas, incluidas las familias de mamíferos que se encuentran hoy en estos dos continentes.

Hace unos 34 millones de años, Europa occidental fue colonizada por especies asiáticas, lo que provocó una importante renovación de la fauna vertebrada y la extinción de sus mamíferos endémicos: un evento brutal denominado la “Gran Ruptura”.

Sorprendentemente, los fósiles encontrados en los Balcanes indican la presencia de mamíferos asiáticos en el sur de Europa mucho antes de la Gran Ruptura, lo que sugiere que la colonización fue prolongada.

Paradoja aclarada

Un equipo liderado por investigadores del CNRS de Francia ha aclarado a esta paradoja revisando descubrimientos paleontológicos anteriores, algunos que datan del siglo XIX, y reevaluando en ocasiones su datación a la luz de los datos geológicos actuales.

Este examen revela que, durante gran parte del Eoceno, la región correspondiente a los actuales Balcanes y Anatolia estuvo dotada de una fauna terrestre homogénea, pero distinta a la de Europa y Asia oriental.

Esta fauna exótica incluía, por ejemplo, marsupiales con afinidades sudamericanas y embritópodos (grandes mamíferos herbívoros parecidos a los hipopótamos) que antiguamente se encontraban en África.

Balkanatolia en la actualidad. Alexis Licht & Grégoire Métais. CNRS.

El equipo también descubrió en Turquía una nueva localidad fosilífera (Büyükteflek), fechada entre 35 y 38 millones de años, que revela mamíferos con afinidades claramente asiáticas, la más antigua conocida hasta la fecha en Anatolia.

Durante millones de años durante la época del Eoceno (hace 55 a 34 millones de años), Europa occidental y Asia oriental formaron dos distintas masas de tierra con faunas de mamíferos muy diferentes: Los bosques europeos albergaban fauna endémica como los paleoterios (un grupo extinto relacionado lejanamente con los caballos actuales, pero más parecido a los actuales tapires), mientras que Asia estaba poblada por una fauna más diversa, incluidas las familias de mamíferos que hoy se encuentran en ambos continentes.

Esta fauna exótica incluía, por ejemplo, marsupiales de afinidad sudamericana y embritópodos (grandes mamíferos herbívoros parecidos a los hipopótamos) que antes se encontraban en África. Por lo tanto, la región debe haber formado una sola masa de tierra, separada de los continentes vecinos.

El equipo también descubrió un nuevo depósito de fósiles en Turquía (Büyükteflek) que data de hace 38 a 35 millones de años, que produjo mamíferos cuya afinidad era claramente asiática, y son los primeros descubiertos en Anatolia hasta ahora. Encontraron fragmentos de mandíbulas pertenecientes a Brontotheres, animales parecidos a grandes rinocerontes que se extinguieron a finales del Eoceno.

Tercer continente euroasiático

Toda esta información permite esbozar la historia de este tercer continente euroasiático, encajado entre Europa, África y Asia.

Los investigadores han concluido que Balkanatolia debía estar formada por una única masa de tierra, separada de los continentes vecinos, y hogar de una fauna única.

Añaden que, probablemente, la gran glaciación que se produjo hace unos 34 millones de años, que también propició la formación del manto de hielo antártico y el descenso del nivel del mar, conectó Balkanatolia con Europa Occidental, dando lugar tiempo después a la citada “Gran ruptura”.

Este evento ha servido como criterio para definir el límite entre el Eoceno y el Oligoceno, y está caracterizado por las grandes extinciones y por la especiación alopátrida (causada básicamente por la presencia de una barrera geográfica) de especies primitivas aisladas, destacan los investigadores.

Sin embargo, aunque esta teoría parece apuntar más a un hecho que a una suposición, los investigadores han señalado que “la conexión pasada entre esas masas de tierra individuales de los Balcanes y la existencia de esta ruta de expansión meridional siguen siendo objeto de debate“.

Referencia

Los hallazgos se publican en el volumen de marzo de 2022 de Earth Science Reviews: Balkanatolia: The insular mammalian biogeographic province that partly paved the way to the Grande Coupure

Imagen: Sitio excavado en Turquía (Büyükteflek). Crédito: Alexis Licht y Grégoire Métais

Muela superior de un mamífero brontoterio de origen asiático: una especie de gran rinoceronte extinto a finales del Eoceno. [Alexis Licht & Grégoire Métais – CNRS] “Probablemente había varias provincias biogeográficas. Pero teníamos una fauna cercana a la que conocemos hoy: rinocerontes, primates antropoides, roedores. Una fauna bastante cosmopolita, con muchos taxones cercanos a los que conocemos hoy. ‘hui’, es decir, organismos vivos que comparten ciertas características bien definidas [ndlr. dérivé de taxonomie ou taxinomie, du grec τάξις signant classement, ordre].

Cambios climáticos

Grégoire Métais especifica que en ese momento, Asia, una región inmensa, estaba separada de Europa por un mar epicontinental poco profundo que se extendía desde Ucrania hasta Finlandia.

La transición Eoceno-Oligoceno está marcada por una combinación de factores, como cambios climáticos importantes.

El establecimiento de la Corriente Circumpolar Antártica tuvo un efecto importante en la circulación oceánica global y el clima, pero es poco probable que sea la causa de la glaciación del Oligoceno. [Florent Hodel et al., 2021 – CNRS] Estos pueden haber jugado un papel en la desaparición de los animales Balkanatolic: “Es un período frío. Hay una instalación de casquetes polares en los polos y la apertura del Estrecho de Drake [entre les océans Pacifique et Atlantique]: la Antártida ya no está conectada con América del Sur, lo que provoca la formación de una corriente oceánica circumpolar que cambiará profundamente la Tierra. Tenemos un clima generalmente más frío, hábitats más fragmentados y quizás los mamíferos asiáticos quizás estaban más adaptados a este tipo de ambiente.

La fauna de Balkanatolia aún es muy poco conocida: se revela gracias a algunos sitios en Europa del Este, incluido un sitio particular en Anatolia, señala el investigador. Con la oleada de mamíferos asiáticos, los de Balkanatolia no tuvieron descendencia: “En Europa occidental, hay muy pocos, si no ninguno, descendientes actuales de esta fauna que existió en el Eoceno, antes del Gran Corte en Europa”.

Grégoire Métais está encantado de hacer muchos más descubrimientos sobre la historia de esta región con su equipo formado por científicos de Estados Unidos, Francia, Holanda y Turquía: “Es solo el comienzo de una aventura”, concluye.

Mundo de Eratóstenes

Mundo de Eratóstenes

Eratóstenes

Nombre en griego antiguo: Ἐρατοσθένης ὁ Κυρηναῖος

Nacimiento: 276 a. C.; Cirene (Libia) o Apolonia de Cirene (Libia)

Fallecimiento: 194 a. C.; Alejandría (Egipto)

Educación

Supervisor doctoral: Calímaco

Alumno de

Ocupación: Matemático, astrónomo, poeta, bibliotecario, historiador, escritor, musicólogo, teórico de la música, geógrafo y elegist

Área: Geometría, teoría de números y geografía

Conocido por: criba de Eratóstenes, medición de la Tierra, esfera armilar

Cargos ocupados: Director de la Biblioteca de Alejandría

Empleador: Biblioteca de Alejandría

Alumnos: Ptolomeo IV

Eratóstenes de Cirene (en griego antiguo Ἐρατοσθένης, Eratosthénēs) (Cirene, 276 a. C.1​-Alejandría, 194 a. C.) fue un matemático, astrónomo y geógrafo griego de origen cirenaico. Concibió por primera vez la geografía como una disciplina sistemática, desarrollando una terminología que todavía se usa en la actualidad.2​ Es conocido principalmente por ser la primera persona en calcular la circunferencia de la Tierra, lo que hizo al comparar las altitudes del Sol del mediodía en dos lugares separados por una distancia Norte-Sur. Su cálculo fue notablemente preciso. También fue el primero en calcular la inclinación del eje de la Tierra (nuevamente con notable precisión). Además, pudo haber estimado la distancia desde la Tierra hasta el Sol e ideó intercalar cada cuatro años un día adicional en los calendarios, produciendo el año bisiesto.3Creó el primer mapa del mundo, incorporando paralelos y meridianos basados en el conocimiento geográfico disponible de su época.

Biografía

Eratóstenes, hijo de Aglaos, nació en 276 a. C. en Cirene. Estudió en Alejandría y durante algún tiempo en Atenas. Fue discípulo de Aristón de Quíos, de Lisanias de Cirene y del poeta Calímaco y también gran amigo de Arquímedes. En el año 236 a. C., Ptolomeo III le llamó para que se hiciera cargo de la Biblioteca de Alejandría, puesto que ocupó hasta el fin de sus días. La Suda afirma que, tras perder la vista, se dejó morir de hambre a la edad de 80 años; sin embargo, Luciano dice que llegó a la edad de 82 años; también Censorino sostiene que falleció cuando tenía 82 años. 02/09/21 c&a Eratóstenes poseía una gran variedad de conocimientos y aptitudes para el estudio: astrónomo, poeta, geógrafo y filósofo, su apellido fue Pentathlos, nombre que se reservaba al atleta vencedor en las cinco competiciones de los Juegos Olímpicos. Suidas afirma que también era conocido como el segundo Platón y diversos autores dicen que se le daba el sobrenombre de Beta, por la segunda letra del alfabeto griego, porque ocupó el segundo lugar en todas las ramas de la ciencia que cultivó.

Esfera armilar

A Eratóstenes se le atribuye la invención, hacia 255 a. C., de la esfera armilar que aún se empleaba en el siglo XVII. Aunque debió de usar este instrumento para diversas observaciones astronómicas, solo queda constancia de la que le condujo a la determinación de la oblicuidad de la eclíptica. Determinó que el intervalo entre los trópicos (el doble de la oblicuidad de la eclíptica) equivalía a los 11/83 de la circunferencia terrestre completa, resultando para dicha oblicuidad 23º 51′ 19″, cifra que posteriormente adoptaría el astrónomo Claudio Ptolomeo.

Según algunos historiadores, Eratóstenes obtuvo un valor de 24º y el refinamiento del resultado se debió hasta 11/83 al propio Ptolomeo. Además, según Eusebio de Cesarea, dedujo que la distancia al Sol era de 804 000 000 o de 4 080 000 estadios (según diferentes traducciones), la distancia a la Luna 780 000 estadios4​ y, según Macrobio, que el diámetro del Sol era 27 veces mayor que el de la Tierra. Realmente el diámetro del Sol es 109 veces el de la Tierra y la distancia a la Luna es casi tres veces la calculada por Eratóstenes, pero el cálculo de la distancia al Sol, admitiendo que el estadio empleado fuera de 185 metros, en la estimación de 804 000 000 estadios da 148 752 060 km, muy similar a la unidad astronómica actual. A pesar de que se le atribuye frecuentemente la obra Katasterismoi, que contiene la nomenclatura de 44 constelaciones y 675 estrellas, los críticos niegan que fuera escrita por él, por lo que se suele designar Pseudo-Eratóstenes a su autor.

Medición de las dimensiones de la Tierra

En el solsticio de verano, los rayos solares inciden perpendicularmente sobre Siena (Asuán). En Alejandría, más al norte, midiendo la altura de un edificio y la longitud de la sombra que proyecta, se puede determinar el ángulo formado con el plano de la eclíptica, en el que se encuentran el Sol y la ciudad de Siena, ángulo que es precisamente la diferencia de latitud entre ambas ciudades. Conocida esta, basta medir el arco de circunferencia y extrapolar el resultado a la circunferencia completa (360º).

Reconstrucción del siglo XIX (según Bunbury) del mapa de Eratóstenes del mundo conocido en su época.

El principal motivo de su celebridad es sin duda la determinación del tamaño de la Tierra. Para ello inventó y empleó un método trigonométrico, además de las nociones de latitud y longitud, al parecer ya introducidas por Dicearco, por lo que bien merece el título de padre de la geodesia.

Por referencias obtenidas de un papiro de su biblioteca, sabía que en Siena (hoy Asuán, Egipto) el día del solsticio de verano los objetos verticales no proyectaban sombra alguna y la luz alumbraba el fondo de los pozos; esto significaba que la ciudad estaba situada justamente sobre la línea del trópico de Cáncer, y su latitud era igual a la de la eclíptica que ya conocía. Eratóstenes, suponiendo que Siena y Alejandría tenían la misma longitud (realmente distan 3º) y que el Sol se encontraba tan alejado de la Tierra que sus rayos podían suponerse paralelos, midió la sombra en Alejandría el mismo día del solsticio de verano al mediodía, demostrando que el cenit de la ciudad distaba 1/50 parte de la circunferencia, es decir, 7º 12′ del de Alejandría. Según Cleomedes, Eratóstenes se sirvió del scaphium o gnomon (un protocuadrante solar) para el cálculo de dicha cantidad.

Posteriormente, tomó la distancia estimada por las caravanas que comerciaban entre ambas ciudades, aunque bien pudo obtener el dato en la propia Biblioteca de Alejandría, fijándola en 5000 estadios, de donde dedujo que la circunferencia de la Tierra era de 250 000 estadios, resultado que posteriormente elevó hasta 252 000 estadios, de modo que a cada grado correspondieran 700 estadios. También se afirma que Eratóstenes, para calcular la distancia entre las dos ciudades, se valió de un regimiento de soldados que diera pasos de tamaño uniforme y los contara.

Admitiendo que Eratóstenes usase el estadio ático-italiano de 184,8 m, que era el que solía utilizarse por los griegos de Alejandría en aquella época, el error cometido sería de 6192 kilómetros (un 15 %). Sin embargo, hay quien defiende que empleó el estadio egipcio (300 codos de 52,4 cm), en cuyo caso la circunferencia polar calculada hubiera sido de 39 614 km, frente a los 40 008 km considerados en la actualidad, es decir, un error de menos del 1 %.

Ahora bien, es imposible que Eratóstenes diera con la medida exacta de la circunferencia de la Tierra debido a errores en los supuestos que calculó. Tuvo que haber tenido un margen de error considerable y por lo tanto no pudo haber usado el estadio egipcio:5

  1. Supuso que la Tierra es perfectamente esférica, lo que no es cierto. Un grado de latitud no representa exactamente la misma distancia en todas las latitudes, sino que varía ligeramente de 110,57 km en el Ecuador hasta 111,7 km en los Polos. Por eso no podemos suponer que 7º entre Alejandría y Siena representen la misma distancia que 7º en cualquier otro lugar a lo largo de todo el meridiano.
  2. Supuso que Siena y Alejandría se encontraban situadas sobre un mismo meridiano, lo cual no es así, ya que hay una diferencia de 3 grados de longitud entre ambas ciudades.
  3. La distancia real entre Alejandría y Siena (hoy Asuán) no es de 924 km (5000 estadios ático-italiano de 184,8 m por estadio), sino de 843 km (distancia aérea y entre los centros de las dos ciudades), lo que representa una diferencia de 81 km.
  4. Realmente Siena no está ubicada exactamente sobre el paralelo del trópico de cáncer (los puntos donde los rayos del sol caen verticalmente a la tierra en el solsticio de verano). En realidad, se encuentra situada a 72 km (desde el centro de la ciudad). Pero debido a que las variaciones del eje de la Tierra fluctúan entre 22,1 y 24,5º en un período de 41 000 años, hace 2000 años se encontraba a 41 km.
  5. La medida de la sombra que se proyectó sobre la vara de Eratóstenes hace 2200 años debió ser de 7,5º o 1/48 parte de una circunferencia y no 7,2º o 1/50 parte. Puesto que en aquella época no existía el cálculo trigonométrico, para calcular el ángulo de la sombra, Eratóstenes pudo haberse valido de un compás,6​ para medir directamente dicho ángulo, lo que no permite una medida tan precisa.

Si se rehace el cálculo de Eratóstenes con la distancia y medida angular exacta desde Alejandría hasta el lugar geográfico situado justo en la intersección del meridiano que pasa por Alejandría con el paralelo del trópico de cáncer, se obtiene un valor de 40 074 km para la circunferencia terrestre.7​ Eso representa solamente 66 km o un 0,16 % de error de la circunferencia real de la Tierra medida por satélites avanzados, que es de 40 008 km, lo que demuestra la validez de su razonamiento. Esta ligera diferencia se debe a que la distancia entre Alejandría y la línea del trópico de cáncer es 1/46 parte de una circunferencia, pero la Tierra no es una esfera perfecta.

Posidonio rehízo el cálculo de Eratóstenes 150 años más tarde y obtuvo una circunferencia sensiblemente menor. Este valor fue adoptado por Ptolomeo y fue en el que probablemente se basó Cristóbal Colón para justificar la viabilidad del viaje a las Indias por occidente. Con las mediciones de Eratóstenes, el viaje no se habría llegado a realizar, al menos en aquella época y con aquellos medios, aceptando solo las certezas científicas. Los doctores consultados en Salamanca, a petición real, se basaron en ellos para determinar que el objetivo principal —llegar a China y Japón— era imposible dada la distancia. Finalmente, la empresa fue aprobada por la reina por las ventajas estratégicas y comerciales que preveía el proyecto y sobre objetivos secundarios, como la condición de Colón de obtener prebendas y porcentajes sobre las tierras que descubriera en camino.

El trabajo de Eratóstenes es considerado por algunos el primer intento científico en medir las dimensiones de nuestro planeta,8​ ya que se hicieron otros cálculos y se perfeccionaron siglos después por estudiosos tales como el califa Al-Mamun y Jean François Fernel.

Matemáticas

Se le debe un procedimiento, conocido como la Criba de Eratóstenes, para obtener de un modo rápido todos los números primos menores que un número dado. La versión informática de este procedimiento (algoritmo) se ha convertido con los años en un método estándar para caracterizar o comparar la eficacia de diferentes lenguajes de programación.

Eratóstenes también midió la oblicuidad de la eclíptica (la inclinación del eje terrestre) con un error de solo 7′ de arco, y creó un catálogo (actualmente perdido) de 675 estrellas fijas. Su obra más importante fue un tratado de geografía general llamado Geographica (en griego Γεωγραφικά, Geographika). En esta obra Eratóstenes describió y cartografió todo su mundo conocido, incluso dividiendo la Tierra en cinco zonas climáticas: 9​ dos zonas de congelación alrededor de los polos, dos zonas templadas y una zona que abarca el ecuador y los trópicos. 10​ Colocó rejillas de líneas superpuestas sobre los mapas que representaban la superficie de la Tierra. Usó paralelos y meridianos para vincular todos los lugares del mundo. Ahora era posible estimar la distancia desde ubicaciones remotas con esta red sobre la superficie de la Tierra. En Geographica se mostraron los nombres de más de 400 ciudades y sus ubicaciones.2

Otros trabajos

Eratóstenes era una de las figuras eruditas más preeminentes de su tiempo, y produjo trabajos que cubren un área extensa de conocimiento antes y durante su tiempo en la Biblioteca. Escribió sobre muchos temas: geografía, matemáticas, filosofía, cronología, crítica literaria, gramática, poesía e incluso comedias antiguas. Desafortunadamente, solo quedan fragmentos de sus obras después de la Destrucción de la Biblioteca de Alejandría.11​ La obra poética de Eratóstenes comprende dos obras: Erigone, elogiada repetidamente por Longino, y Hermes, la más conocida, poema de asunto astronómico y geográfico que trata de la forma de la Tierra, de su temperatura, de los diferentes climas y de las constelaciones. Escribió varios tratados sobre filosofía moral y se le atribuyen, sin certeza, otras obras filosóficas. Su primer trabajo, llamado Platonikos (platonicus), contempla la filosofía de Platón desde un punto de vista matemático. De acuerdo a Teón de Esmirna, un matemático pitagórico, el trabajo de Eratóstenes estudió definiciones básicas de geometría y aritmética, y abarcó temas como la música.1213​ Sus producciones históricas estuvieron ligadas íntimamente a las matemáticas, y su obra más importante en esta disciplina fue la Cronografía, en la que recoge las fechas de los acontecimientos literarios y políticos más importantes. Se cree que Las Olimpiadas, citadas por Diógenes Laercio y Ateneo, formaban parte de la Cronografía. También escribió un tratado Sobre la antigua comedia ática, del que son fragmentos Architectonicos y Skenographicos, en los que trató de la decoración, el vestuario, la declamación y el argumento de obras de Aristófanes y de Cratino, entre otros. También estudió la obra de Homero y escribió una biografía sobre la vida del poeta que no ha llegado hasta nuestros días. En la citada Eratosthenica, Bernhardy compiló la lista de todas las obras atribuidas a Eratóstenes, así como los fragmentos de sus escritos entonces conocidos, con excepción de Katasterismoi.

Inventó el mesolabio, uno de los primeros instrumentos descubiertos que es una primitiva calculadora.14

Ejes principales del Mapamundi de Eratóstenes

Mapa de Eratóstenes (276 a.C. – 194 a.C.) con la tierra conocida hasta ese momento.

Es el primer mapa en que se utilizan líneas para la latitud y longitud. O sea con un sistema de meridianos.

Como resultado de sus investigaciones  Eratóstenes confeccionó un mapamundi, que, aunque perdido, se ha podido reconstruir con gran precisión, gracias a los relatos de diversos exploradores y marinos con la ubicación de los mares, tierra, montañas, ríos y poblaciones. El mapa de Eratóstenes establece un sistema de meridianos y divide a la tierra habitada en departamentos, a los que él denomina sphragidas, los cuales se apoyaban en dos ejes perpendiculares: uno con dirección Norte-Sur, que era el meridiano que pasaba por Siena y Alejandría, y el otro de Oeste a Este, que pasaba  por las Columnas de HérculesAtenas y Rodas.

Algunas reconstrucciones. La más aceptada es la realizada en 1879 por E. H. Bunbury.

De: https://numerentur.org/1-eratostenes-de-cirene/

Las cabezas de Hexham

Las cabezas de Hexham

Parcialmente entresacado del artículo: Publicado el 29 abril, 2020 por MENADEL Psicología Clínica y Transpersonal Tradicional Pneumatología bajo MENADEL PSICOLOGÍA (Sergio Fritz Roa)

Hexham (/ˈhɛksəm/ HEKS-əm) es una ciudad de Reino Unido en Inglaterra en el condado de Northumberland, nordeste de Inglaterra. Es una villa comercial. Tiene una población de 11.900 habitantes en 2011.1

Tiene pequeños núcleos de población los cuales son: Corbridge, Riding Mill, Stocksfield y Wylam. Está a cuarenta kilómetros de Newcastle Upon Tyne.

En esta localidad existen varias leyendas: La piedra del Diablo, Las hermanas Pollock, El lobo de Allendale, y Las cabezas de piedra

Las cabezas de piedra de Hexham

Año 1971. Dos hermanos, Colin y Leslie Robson, juegan en el jardín de la casa. Uno de ellos empieza a desenterrar algo que sobresale levemente del suelo. Y así halla unas pequeñas cabezas esculpidas en dos piedras (de 6 centímetros de altura cada una), de aspecto primitivo y temible. Una parece representar a un niño monstruoso y la otra a una niña con apariencia de bruja.

A partir de ese momento, según la familia, empezaron a ocurrirles cosas extrañas, así como a algún vecino.

Debido a las situaciones extrañas en que la familia Robson se vio envuelta y, para buscar una respuesta a aquellas, entregaron las figuras a unos arqueólogos, uno de ellos Anne Ross. Estos pensaron de inmediato que podría auxiliarlos pues estimaron que se trataba de piezas antiguas y posiblemente celtas, siendo aquella una experta en Mitología Céltica (escribió libros sobre el tema). Ella aceptó y se llevó las dos piedras a su casa… Y, al poco tiempo empezó a verse afectada por insólitos hechos.

Para Anne Ross, las piedras tenían una antigüedad cercana a los dos mil años y se relacionaban con el “culto de las cabezas”, que realizaban los celtas. Así, por ejemplo, hay testimonios, especialmente de la zona cercana a Hexham donde los celtas lanzaban cabezas cortadas a sus enemigos. Para la señora Ross no había duda: las dos piedras eran célticas y tenían la finalidad de proferir una maldición. El culto a las cabezas de piedras era algo que venía estudiando hace mucho, y es así que en su libro “Pagan Celtic Britanic” (p.61) señalaba que “la cabeza humana era considerada por los celtas como un símbolo divino, y los poderes del otro mundo”.

Y aquí aparece otro personaje en esta laberíntica historia, llamado Desmond Craigie, quien desmiente la idea del origen celta de las piedras. Él señala que fue el autor de las mismas, las que le entregó a su hija para que jugara. Craigie había vivido hacía aproximadamente unos veinte años en la casa que posteriormente habitarán los Robson, y donde habían sido encontradas las ahora famosas “Piedras Diabólicas de Hexham”. Como nadie pareció creerle, hizo dos esculturas pétreas para demostrar que él realmente había sido el padre de los objetos que ocasionaban tanto ruido en la comunidad.

Desmond Craigie.

El último personaje de esta enigmática historia es Frank Hyde, a quien Don Robins le entregó las dos piedras, para que las investigara desde su especialidad: la radiestesia. Según ciertos sitios webs este al llevárselas en su vehículo, tuvo un impacto tremendo con el, desapareciendo desde allí las piedras de Hexham y sin saberse tampoco de Hyde…

Sin embargo, los estudios de la estructura y composición de las piedras, realizados por expertos demostraron que no se trataba de elementos confeccionados con cemento, como pretendía el señor Craigie, y que tampoco parecían tener factura moderna. El señor Hodson, uno de los investigadores, fue categórico e indicó que si hubiesen sido de cemento, faltaba el ingrediente más relevante en éste: el silicato de calcio. Hodson identificó el material como arenisca gruesa, con algún toque de cal y ciertos pigmentos de color.

Don Robins, un geólogo y experto en química inorgánica, autor de “Circles of silence” (un curioso estudio sobre las piedras), quien colaboró con Anne Ross en el libro “The Life and Death of a Druid Prince”, señaló que la figura conocida como “niño” era semejante a una calavera, de color gris verdoso y brillaba como cristales de cuarzo. El cabello parecía ir de adelante hacia atrás, con “rayas célticas”. El peso de esta figura era mayor al del cemento o concreto, incluso. Mientras, que la figura de la niña o mujer “bruja”, poseía pigmentos amarillos y rojos en el cabello. Sus ojos los calificó de “desorbitados” y era poseedora de pelo anudado. A pesar de su visión científica, no dudó en indicar que sentía una extraña, incómoda y densa presencia que emanaba de las piedras. De hecho, cuando se llevó las figuras a su hogar, las dejó en el automóvil y al prenderlo, todos los sistemas eléctricos del tablero de instrumentos se apagaron repentinamente. Pero, al mirar las piedras y decirles “¡Ya basta”, el vehículo partió sin problema…

La maldición habría terminado…

Posteriormente, como casi siempre, se sacaron conexiones con otros lugares y casos similares de diversa índole.

Por ejemplo: con el culto a la piedra en Chile (mitología Chiloé-Moais Chilotes); también en Chile el Namuncura de Río Bueno;

Desmond Craigie fabricó la cabeza de la izquierda para demostrar que sabía tallar roca.

Todo parece indicar que se trata de un fraude, un intento de llamar la atención.