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Arañas

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Vuelo orbital de arañas

En 1973 la misión espacial Skylab 3 llevó al espacio a las primeras arañas de jardín europeo llamadas Arabella y Anita. El experimento «arañas en el espacio» fue un proyecto científico ideado por un estudiante llamado Miles Judy, y la idea era observar cómo la ingravidez y los vuelos espaciales afectan a la construcción de la telaraña.

Ambas arañas lograron tejer sus telas, Arabella terminó la suya primero. Las redes tardaron más de lo normal para completarse, por supuesto, y se muestran algunas variaciones con respecto a las redes normales en la Tierra. Los científicos determinaron más tarde que a pesar de las redes espaciales que figuraban diferencias de espesor, eran de una calidad más fina en general.

Ambas arañas murieron en el espacio (al parecer por deshidratación) a los dos meses, y sus cuerpos están ahora en exhibición en el Museo Espacial Smithsoniano.

Recientes estudios indican que las arañas se pueden adaptar con facilidad a la vida en el espacio. Durante sus primeros días lucen “desorientadas”, y sus telarañas adoptan extrañas formas, pero luego de algunos días logran crear telarañas con una precisa simetría. Experimento con arañas se ha convertido en uno de los pasatiempos favoritos de los astronautas. El comandante de la EEI, Mike Fincke comento: “Estamos impresionados con el hecho de que las arañas puedan adaptarse al espacio tan rápidamente”.

Skylab 3 (también llamado SL-3 o SLM-21​) fue la segunda misión tripulada con destino a Skylab, la primera estación espacial estadounidense. La misión comenzó el 28 de julio de 1973, con el lanzamiento de tres astronautas a bordo de una nave Apolo desde un cohete Saturno IB y tuvo una duración de 59 días, 11 horas y 9 minutos. Se efectuaron en total 1084,7 horas de experimentos relacionados a temas como estudios médicos, observaciones solares y estudios sobre los recursos de la Tierra, entre otros.

Skylab 3 realizó estudios médicos que ampliaron enormemente los conocimientos sobre la adaptación y la readaptación fisiológica que sufren los humanos durante el vuelo espacial, continuando así con los trabajos en esta materia de la misión precedente. Dado que Skylab 3 duplicó el récord de estadía en el espacio para un ser humano (los astronautas estuvieron casi dos meses en el espacio durante esta misión), los efectos fisiológicos sobre los astronautas fueron más notorios, lo que permitió realizar estudios más completos.

Skylab 3 también realizó experimentos biológicos que tenían previsto estudiar los efectos de la microgravedad en ratones, moscas de la fruta, células individuales y células en medio de cultivo. Sin embargo los experimentos relacionados con los ratones y moscas no se pudieron realizar debido a un corte en la electricidad 30 horas después del lanzamiento y que provocó la muerte de los animales.3

Los alumnos de secundaria de todo Estados Unidos participaron en las misiones Skylab proponiendo experimentos en astronomía, física y biología. Los estudios realizados durante la misión Skylab 3 trataron sobre el estudio de la liberación de gases en microgravedad, los rayos X de Júpiter, inmunología in vitro, la formación de telas de araña, la ciclosis, la medición de la masa y el análisis de los neutrones.

 

Báltica

Báltica

Báltica fue un continente formado hace aproximadamente 1800 millones de años. Actualmente corresponde al norte de Europa, Escandinavia y parte de Rusia, pero los expertos sugieren que estaría ubicado más bien dentro de alguno de los círculos polares. Báltica formó parte de la posterior Laurasia.

Baltica es el nombre dado por la paleogeología a un antiguo continente que surgió aproximadamente hace 1.800 ó 1.900 millones de años durante el Paleoproterozoico y que ahora se incluye en el cratón de Europa Oriental. Formaba parte del supercontinente Rodinia. Sus dimensiones eran pequeñas en comparación con otros continentes como Laurentia o Gondwana. Antes de su formación los tres fragmentos que ahora comprenden el cratón de los países de Europa Oriental se encontraban en diferentes lugares del planeta.

 

 

 

Sobrevuelo de Saturno

Sobrevuelo de Saturno

Pioneer 11

Dibujo que muestra la sonda Pioneer 11 a miles de millones de kilómetros de la Tierra.

La sonda espacial Pioneer 11 fue una de las primeras sondas del programa de exploración espacial de la NASA. Fue lanzada desde Cabo Cañaveral el 5 de abril de 1973. Después de atravesar con éxito el cinturón de asteroides el 19 de abril de 1974, se ajustó su velocidad para situar su trayectoria cerca de Júpiter. Durante su sobrevuelo de Júpiter, el 4 de diciembre de 1974, obtuvo imágenes de la Gran Mancha Roja, realizó las primeras observaciones de las regiones polares y determinó la masa de Calisto.

El 1 de septiembre de 1979 llegó a Saturno, tomando las primeras fotografías a corta distancia del planeta, donde pudo descubrir dos nuevos satélites y anillos adicionales. Después de su encuentro con Saturno, prosiguió su ruta hacia el exterior del sistema solar, estudiando las partículas energéticas del viento solar.

Las sondas Pioneer obtenían su energía de una fuente de isótopos radiactivos (RTG). La pérdida de eficacia de estos generadores eléctricos determinó el final de su misión a finales de 1995.

Placa a bordo de la misión Pioneer 11.

Como se hizo con la sonda Pioneer 10, y con las sondas Voyager posteriormente, la sonda incluía una placa sobre su estructura con un mensaje explicando el origen de la sonda a una posible cultura extraterrestre. La placa incluye una figura de un hombre, una mujer, las transiciones del átomo de hidrógeno y la posición del Sol y la Tierra en la galaxia, la cual muchas veces es atribuida a las naves Voyager 1 y 2, prestándose a la confusión general, ya que dichas naves poseen otras placas (véase Disco de oro de las Voyager). La placa fue diseñada por Carl Sagan y Frank Drake siendo dibujada por Linda Salzman Sagan.1

Una información ampliada en:

https://danielmarin.naukas.com/2013/05/01/la-odisea-de-las-sondas-pioneer-10-y-11-las-primeras-naves-en-abandonar-la-gravedad-del-sol/

Tipo de misión: Exploración planetaria y de heliosfera

Operador: NASA / ARC

ID COSPAR: 1973-019A

SATCAT no.: 6421

Duración de la misión: 22 años, 5 meses, 25 días

Propiedades de naves espaciales

Fabricante: TRW

Lanzamiento de masa: 259 kilogramos (571 lb)

Poder: 155 vatios (en el lanzamiento)

Inicio de la misión

Fecha de lanzamiento: 6 de abril de 1973, 02:11:00 UTC

Cohete: Atlas SLV-3D Centaur-D1A Star-37E

Sitio de lanzamiento: Cabo Cañaveral LC-36B

Fin de la misión

Último contacto: 30 de septiembre de 1995

Sobrevuelo de Júpiter

Enfoque más cercano: 3 de diciembre de 1974

Distancia: 43,000 kilómetros (27,000 millas)

Sobrevuelo de Saturno

Enfoque más cercano: 1 de septiembre de 1979

Distancia: 21,000 kilómetros (13,000 millas)

Pioneer 11 (también conocido como Pioneer G) es una sonda espacial robótica de 259 kilogramos (571 lb) lanzada por la NASA el 6 de abril de 1973 para estudiar el cinturón de asteroides, el entorno alrededor de Júpiter y Saturno, el viento solar y los rayos cósmicos.[1] Fue la primera sonda en encontrar a Saturno y la segunda en volar a través del cinturón de asteroides y por Júpiter. A partir de entonces, Pioneer 11 se convirtió en el segundo de cinco objetos artificiales para alcanzar la velocidad de escape que les permitirá abandonar el Sistema Solar. Debido a las limitaciones de potencia y la gran distancia a la sonda, el último contacto de rutina con la nave espacial fue el 30 de septiembre de 1995, y los últimos datos de ingeniería buenos se recibieron el 24 de noviembre de 1995.[2] [3]

Antecedentes de la misión

Historia

Aprobado en febrero de 1969, Pioneer 11 y su sonda gemela, Pioneer 10, fueron los primeros en diseñarse para explorar el Sistema Solar exterior. Al ceder a múltiples propuestas a lo largo de la década de 1960, los primeros objetivos de la misión se definieron como:

  • Explora el medio interplanetario más allá de la órbita de Marte
  • Investigue la naturaleza del cinturón de asteroides desde el punto de vista científico y evalúe el posible peligro del cinturón para las misiones a los planetas exteriores.
  • Explore el ambiente de Júpiter.

La planificación posterior para un encuentro con Saturno agregó muchos más objetivos:

  • Mapea el campo magnético de Saturno y determina su intensidad, dirección y estructura.
  • Determine cuántos electrones y protones de varias energías se distribuyen a lo largo de la trayectoria de la nave espacial a través del sistema de Saturno.
  • Mapa de la interacción del sistema de Saturno con el viento solar.
  • Mida la temperatura de la atmósfera de Saturno y la de Titán, el satélite más grande de Saturno.
  • Determina la estructura de la atmósfera superior de Saturno donde se espera que las moléculas estén cargadas eléctricamente y formen una ionosfera.
  • Mapa de la estructura térmica de la atmósfera de Saturno mediante observaciones infrarrojas junto con datos de ocultación de radio.
  • Obtenga imágenes de exploración por giro del sistema de Saturno en dos colores durante la secuencia de encuentro y las mediciones de polarimetría del planeta.
  • Sondee el sistema de anillos y la atmósfera de Saturno con la ocultación de radio de la banda S
  • Determine con mayor precisión las masas de Saturno y sus satélites más grandes mediante observaciones precisas de los efectos de sus campos gravitacionales sobre el movimiento de la nave espacial.
  • Como precursor de la misión Mariner Júpiter / Saturno, verifique el entorno del plano del anillo para descubrir dónde puede cruzarlo sin peligro la nave espacial Mariner sin daños graves.[4]

Pioneer 11 fue construido por TRW y gestionado como parte del programa Pioneer por el Centro de Investigación Ames de la NASA.[5] Una unidad de respaldo, Pioneer H, se encuentra actualmente en exhibición en la exhibición «Milestones of Flight» en el Museo Nacional del Aire y el Espacio en Washington, DC. 6] Muchos elementos de la misión demostraron ser críticos en la planificación del programa Voyager [7] : 266-8

Diseño de nave espacial

El bus Pioneer 11 midió 36 centímetros (14 pulgadas) de profundidad y con seis paneles de 76 centímetros de largo (30 pulgadas) formando la estructura hexagonal. El autobús alojó el propelente para controlar la orientación de la sonda y ocho de los doce instrumentos científicos. La nave espacial tenía una masa de 260 kilogramos. [1] : 42

Actitud de control y propulsión

La orientación de la nave espacial se mantuvo con seis propulsores monopropelantes de 4,5- N , [8] hidrazina: el par uno mantuvo una velocidad de giro constante de 4,8 rpm, el par dos controló el impulso hacia delante, el par tres controló la actitud. La información para la orientación se proporcionó realizando maniobras de exploración cónicas para rastrear la Tierra en su órbita, [9] un sensor de estrella capaz de hacer referencia a Canopus y dos sensores de Sol. [1] : 42-43

Comunicaciones

La sonda espacial incluía un sistema de transceptores redundantes, uno conectado a la antena de alta ganancia, y el otro a una antena omni-antena y de ganancia media. Cada transceptor era de 8 vatios y transmitía datos a través de la banda S usando 2110 MHz para el enlace ascendente desde la Tierra y 2292 MHz para el enlace descendente a la Tierra con la Red de Espacio Profundo rastreando la señal. Antes de transmitir datos, la sonda utilizó un codificador convolucional para permitir la corrección de errores en los datos recibidos en la Tierra.[1] : 43

Poder

Pioneer 11 usó cuatro generadores termoeléctricos de radioisótopos (RTG) SNAP-19 (ver diagrama). Se colocaron en dos trusses de tres varillas, cada uno de 3 metros (9 pies y 10 pulgadas) de largo y 120 grados de separación. Se esperaba que esto fuera una distancia segura de los experimentos científicos sensibles llevados a bordo. Combinados, los RTG proporcionaron 155 vatios en el lanzamiento, y decayeron a 140 W en tránsito a Júpiter. La nave espacial requirió 100 W para alimentar todos los sistemas. [1] : 44-45

Computadora

Gran parte del cálculo para la misión se realizó en la Tierra y se transmitió a la sonda, donde fue capaz de retener en la memoria, hasta cinco comandos de las 222 posibles entradas de los controladores de tierra. La nave espacial incluía dos decodificadores de comando y una unidad de distribución de comando, una forma muy limitada de procesador, para dirigir las operaciones en la nave espacial. Este sistema requiere que los operadores de la misión preparen comandos mucho antes de transmitirlos a la sonda. Se incluyó una unidad de almacenamiento de datos para registrar hasta 6,144 bytes de información recopilada por los instrumentos. La unidad de telemetría digital se usaría para preparar los datos recopilados en uno de los trece formatos posibles antes de transmitirlos a la Tierra. [1] : 38

Instrumentos científicos

Magnetómetro vectorial de helio (HVM)

Midió la fina estructura del campo magnético interplanetario, cartografió el campo magnético joviano y proporcionó mediciones de campo magnético para evaluar la interacción del viento solar con Júpiter.[10]

Analizador de plasma cuadrisférico

Miró a través de un agujero en la gran antena en forma de plato para detectar partículas del viento solar que se origina en el Sol.[11]

Instrumento de partículas cargado (CPI)

Detectó rayos cósmicos en el Sistema Solar.[13]

Telescopio de rayos cósmicos (CRT)

Datos recopilados sobre la composición de las partículas de rayos cósmicos y sus rangos de energía. [14]

Telescopio de tubo Geiger (GTT)

Inspeccionó las intensidades, los espectros de energía y las distribuciones angulares de electrones y protones a lo largo del camino de la nave a través de los cinturones de radiación de Júpiter y Saturno. [15]

Detector de radiación atrapada (TRD)

Incluido un contador Cerenkov desenfocado que detectó la luz emitida en una dirección particular a medida que las partículas pasaban registrando electrones de energía, 0.5 a 12 MeV, un detector de dispersión de electrones para electrones de energía, 100 a 400 keV, y un detector ionizante mínimo que consistía en un diodo de estado sólido que midió partículas ionizantes mínimas (<3 MeV) y protones en el rango de 50 a 350 MeV.[dieciséis]

Detectores de meteoroides

Doce paneles de detectores de células presurizadas montados en la parte posterior de la antena del plato principal registraron los impactos penetrantes de los meteoroides pequeños.[17]

Detector de Meteoroides / Asteroides ( AMD )

El detector de asteroides meteoroides miró hacia el espacio con cuatro telescopios sin imágenes para rastrear partículas que van desde partículas de polvo cercanas a asteroides grandes distantes. [18]

Fotómetro Ultravioleta

Se detectó luz ultravioleta para determinar las cantidades de hidrógeno y helio en el espacio y en Júpiter y Saturno.[19]

Imaging Photopolarimeter ( IPP )

El experimento de imagen se basó en el giro de la nave espacial para barrer un pequeño telescopio a través del planeta en tiras estrechas de solo 0,03 grados de ancho, mirando el planeta en luz roja y azul. Estas tiras fueron procesadas para construir una imagen visual del planeta.[20]

Radiómetro infrarrojo

Proporcionó información sobre la temperatura de la nube y la producción de calor de Júpiter y Saturno.[21]

  • Investigador principal: Andrew Ingersoll / Instituto de Tecnología de California [12]

Magnetómetro Triaxial Fluxgate

Midió los campos magnéticos de Júpiter y Saturno. Este instrumento no fue llevado en Pioneer 10.[22]

Cronología parcial

Hora Evento
1979-08-29 Encuentro con el sistema de Saturno .
06:06:10 Sobrevuelo de Iapetus a 1.032.535 km.
11:53:33 El sobrevuelo de Phoebe a 13,713,574 km.
1979-08-31  
12:32:33 Sobrevuelo de Hyperion a 666.153 km.
1979-09-01  
14:26:56 Cruce de avión descendente.
14:50:55 Sobrevuelo de Epimeteo a 6.676 km.
15:06:32 Sobrevuelo del Atlas a 45.960 km.
15:59:30 Sobrevuelo de Dione a 291,556 km.
16:26:28 Sobrevuelo de Mimas a 104,263 km.
16:29:34 El acercamiento más cercano a Saturno es a 20,591 km.
16:35:00 Entrada de ocultación de Saturno.
16:35:57 Entrada de la sombra de Saturno
16:51:11 Sobrevuelo de Janus a 228,988 km.
17:53:32 Salida de ocultación de Saturno.
17:54:47 Salida de la sombra de Saturno
18:21:59 Cruce de avión en anillo ascendente.
18:25:34 Sobrevuelo de Tethys a 329,197 km.
18:30:14 Sobrevuelo de Enceladus a 222,027 km.
20:04:13 Sobrevuelo de Calypso a 109.916 km.
22:15:27 Sobrevuelo de Rea a 345,303 km.
1979-09-02  
18:00:33 Sobrevuelo de Titán a 362,962 km.
1979-10-05 Parada de fase

Encuentro con Júpiter

El Pioneer 11 voló más allá de Júpiter en noviembre y diciembre de 1974. Durante su mayor aproximación, el 2 de diciembre, superó los 42.828 kilómetros (26.612 millas) por encima de las nubes. [23] La sonda obtuvo imágenes detalladas de la Gran Mancha Roja , transmitió las primeras imágenes de las inmensas regiones polares y determinó la masa de la luna de Júpiter, Calisto . Utilizando la atracción gravitatoria de Júpiter, se utilizó una asistencia gravitatoria para alterar la trayectoria de la sonda hacia Saturno. El 16 de abril de 1975, después del encuentro de Júpiter, el detector de micrómetro se apagó. [3]

Encuentro de Saturno

Anillos Pioneer 11 y Saturno el 1 de septiembre de 1979 (impresión del artista)

Impresión del artista del sobrevuelo de Saturno 11 de Saturno

Pioneer 11 pasó por Saturno el 1 de septiembre de 1979, a una distancia de 21,000 km de las nubes de Saturno.

En este momento el Voyager 1 y el Voyager 2 ya habían pasado Júpiter y también estaban en camino hacia Saturno, por lo que se decidió apuntar al Pioneer 11 para pasar por el anillo del anillo de Saturno en la misma posición que utilizarían las sondas Voyager, que pronto vendrían. para probar la ruta antes de que llegaran los Voyager. Si hubiera partículas débiles en el anillo que pudieran dañar una sonda en esa área, los planificadores de la misión consideraron que era mejor aprender sobre esto a través de Pioneer. Por lo tanto, Pioneer 11 estaba actuando como un «pionero» en el verdadero sentido de la palabra; si se detectara peligro, entonces las sondas Voyager podrían desviarse más lejos de los anillos, pero perder la oportunidad de visitar Urano y Neptuno en el proceso.

Pioneer 11 tomó imágenes y casi chocó con una de las pequeñas lunas de Saturno, pasando a una distancia de no más de 4.000 kilómetros (2.500 millas). El objeto fue identificado tentativamente como Epimeteo, una luna descubierta el día anterior por la imagen de Pioneer , y sospechada por observaciones anteriores realizadas por telescopios basados ​​en la Tierra. Después de los sobrevuelos de la Voyager, se supo que hay dos lunas de tamaño similar (Epimeteo y Janus) en la misma órbita, por lo que hay cierta incertidumbre sobre cuál fue el objeto de la casi falla de Pioneer. El Pioneer 11 se encontró con Janus el 1 de septiembre de 1979 a las 14:52 UTC a una distancia de 2500 km y Mimas a las 16:20 UTC el mismo día a 103000 km.

Además de Epimeteo, los instrumentos localizaron otra pequeña luna previamente desconocida y un anillo adicional, trazaron la magnetosfera y el campo magnético de Saturno y encontraron que su luna, Titán, era demasiado fría para la vida. Huyendo por debajo del plano del anillo, la sonda envió imágenes de los anillos de Saturno. Los anillos, que normalmente parecen brillantes cuando se observan desde la Tierra, aparecían oscuros en las imágenes de Pioneer, y las lagunas oscuras en los anillos vistos desde la Tierra aparecían como anillos brillantes.

Misión interestelar

El 23 de febrero de 1990, Pioneer 11 se convirtió en el cuarto objeto hecho por el hombre para pasar más allá de la órbita de los planetas.[27]

La NASA finaliza las operaciones

En 1995, Pioneer 11 ya no podía alimentar ninguno de sus detectores, por lo que se tomó la decisión de cerrarlo. [28] El 29 de septiembre de 1995, el Centro de Investigación Ames de la NASA, responsable de la gestión del proyecto, emitió un comunicado de prensa que comenzó: «Después de casi 22 años de exploración hasta los confines del Sistema Solar, uno de los más duraderos y las misiones espaciales productivas en la historia llegarán a su fin «. Indicó que la NASA usaría sus antenas de la Red de Espacio Profundo para escuchar «una o dos veces al mes» la señal de la nave espacial, hasta «algún momento a fines de 1996», cuando «su transmisor se callará por completo». El administrador de la NASA Daniel Goldin caracterizó Pioneer 11 como «la pequeña nave espacial que podría, un explorador venerable que nos ha enseñado mucho sobre el Sistema Solar y, al final, sobre nuestro propio impulso innato para aprender. Pioneer 11 es lo que la NASA es todo sobre – exploración más allá de la frontera».[29] Además de anunciar el final de las operaciones, el despacho proporcionó una lista histórica de los logros de la misión Pioneer 11 . La NASA finalizó el contacto de rutina con la nave espacial el 30 de septiembre de 1995, pero siguió haciendo contacto durante aproximadamente 2 horas cada 2 a 4 semanas.[28] Los científicos recibieron unos minutos de buenos datos de ingeniería el 24 de noviembre de 1995, pero luego perdieron el contacto final una vez que la Tierra se movió permanentemente fuera de la vista de la antena de la nave espacial. [3] Su señal se volvió demasiado débil para escuchar en 2002.[30]

Estado actual

El 19 de julio de 2015, Pioneer 11 fue de 90.716 UA (1.35709 × 10 10 km; 8.4326 × 10 9 mi) de la Tierra y 91.672 UA (1.37139 × 10 10 km; 8.5214 × 10 9 mi) del Sol; y viajando a 11.376 km / s (25.450 mph) (en relación con el Sol) y viajando hacia el exterior a alrededor de 2.4 AU por año. [31] La nave espacial se dirige en la dirección de la constelación Scutum cerca de la posición actual (agosto de 2017) RA 18h 50m dec -8 ° 39.5 ‘( J2000.0) cerca de Messier 26.

El Pioneer 11 ahora ha sido superado por las dos sondas Voyager, lanzadas en 1977, y el Voyager 1 es ahora el objeto más distante construido por humanos. [32]

Anomalía de Pioneer

El análisis de los datos de seguimiento de radio de las naves espaciales Pioneer 10 y 11 a distancias entre 20-70 UA del Sol ha indicado consistentemente la presencia de una deriva de frecuencia Doppler pequeña pero anómala. La deriva se puede interpretar como debida a una aceleración constante de (8.74 ± 1.33) × 10 -10 m/s2 dirigida hacia el sol. Aunque se sospecha que hay un origen sistemático del efecto, no se encontró ninguno. Como resultado, existe un interés sostenido en la naturaleza de esta llamada » anomalía pionera«.[33] El análisis extendido de los datos de la misión por Slava Turyshev y sus colegas determinó que la fuente de la anomalía es la radiación térmica asimétrica y la resultante fuerza de retroceso térmico que actúa sobre la cara de los pioneros lejos del Sol, [34] y en julio de 2012 el grupo de investigadores publicó sus resultados en la revista científica Physical Review Letters.[35]

Placa de Pioneer

Pioneer 10 y 11 ambos llevan una placa de aluminio anodizado en oro en el caso de que alguna nave espacial sea encontrada alguna vez por formas de vida inteligentes de otros sistemas planetarios. Las placas presentan las figuras desnudas de un hombre y una mujer humanos junto con varios símbolos que están diseñados para proporcionar información sobre el origen de la nave espacial.[36]

Conmemoración

En 1991, Pioneer 11 fue galardonado con uno de los 10 sellos postales del Servicio de franqueo de los Estados Unidos que conmemoraban naves no tripuladas que exploraban cada uno de los nueve planetas y la Luna. Pioneer 11 fue la nave espacial presentada con Júpiter. Plutón figuraba como » Aún no explorado».[37]

Arctica

Arctica

Arctica o Arctida [1] era un continente antiguo que se formó hace aproximadamente 2.565 millones de años en la época de Neoarco. Estaba hecho de cratones de Archaean, incluyendo los crátones Aldan y Anabar / Angara en Siberia y los crátones Slave, Wyoming, Superior y North Atlantic en América del Norte.[2] Arctica fue nombrado por Rogers 1996 porque el Océano Ártico se formó por la separación de las cratones de América del Norte y Siberia.[3] Los geólogos rusos que escriben en inglés llaman al continente «Arctida» ya que se le dio ese nombre en 1987 [1] alternativamente el cratón hiperbóreo,[4] en referencia a los hiperbóreos en la mitología griega.

Nikolay Shatsky (Shatsky 1935) fue el primero en suponer que la corteza en la región ártica era de origen continental.[5] Shatsky, sin embargo, era un «fijador» y, erróneamente, explicó la presencia de rocas metamórficas precámbricas y paleozoicas en las islas Nueva Siberia, Wrangel y De Long con subducción. Los «Mobilistas», por otro lado, también erróneamente, propusieron que América del Norte había cazado a Eurasia y que las cuencas del Ártico se habían abierto detrás de una Alaska en retirada.[6]

Continente precámbrico

En su reconstrucción del ciclo del supercontinente, Rogers propuso que el continente Ur se formara a aproximadamente 3 Ga y formara Gondwana Oriental en el Proterozoico Medio mediante su acrecentamiento hacia la Antártida Oriental; Arctica se formó alrededor de 2.5-2 Ga mediante la fusión de los escudos canadiense y siberiano más Groenlandia; y Atlantica se formó alrededor de 2 Ga por la fusión del Cratón de África Occidental y el este de América del Sur. Arctica creció alrededor de 1.5 Ga por acreción de la Antártida Oriental y Báltica para formar el supercontinente Nena. Alrededor de 1 Ga Nena, Ur y Atlantica colisionaron para formar el supercontinente Rodinia.[7]

Rogers y Santosh 2003 argumentaron que la mayoría de los cratones que existían en 2.5 Ga probablemente se formaron en una sola región simplemente porque estaban ubicados en una sola región en Pangea, razón por la cual Rogers argumentó a favor de la existencia de Arctica. El núcleo de Arctica fue Canadian Shield, que Williams et al. 1991 llamado Kenorland. Argumentaron que este continente se formó alrededor de 2,5 Ga y luego se rifó antes de reensamblarse a lo largo de las orogías de 1.8 Ga Trans-Hudson y Taltson-Thelon. Estas dos orogenias se derivan de la corteza continental (no de la corteza oceánica) y probablemente fueron intracontinentales, dejando a Kenorland intacta desde 2,5 Ga hasta el presente. Las correlaciones entre orogenias en Canadá y Siberia siguen siendo más controvertidas.[8]

Laurentia y Baltica se conectaron durante el Palaeoproterzoic tardío (1.7-1.74 Ga) y Siberia se les unió más tarde. Las reconstrucciones paleomagnéticas indican que formaron un solo supercontinente durante el Mesoproterozoico (1,5-1,45 Ga) pero los datos paleomagnéticos y las evidencias geológicas también sugieren una brecha espacial considerable entre Siberia y Laurentia y Arctica se cree que es el eslabón perdido.[9]

Microcontinente Phanerozoico

La estructura geológica actual de la región ártica es el resultado de procesos tectónicos durante el Mesozoico y el Cenozoico (250 Ma hasta el presente) cuando se formaron las cuencas Amerasiática y Euroasiática, pero la presencia de complejos metamórficos precámbricos descubiertos en la década de 1980 indicaba que existía un continente entre Laurentia, Baltica y Siberia.[10]

En la reconstrucción de Metelkin, Vernikovsky y Matushkin 2015, Arctica se formó originalmente como un continente durante el Tonian 950 Ma y se convirtió en parte del supercontinente Rodinia. Se reformó durante el Pérmico-Triásico 255 Ma y se convirtió en parte de Pangea. Durante este período, la configuración de Arctica cambió y el continente se movió desde cerca del Ecuador hasta cerca del Polo Norte, manteniendo su posición entre tres cratones principales: Laurentia, Baltica y Siberia.[1] [11] Un evento magmático extendido, la Gran provincia ígnea grande del Ártico, rompió Arctica en la parte 130-90 Ma, abrió el Océano Ártico y dejó diques flotantes en todo el Ártico.[12]

Fragmentos de este continente incluyen Kara Shelf, Nueva Islas Siberia, norte de Alaska, península de Chukotka, Inuit Fold Belt en el norte de Groenlandia y dos crestas submarinas árticas, Lomonosov y AlphaMendeleev Ridges. Las reconstrucciones más recientes también incluyen Barentsia (incluidas las placas de Svalbard y Timan-Pechora).[10] Los restos del último continente se encuentran ahora en la plataforma del mar de Kara, las nuevas islas siberianas y la plataforma adyacente, Alaska al norte de Brooks Ridge, la península de Chukchi en Siberia oriental y fragmentos en el norte de Groenlandia y el norte de Canadá y en el sumergido Lomonosov Ridge.[13]

Nomenclatura

El nombre de «Ártica» fue elegido porque el continente desde su formación y cratões que rompieron se mantuvo la mayor parte de su tiempo en las latitudes septentrionales.

Reconstrucción paleogeográfica del continente Ártica en sus etapas finales de formación (tras haberse desprendido de Kenorland), en la que pueden verse los principales cratones que lo constituían (Canadiense, Wyoming, Siberiano y Karelia –el pequeño sin señalizar–). Autor: desconocido.

Ártica fue uno de los continentes más antiguos de los que se tiene noticia, habiéndose formado hace unos 2.500 Ma (posiblemente, entre hace 2.480 y 2.450 Ma) como resultado de la fragmentación del supercontinente Kenorland. Ártica, que estaba constituido por los escudos Canadiense y Siberiano, el cratón de Wyoming (EEUU), los cratones Kola y Karelia (noroeste de Rusia y Finlandia, respectivamente) y Báltica, se alejó de los restos de Kenorland (que incluían a Atlántica, Antártida, Australia Occidental y el Sur de China –cratón de Yangtze–). Poco tiempo después de haberse separado, el propio continente Ártica se fragmentó a su vez, desprendiéndose de Báltica y Kola y permaneciendo más o menos estable hasta hace 1.800 Ma.

Hace unos 1.800 Ma el continente Ártica se unió de nuevo a Báltica y formó el supercontinente Nena, que a su vez se uniría a Atlántica para formar el gran supercontinente Columbia (ver entradas correspondientes).

Esquema que muestra a ‘grosso modo’ la disposición de los cratones más significativos que constituyeron el supercontinente Kenorland, indicándose en rojo la fragmentación que separó Ártica (parte inferior en el dibujo) del resto de Kenorland. En verde se señala la posterior separación entre Kola (cratón próximo a Báltica) y Karelia (cratón próximo a Laurentia), que también provocará la separación de Báltica. Autor: desconocido; modificado por GeoFrik.

Aterrizaje en Venus

Aterrizaje en Venus

Venera 8

Венера-8, Venera 8

Nave espacial Venera 8

Organización: Lavochkin/Roscosmos

Contratistas: Lavochkin

Tipo de misión: Módulo de descenso

Sobrevuelo de: Venus, Tierra

Lanzamiento: 27 de marzo de 1972, a las 04:15:01 UTC

Cosmódromo Baikonur emplazamiento 31/6

Cohete: Molniya-M / MVL

Duración: Viaje: 117 días

Aterrizaje: 50 minutos

NSSDC ID: 1972-021A

Masa

Lanzamiento: 1,184 kilogramos

Aterrizaje: 495 kilogramos

Inclinación: 51.7°

Apogeo: 246 kilómetros

Perigeo: 194 kilómetros

Web: https://www.laspace.ru/projects/planets/Venera-8/

Venera 8 (ruso: Венера-8 que significa Venus 8) fue una sonda en el programa soviético de Venera para la exploración de Venus y fue la primera sonda espacial robótica en realizar un aterrizaje exitoso en la superficie de Venus.

Sello de Venera 8

La nave espacial Venera 8 comprendía una sonda de bus y sonda de aterrizaje. La sonda de aterrizaje era un recipiente a presión esférico con una masa de 495 kg de diseño similar a la sonda Venera 7. Tenía un caparazón superior que se arrojaría a la entrada atmosférica para desplegar el paracaídas de 2,5 metros cuadrados y exponer los instrumentos. La sonda funciona con batería. Su instrumentación incluía sensores de temperatura, presión y luz, así como un altímetro, anemómetro, espectrómetro de rayos gamma, analizador de gases y transmisores de radio. El bús contenía un detector de rayos cósmicos, un detector de viento solar y un espectrómetro ultravioleta.

Venera 8 era una sonda atmosférica y un módulo de aterrizaje de Venus. Su instrumentación incluía sensores de temperatura, presión y luz, así como un altímetro, un espectrómetro de rayos gamma, un analizador de gases y transmisores de radio. La nave espacial tardó 117 días en llegar a Venus con una corrección a mitad de camino el 6 de abril de 1972, separándose del bús (que contenía un detector de rayos cósmicos, un detector de viento solar y un espectrómetro ultravioleta) y entrando a la atmósfera el 22 de julio de 1972 a las 08: 37 UT. Se utilizó un sistema de refrigeración conectado al autobús para preenfriar el interior de la cápsula de descenso antes de la entrada en la atmósfera con el fin de prolongar su vida en la superficie. La velocidad de descenso se redujo de 41.696 km / ha aproximadamente 900 km/h mediante aerofrenado. El paracaídas de 2,5 metros de diámetro se abrió a una altitud de 60 km.

Descenso

Venera 8 transmitió datos durante el descenso. Se observó una fuerte disminución en la iluminación a una altitud de 35 a 30 km y una velocidad del viento inferior a 1 m/s medida a menos de 10 km. Venera 8 aterrizó a las 09:32 UT en lo que ahora se llama la Región Vasilisa, dentro de un radio de 150 km de 10.70°S 335.25°E, a la luz del Sol, a unos 500 km del terminador de la mañana. La masa del módulo de aterrizaje fue de 495 kg.

Módulo

El módulo de aterrizaje continuó enviando datos durante 50 minutos y 11 segundos después del aterrizaje antes de fallar debido a las duras condiciones de la superficie. La sonda confirmó los datos anteriores sobre la alta temperatura y presión de la superficie de Venus (470 grados Celsius, 90 atmósferas) devueltos por Venera 7, y también midió el nivel de luz como adecuado para la fotografía de superficie, encontrando que es similar a la cantidad de luz en la Tierra en un día nublado con visibilidad aproximada de 1 km.

Las mediciones del fotómetro de Venera 8 mostraron por primera vez que las nubes de Venus terminan a gran altura, y la atmósfera era relativamente clara desde allí hasta la superficie. El espectrómetro de rayos gamma a bordo midió la relación uranio/torio/potasio de la roca de superficie, indicando que era similar al granito.

Experimentos de carga

Venera 8 se lanzó el 27 de marzo de 1972 a las 04:15:01 UT. La nave espacial tardó 117 días en llegar a Venus con una corrección a mitad de camino el 6 de abril de 1972. Antes de llegar a Venus, el interior de la sonda se enfrió a -15 grados C. Se separó del autobús el 22 de julio de 1972 a las 07:44 UT e ingresó al ambiente a las 08:37 UT. La velocidad de descenso se redujo de 11 km / s en la entrada a aproximadamente 250 metros / s a ​​67 km de altitud por aerofrenado. El paracaídas se abrió en modo reefed a una altitud de 60 km, y se utilizó un sistema de refrigeración para enfriar los componentes del interior. Venera 8 transmitió datos durante el descenso desde el encendido del instrumento a 50 km. A 30 km de altitud, el paracaídas se abrió por completo. Se observó una disminución en la iluminación a una altitud de 35 a 30 km y una velocidad del viento inferior a 1 km / s medida a menos de 10 km. Venera 8 aterrizó a las 09:32 UT a 10 grados sur, 335 grados este, a unos 500 km del terminador de la mañana en el lado diurno. Continuó enviando datos durante 63 minutos después del aterrizaje antes de fallar debido a las duras condiciones de la superficie.

Kenorland

Kenorland

Kenorland fue uno de los supercontinentes más tempranos sobre la Tierra. Se cree que se formó durante la Eón Arcaico hace unos 2.700 millones de años por el acrecentamiento de los cratones neoarqueozoicos y la formación de una nueva corteza continental.

No tardó mucho tiempo que los pedazos de Vaalbará se reunieran. Apenas 100Ma de su desintegración, los cratones de Kaapvaal y Pilbara, junto con los cratones Laurentia, Báltico/Fennoescandinavio, Kalahari y Yilgarn comenzaron a unirse para formar el segundo? supercontinente. De él se tienen muchas más pruebas que de Vaalbará ya que sus partes que lo integraron poseen mayor evidencia geológica (edades de rocas, similitudes, disposiciones de rocas sedimentarias, polarización y paleogeomagnetismo, generación de hierro bandeado, etc).

El desmembramiento de este supercontinente ocurre conjunto con la Gran Oxidación; período en que se generó gran parte del oxígeno atmosférico actual y que mató a casi toda la vida microbiana anaeróbica y generó la formación de hierro bandeado. Según la teoría, al desmembrarse Kenorland generó plataformas continentales que propiciaron la generación de organismos fotosintéticos y el aumento disparado de oxígeno.

Supercontinente Kenorland

Esquema que muestra a ‘grosso modo’ la disposición de los cratones más significativos que constituyeron Kenorland. Autor: desconocido.

Kenorland fue uno de los primeros supercontinentes conocidos que existieron en la Tierra. Se cree que se formó durante la era Neoarcaica, hace unos 2.700 Ma, a partir de la unión de varios cratones y de la formación de nueva corteza continental. Kenorland estaba constituido, entre otros, por los cratones Laurentia (el núcleo de la actual América del Norte y Groenlandia), Wyoming, Báltica (el núcleo de Escandinavia y del Báltico actuales), Kola (noroeste de Rusia), Karelia (Finlandia), Siberia (en Siberia), Amazonia, São Francisco y Rio de la Plata (localizados actualmente en Sudamérica), parte de Australia Occidental (debido a la unión parcial con Ur), Kalahari (actualmente localizado en el sur de África), África Occidental, el Congo y Nilo Occidental (norte-centro de África), Yangtze (Sur de China) y la actual Antártida, por lo que se cree que era mucho más grande (en extensión) que sus predecesores. La fragmentación y desaparición de este supercontinente debió de ocurrir hace unos 2.480 – 2.450 Ma.

A partir del estudio de los sistemas de diques volcánicos y de sus orientaciones paleomagnéticas, así como del estudio de secuencias estratigráficas, se ha podido realizar la reconstrucción de Kenorland. El núcleo de este supercontinente estaba constituido por el escudo Báltico, también llamado Fenoscandia, y a su alrededor se disponían el resto de los cratones.

Formación de Kenorland:

Kenorland se formó, según Halla (2005), hace unos 2.700 Ma como resultado de una serie de eventos de acreción que formaron nueva corteza continental. De acuerdo con un análisis en profundidad realizado por Barley et al. (2005), el magmatismo submarino que tuvo lugar hace 2.780 Ma culminó con la erupción de extensas plumas mantélicas hace unos 2.720 – 2.700 Ma (la gran actividad hidrotermal resultante produjo una mineralización de sulfuros masivos de origen volcánico y el depósito de formaciones de hierro bandeado (BIF) en las cuencas anóxicas relacionadas con los arcos de islas volcánicas). Posteriormente, el magmatismo fue seguido por la deformación orogénica, el emplazamiento de granitoides (de hace 2.680 Ma) y la estabilización de la litosfera continental resultantes de la colisión entre cratones.

La formación de Kenorland (y la posible colisión de los cratones de Zimbabwe y Kaapvaal hace unos 2.600 Ma, aumentando así el tamaño de Ur) proporciona una evidencia clara de que los cratones existentes durante el Arcaico Tardío habían comenzado a agregarse en continentes más grandes. NOTA: Se piensa que el cratón de Pilbara y algunos cratones de Australia Occidental, que formaban parte de Ur, también llegaron a formar parte de Kenorland, por lo que es probable que ambos supercontinentes se unieran parcialmente, colisionando por la zona de los actuales sur de África y Australia Occidental.

Ruptura de Kenorland:

La ruptura de Kenorland, ocurrida a principios de la era Paleoproterozoica (hace unos 2.500 – 2.000 Ma, durante los períodos Sidérico y Riásico), fue un acontecimiento que se prolongó en el tiempo, lo cual queda de manifiesto por la presencia de diques máficos, cuencas sedimentarias de rift y márgenes de rift en muchos continentes actuales.

El proceso comenzó con la separación del continente Árctica (que incluía los cratones de Laurentia, Wyoming, Siberia y Báltica), hace aproximadamente 2.500 Ma, del resto de la masa continental. Los estudios paleomagnéticos muestran que Kenorland estaba, en su mayor parte, localizado a bajas latitudes durante el inicio de la etapa de rifting (ocurrida hace unos 2.480 – 2.450 Ma); el escudo Báltico se situaba sobre el Ecuador y estaba unido al cratón de Laurentia, formando una sola estructura (el continente Ártica) junto con los cratones Kola, Karelia y Siberia.

Los cratones Kola y Karelia comenzaron a distanciarse entre sí hace unos 2.450 Ma, de tal modo que hace 2.400 Ma Kola se encontraba a unos 15 grados de latitud y Karelia a unos 30. Los datos paleomagnéticos muestran, además, que hace 2.450 Ma el cratón de Yilgarn (actualmente en Australia Occidental) ya no estaba conectado a Báltica–Laurentia y que, por el contrario, se hallaba a unos 70 grados de latitud (Árctica se habría separado de Kenorland). Esto implica que hace 2.450 Ma ya no existía un gran supercontinente y que hace 2.400 Ma habría habido un océano entre los cratones Kola y Karelia.

Mismo esquema que antes, pero indicando en rojo la fragmentación que separó Ártica (parte inferior en el dibujo) del resto de Kenorland. En verde se señala la separación entre Kola (cratón próximo a Báltica) y Karelia (cratón próximo a Laurentia). Autor: desconocido; modificado por Geofrik.

NOTA: El cratón de Yangtze y la zona continental que sería tiempo después Atlántica debieron de haber permanecido unidos a Ur durante un tiempo. La fragmentación terminó hace unos 2.000 Ma.

Influencias en el clima de la fragmentación de Kenorland:

La desintegración de Kenorland fue contemporánea con la glaciación Huroniana, que persistió durante 60 Ma. Las formaciones de hierro bandeado muestran su mayor extensión en este período, lo que indica un aumento masivo de la acumulación de oxígeno en la atmósfera (se estima que aumentó desde un 0,1% hasta casi un 1% de la composición de la misma). El incremento de los niveles de oxígeno causó la desaparición virtual de uno de los peores gases de efecto invernadero: el metano (que se oxidaría a dióxido de carbono y agua).

La ruptura de Kenorland provocó, además, un incremento general de las precipitaciones (pues el clima deja de ser tan seco al estar más influenciado por el mar), lo que incrementó la tasa de erosión a escala global y redujo la cantidad de dióxido de carbono atmosférico, otro gas de efecto invernadero (que ya estaba siendo mermado por la actividad metabólica de las cianobacterias).

Con la reducción de los gases de efecto invernadero, y con la baja radiación solar recibida en superficie (era inferior al 85% de lo que se recibe actualmente), se cree que la Tierra desarrolló un estado de “snowball” (bola de nieve), donde las temperaturas promedio de todo el planeta se desplomarían por debajo de la temperatura de congelación.

Anónimo (2013). “Kenorland”. Ranker. [link]

Así era la Tierra hace 2400 millones de años

De esa época era el supercontinente Kenorland. Transformó radicalmente el planeta, el clima y el desarrollo de la vida.

El supercontinente Kenorland tras la gran catástrofe del oxígeno [Ilya Bindeman, Universidad de Oregón].

Kenorland en sus orígenes [Ilya Bindeman, Universidad de Oregón]

El mayor contenido en oxígeno de la atmósfera condujo por último a un desarrollo revolucionario, por el que a los organismos dejó de serles perjudicial el oxígeno. Las plantas y los hongos pudieron al fin abandonar el océano y conquistar la tierra firme. El camino hacia la explosión cámbrica estaba preparado; en el plazo de un tiempo geológicamente muy corto aparecieron hace 540 millones de años representantes de casi todas las ramas actuales del reino animal.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Otra posible distribución de Continentes en Kenorland

Primera misión en habitar una estación espacial

Primera misión espacial tripulada en habitar una estación espacial

Soyuz 11

 Sello de la URSS de 1971 homenajeando los cosmonautas Gueorgui Dobrovolski (izquierda), Vladislav Vólkov (centro) y Viktor Patsayev (derecha).

Datos de la misión

Nombre: Soyuz 11

Cohete lanzador: Soyuz (11A511)

Nombre en clave: Янтарь (Yantar – «Ámbar«)

Tripulantes: Vladislav Volkov, Gueorgui Dobrovolski, Viktor Patsayev

Lanzamiento: 6 de junio de 1971: 07:55 UTC
Baikonur LC1: 45°55′00″N 63°20′00″E

Aterrizaje: 30 de junio de 1971:02:16:52 UTC: 51°21′41.6″N 59°33′44.2″E

Duración: 23 d 18 h 21 min 43 s

La Soyuz 11 fue la primera misión espacial tripulada en habitar una estación espacial (la Salyut 1). La nave se lanzó el 6 de junio de 1971 y regresó a tierra el 29 de ese mismo mes, rompiendo además un nuevo récord de permanencia en el espacio. Sin embargo la tripulación, compuesta por Vladislav Vólkov, Gueorgui Dobrovolski y Viktor Patsayev, murió en su regreso a la Tierra. La causa del accidente fue un escape de aire en la cápsula, lo cual produjo la muerte de los cosmonautas por asfixia ya que carecían de trajes espaciales. El accidente produjo un retraso de dos años en programa espacial tripulado soviético, obligó a rediseñar la nave Soyuz y abandonar prematuramente la Salyut 1.

Objetivo de la misión

El objetivo de la Soyuz 11 era culminar la misión que su predecesora, la Soyuz 10, no había podido finalizar con éxito. La Soyuz 10 logró acoplarse a la primera estación espacial de la historia (la Salyut 1) el 23 de abril de 1971, pero dicho acoplamiento no salió bien y los cosmonautas no pudieron penetrar en la estación.

Debido al fracaso parcial de la Soyuz 10 se tuvo que rediseñar el sistema de acoplamiento. Se estimó que se había infraestimado en casi un 100 % la fuerza que debía soportar una de las piezas metálicas (empezaba a doblarse al aplicarle una fuerza equivalente a 130 kg, mientras que durante el acoplamiento se alcanzaban los 160 a 200 kg). La pieza fue reforzada y se confió en que esta vez todo saldría bien.

Elección de la tripulación

La tripulación seleccionada para la misión estaba compuesta por Alexei Leonov, Valeri Nikolayevich Kubasov y Pyotr Ivanovich Kolodin. Sin embargo, el 3 de junio de 1971, en las pruebas médicas finales previas al lanzamiento, se detectó en una radiografía de Kubasov una mancha en un pulmón. Los doctores, temiendo que se tratara de tuberculosis, le prohibieron volar. Según las reglas soviéticas, al descartar un cosmonauta se descartaba la tripulación entera, por lo que se decidió recurrir a la tripulación de reserva, compuesta por Vladislav Vólkov, Gueorgui Dobrovolski y Víktor Patsayev.

Estancia en la Salyut 1

La estancia en la Salyut 1 se vio salpicada por diversos incidentes, entre los que destacan la avería del telescopio principal (debido a que no se abrió la tapa), un incendio el 16 de junio de 1971 que estuvo a punto de provocar una evacuación de emergencia y fuertes fricciones entre dos de los tripulantes: Dobrovolskiy (comandante, novato) y Volkov (veterano). Estos incidentes motivaron el regreso anticipado de la tripulación (la duración inicialmente prevista de la misión era de 30 días).

Tripulación de la Soyuz 11: abajo izda., Georgi Dobrovolsky; arriba izda., Víktor Patsáyev; dcha., Vladislav Vólkov.

El acoplamiento con la estación se produjo el 7 de junio en modo automático. La tripulación encendió el sistema de regeneración de aire y cambió un par de ventiladores. Sin embargo, debido a un desagradable olor a humo, se aconsejó a los cosmonautas que durmieran la primera noche a bordo de la Soyuz. El 8 de junio el aire de la estación se encontraba perfectamente, por lo que los cosmonautas procedieron a habitarla, realizaron una maniobra orbital y orientaron los paneles hacia el Sol. La prensa mundial se hizo eco del nuevo triunfo de la astronáutica soviética: la primera estación espacial tripulada. Sin embargo, los cosmonautas no siguieron el programa de entrenamiento para paliar los efectos de la ingravidez en el cuerpo. El día 9 de junio se contacta por televisión con los tripulantes y se les recuerda la necesidad de realizar los ejercicios. Debido a que todo parece ir bien se ratifica la decisión de hacerles volver el 30 de junio, mientras que la Soyuz 12 partirá hacia la estación el 20 de julio de 1971.

No hubo incidencias en los días siguientes, en los que los cosmonautas cumplieron los planes previstos, entre los que figura probar el «globo» de la estación para probar la precisión del predictor del punto de aterrizaje. Sin embargo el 16 de junio a las 13:00 la tripulación informa de la presencia de humo en la estación. La situación es tan desesperada que se llega a pensar en evacuar la Salyut 1, pero los cosmonautas apagan el generador principal de oxígeno, conectan el secundario y cambian los filtros de oxígeno. Tras seis horas, la situación parece haber vuelto a la normalidad, aunque los cosmonautas se quejan de que los trajes para entrenamiento les producen mucho cansancio.

El día 17 se evalúa la situación. El primer cosmonauta en levantarse es el comandante, Volkov, que informa a tierra de la situación. Volkov, aunque afirma que «la tripulación entera decide las cosas juntos» se adjudica todas las acciones. Aunque Vasily Mishin considera que es la tarea del comandante tomar las decisiones, Nikolai Petrovich Kamanin y el equipo de seguimiento creen que es demasiado independiente y que no reconoce sus errores. No se encuentra la causa del incendio pero, como medida preventiva, se decide apagar todo el equipo científico. Este se encenderá después, de uno en uno, para intentar encontrar el origen del humo.

El día 18 se evalúan las posibilidades de que la tripulación observe desde la estación el lanzamiento del cohete N-1, previsto para el 22 de junio. Aunque la misión sigue teniendo como fecha prevista de regreso el 30 de junio, los problemas técnicos han impedido a la tripulación seguir con el programa de entrenamiento y los médicos abogan por un regreso más temprano.

El 20 de junio se evalúa el estado físico de los cosmonautas y se advierte que su capacidad pulmonar ha disminuido en un 33 % y los trajes Penguin de entrenamiento no funcionan bien. Aunque hay quienes creen que pueden aguantar mucho más tiempo en órbita, Kamanin estima que deben volver antes del 30 de junio. Finalmente, el 21 de junio las altas esferas deciden que regresen entre el 27 y el 30 de junio.

El 25 de junio los cosmonautas baten el récord de permanencia en el espacio. Del 26 en adelante su principal misión será acondicionar la Salyut 1 para las semanas que le esperan sin tripulación y preparar su propio retorno a tierra. El 27 se recibe la noticia de que el cohete N-1 ha vuelto a fallar. Finalmente el día 29, con la estación perfectamente «apagada», la tripulación se prepara para desacoplar la Soyuz 11 de la Salyut 1.

Fallecimiento de la tripulación

Decisión de no llevar trajes espaciales

La carrera espacial se inició con una serie de deslumbrantes éxitos para la Unión Soviética. No obstante, para poder mantener esa racha triunfal, las autoridades soviéticas incurrieron en una serie de riesgos. Entre ellos figuró que, para poder acomodar más tripulantes en las naves, éstos no llevaran trajes espaciales. La medida se adoptó por primera vez en la Vosjod 1 y se repetiría en el programa Soyuz.

No todo el mundo estuvo de acuerdo con la medida, que fue criticada por:

  • Leonid Vasilyevich Smirnov (jefe de la Comisión de Industrial Militar)
  • Ilya Lavrov (diseñador del sistema de control ambiental) quien argumentó que al menos la tripulación debía estar dotada con máscaras de oxígeno como las utilizadas en aviación, lo que les hubiera dado un margen de 2 a 3 minutos.
  • Nikolai Kamanin (jefe del cuerpo de cosmonautas soviético).

Sin embargo, se impuso la opinión de los demás líderes del programa soviético como Serguéi Koroliov o Vasily Mishin, que aseguraron que no habría problemas debido a que en ningún vuelo de las Vostok o las Vosjod se había producido pérdidas de presión. Ante las críticas de Kamanin y los propios cosmonautas Mishin llegó a decir que «¡No quiero cobardes en mis naves!«.

Partida de la Salyut 1

El 29 de junio de 1971 los cosmonautas se introdujeron en la Soyuz 11 y se prepararon para volver a tierra. Sin embargo, al cerrar la escotilla de la Soyuz, Volkov indicó que el cierre no era hermético porque así lo advertía un sensor. Desde tierra se aconsejó a la tripulación repetir la operación, pero esta solo lo consigue tras numerosos intentos y cerrando la escotilla con todas sus fuerzas. Tras esto, la luz de aviso se apagó y los cosmonautas comprobaron que la esclusa era hermética.

Finalmente, a las 21:35 la Soyuz 11 se separa de la Salyut 1. Los cosmonautas, aprovechando que les sobra combustible, detienen la separación y proceden a tomar dos rondas de fotografías de la estación (a 10-15 y 30-40 metros).

Fotografía de la estación Salyut 1 tomada por Víktor Patsáyev desde la Soyuz 11. Fuente: Roscosmos.

Tras volar alrededor de la estación para la toma de fotografías y efectuar tres revoluciones alrededor de la Tierra para conseguir la posición en el espacio que les permitiera luego aterrizar en el lugar planeado, la tripulación encendió el sistema de desorbitación ya entrados en el 30 de junio. Poco después, Dobrovolsky se despedía con un «hasta la vista» y radiaba que estaba iniciando el procedimiento de aterrizaje. Aquello fue lo último que se oyó de la tripulación. Algo más tarde, las comunicaciones se interrumpieron abruptamente y sin razón aparente.

Accidente

En algunas fuentes, como el libro de James Oberg Red Star In Orbit, se afirma que el accidente se produjo debido a que la escotilla de la Soyuz 11 no cerró bien durante el desacoplamiento con la Salyut 1. Sin embargo el propio James Oberg cambió su versión de los hechos y en 1997 mantenía la misma tesis que el resto de los investigadores: el accidente se atribuye a la apertura de una válvula de menos de 1 mm de diámetro. Dicha válvula existía para permitir el equilibrado de presión con el exterior y no debía abrirse hasta que no se encontrara a unos 4 km de altura sobre la superficie terrestre.

La apertura de la válvula se produjo durante la maniobra de separación entre el módulo de servicio y el módulo de descenso de la Soyuz. El sistema consistía en dos válvulas independientes de 1 mm de diámetro que se activaban mediante un mecanismo pirotécnico, por lo que se consideraba imposible que accidentalmente se abrieran ambas a la vez. No obstante, ambas se abrieron con solo 6 centésimas de segundo de diferencia. Según James Oberg es posible que el sistema pirotécnico que abría las válvulas hubiera actuado ya pero el gas no saliera debido a que el módulo de servicio le bloqueara el paso. Otra versión que da él mismo es que el mecanismo pirotécnico que separaba el módulo de servicio del módulo de mando activara accidentalmente su homólogo.

En el momento de separación de ambos módulos tanto la nave como la tripulación se encontraban en perfecto estado. Dentro de la Soyuz, la presión era de 915 hPa y los cosmonautas parecían estar más tranquilos que la media, puesto que el pulso promedio durante la maniobra de salida de órbita es de 120 pulsaciones por minuto, mientras que Dobrovolsky estaba en 80, Patsayev en 100 y Volkov en 120.

La tripulación se percató de la fuga con inmediatez gracias al sonido que generaba, lo que quedó registrado en sus electrocardiogramas: en apenas unos segundos el pulso de Dobrovolsky había subido a 114 ppm y el de Volkov a 180. Para localizar la fuente de sonido apagaron las radios y probablemente la encontraron y, percatándose que se trataba de una fuga de aire, debieron intentar cerrar la válvula, ubicada bajo el asiento del comandante. Existía un procedimiento de emergencia consistente en que el comandante taponara el agujero con un dedo, pero se contemplaba solo para el caso de que la Soyuz aterrizara en agua y amenazara con inundarse.

La localización de la fuga hizo imposible cortarla en poco tiempo: aunque en las especificaciones se requería que la entrada de agua fuera cortada en 20 segundos, en los entrenamientos los cosmonautas tardaban de 30 a 40. Eso explica perfectamente por qué el accidente fue mortal, ya que se estima que 20 segundos después de haberse iniciado la fuga la presión había caído tanto que la tripulación debía estar inconsciente. A los 50 segundos después de haberse iniciado el escape de aire, el pulso de Patsayev había caído a 42 ppm. A los 110 s los corazones de los tres cosmonautas se habían detenido. La presión en ese momento se había estabilizado en 50 hPa.

Sin embargo, la Soyuz prosiguió su maniobra de regreso a tierra con normalidad, con la sola excepción de que el escape de gas le produjo un lento movimiento de rotación.

En tierra el control de misión no supo nada de esto ya que no tenía comunicación con la nave (la separación del módulo orbital del módulo de descenso se produjo fuera del alcance de las estaciones de seguimiento soviéticas). Sin embargo, dos minutos después entró en el radio de acción y permaneció durante tres minutos antes de que la reentrada volviera a hacer imposibles las comunicaciones.

Una vez la nave entró en el radio de acción de las estaciones, control de la misión intentó comunicarse con la tripulación; al constatar que los cosmonautas no respondían creyó que había una avería en el sistema de comunicaciones. Este error es comprensible, ya que desde la separación del módulo orbital la Soyuz carecía de medios para transmitir telemetría y, por lo tanto, en tierra nada sabían de la fuga de aire. La nave aterrizó correctamente a las 2:16:52 UTC (las 6:16 hora local: había amanecido más de una hora antes). Los equipos de rescate recibieron la desagradable sorpresa una vez la cápsula estaba en tierra y la tripulación seguía sin dar señales de vida. Se intentó la reanimación de los tripulantes, pero fue imposible (llevaban media hora muertos).

Se intentó reproducir el accidente en tierra, pero no fue posible hacer que las válvulas se abrieran simultáneamente. No obstante, las autopsias y los datos recogidos por el sistema grabador de datos Mir (que permitía recoger los datos del vuelo aunque estos no se pudieran retransmitir) resultaron suficientes para determinar las causas del mismo.

Consecuencias

Reducción de la tripulación

El accidente obligó a hacer que todos los tripulantes de las Soyuz llevaran trajes espaciales durante el despegue y aterrizaje como medida de precaución. Estos trajes fueron diseñados por Gay Severin y recibieron el nombre de Sokol. Aunque ligeros, aumentaban el espacio necesario para los tripulantes. Además, para asegurar que los trajes funcionaran y que la cabina pudiera mantener la presión en caso de fuga, hubo que instalar una unidad de control, por lo que se disminuyó aún más el espacio disponible. Esto redujo la capacidad de la nave de tres cosmonautas a dos.

Para recuperar su anterior tripulación máxima hubo que rediseñar la nave para hacerla más amplia; el nuevo modelo, llamado Soyuz-T, comenzó a volar en 1980.

Abandono de la Salyut 1

Se tenía previsto que una nueva Soyuz, la número 12, partiera hacia la Salyut 1 en el mes de julio. No obstante, la Soyuz 12 no partiría al espacio hasta septiembre de 1973, más de dos años después. Debido al retraso la Salyut 1 no pudo recibir más tripulaciones y, tras ir más allá de su vida útil prevista (tres meses), se ordenó su reentrada controlada.

Destitución de Kamanin

Se culpó a Kamanin por no haber adiestrado a los cosmonautas para afrontar una emergencia así y fue retirado del servicio. Kamanin consideró que la decisión era profundamente injusta, puesto que:

  • Él había sido de los pocos que se había opuesto a la ausencia de escafandras en las Soyuz.
  • Una vez la válvula se abrió no había forma posible de que los cosmonautas se salvaran. Sus rivales argumentaron que los cosmonautas habrían podido taponar la fuga con el dedo, del mismo modo que estaba previsto en caso de que la cápsula aterrizara en el mar y se empezara a inundar. Sin embargo Kamanin consideró esta sugerencia muy poco realista ya que no había suficiente tiempo y, en el improbable caso de que lograran taponarla, el cosmonauta hubiera tenido que aguantar en esa posición durante la reentrada, donde se alcanzan aceleraciones de 4-5 Gs.
  • Su posición ya estaba en cuestión en mayo, antes del accidente.

Honores postmortem

Las autoridades soviéticas reconocieron públicamente la naturaleza del accidente. Los cosmonautas fueron enterrados con todos los honores en el Kremlin.

Además fueron nombrados diversos objetos en su honor:

Esquema de una nave Soyuz para su acoplamiento con una estación tipo Salyut 1. Fuente: NASA.

Los equipos de rescate tratando de reanimar a la tripulación de la Soyuz 11.

 

Tras esta breve visita la Salyut 1 continuó en orbita terrestre un mes y medio, hasta que el 6 de Junio de 1971 se lanzó la Soyuz 11, con los cosmonautas Dobrovolsky, Volkov y Patsáiev. Después de las maniobras de aproximación con piloto automático, la tripulación realizó el atraque final desde una distancia de 100 metros. La operación de atraque automático unió eléctrica e hidráulicamente la nave, y tras igualar las presiones y abrir las escotillas, los cosmonautas penetraron en la estación. La unidad de atraque era nueva en lo esencial, no solo permitía un “ajuste” más firme de las naves tras el atraque, sino que además la estanqueidad era más perfecta. La unidad de atraque conducía a un corto cilindro de unos 2 metros de diámetro. Seguía otro cilindro de unos 2.9 metros, del que pasaban a otra sección de 4.15 metros de diámetro. En una sección de 2.2 metros de diámetro en la parte trasera, se alojaban los motores, alimentado por depósitos de propulsores de forma semiesférica o cónica. La longitud total de la estación, con un trasbordador acoplado era de unos 20 metros. El peso total  sobrepasaba las 25 toneladas.

A bordo de Salyut 1 había un observatorio astronómico, con dos telescopios y un espectrógrafo, obteniéndose espectrogramas de la estrella alfa de Lira. También se realizaron experimentos sobre el crecimiento a bordo de plantas, para saber si podrían emplearse para proporcionar oxígeno y alimento, además de resistir amplios períodos de ingravidez a bordo de las futuras estaciones espaciales.

Arriba la Soyuz 11, abajo, la estacién espacial Salyut 1, la primera de su clase.

La estancia en la Salyut 1 se vio salpicada por diversos incidentes, entre los que destacan la avería del telescopio principal (debido a que no se abrió la tapa), un incendio el 16 de junio que estuvo a punto de provocar una evacuación de emergencia y fuertes fricciones entre dos de los tripulantes: Dobrovolskiy (comandante, novato) y Volkov (veterano). Estos incidentes motivaron el regreso anticipado de la tripulación (la duración inicialmente prevista de la misión era de 30 días).

El acoplamiento con la estación se produjo el 7 de junio en modo automático. La tripulación encendió el sistema de regeneración de aire y cambió un par de ventiladores. Sin embargo, debido a un desagradable olor a humo, se aconsejó a los cosmonautas que durmieran la primera noche a bordo de la Soyuz. El 8 de junio el aire de la estación se encontraba perfectamente, por lo que los cosmonautas procedieron a habitarla, realizaron una maniobra orbital y orientaron los paneles hacia el Sol. La prensa mundial se hizo eco del nuevo triunfo de la astronáutica soviética: la primera estación espacial tripulada. Sin embargo, los cosmonautas no siguieron el programa de entrenamiento para paliar los efectos de la ingravidez en el cuerpo. El día 9 se contacta por televisión con los tripulantes y se les recuerda la necesidad de realizar los ejercicios.

Ur

Ur

Ur fue uno de los primeros continentes, que probablemente se formó hace unos 3.000 millones de años en el Eón Arcaico.1​ En el período inicial de su existencia, Ur fue probablemente el único continente en la Tierra, y es considerado por algunos como un supercontinente, a pesar de que probablemente fuera menor que la actual Australia. Hace alrededor de 1.000 millones de años Ur se unió a los continentes Nena y Atlántica para formar el supercontinente Vaalbará. Ur sobrevivió durante mucho tiempo, hasta que fue desgarrado cuando el supercontinente Pangea se rompió hace cerca de 208 millones de años en Laurasia y Gondwana. En la actualidad fragmentos de este antiguo continente forman parte de África, Australia, India y Madagascar.

Supercontinente Ur

Ur fue un hipotético supercontinente de la Tierra durante el Eón Arcaico hace 3.100 millones de años, según algunas hipótesis.

Algunas teorías mencionan que, tras el supercontinente Vaalbará surgió Ur, y que en el período inicial de su existencia era probablemente el único continente de la Tierra, por lo que se le puede considerar como un supercontinente aunque probablemente era más pequeño que la actual Australia.

Las teorías apuntan hacia la unión de este supercontinente con los continentes Atlántica y Nena (acrónimo de Norte de Europa y Norte de América), formando de este modo el supercontinente Rodinia, aunque no deja de ser una sola hipótesis.

Cratones que formaron el supercontinente Ur.

Sin embargo, existen muchas dudas sobre la existencia de Ur debido a que cratones como el de Kaapvaal en el sur de África y el de Pilbara en el oeste de Australia deberían haber formado parte tanto de él como de Vaalbará, pero la posible configuración continental contradice con las colisiones precámbricas generalizadas entre Australia y África.

Además de los mencionados cratones de Australia y Sudáfrica, lo habrían integrado los cratones de Madagascar, Zimbawe y Kalahari (África), Yilgran y Kilbaran (Australia) y Singhbhum y Dharwar (India).

Cronología

  • ~ 3.000 millones de años atrás, formación de Ur.
  • ~ 1.000 millones de años atrás, forma parte del supercontinente Rodinia.
  • ~ 300 millones de años atrás, forma parte del supercontinente Pangea.
  • ~ 208 millones de años atrás, es fragmentado al separarse Laurasia y Gondwana.
  • ~ 65 millones de años atrás, la parte africana de Ur se separa formando parte de la India.
  • ~ Presente, Ur era lo que ahora es África, Australia, India y Madagascar.

Aunque se desconoce el tamaño exacto de Ur, se estima que no debió ser mucho más grande que Australia (hay que recordar que durante el Arcaico las masas continentales no eran como los continentes actuales, sino que se trataba de protocontinentes, tierras emergidas mucho más pequeñas y, posiblemente, formadas en su mayor parte por arcos de islas volcánicas) y que tendría una morfología alargada.

Desarrollo y evolución:

El supercontinente Ur debió coexistir en el tiempo con el hipotético Vaalbará (en caso de que este supercontinente existiera realmente o no se tratara de la misma masa continental), que se habría formado hace 3.800 – 3.600 Ma y habría perdurado hasta hace unos 2.800 Ma, momento en que se habría desintegrado y desaparecido. Permaneciendo estable durante cientos de millones de años, Ur siguió existiendo, creciendo en extensión y siendo testigo del nacimiento de los supercontinentes Kenorland (que apareció hace 2.700 Ma y desapareció hace unos 2.100 Ma, al que podría haber estado parcialmente unido), Atlántica (que apareció hace unos 2.000 Ma), Nena (surgido hace unos 1.800 Ma) y Columbia (que nació hace unos 1.800 Ma como resultado de la unión entre Atlántica, Nena y otras masas continentales menores –puede que incluso englobara a Ur–).

Tras la fragmentación de Columbia hace 1.500 Ma, algunas de las masas continentales que lo formaban (como Atlántica y Nena) se unieron con Ur para constituir el supercontinente Rodinia, hace aproximadamente 1.000 Ma. Ur permaneció estable aún cuando Rodinia se fragmentó (hace unos 750 Ma), pasando a formar parte de las masas continentales que dieron forma a Pannotia hace unos 600 Ma y, tras su desaparición, a Pangea (hace unos 300 Ma).

Nave que orbita otro planeta

Mariner 9

Otros nombres: 1971-051A, Mariner Mars ’71, Mariner-I, 05261

Fecha de lanzamiento: 30 de mayo de 1971

Hora de lanzamiento: 22:23:00 GMT

Masa seca en órbita: 558,8 kg

Potencia paneles solares: 800 W en la Tierra, 500 W en la órbita marciana.

La sonda Mariner 9 fue utilizada como parte del programa Mariner para la exploración de Marte. Mariner 9 fue lanzada hacia su destino el 30 de mayo de 1971, llegando a Marte el 13 de noviembre del mismo año, convirtiéndose en la primera nave espacial que orbitó otro planeta. Científicamente constituyó una continuación de las observaciones de Marte adquiridas por las sondas Mariner 6 y 7 mostrando claras fotografías de la superficie marciana oculta al inicio de la misión por grandes tormentas de arena.

Introducción

El proyecto Mariner Mars 71 fue una misión formada por dos naves que debían orbitar Marte en misiones complementarias, pero debido al fallo del Mariner 8 en el lanzamiento, solo se pudo realizar con una sonda. La nave Mariner 9 recogió los objetivos de la fallida misión (mapear el 70% de la superficie marciana) y sus propios objetivos (estudiar los cambios temporales en la atmósfera y la superficie). La Mariner 9 fue la primera sonda en orbitar con éxito otro planeta.

La superficie planetaria de Marte debía ser mapeada con la misma resolución prevista para la misión inicial, a pesar de que la resolución de las imágenes de las regiones polares debía descender debido a la mayor distancia a la superficie de esta sonda respecto a la Mariner 8.

La nave

La sonda Mariner 9 fue construida sobre una estructura octogonal de magnesio, de 45,7 cm de altura y 138,4 cm en diagonal. Montados en la parte superior de la estructura se encontraban dos tanques de propulsión con el combustible, el motor de maniobras orbitales, una antena de baja ganancia de 1,44 m de largo y una antena parabólica para las comunicaciones con la Tierra.

Una plataforma móvil estaba montada en la parte baja de la estructura, donde estaban acoplados los instrumentos científicos (cámaras de TV de ángulo ancho y estrecho, radiómetro infrarrojo, espectrómetro ultravioleta y espectrómetro interferómetro infrarrojo).

La altura total de la nave era de 2,28 m y la masa en el momento del lanzamiento fue de 974 kg, de los que 415 kg eran de combustible. La instrumentación científica tenía un peso total de 63,1 kg. La electrónica para las comunicaciones, comandos y control de la sonda estaban dentro de la estructura principal.

Para obtener electricidad la sonda tenía 4 paneles solares con unas dimensiones de 90 x 215 cm, extendidos desde la parte superior de la estructura. Cada grupo de dos paneles solares media 6,89 m de lado a lado. La energía de la nave la proporcionaban un total de 14.742 células solares en los 4 paneles con una superficie total de 7,7 m². La producción de electricidad llegaba a los 800 W en la Tierra y a 500 W en la órbita marciana. La energía era almacenada en baterías de níquelcadmio con una capacidad de 20 A/h.

La propulsión se obtenía por medio de un motor con un empuje máximo de 1340 N y que podía reencenderse más de 5 veces. El propelente era monometil hidracina y tetróxido de nitrógeno. Dos conjuntos de seis toberas de orientación de gas nitrógeno estaban colocadas al final de los paneles solares.

La orientación se obtenía con la localización realizada por un sensor solar, un seguidor de estrellas, giroscopios y una unidad de referencia inercial junto a un acelerómetro. La sonda tenía un sistema de control termal pasivo basado en el uso de paneles móviles en las ocho caras de la nave y de aislantes térmicos.

El control de la sonda lo llevaba un ordenador central y un secuenciador que tenía una memoria de hasta 512 palabras. El sistema de comandos estaba programado con 86 comandos directos, 4 comandos cuantitativos y 5 comandos de control. Los datos eran almacenados en un grabador de cinta digital reel to reel. La cinta de 168 m y 8 pistas podía almacenar 180 millones de bits grabados a una velocidad de 132 kbits/s. El envío de los datos a la Tierra podía ser realizado a 16, 8, 4, 2 y 1 kbit/s, usando dos pistas al mismo tiempo.

Las telecomunicaciones se llevan a cabo por dos transmisores en banda S de 10 y 20 W y se recibían por un receptor a través de la antena parabólica de alta ganancia, la antena de cuerno de media ganancia o la antena de baja ganancia omnidireccional.

La misión

La sonda fue lanzada en una trayectoria directa a Marte de 398 millones de km por un cohete Atlas-Centaur SLV-3C (AC-23). La separación del cohete ocurrió a las 22:36 GMT, unos 13 min después del despegue. Los cuatro paneles solares se desplegaron a las 22:40 GMT y los sensores encontraron el Sol hacia las 23:16 GMT, poco después de que la sonda abandonara la sombra de la Tierra. La adquisición de la estrella Canopus ocurrió a las 02:26 GMT el 31 de mayo.

La primera maniobra de corrección de la trayectoria tuvo lugar el 5 de junio. La nave Mariner 9 llegó a Marte el 13 de noviembre de 1971 tras 166 días de vuelo. Un encendido del motor principal de 15 min y 23 s colocó a la nave en órbita marciana, convirtiendo de esta manera a esta sonda en la primera en orbitar otro planeta. La nave quedó colocada con una órbita que tenía un periapsis de 1.398 km y un periodo de 12 h y 34 min. Dos días después, un encendido del motor de 6 s cambió el periodo orbital a 12 h con un periapsis de 1.387 km. Se realizó una maniobra de corrección de la trayectoria el 30 de diciembre durante la órbita 94 que elevó el periapsis hasta los 1.650 km y dejó el periodo orbital en 11 h, 59 min y 28 s de manera que se pudieran realizar transmisiones de datos sincronizadas con la antena de 64 m de Goldstone.

La realización de fotografías de la superficie de Marte fue retrasada indefinidamente debido a una gran tormenta marciana que había comenzado el 22 de septiembre de 1971 en la región de Noachis. La tormenta creció rápidamente hasta convertirse en la mayor tormenta de arena jamás observada en Marte. Cuando la nave llegó al planeta no se podía apreciar ningún detalle de la superficie, excepto las cimas de Olympus Mons y los tres volcanes de Tharsis. La tormenta fue desapareciendo durante noviembre y diciembre por lo que pudieron comenzar las operaciones normales de la sonda.

Los instrumentos de la nave obtuvieron numerosos datos sobre presiones, densidades y composición de la atmósfera, así como de la composición, temperatura, gravedad y topografía de la superficie. En total se enviaron a la Tierra 54 mil millones de bits de datos científicos, incluyendo 7.329 fotografías que cubrieron al planeta por completo. Tras agotar el gas para controlar la orientación de la nave, la nave fue apagada el 27 de octubre de 1972, tras casi un año de operaciones. Mariner 9 fue dejada en órbita marciana, la cual no decaerá hasta al cabo de 50 años, cuando la sonda penetrará en la atmósfera del planeta rojo.

La misión Mariner 9 fue un éxito rotundo ya que se consiguió el primer mapa global de Marte, incluyendo las primeras vistas detalladas de los volcanes, el Valle Marineris, los casquetes polares y los satélites Fobos y Deimos. Además proporcionó información sobre las tormentas de polvo globales, el campo gravitatorio variable por zonas y evidencias de actividad erosiva por parte del viento.

Instrumentos

Fobos desde la Mariner 9.

Consistía en una cámara de televisión vidicon de 5 cm que transmitía fotografías desde Marte. Era capaz de transmitir fotografías filtradas de baja resolución y fotografías sin filtrar de alta resolución. Cada imagen tenía un total de 700 por 380 píxeles y su resolución variaba entre las 500 m/línea TV a los 50 m/línea TV si eran tomadas a unos 2.000 km de altura. En total obtuvo más de 7.300 fotografías de la superficie marciana, sus satélites, Saturno y algunas estrellas.

Radiómetro Infrarrojo (IRR)

El radiómetro infrarrojo del Mariner 9 estaba diseñado para estudiar la superficie de Marte, las temperaturas del suelo en función de la hora local midiendo la energía radiada entre las 8-12 micras y las 18-25 micras, lo que permitía conocer los flujos de energía y las posibles ‘zonas calientes’ debidas a fuentes termales y las zonas frías de los polos. Operó con normalidad durante toda la misión.

Ocultación en Banda-S

El desplazamiento Doppler de la señal de telemetría en banda-S ocurrido durante la ocultación de la sonda por Marte proporcionaba información sobre la distribución vertical del índice de refracción de la atmósfera marciana, lo que permitía conocer la distribución vertical de los iones y las moléculas neutras.

Mecánica celestial

Se realizó un experimento de mecánica celeste para el análisis de la trayectoria orbital a través de los datos de seguimiento. Ello permitía obtener las características del campo de gravedad de Marte y las efemérides con alta precisión.

Espectrómetro Interferómetro Infrarrojo (IRIS)

Estaba diseñado para proporcionar información sobre la estructura vertical, la composición y la dinámica de la atmósfera y de las propiedades de la superficie del planeta. Las medidas se realizaron entre las 6 y las 50 micras, usando un interferómetro de Michelson modificado. El instrumento iba montado en la parte inferior de la nave en una plataforma móvil. El instrumento obtuvo unos datos excelentes durante la misión.

Espectrómetro Ultravioleta (UVS)

Este experimento fue diseñado para recibir la radiación ultravioleta entre los 1100 y los 3520 A de la superficie y la atmósfera marciana, observando bandas seleccionadas de esta radiación y dando información sobre la presión atmosférica local, las concentraciones de ozono, variaciones en las estructuras de la superficie y variaciones en el oxígeno y el ozono como posibles señales de actividad biológica.

Además permitía detectar el ritmo de escape del hidrógeno atómico de la exosfera y la presencia de las auroras en el UV inducidas por el campo magnético del planeta. Operó con normalidad durante toda la misión.

Vaalbará

Vaalbará

Vaalbará es el nombre del primer e hipotético supercontinente que existió sobre la Tierra. Se estima que la Tierra se formó hace 4.567 millones de años. Se supone que la existencia de este supercontinente «nació» hace entre 3.800 – 3.600 millones de años. Su existencia se basa en estudios geocronológicos y paleomagnéticos hechos entre los dos cratones arcaicos (protocontinentes) Kaapvaal y el Pilbara. El Kaapvaal (denominado así por la provincia sudafricana de Kaapvaal) y el Pilbara (de la región de Pilbara, de Australia Occidental). Según los datos radiométricos de los cratones que formaron parte de Vaalbará, suponen que este existía hace unos 3.300 millones de años y posiblemente también hace unos 3.600 millones de años.

El nombre “Vaalbará” resulta de unir las últimas cuatro letras de ambos nombres, kaapVAAL y pilBARA). Aunque se desconoce su tamaño, se estima que Vaalbará no debió ser mucho más grande que Australia (hay que recordar que durante el Arcaico, las masas continentales no eran como los continentes actuales, sino que se trataba de protocontinentes, tierras emergidas mucho más pequeñas y, posiblemente, formadas en su mayor parte por arcos de islas volcánicas).

Cratones que formaron el supercontinente Vaalbará

Hallazgos

Hace poco tiempo se han realizado estudios de lo que sería el hallazgo de las rocas más antiguas de nuestro planeta. En Canadá (Nuvvuagittuq, al este de la bahía de Hudson, en Quebec). Se halló y midió las minuciosas variaciones de la composición isotópica de elementos de las rocas, como el neodimio o el samario, que tienen una gran capacidad magnética y se llegó a la conclusión de que estas rocas debían tener entre 3.800 y 4.280 millones de años. Por lo que las rocas de Nuvvuagittuq serían el primer indicio de la primera corteza terrestre. También en Groenlandia se habían localizado rocas de hace 3.800 millones de años que provenían del fondo de los océanos.

Pruebas

Una prueba adicional es la secuencia de similitudes estructurales de los cinturones supracorticales y gneis de estos dos cratones. Estos mismos cinturones supracorticales están ahora diseminadas por los márgenes del cratón Superior de Canadá y también por todos los cratones de los futuros continentes sucesores cuyos Gondwana y Laurasia supone que existían hace 200 millones de años. La posterior deriva seguida por los cratones Kaapvaal y Pilbara después de 2.800 millones es una prueba más de que antiguamente estaban conectados. Se desconoce cuándo el supercontinente Vaalbará se empezó a fragmentar, pero datos geocronológicos y palaeomagnéticos muestran que los dos cratones habrían tenido una separación rotacional de 30 grados de latitud, lo que implica que ya no eran contiguos hace 2.800 millones de años.

Continentes a través del tiempo

Según estudios formados a través del tiempo, nuestro planeta sufrió muchos cambios posteriormente, hasta llegar a lo que es ahora y que lo podamos visualizar de la forma en que lo vemos ahora. Se sostiene la idea de que nuestro planeta tiene más de 4.500 millones años. Gracias a los avances podemos sacar conclusiones y poder suponer cuántos años hace que han surgido los antiguos continentes hasta su fragmentación. Por ahora no sabemos con exactitud el tiempo que han estado presentes, cuando surgieron, cómo han logrado diseminarse y separarse hasta llegar a la posición actual, con sus posibles rotaciones y erosiones.

La Tierra hace 3.600 millones de años. Y el supercontinente Vaalbará conformado
en medio del superocéano Panthalassa.