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Flores

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Flores

Plantas y flores espaciales (Historia)

En el año 1982, la tripulación de la estación espacial soviética Saliut 7 consiguió hacer crecer un poco de Arabidopsis, convirtiéndose así en las primeras plantas en florecer y producir semillas en el espacio. Tuvieron una vida de 40 días.15

¿Cuál fue la primera flor en el espacio?

Hace unos días el comandante de la Expedición 46 de la estación espacial internacional (ISS), (La Expedición 46 empezó tras el regreso de la Soyuz TMA-17M en noviembre de 2015 y finalizó con el regreso de la Soyuz TMA-18M el 1 de marzo de 2016. La tripulación de la Soyuz TMA-19M fue transferida entonces a la Expedición 47.12​) Scott Kelly, publicó un tuit en el que se veía la que supuestamente era la primera flor en el espacio (un ejemplar del género zinnia, por cierto). Cualquiera que sepa un poco sobre la carrera espacial sabe que esto es falso, porque ha habido decenas de experimentos con angiospermas en órbita a lo largo de las últimas décadas. Así que, como es lógico, prácticamente de forma inmediata la prensa rusa se hizo eco de la noticia y muchos medios respondieron indignados que, efectivamente, la pobre flor de Kelly no era la primera en el espacio. Ese honor le corresponde a las flores de la especie Arabidopsis thaliana plantadas por los cosmonautas Anatoli Berezovói y Valentín Lébedev en agosto de 1982 a bordo de la estación Salyut 7 (Javier Peláez lo cuenta muy bien en este artículo). Pero lo gracioso del caso es que la flor de Kelly no es que no sea la primera flor en el espacio, ¡es que ni siquiera es la primera flor en la ISS!

En la Salyut 7 Savítskaia fue recibida con unas flores de plantas arabidopsis por ser mujer, pero lo más humillante fue que sus compañeros le dieron un delantal para la primera comida en órbita a bordo de la estación. La ‘broma’, que obviamente no sentó nada bien a Savítskaia, era doblemente denigrante porque en la cultura rusa regalar un delantal a una mujer joven significa que se valoran más sus dotes de ama de casa que su aspecto físico. Para colmo, sus colegas se quejaron de que Savítskaia pasaba demasiado tiempo en la Soyuz ‘arreglándose y poniéndose guapa’. Savítskaia se llevaba especialmente mal con Serebrov, aunque tampoco despertó las simpatías de Berezovoy. Pero finalmente logró hacerse valer gracias a su duro carácter e indudable valía.

La flor de la disputa. La zinnia plantada en la ISS en el experimento Veggie (NASA/Scott Kelly).

En una fecha tan reciente como junio de 2012, el astronauta de la NASA Don Pettit también plantó flores de varias especies -incluyendo girasoles, calabacines y brócoli-, que germinaron y florecieron en la estación espacial. Uno puede entender que Scott Kelly no recuerde antiguos experimentos a bordo de estaciones espaciales soviéticas por muy comandante de la ISS que sea. Ahora bien, que se olvide de experimentos similares realizados por compañeros de la NASA en la misma estación es más extraño. Pero todo tiene su explicación.

Don Pettit en la ISS con su flor espacial (un girasol) (NASA/Don Pettit). Otra imagen de la flor espacial de Don Pettit (NASA).

La razón del despiste de Kelly -que, además de astronauta es humano y tiene derecho a equivocarse, el pobre- es que el experimento de Pettit no fue oficial, sino que se trató de una iniciativa personal. Él mismo llevó las semillas y la tierra en unas bolsas de plástico y cuidó de las plantas durante su tiempo libre. Como resultado, es de imaginar que no existe documentación oficial detallada sobre las flores de Pettit.

Invernadero improvisado de Don Pettit en 2012 con varias plantas en el segmento ruso de la ISS (NASA/Don Pettit).

Otros han defendido a Kelly esgrimiendo que las flores de la Salyut 7 no crecieron en órbita, pero este dato es incorrecto. Berezovói y Lébedev cultivaron e hicieron crecer las plantas de arabidopsis en el experimento Fiton 3 de la Salyut 7. Este pequeño invernadero había sido diseñado por el Instituto de Biología Molecular de Ucrania y en realidad era la tercera vez que viajaba al espacio. Los otros dos Fiton habían despegado previamente a bordo de las estaciones Salyut 4 y Salyut 6 con varias plantas, además de arabidopsis, una especie vegetal que fue elegida por tratarse de unas hierbas salvajes muy resistentes y por su ciclo vital de tan solo 40 días.

Anatoli Berezovói (izquierda) y Valentín Lébedev antes de despegar hacia la Salyut 7 a bordo de la Soyuz T-5.

Para evitar los problemas de anteriores misiones, en la Salyut 7 las plantas recibieron luz artificial las 24 horas del día y se incluyó una bomba de agua y ventiladores para hacer circular constantemente el aire (en ingravidez el dióxido de carbono se acumula en una zona si no hay circulación del aire). Finalmente florecieron solo tres flores (lamentablemente no he podido encontrar ninguna foto de ellas en órbita, lo que no es de extrañar teniendo en cuenta que las flores de arabidopsis son muy poco fotogénicas) que produjeron hasta doscientas semillas, de las cuales aproximadamente la mitad resultó viable. El Fiton 3 formaba parte de la instalación botánica de la Salyut 7 denominada Svetblok M (‘bloque de luz’) en la que los cosmonautas también cultivaron guisantes, naranjas, tomates, rábanos y pepinos, entre otros vegetales (solo crecieron de forma satisfactoria los guisantes y los pepinos).

Estación espacial soviética Salyut 7 (abajo se ve la Soyuz T-14 acoplada).

Ver: http://www.esascosas.com/07-salyut-7/

Pero, ¿fueron las flores de la Salyut 7 realmente las primeras en florecer en órbita? Pues no, aunque es difícil saber a ciencia cierta cuál fue exactamente la primera teniendo en cuenta el enorme número de experimentos espaciales con plantas. Como hemos visto, las arabidopsis también volaron a bordo de las estaciones Salyut 4 y Salyut 6, además de la Mir. Las fuentes no son concluyentes, pero parece que las arabidopsis de la Salyut 6 sí que llegaron a florecer a finales de los años 70. Eso sí, no experimentaron todo su ciclo vital en órbita. De hecho, ya en diciembre de 1974 la Soyuz 16 llevó en su interior varias plantas de arabidopsis como parte de un experimento biológico, aunque no hubo flores. No obstante, todas las pistas apuntan a que fue en la misión Kosmos 110, una misión no tripulada que voló en 1966 con los perros Veterok y Ugolyok en su interior, cuando aparecieron las primeras flores en órbita. Entre la varias especies vegetales que llevaba esta nave se hallaban algunos ejemplares que florecieron durante la misión (al igual que en otras posteriores como la Kosmos 1129/Bión 5 de 1979).

Eso sí, todas estas flores fueron las primeras que florecieron en el espacio, pero no las primeras a secas. Además de estos experimentos para hacer crecer plantas en órbita, varias misiones soviéticas llevaron al espacio flores ya maduras. Los experimentos más famosos fueron los de la serie Malajit (‘malaquita’). En la Salyut 6, los cosmonautas Leonid Popov y Valeri Ryumin consiguieron mantener con vida varias orquídeas del experimento Malajit 2 en 1980, aunque no produjeron semillas. Aparentemente, algunas de las plantas se recuperaron una vez en tierra a pesar de que los cosmonautas las daban por perdidas. También en esta estación se logró hacer crecer varios tulipanes dentro del marco del experimento Vazon (‘jarro’).

Experimento Malajit 2 de la Salyut 6 con flores. El cosmonauta Yuri Romanenko inspecciona un pequeño invernadero orbital.

Los experimentos con plantas en el espacio se remontan en realidad a los inicios de la carrera espacial y ya en las misiones Vostok viajaron semillas de varias especies. A largo plazo los principales factores que afectan al crecimiento de una planta en el espacio son la falta de gravedad y la radiación. Curiosamente, los experimentos demuestran que pequeñas dosis de radiación parecen fomentar el crecimiento de algunas especies, pero dosis más elevadas (por encima de 500 milirads) son, lógicamente, perjudiciales. En general, se ha demostrado que las plantas pueden crecer en órbita (hay mucha variabilidad entre las especies), pero no sin cuidados extremos.

El reciente experimento con flores zinnia de Kelly se ha llevado a cabo precisamente debido a la dificultad que presentan estas plantas para ser cultivadas, ya que son muy sensibles a las condiciones lumínicas y su ciclo de crecimiento alcanza los 80 días. Es decir, aunque las flores de Kelly no sean las primeras en el espacio, ni mucho menos, el experimento tiene bastante mérito. Estas flores han crecido en la instalación Veggie situada en el laboratorio Destiny de la ISS. En junio de 2014 Veggie produjo su primera ‘cosecha’ de lechugas y el año pasado la tripulación de la ISS fue autorizada a comer algunas de las plantas que cultivaron. Los datos de Veggie confirman los resultados de varios experimentos similares a bordo de la estación Mir (donde, por cierto, los cosmonautas también llegaron a comer varias plantas cultivadas por ellos mismos) y demuestran que los astronautas del futuro van a tener que trabajar muy duro si quieren cultivar su comida en el espacio.

El astronauta Steve Swanson de la Expedición 39 con el experimento Veggie iluminado (NASA). Scott Kelly (derecha) y Kjell Lindgren comen los frutos de su trabajo (NASA).

Referencias:

  • http://nasawatch.com/archives/2016/01/no-nasa-these-a.html
  • https://blogs.nasa.gov/letters/2012/06/29/post_1340814534271/
  • http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/11539644
  • https://www.washingtonpost.com/news/speaking-of-science/wp/2016/01/19/nasa-astronauts-just-made-flowers-bloom-in-space-but-theyre-not-actually-the-first/
  • http://www.nasa.gov/mission_pages/station/research/news/flowers

Un jardín en el espacio

Desde el pasado 27 de marzo, el comandante Scott Kelly, de la NASA se encuentra en la Estación Espacial Internacional.

Se incorporó como parte de una misión de un año de duración en la estación, de la cual es comandante en estos momentos. Y en la misma que ahora acaba de nacer la primera flor. Y es que Kelly dirige la ejecución in situ del proyecto VEGGIE, que pretende esclarecer qué le pasa a las plantas en el espacio. Desde que comenzó, los astronautas han conseguido hacer crecer lechuga, aunque no sin algunos problemas que ha debido ajustar con el tiempo. La siguiente prueba eran las zinnias (Zinnia), plantas cuyos cuidados se parecen a los de la tomatera y que sirve como un nuevo desafío para los astronautas, quienes han de aprender a cultivar su propio jardín en el espacio.

Y aunque las zinnias también han dado problemas, la primera flor espacial ha nacido. Por desgracia, también creció moho y la planta se vio afectada por varios problemas. El propio Kelly se ha convertido, finalmente, en el «jardinero» de la ISS, decidiendo por su cuenta en más de una ocasión. Junto a los consejos de la NASA, finalmente, se han salvado varias zinnias, mientras que las que han muerto han sido congeladas para su estudio en tierra. Las zinnias han sido escogidas por ser una planta con necesidades específicas, ni demasiado difícil ni tampoco excesivamente sencilla de cultivar. Con un periodo de cosecha de entre 60 y 80 días, la zinnia requiere de tiempo y atención, lo que supone un entrenamiento en jardinería muy necesario para los astronautas del futuro.

Los astronautas de la Estación Espacial Internacional ya lograron cultivar lechugas el pasado mes de agosto (y comérselas en ensalada). También en este caso fue complicado que crecieran, con un primer lote que murió por falta de agua.

https://danielmarin.naukas.com/2017/02/11/las-cosmonautas-olvidadas/

Arabidopsis es un género de plantas herbáceas de la familia de las brasicáceas, que han sido objeto de intenso estudio en época reciente como modelos para la investigación fitobiológica. Arabidopsis thaliana fue la primera planta cuyo genoma se secuenció por completo, una tarea completada en diciembre del 2000 por el proyecto AGI (Iniciativa para el Genoma de la Arabidopsis).

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