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Esteganografía

Subcategoría: escritura criptográfica.

En 1499, un abad alemán escribió un extraño tratado sobre la comunicación con los espíritus: la Esteganografía. Su autor, Johannes Trithemius, fue un notable erudito y consejero de emperadores, pero también un mago y alquimista que influyó en Fausto, Agrippa, Paracelso, Giordano Bruno y otros ocultistas. Su obra más emblemática, que constituye un ejemplo excepcional de la magia del siglo XVI, es una insólita exposición de técnicas criptográficas que, tras siglos de intentos fallidos, ha descifrado ahora un matemático norteamericano.estenogra1
Paco González
Un criptógrafo ha resuelto el misterio de la Esteganografía, la obra cumbre del abad y mago Johannes Trithemius.
En plena era de la criptografía cuántica, cuando los científicos tratan de encontrar un sistema para transmitir información codificada mediante sofisticados ordenadores subatómicos, el precursor de la criptografía moderna, el abad benedictino Johannes Trithemius, vuelve a ser noticia. James A. Reeds, un matemático de los laboratorios norteamericanos ATT, ha logrado decodificar la Esteganografía, un misterioso manuscrito que, desde hacía siglos, se resistía a ser descifrado.
Steganographia: Publicado originalmente en 1500 (la edición del año 1606, publicada en Fráncfort del Meno por Mathias Becker, aparece ya incompleta) y de una Polygraphia (1518), compleja obra dedicada a la codificación de mensajes (su primer libro contiene nada menos que 376 alfabetos de 24 letras, el segundo libro presenta otros 1.176 alfabetos en tres columnas, lo que forman 3.528 dicciones de una lengua universal mientras que el tercer libro muestra 132 alfabetos de dicciones inventadas, a las que hay que quitar la segunda letra de cada palabra para escribir mensajes en clave…); según ciertos autores ambas no son sino una única obra presentada en dos partes diferenciadas: la primera es metafísica y teórica, la segunda es práctica.
Antes de que fuese impreso, en 1609, y posteriormente incluido en el Índices de los libros prohibidos por la Inquisición, este tratado había circulado, en forma de manuscrito, entre célebres ocultistas como Fausto, Giordano Bruno, Agrippa de Nettesheim y John Dee. Sin duda, todos ellos conocían la fama y la reputación de Trithemius, uno de los mayores eruditos y bibliógrafos de Alemania, el mismo autor de más de cincuenta libros pero, sobre todo, gran estudioso de la Cábala y aficionado a las ciencias ocultas.
Johannes Trithemius, en realidad Johannes von Heidenberg (1462-1516), nació en Tritthenheim (Alemania) y estudió en la célebre Universidad de Heidelberg. Allí, junto con Juan de Dalberg y Rodolfo Huessman, fundó la Cofradía Céltica, una sociedad secreta para el estudio de la astrología, la numerología, las lenguas y las matemáticas.
También en Heidelberg, conoció al mítico Johannes Fausto, que fue testigo de la pasión que Trithemius sentía por las ciencias ocultas y de los experimentos de alquimia que éste solía realizar.
Antes de ingresar en el monasterio benedictino de San Martín de Spanheim, del que fue nombrado abad en 1483, Trithemius desarrolló una inmensa tarea como mago y alquimista. De hecho, su entrada en el monasterio, lejos de atenuarlas, impulsó sus actividades en este sentido.estenogra2
Trithemius reconoció haber estudiado muchos libros de magia e, incluso, haber aprendido exorcismos. Todas sus investigaciones estaban dirigidas hacia los fenómenos misteriosos. Quizá por ello, la Iglesia le acusó de enseñar las ciencias malditas, de hacer sortilegios diabólicos. Trithemius, prudentemente, se defendió argumentando que tales estudios no habían hecho sino acrecentar su fe cristiana. Pero, ¿cual era el misterioso contenido de sus investigaciones? Parece ser que éstas se referían a extraños procedimientos para hipnotizar a personas a distancia, quizá por telepatía, a través de ciertas manipulaciones del lenguaje. Tampoco faltan en la obra de Trithemius alusiones a la parapsicología y a la Cábala. Esta extraña mezcla se materializó en la Esteganografía, obra de ocho volúmenes sobre la que su propio autor, incluso antes de concluirla, dijo lo siguiente en una carta que, en 1499, dirigió a su amigo Arnoldus Bostius:
Puedo aseguraros que esta obra, en la que enseño muchos secretos y misterios poco conocidos, parecerá a todos, incluso a los más ignorantes, que contiene cosas sobre humanas, admirables e increíbles, habida cuenta de que nadie ha escrito o hablado de ellas antes que yo. Paradójicamente, Bostius no llegó a leer jamás la misiva. Murió poco antes de que ésta llegara a sus manos. Pero si lo hicieron algunos de sus colegas, quienes, admirados por lo que allí se relataba, no tuvieron reparo en publicar su contenido. En la carta, Trithemius adelantaba las claves de su obra: un método para comunicar el pensamiento a distancia, cientos de modalidades de escritura secreta… No es difícil imaginar las repercusiones que la divulgación del contenido de la Esteganografía tuvo en aquella época.
Trithemius fue inmediatamente acusado de mentiroso y fabulador. Esto en el mejor de los casos, ya que muchos pensaron que se trataba de una especie de agente demoníaco. Entre estos últimos se encontraba el Príncipe Elector Felipe II, de quien se cuenta que, cuando años más tarde descubrió un ejemplar de la Esteganografía en la biblioteca de su padre, ordenó inmediatamente que arrojasen el libro a la hoguera. De manera que si el manuscrito original contenía la clave de tan extraordinarios poderes, éstos se perdieron en la pira. Al menos en su mayor parte, ya que, afortunadamente, existe un manuscrito incompleto, de aproximadamente tres volúmenes, que ha llegado hasta nuestros días.
Los estudios de la vida y obra de Trithemius coincide en destacar sus excepcionales dotes en astrología y magia, señalándole como figura clave del movimiento ocultista. De él se dice que era capaz de “fabricar” oro alquímico y que conocía el secreto de la piedra filosofal. No es extraño, pues, que Fausto, Paracelso y Agrippa, los tres magos de Praga, sintiesen tanta admiración por el abad benedictino.
La Esteganografía había estado circulando en forma de manuscrito. No fue sino hasta 1609, cuando una imprenta de Frankfurt decidió publicarlo. En su primera edición, este misterioso tratado lleva la indicación “Con privilegio y permiso de los Superiores”, aunque no figura en ella el obligado Imprimatur, de manera que ignoramos de qué superiores se trataba. No parece lógico que estos perteneciesen a la jerarquía eclesiástica. De hecho, al poco de publicarse la obra, aunque incompleta y expurgada, fue incluida en el Índice de libros prohibidos por el tribunal del Santo Oficio.
Pero, ¿por qué la Iglesia católica consideraba tan peligroso aquel libro? Ya hemos mencionado que la Esteganografía contenía un amplio catálogo acerca de ciencias más o menos ocultas y de métodos para “escribir secretamente”, argumentos quizá suficientes como para despertar los recelos de la Iglesia. Aunque las intenciones y el afán divulgador del abad no parecen otros que los de un científico desinteresado y, tal vez, excesivamente racionalista para la época, sus coetáneos le colgaron la etiqueta de “mago ocultista”, fama que se acrecentó tras su muerte. Y todo ello pese a que Trithemius insistió en que sus conocimientos no eran otra cosa sino magia natural. “No he hecho nada que sea extraordinario -decía el abad- y, sin embargo, hacen correr el rumor de que soy un mago. He leído la mayoría de los libros de los magos, no para imitarlos, sino con el propósito de refutar un día sus malísimas supersticiones”. En efecto, algún tiempo más tarde, publicó Antipalus maleficiorum comprehemsus, un trabajo en el que clasifica maleficios, brujos y diferentes variedades de adivinación.estenogra3
Pero, a pesar de las buenas intenciones del abad, su pasión por las ciencias ocultas parece desmedida. Existe un curioso pasaje en su biografía que apoya esta hipótesis. Habiendo sido invitado por el emperador Maximiliano para consultarle sobre cuestiones de fe, se cuenta que Trithemius logró que se apareciese el fantasma de María de Borgoña, difunta esposa de Maximiliano. ¿Tenía el abad poderes para conjurar a los muertos? Es posible, aunque algunas teorías, más racionalistas, ponen en duda esta posibilidad. Diversos investigadores sostienen que éste conocía algunos trucos ópticos que ponía en práctica con la ayuda de espejos y cámaras oscuras.
No es ésta la única anécdota relativa a las habilidades paranormales del abad. Se cuenta que, en cierta ocasión, Trithemius, su discípulo Agrippa y un tercer personaje cuya identidad se desconoce, alteraron el estado de conciencia de una tal Anna Sidow. Durante el trance, ésta anunció a la casa del Príncipe Elector los casos de fallecimientos que iban a producirse en la misma y… acertó. Algunos investigadores han interpretado este suceso como una precognición obtenida por el abad a través de la mujer.
Otro de los trabajos más relevantes de Johannes Trithemius es De septem secundeis, id est intelligentiis sine spiritibus orbes post Deum moventibus, es decir, De las siete causas secundarias o inteligencias después de Dios, una cronología mística en la que desarrolla una concepción cíclica de la historia de la Humanidad. Según su teoría, emparentada con el gnosticismo y con la tradición hindú, siete ángeles (los siete genios mayores de la Cábala, que corresponden a los siete ángeles del Apocalipsis de San Juan) gobiernan los planetas desde el comienzo de la Creación, turnándose en el poder cada 354 años y cuatro meses. A cada época de silencio y oscuridad, seguirá el reino de la luz, y así sucesivamente.
En este tratado, Trithemius elabora una compleja cronología en la que no faltan sorprendentes predicciones. Supuestamente, en una de ellas fijó, 400 años antes de que se produjese el acontecimiento, la fecha exacta, 1917, de la declaración de Balfour, en la que se pusieron las bases para la creación de un Estado judío.
Pero, dejando de un lado al Trithemius ocultista, otra de las facetas más importantes del abad alemán se refiere a sus investigaciones sobre la criptografía, a sus teorías sobre las claves de transposición que, incluso en nuestros días, siguen empleándose en la diplomacia y el espionaje. Buen ejemplo de ello es la Poligrafía, obra aparecida en 1518. La importancia de este libro, referido exclusivamente a las escrituras secretas, está fuera de toda duda. De hecho, está considerado como uno de los más valiosos ejemplos sobre criptografía moderna. Una de sus primeras ediciones puede contemplarse en Washington, en el museo criptográfico de la Agencia Nacional de la Seguridad de los EE UU (NSA).
Sin embargo, la obra más excepcional y controvertida de Johannes Trithemius es la Esteganografía. El autor, como hemos mencionado, explicaba que el argumento central de este tratado era el de exponer diferentes técnicas para enviar mensajes secretos a larga distancia. Pero, además, una parte considerable de la obra está dedicada a la enumeración de diversos tipos de espíritus, como si de un moderno diccionario esotérico se tratase. Trithemius les pone nombre, los clasifica jerárquicamente y concreta las horas del día, planetas y constelaciones que están asociados con ellos.
Cuando James A. (Jim) Reeds se enfrentó a la difícil tarea de descifrar la Esteganografía se planteó, en primer lugar, la siguiente cuestión: ¿Se trata de una exposición de técnicas criptográficas disfrazada de magia natural o, por el contrario, es primero un tratado de magia que el autor ha ocultado tras una apariencia criptográfica?estenogra4
Desde 1606, es sabido que los primeros volúmenes de la Esteganografía, plagados de oraciones de carácter piadoso aparentemente banales y de confusos textos para realizar invocaciones, contienen mensajes cifrados ocultos. Pero ahora, casi 500 años después, se han descubierto códigos similares en el tercer y más enigmático libro. De las 180 páginas numeradas de la edición de 1608, 159 pertenecen a los dos primeros volúmenes y tan sólo 21 al tercero. En este último libro puede leerse un somero prefacio y un capítulo, probablemente incompleto, en el que se presentan extrañas tablas numéricas encabezadas por símbolos zodiacales y planetarios.
Pero, ¿cómo enviar mensajes secretos con ayuda de los espíritus? En los volúmenes I y II, Trithemius facilita las instrucciones precisas para hacerlo. Por ejemplo, se anotaba una sencilla oración en un trozo de papel y, tras un curioso ritual, se invocaba a los ángeles. Uno de estos conjuros, que a la Inquisición le parecieron inequívocamente demoníacos, comenzaba por la siguiente frase: “Padiel aporsy mesarpon omeuas peludyn malpreaxo…” Verdaderamente, el mero hecho de pronunciar estas enigmáticas palabras puede resultar inquietante, pero no tiene nada de diabólico. Trithemius utilizó un sencillo código de transposición de letras con una secuencia determinada. Si aplicamos dicho código, el resultado es menos misterioso: “padiel aPoRsY mesarpon oMeUaS peludyn mAlPrEaXo…” Hemos destacado en mayúsculas las letras codificadas. La solución es la expresión latina primus apex… Tras decodificar los innumerables “conjuros” presentes en los dos primeros volúmenes de la Esteganografía, se obtienen una serie de frases banales, probablemente elegidas al azar. En consecuencia, es cierto que Trithemius había descubierto una forma de enviar mensajes secretos a distancia, aunque no parece que los espíritus tuviesen mucho que ver con ella.
El tercer libro de la Esteganografía, con sus oscuras tablas numéricas, suponía todo un desafío para cualquier especialista en criptografía. Jim Reeds descubrió una abundante bibliografía sobre este campo en Alemania durante el siglo XVII. Comprobó que muchos autores incluían en los títulos de sus libros frases como “Justificando a Trithemius”. Una de estas obras se publicó en 1676. Su autor, Wolfgang Heidel, aseguraba haber descifrado el código secreto del libro III. Curiosamente, Heidel también utilizó un código criptográfico para revelar el contenido de sus investigaciones, de manera que nadie le entendió. Es más, muchos pensaron que Heidel había fracasado en su intento y, simplemente, quería apropiarse ilícitamente de un mérito que no poseía.
No fue hasta 1996 cuando Thomas Ernst, un investigador de la Universidad de Pittsburgh, logró descifrar la verdadera naturaleza del código. Ernst, que consultó sendas copias del manuscrito original de la Esteganografía en Wolfenbütel (Alemania) y en el Vaticano, publicó los resultados de su investigación en 1996. Quizá por hacerlo en alemán y en una revista poco conocida, su valioso hallazgo no tuvo la repercusión que se merecía.
Finalmente, Jim Reeds, el investigador de los laboratorios ATT, después de transcribir el libro original y microfilmarlo para hacerlo compatible con su ordenador, resolvió el misterioso código de Trithemius en tan sólo dos días. En efecto, Reeds descubrió que el abad benedictino había utilizado el orden alfabético al revés y había asignado letras a números. La dificultad estribaba en que Trithemius no había utilizado letras actuales (como la “k” y la “y”), pero sí otras inexistentes en la actualidad. Tras sustituir adecuadamente los signos, Reeds desentrañó los mensajes secretos ocultos en el entramado de números y signos. Aunque los mensajes codificados resultaron ser bastante inocuos, aparentemente frases escogidas al azar, este hallazgo confirma que Johannes Trithemius es, sin lugar a dudas, la figura más destacada de la moderna ciencia de la criptografía.
Pero, ¿destierra este descubrimiento el carácter “mágico” de la obra de Trithemius? En opinión de Jim Reeds, este hallazgo no afecta a la personalidad de Johannes Trithemius como figura clave del movimiento ocultista del siglo XVI. Muy al contrario, Reeds cree que este descubrimiento incrementará el interés por la enigmática vida y obras del abad benedictino. Sin embargo, el investigador norteamericano continúa preguntándose por qué Trithemius utilizó la retórica de la magia para fines tan claramente científicos. ¿Cuál era su propósito? Quizá esas frases tan aparentemente banales, resultado de decodificar la Esteganografía, no lo sean tanto. Tal vez encierran el verdadero secreto del abad y mago Johannes Trithemius.
Paco González

El Idioma desconocido de Perú

Subcategoría: escritura desconocida

El descubrimiento de una carta de 400 años de edad, escrita por un autor español desconocido ha puesto de manifiesto una lengua peruana desconocida. La carta fue encontrada en las ruinas de una antigua iglesia colonial española en el norte de Perú en 2008, pero hasta ahora los lingüistas descubrieron que la escritura de la carta tiene las claves de un idioma completamente nuevo escrito en el lado opuesto de la carta.peru1

Unos arqueólogos descubrieron que una serie de símbolos de una carta hallada en una excavación de ruinas del siglo XVII contenía un idioma hasta ahora desconocido hablado por pueblos indígenas, en La Libertad.

Un grupo de arqueólogos internacionales encontró la misiva debajo de unos ladrillos de adobe entre los restos de una iglesia ubicada cerca de la ciudad de Trujillo, a 560 kilómetros al norte de Lima. El complejo fue habitado por frailes dominicos durante dos siglos.

“Nuestra investigación determinó que este pedazo de papel contiene un sistema numérico en un idioma que estuvo perdido por cientos de años”, dijo Jeffrey Quilter, arqueólogo del Museo de Arqueología y Etnología de la Universidad de Harvard en Estados Unidos.

Una fotografía de la carta mostrada recientemente por los arqueólogos mostró una columna de números escritos en castelperu2lano y traducidos a un idioma que según los expertos está extinto.
“Descubrimos una lengua de la que nadie había escuchado o visto desde los siglos XVI o XVII”, agregó Quilter, quien precisó que parece haber tenido influencia del quechua, lengua ancestral hablada por millones de personas en los Andes.

Según el arqueólogo, también podría tratarse de la versión escrita de una lengua de la época colonial catalogada por escritos históricos como pescadora, en honor a los pescadores de la costa norte de Perú que lo hablaban.

Hasta el momento no existe evidencia del mismo.

La carta, enterrada en las ruinas de la iglesia Magdalena de Cao Viejo en el complejo arqueológico El Brujo en el norte peruano, fue descubierta en 2008.

Pero Quilter dijo que decidieron mantener su descubrimiento en secreto hasta que las investigaciones fueron divulgadas este mes en la revista American Anthropologist.

“Creo que muchas personas no tienen conciencia de la cantidad de idiomas que se hablaban”, dijo Quilter. “Lingüísticamente, la relación entre los colonizadores españoles y los indígenas fue sumamente compleja”, acotó.

Inscripción de Sitovo

Subcategoria: escritura desconocida

La inscripción de Sitovo es una inscripción prehistórica descubierta en 1928 por una expedición arqueológica dirigida por Alexander Peev en una cueva de Sitovo, cerca de la localidad de Plovdiv, en Bulgsitovo2aria. Ha sido fechada como de alrededor del 1200 a.C.. Se hizo pública en 1950 de la mano de Z. R. Morfova.sitovo1
La inscripción consiste en dos líneas de 3,4 metros de largo, conteniendo signos de 40 centímetros de tamaño.
Han sido varios los intentos de traducción e interpretación llevados a cabo tanto por aficionados como por profesionales. La lengua de la inscripción podría ser una mezcla de antiguo idioma macedonio y frigio.

Idioma desconocido de Turquía

Subcategoria: escritura desconocida

Lishpisibe, Bisinume, Sasime. Son algunos de los exóticos nombres de mujer hallados en una tablilla de arcilla grabada durante el Imperio Asirio, hace 2.800 años, y que han permitido descubrir una lengua desconocida hasta la fecha.

“Sabemos que son nombres de mujeres porque a cada uno le antecede el símbolo asirio cuneiforme de ‘nombre femenino'”, explicó hoy a Efe John MacGinnis, miembro del equipo de arqueólogos responsable del hallazgo y que ha publicado el resultado de sus investigaciones en el último número del Journal of Near Eastern Studies.turquia
MacGinnis, profesor de la Universidad de Cambridge (Inglaterra), relató en conversación telefónica que la tablilla, excavada en el yacimiento de Ziyaret Tepe, en el sureste de Turquía, fue descubierta en 2009 y presenta una inscripción en el cuneiforme asirio habitual en el imperio.

Pero su contenido es una sorpresa: la lista abarca 60 nombres relacionados con el registro del palacio de Tushan, residencia de un gobernador del Imperio Asirio en el siglo VIII a.C., y 45 de ellas tienen un origen distinto a cualquier lengua registrada por los arqueólogos.

Por la morfología de los nombres es obvio, añadió, que no corresponden al asirio ni al arameo ni a ningún otro lenguaje hablado en el Imperio Asirio del que se tenga constancia.

MacGinnis indicó que la lista se refiere a un grupo de mujeres oriundas de una región alejada y trasladadas al imperio, posiblemente a la fuerza, como era frecuente en aquella época.

“Podrían proceder de los Montes Zagros en Irán”, aventuró el profesor, ya que en otros documentos asirios hay una mención a un idioma llamado “mejranio”, que se habría hablado en aquella zona, entonces bajo dominio asirio, pero del que no se sabe nada más.

“Los nombres se leen como Lishpisibe, Bisinume, Sasime, Anamkuri, Alaqitapi, Rigahe…”, explicó MacGinnis, quien reconoce que no tiene claves sobre el tronco lingüístico al que podrían pertenecer.

“He consultado a un experto y estamos seguros de que no es una lengua irania (rama a la que pertenece el kurdo, hablado hoy en la zona)”, aclaró.

Sería posible, especuló, que esté relacionada con alguna de las diversas lenguas que se hablan hoy en el Cáucaso y forman parte de tres troncos lingüísticos completamente aislados de cualquier otro idioma.

“Ahora empieza el trabajo para los lingüistas modernos que conocen los idiomas caucásicos y que tal vez puedan hallar alguna relación”, retó el experto.

Si bien hay tablillas en asirio procedentes de la antigua ciudad excavada en el yacimiento, la descubierta en 2009 es la única encontrada hasta ahora en el palacio, aunque MacGinnis cree que el edificio puedo albergar otras piezas.

Lo que no sabe es si podrá hallarlas: parte del yacimiento quedará sumergido cuando se complete la presa de Ilisu en el río Tigris, un proyecto hidráulico que lleva años en construcción y que inundará una vasta parte del valle fluvial.

“Estamos trabajando a contrarreloj porque sólo nos quedan dos temporadas: el Gobierno turco nos ha confirmado que podemos seguir trabajando este año y el que viene, pero después ya no renovarán el permiso”, lamentó el profesor.

La construcción de la presa, que inundará también el famoso pueblo histórico de Hasankeyf y otros yacimientos, se ha retrasado en parte debido a las protestas internacionales, pero MacGinnis cree que el Gobierno turco está decidido a completarla pronto, por lo que quiere poner fin a los trabajos arqueológicos en la zona.

La tablilla se conserva hoy en el museo de Diyarbakir, capital de la provincia turca a la que pertenece Ziyaret Tepe.

Jeroglífico cretense

Subcategoría: escritura pictográfica.

El mal llamado «jeroglífico» cretense (que, sin embargo, continúa denominándose así por tradición) es el sistema de escritura silábico que se utilizó en Creta posiblemente de 1900 a. C. al 1650 a. C.

Cuando Arthur Evans encontró vestigios de tres escrituras en Creta para la Edad de Bronce, Lineal A, Lineal B y otro más antiguo, consideró acertadamente este último como anterior en el tiempo a los que él denominó Lineales, pero erró al llamarlo jeroglífico o pictográfico por su parecido, a primera vista, con el jeroglífico egipcio.CCreta1

No es un sistema de escritura pictórico, sino que, juzgando por el número de símbolos que conocemos (unos cien), es un silabario. Sin embargo, es tan poco el material que se conserva y su contenido es tan breve y recurrente que es prácticamente imposible descifrarlo de momento. Se desconoce, por tanto, la lengua que se esconde detrás de esta escritura.

La mayoría de las inscripciones en este “jeroglífico” las encontramos en sellos y, en menor medida, sobre arcilla. Los restos han sido hallados en:
• “Quartier Mu” en Malia (MM II)
• el depósito de jeroglífico en el palacio de Malia (MM III)
• el depósito de jeroglífico en Cnosos (MM II or III)
• el depósito de Petras (MM IIB).

El corpus lo forman:
• documentación en arcilla con inscripciones incisas (CHIC H: 1-122)
• impresiones en sellos(CHIC I: 123-179)
• sellos (CHIC S: 180-314)
• el altar de Malia.

Otros restos, como el disco de Festo, se intentan relacionar con esta escritura, aún sin resultado.

El inventario de símbolos consiste en 96 silabogramas, diez de ellos también logogramas, otros 23 logogramas, 13 fracciones (4 en ligadura), cuatro niveles de numerales (unidades, decenas, centenas y millares) y dos tipos de puntuación.CCreta2

Por la supuesta evolución de los jeroglíficos a las escrituras lineales (que a veces son formas esquemáticas de los signos jeroglíficos, más rápidos de aprender y de hacer), se ha intentado relacionar éste con el jeroglífico anatolio y con el silabario chipriota. La que sí es clara es su vinculación con el Lineal A.

El “jeroglífico” cretense coexistió con el Lineal A, por ejemplo en los archivos del palacio de Malia.

El Lineal A tiene unos 10 signos que se puedan encontrar también en el “jeroglífico” cretense con un parecido muy razonable. Por ello y por otras razones se sospecha que puedan estar emparentados, pero son sistemas de escritura distintos tal vez para diferentes lenguas habladas en el mismo lugar.CCreta3

El sistema de escritura pictográfico cretense es ideográfico y tuvo un lapso de tiempo que va desde c. 2100 a. C. al 1750 a. C. El sentido de la escritura es horizontal de izquierda a derecha, de derecha a izquierda y en bustrófedon.CCreta4

La escritura jeroglífica cretense (bautizada tradicionalmente así por referencia a la jeroglífica egipcia) está testimoniada durante todo el período de los primeros palacios cretenses, de 1900 a 1625 a. C. aproximadamente.

A comienzos del Minoico Medio I (2.000-1.900 a. C.) aparece gradualmente la primera forma pictórica de la escritura. Es la que Evans llama “Clase A” (no confundir con el Lineal A), de la escritura jeroglífica, que en el Minoico Medio II (hacia 1.900-1.700 a. C.) es sucedida por la “Clase B” de la escritura jeroglífica. CCreta5

En la figura puede apreciarse la diferencia entre ciertos signos en los sistemas pictográficos cretenses A y B.

El tipo A aparece solamente bajo la forma de incripciones hechas sobre tablillas, mientras que el tipo B no solamente se usa en tablillas de piedra o esteatita, sino también en arcilla que luego era cocida. El resultado es que el tipo B produce una clase de etiquetas en forma de barra, medallones y tablillas.

Los jeroglíficos cretenses tienen por sujetos hombres, animales, partes del cuerpo humano (brazos, manos, ojos), utensilios de uso corriente y objetos de la naturaleza.

El desarrollo de la vida económica contribuyó a una nueva evolución de la escritura cretense. En el minoico medio III (hacia 1.700-1.550 a. C.) aparece una escritura cursiva “Lineal A”, que se utiliza hasta 1.450 a. C. y una cursiva “Lineal B”, empleada hasta 1.200 a. C. La evolución de algunos signos jeroglíficos en formas lineales se encuentra ilustrada abajo.

Un objeto procedente de Creta, concretamente de Mailia, es un altar de piedra en el que hay inscritos 15 signos jeroglíficos. La inscripción va de abajo hacia arriba y los signos miran hacia la izquierda. La dirección hacia arriba se comprueba porque el signo superior es el signo de puntuación que termina una frase: una línea vertical.

Wadi el-Hol inscripciones

Subcategoría: escritura ideográfica

Las inscripciones de Wadi el-Hol (en árabe وادي الهول ‘Barranco del Terror “Wādī al-Hawl) fueron esculpidas en los laterales de piedra del desierto, entre una antigua zona militar  y la carretera que une el comercio de Tebas y Abydos, en el corazón de Egipto. Se encuentran en una rambla en el Qena curva del Nilo, a aprox. 25 ° 57’N 32 ° 25’E, entre las decenas de inscripciones hieráticas y jeroglífica. Las inscripciones son gráficamente muy similares a las inscripciones Serabit, pero muestran una mayor influencia jeroglífica, como un signo para un hombre que aparentemente no se lee en orden alfabético.wadi1

Las huellas de los 16 y 12 caracteres de inscripciones de los dos Wadi el-Hol:wadi2

H 1 es una figura de la celebración [Gardiner A28], mientras que el H 2 es o bien la de un niño [Gardiner A17] o de la danza [Gardiner A32]. En este último caso, H 1 y H 2 pueden ser variantes gráficas (por ejemplo, dos jeroglíficos utilizados tanto para escribir la palabra cananea hillul “júbilo”) en lugar de consonantes diferentes.

Los jeroglíficos que representan la celebración, un hijo, y el baile, respectivamente. El primero parece ser el prototipo de 1 h, mientras que los dos últimos han sido sugeridos como el prototipo de 2 h.
La historia de la escritura, uno de los mayores descubrimientos de la humanidad, es fascinante y está llena de misterios y de sorpresas. Una de las últimas la acaba de proporcionar el hallazgo en un remoto paraje de Egipto del que parece ser el ejemplo más antiguo conocido hasta la fecha de escritura alfabética.wadi3
Se trata de dos inscripciones en piedra caliza datadas entre el 1900 y el 1800 antes de Cristo, es decir, anteriores en cerca de dos siglos a lowadi4s textos protocananeos hallados en la zona siriopalestina y que eran considerados los más antiguos.
La escritura alfabética protosinaítica y la escritura alfabética protocananea, era la más antigua de su clase hasta el nuevo hallazgo en Egipto. El descubrimiento de las inscripciones, que aún no han sido descifradas, lo han realizado egiptólogos norteamericanos que exploraban antiguas rutas caravaneras en el desierto, entre Tebas y Abydos, según informaba en su edición de ayer el Herald Tribune. En un paraje perdido de la mano de Dios conocido como Wadi el Hol, el profesor John Coleman, de la Universidad de Yale, y su esposa Deborah, ambos egiptólogos, hallaron muros de piedra caliza con grafitos, que han sido luego estudiados por especialistas en escritura antigua.
Sin embargo, nuevas inscripciones halladas durante el verano de 1998 por el egiptólogo John Darnell han obligado a replantear algunos aspectos de la teoría actual sobre el origen de nuestro alfabeto. Darnell las encontró fortuitamente, mientras realizaba una investigación en una región denominada “Valle de los Horrores” (Wadi el-Hol), junto a una carretera que enlazaba Tebas y Abydos.

Como no era experto en escritura antigua, el egiptólogo se limitó a fotografiar la roca y a presentar las imágenes a Chip Dobbs-Allsopp, un especialista en escritura de la Edad del Hierro. Fue este último quien, tiempo después, se dio cuenta de su verdadero valor y antigüedad. Las dos inscripciones, analizadas por expertos de la Johns Hopkins University, la Yale University, el Princeton Theological Seminary y el West Semitic Research Project (EE.UU.), fueron escritas alrededor de 1900 a.C. o quizá antes.

Las formas y ángulos de los glifos (dibujos) son semejantes a graffittis hieráticos de alrededor del año 2000 a.C. El nuevo descubrimiento sugiere que el alfabeto fue inventado al menos dos siglos antes por gente que dominaba la lengua semítica y vivía o trabajaba en Egipto. En 2004 otro equipo de científicos se encargó de fotografiar y documentar las inscripciones. Hasta el momento no ha sido posible completar una interpretación literal de las mismas, si bien se han encontrado en ellas rasgos semíticos claros, como las palabras “dios” y “jefe”, así como otros representativos de esta lengua.

El Árbol egipcio

Los antiguos egipcios describieron el cielo como un inmenso árbol que sombreaba la tierra, las estrellas eran sus frutos y hojas y los dioses, como estrellas, se balanceaban en sus ramas. Estos frutos guardan en eterna juventud a los dioses y a las almas de los muertos elegidos.Egipcio

En la mitología egipcia, en la Enéada de Heliópolis, la primera pareja, aparte de Shu y Tefnut (humedad y sequedad) y Geb y Nut (cielo y tierra), son Isis y Osiris. Se dice que surgieron de la acacia de Saosis, que los egipcios consideraban el “árbol de la vida”, refiriéndose a él como “el árbol en el que se encerraba la vida y la muerte”. Un mito muy posterior, cuenta cómo Seth mató a Osiris, colocándolo en un ataúd, y arrojándolo al Nilo. El ataúd llegó a ser embebido en la base de un tamarisco.

El Sagrado Sicomoro de los egipcios también estaba en el umbral de la vida y la muerte, conectando los dos mundos.

El Árbol del Conocimiento

Un mármol bajorrelieve por Lorenzo Maitani en la Catedral de Orvieto, en Italia, retratando a Eva y el Árbolarbol conocimiento
El árbol del conocimiento del bien y del mal, también llamado árbol de la ciencia del bien y del mal, es presentado como el instrumento de la caída de Adán.2 A diferencia del árbol de la vida (ver más adelante) que se presenta como unidad, el árbol del conocimiento del bien y del mal presenta una dualidad.
El conocimiento del Árbol
El mayor conocimiento adquirido fue la capacidad moral: los seres humanos comenzaron a juzgar si los hechos eran buenos o malos (como la desnudez natural) y se dieron cuenta de las consecuencias de sus actos (se sintieron avergonzados). El acto de desobediencia abrió los ojos de Adán y Eva al mal.
El origen del nombre
Gordon y Rendsburg5 han sugerido que la frase “טוֹב וָרָע”, traducida como bien y mal, es un merismo, una figura retórica en la cual un par de opuestos son usados juntos para crear una idea de totalidad (como en la frase “soy Alfa y Omega”, que significa que lo es todo). Ellos conjeturan a partir de esto que árbol del conocimiento del Bien y el Mal significa Árbol del Conocimiento Total. Este significado puede también verse en traducciones alternativas como Árbol del conocimiento, tanto del bien como del mal.
Ambos árboles en el libro de Enoc
En el libro de Enoc, Enoc hace una descripción del paraíso, con numerosos árboles, entre ellos menciona al “árbol del conocimiento del bien y el mal” con el nombre del “árbol de la sabiduría”. El árbol estaba ubicado al lado del Paraíso de Justicia, en un lugar con árboles numerosos en exceso y grandes, diferentes unos de otros, en donde destaca un árbol distinto de todos los demás, muy grande, bello y magnífico, el árbol de la sabiduría. El árbol es descrito tan alto como un abeto, sus hojas se parecen a las del algarrobo y su fruto es como un racimo de uvas, muy bonito; y con una fragancia que penetra hasta muy lejos, Igualmente se menciona que los que comen de su fruto aprenden gran sabiduría. En esta descripción, Remiel le menciona igualmente a Enoc que:
Es el árbol de la sabiduría, del cual comieron tu primer padre y tu primera madre y aprendieron la sabiduría y sus ojos se abrieron y comprendieron que estaban desnudos y fueron expulsados del jardín del Edén.

Kryptos

Subcategoría: escritura criptográfica.

Fotografía de la escultura ubicada en el cuartel general de la CIA en Langley, Virginia (Imagen de Jim Sanborn)kryptos1
Kryptos es una escultura instalada en el exterior de las oficinas de la CIA en Langley, Virginia desde 1990. Fue encargada por la CIA al escultor Jim Sanborn.
Está hecha de bronce y tiene 4 m de altura, en forma de S como una hoja saliendo de una impresora. Contiene varios cientos de caracteres en los que se ocultan cuatro mensajes cifrados. Estos mensajes están escritos en inglés y contienen errores gramaticales intencionados y son un acertijo.
Hasta el (2005), sólo tres de los cuatro mensajes han sido descifrados. David Stein, un analista de la CIA y Jim Gillogly un informático californiano fueron los primeros en descifrarlos. La última parte, compuesta de 97 ó 98 caracteres (dependiendo de si en el texto se incluye o no el signo de pregunta entre esta sección y la anterior), no ha podido ser resuelta aún.
Además de la escultura principal (La “S” de bronce), se encuentran dispersas en la zona varias piezas con más partes del código, como fragmentos de piedra inscritos con código Morse parcialmente enterrados.

Texto de la escultura

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http://dlerch.blogspot.com/2008/05/la-escultura-kryptos.html

Esculturas relacionadaskryptos2

Kryptos es la primera escultura criptográfica hecha por Sanborn. Después Kryptos, sin embargo, él se encendió hacer varias otras esculturas con códigos y otros tipos de escritura, incluyendo una llamaron Antipodes que está en el Museo de Hirshhorn en Washington, la C.C., un “pedazo de Untitled Kryptos” que fue vendido a un colector privado, y a Proyector cirílico con cifrado Ruso texto, que incluyó un extracto del clasificado KGB documento. La cifra en un lado de Antipodes repite el texto de las Cia Kryptos. La cifra en su lado ruso se duplica en Proyector cirílico. La porción rusa de la cifra en Proyector cirílico y Antipodes fue solucionado en 2003 vía un esfuerzo internacional organizado cerca Elonka Dunin, con el componente criptográfico agrietado independientemente por las balas francas de Corr y de Mike.

A Sanborn le tiene algo frustrado tanta espera. “Pensé que este acertijo sería descubierto en un tiempo bastante más corto”, confiesa al Times. En 1999 se consiguió dar sentido a en torno a un millar de los caracteres, que son los que configuran tres de las leyendas. Para facilitar despejar la incógnita, el artista ofrece el significado de una serie de seis caracteres –NYPVTT–, que una vez descifrados se leen como Berlín. Todavía quedan otros 91 y sus órdenes correspondientes por determinar. Los expertos empeñados en esta tarea se felicitan por la ayuda, aunque reconocen que aún falta mucho trecho. Es el texto más corto de todos y, a su vez, el más complejo.

Lineal B

Subcategoría: escritura ideográfica.

Lineal B es el sistema de escritura usado para escribir el griego micénico, desde el 1600 hasta el 1110 a. C. Precedió en varios siglos al uso del alfabeto para escribir la lengua griega. El lineal B consiste de signos silábicos, es decir, que cada uno de los signos representa una sílaba, y de un gran número de signos ideográficos.

En 1900, sir Arthur Evans encontró los primeros vestigios en Cnosos (Creta).linealB

El arquitecto inglés Michael Ventris descifró este sistema de escritura en julio de 1952. M. Ventris llevaba investigando desde joven y en 1940, con sólo 18 años, publicó su primer artículo sobre la materia, titulado Presentación de la lengua minoica.

El desciframiento fue posible debido a tres factores:
• la reunión de un gran volumen de material (unos 30.000 signos),
• el uso de un método sistemático de chequeo (cuadrícula silábica) con el que analizaba la repetición de signos, y
• la casualidad de que la lengua escrita en lineal B era un antepasado del griego, una lengua sumamente atestiguada y conocida por los filólogos.

En 1950 Ventris ya había identificado 9 signos, había detectado el empleo las vocales muertas y el parecido del lineal B con el silabario chipriota. El desciframiento de Ventris se completó con la ayuda de John Chadwick, profesor de Cambridge y filólogo especialista en griego arcaico, y con las aportaciones de otros estudiosos (Alice Kober, Emmet L. Bennet Jr., etc.).

El mismo Ventris anunció el desciframiento en la radio BBC en Londres en 1952. Su alocución fue seguida por John Chadwick, quien se animó a colaborar con él. El desciframiento fue corroborado por el arqueólogo Carl Blegen, quien poseía una tablilla desconocida para Ventris (PY Ta 641) y cuya interpretación, según el entonces reciente descubrimiento, fue sorprendentemente exacta.linealB2

El periodo de implantación del Lineal B estaría situado antes del Heládico Reciente I (momentos anteriores al 1600 a. C.), cuando la cultura micénica estaba más en auge, pues parece ser que ya en el Minoico Reciente III estaba plenamente desarrollada a nivel lingüístico y paleográfico. Sabemos con seguridad de su uso durante el 1300 a. C. en Pilos, Micenas, Tirinte, Tebas, La Canea y Cnosos.

Acordar el lugar en el que fue creado este sistema de escritura es controvertido, pues para algunos investigadores su lugar de origen se encontraba en Creta y para otros en la Grecia continental. No se ha hallado ningún vestigio arqueológico ni paleográfico distintivo en ninguno de los dos lugares que permita a los estudiosos posicionarse definitivamente.

La finalidad de prácticamente todas las inscripciones que tenemos era la de registrar la administración del palacio durante un periodo de un año. Cuando pasaba el año linealB1administrativo, se destruían las tablillas y se comenzaba de nuevo. Tenemos, sin embargo, algún caso de tablillas que aún se guardaban del año anterior.

Las tablillas son listas de compras, ventas o entregas de productos manufacturados o materias primas (prendas, bronce, aceite…), de ganado o de esclavos a particulares, talleres u otros palacios, inventarios (de armas, carros, caballos…), ofrendas a deidades o a santuarios (de miel, vino…), listas de trabajadores de palacio, su trabajo y remuneración etc.

A pesar de que los textos son monótonos, nos han ayudado a conocer de primera mano aspectos de una sociedad anterior a la griega arcaica, de la que tenemos muchos más datos. Con estas listas hemos podido descubrir cómo funcionaba el gobierno de esta cultura, los tipos de trabajos dentro del palacio, cómo era su economía, nombres de los principales dioses, tipos y partes de armaduras y carros, valor de las unidades de medida, fases de elaboración de algunos objetos manufacturados, nombres de territorios, fiestas populares, nombres de meses (pero en muchos casos no tenemos mayor información que el propio nombre), etc.

No hay ningún tipo de inscripción de tipo literario, ni parece una posibilidad muy viable por el tipo de escritura que es el Lineal B que las haya habido.
“Lineal B” quizás no sea un nombre muy romántico para un tipo de escritura. Tampoco lo es el de su posible predecesora, la lineal A. Pero obviamente estos no serían los nombres que usarían para designarlas sus hablantes, los habitantes de la Grecia continental y la isla de Creta de las épocas minoica (3000-1600 a.C.) y micénica (1600-1100 a.C.).

La lineal B, concretamente, apareció hacia el 1600 a.C. como evolución de la lineal A, según coinciden muchos investigadores. De los 87 símbolos que la componen, 64 provendrían de la lineal A y el resto, 23, serían de creación propia.

Se trata de una escritura silábica, donde cada símbolo representa dos sonidos, normalmente una consonante seguida de una vocal. También cuenta con algunos ideogramas que representaban palabras enteras muy utilizadas: hombre, mujer, oro, vaca, etc.