EsasCosas

Este Mundo, a veces insólito

Silabario de Biblos

Subcategoría: Escritura desconocida

El silabario de Biblos, también conocido como el sistema pseudo-jeroglífico, Proto-Biblia, o Bíblico, es un sistema de escritura aún no descifrado, conocido por diez inscripciones encontradas en Biblos. Las inscripciones están grabadas sobre placas de bronce y espátulas, y esculpidas en la roca. Las mismas fueron descubiertas por Maurice Dunand, durante excavaciones que realizó entre 1928 a 1932, publicando sus hallazgos en la monografía Biblia Grammata publicada en 1945. Las inscripciones han sido fechadas como pertenecientes al segundo milenio a. C. entre los siglos XVIII y XV a. C..
Se han encontrado ejemplos de este sistema en Egipto, Italia y Megiddo (Garbini, Colless).

Las diez inscripciones
Los escritos de Biblos por lo general están escritos de derecha a izquierda; raramente se utilizan separadores entre palabras. Las diez inscripciones conocidas, denominadas a … j según el orden en que fueron descubiertas son:
• Dos tablas rectangulares de bronce, documentos c (16×11 cm) y d (21×12 cm), con 225 y 459 caracteres, respectivamente. Ambas tablas poseen inscripciones en sus dos caras. Los caracteres no fueron realizados mediante rasgado sino mediante golpes de punzón sobre el metal.
• Cuatro «espátulas» de bronce (documentos b, e, f, y i, con 40, 17, 48, y 84 caracteres, respectivamente). Estas espátulas poseen una forma aproximadamente triangular con una manija tipo «tallo de flor» en el punto más agudo del triángulo. Su tamaño es de unos 5 x 9 centímetros y un espesor de 1 mm. No se sabe cual era su función, pero Dunand cree que eran algún tipo de «etiquetas» adosadas por ejemplo a objetos votivos. Todas las espátulas poseen inscripciones en sus dos caras, excepto la espátula e (que solo esta escrita de un lado). La escritura no es muy prolija. El texto en la parte posterior de la espátula f es el único de todos los textos encontrados que se lee de izquierda derecha. Las espátulas b e i utilizan breves trazos verticales como separadores de palabras.

Inscripción en la espátula e.  biblos1

El mango de la espátula está roto; se presentan cuatro posibles reconstrucciones del carácter dañado en la inscripción.
• Cuatro fragmentos de estelas de piedra: documentos a, g, h, y j, con 116, 37, 7, y 13 caracteres respectivamente. Los caracteres están tallados con cuidado, con líneas de bases («estilo monumental»). Dunand sugiere que los fragmentos h y j originalmente pertenecían al mismo documento; la composición química de la piedra de ambas parece idéntica. El texto en el fragmento g esta escrito en sentido vertical, en cinco columnas. Parecería que el bloque j tiene trazos verticales como separadores de palabras.
Lista de signos
Cada celda en la siguiente tabla muestra un signo (izquierda arriba), su número de código Dunand (abajo izquierda), su frecuencia (abajo a la derecha), y en el extremo superior derecho se indica si era utilizado en tabletas (T), espatulas (S), o monumentos (M). Los signos en distintas celdas podrían ser variantes escritas de un único; por ejemplo, en la fila superior los signos H6, G17, y E12 probablemente sean el mismo signo.

biblos2

Símbolos Jiahu

Subcategoría: Escritura desconocida.

En el 2003 se descubrieron en China unos símbolos de la escritura Jiahu grabados sobre caparazones de tortuga que se dataron mediante radiocarbono en el VI milenio a.C. Los caparazones se encontraban enterrados junto a restos humanos en 24 tumbas neolíticas excavadas en Jiahu, provincia de Henan, al norte de China. Según algunos arqueólogos, la escritura de los caparazones presentaba similitudes con la escritura sobre huesos oraculares del II milenio a.C. Otros, sin embargo, rechazan esta afirmación por no estar suficientemente probada, argumentando que unos simples diseños geométricos, como los que encontramos en los caparazones de Jiahu, no se pueden relacionar con la primera esimbo01scritura. La escritura del Indo, del II milenio a.C. puede, de igual manera, constituir una protoescritura, quizás ya influenciada por el nacimiento de la escritura en Mesopotamia.

La Escritura Jiahu (寫作賈湖), es un sistema de escritura no descifrado, compuesto por 16 marcas distintas encontradas sobre caparazones de tortugas en Jiahu, sitio donde se encontraba la cultura neolítica de Peiligang, provincia de Henan, China. Se las ha fechado entre los años 6200 y 6600 a.C. Algunos arqueólogos creen que las marcas son similares (sin necesariamente significar lo mismo) a algunos caracteres utilizados mucho después en el sitema de escritura de los Huesos oraculares (los ideogramas «ojo», y «sol»; «día», son muy parecidos al símbolo ), pero actualmente no hay consenso.

simbo02
El arqueólogo Garman Harbottle señala que había indicios que la cultura presente en Jiahu, no era lo suficientemente compleja como para desarrollar un sistema de escritura.
Agrupaciones de pequeñas piedras se encontraron cerca a los caparazones, con lo que surge una nueva hipótesis en la que, dichos caparazones, serían sonajeros en rituales chamánicos
11 símbolos grabados en caparazones de tortuga fueron encontrados al oeste de China.

Tabla de Esmeralda

Subcategoría: Escritura criptográfica

Edición del texto en latín de Chrysogonus Polydorus, Nuremberg 1541.tabla E1

La Tabla de Esmeralda es un texto breve, de carácter críptico, atribuido al mítico Hermes Trismegisto, cuyo propósito es revelar el secreto de la sustancia primordial y sus transmutaciones. Hasta el siglo XX las fuentes más antiguas conocidas eran manuscritos medievales, pero investigaciones posteriores han hallado predecesores arábigos en Kitab Sirr al-Khaliqa wa Sanat al-Tabia (c. 650 d.C.), Kitab Sirr al-Asar (c. 800 d.C.), Kitab Ustuqus al-Uss al-Thani (siglo XII) y Secretum Secretorum (c. 1140).

Se dice que Hermes Trismegisto escribió 42 libros que hablaban del simbolismo, la magia, el poder de la numerología, la geometría, la salud y la Alquimia, entre otros muchos temas. También existe la posibilidad de que los libros fueran firmados por Hermes, pero siendo Hermes, el seudónimo utilizado por un grupo de hombres sabios. Como a veces se habla de Fulcanelli.
En la Tabla de Esmeralda está condensado o resumido todo el arte de la Gran Obra, objetivo principal de la alquimia.
La alquimia es el arte del perfeccionamiento y la Gran Obra implica su cumplimiento, la perfección. La Tabla de Esmeralda contiene en sus pocas líneas el secreto de la Gran Obra, es un pasaje directo para la perfección.

tabla E2
Dicho mensaje es expresado de modo simbólico, su sola lectura no revela su significado. El acceso a la Gran Obra requiere trascender nuestra limitación racional, de ahí que todo alquimista conlleve una transmutación personal paralela que le permita acceder al lenguaje del Símbolo. El Todo, el Uno, tan sólo se expresa simbólicamente, y es necesario el aprendizaje en la hermenéutica del Símbolo. De no ser así, su sola simplicidad generará incredulidad. La Razón aguarda complejidad ante lo complejo, mientras el Uno, el Ouroboros, se descubre ante la simplicidad de otra lectura, de otro lenguaje. En definitiva, la expresión críptica de la Tabla no es intencional, sino que requiere de la persona adecuada, capacitada para la Gran Obra.

Tabla de Esmeralda.
La Tabla de Esmeralda ve reflejada su esencia en el fundamento ontológico último de la filosofía, en la finalidad del Ser. Apercibido el ser humano de su carencia y limitación vitales, se provee de un acercamiento perpetuo a la posibilidad de lo trascendente, lo eterno. Eternidad en la búsqueda de lo absoluto, aquella respuesta que satisfaga lo limitante y abrace al Universo. Saciedad de la inconformidad terrenal a través del encuentro con la esencia del Uno, del Todo, para poder ingresar en él, para formar parte de él. En definitiva, llegar a Ser la Totalidad que ya se Es.
La Tabla de Esmeralda es una vía directa para dicha finalidad. Aquél que la entienda tiene el acceso directo al Todo, al Uno, al Universo, al Ouroboros.
Tanto la Ciencia como la Filosofía se originan vislumbrando en el horizonte la respuesta a la pregunta por el Uno. La filosofía de la ciencia tiene como propósito responder a dicha pregunta fundamental. La Tabla de Esmeralda conlleva una necesaria tendencia holística ya olvidada en el transcurso de la historia, que contrasta con una marcada disociación en la metodología del saber contemporáneo, más fundamentada en una unidireccionalidad nihilista que en una integración de todos los opuestos de la existencia.tabla E3

• Preceptos de Hermes Trismegisto:
I. Lo que digo no es ficticio, sino digno de crédito y cierto.
II. Lo que está más abajo es como lo que está arriba, y lo que está arriba es como lo que está abajo. Actúan para cumplir los prodigios del Uno.
III. Como todas las cosas fueron creadas por la Palabra del Ser, así todas las cosas fueron creadas a imagen del Uno.
IV. Su padre es el Sol y su madre la Luna. El Viento lo lleva en su vientre. Su nodriza es la Tierra.
V. Es el padre de la Perfección en el mundo entero.
VI. Su poder es fuerte si se transforma en Tierra.
VII. Separa la Tierra del Fuego, lo sutil de lo burdo, pero sé prudente y circunspecto cuando lo hagas.
VIII. Usa tu mente por completo y sube de la Tierra al Cielo, y, luego, nuevamente desciende a la Tierra y combina los poderes de lo que está arriba y lo que está abajo. Así ganarás gloria en el mundo entero, y la oscuridad saldrá de ti de una vez.
IX. Esto tiene más virtud que la Virtud misma, porque controla todas las cosas sutiles y penetra en todas las cosas sólidas.
X. Éste es el modo en que el mundo fue creado.
XI. Éste es el origen de los prodigios que se hallan aquí [¿o, que se han llevado a cabo?].
XII. Esto es por lo que soy llamado Hermes Trismegisto, porque poseo las tres partes de la filosofía cósmica.
XIII. Lo que tuve que decir sobre el funcionamiento del Sol ha concluido.

Tablas de Tartaria

Subcategoría: Escritura desconocida.

tartaria1                    tartaria2

Tablas Tărtăria                                                                                The amulet (retouched)

Las Tablas de Tartaria son tres tablillas de arcilla, descubiertas en Tartaria, Rumanía, datadas sobre el 5300 a.C. Muestran una serie de símbolos grabados que han sido objeto de considerable controversia entre los arqueólogos, en tanto según algunas opiniones podrían ser una de las primeras formas de escritura del mundo.
Las tablillas fueron encontradas en 1961 por el arqueólogo Nicolae Vlassa, a 30 kilómetros aproximadamente de la localidad de Alba Iulia. Nicolae Vlassa, un arqueólogo del Museo de Cluj, desenterró tres tablillas con 26 símbolos, junto a un brazalete y varios restos de huesos humanos. Dos de las tablas son rectangulares y la tercera es circular.
En las tres, solo presenta símbolos una de las caras. Símbolos similares se han encontrado en utensilios localizados en las excavaciones de Vinča en Serbia y otros lugares del sur de los Balcanes, por lo que potartaria4drían estar relacionados.
La datación por carbono 14 revela que datan del cuarto milenio antes de Cristo. Esto por lo tanto, sugiere que la escritura no habría surgido en Mesopotamia, cuna de la civilización de Sumer, sino en el corazón de la estepa inhóspita de Europa del Este.tartaria23

 Los grabados se encontraron en el fondo de lo que parecía ser un pozo de sacrificio con algunos huesos humanos. Llevaban símbolos pictóricos que recuerdan tanto las inscripciones de las tablillas de Sumer como los restos de la civilización minoica en Creta.
Tabla de Tartaria (Museo de Historia de Transilvania, Cluj-Napoca, Rumania)
Pero las tablillas de Tartaria, que supuestamente pertenecían a Vinca, una tribu de la Edad de Piedra, para preceder a una escritura sumeria en un milenio y dos milenios a la cultura Minos.
Esta teoría puede parecer arriesgada. En efecto, si la escritura ha aparecido en Europa en la Edad de Piedra, no Sumer en la Edad de Bronce, uno se pregunta cómo habría llegado a la lejana Sumeria 1000 años antes de la isla de Creta.

Tabla de Tartaria (Museo de Historia de Transilvania, Cluj-Napoca, Rumania)
Por otra parte, que hay restos del desarrollo de la escritura en Mesopotamia, ya que no hay rastro en el este de Europa.
Prehistoriadores creen que la datación por carbono de las tablillas de Tartaria está mal. Para otros, no es imposible que, después de haber sido desplazadas en el interior del montículo, las tablillas, de hecho, reflejan un momento de un asentamiento en Vinca más desarrollado y anterior a la escritura sumeria.
Tablilla de Tartaria (Museo de Historia de Transilvania, Cluj-Napoca, Rumania)tartaria5
En un tercer caso, las inscripciones en las tablillas serían ininteligibles, signos de la “magia” que los pueblos primitivos se han copiado en los frascos y tarros de comerciantes de una civilización más avanzada de Oriente Medio.tartaria6
Sin embargo, otras reliquias con señales de “escritura” se han encontrado en Europa y también crean problemas a la prehistoria tal y como nos la han contado.

 

 

El gran Yggdrasil Escandinavo

Yggdrasil es un fresno, no es cualquier árbol de fresno, él es el mayor y mejor de todos los árboles: sus ramas se extienden por todos los mundos y llegan más allá del cielo. Tiene tres grandes raíces, una llega donde viven los Ases (o Aesires, una de las razas de los dioses, la otra es Vanir), otra raíz llega donde viven los gigantes del hielo, el lugar donde estaba el Ginnungagap (el espacio cósmico lleno de fuerza mágica), y la tercera raíz está sobre el Niflheim, y bajo esta raíz está Hvergelmir; Nídhögg (el monstruo que vive en Hel) mordisquea las raíces. Bajo la raíz que va donde están los gigantes de hielo está la fuente de Mímir, allí está oculta la sabiduría y el conocimiento.

Un águila se sienta sobre las ramas del fresno, y es muy sabia; entre sus ojos se sienta un halcón que se llama Vedrfölnir. Una ardilla, que se llama Ratastok (diente roedor) corre por todo el árbol y les cuenta habladurías al águila y a Nidhögg. Hay cuatro ciervos que corren por sus ramas y las roen , ellos se llaman asi: Dáinn, Dvalinn, Duneyr, Durathrór.

En Hvergelmir hay tantas serpientes que no se pueden contaryggdrasil

…. 31 Tres las raíces que en tres direcciones
del fresno Yggdrasil arrancan:
la primera a Hel, la segunda a los ogros,
la tercera a los hombres cobija.

En las ramas del fresno un águila está;
sabedora de mucho es ella;
hay un azor _Vedrfólnir se llama_
que está entre sus ojos puesto.

32 Ratastok se llama la ardilla que corre
por el fresno Yggdrasil:
a Nídhogg abajo llevarle debe
las palabras del águila arriba.

33 Cuatro los ciervos que vueltos de cuello,
en lo alto del árbol muerden:
Dain y Dvalin, Dúneyr y Dúratror.

34 Más serpientes anidan bajo el fresno Yggdrasil
que mico ignorante piensa:
Goin y Moin _de Grafvítnir hijos_,
Grábak, Grafvóllud,
Ófnir y Sváfnir siempre del árbol
las ramas royendo están.

35 El fresno Yggdrasil penas soporta
más que los hombres creen:
muerde el ciervo arriba, sus lados se pudren,
abajo lo masca Nídhogg…..

«El canto de grímnir» Edda Mayor

En la «visión de la adivina» o Völuspá también encontramos en los versos 19 y 20 a Yggrdrasil:
Yo sé que se riega un fresno sagrado,
el alto Yggdrasil, con blanco limo;
eso es el rocío que baja del valle;
junto al pozo de Urd siempre verde se yergue.

Vienen de allá muy sabias mujeres,
tres, de las aguas que están bajo el árbol;
una Urd se llamaba, la otra Verdandi,
_su tabla escribían_ Skuld la tercera;
los destinos regían, les daban sus vidas
a los seres humanos, su suerte a los hombres…

En estos versos, la adivina está contando como estas tres gigantas, llamadas Nornas riegan el árbol, y también nos dice sobre el pozo de Urd que es fuente de sabiduría, ellas toman esa agua y el lodo que hay en torno a la fuente y rocían el fresno para que no se seque o se pudran sus ramas. El agua de Urd es tan sagrada que todo aquello que llega a la fuente se vuelve blanco.

El rocío que cae de él sobre la tierra los hombres lo llaman rocío de miel, y de él se alimentan las abejas. Dos cisnes se alimentan de la fuente de Urd y de estas nace la especie de los cisnes.
También el Padre de todo Odín cuenta en Hávamál que colgado de Yggdrasil en sacrificio recibió el conocimiento además de las runas. Fue un sacrificio si lo pensamos, chamánico donde Odín atraviesa los 9 mundos hasta Hel (las tinieblas, la muerte) recibe el conocimiento de las sabias runas que quedan grabadas en su ser como un código encriptado.

Sé que pendí nueve noches enteras
del árbol que mece el viento;
herido de lanza y a Odín ofrecido
_yo mismo ofrecido a mí mismo_
del árbol colgué del que nadie sabe
de cuáles raíces arranca.

http://groups.msn.com/Berserkergang/tupginaweb.msnw

Yggdrasil
De Wikipedia, la enciclopedia libre.
En la mitología escandinava, fresno perenne cuyas raíces y ramas mantienen unidos los diferentes mundos: el Asgard, el Midgard, el Utgard y Hel. De su raíz mana la fuente que llena el pozo del conocimiento, custodiado por Mimir.
A los pies del árbol se encuentra el dios Heimdall que es el encargado de protegerlo de los ataques del dragón Hvergelmir y de una multitud de gusanos que trataban de corroer sus raíces y derrocar a los dioses a los que este representaba. Pero también contaba con la ayuda de las hadas que lo cuidaban regándolo con las aguas de la fuente de Urdar, la de Asgard. Un puente unía el Yggdrasil con la morada de los dioses, el Bifröst, el arco iris, todos los dioses cruzaban por el para entrar en el Midgard.
Yggdrasil rezuma miel y cobija a un águila que entre sus ojos tiene un halcón que se llama Vedrfölnir, a una ardilla llamada Ratatösk y a cuatro ciervos. Cerca de sus raíces habitan las nornas.
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Etimología
Su etimología es incierta pero se cree que Yggdrasil puede significar en escandinavo antiguo el caballo de Odín, siendo uggr, temible, uno de los apelativos del dios y drasill caballo.

El poeta y escritor sueco Alf Henrikson (1905-1995) publicó en 1981 una hermosa narración basada en los relatos fantásticos de la antigua mitología nórdica. Puso en el centro de su historia al mítico árbol Yggdrasil, un inmenso fresno que, según las viejas leyendas escandinavas, fue el árbol del mundo, es decir, fue el mundo mismo antes de que la tierra se volviera redonda y comenzara a girar alrededor del sol.
En las tres raíces de ese árbol cósmico estaban las fuentes del destino, el tiempo y la muerte. En su gigantesco follaje vivían y luchaban los seres prodigiosos que dieron origen y sentido a los pueblos nórdicos: dioses y gigantes, seres humanos y animales fantásticos, hadas, gnomos, dragones, en un torbellino de luchas y encuentros en que lo real y lo mágico se confundían sin que a nadie le importara un comino saber qué era lo real y qué era lo mágico. El árbol Yggdrasil era el Padre-Madre original, el escenario majestuoso de la vida, el tronco primordial, el eje de la existencia. Sus ramas, que abarcaban los confines del universo, fueron la morada de los dioses, los animales y los seres humanos. A la sombra de sus hojas innumerables nacieron el día y la noche, fue creado el calendario y los humanos aprendieron el rito mágico de la escritura. El árbol Yggdrasil fue, pues, el centro y el origen de la historia.
Al escribir su relato, Alf Henrikson escogió el camino del creador. No repitió punto por punto las antiguas leyendas ni se ajustó, como lo haría un etnógrafo, a la exactitud de la reproducción del mito. Pensando en los lectores modernos, elaboró de nuevo las figuras, los tiempos y las situaciones para ofrecer una narración de aventuras, magia, ironía y humor. No se detuvo en discusiones académicas en torno a las múltiples interpretaciones que hoy se ofrecen sobre el símbolo del árbol Yggdrasil. Tampoco intentó alimentar el sentimiento heroico con la apología de dioses y guerreros más o menos brutales y casi siempre estúpidos, como ha sido la costumbre de los facistoles en todo tiempo y lugar. No hizo de su relato una expresión de culto a la fuerza, al coraje o a la capacidad de combate. Se limitó a contar hechos, luchas, conflictos, grandezas y pequeñeces de dioses, humanos y animales. El resultado fue una obra admirable.
Ahora, gracias a los traductores Ramón Latorre y Víctor Rojas, podemos disfrutar el relato de Alf Henrikson en español. La versión que nos ofrecen Latorre y Rojas es algo más que una traducción correcta: es una obra de indudable valor literario, en la cual se ha logrado transferir la maestría narrativa de Henrikson a un español bien cuidado, de gran exactitud y transparencia expresiva. La edición (Simon Editor, Jonköping, 2003), tiene además el mérito de respetar el formato del original, e incluye los dibujos excelentes de Edward Lindahl (1907-1986) que ilustraron la edición sueca y dieron vida a las situaciones descritas en el texto.
Particularmente bien descritas son las aventuras de Odín, el dios escandinavo que se construyó una fortaleza en la copa del árbol Yggdrasil. La llamó Valhalla y tenía quinientas cuarenta puertas, y cada puerta era tan grande que ochocientas personas podían entrar o salir al mismo tiempo por ella. Después de construir su casita, Odín decidió que necesitaba una mujer. Echó una ojeada hacia las ramas de abajo, donde vivían los gigantes con sus mujeres e hijos, y cuando vio a la mujer que le pareció apropiada, lanzó un silbido, y la muchacha entendió de inmediato de qué se trataba. Ella subió volando hasta donde estaba Odín y se unió a él. Se llamaba Frigg y fue muy feliz con Odín, dándole muchos hijos con el correr de los años. Aunque no les voy a contar toda la historia, no puedo resistir la tentación de mencionar a las criadas de Odín, Rista y Mista, al parecer muy bonitas y, además, a los animalitos que Odín tenía en su casita: los cuervos Hugin y Munin, los lobos Geri y Freki, y el caballito Sléipnir, que solamente tenía ocho patas.

Otras leyendas dicen que

Una de las primeras razas que habitaron Escandinavia fueron los denominados los ases, dicen que son de origen divino. Fueron formados por su dios Odín, de dos deformes troncos de árbol, el uno de un fresno, y de un olmo el otro. Al del fresno lo convirtió en hom¬bre, y al del olmo en mujer; de ellos proviene la actual huma¬nidad, que tuvo en primer lugar el alma y la vida; en segundo, la inteligencia y el movimiento; en tercero, la palabra, el oído y la vista; dándoles Odín al hombre y a la mujer un sitio ex¬cepcional como morada (una especie de paraíso.

Una parte de sus leyendas dicen:

…………Ningún hombre otorgará el perdón a otro, hasta que el mundo sea destruido. Con él jugarán entonces las olas del mar, que quedarán libres, porque la gran serpiente que rodea a toda la tierra sentirá la furia de los gi¬gantes, y las empujará. El árbol del mundo (1) quedará abra¬sado por el fuego del gran dios Surtur, que aparecerá enton¬ces. Las águilas, con su torvo pico, cebaránse en los cadáveres; la barca en que son transportados los muertos será puesta a flote.» (¿Y no piensa ahora el lector en la barca de Aqueronte, entre los griegos?) «Surtur, el dios supremo, el oscuro, el para todos velado, que destruye y renueva el mundo, viene del Mediodía, echando llamas su mortífera espada; las rocas se quiebran; los gigantes reaparecen y andan errantes; ábrese el cielo; los genios de la naturaleza, como son los ases y los elfos, tiemblan impotentes; el sol y las estrellas se obscurecen; el Universo está ardiendo….. Pero de pronto surge del mar una nueva tierra, cubierta de verdor; precipítanse como antes las cascadas; ciérnense en los aires las águilas, aunque su caza serán sólo los peces, al revés de ahora; el mundo se renueva; será una edad de oro en que las mieses crecerán y madurarán sin necesidad de ser sembradas; y en medio de la universal armonía, porque los poderes del mal habrán sido destruidos, Odín, desde su nuevo palacio celeste, presidirá la perpetua felicidad……..

(1) El inmenso, famoso fresno sobre el que descansa, dotado de maravilloso poder.

El Azvhata indio

El “AZVHATA”, árbol sagrado en la India, símbolo del conocimiento y del Ser Supremo y que luego se convertiría en al árbol “BO” de los antiguos budistas.

Desde la más remota antigüedad, los árboles estuvieron relacionados con los dioses y las fuerzas físicas de la naturaleza, cada nación ha tenido un árbol sagrado con sus peculiares características y atributos basados en propiedades naturales, y también a veces en propiedades ocultas como se exponen en las enseñanzas exotéricas, así el Peepul o Azvattha indio, mansión de Pritris elementales, en realidad de un orden inferior, vino a ser un árbol Bo o Ficus religioso de los budistas en todo el mundo desde que Gautama Buda alcanzó el supremo conocimiento y el nirvana bajo dicho árbol.

El Asvattha: (Ashvattha) (Árbol del Edén) (Árbol del Conocimiento) es el Árbol del Conocimiento, o Árbol del Edén, ha sido confundido con el Árbol de la Vida, manifestación energética y fenoménica de los más altos arquetipos celestes, que fue traído a este planeta como fuente de regeneración y de vida. El Árbol del Conocimiento del Bien y del Mal, es el propio árbol microcósmico humano.

En la India, el árbol salió del océano primitivo, de un mar de leche agitado por los dioses creadores y que se yergue a través de los cielos; los sabios (vasishthas) se remontan de piso en piso en el árbol misterioso que tiene mil ramas; en lo más profundo del abismo, Ahir-Budhnya y Danu, enormes serpientes, abrazan y rodean la raíz del árbol del mundo.

El Árbol maya de la vida

En un principio sólo había cielo y mar, pero Hunab Ku, el creador, decidió dar vida al ser humano. Tuvo que hacer varios intentos antes de poner fin a su obra; primero lo creó de barro, pero carecía de utilidad y fue eliminado; después de madera, pero no sabía adorar a los dioses, así que desapareció tras un diluvio. Entonces ideó el actual, fruto del maíz, alimento vital.

El universo maya se concibe como un bloque cúbico con trece cielos superiores y nueve regiones inferiores. Entre el firmamento y el submundo está la Tierra, donde viven los humanos. Este complejo cósmico se sostiene graciarbol 2as a una Ceiba, el Yaxche, árbol sagrado de la vida que atraviesa todos los espacios uniéndolos entre sí. En las esquinas de este cubo del mundo están los Bacabes, que sujetan el cielo sobre la Tierra, y los Pauauhtunes, que aguantan la Tierra sobre el inframundo. Los Oxlahuntikú guardan los cielos y los Bolontikú, las regiones inferiores. En lo más profundo está el Mitnal, infierno maya, donde mora Ah Puch, que recibe a las almas en pena. El sol, Quetzalcoatl, es la máxima divinidad y está representada por una serpiente emplumada.

Tal visión del cosmos ha llegado a nuestros días a través de la interpretación de los códices y grifos de esta cultura milenaria. Y sobre todo, del Popol Vuh o libro de la comunidad, del año 1550; el Chilar Balam de la época colonial, y del libro Relación de las cosas de Yucatán del siglo XVI.

La región maya abarca los actuales territorios de Chilapas, la Península del Yucatán, Belice, Guatemala, el norte de Honduras y el Salvador.

1 – La Ceiba, que representa el recorrido del sol, es el árbol sagarbol 3rado que sostiene el universo maya, una cultura que nació hace más de 4.000 años y de la que apenas quedan 6 millones de descendientes.
2 – Cuatro gigante sostienen el cielo, cada uno de ellos aguanta una esquina del mundo. Son conocidos como los bacab y se relevan para representar el año en curso.
3 – El mundo subterráneo se asocia a diversos animales, los más frecuentes son el cocodrilo, la serpiente, la iguana, la tortuga y el sapo.
4 – La pirámide invertida, motivo recurrente en los bajorrelieves mayas, constituye una vía de acceso al mundo subterráneo.
5 – El inframundo es a la vez el lugar a donde va el alma cuando el cuerpo se muere y la fuente misteriosa desde donde brota la vida. Está repartido en nueve estratos, en el noveno se encuentra la región de Xibalbá.
6 – Las raíces del árbol sagrado de la vida afloran en los estratos inferiores.

Se entiende que los mayas no solos observaban las posiciones extremas del Sol en los Solsticios, sino también los equinoccios. Además del Paso Cenital mencionado antes, observaciones de eclípticas y más.
Los mayas tenían un componente lunar en sus inscripciones calendaricas.
En el Arte Maya esta representada la Eclíptica como una Serpiente de Dos Cabezas. La eclíptica es el camino del sol en el cielo, que esta marcado por las constelaciones de estrellas fijas. Aquí la luna y los planetas se pueden hallar porque se limitan, como la Tierra, a la orbe del sol.
A esto se le llama también el zodíaco y son las constelaciones visibles en la eclíptica.
La Vía Láctea se veneró mucho. Ellos la llamaron el Árbol del Mundo, que se representó por un alto y majestuoso árbol florece árbol, la Ceiba.
La Vía Láctea era también llamó el Wakah Chan. Wak significa «Seis», «Ascender» o «Derecho»; Chan o K’an significa «Cuatro», «Serpiente» o «Cielo.» Así podríamos interpretarlo como «La Regla del Cielo» o «La Serpiente Ascendente».
El Árbol del Mundo estaba erecto cuando Sagitario era bien encima del horizonte. En este momento la Vía Láctea subió arriba del horizonte y subió sobre la cabeza en el Norte. Las estrellas y nebulosas le dan forma al ojo humano de un «árbol de la vida»: la Vía Láctea de donde toda vida proviene. Sagitario es la constelación más cercano, al centro de nuestra galaxia, desde la perspectiva de la Tierra.
El fenómeno en el que la constelación de Sagitario es más resplandeciente durante las primeras horas del atardecer es durante el 25 de Julio, día que los Europeos conocen como la Fiesta del Camino de Santiago, pues es cuando la Vía Láctea (el Camino de Santiago) es más notorio de oriente a occidente tras del atardecer en Francia, España y Portugal.
Un elemento mayor del Árbol del Mundo incluye al Mounstro Kawak (la Tormenta que arrasa todo) representado por una cabeza del gigante con un kin en su frente. Este monstruo estaba a la vez una montaña o monstruo un monstruo de la tierra. Un cuenco sacrificatorio en su cabeza contiene una hoja del pedernal representar sacrificio, y el glifo de Kimi (la muerte). A veces como se representa una barra el eclíptica que cruce el eje mayor del árbol mundo, creando una forma muy similar a la Cruz de cristianismo. Sobre el Árbol Mundo hallamos un pájaro que se ha llamado, la deidad Principal de las Aves, o Itzam Ye; este era un pájaro de fuego y luz inmortal, que renovaba su propia existencia y la del Árbol del Mundo al encenderse un fuego ceremonial. Hay evidencia también ése muestra la aparición del Dios Sol sobre Árbol del Mundo durante Invierno Solsticio.
Durante los meses de invierno, la Vía Láctea domina el cielo, y le se llamaba «los Huesos de la Serpiente Blanca». Esta parte de la Vía Láctea pasa sobre el Zenit durante las noches la estación de sequía. No está tan brillante por las nubes que domina el cielo al Norte del ecuador como durante los meses de verano, pero los observadores de localidades oscuras vea fácilmente la luz. Aquí la Eclíptica cruza la Vía Láctea de nuevo, cerca de la constelación de Géminis que era la ubicación aproximada del Sol durante Solsticio del Verano. Está era posible que las mandíbulas de la Serpiente Blanca que era representó por la cabeza del monstruo Kawak.

Árbol hebreo

El árbol de la vida es uno de los símbolos cabalísticos más importantes del judaísmo. Está compuesto por 10 esferas (sefirot) y 22 senderos, cada uno de los cuales representa un estado (sefirá) que acerca a la comprensión de Dios y a la manera en que él creó el mundo. La Cábala desarrolló este concepto como un modelo realista que representa un «mapa» de la Creación. Se le considera la cosmología de la Cábala.

Algunos creen que este «Árbol de la Vida» de la Cábala corresponde al Árbol de la Vida mencionado en la Biblia (Génesis 2, 9).hebreo2

Este concepto gnóstico fue adoptado más tarde por algunos cristianos, hermetistas, y aun paganos.

Cuenta una leyenda hebrea que:

Moisés se enamoró de una joven llamada Séphora (hija de Jethró, un gran mago), una vez que la vio se enamoró de ella y la pidió en matrimonio.

Ella le contestó:« no sabéis el peligro que corréis al hacerme esta proposición, puesto que mi padre tiene por costumbre el mandar, a todos los que me pretenden, que vayan, antes de saber su contestación, a arrancar cierto árbol maravilloso, el cual mata a cuantos a él se acercan con aquel propósito.»

«Como Moisés le preguntara entonces, con incredulidad, qué clase de árbol era aquel de tal poder dotado, explicó la joven que sin duda él ignoraba que Dios, en el sexto día de la creación del mundo, creó también una vara que, como bas­tón o cayado, entregó a Adán; que al morir éste, pasó la vara sucesivamente a manos de Enoc, de Noé, de Sem, de Abraham, de Isaac, de Jacob y de José, y como este último se la llevó a Egipto, la gente del pueblo, al morir él, la dejó en el pa­lacio del Faraón. —«Mi padre —añadió la joven—, que era en­tonces uno de los principales magos del monarca, adivinó en seguida lo que significaba aquella vara. La llevó a su jardín, la plantó en la tierra y bien pronto echó raíces, llenándose de flores y de frutos. Desde aquel día data la costumbre de mi pa­dre de mandar a los que quieren casarse conmigo que arran­quen aquel árbol, y en cuanto a él se acercan quedan muertos.»

»No hizo caso alguno Moisés del consejo de Séphora, y resol­vió probar fortuna. Fue a visitar al padre; le pidió a su hija en matrimonio; recibió la acostumbrada respuesta, y, sin inmutarse lo más mínimo, fue al jardín, arrancó el árbol, y llevándolo en la mano, volvió a presentarse a Jethró, quien, quedándose asombrado y lleno de temor, acudió en seguida a sus hebreo1sortilegios para saber qué significaba la derrota que aca­baba de sufrir ante aquel extranjero. Lo que sacó en claro fue que tal hombre estaba destinado a causar graves males a Egipto, y así había que acabar con él cuanto antes mejor. Mandó, pues, que le prendieran y le arrojaran a un profundo foso. Allí se hubiera muerto de hambre a no ser por el secreto auxilio de Séphora, que, entre compadecida y enamorada, estuvo manteniéndole nada menos que ¡durante siete años! ………

En las enseñanzas esotéricas de los hebreos, la Cábala, se habla del árbol invertido como descripción del proceso descendente de la Creación. El Árbol Sefirot es una imagen de la creación, un diagrama de los principios que rigen todo el universo. Representa el descenso de las energías divinas en el mundo material y su nuevo ascenso.

En lo más alto del árbol se encuentra la Corona, Kether. Es la unidad de la cual surgen las otras nueve emanaciones de lo Divino, los Sefirot, las Esferas de Dios. Los Sefirot son atributos, fuerzas y posibilidades de lo divino, los cuales nacen de la energía primordial, y escalón tras escalón, descienden en la materia, es decir, encarnan.

El Árbol Sefirot está formado por tres columnas verticales. En la cúspide del que se ubica en el centro se encuentra Kether; en lo más alto del pilar derecho, Chochma, el principio masculino primordial; y en la cúspide del pilar izquierdo se encuentra Binah, el principio femenino primordial. Chochma y Binah representan así la primera dualidad, y los tres primeros Sefirot juntos (Kether-Chochmah-Binah) forman la Tríada Cósmica.

La columna central, en cuya punta se encuentra Kether, termina en Malkuth, el Reino. Malkuth es la corona del árbol invertido, la manifestación realizada y materializada, o sea, el mundo físico que nos rodea.

 

Árbol de Navidad

Tiene sus orígenes en la antigua creencia germana de que un árbol gigantesco sostenía el mundo y que en sus ramas estaban sostenidas las estrellas, la luna y el sol (lo que explica la costumbre de poner a los árboles luces). Era también símbolo de la vida, por no perder en invierno su verde follaje cuando casi toda la naturaleza parece muerta. En algunas casas en los países nórdicos durante el invierto se cortaban algunas ramas y se le decoraba con pan, fruta y adornos brillantes para alegrar la vida de los habitantes de la casa mientras transcurría el invierno.

El árbol en sí tiene varios significados religiosos ya que ha sido utilizado como símbolo de la unión del cielo y la tierra: ahonda sus raíces en la tierra y se levanta hasta el cielo; por eso en muchas religiones, sobre todo en las orientales, el árbol es un signo de encuentro con lo sagrado, del encuentro del hombre con la divinidad y de la divinidad con el hombre. En Mesoamérica el árbol guarda un significado místico, inclusive tenían el ahuehuete como árbol sagrado. Las tribus nórdicas europeas y americanas algunos grupos como los druidas, tenían árboles sagrados alrededor de los cuales se reunían para ritualmente entrar en comunión con Dios.

Se cuenta que un misionero inglés en Alemania, en el siglo VII, comprendiendo que era imposible arrancar de raíz esta tradición pagana, la adoptó dándole un sentido cristiano, haciendo que el árbol adornado fuera también un símbolo del nacimiento de Cristo. Algunos otros hablan que Martín Lutero fue quien introdujo esta costumbre al adornar con manzanas un árbol para tratar de explicar los dones que los hombres recibieron con el nacimiento de Jesucristo.

Los primeros documentos que nos hablan de la costumbre de colocar en Navidad árboles de abeto o de pino en las casas son del s. XVII y menciona a la región de Alsacia, tierra que se encuentra como Alemania y Francia. En los países nórdicos, en el s XVI, se empiezan a reunir las familias en torno a un árbol de Navidad. El día 24 los niños eran llevados a pasear o de día de campo, mientras los adultos colocaban y decoraban con dulces y juguetes el árbol; a su regreso los niños eran sorprendidos con el árbol y así daba inicio la celebración de la fiesta de Navidad. Esta costumbre cobra fuerza y se extiende como moda cuando la Reina Victoria de Inglaterra para celebrar la Navidad hace colocar un árbol en el palacio decorándolo con velitas que hacen relucir una serie de bellos y finos adornos.

Significado del Árbol de Navidad

Para los hombres los árboles tienen un significado muy especial en todas la culturas encontramos que el árbol tiene cierto significado antropológico, místico y poético. Se le tiene cierta reverencia por los beneficios que aporta al hombre. Para algunas culturas el árbol tiene un significado místico ya que representa el medio la unión del cielo y la tierra: ahonda sus raíces en la tierra y se levanta hasta el cielo; por eso en muchas religiones, sobre todo en las orientales, el árbol es un signo de encuentro con lo sagrado, del encuentro del hombre con la divinidad y de la divinidad con el hombre. Es muy común el que los árboles estén relacionados con la fecundidad, el crecimiento, la sabiduría y la longevidad. En Mesoamérica el ahuehuete es considerado sagrado. Las tribus nórdicas europeas y americanas como los druidas, tenían árboles sagrados alrededor de los cuales se reunían para ritualmente entrar en comunión con Dios.

Dios se ha valido de la forma en que los hombres ven a los árboles para dar a conocer su plan de salvación particularmente cuando se trata del misterio de la encarnación del hijo de Dios para salvar al hombre. En primer lugar se asocia al árbol de Navidad con el árbol de la vida, que lucía en medio en medio del Jardín del Edén y después de la caída desaparece; la fruta y las decoraciones nos recuerdan las gracias y dones que el hombre tenía cuando vivía en el Paraíso en completa amistad Dios. Por el nacimiento de Cristo, los hombres renacen y tienen acceso a la plenitud de la vida. El árbol de Navidad representa el haber recobrado dichos dones gracias al sacrificio de Jesucristo.

Los adornos del árbol y las luces que se encienden representan el nuevo estado paradisíaco que el amor de Cristo nos prepara. En la Biblia, el árbol aparece como un símbolo de la Vida, árbol que Dios coloca en medio del Paraíso como fuente de la inmortalidad (Gen 2, 9,3,22). Pero el árbol puede también simbolizar la falsa sabiduría, la soberbia y la muerte cuando el hombre se aparta de Dios (Gen 2, 16-ss) seducido por la apariencia engañosa de este árbol y comiendo su fruto (gen 3, 2-6).

Pero Cristo vino no únicamente a los hombres, vino como cabeza de una nueva creación, renovando todo lo que estaba caído. La presencia de Cristo responde al anhelo de la creación para ser liberada de la esclavitud y de la destrucción; mientras tanto se queja y sufre, tal como una mujer en sus dolores de parto tal como nos lo describe San Pablo en la epístola a los Romanos. Por eso el árbol de Navidad representa esa naturaleza restaurada y engalanada para recibir a su redentor; el árbol perennemente verde quiere saludar en nombre de la naturaleza renovada a su Señor «Alégrense los cielos y la tierra, retumbe el mar y el mundo submarino. Salten de gozo el campo y cuanto encierra, manifiesten los bosques regocijo» (salmo 5).

El árbol de Navidad también representa ese árbol que nace y que con el tiempo madurará en un gran árbol del cual saldrá la cruz que tal como nos recuerda la liturgia del Viernes Santo: «Cruz amable y redentora, árbol noble y espléndido, ningún árbol fue tan rico ni en frutos ni en flor». Podemos decir que de alguna manera el árbol de Navidad nos recuerda la redención. Las luces representan la luz de Cristo en nuestra vida. y la estrella que en algunas ocasiones se coloca en la punta representa a la estrella de Belén que anuncia la redención a la humanidad.

El Arbol de Jesé

Árbol de Jesé, representa el árbol genealógico de Cristo. Este tema iconográfico tiene sus raíces en el Antiguo Testamento, en la profecía de Isaías 11:1-2 «Una rama saldrá del tronco de Jesé, una flor surgirá de sus raíces. Sobre el reposará el espíritu de Yave…» Jesé era el padre del Rey David y según las profecías el Mesías procedería de la Casa de David. La genealogía de Cristo nos aparece en la Biblia en Mateo 1:1-17 y en Lucas 3:23-38; en ambas genealogías, los evangelistas tratan de conectar a Jesús con David por la profecía mesiánica, pero en ambos se hace la conexión a través de José, el cual solo era «padre putativo*» pero la ley judía acepta este hecho como de pleno derecho genealógico y conexión a la familia del progenitor adoptivo. Jesús mismo en el Apocalipsis de San Juan dice (Ap 22,16) «Yo soy la raíz y retoño de David» incluyéndose dentro de los descendientes de David. Por otro lado, la tradición con arbol j1los Padres de la Iglesia y los teólogos medievales, identifican la genealogía de Jesé con la Virgen Maria, y este hecho viene dado por la forma de interpretar la traducción de la Biblia de San Jerónimo; San Jerónimo nos dice «et egredietur virga de radices Jesse, et flos de radice egredietur» (y una vara saldrá de la raíz de Jese, y una flor de la raíz de éste saldrá) Virga puede ser traducido tanto como vara como virgen. Así se identificó la vara-rama como la Virgen y la flor como Jesús.

En las representaciones más primitivas Cristo siempre aparece en majestad rodeado de siete palomas, que representan los siete dones del Espíritu Santo: sabiduría, inteligencia, prudencia, fuerza, piedad, conocimiento y temor de Dios; como podemos verlo en el Arbol de Jesé de St. Denis . A veces aparece Jesús Crucificado coronando el árbol, y esta vertiente iconográfica de este mismo tema procede de una tradición medieval por la cual el árbol muerto de la vida, solo volverá a ser verde otra vez con Cristo atado a el como un injerto que lo revive con su sangre: esto hace una clara referencia a la resurrección de los muertos y a la eucaristía, en donde la carne y sangre de Cristo se convierte en alimento espiritual, pan de vida.

Posteriormente y a medida que se desarrolla el culto mariano la Virgen sustituye a Cristo, primero con la Virgen con el niño en brazos (Virgen=rama, Jesús=flor) y luego con la Virgen sola, convirtiéndose a partir del XVI en un tema mariano, estando estrechamente unido a la doctrina de la Inmaculada Concepción de la Virgen.

Jesé aparece casi siempre acostado, aunque también se le ve sentado o de pie, siendo en estos casos en muchas ocasiones por cuestiones del espacio en donde ha de estar localizada la obra. El tronco suele salir de su costado, del estómago (como este árbol en Vielle-Louron), aunque también puede salir del corazón (mirar este libro de horas francés), de su boca o de la cabeza. Jesé se representa anciano y tocado con el gorro puntiagudo de los hebreos o con corona, aunque esta representación o es anacrónica (porque jamás fue rey) o en vez de representar a Jesé a quien muestra es al Rey David.

El número de antepasados representados suele ser muy variable, aunque lo mas normal es que se represente a doce, y en ellos no solo se representan a los antepasados consanguíneos, sino también a los profetas.

La representación del Árbol de Jesé también derivó en otras representaciones iconográficas; como ya hemos dicho en una representación mariana, y dentro del tema mariano, como genealogía de la Virgen se representa a veces a la Virgen con Santa Ana. Las órdenes religiosas también utilizaron este tema iconográfico en sus representaciones, pero arbol j2en vez de ser Jesé la raíz del mismo, es el fundador de la orden el que apareciendo tumbado le sale de las entrañas el árbol, y en cada rama aparecen santos de la orden o los miembros mas destacados de la comunidad; como el «Stammbaum» de los dominicos en el Instituto Staedel de Frankfurt por Hans Holbein el viejo, o los árboles de Jesé pintados en los claustros sudamericanos como el de los Franciscanos en Zinacantepec. En la imagen de la izquierda podéis ver el árbol de la reforma de Villacreces; al ser un tema franciscano, tiene coronando al mismo una imagen de la inmaculada, el de Holbein no he podido localizarlo, pero al ser un tema dominico dudo que el árbol esté coronado por una Inmaculada Concepción de Maria, pues estaban en contra del dogma. (Si alguien localiza ese cuadro, me gustaría poder verlo).

El árbol de Jesé también esta relacionado con la celebración del Adviento, por el cual en un árbol de navidad le van poniendo durante esta estación adornos relacionados con la Parusía y se leen pasajes de la Biblia etc.

Esta representación en concreto del árbol de Jesé es un icono griego del XVII, muchos de vosotros lo habéis atribuido a Cimabue, lo cual tiene cierto sentido, y aunque entre la realización de esta obra y el tiempo de Cimabue hay 4 siglos de diferencia, la razón es que la pintura tradicional ortodoxa esta estancada estilísticamente en los modelos iconográficos bizantinos. Estos iconos hoy en día siguen estas pautas estilísticas; es muy difícil identificar el periodo en concreto de los mismos (tantos siglos pintando sin prácticamente evolucionar…), a menos que seas un verdadero experto en la materia. Mas información sobre esta obra en concreto la podéis encontrar aquí, una página parte del magnífico website del Ministerio de Cultura Griego.

También hay que citar:

[…] gran arco central, presidido por Santiago Apóstol, muestra el Árbol de Jesé (genealogía de Cristo), los Evangelistas, justos y ángeles, sobre los que se hayan diestramente […]

De: https://viajecaminodesantiago.com/portico-gloria/