Este Mundo, a veces insólito

Samabaj

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La ciudad de Samabaj. (Guatemala)

Samabaj

Localización geográfica/administrativa

Continente: América

Región: Mesoamérica

Ciudad(es) próxima(s): San Pedro la Laguna

Situación

País(es):  Guatemala

Subdivisión(es): Sololá

Municipio(s): San Pedro la laguna y alrededores.

Fecha construcción: 200 a.C.

Abandono o destrucción: 200 d.C.

Dimensiones del sitio

Longitud: 350 metros

Hace unos 2.000 años, al sur del lago, sobre una isla cercana al volcán Cerro de Oro, estuvo el sitio de Samabaj (14° 43′ 11» Norte; 91° 11′ 36.06» Oeste), rodeada por fallas de 80 m al sur y 100 al norte. El nivel del agua subió -al parecer en forma repentina- y la dejó sumergida a unos 17 metros de profundidad.

Estuvo ocupada en el Preclásico Tardío, entre los años 200 a. C. y 200 d. C., su pequeña superficie -400 metros de ancho por 350 de largo- indica se trató de una aldea. La asociación de estela y altar, típicamente maya, sugiere la etnia que la habitó.

El sitio está compuesto por una plaza ceremonial, con altares y estelas y tres grupos de estructuras:

Grupo 1: Definida por un basamento estructural, que por sus dimensiones se asocia a un patrón habitacional. Sus muros fueron realizados por piedras muy bien talladas.

Grupo 2: Conformada por ocho estructuras, las números 1 y 2 son paralelas, formando entre ellas un corredor. Al este de la Estructura 1 se encuentra una estela lisa de 1,20 m de largo por 60 cm de ancho.

Grupo 3: Es la estructura más grande, posee una escalinata y está fuera del contexto habitacional.

El Instituto de Antropología e Historia (IDAEH) de Guatemala, está a cargo del estudio del sitio; Sonia Medrano, arqueóloga encargada del proyecto iniciado en el año 2.008, nos cuenta:

«El sitio estaba construido sobre una elevación cortada en terrazas».»Tenemos seis estelas y cuatro altares ubicados en este momento y sin duda hay más, lo que quiere decir que el sitio era extremadamente importante desde un punto de vista espiritual». «Las vasijas y la estela lisa encontrada determinan que el sitio corresponde al Período Preclásico Maya».

La Presencia de un asentamiento maya en el «lago más bello del mundo», es quizá, lo único que le faltaba a Atitlán, pues, además de ser única en Mesoamérica (y posiblemente en América), es un gran aspecto turístico y cultural.

Teorías del hundimiento de la «Atlántida maya»

  Una repentina inundación, que pudo haber sido provocada por una tormenta.

  Una erupción volcánica que hizo que el agua subiera

  Un deslave o terremoto gigantesco, que pudo haber subido la marea. 2

Esta ciudad o enclave sumergido bajo el agua se encuentra en el lago Atitlán en Guatemala, fue descubierta en el año 1.994 por Roberto Samayoa  Asmus, en una de sus inmersiones encontró primero una vasija, ajuares, más tarde una especie de grada, al palpar con la mano, se percató que el relieve de la piedra que estaba tocando era totalmente plano, después que hacia escalón, por lo que en principio creyó se trataba de la escalinata de una pirámide Maya, finalmente ya encontró pruebas evidentes de la existencia de un poblado en el fondo del lago.

Con esta información acudió en 1.998 al instituto de antropología e historia  para compartir su descubrimiento, al principio dice que no le creyeron.   El caso es que el hallazgo fue inscrito  oficialmente en el año 2.001 en el estado de Sololá.  El nuevo sitio fue  nombrado Samabaj, por una combinación de su apellido y un nombre maya que significa » de piedra”.

Este enclave sumergido data de hace unos 2.000 años aproximadamente, era una isla en el lago, la atravesaba un canal, se encuentra al Sur del lago, frente a las faldas del volcán Santiago, el lago esta rodeado por tres volcanes ( Tolimán, Atitlán y Santiago) .

Tras los primeros descubrimientos por parte de Roberto Samayoa, se realizaron unos estudios a principios de los 90, pero por falta de presupuesto no se continuó.

Se retomaron ya en el año 2.008, de Mayo de 2.008 a Junio 2.009, se realizó un mapeo  de estructuras, su formación y distribución y se constato la existencia de muros y sitios de cultivo y esta formado por una plaza ceremonial y tres bloques domiciliares, estos estudios ocuparon 400m2, aquí se han encontrado piezas antiguas, glifos, y cerámicas posiblemente precolombinas.

Sus habitantes pertenecían al periodo Preclásico Tardío, que abarco del 400 a.C al 100 d.C, este es uno de los poblados donde empezó a surgir la civilización Maya. La isla se hundió en torno al año 200 – 250 d.C, por una erupción volcánica o por un corrimiento de tierras el nivel del lago ascendió 30 metros, quedando sumergida en su totalidad a 15 metros de profundidad, en ella se han descubierto varias estructuras, en concreto 6 monumentos ceremoniales, 4 altares y sin duda hay más, parece ser que fue un lugar muy importante desde el punto de vista ceremonial.

Una hipótesis que se maneja, es que la isla fue un lugar de peregrinación de gran importancia para las poblaciones Mayas.    Según los investigadores, el hallazgo de piezas intactas les ha llevado a creer que la catástrofe que engulló la isla fué un evento «súbito, pero no violento».

Los mayas erigieron altas pirámides, y elaborados palacios en Centroamérica y el sur de México antes de abandonar misteriosamente sus ciudades cerca del año 900.

Señalar que las primeras investigaciones  8 en los 90) se realizaron gracias al apoyo del arqueólogo Henry Benítez.  Los posteriores estudios fueron a cargo del Instituto de Antropología e Historia (IDAEH), con el apoyo de la fundación Reinhan,el director de patrimonio cultural, Enric Ponciano, considera que es de vital importancia  retomar las investigaciones, «ya que en ocasiones no se cuenta con fondos para dar seguimiento a estos hallazgos y se quedan tirados».

Los premios «Ford Motor Company para el ambiente» entregaron en Junio de 2.010, un premio en metálico a los descubridores de esta ciudad sumergida, este premio contribuirá a continuar las costosas investigaciones ya que, al ser zina volcánica las estructuras están cubiertas por cenizas y es necesario el aspirarlas y extraerlas para evitar contaminaciones en el ya maltrecho lago.

Esta es toda la información que se puede aportar sobre este reciente hallazgo, de todas formas existe un video de la arqueóloga de la Universidad San Carlos de Guatemala, Sonia Medrano, detallando los últimos descubrimientos.

Hallazgos

Fue en el 2008 cuando comenzó la investigación científica del sitio y, después de cuatro años de trabajo, se han identificado 18 monumentos, entre altares y estelas.

La Estela 1, en piedra de basalto, es la más notoria porque es la única hallada de pie. Además, se han identificado grupos habitacionales de distintos tamaños, con cúpulas talladas en piedras naturales in situ.

Medrano considera que funcionaban como espejos que se llenaban de agua para observar el cielo y medir el tiempo. Se incluyen baños de vapor y una plaza cerrada.

Los hallazgos más recientes dan cuenta de cuatro muelles construidos alrededor de la isla, a base de piedras apiladas, lo cual indica que era para que los visitantes pudieran abordar sin problemas.

Al parecer, el colapso del sitio no significó el fin de este poblado. Alrededor del Lago se han encontrado hasta 17 lugares con evidencias arqueológicas posteriores.

Los pueblos alrededor del Lago guardan historias acerca de un mítico lugar. Medrano las ha recopilado, además de numerosos datos y, junto con las imágenes de Samayoa, forman parte del libro Arqueología Subacuática, editado por Oswaldo Chinchilla y el Museo Popol Vuh.

 Descubrimiento y conservación

“Cada pieza es parte de un rompecabezas”

Después de haber buceado por más de 25 años en  el Lago de Atitlán, Roberto Samayoa Asmus contó que ha recorrido cada palmo de este espacio, con paciencia. “Puedo decir que conozco sus partes íntimas”, afirmó, con orgullo.

Refirió que desde que era pequeño el Lago ejercía en él una especie de embrujo, en donde se preguntaba “qué aconteció en este lugar tan mágico”.

Aseguró que hace 10 años la claridad del agua era perfecta. “Tenía una visibilidad de hasta  40 pies bajo agua, era como un jardín”.

  Bucear en Atitlán, por su altitud, demanda destreza, ya que para los arqueólogos solo es posible sumergirse  media hora, un máximo de dos veces diarias y sin excederse  más de cinco días seguidos.

Según Samayoa, cada hallazgo ha sido una aventura diferente,  donde su vida ha estado de por medio, de allí que se requiere cierta estabilidad emocional para estar bajo el agua.

Indicó  que ahora  ya no bucea, por el deterioro en la calidad del agua. Además advirtió de una serie de peligros que acechan al Lago, como la pesca artesanal, donde los pescadores tiran una piedra con un largo  hilo que a su paso arrastran por el fondo para agarrar cangrejos. Esto ha roto muchas vasijas que aún estaban en el cieno.

También teme por la depredación del sitio, ya que hay gente que acecha  los alrededores para buscar piezas.

Samayoa quiere  que el sitio sea declarado área protegida, pues permitiría una normativa que regule el flujo de visitantes, que haya guías y recorridos subacuáticos.  

“Cada pieza es parte de un rompecabezas”, dijo, por lo cual cada una que se pierde causa un gran daño.

CRONOLOGÍA

200 – 300 D.C. Vasijas  

Las vasijas encontradas en Samabaj han permitido fechar el apogeo del  sitio entre el Preclásico Tardío y Terminal. Se han hallado semejanzas con  piezas de Kaminal Juyú.

350 d.c. Final 

Esta es la última fecha de la cual se ha encontrado material cerámico en el sitio.

1998  Registro

Roberto Samayoa inscribió el sitio, descubierto en 1996, en el Instituto de Antropología e Historia. La investigación arqueológica  empezó en el 2008. Roberto construyó un museo en Panajachel con todas las piezas halladas en Samabaj (Foto: Archivo)

 

 

 

 

 

 

 

 

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