Este Mundo, a veces insólito

Tek tek

Tek tek

El yeti de Camboya

Chelsea Chapman

El tek tek, con sus dos piernas y áspera piel rojiza. David Pinho

Fue una noche ruidosa en lo profundo de la selva, los grillos, las ranas y las cigarras estaban ocupados tocando su sinfonía nocturna habitual. Un grupo de excursionistas preparaban las literas para la noche.

“Mi amigo se subió en su hamaca y empezaba a quedarse dormido, cuando se dio cuenta de que todos los insectos habían dejado de hacer sonidos: la selva quedó completamente en silencio”, dijo Greg McCann, un coordinador de campo para HabitatID, un grupo conservacionista que trabaja en el Parque Nacional Virachey, donde los excursionistas estaban acampando.

Unos momentos más tarde, un olor horrible envolvió el campo – todos los excursionistas salieron de sus tiendas de campaña para encontrar su fuente. Un minuto después, el olor se había ido y los insectos y ranas regresaron.

“A la mañana siguiente, los guardaparques se negaron a discutir el tema y querían salir del parque lo antes posible”, volvió a contar McCann. “Mi amigo asumió que pensaron que era un fantasma”.

En todo el mundo abundan las historias sobre criaturas misteriosas que viven en zonas remotas, a menudo las zonas montañosas. El legendario Yeti del Himalaya, Sasquatch de América del Norte, el ung nguoi vietnamita, el yowie australiano y el batatut indonesio tienen intrigados a los exploradores y han aterrorizado a los niños por generaciones.

Era la respuesta de Camboya al mito, el tek tek, que los guardaparques creían estaba al acecho esa noche en Virachey, que cubre las provincias de Ratanakkiri y Stung Treng.

Se dice que vive en las partes más al norte del parque nacional, el tek tek – de acuerdo a una serie de relatos que varían de persona a persona – es una criatura aterradora y extraña para la vista.

Se dice que es bípedo, de baja estatura – aproximadamente cinco pies de altura – y cubierto de pelo grisáceo-rojo, con brazos como machetes. Se rumorea que tiene un apetito por los seres humanos.

Otros dicen que es mucho más grande y sin rodillas. Algunos dicen que en el parque nacional los rugidos espantosos que a menudo se escuchan en la noche, son los teks tek hambrientos que comienzan mordiendo su propia carne.

McCann, cuyo trabajo lo lleva profundamente en el Parque Nacional Virachey (VNP), recordó una escalada en enero de este año, cuando fue advertido por sus colegas locales de no llamar a los demás en el equipo.

Si ellos se separaban, se le dijo, el tek tek podría “aprender a imitar nuestras voces y luego engañarnos llamándonos a distancia usando la voz de nuestro amigo – una vez separados del grupo, rápidamente seríamos asesinados”.

Se han registrado relatos similares en la provincia de la vecina Vietnam que bordea Vireachey. El libro del veterano de la guerra de Vietnam Kregg PJ Jorgenson, Very Crazy, G.I., menciona una criatura parecida a la humana encontrada por las tropas que luchaban cerca del parque.

En un capítulo dedicado a la criatura simiesca, que él sospechaba es el nguoi rung, un nombre local que significa “el pueblo de la selva”, el monstruo caminó en un claro, de unos quince pies hasta seis estadounidenses y los estudió antes de girarse por donde había venido y “subir fácilmente por la empinada colina”.

“Mientras (Linderer) estaba listo para un soldado del Vietcong, no estaba listo para el rostro que miró a través de la maleza”, escribe Jorgenson.

Los soldados especularon que podría haber sido un mono de montaña, de los cuales uno había afirmado haber visto anteriormente – antes de decidir que no encajaba con la descripción.

Pero Vu Ngoc Thanh, un miembro jubilado de la Facultad de Biología de la Universidad Nacional de Vietnam, ha intentado realmente investigar los informes de los simios parecidos a los humanos que viven en la región.

Sus proyectos de investigación de primates se basan en el Parque Nacional Chu Mom Ray, que comparte una frontera con el Parque Nacional Virachey, cerca de la frontera con Camboya, Laos y Vietnam.

“La gente todavía me habla de extrañas criaturas, como humanos, que viven en la parte superior de la Montaña Chumomray “, escribió en un correo electrónico. “Hace dos años, traté de llegar a la montaña para ver, pero no tuve éxito, ya que no había buen tiempo y era peligroso”.

De vuelta al lado camboyano de la frontera, los lugareños creen que la población tek tek puede haber disminuido en gran medida, ya que el primate críptico ha sido víctima de una plaga terrenal: la deforestación.

“Un guardabosques me dijo que su abuelo y sus amigos dicen que los teks tek solían ser encontrados hace 30 a 40 años, en la época cuando Ratanakkiri era algo así como el 95 por ciento cubierto de bosque”, dijo McCann.

“Ellos dicen que la combinación de la guerra de Vietnam, con los artefactos masivos aventados por aviones estadounidenses, además de la deforestación y la caza furtiva moderna los acabaron”.

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