Este Mundo, a veces insólito

Calendario
septiembre 2026
L M X J V S D
 123456
78910111213
14151617181920
21222324252627
282930  

Categorias

Árboles

Aquí se relacionan algunos de los árboles míticos o mitológicos, de algunas de las religiones y civilizaciones más importantes.

El árbol de Huluppu

El árbol de Huluppu

La historia del árbol Huluppu pertenece a la tradición sumeria, quizá la primera civilización de la historia humana.

Inanna encuentra una semilla, a la que cuida hasta que crece y se convierte en un gran árbol. Este, sin embargo, es atacado por tres seres: una serpiente, un ave y la diosa Lilith. Inanna pide ayuda a Gilgamesh, quien sacude el árbol de tal forma que aleja a las criaturas. De este modo, Gilgamesh puede hacer con la madera de ese árbol un trono para Inanna, quien a su vez, obsequia a Gilgamesh con el tambor con que luego reuniría a los guerreros.

En la literatura sumeria la historia del árbol Huluppu comienza así “una vez que Anu hubo reclamado los cielos, después que Enlil hubo tomado la tierra, después que Ereshkigal fue en el mundo subterráneo”  el árbol Huluppu plantado a orillas del río Ëufrates fue arrancado por la violencia del viento del Sur y arrastrado sus raíces por las aguas del río primordial.

Inanna lo recoge de su estado natural y lo lleva al jardín sagrado de cultivo. Después de que lo ha cuidado por un período determinado de tiempo emergen de ella sus deseos de conexión con el árbol. Esperaba hacerse un trono con él por lo que no fue capaz de cortarlo ya que estaba habitado por tres seres como dice a continuación el relato “En su base la serpiente había hecho un nido, en su cima el pájaro Zu había puesto a sus polluelos, en su centro Lilit construido una casa”.

En esta parte de la historia su hermano viene en su ayuda. «Con su gran hacha de bronce, que pesaba siete talentos y siete minas, Gilgamesh mata a la serpiente. El pájaro-Zu huye con sus polluelos a las montañas y el ser Lil-la-ke destruye su casa y escapa al desierto. Gilgamesh cortó el árbol y se lo dio a Inanna que hizo un trono y una cama de la base del árbol».

Hemos vivido a través del universo simbólico de los personajes sumerios el relato del despertar de Inanna y de nuestro propio mundo interior. Estamos listos para actuar con determinación y liberarnos de las criaturas aterradoras que nos habitan.

De esta manera, el árbol de Huluppu es la muerte y el renacimiento de las criaturas que moran en la oscuridad de nuestros ser convertidas a la luz de nuestra propia conciencia.

Gracias a la existencia de diferentes documentos sabemos que los árboles sagrados de la antigüedad eran atendidos y cuidados por mujeres que le dedicaban la vida entera. Baste recordar la historia contada por Fineo, el rey adivino ciego, a los argonautas. Cuenta Fineo la historia de Paberio que, por más que se esforzaba en el trabajo, más fuerte le torturaba la penuria de alimentos. Pagaba una triste venganza por un pecado de su padre. «Pues cuando aquél talaba en solitario los árboles de los montes, una vez despreció las súplicas de una ninfa hamadríada, que sollozando le suplicó con firme ruego, que no cortara el venerable tronco de un roble, sobre el cual había pasado sin abandonarlo gran parte de su vida. Y sin embargo, lo taló sin miramientos, con la insolencia de la juventud. Por eso la ninfa le procuró un destino infausto para él y sus hijos.» No hace falta hablar de la antigüedad del relato argonáutico. Así, cuando el árbol Huluppu fue plantado a orilla del Éufrates, podemos conjeturar que se le rendía culto desde muy antiguo por mujeres.

El relato no solamente habla sobre la existencia de algún posible culto al árbol en la antigua Sumeria, por el hecho de plantar el árbol en el jardín sagrado del templo, sino también nos trae reminiscencias del árbol descrito en el libro del Génesis, donde Eva, engañada por la serpiente, comparte el fruto del árbol con Adán.

Para saber más:

https://es.wikipedia.org/wiki/Inanna

http://arbolesdeltietar.blogspot.com/2008/01/el-rbol-huluppu.html

El árbol Huluppu: el comienzo de la degradación de Inanna

Como resultado de un control de la fecundidad y relacionado con el “Casamiento sagrado”, Inanna se mantuvo en las deidades sumerias favoritas en una sociedad dominada por hombres. Este poema nos da una explicación mítica de como el trono y la cama usados en el casamiento sagrado fue entendido de dicha manera. En el proceso, nos muestra una degradación del status de Inanna.

Esto ocurrió cuando la primera separación se efectuó entre el cielo y la tierra. Una tormenta violenta destrozo un árbol Huluppu. Inanna lo rescató y lo planto en su huerto sagrado en Uruk. Esperó a que se hiciera lo suficientemente grande para ser convertido en una silla y una cama.

Desafortunadamente, tres criaturas se acomodaron en el árbol: en las raíces había una serpiente que no temía a ningún encantamiento, en el tronco un Lilitu, un espíritu femenino, y en las ramas el pájaro Anzu.

Sin capacidad para deshacerse de ellos, llena de lágrimas Inanna le pidió a su hermano Shamash ayudarla. Él la rechazó, pero Gilgamesh, un guerrero del rey de Uruk aceptó. Después de ir armado hasta los dientes, el héroe golpeó a la serpiente y los otros volaron. Gilgamesh cortó el árbol, cogió las ramas para sí y le dio el tronco a Inanna.

El árbol Huluppu conectaba los tres mundos: Abzu, tierra e Irkalla. Inanna salva el árbol Huluppu en el principio de los tiempos, cuando lo que era altamente necesario debía ser primero creado. Es posible que el árbol Huluppu tratara sobre la necesidad, era el árbol del mundo, que conectaba los tres mundos existentes. En otras mitologías, el árbol del mundo tiene normalmente una serpiente en sus raíces.

El árbol floreció en el jardín frondoso y puro de Inanna, localizado en el santuario de Uruk. En la Mesopotamia dominada por hombres, el rey normalmente tenía el título de “Jardinero”. Seguramente, arar el campo y ocuparse del jardín pueden ser metáforas de la aceptación del roll masculino en las relaciones sexuales.

Por ejemplo, en un poema sumerio Inanna canta sobre su vulva “el campo sin cultivar, ¿Quién va a ararlo?” Dumuzi contesta que él va a ararlo por ella. Metafóricamente la arboleda fértil es la diosa, particularmente su matriz, su vulva.

En el poema de Huluppu, el jardín, la matriz, estaba frondosa (arada, con frutos). Inanna no hizo más que plantar el árbol en su lugar y regarlo con su pie. Claramente su jardín no tenía jardinero todavía, un arador para ararlo, para controlar su fertilidad. No sorprende que, en un lugar donde el jardinero empezó a ser necesario para controlar y ordenar los cultivos, las plantas desatendidas acaben siendo incapaces de llevar su proceso normal. Entonces el árbol adquirió lo que, en un mundo dominado por hombres, estaría considerado como parásitos.

  • La serpiente en las raíces: las serpientes tienen relación con la tierra y la fecundidad de diosas. También, estos seres de la tierra y el inframundo viven normalmente bajo los lugares sagrados de las diosas.  Las serpientes eran criaturas que vivían en los límites de la existencia, eran capaces de moverse en distintos elementos. A menudo viven en pozos y primaveras, entradas al inframundo. La serpiente que “no teme ningún hechizo” puede estar esto conectado con el inframundo. De todas formas, Inanna plantó dicho árbol con el pie, con sus raíces, ¿sería esta serpiente ella misma? ¿Su parte del inframundo?
  • Anzu era una especie de águila, un monstruoso y poderoso pájaro con cabeza de león. Cuando vate sus alas causa torbellinos y otro tipo de tormentas. Inanna también tiene conexiones con las tormentas, haciendo la presencia del pájaro más comprensible. En el árbol el Anzu era el conector entre la tierra y el cielo, capaz de moverse a través de este umbral. Es posible que Anzu fuera la parte celestial de Inanna.
  • Lilitu: era un miembro de los Lilu, la familia de los demonios. Los lilu manipulaban tormentas de viento y el Lilitu era capaz de volar como un pájaro. También tienen características negativas, especialmente las femeninas. Las no desposadas buscan un hombre para atrapar y entran en los edificios a través de las ventanas. La sexualidad de los Lilu no era normal, así que un hombre no podía tener sexo con lilitus como lo tenía con su mujer.

El lilitu suena mucho a Inanna, pues ella mira a través de la ventana buscando a un hombre para seducirlo, amarlo matarlo. Inanna también se presentaba provocativamente en ventanas y puertas y, como Ishtar, era llamada “Sahiratu” la que vaga. En himnos ella va de casa en casa y de calle en calle, una frase usada posteriormente para describir demonios.

Este cambio de Inanna de Diosa a demonio seguramente fuera porque su independencia fue eclipsada por sus otras características, y la independencia difícil de asimilar le asignó dos funciones separadas: de prostituta y de demonio. La prostituta era útil, aunque marginada, y el demonio era temido y rechazado.

Era una diosa de noche y la señora de animales salvajes. Sin embargo, lleva la corona multi-cuernos y lleva el símbolo del anillo-y-vara del poder. Como en el árbol Haluppu, ella tiene sus pies sobre las raíces, el irkalla, y la cabeza y las ramas, en los cielos (el abzu), su cuerpo-tronco también. Ella en sí misma pudo ser interpretada como el “árbol cósmico de la vida y la muerte”.

Cuando Gilgamesh elimina a los habitantes del árbol huluppu, lo desarraigó, eliminando así finalmente cualquier conexión natural entre la tierra y el Irkalla. Entonces él le da las ramas de madera a Inanna para hacer una cama y un trono, los muebles usados en el matrimonio sagrado. Sin embargo, el mobiliario, que esencialmente se construyó de su cuerpo, ya no era  completamente suyo. La institución de monarquía se apoderó del mobiliario y de la propia Inanna. Lo que es más, el poema la presenta cooperando con mucho gusto en su propia degradación. Tanto ella como el mobiliario servirán de aquí en adelante a una monarquía masculina en una sociedad dominada por varones. De esta manera, la sociedad era capaz de circunscribirla y dirigir su poder indudable en canales que serían útiles para la ciudad dominada por hombres.

Inanna era la diosa solo de los cielos y la tierra, y el círculo de la vida ha sufrido un daño irreparable. Destruyendo el árbol nos quiere decir que los humanos no pudieron contar con Inanna y el árbol del mundo para mantener el círculo de la vida y la muerte.

Ahora tienen que hacer frente a un mundo terrible y lineal. El viejo pensamiento cíclico de la vida como simplemente una etapa de eterno renacimiento, muerte y renovación, simbolizado por el árbol, ha sido reemplazado por una percepción lineal de la vida y la muerte y el Irkalla como el fin.
El inocente poema de “INANNA Y EL ÁRBOL HULUPPU” constituye un androcéntrico cúmulo de razones por las cuales Inanna se ve envuelta en el matrimonio sagrado, entendiéndola en ambos conceptos como ella misma y como objeto. Nos muestra como los mitos pueden ser reescritos para servir a ideologías. Un sujeto de la diosa potente, el Árbol mundial sagrado, durante los siglos, se había cambiado en objetos de diosa limitados, una cama y un trono, mientras la propia diosa ayudó en la vista de este papel limitado como  poderoso. Inanna se había hecho femenina, una mujer desvalida que llamaba a varones para sacarla del problema (del árbol). El poema existente probablemente se remite a una historia más temprana, en la cual el árbol e Inanna tienen roles totalmente diferentes.

La higuera ruminal

La Higuera ruminal o Rmural, fue el lugar en el que fueron encontrados Rómulo y Remo, abandonados por orden de su tío Amulio a la entrada de la caverna llamada Lupercal donde según la tradición fueron amamantados por una Loba. Existían diferentes higueras sagradas que se veneraban en la ciudad. La más famosa se erigía en el Foro y era la representación directa de la higuera Ruminal, fuertemente relacionada con la vida de la Urbe. Parece que era un lugar consagrado al rito del amamantamiento, de ahí que fuera vinculado a la loba capitolina, que encontró a los pequeños y los mantuvo hasta que fueron encontrados por Faústulo, un pastor de la zona de la colina Palatina. La Higuera ruminal era visible en época de Augusto.

Este árbol sagrado crecía cerca del Palatino.HigueraR1

Imagen de las ruinas de Santa María

El nombre de Ruma designHigueraR2aba el pecho materno en la lengua arcaica del Lacio, propiciado seguramente por el líquido lácteo que producía la higuera.

El nombre de éste árbol sagrado puede significar también Higuera de la diosa Rumina, protectora de las madres lactantes y de las hembras de los animales, presidía la crianza de los niños y recibía ofrendas de leche en su templo al pie de la colina Palatina.

Esta diosa podía adoptar dos formas: cómo animal era una loba y cómo humana era Acca Laurentia, esposa del pastor Fáustulo que encontró a los gemelos fundadores de Roma.

Los abandonan en una zona pantanosa creyendo que el río terminaría por llevárselos y regresan a la ciudad. La tradición nos cuenta que la canastilla con los gemelos es depositada cerca de una higuera llamada posteriormente Ruminal o Romular (existen dos versiones, una en la que la higuera estaba situada al sudoeste del Palatino según Ovidio y otra en lo que posteriormente fue el comitium. Ruminal proviene de la diosa Rumina, diosa de la crianza de niños de pecho, ruma significa teta, pero actualmente Ruminalis está relacionado con el gentilicio etrusco Rumina al que se habría de referir el nombre de Roma y los Romilios) y a los pies de esta higuera una loba atraída por los lloros de los gemelos, les ofreció sus mamas. Una vez amamantados, apareció el mayoral del ganado del rey, un tal Faústulo que tras ver el prodigio se los llevó a su mujer Acca Larentia para que los criara (existe una versión en la que esta mujer Larentia era una prostituta de la zona y apodada la “loba” por los aldeanos).

La construcción de cualquier ciudad romana se definía con la construcción de tres edificaciones imprescindibles: un capitolio, un foro y un comitium (lugar de reunión de los comicios).

Todo lo demás era accesorio, incluso las defensas militares se añadían después de la construcción de los edificios imprescindibles.

El centro político de ciudad de Roma, el foro, se encontraba en un valle entre la colina Capitolina al oeste, el Palatino al sur y el Quirinal al norte.Se extendía sobre más de dos hectáreas, prácticamente la totalidad de los habitantes de la roma republicana podía ocuparla a la vez.

En el foro se encontraba la curia, el lugar de reunión del senado.

Según la leyenda, había sido construida por el rey Tulio Hostilio, y por eso se llamaba curia hostilia. Ampliada  e incendiada en varias ocasiones, paso a llamarse  cuHigueraR3ria Julia en el año 29 d.c.

Delante de la curia se encontraba el comitium, lugar de reunión de las asambleas de patricios (comicios curiatos) y la asamblea de las tribus de la ciudad de roma (comicios tributos), antes de que fueran trasladados al foro propiamente dicho por el tribuno de la plebe Licinio Stolon, a mediados del siglo II a.c. Era un espacio pequeño, un rectángulo de 40 x 40 metros, con sus esquinas alineadas con los puntos cardinales, con la curia hostilia en el norte.

El comitium era también el sitio elegido por los adivinos oficiales, los augures, como un lugar apropiado para observar el vuelo de los pájaros sobre algún templo. Los romanos no tomaban ninguna decisión importante si no tenían la aprobación de los dioses, dicha aprobación o desaprobación era dada por los augures que interpretaban el vuelo de los pájaros.

Muy pronto, el comitium fue enmarmolado, para mayor disfrute de los patricios, mientras que el foro siguió con un pavimento de tierra apisonada.

Pero el nuevo pavimenHigueraR4to para el Comitium obligo a retirar de allí la higuera ruminal, una higuera sagrada a cuya sombra el río Tíber desbordado habría depositado la canasta conteniendo a Rómulo y Remo, fundadores de Roma.

Como estaba prohibido cambiar de sitio los objetos sagrados, los romanos se inventaron una leyenda en la que los gemelos habían aparecido realmente en el palatino.

Así que no tuvieron problema en trasladar la higuera sagrada allí.

El comitium estaba bordeado por la célebre tribuna de las arengas, llamada rostra por estar adornada por las proas de los navíos capturados en el 338 a.c., en la guerra latina.

Estas rostra estaban situados al este del comitium, y se elevaban unos tres metros, con una longitud de 24 metros y un ancho de unos doce metros, y según hacia donde se girase el orador, podía dirigirse hacia la asamblea reunida en el mismo comitium o  a la multitud reunida en el foro.

La Higuera india

La flora, en general desempeña un papel central en la cultura de la India, que tiene una gran tradición vegetariana. El simbolismo del árbol es mencionado en un himno del Rig-veda (10.135), y en el Bhagavad-guitá (15.1-4).Higuera1

Dos variedades de la higuera (llamada ashuatta en sánscrito), la higuera de Bengala y el pipal son los más venerados en la tradición hindú, y ambos son considerados como árboles de la vida. La primera simboliza la fertilidad, según el Agní-purana, y es adorada por aquellos que desean tener hijos. También es conocida como el árbol de la inmortalidad en muchos escritos hindúes. Se creía que esta higuera había alimentado a la humanidad con su «leche» antes de la aparición de granos y otros alimentos.

La higuera juega un papel de jugador u observador en varios escritos del hinduismo. Los sabios y los videntes se sientan bajo la sombra de la higuera para buscar la iluminación, mantener discursos y llevar a cabo rituales védicos. El árbol de Bodhi bajo el cual Buda alcanzó la iluminación es un árbol pipal.

La higuera cobra especial importancia en la tradición de la India, debido principalmente a su «crecimiento en dos formas» (raíces ‘aéreas’ que crecen hacia abajo).Higuera3Higuera2

La Ceiba – Yax-Che (Maya)

La ceiba (Ceiba Pentandra) es considerada un símbolo sagrado en la mitología maya. En el libro del Popol Vuh  los dioses creadores sembraron en los cuatro rumbos del cCeiba1smos sus respectivas ceibas sagradas: al esCeiba2te la ceiba roja, al oeste la ceiba negra, al sur la ceiba amarilla y al norte la ceiba blanca. También sembraron una quinta ceiba al centro de todos estos rumbos; en sus raíces ubicaron el Xibalbá o Mitnal que era la morada de los muertos, en su base colocaron el Kab o la tierra que habitamos los seres vivos, y en su fuste y ramas establecieron su morada los dioses, mientras que en la cima de su copa habitaba el origen de todos los dioses en la forma de un precioso quetzal celestial. La ceiba entre los mayas era conocida como Yax-che o «árbol verde» y aún se le puede encontrar plantada en el centro de las comunidades de su zona. En Guatemala existen ceibas importantes como la Ceiba de Palín Escuintla que cuenta con más de 400 años y la ceiba de San Francisco en El Petén que ya sobrepasa los dos siglos.

Ceiba3

Ceiba de Palín al atardecer

Kiskanu (Mesopotamia y Babilonia)

Las tradiciones babilónicas nos hablan de un árbol en el centro del mundo, el cual ya conocían los sumerios. “En Eridu ha crecido un Kiskanu negro, creado en un lugar sagrado; su brillo es como los rayos de lapislázuli, y se extiende hacia el Apsu. Este es el sitio donde Ea deambulaba en el Eridu exuberante, su domicilio es un lugar de reposo para Bau…”.Kiskanu1

Kiskanu reúne todas las condiciones del Árbol Cósmico: se levanta en el centro, en un lugar sagrado. Eridu era la ciudad sagrada del dios Ea. El brillante azul profundo –como el lapislázuli– indica en todo caso su función cósmica: él representa el espacio cósmico, la noche estrellada. Además de eso, se expande hacia Apsu, el mundo subterráneo, el abismo primordial. Esto significa que es un “arbor inversa”, un árbol invertido, enraizado en el cielo y extendiendo sus ramas sobre la tierra. Además, Kiskanu nos muestra su función como Árbol de la Vida, porque es el domicilio de los dioses de la fecundidad y de la formación (artes, agricultura, escritura, etc.) y el lugar de reposo de la madre de Ea, la diosa Bau, que es una divinidad de la abundancia, de los rebaños y de la agricultura.

En las representaciones del viejo Oriente, el Kiskanu es el prototipo de los árboles sagrados babilónicos. Está acompañado siempre de los diferentes símbolos, emblemas o animales heráldicos, lo que señala su papel cosmológico exacto. En algunas representaciones las estrellas también se encuentran agrupadas junto a él. Una imagen del Árbol Primordial fue también hallada en Mohenjo-Daro, la capital de la civilización del gran río Indus.

El Kiskanu es representado como una palmera de dátilKiskanu2es, de lo cual se trasluce su papel directo como Árbol de la Vida: el dátil era el alimento básico más importante.

En caso del mito sumerio de “Inanna y su descenso a los infiernos”, Inanna volvió a la vida por intermediación de Enki que para la ocasión moldeó dos criaturas Lugarru y Kalatarru a los que  posteriormente envió al “mundo de las tinieblas” con “el agua de la vida” “los frutos de la vida” para rociarla y  frotarla con ellos,  para revivírla. En otro mito  que tiene como protagonistas a Adapa, Tammuz y Ningishzida, estos dioses son representados como los custodios de las puertas del cielo, y se matiza que Tammuz y Shamash afirman ser los guardianes del árbol de lapislázuli  “Kiskanu” en Eridú.

“Eridú, donde la raza humana ha sido bendecida por el dios de los cielos Anú y propiciados en el verdor de la vida por Enki, señor de la aguas profundas, cuyo templo “La casa del buen consejo” fué allí levantado y en su jardín se guarda el sagrado árbol Kiskanu “El árbol de la vida” (posteriormente se asimiló al pino negro del Paraíso babilónico…) de donde mana un agua vitalizadora y cuya vitalidad se materializa en sus frutos”

Él árbol “Kiskanu”, por tanto,  combina los poderes del cielo y de la tierra, ya que se erige sobre la Tierra, Ki,  se alza hacia el Cielo, An/Anu, y  hunde sus raíces en las profundidades del Kur.

 

Kien-mou

Para los chinos el centro del universo o el lugar en donde debía ubicarse la capital perfecta fue representado a través de Kien-mou (o madera vertical). La madera era en China el 5º elemento y tenía la misma importancia que la tierra, el agua, el aire y el fuego.

Kien-mou es el árbol de la renovación, así como del inicio absoluto, el inicio del mundo. Reúne las “Fuentes Novenas” (el reino de los muertos) con los “Cielos Novenos”, y los subsuelos del mundo con sus niveles más altos. En su tronco hueco ascienden y descienden los soberanos, que son los soles de los hombres, los intermediarios entre el cielo y la tierra.KienMou

A ambos lados del Kien-mou se levanta, al este, el árbol P´an mou; es un melocotonero cuyos frutos otorgan la inmortalidad. El zumo de estos melocotones es elaborado por la Reina Madre Wang. Sobre el árbol, en el oeste, reposan los diez mil soles en la tarde.

En otras imágenes del mundo, el K´ong-sang, una morera hueca, recibe el papel principal. Esta morera es hermafrodita y probablemente es más antigua que la separación del yang y el yin, la dualidad. Por ello simboliza el Tao mismo, el orden cósmico, el principio universal.

En la mitología china, una escultura de un Árbol de la Vida representa un fénix y un dragón; el dragón representa a menudo la inmortalidad. Una historia taoísta habla de un árbol que produce un melocotón cada tres mil años. El que come el fruto recibe la inmortalidad.

En la década de 1990, el descubrimiento arqueológico de un pozo de sacrificio en Sanxingdui en Sichuan, China, que databa de alrededor de 1200 a. C., contenía tres árboles de bronce, uno de ellos de 4 metros de altura. En su base había un dragón y las frutas colgaban de las ramas más bajas. En la parte superior, un pájaro extraño, como un (Fénix), una criatura con garras. También se ha encontrado en Sichuan, de finales de la dinastía Han (hacia 25 a 220 d. C.) otro Árbol de la vida. La base, de cerámica está custodiada por una bestia con cuernos y alas. Las hojas del árbol son monedas y personas. En la cúspide hay un pájaro con monedas y el sol.

Gaokarana y Haoma (Persia)

En el Avesta es célebre el árbol Gaokarana, el que fue creado por Ahura Mazda. Es el árbol de las diez mil medicinas, llamado Vispo (el que todo lo cura). Se levanta en una isla del lago divino Vourakasha, donde brotan también otras mil hierbas curativas. En sus ramas anida el pájaro Saena.
Ese Gaokarana es el Haoma celestial, el que otorga la inmortalidad. Ahriman creó un lagarto, que fue el contrapeso a la creación de Gaokarana. La tarea del lagarto era la de hacer daño al árbol milagroso de Gaokarana (puede compararse al dragón Nidhög, que roe las raíces del Yggdrasil).

Su reflejo en la tierra es el Haoma terreno, que crece en las montañas y que en los tiempos de los inicios fue plantado en el monte Haraiti. Herodoto dejó escrito que los griegos habían tomado de Asia Menor no solo el culto y la cultura de la palmera sino también el alfabeto, que pasaría a ser la matriz de las escrituras del mundo occidental. Es también el nombre de una importante bebida narcótica ritual entre los antiguos indoiranios, y las culturas civilización védica (antes del hinduismo) y las grandes culturas persas, tal vez preparada a partir de la planta. En el texto Avesta, el soma o haoma tiene un yasht (capítulo) entero dedicado a él. En la tradición irania, Haoma (que es el mismo dios védico Soma cuenta a Zaratustra que fue Viuanjant (el dios del sol) el primero que lo filtró. Actualmente no se sabe a qué planta hace referencia.

El sicomoro (Egipto)

Desde los tiempos más antiguos, en Egipto los árboles son objeto de veneración divina, tal vez también porque eran muy escasos. Al este del cielo se encuentra el alto sicomoro, un Árbol Cósmico sobre el cual los dioses están sentados. Al frente, al oeste, en la frontera del desierto, vivía la “Señora del Sicomoro”, la diosa vaca Hathor, la que ha creado el mundo y tSicomoro1odo lo que allí hay. Lleno de compasión, el sicomoro hace descender su follaje, saluda a los recién muertos y les da la bienvenida con agua y pan. Con ello les alcanza el alimento y la bebida, con lo que les asegura la vida después de la muerte. Sobre las ramas del sicomoro se sientan las almas de los muertos en forma de pájaro. Gracias a la ayuda del árbol sagrado las almas regresan al seno del mundo divino, de los seres eternos, que simplemente habían abandonado por la duración de una vida humana.

En las representaciones egipcias se encuentra frecuentemente el motivo del Árbol de la Vida, del cual nacen brazos divinos que están llenos de regalos y que riegan el Agua de la Vida de un recipiente.

El sicómoro empieza a mencionarse en épocas predinásticas en el Antiguo Egipto. En algunas ocasiones se menciona a Egipto como el «País de los sicomoros», y al árbol se le llamaba falsa higuera o higuera egipcia. Según Zohay y Hopf, los egipcios eran los únicos que cultivaban este árbol, muy fácil de reproducir mediante esquejes.

Debido a su madera incorruptible, los egipcios lo relacionaron rápidamente con la muerte y la resurrección; de ahí que se plantaran cerca de las tumbas y que los ataúdes se construyeraSicomoro2n cuando era posible con su madera blanda y ligera. También se hacían amuletos con la forma de sus hojas.

Al principio, la tapa del ataúd se identificaba con la diosa del cielo Nut, aunque, con el tiempo, el árbol acabó identificándose también con Hathor y con Isis, las tres señoras del sicómoro.

Es normal encontrar representaciones en las que aparecen Hathor o Nut subidas a un sicómoro dando de comer o de beber al ba del difunto. Nut adopta entonces el papel protector y compasivo de Hathor. Como árbol del viajero, era Hathor quien ofrecía sus higos a los viajeros que se encontraban con uno de estos árboles en el camino.

Hathor aparece a veces con la mención de “Dama del sicómoro del Sur”, refiriéndose al árbol que crece en Menfis, ya que el sicómoro de Norte crecía en Heliópolis.

El ataúd de Osiris estaba construido con madera de sicomoro y recibía la sombra del mismo árbol. Ser enterrado en un ataúd de esa madera significaba ser acogido por el abrazo de la gran madre en forma de Isis, Hathor o Nut.

Un jeroglífico muestra dos sicómoros iguales en el horizonte del este como las puertas del cielo por las que emerge cada día el sol, de ahí que también se le conozca como “El gran árbol de horizonte oriental”.

La diosa Isis, en forma de sagrado sicómoro, amamantando al faraón Tutmosis III. Dibujo en la tumba del rey, la KV34.

El roble de Abraham

La ciudad israelí de Hebrón (Al Jalil, en árabe) se encuentra ubicada 35 km al sur de Jerusalén. Según la tradición, Abraham montó su tienda cerca de la ciudad en su viaje a La Meca. Cuando su esposa murió, Abraham, que había comprado la cueva de Machpela, la enterró allí. Posteriormente, ésta pasó a ser la tumba de los patriarcas y sus esposas. Dada la importancia que la ciudad tiene para los musulmanes se ha convertido en un centro de estudios e instituciones culturales del Islam, pudiéndose observar gran cantidad de mezquitas.arbol

La denominada Ciudad Vieja es una de las más antiguas de Israel y cuenta con un mercado o souq. Se trata de un barrio repleto de callejuelas a modo de laberinto y casas con azoteas, donde también se puede comprar la famosa cerámica de Hebrón y su cristal soplado. Uno de los edificios más importantes es al-Haram, de forma rectangular, se asemeja a una fortaleza. Cuenta en su interior con una mezquita, donde se encuentran las tumbas de los profetas y sus esposas. El mihrab estaba hecho de mármol multicolor y decorado con mosaicos. En las afueras de Hebrón se puede ver el llamado Roble de Abraham, que marca el sitio donde éste montó su tienda.

Según el mito, este árbol sagrado es en el cual los ángeles dijeron a Abraham que tendría un hijo. Debería tener aproximadamente 5 mil años y es un remanente del bosque que alguna vez estuvo a su alrededor. Según la leyenda, el árbol morirá antes de que llegue el anticristo. La parte principal del tronco está muerta desde 1996, pero algunos brotes hacen pensar que tenemos algo de tiempo.

  • Árbol Asherah asirio
  • Árbol Bodhi budista
  • Árbol de Navidad
  • Árbol hebreo
  • Árbol mítico del Japón
  • El árbol de Huluppu
  • El Arbol de Jesé
  • El Árbol de la Vida
  • El Árbol del Conocimiento
  • El Árbol egipcio
  • El Árbol maya de la vida
  • El Azvhata indio
  • El gran Yggdrasil Escandinavo
  • El roble de Abraham
  • El sicomoro (Egipto)
  • Gaokarana y Haoma (Persia)
  • Jardín de las Hespérides
  • Kien-mou
  • Kiskanu (Mesopotamia y Babilonia)
  • La Ceiba – Yax-Che (Maya)
  • La Higuera india
  • La higuera ruminal

    El Árbol egipcio

    Los antiguos egipcios describieron el cielo como un inmenso árbol que sombreaba la tierra, las estrellas eran sus frutos y hojas y los dioses, como estrellas, se balanceaban en sus ramas. Estos frutos guardan en eterna juventud a los dioses y a las almas de los muertos elegidos.Egipcio

    En la mitología egipcia, en la Enéada de Heliópolis, la primera pareja, aparte de Shu y Tefnut (humedad y sequedad) y Geb y Nut (cielo y tierra), son Isis y Osiris. Se dice que surgieron de la acacia de Saosis, que los egipcios consideraban el «árbol de la vida», refiriéndose a él como «el árbol en el que se encerraba la vida y la muerte». Un mito muy posterior, cuenta cómo Seth mató a Osiris, colocándolo en un ataúd, y arrojándolo al Nilo. El ataúd llegó a ser embebido en la base de un tamarisco.

    El Sagrado Sicomoro de los egipcios también estaba en el umbral de la vida y la muerte, conectando los dos mundos.

    El Árbol del Conocimiento

    Un mármol bajorrelieve por Lorenzo Maitani en la Catedral de Orvieto, en Italia, retratando a Eva y el Árbol.

    arbol conocimientoEl árbol del conocimiento del bien y del mal, también llamado árbol de la ciencia del bien y del mal, es presentado como el instrumento de la caída de Adán.2 A diferencia del árbol de la vida (ver más adelante) que se presenta como unidad, el árbol del conocimiento del bien y del mal presenta una dualidad.

    El conocimiento del Árbol

    El mayor conocimiento adquirido fue la capacidad moral: los seres humanos comenzaron a juzgar si los hechos eran buenos o malos (como la desnudez natural) y se dieron cuenta de las consecuencias de sus actos (se sintieron avergonzados). El acto de desobediencia abrió los ojos de Adán y Eva al mal.

    El origen del nombre
    Gordon y Rendsburg5 han sugerido que la frase «טוֹב וָרָע», traducida como bien y mal, es un merismo, una figura retórica en la cual un par de opuestos son usados juntos para crear una idea de totalidad (como en la frase «soy Alfa y Omega», que significa que lo es todo). Ellos conjeturan a partir de esto que árbol del conocimiento del Bien y el Mal significa Árbol del Conocimiento Total. Este significado puede también verse en traducciones alternativas como Árbol del conocimiento, tanto del bien como del mal.

    Ambos árboles en el libro de Enoc
    En el libro de Enoc, Enoc hace una descripción del paraíso, con numerosos árboles, entre ellos menciona al «árbol del conocimiento del bien y el mal» con el nombre del «árbol de la sabiduría». El árbol estaba ubicado al lado del Paraíso de Justicia, en un lugar con árboles numerosos en exceso y grandes, diferentes unos de otros, en donde destaca un árbol distinto de todos los demás, muy grande, bello y magnífico, el árbol de la sabiduría. El árbol es descrito tan alto como un abeto, sus hojas se parecen a las del algarrobo y su fruto es como un racimo de uvas, muy bonito; y con una fragancia que penetra hasta muy lejos, Igualmente se menciona que los que comen de su fruto aprenden gran sabiduría. En esta descripción, Remiel le menciona igualmente a Enoc que:
    Es el árbol de la sabiduría, del cual comieron tu primer padre y tu primera madre y aprendieron la sabiduría y sus ojos se abrieron y comprendieron que estaban desnudos y fueron expulsados del jardín del Edén.

    El Árbol de la Vida

    EL Árbol de la vida representado en la Cábala, conteniendo al Sephiroth.

    La historia de este árbol también está relatada en el Génesis, entre los capítulos 2 y 4. El segundo de los árboles ofrecía la vida eterna a quien lo comiese. Luego del «pecado original», Dios expulsa a Adán y Eva del Paraíso para evitar que comiesen de él. Los Árboles de la vida son símbolos presentes en muchas mitologías.

    El árbol de la vida en el Apocalipsisarbol vida

    Se hace una descripción explícita sobre el árbol de la Vida en el libro del Apocalipsis, en el Nuevo Testamento, donde se dice que al vencedor se le dará de comer del árbol de la vida que «está en medio del paraíso de Dios» (Apocalipsis 2:7). Igualmente se menciona que está ubicado en medio de la calle de la ciudad, en la cual a uno y otro lado del río estaba el árbol de la vida, que produce doce frutos, dando cada mes su fruto; y las hojas del árbol eran para la sanidad de las naciones (Apocalipsis 22:2).

    Ambos árboles en el libro de Enoc

    En el libro de Enoc, Enoc hace una descripción del paraíso, con numerosos árboles, entre ellos menciona al «árbol del conocimiento del bien y el mal» con el nombre del «árbol de la sabiduría».

    Igualmente se menciona detalladamente en el paraíso un árbol que proporciona vida, siendo lo más posible la descripción del «árbol de la Vida». Enoc lo describe como un árbol rodeado por árboles aromáticos, el cual supera a los demás árboles en altura a la manera de un trono. Ese árbol presentaría un perfume que exhala una fragancia superior a cualquiera y sus hojas, flores y madera no se secan nunca, y presenta un fruto hermoso que se parece a los dátiles de las palmas. En esta descripción, Miguel, que estaba encargado de esos árboles, le menciona igualmente a Enoc que:
    Esta montaña alta que has visto y cuya cima es como el trono de Dios, es su trono, donde se sentará el Gran Santo, el Señor de Gloria, el Rey Eterno, cuando descienda a visitar la tierra con bondad. No se permite que ningún ser de carne toque este árbol aromático, hasta el gran juicio cuando Él se vengará de todo y llevará todas las cosas a su consumación para siempre, pero entonces será dado a los justos y a los humildes. Su fruto servirá como alimento a los elegidos y será trasplantado al lugar santo, al templo del Señor, el Rey Eterno. Entonces ellos se regocijarán y estarán alegres; entrarán en el lugar santo y la fragancia penetrará sus huesos; y ellos vivirán una larga vida, tal y como la que sus antepasados vivieron. En sus días no los tocará ningún sufrimiento ni plaga ni tormento ni calamidad.
    Enoc 25:2-6

    El gran Yggdrasil Escandinavo

    Yggdrasil es un fresno, no es cualquier árbol de fresno, él es el mayor y mejor de todos los árboles: sus ramas se extienden por todos los mundos y llegan más allá del cielo. Tiene tres grandes raíces, una llega donde viven los Ases (o Aesires, una de las razas de los dioses, la otra es Vanir), otra raíz llega donde viven los gigantes del hielo, el lugar donde estaba el Ginnungagap (el espacio cósmico lleno de fuerza mágica), y la tercera raíz está sobre el Niflheim, y bajo esta raíz está Hvergelmir; Nídhögg (el monstruo que vive en Hel) mordisquea las raíces. Bajo la raíz que va donde están los gigantes de hielo está la fuente de Mímir, allí está oculta la sabiduría y el conocimiento.

    Un águila se sienta sobre las ramas del fresno, y es muy sabia; entre sus ojos se sienta un halcón que se llama Vedrfölnir. Una ardilla, que se llama Ratastok (diente roedor) corre por todo el árbol y les cuenta habladurías al águila y a Nidhögg. Hay cuatro ciervos que corren por sus ramas y las roen , ellos se llaman asi: Dáinn, Dvalinn, Duneyr, Durathrór.

    En Hvergelmir hay tantas serpientes que no se pueden contaryggdrasil

    …. 31 Tres las raíces que en tres direcciones
    del fresno Yggdrasil arrancan:
    la primera a Hel, la segunda a los ogros,
    la tercera a los hombres cobija.

    En las ramas del fresno un águila está;
    sabedora de mucho es ella;
    hay un azor _Vedrfólnir se llama_
    que está entre sus ojos puesto.

    32 Ratastok se llama la ardilla que corre
    por el fresno Yggdrasil:
    a Nídhogg abajo llevarle debe
    las palabras del águila arriba.

    33 Cuatro los ciervos que vueltos de cuello,
    en lo alto del árbol muerden:
    Dain y Dvalin, Dúneyr y Dúratror.

    34 Más serpientes anidan bajo el fresno Yggdrasil
    que mico ignorante piensa:
    Goin y Moin _de Grafvítnir hijos_,
    Grábak, Grafvóllud,
    Ófnir y Sváfnir siempre del árbol
    las ramas royendo están.

    35 El fresno Yggdrasil penas soporta
    más que los hombres creen:
    muerde el ciervo arriba, sus lados se pudren,
    abajo lo masca Nídhogg…..

    «El canto de grímnir» Edda Mayor

    En la «visión de la adivina» o Völuspá también encontramos en los versos 19 y 20 a Yggrdrasil:
    Yo sé que se riega un fresno sagrado,
    el alto Yggdrasil, con blanco limo;
    eso es el rocío que baja del valle;
    junto al pozo de Urd siempre verde se yergue.

    Vienen de allá muy sabias mujeres,
    tres, de las aguas que están bajo el árbol;
    una Urd se llamaba, la otra Verdandi,
    _su tabla escribían_ Skuld la tercera;
    los destinos regían, les daban sus vidas
    a los seres humanos, su suerte a los hombres…

    En estos versos, la adivina está contando como estas tres gigantas, llamadas Nornas riegan el árbol, y también nos dice sobre el pozo de Urd que es fuente de sabiduría, ellas toman esa agua y el lodo que hay en torno a la fuente y rocían el fresno para que no se seque o se pudran sus ramas. El agua de Urd es tan sagrada que todo aquello que llega a la fuente se vuelve blanco.

    El rocío que cae de él sobre la tierra los hombres lo llaman rocío de miel, y de él se alimentan las abejas. Dos cisnes se alimentan de la fuente de Urd y de estas nace la especie de los cisnes.
    También el Padre de todo Odín cuenta en Hávamál que colgado de Yggdrasil en sacrificio recibió el conocimiento además de las runas. Fue un sacrificio si lo pensamos, chamánico donde Odín atraviesa los 9 mundos hasta Hel (las tinieblas, la muerte) recibe el conocimiento de las sabias runas que quedan grabadas en su ser como un código encriptado.

    Sé que pendí nueve noches enteras
    del árbol que mece el viento;
    herido de lanza y a Odín ofrecido
    _yo mismo ofrecido a mí mismo_
    del árbol colgué del que nadie sabe
    de cuáles raíces arranca.

    http://groups.msn.com/Berserkergang/tupginaweb.msnw

    Yggdrasil
    De Wikipedia, la enciclopedia libre.

    En la mitología escandinava, fresno perenne cuyas raíces y ramas mantienen unidos los diferentes mundos: el Asgard, el Midgard, el Utgard y Hel. De su raíz mana la fuente que llena el pozo del conocimiento, custodiado por Mimir.

    A los pies del árbol se encuentra el dios Heimdall que es el encargado de protegerlo de los ataques del dragón Hvergelmir y de una multitud de gusanos que trataban de corroer sus raíces y derrocar a los dioses a los que este representaba. Pero también contaba con la ayuda de las hadas que lo cuidaban regándolo con las aguas de la fuente de Urdar, la de Asgard. Un puente unía el Yggdrasil con la morada de los dioses, el Bifröst, el arco iris, todos los dioses cruzaban por el para entrar en el Midgard.

    Yggdrasil rezuma miel y cobija a un águila que entre sus ojos tiene un halcón que se llama Vedrfölnir, a una ardilla llamada Ratatösk y a cuatro ciervos. Cerca de sus raíces habitan las nornas.

    Etimología
    Su etimología es incierta pero se cree que Yggdrasil puede significar en escandinavo antiguo el caballo de Odín, siendo uggr, temible, uno de los apelativos del dios y drasill caballo.

    El poeta y escritor sueco Alf Henrikson (1905-1995) publicó en 1981 una hermosa narración basada en los relatos fantásticos de la antigua mitología nórdica. Puso en el centro de su historia al mítico árbol Yggdrasil, un inmenso fresno que, según las viejas leyendas escandinavas, fue el árbol del mundo, es decir, fue el mundo mismo antes de que la tierra se volviera redonda y comenzara a girar alrededor del sol.

    En las tres raíces de ese árbol cósmico estaban las fuentes del destino, el tiempo y la muerte. En su gigantesco follaje vivían y luchaban los seres prodigiosos que dieron origen y sentido a los pueblos nórdicos: dioses y gigantes, seres humanos y animales fantásticos, hadas, gnomos, dragones, en un torbellino de luchas y encuentros en que lo real y lo mágico se confundían sin que a nadie le importara un comino saber qué era lo real y qué era lo mágico. El árbol Yggdrasil era el Padre-Madre original, el escenario majestuoso de la vida, el tronco primordial, el eje de la existencia. Sus ramas, que abarcaban los confines del universo, fueron la morada de los dioses, los animales y los seres humanos. A la sombra de sus hojas innumerables nacieron el día y la noche, fue creado el calendario y los humanos aprendieron el rito mágico de la escritura. El árbol Yggdrasil fue, pues, el centro y el origen de la historia.

    Al escribir su relato, Alf Henrikson escogió el camino del creador. No repitió punto por punto las antiguas leyendas ni se ajustó, como lo haría un etnógrafo, a la exactitud de la reproducción del mito. Pensando en los lectores modernos, elaboró de nuevo las figuras, los tiempos y las situaciones para ofrecer una narración de aventuras, magia, ironía y humor. No se detuvo en discusiones académicas en torno a las múltiples interpretaciones que hoy se ofrecen sobre el símbolo del árbol Yggdrasil. Tampoco intentó alimentar el sentimiento heroico con la apología de dioses y guerreros más o menos brutales y casi siempre estúpidos, como ha sido la costumbre de los facistoles en todo tiempo y lugar. No hizo de su relato una expresión de culto a la fuerza, al coraje o a la capacidad de combate. Se limitó a contar hechos, luchas, conflictos, grandezas y pequeñeces de dioses, humanos y animales. El resultado fue una obra admirable.

    Ahora, gracias a los traductores Ramón Latorre y Víctor Rojas, podemos disfrutar el relato de Alf Henrikson en español. La versión que nos ofrecen Latorre y Rojas es algo más que una traducción correcta: es una obra de indudable valor literario, en la cual se ha logrado transferir la maestría narrativa de Henrikson a un español bien cuidado, de gran exactitud y transparencia expresiva. La edición (Simon Editor, Jonköping, 2003), tiene además el mérito de respetar el formato del original, e incluye los dibujos excelentes de Edward Lindahl (1907-1986) que ilustraron la edición sueca y dieron vida a las situaciones descritas en el texto.

    Particularmente bien descritas son las aventuras de Odín, el dios escandinavo que se construyó una fortaleza en la copa del árbol Yggdrasil. La llamó Valhalla y tenía quinientas cuarenta puertas, y cada puerta era tan grande que ochocientas personas podían entrar o salir al mismo tiempo por ella. Después de construir su casita, Odín decidió que necesitaba una mujer. Echó una ojeada hacia las ramas de abajo, donde vivían los gigantes con sus mujeres e hijos, y cuando vio a la mujer que le pareció apropiada, lanzó un silbido, y la muchacha entendió de inmediato de qué se trataba. Ella subió volando hasta donde estaba Odín y se unió a él. Se llamaba Frigg y fue muy feliz con Odín, dándole muchos hijos con el correr de los años. Aunque no les voy a contar toda la historia, no puedo resistir la tentación de mencionar a las criadas de Odín, Rista y Mista, al parecer muy bonitas y, además, a los animalitos que Odín tenía en su casita: los cuervos Hugin y Munin, los lobos Geri y Freki, y el caballito Sléipnir, que solamente tenía ocho patas.

    Otras leyendas dicen que

    Una de las primeras razas que habitaron Escandinavia fueron los denominados los ases, dicen que son de origen divino. Fueron formados por su dios Odín, de dos deformes troncos de árbol, el uno de un fresno, y de un olmo el otro. Al del fresno lo convirtió en hom¬bre, y al del olmo en mujer; de ellos proviene la actual huma¬nidad, que tuvo en primer lugar el alma y la vida; en segundo, la inteligencia y el movimiento; en tercero, la palabra, el oído y la vista; dándoles Odín al hombre y a la mujer un sitio ex¬cepcional como morada (una especie de paraíso.

    Una parte de sus leyendas dicen:

    …………Ningún hombre otorgará el perdón a otro, hasta que el mundo sea destruido. Con él jugarán entonces las olas del mar, que quedarán libres, porque la gran serpiente que rodea a toda la tierra sentirá la furia de los gi¬gantes, y las empujará. El árbol del mundo (1) quedará abra¬sado por el fuego del gran dios Surtur, que aparecerá enton¬ces. Las águilas, con su torvo pico, cebaránse en los cadáveres; la barca en que son transportados los muertos será puesta a flote.» (¿Y no piensa ahora el lector en la barca de Aqueronte, entre los griegos?) «Surtur, el dios supremo, el oscuro, el para todos velado, que destruye y renueva el mundo, viene del Mediodía, echando llamas su mortífera espada; las rocas se quiebran; los gigantes reaparecen y andan errantes; ábrese el cielo; los genios de la naturaleza, como son los ases y los elfos, tiemblan impotentes; el sol y las estrellas se obscurecen; el Universo está ardiendo….. Pero de pronto surge del mar una nueva tierra, cubierta de verdor; precipítanse como antes las cascadas; ciérnense en los aires las águilas, aunque su caza serán sólo los peces, al revés de ahora; el mundo se renueva; será una edad de oro en que las mieses crecerán y madurarán sin necesidad de ser sembradas; y en medio de la universal armonía, porque los poderes del mal habrán sido destruidos, Odín, desde su nuevo palacio celeste, presidirá la perpetua felicidad……..

    (1) El inmenso, famoso fresno sobre el que descansa, dotado de maravilloso poder.

    El Azvhata indio

    El “AZVHATA”, árbol sagrado en la India, símbolo del conocimiento y del Ser Supremo y que luego se convertiría en al árbol “BO” de los antiguos budistas.

    Desde la más remota antigüedad, los árboles estuvieron relacionados con los dioses y las fuerzas físicas de la naturaleza, cada nación ha tenido un árbol sagrado con sus peculiares características y atributos basados en propiedades naturales, y también a veces en propiedades ocultas como se exponen en las enseñanzas exotéricas, así el Peepul o Azvattha indio, mansión de Pritris elementales, en realidad de un orden inferior, vino a ser un árbol Bo o Ficus religioso de los budistas en todo el mundo desde que Gautama Buda alcanzó el supremo conocimiento y el nirvana bajo dicho árbol.

    El Asvattha: (Ashvattha) (Árbol del Edén) (Árbol del Conocimiento) es el Árbol del Conocimiento, o Árbol del Edén, ha sido confundido con el Árbol de la Vida, manifestación energética y fenoménica de los más altos arquetipos celestes, que fue traído a este planeta como fuente de regeneración y de vida. El Árbol del Conocimiento del Bien y del Mal, es el propio árbol microcósmico humano.

    En la India, el árbol salió del océano primitivo, de un mar de leche agitado por los dioses creadores y que se yergue a través de los cielos; los sabios (vasishthas) se remontan de piso en piso en el árbol misterioso que tiene mil ramas; en lo más profundo del abismo, Ahir-Budhnya y Danu, enormes serpientes, abrazan y rodean la raíz del árbol del mundo.