Este Mundo, a veces insólito

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Mapas Antiguos

Mapas antiguos

Relación de mapas antiguos de todo tipo, portulanos, cartográficos, mapamundis, cartas marinas, atlas, concepciones del mundo, etc., hasta el S. XVII. La mayoría verdaderos, y otros ficticios, en todo o en parte, claramente una falsificación intencionada u Ooparts. Pero todos dignos de relato por su interés histórico, por el revuelo ocasionado en su día, oportunismo, etc., así como su innovación en la Cartografía. Generalmente se indican con el nombre del autor. En algunos casos, por falta de datos, se dispone un año promedio.

En tiempos muy antiguos, las consultas con los navegantes, se mezclaban con mitos y convicciones filosóficas; por eso, en lugar de mapas o mapamundis, las denomino mundo de… La mayoría de ellos, no se conocen y se han reconstruido según los relatos de diversos estudiosos, por lo que hay varias interpretaciones de los mismos.

Es evidente que hay infinidad de estos mapas, por eso se incluyen solo los más significativos por si mismos, o por su autor. Un ejemplo son los mapas incluidos en los Beatos, de los que hay gran cantidad, unos copias o derivados de otros, e influenciados por el escaso conocimiento del mundo y por la filosofía/teología reinante. Lo mismo se puede decir de los mapamundis chinos, árabes etc, de una cierta época.

No se incluyen los mapas parciales, planos de ciudades o de otro tipo, aunque sean antiguos. Solo algún caso excepcional de mapas que se salen del tema general de este apartado.

Hay que recordar, que el término mapamundi, hay que situarlo en la parte del mundo que se conocía en el momento de su realización.

Imprescindibles:

Un extenso y gran índice, sobre todo de fotografías de mapas en: http://www.myoldmaps.com/

Lista de los cartógrafos más importantes de todos los tiempos: https://hmong.es/wiki/List_of_cartographers

Se recuerda que básicamente soy escéptico, y solo un aficionado.

Todo el material se ha entresacado de la WWW, Wikipedia, etc. Y mi interés es hacer una relación ordenada de fácil acceso.

Nombre Tipo Fecha Comentario
Mapa estelar sumerio Mapa estelar -3300 Tabla Mapa estelar
Nuzi Mapa -2400 Mapa más antiguo del mundo
Papiro de Turín Papiro -1150 Primer mapa geológico
Mundo de Homero Mapamundi -0700 Reconstrucción
Imago Mundi de Babilonia Mundo -0580 Primer mapamundi
Mundo de Anaximandro Mundo -0570 Reconstrucción. Aperion
Mundo de Hecateo de Mileto Mundo -0500 Reconstrucción. Periegesis
Mundo de Herodoto Mapamundi -0450 Reconstrucción. Esteganografía
Diafragma de Dicearco de Mesina Mundo -0320 Reconstrucción. Concepto geográfico
Mundo de Eratóstenes Mundo -0220 Primer mapa con latitud y longitud
Crates de Malos Globo terráqueo -0150 Primer Globo terráqueo
Mundo de Posidonio de Apamea Mundo -0090 Reconstrucción
Mundo de Estrabón Mundo -0029 Reconstrucción
Mapa de Agripa Mundo -0020 Reconstrucción. Orbis Terrarum
Papiro de Artemidoro Parte de Iberia –0010 Declarado falso
Mapamundi de Pomponio Mela Mapamundi 0042 Reconstrucción-De Chorographia
Marino de Tiro Mapamundi 0100 Geógrafo científico
Mapa de Ptolomeo Mapamundi 0150 Reconstrucción. Famoso y básico en su día
Mapa del astrólogo Mapamundi 0200 Geográfico y astrológico
Pei Xiu China, mapas 0260 Cartógrafo
Mundo de Dionisio Periegeta Mapamundi. Periégesis 0300 Reconstrucción. Descripción de la Tierra.
Tabula Peutingeriana Mapa 0350 Vías mundo romano
Mundo de Macrobio Mundo 0400 Reconstrucción. Mundo
Carta de Paulo Orosio Carta geográfica 0410 Historiador geográfico
Mapa de Jerónimo Mapas 0420 Mapas
Mapamundi de Cosmas Indicopleustes Mapamundi 0547 Topografía cristiana
Mapa de San Isidoro de Sevilla Mundo 0630 Mapa de T en O
Cosmografía de Rávena Mapamundi 0670 Cosmografía
Mapamundi de Albi Mapamundi 0765 Mapamundi merovingio
Mapa Vaticano Mapamundi 0770 Mapa de T en O
Mapamundi de Beato de Liébana Mapamundi 0776 Curiosidad (común en casi todos los Beatos)
La Tierra de Al-Juarismi Mapas 0833 Coordenadas precisas (Reconstrucción de mapas)
Beato de Escalada Mapamundi 0935 Mapa de T en O
Mapamundo de Al-Masudi Mapamundi 0940 Geografía
Ende Mapamundi 0990 Primera Cartógrafa-Iluminadora
Ibn Hawqal Mapamundi 0977 La Faz de la Tierra
Mapa de La Cottoniana Mapamundi 1025 Mapamundi anglosajón
Libro de las Curiosidades Mapamundi 1050~ Mapamundi y otros
Mapa del Beato de Saint Server Mapamundi 1060 Mapa de T en O
Said al-Andalusi Mapas 1068 Geografía política
Mahmud al-Kashgari Mapamundi 1073 Mapamundi turco
Mapamundi Beato del Burgo de Osma Mapamundi 1086 Mapa de T en O
Mapamundi del Liber Floridus Mapamundi 1120 Enciclopedia
Imago Mundi de Honorio de Autun Mundo 1135 Mapa de Sawley, o de Henry of Mainz
Mapamundi de Al-Idrisi Mapamundi 1154 Tabula Rogeriana
Mapamundi de Munich Mapamundi 1190 Mapamundi
Mapa de Vercelli Mapamundi 1217 Mapamundi
Mapa del Beato San Andrés del Arroyo Mapamundi 1220 Mapa de T en O
Mapa del manuscrito Ms Fitzwilliam 254 Mapamundi 1230 Mapamundi en Bestiario
Mapamundi de Ebstorf Mapamundi 1234 Mural en pergamino
Mapa ded Al-Biruni Mapamundi 1238 Mapamundi
Ibn Sa’īd al-Magribī Mapamundi 1250 Mapamundi
Mapas de Mthew Paris Mapas 1250 Mapas
Mapamundi del Salterio de la abadía de Westminster  Mapamundi 1265 Anónimo
Mapamundi de Al-Qazwini Mapamundi 1280 Mapamundi y otros
Mapamundi de Hereford Mapamundi 1285 Orbis Terrarum
Carta Pisana Carta náutica 1300 Portulano más antiguo
Mapa Pietro Vesconte Mapas 1311 Portulano del Mediterráneo
Portulano de Angelino Dulcert Portulano 1339 Portulano
Mapamundi de Opicinus de Canistris Mapas 1340 Mapas y curiosidades
Mapamundi de Ranulf Higdon Mapamundi 1342 Mapamundi
Mapamundi de Paulinus Venetus Mapamundi 1343 Chronologia Magna
Mapa Aslake Mapa 1370 Fusión de cartografías
Atlas catalán Atlas 1375 Mapamundi de los Cresques
Mapa del Beato de Navarra S.XII. Mundo 1389 Mapa Beato Gascón
Mapa Da Ming Hunyi Tu Mapa 1389 Mapa zona china
Mapa Zeno Atlántico norte 1390 Invención/Falsificación
Mapamundi de Evesham Abbey Mapamundi 1400
Mapamundi
Mapa Kangnido Mapamundi 1402
Mapamundi coreano
Imago Mundi dePierre D’Ailly Mapamundi 1410
Imago Mundi
Carta Naútica de Mecià de Viladestes Portulano 1413
Carta naútica
Mapa de Pirrus de Noha Mapamundi 1414
Mapamundi
Mapamundi de Albertino de Virga Mapamundi 1415
Mapamundi circular
Mapa en el Ms. Lat. 54 Mapamundi 1420
Copia de Salustio
Mapa de Zheng He Mapamundi 1421
Posiblemente falso
Carta de Pizzigano Portulano 1424
Islas del Atlántico – Dudas
Claudis Clavus Mapas 1427
Norte de Europa
Mapamundi Borgiano Mapamundi 1430
Mapamundi
Mapamundi de Andrea Bianco Mapamundi 1436
En varios diagramas
Portulano de Gabriel Vallseca Portulano 1439
Portulano
Mapas Nova Cosmographia Mapamundi 1440
Mapamundi reconstruido
Mapamundi de Leonardo Giovanni Mapamundi 1442
Mapamundi
Pere Rosell Cartas naúticas 1447
Cartas nauticas
Mapamundi de Andreas Waslperger Mapamundi 1448
Mapamundi
Mapamundi Estense Mapamundi 1450
Primero circular de la escuela mallorquína
Mapamundi de Vercelli Mapamundi 1450~
Anónimo. Mapa T en O
Mapa de Olomouc Mapamundi 1450~ Orientado al oeste
Bartolomeo Pareto Carta marina 1455
Europa
Mapamundi genovés Mapamundi 1457
Mapamundi en forma de ojo. Anónimo
Mapamundi de Fra Mauro Mapamundi 1459
El mejor de la cartografía medieval
La Fleur des Histories Mapamundi 1460
Curiosidad-Historia Universal
Carta de al-Mursi Carta náutica 1461
Carta náutica
Manual de Benedetto Cotrugli Carta náutica 1464
Manual de navegación
Dominus Nicolaus Germanus Mapas 1467
Moderniza a Ptolomeo
Mapamundi de Zeitz Mapamundi 1470
Mapamundi
Mapa de Paolo Toscanelli Planisferio 1474
No conservado
Rudimentum Novitiorum Mapamundi 1475
Mapas
Manuscrito HM 83 Mapas 1476
Mapas temáticos
Mapamundi Ptolomeo-Edición de Bolonia Mapamundi 1477
Primera edición impresa, de los mapas de Ptolomeo
Cartas náuticas de Albino de Canepa Portulanos 1480
Portulano
Mapamundi de Hanns Rüst  Mapamundi 1480
Mapamundi en madera
Mapamundi  Wieder-Woldan Mapamundi 1485
Mapamundi. Anónimo. Incunable
Mapa de Martellus Mapamundi 1489
Mapamundi
El mar de las historias Mapamundi 1491
Curiosidad
Globo terráqueo de Martin Behaim Globo terráqueo 1492
Globo terráqueo
Mapa de Cristobal Colón Mapamundi 1492
Mapamundi parcial
Harmann Schedel Atlas 1493
Liber Chronicarum
Portulano de Jehudi Ibn Ben Zara Portulano 1497
Portulano – Dudas
Mapa de Juan de la Cosa Mapamundi 1500
Famoso y básico
Planisferio de King-Hamy Planisferio 1502
Anónimo
Planisferio de Cantino Mapamundi 1502
Uno de los más importantes de su época.
Mapa de Pedro Reinel Atlántico y Mediterráneo 1504
Kunstmann I
Globo terráqueo de Leonardo Globo terráqueo 1504
Primera vez que se incluye a América
Planisferio de Caverio Planisferio 1505
Planisferio famoso – Dudas
Planisferio de Contarini-Rosselli Mapamundi 1506
Proyección cónica
Mapas de Alessandro Zorzi Varias zonas 1506
Bocetos esquemáticos
Carta de Martin Waldseemüller Mapamundi 1507
Mapamundi
Planisferio de Ruysch Mapamundi 1507
Planisferio proyección cónica
Portulano de Benincasa Portulano 1510
Portulano – Posible fraude
Globo de Hunt-Lenox Globo terráqueo 1510
Frase: Aquí hay dragones
Globo Jagellonicus Globo terráqueo 1510
Primero en el que figura América
Planisferio de Sylvanus Planisferio 1511
Primero a dos tintas
Mapa de Johannes de Stobnizca Mapamundi parcial 1512
Mapa del continente americano conocido
Mapa de Piri Reis Mapamundi 1513
Mapamundi. Modificado/interpretado a gusto del consumidor
Mapas de Bartolmé Colón Mapas 1513
Atribuidos
Mapamundi de Leonardo Mapamundi 1514
Primer mapa octante
Globos de Johannes Schöner Globos terráqueos 1515
Globos terráqueos
Atlas Miller Atlas 1519
Atlas
Pietro Coppo Mapamundi 1520
Planisferio con «La Cola de Dragón»
Mapas de Lorenz Fries Mapas 1525
1er Mapa del Pacífico (Dudas sobre este mapa)
Planisferio Giovanni de Vespucci Planisferio 1526
Padrón Real
Mapa de Diego Ribero Mapamundi 1527
Padrón Real, 1er científico
Planisferio Salviati Planisferio 1527
Planisferio
Mapamundi de Robert Thorne Mapamundi 1527
Primer mapamundi inglés
Mapamundi de Benedetto Bordone Mapamundi 1528
Isolario
Mapa de Orentes Finoeus Mapamundi 1531
Mapamundi de época, con errores y pareidolia*
Mapas de Alonso de Chaves Mapas 1533
Padrón Real, y otros
Carta marina de Olaus Magnus Carta marina 1539
Carta marina, norte de Europa
Mapamundi de Jean Rotz Mapamundi 1542
Mapamundi. Fraude?
Mapamundi de Bautista Agnese Mapamundi 1544
Cartas Náuticas
Mapamundi de Sebastián Caboto Mapamundi 1544
Mapamundi
Atlas Vallard Atlas 1547
Atlas
Mapas de Giacomo Gastaldi Mapas 1548
Innovador
Atlas de Vesconte de Maggiolo Atlas 1548
1er. Toponímico río Amazonas
Mapamundi de Pedro de Medina Trtado de navegar 1550
Suma de Cosmographia. Tratado y mapas
Mapamundi de Pierre Desceliers Mapamundi 1550
Mapamundi y Cartas Náuticas
Mapas de Sebastian Münster Mapas 1552
Cartografía
Atlas de Alonso de Santa Cruz Atlas 1554
Islario general
Lopo Homem Mapamundi 1554
Atlas Miller y Mapamundis
Mapa de Hadji Ahmed Mapamundi 1559
Mapamundi cordiforme. Fraude?
Portulano de Prunes Portulano 1559
Portulano ilustrado
Mapa de Diego Gutierrez Mapamundi 1562
La cuarta parte del mundo
Atlas de Guillaume Le Testu Atlas 1566
Cosmographie universelle
Gerardus Mercator Mapamundi 1569
Uno de los pilares de la Cartografía. Posible manipulación*
Mapamundi de Abraham Ortelius Atlas 1570
El primer atlas moderno
Mapamundi de Domingos Teixeira Mapamundi 1573
Posesiones portuguesas y españolas
Juan López de Velasco Atlas y mapas 1574
Geografía de Las Indias
Mapa de Vinlandia Mapamundi 1579
Falsificación con pergamino antiguo
Mapamundi de Heinrich Bunting Mapamundi 1581
Forma de Trébol
Mapa de Antonino Saliba Mapa celeste 1582
Mapa celeste
Mapamundi de Urbano Monte Mapamundi 1587 Algo dudoso
Atlas de Joan Martines Atlas 1587 Atlas moderno
Mapamundi de Mateo Ricci Mapamundi 1602 Kunyu Wauguo Quantu
Jodocus Hondius Atlas 1605 Atlas
Joan Blaeu Atlas 1635 Atlas Novus
Mapas de Nicolaes Visscher Mapas 1658 División de Las Américas
Atlas Klencke Atlas 1660 El más grande del mundo
Atlas Maior Atlas 1662 De la familia Blaeu
Mapaundi de Gérard van Schagen Mapamundi 1689 Nova Totius Terrarum Orbis Tabula
Vicenzo María Coronelli Atlas 1690 Atlas y globos terráqueos
Mapamundi de Isagawa Yusen Mapamundi 1708 Mapas
El mundo según Hotan Mapamundi 1710 1er. Mapamundi budista japonés
Mapa antártico de Philippe Buache Antártida 1717 Mapa de la Antártida, con suposiciones**
Cheonhado Mapamundi 1820 Mapa del mundo bajo los cielos

Sebastian Münster

Sebastian Münster

Sebastian Münster, retratado por Christoph Amberger hacia 1552 (Gemäldegalerie de Berlín)

Información personal

Nacimiento: 20 de enero de 1488jul.; Nieder-Ingelheim (Ingelheim am Rhein, Sacro Imperio Romano Germánico)

Fallecimiento: 26 de mayo de 1552jul.; Basilea (Antigua Confederación Suiza)

Causa de muerte: Peste

Nacionalidad: Alemana y suiza

Religión: Luteranismo y catolicismo

Familia

Padres: Andreas Münster

Educación

Educado en: Universidad de Tubinga

Supervisor doctoral: Johannes Stoeffler

Alumno de: Gregor Reisch

Ocupación: Cartógrafo, escritor, traductor, profesor universitario, cosmógrafo, hebraísta, matemático, teólogo y editor

Área: Geografía

Cargos ocupados: Rector de la Universidad de Basilea (1547-1548)

Empleador

Movimiento: Renacimiento

Orden religiosa: Orden Franciscana

Sebastian Münster —escrito también en alemán como Sebastian Muenster— (Nieder-Ingelheim, 20 de enero de 1488–Basilea, 26 de mayo de 1552), fue un prolífico cosmógrafo y hebraísta alemán. Aparecía un retrato de él como rector de la Universidad de Basilea en el reverso de los billetes de 100 marcos alemanes en circulación desde 1962 hasta 1997 justo antes de la incorporación del euro.

Biografía

Münster nace en la pequeña ciudad alemana de Nierder-Ingelheim —que pertenece al Palatinado Renano, cerca del Rin entre Maguncia y Bingen— el 20 de enero de 1488, su padre se llamaba Andreas Munster y era granjero. En su ciudad goza de la educación básica —trivium— antes de que en el año 1505, a la edad de 16 años, se adhiriera a la Orden Franciscana y fuera a estudiar a la ciudad de Heidelberg el quadrivium en la Universidad de Heidelberg. En 1507 fue a Lovaina donde fue alumno de Johannes Stoeffler (1452-1531) y allí continuó su educación en matemáticas, geografía y astronomía.

Al cabo de unos años se desplazó a Friburgo donde muy posiblemente adoptó su pasión por el estudio del hebreo. Para sus estudios hebreos conoció al erudito judío Elias Levita (1469-1549). En Pforzheim en el año 1512 fue ordenado sacerdote.

Fue catedrático de hebreo en la universidad reformada de Basilea, y allí pasó el resto de sus días.

Obra

Estudios de lengua Hebrea

Su trabajo de investigación en la lengua hebraica es muy numerosa, se puede decir que S. Münster es en Alemania el primero que publicó los libros hebreos de la lengua vernácula. Enumeramos algunos de sus tratados.

  • Dictionarium hebraicum, 1523
  • Institutiones grammaticae, 1524
  • Elia Levita, Grammatica hebraica absolutissima, 1525
  • Accentuum hebraicorum compendium, 1525
  • Tabula omnium coniugationum, 1525
  • Institutio elementaria, 1525
  • Elia Levita, Capitula cantici, 1527
  • Moses Maimonides, Logica sapientis Rabbi Simeonis, 1527
  • Kalendarium hebraicum, 1527
  • Dictionarium chaldaicum, 1527
  • Chaldaica grammatica, 1527
  • Proverbia Salomonis, 1520

Astronomía

  • Cosmographia universalis (1544)
  • De radio astronomico et geometrico liber / Rainer Gemma Frisius; Johann Spangenberg; Sebastian Münster. – Lutetiae, 1558
  • Organa planetarum – Basileae, 1536
  • Die Planetentafeln – Zürich

Gnomónica

En gnomónica hizo varias investigaciones y publicó varios libros en los que detalla con abundantes gráficos cómo se construye un reloj de sol. En ninguno de los libros que publicó sobre gnomónica se dedicó a realizar demostraciones de los pasos realizados para su construcción, no fue hasta el siglo XVII Clavius describe algunos de los pasos de Münster con detalladas demostraciones geométricas.

  • Erklerung des newen Instruments der Sunnen, Oppenheim 1528
  • Erklerung des newen Instruments über den Mon, Worms 1529
  • Compositio horologiorum, 1531
  • Horologiographia, 1533
  • Cánones super novum instrumentum luminarium, 1534
  • Organum Uranicum, 1536
  • Fürmalung und künstlich beschreibung der Horologien, 1537
  • Compositio horologiorum, in plano, muro, truncis, anuto, concavo, cylindro et quadrantibus. – Basileae, 1531

Cartografía

  • Weltkarte und Erklärung ders. (Typi cosmographici et declaratio et usus), in: Simon Grynäus, Novus orbis, 1532
  • Mappa Europae, 1536

Sebastian Münster (Nieder-Inge 1488-1552). Tres nombres dominaron la cartografía en el siglo XVI: Mercator, Ortelius y Münster. De estos tres, Sebastian Münster probablemente fue el que más hizo difundir el conocimiento geográfico en toda Europa a mediados del siglo. Su obra Cosmographia Universalis, publicada en 1544, incluía una ingente cantidad de detalles sobre el mundo conocido y desconocido. Probablemente fue uno de los libros más leídos de su tiempo, con casi cuarenta ediciones en seis idiomas.

Eminente matemático y lingüista alemán, Münster se convirtió en profesor de hebreo en Heidelberg y más tarde en Basilea, donde se estableció en 1529.

En 1528, tras su primer mapa de Alemania, Münster hizo un llamamiento a los estudiosos alemanes para que le enviaran descripciones de aldeas, ciudades, comercios, etc. de todo el país de forma que pudiera conocerse con mayor precisión la geografía germana. La respuesta fue mucho mayor de lo esperado. Tanto extranjeros como alemanes enviaron cuantiosa información con la que eventualmente pudo incluir y actualizar con precisión numerosos mapas de sus atlas.

En 1540 publicó una edición latina de Geographia de Ptolomeo con ilustraciones.

Fue el primero en proporcionar un mapa separado de cada uno de los cuatro continentes conocidos y el primero en imprimir por separado un mapa de Inglaterra. Sus mapas, impresos mediante Xilografía, son muy valorados por los coleccionistas.

Sus dos obras principales, Geographia y Cosmographia fueron publicadas en Basilea por su hijo, Henri Petri, quien continuó publicando muchas ediciones después de la muerte de Münster.

El dominio de Münster en el mercado cartográfico fue relativamente breve una vez que Abraham Ortelius produjo su Theatrum Orbis Terrarum en 1570.

Un curioso plano cartográfico del autor germano-suizo Sebastian Münster (1489-1552). El mapa corresponde a su obra Cosmographia, un compendio de seis libros en el que el autor muestra una de las primeras descripciones científicas de historia, geografía, astronomía, ciencias naturales y regionales del conocimiento en el mundo alemán. Münster, uno de los mayores cosmógrafos del Renacimiento, decidió publicar Cosmographiaea universalis lib para recoger todos los conocimientos en una completa obra.

Las primeras ediciones de la obra datan de entre 1544 a 1548. Tuvo cuantiosas reediciones traduciéndose a diferentes idiomas como el francés, italiano o latín. Desconocemos la datación exacta del ejemplar que se conserva en la Biblioteca Nacional de España, pero todo parece indicar que se ubica en la década de los años cuarenta del siglo XVI. El ejemplar que podemos observar está escrito en alemán. En el marco inferior derecho existe una nota explicativa sobre las regiones y ríos de la península Ibérica. Se observa el relieve de los montes a modo de cadenas montañosas. Respecto a la toponimia, está escrita tanto en latín como en castellano. Además, se observan las principales ciudades según la importancia de sus conjuntos arquitectónicos. Se debe tener en cuenta que, para la realización de estos compendios geográficos, los autores consultaban las obras de otros colegas suyos más o menos creíbles. Sin embargo, el sobreesfuerzo por realizar una obra de tal magnitud es de alabar en una época en la que acceder al conocimiento y a las comunicaciones era de gran dificultad.

Comprende la península Ibérica y las Islas Baleares. Pertenece a la obra más divulgada del autor, «Cosmographia», publicada en Basilea en 1544 y de la que posteriormente se hicieron 46 ediciones en seis idiomas. Se trata de una «Tabula Moderna Hispaniae» que Sebastian Münster (1489-1552) realizó para una edición de la «Geographia» de Ptolomeo, publicada en 1540. Marco con rotulación de grados solamente en los paralelos. En el ángulo inferior derecho, cartela en la que aparece una explicación de la división política de la península Ibérica. Relieve representado por perfiles de montañas abatidos en forma de cadena o cordillera. Planimetría con ciudades representadas por agrupación de edificios. La hidrografía representa la red principal, con la denominación de los ríos más importantes. La costa y el mar aparecen realzados con rayado irregular simulando olas. Toponimia en latín y en castellano. Rotulación en letra romanilla e itálica. El título y la cartela, en alemán y en letra gótica. En el dorso se trasluce título enmarcado con greca, con figuras de dos santos y símbolos de los cuatro evangelistas. Datado durante el reinado de Carlos I (1516-1556).

Planisferios

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

1544

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

1550

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

América

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

Mapa de las India occidentales por Sebastian Münster 1561

Mapamundi de Pierre Desceliers

Mapamundi de Pierre Desceliers

Pierre Desceliers ( fl. 1537-1553) fue un cartógrafo francés del Renacimiento y miembro eminente de la Escuela de Cartografía de Dieppe. Se le considera el padre de la hidrografía francesa.

Mapa del mundo terminado en 1550 por Desceliers

Detalle del mapa de Jave La Grande, 1550, por Desceliers

Poco se sabe de su vida. Probablemente nació en Arques-la-Bataille.[1] La fuente documental más antigua conocida sobre su vida lo ubica allí como sacerdote en 1537.[2] El padre de Desceliers era arquero en el Chateau d’Arques y su familia posiblemente se originó en el área de d’Auge, donde la familia nombre sobrevive entre Honfleur y Pont-l’Évêque.[3]

Desceliers también era examinador de prácticos marítimos y estaba autorizado a otorgar patentes en nombre del rey francés, como lo demuestra el sello encontrado con sus iniciales. Probablemente también enseñó hidrografía. Hizo una carta hidrográfica de la costa de Francia para Francisco, duque de Guisa. No se sabe nada de su vida después de la creación del mapa de 1553; el Dictionnaire de biographie française sugiere que murió después de 1574, pero ninguna de sus fuentes respalda esta afirmación.[4]

Trabajo cartográfico

Estuvo cerca de Jean Ango y Dieppois, los exploradores Giovanni da Verrazzano y los hermanos Jean y Raoul Parmentier. Aunque parece poco probable que participó en algún viaje, pudo recopilar información, incluidos los portolanos, e incorporó esta información en sus propios mapas. Una escuela de cartografía se formó a su alrededor en Dieppe e incluyó a Nicolas Desliens entre sus miembros.

Desceliers hizo varios grandes mapas del mundo al estilo de las cartas náuticas:

  • El mapa del mundo de 1543 mencionado en 1872 en el inventario de la colección del cardenal Louis d’Este con el título The descriptione carta del Mondo in pecorina scritta a mano, miniata tutta per P. Descheliers . Se desconoce el destino de este mapa.
  • El mapa del mundo 1546 (2560 × 1260 mm), a pedido de Francisco I. Más tarde perteneció a un tal Jomard, luego al Conde de Crawford y ahora se almacena en Inglaterra en la Biblioteca John Rylands, Manchester (MS francés 1 *)
  • El mapa del mundo de 1550 (2150 × 1350 mm), realizado para Enrique II, mostrando sus brazos y los de Anne de Montmorency (mariscal de Francia) y el almirante Claude d’Annebaut. Este gráfico se conserva en Londres, en la Biblioteca Británica (MS adicional 24065), que lo compró a Cristoforo Negri.[5] [6] [7]
  • El mapa del mundo de 1553. Esto se perdió en un incendio en Dresde en 1915. Se exhibe una copia en el castillo de Dieppe. Se exhibió en la Exposition internationale de géographie de 1875 en París: se ha informado que es otro mapa de 1558, [8] pero el catálogo confirma que era el mapa de 1553.[9] [10]

Los mapas de Dieppe muestran un conocimiento preciso de las costas y también incluyen representaciones de lugares imaginarios, personas fantásticas y animales extraños. La representación del este de Canadá estaba bien detallada, junto con la mayor parte del norte y sur de América, solo cincuenta años después del viaje de Colón. En la sección del hemisferio sur, se mostró una masa de tierra titulada Jave la Grande en la posición aproximada de Australia. Esto ha llevado a la especulación de que los mapas de Dieppe son evidencia de la exploración europea (posiblemente portuguesa ) de Australia.en el siglo 16; cien años antes de su exploración bien documentada por los holandeses.

La imagen de Java Major en el mapa de Desceliers de 1550 se basó en los relatos de Marco Polo y Ludovico di Varthema en el Novus Orbis Regionum ac Insularum Veteribus Incognitarum de Simon Grynaeus y Johann Huttich, publicado en París por Antoine Augurelle en 1532. Claro por la inscripción en el mapa que describe Java. La representación de Desceliers del Continente Sur, titulada LA TERRE AVSTRALLE NON DV TOVT DESCOVVERTE («Terra Australis, recientemente descubierta pero aún no completamente conocida»), se deriva del mapa del mundo de 1531 de Oronce Fine, que también se publicó en 1532 en el Novus Orbis: lleva el mismo título que Fine en latín: Terra Australis recenter inventa sed nondum plene cognita (“Terra Australis, recientemente descubierto pero aún no completamente conocido”). Desceliers parece haber identificado el promontorio de Regio Patalis en Terra Australis de Fine con Marco Polo y Java Major de Ludovico di Varthema; por lo tanto, su Jave la Grande es una fusión de la conocida costa norte de Java con la Regio Patalis de Fine.[11]

A pesar de su gran valor, tanto artístico como cartográfico, las cartas cayeron rápidamente en desuso después de finales del siglo XVI, cuando el mercado pasó a estar dominado por cartógrafos flamencos y holandeses.

Mapas del Bicentenario de independencia: El Salvador en un mapamundi de 1550

Casi nada se conoce a cabalidad de la vida del francés Pierre Desceliers (¿1537-1558?). Fue sacerdote y se dedicó a ser examinador de pilotos de barco, a quienes les otorgaba las licencias en nombre del rey francés y de quienes obtenía información de primera mano para el trazado de sus cartas portulanas y sus investigaciones acerca de temas hidrográficos.

Todo apunta a que el abate Desceliers terminó sus días en Dieppe, de cuya importante escuela de cartógrafos (1540-1585) formó parte y a la que contribuyó con algunos de los más de 50 globos y portulanos que ese conjunto científico-artístico generó para mecenas, armadores y reyes de Portugal, Francia e Inglaterra. Por esa influencia que duró varias décadas después de su muerte, en Dieppe aún existen una calle y una estatua que le rinden homenaje a la memoria de Desceliers.

En 1550, mientras residía en Arques, Desceliers trazó un mapamundi de 1.35 por 2.15 metros, que adornó con las armas del rey Henry II de Francia (1519-1559), las de su mariscal Duque de Montmorency y las del almirante Claude d’Annebault, que se aprecian en tres de las esquinas interiores de dicho trabajo cartográfico, marcado por sus exquisitas rosas de los vientos y sus múltiples líneas loxodrómicas.

Fuera de la presencia destacada del antemeridiano de Tordesillas, ese trabajo cartográfico no presenta ningún tipo de escala ni longitud conocidas, porque ese tipo de registros se daría hasta casi un siglo después, gracias a la influencia directa de Mercator y otros cartógrafos europeos. Las latitudes fueron fijadas en grados a partir de observaciones con astrolabio y cuadrante.

A partir de toda la información disponible en su tiempo gracias a los navegantes portugueses y españoles, Desceliers presentó un mapa global en que se combinaron dibujos de seres fantásticos con los conocimientos extraídos de las cartas portulanas de su tiempo, que revelan amplio conocimiento de las costas de casi todo el mundo, incluso las de la zona americana del océano Pacífico.

Así, no resulta extraño que trazara al golfo de Fonseca y algunas de sus islas, aunque no les asignara sus topónimos insulares (en tinta de colores rojo y negro), sino sólo registrara el del propio golfo, bautizado así por la expedición del piloto mayor Andrés Niño, en 1522, y ya registrado en otros mapamundis de 1527 y 1529, cuando también fue incluido el nombre costero Rostro Fragoso para denominar a la parte costera centro-oriental del actual territorio salvadoreño. Para mayor ubicación, Desceliers también registró la relativamente cercana ubicación de la ciudad de Guatemala, pero ninguna población del territorio ahora perteneciente a El Salvador.

Resulta curioso que todas las indicaciones cartográficas e ilustraciones del hemisferio norte sobre la línea ecuatorial aparecen registradas al revés. También se destacan los topónimos América para el continente y Mar del Sur para el océano Pacífico. Entre el conjunto de ilustraciones a colores figuran varios tipos de barcos, figuras mitológicas (sirenas, krakens, centauros, etc), cultivos, riquezas, reyes, vestimentas étnicas y muchos detalles que vale la pena examinar al ampliar la imagen digital hasta su máximo posible.

Desde 1861, el mapamundi del abate Desceliers está catalogado como la pieza MS24065.

MALVINAS

Portulano francés (fragmento), Pierre Desceliers, 1550

Portulano francés de Pierre Desceliers, 1550. Este mapa constituye no solo un objeto de conocimiento sino también una obra artística. Se conserva en el Museo Británico.

 

 

 

 

 

 

 

 

Suma de Cosmografía de Pedro de Medina

Suma de Cosmografía de Pedro de Medina

Pedro de Medina

Arte de navegar, de Pedro de Medina, 1545.

Grabado inspirado en la obra de Medina que representa la vara de Jacob, un instrumento goniométrico para medir la altura de los astros.

Pedro de Medina, (1493–Sevilla, 1567), matemático, geógrafo, cartógrafo, astrónomo, historiador y polígrafo español del Renacimiento. Su famoso Arte de navegar (1545) fue el primero sobre esta materia en Europa e influyó en Pedro Nunes y Michel Coignet.

Biografía

Se cree que nació en Sevilla, aunque por su nombre y la gran protección que le dispensaron los duques de Medina Sidonia, parece haber nacido en la propia Medina Sidonia. Desde 1520 fue tutor del conde de Niebla, heredero del VI duque de Medina Sidonia.

Tras abandonar la casa de Medina Sidonia de manera amistosa, solicitó ser nombrado cosmógrafo y entregó un texto titulado Libro de Cosmografía (1538), apareciendo en los documentos como clérigo. Obtuvo en efecto una orden judicial para dibujar cartas de navegación, escribir libros de pilotaje y fabricar los dispositivos necesarios para la navegación a las Indias. En febrero de 1539, en relación con lo anterior, fue admitido como examinador en Sevilla de los pilotos y maestres que debían hacer la derrota de Indias y trabajó en el entorno de su Casa de Contratación, agencia gubernamental española que controlaba la exploración y colonización del Nuevo Mundo, aunque nunca estuvo empleado en ella; pronto se apercibió de los defectos en la formación de los pilotos y en el instrumental, libros y cartas náuticas que manejaban, por lo cual escribió al rey Carlos I una Representación sobre el desorden que había en las cartas e instrumentos de navegación, y en los exámenes de pilotos y maestres. La carta hizo un efecto fulminante, pues por real orden del 22 de febrero de 1545 se prohibió al cartógrafo Diego Gutiérrez que siguiese fabricando las cartas e instrumentos de navegación que, según Medina, tanto mal hacían a los estudiantes. Y ese mismo año salió su famosísimo Arte de navegar en ocho libros, seguramente una reelaboración y ampliación consultada de su Libro de Cosmografía inspeccionada previamente por el Consejo de Indias.

En 1549 fue designado cosmógrafo real honorario. Como cartógrafo realizó uno de los primeros mapamundis, sumamente exacto, en su Cosmographia (1550). El Arte es el primer tratado europeo sobre navegación (aunque el de Martín Cortés, publicado en Cádiz en 1551 fue también muy relevante): Arte de navegar en que se contienen todas las reglas, declaraciones, secretos y auisos a que la buena navegación son necessarios, y se deuen saber. Ahí define las líneas del rumbo o loxodrómicas. Alonso de Chaves, cosmógrafo mayor, manifestó que el Arte había sido una recopilación de Medina y otros autores habían colaborado. Diego Gutiérrez y otros autores declararon que habían ayudado en partes del libro y el propio Medina reconoció la ayuda de Francisco Faleiro y de Alonso de Santa Cruz en otras ocasiones, aunque no en la redacción de este libro. Fue traducido quince veces al francés entre 1554 y 1663, seis veces al alemán entre 1576 y 1633, cinco veces al holandés (de 1580 a 1598), tres veces al italiano (1554-1609) y dos veces al inglés. Es difícil no apercibir la importancia que tuvo esta obra en el desarrollo de la navegación de altura. En 1552 se publicó una edición castellana abreviada con el título de Regimiento de navegación donde suprimió la mayor parte del material teórico relativo a la esfera e incluyó sólo los aspectos realmente necesarios para los pilotos. Otro Regimiento, que apareció en 1563, actualizó este compendio popular con veinte «Avisos» adicionales para el piloto práctico.

Libro de grandezas y cosas memorables de España, de Pedro de Medina, 1548.

En 1548 había publicado también, dedicado al por entonces príncipe Felipe II, su Libro de grandezas y cosas memorables de España. Agora nuevo fecho y recopilado por el Maestro Pedro de Medina vezino de Sevilla, más tarde ampliado y reeditado en 1595 por Diego Pérez de Mesa, catedrático de Matemáticas en la universidad de Alcalá. Se trata de una descripción de los hechos históricos y de las ciudades más importantes de España, con grabados que las representan y transcripción de documentos importantes.

Allí escribe:

“Habemos visto en nuestros tiempos que por la navegación de los españoles ha sido dada vuelta a todo el universo… Cosa es esta tan grande que después que Dios creó el mundo nunca tal se hizo, ni pensó, ni aún creyó ser posible. Y para esto no sólo han tenido y tienen esfuerzo y ánimo, pero la industria de saber hacer caminos por el agua donde natura los negó, y guiándose por una cosa tan movible como es el cielo y las estrellas, que en un solo punto no paran, ellos tienen su cuenta tan justa y en punto, que un punto no les falta, con tanta certinidad que, siguiendo el arte, no pueden en ninguna guisa faltar…”.

De Medina fue asesor real durante las dos juntas convocadas por el Consejo de Indias en 1554 y 1556 para determinar la posición correcta de Filipinas y las islas Molucas, y trazar la partición definitiva entre España y Portugal de esta región del planeta.

Si bien Pedro de Medina consiguió corregir las cartas de marear de la familia Gutiérrez, protegida por el piloto Juan Caboto, mantuvo una postura poco flexible en cuanto a la «variación de la aguja de marear» o declinación magnética y no modificó su opinión contraria a la existencia de este fenómeno, incluso cuando ya había sido aceptado por los demás cosmógrafos españoles, alegando no haber suficientes pruebas y carecer de experiencia propia sobre el mismo. En su honor, hay una montaña en la Antártida que lleva su nombre.

Obras

  • Obras. Libro de las grandezas y cosas memorables de España. Libro de la verdad, ed. de Ángel González Palencia, Madrid: CSIC, 1944.
  • Libro de Cosmografía (1538)
  • Arte de navegar en que se contienen todas las reglas, declaraciones, secretos y auisos a que la buena navegación son necessarios, y se deuen saber hecha por el maestro Pedro de Medina, Valladolid, en casa de Francisco Fernández de Córdoba, 1545, muy reimpreso y traducido. Hay facsímil de Madrid: Patronato del Inst. Nacional del Libro Español, 1945, y una edición electrónica facsímil en Obras clásicas de Náutica y Navegación, Madrid, Fundación Histórica Tavera, 1998, CD-Rom.
  • Libro de grandezas y cosas memorables de España. Agora nuevo fecho y recopilado por el Maestro Pedro de Medina vezino de Sevilla, Sevilla, Dominico de Robertis, 1548. Hay facsímil: Madrid, Instituto de España y Biblioteca Nacional, 1994, acompañada de introducción en separata de M.ª del Pilar Cuesta Domingo; y otra de Maxtor de la edición alcalaína de 1666 por Pedro de Robles y Juan de Villanueva. Ampliado y reeditado en 1595 por Diego Pérez de Mesa: Primera y segunda parte de las Grandezas y cosas notables de España, en casa de Juan Gracián, 1595. disponible a Google books
  • Crónica de España (Sevilla, 1548)
  • Libro de la verdad, donde se contienen dozientos dialogos que entre la verdad y el hombre se contractan sobre la conuersion del pecador, Sevilla, 1549). Está incluido en las Obras de 1944.
  • Suma de Cosmographia, manuscrito de 1550 conservado en la Biblioteca Nacional. Fue publicado por primera vez en 1998.1​
  • Regimiento de navegación, en que se contienen las reglas, declaraciones y avisos del libro del Arte de navegar, Sevilla: Juan Canella, 1 de diciembre de 1552.
  • Suma de Cosmographia, manuscrito de 1561 conservado en la Biblioteca Colombina de Sevilla. Hay ediciones modernas: la facsímil de Sevilla, Excma Diputación Provincial Patronato de Cultura, 1947; la de Valencia: Albatros, 1980, al cuidado de J. Fernández Jiménez, y la de lujo en dos volúmenes de Madrid: Grial, 1999 con introducción de Ana García Herráez.
  • Hispaniae Tabula Geographica (Sevilla, 1560).
  • Crónica de los excelentes señores duques de Medina Sidonia (1561).
  • Regimiento de navegación compuesto por el maestro Pedro de Medina. Contiene las cosas que los pilotos han de saber para bien navegar: y los remedios y avisos que han de tener para los peligros que navegando les pueden suceder, Sevilla: en las casas de Simón Carpintero, 1563. Hay edición moderna: Regimiento de navegación. Compuesto por el Maestro Pedro de Medina (1563). Ahora nuevamente publicado por el Instituto de España en edición facsímile. 2 Tomos: Original y Transcripción Madrid, Instituto de España, 1964, 2 vols.

Suma de Cosmografía de Pedro de Medina

Realizado por uno de los cosmógrafos más importantes del siglo XV, el Suma de Cosmographia es un ejemplo destacado de cartografía y geografía renacentista. Fue hecho para uso educativo, específicamente para la instrucción de un príncipe, en lugar de solo un motivo estético o artístico. Sin embargo, su valor artístico y su importancia en la historia de la cartografía son innegables, y el mapa del mundo muestra una representación muy precisa de varias partes del mundo conocido a principios del siglo XVI.

El autor de este mapa, Pedro de Medina (1493-1567) fue el escritor científico más exitoso de la España del siglo XVI , así como un reconocido cosmógrafo, cartógrafo y matemático. Trabajó como examinador de los pilotos y oficiales que recibían la instrucción de navegar por el Atlántico camino del Nuevo Mundo, y algunas de las obras geográficas y cartográficas más importantes del siglo XVI fueron creadas por él.

Un reflejo del conocimiento geográfico del siglo XVI

Este mapa manuscrito está dibujado en fols. 2v-3r de la Suma de Cosmographia de Pedro de Medina, que realizó a mediados del siglo XVI. Mide 82 x 59 cm, y está coloreada con tinta y óleo sobre pergamino. Los continentes están destacada ocupados de forma por elementos decorativos, como árboles, ríos y abundantes cartelas con los nombres de los diferentes países y regiones.

Las áreas aún desconocidas, como la mayor parte de América del Norte, están en blanco, y el borde sur del Nuevo Mundo todavía está marcado como Tierra Yncognita (tierra desconocida). Tanto los mares como las regiones desconocidas están llenas de barcos, rosas de los vientos e inscripciones, como un ejemplo del intento del cartógrafo por evitar los espacios en blanco, que es una característica común de los mapas históricos.

De Medina da especial importancia a la línea vertical que atraviesa el este de Sudamérica, que representa la demarcación de las tierras recién descubiertas entre Portugal y Castilla según el Tratado de Tordesillas, firmado por ambos reinos en 1494. Coloca las Molucas, las las Islas de Especias, en el borde occidental del mapa, en el hemisferio español, y algunos de los barcos trazan la ruta a través del Estrecho de Magallanes a través del Pacífico hasta las Molucas.

Así, el mapa del mundo de Pedro de Medina es un reflejo muy interesante no solo del conocimiento geográfico sino también de la política y la economía en la España del siglo XVI.

Suma de Cosmographia. Un hito en la geografía española moderna temprana

En los años posteriores a los primeros viajes al Nuevo Mundo, la complejidad de la gestión de los asuntos de Castilla en el exterior exigió la creación de una institución oficial para gestionarlos. Así, en 1503 la Corona de Castilla estableció la Casa de la Contratación de las Indias («Casa de Comercio de Indias») en Sevilla. Esta institución instruyó a los oficiales y pilotos a navegar hacia las Indias, proporcionándoles un profundo conocimiento teórico.

Dada la dificultad de conseguir suficientes candidatos para convertirse en pilotos, los expertos y profesores de la Casa de la Contratación redactaron una serie de trabajos y tratados para desarrollar un sistema de “enseñanza a distancia”. Uno de los autores más exitosos fue Pedro de Medina, que técnicamente no formaba parte de esa institución, pero trabajaba en su contexto en Sevilla.

No se sabe mucho sobre la vida de De Medina; Perteneció al entorno del ducado de Medina Sidonia, y trabajó como cosmógrafo y cartógrafo. Escribió algunos de los tratados más importantes de la ciencia cosmográfica y náutica española del siglo XVI, como el Libro de Cosmografía («Libro de la cosmografía», 1538) y El arte de navegar El arte de navegar (» «, 1545), que tenía un enorme éxito y se tradujo a varios idiomas europeos, un testimonio de su naturaleza única.

Sin embargo, la obra más bella de Medina es Suma de Cosmografía, escrita a mediados del siglo XVI y destinada a ser leída por un príncipe o un rey , es decir, por un lector no especializado. El manuscrito contiene varias hermosas figuras e información astronómica, y el mapa del mundo en fols. 2v-3r es una imagen sobresaliente del mundo conocido en las primeras décadas después del descubrimiento del Nuevo Mundo. Este manuscrito se encuentra en la Biblioteca Nacional de España en Madrid con la marca de estantería Res / 215.

Resumen

Obra manuscrita sobre pergamino, de tamaño folio, compuesta por once bellas figuras astronómicas acompañadas de texto explicativo. Las ilustraciones están minuciosamente dibujadas e iluminadas en oro y vivos colores y las iniciales de los textos aparecen destacadas dentro de recuadros dorados. La Suma de Cosmographia, considerada como un extracto del Arte de navegar, contiene demostraciones, reglas y consejos sobre astrología y navegación. Parece una obra escrita para un público poco especializado; se trata de un libro de figuras astronómicas acompañadas de un pequeño texto explicativo y no de un texto acompañado de ilustraciones. El Arte de navegar, su obra más importante, recoge todos los conocimientos de la época sobre esta materia, tuvo una gran difusión internacional y se tradujo a diversos idiomas europeos en muy poco tiempo. Al final de la Suma se encuentra un bello mapamundi a doble folio, iluminado en rojo, azul, verde, siena y oro. Representa el mundo conocido hasta entonces, con clara información de los descubrimientos geográficos de españoles y portugueses. Está indicada la línea de demarcación establecida en 1494 en el Tratado de Tordesillas, que establece los dominios de España y Portugal en América en esta época. Pedro de Medina fue un cosmógrafo sevillano nacido hacia 1493. Su vida se desarrolla en uno de los períodos más importantes de la historia de España y de la historia universal. Vivió en Sevilla, centro de la empresa náutica española y punto de partida de los barcos hacia el Nuevo Mundo. Trabajó en el entorno de la Casa de Contratación, aunque nunca perteneció a ella. En 1545 publica, en Valladolid, el Arte de navegar. También escribió obras histó ricas y filosóficas, de las que podemos destacar el Libro de las grandezas y cosas memorables de España, el Libro de la verdad y la Crónica de los excelentes señores duques de Medina Sidonia.

Planisferio miniado a doble página, copia del padrón real, orientado con rosas, una de ellas con lis, rumbos, en el centro escala de latitudes; en la representación de los continentes se señalan cordilleras, montes, árboles e hidrografía, nombres de los países en filacteria; en los espacios en blanco, correspondientes a los océanos, se dibujan galeones y carabelas y una embarcación de un solo palo y remo a la altura de Nueva Guinea. Se dibujan los trópicos, el ecuador sin graduar y los círculos polares (h. 2v -3r). Once representaciones circulares a página entera, con filacterias en la parte superior que enmarcan los títulos de cada una («Composición del mundo» (h. 5r), «La esfera del mundo» (h. 6r), «La altura del Polo» (h. 7r), «La entrada del sol en los signos» (h. 8r), «Diferencias de altura del sol» (h. 9r), «Declinación del sol» (h. 10r), «Reglas de la altura del sol» (h. 11r), «Cuenta de la luna» (h. 12r), «De la mareas como vienen» (h. 13r), «De la aguja de marear» (h. 14r), y «Reloj del Norte» (h. 15r). Iluminación en oro y en colores, predominando los tonos rojos, azules y verdes. Texto en el verso de la h. anterior, con la explicación de los dibujos. Grandes iniciales al comienzo de cada texto, en rojo y azul alternando, sobre fondo dorado
Cinco grabados de las Sibilas de Lambert Suavius en h. 1v, 15v y 16r

Registro bibliográfico en el Catálogo

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Visconte Maggiolo

Visconte Maggiolo

Vesconte Maggiolo (Génova, 1475-Génova, entre 1549 y 1561) fue un cartógrafo italiano. También fue conocido como Vesconte de Maiollo o de Maiolo.

1527 mapa por Visconte Maggiolo mostrando la costa del este de América del Norte con «Tera Florida» en el superior y «Lavoradore» (Labrador) en el fondo. La información presuntamente provino Giovanni da Verrazzano viaje en 1524 (Ambrosian Biblioteca en Milán, Italia.1​)

Biografía

Nació en Génova y posiblemente fue un marinero amigo del explorador Giovanni da Verrazzano. En 1511 se mudó a Nápoles donde produjo tres atlas náuticos que todavía existen ahora.2​ Algunos historiadores dicen que murió de malaria en 1530. Documentos archivados muestran que él siguió vivo en Génova hasta 1549, pero para 1561 definitivamente estaba muerto.3​

En 1527 desarrolló un mapa que describe los viajes de Verrazzano. Este mapa tuvo un error importante (supuesto «Mar Verrazzano» con su «Istmo Verrazzano,» como Giovanni incorrectamente describió el continente norteamericano). Este error siguió apareciendo en mapas por más de un siglo. Una copia de este mapa de 1527 fue destruida durante la Segunda Guerra Mundial.4​

Hay varias cartas portulanas, atlas y al menos otros dos mapas mundiales hechos por Vesconte Maggiolo: uno fechado Genoa, 1531; otro mantenido en una biblioteca pública en Treviso está fechado Genoa, 1549.5​

Estudio comparativo, de algunos de sus mapas:

https://www-cartographyunchained-com.translate.goog/chavm1/?_x_tr_sl=en&_x_tr_tl=es&_x_tr_hl=es&_x_tr_pto=sc

Nacido alrededor de 1475 por Giacomo y Mariola De Salvo, originario de Rapallo, pero residente en Génova, Il Maggiolo fue uno de los principales cartógrafos de su tiempo, el antepasado de una familia de cartógrafos que duró varias generaciones. Comenzó su actividad como cartógrafo a principios del siglo XVI y lo que se conoce como «planisferio de Fano”, fechado alrededor de 1504 y realizado en su tierra natal, fue su primera realización más importante. En 1511 estuvo en Nápoles, donde se casó con una mujer local. Entre las ciertas obras realizadas durante su estancia en Napolitano hay dos Atlas, de 1511 y 1512, tres cartas náuticas (1512, 1513, 1515) y un planisferio Náutico de 1516. Por voluntad del dogo Genovés Ottaviano Fregoso, en 1518 fue llamado a su tierra natal, donde se le ofreció el cargo oficial de «Magister cartarum Pro navigando”, con un salario de 100 liras por año.

Estamos seguros de que estaba en contacto (al menos de las cartas) y Giovanni Da Verrazzano, mientras que no se tiene cierta evidencia que ha navegado con él en 1524, incluso si podría ser posible (como los documentos que certifican solo que estaba en Génova en 1521, el año en el que el Senado se asigna un salario de por vida, y de nuevo a partir de 1525, el año en el que firmó algunas de las tarjetas hechas en Génova: Forbear, 2007, p. 73); algunos de sus planisferios reproponen los nombres de lugares utilizados por Verrazzano en las costas de América del Norte y proponen un delgado Istmo al norte de Florida, más allá del cual se abriría un Golfo del Océano Pacífico navegable a Asia (como se ve también en el famoso planisferio de Girolamo da Verrazzano de 1529). En 1529 también se le concedió el derecho de transferir el cargo de «Magister» a uno de sus hijos, sus colaboradores: Giovanni Antonio e Iacopo, que también se menciona como Giacomo.

Su última obra conocida es un Atlas fechado en 1549. Murió en Génova entre 1549 y los primeros meses de 1561, como lo demuestra un documento en el que el hijo se refiere al difunto padre con el «quondam» (Abstengo 2007, p. 72). Maggiolo, aunque se especializó principalmente en hacer mapas de la cuenca mediterránea, el Mar Negro y el Egeo, áreas de relevancia para Los Genoveses, fue el primero en informar en su Atlas de 1548 el topónimo del río sudamericano «Río de Amaxones”.

El Atlántico ya no es un límite, sino una frontera. Una escala hacia el Nuevo Mundo. Eso explica que ahora aparezca en el centro del plano, con un gran protagonismo, que refleja la importancia del Atlántico en el desarrollo de la Historia.

Cronológicamente se nos escapa un poco, ya que es del año 1511. Pero es interesante ver el cambio que sufre la representación del Atlántico, y que resulta un reflejo de un cambio de actitud fundamental.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Giacomo Gastaldi

Giacomo Gastaldi

Giacomo Gastaldi (Villafranca Piemonte, 1500 – Venecia, 1566), fue un cartógrafo italiano.

Nacido en el Piamonte, en el seno de una familia noble, se instaló en Venecia en 1539. Allí trabajó como ingeniero antes de dedicarse plenamente a la cartografía y convertirse en cosmógrafo oficial de la Serenísima, a quien se dirigía el Consejo de los Diez llamándolo: Mastro Giacomo di Piemonte il nostro Cosmografo.2​ A él parece corresponderle el mérito de haber introducido en el campo de la cartografía la técnica del aguafuerte, que permite una representación más precisa y nítida, frente a la técnica de la xilografía que era la comúnmente empleada hasta entonces.3​

Se le han atribuido ciento nueve mapas abarcando prácticamente la totalidad del mundo hasta entonces conocido. Entre ellos se recuerda un mapa de África en ocho hojas publicado en 1564.4​ En 1548 publicó una edición de la Geografía de Ptolomeo reuniendo los mapas que había realizado desde 1542, incluyendo dos planisferios, el primero de ellos datado en 1546. En ellos la masa continental del hemisferio norte se representa unida en su parte septentrional, excepto entre América-Groenlandia y Europa. Pero la principal novedad de esta obra es su tamaño reducido y fácilmente transportable, abandonando la más común para este tipo de obras impresión en folio.

A partir de 1562 Gastaldi sostuvo la separación entre América y Asia y llamó al estrecho que separaba los continente estrecho de Anián (Streto di Anian), tomando el nombre de un reino asiático descrito por Marco Polo.

Gastaldi trabajó por encargo para diversos editores y para el Consejo de los Diez pintó al fresco en el Palacio Ducal de Venecia los mapas de Asia y África.5​ Además colaboró con Giovanni Battista Ramusio, geógrafo y secretario del Consejo de los Diez, para quien dibujó varios mapas incorporados posteriormente a su obra titulada Delle Navigationi et Viaggi.

Cartógrafo

Giocomo Gastaldi (c. 1500 – octubre de 1566) fue un astrónomo, cartógrafo e ingeniero italiano activo en la segunda mitad del siglo XVI. Gastaldi (a veces llamado Jacopo o Iacobo) comenzó su carrera como ingeniero, sirviendo a la República de Venecia en esa capacidad hasta la cuarta década del siglo XVI. Durante este tiempo viajó mucho, construyendo una gran biblioteca relacionada con viajes y exploración. Aproximadamente desde 1544 centró su atención en la cartografía, trabajando extensamente con Giovanni Battista Ramusio, Nicolo Bascarini y Giovanbattista Pedrezano, y también solicitó tomar una comisión privada para, entre otros, el Concilio de los Diez de Venecia.

Se le atribuye la extensión de los mapas Fresco de Asia y África en la sala de mapas del Palacio Ducal.Gastaldi fue también uno de los primeros cartógrafos en abrazar la placa de cobre sobre el grabado en madera, el marcado y un desarrollo importante en la historia de la cartografía. Su edición de 1548 de PtolomeoGeographia fue el primero en imprimirse en una lengua vernácula; el primero en ser impreso en cobre. Contenía muchos mapas nuevos que representaban regiones recién descubiertas por primera vez, incluido el primer mapa que se enfocaba en la costa este de América del Norte y el primer mapa moderno de la península india.

1548 Gastaldi, Mapa de la península india

El primer mapa moderno e independiente de la India

Este es el mapa de 1548 de Giacomo Gastaldi de la península india. Es el mapa moderno impreso más antiguo de la India; todos los mapas anteriores de la región son iteraciones de la información geográfica de Claudio Ptolomeo del siglo II. Aunque es veneciano, la información de Gastaldi muestra conocimiento de la profundidad de la penetración portuguesa en el subcontinente. Guzarat, Goa, Calecut, Delhi y muchos otros nombres de lugares aparecen en el mapa. Sri Lanka (Ceilam) se muestra en su ubicación correcta y no se combina con Sumatra, como parecían hacer muchos de los mapas ptolemaicos. El término arcaico ‘Taprobana’ no aparece. Las Maldivas se muestran con cierta exageración.

Historial de publicaciones y censo

El mapa se imprimió en Venecia para La Geografia de Gastaldi, su Ptolomeo modernizado, que se publicó en una única edición de 1548. Aparece por separado solo en la Biblioteca Británica, la Bayerische Staatsbibliothek y la Universidad de Toronto. El libro está bien representado en colecciones institucionales.

Mapa de Brasil de 1565 por Giacomo Gastaldi. Mapa realizado por Giacomo Gastaldi, cerca de los años 1500-1565.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Mapa del Virreinato de Nueva España según Giacomo Gastaldi.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Mapa de la península arábiga según Giacomo Gastaldi.

 

 

 

 

La Terra De Hochelaga Nella Nova Francia, mapa dibujado por Gastaldi como ilustración de Delle Navigationi et Viaggi de Ramusio (Venecia, 1565), con la más temprana representación de Monte Real (Montreal) a la izquierda.1​

Atlas Vallard

Atlas Vallard

El Atlas Vallard es un atlas mundial que fue creado en el año 1547 en Dieppe (Sena Marítimo), en el norte de Francia. Ha sido atribuido a Nicolas Vallard, aunque se duda de su autoría y se cree que pudo haberse basado en un prototipo portugués previo.

Historia

Se trata de uno de los atlas más famosos del siglo XVI, perteneciente a la llamada Escuela de cartografía de Dieppe.

Se ha puesto en duda la autoría de Nicolas Vallard, de quien se cree que fue solo su primer propietario,1​ mientras su autoría correspondería a un cartógrafo portugués desconocido.

Este atlas muestra por primera vez la costa este de Australia, curiosamente 200 años antes de que fuera descubierta por el capitán James Cook, por lo que este atlas podría demostrar que la atribución del descubrimiento de la costa este australiana a James Cook es errónea.2​

El atlas original se encuentra en la actualidad y desde 1924 en la biblioteca The Huntington Library de San Marino (California), en los Estados Unidos.

Descripción

Está compuesto por 68 páginas entre las cuales figuran un calendario, 15 cartas náuticas con ricas ilustraciones así como detallada información marítima.

Contiene ilustraciones sobre las poblaciones indígenas del nuevo mundo y es por tanto un importante testimonio de la época de la colonización.

Una embarcación manca dibujada en las aguas del O. Atlántico. Atlas Vallard

El atlas original se encuadernó en 1805 en piel rojiza con aplicaciones de oro.

La escuela de cartográfica de Dieppe fue el productor de mapas franceses más importante del siglo XVI. Asentada en la ciudad portuaria de Dieppe, se caracterizó por la belleza en la manufactura de sus mapas y globos, objetos de lujo encargados por ricos comerciantes y armadores navales de Portugal y Francia. Entre sus integrantes destacan Pierre Desceliers, Guillaume Le Testu, Nicolas Desliens o Nicholas Vallard.

Los contenidos

Al comienzo de la obra trata el ciclo solar y añade un calendario. La parte cartográfica propiamente dicha se compone de 15 portulanos sobre pergamino, en los que el sur se halla en la parte superior, como ocurre muy frecuentemente con la cartografía medieval, especialmente en la tradición musulmana.

Carta de África oriental.  Está orientado al sur. Atlas Vallard.

Las tres primeras cartas recogen una parte de la costa de Asia y posiblemente de lo que hoy es Oceanía. Las siguientes representan territorios africanos, americanos y europeos.

Por supuesto, en este atlas están cartografiados algunos mares, como el Océano Atlántico, el Adriático o el Mar Egeo.

La Península Ibérica. Originariamente esta imagen aparece girada 180º (orientada al sur), pero la hemos vuelto para que se pueda apreciar mejor. Si se observa detenidamente, las figuras están cabeza abajo por la orientación original

Carta del Océano Atlántico

La nomenclatura aparece en letras minúsculas, con tinta de colores negro y rojo, y en dorado para las áreas geográficas.

Carta de Java. Detalle de la escena. Atlas Vallard.

La autoría

Se suele atribuir al navegante y cartógrafo francés N. Vallard (que lo firmó en 1547). A pesar de que es de la escuela franca, tiene un fuerte componente luso, y ésto puede ser porque su autor se inspiró en cartografía procedente de este reino.

Portada del atlas, en la que aparece el nombre de Nicolás Vallard bajo la esfera armilar

Parte sur del este del continente asiático (Indias orientales y «la Java»). Se puede apreciar en la parte inferior la costa que algunos autores atribuyen a Australia. La carta se ha girado 180º para que se pueda apreciar bien el territorio cartografiado. Atlas Vallard.

También en él encontramos una de las primeras representaciones del territorio canadiense, de sus habitantes, de su fauna y flora.

Variaciones

Las cartas numeradas como 14 (Mar Adriático) y 15 (Mar Egeo) parecen ser obra de otro autor, ya que cambia la técnica cartográfica y estilo artístico. Hay variaciones muy visibles, como en la del Mar Egeo, en la que la orientación no es al sur, sino al este.

Detalle del Mar Egeo. La carta está orientada al este. Atlas Vallard.

Aparte del carácter técnico, lo más destacable son sus escenas de la vida cotidiana de los habitantes de los lugares cartografiados, tanto las que aparecen en las cartas como las que incluye en los márgenes. Sin que sean demasiado realistas, ya que tienen cierto carácter bucólico y fantástico (por ejemplo, la presencia del Preste Juan en África responde a un mito medieval), son de una gran belleza y estética.

Otro aspecto muy visible son las magníficas rosas náuticas (numerosas en cada carta, con las habituales 32 líneas de rumbo en negro, rojo y verde para las direcciones principales), las embarcaciones y los monstruos marinos que aparecen dibujados.

Al igual que el Atlas Miller, una de sus características más destacables son las miniaturas que representan escenas de colonización del siglo XVI, además de innumerables ilustraciones de la vida cotidiana de la población nativa.

El atlas comienza con un texto introductorio sobre la actividad del sol, seguido de un calendario. Un aspecto curioso de este atlas es el hecho de que en casi todos los mapas el Norte está orientado hacia la parte inferior de la página y el Sur hacia la parte superior. Esto era, según todas las apariencias, un hábito de los cartógrafos musulmanes, pero esta práctica era bastante rara en la Europa cristiana. Puede verse, por ejemplo, en las distintas cartas portulanas del atlas dibujado en c. 1321 de Pedro Vesconte (Lyon, Biblioteca Municipal). Contenido: 1. «Terra Java» (¿costa este de Australia?) 2. “La Jave” (¿costa norte de Australia?), Indias Orientales, parte de Asia 3. «Terra Java» (¿costa oeste de Australia?) 4. Mar Arábigo, Mar Rojo y Golfo Pérsico 5. África austral y suroeste del océano Índico 6. Océano Atlántico con costa de África y Brasil 7. África noroccidental 8. Europa y África septentrional 9. América del Norte y Canadá, costa este 10. West Indies, México, Centroamérica, norte de Sudamérica 11. Noreste de América del Sur 12. Sureste de América del Sur, Estrecho de Magallanes 13. Europa occidental y África noroccidental 14. Mar Adriático 15. Mar Egeo Se usa tinta negra y roja para la nomenclatura en una escritura minúscula, con oro para los nombres de las áreas; las masas de tierra están delineadas en color con islas pintadas de azul, rojo u oro; Numerosas rosas de los vientos en cada carta con la habitual red de 32 líneas de rumbo en tinta negra, roja y verde para las direcciones principales.

Atlas Vallard (1547) Costa oriental de Australia

Mapamundi de Sebastián Caboto

Mapamundi de Sebastián Caboto (1544)

Sebastián Caboto

Nombre en italiano: Sebastiano Caboto

Nacimiento: 1476; Venecia (República de Venecia)

Fallecimiento: 1557; Londres (Reino de Inglaterra)

Padres: Mattea y Juan Caboto

Cónyuge: Catalina Medrano

Ocupación: Explorador y cartógrafo

Sebastián Caboto o Sebastián Gaboto, llamado en castellano, o en inglés Sebastian Cabot (Venecia, nació en 1484 y murió en Londres en el año 1557), originalmente Sebastiano Caboto, fue el hijo de Mattea Caboto y Juan Gaboto un marino, cartógrafo y explorador de América que estuvo al servicio de Inglaterra y de España.

Primeros años

Siendo niño, en 1497, Sebastián Gaboto pudo haber viajado hasta Terranova con su padre, Juan Caboto, cuando este estuvo radicado en Brístol y efectuó un viaje bajo bandera inglesa hasta la costa oriental de Norteamérica.

Caboto, Sebastián (1474-1557)

Geógrafo, explorador y cartógrafo italiano nacido en Venecia en 1474 y muerto en Inglaterra en 1557, que sirvió a los reyes de Inglaterra y España. Comisionado por Enrique VII exploró en 1497 con su padre y hermanos la costa de Nueva Escocia. Seguidamente obtuvo el empleo de cartógrafo de Enrique VIII, en 1512 trazó un mapa de Gascuña y Guyena, y poco después entró al servicio de Fernando el Católico. En 1518 Cabot fue nombrado Piloto Mayor de la Casa de Contratación, en 1524 actuó en la Junta de Badajoz convocada para determinar los derechos españoles sobre las Molucas y de 1526 a 1530 realizó exploraciones por la región del Río de la Plata, donde intento establecer colonias sin éxito. Dedicó el resto de su vida principalmente a la cartografía y al comercio. En 1533 Carlos V le encargó un mapa que, por las explicaciones de Cabot, parece haber sido una esfera: «Creo que Su Majestad y los señores del Consejo quedarán satisfechos dello, porque verán cómo se puede navegar por redondo por sus derrotas como se hace por una carta.» Realizó un famoso mapa mundi, impreso en 1544, que se convirtió en el modelo de muchos de tales mapas (como los reproducidos por Richard Hakluyt y otros) hacia el final de la centuria. Su carrera como piloto mayor terminó con una áspera disputa con Pedro de Medina, que le negó el permiso para consultar el Padrón Real, rehusándole la licencia a su mapa debido a las discrepancias de éste con el Padrón. En Espada, Cabot fue considerado al parecer como mal administrador pero buen cartógrafo; esto es lo que se deduce de las palabras de Gonzalo Fernández de Oviedo: «es buena persona e diestro en su oficio de la cosmografía y de hacer una carta universal de todo el orbe, en plano o en un cuerpo esférico; pero otra cosa es mandar y gobernar que apuntar un cuadrante o astrolabio» (Historia general, parte 2, libro 4, capítulo 2). Alonso de Santa Cruz dice, en el Libro de las Longitudes, haber utilizado el método de Cabot para obtener las longitudes en el mar por medio de la declinación del sol. Cabot, en su lecho de muerte, pretendió haber obtenido el conocimiento para hallar longitudes por revelación divina.

De: http://www.mcnbiografias.com/app-bio/do/show?key=caboto-sebastian

Mapamundi de Sebastian Caboto

Mapa de Sebastián Caboto, 1544

Mapa extraído de la página: www.henry-davis.com

Caboto se hizo a la mar, pero a la altura de Cabo Verde decidió cambiar el rumbo y dirigirse a América. Caboto que había oído hablar del Río de la Plata y de sus riquezas, prefería sólidos metales apreciados y valiosos por si mismos que las especias, mercancías que al fin y al cabo, debían cambiarse por dinero. Abandonó en una isla a dos de sus hombres que se habían opuesto al cambio de ruta y el 8 de mayo de 1527, penetró en el río Paraná. Remontó este río y exploró el río Paraguay, pues según informaciones que había recogido, aguas arriba hallaría la Sierra de la Plata y las tierras del rey blanco.

Caboto no halló las riquezas que buscaba, ya que la sierra y el reino no eran más que fantásticas noticias, deformadas por la distancia y la imaginación de los primeros descubridores. El navegante, por su desobediencia, fue sometido a juicio y condenado, aunque Carlos V le perdonó en gracia a sus demostrados meritos como piloto y geógrafo.

 

 

Carta náutica del cosmógrafo Sebastian Caboto, año 1544 [material cartográfico] [Santiago]: Taller de la Inspección de Geografía de la Dirección de Obras Públicas, 1921. 1 mapa; 54 x 41 cm, en hoja 75.6 x 54.4 cm.

Mapa de Hadji Ahmed

Mapa de Hadji Ahmed

Mapa del mundo de Hacı Ahmet: un mapa completo y perfecto que describe el mundo entero (traducido del título turco) – 1559

Hacı Ahmet era un supuesto musulmán cartógrafo vinculado a un mapa del mundo del siglo XVI. Ahmet agregó un comentario al mapa, describiendo su propia vida y una explicación para la creación del mapa. Pero no está claro si Ahmet creó el mapa o si simplemente lo tradujo al turco para usarlo en el mundo otomano.

El mapa

Hacı Ahmet agregó un extenso comentario a un mapa del mundo del siglo XVI anotado en turco, conocido como El otomano Mappa Mundi de Hacı Ahmet, entre otros títulos, que comienza con «Quien desee conocer la verdadera forma del mundo, sus mentes se llenarán de luz y su pecho de gozo».[1]

El mapa tiene forma de corazón, también conocido como «proyección cordiforme», un estilo que fue popular en la Europa del siglo XVI, y la copia existente se imprimió a partir de bloques de madera en Venecia, Italia, en 1559. Se conservó hasta finales del siglo XVIII. en los archivos del Veneciano Consejo de los Diez. El mapa ahora es parte de la Biblioteca del Patrimonio de la Biblioteca Nacional de Qatar.

Conocido como el «Mappamondo Hacı Ahmet», el mapa describe leyendas y nombres de lugares en turco, y puede ser el primer mapa en turco que se haya publicado para la venta a una audiencia otomana.[2][3] Ya sea que el mapa sea original o simplemente una traducción al turco, ayuda a mostrar cómo la gente del Imperio Otomano se percibía a sí misma en relación con el resto del mundo.[3] Tres esferas pequeñas aparecen debajo del mapa principal en la parte inferior de la página: el gráfico central representa la Tierra y varios planetas satélites, mientras que la izquierda y la derecha representan constelaciones.

Dentro del texto que acompaña al mapa, Hacı Ahmet explica que el mapa fue creado para compartir el conocimiento de la forma del mundo, especialmente del Nuevo Mundo. Específicamente, Ahmet señala que los filósofos clásicos, como Platón y Sócrates, no conocían el continente recién descubierto, lo que, según él, muestra que el mundo es redondo.[1] Dice que el Nuevo Mundo demuestra la «medida en que los otomanos participaron por derecho propio en el proceso de expansión física en el extranjero y fermento intelectual en casa que caracterizó el período de la historia comúnmente conocido como la Era de la Exploración». Ahmet también asigna los gobernantes y reinos del Imperio Otomano a los cuerpos celestes representados en el cuadrante inferior del mapa, una maniobra que se ha interpretado como un esfuerzo por imponer un sistema geopolítico jerárquico que prefiere el dominio otomano por encima de todas las demás potencias mundiales.[4]

Autoría

Cartógrafo francés Oronce Fine (1494-1555)

Heart-Shaped World Map by Oronce Fine (1534)

Se considera poco probable que el mapa sea original y probablemente Ahmet lo tradujo al turco.[2]

El mapa tiene características europeas específicas, ya que incluye el uso de términos occidentales,[1] lo que sugiere que Ahmet tradujo un mapa más antiguo al turco. De hecho, a lo largo del texto que acompaña al mapa, Ahmet enfatiza la traducción, afirmando que «lo tradujo del idioma y el alfabeto de los europeos al de los musulmanes».[1] Otro argumento en contra de la autoría de Ahmet es que «la forma en forma de corazón del mapa ya había sido utilizada por cartógrafos europeos anteriores».[2]

El mapa tiene «forma de corazón» y está construido mediante una proyección cordioforma desarrollada por del siglo XVI, cartógrafos y matemáticos incluido Johannes Werner (1468-1522), un alemán matemático y geógrafo.

El mapa se ha vinculado tentativamente a varios otros geógrafos, incluido Giovanni Battista Ramusio (1485-1557).[3] También se ha argumentado que comparte similitudes con un mapa del cartógrafo francés Orontius (1494-1555), publicado en 1534.[3]

La conexión veneciana

Ahmet afirmó que el mapa fue hecho para los príncipes otomanos, y algunos de los hijos de Solimán el Magnífico estaban interesados ​​en mapas del mundo y habían buscado en Venecia su producción.[3] Esto resultó en el desarrollo de las relaciones otomano-venecianas, que ofrecieron «nuevas interpretaciones de las actitudes venecianas hacia la producción de mapas del mundo para los clientes otomanos».[2]

La impresión del mapa en Venecia ayuda a resaltar aspectos de las relaciones otomano-venecianas. En la mente de los editores venecianos, sería «una empresa prometedora producir un mapa del mundo para la venta en el mundo musulmán», [3] y, por lo tanto, la producción de mapas del mundo fue económicamente gratificante para los editores europeos. El Imperio Otomano solicitó mapas en turco, y los mapas se tradujeron al turco para satisfacer ese mercado. [3]

La vida de Hacı Ahmet

No se sabe nada del propio Hacı Ahmet, aparte de su propio relato de su vida registrado en el texto del mapa.[5]

“Yo, este pobre, miserable y oprimido Hacı Ahmet de Túnez estudié desde pequeño en el Magreb, en la ciudad de Fez”, dice Ahmet en el texto, que describe brevemente sus orígenes, diciendo que fue capturado por infieles y describió cómo, al crear el mapa, recuperaría su libertad.

Según la historia, Ahmet fue educado en Fez, y cuando un noble europeo lo compró, pudo continuar practicando su islámica religión.[1] [2]

El mapa mundial de Hajji Ahmad

De todas las impresiones originales del mapa mundial Hajji Ahmad, solo se sabe que sobreviven diez: nueve en bibliotecas y colecciones en Venecia, Londres, Washington, Nueva York, Chicago, Viena y París, y una entre las existencias del Museo de Etnografía. en Budapest. Con respecto a la copia de Budapest, no se sabe nada más allá de que fue inventariada, sin información adjunta, por el curador contemporáneo de la colección en 1961, junto con un segundo mapa de Anatolia en idioma turco. Una posibilidad es que fue traído por István Györffy de su expedición a Turquía en 1919 o, quizás, por el erudito Tagan Galimjan de su viaje a Anatolia.

Los seis bloques de impresión utilizados para hacer el mapa fueron tallados en un taller en Venecia entre 1559 y 1560, aunque no se conocen impresiones de ese período. Los bloques fueron redescubiertos en los Archivos del Concilio de los Diez mucho más tarde, en 1795, y se hicieron 24 impresiones, incluida la que se ve aquí. Los bloques de madera de peral se encuentran actualmente en la Biblioteca de San Marcos en Venecia, aunque en tal estado deteriorado que los inutiliza. Los esfuerzos de restauración están, en la actualidad, aún incompletos.

La literatura internacional ofrece una variedad de hipótesis y opiniones sobre el creador del mapa. Una afirmación que se deriva de la información escrita en el mapa es que fue producido en Túnez por Hajji Ahmad, quien estudió en Fez y luego apareció como prisionero en Europa, donde se desempeñó como traductor de turco a los venecianos. Otros análisis sostienen que el verdadero creador del mapa fue Michele Membré, otro traductor veneciano que murió en 1594. Se dice que Membré creó los bloques de impresión del mapa con la colaboración de su asistente, Nicolò Cambi, y un impresor y editor veneciano de la nombre de Marcantonio Giustiniani. De acuerdo con esta última suposición, Membré usó el nombre Hajji Ahmad como seudónimo, agregando las diversas etiquetas y el texto explicativo en turco, como lo demuestran los errores ortográficos que contienen los textos.

Ya sea que Hajji fuera el creador o simplemente el traductor, el mapa es uno de los logros cartográficos más importantes de la era moderna, que abarca el conocimiento geográfico y astronómico más avanzado de su tiempo y ofrece una visión mucho más completa de la geografía del siglo XVI que otros. , mapas contemporáneos más mal conservados. El mapa de Hajji incorpora no solo logros cartográficos globales anteriores, sino también una medida de nueva información. Por un lado, describe el mundo como esférico o, según la convención de la época, con forma de corazón. Además, muestra los contornos de las costas de América del Norte y del Sur con precisión técnica moderna e indica el Estrecho de Bering como una franja de tierra seca.

Cielo de verano y constelaciones, detalle del mapa mundial de Hajji Ahmad

Summer Sky and Constellations, detail of the Hajji Ahmad World Map Las anotaciones turcas del mapa del siglo XVI consisten en parte en información autobiográfica sobre el creador del mapa, y en parte en descripciones de continentes, países y las mayores potencias y gobernantes del mundo. Entre estos últimos se incluyen descripciones generales de África, Europa, Asia y el Nuevo Mundo, que describen a Europa como tierra cristiana, proporcionan información detallada sobre territorios recién descubiertos y construyen un orden mundial jerárquico centrado en el Imperio Otomano, con el Sultán Suleiman, su líder más grande, gobernando de una manera comparable a la de Alejandro Magno. Además, el mapa empareja cada uno de los doce grandes poderes del mundo con los signos del zodíaco. En la mitad inferior del mapa se muestran tres esferas: la esfera central representa los cuerpos celestes que rodean la Tierra,y los de izquierda y derecha, los cielos y las constelaciones de invierno y verano. La ornamentación floral que adorna las partes del marco que se encuentran a la izquierda, la derecha y la parte inferior del mapa corresponden a los diseños clásicos de la cerámica de Iznik.

América del Sur, detalle del mapa mundial de Hajji Ahmad

Los académicos sostienen unánimemente que el mapa de Hajji Ahmad, compuesto y ordenado de manera inusual, es una representación adecuada de la política, la geografía, la economía y las relaciones de poder del siglo XVI, al tiempo que demuestra cómo los venecianos expertos en negocios pudieron emplear un mapa diseñado para una élite. Audiencia otomana para fortalecer las relaciones políticas entre Venecia y Turquía.

Zsuzsanna Tasnádi

Mapa del mundo grabado en madera de Hajji Ahmad, octubre de 1559 – agosto de 1560, Venecia, papel, impresión en bloque de madera 108×114 cm

Hadji Ahmed (1559), representa América con una precisión que sólo se conseguirá dos siglos más tarde; enseña también una tierra entre Siberia y Alaska, donde se encuentra el Estrecho de Behring, istmo que desapareció hace unos 10.000 años. Fraude?

Olaus Magnus

Olaus Magnus

Nombre de nacimiento: Olof Månsson

Nacimiento: Octubre de 1490; Linköping (Suecia)

Fallecimiento: 1 de agosto de 1557jul.: Roma (Estados Pontificios)

Sepultura: Roma

Nacionalidad: Sueca

Religión: Iglesia católica

Educado en: Universidad de Rostock

Ocupación: Cartógrafo, diplomático, historiador, sacerdote católico y antropólogo

Cargos ocupados

  • Obispo católico
  • Arzobispo católico (desde 1544juliano)

Carta Marina de Olaus Magnus.

Olaus Magnus, o Magni nació en octubre de 1490 en Östergötland y murió el 1 de agosto de 1557 en Roma, Italia. Hijo de Måns Petterson, su nombre verdadero era Olof Månsson («hijo de Måns»), pero utilizaba el epíteto latino Magnus («grande») como apellido familiar. Fue un escritor, cartógrafo y eclesiástico sueco, pionero en trabajos históricos y antropológicos sobre el norte de Europa, hermano del también escritor Juan Magno (Johannes Magnus en latín o Johan Månsson en sueco).

Su obra fundamental fue la Historia de Gentibus Septentrionalibus, editada en 1555, en Roma, en 22 libros, sobre la geografía, costumbres, tradiciones y leyendas de los pueblos escandinavos y de la Europa nórdica.

Biografía

Al igual que su hermano mayor, Johannes Magnus, obtuvo varios ascensos eclesiásticos. Entre ellos una canonjía en Upsala y Linköping, y el de archidiácono de Strängnäs. Además fue empleado en varios servicios diplomáticos, tal como una misión a Roma, a favor de Gustavo I de Suecia (Vasa), para conseguir el nombramiento de Johannes Magnus como arzobispo de Upsala. Sin embargo, con el éxito de la Reforma en Suecia su fidelidad a la Iglesia católica lo forzó a acompañar a su hermano en el exilio.

Asentado en Roma, desde 1527, actuó como secretario de su hermano Johannes Magnus. A la muerte de Johannes en 1544, llegó a ser su sucesor como Arzobispo de Upsala, admitiendo que no era nada más que un título, puesto que él nunca podría volver a Suecia. El Papa Pablo III en 1546, lo envió al concilio de Trento; más tarde llegó a ser el canónigo de San Lamberto en Lieja. El rey Segismundo I de Polonia le ofreció una canonjía en Poznań, pero la mayor parte de su vida, después de la muerte de su hermano, parece haberla pasado en el monasterio de Santa Brígida en Roma, donde subsistía con una pensión que le asignó el Papa.

Olao Magno y los monstruos marinos

Olao Magno tuvo mucha importancia en la creación de los mitos relativos a los monstruos marinos, siendo el responsable de trasladar el hábitat de los mismos del lejano Océano Índico, tal como sucedía en la época clásica, a los mares del Atlántico norte. Ante todo, nos presenta éstos como un mundo lleno de peligros y amenazas. Estos monstruos destacan, normalmente, por su tamaño, su ferocidad, el peligro que representan para los marineros, y su fealdad nacida de su aspecto deforme, a la vez que en muchas ocasiones su presencia es anticipo de futuras calamidades. Es de destacar que Olao presenta a todas estas criaturas como seres reales y tangibles, sin que tengan ningún significado simbólico. El físeter o príster, del género de los cetáceos, tiene un tamaño de doscientos codos, “se alza muy por encima de las antenas de las naves y, extrayendo el oleaje de agua contenido en unas fístulas sobre la cabeza, lo arroja de tal manera, que como una inundación de lluvia hunde muchas veces las naves más resistentes…posee también una boca grande y amplia…tiene en todo el cuerpo una piel espesa y negra, aletas largas en forma de pies anchos, y cola de dos puntas de quince y veinte pies de anchura, con la que estrecha violentamente las partes rodeadas de las naves” (cap. 6, “Del fiseter y su crueldad con los marineros”). Algunos cetáceos, por su parte, “tienen la abertura de la boca con dientes, y muy dilatada, es decir, con una prolongación de doce a catorce pies, y dientes de seis, ocho o doce pies” (cap. 8, “Del múltiple género de los cetáceos”). También nos hablará de la xifia, el rosmaro o morso noruego, el “swamfisck”, el “cahab”, el “cirkos”, y, por supuesto, de la serpiente de mar, “de gigantesca mole, de doscientos y más pies de longitud, y veinte pies de grosor, que habita en rocas y cavernas, merodeando junto a las orllas del mar Bergense, la cual solamente sale de los antros en verano con el tiempo lúcido de la noche…devasta los navíos, irguiéndose hacia lo a modo de una columna atrapa a los hombres y los devora, y esto no suele acontecer sin un portentoso espectáculo referido a alguna alteración del reino” (cap. 27, “Del gran tamaño de la serpiente noruega y de otros”). En bastantes ocasiones, la iconografía de estos monstruos será una copia directa de la Carta marina, tal como se puede observar en los casos del fiseter, el rosmaro, el puerco monstruoso del mar Germánico, la serpiente marina, o la imagen de una ballena echando a pique un navío.

Su obra ejerció una poderosísima influencia: buena muestra de ello son las continuas referencias que encontramos en el Jardín de Flores curiosas (1570) de Antonio de Torquemada, cuyo tratado sexto, “En que se dicen algunas cosas que hay en las tierras septentrionales” se basa en buena medida en la obra del autor escandinavo, de quien copia casi literalmente las referencias aparecidas a monstruos marinos. También podemos encontrar influencias en los cartógrafos y cosmógrafos, comenzando por la obra de Sebastián Munster (1489-1552), que en su Cosmographiae universalis libri VI reconoce su deuda con Olao Magno, al que cita entre las autoridades consultadas, y de la misma nos interesa especialmente su Tabula monstrorum marinorum incluida en el libro IV, tras hablar de la isla de Groenlandia. En dicha tabla nos encontramos criaturas que han sido claramente extraídas de la obra del autor sueco, utilizando incluso sus mismas ilustraciones, tal como sucede con el fiseter, la serpiente marina, o el puerco del océano Germánico. Otro de los grandes cosmógrafos del siglo XVI, Abraham Ortelius (1527-1598), en la edición de Amberes de 1595 de su Theatrum orbis terrarum, incluye un mapa de Islandia poblado de criaturas marinas que parecen haber sido extraídas de Olao Magno.1​

La Carta marina del historiador y geógrafo sueco Olaus Magnus es una de las primeras representaciones cartográficas precisas de la península escandinava. Elaborada en Roma en 1539. Originalmente destinada a la historia de gentibus septentrionalibus (Una descripción de los pueblos nórdicos), el mapa fue publicado unos 15 años antes de la aparición de esta obra. Olaus Magnus es generalmente considerado como el primero en proponer la idea de un paso del noreste. Esta es la segunda edición de este mapa, publicado por Antoine Lafréry en 1572.

A pesar de las criaturas dibujadas, la Carta Marina era el mapa más grande, más detallado y más preciso de cualquier parte de Europa hasta ese momento.

Detalle de la Carta Marina de Olaus Magnus, 1527-1539

Las criaturas y monstruos del mar dominan gráficamente el total de la Carta Marina.

Relieve representado por perfiles de montañas abatidos. La costa aparece realzada con trazo azul.

Alonso de Chaves

Alonso de Chaves

Alonso de Chaves (Trujillo, 1492 o 1493 – Sevilla, 1587)1​ fue un cartógrafo, cosmógrafo y navegante español.2​ Fue piloto mayor de la Casa de Contratación y uno de los navegantes más instruidos de la época.2​3​

Biografía

Participó en la elaboración del Padrón Real encargado en 1526 a Hernando Colón, hijo de Cristóbal Colón, por la Casa de Contratación; en el año 1536 elaboró un mapa para ese proyecto.2​ Desempeñó el cargo de piloto mayor interinamente durante la expedición a las Molucas del piloto mayor, Sebastián Gaboto, realizando posteriormente los exámenes para piloto y recibiendo el nombramiento para el cargo mencionado en 1552.2​ Desempeñó este cargo por treinta y cuatro años, entre 1552 y 1586.2​4​ Además, fue nombrado cosmógrafo fabricante de cartas marítimas e instrumentos de navegación de la Casa de Contratación en 1528.4​ Alonso de Chaves escribió en Sevilla, cerca de 1540, una obra la cual tituló Espejo de navegantes.5​ Pidió el retiro y una pensión ya en 1575, que no le fue concedida puesto que su criterio le convirtió en un hombre de confianza, imprescindible para la carrera de Indias. Siguió prestando sus servicios hasta 1586, ya nonagenario, muriendo al año siguiente.1​

Otros datos

El gobierno de España rebautizó al buque de la Sociedad de Salvamento y Seguridad Marítima «Salvamento Uno» como Alonso de Chaves (BS-12) en su honor.

Hay escasos datos iniciales sobre Chaves. Era hijo de García de Chaves y Beatriz Trujillo y, según se demuestra en el Archivo de Protocolos sevillano, casó (1526) con Juana Ramos, hija de Pedro y Teresa.

Juana declaró que Alonso, al contraer matrimonio, poseía ciertos bienes e “instrumentos de su oficio”, todo lo cual fue evaluado en 400 ducados. Para entonces Chaves tenía suficiente prestigio como para que Hernando Colón solicitara su colaboración cuando (1526) una Real Cédula le ordenó al primero “hacer una carta de navegar, un mapamundi y una sphera en la cual se sitúen todas las yslas y tierra firme y nuevas islas que ya estuvieren descubiertas o que se descubrieren de aquí adelante”. La orden decretaba tajantemente la incorporación de Diego Ribero, “nuestro piloto y maestro de hacer cartas de navegar” y otros expertos; entre ellos se halla Alonso de Chaves. Y hay constancia de que en 1527 un gran mapa o carta salió de Sevilla a petición del Rey; podría ser una de Ribero, también podría ser una de García de Toreno, quizá la autoría correspondiese a Chaves.

Tras este reconocimiento de los expertos, el Consejo nombró oficialmente a Alonso de Chaves (4 de abril de 1528) “piloto y cosmógrafo e maestro de hacer cartas e astrolabios e otras cosas para la navegación” y su carta o el mapa en que él colaboró activamente fue la base de la actividad cartográfica que tras Hernando Colón recayó sobre la Casa de Contratación conforme se había decretado (16 de marzo de 1527): que todos los pilotos y maestros que navegasen a las Indias enviaran una relación detallada del viaje, desde la salida “hasta ser de vuelta en la ciudad de Sevilla”, indicando en ella “el camino que cada día hicieren y a qué rumbos y qué tierras, islas e baxos toparen, y qué tanto corrieron por ellas, y cómo corría la costa, y en qué distancia y altura”, una normativa a la que parece ajustarse, a la letra, la cuarta parte de la obra magna de Chaves.

Por aquellas fechas Alonso de Chaves pidió un extraordinario permiso para impartir enseñanzas, en su casa, a los pilotos y gentes de mar que quisieran aprender el uso del astrolabio, el cuadrante, la carta de marear y el tratado de la esfera. Lo insólito es que le fue concedido (1528) con beneplácito de Carlos V que se tenía “por servido y de su parte vos agradecemos y encargamos la continuéis”, a pesar de que tal competencia era misión del piloto mayor de la Casa, entonces nada menos que Sebastián Caboto. Lo cierto es que se daban unas circunstancias peculiares; Caboto tenía abandonado el cargo (había dirigido una expedición que pretendía hallar el “paso” y alcanzar las Molucas, etc.), y a propuesta de Hernando Colón, Chaves lo ejercía intermitente y temporalmente.

Los trabajos geográficos y cartográficos de la Casa de Contratación fueron progresando al ritmo del proceso explorador; la Emperatriz (1535) reclamó a Colón una copia del “padrón real”. Posiblemente, como respuesta, Alonso de Chaves presentó una “carta universal” (1536) que gozó de gran prestigio y fue encomiada reiteradamente por Fernández de Oviedo, quien la citaba con frecuencia a pesar de su escrupulosidad a la hora de utilizar la toponimia, como dice Pérez de Tudela: “Todo esto segun la carta moderna fecha por el cosmógrafo Alonso de Chaves el año de 1536, después que por el Emperador Nuestro Señor fueron mandados ver y corregir y examinar los padrones y cartas de marear por personas dotas y experimentadas, que para ellos fueron elegidas”. La descripción de este mapa dio lugar a la cuarta parte del Espejo de Navegantes de Alonso de Chaves, verdadera carta o mapa en prosa.

Al morir Hernando Colón (1539), Chaves prosiguió los trabajos iniciados. En 1545, la Corona le pidió un informe sobre la calidad de las cartas e instrumentos de navegación de García Gutiérrez; la respuesta de Chaves fue categórica: el Padrón Real de la Casa de Contratación “está bueno y cierto, conforme a la sciencia y arte de la cosmografía”, en tanto que las de Gutiérrez “estaban erradas y se deben enmendar” ya que a más de su desacuerdo con el padrón utilizaban “dos y tres graduaciones de latitud diferentes” (tema éste que fue objeto de amplio debate para, finalmente, ser atribuido por E. Jos a P. de Medina o a A. de Chaves) y otras razones que mueven a grave error; asimismo juzga equivocados los astrolabios y ballestillas de Gutiérrez; la solución que aporta es que un hombre competente dicte lecciones diarias sobre astrología, cosmografía y cartas de navegar a los pilotos.

Por fin, A. de Chaves (11 de julio de 1552) fue nombrado piloto mayor, sin dejar de ser cosmógrafo, en sustitución de Sebastián Caboto que había pasado al servicio de Inglaterra. Con Chaves, el cargo de piloto mayor adquirió un carácter más científico que antes y los nuevo técnicos cosmógrafos desplazaron a los prácticos marinos en la alta jerarquía de la Casa.

Su notoriedad le hizo objeto de ataques y denuncias. Sancho Gutiérrez por practicar exámenes, contra la normativa, en su propia casa; la defensa de Chaves fue buena, pero los oficiales del Consejo de Indias (5 de septiembre de 1561) acordaron que los exámenes se hicieran en la Casa y en presencia de un tribunal de pilotos y cosmógrafos. Otro pleito que tuvo resonancia fue el mantenido entre los pilotos y maestres con Sancho Gutiérrez por la posesión de una piedra imán que era tan importante para “cebar la aguja”, que aun siendo de propiedad privada debería guardarse en la Casa. Fue un largo y reiterativo pleito que concluyó (1566) haciendo que las agujas se cebaran en el domicilio del dueño de la piedra y se le pagaron los derechos correspondientes.

Ya en 1566, la Casa de Contratación consideraba a Alonso de Chaves “viejo y enfermo” y, sin embargo, él proseguía cumpliendo sus cometidos de forma leal y competente. En 1573 se negó a dar el título de piloto a Juan Díaz porque no sabía leer y escribir, aunque fuera experto en la navegación a Indias, aunque había asistido a clase de cosmografía durante un trimestre y aunque había actuado como piloto en la Casa; en otra ocasión se negó a aprobar unas cartas de Domingo Villarroel, aunque previamente había emitido una opinión favorable (Villarroel, decía Chaves, era “extranjero y tacaño y sobrado de lengua” y podía caer en la tentación de vender las cartas a otros países con grave perjuicio de los intereses de España).

En 1575 Chaves, a pesar de una situación económica angustiosa, solicitó la jubilación después de más de cuarenta años de servicio y veintidós de piloto mayor, “donde ha gastado toda su hacienda, y tiene más de ochenta años” y pide “se haga merced de sus salarios […] para sus sustentación”. No se le concedió y volvió a tramitar su jubilación cuando ya contaba noventa años de edad “con mucha vejez e algunas enfermedades e mucha pobreza”. En 1584, la Universidad de Mareantes informaba que Chaves se hallaba viejo, sordo y sin vista, por lo que debía ser sustituido. Rodrigo Zamorano volvió a atacar a Chaves con acritud y pidió el cargo de piloto mayor. Finalmente se concedió a Chaves su jubilación (21 de abril de 1586) con todos los honores y sueldo íntegro de piloto mayor; al mes siguiente se le reconocían sus muchos años de servicio y se le otorgaban 800 ducados. Falleció al año siguiente (28 de agosto de 1587).

Su obra fundamental es “Quatri partitu en cosmographia pratica i por otro nombre llamado Espejo de Navegantes”, y como sigue diciendo la portada del manuscrito, “obra mui utilíssima i compendiosa en toda la arte de marear i mui neccesaria i de grand provecho en todo el curso de la navegación”. Es un trabajo compilatorio y de elaboración muy apreciada, que fue aprobada por los demás cosmógrafos de la Casa y por los “demás sabios pilotos que navegan y han navegado y han residido en las dichas partes”.

Ciertamente debió de parecer obra utilísima, porque fue prohibida su publicación a mediados del siglo XVI para evitar que los otros competidores europeos pudieran tener en la obra de Chaves una guía náutica para beneficiarse de las Indias; el manuscrito ha permanecido inédito (en la Real Academia de la Historia) hasta 1983, aunque se sabía de su existencia e incluso se habían publicado algunas páginas.

El ejemplar, único, de la RAH está redactado con máxima atención y cuidado a la parte ornamental, como ejemplar destinado al Rey o a su Consejo (carece de proemio y dedicatoria, lo que con algunos rasgos más demuestra que el trabajo no se había dado por concluido). La autenticidad y autoría están fuera de toda discusión, no así la fecha que ha originado algún debate; los años de 1536 y 1537 son mencionados en el texto, 1538 aparece en futuro relativo al comienzo de un nuevo “número áureo” y aun es posible que la obra de Chaves se concluyera en la década de los cuarenta.

El Quatri partitu o Espejo de Navegantes se halla estructurado en cuatro partes: la primera trata del calendario romano, del cálculo de número áureo y de la letra dominical, así como de la regulación de las fiestas; asimismo se expone en ella lo relativo a la fabricación y el uso de la aguja y carta de marear, astrolabio, cuadrante, ballestilla, sonda, ampolleta, escala aritmética con su uso y provecho y, finalmente las medidas geométricas y cosmografía.

El libro segundo explica lo celeste, cosmográfico y el arte de marear: movimiento del Sol, declinación, latitud, reloj, movimiento de la estrella polar, cálculo de la latitud por su elevación y modo de calcular la hora en la noche, la declinación de las estrellas fijas y el conocimiento por ellas de la latitud. Una segunda parte expone las tablas de previsión de conjunciones, oposiciones y cuadraturas del Sol y de la Luna (1539- 1569) y de los eclipses (1532-1569), la proporción entre el grado de longitud de cada paralelo al grado de la equinoccial y un conjunto de señales para conocer la “mudanza de los tiempos” y su efecto sobre la navegación.

El tercer libro describe la práctica de la navegación con los peligros, naturales y humanos, y sus remedios. Chaves hace un tratado de la brújula explicando la declinación magnética y el decaimiento de la aguja de marear, la regla para conocer esas variaciones y cómo afecta al rumbo de la nave, así como para conocer las distancias recorridas. Del mismo modo trata de la Luna y los movimientos naturales de las aguas del mar, mostrando el cálculo de la conjunción de Luna y Sol, mareas y corrientes así como su predicción. Además, se hace un tratado de navegación explicando la nao y sus partes con la terminología marina española, sobre la tripulación, abastecimientos, armas y municiones, la forma de navegar o marear, los peligros que pueden sobrevenir y cómo sobreponerse a ellos, la guerra entre dos naves o la batalla entre flotas.

Finalmente la cuarta parte, la más importante, la “carta en prosa” que se apoyó en el padrón real en la cartografía de la Casa y es contemporánea del “Islario” de Alonso de Santa Cruz (que también y por las mismas razones quedó inédito hasta el siglo XX).

En estas páginas se halla la descripción de la navegación: de España a Indias (“la que todos los pilotos y navegantes acostumbran y tienen por mejor”), en el Caribe con una toponimia hispana que a veces recoge la indígena y resulta definitoria para alguna problemática de los descubrimientos, como supo valorar Pérez de Tudela; en la isla de San Juan y su entorno, en la Española, Jamaica y Cuba y sus anejas, así como en las islas de los Lucayos; inmediatamente son descritas las costas de Tierra Firme, Nombre de Dios, Honduras, Yucatán, Nueva España, Florida, Norte, de los Bacalaos, Perú, Panamá, Nicaragua, Mar del Sur, Paria, Marañón, Brasil, del Plata, del Estrecho y las navegaciones para tornar desde estas partes a España partiendo de La Habana, Matanzas, Puerto Rico, Bermudas, Río de la Plata e islas Azores. Alonso de Chaves señala por derrotas y distancias, por posiciones relativas los diversos puntos que describe, haciendo una verdadera guía náutica de las Indias.

El mapa secreto de América dibujado en plena exploración por Alonso de…

Lo que queda de este temprano mapamundi son solo dos folios de pergamino de lo que debieron ser cuatro, aunque no se sabe si todos se dibujaron. Pero es también el mapa de un momento esencial de la historia de España, de América y del mundo.

Datado en 1533, gracias a los estudios de M. Luisa Martín-Merás, sabemos hoy que su autor es Alonso de Chaves, el gran cosmógrafo de Carlos V y Felipe II, autor del manuscrito secreto «Espejo de Navegantes», que jamás fue publicado por que contenía toda la información sensible sobre las rutas y los medios necesarios para viajar a América. Este mapa se encuentra en la Herzog August Bibliothek de Wolfenbüttel, Alemania.

El mapa da idea de la sistematización que estableció la Corona, desde la Casa de la Contratación de Sevilla, para controlar los barcos que iban y venían en el arriesgado viaje a lo desconocido. Uno tras otro, cada piloto era entrenado, formado, y examinado allí antes de pasar los férreos controles que permitieran dar el salto al otro lado del océano. Y a su vuelta debía sumar los nuevos conocimientos adquiridos en el viaje para completar el mapa común… y cada vez más secreto.

Herzog August Bibliothek Wolfenbüttel: Cod. Guelf. 104a Aug. 2° (fragmento)

Al ser el primer mapa que salió de la Casa de la Contratación de Sevilla tras la venta de las islas Molucas a Portugal, en el Tratado de Zaragoza de 1529, reafirma en rojo la posición española de un territorio prestado y el perfil de las islas que, si estaban en el oeste eran españolas, y si en el este portuguesas. Desde esta época hasta el siglo XVIII la navegación por el Pacífico fue casi exclusivamente hispánica. Las Marianas aparecen como Islas de los Ladrones y China, al norte, con un pájaro.

El folio dedicado a América tiene ocho leyendas geográficas que aportan información de lo que se sabe de cada zona en ese preciso momento. La línea de costa termina donde la exploración no ha llegado. También destaca la preciosa iconografía de la flora y la fauna representativas: avestruces, tigres, monos o papagayos, en las distintas latitudes, que aparecen explicadas con bastante detalle.

No olvida reflejar los litigios territoriales con Portugal y otras naciones, porque tras completar la vuelta al mundo con la expedición de Magallanes y Elcano (1522), se inició un control del paso por el Estrecho de Magallanes. Así, junto al mismo  escribe: «voy a Maluco» o junto a las Antillas: «voy a las Indias».

Si en el Tratado de Tordesillas se delimitaba un meridiano a 370 leguas al oeste de Cabo Verde, aquí aparece en esa demarcación como una línea negra vertical que va desde la Punta de Humos en Brasil a la Boca del Río de la Plata.

Esta carta, meramente informativa que recopilaba lo conocido en todo el mundo, preparaba el Padrón Real, ya mencionado, que era la carta de marear con rumbos y datos de navegación, que permitía a los pilotos encontrar sus destinos.

En ella se muestran los progresos hechos hasta ese momento, lo que hacen único este ejemplar. Desde el punto de vista geográfico, vemos que el Ecuador está perfectamente ubicado corrigiendo anteriores desviaciones de 8 grados. Yucatán seguía considerándose isla, pero aparece ya casi pegada a Tierra Firme. La exploración del Pacífico se limita a Centroamérica y la costa de Perú hasta Chimcha, puesto que no se tiene aún noticia de los descubrimientos de Pizarro hacia el interior en 1531.

En el lado atlántico la costa de Sudamérica está dibujada con precisión, así como las Antillas y el Golfo de la Nueva España (México). En Norteamérica ya se muestra la continuidad de la costa como continente, abandonando la creencia anterior de que era una sucesión de islas.

Mapamundi de Jean Rotz

Mapamundi de Jean Rotz

Nacimiento: 1505

Muerte: 1560

Ciudadanía: Francia

Ocupación: Cartógrafo

John Rose (en inglés), Jean Rotz (en francés) o Johne Rotz (en latín) (nacido el siglo XVI), fue un cartógrafo escocés del Renacimiento. Trabajó en Dieppe, Francia. Poco se sabe de este cartógrafo más que la época en la que vivió y una de sus obras, inscrita en los llamados » Mapas de Dieppe».

Biografía

De padre escocés, pudo haber acompañado Jean Parmentier a Sumatra en 1529 y en realidad estuvo en la costa de Brasil en 1539.[1] Su trabajo estuvo muy influenciado por estos primeros viajes al servicio de Francia, lo que lo llevó a crear mapas muy iluminados.[1] [2]

Habiendo fracasado en emplearse con Francisco I de Francia, Rotz fue a Inglaterra en 1542, donde entró al servicio de Enrique VIII de Inglaterra.[3]

Ofreció al rey, en 1542, un planisferio que representa con precisión el continente africano, el Golfo Pérsico, la India y el sudeste asiático.[1]

Mapas conocidos

Carta de Jean Rotz (Boke of Idrography, 1542).

Libro de hidrografía (1542)

Esta carta, ahora en la Biblioteca Británica de Londres, fue entregada por el autor al rey Enrique VIII de Inglaterra. Constituye un mapamundi que muestra las costas de África y Asia, con India y China, y que aparentemente todavía muestra partes de Australia, doscientos años antes de su descubrimiento oficial por parte del capitán británico James Cook.

Mapa de Jean Rotz

Muchos mapas fueron robados de la Casa da India en el siglo XIX. XVI por espías de distinta procedencia. Entre los franceses destacaban los de Dieppe. Los marineros de Dieppe eran intrusos en el Brasil portugués y establecieron la colonia francesa de Guyana en la orilla occidental del Oiapoco. Otros navegantes penetraron en los Grandes Bancos de Bacalao de los portugueses, en Terranova. Jean Jacques Cartier era de Dieppe y sus viajes a St. Lawrence llevaron a la fundación del Canadá francés. Parmentier y otros viajaron a Sumatra.

Mapa de Jean Rotz, Dieppe, conocido como el mapa Dauphin. Fue robado de la Casa da Índia y es una de las pruebas del descubrimiento portugués de Australia.

Y al igual que los portugueses de un siglo antes, vieron que la investigación sistemática, la recopilación y selección de material hidrográfico y cartográfico era esencial. Establecieron un centro de investigación en Dieppe. Allí, Pierre Desceliers, «sacerdote, matemático y cartógrafo», enseñó las artes del mar a los jóvenes marineros más prometedores. De los extranjeros atraídos por la escuela vino el escocés John Rose, o Jean Rotz. Y no tenían remordimiento por robar las ideas de otras personas. La información fue robada en puertos extranjeros, especialmente en Lisboa. Dieppe fue el centro cartográfico mejor organizado del mundo, con el mejor servicio de información de su época. Y cuando la Casa da India fue violada y los dos mapas portugueses más secretos fueron sacados de contrabando del país, no fue una sorpresa descubrir que la hazaña había sido lograda por esta soberbia organización francesa. Una era la Carta anónima portuguesa, ahora en la Biblioteca Wolfenbuttel en Alemania. El otro era un mapa de Australia, insertado en el mapa de Dieppe conocido hoy como el mapa Dauphin.

Por: Matheus L.

El mapamundi de Jean Rotz, hidrógrafo de Enrique VIII de Inglaterra, fue realizado en 1542 y abarca todo el mundo. El problema con este mapa es que presenta una masa continental al sur de Java que algunos autores como Gavin Menzies (el autor de la hipótesis de 1421) asocian con Australia (la verdad es que con bastante poco fundamento, ya que no coincide en perfiles ni en posición en absoluto). Sin embargo parece claro que no se trata de ninguna isla mítica como Antilia o San Borondón, de las que aparecen en algunos mapas, sino que es un territorio de dimensiones gigantescas (por lo que es improbable que se trate de un error de cálculo) y que además aparece cartografiado parcialmente como correspondería a terreno real en proceso de descubrimiento  cartografiado. (Las islas míticas se representan íntegras sin excepción). No se sabe qué fue lo que representó allí Jean Rotz, ni de dónde sacó la información para dibujarlo.

Mito

Muchos consideran este mapa un Oopart, debido a que, según se dice, tiene ilustradas muchas partes las cuales en esa época eran desconocidas.

Refutación

A diferencia de muchos mapas antiguos, este muestra escrupulosamente solo lo que se conoce. Muchas áreas que podrían haberse completado dado el conocimiento de la época no lo son, por ejemplo, el sur de Groenlandia, el norte de Escandinavia y la mayor parte de China.

Archivo: Jean rotza.jpg

Lo que se muestra en este mapa no contiene nada que un europeo no hubiera sabido en 1542. Las áreas bien exploradas, como el Mediterráneo y el oeste de África, son bastante precisas. Las áreas exploradas más recientemente, como el resto de África, India y el sudeste de Asia y el Caribe, son bastante reconocibles pero tienen errores notables. India es demasiado estrecha y el Cuerno de África es demasiado pequeño. El istmo de Panamá se muestra corto pero reconocible por la muy buena razón de que fue cruzado por europeos. La costa del Pacífico de América del Sur es tolerablemente precisa hasta el norte de Perú porque los españoles estaban invadiendo Perú en este momento.

Por otro lado, ¿qué vamos a hacer de que el este de Brasil sea una isla?

Menzies está más cautivado con la gran masa de tierra que corresponde aproximadamente a Australia, aunque las costas reales prácticamente no se parecen a Australia. El extremo oriental con las dos grandes bahías que identifica con Auckland y las islas Campbell. ¿La línea de costa intermedia? Hielo marino. A 50 grados sur. Esto en un momento en que afirma simultáneamente que Groenlandia (que alcanza casi el 84 norte) era circunnavegable y estaba rodeada de aguas libres de hielo.

Hoy en día, el límite del hielo marino antártico es alrededor de 60 grados sur en el invierno austral, retrocediendo en muchos casos a la costa de la Antártida durante el verano. Nunca llega a ninguna parte cerca de Campbell o Auckland Islands y Menzies tampoco ofrece pruebas reales de que lo hizo en 1421. Tampoco explica por qué los hábiles navegantes chinos arriesgarían sus barcos en los mares llenos de hielo durante el invierno austral.

De hecho, puedes hacer un mejor caso que el extremo este del mapa muestra a Nueva Zelanda. La latitud está bajada en diez grados, pero la orientación de la costa, el extremo norte agudo y el canal prominente un tercio del camino hacia abajo son mucho mejores para Nueva Zelanda que el mapa de Kangnido para África.[2]

Mapamundi de Robert Thorne

Mapamundi de Robert Thorne

Primer mapamundi inglés. 

Mapamundi enviado por el mercader inglés Robert Thorne en 1527 desde Sevilla (España) al embajador inglés ante Carlos I de España y V de Alemania. Publicado por vez primera Richard Hakluyt en 1582 en su libro Divers voyages…

Primer mapa universal inglés, Robert Torne, 1527.Enviado a Henry VIII, solicitando explorar las rutas del norte.

En aquellos tiempos de Enrique VIII, “No se hablaba de otra cosa en Inglaterra”, desde que se supo la noticia de la llegada a la India por la vía del poniente, de las tres carabelas capitaneadas por Don Cristóbal Colón.

Bristol, Sebastián Cabot.

Bristol era entonces, el segundo puerto comercial más importante de Inglaterra, zarpaban organizadas expediciones y además de la actividad marinera, imperaba el interés de encontrar un acceso de conexión “fácil” con oriente. Y este interés, si que movía naciones y a sus reinos… Enrique VIII,  llevaba una vida “atareada”, pero era un buen defensor de la fe, y de su reino, cueste lo que cueste.

La razón de abrir paso a oriente  eran  las maravillosas especias, el oro, la plata, las piedras preciosas, los productos aromáticos… y por supuesto ser los primeros en “colonizar” tierras y plantar bandera. Se había abierto paso ya, a esas estrategias  geopolíticas entre países, España y Portugal  poseían aquel permiso dónde el Papa Alejandro VI, les otorgaba el poder de explorar, poseer  y negociar en el Nuevo Mundo. Con lo cual, Inglaterra muchas de sus exploraciones, las mantenía en “secreto”, y no interesaba que se divulgasen  sus descubrimientos, así llegar a “buen puerto”. Por otra parte, los corsarios obtenían del Rey una autorización para “poseer” aquellas embarcaciones con las cuales se cruzara…si “venía  a causa”.

En 1527, se recibieron en Londres noticias alentadoras. Un comerciante inglés establecido en Sevilla, de nombre Robert Thorne, enviaba al Rey por medio del Doctor Ley, embajador de Enrique VIII  y cercano al emperador Carlos I de España, una carta, diciendo que existía una ruta por el norte para llegar a la tierra de las especias. Si…por el norte, parecía lógico, el mismo mar unía y separaba sus tierras. “Una declaración de Indias”, enviando al diplomático Edward Lee, para Henry VIII.

Nos cuenta,  Dora Beale Polk, en su The island of California, a history of the myth, bellísimos datos al respecto. “There is no lande unhabitable, nor  sea  innavigable”.

La declaración se refiere a un plan integral para navegar hacia Asia, por el noreste de Inglaterra  y a tal efecto, incorpora un mapamundi, de su autoría. Se envía de manera secreta, aunque, años más tarde, es reproducido y comentado por Richard Hakluyt en “Divers voyages touching the discoveries of América, 1582”. (Notas escritas al pié del mapa, en latín e inglés). Observaciones interesantes  como: el estrecho de Magallanes se indica “Strictum omnium sanctorum”; en Asia aparece la India con su forma triangular; por primera vez  se denomina China a la región sur cercana al extremo oriente, el cual lleva aún los nombres clásicos de Marco Polo; se señalan las islas Tharsis y Ofir. No se sabe si fue grabado Sevilla o en Londres, pero si, que delinea formas  geográficas de América muy sugestivas…

La familia Thorne, eran marinos mercantes de Bristol que negociaban activamente con España, Portugal, Islandia y otros países. Asociados a Hugh Elliot, también navegante y con quien Robert Thorne, pudo haber  hecho una travesía  en 1494, en búsqueda de “la isla fantasma de Hy Brazil” (la isla de los palos de brazas encendidas), consiguiendo llegar a Terra Nova, la actual Canadá (antes que Jhon Cabot, y a quien posteriormente apoyarían en sus expediciones), porque ya sabían que Terra Nova… ¿no era la tierra de las especias?

Incluye este relato en su proyecto para el Rey, con la intención de conseguir  apoyo para emprender un nuevo y apasionante viaje hacia las indias. Prometedor.

Pero…antes de conseguir respuesta del Rey, Robert Thorne, muere. Lamentablemente. Aunque su petición fue atendida, unos cuántos años mas tarde, ya que curiosamente, también coincidía con otra carta enviada al Rey en 1541, por Roger Barlow, negociante inglés, también establecido en Sevilla, afirmando un paso a oriente por el norte… (no se sabe si adjuntaría un mapa).

Ya los portugueses habían abierto el paso por Cabo de Buena Esperanza, y los españoles por el estrecho de Magallanes. ¿Quizás, Inglaterra lograría el nexo a oriente por el noreste?

Se organizan nuevas expediciones, y fracasan. Aunque, una de ellas, capitaneada por Richard Chancellor, trae buenas nuevas. Logra llegar al Mar Blanco y desde allí consigue avanzar, por tierra, a Moscú.

Resulta que este primer encuentro entre ingleses y rusos, fue trascendente en sus posteriores relaciones diplomáticas y dorados beneficios comerciales. De momento, ambos países calmaron las ambiciones de llegar a las indias y continuaron su búsqueda, con menor tensión. La deseada ruta septentrional, en los negocios con las indias, ven luz entrando en el último tercio del siglo XVI.

Los asuntos de ultramar en el ambiente inglés, cultivan la literatura en Londres y surgen  escritos dignos de destacar, “Books to Build an Empire”, Jhon Parker. Nos lo cuenta  Carlos Sanz, en un artículo del periódico ABC, publicado el 2 de diciembre de 1967. Primer mapa universal inglés, 1527.

Con respecto a nuestro Jhon Cabot, (Juannotto Caboto), de origen genovés, que en España llegó a ser piloto de la Casa de Contratación.  La empresa  italiana Bardi, poseía un libro contable, donde menciona un préstamo de 50 nobili, para “Un trovare il nuovo paese”, para encontrar la nueva tierra, refiriéndose a la isla Terranova en Canadá y no a una nueva tierra.

El banco financiaba a Cabot, para una expedición a un territorio conocido, no a un destino incierto.

Existe una tesis de la británica Alwyn Ruddock, que tras su muerte continúan Evan Jones y Guidi Bruscoli, documentando estos datos y también el escritor Peter Pope en, “Los muchos desembarcos de Caboto”.

Desde fines de 1470, existe evidencia de que los europeos creían que existía aquella isla de Brazil (leyenda muy bonita), siendo una de las fuerzas motrices para la organización de expediciones atlánticas.

Jhon Day, comerciante inglés, envía una carta a Colón en 1498 mencionando un viaje hecho desde Bristol,donde se encuentra dicha isla.

Pedro de Ayala, embajador de los Reyes Católicos en la corte inglesa, en 1498, informaba que desde hacía siete años los ingleses la buscaban.

Jhon Dee, asesor de la corte inglesa, en 1500, elabora un escrito sobre la travesía de Thorne junto a Elliot y su isla descubierta.

David Quinn, historiador inglés, escribe sobre cuatro mercaderes que parten desde Bristol  en 1481, en búsqueda de la “isla fantasma, aquella que aparecía cada siete años”.

Parece ser, que nuestro primer mapamundi ingles allí por 1527, tenía sus fundamentos, y una geografía muy definida, e intenta dar luz, a través de Robert Thorne y su visión del mundo,  a muchas travesías de encontrar un paso comercial a las indias, explorar  la legendaria isla, a despertar el imaginario colectivo…entre los marinos mercantes, su aventura, tesón, convicción de encontrar nuevos destinos…al fin y al cabo, los orígenes de su propia historia.

El mapa languideció como un solo manuscrito (ahora perdido) hasta que Richard Hakluyt publicó una versión grabada en madera en sus Divers voyages (1582) para acompañar la carta de Thorne que abogaba por un enfoque diferente para la exploración de Inglaterra en el esfuerzo de propaganda.

A pesar de las conexiones con la competencia política internacional, el asentamiento de colonos ingleses en las costas de América del Norte y la repentina expansión del comercio mundial, hay otra característica reveladora sobre el mapa: los dos barcos incluidos en el Océano Índico.(3) El barco más grande es un barco estándar con aparejo completo con tres mástiles que llevan velas cuadradas en los palos mayor y trinquete y una vela latina en la mesana. Su popa alta y afilada representa desarrollos de diseño en el siglo XVI. Con todas las velas desplegadas y el talle alto, la representación es similar a los barcos, especialmente a los que surcan el Atlántico, en varios otros mapas, y sugiere el tipo de barco que partió de los puertos ingleses en la década de 1580 en un viaje de larga distancia.(4) El segundo barco tiene un mástil con una vela y una vela adicional que cuelga del estay de proa. Este simple aparejo era altamente eficiente y permitía que un hombre, con poca o ninguna ayuda, manejara el bote él mismo en aguas interiores y costeras. El pequeño bote abierto no era el tipo de embarcación para navegar en mar abierto y ciertamente no se vio en el Océano Índico en el siglo XVI.

Es posible que Thorne haya incluido bocetos de barcos en su mapa original de 1527, pero ya sea que lo haya hecho o no, Hakluyt incluyó los barcos para hacer un punto y no solo para llenar el espacio vacío. No eran tanto barcos que se encontraban en el camino hacia el Lejano Oriente como barcos ingleses que podían llegar a otras partes del mundo. En general en el siglo XV y, más aún, en el XVI, los cartógrafos europeos llegaron a decorar sus mapas con barcos navegando en mar abierto. Los barcos eran una declaración de la nueva capacidad de los barcos, y de los hombres que los navegaban, para dominar los océanos. Los barcos en el mapa de Thorne se ajustan a un patrón de cartografía del siglo XVI. Argumentaron al público y, más aún, a la reina Isabel y sus asesores para que Inglaterra asumiera un papel protagónico en lo que se conocería como la expansión europea.

Planisferio Salviati

Planisferio Salviati

El Planisferio Salviati

El Planisferio Salviati es un mapamundi que muestra el punto de vista español de la superficie de la Tierra en el momento de su creación hacia 1525, e incluye las costas orientales de América del Norte y del Sur y el Estrecho de Magallanes. En lugar de incluir material imaginario en áreas inexploradas, como era habitual, dichas áreas se dejaban en blanco, lo que invitaba a futuras exploraciones.

Se cree que fue dibujado por Nuño García de Torreno, el jefe de la Casa de la Contratación en Sevilla. Toma su nombre del cardenal Giovanni Salviati, nuncio papal en España de 1525 a 1530, a quien le fue entregado el mapa por el emperador Carlos V.1​2​

Actualmente se encuentra en la Biblioteca Laurenciana, en Florencia, Italia.3​

Geográficamente reproduce el mundo conocido con una perspectiva típicamente europea, mostrando solo las costas del Norte y del Sur de América.  La novedad de este mapa es que refleja los nombres propuestos por Esteban Gomes en 1525 en su viaje por las costas de Carolina del Norte y la bahía de Cheseapeake en Maryland.

El planisferio Salviati un gran mapa de más de dos metros con caracteres portolanos, con al menos 22 rosas de los vientos y líneas radiales de navegación, contiene trazos en oro y colores, representando ciudades, bajeles y príncipes, conteniendo al menos veintidós rosas de brújula con líneas de navegación radiales, y solo se identificaron asentamientos costeros. También hay dibujos de árboles, montañas, animales (solo en los nuevos descubrimientos), pueblos almenados (en Europa, Medio Oriente, Asia y África) e incluso carpas coloridas para representar asentamientos en África. El mapa es muy colorido, con el mar Rojo mostrado en ese color, y los mares Báltico, Negro y Caspio y el golfo Pérsico se muestran en azul.

Geográficamente muestra el mundo conocido en una perspectiva típica de Europa occidental, mostrando solo las costas orientales de América del Norte y del Sur. No se intenta indicar la extensión occidental de ninguna de las masas terrestres, ni existe una verdadera especulación sobre la proximidad de los nuevos descubrimientos al continente asiático. De hecho, la representación de Asia al este de la India está muy poco desarrollada, sin una costa oriental y sin indicación de las islas de Japón. Se muestra que América del Norte y América del Sur están conectadas desde Labrador en el norte hasta el Estrecho de Magallanes en el sur.

Diego Ribero

Diego Ribero

Diego Ribero (también conocido como de Ribero, (de) Rivero, Ribeiro o Ribeira en los documentos portugueses) (? – Sevilla, 16 de agosto de 1533),1​ fue un cosmógrafo (cartógrafo) e inventor portugués que trabajó desde 1518 al servicio de la Corona española.

Biografía

El gran mapa de Diego Ribero de 1529: Reproducido del original en el museo de la ‘Propaganda’ de Roma del Papa León XIII. Reproducción de W. Griggs, Londres, hacia 1887.

Nacido como Diogo Ribeiro, en portugués, era hijo de Alfonso Ribeiro y Beatriz de Oliveira, aunque no hay registro conocido de la fecha y el lugar de su nacimiento.2​ Se cree que se habría convertido en marino a una edad temprana y que habría participado en varios viajes a la India como piloto de barco. Según varios informes, Ribero habría navegado con Pedro Alfonso de Aguiar, quien se desempeñó como capitán en las armadas de los exploradores Vasco da Gama (1502), Lopo Soares de Albergaria (1504), y Alfonso de Albuquerque (1509).2​

Carrera al servicio de los españoles

Entró al servicio de Carlos I de España en 1518, como cosmógrafo de la Casa de Contratación de Sevilla,3​ adoptando la carta de naturaleza española hacia 1519. Posiblemente participó en la preparación de los mapas llevados en la Expedición de Magallanes-Elcano, la primera circunnavegación de la Tierra.

El 10 de junio de 1523 fue nombrado «cosmógrafo real» y «maestro de hacer cartas, astrolabios y otros instrumentos de navegación», y finalmente sucedió a Sebastián Caboto como piloto mayor del reino, cuando Caboto partió en un viaje. (Caboto publicó su primer mapa en 1544.)

En 1524 Ribero participó como integrante en la delegación española en la Conferencia de Badajoz, constituida para resolver la disputa hispanoportuguesa sobre si las islas Filipinas caían del lado español o portugués en la división hemisférica acordada en el Tratado de Tordesillas.

En 1527 se encargó de realizar el Padrón real (también Patrón real) de dicho año, el mapa maestro oficial, y secreto, a partir del cual se hacían las cartas de navegación usadas en todos los barcos españoles de la época, considerado el primer mapa científico del mundo.

En 1531 inventó una bomba de achique de bronce, que lograba evacuar diez veces más agua que anteriores modelos.

Diego Ribero murió en 1533.

Primer mapa científico del mundo

Mapa del Nuevo Mundo (Mundus Novus) de Diego Ribero de 1529, copia en la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos

La obra más importante de Ribero es el Padrón real de 1527. Dicho padrón, del que se conservan copias en la biblioteca de Weimar (Mundus Novus) y en la biblioteca Vaticana (Ciudad del Vaticano) (Propoganda Map), es el primer planisferio basado en observaciones empíricas de latitud. Está fuertemente influenciado por la información recopilada durante el viaje de Magallanes–Elcano.

El mapa delinea con bastante precisión las costas de Centroamérica y Suramérica: incluye a las islas Malvinas, aunque no aparecen ni Australia ni la Antártida, y el subcontinente indio figura con un tamaño demasiado pequeño. El mapa muestra por primera vez, entre otros, la extensión real del océano Pacífico y también por vez primera, de forma continua, la costa oriental de América del Norte (posiblemente basándose en la exploración de dicha costa de Esteban Gómez en 1525). También muestra las líneas del Tratado de Tordesillas. Al río Orinoco se le denomina río Dulce.

En Norteamérica, un largo río sin identificar desciende hasta la bahía de Chesapeake. A primera vista, el diseño parece inexplicable, pues ningún río de similares características desemboca en dicha bahía. Sin embargo, la orientación norte-sur del río, su extensión, y sus dos grandes afluentes sugieren vívidamente al río Mississipi, con sus grandes tributarios Ohio y Missouri. Tres ríos al oeste de esta cuenca podrían representar a los ríos Pánuco, Presas y Río Grande del Norte. Puesto que la costa de Norteamérica en este planisferio se curva exageradamente hacia el este, es posible que el cartógrafo –Diego Ribero- tomó equivocadamente esta sección de la costa por un segundo golfo de México, situando erróneamente los ríos allí. Podemos suponer que Ribero copió los ríos de un prototipo sin topónimos, de origen portugués, de ahí su error, ante la ausencia de datos de un marino que haya navegado la región (los ríos carecen de nombre).

Mapa de Diego Ribero que muestra los ríos incógnitos de Sudamérica. 1527

El origen portugués del prototipo copiado por los cartógrafos reales de España queda demostrado en la toponimia del río Paraná; en el mapa de 1527 se lo llama “Jordam”, nombre impuesto por los portugueses a un pequeño río al norte de Río de Janeiro, el cual aparece desplazado a 32° sur en el mapa de Caverio. Los españoles, confundidos por la latitud, creyeron que la bahía representada era el estuario del Río de la Plata, razón por la cual llamaron “Jordam” al río representado en el prototipo de origen portugués. Claramente, el mapa no corresponde a la navegación de un marino español, pues los cartógrafos no hubiesen atribuido al Paraná un nombre portugués correspondiente a un río menor del Brasil. Lo hubiesen llamado Paraná (nombre indio), o le hubiesen impuesto un nombre español, como hicieron después.

El mapa de Ribero también muestra una serie de cadenas montañosas, que nosotros identificamos como la precordillera amazónica llamada “La Montaña”, y más al sur, la cordillera central argentino-boliviana, continuando a través de la Sierra de Ancasti hasta las sierras de Córdoba y San Luis, así como los montes del Chaco boreal y la Sierra de Maracajú, en Matto Grosso do Sul. Así como en el caso del los ríos, la representación es selectiva, como si hubiesen querido mostrar ciertas vías navegables y las montañas a las cuales llevan esos ríos, con exclusión de todo otro accidente geográfico, por más importante que sea.

Comparando el mapa de Weimar (1527) con otros producidos por los cartógrafos reales de España en el mismo período, se hace evidente que su hidrografía y su orografía son apócrifas. El mapa español conocido como “Planisferio Salviati” de 1527, producido por el mismo equipo de cartógrafos, no muestra ninguno de esos ríos y montañas.

Otro mapa de la serie del Padrón Real, producido por Diego Ribero en 1529, no muestra el Amazonas ni el río boreal que nosotros suponemos es el Mississipi, y en lugar del diseño apócrifo del Paraná, presenta una vista diferente de esta cuenca hidrográfica, de acuerdo con la información traída por un barco de Sebastián Gaboto recientemente retornado a Sevilla. Por cierto, aquí el río (llamado “Jordam” en el mapa de 1527) se denomina “Gran Río de Paraná”, y se explica que “ahora está allí Sebastián Gaboto, y ha construido una fortaleza…”

Parece ser pues que la representación de los grandes ríos americanos en el mapa de Weimar es producto de una información apócrifa de origen portugués. Pero hemos visto que los mapas de Caverio y Waldseemüller, los cuales también muestran regiones geográficas no conocidas en su tiempo, fueron copiados asimismo de un prototipo portugués. Así, es posible concluir que los diferentes elementos apócrifos presentes en dichos mapas derivan del mismo prototipo americano que estaba en las manos del rey de Portugal antes de 1502.

Mapa de Ribero que oculta los ríos incógnitos. 1527

Esta conclusión es confirmada por documentos referidos a un mapa precolombino de América. El primero de dichos documentos es la carta escrita en el año 1500 por Mestre Joao, astrónomo de la flota de Cabral, desde la costa del Brasil, y dirigida al rey de Portugal:

“En cuanto al sitio de esta tierra, mande traer Su Alteza un mapamundi que tiene Pero Vaaz Bisagudo, y en él podrá ver Vuestra Alteza el sitio de esta tierra, si bien aquel mapamundi no certifica esta tierra ser habitada, o no: es mapamundi antiguo…”

Este documento, de autenticidad incuestionable, se conserva en el Archivo Nacional de la Torre de Tombo, en Portugal; no se trata de un comentario gratuito, sino que se dirige al rey de Portugal en la ocasión solemne de tomar posesión del Brasil en su nombre. No puede sostenerse que un mapa hecho después de 1492 fuese llamado “antiguo” por Mestre Joao apenas siete u ocho años más tarde; además, ningún marino conocido había relevado la costa americana tan al sur como la flota de Cabral (16° 9’ sur).

Así, tenemos aquí una mención explícita a un mapa precolombino de América. Apenas dos años después de esta carta, los mapas de Caverio y “Cantino” muestran regiones desconocidas de la geografía americana; parece evidente que las copiaron del mapamundi antiguo entregado por Vaaz Bisagudo al rey.

Con respecto a la ruta seguida por una copia abocetada del prototipo desde Lisboa al Gimnasio Vosguense, donde trabajaba Waldseemüller, ya hemos visto que el cartógrafo alemán expresó en el título de su trabajo que había copiado el Nuevo Mundo de una ilustración de Vespucio. Parece que el boceto acompañaba la versión francesa de la Lettera a Pier Soderini, la cual Vespucio había enviado desde Lisboa a René de Lorena, patrón de Waldseemüller, en 1505. Así, ambos mapas, el de Caverio y el de Waldseemüller, parecen haber sido copiados de un mapa americano prototipo que se guardaba en Lisboa.

Aún resta mostrar quién llevó un fascímil del prototipo americano a España: en 1524 el cartógrafo portugués Jorge Reinel recibió 30.000 reales del emperador Carlos V, muy probablemente como pago por información referida al prototipo americano; apenas dos años y medio después, los españoles produjeron el mapa de 1527, mostrando los grandes ríos americanos no descubiertos aún, uno de ellos con nombre portugués.

Tenemos así tres series de mapas americanos que muestran regiones geográficas no exploradas aún por marinos europeos:

1.   La serie portuguesa aparecida hacia 1502 (Caverio y “Cantino”)

1.   La serie alemana de Waldseemüller, iniciada en 1507.

1.   La serie española comenzada con el mapa de Weimar de 1527.

Inmediatamente antes de la publicación de cada una de estas series de mapas, surgió información de una fuente en Lisboa; los sabemos por la carta de Mestre Joao fechada en 1500, la Lettera de Vespucio de 1505, y el pago a Jorge Reinel en 1524. Parece evidente que dicha fuente de información es el “mapamundi antiguo” entregado al rey de Portugal por el capitán Pero Vaaz da Cunha, apodado “O Bisagudo” en el año 1500.

 

He intentado una reconstrucción de este mapa prototipo de América, a partir de los elementos aquí analizados. Parece haber excluido el litoral Pacífico americano y la cordillera de los Andes, y terminado a 40° sur. Pero es una vasta y detallada representación de vastas regiones de América, y  poca duda cabe de que corresponde a viajes desconocidos anteriores a Colón.  


Reconstrucción del mapa precolombino de América entregado por Pedro Vaaz da Cunha, “O Bisagudo”, al rey de Portugal en el año 1500, y copiado después por Caverio, Waldseemuller y Ribero.

 

Es imposible que entre 1492 y 1500 hubiese varias expediciones oceánicas de envergadura que permitiesen explorar la costa atlántica americana entre los 42° y los 40° sur, los grandes ríos con sus principales afluentes, el océano Pacífico, el interior de México y Sudamérica hasta el pie de los Andes, sin que el mundo se enterase de ello, especialmente desde que los ojos de Europa estaban puestos en la empresa transatlántica tras el viaje de Colón. Cuando combinamos esto con la evidencia del “mapamundi antiguo” visto por Mestre Joao en 1500, debemos reconocer que existió un prototipo precolombino.

No es aquí el lugar para repetir mis argumentos en forma extensa; sólo deseo señalar los archivos de la portuguesa Orden de Cristo, cuya tradición era muy antigua, y pudo incluir referencias a navegaciones antiguas y medievales. Los navegantes portugueses estaban afiliados casi todos a esta Orden; Enrique el Navegante fue su Gran Maestre, y Vasco da Gama uno de sus Caballeros. Es muy probable que Pero Vaaz da Cunha, en cuya posesión se encontraba el “mapamundi antiguo”, fuese también un Caballero de Cristo. Tal vez en los últimos años del siglo XV él encontró el prototipo en los Archivos de la Orden de Cristo. Al respecto, es significativo que una copia abocetada del mismo fuese enviada a René, duque de Lorena, patrón de Waldseemüller y miembro de una casa tradicionalmente aliada con la Orden de Cristo.

Sea cual fuere la verdad acerca de sus orígenes, parece evidente que hubo en efecto un mapa precolombino de América en Portugal, y que dicho mapa influenció no sólo los primeros mapas portugueses del Nuevo Mundo, sino también el planisferio de Waldseemüller y el Padrón Real español. Este mapa reveló a Américo Vespucio que el Nuevo Mundo era un continente separado del Asia, y le reportó la gloria de bautizar América con su propio nombre.

Giovanni (Juan) Vespucci

Giovanni (Juan) Vespucci

(Florencia, 1486–después de 1527)

Según algunos autores, João Vespucci sería el sobrino de Amerigo Vespucci, pero según otros, sería su hermano y no su sobrino.[ 3 ] João y Américo Vespucci dejaron Italia para ir a Sevilla, donde João trabajó como cartógrafo y cosmógrafo.[ 4 ]

En 1512, su experiencia y sólidos conocimientos de náutica y astronomía fueron tenidos en la más alta estima,[ 2 ] incluso por el propio rey, habiendo sido contratado como uno de los pocos «pilotos reales»[ 5 ] Fue uno de los pilotos «mayores» de la nave que comandaba la armada Carreira das Índias liderada por Pedro Arias Dávila, que realizaba la conexión entre España y América.[ 6 ]

Hacia 1523 produjo la carta Totius Orbis Descriptio, de la que actualmente sólo se conoce una copia, fechada en 1524.[ 7 ] En 1524 participó como perito en una cumbre celebrada en Badajoz para esclarecer el estado de los acuerdos de división del mundo, entre Portugal y España, en particular en relación con la posesión de las Molucas.[ 1 ]

Más tarde, João Vespucci sería destituido de su cargo, ya que se descubrió que estaba pasando información secreta a la República Florentina.[ 8 ]

El mapamundi o planisferio de Giovanni (Juan) Vespucci

Padrón Real Sevilla, 1526

Tinta y color en cuatro bojas de pergamino, 85 × 262 cm

Nueva York, The Hispanic Society of America, K42

El mapamundi o planisferio de Giovanni (Juan) Vespucci es una de las cartas náuticas más asombrosas de la era de los descubrimientos. Juan Vespucci era sobrino de Amerigo Vespucci (1454-1512), descubridor, navegante y cartógrafo florentino que en 1508 fue designado primer piloto mayor de la Casa de la Contratación de Sevilla. La Casa de la Contratación, creada en 1503 por Isabel la Católica, fue la institución encargada de supervisar toda la exploración, colonización y comercio entre España y sus florecientes dominios en el Nuevo Mundo. Una de sus mayores responsabilidades era la de mantener y actualizar una carta náutica de referencia, llamada «padrón real», de la que se sacaban copias para los pilotos que iban al nuevo continente. En su calidad de piloto mayor, una de las primeras tareas de Amerigo Vespucci fue elaborar el primer padrón real.

A la muerte de su tío, acaecida en 1512, Juan Vespucci —que era asimismo un experto piloto y cartógrafo— heredó todas sus cartas, mapas e instrumentos de navegación (Cerezo Martínez 1994, p. 137). Ese año fue nombrado piloto de la Casa de la Contratación; se le otorgó patente para vender copias del padrón real a los navegantes y recibió el encargo de ayudar a Juan Díaz de Solís, el nuevo piloto mayor, con la revisión del padrón real (Sandman 2007, pp. 1132, 1139). En 1515, su amigo Pietro Martire d’Anghiera (1457-1526), historiador italiano que fue el primero en dar cuenta de los descubrimientos españoles en las Indias, relata que Juan Vespucci había sido piloto en el buque insignia de la expedición a Panamá capitaneada por Pedro Arias (Pedrarias) Dávila en 1514 (Anghiera 1912, p. 138). En 1524, cuando se celebró la Junta de Badajoz-Elvas para resolver la disputa en torno a la línea de demarcación trazada por virtud del Tratado de Tordesillas (1494) entre los nuevos territorios de España y Portugal, Vespucci formó parte de los expertos españoles junto con Hernando Colón, Sebastián Cabot y Juan Sebastián Elcano (Cerezo Martínez 1994, pp. 178, n. 50). Un año más tarde, en 1525, fue relevado de su cargo en la Casa de la Contratación, acusado de espiar al servicio de los Medici de Florencia (Varela 1988, p. 80), pero el 26 de junio de 1526 fue nombrado por decreto real examinador de pilotos durante la ausencia del piloto mayor, Sebastián Cabot (Sevilla, Archivo General de Indias [AGI], Indiferente, 421, L. 11, fol. 62r-v), aunque no existen registros de que ejerciese esa función. El 14 de septiembre de 1526, el Consejo de Indias confirmó a Vespucci y Francisco Lizaur la autorización para llevar dos carabelas a «las perlas», la costa de las Perlas de Venezuela oriental, y a la isla de Cubagua (AGI, Indiferente, 421, L. 11, fol. 186v-187v), y el 29 de marzo de 1527 otorgó nuevamente licencia a Juan Vespucci para viajar en una carabela desarmada a las Indias, junto con otros veleros (AGI, Indiferente, 421, L. 12, fol. 50r). Con posterioridad a esta fecha no vuelve a tenerse noticia de él.

El Mapamundi de Vespucci de 1526 es una copia decorada del padrón real; probablemente se realizó en calidad de regalo para Carlos V con ocasión de sus bodas con Isabel de Portugal el 10 de marzo de 1526, en Sevilla. En él se distingue el blasón Habsburgo de Carlos V por encima de América del Norte, y está firmado a la izquierda con la siguiente leyenda: «Ju[an] Vespuchi piloto desus ma[ges]ta[des] me fezit en seujlla [a]ño d[e] 1526». Este planisferio ostenta dos círculos de rosas de treinta y dos vientos, que irradian nudos de rumbos sobre toda la superficie del mapa. Se utilizan las banderas española y portuguesa para dar cuenta de las reivindicaciones territoriales y rutas marítimas a partir de la disputada línea de la demarcación, ausente, que dividía Brasil. Vespucci añade detalles geográficos y curiosidades del interior, tales como la cosecha de palo de Brasil en la costa de este país, camellos y elefantes en África, la Torre de Babel desmoronándose en Oriente Próximo, y como en los mappaemundi medievales, el mar Rojo está representado en color bermejo. Más significativa es la inclusión de detalles de las recientes exploraciones y conquistas españolas en el Nuevo Mundo: el estrecho de Magallanes (1520), la Ciudad de México (1521) y la expedición costera desde el norte de la Florida hasta la Carolina del Sur organizada por Lucas Vázquez de Ayllón (1521), en cuyo honor Vespucci bautiza la zona «T[ie]rra Nueua de Ayllon».

Solo se conocen dos cartas hológrafas de Juan Vespucci: su Mapamundi (1526) y una carta del Mediterráneo (1520) en el Archivo General de Indias, en Sevilla. Juan Vespucci produjo asimismo el primer mapamundi impreso en dos hemisferios con proyección estereográfica polar, Totius orbis descriptio, conservado en dos copias únicas: la primera copia, sin datar, se hallaba en la biblioteca del conde Giacomo Manzoni, en Roma, pero desapareció a su muerte en 1889 (Nordenskiöld 1897, p. 153, lám. 40); y la segunda, revisada y datada en 1524, está en la Houghton Library, Universidad de Harvard, Cambridge (inv. 51-2573; Nebenzahl 1990, pp. 78-79, lám. 25

El padrón estaba centrado en la línea de Tordesillas, que era el centro del mapa. A la izquierda, se encontraban los dominios españoles y a la derecha los dominios portugueses. En todos los padrones españoles de aquella época las Molucas se sitúan en el borde del lado izquierdo, dentro de la jurisdicción española.

El padrón se convierte por tanto en «una herramienta de reclamación, de propaganda». Poe ello, en los padrones, por ejemplo, las Molucas salían en el lado español muchas veces con bandera castellana, incluso con leyendas.

Es el caso del padrón de Juan Vespucio, el sobrino de Américo Vespucio, donde dice sobre las Molucas: «Islas de Gilolo y de Maluco donde nace la especiería del rey de Castilla».

La Casa de Contratación fue fundada por los Reyes Católicos con el fin de poner orden y controlar el tráfico, la exploración, el comercio y todo lo relativo al Nuevo Mundo descubierto por Colón. Además del Factor, el Tesorero y el Contador-Escribano, que pusieron las bases de una burocracia que permitiera a la Corona gestionar una empresa inédita, la decisión más importante fue cómo organizar la parte científica, la cosmografía, la mejora de los instrumentos de navegación y cómo recopilar todos los datos de la continua exploración en una cartografía que era, desde sus inicios, alto secreto de Estado. Al frente de toda esa maquinaria científica con la que España respondió al desafío, Fernando el Católico puso al Piloto Mayor, el primero de los cuales fue Américo Vespucio. Bajo sus órdenes había todo un elenco de personal científico que mantenía en marcha y actualizados los logros de esa exploración.

En la parte superior del mapa de Giovanni Vespucci, junto a la parte Norte de América, puede verse el águila del blasón imperial de los Habsburgo. Y hay una inscripción en la parte inferior que dice: “Juan Vespuchi piloto de sus ma[ges]ta[des] me fecit en sevjlla [a]ño d[e] 1526”. Según se indica en el catálogo de la exposición del Prado, este planisferio tiene dos círculos de rosas de treinta y dos vientos, que irradian nudos de rumbos sobre toda la superficie del mapa. Utiliza banderas españolas y portuguesas para dar cuenta de las reivindicaciones territoriales y rutas marítimas a partir de la disputa por la línea de demarcación, que no aparece en la carta, y que dividía Brasil.

Vespucci consigna en esta carta curiosidades en el interior de las tierras, como la cosecha del palo de Brasil en esa costa, camellos y elefantes en las de África, la Torre de Babel desmoronándose en Oriente Próximo y el mar rojo dibujado en color bermejo. También indica los últimos descubrimientos de los españoles como el Estrecho de Magallanes (1520), la ciudad de México- Tenochtitlán (1521) y la expedición costera desde el norte de la Florida hasta la Carolina del Sur que organizó Lucas Vázquez de Ayllón en 1521, en cuyo honor Vespucci bautiza estas tierras como “Tierra nueva de Ayllón”.

Apuntes

México-Tenochtitlán, la ciudad lacustre (a la izquierda) y Nueva España

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Decoración africana del mapa, con animales, y un barco portugués

 

 

 

 

 

 

 

La especiería con las rutas portuguesas (bandera azul del barco) y la presencia española en el Pacífico, a la derecha debería conmemorar como se merece.

 

 

 

 

 

 

 

 

Zona de Oriente Próximo, con la Torre de Babel quebrada a la derecha, Mesopotamia y el Mar Rojo de color bermejo

 

 

 

 

 

 

 

Reproducción facsímil del planisferio, anónimo, copia del padrón real de la Casa de Contratación. Se denomina carta de Turín de 1523. IGN.

Padrón Real (Carta de Turín) 1523

Reproducción facsímil del planisferio, anónimo, copia del padrón real de la Casa de Contratación. Se denomina carta de Turín de 1523. Es la primera carta universal hecha después de la vuelta al mundo de la expedición de Magallanes y Elcano donde se representa por primera vez el estrecho de Magallanes y la distancia real existente hasta las Molucas, gracias a los datos traídos del viaje.