Carnac
Carnac
Alineamientos de Carnac
Clasificado MH (1889, 1900, 1923)
Monumento histórico clasificado
Lista indicativa del Patrimonio de la Humanidad
Parte de un sitio Patrimonio de la Humanidad
Ubicación
Continente: Europa occidental
País: Francia
División: Bretania
Subdivisión: Morbihan
Municipio: Kerloquet, Carnac
Coordenadas: 47°35′36″N 3°04′47″O
Historia
Tipo: Alineamiento de piedras
Estilo: Megalítico
Época: Neolítico
Construcción: Entre los milenios V y III a.C.
Gestión
Propietario: Estado francés
Gestión: Centre des monuments nationaux
Otros datos
Alineamiento de Le Ménec: 1099 menhires dispuestos en 11 hileras de 100 m de ancho por 1,2 km de largo y dos crómlecs
Alineamiento de Kermario: 982 menhires en 10 hileras a través de 1,2 km.
Alineamiento de Kerlescan: 540 piedras en 13 hileras de 139 m de ancho y 880 m de largo y un crómlec de 39 menhires
Alineamiento de Petit Ménec: 100 piedras
Mapa de localización
Alineamientos de Carnac
https://www.menhirs-carnac.fr/en/
Los alineamientos de Carnac (del francés: alignements de Carnac) son un conjunto de alineamientos megalíticos situados al norte del pueblo del mismo nombre, junto al golfo de Morbihan, en Bretaña (Francia). Es el monumento prehistórico más extenso del mundo, y fue erigido durante el Neolítico, en algún momento entre los milenios V y III a.C.
Alineamientos
Le Ménec se encuentra a la derecha de la carretera que atraviesa el lugar Kermario, Kerlescan y Le Petit Ménec a su izquierda.
Función
Antaño se habían formulado diversas teorías para explicar la presencia de los menhires, algunas muy peregrinas: vestigios del Diluvio Universal, restos de un campamen
to romano, balizas para la navegación, etc. Jerome Penhouet sugirió en 1826 que los alineamientos podían ser el fósil de una enorme serpiente que se habría desplazado sobre Bretaña en eras prehistóricas. Otros creían que eran enormes avenidas que habían conducido a antiguos templos hoy inexistentes.
Los menhires tienen tumbas y el conjunto es una gran necrópolis, como muchos monumentos megalíticos.
Algunos autores han postulado hipótesis de tipo arqueoastronómico para explicar los posibles alineamientos de Carnac. El escritor francés Jacques Cambry aventuró, en 1794, la idea de que Carnac era un observatorio astronómico druida. Sin embargo, a mediados del siglo XIX ya estaba claro que los megalitos de Carnac eran mucho más antiguos que la religión druídica.[1] En 1970, el ingeniero inglés Alexander Thom y su hijo retomaron la idea y postularon que las hileras de menhires y sus perpendiculares están orientadas hacia los puntos solsticiales y equinocciales de salida del Sol, creando así un calendario que permitía predecir las etapas i
mportantes de la vida agrícola. Sus afirmaciones, sin embargo, son controvertidas y no son aceptadas por la comunidad científica.[1]
Leyendas
Imagen de San Cornelio.
La tradición local ha creado numerosas leyendas alrededor de los menhires. Una afirma que los megalitos fueron soldados romanos petrificados por Dios para proteger a San Cornelio, —patrón de la zona de Carnac— y al ganado, perseguidos por aquellos. Otra asegura que, en las noches, las piedras se desentierran y avanzan hacia el mar para bañarse o beber. Se les han atribuido poderes curativos, y se creía que podían brindar fertilidad y ayudar a los jóvenes que deseaban encontrar pareja.
Acceso
Piedras reutilizadas para construir el muro de un jardín.
La gran afluencia de turistas ha erosionado el suelo en el que se asientan los menhires de Carnac, con el riesgo de que las piedras basculen y caigan. Ello, unido a las agresiones directas que han sufrido algunos menhires, motivó que en 1991 se levantara un cercado alrededor de las zonas más deterioradas. Hoy sólo los especialistas, estudiosos y conservadores pueden acceder a las piedras en la mayor parte del recinto.
Alineamientos de Carnac, el misterioso monumento megalítico de Francia
Todavía se desconoce la función de estas rocas ali
neadas y divididas en zonas, pero miles de turistas lo visitan anualmente para disfrutar de la belleza natural del lugar.
En su conjunto, es considerado uno de los monumentos megalíticos más grandes del mundo con unos 3.000 menhires distribuidos en diferentes zonas.
Se le considera el enclave arqueológico más viejo de Europa.
Se dividen en cuatro grandes áreas: Le Ménec, Kermario, Kerlescan y Le Petit Ménec.
No lejos de Kermario está el cuadrilátero de Manio. También se halla próximo el Gigante de Manio.
Le Ménec
El conjunto más importante es el de Le Ménec, está formado por 1099 menhires dispuestos en 11 hileras de 100 m de ancho por 1,2 km de largo. El alineamiento está flanqueado en sus dos extremos (este y oeste) por crómlecs (círculos de piedras). El crómlech occidental está compuesto por 70 menhires y mide 100 m. El crómlec oriental está muy deteriorado, pero aún sobrevive. El alineamiento recibe su nombre del caserío Le Ménec, que se halla en el extremo occidental. Las piedras situadas al oeste son las más grandes, llegando en algunos casos a los 4 m. Su tamaño va reduciéndose a lo largo del alineamiento hasta alcanzar sólo 90 cm en el extremo oriental. Las hileras no son rectas, sino que describen una suave curva hacia el noreste.
Es considerado el más importante de estos alineamientos.
El Cromlech, que con su peculiar trazado conforma una elipse perfecta de sorprendente geometría, conocida también como ‘Huevo de Druida’ al recordarnos con su diseño las características morfológicas aludidas, fácilmente reconocibles en el dibujo realizado por Alexander Thom para Journal of the History of Astronomy y recopilado por John Michell.
Kermario. Gigante de Manio.
El alineamiento de Kermario, al este de Le Ménec, es el más conocido y también el más frecuentado. Posee 982 menhires en 10 hileras que se extienden a través de 1,2 km. En Kermario se hallan las piedras más grandes de Carnac: la mayor tiene más de 7 m de altura. Los menhires de Kermario, como los de Le Ménec, van disminuyendo de tamaño a medida que se aproximan al límite oriental, donde hay tres grandes rocas que forman una línea perpendicular a los alineamientos. No lejos de Kermario está el cuadrilátero de Manio, un recinto o túmulo funerario delimitado por una serie de piedras de 1 m de alto que forman un cuadrado. También se halla próximo el Gigante de Manio, un menhir solitario con una altura de 6 m. Entre el alineamiento y la zona de Manio aparece el estanque de Kerloquet, cuya creación en el siglo XIX destruyó una parte del alineamiento.
Es el más conocido y también el más visitado.
En su zona límite se encuentran tres rocas de gran tamaño que forman una línea vertical a los alineamientos.
Manio– No lejos de Kermario está el cuadrilátero de Manio, un recinto o túmulo funerario delimitado por una serie de piedras de 1 m de alto que forman un cuadrado.
Kerlescan – El alineamiento de Kerlescan, al este de Kermario, consta de 540 piedras, organizadas en 13 hileras de 139 m de ancho y 880 m de largo. En su extremo occidental hay un crómlec de 39 menhires. Es el alineamiento mejor conservado.
Representación miniatura Kerleskan
Es normal que estos alineamientos estén asociados a sepulcros, altares y círculos de piedra, lo cual hace pensar a los especialistas que su función principal sería religiosa y ceremonial. Esto al menos parecen confirmar los estudios que se han realizado acerca de otras agrupaciones de menhires, los círculos de piedra, que si bien no son idénticos, guardan características similares.
Petit Ménec – Más al este aún, en un bosque, se encuentra el alineamiento de Le Petit Ménec, recientemente restaurado, con 100 piedras. Se sospecha que Le Petit Ménec es en realidad una prolongación de Kerlescan.
Petit Ménec y Kerlescan, en la zona, son yacimientos más pequeños pero igualmente significativos. Entre los dos podemos encontrarnos con 70 menhires aproximadamente.
Teorias sobre su origen
Quizás el aspecto más curioso de este lugar se centra en las distintas teorías que existen sobre su origen: vestigios del Diluvio Universal, restos de un campamento romano, balizas para la navegación, etc.
1- Jerome Penhouet sugirió en 1826 que los alineamientos podían ser el fósil de una enorme serpiente que se habría desplazado sobre Bretaña en eras prehistóricas.
2- Otros creían que eran enormes avenidas que habían conducido a antiguos templos hoy inexistentes.
3- Hans Hirmenech propuso a principios del siglo XX, que las filas de menhires eran las tumbas de soldados de la Atlántida que habían muerto durante la guerra de Troya.
4- James Fergusson decía que la erección de estos monumentos debe conmemorar alguna gran batalla que tuvo lugar en esta llanura en tiempos remotos.
5- Un francés, llamado Jacques Cambry, aventuró, en 1794, la idea de una relación con los cuerpos celestes y el zodiaco.
6- En 1970, el ingeniero inglés Alexander Thom retomó la idea y aplicó a Carnac los estudios que el astrónomo Gerald Hawkins había realizado sobre Stonehenge. Afirmó que Carnac es un observatorio astronómico, donde las hileras de menhires y sus perpendiculares están orientadas hacia los puntos solsticiales y equinocciales de salida del Sol, creando así un calendario que permitía predecir las etapas importantes de la vida agrícola. El gran menhir caído de Locmariaquer sería el centro del inmenso observatorio astronómico.
Pero se sabe que básicamente: los menhires son tumbas y el conjunto una gran necrópolis, como muchos otros monumentos megalíticos. Tal vez pudieran haber tenido otro fin además del funerario, pero se desconoce.


























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