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Oopart

Tablilla de Glozel

Glozel, aldehuela de la montaña Borbonesa, está situado en el municipio de Ferrieres/Sichon en el departamento de Allier a una veintena de kilómetros en el sureste de Vichy.glozel1

El 1° de marzo de 1924, en el campo Duranthonrebautizado más tarde campo de los muertos ), un joven agricultor de 17 años, Emile, y su abuelo, Claude Fradin, hacen un descubrimiento imposible que desencadena una de las más violentas polémicas arqueológicas del siglo XX porque pone en duda lo que se sabía sobre los orígenes de la escritura.glozel2

Al roturar un haza de terreno, unos de los bueyes tirando del carro, cae en un hoyo, en el interior del cual Emile topa con huesos humanos. Con el descubrimiento de esta tumba, piensan haber encontrado un tesoro, las primeras excavaciones se hacen con pico y pala. Hallan varios objetos, urnas, vasos, hachas y tablillas grabadas. Rompen las urnas pero no contienen más que tierra, decepción, vuelven a tapar el hoyo y siembran la avena.

En el transcurso del verano, la Sociedad del Borbonesado se desplaza, saca muestras y las manda al Dr Capitán de Bellas Artes. En aquella época, el Dr Capitán, el padre Breuil y el conservador del museo de los Eyzies, el Sr Peyroni, representaban el triunvirato ineludible de la prehistoria.

Mientras tanto, en 1925, Antonin Morlet, médico de Vichy, apasionado por la arqueología, se entera del descubrimiento y se persona en el lugar junto con su esposa. Fascinado por lo que encuentra, obtiene el derecho de publicación sobre los objetos que siguen siendo la propiedad de Emile Fradin.

13 meses después de recibir las primeras piezas, el Dr Capitán va allí. “Aquí tienen un yacimiento maravilloso“, pide al Dr Morlet un informe detallado.

Pero en vez de mandar su informe, el Dr Morlet lo publica el 23 de septiembre de 1925 bajo el título “Nueva estación neolítica“. Furioso, Capitán convoca a Morlet, “… ponga mi apellido en vez del de Emile Fradin…”, (hecho relatado y publicado por el canónigo Cote, “Glozel, 30 años después“, 1959; todas las personas “metidas” en el medio científico conocen la importancia de ver su apellido mencionado en una publicación); Morlet se niega. Luego el padre Breuil escribe un artículo a favor de Glozel pero sin mentar el apellido del Dr Morlet, quien a su vez se subleva y acusa al padre de querer arrogarse el descubrimiento.

El padre también se volverá en contra de Glozel.glozel3

¡Estamos muy lejos de los argumentos científicos!

Los grandes mandamás de la prehistoria, en un principio muy favorables hacia Glozel, cogidos desprevenidos por este fabuloso descubrimiento, hallándose “fuera de juego“, se deciden en contra de Glozel. Tanto más que el mismo periodo un epigrafista eminente, René Dussaud, acaba de publicar oficialmente que la escritura nació en Fenicia, 1 600 años antes de Jesucristo (después del hallazgo del sarcófago del rey Ahiram de Byblos, cubierto de inscripciones). Ahora bien el Dr Morlet fecha las tablillas grabadas en 5 o 6000 años antes de Jesucristo.

Los dos descubrimientos se contradicen y esto va a desencadenar una verdadera guerra entre los hombres de ciencia. Los glozelianos y los antiglozelianos se afrentan, Glozel se convierte en el caso Dreyfus de la arqueología.

En esta guerra, todos los golpes ( bajos ) están permitidos, cartas anónimas, insultos, etc. ; algún día incluso el Dr Morlet sorprende a miss Garrod, secretaria del padre Breuil, en flagrante delito de falsificación durante una encuesta de la Comisión de indagaciones hecha in situ ( nombrada por el Dr. Capitán, ¡¡¡ imparcialidad cuando te apoderas de nosotros !!! ). El Dr Morlet, Emile Fradin se ven arrastrados por los suelos, todo está aprovechado para deshonrarlos, “¡calumnien, calumnien, siempre quedará algo! “

El Presidente de la Sociedad Prehistórica de Francia acude a Glozel, paga 4 francos de entrada al museo (someramente organizado por Emile Fradin para satisfacer el número creciente de visitadores, curiosos de ver estos fantásticos objetos tan controvertidos), luego pretende que le enseñan cosas falsas. Demanda contra X por “empresa pecuniaria para enseñar los productos de una mixtificación“.

El 25 de febrero de 1928, la policía de Clermont-Ferrand se presenta para indagar en casa de los Fradin; su objetivo: encontrar el taller donde Emile fabrica sus objetos. Rompen las vitrinas, ciertos objetos, maltratan al pobre Emile y se llevan más de 200 objetos, con el pretexto de fecharlos a pesar de que en aquella época no se conocía ningún procedimiento para conseguirlo.

El 4 de junio de 1929, Emilio Fradin se ve inculpado de estafa, el juez de instrucción le va a sonsacar durante las 63 horas del interrogatorio. Quieren que confiese haber fabricado estos objetos, pero este joven campesino del Borbonesado, ignorando todo de la prehistoria, tiene su conciencia para sí mismo, no ha fabricado estos objetos surgidos de la noche de los tiempos.

Su correo está abierto, la policía le vigila sin cesar para sorprenderlo en flagrante delito de fabricación y verificar si entierra los objetos él mismo.

Total, al cabo de dos años, la inculpación se termina por un sobreseimiento. Por fin, Emile Fradin puede gozar de la vida, se casa y tiene familia. El Dr Morlet sigue las excavaciones, siempre a costa suya, durante 16 años. Encontrará más de 3 000 objetos, hasta el año 1941 cuando la ley Carcopino fue votada. De ahora en adelante está prohibido excavar el suelo francés sin autorización del Estado. Esto pone fin a las excavaciones de Glozel. El Dr Morlet muere en 1966, no verá el reconocimiento de Glozel.

En 1972, Henri François, ingeniero en la Comglozel4isaría de la Energía Atómica, visitando Glozel, saca muestras y las manda para fechado a 3 laboratorios extranjeros. Se utilizará el método de fechado al carbono 14 para los huesos grabados y la termoluminiscencia para las cerámicas y la terracota.
Para los tres laboratorios independientes, los resultados son claros e irrebatibles, ¡ Glozel es antiguo !

Henri François escribirá a Emile Fradin : “…Sólos unos atrasados mal informados podrán pretender todavía que Vd es un falsario, las comprobaciones de medidas hechas con independencia en cada laboratorio son perfectas e indiscutibles…”

Los resultados son los siguientes:

  • los huesos tienen entre 15 000 y 17 000 años,
  • las cerámicas tienen 5 000 años,
  • las tablillas grabadas tienen 2 500 años.

En 1974, un equipo del Centro de Investigación Nuclear de Grenoble analiza el emplazamiento con magnetómetro, demostrando que todavía quedarían objetos ocultados.

En 1975, después de un congreso de arqueometría celebrado en Oxford, la autenticidad del sitio se pone en evidencia. El Estado reconoce la autenticidad de Glozel, pero la comunidad científica sigue dudando.

Desde 1983 hasta 1990, nuevas excavaciones fueron emprendidas, curiosamente, en varios kilómetros del campo de los muertos, luego, ningún resultado fue publicado ( ?? ? ).

Entonces ¿por qué? Cito al Sr Remy Chauvin, biólogo, “padre espiritual de los herejes en Francia“: “… Si no publican puede que hayan encontrado cosas que les molestan, entonces ¿por qué? ¿Qué es lo que temen?

¿Temen disgustar a algunos viejos profesores, temen arruinar las teorías vigentes?

Pero ¿es que las teorías científicas son monumentos religiosos?

¿Qué hay en Glozel para levantar un ataque tan violento?

¡Hagamos excavaciones metódicas y racionales en el sitio en donde Emile Fradin las hizo ! …

Emile Fradin se vio proponer cantidades fabulosas por sus descubrimientos, pero no cedió ningún objeto. El 16 de junio de 1990, recibió las Palmas Académicas.

En 1995, después de la difusión de una emisora televisada, el resumen provisional de las investigaciones precedentes se publica por fin, pero no revela nada, sino lo que ya se sabía, es que hay una gran disparidad en la edad de los objetos de Glozel.

Más de 3 000 objetos han sido hallados, vasijas, tablillas grabadas, piedras pulidas, joyas de hueso, puntas de flechas, agujas, y no parece que los signos escritos hayan sido superpuestos a grabados animalistos anteriores.

 Todos los huesos, humanos (no perteneciendo a esqueletos de hombre moderno), y de animales (transformados en herramientas, joyas, algunos de ellos llevando signos de escritura), todos, presentan una fosilización avanzada.

Las hachas de piedra pulida tienen el filo poco usado y por consiguiente se supone que son votivas.

Los guijarros, grabados particularmente con espléndidos renos, produjeron la admiración de los especialistas en arte prehistórico.

Los objetos de cerámica, ídolos, vasos mortuorios con máscaras extrañas desprovistas de boca y las famosas tablillas cubiertas de inscripciones todavía desconocidas, fueron fabricados en un horno ovalado que en principio fue confundido con una tumba.

Aún si no queda ninguna duda sobre la autenticidad del sitio, Glozel conserva todavía muchos misterios.

Efectivamente, debido sin duda a la fuertísima radioactividad natural de la región, los fechados son muy inconexos, y cuesta trabajo entender y a fortiori explicar la presencia en un mismo lugar, de objetos viejos de 17 000 años, 5 000 años, 2 500 años, 1 500 años ¡e incluso de la Edad Media!

Queda también el enigma de la escritura que se encuentra en huesos grabados de 17 000 años, hasta ahora sin descifrar… Presenta grandes semejanzas con:

  • formas muy antiguas de la escritura fenicia.
  • Pero también con cierto número de inscripciones alfabetiformes halladas en sitios magdalenienses, en Portugal, en Rumanía y en Francia.

¿Acaso sería Glozel un antiguo lugar de culto, mágico, en donde estarían reagrupados objetos de diversas procedencias?

Tornillo en Lanzhou, China

 En Lanzhou, Montañas Mazong, China, en Junio del 2002.tornillo

Condiciones del hallazgo: La roca que contiene al cuerpo del tornillo fue hallada por el Sr. Zhilin Wang durante una investigación de campo en la zona intermedia entre las provincias de Gansu y Xijiang.

El color de la roca es de un negro inusual, y su grado de dureza también la hace particular. Su peso es de 466 gramos y sus dimensiones aproximadas, de 7 x 8 centímetros.

El objeto inserto en la roca presenta todas las características del cuerpo de un tornillo ordinario, de unos 6 centímetros de longitud.

Desde su aparición, el cuerpo de tornillo ha llamado la atención de muchos científicos e investigadores, provenientes de instituciones tales como la “Oficina nacional de recursos terrestres de la provincia de Gansu”, el “Instituto de investigación de geología y minerales”, y la “Escuela de recursos y medioambiente de la Universidad de Lanzhou”. Luego de varias investigaciones, los especialistas confirmaron que la roca debería tratarse como uno de los objetos más valiosos de la arqueología China y mundial.

A pesar de las diversas observaciones, hasta el momento no se ha podido confirmar si el tornillo está forjado de un material metálico o de algún otro material.

La torre de NewPort

Entre las evidencias a revisar estaba la torre de NewPort, Rhode Island, una construcción de estilo medieval, semejante a las casas del siglo XI en Francia o Noruega. Pero ltorre1o extraño es que los primeros europeos en arribar a estos parajes no notaron este parecido ni lo mencionaron en sus escritos. La primera mención de la torre se hace en 1677 por cuenta de Benedict Arnold, a quien la posteridad le atribuye además la construcción de la misma posiblemente en 1675.

 torre2

En realidad se trataba de un antiguo molino, por lo que no había ningún misterio.

Los trépanos egipcios.

Por: Carlos E. Casero

Hace ya más de un siglo, que a petición del arqueólogo y egiptólogo William Matthew Flinders Petrie (1.835-1.942), el ingeniero de la Antigua presa de Asúan, especialista en herramientas industriales y petrografía, Benjamín Baker, elaboró el conocido como “Informe Baker”.

Este informe aparece en la obra de W.M. Flinders Petrie, “Pyramids and Temples of Gizeh”, y trata sobre la utilización de antiguas herramientas por parte de los canteros y artesanos egipcios. Las conclusiones a las que llegó B. Baker después de exhaustivos análisis y ensayos sobre el terreno fueron rotundas y sorprendentes, pudiéndose deducir de todo ello afirmaciones como la siguiente: “…si un ingeniero moderno fuera capaz de reproducir la herramienta antigua no solamente se haría millonario, sino que revolucionaría la industria moderna…”. ¿Cuáles fueron las razones para que B. Baker llegara a esta increíble afirmación?trepanos1

 William Matthew Flinders Petrie.

En 1.883, W.M. Flinders Petrie presentó en el Instituto Antropológico de Londres un estudio sobre los taladros efectuados sobre bloques de roca de gran dureza, tales como el granito y la diorita. Entre éstos, aparecían los trépanos que se pueden observar en dos bloques de granito rojo de unos 12 centímetros de diámetro, que se encuentran en la Gran Pirámide, el primero de ellos tirado en el suelo, a la izquierda de la entrada original, situada por encima de la utilizada actualmente para acceder a su interior, y que fue realizada por Abdullah Al Mamún a la búsqueda de los tesoros que diferentes leyendas señalaban en el interior de la Gran Pirámide, y el segundo de los bloques, en el Pozo de la Cámara del Caos, a una considerable distancia del primero.

Entre varios de los datos técnicos aportados por Petrie, se podía ver el de un trépano realizado sobre un bloque de granito con un diámetro de 5,6 centímetros, y en el que se apreciaba en su interior un surco en espiral de cinco vueltas, con una diferencia de una a otra de 2,3 milímetros, lo que viene a significar casi un metro de avance en un sólo intento de perforación. En el caso de los bloques de la Gran Pirámide, las cifras también eran desconcertantes, pues se apreciaba que en cada vuelta el trépano se introducía 2,5 milímetros en la roca de granito rojo, un dato inexplicable si tenemos en cuenta que con nuestra más moderna tecnología, los trépanos de diamante sintético solo logran un avance de 0,05 milímetros por vuelta, exactamente cincuenta veces menos que los supuestamente primitivos y rudimentarios trépanos egipcios.

Uno de los trépanos estudiados por Petrie.trepanos2

 En otro de los trépanos observados de 11,43 centímetros de diámetro, y realizado en un durísimo bloque de diorita, se podía apreciar que el surco en espiral alcanzaba las 17 vueltas, nada más y nada menos que 6 metros de una sola tirada. Entre la sorpresa y la incredulidad, siguieron apareciendo nuevos datos de trépanos de todo tipo de diámetro, desde los 70 centímetros a incluso los minúsculos de 1 centímetro de diámetro, pero no por ello con menos efectividad a la hora de penetrar en la dura roca.

Nuestros más modernos materiales de penetración de máxima dureza según la escala de Mohs alcanzan el nivel 11 sobre 10, que es el que posee el diamante, una piedra que los egipcios desconocían. Estos materiales de nivel 11, como son el diamante negro y el borazón, quedan muy lejos de conseguir los logros alcanzados por las antiguas herramientas egipcias.

Atendiendo a la escala de Mohs, que establece un nivel del 1 al 10 en la dureza de los materiales, a B. Baker después de aplicar una simple regla de tres, no le quedó más remedio a la vista de las irrefutables pruebas y evidencias que permanecen aún hasta el día de hoy, el asegurar que el material empleado por las herramientas perforadoras de los antiguos egipcios tendrían que tener como mínimo una dureza de nivel 500. Un auténtico contrasentido si tenemos en cuenta el nivel 11, que es el máximo alcanzado por la tecnología del Siglo XX a partir de elementos sintéticos, y un nivel 10 que es también el máximo que se puede encontrar en la naturaleza.

 Dentro de las conclusiones finales que aportaba el Informe Baker, destaca la siguiente:trepanos3

“…La única diferencia en el funcionamiento del taladro antiguo y el moderno es una enorme presión sobre los taladros que nuestros modernotrepanos4s trépanos de acero y diamante no pueden resistir. La máxima presión que puede soportar un taladro moderno es de unos 50 kilos, pero la herramienta egipcia soportaba más de 2.000…”.

Es bien conocida por la egiptología la realización de perforaciones en roca, a base de hacer girar muy laboriosamente materiales abrasivos como la arena, introducidos en un cilindro de cobre y colocado sobre una vara de madera, aplicada posteriormente sobre la superficie de la roca y de forma continuada por varios relevos de operarios. Esta labor repetida insistentemente de hacer girar la vara de madera, formaba un tarugo de piedra en el interior del cilindro de cobre, que era extraído a golpes seguidamente con un cincel de cobre y una maza de madera. La operación llevaba mucho tiempo y esfuerzo, e iba siempre en proporción con la dureza de la roca a perforar, pudiéndose emplear docenas de horas, y no menos cilindros de cobre para tal tarea. Y es en este dato, donde se escudan nuestros arqueólogos para explicar la consecución de los trépanos a los que nos hemos referido con anterioridad.trepanos5

Señales inequívocas de la elaboración de un trépano por medios mecánicos.

Lo que no tiene explicación y han preferido ignorar, al igual que todo el contenido del trabajo sobre los trépanos de Petrie, y el propio Informe Baker, es la existencia en el interior de estos taladros de los típicos surcos producto de una elaboración mecánica, y qutrepanos6e nada tienen que ver con los burdos sistemas de abrasión que se emplearon en rocas de menor dureza, y sin la perfección en el trazado como las que estudió Petrie y Baker. Es más, la seriedad y el reconocimiento generalizado que sobre la persona y el trabajo de Petrie existen dentro de la comunidad arqueológica, hacen que nadie se haya atrevido a atacar abiertamente sus conclusiones sobre los trépanos egipcios. Más bien se ha preferido aislar o ignorar tan molesta e incómoda parte de sus investigaciones, al igual que otros estudios existentes sobre la metrología de las pirámides, un tema tabú dentro de la egiptología, pues como bien es sabido entre los círculos oficiales, los egipcios no tenían grandes conocimientos matemáticos para haberlos aplicado en su momento a la construcción de las pirámides, como algunos investigadores creen haber detectado, por ejemplo la presencia del número Pi en la realización de la Gran Pirámide.

 A pesar de todo, los datos están ahí, señalando como un dedo acusador a la egiptología oficial, que prefiere dirigir su miradtrepanos7a hacia otra parte, y recordando a todos que existe una historia que revisar y reescribir.

El investigador español Manuel José Delgado observa unos trépanos realizados en un bloque de granito negro correspondiente al Templo de Sahure, en Abusir.

Trépanos correspondientes a la entrada original de la Gran Pirámide realizados sobre granito rojo.

Ilustración del libro de Petrie, Pirámides y Templos de Gizeh, donde aparece el Informe Baker.

 http://www.paleoastronautica.com/026_trepanos_egipcios.html

 

Pirámide de Baigong

Toda esta historia comienza por el año 1998, cuando un equipo de paleontólogos norteamericanos estaba buscando fósiles de dinosaurios junto a los lagos Keluke y Tuoshu (37º5’N 96º57’E) en la provincia de Qinhai perteneciente a la Prefectura autónoma mongola y tibetana de Haixi.baigon1

Estos paleontólogos estaban explorando una zona totalmente deshabitada y de muy difícil acceso, cuya única presencia humana eran grupos de pastores nómadas que pasan ocasionalmente por ahí, cuando se toparon con una estructura piramidal de unos 50 metros, de la que salían una especie de tuberías oxidadas con aspecto de ser muy antiguas.

En la orilla de uno de los dos Lagos de los Amantes (uno de agua dulce y otro de agua salada), ubicado en la falda del monte Qinghai, en Baigong, y a 40 kilómetros al sudoeste de la ciudad de Delingha, se levanta una pirámide de unos 50 metros de altura, conectada mediante varios tubos metálicos al lago salado.

En la parte frontal de la pirámide, hay tres cuevas con entradas de forma triangular. De las tres entradas, la del medio es la más grande y la única accesible, puesto que las dos de los laterales, los huecos de entrada son más pequeños y están derrumbados.baigon2

La cueva central tiene aproximadamente seis metros de profundidad y dentro de ella hay un tubo de aproximadamente 40 centímetros de diámetro que se adentra en el interior de la pirámide, siendo visible únicamente la parte superior de este.

En la entrada de la cueva hay una docena de tubos de distintos diámetros (de 10 a 40 centímetros) que se dirigen hacia el interior del monte. Todos los tubos son rojos parduscos, del mismo color que las de rocas circundantes.

Aproximadamente a unos 80 metros de las cuevas, sobre la arena de la orilla sur del lago salado, hay un gran número de restos de metal oxidado, piedras y restos de tubos de diversos diámetros (de 2 a 4’5 centímetros) distribuidos de forma extraña y orientados en dirección este-oeste, habiendo inclusive, algún tubo tan fino como un mondadientes, siendo extraño también que, después de tanto tiempo junto a la arena del lago, ninguno de ellos esté obstruido o taponado. Más extraño es, que también algunos de estos tubos se internen en el agua del lago desde la orilla, desconociendo por ahora la profundidad alcanzada por estos y su finalidad.

Según Qin Jianwen, jefe del departamento de publicidad del gobierno de Delingha, se recogieron muestras de los tubos para realizar un análisis sobre su composición. El resultado muestra que los tubos están compuestos de un 30 % de óxido de hierro, un alto porcentaje de dióxido de silicio así como de óxido de calcio. Pero lo más curioso de este análisis realizado a los tubos, es que el 8% del contenido no podía ser identificado, es decir, el tubo está compuesto de un material que no existe en la Tierra.

El que los tubos contengan gran cantidad de dióxido de silicio y óxido de calcio es el resultado de una larga interacción entre el hierro y la arena de la orilla del lago, con lo que se deduce que los tubos deben ser muy antiguos, dijo Liu Shaolin, el ingeniero que realizó el análisis. Liu Shaolin dató la edad de los tubos en unos 5.000 años de antigüedad, algo excepcional si, como sabemos, el hombre empezó a trabajar con aleaciones de metal tan sólo hace 2.000 años.

El resultado de los análisis, el hecho de que el entorno sea inhóspito y desierto, no halla industria moderna en todo el área y que las únicas personas que pasan pobaigon3r la zona sean unos pastores migratorios del norte de las montañas, hacen este descubrimiento aun más misterioso.

El área de la pirámide está situada a 2.200 metros de altitud, con un aire fino y transparente, ideal para la astronomía.

De hecho, la Academia de Ciencias de China construyó el Observatorio de la Montaña Púrpura a menos de 70 kilómetros de la zona.

Próximamente se realizará una nueva expedición a la zona para estudiar los restos más en profundidad, y que estará compuesta por un equipo de diez expertos, diez periodistas, y un equipo de rodaje de CCTV (televisión del gobierno chino).

Estructuras similares parecidas a un tubo han sido encontradas en la arenisca Jurásica de los Estados Unidos del Sudoeste, así como en formaciones en Citronelle, en Luisiana. Ninguna pirámide han sido encontrada cerca, y los investigadores han concluido que ellos fueron formados por procesos naturales,… pero las conclusiones similares de científicos que estudian los tubos de Baigong tenían que ser anunciadas, seis años más tarde –en 2008-, los cuales aún seguimos aguardando.

Un artículo de la revista china Xinmin semanal relataba la investigación llevada a cabo por un grupo de científicos de la Administración Sismológica de China liderados Zheng Jiandong, que  visitaron el lago en 2001 para examinar las tuberías. Muestras traídas al Instituto de Geología de Beijing fueron fechadas por termoluminiscencia, una técnica que puede determinar cuánto tiempo ha pasado desde que un mineral cristalino se calentó o fue expuesto a la luz solar. El resultado fue que los tubos tenían una antigüedad de unos 140 ó 150.000 años. ¿Es por tanto una prueba de visita extraterrestre? Lo cierto es que los habitantes de Delingha así quieren considerarlo, y de hecho han hecho un monumento a este el que es su principal y único interés turístico.

 ¿Qué explicación tienen estos tubos?baigon4

Tres años antes de que Bai Yu se acercase a la cueva en el lago Toson, los investigadores Mossa y Schumacher escribieron en la revista  Journal of Sedimentary Research sobre el molde fósil de árbol en Louisiana. Estos investigadores encontraron estructuras cilíndricas en el suelo, cuya termoluminiscencia lo dató con una antigüedad de 75 a 95.000 años. La composición química de los cilindros varía dependiendo de dónde y cuándo se formaron y en qué tipo de suelo. Los autores encontraron que estos eran los fósiles de raíces de árboles, formados por pedogénesis (el proceso por el cual se crea suelo) y diagénesis (la litificación de suelo en la roca a través de la compactación). El resultado de este proceso fue la creación de estructuras metálicas con forma de tubo, que mediante la comparación de las descripciones ofrecidas por los investigadores, parecen ser una explicación perfecta para la tubería Baigong.

Según se explica en el artículo mencionado de Xinmin semanal, los científicos chinos con el tiempo llegaron a la misma conclusión. Utilizaron espectroscopía de emisión atómica para llevar a cabo un análisis químico detallado de los fragmentos de tubo oxidado, y descubrieron que contenían materia orgánica vegetal.  Bajo el microscopio se encontraron anillos de los árboles, de manera consistente en todas las muestras.

Las tuberías de Baigong son uno de los mejores ejemplos de la locura de lanzarse a la explicación paranormal, en lugar de utilizar los grandes beneficios que ofrece el seguir el método científico para descubrir lo que realmente está pasando.

 

Tubos metálicos de Saint-Jean de Livet

Tubos metálicos de Saint-Jean de Livet (Francia). En 1968, Y. Druet y H. Salfati afirmaron públicamente haber descubierto unos tubos metálicos semiovoides incrustados en unos depósitos de caliza cretácica de 65 millones de años de antigüedad de una cantera de Saint Jean de Livet (Francia). Tras considerar y rechazar varias hipótesis, Druet y Salfati llegaron a la conclusión de que en la época atribuida a la caliza en cuestión vivieron seres inteligentes.tubo

La información actual sobre los resultados de las investigaciones realizadas por Universidades francesas es actualmente ambigua o desconocida. Sin embargo no han aparecido tampoco pruebas en su contra.

Varios objetos de Aix en Provence

Siglo XVIII, año 1788, proximidades de Aix en Provence, Francia, en el interior de una cantera de material calcáreo, a 15 metros de profundidad, de encuentran columnas y bloques de piedra tallados, debajo de estos restos se encuentran piezas metálicas similares a monedas… El hallazgo más significativo fue el mango de madera de una herramienta fosilizado junto con una gran tabla de madera petrificada. Su edad se calculó en 300 millones años atendiendo a la capa geológica que las cubría.

En su libro Mineralogía, el Conde Bournon registró un intrigante descubrimiento que fue hecho por trabajadores franceses en la última parte del siglo dieciocho. Bournon escribió:

 “Durantes los años 1786, 1787, y 1788, ellos estaban trabajando cerca de Aix En Provence, en Francia, sacando piedras para la reconstrucción, sobre una extensa escala del Palacio de Justicia. La piedra era una piedra caliza de un profundo gris, y de la clase que es blanda cuando acaba de salir de la mina, pero que se endurece con la exposición al aire.

 Los estratos estaban separados unos de otros por una cama de arena mezclada con arcilla, más o menos calcárea. Las primeras, que eran labradas, no presentaron ningún aspecto de cuerpos extraños, pero, después de que los trabajadores quitaron las primeras capas, se asombraron cuando, al quitar el undécimo, encontraron su superficie inferior, a una profundidad de cuarenta o cincuenta pies, cubierta con conchas.

Al ser removida la piedra de esta cama, al estar quitando un estrato de arena arcillosa, el cual separaba la décimo primera cama de la décimo segunda, encontraron tocones de columnas y fragmentos de piedra medio labrada, y la piedra era exactamente similar a aquella de la mina: encontraron más monedas, mangos de martillos y otras herramientas o fragmentos de herramientas en madera.

 Pero aquella que principalmente llamó su atención fue un tablero de aproximadamente una pulgada de grosor y de siete u ocho pies de longitud; estaba quebrada en muchos pedazos, de los cuales ninguno faltaba, y fue posible unirlos de nuevo unos con otros, y restaurar el tablero o placa a su forma original, el cual era aquel de los tableros de la misma clase, usados por los masones y hombres de minas: estaba gastado de la misma manera, redondeado y ondulante en sus bordes.”

El vaso de Dorchester

El vaso de Dorchester, Massachusetts (EE. UU.), datado hace 100.000 años. En 1851, se extrajo un jarrón o tarro de zinc y plata de una roca sólida en Dorchester (Massachusetts). El hallazgo fue publicado en el Scientific American de junio de 1851 (volumen 7, pp. 298-299); se extrajo de roca conglomerado (un tipo de roca sedimentaria) encontrada a 15 pies por debajo de la superficie de Meeting House Hill en Dorchester. El recipiente, de forma acampanada, tenía motivos florales incrustados en plata. Sus medidas son: 114 milímetros de altura, 165 milímetros de diámetro en su base, 65 milímetros en su boca y un espesor medio de unos 3 milímetros., su composición se correspondía a una aleación de zinc y estaba decorado con hojas y plantas recubiertas en plata que, según muchos botánicos que lo estudiaron, representaban especies vegetales desaparecidas de la Tierra hacia decenas de miles de años. Tras un largo recorrido por numerosos museos el vaso desapareció sin dejar rastro alguno.

http://mentescuriosas.es/vaso-acampanado-de-dorchester-%C2%BFun-oopart/vaso

La primera y prácticamente única referencia histórica sobre el Vaso de Dorchester data del 5 de junio del año 1852, en la publicación de la revista Scientific American. En la Wikipedia se dice que fue en 1851, pero ese es un dato incorrecto. En el artículo en cuestión se cuenta que el jarrón fue encontrado tras unas voladuras en una mina de Meeting House Hill, en Dorchester (Massachusetts). El jarrón estaba fraccionado en dos trozos y según el artículo, se hallaba incrustado en el interior de rocas estratificadas a casi cinco metros de profundidad y con unos cien mil años de antigüedad.

En fin, un artículo con muchas incógnitas en el que incluso al final, se hace una pequeña referencia a los Tuba Cain, los primeros pobladores de la zona a los que veladamente se les atribuye la manufactura de este jarrón, allá por comienzos del siglo XVII.

Otras opiniones:

Los arqueólogos Keith Fitzpatrick-Matthews y Doeser James  crearon una página web con el objetivo declarado de examinar los estados marginales de la arqueología. Al respecto de este objeto: “es difícil entender por qué alguien puede tomar en serio este informe,  en primer lugar se encontró entre los escombros, sin ninguna prueba de que hubiera estado dentro de las rocas. Así que ¿por qué se hizo esta suposición?. En segundo lugar, es claramente un candelabro de estilo victoriano ¿por qué alguien cree que en 1852 tendría más que un par de años?. Estas son preguntas que ahora no pueden ser contestadas, pero que demuestran la credulidad de los que lo descubrieron y del que lo reportó.”

Esta página ha sido actualizada por última vez el 19 / 08 / 2007. Escrito por Keith Fitzpatrick-Matthews en www.badarcheology.net.

El italiano Biagio Catalano señala que el “vaso” en realidad es casi idéntico, tanto en la forma como en la decoración, con una pipa india custodiada por  Chhatrapati Shivaji Maharaj Vastu Sangrahalaya (antiguo museo Príncipe de Gales) de Mumbai , tal como se presenta en el libro “Arte de Indiana” ( Arnoldo Mondadori Editore , 1964 ), por K. Bharata Iyer (ver fig;. 81, v. tablas tft índice de la página 142).

El objeto en cuestión ha desaparecido. Con lo que no puede ser investigado dejando muchas cuestiones en el aire.

El misterioso vidrio del Sahara egipcio

El siguiente trabajo trata de uno de los más extraños misterios del antiguo Egipto: esto es el de las grandes placas de vidrio que se descubrieron en 1932.  En diciembre de ese año, Patrick Clayton, un agrimensor del  Egyptian Geological Survey, estaba manejando entre las dunas del Gran Mar de Arena, cerca de la Meseta de Saad, en el área casi deshabitada del sudoeste de Egipto, cuando oyó que sus neumáticos hacían crujir algo que no era arena. Resultaron ser grandes pedazos de vidrio amarillo-verdoso, maravillosamente transparente.vidrio1

 De hecho, éste no era cualquier vidrio ordinario, sino un vidrio en extremo puro que tenía un asombroso 98 por ciento de sílice. Clayton no fue la primera persona en encontrarse con este terreno de vidrio, ya que evidentemente varios cazadores “prehistóricos” y nómadas también habían hallado el ahora famoso Vidrio del Desierto Libio (VDL). El vidrio se había usado en el pasado para hacer cuchillos y herramientas afiladas así como otros objetos. Incluso se encontró un escarabajo tallado en VDL en la tumba de Tutankamón,  indicando que el vidrio fue utilizado a veces para la joyería.

 Un artículo de Giles Wright en la revista británica de ciencia New Scientist (del 10 de julio de 1999), titulado “El Enigma de las Arenas”, dice que el VDL es el más puro vidrio natural de sílice jamás encontrado. Más de mil toneladas de éste están esparcidas a través de cientos de kilómetros de desierto yermo. Algunos de los trozos pesan 26 kilogramos, pero la mayoría del VDL existe en pequeños pedazos angulares – parecidos a fragmentos salidos de una gigantesca botella verde que fue hecha añicos por fuerzas colosales.

 Según el artículo, el VDL, puro como éste, contiene burbujas diminutas, rastros blancos y negros remolinos. Las inclusiones blanquecinas consisten en minerales refractarios como la cristobalita.  Los remolinos oscuros, sin embargo, son ricos en iridio que es indicativo de un impacto extraterrestre como un meteorito o cometa según la sabiduría convencional. La teoría generalizada es que el vidrio se creó al fundirse la arena por el calor abrasador generado por el impacto de un proyectil cósmico.

 Sin embargo, hay serios problemas con esta teoría, dice  Wright, y muchos misterios acerca de este tramo de desierto que contiene el vidrio puro. El problema principal: ¿De dónde vino esta inmensa cantidad de fragmentos de vidrio ampliamente dispersados? No hay ninguna evidencia de un cráter de impacto; la superficie del Gran Mar de Arena no muestra ninguna señal de un cráter gigante, y tampoco las exploraciones de microondas hechas en lo profundo de la arena por satélite.vidrio2

 Además, el VDL  parece ser demasiado puro para provenir de una desprolija colisión cósmica. Wright menciona que los cráteres de impacto conocidos, como el de Wabar en Arabia Saudita, están llenos de pedazos de hierro y otros restos del meteorito. Éste no es el caso con el sitio del Vidrio del Desierto Libio. Es más, el VDL se concentra en dos áreas en lugar de una. Un área tiene forma ovalada; la otra es un anillo circular de seis kilómetros de ancho y 21 kilómetros de diámetro. El centro del anillo carece de vidrio.

 Una teoría es que hubo un débil impacto de proyectil: un meteorito, quizás de 30 metros de diámetro, pudo haber detonado aproximadamente a 10 kilómetros o así sobre el Gran Mar de Arena, la abrasadora onda expansiva de aire caliente fundió la arena de abajo. Se piensa que tal impacto sin cráter ha ocurrido, en 1908, en el acontecimiento de Tunguska en Siberia – por lo menos hasta donde le concierne a la corriente dominante de la ciencia. Ese evento, como el vidrio puro del desierto, sigue siendo un misterio.

 Otra teoría sugiere un rebote del meteorito fuera de la superficie del desierto, dejando una corteza vítrea y un cráter poco profundo que pronto fue cubierto. Pero hay dos áreas conocidas de VDL. ¿Hubieron dos proyectiles cósmicos en simultáneo?vidrio3

 Si no, ¿es posible que el desierto vitrificado sea el resultado de una guerra atómica en el pasado remoto? ¿Podría un arma de rayos tipo Tesla haber fundido el desierto, quizás durante una prueba?

 Un artículo titulado “Dating the Libyan Desert Silica-Glass” (Datando el Vidrio de Sílice del Desierto Libio)  apareció en la publicación  británica Nature (N° 170) en 1952. El autor, Kenneth Oakley, dijo:3

 Los pedazos de vidrio natural de sílice-vaso de hasta 16 libras de peso se encuentran esparcidos en un área ovalada, que mide 130 km de norte a sur y 53 km de este a oeste, en el Mar de Arena del Desierto Libio. Este sorprendente material, que es casi puro (97 por ciento de sílice), relativamente luminoso (sp. gin. 2.21), transparente y de color amarillento-verdoso, tiene las cualidades de una gema. Fue descubierto por la Egyptian Survey Expedition al mando de P.A. Clayton en 1932, y fue investigado completamente por el Dr L.J. Spencer,  quien se unió a una expedición especial para este propósito en 1934.

 Los pedazos se encuentran en los corredores libres de arena entre las cadenas de dunas norte-sur, aproximadamente a 100 m de alto. Estos corredores o “calles” tienen una superficie un poco parecida al circuito de una” autopista”, formada por grava y detritos rojos de la piedra arenisca de Nubia. Los trozos de vidrio descansan sobre esta superficie o están parcialmente incrustadas en ella. Sólo unos fragmentos pequeños se encontraron debajo de la superficie, y ninguno más profundo que un metro aproximadamente. Todos los pedazos en la superficie han sido picados o pulidos por la arena. La distribución del vidrio es dispareja.

 En tanto es indudablemente natural, el origen del vidrio de sílice Libio es incierto. En su constitución se parece a las tectitas de supuesto origen cósmico, pero éstas son mucho más pequeñas. Las tectitas son normalmente negras, aunque una variedad encontrada en Bohemia y Moravia, y conocida como moldavite, es verde claro. El vidrio de sílice libio también ha sido comparado con el vidrio formado por la fusión de arena debida al calor generado por la caída de un gran meteorito; por ejemplo, en Wabar en Arabia y en Henbury en Australia.

 Informando los resultados de su expedición, el Dr. Spencer dijo que él no había podido rastrear ninguna fuente del vidrio libio; no se hallaron fragmentos de meteorito o indicios de cráteres del meteorito en el área de su distribución. Él dijo: “parecía muy fácil suponer que simplemente había caído del cielo.”

 Sería de considerable interés si la época del origen o llegada del vidrio de sílice al Mar de Arena pudiera determinarse geológicamente,  o arqueológicamente. Su restricción a la superficie o estrato superior de un depósito superficial sugiere que no es de gran antigüedad desde el punto de vista geológico. Por otro lado, ha estado evidentemente allí desde tiempos prehistóricos. Algunas de las laminillas fueron presentadas a egiptólogos en El Cairo, quienes consideraron que eran del “Neolítico tardío o pre-dinástico”. A pesar de una búsqueda cuidadosa por el Dr. Spencer y el difunto A. Lucas, no pudo encontrarse ningún objeto de vidrio de sílice en las colecciones de la tumba de Tutankamón o de cualquiera de las otras tumbas dinásticas. Ningún tiesto fue hallado en el área del vidrio de sílice, pero en los alrededores se encontraron algunas “rudimentarias puntas de lanza de vidrio”; también algunos instrumentos de cuarcita, “molinos” y fragmentos de cáscara de huevo de avestruz.

 Oakley está aparentemente equivocado cuando dice que no se encontró VDL en la tumba de Tutankamón, puesto que según Wright sí se halló un pedazo.

 De todos modos, las áreas vitrificadas del Desierto Libio faltan ser explicadas todavía. ¿Son ellas evidencia de una guerra antigua – una guerra que pudo haber convertido África del Norte y Arabia en el desierto que es hoy?