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Nuku Hiva

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Nuku Hiva

El gran misterio de las esculturas.

El municipio Temehea Tohu se encuentra en la isla de Nuku Hiva, que es el atolón más grande del archipiélago de las Islas Marquesas, en la Polinesia Francesa.

Esta isla es única, por sus extrañas estatuas jamás vistas por el hombre, algunas esculturas antiguas representan a criaturas que se parecen a los visitantes extraterrestres. Todos los que han visitado esta isla quieren desentrañar el enigma que guardan, ¿quienes son, el fruto de la imaginación salvaje de algún escultor o algo del cosmos visito en la antigüedad esta isla?

A primera vista, parecen ser sólo grandes estatuas, pero una inspección más cercana, se logran notar las características más interesantes, que son grandes ojos, gruesa cabeza, cuerpo frágil y otros atributos, que pueden causar confusión en cuanto al origen, modelos que inspiraron al creador de estas esculturas.

Nuku Hiva es la isla más grande del archipiélago Markizovkkogo en la Polinesia Francesa y el territorio de ultramar de Francia en el Océano Pacífico. Hace tiempo se le conocía como la isla de Madison.

Herman Melville escribió el libro Typee, que se basa en la experiencia de estar en el valle Taypivay en la parte oriental de la isla de Nuku Hiva. El primer desembarco de Robert Louis Stevenson en su expedición  en 1888 tuvo lugar en Hatihoy, situado en la parte norte de Nuku Hiva. También Nuku Hiva se ha convertido en un lugar habitual para el rodaje de la temporada 4 de la realidad de América muestra «Supervivientes», que se lleva a cabo en todo el archipiélago de las Islas Marquesas.

Los resultados de estudios recientes muestran que los primeros colonos llegaron aquí hace 200 años, procedentes de la isla de Samoa, Tahití y luego colonizaron Hawaii, las Islas Cook y Nueva Zelanda.

Hasta ahora hay un debate científico acerca de por qué tribus de la Polinesia practicaban el canibalismo. Una teoría es que el consumo de su propia especie era una de sus dietas que se utilizaban para las ceremonias y rituales. Sin embargo, el canibalismo juega un papel importante en los rituales. Poe ejemplo, un sacrificio al dios del mar Ica, así como a diversa criaturas marinas.

El que iba a ser la víctima de un ritual sagrado, lo dejaban colgado de un árbol por algún tiempo. Se cree que las mujeres y los niños se dedicaban al canibalismo sólo por comida, mientras que los guerreros varones eran sacrificados a los dioses y comidos por sus oponentes que los derrotaban en la batalla para conseguir poder.

Sin lugar a duda una isla llena de misterios y hallazgos que aún no han sido resueltos.

Las Islas Marquesas forman el mayor archipiélago de la Polinesia Francesa con seis islas y seis islotes divididos en los grupos norte y sur.

La principal isla del archipiélago es Nuku Hiva que también es, después de Tahití, la segunda isla más grande de la Polinesia.

Las islas Marquesas fueron un importante centro de la civilización de la Polinesia oriental. Debido a la orografía de las islas, cada valle constituía una unidad tribal con su propio sistema social dirigido por las genealogías de los cabecillas y de los sacerdotes.

Pero por sobre todas las cosas, lo que más llama la atención de la isla de Nuku Hiva son sus extrañas esculturas. Las mismas exhiben seres con enormes ojos (como antiparras) y cabezas proporcionalmente mucho más grandes que sus cuerpos.

Algunas esculturas presentan cráneos alargados, como los que se hallaron en momias de Egipto y Perú, y como la práctica de alargamiento artificial que se extiende por pueblos de todo el mundo.

La datación de estas esculturas es incierta. El municipio de Temehea Tohua es donde se pueden encontrar la mayor cantidad de estas estatuas.

En las culturas de Polinesia, este tipo de estatuas de gran tamaño con forma humana son denominadas “tiki”.

La verdad es que resulta difícil no relacionar a estos personajes con el típico estereotipo de seres extraterrestres, tal como surge de la imaginación de nuestra actual cultura popular.

Pero dejando esto de lado, ¿a quienes quisieron representar realmente sus escultores? ¿Qué tipo de imágenes inspiraron a los nativos para crear estos personajes?

Hay quienes dicen que se trata de representaciones de sus dioses, de sus antiguos sacerdotes, de sus jefes tribales, de espíritus malignos, y también de gigantes que según algunas leyendas habitaron allí.

Los primeros pobladores de las Marquesas fueron los polinesios, alrededor del año 300. Según las evidencias etnológicas y las relaciones lingüísticas, lo más probable es que llegasen desde las islas Samoa.

En lengua marquesana se llama Te Henua’enana en el dialecto del norte, y Te Fenua’enata en el dialecto del sur. Habitualmente se traduce como «la tierra de los hombres», pero más exacto sería «el país de los marquesanos».

Según la mitología pascuense, los ancestros de los nativos de la isla de Pascua (llamada Rapa Nui en el idioma aborigen), habrían provenido de una mítica tierra o isla llamada Hiva.

Hiva correspondería a la mítica Hawaiki de la mitología maorí, o su equivalente, y a las variantes existentes en las tradiciones de muchas culturas polinésicas. La tradición pascuense señala que los antiguos maori (‘sabios’) habían pronosticado que vendría un tiempo en que Hiva se hundiría.

Varios investigadores creen que la mítica Hiva correspondería a las islas Marquesas basados en las evidencias antropológicas, arqueológicas, biológicas y lingüísticas que relacionarían a la isla de Pascua con el centro de la Polinesia y, en particular, con las islas Marquesas.

El rasgo de los enormes ojos encuentra cierto paralelismo con las figuras de los “Dogu” japoneses, con los “Wandjinas” australianos, y con las pinturas de los Anasazi.

La leyenda local dice:

“Al principio de la humanidad, dos divinidades, Oatea y Atuana, reinaban sobre la inmensidad del mar. Un día, al atardecer, Atuana deseó vivir en una casa; entonces Oatea va creando cada isla como partes de ésta: Ua Pou, los postes; Hiva Oa, los cordajes; Nuku Hiva; y Fatuiva, el techo de hojas de cocotero; Tahuata, y, casi en el amanecer, Mohotani y Eiao.”

Herman Melville, autor del clásico Moby Dick, escribió su primera novela, Typee, a partir de su vivencia en las islas Marquesas cuando, siendo tripulante de un ballenero, desertó en Nuku Hiva.

El investigador y aventurero Thor Heyerdahl escribió su libro Fatu Hiva después de estar un largo año en esta isla. Fue la base de sus teorías e investigaciones sobre las migraciones marinas prehistóricas.

Sin evidencia escrita de ningún tipo, el significado y el propósito original de estas antiguas esculturas se ha ido perdiendo en la transmisión oral de generación en generación.

Lo cierto es que no escapa a nuestra imaginación que la similitud entre las estatuas de Temehea Tohua y las representaciones modernas de extraterrestres son sorprendentes.

Fuente y David A.S. (ReydeKish.com) en Artesanías y estatuillas, Estructuras Megalíticas, Océano Pacífico.

Los Orígenes del Tiki

Los primeros habitantes de Hawaii viajaron desde la Polinesia hace aproximadamente mil años cargando consigo sus convicciones religiosas y espirituales. Los distintos dioses de Hawaii y de la Polinesia fueron representados por tikis. El nombre tiki se refiere a distintos tipos de imágenes usadas en toda la Polinesia, desde imágenes que se empleaban en ceremonias de la tribu Maori en Nueva Zelanda, las esculturas moa en el este, hasta las imágenes de hoy en día de Hawai.

En la mitología de la Polinesia, el tiki representa usualmente el primer ser humano en el planeta. Estas imágenes son utilizadas hoy en día en algunas culturas polinesias en contextos espirituales. No es poco común utilizar pequeños tikis para protegerse de la infertilidad en Nueva Zelanda.

En la antigua cultura hawaiana, los Dioses, la tierra (aina) y los habitantes (kanaka), compartían una existencia simbiótica. Si las personas cuidaban de la tierra de la manera correcta (pono), los Dioses estarían satisfechos. Si los Dioses estaban felices, permitirían que la tierra provea de sustento a los habitantes. Cada Dios tenía muchas kinolau, o formas, incluyendo formas humanas y animales.

Las estatuas tiki fueron talladas para representar la imagen de un Dios como una encarnación del poder (mana) de ese Dios. Con tikis bien tallados, tal vez las personas podrían obtener protección contra los daños, doblar la fuerza en los tiempos de guerra y ser bendecidos con cosechas exitosas.

Un ejemplo tallado en madera:

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