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Puertas de Arabia Saudita

Puertas de Arabia Saudita

Misteriosas estructuras de piedra en Arabia Saudita

Por Owen Jarus October 17, 2017

Cerca de 400 misteriosas estructuras de piedra que los arqueólogos llaman “puertas”, basadas en su parecido suelto con las “puertas de campo anticuadas”, han sido descubiertas en Arabia Saudita. Hechas de paredes bajas de piedra que a veces se construyen en forma rectangular, se desconoce el propósito y la fecha exacta de las puertas, aunque los investigadores creen que datan de hace miles de años. Esta imagen muestra varias puertas encontradas agrupadas juntas. La “puerta” en la parte inferior derecha mide aproximadamente 1200 pies de largo. Para poner esto en comparación, un campo de fútbol de la NFL tiene 360 ​​pies de largo.

(Crédito de la imagen: Google Earth)

Variedad

Las puertas vienen en diferentes formas y tamaños. Algunas de las puertas, que los arqueólogos llaman puertas de “tipo I”, contienen una pared con montones de rocas en los extremos de la pared. En esta imagen se pueden ver dos puertas tipo I, construidas una al lado de la otra, junto con otras puertas.

Grupos

Otro grupo de puertas. La puerta más larga en esta imagen es de unos 950 pies. Por qué las puertas se agrupan juntas es desconocido. Las puertas tienden a ubicarse en campos de lava que son inhóspitos para la vida humana. Sin embargo, hace miles de años, estas áreas habrían estado más húmedas y con más vida.

Antiguo

También se han encontrado otros tipos de estructuras de piedra en Arabia Saudita. A menudo, estas estructuras de piedra se construyen encima o incluso dentro de las puertas. Esto sugiere que las puertas son más antiguas que las otras estructuras de piedra. Esta imagen muestra una puerta que tiene una estructura de piedra triangular con montones de piedra que conducen a una estructura de piedra en forma de diana (posiblemente una tumba).

Puertas

(Crédito de la imagen: Vic Camp)

Esta foto de la cúpula de lava que tiene puertas fue tomada en la década de 1980 por Vic Camp. La cúpula de lava más alta detrás de ella se llama “Jabal Abyad”, un nombre que significa “montaña blanca” en árabe. Las cúpulas de lava ya no están activas, aunque en el pasado se derramó lava de basalto.

En lava

Se encontraron algunas puertas en las laderas de una cúpula de lava. Esta cúpula de lava, y otras en la región, fueron mapeadas por los vulcanólogos Vic Camp y John Roobol en la década de 1980. Los vulcanólogos estaban cartografiando la región de “Harret Khaybar” de Arabia Saudita, donde se encuentran muchas puertas.

Más viejo que la suciedad

Imagen de dos puertas más tomadas por Vic Camp en la región “Harret Khaybar” en la década de 1980. Los restos de un flujo de lava se pueden ver muy cerca de ellos. El flujo de lava puede estar cubriendo parcialmente una tercera puerta. El campamento señala que los flujos de lava tienden a cubrir las puertas y otras estructuras de piedra, algo que sugiere que las puertas son más antiguas que los flujos de lava.

Más piedras

Se pueden ver más estructuras de piedra, incluidas las puertas, junto a un flujo de lava en esta foto. La fecha de estas estructuras de piedra es desconocida. Vic Camp sugirió que podrían remontarse alrededor de 7,000 años.

Respiraderos

(Crédito de la imagen: NASA)

La región de “Harret Khaybar” donde se encuentran muchas de las puertas contiene muchos respiraderos volcánicos.

Urgencia

El estudio de las puertas ha adquirido cierta urgencia ya que el desarrollo moderno amenaza o ya ha destruido algunas de ellas. Esta puerta todavía existía en febrero de 2012, pero fue destruida a fines de 2015. Además del estudio satelital, se debe hacer un trabajo de campo arqueológico para determinar exactamente qué edad tienen las puertas y qué propósito pueden haber tenido.

Desde 1997, el Dr. Kennedy ha volado aviones y helicópteros sobre el vecino Jordan de Arabia Saudita, fotografiando las estructuras angulares y en forma de rueda esparcidas sobre su campo de lava o harrat. Según el Dr. Kennedy, no se sabe mucho sobre las personas que construyeron los edificios, pero se cree que los construyeron hace al menos 2.000 años y tal vez desde hace 9.000 años. Se cree que son los antepasados de los beduinos modernos de la región.

Ground views of Samhah Gate 31. Scientists are not sure what purpose these structures served.Credit…Grant Scroggie

Google Earth conduce al descubrimiento de 400 “puertas” de piedra en Arabia Saudita

Por Jason Daley

24 de octubre de 2017

Con la ayuda de Google Earth, los investigadores que examinaron los desiertos de Arabia Saudita encontraron alrededor de 400 estructuras de piedra no declaradas en el desierto de Arabia, probablemente construidas por tribus nómadas hace miles de años.

Como Owen Jarus en Live Science   informes, las estructuras se llaman “puertas” ya que, al menos desde una vista aérea, comparten una semejanza con las puertas de campo. La mayoría de ellos se encontraron en grupos en Harrat Khaybar, una región en el centro-oeste de Arabia Saudita conocida por sus cúpulas volcánicas ahora extintas. Los investigadores no están seguros de qué edad tienen exactamente las estructuras o cuál pudo ser su propósito. La investigación aparece en la edición de noviembre de Arabian Archaeology and Epigraphy.

“Tendemos a pensar en Arabia Saudita como un desierto, pero en la práctica hay un enorme tesoro arqueológico por ahí y necesita ser identificado y mapeado”, dice David Kennedy, un arqueólogo de la Universidad de Australia Occidental, a Nicholas St. Fleur en El New York Times. “No se pueden ver muy bien desde el nivel del suelo, pero una vez que se levanta unos pocos cientos de pies, o con un satélite aún más alto, se destacan maravillosamente”.

Las estructuras fueron observadas por primera vez en persona en 2004 por el neurólogo Abdullah Al-Saeed, que dirige un grupo de arqueólogos aficionados en Arabia Saudita. En ese momento, él y sus colegas encontraron paredes de piedra de tres pies de alto entre las cúpulas de lava de Harrat Khaybar, pero no fue hasta 2008, cuando Al-Saeed miró el área con Google Earth cuando se dio cuenta de la extensión de las estructuras de piedra. Informa St. Fleur. Una vez más, él y sus colegas hicieron la caminata al lugar remoto. Esta vez, enviaron sus fotos a arqueólogos profesionales como Kennedy para obtener una idea.

Kennedy estaba intrigado por las fotos. Según un comunicado de prensa, ha pasado casi 40 años trabajando en arqueología en la Península Arábiga. En 1997, comenzó los estudios aéreos de los campos de lava en Jordania, documentando estructuras de piedra, incluidas las cometas, que eran un tipo de trampa para animales, monumentos funerarios y ruedas de un propósito desconocido.

Kennedy firmó para ayudar, y en el transcurso de una década, el arqueólogo comenzó a buscar y documentar las puertas, incluida una que tiene 1,600 pies de largo, usando Google Earth.

“Nos hubiera encantado volar a Arabia Saudita para tomar imágenes. Pero nunca obtienes el permiso”, le dice Kennedy a St. Fleur. En cambio, confió en el programa satelital del motor de búsqueda. Desde entonces ha encontrado muchas estructuras, pero las puertas, dice, son únicas. “No parecen estructuras donde las personas habrían vivido ni se ven como trampas para animales o para deshacerse de los cadáveres”, dice. “Es un misterio en cuanto a cuál habría sido su propósito”.

Jarus informa que las puertas parecen ser las estructuras de piedra más antiguas del paisaje, y pueden remontarse a 7,000 años. Algunos de los flujos de lava del área también cubren algunas de las puertas, lo que significa que las estructuras son más antiguas que algunas de las cúpulas de lava en el área.

Es posible que en el pasado el área no fuera tan inhóspita como lo es hoy. De hecho, en los últimos años los investigadores han encontrado evidencia de “Arabia Verde”, una teoría de que el área ha oscilado entre períodos húmedos y secos durante más de un millón de años. “Los campos de lava a menudo son ricos en restos arqueológicos, lo que implica un pasado más húmedo y una vegetación más abundante, y el trabajo de campo reciente que identifica sitios de asentamiento más grandes respalda esta noción”, escribe Kennedy en el documento. “Como en el campo de lava mucho mejor explorado de Jordania, hay muchos miles de estructuras construidas en piedra que los beduinos conocen colectivamente como las” obras de los viejos”.

Para aprender más sobre las estructuras de las puertas, los arqueólogos deberán viajar al área para examinar las paredes e intentar fechar los flujos de lava y buscar cualquier artefacto asociado con ellos. Este hallazgo, junto con 2.000 tumbas encontradas por Kennedy en 2011, arroja nueva luz sobre la habitación humana en los desiertos árabes. “Hay muchas otras características que solo recientemente se han entendido como la formación de clases de ‘geoglifos’ prehistóricos que estaban muy extendidos en un área que se consideraba muy árida y carente de impacto humano”, Stephan Kempe, profesor retirado de geología física en la Technische Universität Darmstadt, le dice a St. Fleur.

¿Es este el secreto sangriento detrás del misterio ‘Puertas del infierno’ tallado en el desierto de Arabia Saudita hace 9,000 años?

Las 400 marcas impares, algunas de cientos de metros de largo, vienen en formas que se asemejan a conos, triángulos, cerraduras, cometas, círculos e incluso puertas.

Cientos de estructuras de piedra descubiertas en una cúpula de lava en Arabia Saudita guardan un antiguo secreto sangriento, según los expertos.

Se cree que las extrañas formaciones tienen hasta 9,000 años de antigüedad y se encontraron agrupadas en desiertos remotos en la región de Harrat Khaybar .

Fueron descubiertos por primera vez por exploradores occidentales en la década de 1920 y han desconcertado a los expertos durante casi 100 años.

Google Earth dio a los arqueólogos la oportunidad de detectar muchas formaciones invisibles Crédito: Google Earth

Él piensa que las tribus podrían poner gacela en las estructuras donde los cazadores podrían atraparlos y matarlos.

“Esencialmente no había escapatoria”, dijo el Dr. Kennedy.

Algunas de las formaciones rocosas gigantes se extienden a través de las laderas de los volcanes, mientras que otras cubren el terreno plano entre picos.

Los más largos tienen más de 500 metros de largo y son tan viejos que han sido cubiertos por lava, lo que sugiere que son más antiguos que las antiguas erupciones volcánicas.

Las cerraduras, por otro lado, podrían haber sido utilizadas como tumbas o edificios rituales para enterrar a los muertos.

Sin embargo, el desafío para los expertos ahora es estudiarlos en el terreno y realizar pruebas de radio de carbono para descubrir exactamente cuántos años tienen.

Se cree que los cazadores usaron las estructuras para atrapar y matar gacelas Crédito: Photolibrary RM – Getty

¿Qué demonios es esto? Google Earth ve una estructura misteriosa

 

 

 

 

 

 

 

 

Más información en:

https://www.livescience.com/60697-photos-stone-structures-saudi-arabia.html

https://arstechnica.com/science/2017/10/archaeologists-are-mystified-by-ancient-gates-in-saudi-lava-fields/

Ver también: https://www.esascosas.com/estructuras-arabia-saudi/

Mapamundi de Ebstorf

Mapamundi de Ebstorf

El Mapamundi de Ebstorf es un mapa mural en pergamino de aproximadamente 3.57 m de diámetro y 13 metros cuadrados de superficie, el mayor de su tiempo, realizado en torno a 1230 y probablemente en el mismo monasterio benedictino de Ebstorf, en la Baja Sajonia, donde fue localizado en 1830. El original resultó destruido en un bombardeo sobre Hanóver en 1943 y se ha reproducido a partir de fotografías.

El mapa pretende reflejar los conocimientos teológicos y simbólicos acerca del mundo conocido y no la forma real de los continentes y lugares representados, que se presentan sin una escala homogénea “Germania” y la propia región del convento tienen un desarrollo mayor que el de las tierras limítrofes. El mapamundi recoge el mundo habitado dividido en tres continentes, Europa, abajo, la izquierda, Asia, ocupando la mitad superior, y África, abajo, la derecha, inscritos en una circunferencia al modo de los mapas isidorianos, donde el disco -letra O – aparece dividido en tres segmentos por la T de la cruz, significándose en ambas letras el Orbis Terrarum. En el centro del mapa se sitúa Jerusalén, dibujándose en ella la Resurrección de Jesús. La propia forma circular remite la sagrada forma, el cuerpo de Cristo, que aparece abrazando el mundo: arriba, al Este, junto al Paraíso terrenal localizado en Asia y rodeado por una muralla de fuego, asoma la cabeza de Jesús, cuyos pies se sitúan al Oeste, en la parte inferior del mapa, cerca de las columnas de Hércules. Las manos llagadas asoman al Norte y al Sur.

Muchos de los textos del mapa proceden de las Etimologías de san Isidoro, posiblemente a través de Rabano Mauro. Se ha tratado de identificar al autor del mapa, Gervasio de Ebstorf, con Gervasio de Tilbury, pero hasta ahora sólo puede darse por probado que Gervasio de Ebstorf tomó parte de la información de la obra Otia imperialia, de su homónimo de Tilbury.

El concepto de atlas visual -representación de historia, técnica, arte y otros aspectos en un trasfondo geográfico- es muy reciente pero, sin ser nombrados de esa manera, hace ya muchos siglos que se elaboraron mapamundis que contenían mucha más información que la meramente geográfica y la exponían gráficamente. Dos buenos ejemplos son los llamados mapamundis Hereford y Ebstorf, que además son los mapas medievales más grandes del mundo.

Se desconoce quién era Gervasio de Ebstorf, el autor, identificándolo algunos expertos con Gervasio de Tilbury (un sabio inglés autor de la obra Otia imperialia, una especie de enciclopedia sobre historia, geografía y naturaleza concebida para la pedagogía de la realeza), aunque no es seguro. En cualquier caso, su mapamundi es del mismo estilo O.T. que el de Hereford -en realidad una cruz, más bien- y tiene bastantes similitudes con él: esa forma circular con el oikumene (el mundo habitado conocido) distribuido entre los tres continentes: Asia en la parte superior, África en la inferior y Europa a la izquierda; Jerusalén, en el centro una vez más.

En este caso, el Pantocrátor no queda al margen sino colocado de una peculiar manera: como si estuviera detrás, con la cabeza asomando arriba (recordemos, el Este), los pies abajo y las manos a los lados, tal cual estuviera sosteniendo el conjunto formando la referida cruz. El Paraíso queda en Asia, de nuevo rodeado por un muro de fuego, junto a China y el Ganges; más abajo, la tierra de Gog y Magog separada del resto por la muralla de Alejandro. Al oeste, las amazonas y la Cólquida. El continente africano, más pequeño por desconocido, aparece poblado de trogloditas, 24 razas imaginarias y el bestiario habitual. Muestra el Jardín de las Hespérides en Marruecos y sitúa el nacimiento del Nilo en Mauritania. El océano vuelve a rodear el mundo y, otra curiosidad, los Pirineos cruzan transversalmente la Península Ibérica.

Estos atlas eran también auténticas guías de viaje -no de bolsillo precisamente- y pretendían ser útiles, tal como el propio Gervasio de Ebstorf dijo, recalcando esa idea en un texto al margen de su obra: “Puede verse que este mapa es de no poca utilidad para sus lectores, dando direcciones a los viajeros de las cosas más placenteras en el camino”.

Que haya guías medievales de viajes puede sorprender a algunos. La mayoría supone que la gente de la Edad Media nunca salía de su comarca. Quizá por nuestra educación escolar creemos que las comunidades medievales vivían aisladas las unas de las otras y que los contactos entre ellas eran mínimos. Sin embargo, eso no es cierto. Quien revise las biografías de los académicos medievales, por ejemplo, se encontrará con que viajaban extensamente por Europa y dictaban clases en Italia, Francia, Inglaterra, Alemania o España. Tomás de Aquino, por mencionar a uno cualquiera, estuvo en París, Colonia, Nápoles, Orvieto, Roma y Viterbo, entre otras. Y quien revise las biografías de los grandes guerreros también sabrá que estuvieron luchando por toda Europa y Tierra Santa.

Mapa Beato San Andrés del Arroyo

Mapa Beato San Andrés del Arroyo

Sus principales fuentes son las etimologías de San Isidoro de Sevilla y su visión del mundo, Ptolomeo y las Sagradas Escrituras, el Génesis, que describe una tierra plana sobre la que se eleva una bóveda celeste que aloja al sol y la luna. Beato San Andrés del Arroyo. S. XIII

 Este Beato y el de Las Huelgas son los dos únicos que proceden de monasterios femeninos, ambos cistercienses, y se da la coincidencia de que son también considerados como los más tardíos. No incluye ninguna información sobre su scriporium de origen ni sobre sus autores, aunque por sus similitudes con el Beato de San Pedro de Cardeña, parece obra de este monasterio.  Lo que resulta indudable es que se trata de una obra plenamente románica, que se puede datar hacia el año 1220 y que fue creada en el entorno castellano-leones, aunque con importantes influencias europeas, que se reflejan no sólo en el estilo de sus imágenes, sino también en su iconografía.

Se trata de uno de los últimos beatos, y uno de los más suntuosos, con gran cantidad de oro, plata y profusión del uso del lapislázuli. Debido a la importancia y riqueza de esta obra, se cree posible que fuera un encargo de Fernando III el Santo para donarlo al monasterio cisterciense femenino de San Andrés de Arroyo, fundado por rey Alfonso VIII y su esposa Leonor de Plantagenet en 1181, como monasterio dependiente de Santa María la Real de Las Huelgas de Burgos. Resulta significativa la coincidencia de los beatos de estos dos monasterios, ambos de la misma época, posiblemente creados en el mismo scriptorium, de la misma familia -la IIb- y ricamente decorados, aunque las características de sus imágenes tienen diferencias significativas, mucho más románico y europeo el de Arroyo.

El manuscrito permaneció en San Andrés de Arroyo hasta la desamortización de Mendizábal en 1836. Posteriormente, en 1882, fue adquirido por la Biblioteca Nacional de Francia, en París, donde se conserva en la actualidad.

Descripción

Este manuscrito está encuadrado dentro del último grupo de copias del Comentario al Apocalipsis de Beato de Liébana, creadas a finales del tercio del siglo XII y comienzos del XIII, fase de la que conocemos al menos diez beatos, de ellos ocho iluminados de los que tres, los de Lorvao, Arroyo y Las Huelgas, fueron encargados para monasterios cistercienses, así como los dos no ilustrados de Poblet y Alcovaça.

A pesar de que en él se respeta la estructura de los beatos mozárabes de siglos anteriores, no hay ninguna duda que en el de San Andrés del Arroyo nos encontramos ante una obra románica, posiblemente el beato más representativo de este estilo en España, hasta el punto de que algunas de sus imágenes, como las dedicadas al Juicio Final, tienen una gran semejanza con la decoración de los algunos pórticos románicos españoles del siglo XIII.

En sus 69 miniaturas, en las que domina el azul del lapislázuli y la ornamentación en oro y plata, se refleja no sólo la personalidad de un artista que, a pesar de seguir fielmente la tradición de la familia IIb, incluso con algunas imágenes que parecen indicar que también conocía la familia I, se separa definitivamente de la tradición artística mozárabe, para presentarnos una figuración totalmente enmarcada en la imaginería románica.

En ellas también destaca su gusto por el detalle presentando, a diferencia de lo habitual en los demás beatos, las figuras personalizadas con ropajes que corresponden a los representantes de los distintos estamentos sociales de su época: reyes, obispos, caballeros, monjes, artesanos y ciudadanos en general. Este interés por el detalle también se manifiesta claramente en la forma de representar las historias, que se esfuerza por describir en sus mínimos detalles. Por ejemplo, es el único beato de su familia que ilustra en «El incendio de Babilonia» la huida de sus habitantes, presentando incluso algunos que están saliendo por la puerta de la ciudad dentro de la que se ven las llamas del incendio.

En este Beato, el de datación más tardía de todos los que han llegado hasta nosotros si exceptuamos el pequeño fragmento del Beato de México, nos volvemos a encontrar 300 años después del comienzo de la saga de las copias del Comentario al Apocalipsis, los rasgos que consideramos más significativos de toda la Miniatura Altomedieval Española: por un lado un profundo respeto al contenido, la estructura y el mensaje del original del siglo VIII, y por el otro una sucesiva actualización del estilo de sus imágenes, basado en las múltiples influencias previas y las que van apareciendo a lo largo de más de tres siglos, pero siempre sobre la base de una gran libertad para el artista, que le permite expresarse de acuerdo con su personalidad, que se convierte en el gran elemento diferenciador de las diferentes copias.

En efecto, a pesar de mantener semejanzas estilísticas con otras obras del scriptorium de San Pedro de Cardeña, este beato se diferencia claramente de las dos últimas obras conocidas de este monasterio. Existe una enorme diferencia en el espíritu de su autor respecto a los anteriores, que se refleja en una modernidad que le permite trasladar todo el mensaje de Beato, utilizando ya sin limitaciones todas las novedades que aporta la expresión artística románica, incluyendo elementos iconográficos europeos no aparecen hasta este manuscrito en la miniatura española. Se podría llegar a la conclusión que el Beato de Arroyo es un cierre de oro de la tradición de los beatos españoles, basada en la fidelidad al mensaje y la libertad artística.

El Beato de San Andrés de Arroyo presenta un gran número de novedades debidas muy posiblemente a la interpretación personal que el artista debió de dar a sus modelos. Uno de los rasgos más personales de este miniaturista es la sustitución de los personajes impersonales que desfilan generalmente en los demás Beatos por personajes reales, de la época que se llevó a cabo esta copia. Es posible que con ello se pretendiese recalcar la actualidad del mensaje del Comentario al considerarlo un libro de alcance universal cuyo contenido es válido para los cristianos de todas las épocas. Su estilo está próximo al del Beato de San Pedro de Cardeña, pero ignoramos por el momento el scriptorium en el que fue miniado el manuscrito, ya que no parece probable que haya sido el de San Andrés de Arroyo.

Saber más: https://www.cafedelobos.com/simbolos-en-los-manuscritos-iluminados-de-la-edad-media/

Mapamundi de Munich

Mapamundi de Munich

 Mapamundi Bayerische Staatsbibliothek

Este mapamundi se encuentra en la Bayerische Staatsbibliothek de Munich.

Mapamundi de Munich

Se trata de un mapamundi conservado en la Bayerische Staatsbibliothek de Munich, que sigue las ideas geográficas aportadas por Marciano Capella y posteriormente Hugo de San Víctor.

Conformando una suerte de barrera final, los últimos fragmentos de tierra (conocidos o no) de la ecúmene. Aquí vemos una representación del Atlántico marcada por las islas que lo conforman. Aparecen Hibernia -actual Irlanda-, Escocia e Inglaterra, las Islas Afortunadas, etc., conforman el límite del mundo, lindando las más suroccidentales con un espacio en el que, según su representación gráfica, abundan los monstruos, dragones y…

Este mapa, una copia del siglo XII de la obra de san Isidoro de Sevilla, es un precursor de los mapamundis enciclopédicos, como el de Hereford. Además de ciudades, ríos y montañas, muestra el arca de Noé en la montaña de Ararat y una serie de animales exóticos a lo largo del margen del sur (a la derecha).

La presencia del archipiélago Canario en un mapamundi del siglo XI conservado en la Bayerische Staatsbibliothek de Munich en el que vemos seis islas situadas frente a las costas mauritanas, en las que leemos «For tu nate in su lae». La presencia de las islas en este mapa nos remite a la descripción que de las mismas hace Hugo de San Víctor en su Descriptio Mappaemundi24. Si bien el mapa de Munich presenta las descripciones que San Víctor hace del mundo conocido, debemos tener en cuenta que, a su vez, la contribución del sajón apunta a la interpretación que Solino realiza de las Afortunadas, y que llega a los copistas medievales a través del filtro de Capella e Isidoro. Ahora ya podemos considerar dos líneas divergentes en la representación cartográfica de Canarias en la Edad Media: vemos los primeros pasos de una idea que se basa en la representación de seis islas, situadas cerca de las costas de la Mauritania Tingitana, que iconográficamente irán sustituyendo de manera gradual e irregular las ambiguas alusiones formales de las Afortunadas como una masa de tierra indefinida en el Atlántico, línea seguida fundamentalmente por la tradición de los Beatos.

Si bien esta divergencia representativa a la hora de aludir iconográficamente al archipiélago canario se hace patente con los diversos ejemplos de mapas medievales a los que podemos acudir, no se trata de dos corrientes claramente diferenciadas en el tiempo; al igual que ocurre con las fuentes escritas, las dos maneras de representar las Afortunadas se muestran casi coetáneamente, llevándonos a rechazar la idea de un desarrollo claro y diferenciado. Si tomamos como ejemplo el mapa de la Staatsbibliothek de Munich y lo comparamos cronológicamente con el mapa- mundi del Beato de Burgo de Osma, vemos que, si bien ambos están producidos en un mismo marco cronológico, se trata de dos formas diferenciadas de representar las Insulae Fortunatae, factor que nos indica la superposición de fuentes que, por regla general, se produce en la producción de los mapamundis medievales cuando se refieren al archipiélago.

Cetro uas (o was)

Cetro uas (o was)

El cetro uas, o was, tenía la forma de una vara recta coronada con la cabeza de un animal fabuloso, siendo el extremo inferior ahorquillado; probablemente, simbolizaba el poder, la fuerza y el dominio en la mitología egipcia. Puede aparecer acompañado de otros símbolos, como son el pilar Dyed “estabilidad, dominio” y el Anj “vida”.

Cetro uas.

El símbolo anj portando cetros uas, en Medinet Habu.

Historia

El uso del cetro uas pudiera remontarse al periodo predinástico de Egipto, como un bastón para conducir el ganado que, por algún motivo, pasó a simbolizar un elemento vinculado al poder y la fuerza. En la “tumba 100” de Hieracómpolis figura un personaje portando un cayado similar al cetro uas.

En contextos funerarios, el uas siempre estaba asociado al bienestar.

Cetro divino

En las representaciones de templos, tumbas y estelas, el cetro uas era portado por los dioses Ptah, Sokar y más tardíamente Osiris. También lo llevaron AmónRa y Jonsu en la capilla de Ramsés II del templo de Medinet Habu, Ra-HorajtyHorus del horizonte”, en la tumba de Tutankamón (Tutankamon), Seth en la Estela del año 400, en Tanis, Jepri o Igai, una antigua divinidad.

Aunque es un atributo típico de los dioses, a veces lo portaban diosas como Satis, o Bastet.

Tebas, la “ciudad del cetro uas”

La antigua Uaset era “la ciudad del cetro uas” aunque, posteriormente, los griegos la llamaron Tebas o Thebai, sin que se conozca la razón exacta de porqué le asignaron ese nombre.

Amuleto

El cetro uas era uno de los amuletos populares egipcios, simbolizando dominio.

Orígenes

El cetro uas consistía en un palo recto con la base ahorquillada y coronado por una pieza inclinada con la forma de cabeza de una criatura desconocida (fabulosa quizás). En origen, este cetro pudo ser un fetiche imbuido del espíritu de un animal venerado, un simple bastón de pastor, o incluso el miembro de un toro. Según una teoría, la base ahorquillada podría representar las patas de un animal y el bastón podría interpretarse como el cuerpo o el largo cuello, parecido al de una jirafa, de la criatura. Sin embargo, la única parte que se representa a veces con detalles zoomórficos es la cabeza y, aunque esta caracterización generalmente imita al animal de Seth, no existen evidencias de que esta asociación no se haya desarrollado posteriormente. Otra teoría lo identifica con la aorta de los mamíferos, representando la parte superior el cayado arterial que sale del corazón, la vara la aorta abdominal y la base en forma de horquilla la aorta femoral.

Significado

A pesar de los oscuros orígenes del jeroglífico uas, esto no limita el claro entendimiento de su significado, ya que este signo fue utilizado siempre con la connotación de “poder” y “dominio”. Este contenido conceptual se pone de manifiesto en su uso iconográfico como atributo y emblema. Desde tiempos muy antiguos, el cetro uas lo portaban divinidades como signo de su poder y en algunos casos este uso se traspasó a las representaciones de reyes y con posterioridad en contextos funerarios a las de personas comunes.

De manera similar a otros jeroglíficos que tenían gran significado amulético y ritual, el signo uas se utilizó como elemento decorativo en los extremos de relieves y en el diseño de artículos pequeños. Se le encuentra de forma habitual como soporte del símbolo para “cielo”, en la tradicional composición utilizada para enmarcar los relieves de los templos en los diferentes períodos.

Utilización

Los símbolos para “vida, estabilidad y poder”.

Frecuentemente, el uas aparece agrupado con otros jeroglíficos, especialmente el anj y el dyed. En varios templos aparecen grupos de estos símbolos sobre cestos neb o recipientes, con el significado simbólico de “toda vida, poder y estabilidad”. De igual manera que el signo anj en este ejemplo, el jeroglífico uas a menudo personificaba también en alguna medida, añadiéndsele brazos en ciertos contextos para sostener abanicos o estandartes o incluso para adoptar el gesto de adoración henu.

Variantes

Existían diferentes variantes de este signo. Los dioses Osiris y Ptah se representaban con el cetro uas que combinaba en su diseño los signos anj y dyed; por otra parte, el cetro uas decorado con una gran pluma de avestruz y una cinta colgando se convirtió en emblema de Tebas (Uaset, en egipcio, de significado “La ciudad del cetro”) y de Harmontis, su nomo del Alto Egipto. Este emblema figuraba como elemento identificador sobre la cabeza de la diosa que personificaba a esta ciudad. Otra variante de este signo se observa en el cetro dyam, de forma idéntica pero con la vara sinuosamente curva.

Fuentes y referencias

Mapamundi de Al-Idrisi

Mapamundi de Al-Idrisi

Al-Idrisi

Nacimiento::c. 1100; Ceuta durante la dominación musulmana (Sultanato benimerín) o Mazara del Vallo (Italia)

Fallecimiento: c. 1166 o c. 1175 Sicilia (Italia)

Religión: Islam

Ocupación: Cartógrafo, geógrafo, egiptólogo, historiador, botánico y escritor

Área: Cartografía

Obras notables: Kitab Ruyar

Abū Abd Allāh Muhammad al-Idrīsī (11001165 o 1166; en árabe: أبو عبد اللّه محمد الإدريسي), Al-Idrisi o El Edrisi (también conocido como El Árabe de Nubia),1​ fue un cartógrafo, geógrafo y viajero. Nació en el Imperio almorávid del siglo XII, vivió y desarrolló la mayor parte de su obra en la corte normanda de Roger II de Sicilia, establecida en Palermo.

Biografía

Nacido en Ceuta (en árabe مضيق جبل طارق, Mḍīq Ŷabal Ṭāriq), cuando este puerto del estrecho de Gibraltar pertenecía al Imperio almorávide, de familia noble de hammudíes de Málaga y el rey Idris II. Su familia abandonó Málaga al caer esta en manos del reino de Granada en 1057. Educado en Ceuta, se trasladó después a Córdoba, ciudad que describe con minuciosidad en su obra de geografía. En fecha indeterminada fue invitado por Roger II de Sicilia, rey normando establecido en la isla de Sicilia, para el que se supone que cartografió una esfera celeste y un disco representando el mundo conocido de su tiempo, ambas en plata.

En 1154, Al-Idrisi confeccionó un gran mapamundi orientado en sentido inverso al utilizado actualmente (el norte abajo y el sur arriba), conocido como la Tabula Rogeriana, acompañado por un libro, denominado Geografía. El rey siciliano dio a estas obras el nombre conjunto de Nuzhat al-Mushtak, aunque en la obra de Al-Idrisi aparecen mencionadas como Kitab Ruyar (“El Libro de Roger”).

Se le atribuye también la elaboración de una segunda edición ampliada, realizada en 1161, con el título de Los jardines de la humanidad y el entretenimiento del alma, pero todas sus copias se perdieron. Una versión abreviada de esta edición, llamada Jardín de los Gozos, aunque más conocida como Pequeño Idrisi, se publicó en 1192. Sin embargo, no se tienen pruebas fehacientes de su autoría.

Además de estas dos obras geográficas, Al-Idrisi redactó una enciclopedia de farmacología, llamada Kitāb al-ğāmi’ li-ṣifāt aštāt an-nabāt wa-ḍurūb anwā’ al-mufradāt (“Libro compendio de la descripción de diferentes plantas y las diversas especies de simples medicinales”).

Fruto de su viaje por España fue la obra Descripcion de España de Xerif Aledris, conocido por el Nubiense, impresa en 1799.2

Libro de Roger

Mapamundi perteneciente a la Tabula Rogeriana. Nótese que el sur aparece en la parte superior del mapa.

El Libro de Roger o Kitab Ruyar, que muestra el mundo dividido en siete regiones climáticas, facilita las distancias entre las ciudades principales y describe las costumbres, las personas, productos y clima del mundo conocido. No es una fuente histórica perfecta, ya que Al-Idrisi, seguía la costumbre de aquella época y de siglos posteriores y se basó en otras fuentes. Por ejemplo, combinó la descripción de Polonia con la del territorio de la República Checa, como “un país rodeado por montañas”.

La principal inspiración de Al-Idrisi fueron dos geógrafos de la era preislámica: Paulo Orosio, un hispano cuya historia popular, escrita en el siglo V, incluía un volumen de geografía descriptiva, y Claudio Ptolomeo, el mayor de los geógrafos clásicos, cuya Geographia, escrita en el siglo II, se había perdido totalmente para Europa, pero se había conservado en el mundo musulmán en una traducción árabe. Luego se daría a conocer nuevamente tras la traducción al latín por Jacobus Angelus entre 1405 y 1410.

Su método de trabajo, aparte de la visita directa a los lugares descritos, fue tras el examen en detalle de la distribución geográfica de las obras reunidas por el Rey de Sicilia. Esta isla del mar Mediterráneo central, enclave comercial por excelencia, constituía un excelente punto de partida para la investigación. Durante años cada vez que un buque atracaba en Palermo, Mesina, Catania o Siracusa se interrogaba a su tripulación y pasajeros acerca de los lugares que habían visitado: ¿Cuál es el clima del país, sus ríos y lagos, las montañas, las configuraciones de las zonas costeras y el suelo? ¿Cuál de sus carreteras, edificios, monumentos, los cultivos, la artesanía, las importaciones, las exportaciones y las maravillas? ¿Cuáles son, finalmente, su cultura, la religión, las costumbres y el idioma? Además de ello se enviaron expediciones científicas a las zonas en que se carecía de información.3

Relevancia

Mapamundi perteneciente a la Tabula Rogeriana

Se ha considerado a Al-Idrisi como uno de los más importantes geógrafos medievales, dada la cantidad de información geográfica recopilada. Así mismo, sostuvo la teoría de la esfericidad de la Tierra y, aunque sus mapas tenían forma circular, explicaba que el disco solo simbolizaba la forma del mundo: “La tierra es redonda como una esfera, y las aguas se adhieren a ella y se mantienen en ella a través de un equilibrio natural que no sufre variación”. No fue el único sabio medieval, documentándose la tesis de la esfericidad de la Tierra ya desde el siglo V a.C. (contrariamente a la leyenda de que hasta Colón todo el mundo creía que la Tierra era plana).

Su relato de la travesía de la Maghrurin u “Hombres engañados” de Lisboa en el Atlántico (un viaje en el que probablemente visitaron Madeira y Canarias) influyó probablemente en las travesías posteriores de españoles y portugueses hacia América y alrededor de África, respectivamente.[cita requerida] No obstante, Al-Idrisi compartía el temor de sus contemporáneos hacia el océano Atlántico como oscuro, frío e interminable, idea sugerida ya por Eratóstenes, a partir de un cálculo aproximado de la distancia a Asia por el oeste.

En la España del siglo XVI, el Nuzhat al-Mushtak fue la obra preferida para aprender árabe tanto por los moriscos como por los monjes cristianos. Esto contribuyó a acrecentar su popularidad.4

Muerte de Al-Idrisi

No existe constancia acerca del lugar de su muerte. Podría ocurrir tanto en Ceuta como en algún lugar de Sicilia. En 1138, Al-Idrisi había sido invitado por Roger II a Palermo porque allí estaría a salvo de los “reyes musulmanes”, celosos de la procedencia de Al-Idrisi, perteneciente a la “casa del Califato” según una expresión atribuida al propio Roger II de Sicilia. Existe cierto consenso entre los investigadores respecto a que permaneció en Sicilia hasta el fallecimiento de Roger II en 1154 y es probable que permaneciera allí hasta su propia muerte. Otras fuentes indican que retornó a Ceuta, debido a los disturbios anti-musulmanes de Palermo de 1161.5

Iconografía de Al-Idrissi

  • Lo más destacable en el estudio iconográfico sobre Muhammad Al-Idrisi, en territorio español, es una estatua ubicada en su ciudad natal de Ceuta, dicha estatua está sosteniendo su obra.
  • Otras menciones destacables en su imagen iconográfica, es su papel en diferentes formas de ocio, como personaje del libro de Tariq Ali “Un sultán en Palermo” o en otras novelas como en “El mapa de sal y estrellas” de Zeyn Joukhadar, incluso la figura de este personaje ha aparecido en la ópera King Roger a manos de Karol Szymanowski.
  • El popular sistema IDRISI GIS, desarrollado por la Universidad de Clark, lleva el nombre de Muhammad al-Idrisi, este software sirve para la detección remota y para el análisis y la visualización de información geoespacial digital.

Consolidación moderna invertida de la Tabula Rogeriana trazada por Al-Idrisi en 1154.

El geógrafo hispano-árabe Al-Idrisi, al servicio del rey normando Roger II de Sicilia elaboró en 1154 la Tabula Rogeriana, uno de los mejores mapas del mundo elaborados hasta la fecha. Por su doble condición de europeo y musulmán tuvo acceso tanto a las fuentes medievales europeas como a las informaciones de los comerciantes árabes, así como a la concepción geográfica clásica, además de elaborar su propia investigación; fruto de todo ello desechó la visión ptolemaica del sudeste asiático, trazándolo con una forma redondeada mucho más similar a la forma real de la Península Indochina. Esta concepción es la que se impuso en la cartografía europea medieval.

El Kitāb Rūŷar o Libro de Rogerio fue una obra geográfica de Al-Idrisi realizada en el siglo XII.

Basada en las obras clásicas, tiene al igual que aquellas tres partes. En la primera, siguiendo a la Geographia de Ptolomeo, se describe la forma y las dimensiones de la Tierra. La segunda parte se centra en las divisiones del planeta. Para ello sigue dos modelos. En el primero divide el mundo en siete franjas paralelas al ecuador, siguiendo la tradición griega de división en grandes zonas climáticas. En el segundo modelo, en cambio, sigue la tradición islámica, dividiendo en diez secciones contando desde Occidente a Oriente. Por último en la tercera parte, se presentan diferentes territorios a través de itinerarios. En los lugares más importantes, sigue la tradición corográfica de destacar los aspectos más relevantes de su historia, lugar físico, etcétera. La cartografía asociada al libro se denomina Tabula Rogeriana.

Es interesante comprobar esta aproximación más científica desde la perspectiva islámica a la geografía física y humana del mundo conocido , en contraste con la imagen del Orbis Terrarum [”T” en “O”] del medioevo europeo representado por Isidoro de Sevilla [siglo VII dC.], cuya cartografía, cargada de simbolismos religiosos, acentúa la idea que Jerusalén es el centro de un mundo plano y tripartito [África, Europa y Asia]

El mapamundi de al-Idrisi que aquí se presenta está compuesto uniendo los más de 60 mapas regionales del Gran Atlas de al-Idrisi. Esta interpretación es obra del investigador alemán Konrad Miller, quién la realizó en 1926, a partir de la copia existente en la Bodleian Library de Oxford, fechada en El Cairo en 1456.

 

Península Ibérica e Islas Baleares

 

 

 

 

Península Arábiga

 

 

 

 

Europa Central

 

 

 

 

 Asia

 

 

 

Al-Idrisi pasó a la historia como el mejor cartógrafo y geógrafo de la Edad Media. Las copias de su libro son un auténtico tesoro en las bibliotecas que los atesoran. Fue un adelantado a su época, viajero empedernido, cartógrafo con alma científica y visionario que supo intuir conceptos como la gravedad y la redondez del planeta mucho antes de que se dieran por válidas estas teorías. Su obra fue una guía ineludible durante siglos y aún hoy despierta admiración.

Se sabe que en 1161, Al-Idrisi realizó una segunda edición ampliada de El Libro de Roger, bajo el título de “Los jardines de la humanidad y el entretenimiento del alma”, pero todas sus copias se perdieron. Al-Idrisi murió en esa misma década, aunque se desconoce cuándo y dónde, aunque hay quien asegura que antes de su muerte se dirigió a Marruecos para terminar allí sus días. Su gran obra, el atlas más completo de toda la Edad Media, le sobrevivió y le dio fama.

Hoy en día solo quedan diez copias de los manuscritos originales de la Geografía de Al-Idrisi, y todas ellas son preciosas obras de arte. Mapas detallados pintados a doble página con una precisa gama de colores, donde los países se pintan en rojo y las ciudades en rosa, el mar es de un azul intenso, los lagos y ríos son verdosos, y las montañas oscilan entre el morado y el ocre. Obras que reflejan el miedo que producía en aquella época un inexpugnable océano Atlántico, que era presentado como un lugar frío, oscuro e impenetrable.

 Saber más: https://blogcatedranaval.com/2017/03/14/al-idrisi-y-roger-ii-forjando-el-primer-mapa-del-mundo/

Círculo de Vinoř

Círculo de Vinoř

Descubren una estructura de 7.000 años cerca de Praga

Vinoř (en alemán Winor) es un antiguo pueblo, desde 1974 un distrito de la ciudad y territorio catastral de Praga, desde el 24 de noviembre de 1990 bajo el nombre de Praga-Vinoř también un distrito de la ciudad. Está ubicado en el noreste de la ciudad capital de Praga, en la parte noreste distrito de Praga 9, a lo largo de la calle Mladoboleslavská que conduce hacia Brandýs nad Labem. Tiene una superficie de 599,92 ha .

El círculo de Vinoř es más antiguo que Stonehenge y las pirámides de Egipto y ahora ha quedado al descubierto todo el complejo

Pablo Javier Piacente

Una vista aérea de la rotonda Vinoř cerca de Praga, que muestra tres entradas separadas. Crédito: Instituto de Arqueología de la Academia Checa de Ciencias.

Arqueólogos que realizan excavaciones cerca de Praga han descubierto los restos de una estructura de la Edad de Piedra, que es más antigua que Stonehenge e incluso que las pirámides egipcias: se trata de un enigmático complejo conocido como círculo de Vinoř. Hace casi 7.000 años, durante el Neolítico tardío o Nueva Edad de Piedra, una comunidad agrícola local pudo haberse reunido en este edificio circular, aunque aún se desconoce su verdadero propósito.

Investigadores del Instituto de Arqueología de la Academia Checa de Ciencias han identificado cerca de la ciudad de Praga una misteriosa estructura, llamada círculo de Vinoř, con una antigüedad de 7.000 años. El círculo excavado posee alrededor de 55 metros de diámetro: sería obra de la cultura Stroked Pottery, que floreció entre los años 4.900 a. C. y 4.400 a. C.

También conocida como la cultura del Danubio Medio, Stroked Pottery es la sucesora de la cultura de la Cerámica Lineal, identificada a través de un importante centro arqueológico del Neolítico europeo en Europa Central. La influencia de Stroked Pottery se centró en los actuales territorios de Polonia, el este de Alemania y el norte de la República Checa, superponiéndose con las culturas Lengyel, al sur, y Rössen, hacia el oeste.

Construcción en círculos

Según un artículo publicado en Live Science, la antigüedad de las construcciones supera al mítico Stonehenge y a las icónicas Pirámides de Egipto. Los científicos checos indicaron que los antiguos pobladores se organizaban en aldeas agrícolas sedentarias, compuestas por amplias construcciones circulares denominadas Roundels. Al parecer, el conocimiento de la construcción en círculos cruzó las fronteras de varias culturas de la época, ya que existen evidencias de este tipo de construcciones en círculos en diferentes puntos de Europa central.

Como las personas que construyeron los círculos solo tenían herramientas de piedra con las que trabajar, los tamaños de estas residencias circulares son bastante impresionantes, llegando por lo general a alrededor de 60 metros de diámetro, aproximadamente la mitad de la longitud de un campo de fútbol. Sin embargo, se sabe poco sobre las personas que las construyeron y las habitaron, ya que se han encontrado muy pocos entierros que puedan proporcionar más información sobre sus vidas hace siete milenios.

A pesar de esto, la datación por carbono de los restos orgánicos hallados podría confirmar definitivamente la fecha de creación de estas estructuras. Además, se encontraron fragmentos de cerámica, huesos de animales y herramientas de piedra. Se cree que cada uno de estos enormes círculos albergaba de 20 a 30 personas, según un artículo publicado en la web de Radio Praga Internacional y ampliado en otro informe previo.

Centros de comercio o de culto religioso

Hasta la fecha, se han encontrado alrededor de 200 Roundels en toda Europa central, 35 de ellos ubicados en el territorio de la República Checa. El círculo de Vinoř, que se descubrió originalmente en la década de 1980, tiene una planta inusual con tres entradas separadas. Lo que hace única a la nueva investigación es que los arqueólogos han revelado la estructura casi en su totalidad. A pesar de estos hallazgos, aún no está claro para qué se utilizaron estas enigmáticas estructuras circulares.

Según Miroslav Kraus, científico líder de la investigación, una de las teorías indica que podrían haber sido utilizadas como un centro económico o de comercio. También podrían haber funcionado como sede de algún culto religioso, donde se realizaban rituales relacionados con las distintas épocas del año. Vale recordar que los Roundels se construyeron durante la Edad de Piedra, cuando la gente aún no había descubierto el hierro. Las únicas herramientas que podían usar estaban hechas de piedra y huesos de animales.

Los redondeles comenzaron a conocerse y estudiarse hasta hace unas décadas, cuando la fotografía aérea con drones se convirtió en una parte fundamental de las excavaciones arqueológicas.

Hoy se sabe que “los redondeles son la evidencia más antigua de la arquitectura en toda Europa”, dijo Řídký a Radio Praga Internacional.

En 1991, se encontró en Alemania el redondel más antiguo conocido, el cual también corresponde a la cultura de la cerámica de los trazos. A esta estructura se le conoce como Círculo de Goseck.

Dos de las tres entradas que tiene esta construcción se corresponden con la salida y la puesta del sol durante los solsticios de invierno y verano.

Por ello es que se cree que el Círculo de Goseck funcionaba como una especie de observatorio o calendario.

Fotografía: Archaeological Institute of the Academy of Sciences

Limes Alutanus

Limes Alutanus

Roman Limes en la provincia de Dacia (Rumanía)

El Limes Alutanus era una frontera fortificada del Imperio Romano en la provincia de Dacia, en lo que hoy es Rumania.

Límites en Dacia. Para el Limes Alutanus, vea la imagen de detalle a continuación.

Localización

El Limes Alutanus consistía en una cadena que corría de norte a sur en el lado izquierdo del río Olt (latín: Alutus), según la vista, entre ocho y 18 fuertes romanos, algunos de los cuales también están registrados en la Tabula Peutingeriana. Mientras tanto, el Limes Alutanus era la frontera oriental de la provincia romana de Dacia. Los fuertes tenían la tarea de controlar vados y cruces de tráfico además de la carretera que discurría paralela al río.[1]

Como parte de un programa de la Comisión Rumana de Limes (Comisia Națională Limes), el Alutan Limes comenzó a registrarse y mapearse de nuevo en 2016 con el fin de alinear la documentación de Limes en Rumania con los estándares europeos, sobre todo en lo que respecta a la posible inclusión futura de estas secciones de Limes en el Patrimonio Mundial de la UNESCO.[2]

Curso e historia

Limes Alutanus (línea izquierda, derecha es el Limes Transalutanus)

La fortificación fue ordenada por el emperador romano Adriano, con el fin de detener las invasiones y las incursiones desde el este.[2]

El Limes Alutanus estaba en trajanisch – período construido por Adriano (101-138), y consistía en el sentido estricto de los ocho castillos, las siguientes  posiciones de castra fueron asumidas por el arqueólogo rumano Vasile Pârvan, y luego confirmadas por investigaciones arqueológicas. Ellos son:[3] [4]

En su obra Dacia Felix[4], el historiador Adrian Bejan cuenta los siguientes castillos como parte del Limes Alutanus:

Margot Klee también ve los siguientes fuertes en el sur en relación con Alutan Limes[1]:

También hay tres fuertes en los tramos superiores del Olt y se puede ver como una extensión noreste del Limes Alutanus:

Como muy pronto, desde la época de Antoninus Pius (138-161), la frontera comenzó a trasladarse desde el Limes Alutanus al Limes Transalutanus más al este.

Limes Alutanus – Línea roja a la izquierda

La Dacia romana

La tierra entre los ríos Olt y Teleorman, con el Danubio al sur y las colinas del sur de los Cárpatos al norte, estaba libre de peligros y era un buen lugar para vivir, proporcionando generosamente a los dacios las necesidades de la vida.

Para las legiones romanas, la tierra oriental sobre Olt, en Dacia libre, proporcionaba mano de obra, equipo y alimentos.

Los planes tácticos del emperador Trajano llevaron al fortalecimiento de la carretera Limes Alutanus, pudiendo así llegar a Boița (condado de Sibiu) después de cruzar el Danubio en Celei (Corabia).

Para llegar a las fortalezas dacias en el corazón del país, en las montañas, se construyó la segunda ola, al este, la carretera que pasa por nuestro condado, a través de Flămânda, Putineiu, Dracea, Băneasa, Buduleasa, Roșiorii de Vede, yendo a Pitești, Câmpulung, Râșnov y Brașov.

La segunda ola también se llama la carretera de Fiştov, el nombre proviene de la ciudad de Șiștov, ubicada en la orilla búlgara del Danubio, cerca de la ciudad de Zimnicea.

Estas dos grandes arterias tenían como caminos de conexión otras más pequeñas, que cruzaban el condado de Teleorman: la de Dracea, a través de Ulmeni, a Plosca y Mavrodin y la de Băduleasa, a través de Tudoria Nenciulești, Valea Bojănii, Plosca y Peretu.

Todos estos caminos subían hasta Sarmisegetuza, la capital sagrada del pueblo dacio.

El disco de Vladikavkaz

Disco de Vladikavkaz

El disco de Vladikavkaz es un fragmento de un disco de arcilla1​ descubierto en 1992 en la ciudad de Vladikavkaz, en Osetia del Norte-Alania, República de Osetia del Norte-Alania, al sur de la Rusia europea, en el que se grabaron símbolos, posiblemente de una lengua antigua o desconocida.23

Descubrimiento

El disco fue descubierto en 1992 en el sótano de una casa de Vladikavkaz. En realidad, se trata de un fragmento de disco, que fue llevado al museo de la República de Osetia del Norte por su anónimo descubridor. Hecho de arcilla pura, de color marrón claro, la marca de una tabla era todavía visible en el reverso. La forma discoidal se pone de manifiesto por la curvatura del borde del fragmento, que permite restituir un diámetro de 10 cm. El grosor del objeto es de 1,1 cm en el centro, pero se reduce a medida que se acerca al borde hasta 0,5 cm. El fragmento restante mide 5 cm de borde a centro.4

Los campos están atravesados por líneas verticales y, por tanto, divididos en sectores en los que se han dibujado de tres a cinco signos. Se supone que se trata de una escritura jeroglífica y, que si así fuera, los sectores se corresponderían con palabras.

Comparación con el Disco de Festo

El disco de Vladikavkaz se compara a menudo con el disco de Festo, que está dividido en cuatro campos concéntricos, intersecados por líneas verticales, con sectores que contienen signos jeroglíficos.5​ A diferencia del disco de Festo, que está grabado en ambas caras con sellos o moldes para cada signo y un punzón en las separaciones, el disco de Vladikavkaz está grabado a mano en una sola cara con un punzón. Para la investigadora Efi Polighianaki no hay duda de que se utilizó el mismo sistema gráfico para ambos discos. Si la autenticidad del disco de Festo se ha cuestionado la aparición del disco de Vladikavkaz ha vuelto a darle verosimilitud y complejidad por la distancia entre Creta y Vladikavkaz.

Desaparación del disco de Vladikavkaz

La autenticidad del disco se ha cuestionado sobre todo porque el disco desapareció en 2001 y los estudios del disco sólo pueden hacerse a partir de fotografías.

Marco G. Corsini

En diciembre de 1992 durante la limpieza del sótano de una casa de finales del siglo XIX un Vladikavkaz en Osetia del Norte se descubrió un fragmento de un disco de terracota de color marrón claro (el diámetro original se estima en 10 cm; grosor en el centro 1,1 cm; grosor en el borde 0,5) grabado en un lado de las marcas correspondientes en su mayoría a los homólogos los del disco de Phaistos. Mi primera impresión es que el fragmento, procedente de la cantera de los ladrillos y del material con el que se hicieron los cimientos de la casa, pasó desapercibido (obviamente) para los albañiles que lo dejaron entre los escombros del propio edificio. Averiguar de qué cantera o de qué otro lugar proviene el material de construcción de esta casa podría significar identificar el sitio, la zona sepulcral, donde se podrían guardar otros objetos similares junto con el ajuar funerario de una o más tumbas de jefes nómadas. El descubridor del fragmento Vladikavkaz lo entregó al museo de la República de Osetia del Norte. Posteriormente, el disco ha perdido sus huellas y quizás reaparezca un día u otro en una colección privada. El disco Vladikavkaz tiene algunas diferencias con el disco Phaistos. Además de las ya citadas (grabadas a mano y en una sola cara) no aparece escrita en espiral sino en anillos concéntricos. En cuanto a los signos, los hay diferentes respecto al silabario festio, pero esto es lógico, dado que el silabario debía rondar los 70-80 signos, y podemos reconstruir el silabario festio (incluidos los signos impresos y luego cancelados que no entrar en el texto definitivo) hasta más de 60 signos, la gran mayoría descubiertos por el escritor. Pero enseguida advierto que en el estado de cosas no logro identificar un solo signo de los que conozco entre los diferentes presentes en el registro de V. Sería deseable tener una foto que permitiera mejorar todos los detalles. Es evidente la mayor antigüedad del disco Vladikavkaz, cuyos signos se acercan gráficamente a los arquetipos de los jeroglíficos cretenses.

De Ossetia y sus alrededores n°9, Paris, 2001, por V.A. Kouznetsov traducido del ruso por Iaroslav Lebedynsky.

“Según la información disponible, en una casa situada en Vladikavkaz, se hizo en diciembre de 1992 una limpieza del sótano. Esta casa de ladrillos de dos pisos fue probablemente construida a fines del siglo XIX. Entre los detritus retirados del sótanos fue descubierto un fragmento de disco de terracota, cubierto sobre una cara con signos desconocidos. El descubridor anónimo del objeto lo llevó al museo de la República de Ossetia del Norte.

El disco de Vladkikavaz está hecho de arcilla pura de color marrón claro, la marca de una plancha es visible al reverso. La forma discoidal es reconocible por la curva del borde subsistente, que permite restituir un diámetro de 10 cm. El espesor al centro es de 1,1 cm, el disco se adelgaza hacia el borde donde no mide más que 0.5 cm de espesor; las fracturas muestran una pátina clara y dan la impresión de ser antiguas. El fragmento subsistente mide 5 cm del borde al centro, siendo de 5,2 cm la longitud del borde.

En la arcilla, han sido trazados antes de la cocción tres círculos concéntricos que dividen la superficie del disco en cuatro campos anulares. Los campos están recortados, por pequeños trazos verticales, en sectores al interior de los cuales han sido trazados de 3 a 4 signos. Se puede suponer que se trata de símbolos jeroglíficos y que lo sectores corresponden a palabras o a grupo de palabras. No parece dudoso que estamos frente a una escritura antigua.

En una primera ojeada, es evidente que el más próximo elemento de comparación es ofrecido por el célebre “disco de Festos” en Creta. Este último se encuentra igualmente dividido en cuatro campos concéntricos, separado por trazos verticales en sectores que contienen signos jeroglíficos. El disco de Festos fue encontrado en 1908 por Arthur Evans como resultado de las excavaciones de un palacio, en compañía de cerámicas del período Minoico Medio III y de una tablilla cuadrada con una inscripción en Linear A, datadas del siglo XVII. A.C. El disco de Festos se distingue así del fragmento descrito aquí por un diámetro notablemente más importante y por el empleo de matrices para imprimir los signos. Por otro lado, la inscripción en ese caso ocupa las dos caras,  mientras que el disco de Vladikavkaz está cubierto de signos solamente de un lado.

El fragmento de Vladikavkaz es tan inesperado y sorprendente que se puede incurrir en la falta de preguntar por su autenticidad; su proveniencia local está excluida. ¿No podría tratarse de una falsificación, del siglo XIX por ejemplo? Esta pregunta esencial deberá ser inevitablemente examinada. Bien que sea difícil admitir en los falsificadores el nivel de conocimiento necesario de la escritura creto-minoica, subsiste un lugar para la duda.

La similitud con el disco de Festos es innegable. Efi Polygiannaki compara los dos y concluye que un mismo sistema de escritura ha sido empleado en las dos inscripciones, con la diferencia que la del disco de Festos es “tipográfica”, mientras que la de Vladikavkaz es “manuscrita”.Por ese hecho, los signos que se repiten están escritos con ligeras variantes.

Si el fragmento encontrado en Vladikavkaz proviene del Cáucaso septentrional o de la costa norte del mar Negro (cosa que ignoramos), puede constituir una prueba real de los lazos directos entre el mundo póntico -principalmente sus partes septentrionales y nororientales -y la civilización creto-micénica- Pero otra explicación, al menos tan verosímil, de su presencia en el sótano de una casa de habitación en Vladikavkaz es posible: un coleccionista o anticuario local pudo vivir ahí, y el objeto le pudo haber llegado por cualquier clase de vías complejas e intermediarias. El fragmento de disco, objeto incomprensible e inútil, habrá podido ser lanzado con otros detritus en el sótano, antes de comenzar una vida nueva en 1992. Desgraciadamente, esta idea no ha podido ser verificada.”

https://www2.uned.es/geo-1-historia-antigua-universal/GRECIA/disco_festos.htm

Se deduce que hay (de momento) serias dudas sobre este disco.