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Mapas de Mathew Paris

Mapas de Mathew Paris

1250

(Mateo de París). Matthew Paris (ca. 1195-1259) fue un monje del monasterio benedictino de St. Albans, al norte de Londres, que llegó a ser durante los siglos XII y XIII un importante centro religioso de Inglaterra, en el que se desarrolló una escuela de crónica histórica, siendo Matthew Paris su principal cabeza desde 1235 hasta su fallecimiento en 1259, continuando la obra de su predecesor Roger de Wendower. Su obra más importante es Chronica Maiora, una crónica histórica del mundo, en la que además del contenido histórico, describe la vida del siglo XIII en Inglaterra, con sus sucesos civiles, naturales y políticos, la vida diaria, catástrofes como terremotos y todo lo que consideró de interés, así como la propia opinión del autor sobre las acciones de los políticos y del Rey, aunque es más una sucesión encadenada de hechos y relatos que una sistemática crónica histórica. Escribió también una Historia Minor o Historia Anglorum y una historia de St. Albans. Embelleció sus obras con vívidas ilustraciones de batallas, expediciones, ceremonias, ejecuciones, sucesos y también con mapas. La Chronica Maiora incluyó varios mapas: un mapamundi, un itinerario de peregrinaje desde Londres a los puertos de Italia donde se embarcaba a Tierra Santa (Sicilia y Apulia), un mapa de Palestina y otro de la isla de Britania. En el resto de las obras hay otras versiones de estos mapas. De todas ellas han sobrevivido varios ejemplares de la propia mano del autor, que se encuentran en la British Library y en el Corpus Christie College de Oxford y de Cambridge. Con Matthew Paris pasamos de mapas incluidos en enciclopedias con contenido geográfico e histórico a mapas incluidos en textos de contenido exclusivamente histórico, como ilustración del mismo, tradición que, con pocos antecedentes, consagra este autor, continuada después por otros como Ranulph Higden. Considerados en su conjunto, tenemos un grupo de mapas que desde Inglaterra muestran el camino de peregrinaje a través de Europa hasta Italia, donde se embarca a Tierra Santa y una descripción de ésta. Matthew Paris fue modificando los mapas a medida que obtenía nuevos datos, aportados por los numerosos viajeros, peregrinos y soldados que visitaban el monasterio de St. Albans. Ensayó también varias formas de mapas. Los hay geográficos, esquemáticos, lineales o por franjas, pictóricos e incluso diagramáticos, como el diagrama floral de la Heptarquía, en varias versiones, con los siete reyes anglosajones de Inglaterra. También hay un diagrama de los vientos, con la peculiaridad de que no comprende solo los doce vientos de la Antigüedad, sino dieciséis, anticipándose a lo que después será la rosa de los vientos, o quizá tomándolo de primitivas cartas náuticas.

Del mapamundi (que en realidad solo comprende Europa, Próximo Oriente y la costa norteafricana), se conservan dos ejemplares, el primero en el Corpus Christie College de Cambridge (Ms 26) y el segundo en la British Library (Ms Cotton Nero D.V.), pero éste es una débil copia del anterior. Los autores suelen considerar el mapamundi una obra sin interés, tanto geográfica como cartográficamente, y si Matthew Paris ha entrado en la Historia de la cartografía es por el resto de sus mapas.

El mapamundi, orientado al sur, es demasiado simple. Dice Suzanne Lewis que está dibujado en un descuidado estilo esquemático y que el autor no hizo ningún esfuerzo en mejorarlo en posteriores ediciones, a diferencia del resto de sus mapas, lo que permite entender que no tuvo mucho interés en él. En efecto, las costas externas de los continentes se dibujan con líneas rectas o casi rectas, sin duda para adaptarse al folio, por lo que Britania está totalmente omitida, Italia está exageradamente sobredimensionada, la toponimia es escasa, la hidrografía fluvial es disparatada, en forma radial, y carece de islas, incluso Sicilia, con la excepción de una isla en el mar Negro, en la que una leyenda dice “Pontos, la isla donde Ovidio fue exiliado”, lo cual tampoco es correcto.

Mapamundi 34,8 x 23,6 cm.

Lo más interesante del mapa es la información que suministra la inscripción que ocupa Asia. Dice que “este mapa es una copia reducida de los mapamundis de Robert de Melkeley y de Waltham Abbey, y que el mapamundi del Rey que se encuentra en sus habitaciones en Westminster ha sido fielmente copiado en el “ordinali”. Nada se sabe sobre Robert de Melkeley, y los mapas de Waltham y Westminster han desaparecido, así como esa “fiel copia” de éste, pero la inscripción es interesante porque nos da idea de la frecuencia con que, al parecer, existían en el siglo XII mapamundis expuestos en iglesias, catedrales y palacios reales, sin duda con motivo de las Cruzadas y el peregrinaje a Tierra Santa. En cuanto a la fidelidad del mapa con los originales, es de suponer que sea lejana, y que solo copió lo que le interesó para relacionarlo con los itinerarios a Tierra Santa, y de ahí que exagere el tamaño de Italia y destaque Apulia, donde se embarcaba a Tierra Santa. Pero en caso de que guardara fidelidad con los originales, habría pocas razones, en palabras del historiador cartográfico Charles R. Beazley (nota 222), para lamentar su pérdida. También dice la inscripción que el mundo tiene la forma de un chlamys extensa (manto militar extendido), es decir, como una capa, más ancha en su parte inferior, lo que parece responder a la concepción griega de Eratóstenes o Ptolomeo, con orientación norte, y sin embargo el mapa tiene forma rectangular para adaptarse al folio y orientación este.

Dice Suzanne Lewis que, aunque no parece depender directamente de ningún mapa conocido, está muy relacionado con el esquema general de los mapas medievales, que remontándose al siglo XI (mapa Anglosajón) se continúa en los mapas de Ebstorf y Hereford. Contiene alrededor de ochenta nombres, y aunque la mayoría tienen forma antigua, aparecen otros nuevos que se encuentran en el mapa de Ebstorf, como Hollandia, Burgundia, Flandria, Austria, Polonia, Saxonia, Theutonia, Hungaria, Normania, Braibe (Brabantia), Dacia (Dinamarca) y Suecia, así como las ciudades de Cologne, Pisa, Bologna y Janua (Génova). Son destacables, en contraste con la escasa toponimia sobre países y ciudades, las leyendas sobre eventos y lugares. A la ya indicada sobre el exilio de Ovidio, hay que añadir otras referidas a los lugares donde predicaron los apóstoles Felipe, Pedro y Andrés: a las columnas de Hércules (Gadis Herculis); a Colchis, lugar relacionado con el mito de Jasón y los Argonautas; y a la tierra donde, según Heródoto, luchaban los arimaspi (seres con un solo ojo) y los gryphes, seres fabulosos. Respecto de los ríos, a pesar de su abundancia en Europa, solo tres están nominados, el Ródano, el Danubio, que vierte incorrectaente en el océano, y otro denominado Aple o Elple, de difícil identificación, quizá el Elba.

A diferencia del mapamundi, el mapa de Britania es más interesante. Se conservan cuatro versiones.

Alguna es simple y podría ser un esquema inicial inacabado (Fig. 200), que se encuentra en el manuscrito. En realidad, Ovidio no fue exiliado en una isla sino en Tomis, actual Constanza, en la costa rumana del mar Negro, denominado Ponto Euxino. En este lugar, donde murió, Ovidio escribió Epistulae ex Ponto. Dice Evelyn Edson (nota 152) que suele asumirse que el mapa del manuscrito Ms 26 deriva del mapa de Westminster, relacionado con la “Magna Historia” que Enrique III ordenó pintar en 1236 (v. pág. 223)., de la Cronica Minor Ms Royal 14 C. VII, en la British Library. La versión más elaborada es el mapa de la figura, hecho hacia 1250, que inicialmente se hallaba al comienzo de la Abbreviatio Cronicorum, en el manuscrito Ms Claudius D. VI en la British Library, pero en la actualidad se encuentra en folio separado. Es el llamado mapa Claudius, semejante al de otro manuscrito de la British Library (Ms Cotton Julius D. VII), llamado mapa Julius, aunque éste es menos completo y difiere en la silueta de la isla. Considerados en su conjunto, además de ser los más antiguos mapas detallados de la isla de Inglaterra, constituyen un notable avance en la cartografía medieval, por su precisión geográfica y su carácter moderno. Desde Richard Vaughan, en 1958, el mapa Claudius ha sido considerado el precedente de la precisión de la cartografía europea. No hemos visto hasta ahora ningún mapa que pueda comparársele, ni siquiera el mapa Anglosajón, que, como hemos visto, podría estar basado en un mapa bastante preciso de origen romano.

Lo mismo se ha dicho por su orientación norte, al romper con la tradicional orientación este de la cartografía medieval, pero esto tiene menos importancia, porque se debe seguramente a la adaptación de Richard Vaughan. Matthew Paris. Cambridge University Press. 1958. la forma alargada de Britania al folio, como lo demuestra el hecho de que en otra versión, hay una nota (a ambos lados de Londres) que dice “si la forma de la página lo hubiera permitido, la isla habría resultada más larga”. Incluso en el mapa Claudius se observa que la península de Cornualles, aun saliéndose del marco, está probablemente acortada, de modo que, aunque Matthew Paris no traza los mapas con arreglo a una escala, demuestra tener conocimiento de la forma y distancias de la isla. Ahora bien, como indica Suzanne Lewis, el mapa parece estar construido en torno a un itinerario que une las ciudades de Newcastle, al norte, y Dover, lugar de embarque hacia Calais. Este itinerario mantiene una línea recta, pasando por las ciudades de Canterbury, Rochester, St. Albans, Belvoir, Durham y otras, representadas con símbolos de edificios, y las restantes ciudades, ríos y líneas costeras se han situado en relación a esta ruta central. Al mantenerse la rectitud hasta la costa, Canterbury, Rochester y Dover se sitúan al sur de Londres, lo que produce un desplazamiento del sudeste de Inglaterra. No obstante – añade Suzanne Lewis – Matthew Paris es consciente de la importancia de las escalas. Así, en el manuscrito Ms 16, en el Corpus Christie College de Cambridge, hay una leyenda que indica en millas romanas (800 x 300) las medidas de Inglaterra, citando a Gildas el Sabio, aunque en otro manuscrito (Ms Royal 13 D. V, British Library) manifiesta su discrepancia con Gildas. También hay interés en las proporciones, tanto en el mapa Claudius como en el Julius, al indicar en leyendas marginales las correspondientes direcciones respecto a lugares del continente, como, por ejemplo, Holanda y Normandía. Es evidente, en todo caso, que la precisa representación geográfica está subordinada a otros intereses. En este sentido, dice Michael Gaudio que si para adaptarse a una escala hubiera cortado las porciones de la isla que exceden de los márgenes, el resultado sería concorde con la concepción moderna de un espacio continuo cartografiado, pero en la cartografía de Matthew Paris el mundo natural no tiene prevalencia sobre el texto, y ni siquiera hay una distinción entre ambos. Su universo es un texto que ha de ser leído y, por consiguiente, la geografía encuentra sus límites en los bordes de la página.

La isla de Britania está demarcada en tres regiones, Inglaterra, Scocia ultramarina, y Wallia (Gales), y dentro de cada región se mencionan sus condados principales. Escocia, representada con menor detalle que el resto del mapa, tiene una forma aplastada y reducida que parece responder también al espacio disponible en el folio.

Mapa de Britania. Ms Cotton Claudius D. VI, fol. 12v

Es llamativo que esté separada de Inglaterra por un puente, rasgo que no aparece en otros mapas, y que quizá aluda a su caracterización como región distinta, alejada e inferior a Inglaterra, lo que coordinaría con la leyenda, en su centro, que la describe como regio montuosa et nemorosa (brumosa), con gentem incultam. De modo similar, en la región de Gales las leyendas la califican de tierra semipantanosa y montañosa, con gentes productivas pero belicosas. En el mapa Claudius hay unos 250 topónimos, que en su mayoría se encuentran en el texto de la Chronica Maiora, tanto de ciudades y localidades como de lugares regionales o topográficos, con abundancia de abadías o monasterios, predominando los benedictinos. St. Albans (cenobiu St Albani) ocupa un lugar prominente, al norte de Londres. Un detalle interesante es la representación de la muralla de Adriano (años 122 a 132) y el muro defensivo de Antonino Pío (años 140 a 142), con leyendas alusivas a su función de división entre los anglos por un lado y los escotos y pictos por otro. Finalmente, en la esquina superior izquierda, hay una leyenda, parcialmente dañada, indicando que “en esta parte hay un extenso mar donde no hay nada más que la morada de monstruos, aunque se ha encontrado una isla en la que hay muchos carneros”. Se ignora la fuente de Matthew Paris para esta leyenda, que no se encuentra en los otros ejemplares, y que podría ser una ambigua referencia a Islandia, y quizá a Groenlandia, derivada de las sagas vikingas.

El mapa de Britania es, por sí solo, un excelente mapa geográfico, pero relacionándolo con el resto de la obra de Matthew Paris es la primera parte de un itinerario desde Inglaterra a Tierra Santa. Está construido, como hemos visto, en torno a un itinerario en línea recta que une el norte y el sur de Inglaterra, hasta Dover. La segunda parte del itinerario es el recorrido por Europa hasta el sur de Italia. Ya no es un mapa “geográfico” sino un mapa de franjas lineales, marcando un recorrido, es decir, un verdadero itinerario, pero no simplemente escrito, de los que han sobrevivido varios ejemplares de la época, sino un “itinerario picta”, del que no hay más ejemplo sobreviviente que la Tabla Peutingeriana romana, sin perjuicio de que otros mapamundis medievales pueda identificarse un itinerario, como el mapa de Hereford. Comprende varias páginas ilustradas y otras con texto. Las ilustradas están divididas en franjas verticales, que muestran segmentos sucesivos del itinerario, y que deben ser “leídas” de abajo a arriba y de izquierda a derecha. Algunas tienen extensiones añadidas a los bordes, como pestañas que pueden recogerse y desplegarse, escritas o ilustradas en ambas caras, cuya función parece ser la de incorporar nuevas informaciones o recoger datos de lugares no incluidos en el marco de las páginas. Generalmente, el itinerario principal ofrece una o dos alternativas. Como indica Daniel Connolly, la ruta principal lleva al monje a través de las principales ciudades políticas y eclesiásticas, mientras que las rutas periféricas muestran los principales centros religiosos, a menudo con casas benedictinas. Las ciudades o localidades del itinerario, representados por artísticos símbolos arquitectónicos, están conectadas por rutas lineales, con la inscripción journee o journee e demie (un día o un día y medio de viaje, en francés normando), mostrando asimismo los principales rasgos naturales, como montañas y ríos, aunque tanto distancias como rasgos naturales van perdiendo precisión a medida que el itinerario se aleja de Inglaterra. La última parte del itinerario es el mapa de Palestina o Tierra Santa, que tampoco es un mapa geográfico sino pictórico, pero todo ello conforma un tipo de cartografía único y original, sin precedentes. No estamos ante verdaderos mapas geográficos, pero merecen formar parte de la historia de la cartografía, y han sido estudiados por numerosos especialistas.

La segunda parte del itinerario (los mapas de franjas) se encuentra en varios manuscritos, dos en la British Library (Ms Royal 14 C. VII y Ms Cotton Nero D. I) y otros dos en el Corpus Christie College de Cambridge (Ms 26 y Ms 16), muy semejantes aunque no iguales, pues todos presentan variaciones. Pero en lo que están de acuerdo los especialistas es que no se trataba de un itinerario para ser transportado y utilizado en el viaje, sino un itinerario espiritual, dentro de la tradición llamada peregrinatio in stabilitate, término acuñado por Jean Leclercq (nota 221). El itinerario de Matthew Paris responde a estos deseos de los monjes de transportarse espiritualmente a la divina Jerusalén. Daniel Connolly (ob. cit. En segundo lugar en nota 261) ha estudiado con meticulosidad el uso del códice en este viaje espiritual, como una herramienta utilizada en forma interactiva, a medida que se pasaban las páginas y se desplegaban las extensiones, interpretando los símbolos, signos, espacios, textos e ilustraciones. En este trayecto espiritual adquieren relevancia las abadías y monasterios de las rutas secundarias, que transcurren por lugares de peregrinaje, por ejemplo, por hallarse la tumba de santos personajes o por conservar reliquias de otros santos. El viaje espiritual a Tierra Santa era importante para los monjes, no solo por las dificultades del viaje físico sino porque Jerusalén quedó cerrada a los cristianos tras la conquista musulmana. El itinerario de Matthew Paris se realizó cuando Jerusalén ya había caído (en 1187), y sin embargo se describe esta ciudad y Tierra Santa con anterioridad a esta fecha, es decir, se describe el Reino cristiano de Jerusalén en su plenitud, de modo que el viaje espiritual se realizaba a la divina Jerusalén en poder de los cristianos. Pero, por otra parte, Matthew Paris concede gran importancia a las Cruzadas, en especial, las coetáneas en las que participaron Richard de Cornwall (1240-1241) y el rey Luis IX de Francia (1248-1254), y en sus crónicas abundan los esfuerzos y tribulaciones de los cruzados para recuperar Tierra Santa, por lo que sus mapas deben ser contemplados también como un instrumento visual de sus crónicas. En realidad – dice Michael Gaudio – sus mapas deberían ser descritos más como historias que como geografías. En contraste con la cartografía moderna, en la que la naturaleza se concibe como un espacio positivo y continuo, los mapas de Matthew Paris son mapas exegéticos que tratan la naturaleza negativamente, como un espacio de discontinuidad entre lugares de civilización. Vaciado de significado, el mundo natural, confinado a los márgenes, llega ser un no-espacio que permite a la interpretación humana, en una labor de exégesis, entrar en el texto cartográfico.

Itinerario de Matthew Paris. Ms 26. Folios 1r y 1v. Tamaño de folio, 26 x 19,5 cm

La figura, del manuscrito Ms Royal 14 C. VII, corresponde al último tramo de Italia, de Pontremoli a Otranto, pasando por Bolonia, Siena, Florencia, Sutri y desde aquí a la costa oriental de Apulia (Poille), atravesando la línea horizontal, que puede interpretarse como el paso de los Apeninos. Otra posibilidad es seguir la ruta interior de la tercera franja. En la costa oriental, dibujada con línea ondulante en la parte superior de la franja central, se pasa por varias ciudades costeras, desde Lecce (lientee) hasta Otranto (ortentre), donde se encuentra el punto de embarque a Tierra Santa, con tres embarcaciones. Hay otros itinerarios alternativos, y en las extensiones desplegadas se representan Roma y Sicilia: la primera por su importancia para el cristianismo y la segunda (con su forma triangular) por ser el otro punto de embarque a Tierra Santa, que en el mapa se sitúa entre Siracusa y Catania, junto a una torre en la que ondea una bandera con la cruz de Jerusalén. En su reverso hay un dibujo y textos relativos al Etna. En las esquinas de la extensión desplegada de Roma hay dos puertas. En una se indica “puerta hacia Lombardía” y la otra “puerta hacia Apulia”, de modo que el peregrino, en su viaje espiritual entra por la primera y después de visitar Roma, sale por la segunda, donde un texto le informa que “esta es la costa de Calabria y está en el mar hacia Oriente”. En el manuscrito Ms 26 el folio es muy parecido, con algunas diferencias: por ejemplo, no se trazan las líneas rojas de conexión entre ciudades, y la extensión desplegable del borde derecho tiene la misma longitud del folio, estando llena de texto sobre Roma y sus antiguos orígenes.

Ms 26. Mapa de Tierra Santa. Fols iiiv y vr

La figura 205 muestra el mapa de Tierra Santa en el manuscrito Ms 26, con su extensión desplegable en el borde izquierdo. El mapa del manuscrito Ms Royal 14 C. VII es semejante, con algunas diferencias: por ejemplo, no aparece la comentada figura del monje y en su lugar hay una embarcación atestada de peregrinos; la ciudad de Acre dispone de muralla costera; no aparece el Arca de Noé, aunque hay una referencia textual; y carece de la extensión lateral despegable.

Además de los mapas de Tierra Santa incorporados a sus crónicas, Matthew Paris confeccionó otro mapa de Palestina que ha llamado la atención por sus peculiaridades. Probablemente fue en su origen una creación independiente, que con posterioridad se incorporó a una Biblia de St. Albans que se encuentra en el Corpus Christie College de Oxford (MS 2), pero en la actualidad se halla separado con el número de catálogo MS 2*. El estudio caligráfico ha permitido atribuirlo a Matthew Paris.

 

 

Ms Royal 14 C. VII. Folio 4r

 

“Mapa medieval con dos desvíos incorporados, uno que conduce a Roma (Matthew Paris, Royal 14 C. vii, c1350)

Artículo extraído de: Historia de la cartografía la evolución de los mapas. Segunda parte. El mundo medieval de Bizancio al renacimiento. Juan Romero-Girón Deleito

Ibn Said al-Maghribi

Ibn Said al-Maghribi

Nombre de nacimiento: Alī ibn Mūsà ibn Sa’īd al-Magribī

Nacimiento: 1213; Alcalá la Real

Fallecimiento: 1275 o 1286; Túnez o Alepo

Nacionalidad: andalusí

Lengua materna: árabe

Información profesional

Ocupación: historiador, geógrafo

Cargos ocupados: Juez

Lengua literaria: árabe

Alī ibn Mūsà ibn Sa’īd al-Magribī (علي بن موسى بن سعيد المغربي),1​ (Alcalá la Real,2341213Túnez o Alepo, 1275 o 1286) fue un historiador, geógrafo y compilador de poesía que vivió en al-Ándalus. Sufrió el exilio andalusí, por lo que creció en Marrakech, aunque estudió en Sevilla. A lo largo de su vida residió además en Túnez, Alejandría, El Cairo, Jerusalén y Alepo, entre otras ciudades.

Es autor de dos célebres antologías biográficas de poetas árabes de al-Ándalus y el Magreb Al-Mugrib fī ḥulā al-Magrib (Lo extraordinario sobre las joyas de Occidente) y Kitāb rāyāt al-mubarrizīn wa-gāyāt al-mumayyizīn (El libro de las banderas de los campeones).5​ Este libro evidencia cuán importante era la poesía amorosa en la educación andalusí, y recoge unos de los pocos restos históricos de amor entre hombres de la época (que causaron un pequeño escándalo cuando apareció la primera entrega de la traducción de García Gómez en la Revista de Occidente en 1928). Este tipo de poesía tuvo una gran influencia en las ideas de la caballería de la Europa medieval, aunque la caballería europea estaba estrictamente limitada al amor entre hombres y mujeres.

En 1241 AD (639 AH), Ibn Said salió de España para realizar la peregrinación con su padre (donde su padre murió en el camino). Inesperadamente, al llegar a El Cairo, Egipto, Ibn Said recibió una cálida bienvenida por parte de las personas que resultaron estar familiarizadas con el Kitab al-Maghrib fi Hula al-Maghrib. Fue en esta ciudad donde su nombre se hizo famoso por primera vez.

En 648 H/1249 dC, Ibn Said salió de Egipto y viajó a Irak, Siria y otros países. Durante su viaje, realizó el Hajj por segunda vez.

El propósito es obtener más conocimiento y puntos de vista científicos al completar su libro, Kitab al-Musyrik fi Hula al-Masyrik. Inicialmente, el libro fue compilado por su padre, pero quedó inconcluso.

Desafortunadamente, este trabajo nunca estuvo completo y nunca apareció en su forma original totalmente encuadernada. Algunos de los volúmenes están en forma manuscrita y se pueden encontrar en El Cairo.

En 1250 publicó el Kitāb al-Jugrāfīyā (Libro de la Geografía) (El Libro de los Extensión de la Tierra en Longitudes y Latitudes), en el que integra las experiencias de sus viajes por todo el mundo islámico y las costas del océano Índico. Ibn Sa’īd también visitó Armenia y estuvo en la corte de Hulagu entre 1256 y 1265.

Obras

  • Kitāb rāyāt al-mubarrizīn wa-gāyāt al-mumayyizīn, ‘El libro de las banderas de los Campeones’. (1242)
  • Al-Mugrib fī ḥulā al-Magrib, ‘Lo extraordinario sobre las joyas de Occidente’. (alrededor de 1240)
  • Kitāb al-Jugrāfīyā, ‘Libro de la Geografía’. (1250)

https://dbe.rah.es/biografias/22996/ibn-said-al-magribi

Mapamundi de bn Sa’id del Kitab al-bad’ wa-al-ta’rikh, siglo XIII (orientado con el este en la parte superior) 28,5 cm de diámetro

TÍTULO: Mapamundi de Ibn Sa’id

FECHA: 1570/1270

AUTOR: ‘Ali ibn Musa ibn Sa’id al-Maghribi/ al-Shawi al-Fasi

La variedad de un mapa del mundo islámico con un Océano Índico abierto está representado por un mapa encontrado en un manuscrito en la Biblioteca Bodleian, titulado Kitab al-bad’ wa-al-ta’rikh [Libro de comienzo e historia] 1569-70. Aunque la fecha del mapa es muy tardía, su la derivación de Ibn Hawqal III (#213) es notable. Sin embargo, uno esperaría un eslabón perdido en algún lugar entre los dos que puede o no haber tenido el indio abierto Océano. La obra a la que acompaña es anónima pero originalmente fue atribuida a Ibn Dijo. La mayoría de los mapas atribuidos a Ibn Sa’id por el historiador cartográfico Konrad Miller, y otros que siguen a Miller (por ejemplo, Leo Bagrow), son realmente de la versión posterior de Ibn Hawqal (Ibn Hawqal III) mencionado anteriormente. Manuscritos existentes de Ibn Sa’id el trabajo no tiene mapas. Bagrow afirma que Ibn Sa’id produjo tres versiones del mismo mapa: uno solo con climas, otro con los contornos de continentes y océanos, y por fin un mapamundi sin climas. Sin embargo, Manfred Kropp postula que hay conexión con el trabajo de Ibn Sa’id, y todo lo que podemos decir realmente es que fue producido en el norte de África y en su forma actual data aproximadamente de la última mitad del siglo XVI, época del manuscrito en el que se encuentra. Este manuscrito y el mapa se discuten en un artículo de Kropp, quien atribuyó el trabajo a al-Shawi al-Fasi, el autor del manuscrito; una leyenda en el mapa dice que el mapa está compilado de acuerdo con un relato tomado por al-Kindi y al-Sarakhsi del libro de Ptolomeo. Esta es una declaración dudosa, ya que estos dos autores no eran geógrafos y no se mencionan en relación con los mapas hasta siglos después de su muerte. Pero el origen del mapa debe remontarse al siglo XII o XIII, y está influenciado tanto por Ibn Hawqal III y por el bosquejo de distribución de tierra y agua de al-Biruni (#214.3). Por lo tanto, la  mitad sur del círculo mundial se compone principalmente de agua. El hemisferio norte es muy similar al del mapamundi circular de al-Idrisi (#219), y el patrón de arcos de círculos para los límites climáticos es otra característica derivada de ese autor. El sur costa de Asia se parece más que nada a la misma zona de Ibn Hawqal III mapa del mundo, mientras que África muestra las dos penínsulas mencionadas anteriormente, sin masa de tierra al sur y al este, sólo un océano abierto. Esto es lo que se encontrará en futuros mapas del mundo islámico. Este mapa es del oeste islámico en la tradición al-Idrisi (#219), pero las mismas características se verán en el mapa de Hamd Allah Mustawfi en el este y en un mapa posterior de origen indio. Es razonablemente detallado y desde este punto de vista Mapamundi de Ibn Said #221 2 sobresale el mapa de Hamd Allah Mustawfi, pero no puede comparar en detalle de contenido topográfico con los mapas seccionales de al-Idrisi o el mapamundi de su sucesor al-Sifaqsi. Sin embargo, muestra un desarrollo considerable en términos geográficos, contenido y como tal es extremadamente interesante.

Mapas parecidos a este han sobrevivido hasta tiempos relativamente recientes, y De vez en cuando aparecen copias degeneradas, especialmente en el subcontinente indio. Un mapa interesante y detallado que debe derivar en última instancia de esta fuente existe en el Museum fur Islamische Kunst en Berlín y probablemente proviene del siglo XVIII. (#226.2). Es básicamente un mapa árabe en árabe, aunque aparecen algunas formas persas y Los nombres de lugares en la India se dan tanto en árabe como en hindi. Sin embargo, la totalidad del mapa no es más que una versión muy decadente y tardía cuya ascendencia se remonta a algún mapa similar al mapa Bodleian a una versión de Ibn Hawqal III, pero sin un Masa de tierra africana que se extiende por todo el hemisferio sur.

El mapamundi semicircular del trabajo de Sadiq Isfahani (#204) muestra una derivación similar, al igual que varios otros mapas de origen indio que se han publicado. Cuanto más tarde son, más decadentes parecen. El mapa (aunque en una copia europea) Bagrow ilustra como un mapa persa puede no parecer estar relacionado tampoco con el mundo mapa de Ibn Hawqal III o al de al-Idrisi. Sin embargo, es su último descendiente. a través de una larga serie de mapas en el subcontinente indio.

El origen de este mapamundi islámico es a mediados del siglo XIII, pero, como mencionado anteriormente, la copia reproducida es de un manuscrito fechado en 977 AH/1570 EC titulado Kitab al-bad’ wa-al-ta’rikh [Libro del comienzo y la historia]. El manuscrito es atribuido a Ibn Sa’id Maghribi (1213-1286) o al-Dawi al-Farsi. El origen del mapa, sin embargo, se remonta a la cartografía islámica de los siglos XII o XIII. Sobre el margen del mapa el cartógrafo menciona que ha usado información del libro de Ptolomeo el Griego y otras dos fuentes.

Inusualmente para un mapa islámico, este está orientado con el este en la parte superior, más en consonancia con las tradiciones cristianas de la época. Esta es una versión posterior de la Escuela Balkhi, de la cartografía islámica y es una representación detallada y fiel del oriental hemisferio, posiblemente debido al material de origen utilizado. Aquí la representación de los mares y las masas de tierra son un reflejo casi exacto de sus posiciones relativas. Las montañas son de color marrón, los mares son de color verde oscuro y los ríos de color verde claro. Las siete zonas climáticas son también indicadas con líneas rojas curvas, se muestra a Armenia cayendo varonilmente en la Quinta y en parte en las Cuartas Zonas Climáticas, que es similar a su ubicación que se muestra en Idrisi mapas (#219).

En el mapa, la forma del hemisferio oriental es la más precisa en la Edad Media. África se muestra como un continente rodeado por los océanos y el océano occidental (Atlántico) está conectado con los océanos orientales (Pacífico) por el sur paso. En el sur de Asia, las formas de la Península Arábiga, el Subcontinente Indo, se pueden distinguir Malaya y China. Siberia está marcada como la tierra de Gog y Magog, que están separados del resto del mundo por el muro construido por Alejandro el Genial, aquí se muestra junto con la viñeta de una puerta. Los mares del sudeste asiático stán llenos de muchas islas. En Europa las formas de la Península Ibérica, Francia y Se puede reconocer el norte de Europa. En el Mar del Norte hay siete islas grandes, mientras que el Mediterráneo tiene cinco. Todos los continentes están llenos de las leyendas de provincias y ciudades importantes

Constantinopla se muestra en el estrecho que conecta el Mediterráneo con el Mar Negro, que sería la representación del Estrecho del Bósforo o Mapamundi de Ibn Said #221 3 Dardanelos. Al este del Mar Negro está el Caspio, que es el lago rectangular en el centro del mapa, con dos islas grandes (¿imaginarias?). Debajo del Caspio (hasta su oeste) se encuentra una gran masa montañosa, posiblemente las montañas del Cáucaso, con una segunda más al oeste (abajo), que probablemente es la representación de las Tierras Altas de Armenia o el Gama Tauro.

Entre las obras menores del poeta-historiador Ibn Sa’id al-Maghribi, nacido en Granada, criado en Sevilla y muy transitado por Oriente, es un pequeño manual de geográfica. Basado en Claudio Ptolomeo (#119), no es muy original, pero contiene una cierta cantidad de información sobre las costas de África, occidental y oriental, no encontrada en otra parte. Ibn Sa’id derivó esta información de Ibn Fatimah, de quien se sabe poco, excepto que parece haber sido un comerciante que floreció alrededor de 1250. Ibn La importancia de Fatimah radica en sus descripciones de lugares que no fueron alcanzados por europeos durante otros 200 años. Menciona las islas de Cabo Verde, por ejemplo, pero con una enloquecedora falta de detalles. En la costa este de África, conoce Madagascar y algo de la costa opuesta. Es difícil saber si información de este tipo llegaron a hombres como los hermanos Vivaldi y los influenciaron, pero las obras de Ibn Sa’id fueron sin duda muy conocido en Andalucía. En 1291 los hermanos Vivaldi, de Génova, emprenden una gran expedición por la costa oeste de África, en un esfuerzo por encontrar la ruta marítima hacia el Islas de las Especias. Nunca regresaron, y no se sabe hasta dónde llegaron al sur, pero el mismo hecho de que pensaran que era posible circunnavegar África significa que tenían acceso a una tradición no ptolemaica, probablemente de origen árabe, eruditos como al-Biruni fueron cierto el Atlántico y el Océano Índico se unieron en el sur.

Ibn Said al Maghribi (1250) Kitab Djoughrafiya fi l’ aqalim al Sab (Libro de mapas de los siete climas).

Un mapa del Océano Índico. El manuscrito original de Ibn Said no tenía mapas. Los que una vez se dan se añaden en siglos posteriores en copias de su obra. Se originaron en el trabajo de Ibn Hawqal

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Derecha: Un mapa de Arabia; los mapas en color son del sitio web de la biblioteca nacional francesa.

Aquí un mapa climático del ms

Ibn Said al Magharibi (1260)

Kitab al Djoughrafiya
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Tomado de: Youssouf KamaltomIVfasc1

Este es otro libro del mismo autor.

La gente no puede penetrar más allá (los 200 farsakhs del mar) a veces llegan a los primeros lagos de los que brota el Nilo y en los que serpentea mucha agua del Djabal al-Qamar: Se llama así por los diferentes colores toma a medida que crece la luna. En el primer día del mes está brillando blanco, en la segunda noche es aún más blanco, en la tercera noche está rodeado por una luz amarilla, en la cuarta noche esto es aún más así como en el 4 y 5 noche y desarrolla un color rojizo y una luz como de fuego. En el 7 se pone verde y con mucha luz. Esta luz se vuelve siempre más brillante hasta el día 15 cuando hay luna llena, la montaña entonces se asemeja a la cola de un pavo real y es visible en todas partes para los Nuba y Habacha debido a su excesiva luz. De la montaña salen muchos manantiales que se juntan en un lago. Según al…. (ilegible) esta montaña da pájaro al gran Nilo que avanza hacia el ecuador….

 

La primera sección de esta parte es el territorio entre el ecuador y la tierra de los Nuba y los Zandj….

La primera sección tiene el Nuba, el Zandj y las montañas de al-Ardakan….

El Nilo que sale de las montañas de la luna y entra en la región de las montañas de Arkadan para continuar luego por la tierra de los Zandj hacia el Mar Grande….

Entre la tierra de Nuba y Zandj están las montañas de al-Arkadan; que dan la materia para los vasos en que se juntan las esmeraldas, así se dice….;

Nadie puede ver a los Zandj sin quedarse ciego, viven detrás de las montañas de al-Arkadan en el Nilo que pasa por su país. Son visitados por los Nuba los Habacha y los Djanawa que traen allí sus mercancías, entre las cuales la sal es la más importante…..

Estos dos mapas del mundo no pertenecen al trabajo original de Ibn Said. Se agregaron en copias posteriores del mss

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Al-Biruni

Al-Biruni

Nombre en persa::ابو ریحان بیرونی

Apodo: أبو الريحان

Nacimiento: 4 de septiembre de 973jul.; Kath (Corasmia, Imperio samánida)

Fallecimiento: 9 de diciembre de 1048jul.; (75 años) Gazni (Afganistán)

Residencia: Rayy, Gazni y Gorgan

Religión: Islam

Alumno de: Abu Nasr Mansur

Información profesional

Ocupación

Filósofo, químico, geógrafo, polímata, matemático, cartógrafo, astrónomo, traductor, antropólogo, físico, astrólogo, historiador, lingüista, indólogo, escritor, farmacéutico, humanista y botánico

Área

Física, matemáticas, astronomía, ciencias naturales, historia, cronología, lingüística, indología, ciencias de la Tierra, geografía, filosofía, cartografía, antropología, astrología, química, medicina, psicología, teología, farmacología, historia de las religiones y mineralogía

Al-Biruni (Kath, Corasmia, 15 de septiembre del 973Gazni, 13 de diciembre de 1050)1​ fue un matemático, astrónomo, geógrafo, físico, filósofo, viajero, historiador y farmacéutico persa.2

Fue uno de los intelectuales más destacados del mundo islámico. Estudió casi todas las ciencias de su época y fue recompensado abundantemente por su incansable investigación en muchos campos del saber.3​ La realeza y otros elementos poderosos de la sociedad financiaron la investigación de Al-Biruni y participó con proyectos específicos. Influyente por derecho propio, Al-Biruni fue influenciado por los eruditos de otras naciones, como los griegos, de quienes se inspiró cuando se dedicó al estudio de la filosofía.4​ Escribió cerca de 150 obras sobre historia, astronomía, astrología, matemáticas y farmacología, de las cuales apenas ha sobrevivido una quinta parte de ellas.

Vida

Al Biruni nació el 15 de septiembre de 973 en la ciudad de Kath (en el actual Uzbekistán), en Corasmia. Su nombre completo era Abū ‘r-Raihān Muhammad ibn Ahmad al-Bīrūnī (en árabe: أبو الريحان البيروني; en persa: ابوریحان بیرونی). También se lo conoció como Alberuni.

A la edad de 17 años fue capaz de calcular la latitud de Kath, gracias a la altitud máxima alcanzada por el Sol, y a los 22 años ya había escrito varias obras cortas sobre la ciencia de la cartografía que incluían un método para la proyección de un hemisferio en un plano. A los 26 años sus escritos incluían temas como el estudio del paso del tiempo (cronología) y los astrolabios, el sistema decimal, la astrología y la historia. También calculó el radio de la esfera terrestre (la supuestamente extendida creencia medieval en una tierra plana es un mito moderno) con un error inferior al 1% de su valor medio actualmente aceptado; el mundo occidental no llegó a tener un resultado equivalente hasta el siglo XVI.

Fue discípulo y amigo de Abu Nasr Mansur y mantuvo una relación epistolar bastante intensa con el filósofo y médico Avicena, así como con el historiador, filósofo y moralista Ibn Miskawayh. Era capaz de hablar varios idiomas, entre los que se cuentan el griego, el hebreo, el sirio y el bereber, aunque escribió su obra en persa (su lengua materna) y árabe. Acompañó a Mahmud de Gazni en sus campañas militares en la India, lo que le permitió aprender sánscrito y prácrito y estudiar su religión y su filosofía, así como escribir las Ta’rikh al-Hind (Crónicas de la India).

Aunque muchos piensan que tuvo una gran afición por la astrología, de la lectura de sus obras se desprende que no creía tanto en esta (como podría intuirse de los títulos de sus obras); antes bien, la utilizó como base para sus estudios verdaderamente científicos. Era un verdadero devoto del islam, pero no mostraba prejuicios racistas ni contra los practicantes de otras religiones.

Muchas de las ideas de Al-Biruni derivaron de los debates que mantuvo con académicos de su tiempo. Por ejemplo, hizo importantes observaciones sobre la naturaleza de la luz y el calor que fueron el resultado de su larga correspondencia con Avicena. En realidad Al-Biruni no fue un gran innovador ni sus escritos estaban llenos de teorías originales… sus ideas están fundadas en el método experimental y en la observación. Su don de lenguas le permitió leer de primera mano muchos tratados de la época y su idea preclara del desarrollo evolutivo de la ciencia le convirtieron en un gran enciclopedista y erudito.

Murió en Gazni (en el actual Afganistán), el 13 de diciembre de 1048 (a los 75 años).

Obra

Hizo contribuciones matemáticas en campos como:

Aunque también estudió y reflexionó sobre otros temas, lo que queda reflejado en obras como:

  • La cronología de las naciones antiguas (también conocida como Cronología), obra temprana recopilatoria de diversos trabajos de juventud sobre astrolabios, astrología e historia.
  • Un estudio crítico de lo que la India dice, bien sea racionalmente aceptado o refutado (en árabe تحقيق ما للهند من مقولة معقولة في العقل أم مرذولة) —más conocida como India—, compendio de las doctrinas de la religión hinduista.
  • Sobre los signos que permanecen de los siglos pasados (en árabe الآثار الباقية عن القرون الخالية), estudio comparativo de los calendarios de diferentes culturas y civilizaciones, salpicado con reflexiones sobre las matemáticas así como con los hechos astronómicos e históricos.
  • El canon Mas’udi (en árabe القانون المسعودي) —también llamado Canon—, libro sobre astronomía, geografía e ingeniería; toma su nombre de Mas’ud, hijo de Mahmud de Ghazni, a quién le fue dedicado.
  • El libro de instrucción sobre los elementos del arte de la astrología (en árabe التفهيم لصناعة التنجيم) —normalmente referido como Elementos de astrología— libro escrito árabe y persa y que, en forma de preguntas y respuestas, trata sobre las matemáticas y la astronomía.
  • Farmacia, sobre drogas y tratamientos medicinales.
  • Gemas (en árabe الجماهر في معرفة الجواهر) sobre geología, minerales y gemas; dedicado al hijo de Mas’ud, Mawdud.
  • El astrolabio.
  • Biografías de Mahmud de Ghazni y de su padre Sebük Tigin.
  • Historia de Corasmia.

Eponimia

En 998, se dirigió a la corte del Ziyarid emir de Tabaristán, Shams al-Mo’ali Abol-Hasan ibn Ghaboos Wushmgir . Allí escribió su primera obra importante, al-Athar al-Baqqiya “una célula de al-Qorun al-Khaliyya (literalmente: ‘El resto de las trazas de los siglos pasados” y se traduce como “Cronología de las antiguas naciones” o “vestigios del pasado”), probablemente alrededor del año 1000, aunque más tarde introdujo algunas modificaciones en el libro. También visitó la corte del Bavandid gobernante Al-Marzuban.

Despues del 1017 Biruni fue nombrado astrólogo de la corte de Mahmud de Ghazni Tenía 44 años de edad cuando acompañó al monarca en sus viajes a la India. Durante este tiempo escribió su estudio de la India, terminando alrededor de 1030. Junto con su escritura, Al-Biruni también amplió sus estudios científicos durante las expediciones. Trató de encontrar un método para medir la altura del sol, y creó una primera versión de un astrolabio para ese propósito. En los frecuentes viajes que continuó a lo largo de las tierras de la India Al-Biruni fue capaz de hacer grandes progresos en sus estudios e investigaciones.

La fama de Bīrūnī como indólogo se basa principalmente en dos textos. Biruni escribió una obra enciclopédica en la India llamado Taḥqīq mā li-l-Hind min maqūlah maqbūlah fi al-‘aql aw mardhūlah (traducido diversamente como “Verificación de todo lo que el recuento indios, lo razonable y lo irrazonable” o “El libro que confirma lo se refiere a la India, ya sea racional o despreciable “) en el que exploró casi todos los aspectos de la vida indígena, incluyendo la religión, la historia, la geografía, la geología, la ciencia y las matemáticas. Durante su viaje a través de la India, no se centró en historias militares y políticas, en su lugar, decidió documentar las áreas más civiles y académicas de la vida hindú como la cultura, la ciencia y la religión. También tradujo las obras de sabio indio Patanjali con el título Tarjamat Ketab Bātanjalī hombres fi’l-Kalaš al-ertebāk

Akhbar S. Ahmed llegó a la conclusión de que Al-Biruni se puede considerar como el primer antropólogo. Biruni escribió acerca de los pueblos, costumbres y religiones del subcontinente indio. De acuerdo con Akbar S. Ahmed, al igual que los antropólogos modernos, se involucró en una extensa observación participante con un grupo determinado de personas, aprendió su lengua y estudió sus textos primarios, presentando sus hallazgos con la objetividad y la neutralidad utilizando comparaciones entre culturas.

En el campo de la geografía utilizó avances en matemáticas como el álgebra y la trigonometría para determinar con mayor precisión las ubicaciones exactas de lugares en la Tierra y así revisar la información de latitud y longitud en sus cartas. Ideó un método para determinar el radio de la tierra por medio de la observación de la altura de una montaña. Lo llevó a cabo en Nandana en Pind Dadan Khan en Pakistán. Estaba muy interesado en el funcionamiento de la tierra, e incluye la investigación sobre el planeta en muchas de sus obras. El resultado de su descubrimiento del radio de la medición se debió a su ardua investigación sobre la tierra.

En su Masud Canon (1037), Al-Biruni teorizó la existencia de una masa de tierra a lo largo del vasto océano entre Asia y Europa, o lo que se conoce hoy como las Américas. Dedujo su existencia sobre la base de sus estimaciones precisas de la circunferencia de la Tierra. Descubrió el concepto de gravedad específica, de la que dedujo que los procesos geológicos que dieron origen a Eurasia también deben haber dado lugar a tierras en el vasto océano entre Asia y Europa. También la teoría de que la masa debe ser habitada por seres humanos, que se deduce de su conocimiento de los seres humanos que habitan la amplia zona, de norte a sur, que se extiende desde Rusia al sur de la India y el África subsahariana. Utiliza sus datos de observación para defender el movimiento de rotación y traslación. Dibujó muchas representaciones diferentes de los diversos instrumentos que se consideran los precursores de los objetos más modernos como los relojes y el astrolabio, que otros científicos fueron capaces de utilizar para completar estos inventos en los próximos años. Más recientemente, los datos del eclipse de Biruni fue utilizado por Dunthorne en 1749 para ayudar a determinar la aceleración de la luna, y sus datos de observación han entrado en el registro histórico astronómico más grande y todavía se utiliza hoy en día en la geofísica y la astronomía. El cráter lunar Al-Biruni y el asteroide 9936 Biruni recibieron estos nombres en su honor y memoria.

En lo relativo a la física, Al-Biruni Al-Biruni contribuyó a la introducción del método científico, unificando estática y dinámica en los experimentos de la ciencia de la mecánica, y combinando los campos de la hidrostática con la dinámica de crear hidrodinámica. Aportó diferentes métodos para la exploración de densidades, peso, e incluso de la gravedad. Junto con estos métodos, Biruni fue tan lejos como para describir los instrumentos que van junto con cada una de esas áreas. Aunque ninguno de sus libros se centra sólo en la física, el estudio de la física está presente a lo largo de muchas de sus diversas obras. Biruni también aportó diferentes hipótesis sobre el calor y la luz.

Y en mineralogía, tuvo éxito en la determinación de la gravedad específica de un cierto número de metales y minerales con notable precisión gracias a un aparato que diseñó y construyó el mismo.

En farmacología su obra más importante fue una de las principales farmacopeas, el “Kitab al-saydala fi al-tibb” (Libro de la Farmacopea de Medicina), que describe esencialmente todos los medicamentos conocidos en su tiempo. En él se enumeran sinónimos de nombres de fármacos en siríaco, persa, griego, Baluchi, Afganistán, Kurdi, y algunos idiomas de la India.

Hizo contribuciones matemáticas en campos como: La aritmética teórica y práctica. La suma de series. El análisis combinatorio. La regla de tres. Los números irracionales. La teoría de las razones (cocientes) numéricas. Definiciones algebraicas. Los métodos de resolución de ecuaciones algebraicas. La geometría. Los teoremas de Arquímedes. La trisección del ángulo. Gnomónica.

Entre sus obras más importantes es Kitab Al Tafhim Li Awail Sinat Al Tanjim, su estudio más amplio sobre astronomía; Densidades, que registra la densidad de diversos metales, líquidos y gemas; Astrolabio, e Historia de la India, su obra más conocida, en la que utiliza sus conocimientos del sánscrito para describir las costumbres, lengua, ciencia y geografía de la India.

Hasta su muerte en Afganistán, al-Biruni continuó escribiendo, centrando su atención en problemas de gravedad específica, gemología, farmacología y filosofía india (el Patanjali), entre otros temas.

En junio de 2009, Irán donó un pabellón a la Oficina de las Naciones Unidas en Viena -en la céntrica Memorial Plaza del Centro Internacional de Viena, llamado el Pabellón de los sabios, que cuenta con las estatuas de cuatro prominentes sabios iraníes: Avicena, Abu Rayhan Biruni, Zakariya Razi (Rhazes) y Omar Khayyam.

Mapa de al-Biruni.

En su libro Kitab al-tafhim li-awa il sina at al-tanjim (Libro de enseñanzas sobre los elementos del arte de la astrología), conocido abreviadamente por Kitab al-tafhim, y en la sección de astronomía, incluye un debate sobre geografía, cosmología y cronología en cuyo contexto aparece un peculiar mapa del mundo, que es su única aportación a la cartografía, pero que tuvo gran influjo en geógrafos posteriores, como Yaqut y al-Qazwini, que contienen mapas casi idénticos. La copia más antigua se encutra en el manuscrito de la British Library, Ms Or. 8349, fol. 58a, fechado en 1238. Tiene un diámetro de 9,5 cm.

El mapa, orientado al sur, lleva el esquematismo a su máxima expresión, pues su finalidad no es la representación del mundo en forma reconocible con la realidad, ni siquiera en la forma del tipo de Balkhi. Su pretensión es mostrar la proporción entre la masa continental y el océano circundante. Por ello, engloba Asia, África y Europa en un solo bloque continental, sin divisiones, y sin más interrupción que el mar Caspio (12), que al-Biruni conoce bien por estar cerca de su lugar de nacimiento, marcado en el mapa con el nombre de Khurasan (15). La masa continental presenta varias penínsulas, que corresponden a China (1); Makran (3), que en realidad es un territorio situado en la costa de Pakistán; Arabia (4); África (5), muy reducida, con una leyenda en su extremo que indica “Montañas de la Luna”, (fuentes del Nilo); y Maghrib (6) o norte de África. Entre las penínsulas se hallan los mares: el océano Índico (7), el golfo Pérsico (8), el mar Rojo (9), el mar Mediterráneo (10), y curiosamente, el mar Báltico, Bahr Warank (11). En el interior, hay varias leyendas, p. ej. China (2), Siria (13) y Persia (14).

Si comparamos este mapa con el tipo de Balhki, la principal diferencia es la reducción del tamaño de África, que en este ocupa la mitad del mundo conocido. De este modo, al sur de la masa continental asiática solo hay océano, y se rompe con la tradición ptolemaica que conectaba África con Asia convirtiendo el Índico en un océano interior. Y esto es un importante avance, que tuvo mucha influencia en geógrafos posteriores, como al-Qwazvini y al-Mutawfi.

El mapa del mundo circula junto con la visión del Atlas islámico del mundo en copias de enciclopedias medievales árabes y persas en el último tramo de la Edad Media. Se encuentra, por ejemplo, en copias de al-Qazwini (d. 682/1283, #222) ‘Ajapib al-makhluqat wa gharaqib al-mawjudat (Maravillas de las criaturas y las maravillas de creación) y el Kitab muqjam al-buldan del siglo XIII de Yaqut al-Hamawi (Compendio de tierras).

Estas imágenes emplean un lenguaje de formas estilizadas que las hace difíciles de reconocer como mapas. Los estudiosos de la ciencia y la geografía islámicas a menudo ignoran y menosprecian estos mapas sobre la base de que no son representaciones miméticamente precisas del mundo. Lo que estos estudiosos pasan por alto, según la historiadora Karen Pinto, es que estas imágenes esquemáticas, geométricas y a menudo simétricas del mundo son iconográficas, representaciones, carte-ideografías de cómo los artistas cartógrafos musulmanes medievales y sus los mecenas percibían su mundo y elegían representar y difundir esta percepción.

 

Año 1238. El croquis de al-Biruni más antiguo del mundo que muestra la distribución de la tierra y el mar, fechado 635/1238, 9,5 cm de diámetro. Junta de la Biblioteca Británica, Londres. Sra. O. 8349, fol. 58ª

 

Cada mapa consta de un conjunto de configuraciones geométricas. Aunque algunos son más geométricas que otras, la mayoría de las líneas son rectas o arqueadas, los ríos son líneas paralelas anchas y los lagos son a menudo círculos perfectos. Las ciudades son a veces cuadrados, círculos o estrellas de cuatro puntas, o si son paradas en una ruta recta, se asemejan a pequeñas tiendas de campaña o tal vez puertas para caravanas. Por lo tanto, gran parte del draft se gobierna con una escalera o una borde curvo Las únicas excepciones son las montañas, que se dibujan como una colección de picos o tal vez montones de rocas, aunque incluso aquí la base, que probablemente representa la posición del rango en el mapa, es una línea recta o una curva regular.

 

 

 

 

Mapa mundial de al-Biruni, Distribución de tierra y mar

Traducción de un mapa mundial de al-Biruni, Distribución de Tierra y Mar

Mapa del manuscrito Ms Fitzwilliam 254

Mapa del manuscrito Ms Fitzwilliam 254

El llamado mapamundi Fitzwilliam es un mapa peculiar por suscitar varias cuestiones enigmáticas. Se encuentra en el manuscrito Ms Fitzwilliam 254, en el Fitzwilliam Museum, Cambridge, datado hacia 1220-1230, y confeccionado en Inglaterra, probablemente en la región de Londres. Lo extraño es que este manuscrito es un bestiario, donde resulta totalmente inesperado encontrar un mapamundi y su presencia es sorprendente. Los bestiarios medievales eran libros con descripciones de animales y otras criaturas, y a veces plantas o incluso piedras y rocas (lapidarios), generalmente ilustrados, y con una intención didáctica y moralizante, pues sus elementos se interpretaban como una alegoría de los humanos, Cristo y el diablo, y en relación con el orden divino de la Naturaleza. Este manuscrito es el único bestiario medieval que contiene un mapamundi. Es posible que otro bestiario similar, conservado en la Biblioteca de la Universidad de Cambridge (Ms KK. 4.25) contuviera un mapamundi, pero las dos páginas donde podría haber estado han desaparecido. El mapa del manuscrito Fitzwilliam 254 ha recibido poca atención. Solo ha sido estudiado con detenimiento por Chet Van Duzer y Ilya Dines. El mapa está titulado en la parte superior, en palabras separadas, mappa mundi. Su estructura es realmente inusual y no responde a ninguno de los tipos conocidos. El mapa, de 16,5 cm de diámetro, ocupa casi todo el folio (que mide 2,63 x 17,8 cm), está orientado al este y muestra un mundo circular, rodeado por un océano de extraordinaria anchura y lleno de islas. Parece que el autor modificó el tipo TO para adaptarlo a sus propósitos. Lo más llamativo es que el mundo está dividido en dos partes por una banda horizontal de agua que es identificada en el texto que hay bajo el mapa como el Mediterráneo, y las islas nominadas son, en efecto, islas mediterráneas. Esto no significa que se divida el mundo en dos continentes, pues en dicho texto se dice que está dividido en tres partes, cuyos nombres aparecen, además, en el exterior del mapa, junto al círculo del océano. Sin embargo, el Mediterráneo se desplaza para marcar la frontera de Asia con el resto del mundo (función que en los demás mapas corresponde a los ríos Nilo y Tanais), mientras que entre África y Europa no hay masa de agua que las separe, y en su lugar hay un simple espacio en blanco.

La división del mundo en dos partes no es una total anomalía. Tanto Isidoro como Orosio habían mencionado que según algunos antiguos autores el mundo estaba dividido en dos partes (refiriéndose a que Asia era tan grande como Europa y África juntas), y han sobrevivido dos mapas medievales que dibujan un mundo esquemático dividido en dos partes, pero en ninguno de ellos se identifica el Mediterráneo como divisoria entre Asia y el resto del mundo, que es la característica única del mapa Fitzwilliam. Como hemos indicado en su lugar, Isidoro escribió que “Asia ocupa una mitad del mundo, y Europa y África la otra mitad, separadas por el gran mar llamado Mediterráneo”, pero de estas palabras no resulta que el Mediterráneo fuera la divisoria, y, sin embargo, en el texto inferior del mapa Fitzwilliam se dice que la línea azul que cruza el mapa es el gran mar “llamado Mediterráneo porque fluye a través de la mitad de la tierra”. Puede que el texto de Isidoro sea la inspiración del autor de este mapa, y si no es así, no parece haber otra explicación, salvo que se quiera reflejar la división del mundo en dos partes de igual tamaño, utilizando el Mediterráneo, en una labor de máximo esquematismo, como divisoria, prescindiendo de su orientación real (este-oeste) que habría disminuido la perfecta simetría, dibujándose, en cambio, y deliberadamente, con orientación norte-sur.

Otro enigma de este mapa es la razón de su presencia en un bestiario. No hay explicación convincente. Hay que descartar que se haya inserto para ilustrar el ámbito geográfico del contenido del bestiario, pues el autor presta poca atención a India y África, que son los lugares donde abundan las exóticas maravillas y los animales y monstruos, varios de los cuales, según el propio texto, son nativos de África. Solo hay una conexión entre el mapa y el texto del bestiario: la insula bragmannorum, que puede conectarse con los bragmanni (hombres sabios), citados en el folio 2v. Van Duzer y Dines su-gieren una explicación resultante de la comparación de este bestiario con el citado manuscrito Ms KK. 4.25, que es muy similar, incluso en fecha, En el Ms K.K. 4.25 hay al comienzo algunos capítulos de la Imago mundi de Honorius Augustodunensis, al igual que en otros bestiarios conocidos. Es muy probable que el manuscrito Fitzwilliam tuviera también estos textos, y puesto que la Imago mundi describe la creación y la forma de la Tierra, es posible que el mapa fuera una ilustración de este texto, mapa que, en el K.K. 4.25 podría haber estado, como hemos indicado anteriormente, en sus dos folios desaparecidos. El inconveniente, según los propios autores, es que el mapa Fitzwilliam se encuentra en el folio 1v y, por tanto, no estaría junto a los supuestos capítulos perdidos de la Imago Mundi, pero, no obstante, ésta es, en su opinión, la única explicación razonable de la presencia del mapa.

El único signo pictórico del mapa es un edificio de estilo vagamente gótico, rematado con una cruz, representativo de Jerusalén, y el resto del contenido son topónimos, muchos de los cuales están escritos, extrañamente, con su primera letra más pequeña y separada de las restantes. También es extraño que algunos de ellos estén en rojo (Jerusalén, Acre, Asiria, Roma y Paris) y todos los demás en negro. La única referencia religiosa, aparte de Jerusalén, es el paradisus terrestris, en el extremo este. De la totalidad de los topónimos, solo cuatro corresponden a elementos geográficos: el mare rubrum (mar rojo); el río cyrus (probablemente el Kura, que vierte en el mar Caspio); y las cadenas montañosas del Cáucaso y los Alpes. El resto de los topónimos corresponden a regiones o países, y las únicas ciudades citadas son Babilonia, Alejandría, Roma y París. La mayor concentración de topónimos (cerca de treinta) corresponde a Asia, con nombres habituales en otros mapas medievales (India, Babilonia, Caldea, Siria, Armenia, Arabia, Antioquia, Capadocia, Palestina, Licia, Judea y otras). A diferencia de Asia, en donde los topónimos se sitúan de forma aproximadamente correcta, en la otra parte del mundo se han colocado como si se tratara de una única masa terrestre, y como un mapa de listas. Por ejemplo, a la derecha del espacio en blanco que debía ocupar el Mediterráneo se listan Apulia, Italia, Roma, Alpes. Hispania minor, Francia, Parisius (París) y normanida, por lo que en realidad, la mayoría de los topónimos del territorio de África son lugares de Europa, con pocas regiones africanas, como getulia, mauritania y ethiopia, lo que supone otra más de las extrañas peculiaridades de este mapa, En territorio europeo se citan sitia interior, barbaria, mecia, germania superior, pannonia, tracia, germania inferior, Alemania y norwagia, sin indicación de ríos y sin consideración a su localización geográfica. En realidad, si tenemos en cuenta que el mapa carece de diseño de costas y de representación gráfica de elementos geográficos, ni orográficos ni hídricos, y que solo contiene una lista de países o regiones, puede afirmarse que como mapa terrestre su naturaleza se asemeja a los llamados mapas de listas.

En cambio, se destaca la relevancia de las islas, que con enorme tamaño llenan de forma casi geométrica las masas de agua. En la franja horizontal, identificada como mar Mediterráneo, se encuentran creta, rodos, cyprus, delos, tenedos y sitera (estas dos últimas mencionadas por Isidoro entre las Cícladas), es decir, islas del mediterráneo oriental, sin referencia alguna a Sicilia, que no suele faltar en ningún mapa, ni otras del mediterráneo occidental, lo cual parece ser un reflejo de lo indicado en el texto inferior (“el Mediterráneo es llamado también mar griego”). La mayor relevancia se atribuye a las islas del océano, que se ensancha para contenerlas. Realmente, es llamativo el contraste entre la simplicidad geográfica del mundo y la relevancia de las islas oceánicas. Dicen Van Duzer y Dines que interpretando conjuntamente el énfasis de la ciudad de Jerusalén y de las islas oceánicas, puede entenderse que éstas se representan como los lugares más lejanos a los que debe extenderse la palabra de Dios, enfatizando así el principio y el final de la evangelización.

Las islas son las habituales en otros mapas, pero la mayoría están colocadas de forma arbitraria, por ejemplo, las islas Británicas junto a la costa africana, o gades (Cádiz) en el extremo norte del Mediterráneo. Hay en total diecisiete islas, que Van Duzer y Dines describen con precisión. La situada en la parte superior es Tylos, que no es Tyle u Thule (Islandia) sino una isla en el océano Índico mencionada por algunos autores antiguos, como Plinio, Solinus e Isidoro. A continuación, figura bragmannorum, que en las leyendas clásicas (los bragmanni) eran hombres sabios que habitaban en India, pero aquí se les trata en el texto como una raza fabulosa que habita en una isla. Después figuran las islas Fortunatorum, mal situadas, y las islas Gor y Gorgodes, (que es una duplicación), habitadas por mujeres que tienen erpientes n lugar de cabellos, referencia que procede de Isidoro. Las siguientes son las islas Británicas, enfati adas, no solo por su tamaño sino por el texto adyacente, en azul, que las menciona por sus nombres. Una de las islas es Hybernia (Irlanda) y la otra Gran Bretaña, compuesta por Anglia/Wallia (Gales) y Scotia, separadas por una línea que probablemente es la muralla de Adriano. También están enfatizadas las islas Orcades (Orkney), con una leyenda indicando que hay treinta y tres islas, de las cuales veinte están desiertas y trece cultivadas, texto que procede de Isidoro y Orosio. A continuación figuran tres islas, Gades y otras dos con la letra G, que probablemente son una duplicación o contracción de Gades, pero Van Duzer y Dines aventuran una hipótesis: la isla nominada G/G pudiera ser un error del escriba en lugar de C/C, alusivo a las columnas de Hércules, situadas en Gades o junto a Gades. El resto de las islas son las míticas Crise y Argyria, que hemos visto en otros mapas medievales, y la habitual isla de Taprabana (Taprobane, Siri-Lanka), pero entre ambas hay una línea que cruza el océano cuyo significado es otro enigma. DicenVan Duzer y Dines que puede ser una simple ayuda gráfica para iniciar el dibujo de las islas o una indicación del comienzo del océano Índico, dado que se encuentra junto a Taprobane.

Carta de Tavistock

Carta de Tavistock

La misteriosa “Carta de Tavistock” de Charles Dickens que nadie ha logrado descifrar

24/11/2021

La organización Dickens Code Project ofrece 400 dólares a quien ayude a “traducir” total o parcialmente el documento del autor de “Oliver Twist” o “David Copperfield”

Carta de TavistockDickens Code Project

El británico Charles Dickens (1812-1870) es considerado por muchos como el mejor novelista de la época victoriana y hay que agradecerle obras como “Grandes esperanzas”, “David Copperfield”, “Oliver Twist”, “Historia de dos ciudades” o “Cuento de Navidad”. Pero además de un gran escritos, Pero además de escritor, Dickens -un gran amante del El Quijoteprobó la faceta de actor, fundó el “Daily News”, fue un firme defensor de las prostitutas y de los derechos de autor, divulgador científico y un activista contra la pena de muerte.

Pero además, este coetáneo de Julio Verne y de Alejandro Dumas -con los que coincidió en París-, Tolstói, Tom Wolfe o George Orwell, era un apasionado de los juegos de palabras y de los rompecabezas.

Sus obras han sido traducidas a 150 idiomas… Bueno, casi todas. Hay algunos trabajos del creador de Mark Twain que aun no han sido descifradas. Se trata de varios manuscritos escritos en un código complejo.

Sin embargo, hay un cuerpo de su trabajo que ha permanecido sin leer y todavía resulta un misterio para los académicos. La razón: Dickens lo escribió en un código complejo, en una versión modificada de la braquigrafía, una forma de taquigrafía muy popular en el siglo XVIII. A pesar de que el sistema de taquigrafía de Dickens ha sido parcialmente descifrado gracias a un cuaderno de la Biblioteca John Rylands de la Universidad de Manchester, hay varios textos que siguen siendo un misterio.

El más popular es el conocido como “Carta de Tavistock” y que la organización Dickens Code Project, dirigida por investigadores de las universidades de Leicester y Foggia pretende descifrar. Para ello, ha convocado un concurso, en el que ofrecen 400 dólares (unos 360 euros) para aquél que consiga “traducirla” antes del 31 de diciembre. La clave está en conseguir un patrón para lograr ordenar la escritura del autor

Hugo Bowles, profesor de inglés en la Universidad italiana de Foggia en Italia, indicó al diario “The Times” que parece una tarea sencilla, pero no lo es. Lees las consonantes y llenas los espacios. Es un poco como jugar al Scrabble en tu cabeza”. “A Dickens le gustaban los juegos de palabras y los rompecabezas era muy bueno, de ahí que usara este sistema”, indicó.

El reto es mayúsculo porque, según matizó Bowles, la taquigrafía de Dickens no ha podido ser desvelada ni si quiera por un ordenador porque no sólo tiene las letras desordenadas sino que la taquigrafía también lo está.

Hasta ahora, los investigadores han buscado buscar textos ya traducidos para comparar las técnicas y tratar de emplear el aprendizaje automático. El resultado no ha sido el deseado porque no hay suficiente material como para establecer un patrón.

Los participantes podrán optar al premio si logran descifrar total o parcialmente la carta, custodiada por la Biblioteca y Museo Morgan. Las bases del concurso establecen lo siguiente: “Buscamos soluciones que identifiquen lo que realmente dice la carta de Tavistock. Debido a que el proceso de decodificación es tan importante como la solución, también se les pide a los participantes que escriban un breve informe sobre cómo han llegado a su solución y las dificultades que han encontrado en el camino. Fecha límite: 31 de diciembre de 2021 a las 5 p.m. (GMT)”.

Otros misterios de taquigrafía y cifrado que sí ha sido resueltos

Postal del Museo Casa Natal de Charles Dickens FOTO: Universidad de Leicester

Esta postal, escrita mediante taquigrafía de Pitman, fue descifrada por Beryl Pratt y decía lo siguiente: “Estimada señorita Worthington. Muchas gracias por las lindas postales que me enviaste. Me temo que pensará que soy una persona muy ingrata por no haber respondido antes, pero durante el último mes he estado extremadamente ocupado y como las clases nocturnas que comienzan la próxima semana lo estaré más, pero espero que dentro de quince días hayan terminado. El trabajo que está ocupando todo mi tiempo libre en el día. Lo peor es que tendré el Ladies Own en unos días y me gusta leer eso y tenía la intención de dar algo original esta vez. Pasé mis vacaciones este año en el Distrito de los Lagos y pensé en dar cuenta de mis viajes, pero no puedo hacerlo esta vez porque me tomará demasiado tiempo. Esta casa se venderá en subasta muy pronto, la Corporación Portsmouth probablemente la compre para hacer un museo. Te volveré a escribir más tarde. Saludos cordiales de EG Meade”.

Postal a Frank Pope FOTO: Universidad de Leicester

La postal a Frank Pope es una combinación de caracteres de la taquigrafía de Pitman y fue resuelto por Kathryn Baird y Beryl Pratt. En la parte delantera, en la que hay una foto de dos personas jóvenes, pone al pie “La madre sabrá quiénes son”.

Por detrás añade: “Mi querido Frank. Muchas gracias por tu carta del lunes. Dile a Annie que debe escribir ella misma para las fotos, pero no importa, las enviaré tan pronto como pueda terminarlas. Dígale a la madre que Connie dice que escribirá hacia el final de la semana. Nos mudaremos a nuestra nueva casa 58 Leslie Rd, East Finchley NW el 8 de julio el próximo sábado, pero volveré a escribir en unos días o el próximo lunes. Percy”.

De: https://www.xataka.com/otros/misterio-carta-tavistock-dickens-han-hecho-falta-160-anos-concurso-internacional-para-descifrarla

El misterio de la Carta Tavistock de Dickens: han hecho falta 160 años y un concurso internacional para descifrarla

13 Febrero 2022

Ni ‘Oliver Twist’, ni ‘David Copperfield’. La obra de Charles Dickens a la que más atención ha dedicado en 2021 Shane Baggs es una carta, un manuscrito garabateado con tinta azul que se conoce como misiva Tavistock por el nombre que figura en su membrete. No es que Baggs sea un erudito empeñado en exprimir al máximo el documento. Qué va. En realidad se encarga de ofrecer soporte técnico informático en California (EEUU) y es aficionado a los códigos. De hecho, si ha dedicado tantas horas a la carta es precisamente porque Dickens usó taquigrafía idiosincrásica para escribirla, una técnica tan compleja que llevaba unos 160 años siendo un misterio indescifrable.

Hasta ahora.

Cansados de tener un papel de Dickens que nunca habían podido leer, en octubre de 2021 un grupo de expertos en el escritor victoriano lanzó “The Dickens Code”, un concurso para que aficionados a los acertijos de todo el mundo pudieran echarles una mano. El premio: 300 libras. Y la satisfacción de conocer mejor al autor de ‘Cuento de Navidad’, claro. En solo tres días el archivo se descargó un millar de veces, pero a la hora de la verdad solo 16 personas presentaron soluciones.

Un rompecabezas con premio

Entre las propuestas estaba la de Ken Cox, un estudiante de 20 años de Ohio, que quedó en segundo lugar; y la de Baggs, que gracias a su larga experiencia con cartas codificadas —las escribía de niño para sus amigos, le explicó a The Guardian— se alzó con el primer puesto del desafío. El premio gordo sin embargo se lo llevaron los organizadores. Gracias a las pistas que encontraron los diferentes participantes y tras cotejar la información con otras fuentes, los investigadores lograron resolver algo más del 60% de los esquemas de Dickens.

“Recolectamos los destellos de las bombillas de diferentes participantes y todo encajaba. Podrías llamarlo ‘lectura de rompecabezas’”, anota Hugo Bowles, profesor de la Universidad de Foggia y uno de los académicos que ha impulsado la iniciativa. Según relata, uno de los concursantes descifró la palabra “Día de la Ascensión”, otro “la próxima semana”, otros identificaron la abreviatura “HW”, que se corresponde con el la revista Household Words, editada por el propio Dickens en la década de 1850; y también el símbolo con el que el novelista se refería a All the Year Round.

Poco a poco el contenido de la Carta Tavistock fue sacudiéndose el misterio que la había marcado durante más de un siglo y medio. Eso sí, los eruditos comprobaron que no incluía ningún relato o el bosquejo de una nueva novela, sino una carta relacionada con las gestiones de Dickens. Puede sonar decepcionante después de una espera de décadas, pero el resultado ha sido de todo menos eso: ha permitido a los académicos conocer mejor una etapa clave en la vida del escritor.

“Cuando otros participantes encontraron las palabras ‘anuncio’, ‘rechazado’ y ‘devuelto’ supimos que estaba escribiendo sobre un anuncio suyo que había sido rechazado. Las palabras ‘falso e injusto’ y ‘en audiencia pública’ sugirieron que se quejaba de que el rechazo no tenía base legal”, explican.

La carta llevó a los investigadores hasta el Morgan Library & Museum de Nueva York, que conserva el manuscrito de una carta que Mowbray Morris, de The Times, dirigió a Dickens el 9 de mayo de 1859. Gracias a su contenido pudieron poner en contexto la hasta ahora misteriosa Carta Tavistock y —lo que es mejor— arrojar luz sobre una época relevante en la vida del novelista: cuando acababa de separarse de su esposa Catherine y estaba a punto de dejar la revista Household Words por una disputa con sus socios para crear una nueva publicación llamada All The Year Round.

Durante ese trámite el escritor quiso publicar un anuncio en The Times y del borrador de la carta que dirigió a los responsables del diario, el 6 de mayo de 1859, surgió la Carta Tavistock. “El trabajo de los descodificadores ayuda a arrojar luz sobre esta tensa época de la vida de Dickens. En la carta vislumbramos al Dickens hombre de negocios, que utiliza sus contactos personales para promover sus intereses y argumenta”, reflexiona la doctora Claire Wood, otra de las organizadoras.

La experiencia ha sido tan positiva que los responsables de The Dickens Code han decido prorrogarla un año, hasta febrero de 2023. El objetivo: encontrar soluciones totales y parciales para los otros manuscritos taquigráficos del novelista, documentos que —al igual que la Carta Tavistock hasta ahora— aún no se han podido descifrar. Entre el material que se escrutará están por ejemplo los cuadernos taquigráficos de Arthur Stone, alumno de Dickens, que se conservan en Filadelfia.

“Parte de lo emocionante de este proyecto es que todavía hay cosas nuevas por descubrir sobre un autor de fama internacional más de 150 años después de su muerte. Los fragmentos taquigráficos supervivientes pueden ser breves, pero no obstante son significativos”, recalca Wood: “Tavistock una idea de los tratos comerciales de Dickens; los otros manuscritos podrían incluir extractos de libros en los estantes del escritor, discursos improvisados o incluso un cuento desconocido”.

El autor de ‘Oliver Twist’ no se lo pondrá nada fácil. Además de novelista universal Dickens era aficionado a la taquigrafía y estudió de joven un manual del siglo XVIII sobre braquigrafía de Thomas Gurney, una experiencia que revive de pasada en su novela David Copperfield. Con el tiempo añadió sin embargo sus propios símbolos para escribir notas personales y fue cambiando su propio sistema, volviéndolo cada vez más complejo… e indescifrable para los cazadores de códigos del siglo XXI.

Para los más valientes y dispuestos a embarcarse en la aventura, hay al menos una decena de manuscritos conocidos con la taquigrafía de Dickens elaborados entre la década de 1830 y 1860.

Imágenes | Wikimedia (1 y 2)

El libro de las Curiosidades

El libro de las Curiosidades

Mapamundi

«El libro de las Curiosidades» un gran hallazgo de cartografía islámica

La Biblioteca Bodleian de la Universidad de Oxford ha lanzado una fascinante y detallada presentación en el sitio web de ‘El Libro de las Curiosidades’ .

El mapamundi está integrado en el excepcional tratado cosmográfico y geográfico titulado Kitāb Gharā’ib al-funūn wa-mulaḥ al-’uyūn, o Libro de las Curiosidades de las Ciencias y Maravillas para los Ojos. Adquirido en junio del año 2002 por la Bodleian Library, el manuscrito es considerado una copia realizada a finales del siglo XII o comienzos del XIII, probablemente en Egipto, de la obra original, anónima, pero que se ha datado con certeza en la primera mitad del siglo XI, ca. 1020-1050. Su contenido es de gran relevancia para la historia de la ciencia, dado su carácter de tratado astronómico y geográfico, en el que los textos, divididos en dos volúmenes, se completan con diagramas de los astros celestes, dibujos de maravillas naturales y variados mapas.

El tratado es extraordinariamente importante para la historia de la ciencia, en especial para la astronomía y la cartografía, y contiene una serie sin precedentes de los diagramas de los cielos y los mapas de la tierra.

En el capítulo segundo del libro segundo, acompañando al texto sobre la descripción de la Tierra, se encuentra el mapamundi más interesante, ocupando en su totalidad una doble página. Tanto por su formato rectangular como por sus peculiaridades geográficas, el mapa se aparta del conocido como tipo T-O, o T en O, en el que los continentes conocidos se suelen mostrar enlazados formando una única masa de tierra, a modo de gran isla rodeada por el océano exterior. En cambio, el otro mapamundi incluido en el mismo manuscrito del Libro de las Curiosidades, sí adopta el formato circular y características típicas de los mapas T-O, uniendo Europa con Asia y desarrollando en todo el perímetro la banda continua de las aguas del océano.

Compuesto en Egipto en la primera mitad del siglo XI, este manuscrito cosmográfico de los siglos XII/XIII recientemente descubierto contiene mapas celestiales y terrestres muy singulares, incluido el primer mapa rectangular conocido del mundo producido antes del renacimiento [Parece que este tiene el primer mapa conocido referencia del mapa a Inglaterra: ‘Angle Terre’]. Las referencias geográficas se basan en gran medida en la obra de Ptolomeo del primer siglo, pero el manuscrito contiene distintas características cartográficas previamente desconocidas.

Junto con los mapas, el texto proporciona información sobre las costumbres y creencias de la gente y detalles sobre el comercio y las rutas comerciales en el Imperio Islámico justo antes del comienzo de las Cruzadas.

‘El Libro de las Curiosidades’ en realidad está dividido en 2 libros (el universo y la tierra), y en el momento de su compra por parte de la Bodleian en 2002 se describía como el manuscrito científico islámico más importante que había salido al mercado en los últimos siglos. Todo el libro 2 (tierra) y partes del libro 1 se presentan en formato de alta resolución con traducciones al pasar el mouse, transcripciones emergentes en árabe e inglés, así como notas al pie y leyendas de mapas.

Figura 1. Mapamundi de formato rectangular incluido en el Libro de las Curiosidades de las Ciencias y Maravillas para los Ojos, ca. 1020-1050, MS. Arab. c. 90, fol. 24a-23b. ©
Bodleian Library, Oxford

Pulsando en la imagen podrás ir al sitio donde se encuentra este mapa. Allí, pasando el cursor por encima de él, te irá mostrando a qué lugares de la actualidad corresponden. Así por ejemplo, podrás averiguar que parte del mapa corresponde a Al Andalus y localizar su capital Córdoba.

La adquisición del Libro de Curiosidades fue posible gracias a una subvención de Heritage Lottery Fund y generosas donaciones del National Arts Collections Fund, The Friends of the Bodleian, Saudi Aramco, varias universidades de Oxford y particulares. Estas subvenciones y donaciones, también han financiado el proyecto para preparar un estudio completo del tratado, incluyendo una edición del texto árabe y traducción Inglés, y difundir los resultados de la forma más amplia posible, a través de Internet, exposiciones y un programa de divulgación. Este es el sitio de la investigación. Contiene una reproducción de alta calidad electrónica del texto original y sus ilustraciones, también proporciona una moderna edición en árabe y una traducción al Inglés.

Todos los mapas tienen el norte en la parte inferior.

Mapas del Libro de las Curiosidades.

 

 

Diagrama de la Esfera o Universo que lo Abarca

 

 

 

 

 

 

[El más antiguo existente] Mapa rectangular del mundo

 

 

 

 

 

Mapamundi circular


 

 

 

Mapa de Sicilia

 

 

 

 

 

 

Fuentes del Nilo

 

 

 

 

Diagrama de vientos

 (del capítulo, ‘Sobre el soplo de vientos, terremotos y temblores’)

 


 

 

Mapa de Tigris

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Mapa del Indo

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Mapa del Océano Índico

Mapa de Mahdiyah (Túnez)

(esta imagen ha sido girada 90 grados)

 

 

 

 

 

 

 

 

Mapa Mediterráneo

 

 


Mar Caspio Mapa

 

 

 

Ilustración de un árbol Waq-Waq

“Los Waq Waq son tierras míticas, asociadas con árboles que dan frutos humanoides, que a veces se ubicaban en África y otras veces en el Océano Índico oriental”.

 

 

 

 

 

Liber Floridus de Lambert

Mapamundi del Liber Floridus de Lambert

Canónigo de St. Omer

Liber Floridus

Lambert excribiendo la obra. Extracto del manuscrito Liber Floridus. Conservado en la Biblioteca de la Universidad de Gante.1

Lambert, canónigo de San Omer, Liber Floridus (Lille y Ninove, 1460).

Mapa mundial del siglo XII.

Liber Floridus (en español, Libro de las flores) es una enciclopedia medieval que fue compilada entre 1090 y 1120 por Lambert, canónigo de Saint-Omer.2​ El texto recopila extractos de unas 192 obras diferentes.3

La enciclopedia medieval de Lambert contiene una historia universal, con un registro cronológico de eventos hasta el año 1119. Se trata de temas bíblicos, astronómicos, geográficos, filosóficos y de historia natural. Lambert escribió Liber Floridus originalmente en latín, y luego fue traducido al francés como Le Livre fleurissant en fleurs. Una descripción detallada se encuentra en la Historia comitum Normannorum, comitum Flandriae.4

El Liber Floridus fue la primera de las enciclopedias de la Alta Edad Media que poco a poco sustituyó a la obra de Isidoro de Sevilla.5​ El manuscrito original, terminado en 1120 y dedicado a San Omer por Lambert, se ha conservado en la Biblioteca de la Universidad de Gante,1​ aunque su última parte no ha sobrevivido.6​ Una copia se encuentra en la Biblioteca Nacional de Francia, en París.7​ También hay una copia en Bibliotheca Augusta, Wolfenbüttel, Alemania.3​ Puede haber hasta seis copias manuscritas adicionales existentes, que datan de los siglos XII al XVI, producidos en Francia o Flandes. Liber Floridus tiene la reputación de ser una de las enciclopedias más famosas de la Edad Media.

Liber Floridus incluye varios mapas, entre los que se encuentra un mapamundi. El manuscrito de Gante, que es la más antigua de las copias conocidas y data de antes de 1125, incluye un mapa de partes de Europa y dos dibujos de zonas climáticas basados en el modelo Macrobio como un intento de hacer un mapa mundial completo. Las partes del boceto del mapa europeo muestran representaciones interesantes y extrañas. Se cree que Lambert realizó personalmente este manuscrito y los mapas asociados.3

Las copias de Wolfenbüttel y París con su mapamundi europeo datan de alrededor de 1150. Los historiadores no creen que estas fueran hechas por Lambert. R. Uhden señala que el mapa del mundo en la copia de Wolfenbüttel tiene una leyenda que dice que la fuente original era de Marciano Capella (fl. 410). Esta referencia ha sido respaldada por información encontrada en varias otras inscripciones en el mapa que son pasajes del Satyricon de Marciano, también conocido como De Nuptiis Philologiae et Mercurii.

Lambert recopiló su material de fuentes como las Etimologías de Isidoro, la Historia Brittonum y la crónica de la cruzada de Bartolf de Nangis. Lambert menciona con frecuencia a los cruzados de Saint-Omer y otros lugares, a quienes presumiblemente conoció cuando regresaron al hogar. En 1968 Albert Derolez publicó una copia del manuscrito de Gante, con introducciones históricas y paleográficas. Incluía varias fotografías de las páginas del manuscrito original.

El Liber a veces se ha atribuido incorrectamente a Lambert de San Bertin, un monje de la abadía de San Bertin. El compilador del Liber era canónigo de la cercana iglesia de Nuestra Señora de Saint-Omer. Su padre, Onulfus, también había sido canónigo en la misma iglesia.

Ejemplos de páginas

Representación de la Bestia del Apocalipsis.

Liber Floridus explica cómo terminará el mundo.

Mapamundi del Liber Floridus de Lambert de St. Omer

Hay varias versiones de este mapa, pero es de especial interés el que se conserva en la Herzog August Bibliothek de Wolfenbüttel. Es parte del Liber Floridus, una obra de carácter enciclopédico bastante importante en la época.

En esta versión, realizada en torno al año 1150, la relación entre el Atlántico, los límites del mundo conocido y las islas que lo conforman es muy clara. Las islas salpican el Atlántico como referencia fundamental. Resulta también interesante la mención gráfica a una cuarta parte del mundo que ocupa una página completa.

Más en: https://www.scielo.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0049-34492019000100149

El mapamundi presenta una importante peculiaridad. A primera vista responde al esquema de mapa zonal de tipo macrobiano con la diferencia de que no está orientado al norte sino al este. Aparentemente la parte izquierda comprende el mundo habitado en el hemisferio norte y la parte derecha tiene contenido literario sobre el mundo desconocido en el hemisferio sur, es decir, el cuarto continente que hemos visto en los mapas macrobianos y en los Beatos. En esto tiene cierta similitud con el mapa de Ripoll, que solo tiene contenido cartográfico en la parte izquierda y utiliza la parte derecha para introducir contenido metacartográfico. Pero el mapa de Lamberto va más allá, pues mientras en la parte izquierda aparece, en versión T-O, todo el mundo conocido, hasta Ethiopia deserta, lo que se pretende representar en el resto del mapa es la esfericidad de la Tierra y sus cuatro masas continentales, de modo que lo que tenemos, por primera vez, es un mapa esférico de la Tierra representado en un plano.

Galicia en el mapa de Lambert de Saint Omer

La cartografía de Lambert de Saint Omer, en la que Galicia ocupa un lugar destacado, establece la diferenciación clásica para el espacio ibérico, reservando “Galicia” para el área cristiana y utilizando “Hispania” para el área musulmana, señalando la época “Lusitania” y ” Tarracona”. He aquí un extracto de la pieza, publicada en Sermos Galiza 296.

Se considera una de las cartografías más importantes de la Edad Media europea. Incluido en Liber floridus por Saint Omer, realizado en las primeras décadas del siglo XII, nos han llegado varias copias. La versión más antigua, conservada en la biblioteca de la Universidad belga de Gante, es anterior a 1125 e incluye solo un mapa de Europa y un diseño TO, notable por su precisión en el área europea. Las otras dos versiones, la de Wolfenbüttel y la de París, que datan de 1150, son simplemente copias distintas de un mismo original, realizadas por el propio Lambert de Saint Omer, a diferencia de la primera de las versiones un mapa del mundo conocido, más allá del espacio europeo. Sin embargo, en el mapamundi recogido en el manuscrito de Wolfenbüttel figura como autor el cartaginés Martiño Capella.

El autor de la cartografía, Lambert de Saint Omer, fue un monje benedictino y canónigo de la catedral de Saint Omer de Calais, nacido en 1061 y muerto hacia 1150, que destacó por su gran erudición y gran conocimiento en temas históricos, teológicos y musicales. y geográfica. Su gran formación quedó probada en el Liber floridus, una auténtica enciclopedia de la época, terminada hacia 1120 y que es una completa historia del mundo conocido. La obra escrita en latín, además de una crónica de gran interés sobre la cultura normanda, aporta estudios en los campos de la astronomía, las ciencias naturales, la filosofía y la geografía. Las fuentes e influencias de esta obra son diversas, destacando la obra de autores que le antecedieron como Vela, San Isidoro o Idacio pero también su propia experiencia de viajar por diferentes puntos de Europa.

 

El Liber Floridus contiene, además de varios diagramas astronómicos, diez ilustraciones de tipo cartográfico, entre ellas, un “mapa de listas” tripartito con los nombres de los pueblos o razas de cada continente, otro mapa T-O en el centro de un diagrama de vientos, una figura de Augusto sosteniendo un globo terrestre en su mano izquierda (Fig. 177-A), y un globus terre que es un mapa de tipo zonal pero orientado al este como los tripartitos, rodeado por las órbitas de siete planetas y el zodíaco, y en el que hay una representación del mundo habitado con más de una docena de topónimos.

 

 

El disco de Vladikavkaz

Disco de Vladikavkaz

El disco de Vladikavkaz es un fragmento de un disco de arcilla1​ descubierto en 1992 en la ciudad de Vladikavkaz, en Osetia del Norte-Alania, República de Osetia del Norte-Alania, al sur de la Rusia europea, en el que se grabaron símbolos, posiblemente de una lengua antigua o desconocida.23

Descubrimiento

El disco fue descubierto en 1992 en el sótano de una casa de Vladikavkaz. En realidad, se trata de un fragmento de disco, que fue llevado al museo de la República de Osetia del Norte por su anónimo descubridor. Hecho de arcilla pura, de color marrón claro, la marca de una tabla era todavía visible en el reverso. La forma discoidal se pone de manifiesto por la curvatura del borde del fragmento, que permite restituir un diámetro de 10 cm. El grosor del objeto es de 1,1 cm en el centro, pero se reduce a medida que se acerca al borde hasta 0,5 cm. El fragmento restante mide 5 cm de borde a centro.4

Los campos están atravesados por líneas verticales y, por tanto, divididos en sectores en los que se han dibujado de tres a cinco signos. Se supone que se trata de una escritura jeroglífica y, que si así fuera, los sectores se corresponderían con palabras.

Comparación con el Disco de Festo

El disco de Vladikavkaz se compara a menudo con el disco de Festo, que está dividido en cuatro campos concéntricos, intersecados por líneas verticales, con sectores que contienen signos jeroglíficos.5​ A diferencia del disco de Festo, que está grabado en ambas caras con sellos o moldes para cada signo y un punzón en las separaciones, el disco de Vladikavkaz está grabado a mano en una sola cara con un punzón. Para la investigadora Efi Polighianaki no hay duda de que se utilizó el mismo sistema gráfico para ambos discos. Si la autenticidad del disco de Festo se ha cuestionado la aparición del disco de Vladikavkaz ha vuelto a darle verosimilitud y complejidad por la distancia entre Creta y Vladikavkaz.

Desaparación del disco de Vladikavkaz

La autenticidad del disco se ha cuestionado sobre todo porque el disco desapareció en 2001 y los estudios del disco sólo pueden hacerse a partir de fotografías.

Marco G. Corsini

En diciembre de 1992 durante la limpieza del sótano de una casa de finales del siglo XIX un Vladikavkaz en Osetia del Norte se descubrió un fragmento de un disco de terracota de color marrón claro (el diámetro original se estima en 10 cm; grosor en el centro 1,1 cm; grosor en el borde 0,5) grabado en un lado de las marcas correspondientes en su mayoría a los homólogos los del disco de Phaistos. Mi primera impresión es que el fragmento, procedente de la cantera de los ladrillos y del material con el que se hicieron los cimientos de la casa, pasó desapercibido (obviamente) para los albañiles que lo dejaron entre los escombros del propio edificio. Averiguar de qué cantera o de qué otro lugar proviene el material de construcción de esta casa podría significar identificar el sitio, la zona sepulcral, donde se podrían guardar otros objetos similares junto con el ajuar funerario de una o más tumbas de jefes nómadas. El descubridor del fragmento Vladikavkaz lo entregó al museo de la República de Osetia del Norte. Posteriormente, el disco ha perdido sus huellas y quizás reaparezca un día u otro en una colección privada. El disco Vladikavkaz tiene algunas diferencias con el disco Phaistos. Además de las ya citadas (grabadas a mano y en una sola cara) no aparece escrita en espiral sino en anillos concéntricos. En cuanto a los signos, los hay diferentes respecto al silabario festio, pero esto es lógico, dado que el silabario debía rondar los 70-80 signos, y podemos reconstruir el silabario festio (incluidos los signos impresos y luego cancelados que no entrar en el texto definitivo) hasta más de 60 signos, la gran mayoría descubiertos por el escritor. Pero enseguida advierto que en el estado de cosas no logro identificar un solo signo de los que conozco entre los diferentes presentes en el registro de V. Sería deseable tener una foto que permitiera mejorar todos los detalles. Es evidente la mayor antigüedad del disco Vladikavkaz, cuyos signos se acercan gráficamente a los arquetipos de los jeroglíficos cretenses.

De Ossetia y sus alrededores n°9, Paris, 2001, por V.A. Kouznetsov traducido del ruso por Iaroslav Lebedynsky.

“Según la información disponible, en una casa situada en Vladikavkaz, se hizo en diciembre de 1992 una limpieza del sótano. Esta casa de ladrillos de dos pisos fue probablemente construida a fines del siglo XIX. Entre los detritus retirados del sótanos fue descubierto un fragmento de disco de terracota, cubierto sobre una cara con signos desconocidos. El descubridor anónimo del objeto lo llevó al museo de la República de Ossetia del Norte.

El disco de Vladkikavaz está hecho de arcilla pura de color marrón claro, la marca de una plancha es visible al reverso. La forma discoidal es reconocible por la curva del borde subsistente, que permite restituir un diámetro de 10 cm. El espesor al centro es de 1,1 cm, el disco se adelgaza hacia el borde donde no mide más que 0.5 cm de espesor; las fracturas muestran una pátina clara y dan la impresión de ser antiguas. El fragmento subsistente mide 5 cm del borde al centro, siendo de 5,2 cm la longitud del borde.

En la arcilla, han sido trazados antes de la cocción tres círculos concéntricos que dividen la superficie del disco en cuatro campos anulares. Los campos están recortados, por pequeños trazos verticales, en sectores al interior de los cuales han sido trazados de 3 a 4 signos. Se puede suponer que se trata de símbolos jeroglíficos y que lo sectores corresponden a palabras o a grupo de palabras. No parece dudoso que estamos frente a una escritura antigua.

En una primera ojeada, es evidente que el más próximo elemento de comparación es ofrecido por el célebre “disco de Festos” en Creta. Este último se encuentra igualmente dividido en cuatro campos concéntricos, separado por trazos verticales en sectores que contienen signos jeroglíficos. El disco de Festos fue encontrado en 1908 por Arthur Evans como resultado de las excavaciones de un palacio, en compañía de cerámicas del período Minoico Medio III y de una tablilla cuadrada con una inscripción en Linear A, datadas del siglo XVII. A.C. El disco de Festos se distingue así del fragmento descrito aquí por un diámetro notablemente más importante y por el empleo de matrices para imprimir los signos. Por otro lado, la inscripción en ese caso ocupa las dos caras,  mientras que el disco de Vladikavkaz está cubierto de signos solamente de un lado.

El fragmento de Vladikavkaz es tan inesperado y sorprendente que se puede incurrir en la falta de preguntar por su autenticidad; su proveniencia local está excluida. ¿No podría tratarse de una falsificación, del siglo XIX por ejemplo? Esta pregunta esencial deberá ser inevitablemente examinada. Bien que sea difícil admitir en los falsificadores el nivel de conocimiento necesario de la escritura creto-minoica, subsiste un lugar para la duda.

La similitud con el disco de Festos es innegable. Efi Polygiannaki compara los dos y concluye que un mismo sistema de escritura ha sido empleado en las dos inscripciones, con la diferencia que la del disco de Festos es “tipográfica”, mientras que la de Vladikavkaz es “manuscrita”.Por ese hecho, los signos que se repiten están escritos con ligeras variantes.

Si el fragmento encontrado en Vladikavkaz proviene del Cáucaso septentrional o de la costa norte del mar Negro (cosa que ignoramos), puede constituir una prueba real de los lazos directos entre el mundo póntico -principalmente sus partes septentrionales y nororientales -y la civilización creto-micénica- Pero otra explicación, al menos tan verosímil, de su presencia en el sótano de una casa de habitación en Vladikavkaz es posible: un coleccionista o anticuario local pudo vivir ahí, y el objeto le pudo haber llegado por cualquier clase de vías complejas e intermediarias. El fragmento de disco, objeto incomprensible e inútil, habrá podido ser lanzado con otros detritus en el sótano, antes de comenzar una vida nueva en 1992. Desgraciadamente, esta idea no ha podido ser verificada.”

https://www2.uned.es/geo-1-historia-antigua-universal/GRECIA/disco_festos.htm

Se deduce que hay (de momento) serias dudas sobre este disco.

Mahmud al-Kashgari

Mahmud al-Kashgari

Estatua de cera de Mahmud al-Kashgari en exhibición en Estambul, Turquía.

Mahmud ibn Hussayn ibn Muhammed al-Kashgari (en árabe: محمود بن الحسين بن محمد الكاشغري – Maḥmūd ibnu ‘l-Ḥussayn ibn Muḥammad al-Kāšġarī; turco: Mahmûd bin Hüseyin bin Muhammed El Kaşgari, Kaşgarlı Mahmûd; uigur: مەھمۇد قەشقىرī, Mehmud Qeshqiri, Мәһмуд Қәшқири) fue un erudito qarajanida del siglo XI y lexicógrafo de las lenguas túrquicas, originario de Kasgar. En sus obras plasma la dialéctica contra la cultura de los uigures no musulmanes del reino de Qocho, con calificativos como «perros» y «tat» (infieles),123​ que les cargaron de significado negativo previo a su exterminio.

Su padre, Hussayn, fue alcalde de Barsgan, una ciudad en la parte sureste del lago Issyk-Kul (actual Barskoon, en la provincia de Ysyk-Kol en el norte de Kirguistán) y estaba relacionado con la dinastía gobernante del kanato Qarajanida.

Obra

Mapa de los pueblos túrquicos de Mahmud al-Kashgari, siglo XI

Al-Kashgari estudió las lenguas túrquicas de su tiempo y en Bagdad4​ compuso el primer diccionario completo de lenguas turcas, el Dīwān Lughāt al-Turk (en árabe: «Compendio de las lenguas de los turcos») entre 1072 y 1074.56​ Estaba destinado a ser utilizado por el califato abasí, entonces nuevos aliados árabes de los turcos. El diccionario completo de Mahmud al-Kashgari, editado posteriormente por el historiador turco Ali Amiri,7​ contiene especímenes de la antigua poesía turca en la forma típica de cuartetos (perso-árabe رباعیات rubā’iyāt, turco: dörtlük), que representan los principales géneros: épico, pastoral, didáctico, lírico y elegíaco. Su libro también incluyó el primer mapa conocido de las áreas habitadas por los pueblos turcos. Este mapa se encuentra en la Biblioteca Nacional de Estambul.8

Abogó por el monolingüismo y el purismo lingüístico de las lenguas túrquicas, y creyó en la superioridad de los pueblos nómadas (las tribus túrquicas habían sido tradicionalmente nómadas) sobre las poblaciones urbanas. La mayoría de sus contemporáneos de lengua turca eran bilingües en tayiko (una lengua persa), que era entonces el idioma urbano y literario de Asia Central.9

Tal como era una práctica común entre sus colegas contemporáneos, al-Kashgari a menudo citaba proverbios y poemas para ejemplificar el uso de las palabras. Organizadas de acuerdo a su contenido y su esquema métrico y rítmico, la mayoría de las estrofas se dividen en ciclos claramente delineables, relacionados con la guerra o la caza, la elegía de muerte, el amor, la naturaleza o la sabiduría proverbial.10

Uno de los poemas más históricamente significativos de al-Kashgari, habla de la conquista turco-islámica del último de los renombrados reinos budistas de Asia Central, el reino de Jotán de los saces iraníes:

¡Bajamos sobre ellos como una inundación!¡Salimos entre sus ciudades!Derribamos los ídolos de los templos¡Cantamos en la cabeza del Buda!1112

Los reinos túrquicos de Qarajanida y uigur de Qocho fueron ambos estados fundados por los invasores, mientras que las poblaciones nativas de la región eran los pueblos iraní y tocario junto con algunos chinos en Qocho e indios, que se casaron y se mezclaron con los invasores turcos, y prominentes miembros qarajanidas como Mahmud al-Kashghari mantuvieron una posición alta entre los uigures contemporáneos.13

Los turcos qarajanidas musulmanes emprendieron la yihad contra los turcos uigures budistas durante la islamización y la turquización de Sinkiang. La adoración turca no musulmana del dios túrquico Tengri fue burlada e insultada por Mahmud al-Kashgari, quien escribió un verso referido a ellos: – Los Infieles – ¡Que Dios los destruya!1415​ Asimismo, al-Kashgari insultó a los budistas uigures como «perros uigures».10​ Mientras Kashgari mostraba una actitud diferente hacia las creencias de los adivinos turcos y las «costumbres nacionales», expresó hacia el budismo un odio en su Diwan, donde escribió un ciclo de versos sobre la guerra contra los budistas uigures. Palabras de origen budista como toyin (clérigo o sacerdote) y Burxān o Furxan (es decir, Buda, que adquiere el significado genérico de «ídolo» en la lengua turca de Kashgari) tenían connotaciones negativas para los turcos musulmanes.1415

Muerte

Algunos investigadores piensan que Mahmud al-Kashgari murió en 1102 a la edad de 97 años en Upal, una pequeña ciudad al suroeste de Kashgar, y que fue enterrado allí. En la actualidad, hay un mausoleo erigido en su tumba. Pero algunos autores modernos rechazan esta afirmación, diciendo que la fecha de su muerte es simplemente desconocida.

Algunos afirman que en verdad Mahmad Kashghari era Hazrat Mullam.16

El mapa de Mahmud al-Kashgari muestra los lugares que se profetizó que aparecerían en el final de los tiempos

El mapamundi de Mahmud Al-Kashgari con la ciudad de Balasagun en el centro, una de las capitales del Kara-Khanid Khanate. Mahmud ibn Hussayn ibn Muhammed al-Kashgari fue un erudito kara-janí del siglo XI y lexicógrafo de las lenguas turcas de Kashgar. Al-Kashgari estudió las lenguas turcas de su época y en Bagdad compuso el primer diccionario exhaustivo de las lenguas turcas, el Diwan Lughat al-Turk (árabe: «Compendio de las lenguas de los turcos»). Su libro también incluyó el primer mapa conocido de las zonas habitadas por los pueblos turcos. El manuscrito está ilustrado con un mapa del mundo «turcocéntrico», centralizado alrededor de la antigua ciudad de Balasagun. Kirguistán se encuentra en el lugar hoy en día. El aspecto interesante de este mapa no es que el este esté situado en la parte superior, sino que se representan lugares específicos que se profetizó que aparecerían durante el final de los tiempos, incluyendo a Gog y Magog. Por lo demás, el mapa está lleno de símbolos convencionales, como líneas rojas para las cordilleras y líneas azules para las masas de agua.

Mapamundi del Beato de Saint-Sever

Mapamundi del Beato de Saint-Sever

Lluvia de fuego y sangre del Folio 137v del Apocalipsis de Saint-Sever.

San Juan recibiendo la Revelación del Folio 26v del Apocalipsis de Saint-Sever.

Mapamundi del Beato de Saint-Sever siglo XI con medidas 37 X 57 cm.

El Beato de Saint-Sever, también conocido como Beato de San Severo o Apocalipsis de Saint-Sever es el único de los Beatos conocidos copiado en época románica al norte de los Pirineos.

Según las fuentes, el manuscrito iluminado sería realizado alrededor de 10501070 en un scriptorium francés, muy probablemente en la Abadía de Saint-Sever, situada en el Camino de Santiago, pues según el ex libris de su página primera, está dedicado a Gregorio de Muntaner, de origen español, que fue su abad entre 1028 y 1072 y está firmado por Stephanus Garsia, que también sería un monje copista e iluminador español.

Se conserva actualmente en la Biblioteca Nacional de Francia en París (Ms Lat. 8878).

Obra

Comprende los Comentarios sobre el Apocalipsis de Juan del Beato de Liébana (hacia el 786), así como los Comentarios sobre el Libro de Daniel de San Jerónimo. El programa de iluminación se distribuye así:

  1. Los Evangelistas y sus símbolos.
  2. La genealogía de Cristo (aquí muy detallada).
  3. Comentarios del Apocalipsis.
  4. Comentarios del libro de Daniel.

En sus 292 folios de pergamino, escrito en latín, en letras visigótica y carolina, con 108 miniaturas, 84 de las cuales son historiadas (entre ellas, 73 a página completa y 5 en doble página). Las páginas miden 365 x 280 mm.

Las diferencias estilísticas, hacen suponer que se intentó reflejar las nuevas tendencias artísticas del momento y llevan a pensar que hay varios escribas y pintores. Pero a pesar de esto las imágenes presentan una cierta unidad:

  • Se puede considerar de estilo románico francés, entendiéndolo con un espíritu de avance e integrador a la vez de fusiones de modelos estilísticos anteriores, como el carolingio y el mozárabe.
  • Otras veces, se presentan claras influencias extranjeras, como en algunas páginas-tapices que serían más bien de ascendencia irlandesa.
  • Sin embargo, la estructura de las imágenes es la de los manuscritos mozárabes. Entre otras, se puede indicar la relación estructural de las páginas dobles presentando a los 144.000 elegidos en el Beato de Urgel y en el de Saint-Sever, los altares en T, etc.

Este carácter mixto se ve, por ejemplo, en la representación de la Nueva Jerusalén: como en todos los manuscritos mozárabes, está constituida por un cuadrado, pero en Saint-Sever, las arquerías son románicas, de medio punto, y no de arcos de herradura visigóticos.

Se destaca una “‘Maiestas Domini“, a doble página que recuerda a las existentes en las portadas románicas francesas, por lo que, una vez más, se establecen lazos de conexión entre los iluminadores de manuscritos y los artistas que trabajaban en las iglesias o catedrales de la época.

Influencias

Debido a su calidad y riqueza de composición, ha tenido una gran influencia posterior en la iconografía, pintura y escultura del románico posterior.

Su esplendor ha llegado hasta el arte contemporáneo, donde inspiró a Picasso para su cuadro Guernica, donde un soldado caído se parece a la figura de un cadáver en la miniatura del “Diluvio” del Beato.

Galicia

Esos tres continentes conocidos se corresponden con los descendientes de los tres hijos de Noé: Sem, Cam y Jafet, y se separan por masas de agua. Jerusalén aparece como el centro del mundo (umbilicum mundi). Beato de Saint Server. S. XI