Este Mundo, a veces insólito

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Globo terráqueo de Martin Behaim

Martin Behaim

El Erdapfel: globo terráqueo

Nacimiento: 6 de octubre de 1459jul.; Núremberg (Ducado de Baviera)

Fallecimiento: 29 de julio de 1507jul. (47 años); Lisboa (Portugal)

Padres: Agnes Schopper; Martin Behaim

Información profesional

Ocupación: Explorador, cartógrafo, astrónomo, cosmógrafo, trapero y filósofo

Martin Behaim, conocido también como Martín de Bohemia (Núremberg, 6 de octubre de 1459Lisboa, 29 de julio de 1507), fue un comerciante, astrónomo, navegante y geógrafo alemán que prestó servicios a Portugal, donde radicó prácticamente la mitad de su vida. También fue célebre por haber construido el globo terráqueo más antiguo que se conserva.1

Su comienzo

Nació en Núremberg, Franconia Central, actualmente Baviera. Perteneció a una rica familia de comerciantes judíos originarios de Bohemia que se establecieron en la ciudad a inicios del siglo XIV. Fue el mayor de siete hermanos. Su padre fue un importante comerciante que en sus primeros años tuvo negocios en lugares tan alejados como Venecia y que más tarde, en 1461, llegó a ser elegido senador. Este moriría en 1474: varios años antes que su madre, Agnes Schopper, fallecida el 8 de julio de 1487.

En su juventud, estaba decidido a tomar una carrera comercial y fue educado de manera integral para dicha labor.2​ Obtuvo experiencia a partir de los negocios de su padre; luego de la muerte de este, se unió con su tío Leonhard Behaim junto con Bartels von Eyb, amigo de la familia Behaim y uno de los ejecutores del testamento de la madre de Martin.

Estancia en los Países Bajos

En 1476, Martin buscó aplicar sus conocimientos mercantiles y técnicos como aprendiz de comerciante; se reunió con Jorius van Dorpp, un vendedor de ropas de la ciudad de Malinas, con quien permaneció alrededor de un año. En ese tiempo, juntos visitaron las ferias de Fráncfort, donde Martin pudo poner en práctica sus conocimientos de mercadería. Sin embargo, a inicios de 1477, los caminos que conducían a la feria no resultaban seguros para los viajeros, por lo que van Dorpp prefirió vender sus ropas a un comerciante alemán en Amberes. A finales de año, y por deseos de su madre, Martin regresó a la feria de otoño de Fráncfort y se reencontró con von Eyb, quien lo ayudó en sus actividades.

En 1478, mientras trabajaba en la feria de otoño de Fráncfort, escribió una carta a su tío Leonhard (fechada el 18 de septiembre), en la que expresaba que ya no quería trabajar en Malinas para seguir mejorando su experiencia como comerciante. Fue por entonces que Martin se trasladó a una tienda de teñido de ropa administrada por Fritz Heberlein (nativo de Núremberg pero establecido en Amberes), donde aprendió aritmética. En una carta del 8 de junio de 1479, enviada a su tío Leonhard, expresaba que allí podía experimentar el aprendizaje de una mejor manera. Culminaba así su práctica como aprendiz de comerciante.

Estancia en Portugal

Martin fue por primera vez a Lisboa en junio de 1484, con el objetivo de comerciar en ese país; en aquella época se habían establecido relaciones comerciales entre Portugal de un lado; y Flandes, la Liga Hanseática y algunas ciudades de la Alta Alemania, por el otro.

Poco tiempo después se hizo amigo de Josse van Hurter, capitán donatario de Isla de Faial e Isla del Pico en las Azores, cuya hija Joanna de Macedo se convirtió en esposa de Martin (ocurrió en 1488 o antes, y tuvieron un hijo que nació el 6 de abril de 1489). Esta conexión con van Hurter conllevó a que pudiera tener acceso a la Corte y a la aristocracia portuguesa. Así pudo Martin establecerse comercialmente y residir en Faial y logró asistir a su suegro en la administración del territorio.

Martin fue nombrado caballero por el rey Juan II de Portugal, el 18 de febrero de 1485. No se conoce la razón exacta del nombramiento, pero las causas más probables pueden ser la de haber servido como astrónomo y cartógrafo o la de haber participado en una de las numerosas batallas que libraban los portugueses en Ceuta o contra los moros en África.

Es posible que hubiera conocido a Cristóbal Colón durante la visita de este último a Portugal y que llegasen a discutir acerca de un proyecto para el descubrimiento de las Indias por el oeste; este hecho fue relatado por Antonio de Herrera en su Historia General de las Indias; cuando explica el descubrimiento de Colón y sus viajes, añade que Colón «confirmó su opinión con su amigo Martín de Bohemia, un portugués, oriundo de la isla de Fayal, un cosmógrafo de gran criterio».

Miembro de la Junta dos Mathematicos

El rey Juan II fue conocido en varias ocasiones por hacer consultas científicas y técnicas con sabios que eran de su confianza y tenían disposición. Es así que Martin logró pertenecer a la Junta dos Mathematicos entre 1484 y 1485. Su tarea era determinar varios métodos para medir la latitud a partir de la altitud de los meridianos del Sol, debido a que la Estrella Polar que servía de referencia en el pasado, no era útil para los navegantes portugueses que cruzaban el ecuador, ya que dicha estrella no era visible en el hemisferio sur y causaba graves problemas de desorientación.

Según João de Barros, la Junta dos Mathematicos estaba formada por los físicos maestro Rodrigo y maestro Josepe, que era judío; y por Martín de Bohemia, oriundo de ese país y que fue discípulo de Johann Müller Regiomontano, un conocido astrónomo de la época.3

Al final dicha Junta descubrió la manera de navegar mediante tablas de declinación del Sol; los portugueses fueron los primeros en aplicarlas. Este método tuvo bastante aceptación: sería utilizado por varias décadas, ya que los cálculos eran más versátiles en comparación con el astrolabio.

Viaje a África

Existen dos referencias en las cuales se habla que Martin participó como navegante y cartógrafo en un viaje a África. La primera es el mismo globo terráqueo, que diseñó años después; la segunda se encuentra en el Liber Chronicarum Secunda Etas Mundi, compilado originalmente en latín por Hartmann Schedel y publicado el 12 de julio de 1493 (justo durante la partida de Behaim de Núremberg), traducido al alemán por Georg Alt, escribano del pueblo. El original fue escrito con letra legible, sin embargo el texto que refiere a Martin fue añadido en el margen, con una letra más corrida; en la traducción al alemán dicho texto aparece íntegro. Esto prueba que la información fue escrita por el editor después de haber completado la obra en latín pero antes que Alt lo tradujera; esto puede significar que el mismo Martin haya aportado dicha información al libro.

Según estas referencias, en 1484 el rey Juan II despachó dos carabelas comandadas por Diogo Cão y por Martin Behaim,1​ cuyo objetivo era recorrer el continente africano. Negociaron con la tribu wólof y con los habitantes de Gambia, navegaron al este y llegaron a las islas de Guinea, incluyendo la Ínsula Martini. Lograron cruzar el ecuador, y siguieron navegando hacia el sur, hasta los 37º de latitud sur, alcanzaron el cabo del monte Negro, en el extremo meridional de África, donde el 18 de enero de 1485 erigieron una columna de piedra. Doblando este cabo navegaron otras 260 leguas, hasta el cabo Ledo, desde donde regresaron. Se cree que visitaron la tierra del rey Furfur, donde crecía la pimienta. Regresaron a Lisboa después de 19 meses y trajeron granos y especias, entre ellas pimienta y canela; de esta última se decía que fue descubierta más allá de la tierra del rey Furfur.

Aunque realmente no se sabe si estas referencias eran creíbles o eran parte de una glorificación de parte del mismo Martin, lo cierto es que la expedición de Diogo Cão, llegó al poderoso reino de Mani Congo y hasta la desembocadura del río Congo, a 1º 50′ al sur del Ecuador. Cabe también señalar que es conocido que Bartolomeu Dias regresó en 1488 a Lisboa luego de haber doblado el cabo de Buena Esperanza y haber alcanzado el extremo meridional de África. Es posible que Martin no haya querido aceptar dicho hecho, y se refleja en su globo que quiso demostrar que tanto Cão como Martin fueron los que doblaron dicho cabo tres años antes.

Regreso a Núremberg

El Erdapfel, obra de Martin Behaim (Germanisches Nationalmuseum, Núremberg). Erdapfel de Martin de Bohemia de 1492, el globo terráqueo más antiguo que se conserva.

En 1490 Martin dejó Portugal para visitar su natal Núremberg, con el objetivo principal de realizar negocios, aunque en parte también llegó en busca de la herencia que distribuyó su madre, quien había muerto hacía tres años. En ese tiempo Martin logró realizar sus negocios de manera satisfactoria, y tenía pensando regresar a Portugal; sin embargo, Georg Holzschuher, miembro del consejo de la ciudad, le pidió a Martin que le hiciera un favor: este era el de construir un globo terráqueo.

Holzschuher había visitado Egipto y la Tierra Santa en 1470 y tenía interés en el progreso de los descubrimientos geográficos. Fue el que pidió a Behaim si pudiera construir dicho globo, en el que se basarían en los recientes descubrimientos hechos por los portugueses. Martin aceptó dicha oferta y se propuso a hacer dicho instrumento.

La elaboración del globo terráqueo reflejaba todas las tierras descubiertas por los exploradores antes del descubrimiento de América en 1492. El globo, conocido como Erdapfel (literalmente, «manzana de la Tierra») mide 507 mm de diámetro, no indica una red moderna de latitud y longitud pero representa el ecuador, un meridiano, los trópicos y las doce constelaciones del zodíaco. Dicho globo contiene los errores que posee el mapa de Paolo Toscanelli.4​ Posee además figuras representativas de los países mostrados y una información corta de estos, incluyen dibujos de figuras de sus habitantes. Actualmente el Erdapfel se encuentra en el museo de Núremberg (Museo Nacional Germano) y se conocen varios facsímiles de este único globo terráqueo.

Carta de 1889 que muestra su efigie y los hemisferios del globo terráqueo de 1492.

Ocaso y muerte

En julio de 1493, después de casi tres años, Martin dejó Núremberg y regresó a Portugal. Existe un testimonio de Antonio Pigafetta,5​ el cronista de la vuelta al mundo llevada a cabo por la expedición de Magallanes y Elcano, según el cual Martín de Bohemia dibujó un mapa posterior al globo terráqueo que se conserva, en el cual estaba representada América, con el paso entre el océano Atlántico y el Pacífico. Pigafetta escribió lo siguiente:6​ «Si no fuese por el saber del Capitán General, no se hubiese pasado por este estrecho, porque todos creíamos que estaba cerrado; pero él sabía que debíamos navegar por un estrecho muy escondido, habiéndolo visto en un mapa guardado en la Tesorería del Rey de Portugal, y hecho por Martín de Bohemia, hombre excelentísimo» (Antonio Pigafetta, Primo Viaggio intorno al globo).7​ Este testimonio está confirmado por Antonio de Herrera, el más prestigioso historiador de Indias, quien relata cómo Magallanes al exponer su proyecto a los Ministros del Rey explicó que el estrecho figuraba «en una carta marina construida por Martín de Bohemia, portugués, natural de Fayal, cosmógrafo de gran reputación» (Herrera, Antonio, Crónica de los hechos de varones castellanos en Tierras de Indias).8​ Este mapa se ha perdido, tal vez por contener datos geográficos de carácter reservado, que la corona portuguesa no deseaba compartir con otras potencias marítimas como España o Inglaterra. Algunas referencias indican que Behaim estuvo en la isla de Faial realizando negocios hasta 1506, y después regresó a Lisboa. El 29 de julio de 1507, Martin murió muy pobre en el Hospital de Todos os Santos de Lisboa; las causas de su pobreza son aún desconocidas.

Para saber más: https://blogcatedranaval.com/2019/03/26/la-representacion-del-mundo-en-1492/

Fue Martin Behaim de Nuremberg [1459-1507] quien construyó uno de los primeros globos terráqueos modernos y, de hecho, su Erdapfel, como él lo llamó, es el globo terrestre más antiguo que se conserva hasta el día de hoy. Globos de esa fecha, e incluso anteriores, ya eran conocidos. Sin embargo, sólo dos globos de una fecha anterior al descubrimiento del Nuevo Mundo han sobrevivido, uno es el Behaim (que está en el Museo de Nuremberg), y el otro, más pequeño, el Laon Globe que se conserva en el Depôt des Planches et Cartes de la Marine, en Paris.

A pesar de los numerosos errores geográficos que delatan el carácter obsoleto de las fuentes empleadas por Martin Behaim, incluso para los conocimientos de aquellos años, la Erdapfel tiene una enorme importancia como trabajo interdisciplinar que refleja la percepción que se tenía del mundo en 1492, antes del descubrimiento de América. En el proyecto coincidieron geógrafos, filósofos, matemáticos, políticos y no se despreciaron las fuentes de viajeros y poetas. Numerosos textos e ilustraciones complementan la información cartográfica, y hacen de este globo un moderno compendio en 3D de los mitos y conocimientos del hombre europeo cuando el humanismo despertaba al renacimiento del pensamiento clásico, poco antes del primer viaje de Colón.

El Erdapfel: de 1492 al globo virtual

por Miguel Ángel Maciá Martínez | may 26, 2017 | IGN, Marcos Fco. Pavo | 0 Comentarios

En 1492, Martin Behaim (o Martín de Bohemia) finalizó el encargo del ayuntamiento de la ciudad de Núremberg consistente en construir un globo terráqueo en el que se reflejaran los más recientes descubrimientos portugueses en África.  El globo se fabricó a partir de una esfera reforzada con una estructura interna de madera, a cuya superficie se adhirió un pergamino cortado en husos para que pudiera adaptarse a la superficie esférica. El mapa realizado por Behaim fue posteriormente dibujado sobre el globo e iluminado por el artista Georg Glockendon.

El Erdapfel (literalmente «manzana de la Tierra») es el globo terráqueo más antiguo que se conserva y su interés radica, no solo en su antigüedad (1492), sino en que muestra una imagen del mundo inmediatamente anterior al descubrimiento de América, la cuarta parte del mundo, cuyo conocimiento cambiaría completamente el concepto que la humanidad tenía de su propio planeta.

Behaim, basándose en fuentes similares a las utilizadas por Colón, como el mapa de Toscanelli, nos enseña un continente euroasiático enormemente exagerado en cuando a su longitud (234 o frente a los 131 o reales), lo cual reducía considerablemente la distancia navegable en dirección oeste desde Europa hasta las costas de Zipango (Japón) y Catay (China). De hecho, este globo muestra con bastante aproximación el erróneo concepto del mundo que sostenía Colón y que le animó a embarcarse en su afortunado viaje a las Indias (de no haber existido América, ninguna de sus naves habría podido alcanzar las costas asiáticas).

Si queremos contemplar esta pieza histórica, tenemos varias opciones además de visitar el Germanisches Nationalmuseum donde se exhibe el original. A los diversos facsímiles publicados en papel, se suman los globos virtuales, entre los que destacan el de Marble y especialmente una aplicación para Android, con la que podremos disfrutar de la versión virtual del Erdapfel con interesantísimas opciones, como la de contemplar no sólo el original digitalizado en 3D, sino dos conocidos facsímiles en husos representados sobre el globo, el de Guillany (1853) y el de Ravenstein (1908). También se ofrece la opción de mostrar los contornos reales de los continentes superimpuestos y, de esta manera, comparar la imagen del mundo de Behaim (y muy probablemente, de Colón) con la real.

 

 

 

 

Mapa de Asia 1492  (Martin Behaim)

El mar de las historias

El mar de las historias

El mar de las historias es un libro francés medio Usuard Rudimentum novitiorum. Su autor, anónimo, fue canónigo de Mello en Beauvaisis; dice que está bajo el patrocinio de André de La Haye, señor de Chaumont. La editio princeps es un incunable.

El título está tomado de una obra latina de Giovanni Colonna titulada Mare historiarum, pero en realidad es la traducción de una crónica universal, el Rudimentum novitiorum, fruto de un trabajo recopilatorio realizado hacia 1470-1474 por un anónimo escribano de Lübeck. Fue en esta ciudad donde se imprimió por primera vez, hacia 1475, por Lucas Brandis.

El Rudimentum comienza en la creación del mundo y termina en 1473. Retoma la tradicional división del tiempo en seis edades. Sus fuentes son la Biblia y los Padres de la Iglesia así como numerosos autores de la antigüedad clásica y la Edad Media. La obra también incluye una treintena de fábulas esopicas, así como una descripción de Tierra Santa y un diccionario geográfico. También hay, añadida por el traductor, una historia de los reyes de Francia recopilada a partir de extractos de las Chroniques de France, hasta la coronación de Carlos VII (1484).

Mer Des Hystoires se hizo para proporcionar una narración visual

Según el artículo de David Woodward de 1985 «Realidad, Simbolismo, Tiempo y Espacio en los Mapas Mundiales Medievales», el mapa mundial de 1491 de Mer des Hystoires es «principalmente para proporcionar una narración visual de la historia cristiana proyectada en un marco geográfico, no para comunicar hechos geográficos o cosmogénicos». Dibujado en un típico patrón medieval T-O, el mapamundi muestra a Jeruselum en el centro del mundo con el Jardín del Edén en el lugar más oriental, en la parte superior, la representación bíblica del Paraíso. Curiosamente, este mapa fue creado durante la época de la exploración, cuando la gente empezaba a darse cuenta de que el mundo era más grande de lo que se pensaba originalmente.

El mapa Martellus

El mapa Martellus

Enrique Martelo

Mapamundi de 1489 de Enrique Martelo. Biblioteca Británica.

Mapamundi de 1491 de Enrique Martelo antes de la restauración. Universidad de Yale.

Mapamundi de 1491 de Enrique Martelo en una primera restauración. Una restauración mediante técnica multiespectral se realizaría en 2015. Universidad de Yale.

Enrique Martelo Germano, Enrique Martel Germano o, en latín, Henricus Martellus Germanus (probablemente nacido en Núremberg alrededor de 1440) fue un geógrafo y cartógrafo alemán, de nombre Heinrich Hammer que vivió y trabajó en Florencia entre 1480 y 1496.1

En 1484 produjo un códice llamado Insularium Illustratum (“Libro Ilustrado de Islas”), que contenía mapas de una serie de islas dibujadas y pintadas sobre pergamino con una descripción de las mismas en latín.2​ El folio 1 comienza con una inscripción sobre la Ilustración de Islas por Henrici Martelli Germani presentando “la totalidad de las islas de los Mares del Mediterráneo“. Es interesante la convención que las montañas estén dibujadas con los colores marrón y dorado, los ríos en azul claro, los bosques tienen árboles en color verde y los mares, en azul oscuro. A las islas, que ocupan la mayor parte del códice, le siguen un mapa de Italia, un original mapamundi que no está reflejado en el citado folio 1, que debió pensar añadir posteriormente y tres mapas regionales. Estas ilustraciones debieron ser añadidas en 1489.1

Alrededor de 1491 dibujó un mapamundi, muy similar a la del globo terráqueo que produciría Martin Behaim en 1492, el Erdapfel. Ambos muestran nuevas adaptaciones del modelo ptolemaico existente, como la apertura hacia el Océano Índico por debajo del cuerno de África. Posiblemente deriven a su vez de los mapas creados alrededor de 1485 en Lisboa por Bartolomé Colón, hermano de Cristóbal Colón.3

Este mapamundi de Enrique Martelo de tamaño 201 x 122 cm fue donado a la Biblioteca Beinecke de libros raros y manuscritos de la Universidad de Yale en 1962. La mala condición del mapa no dejaba ver los detalles del mismo a los investigadores, hasta que recientemente, en 2015, mediante una técnica de imagen multiespectral ha permitido desvelar texto y detalles, que no se podían observar a simple vista. Todo esto ha permitido deducir que también este mapa pudo influenciar a otros cartógrafos posteriores como Martin Waldseemüller en su mapamundi de 1507. También, los estudiosos de este mapamundi dan por casi seguro que Colón examinaría el mapamundi de Martelo o un mapa muy similar antes de embarcarse en 1492 en el Puerto de Palos hacia las Indias por determinados detalles que indicó en sus escritos Fernando Colón y un miembro de su tripulación, que coinciden con los del mapa.4

El mapa Martellus, el que usó Colón en su camino a América

La Universidad de Yale guardaba un mapa que puede esconder algunas de las claves que hicieron que Colón se decidiera a tomar el rumbo que le llevaría a descubrir el «Nuevo Mundo». Estaba colgado en una pared de la Biblioteca Beinecke del centro universitario. Pero nadie le prestaba mucha atención.

El «mapa de Martellus» llegó a la Universidad estadounidense en 1962, como un regalo de un donante anónimo. Fue diseñado por Henricus Martellus, un cartógrafo alemán que trabajó en Florencia a finales del siglo XV.

Ahora ha sido redescubierto gracias a una restauración exhaustiva. Ha sido realizada por un grupo de investigadores financiados por una beca de la Fundación Nacional para las Humanidades.

Los estudiosos han resaltado la importancia del mapa. Argumentan que podría proporcionar un eslabón perdido en el registro cartográfico en los albores de la era de los descubrimientos.

Así, su trabajo deja a la luz descubrimientos sobre cómo el mundo fue visto hace más de 500 años por los ojos de Cristóbal Colón.

«Siempre es interesante saber cómo las personas conciben el mundo en ese período de la historia», señala el investigador principal del proyecto e historiador especialista en mapas Chet Van Duzer.

El mapa Martellus, el que utilizó Cristóbal Colón en su camino a América (otra versión)

La afortunada idea «equivocada» de Colón

«El siglo XV fue una época en que la imagen del mundo de la gente estaba cambiando tan rápidamente, que incluso dentro de la propia carrera de Martellus, lo que él estaba mostrando del mundo se expandió dramáticamente», añade.

Colón se decantó a tomar rumbo hacia el oeste con la idea de circunnavegar la tierra, pero no sabemos qué le hizo exactamente creer en de este modo daría la vuelta al planeta, con la idea -equivocada-, eso sí, de llegar a la costa de Japón.

Según los expertos, hay una fuerte evidencia de que Cristóbal Colón estudió este mapa y que influyó en su pensamiento antes de emprendiera viaje. «Es casi seguro que Colón examinó el mapa Martellus o un mapa muy similar», afirman.

El mapa ya se conocía, pero su mal estado no dejaba sacar conclusiones. Fuente.

Lo cierto es que escritos del hijo de Cristóbal Colón, Fernando, indican que el explorador había esperado encontrar Japón donde Martellus lo había representado y con la misma orientación.

Es decir, lejos de la costa asiática y con su eje principal corriendo de norte a sur. No hay ningún mapa de la época que sobreviva  que muestre a Japón con esa configuración, explica Van Duzer.

Además, según el diario de uno de los miembros de la tripulación de Colón, la expedición creía que estaba navegando a lo largo de cadenas de islas en el sur de Asia, lo que describe la región tal y como se representa en el mapa Martellus.

Una imagen más completa de la percepción de Colón de la geografía

Así, el mapa ahora redescubierto, de difuminados detalles, proporciona una imagen más completa de la percepción de Colón de la geografía.

El mapa, que data de alrededor de 1491 y representa la superficie de la Tierra desde el Atlántico, en el oeste, a Japón, en el este, está salpicado de descripciones en latín de diferentes regiones y pueblos.

Un cuadro de texto visible sobre el norte de Asia describe el pueblo de «Balor», en el que viven «sin vino ni trigo y subsisten con carne de venado». Otro texto descubierto en el sur de Asia describe el pueblo «Panotii», que tiene las orejas tan grandes «que podrían utilizarlos como sacos de dormir».

El texto del este de Asia parece tomado de «Los viajes de Marco Polo». A partir de las discrepancias en la redacción, Van Duzer ha determinado que Martellus utilizó una versión manuscrita de la relación de viaje, no la única edición impresa en latín que existía en ese momento.

La preocupación por África meridional

Quizás las entre las revelaciones más interesantes, dicen los investigadores, esté la preocupación África meridional. Mediante el estudio de los sistemas fluviales visibles y topónimos legibles, Martellus basa su representación de la región en la Egyptus Novelo, que sobrevive en tres manuscritos de la Geographia de Ptolomeo.

Los datos podrían proceder de la información compartida por tres delegados etíopes para el Concilio de Florencia en 1441.

Las nuevas imágenes muestran que la representación de Martellus de África meridional en el mapa se extiende más hacia el este que las versiones conocidas del «Egyptus Novelo».

Esto sugiere que el cartógrafo alemán estaba trabajando desde una versión más completa del mapa que mostró los alcances del este del continente.

Pero hay más anotaciones curiosas. Por ejemplo, un cuadro de texto en el Océano Índico advierte de los peligros de la orca: «un monstruo marino que es como el sol cuando brilla, cuya forma difícilmente se puede describir, excepto que su piel es suave y su cuerpo enorme».

Una fuente esencial para el primer mapa en el que aparece América

El mapa es similar al mapamundi de Martin Waldseemüller, de 1507. Fue el primer mapa que utilizó el nombre «América» ​​para el Nuevo Mundo.

Las imágenes multiespectrales muestran muchos de los textos del mapa Martellus en los mismos lugares que en el mapa 1507 (posterior al descubrimiento de América), lo que confirma que el mapa de Martellus era una fuente esencial de Waldseemüller, según Van Duzer.

Todos estos descubrimientos son el resultado de un arduo esfuerzo. Las imágenes multiespectrales se han procesado mediante un software especial que encuentra la combinación precisa de bandas espectrales para mejorar la visibilidad de texto.

Hasta la fecha se ha descubierto, según los investigadores, alrededor del 80% del texto del mapa, incluyendo algunos textos totalmente invisibles antes del procesamiento.

El equipo se encuentra actualmente descubriendo detalles en la región de Java. Una vez finalizado el proyecto, serán puestos a disposición de los estudiosos y el público en el sitio web de la Biblioteca Beinecke de la Universidad de Yale.

Universalis Cosmographia es el primer mapa en el que aparece América.

La imagen también respalda la hipótesis de que el mapa de Martelo fue una fuente importante para dos objetos cartográficos aún más famosos: el globo terráqueo más antiguo preservado, creado por Martin Behaim en 1492, y el mapamundi de 1507 de Martin Waldseemüller, el primero que empleó la denominación «América» para los continentes del hemisferio occidental. (En 2003, la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos compró el mapa de Waldseemüller por una cantidad récord de 10 millones de dólares.)

Tras comparar ambos mapas, Van Duzer descubrió que Waldseemüller había copiado libremente textos de Martelo. La práctica era habitual por aquel entonces; de hecho, el propio Martelo parece haber copiado los monstruos marinos de este mapa de una enciclopedia publicada en 1491, una observación que contribuye a la datación del mapa.

Pese a sus rasgos comunes, los mapas de Martelo y Waldseemüller tienen una diferencia clara. Martelo representa Europa y África casi en la esquina izquierda de su mapa, con agua bajo ambos continentes. El mapa de Waldseemüller se extiende más al oeste y representa nuevas tierras al otro lado del Atlántico. Solo habían transcurrido 16 años entre la elaboración de ambos mapas, pero el mundo había cambiado para siempre.

Van Duzer habla con emoción de los descubrimientos en el interior de África: «Es una de las partes más increíbles». Por primera vez hay una información precisa con «ciudades, ríos, montañas en Sudáfrica en el siglo XV», remarca. Según él, la información del mapa proviene de los datos geográficos compartidos por tres delegados etíopes que acudieron al Consejo de Florencia en 1441. Aunque otros tres planos anteriores cuentan algunos detalles del continente, «el mapa de Martellus es el más completo», subraya.

Monstruos misteriosos

Los textos escritos en latín, señala Heyworth, hacen referencia a «información histórica específica» -del Sáhara por ejemplo- y también a fábulas. Algunos cartuchos -como denomina a las cajas de texto- hablan de monstruos como «un pez torpedo», una «orca de piel suave» o una «serpiente» en África. En la zona de Asia, tan pronto aparece una referencia a Tangut; un estado que existió entre el siglo X y XIII en lo que hoy es China, como a los panotii, gente de orejas tan largas que podían usarse como sacos de dormir.

Un tablero de ajedrez. Dadas las proporciones del Martellus (y su antigüedad), el grupo de investigadores y expertos en ciencias de la imagen lo dividieron en 55 casillas y de cada una tomaron imágenes en diferentes frecuencias, hasta 38 en algunos casos. Eso supone más de 2.000 imágenes y tres terabytes de datos analizados desde el año pasado.

El procesador principal de las imágenes -aún se sigue trabajando concienzudamente en ellas-, el profesor Roger Easton del Chester F. Carlson Center for Imaging Science del Instituto de Tecnología Rochester, obtuvo los primeros resultados en días, explica Heyworth, que destaca la precisión del análisis de componentes principales -PCA por sus siglas en inglés- utilizado para revelar la información.

Bandas mágicas

«El mapa de Martellus no es plano, tiene ondas», dice Heyworth, lo que hace más difícil es el proceso de sacar a la luz estos textos escondidos durante siglos. Apasionado en sus explicaciones, describe la herramienta portátil usada para fotografiar el documento: un sensor de 50 megapíxeles monocromo, una lente de cuarzo -«hay sólo cinco en el mundo»- para enfocar ondas de luz más larga, como la infrarroja; dos filtros; y conocimientos para manejar material sensible. Heyworth se refiere a los «palimpsestos digitales», una modalidad de texto sobreescrito sobre un manuscrito, que se puede obtener si no se trabaja bien con las imágenes multiespectrales. Y que además puede dañar los documentos y objetos centenarios.

Mapa de Martellus, básico

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Detalle de África

 

 

 

Mapamundi Wieder-Woldan

Mapamundi Wieder-Woldan

Mapamundi Wieder-Woldan 1485

El “Wieder-Woldan-Weltkarte” es un incunable único de alrededor de 1485, una mezcla de un mapa TO medieval (con el paraíso en el este) y un mapa de Ptolomeo.[6]

Los mapas impresos del mundo medieval (mapa-incunables) se pueden organizar en tres tipos: (1) copias esquemáticas de mapas en manuscritos de principios de la Edad Media, los llamados mapas de rueda, mapas TO y mapas zonales desde 1472 (Libro II, #201 y #205); (2) mapas hecho siguiendo el patrón de los llamados mapas monásticos (en Rudimentum Novitiorum (#253) y Mer des Histoires, de Rüst y Sporer, de 1475 (#253.2); y (3) copias de Ptolomeo mapa del mundo, con o sin correcciones menores en el norte de Europa desde 1477. Un solo mapa-incunable, sin embargo, no puede incluirse en ninguno de estos tres grupos antes mencionados: un mapamundi circular anónimo y sin fecha grabado sobre cobre, ciertamente en Italia y en Venecia, y que se atribuye a aproximadamente 1485.

El mapa (sin título, indicación de autor, lugar de ejecución o fecha) está grabado en una placa circular de cobre (de un diámetro de unos 17,5 cm), y mide 17 cm (NS) por 17,3 cm (WE). El papel es bastante grueso, “incunable” con finísimas líneas longitudinales trazadas en algo más de un distancia milimétrica y líneas transversales más gruesas a una distancia de unos 33 mm, sin filigrana.

La imagen del mapa presenta el hemisferio oriental del mundo como se conocía entonces en Europa, en nuestra concepción actual (es decir, el Norte arriba). Su base es la representación del mapamundi de Ptolomeo, aunque el autor no se adhiere servilmente a él. Más bien tiene en mente la creencia cristiana medieval en un Paraíso terrenal con cuatro ríos fluyendo de él; pero tiene especialmente en cuenta los avances en el conocimiento de las tres partes del mundo hecho desde Ptolomeo. No hay división en grados o zonas. El la nomenclatura se da en el idioma latino, tal como se usaba en la época del Imperio Romano, y se ejecuta en tipo romano, como las dos Mauritanias en África y la tierra de los Colchi al este del Mar Negro (Pontus Euxinus). En el noroeste, sin embargo, el cartógrafo ha añadido una península escandinava denominada Norbegia, Suetia quae est Gottia, Helandia. Más al norte, otra península se llama Engrovelant, un error de Engronelant, o probablemente Groenlandia. Así, el mapa es una amalgama de Ptolomeo, la carta marina y un mapamundi tradicional, reflejando, como dice Tony Campbell, “el desconcierto cartográfico de finales del siglo XV.

Las costas del Mediterráneo, el Mar Negro y el Atlántico muestran la influencia del mar cartas, al igual que la orientación norte del mapa. Una característica interesante es que el Mar Caspio se muestra por primera vez en su correcta orientación norte-sur. El otro las características del mapa son decididamente tradicionales. Del Paraíso en el Lejano Oriente fluye el cuatro ríos, el Nilo siguiendo un curso sur a través de una extensión hacia el este de la continente africano, para fluir a través de su delta hacia el Mediterráneo. El río está unido por afluentes, que fluyen, al estilo de Ptolomeo, desde las montañas de África central.

Los continentes, con las islas que les pertenecen, llegan casi hasta los bordes del mapa, de modo que el océano, como en la mayoría de los mapas manuscritos medievales, se limita a un estrecho circulo, sin embargo, hay una gran porción de océano, pero sin nombre, en el Golfo de Guinea. El océano se representa mediante numerosas líneas paralelas al borde del mapa, mientras que los mares interiores, entre los que se encuentra incluso el Océano Índico, están representados por líneas horizontales, rectas (WE) y densas, de manera que se destaquen las superficies de agua más oscuras claramente en la superficie más clara de la tierra. Los contornos del continente y las islas son, además, acentuado por el sombreado estrecho

Los ríos se marcan con líneas planas correspondientes a su curso real o supuesto; a menudo fluyen de las montañas, a veces a través de ellas, lo que en sí mismo no es absurdo aunque falta la representación de los valles. Las montañas están representadas por formas convencionales, signos en perspectiva, de diferente longitud y altura, y se dibujan en su mayoría como filas de montañas que se extienden de oeste a este (se dejan blancas en una copia, pero en otra se son de color); sólo se caracterizan los Apeninos, Alpes, Karst y Balcanes, de conformidad con su contorno torcido, por una cadena de montañas conectadas. Los pocos pueblos indicados en el mapa están representados por edificios con torres de diferentes tamaños. Las leyendas se limitan a las indicaciones más importantes, por lo que la imagen del mapa es no abarrotado de un número excesivo de nombres y leyendas, como era costumbre en la mayoría de los mapas medievales. Desde un punto de vista ortográfico, los nombres son inusualmente correctos; el latín ‘æ’ se transcribe principalmente, como era costumbre entonces en Italia, por ‘e’, los puntos cardinales se indican en el océano en sus respectivos lugares por Septentrio, Oriens, Auster y Occidens.

Mapamundi de Hanns Rüst

Mapamundi de Hanns Rüst

Grabado de un bloque de madera realizado por el artista alemán Hanns Rüst (…- 1485). Este grabado en madera muestra un mapa del mundo conocido, a través de ojos medievales. El mapa en sí es un mapa llamado T y O y representa el mundo físico tal como lo describió por primera vez el erudito San Isidoro de Sevilla del siglo VII en sus Etimologías.

Virtual, todos los eruditos medievales pensaban en el mundo, la idea de que la gente de la Edad Media pensaba que el mundo era plano es un concepto erróneo moderno.

Las tierras conocidas se dividen en tres continentes que llevan el nombre de los tres hijos de Noé, descendientes de estas tierras después del gran diluvio: África (Ham), Asia (Sem) y Europa (Japeth).

En el mapa, Europa está en la esquina inferior izquierda, África en la esquina inferior derecha y Asia en la mitad superior. La ciudad de Jerusalén forma el corazón del mundo. El este es la parte superior del mapa, el oeste la parte inferior, el norte a la izquierda y el sur a la derecha. En la parte superior de la página hay un banner que dice: ” Este es el mappamundi de todas las tierras y reinos que hay en todo el mundo.”. En la parte superior del mapa está el Jardín del Edén con Adán y Eva y el Árbol del conocimiento. Del jardín fluyen los 4 ríos mencionados en el libro de Génesis: El Nilo, Tigris, Éufrates y Pisón (un desconocido río, comúnmente identificado como el Ganges). Alrededor del mundo está el Océano con islas en las que viven bestias fantásticas, incluido el Purgatorio.

La organización del mapa en sí es muy caótica y los lugares nombrados en el mapa son en parte reales y en parte ficticios.

Europa se encuentra en la esquina inferior izquierda del mapa con Francia, Grecia, Roma, Venecia, el diablo que aparentemente vive en el norte de Europa, Frisia (los Países Bajos, en el mapa una isla en el Mediterráneo) e Inglaterra.

En la parte inferior la esquina derecha es el norte de África moderno con Cartago, Mauritania, etc. En el noreste, el resto de África se encuentra con Etiopía, ‘Moreland’ (las tierras de los moros), el lugar donde los pigmeos están luchando contra las grullas, los olores de apela, el árbol del sol y el moon (un árbol del oráculo que decía el futuro. Dos partes del tronco del árbol hablaban según la hora del día; de día, el árbol hablaba como macho y de noche hablaba como hembra. Se dice que Alejandro Magno y Marco Polo visitaron este árbol.), Egipto, etc.

En el noroeste se encuentra Asia con Persia, Media, Persépolis, Partia, las montañas de Caspain (mencionadas aquí como ‘Montañas del Caspio gog y magog encerradas’ – Gog y Magog son personas / personas del Antiguo Testamento).

En la parte inferior del mapa hay tres columnas: las Columnas de Hércules.

En la parte inferior de la página hay dos pequeños círculos que contienen visiones más abstractas del mundo: los cuatro elementos (fuego, agua, tierra, viento) a la izquierda y la división entre campo, ciudad y mar a la derecha. Grabado en madera de alrededor de 1480.

Saber más en: https://googlemapsmania.blogspot.com/2019/04/all-lands-kingdoms-in-whole-world.html

Esta es la única copia del mapa del mundo grabado en madera más antiguo, impreso en una sola hoja de papel en el siglo XV. Otros dos mapas, ahora en bibliotecas en Alemania y Washington, DC , se basaron en esta impresión, y los tres se pegaron en los primeros libros impresos desde la década de 1470. La descripción del mundo esférico se basa en anteriores tradiciones medievales que situaron a Jerusalén en el centro, con el Huerto del Edén en la parte superior (este) y el Mar  Mediterráneo al fondo (oeste). Si bien el mapa se produjo en Alemania, ninguna ciudad de Europa central está etiquetada en el mapa, y Roma (“Rom”) se encuentra al este de Venecia (“Venedig”), con Grecia aún más al oeste. En los límites del mundo entonces conocido están los míticos y razas monstruosas, incluidas las personas con cabeza de perro y las de dos cabezas, mientras aguas alrededor de las islas flotantes del borde, como Inglaterra (“Engenland”) en la parte inferior izquierda. En la parte inferior del mapa, la izquierda.

El círculo representa los cuatro elementos: aire, fuego, tierra y agua, mientras que el de  la derecha muestra las tres partes del mundo: tierra, ciudad y mar. Los artistas, las artistas el nombre está en la pancarta en el medio.

Detalles

  • Título: mundo Mapa del mundo
  • Creador: Hanns Rüst
  • Fecha de creación: ca. 1480
  • Lugar: Augsburg, Germany
  • Dimensiones físicas: w285 x h400 mm

Estrecho de Gibraltar. Los Pilares aparecen como tres islas-columnas más allá de la boca del Estrecho. Este tiene una forma muy irregular, con una isla muy grande en su parte meridional que no existe en la realidad.

The Smithfield Decretals

The Smithfield Decretals

Hay libros que con el tiempo en lugar de volverse más aburridos, se transforman en todo un misterio. Esta colección de leyes canónicas se escribió en el siglo XIII bajo órdenes del Papa Gregorio IX. En ese entonces parecía ser un aburrido manual religioso sobre cómo deben comportarse los antiguos caballeros o personas del pueblo. Cuentan los especialistas que el texto llegó a ser tan irritante en el ámbito normativo que los ciudadanos llegaron a odiarlo.

Lo extraordinario son las ilustraciones que acompañan el volumen. “The Smithfield Decretals” cuenta con muchas imágenes de conejos gigantes homicidas, un Yoda medieval, la lucha entre osos grises y unicornios, así como algunas extrañas prácticas entre humanos y animales. Estas excentricidades al parecer eran muy comunes hace tiempo, aunque aún no se sabe lo cotidiano que era una lucha entre un caballero y un caracol gigante.

Decretales de Smithfield

Las Decretales de Smithfield son una copia de las Decretales glosadas del Papa Gregorio IX (r. 1227-1241), famosas por su extraordinario programa de iluminación marginal. Se conservan aproximadamente 675 manuscritos de este texto, que fue una obra fundamental para el estudio jurídico  durante la Edad Media. De este grupo, las Decretales de Smithfield son, con diferencia, la copia más iluminada, con cada una de sus 626 páginas de texto adornadas con imágenes.

El volumen fue copiado en el sur de Francia, probablemente en Toulouse o cerca de ella, a principios del siglo XIV. Allí fue decorado con ilustraciones que marcan el inicio de cada uno de los cinco libros del texto. En 1340, el manuscrito estaba en Londres, donde su propietario encargó a un grupo de artistas locales que añadieran una lista iluminada de los temas tratados en las Decretales al comienzo del texto y llenaran sus amplios márgenes con imágenes narrativas y motivos decorativos.

Los iluminadores de Londres pintaron dos conjuntos de bordes en cada página, uno alrededor del texto principal y otro alrededor de la glosa (o comentario) y colocaron monstruos, grotescos y otras escenas en los espacios entre las columnas de texto. También llenaron los márgenes inferiores con escenas, la mayoría de las cuales relatan historias que se desarrollan a lo largo de muchas páginas. Estas secuencias narrativas relatan cuentos de una variedad de fuentes, incluida la Biblia, vidas y milagros de santos, romances, fábulas morales y parodias.

Una serie de imágenes, que marca el inicio del texto, muestra la promulgación, distribución y estudio de las Decretales. Una ilustración central (imagen nº 1), pintada por un artista francés, muestra a Gregorio IX, acompañado de cardenales y clérigos, organizando la distribución de copias de la obra.

En el siglo XV, el manuscrito estaba en posesión del priorato agustino de San Bartolomé en Smithfield, ubicado a las afueras de las murallas medievales de Londres. La marca de propiedad del priorato estaba inscrita en la primera hoja del manuscrito durante este tiempo. Posteriormente pasó a formar parte de la Antigua Biblioteca Real a principios del siglo XVI.

Aquí se exponen algunas de sus ilustraciones, una gran cantidad de estas se pueden encontrar en: https://stilustan.files.wordpress.com/2014/09/kc3b3dexmargc3b3.pdf

Cartas náuticas Albino de Canepa 1489

Cartas náuticas Albino de Canepa 1489

Mapa portolano de Albino de Canepa (1489)

Mapa portugués de Albino de Canepa data del 1489. Albino de Canepa fue genúskur[1]. Se desconoce información sobre Canepa y cómo se creó el mapa.

Historia de origen

El mapa fue creado antes viaje de del Cristóbal Colón en 1492. Puede verse como una indicación del conocimiento marinero de los marineros genoveses y probablemente venecianos en el siglo XV.

Descripción

La tarjeta está coloreada. Las costas son de color marrón rojizo. Las montañas están marcadas en verde, a veces también de color marrón verdoso. Además, áreas individuales como Granada o Noruega se tiñen de verde. Los ríos se muestran en líneas azules. Los lugares importantes suelen estar marcados con la bandera de los gobernantes que les pertenecen. Las islas se muestran en diferentes colores, principalmente rojo o azul.

Información de elaboración de mapas

La región mediterránea, incluida la costa del norte de África, se está cartografiando con gran precisión. Las proporciones de Sicilia, Cerdeña y Córcega son consistentes. Las islas de Grecia y Chipre están bien protegidas.

La presentación cuidadosa continúa en el Mar Negro, donde la propiedad de Génova está marcada con la bandera de Génova.

En el sur, los límites del conocimiento sobre la elaboración de mapas están realmente cerrados por las montañas del Atlas. Sin embargo, existen otros lugares en la costa atlántica del norte de África y en la parte baja del Nilo.

Al oeste también se encuentran las islas de Antilia y Roillo, que se pueden ver en mapas anteriores.

La costa oeste de Francia, con Bretaña y las costas de Irlanda y Gran Bretaña todavía están bastante bien cortadas.

El norte de Europa está representado de forma primitiva e inexacta. La lluvia en Noruega será verde. Sin embargo Groneland (Groenlandia) también se muestra pero se encuentra en Botníflóa. La descripción de Vestitilandi al oeste de Noruega es notablemente caracterizada por su costa es de color medio verde y su posición con tres torres.

Se encuentra en la biblioteca James Ford Bell en Minneapolis, estado de Minnesota (EE. UU.)

1489 Albino de Canepa. En las cartas portulanas se representan las cordilleras con esa forma de “pata de gallo” y un bermejo intenso para el Mar Rojo.

Mar Rojo

Albino de Canepa. “Carta de navegación”. 1480.

Cartoteca de la Sociedad Geográfica Italiana. Roma.

Sobre Albino de Canepa, la única información se encuentra en el cuello del pergamino que lleva la fecha de marzo de 1480, el nombre del autor y el lugar de ejecución, es decir, Génova:
“ALBINUS DE CHANEPA CIV ES ENERO COMPUESTO ESTA CARTA EN EL AÑO DEL SEÑOR 1380 DEL MES DE MARZO EN PUERTA”

El papel carece de la solapa del lado derecho donde se fijaba el papel a una varilla en la que se usaba para envolver y atar ese tipo de documentos para evitar pliegues y más.

Representa el Mediterráneo, el Mar Negro, las costas africanas en el Océano Atlántico con varias islas reales e imaginarias, el Mar del Norte y el Mar Báltico.

Las costas bálticas y escandinavas son aproximadas, una indicación de la falta de familiaridad con esos mares, e Irlanda tiene un tamaño exagerado.

En el Atlántico hay islas imaginarias como Saluagia, Antillia, Roillo, la Insula de Brasil (ubicada al oeste de Irlanda), la Insule fortunatae Sancti Brandani, y las llamadas falsas Azores (que en ese momento eran conocidas por los portugueses y Genoveses) porque mal colocado con una segunda ” insula de Brasil“.

Carta de A. de Canepa de 1480. Società Geografica Italiana (Rari Z B 17834). 122 x 60 cm

Albino de Canepa. Segundo mapa náutico, 1489.

Se habían perdido las huellas de una segunda carta, expuesta y descrita a finales del siglo XIX por Uzielli y da Amat di San Filippo. Probablemente robado o presuntamente vendido a un coleccionista. Actualmente pertenece a la Biblioteca James Ford Bell en Minneapolis, estado de Minnesota, EE. UU.

Biblioteca James Ford Bell de Minneapolis. Universidad de Minnesota

Consta de dos pieles pegadas en el centro y data de 1489. Las dos cartas son muy parecidas y están en excelente estado, aunque al ejemplar de Roma le falta la solapa lateral derecha.

Segunda carta de Albino de Canepa, fechada en 1489. Actualmente en la Biblioteca James Ford Bell de Minneapolis, Estado de Minnesota (EE. UU.).

Algunas cosas son seguras. Al parecer Canepa estaba orgulloso de su casa, ciudad, que se retrata mucho más grande que Venecia en su mapa.

Génova está en el centro; Venecia está a la derecha, con los Alpes, y Avignon a la izquierda.

 

 

 

 

 

Reino de Valencia. Bandera partida verticalmente. Aunque esta bastante deteriorada, izquierda, corona sobre fondo azul y derecha, dos palos de gules sobre fondo oro. (Fuente)

Mapamundi de Ptolomeo. Edición de Bolonia

Mapamundi de Ptolomeo. Edición de Bolonia

Las primeras ediciones impresas. Bolonia, Roma y Ulm.

La primera edición de Ptolomeo fue la de Vicenza en 1475 por Hermann Levilapis, sin mapas. La primera edición con mapas fue la de Bolonia en 1477, seguida de las de Roma en 1478 y Ulm en 1482. Todas utilizaron la traducción de Jacopo Angeli y llevaban los mapas comprendidos en la Versión A. Estos mapas, con la excepción de la edición de Bolonia, tienen un común origen en los mapas manuscritos de Nicolaus Germanus. Todas fueron compuestas en el corto periodo de cinco años y es muy probable que se estuviere trabajando al mismo tiempo en Bolonia, Roma y Ulm. Asimismo, todas están editadas en gran formato y con semejante tamaño, presumiblemente por fidelidad a los mapas que sirvieron de modelo. Todo ello permite que pueden ser estudiadas como un grupo, aunque existen diferencias, sobre todo en la edición de Bolonia. El contenido geográfico es similar pero no idéntico, y, además, son visualmente distintas como consecuencia de las diferencias en las técnicas empleadas para producirlos y en la destreza de los artesanos. Así, mientras los mapas de las ediciones italianas utilizan la técnica de la placa de cobre, la edición de Ulm utiliza la plancha de madera, técnica dominante en Germania. Por otra parte, aunque la imprenta tenía ya varias décadas de existencia, estos son los primeros atlas impresos, y no había experiencia en la grabación de mapas, por lo que los artesanos debieron enfrentarse a nuevos problemas, especialmente en la titulación y numeración, practicada al principio a mano con buril, y posteriormente con troquel y mazo. Así, la imperfecta calidad de las inscripciones en los mapas de la edición de Bolonia contrasta con la consistencia de la edición de Roma. Ha sido Raleigh Skelton241 quien ha demostrado que la nueva técnica fue desarrollada por el impresor alemán Conrad Sweynheym durante la preparación de los mapas para la edición de Roma. Conrad Sweynheym fue un monje de la catedral de Mainz (Maguncia) y se cree que trabajó en el taller de Gutemberg. En 1462 se trasladó a Italia, y en 1464 o 1465, junto con su asociado, también alemán. Arnold Pannartz, fundó la primera prensa en Italia, en el monasterio benedictino de Santa Escolástica en Subiaco, cerca de Roma, que albergaba muchos monjes de lengua alemana y flamenca.

La edición de Bolonia tiene el mérito de ser el primer atlas impreso. Aunque en el colofón lleva la fecha 24 de junio de 1462 (MCCCCLXII), no hay duda de que se trata de un error tipográfico, debiendo ser MCCCCLXXVII (1477). Se conoce el contrato firmado en Bolonia el 8 de septiembre de 1474 entre Filippo Balduino (secretario de Guiovanni II Bentivoglio, Señor de Bolonia) y los artesanos comisionados: el fabricante del papel, dos hermanos pintores y el miniaturista Taddeo Crivelli, probable autor de los mapas.242 Un nuevo acuerdo, firmado en abril de 1477, recoge los progresos realizados, añade al equipo de artesanos al miniaturista y pintor Domenico de Lapis, y establece la entrega de 500 ejemplares del libro en los próximos dos meses. También consta en archivos que un primer ejemplar fue entregado el 27 de junio de 1477. La edición no fue reimpresa, y de los 500 ejemplares producidos solo se se conoce la existencia de 26, por lo que este libro es uno de los más raros atlas incunables. La edición comienza con la traducción de Jacopo Angeli, y la dedicatoria va dirigida al Papa Alejandro V, corrigiendo con ello el error, antes comentado, en algunos códices manuscritos. A continuación se encuentran los mapas, en doble folio, tanto el mapamundi como los regionales, aunque con diferentes dimensiones. El más pequeño (28 x 28 cm, aprox.) es el de la isla Taprobane. El mayor (56,5 x 42 cm, aprox.) es el mapamundi, én proyección cónica (Bodleian Library, Auct. K 1.17).

Los mapas carecen de autoría, pero se atribuyen a Taddeo Crivelli, de quien se conoce su intervención en esta actividad como colaborador del maestro Nicolò Tedesco en Ferrara entre 1452 y 1454. El estudio y comparación de los 26 ejemplares sobrevivientes (Georges H. Beans, 1941, Angela Codazzi, 1950; Raleigh Skelton, 1966) ha demostrado que a lo largo de la impresión, entre 1477 y 1479, se produjeron varias alteraciones. Al principio los mares eran planos y con posterioridad se añadieron el oleaje, barcos, monstruos y peces. También se añadieron ilustraciones en el interior, como ciudades fortificadas o ilustraciones habituales en la época, como las Puertas de Alejandro. Hay otros mapas en los que se aprecia la corrección de errores, ortográficos y tipográficos, incluso dos veces, por lo que llegaron a tener hasta tres versiones. Pero ninguno de los ejemplares sobrevivientes presenta el mismo conjunto de mapas, por lo que los especialistas han llegado a la conclusión de que la elección de los mapas en cada nuevo ejemplar a imprimir no fue progresiva a medida que se iban modificando, sino más o menos aleatoria entre los disponibles. Por otra parte, en esta edición de Bolonia los mapas regionales no son 26 sino 25, pues los tres primeros mapas de Asia se refunden en dos, y además tienen una diferente reordenación de su contenido geográfico, tanto en Europa como en Asia. Otra peculiaridad es que en el mapamundi se dibuja la eclíptica. Estas circunstancias, así como los numerosos errores en las listas de coordenadas (que en realidad proceden de la edición de Vicenza), han hecho decir a varios especialistas que la edición de Bolonia es una obra apresurada e imprecisa, con numerosos errores en la transcripción de textos y anomalías en los mapas, que no alcanza el nivel de los códices manuscritos. En general, se suele considerar una obra fallida y defectuosa. Incluso en su propia época parece que no fue bien recibida en todos los sectores.

Edición de Bolonia 1477. Mapamundi. Bodleian Library, Auct. K 1.17

De los comentarios escritos en los márgenes (marginalia) por quienes la estudiaron, puede deducirse que fue considerada una desviación del canon, rápidamente sustituida por la edición de Roma al año siguiente. Recientemente, Georges Tolias243 ha presentado una nueva interpretación, a la vista de su diferente intencionalidad, que puede apreciarse comparando las dos tablas que preceden a los mapas. En la primera se listan las regiones en la forma descrita en el texto ptolemaico y en la segunda en el orden de los mapas impresos. En la segunda tabla se mencionan cinco especialistas – bien conocidos por los historiadores – que califica de expertos astrólogos y máximos eruditos que han corregido y revisado los mapas. Los autores modernos consideran que la mención de estos expertos es por razones de publicidad, pero Georges Tolias entiende que responde a una clara intencionalidad de reordenar la Geographia. La pretensión de esta edición, respondiendo a la importancia de la astrología en la época como un sistema integrado de conocimientos, es reordenar las regiones del mundo de acuerdo con el sistema de la geografía astrológica del Tetrabiblos ptolemaico, modificando en consecuencia la configuración de los mapas regionales. Comprenden la misma extensión pero ordenada de forma diferente. Como dice Georges Tolias, la edición de Bolonia puede verse como un esfuerzo deliberado de adaptar la Geographia de Ptolomeo a las prácticas astrológicas que prevalecían en las universidades y en las cortes principescas de Italia. Al mismo tiempo se aprecia un interés en modernizar su contenido, sobre todo en Italia y Oriente Próximo. En Italia el mapa se acomoda a la realidad de su tiempo, destacando las ciudades más relevantes en lugar de las indicadas por Ptolomeo. Véase, por ejemplo, un detalle del mapa de Italia (no coloreado, BnF, Gedd-1001). Se destacan, con símbolos arquitectónicos, Rávena, Florencia, Ferrara, Venecia y Bolonia, pero la profusión de nombres y su desalineada inscripción le atribuyen un aspecto tosco o descuidado. Como elementos decorativos son destacables el barco, el oleaje y el bosque de pinos (pignea) junto a Rávena, en el estilo característico de Taddeo Crivelli. En Oriente Próximo y las regiones del Cáucaso la modernización ha de ser vista en el contexto del escenario político de la época, es decir, el peligro otomano.

Ver lo indicado en el mapa de Ptolomeo en: https://www.esascosas.com/el-mapa-de-ptolomeo-2/

Mapas del manuscrito HM 83

Mapas del manuscrito HM 83

En Huntington Library.

Unos diez años después de la edición del Rudimentum Novitiorum en Lübeck en 1475, se confeccionó, también en Lübeck, un manuscrito, conservado en la Huntington Library (San Marino, California), que contiene mapas muy originales. Ha sido descrito en dos ocasiones, pero el único estudio se debe a Chet Van Duzer y Ilya Dines, de quienes tomamos los datos que figuran a continuación. La evidencia de que fue confeccionado en Lübeck se debe a varias menciones en el texto y a la prominencia que esta ciudad alcanza en uno de los mapas, práctica común de los cartógrafos medievales respecto de su ciudad natal. El manuscrito es anónimo, pues, aunque el autor habla con frecuencia de sí mismo en primera persona, no proporciona su nombre. Dado que uno de los pasajes se refiere a su viaje a Tierra Santa, Van Duzer y Dines han examinado los registros existentes sobre personajes de Lübeck que en aquellas fechas viajaron a Tierra Santa. Han encontrado hasta ocho personas, pero no hay datos que permitan atribuirlo a alguno de ellos. El más probable, en su opinión, es un médico llamado Baptista, que fue encomendado por el Papa Pío II para regentar la atención de peregrinos en el monasterio franciscano de Monte Sion, donde estuvo a su cargo durante unos veinte años, y esto se sabe porque hay datos de personas ilustres que lo visitaron, siendo el último dato de 1482. No hay constancia de su regreso a Lübeck. Si el manuscrito fue obra suya, debió ser obra de sus últimos años. En todo caso, de los textos en los que escribe sobre sí mismo, se desprende que tenía experiencia en el estudio y confección de mapas.

En cuanto a la datación del manuscrito, en tres lugares se menciona la fecha de 1486 y en otro folio posterior la de 1488, pero hay que tener en cuenta que se aprecia claramente que la escritura corresponde a tres manos distintas, por lo que el manuscrito que ha llegado hasta nosotros es una copia de un original anterior realizada por tres escribas. Ahora bien, dado que el manuscrito solo tiene 25 folios, incluyendo texto y mapas, no es razonable un periodo de dos años para una copia realizada por tres personas. Lo más probable es que esas fechas no sean las de la copia sino las de confección del original, que los escribas transcriben literalmente. En cuanto a sus fuentes, no hay duda de que el autor se inspiró, entre otras, en De Propietatibus rerum, de Bartholomeus Anglicus, al igual que el autor del Rudimentum Novitiorum. Lo que hay que preguntarse es si este último ejerció alguna influencia, dado que fue editado en la misma ciudad de Lübeck unos diez años antes. Van Duzer y Dines destacan varias diferencias importantes entre ambas obras, como la descripción de los propios autores sobre los propósitos de los mapas, y sin embargo hay ciertas similitudes, como la inclusión de la inusual Vinland (Finlandia) que permiten deducir que el autor del Ms HM 83 conocía y consultó el Rudimentum, pero como el propósito de su trabajo era muy diferente, hizo poco uso de él.

El manuscrito consiste en un breve tratado geográfico ilustrado con mapas, otro breve tratado sobre el Apocalipsis, también con mapas, y una colección de textos sobre medicina astrológica, astronomía y geografía con diagramas, por ejemplo, sobre las zonas climáticas de la Tierra y sobre el curso del Sol alrededor de la Tierra. Aquí vamos a referirnos a las dos primeras secciones, que contienen, además del mapamundi, una serie de mapas que pueden calificarse de novedad, pues son los primeros mapas temáticos concebidos en forma moderna, es decir, mapas que se utilizan para mostrar la distribución geográfica de un elemento que puede ser no geográfico y que constituye el tema específico. En el mundo actual se hace un constante uso de ellos, por ejemplo, los mapas económicos, sociales, meteorológicos, idiomáticos, o los que se usan para explicar el curso de eventos históricos, como las Guerras Mundiales.

En opinión de Arthur Robinson, no hay mapas puramente temáticos anteriores a la segunda mitad del siglo XVII, sino solo ocasionales adiciones a otros mapas. Pero en opinión de Van Duzer y Dines, hay precedentes de mapas temáticos incluso muy antiguos, y los contenidos en el Ms HM 83, en especial, los del Apocalipsis, parecen haber sido creados con una concepción del género muy cercana a su moderna noción y finalidad. El autor demuestra una avanzada comprensión de los usos de los mapas, en un texto del siglo XV. En el folio 8v del manuscrito nos dice que los mapas pueden ser utilizados para mostrar, en primer lugar, las características físicas de la tierra; en segundo lugar, las ciudades y los edificios creados por los seres humanos; en tercer lugar, los pueblos que viven en diferentes regiones, y en cuarto lugar, las relaciones políticas que hay entre los diferentes pueblos. Este texto parece tener el propósito de explicar la serie de mapas temáticos geográficos y apocalípticos del tratado.

El tratado geográfico, tras hacer constar la división del mundo entre los hijos de Noé, contiene una descripción de las principales provincias de los continentes, listas de islas, montañas de Tierra Santa y de “otras alrededor de Tierra Santa”, y territorios donde predicaron los apóstoles. Está ilustrado con mapas del mundo, de islas, de los ríos del Paraíso y de los territorios del apostolado.

La figura en el primer folio, muestra un mapa del mundo orientado al este y enfatizando el océano circundante y el Mediterráneo. Tras una argumentación sobre las “Tres Babilonias”, explica en los textos superior e inferior la división del mundo entre los hijos de Noé. El texto a la derecha dice, en latín: “este círculo exterior contiene el océano, mientras que los espacios del interior indican la tierra habitable, que es una cuarta parte de la totalidad”. El texto en línea curvada dice: “mar océano, que rodea la Tierra, y también el mar ventoso”. En Asia están escritas las palabras India, Asia Mayor, Egiptus, Sem, también llamado Melquisedec, y mare magnum, es decir, los territorios que corresponden a Sem, En África y Europa solo constan los nombres de Cam y Jafet, con la peculiaridad en la costa de Europa del término mare artum (mar estrecho). Este dato es intrigante. En algunos mapas el Mediterráneo es denominado mare magnum, pero el término mare artum es una novedad. Teniendo en cuenta que mare magnum se encuentra en el Mediterráneo oriental, cabe pensar que utiliza el término mare artum para referirse a la reducción del Mediterráneo occidental producida por el estrecho de Gibraltar. Además, el Mediterráneo oriental se ensancha de tal manera hacia el sur que se convierte en la división entre Asia y África, desplazando en esta función al Nilo. Si es así, el mapa presenta una importante variación del mapa medieval de tipo T-O.

El Ms HM 83 contiene varios mapas temáticos sobre montañas, islas y aguas del mundo, que parecen estar basados en los mapas que aparecen en ediciones francesas de De propietatibus rerum de Bartholomeus Anglicus, con la traducción de Jean Corbechon, completada en 1372, que se conservan en la BnF. En estas ediciones francesas, a diferencia de las latinas, se incluyen mapas temáticos de ríos, montañas y ciudades, en bellas ilustraciones, que pueden haber inspirado al autor del Ms HM 83. El mapa que ilustra la lista de “montañas de Tierra Santa y de otras alrededor de Tierra Santa” y el “mapa de las aguas del mundo”, pueden estar inspirados en imágenes similares de dichas ediciones francesas. Basta comparar los mapas. La primera es el mapa denominado Mappa de Aquis terram irrigantibus (mapa de las aguas que riegan el mundo) en el Ms HM 83. La segunda es un mapa de las aguas y ríos del mundo en una de las ediciones francesas de la obra de Bartholomeus Anglicus, de 1480. Se asemejan en la ilustración del Paraíso y en la configuración de sus ríos, de trazos sinuosos y desembocando aproximadamente en los mismos lugares. Se diferencian en que el mapa del  M 83 enfatiza los ríos del Paraíso, despreocupándose del resto, sin duda por el distinto propósito de ambas obras. Podría haber otra fuente, hoy perdida, pues Van Duzer y Dines han encontrado otro manuscrito del siglo XV con un mapa idéntico, con total coincidencia en el trazado de ríos y masas de agua. Es una miscelánea de textos cristianos sobre variadas materias con algunos mapas y diagramas.

A diferencia de los mapas sobre las aguas y ríos del mundo, los mapas temáticos de islas en el Ms HM 83 no tienen precedentes. El mapa de la figura 159-A se denomina figura insularum maris occeani (mapa de las islas del océano) e ilustra la lista de las islas de Asia y Europa que consta en los dos folios anteriores. Es, en realidad, un mapa de todas las islas del mundo conocido, y por ello, no hay islas en el océano sur, ni en el mapa ni el texto del manuscrito. Faltan, sin embargo, algunas islas atlánticas habituales en cartas náuticas, lo que indica que el autor no debía estar familiarizado con éstas. Su importancia es que es el primer mapa temático de las islas del mundo. Existen autores que dedicaron capítulos, más o menos breves, a las islas del mundo, como Isidoro de Sevilla o Bartholomeus Anglicus, pero no se ilustran con mapas. También hay libros sobre islas con mapas, pero son mapas de islas aisladas o de archipiélagos. Este es el primer mapa de las islas del mundo y el siguiente no se produjo hasta 1528, aunque este género de mapas temáticos de islas del mundo no llegó a ser común hasta el siglo XIX. Todo indica que este mapa no está basado en otro anterior y es una creación particular de su autor.

Los mapas más peculiares del Ms HM 83 son los que ilustran la sección dedicada al Apocalipsis. Son los primeros mapas temáticos en sentido moderno, pues se utilizan como herramienta para ilustrar un contenido no geográfico, en este caso los sucesos del Apocalipsis, en una secuencia cronológica ideada por el autor, que va desde el año 639 hasta el periodo comprendido entre 1606 y 1651. Son mapas importantes para el estudio histórico de las manifestaciones culturales del Apocalipsis, pero, dado que no son verdaderos mapas geográficos sino proféticos, nos limitamos a hacer un resumen descriptivo. El autor conecta el Apocalipsis y el fin del mundo con la expansión del islam, que, en el siglo XV, tras la conquista de Constantinopla (1453), amenazaba al mundo cristiano. El primer mapa muestra el mundo desde el nacimiento de Cristo hasta el año 639, que para el autor es la fecha en la que Mahoma comenzó su predicación. El texto dice que este dibujo es un mapamundi del dominio del mundo desde el nacimiento de Jesús hasta el año 639, y que Octavio, el primer emperador romano, gobernó el mundo durante muchos años, y el Señor Jesús gobierna de acuerdo con la ley divina. El segundo mapa abarca desde 639 hasta 1514, mostrando la expansión del islam. El autor piensa que ha llegado a todo el mundo excepto a Europa. El texto dice que está basado en el Libro de las Revelaciones (Apocalipsis), capítulos 12 a 19. El autor explica: que la India se halla gobernada por el Preste Juan, que es cristiano, pero que ya no sigue la autoridad de Roma; que en Egipto el sultán de El Cairo gobierna a todos los sarracenos occidentales de acuerdo con la ley de Mahoma, y sus dominios se extienden hasta Tierra Santa; que África es gobernada por el rey de los sarracenos occidentales, que lleva el nombre de Miramamolín; que en Europa el Papa y el emperador gobiernan solo de nombre, porque hay gran disensión; y que la espada de Mahoma conquistará todo esto pronto. Con todo ello, el mapa da testimonio de un mundo en el que el cristianismo está perdiendo terreno frente al islam, por lo que este mapa es al mismo tiempo un mapa histórico y un mapa temático de las religiones del mundo. El tercer mapa (Fig. 161) muestra el mundo entre 1514 y 1570, cuando la espada del islam ya ha conquistado Europa, y comprende el mundo entero excepto las islas del océano. Una leyenda inscrita sobre el océano indica que Mahoma no tendrá ningún poder sobre las islas, solo sobre el continente, y que por esta razón las espadas no se extienden más allá del continente. También se dice que está basado en el Libro de las Revelaciones, capítulo 19. El cuarto mapa comprende los años 1570 a 1600, y es una representación del Anticristo. Dice el autor que la serie de triángulos que se ven en el centro de la imagen, y que van desde los pequeños hasta los grandes, dan señal del crecimiento del Anticristo, y que los otros picos grandes que llegan hasta los bordes del mundo representan los diez cuernos de la terrible bestia. El quinto mapa muestra el dominio del Anticristo, desde 1600 a 1606. Es un ejemplo de geografía simbólica muy original. El Anticristo se encuentra en Jerusalén, en el centro del mapa. Las cuatro penínsulas que penetran en el océano son el símbolo de sus cuernos, que llevan escritos los cuatro métodos por los cuales captará a las personas para que acudan a él (engaño, astucia, crueldad e imitación de la deidad), y así, las Diez Perdidas Tribus de Israel aparecen viajando desde su isla hacia Jerusalén para reunirse con el Anticristo. En la isla y en el camino se dice que las tribus de Israel vienen a Jerusalén, a Gog (que se utiliza como un apelativo del Anticristo). El sexto mapa muestra una situación completamente diferente. Comprende el periodo de 1606 a 1651. El Anticristo ha sido vencido. El centro de la Tierra está ocupado por la bandera y la ley de Cristo, que será adorado en todo el mundo. La superficie de la tierra está desprovista de características y de topónimos. El texto dice que es una esfera desnuda, sin montañas ni valles ni islas en el océano, porque todos esos lugares estarán quemados, y los piadosos estarán separados de los impíos. El último mapa de la secuencia muestra el Juicio Final. En la parte superior están las puertas del Paraíso. En el centro están Jesús y los Apóstoles, encima del Monte de los Olivos. El texto curvado por encima de Jesús y los Apóstoles dice que los elegidos sobresalen en el aire como estrellas alrededor del juicio de Jesús. Debajo del Monte de los Olivos otro texto en curva dice que los condenados sobresalen inmóviles por encima de este abismo en la tierra, dibujado como un negro y amenazante abismo que conduce al infierno.

Mapas del Rudimentum Novitiorum

Mapas del Rudimentum Novitiorum

Su nombre completo es Rudimentum Novitiorum sive chronicarum historiarum epitome, nombre que figura en el colofón, y que suele traducirse como Introducción o Manual básico para principiantes. Es un libro de historia del mundo, con contenido de historia bíblica, historia clásica y mitología, escrito en latín, por autor anónimo. Se imprimió en Lübeck en tamaño folio con fecha 5 de agosto de 1475 por Lucas Brandis y es un importante incunable. Indica el editor que ha sido concebido para que aquellos que carezcan de medios (pauperes) para adquirir muchos libros puedan tener a mano un solo libro en un lugar de muchos. Dice Evelyn Edson (nota 6) que estos pauperes a quien se refiere Lucas Brandis podrían ser no solo predicadores pobres, frailes menores o estudiantes, sino también el creciente número de comerciantes adquirentes de libros en una próspera ciudad comercial como era Lübeck. El libro, de 475 páginas, comienza con la creación del mundo y termina en el año 1475, el mismo año de la impresión, con la usual subdivisión de la historia en las seis aetates concebidas por Isidoro. Está ricamente ilustrado con unas 150 ilustraciones, grabadas en plancha de madera (xilografías), y entre ellos esquemas gráficos con genealogías de los antepasados de Cristo, de sumos sacerdotes judíos, jueces y gobernantes bíblicos, emperadores romanos y papas. Son paneles visualizados que proporcionan una visión general de la historia, muy útiles como instrumento de enseñanza y complemento del texto.

El libro debió alcanzar gran difusión, pues según el estudio de Anna-Dorothee von den Brincken, sobreviven al menos veintisiete ejemplares. Lo que no se sabe es si hubo una versión manuscrita que se utilizó para la edición impresa. No se ha encontrado, pero las historias universales de este tipo eran bastantes populares en la Edad Media. Von den Brincken observa que los veinte años anteriores a la edición están escasamente cubiertos, por lo que en su opinión fueron un añadido del editor a un trabajo anterior. Sobre el autor nada se sabe. Theodor Schwarz llega a la conclusión de que tuvo que ser un fraile, y deduce de la palabra “noster” en un lugar específico, que era de Lübeck o de su vecindad. Pero, como indica Heinrich Winter, esto solo puede ser cierto respecto de la versión impresa, no respecto de un posible manuscrito anterior. En general, se entiende que el autor fue un monje del convento franciscano de Lübeck. Andrea Worm estima que por las fuentes que cita, y en especial las crónicas historiográficas de los obispos de Lübeck, no hay duda que al autor del Rudimentum fue un clérigo, presumiblemente un miembro del capítulo catedralicio de Lübeck, que trabajó durante el episcopado del erudito obispo Albert II Krummediek. La edición original en latín fue traducida al francés en 1488 con el título Mer des Hystoires (Pierre Le Rouge, Paris), y esta primera edición fue reeditada otras siete veces durante el siguiente siglo, hasta 1555, con algunas adiciones.

El Rudimentum contiene dos mapas, un mapamundi y un mapa de Tierra Santa, que preceden a sus respectivas descripciones, y que tienen el importante valor de ser los primeros mapas detallados impresos, mostrando el mundo y sus países en relación topográfica entre ellos, pues la única excepción es un pequeño mapa esquemático de Isidoro de Sevilla en una edición de sus Etimologías impresa por Günther Zainer en Augsburgo en 1472.

Dice Tony Campbell181 que siendo la imprenta uno de los mayores avances de la técnica, es irónico que su primer uso al servicio de la cartografía sea la impresión de un mapa de tradición medieval. Esto ocurrió dos años antes de la primera edición impresa de la Geographia de Ptolomeo con mapas (edición de Bolonia, 1477), que revolucionó la cartografía, por lo que la edición del Rudimentum, como ha observado Wesley Brown, aun siendo el primer mapa impreso, marcó el fin de una era más que el comienzo de otra, siendo además uno de los últimos mapas de la tradición medieval. En cuanto a la autoría de los mapas, está envuelta en la misma incertidumbre que la autoría del texto. Dado que la edición dispone de numerosas ilustraciones, seguramente sin origen en un supuesto manuscrito sino confeccionadas para la edición, es probable que los mapas sean también un encargo especial. En opinión de Brown, el autor del mapa no debe ser el autor del manuscrito, pues el 40% de los topónimos del mapa no están indicados en el diccionario geográfico del texto y hay numerosas contradicciones entre los del mapa y los del texto. Leo Bagrow sugirió que haya sido el propio editor, Lucas Brandis, opinión compartida por otros especialistas. Brown indica que Lucas Brandis era conocido, en efecto, como un habilidoso tallador de los grabados en madera que se utilizaban para las ilustraciones en los primeros libros impresos, y es probablemente el autor de muchas ilustraciones del Rudimentum, pero no puede afirmarse que haya sido también autor del mapamundi, que requiere otras habilidades y conocimientos, por lo que su autor sigue siendo incierto.

El mapamundi se encuentra al comienzo de la parte geográfica, que comprende un texto de casi sesenta páginas, y está basado en Isidoro de Sevilla y, sobre todo, en la descripción del mundo contenida en la obra De proprietatibus rerum de Bartholomeus Anglicus, escrita hacia 1240. La figura muestra el mapamundi del Rudimentum que se conserva en la Biblioteca del Congreso en Washington (Rosenwald Collection. Incun. 1475.R8), Las xilografías carecen de colorido, técnica que se adquirió posteriormente, por lo que las imágenes de los incunables se coloreaban después a mano, como así se ha hecho en la mayoría de los ejemplares sobrevivientes del Rudimentum, por ejemplo, los conservados en Glasgow y Göttingen (Figs. 142-A y 142-B).

Rudimentum Novitiorum. Rosenwald Collection. Incun. 1475.R8. Diámetro, 37,4 cm

 

 

 

Ejemplar de Glasgow

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Ejemplar de Göttingen

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Edición francesa de 1493

 

 

 

 

 

 

 

 

Asimismo, están coloreadas artísticamente las ediciones francesas que con el nombre de Mer des Hystoires se publicaron en Francia a partir de 1488. La figura muestra el mapamundi de una edición de Pierre Le Rouge, Paris, en 1493, que se conserva en la Boston Public Library, Rare Books Dept.

El mapamundi del Rudimentum está orientado al este, mostrando el mundo tripartito medieval en forma T-O, pero los continentes no están divididos por sus fronteras tradicionales (ríos Don y Nilo y mar Mediterráneo), sino por líneas.

La indicación de Asia está fuera del círculo, mientras que las de Europa y África se encuentran en el interior, en la cabecera de sus respectivos cuadrantes. El mapa está aproximadamente centrado en Jerusalén, representada por un castillo en Palestina pero sin denominación. En la parte superior (este) se sitúa el Paraíso, con sus cuatro ríos, y en la parte inferior, Hispania y las columnas de Hércules, que marcan el límite de la ecúmene (el mundo habitado y conocido).

Lo más interesante, y enigmático, en Asia, es la representación del Paraíso terrenal, con dos figuras que no son Adán y Eva, y cuya identificación ha originado diversas opiniones. El Paraíso es una isla amurallada, de forma octogonal, con arbolado y de la que fluyen los cuatro ríos que riegan el mundo. Hay dos figuras masculinas, con una rama de olivo, símbolo de la paz, en una de sus manos, y la otra levantada, mirándose mutuamente en una actitud que parece indicar que están manteniendo una conversación. Von den Brincken (nota 177) piensa que podrían ser un judío y un cristiano manteniendo una armoniosa conversación, simbolizando así la unidad del Viejo y el Nuevo Testamento o la concurrencia de las dos voluntades en un Paraíso armoniosamente unido.

Rudimentum Novitiorum

Paraiso

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Jerusalén

 

 

 

 

 

 

 

En el extremo noroeste (alrededor de la posición de las 7 en punto) se encuentra el país de viland (o vinland en el bloque 1475. En lugar de un registro de asentamiento nórdico precolombino en América del Norte, sin embargo, este viland probablemente representa a “Finlandia”. Aunque existente referencias textuales a Vinland se remontan al siglo XI, su aparición en los mapas es por lo demás desconocido hasta finales del siglo XVI. Finlandia no aparece de otra manera en mapas impresos hasta el mapa Ziegler de Escandinavia (1532), pero se encuentra en manuscrito mapas anteriores al Rudimentun Novitiorum y Mer des Hystoires por más de tres siglos. El mapamundi del geógrafo árabe al-Idrisi (mediados del siglo XII, #219) muestra Finlandia cerca de Rusia y la describe como una región muy fría con nevadas de larga duración, claramente Finlandia en lugar de nuestra Vinland estadounidense. El mapamundi de Hereford de circa 1290 (#226), a cuya tradición geográfica no ptolemaica pertenece el presente mapa, muestra un grupo de tres países bálticos al norte de un oso que representa a Rusia, de los cuales el del medio es Finlandia, escrito igual que en el mapa actual (viland). Este Viland es casi con certeza el hijo de estas tradiciones bálticas medievales, no de precolombino recaladas americanas.