Este Mundo, a veces insólito

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Antigüedad

Mapa Aslake

Mapa Aslake.

En 1985 un particular, Mrs. Joyce Ovenden de Barnet, presentó a la British Library un documento que pertenecía a su familia desde hacía mucho tiempo. Se encontraba en un lamentable estado de deterioro y solo tras un tratamiento con fotografía ultravioleta se pudo desvelar su contenido, que es un fragmento de un mapamundi medieval que comprende la parte inferior, desde Asia hasta las islas atlánticas (Fig. 277- A), aunque se encuentra tan desvanecido que para estudiarlo es mejor atender a la reconstrucción gráfica realizada por Peter Barber y Michelle Brown (Fig. 277-B),331 que lo datan, atendiendo a las evidencias paleográficas, entre 1365 y 1385. El mapa fue adquirido por la British Library, donde se encuentra en la actualidad (Additional MS. 63841A). Es un mapa es importante por dos razones. En primer lugar, es el último ejemplo de una tradición integrada principalmente por el mapa del Salterio y el fragmento del Ducado de Cornwall. En segundo lugar, es un mapamundi medieval tradicional que incorpora datos de cartas náuticas, es decir, es un mapa híbrido que fusiona dos tradiciones cartográficas. Es la primera vez que se documenta en Inglaterra, pues en Europa había ocurrido desde el mapamundi de Pietro Vesconte incorporado al Liber Secretorum de Marino Sanuto de 1320-21 (v. figs. 254 y 257).

Mapa Aslake. Reorientado al norte

Cuando fue descubierto servía como encuadernación de un libro de registro de rentas de las posesiones de un personaje llamado Walter Aslake en el noroeste de Norfolk durante 1483 y 1484, pero estas fechas son demasiado tempranas como para haberlo considerado obsoleto, por lo que hay que suponer que ya se encontraba en mal estado cuando fue reutilizado para la encuadernación del libro. Y esto entronca con el devastador incendio que en 1483 sufrió la abadía de Creake, con la que Walter Aslake estaba muy relacionado y a la que legó varias propiedades a su fallecimiento. La coincidencia de fechas permite suponer que el mapa se encontraba en la abadía al tiempo del incendio. En realidad, el documento se compone de dos fragmentos: el fragmento principal, de 60 por 23 cm, y otro, que es solo una banda de 48 por 0,8 cm, que se utilizó como correa para la encuadernación, y en el que ha podido identificarse la palabra Manticore, que se refiere a los míticos Manticora o Martikora, seres omnívoros comedores de hombres, llamados antropofaghi en otros mapas, que solían situarse en India, aunque en el mapa de Hereford se sitúan en el Cáucaso. Esta circunstancia permite suponer que este fragmento pertenecía a una zona de Asia, pero el resto de los nombres son inidentificables.

Por la extensión del área cubierta por el fragmento principal se estima que comprende un tercio del mapa original. Está orientado al este, con Asia (India) en la parte alta del pergamino. A continuación, el mar Rojo, flanqueado por Nubia y Egipto a la derecha, y Persia y Arabia a la izquierda. Luego comprende la costa mediterránea africana y termina en las islas atlánticas, con la presencia de las islas Canarias. El mapa consiste fundamentalmente en textos, con algunas ilustraciones, sin uso de color y algunas aparentemente inacabadas. El territorio está dividido en regiones derivadas de la antigua división del Imperio romano, y en forma muy semejante al mapa del Salterio. En Asia hay topónimos para Persia (Babilonia, Andrópolis, Persépolis y Susa) y leyendas, parcialmente legibles, sobre el Ave Fénix y las plantas de sabor dulce normalmente asociadas con Arabia. Parte de Tierra Santa es visible, pero ésta esuna de las zonas más dañadas del mapa. Parece que hay una leyenda referida a Galilea inferior, y se aprecian el mar Muerto, Sodoma y Gomorra y quizá el monte Sinaí. Al este de Tierra Santa, una leyenda se refiere al presbítero Johannes, el mítico reino del Preste Juan.

El mar Rojo está claramente representado y nominado, pero sin color, y con una leyenda que se refiere al paso de los israelitas. También el río Nilo en su curso oriental, con las dos islas que hemos visto en los mapas del Salterio, Ebstorf y Hereford, pero con una sola desembocadura, sin el delta. Hay leyendas e ilustraciones, agrupadas, sobre los graneros de José (las Pirámides de Giza): el monte Cartabathmon (referencia que procede, como vimos, de Salustio, y es donde los mapas medievales sitúan el campamento de Alejandro); el templo de Ammon; el monasterio de San Antonio en el desierto; y Nadaber, la ciudad donde oró San Mateo. En Egipto se mencionan las ciudades de Cairo (llamada Babilonia como en el mapa de Hereford), Menphis, Thebes, Heliopolis, Pelusium, Damietta y Alexandria.

A partir de Alejandría hay numerosas ciudades en la costa, como Cartago, Hipona, Fez y Melilla. En África interior se dibuja el habitual curso occidental del Nilo, naciendo en el oeste. En el centro y sur de África hay numerosas leyendas describiendo animales, reales o imaginarios, y razas míticas o monstruosas en una relación semejante a los mapas del Salterio, fragmento del Ducado de Cornwell, Ebstorf y Hereford, por ejemplo, la ilustración sobre los Psilli, que exponían sus hijos recién nacidos a las serpientes, que solo atacaban a los hijos ilegítimos. En el noroeste de África hay una región separada del resto por una línea, al igual que en los mapas del Salterio y de Ebstorf. Es la zona con ríos y ciudades que se considera habitable, con numerosas leyendas sobre el terreno, clima y animales, mientras que al otro lado de la línea el territorio es arenoso y desértico (Ethiopia inferior deserta). Finalmente, en la costa atlántica hay varias islas míticas (Hespérides, Gorgades, Membrona, Fortunata, algunas duplicadas y otras sin nombre), y como elemento especial el archipiélago canario (fortventura, insula canaria e insula delinferno), alineado hacia el norte en lugar de al oeste, probablemente por la limitación del espacio.

El mapa Aslake no puede competir en elaboración y detallismo con el resto de los mapas ingleses. Su contenido es casi íntegramente textual y sus ilustraciones, salvo excepciones, como el edificio fortificado representativo de las Puertas de Nubia, carecen de la destreza mostrada en aquellos y parecen haber sido insertadas de forma bastante arbitraria. Barber y Brown apuntan que dada su sencillez, no parece que el mapa haya sido realizado para su exposición pública, pero puede que se trate solo de un esquema preparatorio para un mapa mayor más elaborado e iluminado, y ello podría explicar los espacios en blanco, que estarían destinados a las ilustraciones. También induce a ello que las leyendas están escritas en letra de tamaño reducido y contienen una alta proporción de abreviaturas, como si fuera una versión inicial que se completará en otra posterior. Y hay varios lugares o animales nominados, pero sin texto alguno sobre sus atributos, que ningún otro mapa de estas dimensiones habría dejado sin explicar. No obstante, este mapa constituye el último ejemplo de una tradición de mapas ingleses, con similitudes que hemos ido destacando en su explicación. Hay elementos que coinciden de forma no accidental con otros mapas ingleses, pero las semejanzas más llamativas se producen con el mapa del Salterio y el fragmento del Ducado de Cornwall, como la alineación prácticamente idéntica de razas monstruosas y el triángulo como símbolo de ciudades, que sugieren una misma fuente, que, como indicamos al tratar de esos mapas, debe ser el perdido mapamundi que existió en las habitaciones privadas del palacio de Enrique III en Westminster.

Ahora bien, en opinión de Barber y Brown, el mapa Aslake muestra influencia de otras fuentes en algunos elementos que no aparecen en ninguno de los mapas ingleses. Por ejemplo, la figura de la serpiente en la ilustración de los Psilli (Fig. 277-B, en Etiopía) se asemeja a un prototipo más antiguo de dragón, como en el mapa de Múnich (Fig. 130), del siglo XI, y un modelo casi exacto se encuentra en un bestiario inglés de hacia 1230 conservado en la Bodleian Library (Ms 602, folio 29). Así mismo, en el catálogo de razas monstruosas aparecen algunas, descritas por Plinio, que no constan en los otros mapas: son los ganfansantes y los leontophona, cuyas cenizas son letales para los leones. Lo mismo ocurre con la figura del ypotami (hipopótamo), mencionado por Plinio, descrito en fuentes medievales (Romance de Alexander) como un caballo volador y en los bestiarios como un caballo con cola de pez. En el mapa Aslake se dibuja como un caballo y se denomina ypotami. También algunos topónimos, como beelsefon, y algunos signos pictoriales utilizados para indicar ciudades derivan de fuentes y tradiciones antiguas grecorromanas no recogidas en los otros mapas. Pero donde se muestra la principal novedad de este mapa es en la nomenclatura de las ciudades costeras de África y en la representación de las islas Canarias, dos siglos antes de que sean vistas en otro mapa inglés, que demuestran la utilización de una carta náutica contemporánea. Los nombres que se extienden desde iarissa (El Arish) en Egipto, hasta milela (Melilla) en la costa mediterránea, así como saffi, gozzolla y messa (Safi, Gozolla y Messa) en la costa atlántica, y las islas insula canaria, ffort vent…a (Fuerteventura) y del inferno (del infierno, Tenerife, como así era conocida), proceden sin duda de una carta náutica. Todos los nombres costeros menos cuatro aparecen en la carta marina de Angelino Dulceti de 1339, que contiene la primera representación (parcial) de las islas Canarias, pero la fuente debe ser posterior porque la insula del inferno no aparece hasta la carta marina de los Pizzigano de 1367, aunque debió aparecer con anterioridad en cartas de origen mallorquín, hoy perdidas, que eran las que antes se actualizaban con los descubrimientos del resto de las islas Canarias a partir de 1340. Esto es importante, porque en el mapa Aslake hay una sola insula canaria entre Fuerteventura y Tenerife, que debe ser Gran Canaria, mientras que en los mapas no actualizados suelen aparecer dos insula canaria, herencia de la antigua insula canaria de Plinio, que la identificó como una de las islas Fortunatas, de modo que el creador del mapa Aslake debió tener a la vista una de estas cartas mallorquinas, hecha alrededor de 1350 en adelante, anterior a la de los Pizzigano, y que debió llegar a Inglaterra alrededor de una década después.

La conclusión a la que llegan P. Barber y M. Brown tras este estudio es que si las evidencias paleográficas sitúan el mapa en los siglos XIII y XIV, el origen de la carta náutica utilizada precisan su fecha entre 1365 y 1385. Cabe decir, finalmente, que aun con la incorporación de nuevos topónimos procedentes de cartas náuticas, el creador del mapa Aslake no quiso abandonar la tradición medieval, actualizando el mapa, sino solo modernizar algunas localidades, y por ello, ni la costa africana muestra los adelantos de las cartas náuticas mostrando, por ejemplo, la bahía de Sirte, ni prescindió de la presencia de topónimos antiguos que no figuraban en las cartas náuticas por no ser ya de utilidad para la navegación, al encontrarse en ruinas y carecer de interés comercial, como Cartago y Leptis Magna. En definitiva, no tuvo interés en presentar una nueva visión del mundo, y el mapa es, en tal sentido, un mapa completamente fiel a la tradición medieva Pujades (2023, nota 400) afirma que este mapa es, en efecto un mapa híbrido al incorporar a un mapamundi medieval datos de un modelo más realista, como una carta náutica, pero tiene poco que ver con el modelo de mapamundi híbrido de Pietro Vesconte. Ese modelo no puede ser de origen mallorquín, como han sugerido Barber y Brown. En su opinión, las características fonéticas de las formas de los topónimos copiadas por el cartógrafo revelan que el modelo no fue mallorquín sino italiano, y con toda probabilidad veneciano. El modelo debió ser un mapa completo (un mapamundi portulano), con adición de elementos que no constan habitualmente en las cartas náuticas ordinarias, como la representación de ciudades o topónimos no costeros. No puede identificarse alguno en concreto porque todos los elementos no ingleses presentes en el mapa Aslake son comunes en los mapamundis portulanos de la época, que puede situarse en las décadas de 1360 y 1370. En cualquier caso, este mapa revela el interés de los círculos educados de Inglaterra de actualizar el insatisfactorio mapamundi medieval con los modelos más realistas que poseían los navegantes mediterráneos que visitaban los puertos ingleses.

Mapa Aslake. Reproducción gráfica.

Gabinete de curiosidades

Gabinete de curiosidades

Precursores de los Museos

A lo largo del Renacimiento, en pleno apogeo de las humanidades, empezaron a proliferar por toda Europa los llamados «cuartos de maravillas«, también conocidos como Cabinets de Curiosités en Francia, Wunderkammern en Alemania y Austria, Cabinets of CuriositiesWonder Chambers en Inglaterra y Kunstkammer en Dinamarca. En España se los llamaba generalmente «gabinete de curiosidades», o también «gabinete de arte y maravilla» o «sala de rarezas». De hecho, estos gabinetes eran unas estancias donde, en su afán por superarse unos a otros, los nobles y burgueses europeos de los siglos XVI, XVII y XVIII coleccionaban y exponían infinidad de objetos exóticos llegados de todos los rincones del mundo.

En un principio, un gabinete era sencillamente un mueble donde se guardaban objetos pequeños, pero preciados. A fines del siglo XV y durante el XVI esta palabra adquiere su segunda acepción, aplicándose a salas generalmente de pequeñas proporciones donde se depositaban piezas raras y valiosas. Según las definiciones de la época, un gabinete era una cámara o varias recámaras donde los privilegiados coleccionistas solían retirarse a contemplar y analizar los preciados objetos de su propiedad. Los gabinetes eran una especie de santuarios privados reservados para el dueño y sus más cercanas amistades, aunque la mayor de las veces prohibidos a las mujeres de la casa, que sólo podían acceder a él para su cuidado y limpieza.

Una nueva visión del conocimiento

De hecho, los nuevos gabinetes de curiosidades se convirtieron en un puente entre lo natural y lo artificial, y en ellos se incluían cuatro grandes categorías: Naturalia (la parte que abarcaba diversos objetos naturales, tanto minerales como animales y vegetales), Artificialia (que incluía obras de arte, antigüedades y todo tipo de artefactos fabricados o modificados por el hombre), Exótica (plantas, animales, piedras y demás especímenes exóticos) y Scientifica, que agrupaba los instrumentos científicos, autómatas o dispositivos ópticos como los zograscopios (un dispositivo óptico que sirve para mejorar la sensación de percepción de profundidad obtenida a partir de una imagen plana).

«Musei Wormiani Historia», el frontispicio del Museo Wormianum que representa el gabinete de curiosidades de Ole Worm..

Eran colecciones enciclopédicas de objetos cuyos límites categóricos, en la Europa del Renacimiento, aún no se habían definido. Aunque les habían precedido colecciones más rudimentarias, los clásicos gabinetes de curiosidades surgieron en el siglo XVI. El término gabinete originalmente describía una habitación más que un mueble. La terminología moderna categorizaría los objetos incluidos como pertenecientes a la historia natural (a veces falsificada), geología, etnografía, arqueología, reliquias religiosas o históricas, obras de arte (incluidas pinturas de gabinete) y antigüedades. Además de los gabinetes de gobernantes y aristócratas más famosos y mejor documentados, los miembros de la clase mercantil y los primeros practicantes de la ciencia en Europa formaron colecciones que fueron precursoras de los museos.

Un Narval macho, cuyo colmillo, a modo de cuerno de Unicornio, era una pieza habitual en las vitrinas.

Los gabinetes de curiosidades servían no sólo como colecciones para reflejar las curiosidades particulares de sus curadores, sino también como dispositivos sociales para establecer y mantener un rango en la sociedad. Se dice que hay dos tipos principales de gabinetes. Como señala RJW Evans, podría existir «el gabinete principesco, que cumple una función en gran medida representativa y dominado por preocupaciones estéticas y una marcada predilección por lo exótico», o lo menos grandioso, «la colección más modesta del erudito o virtuoso humanista, que sirvió para propósitos más prácticos y científicos.» Evans continúa explicando que «no existía una distinción clara entre las dos categorías: todo coleccionismo estaba marcado por la curiosidad, un matiz de credulidad y por algún tipo de diseño subyacente universal».[1]

Además de los gabinetes de curiosidades que servían para establecer el estatus socioeconómico de su creador, estos gabinetes servían como entretenimiento, como lo ilustran particularmente las actas de la Royal Society, cuyas primeras reuniones eran a menudo una especie de sala abierta para que cualquier miembro pudiera exhibir las curiosidades. Hallazgos a los que lo llevaron sus curiosidades. Por más puramente educativas o de investigación que puedan parecer estas exposiciones, es importante señalar que los becarios de este período apoyaron la idea de «entretenimiento aprendido»[2] o la alineación del aprendizaje con el entretenimiento. Esto no era inusual, ya que la Royal Society tenía una historia anterior de amor por lo maravilloso. Este amor fue a menudo explotado por los filósofos naturales del siglo XVIII para atraer la atención de su público durante sus exposiciones.

Una esquina de un gabinete, pintada por Frans II Francken en 1636, revela el alcance del conocimiento de un virtuoso de la época barroca. Ca´mara de arte y curiosidades, Museo de Historia del Arte, Viena.

Historia

Grabado desplegable de Dell’Historia Naturale de Ferrante Imperato (Nápoles 1599), la primera ilustración de un gabinete de historia natural.

Hasta c. 1600

El registro pictórico más antiguo de un gabinete de historia natural es el grabado de Dell’Historia Naturale de Ferrante Imperato (Nápoles 1599) (ilustración). Sirve para autenticar la credibilidad de su autor como fuente de información de historia natural, mostrando a la derecha sus estanterías abiertas, en las que se almacenan muchos volúmenes tumbados y apilados, al estilo medieval, o con el lomo hacia arriba, para proteger las páginas del polvo. Algunos de los volúmenes representan sin duda su herbario. Cada superficie del techo abovedado está ocupada con peces preservados, mamíferos disecados y conchas curiosas, con un cocodrilo disecado suspendido en el centro. En las estanterías hay ejemplos de corales. A la izquierda, la habitación está equipada como un estudio[3] con una serie de gabinetes empotrados cuyos frentes se pueden desbloquear y bajar para revelar nidos de casilleros intrincadamente encajados que forman unidades arquitectónicas, llenas de pequeños especímenes minerales.[4] Encima de ellos, pájaros disecados se alzan contra paneles incrustados con muestras cuadradas de piedra pulida, sin duda mármoles y jaspes, o equipados con compartimentos tipo casillero para especímenes. Debajo de ellos, una serie de armarios contienen cajas de muestras y frascos cubiertos.

La bóveda ricamente decorada del Studiolo de Francesco I en el Palazzo Vecchio, Florencia

En 1587, Gabriel Kaltemarckt advirtió a Cristián I de Sajonia que tres tipos de elementos eran indispensables para formar una «Kunstkammer» o colección de arte: en primer lugar, esculturas y pinturas; en segundo lugar, «objetos curiosos nacionales o extranjeros»; y en tercer lugar «astas, cuernos, garras, plumas y demás cosas de animales extraños y curiosos».[5] Cuando Alberto Durero visitó los Países Bajos en 1521, además de obras de arte, envió a Núremberg varios cuernos de animales, un trozo de coral, algunas aletas de pez grandes y un arma de madera de las Indias Orientales.[6]

La muy característica gama de intereses representados en la pintura de Frans II Francken de 1636 (ilustración, arriba) muestra pinturas en la pared que van desde paisajes, incluida una escena iluminada por la luna, un género en sí mismo, hasta un retrato y un cuadro religioso (el Adoración de los Magos) entremezclado con peces marinos tropicales conservados y un collar de cuentas talladas, muy probablemente de ámbar, que es a la vez precioso y una curiosidad natural. Se representan esculturas tanto clásicas como seculares (la sacrificante Libera, diosa romana de la fertilidad)[7] por un lado y modernas y religiosas (Cristo en la columna[8]), mientras que sobre la mesa se alinean, entre las exóticas conchas (incluidos algunos tropicales y un diente de tiburón): miniaturas de retratos, piedras preciosas montadas con perlas en una curiosa caja cuatrifolio, un conjunto de xilografías o dibujos en claroscuros sepia y un pequeño bodegón[9] apoyado contra una pieza de flores, monedas y medallas (presumiblemente griegas y romanas) y lámparas de aceite de terracota romanas, una cerradura de latón de estilo chino, curiosas petacas y un cuenco de porcelana Ming azul y blanca.

Globo celeste con mecanismo de relojería, realizado para la Kunstkammer de Rodolfo II, 1579

La Kunstkammer de Rodolfo II, emperador del Sacro Imperio Romano Germánico (gobernó entre 1576 y 1612), ubicada en Hradschin en Praga, no tenía rival al norte de los Alpes; proporcionó consuelo y retiro para la contemplación[10] que también sirvió para demostrar su magnificencia y poder imperial en la disposición simbólica de su exhibición, presentada ceremoniosamente a los diplomáticos y magnates visitantes.[11]

El tío de Rodolfo, Fernando II, archiduque de Austria, también tenía una colección, organizada por su tesorero, Leopold Heyperger, que ponía especial énfasis en pinturas de personas con interesantes deformidades, que permanece en gran parte intacta como la Cámara de Arte y Curiosidades del Castillo de Ambras en Austria. «La Kunstkammer era considerada como un microcosmos o teatro del mundo y un teatro de la memoria. La Kunstkammer transmitía simbólicamente el control del mundo por parte del mecenas a través de su reproducción microscópica en el interior».[12] De la colección de Carlos I de Inglaterra, Peter Thomas afirma sucintamente: «El Kunstkabinett en sí era una forma de propaganda».[13]

Siglo XVII

Frans Francken el Joven, El gabinete de un coleccionista con pinturas, conchas, monedas, fósiles y flores, 1619

Dos de los gabinetes del siglo XVII más famosos fueron los de Ole Worm, conocido como Olaus Wormius (1588-1654) y Athanasius Kircher (1602-1680). Estos gabinetes del siglo XVII estaban llenos de animales preservados, cuernos, colmillos, esqueletos, minerales, así como otros interesantes objetos hechos por el hombre: esculturas maravillosamente antiguas, maravillosamente finas o maravillosamente pequeñas; autómatas de relojería; especímenes etnográficos de lugares exóticos. A menudo contenían una mezcla de realidad y ficción, incluidas criaturas aparentemente míticas. La colección de Worm contenía, por ejemplo, lo que él pensaba que era un cordero escita, un helecho lanudo que se pensaba que era una criatura fabulosa planta/oveja. Sin embargo, también fue responsable de identificar que el colmillo del narval provenía de una ballena y no de un unicornio, como creían la mayoría de los propietarios de estos. Los especímenes expuestos a menudo fueron recolectados durante expediciones de exploración y viajes comerciales.

Los gabinetes de curiosidades a menudo contribuían al avance científico cuando se publicaban imágenes de su contenido. El catálogo de la colección de Worm, publicado como Museo Wormianum (1655), utilizó la colección de artefactos como punto de partida para las especulaciones de Worm sobre filosofía, ciencia, historia natural y más.

Los gabinetes de curiosidades estaban limitados a aquellos que podían permitirse el lujo de crearlos y mantenerlos. Muchos monarcas, en particular, desarrollaron grandes colecciones. Un ejemplo bastante infrautilizado, más fuerte en el arte que en otras áreas, fue el Studiolo de Francisco I, el primer Gran Duque de los Medici de Toscana. Federico III de Dinamarca, que añadió la colección de Worm a la suya tras la muerte de Worm, fue otro de esos monarcas. Un tercer ejemplo es la Kunstkamera fundada por Pedro el Grande en San Petersburgo en 1714. Muchos artículos fueron comprados en Amsterdam a Albertus Seba y Frederik Ruysch. La fabulosa colección imperial de los Habsburgo incluía importantes artefactos aztecas, incluido el tocado de plumas o corona de Moctezuma que ahora se encuentra en el Museo de Etnología de Viena.

Colecciones similares, a menor escala, fueron las complejas Kunstschränke realizadas a principios del siglo XVII por el comerciante, diplomático y coleccionista de Augsburgo Philipp Hainhofer. Se trataba de armarios en el sentido de muebles, fabricados con todos los materiales exóticos y caros imaginables y llenos de contenidos y detalles ornamentales destinados a reflejar todo el cosmos en una escala en miniatura. El ejemplo mejor conservado es el regalado por la ciudad de Augsburgo al rey Gustavo Adolfo de Suecia en 1632, que se conserva en el Museo Gustavianum de Uppsala. El armario para curiosidades, como mueble único moderno, es una versión de los grandes ejemplos históricos.

La yuxtaposición de objetos tan dispares, según el análisis de Horst Bredekamp (Bredekamp 1995), fomentó las comparaciones, el hallazgo de analogías y paralelos y favoreció el cambio cultural de un mundo visto como estático a una visión dinámica de la historia natural en infinita transformación y una perspectiva histórica que conducía a en el siglo XVII hasta los gérmenes de una visión científica de la realidad.

Siglo XVIII y después

Un Schrank alemán de principios del siglo XVIII con una tradicional exhibición de corales (Naturkundenmuseum, Berlín)

En el lenguaje del siglo XVII, tanto francés como inglés, un gabinete pasó a significar una colección de obras de arte, que también podría incluir un conjunto de objetos de virtù o curiosidades, como los que un virtuoso encontraría intelectualmente estimulantes. En 1714, Michael Bernhard Valentini publicó una de sus primeras obras museológicas, Museum Museorum, un relato de los gabinetes que conocía con catálogos de su contenido.

Un gabinete holandés, 1756

En la segunda mitad del siglo XVIII, Belsazar Hacquet (c. 1735-1815) operaba en Liubliana, entonces capital de Carniola, un gabinete de historia natural (en alemán: Naturalienkabinet) que era apreciado en toda Europa y visitado por la más alta nobleza. incluido el emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, José II, el gran duque ruso Pablo y el Papa Pío VI, así como por naturalistas famosos, como Francesco Griselini[it] y Franz Benedikt Hermann  [de]. Incluía una serie de minerales, incluidos especímenes de mercurio de la mina de Idrija, un herbario vivum con más de 4.000 especímenes de plantas carniolas y extranjeras, un número menor de especímenes de animales, una biblioteca médica y de historia natural y un teatro anatómico.[14]

Un ejemplo tardío de la yuxtaposición de materiales naturales con artificios ricamente trabajados lo proporcionan las «Bóvedas Verdes» formadas por Augusto el Fuerte en Dresde para exhibir su cámara de maravillas. La «Enlightenment Gallery» del Museo Británico, instalada en la antigua sala «Kings Library» en 2003 para celebrar el 250° aniversario del museo, pretende recrear la abundancia y la diversidad que aún caracterizaban a los museos a mediados del siglo XVIII, mezclando conchas, muestras de rocas y especímenes botánicos con una gran variedad de obras de arte y otros objetos creados por el hombre de todo el mundo.[15]

Algunas ramas de las primeras colecciones universales, los especímenes biológicos extraños o extravagantes, ya sean genuinos o falsos, y los objetos históricos más exóticos, podrían encontrar un hogar en espectáculos comerciales de fenómenos y espectáculos secundarios.

Inglaterra

Gabinete de Curiosidades, década de 1690, Domenico Remps

En 1671, al visitar a Thomas Browne (1605-1682), el correo John Evelyn comentó:

Toda su casa y su jardín es un paraíso y un gabinete de rarezas y el de la mejor colección, entre Medallas, libros, Plantas, cosas naturales.[16]

Al final de su vida, Browne parodió la creciente tendencia de coleccionar curiosidades en su tratado Musaeum Clausum, un inventario de libros, fotografías y objetos dudosos, rumoreados e inexistentes.

Levinus Vincent, 1715, placa de Wondertooneel der natuur, el fastuoso catálogo publicado de la colección de este comerciante holandés.

Sir Hans Sloane (1660-1753), médico inglés, miembro de la Royal Society y del Royal College of Physicians y fundador del Museo Británico de Londres, comenzó a coleccionar plantas esporádicamente en Inglaterra y Francia mientras estudiaba medicina. En 1687, el duque de Albemarle le ofreció a Sloane un puesto como médico personal de la flota de las Indias Occidentales en Jamaica. Aceptó y pasó quince meses recolectando y catalogando plantas, animales y curiosidades artificiales nativas (por ejemplo, artefactos culturales de poblaciones africanas nativas y esclavizadas) de Jamaica. Esto se convirtió en la base de su obra de dos volúmenes, Historia natural de Jamaica, publicada en 1707 y 1725. Sloane regresó a Inglaterra en 1689 con más de ochocientos especímenes de plantas, vivas o montadas en papel grueso en un herbario de ocho volúmenes. También intentó traer animales vivos (por ejemplo, serpientes, un caimán y una iguana), pero todos murieron antes de llegar a Inglaterra.[17]

Gabinete alemán, 1745

Sloane catalogó meticulosamente y creó registros extensos para la mayoría de los especímenes y objetos de su colección. También comenzó a adquirir otras colecciones mediante regalo o compra. Herman Boerhaave le regaló cuatro volúmenes de plantas de los jardines de Boerhaave en Leiden. William Charleton, en un legado en 1702, le dio a Sloane numerosos libros de pájaros, peces, flores y conchas y su museo misceláneo que consta de curiosidades, miniaturas, insectos, medallas, animales, minerales, piedras preciosas y curiosidades en ámbar. Sloane compró la colección de Leonard Plukenet en 1710. Constaba de veintitrés volúmenes con más de 8.000 plantas de África, India, Japón y China. Mary Somerset, duquesa de Beaufort (1630-1715), le dejó un herbario de doce volúmenes de sus jardines en Chelsea y Badminton tras su muerte en 1714. El reverendo Adam Buddle le dio a Sloane trece volúmenes de plantas británicas. En 1716, Sloane compró el volumen de plantas japonesas de Englebert Kaempfer y el museo virtual de James Petiver de aproximadamente cien volúmenes de plantas de Europa, América del Norte, África, el Cercano Oriente, India y Oriente. Mark Catesby le regaló plantas de América del Norte y las Indias Occidentales procedentes de una expedición financiada por Sloane. Philip Miller le regaló doce volúmenes de plantas cultivadas en el Chelsea Physic Garden.[18]

Sloane adquirió aproximadamente trescientas cincuenta curiosidades artificiales de los indios norteamericanos, los esquimales, América del Sur, Laponia, Siberia, las Indias Orientales y las Indias Occidentales, incluidos nueve artículos de Jamaica. «Estos artefactos etnológicos fueron importantes porque establecieron un campo de colección para el Museo Británico que aumentaría enormemente con las exploraciones del Capitán James Cook en Oceanía y Australia y la rápida expansión del Imperio Británico«.[19] Tras su muerte en 1753, Sloane legó su considerable colección de 337 volúmenes a Inglaterra por 20.000 libras esterlinas. En 1759, la biblioteca real de Jorge II se añadió a la colección de Sloane para formar la fundación del Museo Británico.

Gabinete de curiosidades de la época barroca italiana, alrededor de 1635.

John Tradescant el mayor (alrededor de 1570-1638) fue un jardinero, naturalista y botánico al servicio del duque de Buckingham. Coleccionó plantas, bulbos, flores, enredaderas, bayas y árboles frutales de Rusia, el Levante, Argel, Francia, las Bermudas, el Caribe y las Indias Orientales. Su hijo, John Tradescant el joven (1608-1662) viajó a Virginia en 1637 y coleccionó flores, plantas, conchas y un manto de piel de venado indio que se cree perteneció a Powhatan, padre de Pocahontas. Padre e hijo, además de especímenes botánicos, recolectaron curiosidades zoológicas (por ejemplo, el dodo de Mauricio, la mandíbula superior de una morsa y armadillos), artificiales (por ejemplo, cinturones de wampum, retratos, tornos de marfil, armas, trajes orientales), calzado y paneles de alabastro tallados) y rarezas (por ejemplo, una mano de sirena, un huevo de dragón, dos plumas de la cola de un fénix, un trozo de la Vera Cruz y un frasco de sangre que llovió en la Isla de Wight). En la década de 1630, los Tradescants exhibieron su colección ecléctica en su residencia en South Lambeth. El Arca de Tradescant, como llegó a ser conocida, fue el primer gran gabinete de curiosidades de Inglaterra y estaba abierto al público por una pequeña tarifa de entrada.[20]

Elias Ashmole (1617-1692) fue abogado, químico, anticuario, masón y miembro de la Royal Society con un gran interés en la astrología, la alquimia y la botánica. Ashmole también era vecino de los Tradescants en Lambeth. Financió la publicación del Musaeum Tradescantianum, un catálogo de la colección del Arca en 1656. Ashmole, un coleccionista por derecho propio, adquirió el Arca Tradescant en 1659 y la añadió a su colección de manuscritos astrológicos, médicos e históricos. En 1675, donó su biblioteca y colección y la colección Tradescant a la Universidad de Oxford, siempre que se proporcionara un edificio adecuado para albergar la colección. La donación de Ashmole formó la fundación del Museo Ashmolean en Oxford.[20]

Los lugares de exposiciones y los lugares de nuevas sociedades que promovían el conocimiento natural también parecían cultivar la idea de una civilidad perfecta. Algunos estudiosos proponen que esto fue «una reacción contra el dogmatismo y el entusiasmo de la Guerra Civil Inglesa y el Interregum [sic].[21]» Este paso hacia la cortesía puso obstáculos a cómo uno debería comportarse e interactuar socialmente, lo que permitió distinguir a los cortés de los supuestos miembros comunes o más vulgares de la sociedad. Las exhibiciones de curiosidades (ya que eran típicamente maravillas extrañas y extranjeras) atrajeron a una audiencia más amplia y general, lo que «[las convirtió] en temas más adecuados para el discurso cortés en la Sociedad».[21]

Un tema se consideraba menos adecuado para un discurso cortés si la curiosidad que se mostraba iba acompañada de demasiada evidencia material, ya que permitía menos conjeturas y exploración de ideas sobre la curiosidad mostrada. Debido a esto, muchas exhibiciones simplemente incluían una descripción concisa de los fenómenos y evitaban cualquier mención de la explicación de los fenómenos. Quentin Skinner describe la primera Royal Society como «algo mucho más parecido a un club de caballeros,[21]» una idea apoyada por John Evelyn, quien describe a la Royal Society como «una asamblea de muchos honorables caballeros, que se reúnen inofensivamente bajo el mando de Su Majestad Real». Conocimiento; y entretenerse ingeniosamente, mientras que sus otras ocupaciones domésticas o negocios públicos los privan de estar siempre en compañía de hombres eruditos y no pueden permanecer para siempre en las Universidades.[21] «

Ahora se pueden encontrar gabinetes de curiosidades en Snowshill Manor y Wallington Hall, y el Museo Ashmolean tiene una exhibición de artículos de sus dispares colecciones fundadoras Ashmole y Tradescant.

Estados Unidos

Thomas Dent Mutter (1811-1859) fue uno de los pioneros estadounidenses de la cirugía plástica reconstructiva. Su especialidad era la reparación de anomalías congénitas, labio hendido y paladar hendido y pie zambo. También recopiló rarezas médicas, tumores, muestras anatómicas y patológicas, preparaciones húmedas y secas, modelos de cera, moldes de yeso e ilustraciones de deformidades médicas. Esta colección comenzó como una herramienta de enseñanza para médicos jóvenes. Justo antes de su muerte en 1859, donó 1.344 artículos al Colegio Americano de Médicos de Filadelfia, junto con una dotación de 30.000 dólares para el mantenimiento y ampliación de su museo. La colección de Mütter se añadió a noventa y dos especímenes patológicos recolectados por el doctor Isaac Parrish entre 1849 y 1852. El Museo Mütter comenzó a recolectar equipos médicos antiguos en 1871, incluido el botiquín médico de Benjamin Rush y el costurero de Florence Nightingale. En 1874, el museo adquirió cien cráneos humanos del anatomista y frenólogo austriaco Joseph Hyrtl (1810-1894); un cadáver del siglo XIX, apodado la «dama del jabón»; el elenco siamés de hígado y muerte de Chang y Eng Bunker, los gemelos siameses; y en 1893, el tumor de mandíbula de Grover Cleveland. El Museo Mütter es un excelente ejemplo de un grotesco gabinete de curiosidades médicas del siglo XIX.[22] [23]

  1. T. Barnum estableció el Museo Americano de Barnum en cinco pisos en Nueva York, «perpetuando hasta la década de 1860 la tradición de Wunderkammer de curiosidades para multitudes crédulas, a menudo lentas; el famoso método de control de multitudes de Barnum, astuto pero eficaz, consistía en colocar un cartel que dijera: ‘DE ESTA MANERA ¡A LA SALIDA!’ en la puerta de salida».[24]

En 1908, los empresarios de Nueva York formaron el Hobby Club, un club de comidas limitado a 50 hombres, con el fin de exhibir sus «gabinetes de maravillas» y sus colecciones seleccionadas. Estos incluían especímenes literarios e incunables; antigüedades como armaduras antiguas; piedras preciosas y elementos de interés geológico. Se utilizarían cenas formales anuales para abrir las distintas colecciones a la inspección de los demás miembros del club.[25]

Influencia decreciente

En las primeras décadas del siglo XVIII, las curiosidades y los especímenes maravillosos comenzaron a perder su influencia entre los filósofos naturales europeos. A medida que los pensadores de la Ilustración pusieron cada vez más énfasis en los patrones y sistemas dentro de la naturaleza, las anomalías y rarezas pasaron a ser consideradas objetos de estudio potencialmente engañosos. Las curiosidades, antes interpretadas como mensajes divinos y expresiones de la variedad de la naturaleza, fueron vistas cada vez más como vulgares excepciones a la uniformidad general de la naturaleza.[26]

Colecciones notables comenzaron de esta manera.

En la cultura contemporánea

Interpretación moderna de una Wunderkammer

El Museo de Ciencias Naturales de Houston alberga un práctico Gabinete de Curiosidades, completo con un cocodrilo disecado incrustado en el techo al estilo de la Dell’Historia Naturale de Ferrante Imperato. En Los Ángeles, el moderno Museo de Tecnología Jurásica busca anacrónicamente recrear la sensación de asombro que alguna vez despertaron los viejos gabinetes de curiosidad.[27]

En Spring Green, Wisconsin, la casa y museo de Alex Jordan, conocida como House on the Rock, también puede interpretarse como un gabinete de curiosidades moderno, especialmente en la colección y exhibición de autómatas. En Bristol, Rhode Island, el Musée Patamécanique se presenta como un híbrido entre un teatro de autómatas y un gabinete de curiosidades y contiene obras que representan el campo de la patamecánica, una práctica artística y un área de estudio inspirada principalmente en la patafísica.

La idea de un gabinete de curiosidades también ha aparecido en publicaciones y espectáculos recientes. Por ejemplo, la revista Cabinet es una revista trimestral que yuxtapone artefactos y fenómenos culturales aparentemente no relacionados para mostrar su interconexión de maneras que fomenten la curiosidad sobre el mundo. La asociación cultural italiana Wunderkamern[28] utiliza el tema de los gabinetes de curiosidades históricos para explorar cómo se manifiesta el «asombro» en el discurso artístico actual. En mayo de 2008, el programa de Licenciatura en Bellas Artes de la Universidad de Leeds organizó una muestra llamada «Wunder Kammer», la culminación de la investigación y la práctica de los estudiantes, que permitió a los espectadores encontrar trabajos de todas las disciplinas, desde instalaciones íntimas hasta videos que invitan a la reflexión. y dibujo altamente cualificado, realzado por actuaciones en vivo.[29]

El concepto ha sido reinterpretado en el Museo de Curiosidades, Bellas Artes e Historia Natural Viktor Wynd.[30] En julio de 2021 se inauguró una nueva sala Gabinete de Curiosidades en el Museo y Galería de Arte Whitaker en Rawtenstall, Lancashire, comisariada por el artista Bob Frith,[31] fundador de Horse and Bamboo Theatre.

Varios blogueros de Internet describen sus sitios como «wunderkammern», ya sea porque son principalmente enlaces a cosas interesantes o porque inspiran asombro de manera similar a los wunderkammern originales (consulte Enlaces externos, a continuación). El investigador Robert Gehl describe sitios de vídeos de Internet como YouTube como wunderkammers modernos, aunque en peligro de ser refinados hasta convertirse en instituciones capitalistas «del mismo modo que los curadores profesionalizados refinaron los Wunderkammers para convertirlos en museos modernos en el siglo XVIII».[32]

Gabinetes de curiosidades célebres

Alguno de los principales gabinetes de curiosidades son los siguientes:

Edmond Bonnaffé (1825-1903) señaló que: «De hecho, junto con los grandes señores de París y de las principales ciudades, adoradores exclusivos del gran arte, se formó un ejército de hombres modestos y clarividentes que recogieron, poco a poco, las migajas de la curiosidad. Eran médicos, canónigos y boticarios.»[12]​ Sin abandonar ningún proyecto para deslumbrar al público con el esplendor de las obras de arte presentadas o asombrarlo con la presentación de objetos insólitos, incluso monstruosos, los propietarios de medios más modestos a menudo establecían gabinetes de historia natural que tenían influencia científica, en parte gracias la publicación de sus catálogos ilustrados.

Entre los gabinetes que contienen «miettes de curiosités» (migajas de curiosidades), se pueden mencionar:

  • Michel Tiraqueau, hijo de André Tiraqueau, era dueño de un gabinete en Fontenay-le-Comte descrito en un verso,[alpha 2]​ de 1566, obra de su sobrino, el rival de Ronsard, André de Rivaudeau: Michel Tiraqueau tenía de hecho un herbario pintado de 500 plantas.[13]
  • Bernard Palissy (1510-1590) tenía un gabinete que menciona en su dedicatoria a «Sire Anthoine de Ponts» al comienzo del Discours admirables de la nature des eaux et fontaines… (1580).[14]​ Lo había creado para reunir las evidencias de los hechos que defendía, particularmente en lo que respecta a los fósiles, que eran, según él, restos de animales. También se puede notar que oponía su enfoque en contacto directo con la realidad estudiada al de los «philosophes» reconocidos que encontraban su ciencia en los libros escritos en latín.
  • El médico suizo Félix Platter (1536-1614) tenía un gabinete de historia natural, un herbario (en parte conservado en la Universidad de Berna) y una colección de instrumentos musicales. Probablemente fue a través de Guillaume Rondelet (1507-1566), cuyos cursos siguió en Montpellier, del que aprendió la técnica del secado de las plantas desarrollada en Italia por el médico y botánico Luca Ghini (1490-1556).
  • Paul Contant (1562-1629) tenía un jardín botánico con un gabinete de historia natural. En 1609, publicó un poema titulado Le Jardin, et Cabinet poétique, el cual habla de las plantas que cultiva, las más populares entre los coleccionistas, y canta sobre sus ventajas. Además, canta a varios animales que también colecciona. El poema va acompañado de grabados y de un índice. Contant también tenía ricos herbarios de plantas exóticas.
  • El danés Ole Worm (1588-1654) poseía un gabinete de historia natural que también incluía piezas etnográficas. En 1655 se publicó un inventario (Museum Wormianum) ilustrado con grabados. Usó sus colecciones como punto de partida para sus exploraciones en filosofía natural. También adoptó un enfoque empírico que lo llevó a negar la existencia de los unicornios y a establecer que sus cuernos debían atribuirse a los narvales. En otros puntos, Worm continuó creyendo en hechos que en última instancia eran inexactos. Tras su muerte, sus colecciones se integraron en las del rey danés Federico III.
  • Nicolas-Claude Fabri de Peiresc (1580-1637) poseía un gabinete y un jardín de aclimatación en Aix-en-Provence. Todavía se conservan dos inventarios y varios dibujos de objetos de arte.
  • El Gabinete del Rey (incluido aquí porque no incluía lujosas obras de arte, conservadas en otros lugares) se creó en 1633 en el Jardin du roi, que más tarde se convirtió en el Jardin des plantes de Paris. El gabinete fue ampliado y enriquecido por Leclerc de Buffon, quien dirigió la publicación de la Histoire Naturelle, générale et particulière, avec la description du Cabinet du Roi [Historia Natural, general y particular, con la descripción del Gabinete del Rey]. Las colecciones del gabinete forman la base de las colecciones actuales del Muséum national d’histoire naturelle y del Musée de l’Homme, en París.
  • Athanasius Kircher (1602-1680) estableció el Museo Kircher, creado en 1651 después de la donación de un gabinete de curiosidades. El museo ha desaparecido, pero quedan dos catálogos ilustrados.
  • El padre Claude Du Molinet (1620-1687) fue el responsable de la biblioteca de la abadía de Sainte-Geneviève desde 1662, en la que creó un gabinete. Coleccionista de medallas, montó un gabinete dividido en dos partes: Historia antigua, que reunía objetos de las civilizaciones griega, romana y egipcia, e Historia Natural, donde reunió los restos de animales extraños.[15]
  • Georg Everhard Rumphius (1627-1702) tenía un gabinete cuyo catálogo ilustrado (D’Amboinsche Rariteitkamer) apareció en 1705.
  • Frederik Ruysch (1638-1731), montó un gabinete de curiosidades anatómicas adquirido por Pedro el Grande y que está, en parte, en el origen del Museo de Etnografía y Antropología de la Academia de Ciencias de Rusia, con las colecciones de Albertus Seba (1665-1736), quien publicó a partir de 1734 un Tesauro que comprendía varios cientos de grabados de animales (que se pueden ver en la Biblioteca Real de La Haya).
  • René-Antoine Ferchault de Réaumur (1683-1757) montó el gabinete más grande de Francia, especialmente dedicado a las especies animales, en particular la ornitología. Cuando Réaumur murió, Buffon logró obtener sus colecciones e integrarlas en el Cabinet du roi.
  • El gabinete de curiosidades de Joseph Bonnier de La Mosson (1702-1744), en el Hôtel du Lude, en el 58 de la rue Saint-Dominique, en París, fue ejemplar por estar muy estructurado. Las diferentes partes del gabinete estaban interesadas en un campo en particular: anatomía, química, farmacia, medicamentos, mecánica, matemáticas o incluso las herramientas específicas para diferentes artes y oficios. Finalmente, incluía 3 gabinetes de Historia Natural.[16]​ Además, se podía ver un conchero, un mueble utilizado para almacenar y presentar conchas (moluscos). Algunos de los armarios se encuentran ahora en la mediateca del Muséum national d’histoire naturelle.[17]
  • Alrededor de 1760, James Darcy Lever (1728-1788) comenzó a acumular una enorme colección. Compró el gabinete de Johann Reinhold Forster (1729-1798) cuando, privado del apoyo del gobierno, se arruinó. En 1774 abrió un museo en Londres, pero a su vez se arruinó y sus colecciones se dispersaron ante la indiferencia del gobierno. Al mismo tiempo, Joseph Banks (1743-1820) desarrolló en el Real Jardín Botánico de Kew el cultivo de plantas nativas y exóticas útiles para el progreso económico.
  • El médico y naturalista alsaciano Jean Hermann (1738-1800) creó a partir de 1768, en Estrasburgo, un gabinete de historia natural rico en un gran número de animales disecados y plantas secas. Sus colecciones y su biblioteca, compuesta por 20 000 volúmenes, están en el origen del Museo de Mineralogía de Estrasburgo y del Museo Zoológico de la ciudad de Estrasburgo, donde se ha recreado su gabinete de historia natural. Hermann también dirigió el jardín botánico.
  • La curiosidad creció constantemente durante el siglo XVII, y su comercio alcanzó su punto máximo en la segunda mitad del siglo XVIII, con la impresión de 42 catálogos de gabinetes por año. Sin embargo, la curiosidad fue sofocada por la Revolución Francesa. De hecho, existía principalmente a través de ricos gabinetes, cuyos propietarios huyeron de Francia. La curiosidad ya se había replegado en torno a Port-Royal, un barrio apreciado por los comerciantes de segunda mano, pero ahora solo existe en los márgenes de la capital, entre las grandes fortunas de la Restauración. No reanudó su desarrollo hasta mediados del siglo siguiente, pero con mucha menos confianza.[18]
  • El primer museo de Cherburgo, inaugurado en 1832 y luego convertido en Muséum Emmanuel-Liais, fue concebido en torno a las colecciones del gabinete de un erudito local, enriquecidas con objetos legados por grandes familias locales y colecciones de eruditos normandos o con relaciones normandas reunidas en el seno de la Société nationale des sciences naturelles et mathématiques de Cherbourg, como Louis Corbière y Emmanuel Liais. Liais tenía un jardín botánico en su propiedad (fundado en 1878).
  • En los siglo XX y XXI, un nuevo interés se muestra por los gabinetes de curiosidades, por parte de artistas como André Breton[19]​ o Christophe Conan (Nature vivante):[20]​ «Animaux des abysses» fue expuesto en el musée de Vernon. En el antiguo gabinete del castillo de La Roche-Guyon se organizan exposiciones y lo mismo sucede en las salas del castillo de Oiron.

Presentación del gabinete de arte de Pomerania, obra del artista alemán Anton Mozart. Museo de Artes Decorativas, Berlín.

Gabinete de un particular, cuadro pintado por el artista flamenco Frans Francken el Joven en 1625. Museo de Historia del Arte, Viena.

En general, en los cuartos de maravillas se exponían las curiosidades y hallazgos procedentes de exploraciones o instrumentos técnicamente avanzados, como es el caso por ejemplo de la colección de objetos de Pedro el Grande, Zar de Rusia de 1682 a 1721.

Grabado de Ferrante Imperato

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Johann Georg Hainz: Kleinodien-Schrank, 1666

 

 

 

 

 

 

 

El archiduque Leopoldo Guillermo en su galería de Bruselas (1650/52). David Teniers, el Joven. Óleo sobre Tela. 123 cm x 163 cm. Kunsthistorisches Museum. Viena, Austria.

Teniers reproduce aquí la colección del archiduque Leopoldo Guillermo de Austria, gobernador de los Países Bajos y famoso por alardear de su cultura y su colección de arte, con obras del Renacimiento (especialmente de los venecianos) y el Barroco, reproducidas con fidelidad.

 

Lajedo de Pai Mateus

Lajedo de Pai Mateus

Coordenadas: 7º 22′ 53″ S 36º 17′ 50″ O

Lajedo de Pai Mateus

 Piedra de casco

Ubicación: Cabaceiras, Paraíba, Brasil 

Tipo: Privado

El Lajedo de Pai Mateus es una elevación rocosa  en el Planalto da Borborema, ubicada en la ciudad de Cabaceiras, en el estado de Paraíba, Brasil. Tiene aproximadamente 1,5 km² y cerca de cien grandes piedras redondeadas (con un peso de hasta 45 toneladas ) que se destacan sobre la superficie ligeramente convexa y la escasa vegetación de la región Cariri de Paraiba.[1][2]

A última hora de la tarde en Lajedo de Pai Mateus.

La formación rocosa es el resultado de la erosión del suelo durante millones de años, debido a fisuras naturales y grandes variaciones de temperatura. Uno de los bloques más famosos es Pedra do Capacete, debido a su peculiar forma, algunas de las piedras contienen pinturas rupestres atribuidas a los indios Cariri, que habitaron la región hace unos 12.000 años. Cuenta la leyenda que Pai Mateus sería un ermitaño curandero que vivió en esa región alrededor del siglo XVIII, destino de muchas personas que lo buscaban para consultarlo. El lajedo está a unos 25 km del centro de Cabaceiras (acceso por un camino de tierra) y se encuentra en una propiedad privada.[1][2]

 

 

 

 

 

 

 

Piedras Gigantes en Lajedo de Pai Mateus, Paraíba

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Atardecer en Lajedo

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Lajedo de Pai Mateus, Cabaceiras/PB

¿Quién fue el padre Mateo?

Según información del Hotel Fazenda Pai Mateus, Pai Mateus fue un curandero ermitaño que habitó Lajedo a mediados del siglo XIX. XVIII. Cuenta la leyenda que el curandero vivía debajo de una cueva, donde hoy hay huellas de pequeñas manos humanas, lo que lleva a creer que allí se realizaba algún tipo de rito de iniciación. Además, el sitio también albergó cementerios de los primeros pueblos indígenas que habitaron el sitio, los paleoindios.

En el interior, el patrón granítico de Lajedo de Pai Mateus presenta una gran diversidad de formas, como losas (superficies de granito planas y empotradas), cantos rodados (fragmentos de roca de dimensiones métricas), bolas de granito e toros (afloramiento rocoso que se eleva abruptamente en medio de una superficie más plana)

Lajedo de Pai Mateus, PB, mostrando relieve granítico de tipo saprolítico, con losas, cantos rodados y bolas de granito. Figura 3. Geoforma tipo tor (castillo koopies), en Lajedo de Pai Mateus, formada cuando ocurre el proceso de remoción del manto de meteorización antes de la meteorización completa (exfoliación) en el subsuelo de los bloques rocosos (saprolitos).

Geoforma tipo tor (castillo koopies), en Lajedo de Pai Mateus, formada cuando ocurre el proceso de remoción del manto de meteorización antes de la meteorización completa (exfoliación) en el subsuelo de los bloques rocosos (saprolitos).

Lajedo de Pai Mateus, PB, mostrando relieve granítico de tipo saprolítico, con losas, cantos rodados y bolas de granito.

Uplistsije

Uplistsije (Uplistsikhe)

Coordenadas: 41°58′6″N 44°12′15″E

El complejo de cuevas de Uplistsikhe con una basílica cristiana de tres naves construida en los siglos IX-X.

Uplistsije (en georgiano: უფლისციხე; literalmente, ‘la fortaleza del señor’) es una antigua ciudad excavada en la roca localizada en el centro de Georgia, a unos 10 kilómetros al este de la ciudad de Gori la ciudad natal de Stalin, en la región de Shida Kartli.

Construida en un alto acantilado rocoso de la ribera izquierda del río Mtkvari (el Kurá), tiene varias construcciones datadas desde la Edad del Hierro hasta la Baja Edad Media, y destaca por la combinación única de varios estilos de culturas rupestres de Anatolia e Irán, así como por la coexistencia de arquitectura pagana y cristiana.[1]

La ciudad rupestre de Uplistsikhe está desde 2007 incluido en la lista tentativa del Patrimonio de la Humanidad de la Unesco.

Historia

Uplistsikhe es identificada por los arqueólogos como uno de los asentamientos urbanos más antiguos de Georgia. Estratégicamente ubicado en el corazón del antiguo reino de Kartli (o de Iberia, como era conocido por los autores clásicos), que surgió como un importante centro político y religioso del país. La edad e importancia de la ciudad llevaron a la tradición escrita georgiana medieval a atribuir su fundación al mítico Uplos, hijo de Mtskhetos, y nieto de Kartlos.[1]

 

Con la cristianización de Kartli a principios del siglo IV, parece que Uplistsikhe entró en decadencia y perdió su posición frente a los nuevos centros de cultura cristiana, Mtskheta y, más tarde Tbilisi. Sin embargo, Uplistsikhe resurgió como un bastión georgiano principal durante la conquista musulmana de Tbilisi en el siglo VIII y IX, en la época del principado de Iberia. Las incursiones de los mongoles en el siglo XIV supusieron el eclipse de la ciudad: fue prácticamente abandonada, y sólo se utilizó ocasionalmente como un refugio temporal en tiempos de intrusiones extranjeras.[1]

El complejo de Uplistsikhe se puede dividir tentativamente en tres partes: sur (inferior), media (central) y norte (arriba), que cubren un área de aproximadamente 8 hectáreas. La parte media es la más grande y tiene un núcleo de edificaciones talladas en la roca; está conectada con la parte sur a través de un estrecho paso excavado en la roca y de un túnel. Estrechos callejones y algunas escaleras irradian desde la calle central.[1]

La mayoría de las cuevas están desprovistos de cualquier decoración, aunque algunas de las edificaciones más grandes están cubiertas con bóvedas-túnel, con la piedra tallada imitando troncos. Algunas de las construcciones rupestres más grandes también tienen nichos en la parte posterior o lateral, que pueden haber sido utilizadas con fines ceremoniales.

Plano de la ciudad rupestre de Uplistsikhe.

Arquitectura

El núcleo de cuevas en la parte central de Uplistsikhe.

En la cumbre del complejo hay una basílica cristiana construida en piedra y ladrillo de los siglos IX-X. Las excavaciones arqueológicas han descubierto numerosos objetos de diferentes épocas, incluyendo joyas de oro, plata y bronce, y muestras de cerámica y esculturas. Muchos de estos objetos se conservan en el Museo Nacional de Georgia(en Tbilisi Museo Simon Janashia de Georgia).

Varias partes de las zonas más vulnerables quedaron completamente destruidas por el terremoto de Gori de 1920. La estabilidad del monumento aún está en riesgo sustancial, lo que llevó al Fondo del Patrimonio Cultural de Georgia (un proyecto conjunto del Banco Mundial y el Gobierno de Georgia) a poner en marcha un programa limitado de conservación en 2.000.[2]

A tan solo 10 km de Gori en el banco del río Kura se destaca uno de los monumentos más raros del mundo, la antigua ciudad fortificada de Uplistsikhe, excavada dentro de las rocas volcánicas de la cresta de Kvernaki. La primera vez que fue mencionada, fue en los anales del siglo I AC y posteriormente en los siglos IX-X.

Incluso desde la distancia esta interesante ciudad de roca luce cautivadora. Luciendo como grandes poros en las aperturas de las rocas, estas grutas, solían estar llenas de vida. Mucho tiempo atrás solían ser majestuosos salones, templos y viviendas conectadas por amplios corredores y calles. Es difícil de creer que la grandiosa creación de la ciudad de piedra haya sido hecha en su totalidad por las manos del hombre.

Cientos de estructuras diferentes, templos, edificios públicos, casas, calles, plazas, etc, todo fue excavado de la roca. A pesar de su estilo no convencional de construcción, los edificios de Uplistsikhe repiten de manera exacta las muestras de la arquitectura tradicional: columnas, pilares, arcos, etc. La ciudad se encontraba rodeada por un foso protector que bordeaba la estructura del este al norte y contiene cuatro puertas principales.

La ciudad de cuevas, aún conserva el hall de recepción de la Reina Tamara, con dos columnas con arqueados nichos y grandes pilotes. Magnífico en sus dimensiones, con admirable mano de obra y elegantes formas arquitectónicas. Algunos edificios, bodegas de vino, fragmentos de templos, fortificaciones y el túnel secreto utilizado para el abastecimiento de agua, se encuentran intactos.

Uplistsikhe era una ciudad de culto, un gran centro pagano antes de la introducción del cristianismo en Georgia (siglo IV). Observó cada especie de ritual pagano y sacrificios y más tarde iglesias cristianas fueron construidas.

En el siglo XIII, Uplistsikhe fue destruida como resultado de la devastadora invasión de las hordas de Genghis-khan a Georgia.

En el siglo XIX, Uplistsikhe se perdió en capas de suciedad y arena. Grandes esfuerzos de muchos expertos en excavación, reforzamiento, limpieza, restauración y estudio de este sobresaliente monumento de la historia de la cultura georgiana, revivieron Uplistsikhe, que en la actualidad se encuentra enlistada entre los monumentos históricos protegidos por la UNESCO.

Uplistsikhe, que significa “Fortaleza del Señor” en georgiano, es uno de los asentamientos más antiguos y fascinantes de Georgia. Esta ciudad excavada en roca, situada en la región de Shida Kartli, ofrece un viaje impresionante a través de la historia y la arquitectura de la antigua Georgia.

Uplistsikhe, un testimonio de 3.000 años de historia tallado en las rocas de Georgia

Historia de Uplistsikhe

La historia de Uplistsikhe se remonta a más de 3.000 años, convirtiéndola en uno de los asentamientos más antiguos del Cáucaso.

Orígenes y Apogeo

Fundada alrededor del 1.000 a.C., Uplistsikhe alcanzó su apogeo entre los siglos VI a.C. y I d.C.

Durante este período, la ciudad fue un importante centro político, religioso y cultural de la antigua Iberia (el reino georgiano oriental).

En su punto máximo, se estima que Uplistsikhe albergaba a una población de hasta 20,000 habitantes, una cifra impresionante para la época.

Declive y Redescubrimiento

Con la adopción del cristianismo en Georgia en el siglo IV, Uplistsikhe comenzó a perder importancia frente a nuevos centros religiosos. Las invasiones mongolas del siglo XIII marcaron el final definitivo de la ciudad como centro habitado.

Redescubierta por arqueólogos en el siglo XIX, Uplistsikhe ha sido desde entonces objeto de extensas excavaciones y estudios, revelando su rico pasado y arquitectura única.

Arquitectura y Diseño

Uplistsikhe es un ejemplo sobresaliente de arquitectura rupestre, con estructuras talladas directamente en la roca arenisca del acantilado.

Estructuras Principales

El complejo incluye una variedad de estructuras, desde simples cuevas hasta edificios elaboradamente tallados. Algunas de las estructuras más notables incluyen:

  • El Gran Salón: Una sala abovedada impresionante con columnas talladas.
  • El Teatro: Un anfiteatro tallado en roca que podía albergar hasta 700 espectadores.
  • La Farmacia: Una estructura única con nichos para almacenar hierbas medicinales.
  • La Basílica Cristiana: Una iglesia del siglo IX-X, que representa la transición al cristianismo.

Sistemas de Ingeniería

La ciudad cuenta con sistemas sofisticados de irrigación y drenaje, incluyendo canales y cisternas tallados en la roca. Estos sistemas demuestran el alto nivel de ingeniería alcanzado por sus constructores.

Un túnel secreto conducía al río Mtkvari, proporcionando acceso al agua y una ruta de escape en caso de asedio.

Significado Cultural y Religioso

Uplistsikhe ofrece una visión única de la evolución religiosa y cultural de Georgia a lo largo de los milenios.

Centro Pagano

Originalmente, Uplistsikhe era un importante centro de culto pagano. Muchas de las estructuras más antiguas están asociadas con rituales y deidades pre-cristianas.

La disposición de la ciudad y algunas de sus estructuras sugieren una posible conexión con el culto al sol, común en las antiguas culturas del Cáucaso.

Transición al Cristianismo

La adición de estructuras cristianas, como la basílica del siglo IX-X, ilustra la transición de Georgia al cristianismo. Esta superposición de elementos paganos y cristianos es una característica fascinante de Uplistsikhe.

Foto: Uplishtike

Autora: Marta Leonor Vidal García

Uplishtike se extiende en una superficie de 8 hectáreas sobre un acantilado en el margen izquierdo del río Mtkvari (o Kura) a 10 kms de Gori.

Foto: Uplishtike

Autora: Marta Leonor Vidal García

Las edificaciones de Uplishtike cubren un amplio periodo desde la edad del hierro en el II milenio a d.C. a la Baja Edad Media. Las excavaciones arqueológicas han descubierto numerosos objetos de diferentes épocas, incluyendo joyas de oro, plata y bronce, y muestras de cerámica y esculturas.

Ubicada en el corazón del antiguo reino de Iberia, fue un importante centro político y religioso del país del s. IV c. B.C. – IV c. A.D. mencionada en crónicas desde época antigua. A principios del siglo IV, entró en decadencia y perdió su posición frente a los nuevos centros de cultura cristiana.

Mapa de Gori (Oficina de Turismo)

Tuvo un periodo de renacimiento después de la conquista musulmana de Tblilisi en el s. VIII y IX cuando se convirtió en la residencia de los reyes de Iberia. En aquella época llegó a tener 20.000 habitantes y fue un enclave importante en la ruta de las caravanas. Terminó siendo definitivamente abandonada en el s. XIII cuando fue saqueada en las incursiones de los mongoles.

Uplishtike abarca un complejo de salas, cuevas, teatros, templos, altares paganos, túneles, prisiones secretas, farmacia, pasajes y calles. Algunas de las construcciones tienen nichos en la parte posterior o lateral, que pueden haber sido utilizadas con fines ceremoniales. Todas las construcciones son de piedra areniza.

Esta construcción de arco en punta excavado en la roca, conocida como el Teatro, es probablemente un templo del siglo I o II AD.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La bóveda está decorada con plafones de forma octogonal, una decoración de estilo romano.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Bóveda del “Teatro”

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Botica

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Almacén de vino

 

Papoura

Papoura

Estructura circular de Papoura Hill

Coordenadas: 35°13′11.7′′N 25°19′20.9′′E

Mapa de Minoan Crete

Ubicación: Kastelli, Heraklion, Creta, Grecia

Culturas: Minoico

La estructura circular de la colina de Papoura es un gran conjunto arquitectónico minoico fechado entre 2000 y 1700 a.C., construido con varios círculos concéntricos ubicados en el punto más alto de la colina de Papoura, al noroeste de la ciudad de Kastelli en la isla de Creta, Grecia. Fue descubierto en junio de 2024 en el sitio de construcción del aeropuerto de Kasteli.[1]

Antecedentes

La estructura fue descubierta durante la construcción de un sistema de radar que se está construyendo para el Nuevo Aeropuerto Internacional de Heraklion Creta en Kastelli. Se llevó a cabo una reunión en el sitio del descubrimiento entre el Ministerio de Cultura y el Ministerio de Infraestructura y Transporte, donde concluyeron que priorizarían la excavación de la estructura y su preservación sobre la construcción del aeropuerto de la zona.[2]

Descripción

Diseño de las estructuras arqueológicas en la colina de Creta de Papoura

Según el Ministerio de Cultura griego, la estructura tiene unos 48 metros de diámetro y cubre un área de aproximadamente 1800 metros cuadrados. Consiste en «8 anillos de piedra superpuestos: espesor promedio de 1,40 m», cada uno desarrollado a diferentes niveles de elevación, con la sección más alta sobreviviente a 1.7 metros de altura. Un edificio circular de 15 metros de diámetro denominado «Zona A» estaba en el centro rodeado por los anillos, con su interior de nueve metros de ancho dividido en 4 cuadrantes. La zona circundante A era un segundo edificio circular de 6,9 metros de ancho, cuyas paredes radiales «intersectan verticalmente los anillos de los niveles inferiores formando espacios más pequeños». Dos espacios en los lados suroeste y noroeste de los edificios circulares centrales podrían haber sido las principales entradas. Los espacios estaban conectados entre sí con aberturas estrechas que hacen una «estructura casi laberíntica». Las excavadoras aún no podían determinar la forma o la altura original de la construcción, pero postularon que la estructura estaba originalmente conformada de manera truncada o abovedada.

Las excavadoras estimaron que la estructura se utilizó principalmente entre 2000 y 1700 a.C., siendo construida aproximadamente alrededor del comienzo del período Protopalacial (MM IB). La cerámica neopalacial se encontró en la capa de destrucción, lo que implica que la construcción continuó siendo utilizada a través de períodos posteriores de la civilización minoica. La mayoría de los artefactos descubiertos en la construcción se ubicaron dentro o alrededor de las Zonas A y B, lo que indica que eran las principales áreas funcionales. Las excavadoras aún no pudieron determinar la función precisa del edificio, pero los descubrimientos de grandes cantidades de huesos de animales indican que se trataba de un edificio comunitario donde se produjeron sacrificios que podrían haber implicado «el consumo de alimentos, vino y tal vez ofrendas».

El plan y la naturaleza de la construcción no tenían un paralelo cercano en la estructura o arquitectura a otros edificios en Creta creados alrededor del mismo período de tiempo, y más cerca se parecían a construcciones de Oriente Medio en la Edad del Bronce, como un edificio «elíptico [Minoico Medio] de Hamaizius y un «edificio ciclopéico proto-helénico circular de Tiryns». La construcción tenía similitudes estructurales con las tumbas abovedadas en el sur de Creta desde los períodos prehelénicos pre-prepalaciales y protopalaciales, y también a los antiguos montículos que se encuentran en el cuerpo principal de Grecia.[2]

Se necesita apoyo internacional: Salvemos el monumento arqueológico y el paisaje de la colina de Papoura.

14 de julio de 2025

Los vecinos forman un círculo simbólico alrededor del monumento [Comité Ciudadano para la Protección de Papoura y el Patrimonio de Pediada].

Importancia del monumento arqueológico de la colina Papoura

La excavación sacó a la luz una estructura concéntrica de piedra de 50 metros de diámetro, que data de la Edad del Bronce y de la primera fase del Período Palacial (Período Protopalacial, alrededor del 1900 a. C.). Naturalmente, es demasiado pronto para esperar una interpretación definitiva sobre los valores científicos, históricos, arqueológicos y museológicos del descubrimiento.

El monumento arqueológico de la colina de Papoura también tiene el potencial de complementar y enriquecer la narrativa del sitio recientemente inscrito como Patrimonio Mundial de los Centros Palaciegos Minoicos, lo que hace aún más urgente garantizar su estudio exhaustivo y minucioso, su protección y su integración en el discurso patrimonial futuro. Como es habitual a nivel mundial, las evaluaciones requieren la publicación de los datos de excavación, un período de análisis y revisión académica, y un diálogo académico abierto, antes de continuar con la planificación.

Una nueva instalación de radio en el aeropuerto

Estos estudios necesarios, sin embargo, chocan con los acelerados plazos del proyecto de construcción del aeropuerto internacional, impuestos por las autoridades nacionales y locales y los promotores. En lugar de esforzarse por conseguir el tiempo y la investigación necesarios sobre el nuevo descubrimiento y reevaluar la planificación del aeropuerto, el Ministro de Cultura ha anunciado recientemente la instalación imprevista de un sistema de radar para el aeropuerto internacional en la colina de Papoura, en las inmediaciones del yacimiento arqueológico.

Permiso del yacimiento arqueológico circular y contornos de la instalación del radar.
Imagen obtenida de www.argophilia.com https://www.argophilia.com/news/radar-installation-on-papoura-hill-approved/243407/

El Comité Ciudadano para la Protección de Papoura

El desarrollo continuo y el desprecio por el patrimonio y las comunidades locales son solo la punta del iceberg que preocupa profundamente al Comité Ciudadano para la Protección del Cerro Papoura y el Patrimonio de la región de Pediada. El Comité se formó como un colectivo de residentes locales, miembros de la comunidad y científicos: arqueólogos, arquitectos, expertos legales, científicos ambientales y otros. Lo que nos une es nuestra preocupación y responsabilidad compartidas de proteger el conjunto monumental de Papoura, su identidad histórica y natural, y el patrimonio más amplio de nuestra región.

Los resultados de las excavaciones arrojan luz sobre el misterioso laberinto minoico de Creta

Por Tasos Kokkinidis

13 de octubre de 2025

El monumental complejo arquitectónico descubierto en Kastelli, Creta. Crédito: Ministerio de Cultura de Grecia.

Los arqueólogos han presentado los resultados preliminares de la excavación en curso en la colina de Papoura, en Creta, la isla más grande de Grecia, donde en 2024 se descubrió un laberinto minoico único.

El yacimiento fue descubierto durante los trabajos de instalación de los sistemas de radar para el nuevo aeropuerto de Heraklion.

Según Danae Kontopodi, de la Eforía de Antigüedades de Heraklion, la excavación ha revelado una singular estructura circular monumental, impresionante por su tamaño, su antigüedad y su diseño arquitectónico único.

El presidente de la Asociación de Arqueólogos Griegos, Costas Paschalidis, describió Papoura como “uno de los hallazgos arqueológicos más importantes del siglo XXI para el Egeo prehistórico”.

Con un diámetro de entre 48 y 50 metros, este edificio circular y laberíntico no tiene paralelo conocido en la Creta prehistórica ni en la región del Egeo. Su diseño recuerda a los edificios residenciales o funerarios circulares hallados a principios de la Edad del Bronce en Mesopotamia, Siria y Omán, así como a los recintos circulares del Neolítico y la prehistoria europea.

Detalles arquitectónicos del laberinto minoico en Creta, Grecia

El edificio circular excavado tiene una altura conservada de 2,85 metros (9,35 pies) y cubre una superficie de 1800 metros cuadrados (19 375 pies cuadrados). El monumento, situado en Creta, Grecia, presenta un complejo laberinto minoico de siete anillos superpuestos de piedra, conservados a diferentes alturas y organizados en dos zonas principales de ocupación y uso: la Zona A y la Zona B.

Zona A (Núcleo Central):

 El centro del monumento conforma un espacio circular delimitado por dos anillos contiguos construidos con bóvedas de ménsula, lo que resulta en un diámetro interior de 9,30 metros (30,5 pies). El acceso a este espacio central se realiza a través de una entrada monumental en el lado oeste. En su interior, cuatro muros dispuestos en forma de cruz conforman cuatro salas de tamaño similar que se comunican mediante aberturas en el centro de la cruz. Es probable que el núcleo central estuviera cubierto por una bóveda.

Zona B (Anillo Periférico):

Rodeando el núcleo central se encuentra la Zona B, compuesta por habitaciones periféricas más pequeñas dispuestas radialmente. Se accedía a estas habitaciones a través de un corredor circular pavimentado, que posiblemente fue un espacio abierto al aire libre durante la fase inicial de uso del monumento. Posteriormente, se crearon espacios adicionales dentro de este corredor mediante la instalación de tabiques de construcción más rudimentaria.

Dos entradas principales dan acceso al interior del monumento, situadas en los lados suroeste y noreste. Una línea recta conceptual que conecta estas entradas converge en el centro del núcleo cruciforme.

Zona C (La base exterior):

El área exterior, Zona C, está formada por anillos escalonados que rodean la base del monumento, semejantes a una crepis (base) o un “zigurat” circular, y un recinto poligonal externo.

La estructura se data tentativamente entre el 3000 y el 1700 a. C. Crédito: Ministerio de Cultura de Grecia

Construcción y fecha

Todos los muros del monumento fueron construidos con piedras de montaña sin labrar, extraídas de una cantera identificada en la ladera noroeste de la colina, utilizando barro elaborado con el suelo arcilloso local como material aglutinante.

La construcción meticulosa, robusta e intrincada de la estructura sugiere una importante labor, experiencia especializada, conocimientos matemáticos o incluso astronómicos, y una administración central que organizó el proyecto.

Según los datos actuales, la estructura se data provisionalmente entre el 3000 y el 1700 a. C., con sucesivas fases constructivas. El mantenimiento continuo, que incluyó reparaciones de muros, refuerzos y añadidos alrededor de la cúpula central a lo largo de los siglos, indica que el monumento sirvió como punto de referencia clave para los habitantes de la zona.

Función e interpretación

La estructura arquitectónica, combinada con los hallazgos, sugiere que no se trataba de un asentamiento simple y permanente, sino más bien de un lugar para actividades periódicas, intercomunitarias y probablemente rituales.

El gran montón de piedras (lithosoros) en la cima fue interpretado inicialmente por el arqueólogo N. Panagiotakis como una phryktoria (torre de vigilancia/faro), parte de una red de comunicación más amplia. Sin embargo, la excavación actual aún no ha aportado pruebas que lo confirmen.

Los hallazgos dentro del edificio consisten principalmente en cerámica encontrada en todas las áreas de la Zona B y en las cuatro habitaciones de la Zona A. Se trata principalmente de vasijas para la preparación y el consumo de alimentos, y en menor medida, vasijas de almacenamiento. También se recuperaron lámparas, una cantidad significativa de vasijas en miniatura (como jarras y vasos), una vasija ceremonial con forma de ave, herramientas de piedra, dos cuentas colgantes y conchas marinas (tritones).

El edificio circular de Papoura es único en su género, tanto por su compleja composición arquitectónica como por su temprana datación. Da fe de la sofisticación técnica y cultural de la naciente civilización minoica, mucho antes de la construcción de los intrincados palacios minoicos .

Su construcción durante el período prepalacial podría estar relacionada con la presencia de clanes poderosos o gobernantes locales que, quizá por razones de prestigio social o cohesión comunitaria, se dedicaron a erigir imponentes monumentos para fiestas y actividades comunitarias. Estas actividades parecen haber continuado sistemáticamente durante todo el período protopalacial, finalizando únicamente al comienzo del período neopalacial con la expansión del poder de Cnosos.

La presencia de cerámica del período arcaico (siglos VII-VI a. C.), también asociada con prácticas festivas, sugiere la probable persistencia de esta memoria colectiva ancestral incluso en tiempos históricos.

La excavación continúa y las conclusiones podrían cambiar. Sin embargo, la estructura sigue siendo uno de los hallazgos más importantes de la arqueología minoica. Su interpretación final transformará nuestro conocimiento sobre el nacimiento y la organización de la civilización minoica antes de los grandes palacios.

Muralla abaluartada de Cádiz

Muralla abaluartada de Cádiz

Recinto abaluartado de Cádiz

Referencia: CA-CAS-036
Comunidad: Andalucía
Provincia: Cádiz
Municipio: Cádiz
Localidad: Cádiz

Muralla o recinto abaluartado

Situación

Las murallas de Cádiz, o recinto abaluartado de Cádiz, se encuentran en la localidad del mismo nombre, rodeando literalmente toda la isla sobre la que se asienta el casco histórico de la ciudad.

Historia

La ciudad de Cádiz fue tradicionalmente lugar de asedios y combates. Ante sus murallas se situaron las fuerzas inglesas, holandesas y francesas. Por ello, desde fechas muy tempranas Cádiz tuvo que ser fortificada, creándose una serie de amurallamientos que han terminado dando a la ciudad una imagen muy característica.

Inicialmente, la Cádiz medieval ya era una ciudad completamente fortificada que el rey Alfonso X el Sabio había ordenado reconstruir dada su importancia estratégica. El recinto amurallado medieval sólo tenía tres lienzos de muralla puesto que la defensa del cuarto lado la aseguraba el acantilado que daba al mar.

Desbordada la ciudad medieval, Cádiz también quedó paulatinamente cercada durante los siglos XVI, XVII y XVIII por un potente muro perimetral que defendía los nuevos barrios que iban creciendo a extramuros y que remarcaba aún más el sentido de isla. El castillo de San Sebastián y el castillo de Santa Catalina rematan la gran fortificación inexpugnable en la que se convierte la plaza de Cádiz.

La ciudad histórica queda separada así del istmo que la une a la isla de San Fernando por el frente de Tierra, comúnmente llamado Puertatierra. Esta parte de las murallas fue la que mayor número de intervenciones y reformas tuvo, quedando su configuración fijada a mediados del siglo XVIII con dos semibaluartes, llamados de San Roque y Santa Elena o Benavides, unidos por un lienzo de muralla con la puerta de la ciudad, la puerta de Tierra y anteriormente la puerta del Muro (actualmente cegada), y un pesado torreón defensivo sobre ella.

Desde este punto la muralla se extiende envolviendo toda la isla gaditana. Hacia la derecha se despliega el frente Portuario, que incluye los baluartes de Santiago y de los Negros, la puerta del Mar, la plataforma de La Cruz o de Santa Cruz, la puerta de Sevilla, el baluarte y puerta de San Antonio, el baluarte y puerta de San Carlo, y la Batería de San Felipe. De este frente se mantienen los extremos: el Baluarte de Santiago de un lado, y del otro la Batería de San Felipe y dos de los tres lados del baluarte o murallas de San Carlos.

Desde San Carlos (las murallas de San Carlos), cuya construcción fue concluida en el año 1784, arranca toda la zona oeste del cinturón amurado, es decir, el frente Marítimo o de Poniente que protegía la entrada al puerto y que estaba constituido por diversos tramos dominados por baluartes de entre los que destaca el mayor y más adelantado respecto a la línea de muralla, el de Candelaria. Le antecede el de la Escalerilla y le siguen el de La Soledad o La Bomba (actualmente paseo de Santa Bárbara; se sitúa en él un aparcamiento subterráneo en el que puede verse un tramo del lado interior de la muralla del baluarte) y el del Bonete, originariamente de San Agustín (junto a la explanada conocida como Campo de las Balas); de éste último sólo quedan algunos restos. Luego, en el frente de La Caleta de Santa Catalina (La Caleta), las plataformas de San Pablo y San Pedro, el baluarte del Orejón y la puerta de La Caleta.

El último tramo de la muralla es el correspondiente a la parte sur y recibe el nombre de murallas del Vendaval o del Campo del Sur o murallas de San Miguel y San Rafael. Si la presencia del mar siempre suponía un reto para las obras, esta zona es la que mayores problemas generó. Tras numerosos derrumbes, su amurallamiento había quedado paralizado a finales del siglo XVII. En 1719 se realizan nuevos intentos que quedan paralizados en 1723, intentándose en 1747 nuevas reparaciones. Pero el gran interés por cerrar esta parte de la isla llegó a raíz del temporal acaecido en 1765. Como consecuencia del mismo se suceden intervenciones de los ingenieros militares Juan Caballero, Silvestre Abarca, Luis Huet, Juan Martín Cermeño. Pero fue Tomás Muñoz el encargado en 1788 de llevar a cabo el proyecto de reconstrucción que se extendió hasta 1791, abarcando la zona comprendida entre el flanco del Matadero y el flanco de Capuchinos. Su idea era crear una playa artificial tras la cual un batidero daría paso a la muralla. Tomás Muñoz consiguió cerrarla, pero en 1792 ocurrieron nuevos derrumbamientos por la fuerza del mar. Durante el siglo XIX las fracturas continuaron, casi siempre en la misma zona, pero el trazado ya estaba realizado definitivamente. Éste comprendía los baluartes de los Mártires y Capuchinos y los flancos de Capuchinos, San Rafael/Puerto Chico, San Miguel, San Nicolás y del Matadero (este último apenas reconocible). Desde este punto enlaza la muralla con el frente de Tierra dándose por cerrado el cinturón amurado de Cádiz.

Para fortificar aún más su defensa por tierra, se complementó el recinto murado con la construcción de un gran conjunto fortificado independiente ante el foso del frente de Tierra, constituido por la llamada obra coronada, un segundo foso, los glacis y el glacis avanzado o ante-glacis. Todo este conjunto se conoce genéricamente como los glacis de Puerta Tierra.

Pero aún en el siglo XIX, y debido a la invasión francesa, se hizo necesario extender más el perímetro amurado, construyendo en la zona actualmente conocida como de Cortadura las murallas de la Cortadura de San Fernando, que aún existen y cierran el acceso de la ciudad contemporánea.

Descripción

La estructura de las Murallas de Cádiz responde al sistema, ideado por Vauban, de fuegos cruzados mediante castillos y baluartes. Desde el frente de Tierra y en sentido antihorario, los elementos del recinto fortificado de Cádiz son los siguientes:

Frente de Tierra o Baluarte de Puerta de Tierra:

Frente Portuario:

Frente Marítimo o de Poniente:

La Caleta:

Muralla del Vendaval o Campo del Sur:

Elementos destacables son las puertas de Tierra, el lienzo de Murallas de San Carlos, el Baluarte de La Candelaria y La Caleta.

Estado de conservación

Se encuentra en buen estado de conservación. En la actualidad de todo el recinto amurado sobrevive buena parte y en muy buen estado. El frente de Tierra permaneció intacto hasta que en la década de los cuarenta del siglo pasado fue horadado por dos amplios arcos que permitían la comunicación viaria con la tercera zona de expansión de la ciudad. Con el mismo sentido se derribó parte del Baluarte de San Roque. Del resto tan sólo ha desaparecido el tramo central del frente portuario, del que se mantienen el Baluarte de Santiago (como aparcamiento al aire libre), un fragmento de la plataforma de La Cruz (en un aparcamiento subterráneo), la Batería de San Felipe y parte del Baluarte de San Carlos (las Murallas de San Carlos), incluyendo éste último en su interior cinco manzanas de viviendas particulares y cuya muralla fue también perforada por sendos arcos que facilitan el tránsito viario.

Protección

Bajo la protección de la Declaración genérica del Decreto de 22 de abril de 1949 y la Ley 16/1985 sobre el Patrimonio Histórico Español.

Fuentes y otras webs de interés

Elementos singulares

Fortificaciones próximas

CastillosNet agradece la colaboración de Luis Carlos Gargallo Martínez.

En la espléndida Maqueta de Cádiz, del siglo XVIII, conservada en el Museo de las Cortes de Cádiz, podemos apreciar perfectamente cómo era la ciudad en esa época.

Murallas de Cádiz

Murallas de San Carlos. En primer plano garita, uno de los elementos característicos de las murallas gaditanas

Murallas de la Alameda. Al fondo, el baluarte de la Candelaria

Murallas de Puertas de Tierra desde el foso.

Las defensas gaditanas se completaban con los glacis de Puertas de Tierra, un conjunto fortificado situado frente a ella, tras el foso, que dificultaban el acceso, siguiendo el sistema defensivo del ingeniero militar francés Vauvan, y las galerías subterráneas conocidas popularmente como Cuevas de María Moco, consistentes en un conjunto de túneles subterráneos, minas y contraminas que discurrían por debajo de esta zona de la ciudad, construidas para refugio o para una posible huida ante hipotéticos asaltos enemigos, pero que fueron utilizadas, sobre todo, para otras prácticas, como el contrabando.

Tramo de muralla entre los baluartes de Capuchinos y de los Mártires, en el Campo del Sur. Bloques de hormigón para combatir la acción del mar, rompiendo la estética del lugar.

Cañones en las murallas de San Carlos, encontrados durantelas obras de ampliación del parking subterráneo de Canalejas

El fuerte de la Cortadura fue la última fortificación construída en Cádiz, que se levantó en esa fecha para proteger el único acceso terrestre a Cádiz e impedir el paso de las tropas napoleónicas, algo que no llegó a suceder pues éstas no lograron pasar de San Fernando.

 

Vista de Cádiz del siglo XVII, con parte de sus murallas

Maqueta de Cádiz. 1.777. En primer término, los glacis de Puerta  Tierra. Museo de las Cortes de Cádiz

 

 

 

Antiguo puente del torreón

Se trata del antiguo puente que existía en el lienzo principal del frente de tierra. Este puente principalmente se realizo de madera, pero con el paso de los años se requería una plataforma que pudiera soportar más peso, por lo que se construyo un puente de piedra ostionera. En su parte inferior disponía de unos pasos abovedados para el paso de un lado al otro del foso. Estos pasos a medida que pasó el tiempo se aprovecharon como locales, almacenes e incluso vivienda.

Cuando se realizo el relleno parcial de los fosos a mediados del siglo XX este puente se quedo enterrado y sus pasos cegados. Con el paso de los años se decidió construir una fuente frente al torreón, para ello se utilizaron dos de las 7 bóvedas de cañón del antiguo puente para la instalación de la maquinaria de bombeo, esta fuente tuvo una modificación respetando su base principal y la maquinaria de la fuente existente en aquella época.

Los glacis

Más adelante se proyectaría la llamada ‘obra coronada’, conjunto formado por un baluarte adelantado flanqueado por dos semibaluartes, enlazados por sendas cortinas, y se construirían las contraguardias, los caminos cubiertos, el segundo foso y los glacis -que hoy vendrían a quedar a la altura de la calle Santa Cruz de Tenerife- y, por último, el glacis avanzado o ante-glacis que en suave declive iba a morir junto a la hondonada del Instituto Hidrográfico y a los jardines del chalet del general Varela. En esta zona se construyó en el año 1911 la denominada ‘barriada obrera’.


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En el año 1932, como medida para combatir el paro obrero, el gobierno de la República autorizó el derribo de las instalaciones militares de Puerta de Tierra, poniendo con ello fin a una muestra paradigmática de fortificación Vauban, obra consagrada de la poliocértica de los mejores tiempos.

El mismo año, como precaución tras la sublevación del general Sanjurjo (acaecida el 10 de agosto), un tábor de Regulares traído desde el norte de África permaneció acampado en los glacis durante algún tiempo. Fue el último cometido castrense de estas instalaciones.

  • Las murallas de Cádiz van rodeando literalmente toda la isla sobre la que se asienta el casco histórico de la ciudad.
  • La ciudad de Cádiz fue tradicionalmente lugar de asedios y combates. Ante sus murallas se situaron las fuerzas inglesas, holandesas y francesas. Por ello, desde fechas muy tempranas Cádiz tuvo que ser fortificada, creándose una serie de amurallamientos que han terminado dando a la ciudad una imagen muy característica.
  • Inicialmente, la Cádiz medieval ya era una ciudad completamente fortificada que el rey Alfonso X el Sabio había ordenado reconstruir dada su importancia estratégica. El recinto amurallado medieval sólo tenía tres lienzos de muralla puesto que la defensa del cuarto lado la aseguraba el acantilado que daba al mar.
  • Desbordada la ciudad medieval, Cádiz también quedó paulatinamente cercada durante los siglos XVI, XVII y XVIII por un potente muro perimetral que defendía los nuevos barrios que iban creciendo a extramuros y que remarcaba aún más el sentido de isla. El Castillo de San Sebastián y el Castillo de Santa Catalina rematan la gran fortificación inexpugnable en la que se convierte la plaza de Cádiz.
  • La ciudad histórica queda separada así del istmo que la une a la Isla de San Fernando por el frente de Tierra, comúnmente llamado Puertatierra. Esta parte de las murallas fue la que mayor número de intervenciones y reformas tuvo, quedando su configuración fijada a mediados del siglo XVIII con dos semibaluartes, llamados de San Roque y Santa Elena o Benavides, unidos por un lienzo de muralla con la puerta de la ciudad, la puerta de Tierra y anteriormente la puerta del Muro (actualmente cegada), y un pesado torreón defensivo sobre ella.
  • Desde este punto la muralla se extiende envolviendo toda la isla gaditana. Hacia la derecha se despliega el frente Portuario, que incluye los baluartes de Santiago y de los Negros, la puerta del Mar, la plataforma de La Cruz o de Santa Cruz, la puerta de Sevilla, el baluarte y puerta de San Antonio, el baluarte y puerta de San Carlo, y la Batería de San Felipe. De este frente se mantienen los extremos: el Baluarte de Santiago de un lado, y del otro la Batería de San Felipe y dos de los tres lados del baluarte o murallas de San Carlos.
  • Desde San Carlos (Murallas de San Carlos), cuya construcción fue concluida en el año 1784, arranca toda la zona oeste del cinturón amurado, es decir, el frente Marítimo o de Poniente que protegía la entrada al puerto y que estaba constituido por diversos tramos dominados por baluartes de entre los que destaca el mayor y más adelantado respecto a la línea de muralla, el de Candelaria. Le antecede el de la Escalerilla y le siguen el de La Soledad o La Bomba (actualmente paseo de Santa Bárbara; se sitúa en él un aparcamiento subterráneo en el que puede verse un tramo del lado interior de la muralla del baluarte) y el del Bonete, originariamente de San Agustín (junto a la explanada conocida como Campo de las Balas); de éste último sólo quedan algunos restos. Luego, en el frente de La Caleta de Santa Catalina (La Caleta), las plataformas de San Pablo y San Pedro, el baluarte del Orejón y la puerta de La Caleta.
  • El último tramo de la muralla es el correspondiente a la parte sur y recibe el nombre de Murallas del Vendaval o del Campo del Sur o murallas de San Miguel y San Rafael. Si la presencia del mar siempre suponía un reto para las obras, esta zona es la que mayores problemas generó. Tras numerosos derrumbes, su amurallamiento había quedado paralizado a finales del siglo XVII. En 1719 se realizan nuevos intentos que quedan paralizados en 1723, intentándose en 1747 nuevas reparaciones. Pero el gran interés por cerrar esta parte de la isla llegó a raíz del temporal acaecido en 1765. Como consecuencia del mismo se suceden intervenciones de los ingenieros militares Juan Caballero, Silvestre Abarca, Luis Huet, Juan Martín Cermeño. Pero fue Tomás Muñoz el encargado en 1788 de llevar a cabo el proyecto de reconstrucción que se extendió hasta 1791, abarcando la zona comprendida entre el flanco del Matadero y el flanco de Capuchinos. Su idea era crear una playa artificial tras la cual un batidero daría paso a la muralla. Tomás Muñoz consiguió cerrarla, pero en 1792 ocurrieron nuevos derrumbamientos por la fuerza del mar. Durante el siglo XIX las fracturas continuaron, casi siempre en la misma zona, pero el trazado ya estaba realizado definitivamente. Éste comprendía los baluartes de los Mártires y Capuchinos y los flancos de Capuchinos, San Rafael/Puerto Chico, San Miguel, San Nicolás y del Matadero (este último apenas reconocible). Desde este punto enlaza la muralla con el frente de Tierra dándose por cerrado el cinturón amurado de Cádiz.
  • Para fortificar aún más su defensa por tierra, se complementó el recinto murado con la construcción de un gran conjunto fortificado independiente ante el foso del frente de Tierra, constituido por la llamada obra coronada, un segundo foso, los glacis y el glacis avanzado o ante-glacis. Todo este conjunto se conoce genéricamente como los glacis de Puerta Tierra.
  • Pero aún en el siglo XIX, y debido a la invasión francesa, se hizo necesario extender más el perímetro amurado, construyendo en la zona actualmente conocida como de Cortadura las murallas de la Cortadura de San Fernando, que aún existen y cierran el acceso de la ciudad contemporánea.
  • La estructura de las Murallas de Cádiz responde al sistema, ideado por Vauban, de fuegos cruzados mediante castillos y baluartes.

 

 

 

 

Círculo De Moorehead

El Círculo De Moorehead

Una Máquina Ceremonial

Nombre del sitio: Fort Antiguo – Moorehead Circle

Nombre alternativo: Moorehead Circle Woodhenge

País: Estados Unidos

Región: Gran Lagos en el Medio Oeste

Tipo: Círculo de madera

Ciudad más cercana: Líbano, Ohio

Aldea más cercana: Oregonia, Ohio

Latitud: 39.406800N Longitud: 84.0909W

Condición: Destruido

El círculo de Moorehead , es un woodhenge en Fort Ancient Earthworks .

El Moorehead Circle es un sitio increíblemente complicado. Cada palada de tierra parece revelar más enigmas que respuestas .

El círculo de Moorehead, ubicado en la cabecera de uno de los principales barrancos que conducían desde el río Little Miami, era un anillo triple de grandes postes de madera que rodeaban un pozo central lleno de tierra roja. Una estructura rectangular de 40 por 50 pies estaba ubicada junto a este altar central. Un arco de trincheras alternas y pisos preparados en la mitad sur del círculo pudo haber sido algo así como gradas, aunque Riordan no cree que necesariamente tuviera asientos de madera. En un correo electrónico, me sugirió que estos pisos podrían haber sido lugares donde «se suponía que grupos sociales particulares, como miembros de clanes, observaban los ritos que ocurrían en el centro del Círculo».

El Círculo de Moorehead debe haber sido el corazón ceremonial de Fort Ancient. Riordan cree que fue un foco importante de actividad ritual durante un siglo o más. Existe evidencia clara de que al menos algunos de los postes de madera fueron reemplazados al menos dos veces. La estructura rectangular fue reconstruida al menos una vez. Y un pavimento de piedra caliza en la entrada principal del círculo fue reformado al menos en una ocasión.

En una presentación de su investigación en la reunión conjunta de la Federación Arqueológica de los Estados del Este y el Consejo Arqueológico de Ohio en Perrysburg en octubre, Riordan se centró en la culminación de la vida ceremonial activa del Círculo de Moorehead. Dijo que la gente de Hopewell no solo abandonó esta notable máquina ceremonial dejándola caer lentamente en la ruina. En cambio, desmantelaron cuidadosamente sus componentes y luego sellaron el sitio debajo de una capa de grava, pero no con un montículo de tierra.

Por lo general, la gente de la cultura Hopewell habría cubierto un lugar de actividad ritual tan intensa debajo de un montículo, tal vez para conmemorar los eventos trascendentales que ocurrieron allí o tal vez para aislar a la comunidad del poder espiritual potencialmente peligroso que aún irradiaba de ese suelo sagrado. El hecho de que no lo hicieran aquí es uno de los misterios del Círculo de Moorehead y una de las razones por las que no se descubrió antes de la encuesta de 2005. Esto sugiere que es probable que haya más sitios como el Círculo de Moorehead esperando a ser descubiertos, si no en Fort Ancient, quizás en Newark Earthworks o los varios sitios de movimiento de tierras que forman parte del Parque Histórico Nacional de la Cultura Hopewell .

La Fort Antigua Earthworks es parte de la Tierra Ceremonial Hopewell, que está en la Lista Tentativa de los Estados Unidos para su eventual consideración para ser nominado a la Lista del Patrimonio Mundial.

La investigación como el trabajo de los Riordans en Fort Ancient es esencial para añadir a nuestro conocimiento del sitio. Ese conocimiento puede ser utilizado no sólo para aumentar nuestra comprensión del logro Hopewelliano, sino también para contribuir a nuestros esfuerzos de manejo y conservación, así como para generar emoción pública sobre el sitio.

Timber Circle en el condado de Warren, Ohio.

Situado dentro de la obra de la Tierra del Norte Enciero de la Fuerte antiguo En memoria estatal, el Moorehead Circle es un círculo de madera, de casi 200 pies de diámetro. Posiblemente se usó para marcar eventos astronómicos. Descubierto en 2005 durante un estudio de la teledetección, no había señales visibles de la estructura sobre el suelo en tiempos históricos. La datación de carbono indica que alguna forma del sitio fue construida por primera vez en 40 a.C., pero fue reconstruida varias veces hasta AD 420.

El complejo sitio, tiene un círculo triple de agujeros de poste con un pozo central, rectangular lleno de tierra roja, quemada, pozo de 2,5 pies de largo que medía 15 pies de largo por 13 pies de ancho.

Moorehead Circle ha sido el foco de las excavaciones anuales dirigidas por Robert Riordan, profesor de antropología en la Universidad Estatal de Wright. La función fue nombrada por Riordan en honor al arqueólogo pionero Warren K. Moorehead.

Interpretación de la estructura del Círculo de Moorehead basada en la geografía inicial.

Estudio físico. La característica central está ubicada en la Trinchera B. La línea en negrita representa el anillo exterior principal de postes, mientras que los arcos grises son conjuntos internos de postes. Una brecha en lo geofísico Los datos en el lado norte de la cuadrícula se interpretan como la entrada principal. Los dos rectangulares redondeados Las características se interpretaron inicialmente como pisos de estructura. Las excavaciones han confirmado la presencia de una estructura al sur de la Trinchera B, mientras que la «estructura» más al noreste era en realidad una pavimento de piedra caliza. Otras masas negras son anomalías geofísicas identificadas como posibles características. Las zanjas llenas de arena y grava descritas en el texto e ilustradas en la Figura 3 no fueron detectados en el estudio geofísico original y, por lo tanto, no aparecen en la fotografía. Exca- Se superponen las trincheras de excavación desde las cuales se analizaron los artefactos. (Adaptado de Riordan 2007: Placa

Muralla de Jáibar

Muralla de Jáibar

Descubren una inmensa fortificación de hace 4.000 años que rodeaba el oasis de Jáibar en el noroeste de Arabia

Guillermo Carvajal10 Ene, 2024

Los oasis del desierto de Arabia del Norte estaban habitados por poblaciones sedentarias en los milenios IV y III antes de Cristo. Un equipo de científicos del CNRS y de la Royal Commission for AlUla (RCU) acaba de descubrir una fortificación que rodea el oasis de Jáibar, uno de los más extensos conocidos de este periodo.

Este nuevo oasis amurallado es, junto con  el de Tayma, uno de los dos mayores de Arabia Saudí. Aunque ya se habían documentado varios oasis amurallados que seremontan a la Edad del Bronce, este importante descubrimiento arroja nueva luz sobre la ocupación humana en el noroeste de Arabia y permite comprender mejor la complejidad social local durante el periodo preislámico.

Cruzando los estudios de campo y los datos de teledetección con los estudios arquitectónicos, el equipo estimó las dimensiones originales de las fortificaciones en 14,5 kilómetros de longitud, entre 1,70 y 2,40 metros de grosor y aproximadamente 5 metros de altura.

Mapa de situación del oasis amurallado de Jáibar (Khaybar, círculo rojo y blanco) y otros yacimientos importantes del noroeste de Arabia | foto G. Charloux, ESRI

Conservado hoy en día en algo menos de la mitad de su longitud original (41%, 5,9 km y 74 bastiones), este colosal edificio encerraba un territorio rural y sedentario de cerca de 1.100 hectáreas. La fecha de construcción de la fortificación se estima entre 2250 y 1950 a.C., sobre la base de la datación por radiocarbono de muestras recogidas durante las excavaciones.

Vista reconstruida de la parte norte del oasis amurallado de Jáibar hacia el año 2000 a.C. | foto Khaybar LDAP, M. Bussy & G. Charloux / CNRS / Royal Commision for AlUla Publicado enArqueología

Si bien el estudio confirma que el oasis de Jáibar pertenecía claramente a una red de oasis amurallados del noroeste de Arabia, (como el de Tayma, donde recientemente se ha descubierto una antigua ciudad) el descubrimiento de esta muralla también plantea interrogantes sobre el motivo de su construcción, así como sobre la naturaleza de las poblaciones que la edificaron, en particular sobre sus relaciones con poblaciones ajenas al oasis.

Los investigadores plantean tres razones principales para explicar la construcción de estas monumentales fortalezas en un entorno de oasis:

La primera, y la más evidente, era la necesidad de protección física contra grupos móviles de poblaciones procedentes del desierto, que potencialmente podían llevar a cabo incursiones en los asentamientos de los oasis. Este era un peligro bien conocido para las poblaciones sedentarias durante las épocas preislámica e islámica, pero no documentado en contextos de la Edad del Bronce en Arabia del Norte hasta ahora.

 

Vistas aéreas del basamento de piedra seca de la muralla exterior | foto Khaybar LDAP, G. Charloux / CNRS / Royal Commission for AlUla

La segunda razón, más específica, se refiere a la lucha diaria contra la erosión natural, en particular el aterramiento, la salinización de los suelos agrícolas y las destrucciones violentas por inundaciones repentinas en los uadis.

La última razón fue la voluntad de inscribir una marca de control en el paisaje y demarcar ostentosamente el territorio del oasis. De este modo, este territorio específico se identificaba con una autoridad local, con el fin de impresionar a los visitantes y a los grupos del desierto. Se trataba de delimitar un espacio vital, un asentamiento rural, y separarlo de una zona desértica. La construcción monumental de la muralla en la Edad del Bronce reforzaba así la cohesión del grupo, al tiempo que actuaba como marcador territorial y definía la identidad social.

Concluyen que las murallas de Jáibar fueron construidas probablemente por poblaciones indígenas a medida que se asentaban y demarcaban ostentosamente el territorio de su oasis. Estas murallas duraron varios siglos antes de ser desmanteladas o sustituidas por estructuras más recientes.

Jáibar

Casas abandonadas en el oasis de Jáibar.

Jáibar o Jáybar1​ (del árabe: خيبر) es un oasis ubicado a unos 95 kilómetros al norte de Medina en Arabia Saudita. Fue habitado por judíos antes de la aparición del Islam, y fue conquistado por Mahoma en 629 d. C.

Este descubrimiento arqueológico, cuyos resultados se publican en la revista Journal of Archaeological Science: Reports, abre la vía a importantes avances en la comprensión del pasado prehistórico, preislámico e islámico del noroeste de la Península Arábiga.

Vista de las murallas y un bastión durante la excavación, mirando al oeste | foto Khaybar LDAP K. Guadagnini / CNRS / Royal Commission for AlUla

Añade información sobre la ocupación humana durante la época preislámica y qué tipo de relación tenían las sociedades de dentro de las murallas con las del arrabal

Al norte de Medina

El equipo de científicos del CNRS y el RCU ha revelado que estas fortificaciones estaban ubicadas al norte de la ciudad de Medina, en la región de Hijaz a la Arabia Saudí. Esta fortificación defensiva valla el oasis de Jáibar, un hecho por el cual lo convierte en uno de los oasis amurallados más grandes de Arabia Saudí junto con el de Tayma, según informa el CNRS.

Según han podido averiguar los científicos del CNRS y el RCU, las dimensiones de esta fortificación estaban datadas de 14,5 kilómetros de longitud, entre 1,70 y 2,40 metros de grosor y aproximadamente cinco metros de altura. A pesar de estas dimensiones, hoy en día no se ha conservado, prácticamente, ni la mitad de su longitud original (los científicos estiman que queda el 41%, 5,9 kilómetros y 74 baluartes). El alcance de esta fortificación permitía amurallar un territorio rural y sedentario que se extendía hasta las, casi, 1.100 hectáreas.

El alcance de la fortificación del oasis de Jáibar| CNRS/Royal Comission for AlUla

Palimpsesto de Arquímedes

Palimpsesto de Arquímedes

Página del Palimpsesto de Arquímedes. El texto litúrgico es el que puede leerse de arriba hacia abajo, mientras que la obra de Arquímedes es el texto más débil que se puede leer de izquierda a derecha.

El Palimpsesto de Arquímedes (Παλίμψηστο του Αρχιμήδη) es el nombre por el que se conoce comúnmente a un palimpsesto —texto antiguo escrito sobre otro anterior en pergamino— formando un códice, que originalmente fue una copia en griego de diversas obras de Arquímedes, antiguo matemático, físico e ingeniero siracusano, y de otros autores. Posteriormente fue borrado rudimentariamente y usado para escribir salmos y oraciones de un convento.

Contenido

En el Palimpsesto de Arquímedes se pueden encontrar copias de diversas obras del matemático griego:

  • Sobre el equilibrio de los planos
  • Sobre las espirales
  • Medida de un círculo
  • Sobre la esfera y el cilindro
  • Sobre los cuerpos flotantes (única copia conocida en griego)
  • El método de los teoremas mecánicos (única copia conocida)
  • Stomachion (copia más completa de todas las conocidas).

Además, el palimpsesto también contiene discursos del político ateniense Hipérides, del siglo IV a. C., un comentario de Alejandro de Afrodisias sobre la obra de Aristóteles y algunas otras obras.1

En particular, es de especial importancia la obra sobre El método de los teoremas mecánicos de Arquímedes, puesto que se trata de la única copia conocida existente. En sus otras obras, Arquímedes solía calcular la relación entre dos áreas o volúmenes a través del método exhaustivo, un sistema utilizado en la antigua Grecia como alternativa al método moderno de límites. Dado que los griegos eran conscientes de la existencia de números irracionales, su noción sobre un número real era la de una cantidad Q, a la que se podía llegar mediante una aproximación entre dos intervalos. Si se puede encontrar dos cantidades, una siempre superior a Q y la otra siempre inferior a Q, el acercamiento de esas dos cantidades servía para alcanzar el valor de Q.

Arquímedes utilizaba este sistema para demostrar sus teoremas. Esto implicaba aproximar el valor del área de una figura que quería calcular mediante su acotación entre los valores de otras dos áreas conocidas, que servirían como intervalos superior e inferior. Luego probaría que los intervalos llegan a ser un valor igual cuando se va afinando la subdivisión, calculando con ello el valor pretendido. Los autores antiguos criticaban que Arquímedes no ofrecía una explicación del método utilizado para llegar a sus resultados, pero es precisamente ese método lo que se explica en la obra encontrada en el Palimpsesto.

Lo interesante no son los resultados obtenidos por Arquímedes, que en estos días resultan harto conocidos, sino conocer el proceso y el método de una mente brillante como la de Arquímedes para llegar a estados matemáticos muy avanzados para la época, creando en el camino números como el famoso π (pi).

Muchos de los resultados obtenidos por Arquímedes no fueron obtenidos por los sabios sino hasta quinientos años después, dando pie a la discusión de en qué estado de avance estaría la civilización actual si este manuscrito hubiera estado al alcance de los sabios medio siglo antes de su desaparición.

Historia

Arquímedes vivió en el siglo III a. C., pero el palimpsesto, que contiene una copia de parte de su obra, no fue escrito hasta el siglo X por un escriba anónimo. En algún momento del siglo XII el manuscrito fue desatado, rascado y lavado, junto con al menos otros seis manuscritos en pergamino, entre los que se incluía uno con obras de Hipérides. Las hojas de pergamino fueron dobladas por la mitad y reutilizadas para copiar un texto de carácter litúrgico de 177 páginas, de manera que cada página del escrito antiguo se convirtió en dos páginas del texto litúrgico. Sin embargo, el borrado no fue completo, y la obra de Arquímedes está ahora accesible gracias a que el trabajo científico y académico realizado entre 1998 y 2008 utilizando métodos de procesamiento digital de imágenes obtenidas utilizando diversas frecuencias de radiación, incluyendo radiación infrarroja, luz ultravioleta, y rayos X.23​ El académico Constantin von Tischendorf visitó Constantinopla (actual Estambul) en la década de los años 1840, e intrigado por el escrito matemático griego visible en el palimpsesto, se llevó con él una de sus páginas. Esta página actualmente se encuentra en la Biblioteca de la Universidad de Cambridge. Sin embargo, sería el filólogo danés Johan Ludvig Heiberg (1854-1928) quien se daría cuenta, cuando inspeccionó el palimpsesto en 1906, que se trataba de un texto de Arquímedes, y que contenía obras que se creían perdidas.

Stomachion, un puzle de disección cuya descripción aparece en el Palimpsesto de Arquímedes.

Tras el tratamiento del palimpsesto, el texto original de Arquímedes puede ahora leerse con claridad.

Johan Ludvig Heiberg tomó fotografías de la obra, a partir de las cuales obtuvo transcripciones que publicó entre 1910 y 1915. Sin embargo, su trabajo quedó interrumpido por el inicio de la primera guerra mundial. Poco después, la obra fue traducida al inglés por Thomas Heath, momento en que comenzó a ser más accesible y conocida por los colectivos de historiadores, físicos y matemáticos. El texto quedó en posesión de la biblioteca de Constantinopla y pronto desapareció. Se desconoce cómo reapareció en Francia tras la Primera Guerra Mundial como propiedad de un coleccionista particular que asegura que fue comprado en Estambul por su abuelo.4

Desde la década de los años 1920 el manuscrito permaneció en París, en poder de un coleccionista de manuscritos y sus herederos. En 1998 la discusión sobre la propiedad del manuscrito llegó a la Corte Federal del Estado de Nueva York, en el caso que enfrentaba al Patriarcado de Jerusalén contra Christie’s, Inc. Según el Patriarcado, el manuscrito pertenecía a la biblioteca del monasterio de Mar Saba, que lo había adquirido en 1625, habiendo sido robado de uno de sus monasterios en la década de los años 1920. Sin embargo, el juez dictaminó en favor de la casa de subastas Christie’s, considerando que la acción reivindicatoria del Patriarcado de Jerusalén había prescrito. Tras la sentencia, Christie’s subastó el palimpsesto, que se vendió por dos millones de dólares a un comprador anónimo. Simon Finch, el representante del comprador anónimo, indicó que se trataba de un estadounidense de carácter privado que trabajaba en la industria de alta tecnología, y matizó que no se trataba de Bill Gates.5​ La revista alemana Der Spiegel informó de que el comprador probablemente podría ser Jeff Bezos.6

El Palimpsesto de Arquímedes fue sometido entre los años 1999 y 2008 a un intenso estudio en el Museo Walters, en Baltimore, Maryland, así como a un proceso de restauración (el pergamino había sufrido deterioros por efecto del moho). Los trabajos fueron dirigidos por el Dr. Will Noel, conservador de manuscritos del Museo, y bajo la gestión de Michael B. Toth, junto con la Dra. Abigail Quandt al cargo de los trabajos de conservación del manuscrito.

Por otro lado, un equipo de científicos de la imagen utilizó un sistema de procesamiento informático de las imágenes digitales procedentes de varias bandas espectrales, entre las que se incluían la luz ultravioleta y la visible, para revelar la mayor parte del texto oculto, incluyendo la obra de Arquímedes. Tras procesar y digitalizar el palimpsesto completo en tres bandas espectrales hasta 2006, en 2007 redigitalizaron la imagen del palimpsesto en doce bandas espectrales.7​ El equipo procesó digitalmente las imágenes para revelar una mayor parte del texto oculto en pseudocolor. También digitalizaron las imágenes originales de Heiberg. Por último Reviel Netz, de la Universidad de Stanford, y Nigel Wilson crearon una transcripción diplomática del texto, rellenando los vacíos de la transcripción de Heiberg con las nuevas imágenes. Todas las imágenes se encuentran actualmente alojadas en la página web archimedespalimpsest.net.

Además, en algún momento posterior a 1938, algún propietario del manuscrito falsificó cuatro imágenes religiosas de estilo bizantino que incluyó en el manuscrito con la finalidad de incrementar su valor. Se creía que estas imágenes habían hecho que el texto que había debajo se volviese completamente ilegible, pero en mayo de 2005 se utilizó un sistema de rayos X de alta definición para intentar revelar aquellas partes del pergamino que hasta ese momento no habían salido a la luz. La fluorescencia producida con los rayos X permitió acceder también a esa parte del texto oculto.8

En abril de 2007 se anunció el descubrimiento de un nuevo texto en el palimpsesto, consistente en un comentario a la obra de Aristóteles atribuido a Porfirio.9​ Antes se había descubierto un texto de Hipérides, un político ateniense del siglo IV a. C.,1​ y en particular de su discurso Contra Diondas, que fue publicado en 2008 en la revista académica alemana Zeitschrift für Papyrologie und Epigraphik, vol. 165.10

El 29 de octubre de 2008, coincidiendo con el décimo aniversario de la adquisición del palimpsesto por subasta, toda la información derivada del documento, incluyendo imágenes y transcripciones, fueron alojadas en Internet para su uso bajo una licencia Creative Commons, y las imágenes procesadas del palimpsesto fueron publicadas en orden en Google Libros.11

Fotografía del Palimpsesto de Arquímedes en el The Walters Art Museum (Baltimore, Maryland, EE.UU.)

Palimpsesto de Arquímides

Arquímedes fue considerado uno de los pensadores más importantes de la antigüedad clásica. Sus aportaciones en el campo de la física y las matemáticas han dejado un legado de gran importancia para el avance de la Ciencia.

Supo unir la lógica matemática a la experimentación, por esta razón se le puede considerar un hombre que se adelantó a su tiempo y precursor de Galileo.

Nació en la ciudad de Siracusa en el año 287 a.C. y, desde bien joven, mostró gran inquietud por las matemáticas. Estudió en Alejandría y, junto a Heratóstenes de Cirene, logra medir la circunferencia terrestre. Al regresar a Siracusa dedicó su vida al estudio y la investigación de las matemáticas, física, geometría, mecánica, astronomía… Dos de sus manuscritos se perdieron poco después de ser traducidos del griego; el tercero y último, llamado el Palimpsesto de Arquímedes, es el único texto que ha sobrevivido hasta nuestros días.

La obra de Arquímedes,  como la de tantos otros, fue borrada y sobrescrita  con textos litúrgicos, convirtiéndose así en libros de oraciones. Esta técnica era muy usual en la época antigua, sobre todo en el siglo VII, debido a la gran escasez de materia escritora. Así cuando el texto primitivo se consideraba de poco interés, se borraba y se volvía a reescribir.

Dos páginas del libro de oraciones (Palimpsesto de Arquímedes) vistas con luz natural. Fotografía del The Walters Art Museum de Baltimore

Detalle de las dos páginas anteriores en el que se observa el diagrama de una espiral. Fotografía del The Walters Art Museum de Baltimore

Fotografía con un filtro de luz azul del detalle del diagrama de una espiral. Fotografía del The Walters Art Museum de Baltimore

 

 

 

 

 

 

Un folio desplegado del Palimpsesto de Arquímedes visto con luz natural, donde se pueden ver dos “páginas” del libro de oraciones escrito encima de las obras de Arquímedes. En cada una de las dos páginas el texto religioso está escrito de abajo a arriba, al estar girado. Fotografía del The Walters

Art Museum de Baltimore

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La misma página anterior, en la cual puede leerse, después de haber sido analizada con diferentes técnicas, el texto original de Arquímedes. Fotografía del The Walters Art Museum de Baltimore

Se puede leer más sobre el complicado proceso de recuperación de las imágenes del Palimpsesto de Arquímedes en la página web The Archimedes Palimpsest Project, del Museo Walters de Arte de Baltimore.

 

 

 

 

 

De cada folio del palimpsesto se saca una serie de fotografías, con diferentes técnicas, cada una de las cuales no permite leer completamente el texto oculto del mismo, pero a partir de ellas se puede procesar una imagen ya legible. Fotografía del The Walters Art Museum de Baltimore

Huaca Pucllana

Huaca Pucllana

Coordenadas: 12°06′40″S 77°02′02″O

Patrimonio Cultural de la Nación

Huaca Pucllana.

 

Localización geográfica

Continente: Sudamérica

Localización administrativa

País: Perú

División: Lima

Subdivisión: Lima

Municipio: Miraflores

 

 

 

Ubicación en Perú

Historia

Huaca Pucllana es un sitio arqueológico perteneciente a la cultura Lima, del periodo de los desarrollos regionales (200 – 700 d. C.), ubicado en el distrito de Miraflores, provincia de Lima, capital de la República del Perú. El complejo arqueológico estuvo abandonado por muchos años, se usaba como muladar e incluso servía para la práctica del motocross. En los últimos 40 años, es investigado, conservado y restaurado desde 1981 por un equipo multidisciplinario dirigido por la especialista Isabel Flores Espinoza con el apoyo del Ministerio de Cultura del Perú y la Municipalidad de Miraflores. Se ha constituido como uno de los principales atractivos turísticos de Lima Metropolitana y en el sitio arqueológico de Lima más investigado. Está construido casi en su totalidad con adobes y rellenos de cantos rodados y arena. Está conformado por una pirámide de 25 metros de altura y un conjunto de patios, plazas y recintos al noreste de esta. Cuenta con una sala de exposiciones, circuito de visitas y otros atractivos.

Cuenta con seis hectáreas, pero hacia la década de los años cuarenta del siglo XX el área triplicaba la actual; el abandono y el desinterés en el pasado hicieron que valiosas evidencias y pirámides de menor tamaño fueran destruidas para la construcción de viviendas, avenidas y parques. Durante esas épocas, la huaca también era denominada Huaca Juliana1​.

El nombre Pucllana es de origen colonial; la etnohistoriadora María Rostworowski menciona que en documentos coloniales el curaca don Pedro Chumbi Charna, de Huatca, menciona el sitio de Pugliana como uno de los límites de sus posesiones; otros documentos coloniales hablan del sitio con el nombre de Pullana o Puliana.

Otra explicación del nombre puede provenir del quechua Huaca que significa «sagrado»; y, Pucllana «lugar de juego», el lugar fue un centro ceremonial construido por la cultura Lima entre los años 200- 700 d. C. La divinidad principal fue el mar representada a través del tiburón, peces, lobos marinos, anguilas, entre otros; halladas en diversas cerámicas. Asimismo, la Huaca Pucllana se divide en dos partes: la superior en la que se presume que descansaba la élite y la inferior.

Ubicación

Huaca Pucllana se encuentra ubicada en la costa central del Perú, en la margen izquierda del valle bajo del Río Rímac en una zona originalmente irrigada con un ramal del canal de Surco. Originalmente la zona era campo de cultivos y se encuentra a menos de dos kilómetros de los acantilados al borde del océano Pacífico. Políticamente se encuentra en el departamento de Lima, provincia de Lima, distrito de Miraflores, entre las calles Independencia, General Borgoño, Elías Aguirre y García Calderón. Está totalmente integrada al entorno urbano.

Esta ubicación le dio en la antigüedad acceso rápido al litoral, al ecosistema de lomas y control de las bocatomas de los canales de riego. Al observar en la actualidad el paisaje urbano que la rodea es difícil imaginarse el ambiente original de campos de cultivo, bosques y humedales.

Cronología

El sitio tiene tres ocupaciones prehispánicas claramente definidas:

  • Una ocupación original, responsable de la arquitectura monumental, perteneciente a la cultura Lima (400 – 700 d. C. aproximadamente) del periodo de los desarrollos regionales; estableció una sociedad teocrática local; asimismo, se preocupó en la construcción y funcionamiento de un centro ceremonial. Por otro lado, durante la estadía de la cultura Lima, se presentó un auge en Pucllana, especialmente, en la zona del valle Rímac.
  • Una ocupación funeraria de la cultura Huari (800 – 900 d. C.), que reutiliza el sitio tras un periodo de abandono para enterrar a personajes importantes de la élite Huari; por ello, se destruyó parcialmente algunas construcciones, estos fardos funerarios se encontraron en lugares como Ancón, Cajamarquilla, Catalina Huanca, Nievería, Huaca Pucllana, y un poco más al sur, en el valle de Asia, Huaca Malena.​También, en estas tumbas se encontraron elementos de carácter espiritual, ofrendas de cuerpos de infantes y alimentos.
  • Una ocupación tardía, post huari, asociada a cerámica de estilo Ychsma (1000 – 1532) que utiliza el sitio como cementerio, repositorio de ofrendas y probablemente como aldea; se instaura una sociedad local donde se comienza a reconocer la relevancia de Pachacamac, se usó como repositorio de ofrendas; respecto a las vasijas, estas en su mayoría representaban a féminas, dándonos a entender que esta cultura tenía un fuerte vínculo con las mujeres de su sociedad ​; estas vasijas, a su vez, reemplazaron los sacrificios humanos que fueron usados en la sociedad de los lima. .

Durante su funcionamiento como centro ceremonial de la cultura Lima fue contemporáneo a otros sitios como Maranga, Cajamarquilla, Pachacámac, Catalina Huanca, Copacabana, entre otros.

Muro hecho mediante la ‘técnica del librero’ o adobitos.

Cerámica con figuras estilizadas de olas del estilo Lima tardío.

El sitio fue construido, probablemente, a partir de los primeros siglos de la era cristiana pero alcanzó su apogeo a partir del siglo V. Originalmente estuvo compuesto por un conjunto de pirámides, plazas, patios y accesos en rampas, todo construido sobre la base de barro, sea por medio de tapiales o los adobes con forma de paralelepípedo rectangular en posición vertical que caracterizan a la cultura Lima.

La técnica constructiva predominante consiste en colocar los adobes en posición vertical con la argamasa en la base y en la parte superior dejando a los lados pequeños espacios vacíos; esto le da un aspecto de libros en un estante, motivo por el cual el estudioso Pedro Villar Córdova le denominó ‘técnica del librero’. Asimismo, los muros están formados por paneles de forma trapezoidal y tienen una ligera inclinación que lleva a que los muros tengan la base más ancha que la cabecera, alcanzando así un equilibrio físico y estético, esto les permitió a los mura estabilidad durante movimientos sísmicos. Los muros pueden alcanzar hasta ocho metros de altura (los que definen los lados de la gran pirámide) y los de la parte baja del sitio hasta cuatro.

Lo que se puede observar del sitio en la actualidad es el resultado de sucesivas construcciones realizadas tras el relleno de las anteriores; el edificio alcanza así su altura y área actual. Debajo de lo que se observa hoy se hallan edificios anteriores sepultados por gran cantidad de relleno de cantos rodados y arena gris.

Los muros eran cubiertos por capas de barro fino a manera de enlucido que muchas veces era pintado de color amarillo. Este color parece tener una connotación sagrada muy importante para los constructores del sitio. En algunos muros de la pirámide hay grafitis.

La cerámica corresponde a las fases tardías del estilo Lima caracterizada por la presencia de tres colores: rojo, blanco y negro, teniendo casi siempre decoración inspirada en motivos marinos como tiburones, olas, lobos de mar, anguilas, pulpos, etc. Hacia el final de la ocupación Lima aparece el estilo Nievería con representaciones con fuerte influencia de la costa y sierra sur.

Si bien el sitio no es un cementerio se han reportado entierros de individuos de élite, colocados en camillas con escaso ajuar funerario. La mayor parte de los restos humanos hallados corresponden a sacrificios humanos. En el 2010 se reportó el hallazgo del entierro de un hondero de la cultura Lima en la parte central de la pirámide, lo que puede indicar la existencia de una elite guerrera.

Las poblaciones que tributaban a Pucllana y requerían sus servicios religiosos fueron agricultores y pescadores, debiendo estos últimos tener cierta importancia debido a la reiterativa presencia de figuras asociadas al mar halladas en diversos objetos rituales. Lamentablemente los restos de aldeas de gente común de esta época no se han conservado. Y, por último, respecto a los antiguos habitantes de Pucllana, principalmente su dieta constaba de comidas marinas, maca, maíz, frejoles, etc. Además, a raíz del hallazgo de las huellas verdaderas de los hombres de Pucllana se logró determinar la altura máxima, la cual era de 1.50 hasta 1.60 en general.

La gran pirámide

Cara oeste de la Gran Pirámide de la Huaca Pucllana

Rampa de acceso a la parte alta de la pirámide de Huaca Pucllana.

La gran pirámide es escalonada y tiene forma alargada, orientada de Suroeste a Noreste, su superficie está ocupada por patios con estructuras escalonadas pintados de amarillo, se accede a cada nivel superior mediante rampas en forma de zigzag y pasadizos. Debido a la costumbre de remodelar constantemente el edificio, muchos muros y otros elementos arquitectónicos fueron destruidos por los constructores antes de los trabajos para la nueva arquitectura, lo que dificulta un poco la interpretación acerca del manejo del espacio.

Cada cierto tiempo, la pirámide sufría cambios en sus modelos arquitectónicos. Previo a estas transformaciones, se realizaban sacrificios humanos, banquetes, elaboración de hoyos y rompimientos de vasijas en forma de rituales, los cuales le otorgaban un sentido de sacralidad al espacio.2​ Probablemente, estas actividades estaban relacionadas con el proceso de remodelación del sitio.3​ Estos cambios arquitectónicos se realizaron en los últimos 200 años de la ocupación de la sociedad Lima, lo que posiblemente haya demandado abundante mano de obra de los lugareños hasta la llegada de la élite Wari, quienes encontraron abandonada la pirámide y establecieron un cementerio en su cima.4

De acuerdo con el arqueólogo Pedro Vargas Nalvarte, existen tres etapas bien diferenciadas en la construcción de la gran pirámide, después de haber hecho una clasificación según el material utilizado. Así, en la primera fase, temporalmente ubicada en Lima Medio, se levantaron tapiales. En la segunda etapa, se construyeron adobes paralepípedos cuadrangulares a fines de Lima Medio. Por último, en la última fase, se elaboraron adobes paralepípedos rectangulares con la técnica antisísmica del librero. Aquí, el sitio arqueológico alcanzó su máxima extensión.5

La pirámide debió ser el edificio principal del sitio, desde donde se dominaba el paisaje y se podía controlar la población pero, además de ello, su función religiosa fue la principal. Los espacios públicos pintados de amarillo congregaron personas de importancia que, probablemente, participaban de ceremonias para estrechar los lazos de cohesión y rendir culto a los antepasados y a las divinidades adoradas por ellos. En el extremo Sur se han encontrado zonas de enterramiento de personajes de la elite Lima, tanto adultos como niños.

Durante la ocupación de la Cultura Huari las partes más altas de la pirámide fueron destruidas y convertidas en un cementerio de élite.

Rituales de sello de la arquitectura

Vasijas como esta, decorada con lobos marinos y anguilas, eran rotas en rituales previos a la remodelación de la arquitectura.

Se han definido tres actividades rituales que se realizan antes o durante el transcurso de la remodelación de la arquitectura: sacrificios humanos, rompimiento de vasijas y banquetes rituales. Estos se llevaban a cabo de manera más o menos simultánea y parecen tratarse de ceremonias de agradecimiento a las divinidades.

Los restos humanos hallados en medio de los rellenos o sobre los pisos cubiertos consisten mayoritariamente en mujeres jóvenes; por ejemplo, en Hatun Pata (plaza grande) se encontraron 26 mujeres sacrificadas, no se sabe con exactitud las razones; sin embargo, se maneja la hipótesis de un ritual de reconstrucción dado que los lima reconstruían periódicamente sus espacios por la llegada de un nuevo líder al lugar, una línea que llevaba la destrucción, ofrendas y reconstrucción que solo eran dadas en la parte inferior del santuario. De igual manera, se sacrificaban varones y niños, pero en cantidad mucho menor. Los análisis antropológicos revelan gran violencia en la muerte. Los cuerpos fueron colocados entre el relleno apenas envueltos en sencillas telas, sin ofrendas de ningún tipo.

Además, los arqueólogos han encontrado pequeños agujeros de 20 centímetros de profundidad en la parte alta de la gran pirámide, en los cuales se depositaban ofrendas en honor a los dioses de la cultura Lima en rituales religiosos. Así, los hallazgos arrojan restos de moluscos, vegetales y huesos de pescado, que servían como ofrendas en sus actividades rituales.6​​

Es constante también la presencia de restos de vasijas rotas en contextos similares a los de los cuerpos humanos descritos. Se interpreta esto como ceremonias de rompimiento de vasijas similares a las realizadas en la costa y sierra sur durante el horizonte medio. Se trata de vasijas de gran tamaño con compleja decoración de temas marinos.

Se encuentra también restos de alimentos y vasijas de uso doméstico rotas asociadas a rampas y pasadizos, lo que se interpreta como restos de banquetes donde predominaban los alimentos de origen marino, sobresaliendo entre ellos, por su valor ideológico y volumen de carne aportado, el tiburón. La mayor parte de las vasijas halladas en estos contextos son para cocer alimentos y para servirlos.

Por último, en unas excavaciones realizadas en 2007, se encontraron dos restos humanos en la quinta plataforma, que estaban relacionados con sacrificios. Efectivamente, estos sirvieron como relleno constructivo, vinculados a una remodelación arquitectónica. Además, los restos de estos dos individuos se usaron como base para la última construcción hecha en dicha plataforma, ubicada temporalmente en el Horizonte Medio 1B.3​​

La importancia del tiburón en Huaca Pucllana

Escultura de tiburón, animal bastante utilizado como fuente de alimentación y en los rituales de la cultura Lima.

En las sociedades asentadas cerca al mar, los peces son una temática recurrente en sus manifestaciones culturales como la cerámica y los textiles. Así, se han encontrado figuras de tiburones en Pucllana, Maranga y el valle de Chancay.

Entonces, en el plano de la iconografía, la figura del tiburón tuvo un carácter simbólico en Huaca Pucllana. Estos peces condrictios aparecen como dibujos en vasijas, relacionados con cambios arquitectónicos. En este sentido, en la investigación hecha por José Apolín y Pedro Vargas Nalvarte definieron cuatro tipos de contexto en el que se ve involucrado la presencia del tiburón: como ofrenda y sello, banquetes rituales, rellenos constructivos y rituales funerarios, los cuales se dieron antes o durante la remodelación de la arquitectura del sitio. Un caso ejemplificador lo constituye el hallazgo de un cántaro de gran tamaño con la figura de un tiburón sobre un piso de un recinto antes de ser enterrado, todo como parte de la remodelación.7

Muchos restos de tiburones han sido encontrados en banquetes rituales junto a pedazos de cerámica Lima. Se ha evidenciado un mayor consumo de carne de tiburón en los rituales por la gran cantidad de restos hallados. Asimismo, hay vestigios con la presencia del tiburón en textiles de ajuares funerarios. A su vez, estos banquetes se relacionan con la práctica de sacrificios de mujeres. Cabe aclarar que el tiburón estaría restringido a rituales donde solo un grupo selecto de personas participaban de estos. Finalmente, se puede plantear la existencia de un culto marino, en el que destaca la figura del tiburón como símbolo de la divinidad del mar.7​​

Pucllana en la actualidad

El sitio es investigado, conservado y restaurado desde 1981 por el equipo multidisciplinario de la doctora Isabel Flores Espinoza en el marco de un convenio de cooperación interinstitucional entre la Municipalidad de Miraflores y el Ministerio de Cultura. Se encuentra protegido por las leyes de protección del patrimonio cultural y es uno de los principales atractivos turísticos de Lima atrayendo a miles de visitantes al año. En 1984 se inauguró una pequeña sala de exposiciones que permite exhibir los principales hallazgos realizados en el sitio. Un circuito turístico permite recorrer el sitio. El ingreso se cobra y hay atención de guiados en español, inglés, japonés y francés.

El sitio cuenta con una pequeña sala de exposiciones, inaugurada en 1984, en la que se muestra parte de los hallazgos realizados en el sitio. La mayor parte de los objetos corresponden a la cultura Lima, resaltando los cántaros ceremoniales, ofrendas mortuorias en miniatura, esculturas en cerámica de tiburones e implementos usados en los sacrificios. Una muestra de textiles polícromos bien conservados de la cultura Huari complementa la exhibición de algunas ofrendas halladas en las tumbas. Todo esto se complementa con infografías, recreaciones y fotografías acompañadas de textos cortos en un lenguaje claro y sencillo.

El área de tecnología tradicional

El sitio cuenta con una sala de exhibición y venta de artesanías elaboradas en diversos materiales como fibra vegetal, mates, cerámica, madera y metales, así como productos elaborados con alimentos nativos. Cada fin de semana hay exhibiciones y demostraciones artesanales en las que se puede interactuar con los artesanos. Los productos son decorados con motivos que aparecen en los objetos hallados en las excavaciones.

Línea de tiempo

La construcción de la gran pirámide de Huaca Pucllana habría empezado en el 200 d. C. y su máxima extensión se habría dado hasta el 700 de nuestra era. Esta edificación se construyó en un lapso que abarca el periodo denominado Intermedio Temprano hasta inicios del Horizonte Medio. El templo fue administrado, inicialmente, por una casta sacerdotal de la cultura Lima. Luego, será abandonado por razones aún desconocidas y la élite Wari lo aprovechará como cementerio. Más adelante, serán los Ichma quienes se apoderen del sitio para continuar con sus rituales y prácticas religiosas hasta la llegada de los españoles. En los años del Virreinato e inicios de la República, el sitio perderá importancia hasta su revaloración desde 1981 por el Instituto Nacional de Cultura (hoy Ministerio de Cultura).

Lima – Huaca Pucllana

Huaca Pucllana perteneció a la cultura Lima, la cual construyó arquitectura monumental entre los años 200 al 700 d.C., siendo considerada un importante centro ceremonial y administrativo. Posteriormente fue utilizado por la cultura Huari con fines funerarios, entre el 800 y el 900 d.C. La última ocupación, Ychsma, utilizó el sitio como cementerio, depósito de ofrendas y aldea. Con el crecimiento desordenado de la ciudad, el abandono y el desinterés del pasado, se destruyeron objetos valiosos y pirámides más pequeñas para la construcción de viviendas, parques y avenidas. Para que te hagas una idea, el área original del sitio arqueológico era tres veces mayor que la actual, hoy con seis hectáreas. En 1981 se iniciaron los trabajos de investigación, conservación y restauración de las ruinas.

Técnica librero

El sitio fue construido a partir de los primeros siglos de la era cristiana y alcanzó su apogeo en el siglo V. Originalmente, estaba conformado por un conjunto de pirámides, plazas, patios y rampas de acceso, todos construidos con arcilla. Esto fue posible porque en Lima prácticamente no llueve, lo que ayudó en la conservación de la estructura. Además, los paralelepípedos rectangulares estaban dispuestos verticalmente, como libros sobre una estantería, y con un espacio entre cada uno de ellos, lo que creaba una estructura sismorresistente. La técnica pasó a ser conocida como librero. Los muros estaban cubiertos con capas de arcilla y pintados de amarillo, color que parece tener una connotación sagrada muy importante para los constructores.

 

Pirámide principal

Al contrario de lo que podría imaginarse, la pirámide principal no es hueca por dentro y alcanza una altura de 25 metros. El ascenso se realiza a través de rampas en zigzag y pequeños pasajes. Como ha habido muchas reconstrucciones a lo largo de los siglos, es difícil interpretar cómo se gestionó el espacio. Lo que se sabe es que la pirámide era el punto más importante del lugar, desde donde se tenía una vista privilegiada de la región y se controlaba la población. Los espacios más altos, entonces pintados de amarillo, reunían a personas de élite, que participaban en ceremonias de culto a los antepasados ​​y adoraban a las deidades. En la parte sur había una zona de enterramiento para personas de élite, tanto adultos como niños. Como el recorrido se realiza íntegramente en un espacio abierto, recomiendo ir bien protegido del sol y con calzado adecuado para caminar.