Prehistoria
Ses Roques Llises
Ses Roques Llises
El “Stonehenge” balear que nos acerca a la prehistoria de Menorca. Ses Roques Llises es uno de los dólmenes más antiguos de Menorca y una pieza clave del paisaje megalítico de la isla
Ses Roques Llises, el “Stonehenge” balear que nos acerca a la prehistoria de Menorca
Ses Roques Llises es uno de los monumentos megalíticos más antiguos de Menorca. Se trata de un sepulcro colectivo levantado hacia finales del tercer milenio antes de Cristo, cuando los primeros grupos agrícolas de la isla empezaban a organizarse en comunidades estables con rituales propios.
El dolmen conserva parte de su cámara funeraria, a la que se accedía por un corredor rematado por una losa perforada, un elemento poco frecuente que también aparece en otros monumentos europeos y que podría haber tenido un significado ritual.
Un monumento funerario que conecta Menorca con sus primeros pobladores
Aunque el túmulo original ya no está, aún se mantienen en pie tres de las cuatro losas que formaban la cámara y un murete circular que marcaba el perímetro. Antes de la excavación arqueológica de 1974, el monumento permanecía oculto bajo la vegetación. Los acebuches y lentiscos habían deteriorado la superficie, pero también contribuyeron a proteger el sepulcro del desgaste más agresivo.
Durante la excavación se recuperó un ajuar funerario compuesto por cerámicas, una punta metálica, un puñal, un botón de hueso piramidal y fragmentos de brazales de arquero. Este conjunto, junto a los restos humanos encontrados, permitió reconstruir aspectos de la cultura material de aquellos grupos y sugiere una estructura social con cierta especialización y una metalurgia todavía en fase inicial.
Ses Roques Llises no está solo. Forma parte del denso paisaje megalítico menorquín, donde conviven navetas, talaiots y taules, construcciones que definen la cultura talayótica. Esta cultura fue reconocida en 2018 como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, lo que ha reforzado la protección y la difusión del patrimonio arqueológico de la isla.
El dolmen, sin embargo, es an
terior: pertenece a una fase más temprana del megalitismo insular y ayuda a documentar la transición entre las sociedades cazadoras-recolectoras y las agrícolas del Mediterráneo occidental.
La magnitud del patrimonio menorquín impresiona: 1.586 yacimientos catalogados en poco más de 700 kilómetros cuadrados. No todos son visitables ni disponen de accesibilidad completa, por lo que las administraciones locales han puesto en marcha programas de señalización, conservación y divulgación para facilitar el acercamiento del público.
La conservación de yacimientos como Ses Roques Llises continúa siendo un desafío. La humedad, el crecimiento vegetal y la erosión obligan a revisar periódicamente las estructuras y aplicar medidas de restauración.
Ubicación: Islas Baleares
País: España
Historia
Tipo: Yacimiento arqueológico
Coordenadas: 39°53′51″N 4°6′45″E
El dolmen de Ses Roques Llises o sepulcro megalítico de Ses Roques Llises (Alayor – Menorca), es un dolmen o sepulcro megalítico que se encuentra al sur del término municipal de Alayor, muy cerca del poblado talayótico de Torre d’en Galmés y al lado del monumento de Na Comerma de Sa Garita.[1]
Es uno de los yacimientos prehistóricos menorquines parte de la «Menorca talayótica», desde 2023 Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO.[2]
Cronología y estructura
Es una tumba colectiva construida en torno a los años 2100 y 1600 a.C. entre el final del Calcolítico y el inicio de la Edad del Bronce. Formada por una cámara funeraria rectangular en forma de caja y construida en seis grandes losas de piedra vertical y un estrecho y bajo corredor delante de la fachada, del cual sólo se conserva una piedra. Se accedía por una losa perforada en apertura de tendencia circular. Tenía tres losas que lo cubrían, las cuales pueden verse caídas en el interior. Originalmente todo este edificio estaría cubierto por un túmulo de tierra y piedras del que aún se observa parte de la base en su parte occidental.[3][4]
Sepulcro de Ses Roques Llises
Intervenciones arqueológicas
Fue objeto de una excavación arqueológica en 1974 bajo la dirección de Guillem Rosselló Bordoy y Lluís Plantalamor Massanet. El monumento se encontraba totalmente cubierto de vegetación pero la estructura estaba en buen estado de conservación. Desgraciadamente los materiales arqueológicos referentes al ajuar funerario y los restos humanos del interior estaban en muy mal estado debido a los agentes ambientales, especialmente la humedad y las raíces de los árboles y matas. Aun así se pudieron localizar algunos restos óseos humanos, muy degradadas, y que no dieron prácticamente ninguna información. El ajuar estaba compuesto por un brazalete de arquero, una punta de jabalina o puñal de cobre, un botón de hueso piramidal y varias piezas cerámicas.[5][6]
Antes de la intervención arqueológica mencionada del último tercio del siglo XX el monumento estaba cubierto por una densa vegetación de acebuches y lentiscos | Foto: Redacción Menorca
En el corazón del Mediterráneo occidental la isla de Menorca sigue albergando secretos milenarios que redefinen nuestra comprensión de la prehistoria. Un monumento funerario, conocido localmente como ses Roques Llises, emerge como un testimonio imponente de las primeras civilizaciones que habitaron estas tierras insulares. Este sepulcro megalítico, uno de los dólmenes mejor conservados del conjunto de las Islas Baleares, representa una de las construcciones más antiguas de la isla, erigida por los primeros grupos de pobladores hacia finales del tercer milenio antes de Cristo. Su existencia nos transporta a una era donde la vida y la muerte se entrelazaban con rituales complejos y una arquitectura monumental de la que dan cuenta las excavaciones y los arqueólogos.
Menorca, una de las joyas de las Islas Baleares, puede vivirse como un fiel crisol de historia antigua. Ses Roques Llises no es un monumento aislado, sino parte de un vasto entramado de estructuras megalíticas que salpican el paisaje insular. Estas construcciones, que incluyen las famosas navetes, talaiots y taules, forman parte de la cultura talayótica, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2018. El dolmen de ses Roques Llises, sin embargo, precede a muchas de estas estructuras, situándose en una fase anterior del megalitismo insular. Su datación, hacia finales del tercer milenio antes de Cristo, lo convierte en uno de los testimonios más tempranos de la presencia humana organizada en la isla, ofreciendo una perspectiva única sobre la transición de las sociedades cazadoras-recolectoras a las agrícolas y ganaderas.
Acceso: Se llega por la carretera de Alaior a Son Bou. En el punto kilométrico 2,2 se gira a la izquierda por un camino rural y se recorren 1,3 kilómetros hasta el poblado de Torre d’en Galmés. Hay que dejar el coche y bajar a pie unos 1.000 m por el camino rural de Sa Torre Nova, hasta un portillo que da paso a la parcela donde se encuentra na Comerma de Sa Garita y el sepulcro megalítico de ses Roques Llises.
Se enterraban hombres, mujeres y niños de un mismo clan, cuya esperanza de vida estaba en torno a los treinta años. Estos grupos eran agricultores y basaban su economía en el control de rebaños de cabras y ovejas, pero también en el cultivo de cereales y legumbres.
El espacio funerario era colectivo y los huesos más antiguos eran apartados para dejar espacio a los cuerpos más recientes. Los cuerpos de los difuntos eran introducidos en la cámara mortuoria por el pequeño corredor y la losa perforada.
Botón piramidal perteneciente al ajuar funerario encontrado en el yacimiento -depositado en el museo de Menorca-
Se puede apreciar en primer término el corredor y la losa perforada por donde se introducían a los difuntos
En el interior están las losas partidas que cubrían el dolmen
En la parte derecha del monumento se puede apreciar un murete circular que ejercía la función de contrafuerte para la contención del túmulo de tierra que cubría el dolmen.
Vista posterior del monumento
Hartashen
Hartashen
La Avenida Megalítica de Hartashen es un monumento megalítico en Armenia. Consta de dos avenidas de rocas megalíticas que no se intersecan.[1] Estas avenidas están compuestas por piedras de basalto dispuestas en ángulo, y cada una cuenta con tres filas de menhires.[2] El propósito de estas tres filas de menhires no está claro y se están realizando más investigaciones.[3] No existe una datación definitiva del monumento. En los últimos años se ha atribuido a defensas antitanque construidas durante la Segunda Guerra Mundial, pero investigaciones recientes apuntan a que el yacimiento, si no su disposición, data del Neolítico o la Edad del Bronce y posiblemente comparte contexto con las piedras de Carnac de Francia.[4]
Avenida Megalítica Hartashen
Ubicación: Hartashen, provincia de Shirak, Armenia
Coordenadas: 41°0′47″N 43°56′1″E
Tipo: Megalito
Historia
Periodos: Neolítico/Edad del Bronce
El monumento consta de 760 estelas preservadas. Algunas estelas han sido alteradas, y se estima que originalmente pudo haber hasta 1200. La superficie plana entre los monumentos comprende un monumento funerario sin excavar. No se ha descubierto ninguna conexión entre la avenida y los monumentos funerarios. Las hileras de estelas comienzan en un afloramiento rocoso y siguen la topografía del valle a lo largo de 500 metros (1600 pies). El monumento no está alineado astronómicamente ni con ningún accidente geográfico.[4]
La disposición de las hileras de piedras se integró en una moderna barrera militar antitanque. Dado que no existe una datación precisa, se desconoce en qué medida y en qué forma las avenidas son anteriores a este uso moderno.[5]
En la remota aldea de Hartashen en la provincia de Shirak en Armenia se encuentra un sitio único y misterioso: tres hileras paralelas de piedras verticales que se extienden a lo largo de más de 500 metros a lo largo de la alta meseta. De hecho, existen dos de estas avenidas una al lado de la otra, en diferentes ángulos, ¡y se cree que tienen entre 6.000 y 8.000 años! Su propósito sigue siendo un tema de debate entre los arqueólogos y aún no se ha estudiado adecuadamente.
Avenida Megalítica de Hartashen: Estas formaciones megalíticas están dispuestas en tres filas paralelas de piedras que se extienden por cientos de metros. Grandes piedras sin cortar se colocan una tras otra. Cada piedra tiene aproximadamente un metro de altura. El sitio está ubicado a una altitud de 2108 – 2178 metros. El sitio probablemente estaba conectado con un centro ritual/de adoración cercano que data del 2-3 milenio a.C. pero el uso original de ese sitio aún se desconoce. Sin embargo, los académicos armenios han puesto una fecha anterior de 7000 – 5000 a. C. en las propias líneas megalíticas. Todas las piedras están orientadas a lo largo de un patrón Este/Oeste. Hay un río cerca de las piedras, y su disposición parece indicar la corriente del río, lo que indica una relación mística entre los constructores y el curso de agua cercano. La parte más larga del complejo alcanza los 600 metros de longitud.
La avenida megalítica de Hartashen: la maravilla antigua olvidada de Armenia
La Avenida Megalítica de Hartashen, enclavada en las profundidades de los accidentados terrenos de Armenia, es una maravilla olvidada del mundo antiguo. Oculto de la atención pública, este enigmático sitio, que se cree tiene entre 6.000 y 8.000 años de antigüedad, es testimonio de la avanzada comprensión de la arquitectura, el espacio y los rituales de una civilización antigua. A pesar de su antigüedad, Hartashen permanece en gran parte inexplorado y sin excavar, lo que aumenta la intriga de sus misterios. Sigue archeology.dulichvn.net para descubrir muchos misterios ocultos que aún no se han descubierto.
El misterioso propósito de la avenida megalítica de Hartashen
La Avenida Megalítica de Hartashen consta de imponentes monolitos de piedra, meticulosamente dispuestos en el paisaje. El propósito del sitio sigue siendo incierto, y siguen surgiendo diversas teorías sobre su función.
¿Fue un camino ceremonial?
Una de las teorías más debatidas sobre el propósito de la Avenida Megalítica de Hartashen es que pudo haber funcionado como un camino ceremonial. La disposición de los imponentes monolitos de piedra en el paisaje sugiere un diseño deliberado y preciso que podría haber sido utilizado para prácticas rituales o espirituales. Las civilizaciones antiguas solían alinear estructuras monumentales con eventos y lugares de interés celestiales para crear espacios sagrados. La cuidadosa colocación de cada piedra podría haber formado parte de una red más amplia y compleja destinada a guiar a las personas en un viaje espiritual o una procesión religiosa.
En muchas culturas antiguas, se utilizaban caminos ceremoniales para facilitar la comunicación con lo divino o el cosmos. Estos caminos solían estar bordeados de piedras o marcadores que simbolizaban diferentes aspectos de la naturaleza o el universo. La alineación monolítica de Hartashen sugiere que podría haber servido como una poderosa representación simbólica de dicha conexión espiritual, conectando la Tierra con el cielo.
¿Pudo haber sido un antiguo observatorio?
Otra teoría plausible sobre el propósito de Hartashen es que pudo haber sido utilizado como un antiguo observatorio, similar a otros sitios megalíticos como Stonehenge en el Reino Unido. La ubicación estratégica de las piedras en Hartashen podría haber permitido a los pueblos antiguos rastrear los movimientos de los cuerpos celestes, incluyendo el sol, la luna y las estrellas. Al observar estos eventos cósmicos, podrían haber determinado fechas agrícolas o ceremoniales importantes, como las temporadas de siembra o las festividades religiosas, que fueron cruciales para la supervivencia y la cultura de las comunidades antiguas.
Además, la posibilidad de que Hartashen fuera un sitio astronómico sugiere que pudo haber tenido un doble propósito: como lugar de observación científica y como lugar sagrado para prácticas religiosas o espirituales. Las culturas antiguas solían combinar la investigación científica con las creencias espirituales, creando lugares que servían tanto de aprendizaje como de culto. Hartashen podría haber funcionado como centro tanto para la investigación astronómica como para la celebración de rituales relacionados con las estrellas y los ciclos de la naturaleza.
¿Un símbolo de una civilización olvidada?
A pesar de haber sido en gran parte ignoradas y poco exploradas, las estructuras de piedra de Hartashen podrían ser vestigios de una civilización otrora próspera con un profundo conocimiento de conceptos culturales y científicos. La magnitud
y complejidad del sitio sugieren que fue creado por un pueblo con avanzados conocimientos de ingeniería, astronomía y organización social. La alineación y ubicación de los monolitos indican un alto grado de planificación y sofisticación, lo que indica que la civilización que construyó Hartashen fue capaz de logros arquitectónicos monumentales.
El potencial inexplorado de la avenida megalítica de Hartashen
A diferencia de otros sitios megalíticos conocidos, como Stonehenge, la Avenida Megalítica de Hartashen no ha recibido la misma atención arqueológica. Por ello, gran parte de su verdadero significado permanece enterrado, a la espera de ser descubierto.
Los secretos ocultos de Hartashen
La Avenida Megalítica de Hartashen alberga una gran cantidad de secretos inexplorados, esperando ser descubiertos por los arqueólogos. A pesar de su potencial importancia, el sitio permanece en gran parte inexplorado, con muchas preguntas sin respuesta sobre su verdadero propósito y la civilización que lo construyó. Hay mucho más por descubrir en Hartashen, ya que nuevas excavaciones e investigaciones podrían arrojar luz sobre sus misterios.
El misterio de Hartashen no reside solo en el sitio físico en sí, sino también en el entorno circundante, que podría ofrecer información crucial sobre el estilo de vida y la cultura de sus creadores. A medida que los investigadores continúen estudiando la zona, podrían encontrar evidencia que vincule Hartashen con otros sitios o civilizaciones antiguas, revelando una red cultural más amplia.
Las preguntas sin respuesta sobre Hartashen
A pesar de las numerosas teorías en torno a Hartashen, el verdadero propósito del sitio sigue siendo uno de los mayores misterios de la arqueología. ¿Era un espacio sagrado para ceremonias religiosas, un lugar para honrar a los cuerpos celestes o quizás una combinación de ambos? Algunos creen que pudo haber sido un antiguo observatorio, mientras que otros argumentan que se usaba principalmente con fines espirituales y ceremoniales. Sin más excavaciones e investigaciones, estas preguntas no pueden responderse definitivamente, lo que deja al sitio envuelto en intriga.
¿Por qué se pasa por alto Hartashen?
A pesar de su potencial importancia histórica, Hartashen ha sido en gran medida ignorado por la arqueología convencional. Esto podría atribuirse a varios factores, siendo su ubicación remota una razón clave. Situado en una zona agreste y de difícil acceso, Hartashen no es fácilmente accesible para investigadores ni turistas, lo que ha dificultado atraer la atención y la financiación necesarias. El aislamiento del sitio puede haberlo mantenido fuera del radar de muchos arqueólogos, quienes se han centrado en sitios megalíticos más famosos como Stonehenge o las pirámides egipcias.
Además, existe el problema de la financiación y los recursos limitados para proyectos arqueológicos en la región. Dado que muchos otros sitios históricos destacados reciben la mayor parte de la atención y el apoyo financiero, Hartashen ha tenido dificultades para conseguir la financiación necesaria para excavaciones y estudios exhaustivos. Esta falta de apoyo financiero ha obstaculizado la exploración del sitio, dejando sin explorar todo su potencial y sin resolver sus misterios.
Conclusión: El enigma de la avenida megalítica de Hartashen
La Avenida Megalítica de Hartashen se alza como un guardián silencioso de antiguos secretos, esperando revelar sus misterios al mundo. Con sus imponentes monolitos de piedra y su estructura cuidadosamente alineada, el sitio ofrece una visión del avanzado conocimiento y comprensión de una antigua civilización. Sin embargo, hasta que se realicen más exploraciones, el verdadero propósito y significado de Hartashen seguirá siendo una de las maravillas olvidadas más intrigantes del mundo.
Necrópolis megalítica de Gádor
Necrópolis megalítica de Gádor
La necrópolis megalítica de Gádor es un yacimiento arqueológico localizado en el municipio de Gádor, Almería (España). Es uno de los conjuntos funerarios del sureste de la península ibérica más amplios y es de un gran interés arqueológico. La necrópolis ha sido datada como de la Edad de Bronce.
Descripción
Este yacimiento está formado fundamentalmente por enterramientos megalíticos, u ortostáticos, que constan de una cámara central de forma poligonal, construida con grandes piedras dispuestas verticalmente (ortostatos), y provistos de una cubierta plana realizada mediante losas de piedra.
También se documenta en algunas de estas estructuras un corredor de acceso orientado de noroeste a sureste, que comunica la cámara con el exterior, y por último, en líneas generales, las tumbas se cubren con un túmulo de piedras y tierra. Formando parte de esta necrópolis también se ha podido identificar un tholos, o tumba de falsa cúpula, cuya planta es similar a la de los megalitos con corredor, si bien hay diferencias en cuanto a tamaño y técnicas constructivas, pues normalmente los tholoi, plural de «tholos», tienen una cámara y túmulo mayor que los megalitos. La diferencia más significativa radica en la cubierta, conseguida por aproximación de hiladas.
Otro tipo de tumbas localizado se adscriben a la tipología de enterramientos en covacha, aunque sólo se han podido detectar dos.
La Necrópolis Megalítica de Gádor pertenece a la Edad del Cobre, período en el que la población en el estuario del Andarax tiende a concentrarse, apareciendo los asentamientos centrales cerca de las zonas con mayores recursos, que pasan a controlar. La limitación de tierras de cultivo en el sureste, los procesos de acumulación de riqueza pecuaria y la concentración de fuerza de trabajo en algunos asentamientos, que facilitaba la capacidad de movilizar grandes contingentes en determinadas actividades, condujo a procesos de desigualdad dentro y entre los poblados, enmascarados mediante el desarrollo de una ideología sacralizada, que tendrá como máximo exponente la monumental necrópolis de Los Millares.
Con la especialización de algunos centros en determinados recursos no subsistenciales (minería), la aparición de poblados agrícolas dependientes y tributarios, así como el control de los bienes de prestigio, se consolida la desigualdad social y el acceso restringido a las elites del poder y la riqueza. En este contexto, en el que parte de la población seguía desplazándose esporádicamente con los rebaños, las tumbas colectivas adquieren tres funciones principales: expresión de la cohesión social, definidores de las desigualdades entre linajes y entre los asentamientos, y demarcadores de los territorios usados para la explotación subsistencial (tierras agrícolas y zonas de pastos).
En este caso, las tumbas se extienden por una amplia superficie dando lugar a lo que denominamos necrópolis dispersa, por la gran distancia que existe entre los enterramientos. Estas construcciones ocupan normalmente lugares estratégicos en torno a las vías naturales de comunicación dando lugar de este modo a necrópolis muy extensas.
Los enterramientos eran utilizados como hitos de demarcación del territorio por parte de las comunidades calcolíticas y ocupaban lugares estratégicos en torno a las vías naturales de comunicación, dando lugar a una necrópolis muy extensa aunque con un número no muy amplio de enterramientos, unos 70, que denominamos «necrópolis dispersa».
Un paseo por la prehistoria almeriense a través de sus megalitos
Almería es una tierra rica en asentamientos prehistóricos. Su situación a orillas del mediterráneo propició el desarrollo de civilizaciones que han dejado su legado en forma de edificaciones que han resistido el paso del tiempo para llegar en pie hasta nuestros días. Los conjuntos del El Barranquete y el Tarahal, el poblado de los Millares y grupo megalítico de Gádor son los tres vestigios más destacados de la provincia.
El Barranquete y El Tarahal
Esta necrópolis, ubicada en el término municipal de Níjar y perteneciente a la Edad del Cobre, es un construcción de tipo funerario. Este vestigio parece que funcionó como la necrópolis d eun asentamiento en el poblado de El Tarajal.
Esta necrópolis se encuentra perfectamente conservada. En ella se puede ver un conjunto de tumbas circulares con corredor y cubiertas de una falsa cúpula, que tiene cierta semejanza con las construcciones que se pueden ver en el yacimiento de Los Millares.
Estos restos fueron descubiertos por el arqueólogo suizo Charles Bonnet en 1968. Un año después, Mª Josefa Almagro realizó una serie de excavaciones en la zona y estudió otra serie de tumbas, aparecidas en las proximidades del Cortijo Marín. A la vez, en el otro lado de Rambla Morales se descubrió el poblado de El Tarajal.
Este yacimiento es el más importante de la zona. Sin embargo, la acción de tractores y de expoliadores lo han dejado reducido a una mínima expresión de lo que fue. Todavía hay restos sin excavar, que pueden ofrecer más datos sobre el entorno.
Los Millares
El Despoblado de los Millares se encuen
tra entre los municipios de Santa Fe de Mondújar y Gádor. En este espacio aparecieron dólmenes, murallas y poblados, todos ellos pertenecientes a la Edad del Cobre. Según estudios, este poblado estuvo habitado entre el 2.700 y el 1.800 a.C.
El poblado y necrópolis de Los Millares se encuentra sobre la meseta de este mismo nombre, enmarcada por el río Andarax y la rambla de Huéchar. Llegar hasta el yacimiento es muy sencillo, ya que su entrada se ubica en uno de los laterales de la nacional 324, que divide el poblado en dos.
Si hay algo que destaca en Los Millares es su sistema defensivo. La muralla exterior es la más larga que se conoce de la Europa del Cobre. Torres semicirculares o bastiones a intervalos irregulares y dos puertas demuestran la necesidad de defensa que tenía esta población, así como su nivel de desarrollo. La construcción del poblado es similar a la de otros yacimientos de la época. El sistema constructivo se basa en la mampostería.
La necrópolis del poblado consta de casi un centenar de tumbas colectivas, en su mayoría de tipo tholos.
Grupo megalítico de Gádor
Muy cerca del entorno de Los Millares se encuentra este grupo de construcciones funerarias pertenecientes a la Edad del Cobre.
Megalito I de El Marchal de Araoz – Grupo Megalítico de Gádor – Gádor – Almería
La Necrópolis Megalítica de Gádor está compuesta por enterramientos megalíticos que constan de una cámara central de forma poligonal, construida con grandes piedras colocadas en forma vertical.
La Necrópolis Megalítica de Gádor pertenece a la Edad del Cobre, período en el que la población tiende a concentrarse en el estuario del Andarax; los asentamientos centrales aparecieron cerca de las zonas con mayores recursos.
La Necrópolis Megalítica de Gádor está formada por un gran número de tumbas de distinta tipología que se agrupan en las siguientes unidades:
- Cerro de Las Yeguas: donde consta un solo enterramiento.
- Coto de Don Diego: formado por cuatro enterramientos.
- Rambla de Las Balsas: se documentan dos enterramientos.
- Llanos de Retamar: esta unidad agrupa ocho tumbas.
- Tajos Coloraos: se compone de seis enterramientos.
- Collado Ceporro I: se registra un megalito.
- Jacalgarín: esta unidad tiene cuatro enterramientos.
- Collado Ceporro II: se documenta un enterramiento.
- Cuesta del Rayo: consta de dos megalitos.
- La Corraliza: se agrupa un total de cinco enterramientos.
- Llanos de Regina: se trata de una de las unidades con más megalitos, con un total de doce.
- Rambla de Ciscarejo: se compone de tres enterramientos, dos de ellos en covachas.
- Gádor: con dos enterramientos.
- Rambla de Jalbos I: un enterramiento.
- Marchal de Araoz: un enterramiento.
- Rambla de Jalbos II: dos megalitos.
- Loma de Los Mudos I: consta de dos estructuras megalíticas.
- Loma de Los Mudos II: formado por doce enterramientos.
- Rambla de Las Pocitas: un enterramiento.
Descripción
La Necrópolis Megalítica de Gádor está formada, fundamentalmente, por enterramientos megalíticos u ortostáticos que constan de una cámara central de forma poligonal, construida con grandes piedras dispuestas verticalmente (ortostatos), y disponen de una cubierta plana realizada mediante losas de piedra. También se documenta en algunas de estas estructuras, un corredor de acceso orientado de noroeste a sureste, que comunica la cámara con el exterior, y por último, en líneas generales, las tumbas se cubren con un túmulo de piedras y tierra.
Información Bibliográfica
Decreto 194/2007, de 26 de junio, por el que se declara Bien de Interés Cultural, con la categoría de Zona Arqueológica, el Yacimiento Arqueológico denominado Necrópolis Megalítica de Gádor, Almería.. 5/07/2007, pp. 27-30.
Resolución de 6 de septiembre de 2004, de la Dirección General de Bienes Culturales, por la que se incoa el procedimiento para la inscripción genérica colectiva en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz, de los yacimientos arqueológicos del Grupo Megalítico de Gádor, provincia de Almería. 23/09/2004, pp. 20738-20741.
Interés Cultural, con la catergoría de Zona Arqueológica, de la Necrópolis Megalítica de Gádor, Almería. Grupo Megalítico de Gádor
Pozo Sa Testa
Pozo Sa Testa
Olbia, el pozo sagrado de Sa Testa
Uno de los pozos sagrados en excelentes condiciones y fácilmente accesible es el de «Sa Testa» cerca de Olbia. El monumento se encuentra en las afueras de la ciudad de Olbia, a unos cientos de metros del mar, en Gallura, una región del noreste de Cerdeña.
A diferencia del pozo de Santa Cristina la estructura está hecha enteramente en granito y esquisto, materiales de piedra de los cuales área es muy rica.
El pozo sagrado Sa Testa, en Olbia, es “uno de los monumentos más característicos de la civilización nurágica en Gallura, en la parte noreste de Cerdeña: un pozo sagrado donde se llevaban a cabo rituales del culto al agua.
Fue descubierto en la década de 1930 durante la búsqueda de una fuente de agua. No por casualidad, el pozo sagrado la Cabezafalsa cúpula) de piedra que permite la entrada de luz. Este lugar sagrado no solo era un sitio de culto, sino también un espacio donde se llevaban a cabo rituales y ofrendas a las deidades acuáticas. La conexión entre el mundo material y el espiritual en la cultura nurágica se manifiesta en la disposición y la simbología de este santuario. En resumen, el antiguo santuario es un testimonio importante de la rica herencia cultural de la Nuragic civilization y su veneración por el agua. tholos). Dentro del área sagrada, se descubrieron artefactos importantes, incluyendo algunas joyas y una pequeña daga con empuñadura de bronce, parte de una estatuilla quizás incrustada en los bloques de piedra.
Historia de las excavaciones
Descubierto por pastores en los años 1930, el sitio fue excavado en 1938 por Francesco Soldati y posteriormente renovado por Ercole Contu en 1969.
La estructura del pozo sagrado se extiende 17,47 metros e incluye un patio circular, vestíbulo y escalera que conduce a una fuente subterránea.
El templo consta de un gran patio circular llamado «sala del consejo», un vestíbulo, una escalera y una cámara «tholos» que capta la vena primaveral. El patio (8,30 m x 7,41 m), pavimentado y atravesado por un canal subyacente para la salida del agua, está delimitado por un muro circular (ancho m 0,94; altura m 0,30) que tiene un asiento de banco a lo largo de toda la urbanización (ancho m 0,69/0,39; altura m 0,45); se accede a él a través de una entrada abierta en el lado N y equipado con una pequeña escalera de 4 escalones.
El verdadero templo del pozo, construido con bloques de esquisto, granito y traquita cuidadosamente esbozados, conserva en parte el vestíbulo, construido en un nivel inferior al patio.
La sala, trapezoidal (2,62 m de largo y 2,62 m de ancho máximo), tiene asientos a lo largo de las paredes y el suelo pavimentado es atravesado por un canal de desagüe. En la parte inferior, hay una escalera que, con 17 escalones, conduce a la fuente. El hueco de la escalera tiene un techo formado por losas de granito dispuestas planas a una altura escalar (reproduciendo una especie de escalera invertida). La cámara del pozo, circular (1,25 m de diámetro y 5,25 m de altura), está construida con cantos rodados dispuestos en 28 hileras sobresalientes regulares. En la base hay una plataforma (0,35 m) construida alrededor de una cavidad circular (0,50 m de diámetro) desde la que fluye la veta del muelle. Sobre la celda hipogeica, había una cámara «tholos», que se conserva con una altura máxima restante de 1,65 m.
Puede datarse en la Edad del Bronce Final (siglos XII-XI a.C.). La construcción en granito y esquisto demuestra la capacidad de ingeniería de la civilización nurágica para crear estructuras ceremoniales entre 1200 y 900 AC.
En el momento de la excavación (1938), el pozo contenía numerosos hallazgos referentes a las épocas nurágica, púnica y romana (cerámicas, metales, quemadores de perfumes), señal de una cierta continuidad de uso casi siempre vinculada a los ritos paganos. Entre los objetos más importantes se encuentra una estatuilla de madera de enebro que representa una silueta femenina.
Tholos de Matarrubilla
Tholos de Matarrubilla
El Dolmen de Matarrubilla es una estructura funeraria de corredor y cámara circular, fue descubierto en 1917, como consecuencia de unas tareas agrícolas.
Distante apenas un kilómetro en línea recta de La Pastora,
Como estructura funeraria de corredor y cámara circular con un total de 32 metros de longitud máxima, Matarrubilla se aproxima a La Pastora en grandiosidad. De ella se diferencia fundamentalmente porque en la cámara se encuentra un gran bloque de mármol negro, tallado y con un rebaje de varios centímetros en la parte superior, que probablemente cumplió funciones de mesa de ofrendas o altar. Sin duda se trata de un elemento ritual que ya tuvo gran importancia en el diseño y planeamiento del monumento, ya que su colocación, ocupando gran parte del espacio de la cámara, debió producirse antes de la erección de la techumbre en falsa cúpula.
El depósito funerario encontrado en Matarrubilla era bastante escaso. En la expoliada cámara apenas se identificaron restos revueltos y fragmentados de cerámica y algunos huesos humanos. En el corredor, Carriazo pudo identificar algunos materiales in situ, incluyendo herramientas de piedra, un
a gran cantidad de fragmentos de laminillas de oro, algunos objetos de marfil (incluyendo un colmillo de elefante en bruto, sin trabajar) y varios miles de cuentas de collar. Tan solo se encontró un esqueleto completo, a medio camino del corredor y en posición encogida. La cantidad relativamente baja de enterramientos y ajuares y la presencia de la pila o mesa de ofrendas que domina de forma tan evidente el espacio disponible en la cámara abovedada del monumento sugiere que, efectivamente, un monumento como Matarrubilla pudo haber desempeñado la función de templo o recinto ceremonial además de (o quizás más que como) sepulcro.
Descripción:
El dolmen de Matarubilla se descubrió en 1917, en unos terrenos de viñedos, en los que se apreciaba la losa fragmentada correspondiente a la cubierta de la cámara, que había sido volada con dinamita. En junio de 1918 se acometió la documentación y excavación de la cámara y de parte del corredor. También del tipo denominado tholos, con corredor de unos 30 metros y cámara circular. Se fecha hacia el 1.800 antes de nuestra era.
Se realiza con mampuestos y capas de arcilla, donde es posible apreciar las impresiones de los dedos de sus constructores. Se edificó hilada a hilada sin interrupción entre la fábrica del corredor y la cámara. Los cadáveres se disponían alineados junto a las paredes del monumento, en posición encogida, yaciendo sobre el costado y mirando hacia el interior de la galería.
En el interior de la cámara destaca la presencia de una pileta de mármol, de una sola pieza que se interpreta como lugar de ofrendas o para la colocación de algún personaje ilustre. En definitiva, los numerosos vestigios arqueológicos conservados bajo la actual localidad de Valencina y el área circundante nos acercan a la vida de unos hombres y al paisaje asociado de hace unos 4.000 años.
Se trata de un elemento de gran relevancia histórica no sólo dentro del espacio referido a la cornisa del Aljarafe, sino para el conjunto del Bajo Guadalquivir, siendo considerado como un verdadero núcleo capital de su época. Es por ello que la preservación de este legado histórico es una responsabilidad que nos atañe a todos, propiciando su protección, conservación y difusión.
Un equipo de arqueólogos españoles descubre que la piedra con la que se construyó la excepcional pila megalítica de Matarrubilla viajó decenas de kilómetros por mar
La pila de Matarrubilla transforma nuestra comprensión de las técnicas megalíticas y los sistemas de transporte usados por las comunidades del III milenio a. C.
Recreación fantasiosa del tholos de Matarrubilla. Fuente: Midjourney/Erica Couto. Imagen de la pila de Matarrubilla. Fuente: Cáceres Puro et al. 2025 – La pila de Matarrubilla reescribe la historia de los viajes marítimos en la prehistoria peninsular
11/06/2025
Situado en el yacimiento de la Edad del Cobre de Valencina de la Concepción (Sevilla), el monumento megalítico de Matarrubilla ha sido durante décadas una de las piezas más fascinantes de la arqueología peninsular. Un reciente estudio geoarqueológico multidisciplinar ha revelado un aspecto completamente inédito de esta estructura: la piedra con la que se esculpió su monumental pila central se transportó por mar desde decenas de kilómetros de distancia, en lo que constituye la primera prueba documentada de navegación megalítica en la prehistoria de la península ibérica. El hallazgo, fruto del trabajo conjunto de una decena de instituciones científicas, transforma la comprensión de las capacidades técnicas de las comunidades del III milenio a. C., al tiempo que obliga a repensar el propio origen y cronología del monumento.
El tholos de Matarrubilla: arquitectura y contexto
Matarrubilla constituye uno de los más imponentes tholoi del complejo arqueológico de Valencina, junto con La Pastora, Montelirio y Cerro de la Cabeza. Construido con una estructura de corredor y una cámara circular de un diámetro de 2,75 metros, el monumento alcanza los 36,21 metros de longitud total.
Su interior alberga una singular pila monolítica de yeso colocada en el centro de la cámara, cuya forma rectangular y dimensiones —más de un metro cúbico de volumen y unos 2.200 kg de peso— la convierten en una pieza única en el contexto megalítico ibérico. Esta pila, que, desde su descubrimiento, se ha interpretado como un altar u objeto ritual, no se había sometido a estudios técnicos detallados hasta ahora.
Una piedra exótica, trabajada con esmero
Gracias a los análisis geológicos y petrográficos, se ha determinado que la pila se esculpió en una brecha de yeso que se había deformado tectónicamente. Se trata de un tipo de roca completamente ausente en el entorno inmediato de Valencina. Por tanto, esta variedad de yeso, rica en tonalidades blancas, rojizas y verdosas, no solo destaca por su valor estético, sino también por su rareza.
Los investigadores han podido determinar que la piedra se talló mediante impactos repetidos de azuelas pulidas de piedra, lo que demuestra una técnica altamente especializada. Además, también se han identificado trazas de manufactura compatibles con herramientas líticas premetalúrgicas. Este dato descarta el uso de instrumentos de cobre, al tie
mpo que sitúa la producción de la pila en una fase muy temprana, previa incluso al apogeo del yacimiento.
El enigma del origen: un viaje desde el sur
Mediante la comparación entre secciones del material de la pila y los diferentes afloramientos del sur peninsular, se ha podido localizar el origen más probable de la roca en una zona cercana a Las Cabezas de San Juan, a unos 55 km al sureste de Valencina en línea recta, pero separada por la entonces bahía marina del Guadalquivir.
Hace 5.000 años, el actual valle bajo del Guadalquivir formaba una gran ensenada marina, lo que habría obligado a transportar la enorme piedra por vía acuática. Este trayecto implicaba el uso de barcas o balsas capaces de cruzara el estuario, antes de poder arrastrar la pieza unos tres kilómetros cuesta arriba hasta su emplazamiento final en la cima del Aljarafe. Esta reconstrucción propuesta por el quipo investigador, por tanto, propone el primer caso comprobado de transporte megalítico por agua en la península ibérica.
Una cronología inesperada
Para llevar a cabo las dataciones, los investigadores utilizaron una técnica conocida como luminiscencia ópticamente estimulada (OSL), que permite medir cuándo los minerales fueron enterrados por última vez. De este modo se ha podido determinar que la pila fue colocada dentro del dolmen entre 4544 y 3227 a.C., mientras que el tholos se levantó hacia 2700-2400 a.C., entre 1.800 y 800 años más tarde.
Este dato sugiere que la pila pudo formar parte de una fase monumental previa y desconocida en el yacimiento, lo cual plantea la hipótesis de que el tholos de Matarrubilla se hubiese construido en un segundo momento alrededor de una estructura preexistente. Además, el análisis de las marcas de tallado indica que la pila se esculpió antes de ser depositada, ya que su posición en el interior de la cámara impide trabajarla in situ con precisión.
La singularidad de la pila en el contexto europeo
Aunque, hasta el momento, no hay precedentes en Iberia de una pila similar, existen paralelos lejanos en Irlanda y Malta. En Brú na Bóinne (Irlanda), varios monumentos albergan pilas líticas de distintos tamaños que se utilizaron com
o receptáculos con función ritual. En Malta, destacan ejemplos como el abrevadero de Kordin III. No obstante, ninguna de estas piezas coincide exactamente en forma, dimensiones o material con la pila de Matarrubilla, lo que refuerza su carácter excepcional.
Por otro lado, no se hallaron restos de pigmentación ni decoración sobre su superficie. Este factor parece indicar que el atractivo visual del colorido natural de la piedra pudo ser un factor relevante en su elección. El valor simbólico del material quizás pudo estar vinculado a su procedencia, su rareza o su apariencia.
Mapa que muestra la localización aproximada de la desembocadura del Guadalquivir en el IV milenio a. C.; en rojo, se indica los yacimientos de yeso y las distancias que los separan del sitio de Valencina. Fuente: Cáceres Puro et al. 2025
Una sociedad tecnológicamente avanzada
Este descubrimiento pone de manifiesto el grado de complejidad alcanzado por las comunidades que habitaron el entorno del Guadalquivir durante el IV milenio a. C. La posibilidad de organizar el transporte de un bloque de más de dos toneladas por mar, además de su arrastre cuesta arriba y colocación, implica una logística social y técnica cohesionada. Estas comunidades eran capaces de movilizar recursos humanos y materiales a gran escala, empleando tecnologías adaptadas al medio y dotando de sentido simbólico a su paisaje ritual.
Asimismo, este hallazgo se enmarca en un contexto más amplio. Valencina se ha interpretado como un lugar de agregación, un centro ceremonial y social que reunía a las comunidades dispersas del suroeste peninsular. La presencia de materias primas exóticas como el marfil, el ámbar, la variscita o el cinabrio reforzarían esta idea.
La pila de Matarrubilla supone una evidencia tangible del dominio técnico, la complejidad simbólica y la capacidad organizativa de las sociedades prehistóricas de la península ibérica. Su procedencia, la necesidad de transportarla por mar y su cronología temprana abren nuevas perspectivas sobre la génesis del megalitismo en el suroeste europeo.
La zona arqueológica de Valencina se localiza en la parte más alta del Aljarafe sevillano, superando sus límites hasta alcanzar a la vecina localidad de Castilleja de Guzmán. Su extensión superior a las 400 ha. lo convierten en uno los más grandes asentamientos del tercer milenio anterior a Cristo. A juzgar por la cantidad y magnitud de las construcciones megalíticas, Valencina debió ser un gran centro económico, social y ritual en su época.
Conocido e investigado desde finales del siglo XIX, ha sido objeto de numerosas excavaciones arqueológicas que han sacado a luz construcciones del primitivo poblado como fondos de cabañas, silos o fosos, pero también monumentales construcciones funerarias que la convierten en uno de los principales focos del megalitismo peninsular y verdadero centro neurálgico durante el tercer milenio antes de nuestra era.
Resalta la singularidad de algunas de las construcciones de la necrópolis como los túmulos que cubren estructuras de varias decenas de metros, como el dolmen de La Pastora y el de Matarrubilla, que a su vez se encuentran rodeados de numerosas y variadas estructuras que dibujan un paisaje funerario único.
El tholos de Matarrubilla, al sur de Valencina, posee un largo corredor que culmina en una cámara circular donde resalta especialmente la localización d
e un monolito de piedra de gran tamaño interpretado como pila o mesa de ofrendas. Esto le otorga también, como en el caso de La Pastora, una especial significación relacionada probablemente con la funcionalidad ceremonial, puesto que dado su tamaño la pila debió colocarse antes de la culminación de la construcción de las paredes y la techumbre, siendo por tanto un elemento clave en el diseño del monumento.
Esta pila de piedra tiene unas dimensiones impresionantes. Presenta una depresión tallada en su parte superior, mide 1,7 metros de largo por 1,2 de ancho y casi medio metro de alto, y pesa más de dos toneladas. Fue descubierta en 1917 en el interior de un dolmen tipo tholos (es decir, una tumba circular con cámara y corredor).
Los investigadores consideran este bloque de piedra una pieza excepcional tanto por su tamaño como por su material, la cataclasita yesífera, una roca con vetas de colores verdes, blancos y rojos, y que no se encuentra en los alrededores de Valencina. Y, lo que es más interesante: es la única de su clase que se ha encontrado en la península ibérica.
A. Recreación en 3D de la «pila» que muestra detalles de su tallado: 1 y 2. Cortes en la piedra hechos con utensilios. 3. Detalle de las áreas erosionadas.
Por lo que respecta a su tallado, al principio se creyó que el proceso se llevó a cabo con herramientas de cobre, pero un análisis más profundo ha revelado que se usaron hachas y azuelas de piedra pulida. Y ¿por qué escogieron este tipo de piedra y la llevaron hasta Valencina? Los investigadores sugieren que la naturaleza multicolor de la roca, con sus tonos verde oscuro, blanco y rojo, debió de llamar la atención de los antiguos pobladores. 
Asimismo, concluyen que el transporte de este enorme bloque de piedra a tanta distancia, seguramente no exento dificultades, confirmaría que Valencina fue un lugar de gran importancia durante la Edad del Cobre, tal vez un núcleo de comercio y también de reunión de las comunidades locales.
El enclave arqueológico de Valencina posee más de 400 hectáreas y es considerado como una verdadera capital del sur de la península ibérica durante el III milenio antes de Cristo. En el Museo de Valencina, monográfico del yacimiento prehistórico, los objetos procedentes de las excavaciones, los panales explicativos, las maquetas o los audiovisuales nos ayudan a comprender cómo era la vida y la muerte en este lugar del Aljarafe. Entre las piezas a destacar de este museo se podrían mencionar las relacionadas con el trabajo del cobre: sierras, punzones, hachas… Además de elementos como crisoles u hornos. También se pueden encontrar cerámicas, puntas de flecha, representaciones simbólicas (ídolos) y ornamentos como cuentas de collar la bellota esculpida en caliza.
Tras esta puerta hay unas escaleras un pelín empinadas
En algunas partes pueden apreciarse los dedos de los constructores en el barro.
Es una estructura funeraria con corredor y cámara circular con una longitud total de 32 metros.
La cubierta se realiza con grandes losas mientras que el suelo es de arcilla apisonada.
Sepulcro prehistórico de Huerta Montero en Almendralejo
Sepulcro prehistórico de Huerta Montero en Almendralejo
El sepulcro prehistórico de Huerta Montero se encuentra a las afueras de Almendralejo, concretamente en la calle Vereda Corona del polígono industrial Tierra de
Barros, tras su descubrimiento en 1988 se ha estado investigando, excavando y esperando a tener financiación para acondicionarlo para ser visitado, finalmente, a finales del 2011 se abrió al público como un atractivo turístico más de la ciudad, hasta la fecha el acceso es gratuito pero hay que concretar las visitas guiadas en la oficina de información turística de Almendralejo.
Tras el descubrimiento por parte del agricultor en 1988, la Universidad Popular de Extremadura con Francisco Blasco al frente realizó las excavaciones y la conservación necesaria para poder disfrutar del sepulcro que hoy en día se puede visitar, en los restos arqueológicos se pueden apreciar varios tramos, un pasillo alargado que se adentra en una cámara circular, allí se han encontrado restos de hasta 109 personas de varias generaciones distintas, todo ello gracias a que esta tumba de enterramiento colectivo era casi subterránea, quedando la falsa cúpula que lo protegía al aire, así cuando dejó de usarse y mantenerse, al colapsarse la cúpula se selló el interior y gracias a ello se han encontrado restos de huesos, cerámicas, y objetos de la época en buen estado.
La ubicación del sepulcro
de Huerta Montero no fue al azar, a 2,5 kilómetros se encontraba un poblado fortificado sobre el Cabezo de San Marcos y este sepulcro era el lugar donde colectivamente se enterraban a las familias del mismo, entre los restos óseos se han encontrado multitud de ídolos placa fabricados en pizarra, amuletos, pendientes, cuchillos, colmillos de jabalí, conchas del mar y otros enseres de la Edad del Cobre.
Era habitual en la Edad del Cobre orientar las tumbas de tal manera que los rayos del sol penetrasen en la cámara durante l
os días 21 y 22 de diciembre coincidiendo con el solsticio de invierno, el comienzo del invierno, el amanecer de un sol nuevo, un año nuevo, lo curioso es que este hecho aún se puede observar en el sepulcro de la Huerta Montero, durante la visita guiada se apagan las luces y se coloca una pantalla de tal manera que al encender un foco desde el exterior se puede observar como los rayos de luz penetran hasta el interior de la cámara funeraria como si fuese 21 de diciembre.
Cada Navidad, este sepulcro de casi 5.000 años se ilumina
Descubierto por casualidad en medio de unos viñedos, el sepulcro de Huerta Montero, en la localidad extremeña de Almendralejo, es una de las construcciones megalíticas más singulares de la península ibérica. Con una antigüedad de unos 4.650 años, este sepulcro es visitado por centenares de turistas que, durante el solsticio de invierno, quieren ver cómo los rayos del Sol iluminan la estancia principal de la construcción.
Durante el solsticio de invierno la luz del sol entra por el corredor principal del sepulcro de Huerta Montero.
Considerado uno de los sepulcros mejor conservados de la península ibérica, Huerta Montero, localizado en la localidad pacense de Almendralejo, en Extremadura, es, sin lugar a dudas, una maravilla de la Prehistoria peninsular. Construido hace alrededor de 4.650 años, Huerta Montero fue utilizado como un espacio de enterramiento colectivo y de culto. En él se encontraron los restos, muy deteriorados, de 109 individuos (uno de ellos colocado en posición fetal) acompañados de diversos amuletos y objetos de valor.
Utilizado en dos momentos distintos, con una diferencia de 500 años, en la actualidad Huerta Montero levanta una expectación sin igual ya que durante el solsticio de invierno visitantes llegados de todos los rincones de España, incluidos los propios habitantes de Almendralejo, se reúnen para contemplar cómo los rayos del Sol penetran por el corredor de la cámara del sepulcro. ¿A qué es debido este fenómeno? «Es por su orientación», afirma Isabel García, responsable de la oficina de turismo de Almendralejo e integrante del equipo arqueológico que excava en Huerta Montero.
Avanzadas Técnicas constructivas
Isabel García explica que el terreno donde se asienta Huerta Montero no era más que un viñedo en el año 1988. «Un señor que le estaba vendiendo un tractor a otro le enseñó que el vehículo funcionaba introduciendo el arado en la tierra, de forma que movió una piedra de gran tamaño. En aquella zona, el suelo está compuesto por arcilla y caliza y no hay piedras grandes«. Y así se localizó el sepulcro. Nada más saberse la noticia, un grupo de arqueólogos se acercó hasta el lugar y cada fin de semana, de manera voluntaria, empezaron a excavar.
Nada más saberse la noticia del hallazgo, un grupo de arqueólogos se acercó hasta el lugar donde tuvo lugar el descubrimiento.
La luz del Sol penetra en el interior del sepulcro durante el solsticio de invierno.
Pero ¿qué hace tan especial Huerta Montero? En primer lugar, que se encuentra en su estado original. Según Isabel García, «no ha habido ningún tipo de reconstrucción posterior gracias a las técnicas constructivas y de mantenimiento que emplearon quienes lo levantaron: una especie de ‘hormigonera prehistórica’ que permitía la mezcla de arcilla y caliza con agua, creando una masa con la que cubrían las paredes de la tumba dando consistencia a la estructura con la intención de que durara en el tiempo».
Para García, la segunda característica importante de Huerta Montero es que sus antiguos constructores parecían poseer amplios conocimientos de geometría y astronomía. «Mientras estábamos excavando el sepulcro nos dimos cuenta de que, por su orientación, la cámara se iluminaba con el Sol de invierno, de manera que todos los restos óseos que encontramos y que posteriormente fueron trasladados al Museo Arqueológico quedaban bañados por la luz solar».
García apunta además que «al no haberse conservado la bóveda original, actualmente podemos disfrutar del Sol más días, pero en el pasado, cuando la tenía, es posible que el interior solo se iluminara los días 20, 21 y 22 de diciembre. Los días exactos del solsticio de invierno. Aquellas comunidades de la Edad del Cobre rendían culto al Sol e identificaban a sus antepasados como unos mediadores entre ellos y el astro rey», finaliza.
Sepulcro Prehistórico de Huerta Montero. Almendralejo, Badajoz, Extremadura
El Sepulcro Prehistórico de Huerta Motero, es un Dolmen tipo Tholos, construido hace 4.600 años, pertenece a la Edad del Cobre o Calcolítico, periodo situado entre el Neolítico y la Edad del Bronce.
Los rituales funerarios se caracterizan por los enterramientos colectivos en megalitos. Esta tradición aparece en el Neolítico, y en la Edad de Bronce se vuelve al enterramiento individual.
Durante este periodo se produce un aumento de la población. Aparecen nuevas formas cerámicas, como los grandes platos de borde engrosado. La cantidad de hachas y cazuelas en piedra pulimentadas aumentan en los yacimientos. Comienza la deforestación de los bosques para tierras de cultivo y pastos para el ganado. Aparece la metalurgia, se fabrican los primeros útiles de cobre.
La tumba colectiva de Huerta Montero se halla en medio de la Vega de Harnina, que durante el Calcolítico poseía un poblado fortificado con varias líneas de muralla en el «Cabezo de San Marcos» y una aldea a sus pies. Además de pequeñas aldeas más alejadas como la de este sepulcro prehistórico que se encuentra a 2,5 km del poblado principal. Los yacimientos arqueológicos encontrados en la zona, nos atestiguan que ha sido poblada desde el IV milenio a.C. hasta nuestros días.
La tumba colectiva de Huerta Montero se construyó en la primera mitad del tercer milenio a.C. Representa un a evolución del tipo de sepulcro dolménico hacia un modelo de dimensiones más reducidas, donde se aplican nuevas técnicas constructivas desarrolladas durante el Calcolítico, como el tapial y la cubierta de falsa bóveda.
Este sepulcro se diferencia de la mayoría de las tumbas de esta época, por haberse construido en el subsuelo, siendo la falsa cúpula y el túmulo que la cubría las únicas partes aéreas. El carácter subterráneo, permitió que al derrumbarse la bóveda, se sellara todo su contenido, que se ha preservado en buen estado hasta nuestros días.
Como otras muchas tumbas de la Edad del Cobre, está orientada para que el sol penetre hasta la cámara el día 21 o 22 de diciembre, al amanecer del solsticio de invierno.
Se hallaron las losas que cerraban las puertas del corredor. También se excavaron los restos de 115 personas enterradas, con sus ajuares, que aportan una información muy valiosa sobre los rituales funerarios del momento. Por los huesos de animales domésticos, vaca, cabra, oveja y perro encontrados en la tumba, posiblemente se trate de una sociedad ganadera.
Rampa escalonada y vestíbulo
Rampa escalonada
Se accede a la tumba por una rampa escalonada excavada en el caleño y la arenisca. Tiene una longitud de 5m y un ancho de 0,9m, con orientación sureste. Los escalones son de factura tosca muy irregulares, y se hacen más pronunciados conforme nos acercamos al vestíbulo.
Vestíbulo
En los últimos 3 m antes de la entrada a la tumba, el suelo continúa descendiendo con una rampa suave. Junto a la entrada tiene dos ortostatos a cada lado. La losa que está apoyada en el muro del vestíbulo, es la que cerraba la tumba.
Zona del corredor
Zona del corredor
El corredor se construyó con la técnica tradicional megalítica, a base de losas dispuestas en sentido vertical (ortostatos), y techado con losas dispuestas horizontalmente, formando una cubierta adintelada. Tiene 4 m. de recorrido, 9 ortostatos en la pared suroeste y 8 en la pared noreste. Esta dividido en tres tramos, separados por dos puestas, halladas con sus losas. Para los ortostatos y las losas del corredor se usaron piedras más dura, el gneis de tonos rojizos. La altura aumenta según nos acercamos a la cámara.
Cámara funeraria
Cámara funeraria
La planta de la cámara traza un círculo irregular de 4,40 m x 4,60 m con una altura de 1,5 m. La pared es de tapial, que en su estado primitivo quedaba 2/3 partes oculto por losas de pizarra fijadas con barro. El suelo de la cámara se preparó con un enlucido de barro muy duro, aplicado de forma irregular sobre la arenisca. Encima se arrojaron pequeños trozos de pizarra verdosa. La cámara se cubrió con una falsa bóveda formadas por hiladas de aproximación de piedras. El diámetro de las sucesivas hiladas es cada vez menor, hasta que se produce el cierre de la cúpula. Actualmente sólo se conserva la primera hilada.
Postes de referencia para el trazado de la tumba
En tres agujeros de 20 cm de diámetro hallados en la capa caliza, se conservan algunas piedras que sirvieron para colocar postes de madera. El trazado de la línea que une los tres postes, apunta a la dirección del nacimiento del sol en el solsticio de invierno, orientación muy similar a la del eje longitudinal de la cámara.
Primer momento de enterramientos
La fecha de C.14 sitúa el inicio de los enterramientos hace 4.650 años, en el III milenio a.C. Aparece toda la superficie de la cámara llena de restos humanos, constatándose a cuatro individuos en posición fetal. Se encontraron restos de 75 individuos, 42 adultos y 33 niños o jóvenes. La esperanza de vida era de 23,47 años. Junto a los restos se halló un ajuar rico y variado.
Segundo momento de enterramientos
Por las muestras del C.14 data entre 4.220 y 3.720 años desde el presente. Los huesos se encuentran al fondo de la cámara formando una figura de media luna. Los cráneos y huesos más largos se sitúan en la zona central, mientas que los huesos pequeños se sitúan en los extremos. Se encontraron restos de 34 individuos, 23 adultos y 11 niños o jóvenes. La esperanza de vida era de 21,5 años, menor que los individuos de la primera ocupación.
Huerta Montero – Almendralejo – Badajoz
El sepulcro de hace 4.600 años que anuncia la Navidad y el resurgir del Sol. En estos días del año, los rayos de sol penetran en el corredor del sepulcro, iluminando la cámara circular que llegó a acoger los restos de hasta 109 personas enterradas con multitud de amuletos y objetos de valor. Por su orientación, la cámara se iluminaba únicamente durante el solsticio de invierno, los días 20, 21 y 22 de Diciembre con el Sol de invierno de forma que todos los cuerpos allí enterrados quedaban iluminados como símbolo del renacimiento.
Nevalı Çori
Nevalı Çori
Maqueta del yacimiento arqueológico de Nevalı Çori expuesta en el Museo Arqueológico de Sanliurfa
Nevalı Çori fue un asentamiento del Neolítico precerámico B situado en el curso medio del río Éufrates en la provincia de Sanliurfa, en el este de Turquía. El yacimiento arqueológico ha revelado algunos de los templos y esculturas monumentales más antiguos que se conocen. Junto a Göbekli Tepe ha revolucionado la comprensión del Neolítico eurasiático.
Coordenadas GPS: 37.51833, 38.60556
Mapa del Creciente Fértil asiático, con los principales centros de desarrollo cultural conocidos, entre los cuales se encuentra Nevali Çori.
El asentamiento fue localizado a unos 490 m sobre el nivel del mar, en las estribaciones de los montes Tauro, en ambas riberas del arroyo Kantara, tributario del Éufrates.
El asentamiento, ocupado desde 8400 AC hasta 8100 AC, contiene cinco niveles arquitectónicos con casas rectangulares y estructuras de habitaciones paralelas.
Este lugar fue examinado en 1992 en el contexto de las excavaciones de rescate llevadas a cabo durante la construcción de la presa de Atatürk, aguas abajo de la pequeña ciudad de Samsat. Las excavaciones fueron llevadas a cabo por un equipo de la Universidad de Heidelberg, bajo la dirección del profesor Harald Hauptmann. Juntamente con muchos otros yacimientos arqueológicos situados en los alrededores, Nevalı Çori quedó desde entonces bajo las aguas del represado Éufrates.
Datación
Nevalı Çori puede ser emplazado dentro de la cronología relativa local basándose en las herramientas de sílex halladas allí. La aparición de estrechas y no retocadas puntas tipo Biblos apuntaría a situarlo entre el Neolítico precerámico B (PPNB) inicial y medio. Algunas herramientas indicarían cierta continuidad en el PPNB tardío. Dentro de las primeras fases una más afinada cronología sería posible gracias a la arquitectura del asentamiento: la vivienda tipo, con canales subterráneos, característica de los estratos I-IV de Nevalı Çori, es igualmente típica del «estrato intermedio» de Çayönü, mientras que la diferente planta del único edificio del estrato V (casa 1) está más claramente conectada con los edificios de «planta celular» de Çayönü.
En términos de dataciones absolutas, 4 dataciones de radiocarbono han sido definitivas para Nevalı Çori. Tres proceden del estrato II y lo datan con cierta seguridad en la segunda mitad del IX milenio a.C., lo cual coincide con las fechas más tempranas de Çayönü y con Mureybet IV-A, y así apoya la cronología relativa dada más arriba. La cuarta datación pertenece al X milenio a. C., lo cual, si es correcto, podría indicar la presencia humana en Nevalı Çori en una fase extremadamente temprana del PPNA.
El sitio permanece sumergido bajo el agua desde 1991 debido a la construcción de la presa Atatürk, impidiendo exámenes arqueológicos directos.
La sección noroeste revela un complejo de culto especializado tallado en la ladera, con tres fases arquitectónicas y pilares monolíticos integrados en muros.
Viviendas
Ilustración arqueológica de una «casa del pozo» (traducción de schachthaus) de Nevalı Çori, este de Turquía.
El asentamiento tiene cinco niveles arquitectónicos. Los restos que han salido a la luz son unas largas casas rectangulares que contienen dos o tres alas paralelas con habitaciones, interpretadas como almacenes. Estos son contiguos a unas anteestructuras similares y también rectangulares, subdivididas por muros salientes, que podrían ser interpretadas como espacios residenciales. Esta tipología de casa está caracterizada por espesos cimientos, superpuestos en distintos estratos y formados por grandes guijarros angulares y cantos rodados, cuyas brechas fueron rellenadas con pequeñas piedras, para así crear una superficie relativamente plana que soportara la superestructura. Estos cimientos están interrumpidos cada metro o 1,5 m por canales subterráneos, orientados hacia los ángulos derechos desde el eje principal de las casas y cubiertos con losas de piedra, pero abiertos hacia los lados. Pudieron servir para el drenaje, la aireación o el enfriamiento de las casas. Se han excavado 23 estructuras de este tipo, siendo sorprendentemente similares a las de la así llamada «subfase acanalada» de Çayönü.
Una zona de la parte noroeste de la aldea parece ser que tuvo una especial importancia, puesto que allí, en la ladera de la colina, fue tallado un complejo dedicado al culto. En él se distinguen tres fases arquitectónicas subsecuentes, la más reciente de las cuales pertenecería al estrato III, la intermedia al estrato II y la más antigua al I. Las dos más recientes además tienen un piso consolidado de cal, estilo «terrazzo», que no se ha conservado en la fase más antigua, y del cual existen paralelismos con Çayönü y Göbekli Tepe. Columnas monolíticas s
imilares a las de Göbekli Tepe fueron levantadas entre sus muros de piedra seca, y en el interior del recinto aparecen dos pilares exentos de tres metros de alto. Se asume que sostenían un techo ligero y plano. Estructuras similares sólo han sido descubiertas hasta ahora en Göbekli Tepe.
Sondeos practicados en la parte oeste del valle revelaron también estructuras arquitectónicas rectilíneas en dos o tres estratos.
Escultura y figurillas de arcilla
Fragmento de arte neolítico del yacimiento de Nevalı Çori, expuesto en el Museo Arqueológico de Sanliurfa.
La piedra caliza local fue esculpida para crear numerosas estatuas y pequeñas esculturas, incluyendo una de una cabeza humana descubierta (más grande que el tamaño real correspondiente), con una serpiente o un penacho tipo sikha (mechón de cabellos enrollado sobre la parte alta) sobre ella. Se ha descubierto también la estatua de un pájaro, y algunos de los pilares muestran relieves, entre ellos varios que representarían unas manos humanas. Las figuras antropomorfas hechas de caliza y encontradas en Nevali Çori estarían entre las esculturas de tamaño real más antiguas conocidas, juntamente con las halladas en Göbekli Tepe, de similares características.
Asimismo, se han desenterrado varios cientos de pequeñas figurillas de arcilla de unos cinco centímetros de alto, muchas de las cuales representan humanos y han sido interpretadas como ofrendas votivas. Fueron cocidas a temperaturas que oscilaban entre los 500 y los 600 °C, lo cual sugeriría el desarrollo de técnicas de cocción cerámica antes del nacimiento de la alfarería propiamente dicha.
Enterramientos
Algunas de las viviendas contienen deposiciones de cráneos humanos y esqueletos incompletos.
Nevali Cori es un a
sentamiento del Neolítico Precerámico AB (X-VIII milenio a. C.), es decir, del Neolítico temprano, ubicado a orillas del Éufrates (sur de Turquía). Es el asentamiento más antiguo conocido hasta la fecha cuya economía no se basaba principalmente en la agricultura y la ganadería, sino en la caza de ciertos animales (gacelas, ciervos, jabalíes y liebres). Las técnicas especializadas de caza generaron un enorme excedente de productos animales, cuya conservación y almacenamiento requirieron la construcción de edificios específicos, los llamados «Kanalhaeuser». Bajo el suelo de piedra, había canales separados por un metro. Estos aseguraban la ventilación, la refrigeración y el aislamiento contra la humedad. Además de la caza, también se cultivaban cereales y legumbres. Un análisis paleoantropológico de huesos procedentes de 50 enterramientos en la zona del asentamiento ha confirmado la variedad y la gran cantidad de vitaminas que obtenían sus habitantes durante el IX milenio a. C.
En la zona del asentamiento se desenterró un edificio, el llamado «Terazzogebaeude» (14 x 14 m), que destaca por sus robustos muros laterales y su diseño interior. Está construido en piedra y su suelo es de mortero de cal liso y duro. Se examinaron tres fases arquitectónicas que se remontan al Neolítico Precerámico A y B. En el centro del edificio se alzaban dos pilares con decoración en relieve humano.
Junto al muro este del edificio se encontraron fragmentos de monstruosas figuras de plástico y una cabeza humana de tamaño casi real. Estos son los primeros segmentos de plástico de gran tamaño del mundo. La cabeza humana tenía un mechón similar a una serpiente y se encontró en un nicho del edificio. Podría ser una de las primeras estatuas de culto del mundo.
Durante la fase más reciente se encontraron el cuerpo de un hombre y un ave antropomorfa. Este último, así como otras esculturas monstruosas de la fase intermedia del edificio, pertenecían a un pilar de 13 m de altura. La forma del edificio, el tipo y la disposición de las esculturas (¿estatua de culto, entierro?), así como las diversas formas de las puntas de flech
a de sílex, procedentes de la región (de Damasco y otros lugares), no dejan lugar a dudas sobre la naturaleza de «Terazzogebaeude»: ¡es el templo más antiguo de la humanidad!
Un edificio similar a «Terazzogebaeude», pero más reciente, fue encontrado en Cayonu, cerca de los manantiales del río Tigris y data de la fase de transición del Neolítico Precerámico A al B.
En Gobekli Tepe, al sureste de Nevali Cori, se desenterraron edificios y numerosas esculturas del Neolítico Precerámico B. Los avances en las excavaciones demostrarán la importancia de este yacimiento en la región de Harran.
Antes de Göbekli Tepe: Nevali Cori como precursor de las maravillas arquitectónicas de Göbekli Tepe
Los logros arquitectónicos de Nevali Cori son un testimonio de las avanzadas capacidades de las sociedades neolíticas tempranas. Los edificios rectangulares del yacimiento, meticulosamente construidos y elaborados con piedra caliza cortada con precisión, desafían las suposiciones previas sobre las limitaciones arquitectónicas de la época. Estas estructuras, caracterizadas por su durabilidad y sofisticación, cumplieron múltiples funciones, tanto como viviendas como espacios ceremoniales, ilustrando una temprana integración de la vida cotidiana y espiritual. Los diseños arquitectónicos que se observan en Nevali Cori, incluyendo pilares de piedra y suelos de terrazo, ponen de manifiesto una sofisticada comprensión de la organización espacial y la planificación comunitaria muy adelantada a su tiempo. Este ingenio arquitectónico no solo sentó las bases para futuros avances en las técnicas de construcción, sino que también fomentó un sentido de comunidad y cohesión entre sus habitantes.
Un proto-Göbekli Tepe
El descubrimiento de Nevali Cori ha transformado nuestra comprensión de la progresión neolítica en la región, sugiriendo una posible continuidad ideológica y cultural que condujo a la construcción de Göbekli Tepe. Los paralelismos en los estilos arquitectónicos y los símbolos religiosos entre ambos sitios indican que Nevali Cori podría haber servido de inspiración o incluso de precursor para los logros monumentales posteriores de Göbekli Tepe. Esta conexión subraya la importancia del sitio para rastrear la evolución de las estructuras religiosas y sociales dentro de las comunidades humanas primitivas, ofreciendo una visión más clara del desarrollo gradual de complejos sistemas de creencias e identidades comunitarias.
El amanecer de la expresión artística
Los artefactos artísticos desenterrados en Nevali Cori representan algunas de las representaciones más antiguas conocidas de la forma humana , marcando un hito en la historia de la expresión artística. Estas estatuas y relieves, con sus intrincados detalles y significado simbólico, ofrecen una valiosa perspectiva sobre las creencias espirituales, las estructuras sociales y los valores estéticos de la comunidad. La presencia de un arte tan sofisticado desafía las ideas preconcebidas sobre las capacidades artísticas de los pueblos neolíticos, sugiriendo una comprensión compleja de la representación humana y divina. A través de estas expresiones artísticas, profundizamos en la apreciación de la riqueza cultural y la profundidad intelectual de los habitantes de Nevali Cori.
La evidencia de agricultura en Nevali Cori representa un cambio monumental en la historia de la humanidad, desde estilos de vida nómadas hasta comunidades agrícolas sedentarias. El cultivo de trigo y cebada en este yacimiento marca uno de los primeros ejemplos de prácticas agrícolas, sentando las bases para el desarrollo de comunidades estables y el eventual auge de civilizaciones. Esta transición no solo alteró el tejido socioeconómico de las sociedades neolíticas, sino que también desencadenó la compleja dinámica del desarrollo agrícola, el crecimiento demográfico y la urbanización que definiría el progreso humano durante milenios.
Rituales y ancestros
Las prácticas rituales y la veneración a los antepasados de Nevali Cori revelan los complejos sistemas de creencias de las comunidades neolíticas tempranas, ofreciendo una fascinante perspectiva de su vida espiritual. Los hallazgos arqueológicos del yacimiento, que incluyen fragmentos de cráneos y otros restos humanos, sugieren rituales que subrayaban la reverencia de la comunidad por sus antepasados y el mundo espiritual. Estas prácticas reflejan una intrincada red de creencias sobre la vida, la muerte y el cosmos, ofreciendo una profunda comprensión del desarrollo temprano del pensamiento religioso y el papel del ritual en el fomento de los vínculos comunitarios y la continuidad.
Poskær Stenhus
Poskær Stenhus
Poskær Stenhus es el largest round barrow redonda más grande de Dinamarca, que data del 3.300 a. C. Se encuentra junto al pueblo Knebel, en la parte mo
ntañosa del sur de la península, Djursland, a la entrada del Mar Báltico entre Dinamarca y Suecia en el norte de Europa.[1] La cámara funeraria central está equipada con una piedra angular de 11 toneladas, rodeada por 23 losas más altas que un hombre, formando un círculo.[1]
Ubicación: Municipio de Syddjurs
La ciudad mas cercana: Ebeltoft
Coordenadas
: 56 ° 13′26.88 ″ N 10 ° 30′45.15 ″ E
El Dolmen Poskær, como se ve en esta imagen de 1937 (persona a su lado para la escala)
La piedra angular es la mitad menor de una losa de granito traída a Dinamarca desde el norte de Escandinavia por los movimientos de los glaciares de la edad de hielo. La parte inferior es notablemente plana, y posiblemente dividida de otra mitad, por los constructores de dolmen. La otra mitad es una losa de 19 toneladas (21 toneladas) a 2 km (1.2 millas) al noroeste, colocada como piedra angular en otro dolmen, Agri Dyssen.[1] Se desconoce cómo las personas de la Edad de Piedra transportaron y erigieron estas losas.
Además
de la isla más oriental de Dinamarca, Bornholm, el país no tiene roca madre. Por lo tanto, se han buscado grandes losas de granito para fines de construcción y muchos dólmenes han desaparecido o dañado.[2]
Marca de taladro dinamitante del intento de Ole Hansen de convertir la carretilla en bloques de construcción en 1859
En 1859, un terrateniente, Ole Hansen, intentó dinamitar losas de Poskær Stenhus. Un sacerdote local comenzó un proceso para detener la destrucción del sitio de entierro, terminando con una protección oficial del sitio en 1860. Como parte de esto, Hansen recibió una compensación de 100 aparejadores. [2] Una parte de la losa rota con marcas de perforación de dinamita en la carretilla da testimonio de su esfuerzo. Al menos una losa fue destruida antes de proteger el sitio.
La piedra angular de 11 toneladas es parte de una piedra aún más grande que se dividió en dos.
Camino a Poskær desde el pueblo, Agri
Foto panorámica, Poskær Stenhus
En la campiña muy montañosa de Mols se encuentra el banco de piedra Poskær Stenhus (1). Es uno de los más bellos y conocidos que tenemos en Dinamarca. La boquilla se construyó en la llamada cultura de la Copa Funnel de la Edad Campesina alrededor del 3.300 aC, y probablemente ha servido como un lugar de entierro y culto común para los asentamientos del área.
Poskær Stenhus es la boquilla circular más grande de Dinamarca (2). Lo que es particularmente impresionante es el tamaño de las piedras de la boquilla. La gran cámara de enterramiento hexagonal (3) consta de 5 bloques grandes, sobre los cuales yace aprox. uno de 11,5 toneladas. La cámara funeraria tiene una abertura orientada al este, y se han conservado 2 corredores fuera del lado este de la cámara funeraria. La cámara funeraria está desplazada hacia el este en un círculo de piedra de aprox. 13 m de diámetro, que contiene 23 de originalmente 24 rocas verticales del tamaño de un hombre (8).
El adoquín en Poskær Stenhus es particularmente notable. La parte inferior de la cámara, como varios de los ladrillos, es bastante plana (4). Los estudios han demostrado que el adoquín es una llamada «» piedra gemela «». El adoquín es la mitad de una gran roca rojiza de granito que fue «transportada» a Dinamarca por el hielo durante la última edad de hielo durante aprox. Hace 15,000 años. La segunda piedra y aprox. Se utilizan 19 toneladas de media pesada como piedra de cobertura en la boquilla Grovlegård (5) aprox. 2 km al noreste de Poskaer Stenhus. No sabemos si la roca se dividió naturalmente por la presión del hielo o la escarcha, o si la piedra fue dividida por humanos. Tecnológicamente, no hay nada que evite que la gente de la Edad de Piedra haya dividido la piedra en sus líneas de fractura natural usando fuego, agua y cuñas de madera.
Poskær Stenhus (6) nunca ha sido examinado sistemáticamente a través de excavaciones arqueológicas, y con la excepción de un solo hacha de piedra molida no se conocen hallazgos ni entierros de la boquilla. No está claro cuánto de la boquilla era inicialmente visible. La construcción y las costumbres funerarias en los jets y los salones gigantes posteriores cambian a través de la cultura Traktbæger, y debemos suponer que la cámara funeraria en la casa de piedra Poskær estaba originalmente al menos parcialmente oculta y protegida por una estructura de tierra y piedra en lo alto de la gran cadena de bordillos. En el piso del pasillo de la cámara se ve un umbral transversal (7), que seguramente marca la ubicación de una puerta entre el pasillo y la cámara. La primera descripción de la boquilla en 1763 también menciona una curva más pequeña entre el presente y la cámara funeraria, que ahora ha desaparecido.
Con la excepción de la Dinamarca montañosa de Bornholm, las piedras grandes siempre han sido un material de construcción muy solicitado. La mayoría de las antiguas canteras y refugios de caza ahora están completamente desaparecidos o severamente dañados por el grabado en piedra. Poskær Stenhus no es una excepción: el bordillo faltante al sureste de la cámara y la piedra en polvo dentro de la cadena al oeste de la cámara funeraria dan testimonio de la talla de piedra del siglo XIX. El hecho de que la boquilla (9) se conserve hoy probablemente se deba solo a la preservación temprana en 1860. Desde entonces, el Museo Nacional ha restaurado la boquilla dos veces, en 1900 y 1943, durante el cual se han recuperado varios bordillos volcados.
Con el tiempo, las grandes piedras en Poskær Stenhus también han impulsado la idea de un plan astrológico general y una función para la planta (10). Una consideración típica de estas grandes plantas de piedra es que se construyen en relación con la migración celeste y la posición de los cuerpos celestes, especialmente el sol, como por ejemplo. Los solsticios de verano e invierno están en posiciones relativas a la planta. Por ejemplo, de plantas similares en Inglaterra, Escocia e Irlanda, el sol está brillando. en el solsticio de invierno justo en la cámara al amanecer
Fotos de Poskær Stenhus

1: La pintoresca cámara funeraria de la boquilla Poskær dentro de la gran acera vista desde el norte.
2: Poskær Stenhus con Knebel Vig al fondo.
3: Poskær Stenhus es la boquilla circular más grande de Dinamarca.
4: La cámara funeraria con los ladrillos partidos vistos desde el sur.
5: La gran cámara de la boquilla con la piedra de cubierta plana está rodeada de bordillos muy grandes.
6: En la boquilla Grovlegård al norte de Poskær Stenhus se encuentra la otra mitad de la gran piedra de pavimentación.
7: El tronco y la cámara del pozo de la boquilla Poskær visto desde el este.
8: El umbral en el pasillo de la boquilla.
9: La acera y la boquilla vistas desde el norte.
10: Después de la tormenta viene el sol – Humor invernal después de la tormenta de nieve del invierno de 2002.
11: Casa de piedra Poskær en sol de invierno.
Viviendas en Falster
Viviendas en Falster
La misteriosa estructura subterránea de 5.000 años de antigüedad.
La misteriosa estructura subterránea de 5.000 años de antigüedad. Es una auténtica sorpresa
El equipo liderado por Marie Brinch, del Museo Lolland-Falster, ha revelado una estructura única: un sótano cuidadosamente pavimentado en el yacimiento de Nygårdsvej 3. Los arqueólogos han descubierto una estructura subterránea extraordinariamente bien conservada en la isla danesa de Falster, que data de hace unos 5.000 años. Este hallazgo revoluciona nuestra comprensión del Neolítico, pues se trata del primer sótano pavimentado con piedras encontrado en Dinamarca de este período, ubicado dentro de una casa de la Cultura de Vasos de Embudo. Según un estudio publicado en la revista Radiocarbon, la construcción revela un nivel de sofisticación arquitectónica inesperado para la época. El sótano, de forma trapezoidal o en «D», medía aproximadamente 2 x 1.5 metros y estaba hundido unos 50 centímetros por debajo del nivel del suelo.
La excavación, llevada a cabo en el contexto de la ampliación y electrificación de una línea ferroviaria, ha sacado a la luz los vestigios de dos fases de viviendas superpuestas, asociadas a la Cultura de los Vasos de Embudo, que marca el inicio del Neolítico en la región.
Un diseño sorprendentemente avanzado para su época
La estructura formaba parte de dos casas superpuestas construidas en el mismo lugar, conocidas como K1 y K2. Las viviendas, del tipo Mossby característico del norte de Europa, presentaban ápices redondeados y un diseño de doble vano. La casa K1, que fue construida primero, medía 10 metros de largo por 4.8 metros de ancho, mientras que la K2 alcanzaba al menos 11.5 metros de longitud y 4.2 metros de anchura. El sótano estaba cuidadosamente construido con diferentes tamaños de guijarros. De manera similar a las fortalezas descubiertas en otras partes de Europa, la estructura demuestra un profundo conocimiento de técnicas constructivas. Las piedras más grandes se utilizaron como cimientos en el segmento sur, mientras que piedras del tamaño de un puño rellenaban las paredes. Los investigadores encontraron diversos artefactos en el sitio, incluyendo herramientas y restos que documentan la evolución tecnológica de la época. Entre los hallazgos destacan fragmentos de cerámica con impresiones de uñas y decoración lineal típica de la Cultura de Vasos de Embudo, piezas que inicialmente parecían más modernas pero resultaron ser antiguas, así como herramientas de sílex y fragmentos de tres hachas pulidas. La ubicación estratégica del asentamiento, cerca de un complejo pantanoso llamado Maglemosen y protegido por barreras naturales, sugiere que el sitio pudo haber tenido un papel importante en el control de recursos y comunicaciones. Al norte, se encontraron siete hileras de postes que formaban una estructura de vallas, posiblemente utilizada para demarcar el asentamiento o controlar el acceso a una colina baja. Las dataciones por radiocarbono indican que la primera fase de la casa (K1) y el sótano fueron construidos entre 3080 y 2780 a.C. La segunda casa (K2) se estableció después del 2800 a.C., momento en que el sótano fue rellenado. La estructura de vallas data de una fase anterior, entre 3800-3350 a.C., sugiriendo una larga ocupación del sitio.
El descubrimiento de este sótano pavimentado con piedras es único en el contexto del Neolítico danés. Su sofisticada construcción y su probable uso para almacenamiento y refrigeración sugieren que las capacidades tecnológicas y organizativas de estas sociedades eran más avanzadas de lo que se pensaba anteriormente.
Lo que ha dejado atónitos a los arqueólogos es el descubrimiento, dentro de una de estas fases habitacionales, de un área rehundida cuidadosamente construida utilizando guijarros de diversos tamaños, cuya disposición y forma indican inequívocamente un origen antropogénico.
(a) Vista general de la excavación. La trinchera norte (trinchera 2) y la trinchera sur (trinchera 1) están marcadas con rectángulos. (b) Trinchera 2 con fosos y líneas de empalizada 1-7. Los elementos fechados están sombreados e indicados con su número. Los elementos fechados están sombreados e indicados por su número. (c) Trinchera 1 con las dos fases de la casa. K1 se muestra en rojo, K2 en azul. Los contornos de las casas separadas muestran los suelos de marga compactada (sombreado naranja). En el dibujo del pavimento de piedra, las piedras situadas en una posición más baja (presumiblemente el suelo del sótano) aparecen en un color más claro. Crédito: Marie Brinch et al.
Esta estructura, interpretada como un sótano, presenta dimensiones aproximadas de 2 por 1,5 metros y se encuentra unos 40 centímetros por debajo del nivel del suelo circundante. La característica más sorprendente es su pavimentación con piedras, que sugiere un nivel de planificación y ejecución arquitectónica previamente insospechado para este período. Los investigadores explican que la presencia de este sótano pavimentado desafía nuestra comprensión de las capacidades constructivas de las sociedades neolíticas. Nos obliga a reconsiderar la complejidad de sus estructuras domésticas y, por extensión, su organización social.
El sitio de Nygårdsvej 3, ubicado estratégicamente a unos 600 metros del límite norte de la aldea de Eskilstrup, en un paisaje de colinas morrénicas, ha revelado una rica variedad de características arqueológicas. Además del sótano, los investigadores han documentado numerosos agujeros de poste y fosas, incluyendo los restos de una estructura de cercado con hasta siete hileras paralelas. Esta disposición sugiere un asentamiento bien organizado y posiblemente fortificado.
Hemos utilizado modelos bayesianos avanzados para analizar las muestras de carbón vegetal recogidas en diferentes estratos del sitio. Esto nos ha permitido establecer una cronología precisa para la construcción y uso del sótano, así como para las estructuras de cercado asociadas, indican los arqueólogos.
Los resultados de la data
ción por radiocarbono sitúan la ocupación principal del sitio en el Neolítico Medio, aproximadamente entre 3500 y 3000 años antes de Cristo. Este período se caracteriza por importantes transformaciones sociales y económicas en el norte de Europa, incluyendo la intensificación de la agricultura y la ganadería, así como la aparición de monumentos megalíticos y estructuras comunitarias complejas.
Vista del suelo del sótano. Crédito: Museum Lolland-Falster
Fotografía de detalle de la pared del sótano, marcada con líneas rojas
El sitio ha proporcionado también una rica colección de artefactos, incluyendo herramientas de sílex, cerámica y fragmentos de huesos quemados. La concentración de estos hallazgos en y alrededor del sótano pavimentado parece indicar que esta estructura jugaba un papel central en la vida cotidiana de sus habitantes. Los fragmentos de cerámica, aunque escasos, muestran decoraciones características de la Cultura de los Vasos de Embudo, corroborando la datación del sitio.
El sitio de Nygårdsvej 3
El sótano pavimentado no es el único hallazgo significativo en este lugar. Durante la excavación, realizada en el contexto de la ampliación de una línea ferroviaria, se encontraron restos de dos fases habitacionales asociadas a la Cultura de los Vasos de Embudo, una de las primeras manifestaciones del Neolítico en el norte de Europa.
Además, se han documentado numerosas estructuras, como agujeros de poste y una cerca con hasta siete hileras paralelas, que sugieren la presencia de un asentamiento organizado y posiblemente fortificado. Junto a estas estructuras, se hallaron herramientas de sílex, fragmentos de cerámica y huesos quemados, todos ellos dispuestos alrededor del sótano pavimentado, lo que indica que esta zona desempeñaba un papel central en la vida cotidiana de sus habitantes.
Los arqueólogos han utilizado métodos avanzados de datación por radiocarbono para situar la ocupación de este sitio entre los años 3500 y 3000 a.C. Este período fue testigo de grandes transformaciones en el norte de Europa, con el auge de la agricultura, la ganadería y la construcción de monumentos megalíticos. Sin embargo, la existencia de un sótano pavimentado de este tipo añade una nueva capa de complejidad a nuestro entendimiento de la prehistoria.
Hasta ahora, se pensaba que las sociedades neolíticas en esta región vivían de manera relativamente sencilla, pero este hallazgo revela una planificación a largo plazo y un conocimiento técnico mucho más avanzado de lo que se había supuesto. Esto no solo cambia nuestra comprensión de cómo vivían estas comunidades, sino también de sus capacidades organizativas y sociales.
Debido al tamaño limitado de la zanja, no se puede responder completamente a la pregunta de si las cercas de Nygårdsvej 3 formaban parte de una fortificación o recinto mayor. Sin embargo, su ubicación hizo que el yacimiento fuera idóneo como lugar central en el Neolítico de la zona. La posible longevidad de la actividad en el yacimiento podría ser un indicador de ello, dicen los investigadores.
Y concluyen que, en general, los asentamientos fortificados han funcionado probablemente como lugares de reunión donde los habitantes de la zona podían reunirse, intercambiar bienes, formar alianzas y/o relaciones. Dichos asentamientos habrán servido como puntos focales para los habitantes de la región y quizás también para los viajeros que venían de lejos. Si el yacimiento de Nygårdsvej 3 debe considerarse en este contexto, o si debe darse una interpretación completamente diferente, tendrá que determinarlo una investigación posterior.
Petit Mont
Petit Mont
Le Cairn du petit Mont
Vista general de Petit Mont
Coordenadas: 47°32′13″N 2°54′07″OCoordenadas:
País: Francia
División: Bretaña
Subdivisión: Morbihan
Localidad: Arzon
Cairn de Petit Mont
El Petit Mont (en español, ‘pequeño monte’) es un promontorio situado en la costa sur de la península de Rhuys, en la comuna francesa de Arzon en Bretaña. Alberga un emplazamiento megalítico que data del período neolítico con el dolmen de Petit-Mont, clasificado como monumento histórico de Francia desde el 5 de agosto 1904.1
Su construcción, dada en tres fases,1 se inició alrededor del 4600 AC con un montículo bajo según datos obtenidos por datación por radiocarbono.2 Un siglo más tarde, se construyó un primer cairn, alrededor del 4500 AC, trapezoidal y de unos 30 metros de largo por 20 de ancho, con una primera ampliación donde se añadió un dólmen y una cámara en su interior, en el periodo 4000-3500 AC. Alrededor de 2700-2500 AC el cairn fue ampliado de nuevo levantando las primeras construcciones y en la que se eliminó el primer dolmen: se crearon dos nuevos dólmenes con un solo habitáculo.3
Debido a su posición estratégica y privilegiada, desde la que se aprecia toda la bahía de Quiberon, durante la Segunda Guerra Mundial se emplazó en él un búnker de observación.4 La cámara que ha llegado hasta época contemporánea, con un volumen de 10 000 m3 y un tamaño 53 m de norte a sur y de 50 m de este a oeste,3 conserva doce losas grabadas.1
Referencias
Dolmen du Petit-Mont en la base Mérimée del Ministerio de Cultura de Francia.
«Site mégalithique du Morbihan». Mission de la recherche et de la technologie (en francés). Ministère de la culture et de la communication de Francia.
«Trois cairns emboîtés» (en francés). Ministère de la culture et de la communication de Francia. «De la Guerre des Gaules au Mur de l’Atlantique» (en francés). Ministère de la culture et de la communication de Francia.
En la Isla Carn, al Norte de Portsall, accesible a pie a marea baja.
Dolmen 1 (izquierda) – Dolmen 2 (centro) – Dolmen 3 (derecha)
La estructura interna de este monumento extraordinario tiene su origen en el Neolítico Medio (4500-3500 años antes del Cristo). Es un cairn rectangular que cubre 3 dolmens con corredor, cuyo uno tiene 2 dormitorios mortuorios.
Dolmen 1
La entrada mide 60 cm de altura.
Dolmen 2
La entrada mide 70 cm de altura.
Dolmen 3
La entrada mide 90 cm de altura.
En el Neolítico Final (3500-2500 años antes del Cristo), el cairn de origen fue cubierto de un gran cairn circular después su condenación.
El Petit Mont es un promontorio situado en la costa sur de la península de Rhuys, en la comuna francesa de Arzon en Bretaña. Alberga un emplazamiento megalítico que data del período neolítico con el dolmen de Petit-Mont, clasificado como monumento histórico de Francia desde el 5 de agosto 1904. Su construcción, dada en tres fases, se inició alrededor del 4600 AC con un montículo bajo según datos obtenidos por datación por radiocarbono. Un siglo más tarde, se construyó un primer cairn, alrededor del 4500 AC, trapezoidal y de unos 30 metros de largo por 20 de ancho, con una primera ampliación donde se añadió un dólmen y una cámara en su interior, en el periodo 4000-3500 AC. Alrededor de 2700-2500 AC el cairn fue ampliado de nuevo levantando las primeras construcciones y en la que se eliminó el primer dolmen: se crearon dos nuevos dólmenes con un solo habitáculo. Debido a su posición estratégica y privilegiada, desde la que se aprecia toda la bahía de Quiberon.
Posteriormente los alemanes, en la segunda guerra mundial, tuvieron la obscena idea de destruir parte del monumento para construir en su interior un búnker de observación, dada su privilegiada ubicación geográfica.



















































































































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