Religión
The Smithfield Decretals
The Smithfield Decretals
Hay libros que con el tiempo en lugar de volverse más aburridos, se transforman en todo un misterio. Esta colección de leyes canónicas se escribió en el siglo XIII bajo órdenes del Papa Gregorio IX. En ese entonces parecía ser un aburrido manual religioso sobre cómo deben comportarse los antiguos caballeros o personas del pueblo. Cuentan los especialistas que el texto llegó a ser tan irritante en el ámbito normativo que los ciudadanos llegaron a odiarlo.
Lo extraordinario son las ilustraciones que acompañan el volumen. “The Smithfield Decretals” cuenta con muchas imágenes de conejos gigantes homicidas, un Yoda medieval, la lucha entre osos grises y unicornios, así como algunas extrañas prácticas entre humanos y animales. Estas excentricidades al parecer eran muy comunes hace tiempo, aunque aún no se sabe lo cotidiano que era una lucha entre un caballero y un caracol gigante.
Decretales de Smithfield
Las Decretales de Smithfield son una copia de las Decretales glosadas del Papa Gregorio IX (r. 1227-1241), famosas por su extraordinario programa de iluminación marginal. Se conservan aproximadamente 675 manuscritos de este texto, que fue una obra fundamental para el estudio jurídico durante la Edad Media. De este grupo, las Decretales de Smithfield son, con diferencia, la copia más iluminada, con cada una de sus 626 páginas de texto adornadas con imágenes.
El volumen fue copiado en el sur de Francia, probablemente en Toulouse o cerca de ella, a principios del siglo XIV. Allí fue decorado con ilustraciones que marcan el inicio de cada uno de los cinco libros del texto. En 1340, el manuscrito estaba en Londres, donde su propietario encargó a un grupo de artistas locales que añadieran una lista iluminada de los temas tratados en las Decretales al comienzo del texto y llenaran sus amplios márgenes con imágenes narrativas y motivos decorativos.
Los iluminadores de Londres pintar
on dos conjuntos de bordes en cada página, uno alrededor del texto principal y otro alrededor de la glosa (o comentario) y colocaron monstruos, grotescos y otras escenas en los espacios entre las columnas de texto. También llenaron los márgenes inferiores con escenas, la mayoría de las cuales relatan historias que se desarrollan a lo largo de muchas páginas. Estas secuencias narrativas relatan cuentos de una variedad de fuentes, incluida la Biblia, vidas y milagros de santos, romances, fábulas morales y parodias.
Una serie de imágenes, que marca el inicio del texto, muestra la promulgación, distribución y estudio de las Decretales. Una ilustración central (imagen nº 1), pintada por un artista francés, muestra a Gregorio IX, acompañado de cardenales y clérigos, organizando la distribución de copias de la obra.
En el siglo XV, el manuscrito estaba en posesión del priorato agustino de San Bartolomé en Smithfield, ubicado a las afueras de las murallas medievales de Londres. La marca de propiedad del priorato estaba inscrita en la primera hoja del manuscrito durante este tiempo. Posteriormente pasó a formar parte de la Antigua Biblioteca Real a principios del siglo XVI.
Aquí se exponen algunas de sus ilustraciones, una gran cantidad de estas se pueden encontrar en: https://stilustan.files.wordpress.com/2014/09/kc3b3dexmargc3b3.pdf
Jean Mansel
Jean Mansel
Jean Mansel, nacido alrededor de 1400 probablemente en Hesdin en Artois, muerto alrededor de 1473 en la misma ciudad, fue un historiógrafo del siglo XV, que escribía en francés medio.
Vida y obra
Fue, siguiendo a su padre, administrador al servicio de los duques de Borgoña: receptor privado de ayudas de Artois a Hesdin; síndico general de la ciudad y castellanía de Hesdin en 1448. Fue relevado de sus funciones por Carlos el Temerario el 10 de agosto de 1470 por ” su vejez y la debilidad y debilitamiento de su persona“.
Sus deberes lo colocaron en el séquito del duque Felipe el Bueno. Para él compuso una recopilación titulada Histoires romaines1 , finalizada el 19 de noviembre de 1454. Es la historia de Roma desde sus orígenes hasta el reinado de Domiciano. Mansel partió de la traducción de Livy por Pierre Bersuire, que apenas reelaboró y compendió (y de la que eliminó las innovaciones léxicas). Completó, según sus propias palabras en el prólogo, con material prestado de Pablo Orosio, Lucano , Salustio y Suetonio. Hizo un uso extensivo de la XIII Lucan titulada Li Fet des Rommains recopilada por Saluste, Suetoine.
Jean Mansel también compuso una recopilación de historia universal titulada La Fleur des Histoires, cuyo relato se extiende desde la Creación del mundo hasta el rei
nado del rey de Francia Carlos VI. De hecho, este texto existe en dos versiones sucesivas: una primera edición organizada en tres libros que precedieron a las Histoires rommaines (datadas entre 1446 y 1451); una segunda redacción más larga en cuatro libros, cuya principal innovación consiste en reemplazar el segmento de historia romana del primero con el texto de las Historias romanas, como Libro II (con algunas reelaboraciones y la adición de un capítulo). El resto es una mezcla de relatos bíblicos y seculares, vidas de santos y crónicas de la historia de Francia. Explotó, entre otros, el trabajo de Jean Wauquelin (y da un compendio de Girart de Roussillon en prosa).
Las Histoires rommaines como texto independiente se conservan en dos manuscritos (París, Bibliothèque de l’Arsenal, Ms 5087-5088, la copia entregada a Philippe le Bon en 1454; Biblioteca Municipal de Besançon, Ms. 851-8522 ). De la Fleur des Histoires (ambas versiones) quedan cuarenta y nueve manuscritos, a veces lujosos, que atestiguan el gusto mostrado por la nobleza de finales del siglo XV por esta obra. Pero no se conoce ninguna edición impresa.
Jean Mansel es también el autor de una francés medio de la Vita Christi de Ludolphe le Chartreux .
Las 65 miniaturas fueron ejecutadas por Simon Marmion y otros iluminadores. Las ilustraciones, cada una de aproximadamente dos tercios de una página de tamaño y las dos columnas de texto debajo de ellas, están rodeadas por bordes anchos. Estos están llenos de follaje ornamental delicado y con celosía de filigrana.
Esta miniatura del folio 388r muestra escenas individuales de la vida del rey Luis IX, San Luis de Francia. Demuestra el elevado sentido del artista de la composición equilibrada y la coloración armónica, y su predilección por la riqueza de los detalles contemporáneos.
La Fleur des Histoires de Jean Mansel Valenciennes, 1459-63, MS. 9231, fol. 281v. Bruxelles, Bibliothèque Royale de Belgique. 5
Jean Mansel describió Europa, Asia y África
Dibujado por Jean Mansel entre 1459-1463, este mapa de T-O es una hermosa interpretación de Isidoro del pensamiento original de Sevilla en el siglo VII. El diseño es un modelo temprano de cómo los eruditos veían el mundo físico, dividido en tres partes, Europa, Asia y África, con cada una rodeada por agua y Jeruselum en el centro. Este mapa T-O en particular se derivó por primera vez en el libro de Jean Mansel, La Fleur des Histoires, una colección de trabajos que muestra los eventos históricos desde el tiempo de la Creación hasta la muerte del Rey Carlos VI en 1422.
Ms 9260, fol. I 1r. 38×28 cm.
Los mapas más elaborados suelen encontrarse en obras literarias que los incorporan como ilustraciones, pero se alejan de la representación cartográfica. El mapa de la figura se encuentra en un manuscrito de hacia 1460 con una versión corta de la obra de Jean Mansel La fleur de las histoires. Se conserva en la Bibliotheque Royale de Belgique (Ms. 9260). El libro es una especie de historia universal y el mapa ilustra el capítulo dedicado a las provincias del mundo. Adán, Eva y la serpiente están en el Paraíso, del que manan sus cuatro ríos que dan vida a la Tierra. Jean Mansel describe el Paraíso como un lugar maravilloso, rodeado de fuego y en una montaña que alcanza la Luna. Jerusalen se sitúa en el centro, junto a un dibujo del Calvario. Otras imágenes son la Torre de Babel y el mítico árbol oráculo del Sol y de la Luna (v. nota 272). El mundo se divide en varias provincias o regiones con una forma más artística que geográfica, representadas por edificios con numerosas torres. Algunas tienen nombre, como Babilonia y Roma. Destaca la representación del mar Rojo, con Alejandría y su faro. En el océano circundante se dibujan seis monstruos, con sus nombres: serpentes, pagassus, luphanes, gorgato, pisses y un dragón alado con la leyenda Hic sunt dragones (aquí hay dragones). También se dibujan en el océano una serie de islas con nombres exóticos (lapides presiosa, habundans terra, illa deserta, illa arcana…), claramente inventadas por el cartógrafo, que parece haber dado rienda suelta a su imaginación sin tener en cuenta el contenido del libro, que sí menciona las islas Británicas, las islas Afortunadas, Taprobane, Thule e Islandia.
Necrópolis de Cerveteri
Necrópolis de Cerveteri
Coordenadas: 41°59′57″N 12°05′48″E
La necrópolis de la Banditaccia, en Cerveteri.
Localización
País: Italia
La necrópolis etrusca de la Banditaccia (en italiano, Necropoli della Banditaccia) se encuentra sobre una altura de toba volcánica al noroeste de Cerveteri (Provincia de Roma), y en sus cerca de 400 hectáreas de extensión se encuentran miles de sepulturas (la parte del recinto que puede visitarse representa sólo diez hectáreas de extensión y cuenta con cerca de cuatrocientos túmulos), de las más antiguas del periodo vilanoviano (siglo IX a. C.) a las más «recientes» del periodo etrusco (Siglo III a. C.). La necrópolis etrusca de Banditaccia, en Cerveteri, forma parte del Patrimonio de la Humanidad con número de identificación 1158-001.
Historia
Su origen se encuentra en un núcleo de tumbas vilanovianas en la localidad de Cava della Pozzolana, y el nombre de «Banditaccia» deriva del hecho que desde fines del siglo XIX la zona fue bandita, esto es, arrendada por los propietarios terratenientes de Cerveteri a favor de la población local. Vista su imponencia, la necrópolis de la Banditaccia es la necrópolis antigua más extensa de toda la región me
diterránea.
Las sepulturas más antiguas que hay son las vilanovianas (del siglo IX al VIII a. C., y se caracterizan por su forma de pocito, donde se custodiaban las cenizas del difunto, o por las fosas para la inhumación.
Del siglo VII, período etrusco, hay dos tipos de sepulturas, las de túmulo y las de «dado». Estas últimas consistían en una larga hilera de tumbas alineadas regularmente a lo largo de las calles sepulcrales. En la parte que se puede visitar de la necrópolis de la Banditaccia hay dos de este tipo de calles, la via dei Monti Ceriti y la via dei Monti della Tolfa, que datan del siglo VI a. C.
Cerveteri se encuentra localizada frente a la costa del mar Tirreno, en la región italiana del Lacio, provincia de Roma, a 40 km. de la capital. Está considerada como una de ciudades más antiguas del Lacio, siendo famosa por sus necrópolis etruscas, designadas Patrimonio Mundial de la UNESCO, junto con las de Tarquinia, en el 2003.
Alrededor de Cerveteri existen numerosas necrópolis, la principal es la de Banditaccia, que se encuentra a sólo 1,5 kilómetros al noroeste de la ciudad, sobre un acantilado de toba y se extiende por unas 100 hectáreas. Entre las otras necrópolis, merecen una visita las de Pian del Sorbo, Monte Abatone, Abatoncino y Monte Tosto. En cuanto a la cercana necrópolis de Tarquinia, esta de Cerveteri también está incluida entre los Patrimonios de la Humanidad de la UNESCO desde 2004.
Las excavaciones en esta necrópolis no comenzaron antes de 1909; de hecho, los dos primeros yacimientos arqueológicos principales fueron únicamente los de Tarquinia y Vulci. La primera campaña de excavación fue realizada entre 1906 y 1936 por el arqueólogo Raniero Mengarelli, responsable de haber sacado a la luz la calle principal de esta necrópolis, denominada “Via degli Inferi” en 1927. A partir de 1936 el sitio fue abandonado y lamentablemente Fueron objeto de excavaciones clandestinas. Las investigaciones no se reanudaron hasta los años 60, bajo la dirección del arqueólogo Mario Moretti.
La Necrópolis de Banditaccia es única en su género, ya que es, en efecto, una ciudad destinada a los muertos, con calles, casas, plazas y edificios de diversa índole. Muchos de los caminos están completamente excavados en la toba, se trata de la famosa cueva de la vie, también muy popular en la zona de Tufo, en Toscana, cerca de los pueblos de Pitigliano, Sovana y Sorano. Las tumbas son muy grandes, con múltiples habitaciones, a menudo dispuestas en varios pisos, con escaleras y pasillos. Las tumbas de esta necrópolis no tienen frescos (o al menos las huellas de su existencia ya no son visibles).
La “Cava della Pozzolana” es la zona más antigua de toda la necrópolis con tumbas del período Villanova que datan del siglo IX a.C. El núcleo principal, el más rico en tumbas, con más de 2.000 cementerios, es la Zona del Recinto, con una superficie de unas 10 hectáreas. Dentro de las 8 tumbas de este sector, la Superintendencia Arqueológica del Sur de Etruria, en colaboración con Filas, ha creado un recorrido multimedia con proyecciones de vídeo en 3D.
La necrópolis alberga diferentes tipos de tumbas:
- Tumbas de cabina: datan del periodo villanovano (siglos IX-VIII a.C.). Las tumbas de esta época son muy sencillas, todas contenían una urna con las cenizas de los difuntos.
- Grandes Montículos: datan del periodo orientalizante (siglo VII a.C.). Se trata de tumbas de dimensiones monumentales (Tumba della Capanna, Tumulo Mengarelli y Tumulo Maroi).
- Tumbas con descripción y acabados: datan del periodo Arcaico (siglo VI a.C.). Son tumbas más refinadas con decoraciones y acabados (Tomba della Cornice, Tomba della Casetta y Tomba dei Vasi Greci).
- Tumbas de nueces: anteriores a la gran crisis que azotó el sur de Etruria (siglo V a. C.). Esta nueva tipología reemplazó a la anterior tumba en túmulo, las tumbas cúbicas se distribuyeron a lo largo de caminos perpendiculares entre sí.
- Tumbas del periodo de helenización etrusca: En plena crisis del mundo etrusco debido a Roma y los enfrentamientos con las ciudades de la Magna Grecia (siglo IV-III a.C.). Entre las tumbas de este período, la más importante es sin duda la de los Relieves.
Necrópolis de la Banditaccia (plano)
La necrópolis de Cerveteri se divide en 3 sectores:
Área de los Grandes Túmulos,
Es el sector que queda inmediatamente a la derecha de la carretera que conduce a la necrópolis y llega al límite con el Valle de Manganello. Probablemente era la zona más importante y prestigiosa de esta zona, de hecho ofrecía una maravillosa vista del mar y de la ciudad. En esta zona se concentra el mayor número de tumbas en túmulos que datan del período orientalizante, siglo VII a.C. Estas son algunas de las tumbas más bellas de la necrópolis:
- La Tumba de los Animales Pintados, la más antigua, espléndido ejemplo de tumba en túmulo, destaca por sus monumentales lechos funerarios, su vestíbulo albergaba originariamente un maravilloso fresco que representa animales fantásticos.
- La Tumba de los Leones Pintados, que data del siglo VII a.C., que debe su nombre a la espléndida decoración de la pared.
- La Tumba de los Escudos y las Sillas, una de las más importantes porque recrea las estancias de una casa noble del siglo VI a.C., en particular las seis camas con patas de placa y las dos sillas trono.
- El Túmulo de Giuseppe Moretti, un maravilloso ejemplo del período Arcaico. La gran sala está sostenida por dos imponentes columnas toscanas y conduce a 7 cámaras funerarias.
- La Tomba della Nave, famosa por su pared con frescos (desgraciadamente ya no visibles hoy en día) que representa un velero.
- La Tumba del Onder Marine, del período helenístico, muy apreciada por sus paredes con frescos.
- La última, antes del foso de Manganello, es la Tumba de Toblino, una tumba en forma de cubo del siglo VI a. C., de particular interés es una falsa puerta de luneta colocada entre las dos cámaras funerarias, que simboliza el paso del mundo terrenal al más allá. . .
Tumbas del Municipio
En esta zona se encuentran todas las tumbas construidas por las familias más importantes del siglo IV a.C. Se trata de edificios monumentales e imponentes con una extraordinaria variedad arquitectónica y decorativa:
- Tumba de la familia Tamsnie, una gran sala que albergaba dos sarcófagos con la epigrafía de Venel Tamsnie, importante magistrado de Caisri –antiguo nombre etrusco de Caere-.
- Tumba del Triclinio, con unos interesantes frescos de un banquete y dos relieves de una pantera y un león.
- Tumba de los Sarcófagos, que albergaba cuatro sarcófagos pertenecientes a la familia Apucus. Tres mostraban la imagen del difunto, mientras que uno mostraba una tapa en forma de techo.
- Tomba dei Tarquini, también conocida como Tumba de las Inscripciones, construida en dos niveles. En las tumbas se encuentran los nombres de los miembros de la familia Tarchna, una de las más importantes de Cerveteri, con 8 generaciones.
- Tomba dell’Alcova, con una interesante arquitectura interna y cuatro imponentes pilares. La alcoba situada en la pared central alberga una imponente cama doble equipada con reposapiés y taburete. La tumba perteneció a los fundadores de la familia Tarnas.
- La Tumba de las 5 Sillas es una de las más interesantes de todas, y es uno de los testimonios más importantes de los ritos funerarios vigentes en el siglo VII a.C. Una de las dos salas, la de la derecha, alberga una mesa de altar, mientras que la de la izquierda tiene cinco sillas pequeñas con cinco figuras representadas en la oferta.
Zona del Estanque y Via degli Inferi
Es el último tramo justo encima de la Gola del Manganello, aquí en los años 60 se llevaron a cabo importantes campañas de excavación que sacaron a la luz 500 tumbas. Esta zona estaba destinada a la población menos rica, como lo demuestran las tumbas muy sencillas en estructura y decoración. Esta zona se desarrolla alrededor de la Via degli Inferi, una calle enteramente excavada en la toba, desde sus muros se accede a las distintas cámaras funerarias. El tipo de tumba más común en esta sección es el tipo cámara.
- La Tumba de las Columnas Dóricas es la más importante de esta zona y es la única monumental.
Cerveteri. Vía Principal (foto: Gwendolyn Stansbury)
Haz clic para acceder a Cerveteri.pdf
La necrópolis etrusca de Cerveteri o de la Banditaccia, ocupa una extensión de 10 Ha. Está organizada como una ciudad, con sus calles y plazas. Cuenta con miles de tumbas, utilizadas desde el siglo IX hasta el I a.C. Los sepulcros cuentan con características muy variadas, en función de la época y del estatus social de sus moradores. Los más famosos son los túmulos, que contenían varias tumbas, localizadas bajo un imponente montículo. Por ejemplo, el denominado Túmulo II, del siglo VII a.C., acoge cuatro tumbas en su interior: «la tumba de la dolia», la de los «jarrones griegos», «la tumba de la cabaña» y la de la «silla funeraria». Todas estas construcciones son muy importantes para comprender mejor la mitología, la religión, la vida cotidiana, o la arquitectura de los etruscos.
La tumba de la «forma de cabaña», del siglo IV a.C. se halla excavada en la roca, con los elementos estructurales típicos de estas construcciones, como el tejado a dos aguas, una viga principal transversal, y materiales como la madera y la paja en el tejado o la piedra en las paredes de la cabaña. Esta tumba, junto con otras que también representan casas, son la mejor y única evidencia de la arquitectura residencial de los etruscos. Otros destacados enterramientos son la ya mencionada «tumba de los vasos griegos», del siglo VI a.C., accesible a través de un corredor (dromos) tallado en la roca, que imita a un templo etrusco. Este enterramiento debe su nombre a la gran cantidad de jarras de estilo ático halladas en su interior.
Necrópolis de Cerveteri (foto: Mikael Korhonen)
La tumba más famosa de la Banditaccia es la «tumba de los relieves», también del siglo IV a.C. Se accede a la misma a través de una larga escalera excavada en la roca, por la que se accede a una gran sala cuyo techo está soportado por dos columnas con capiteles eolios. En ella se encuentran doce nichos dobles funerarios, con capacidad adicional para otros treinta y cuatro cuerpos. Las paredes de estuco de los nichos están decoradas con objetos de la vida diaria y religiosa de los antiguos etruscos, así como de armas.
Otro enterramiento de interés es la «tumba de las capiteles», que tiene en su techo una representación de un suelo de madera, considerada como el primer ejemplo de un suelo de parquet.
Cerveteri. Túmulo II – tumba de las camas funerarias (foto: Jacqueline Poggi)
En el interior de las tumbas se hallaron numerosos objetos de lujo, como vajillas realizadas con metales preciosos, trabajos de orfebrería, jarrones decorados, bronces y otras piezas importadas de Grecia y Oriente Próximo, como armas, cinturones, escudos o joyas, muestra del deseo de la aristocracia etrusca de mostrar su riqueza y llevarla al Más Allá. Estas piezas, así como los sarcófagos se exhiben en el Museo Etrusco de Villa Giulia, en Roma, y en el Museo Nazionale Cerite de Cerveteri. Entre éstos cabe destacar el sarcófago de los esposos, de terracota, datado en el siglo VI a.C., conservado en Villa Giulia y que representa a una pareja reclinada en un triclinium. Una escultura similar, también hallada en Banditaccia, se conserva en el Museo del Louvre de París.
Cerveteri. Tumba de los vasos griegos (foto: Jeff Rozwandowski)
Cerveteri. Tumba de los Relieves (foto: Roberto Ferrari)
Cerveteri. Tumba de los Capiteles (foto: Jacqueline Poggi)
Museo del Louvre. Sarcófago de los esposos (foto: Sergio Geijo)
Los túmulos etruscos: ciudades subterráneas para los muertos
13 de septiembre de 2015 por Mariabruna Fabrizi
Muchas de las tumbas etruscas en Italia están alojadas en túmulos circulares (túmulos ) construidos en tierra y piedras con varios interiores tallados en roca que reproducen la casa original de la familia del difunto. Los túmulos generalmente están formados por una base circular llamada “tamburo” construida en bloques de piedra arenisca. Una pseudocúpula asentada está construida con losas de piedra caliza dispuestas en círculos concéntricos de diámetro decreciente para formar una cúpula de concha. A continuación, la cúpula se cubre con tierra compactada para aislarla y se rodea con un anillo de contención de pequeños bloques de piedra. Alrededor de la base se construye una acera pavimentada de piedra caliza para drenar el agua de lluvia.
Las tumbas interiores incluyen un corredor, llamado dromos, una sala central y varias habitaciones a los dos lados. Los interiores a veces están pintados con frescos que representan escenas de la vida cotidiana. La sala central, generalmente cuadrada o rectangular, albergaba los cadáveres tendidos sobre lechos de piedra, mientras que las habitaciones periféricas albergaban las pertenencias de los difuntos. Los túmulos suelen ser tumbas familiares donde los difuntos eran enterrados cerca de muchos bienes de su propiedad, en su mayoría objetos preciosos y herramientas cotidianas. Estas construcciones se pueden encontrar aisladas o agrupadas, formando conjuntos a modo de ciudad llamados “Necrópolis”. Este tipo de tumbas pertenecen al primer período de la civilización etrusca a finales del siglo VIII-VI antes de Cristo
Uno de los sitios más grandes (imágenes a continuación) es la ” Necropoli della Banditaccia ” en Cerveteri (Roma), que alberga un total de casi 1.000 tumbas a menudo escondidas dentro de montículos característicos. Es la necrópolis antigua más grande del Mediterráneo y sus tumbas están dispuestas en forma de ciudad, con calles reconocibles y pequeñas plazas.
Planta y perfil del túmulo II de Cerveteri (Caere) con la tumba de la Cabaña
La Necrópolis de Banditaccia es absolutamente la necrópolis antigua más extensa de toda el área mediterránea.
Ksar Draa
Ksar Draa
Timimoun, Argelia
Ksar de Timimoud
En primer lugar, ¿qué significa la palabra “ksar”? Un ksar (forma plural: ksour) es un término regional para “pueblo fortificado”. Otras connotaciones de la palabra sugieren “palacio” o “cast
illo”.
Puede encontrar ksour en toda Argelia, Marruecos, Túnez y otros países del norte de África.
Los ksour parecen un grupo de casas separadas unidas, construidas principalmente con piedra de adobe, arcilla y yeso. De naturaleza polivalente, albergan viviendas, almacenes e incluso mezquitas. Sus altos y largos muros fueron diseñados para defender a los ocupantes del interior.
Timimoun (lenguas bereberes: Timoun, árabe: Taymoun) es una ciudad y comuna en la provincia de Adrar , en el centro-sur de Argelia. Según el censo de 2008, tiene una población de 33.060 habitantes. Timimoun es conocido por el color rojo ocre de sus edificios.
Coordenadas: 29°15′46′′N 0°14′20′′W
Geografía
La ciudad de Timimoun se encuentra a una altura de alrededor de 288 metros (945 pies) en la región de Gourara en el norte de la provincia de Adrar. Está ubicado en el lado sureste de un oasis que sustenta a la población de la ciudad. Más al noroeste se encuentra un sebkha (lago salado), mientras que al sureste se eleva la meseta de Tademaït .
La región y su historia.
Ksar Draa se encuentra en el centro de Argelia, concretamente en el desierto de Touat. Esta región albergaba una red de importantes oasis para los viajeros que se aventuraban más en el duro Sahara. Los ksour se construyeron deliberadamente alrededor de estos oasis.
Recientemente, ha estado circulando en Internet una imagen espectacular de una estructura parecida a un castillo en medio de un mar de dunas. En lo profundo del interior de Argelia, este antiguo edificio llamado Ksar Draa desconcierta por su falta de información. Nadie sabe quién lo construyó, ni por qué ni cuándo.
Un pasado perdido
Las fuentes que cubren el tema enumeran estos detalles: Ksar Draa se encuentra cerca de la ciudad de Timimoun en la provincia de Adrar. Tiene un doble muro circular de dos metros de altura, con tres niveles, múltiples habitaciones, sin ventanas, sin escaleras y un patio debajo. También se eleva por encima de las dunas de arena.
Las principales suposiciones sobre su función varían: un caravasar (una especie de posada para las caravanas que viajaban por el desierto), un castillo fortificado, una prisión, un granero o un puesto comercial. La mayoría de las fuentes sugieren que podría ser de origen judío debido a la presencia de un único símbolo judío en una pared. Y eso es prácticamente todo.
Los lugareños tampoco saben cómo surgió esta estructura. Supuestamente, un equipo estadounidense lo visitó en la década de 1980 para resolver este enigma, pero este autor no ha encontrado ninguno de sus informes. Otro callejón sin salida. ¿Qué tiene este castillo-fortaleza que sigue eludiéndonos?
Un parapente divisa el Ksar Draa. Foto: Othmani Kamel/Inside Africa/Facebook
Según fuentes medievales árabes y europeas, los judíos viven en el Touat desde el siglo I d.C. Al principio huían de la persecución del emperador romano Trajano. La mayoría procedía de Cirenaica, en lo que hoy es el este de Libia.
A pesar de sus comienzos traumáticos, los judíos de Touat se volvieron bastante influyentes y estaban “bajo la protección de varios gobernantes” y “disfrutaban de una posición social muy segura”, según el comerciante genovés Antonio Malfante, quien informó sobre el comercio transahariano en la década de 1440.
Los registros muestran que el éxito económico convirtió a esta comunidad judía en casi un reino en miniatura dentro de la región. Se especializaban en oro y joyas saharianas. La capital, Tamentit, creció hasta convertirse en un gran centro comercial y cultural. Podrías encontrar cientos de joyeros, herreros, eruditos, escuelas religiosas y sinagogas. Los judíos también parecieron llevarse bien con los musulmanes de la zona durante un tiempo, a pesar de incidentes hostiles ocasionales.
Luego, en 1492, un enojado fanático de Marruecos llamado al-Maghili alentó el sentimiento antijudío entre los musulmanes. Se levantaron contra sus vecinos judíos, provocando un baño de sangre y la destrucción de la ciudad. Los que sobrevivieron se dispersaron y huyeron para salvar sus vidas.
Teorías
Con estos antecedentes históricos, podemos comenzar a ver cómo se desarrolla una imagen de la región. La arquitectura de Ksar Draa tiene elementos de defensa. La doble pared indica seguridad adicional y puede dificultar la entrada de fuerzas externas a las instalaciones. Su diseño circular permite la vigilancia de las dunas desde todos los ángulos. El edificio se encuentra sobre una duna a una altura que hace que sea mucho más fácil ver a los enemigos desde lejos.
Disposición del Ksar Draa desde el aire. Foto: Othmani Kamel/Inside Africa/Facebook
La falta de escaleras para llegar a las pequeñas aberturas de las habitaciones podría haber mantenido alejados a los enemigos. Probablemente se utilizaban escaleras extraíbles para subir y bajar. Además, la ausencia de ventanas significaba que los ocupantes no querían ser vistos o facilitaba la entrada segura a las viviendas.
Parece que el complejo tenía en mente la seguridad. Entonces, los judíos expulsados de Cirenaica podrían haberlo construido para mantenerse a salvo, y podría haber albergado a los judíos que huyeron del baño de sangre de Tamentit en 1492.
Si fuera una parada para las caravanas que se adentraban más en el Sahara, los viajeros habrían tenido habitaciones donde alojarse y un lugar para reponer sus suministros antes de su largo viaje. Sin embargo, no tener algo tan simple como una escalera habría hecho la estancia un poco incómoda.
O tal vez era una fortaleza y un puesto comercial combinados. El edificio podría proporcionar alojamiento a los viajeros y proteger a los judíos que vivían allí.
Conclusión
Es sorprendente que no quede ninguna explicación segura para la existencia de Ksar Draa. Los judíos, por supuesto, soportaron más persecución a lo largo de los siglos, que culminó después de la Segunda Guerra Mundial en un éxodo masivo a Israel. Esto puede haber influido en la pérdida de información. Las tradiciones orales o las historias generacionales pueden haber muerto con los perseguidos.
Si bien no ha habido ninguna actividad arqueológica reciente en Ksar Draa, podemos decir con seguridad que quien lo construyó quería mantener a alguien o algo fuera.
El misterioso y enigmático “Ksar Draa”, a unos cincuenta kilómetros de la ciudad roja de Timimoun, en pleno Sahara argelino.
(Ksar en bereber o árabe significa pueblo fortificado o fuerte).
Este ksar sigue siendo un enigma histórico.
Construido en medio de un océano de dunas de arena, en medio de la nada, nunca ha revelado sus secretos.
Algunos arqueólogos e historiadores argelinos han investigado su historia, al igual que muchos arqueólogos extranjeros, pero sus piedras y su suelo han permanecido en silencio.
¿Durante qué siglo o año fue construido? ¿Quién lo construyó? ¿Cuál fue su utilidad?
No hay respuestas comprobadas, sólo suposiciones vagas.
Incluso en los escritos antiguos de los pueblos indígenas de la región no hay ninguna referencia histórica a este ksar. Y entre los ancianos nativos, algunos dicen que pertenecía a judíos. Lo que refuerza aún más su enigma.
Quizás algún día los argelinos sepan mucho más sobre este ksar que se sienta en medio del desierto, como un rey solitario.
Heit el-Ghurab
Heit el-Ghurab
“El muro del cuervo”
Muro de la puerta del Cuervo de Vyse, 1840.
Hay un enorme y antiguo muro de piedra que se encuentra a unos cientos de me
tros al sur de la Esfinge. Pero debido a que yacía parcialmente enterrado y eclipsado por las pirámides y la Esfinge, los turistas apenas lo han notado. Conocido localmente como el Muro del Cuervo (Heit el-Ghurab en árabe), tiene 200 metros (656 pies) de largo, diez metros (32,8 pies) de alto y diez metros de espesor en la base.
El Muro es el límite noroeste de una zona de desierto bajo que al principio designamos Área A y que luego pasó a ser conocida como La Ciudad Perdida de las Pirámides o Heit el-Ghurab (llamada así por el nombre árabe del muro). Cuando comenzamos nuestras excavaciones en el sitio de la Ciudad Perdida, sospechábamos que el Muro del Cuervo databa de la IV Dinastía del Reino Antiguo (2575-2465 a. C.), al igual que las Pirámides de Giza y la Esfinge, pero no sabíamos por qué los egipcios lo construyó. La evidencia sugirió que nunca completaron la gigantesca empresa. Nunca recubrieron la mampostería para darle un acabado final a la estructura, como era su práctica habitual en las pirámides, tumbas y muros de los templos.
Después de nuevas excavaciones, ahora podemos decir con certeza que el Muro del Cuervo fue construido como parte del complejo de nuestra IV Dinastía (2551-2472 aC) y la arqueología nos ha llevado a formarnos
algunas ideas sobre su función.
¿Puerta de entrada a lo sagrado?
Muro de la puerta del Cuervo.
La gran puerta del Muro del Cuervo puede ser una de las puertas más grandes del mundo antiguo. Ha sido visible durante los últimos 4.500 años y, sin embargo, se ha escrito muy poco sobre él. Una vez que limpiamos una gruesa capa de arena, descubrimos qué estructura tan impresionante es la puerta: de 2,5 a 2,6 metros de ancho (aproximadamente 8,5 pies o cinco codos del antiguo Egipto) y unos 7 metros (23 pies) de alto. Debido a que la base del Muro tiene más de 10 metros de espesor, la puerta es en realidad un túnel corto. El antiguo camino que atravesaba la puerta estaba pavimentado con fragmentos de cerámica desgastados o desgastados y trazado con una sutil curvatura (los lados se inclinan hacia abajo y alejándose del centro), una característica común de los caminos antiguos.
A lo largo del lado sur del muro al este de la puerta, despejamos una pendiente similar a una rampa en la superficie de un terraplén de astillas de piedra caliza. Los escombros de este albañil deben haber sido desechos de la construcción del muro. También es posible que se haya utilizado como rampa para arrastrar los enormes dinteles hasta la parte superior de la puerta. Después de colocar las piedras, los constructores dejaron los escombros inmediatamente delante y dentro de la puerta. Sobre estos escombros, el tráfico formó un camino que desciende de 2 a 3 metros (6,56 a 9,84 pies) de norte a sur. El camino pasa a través de la puerta h
acia una amplia terraza formada por escombros arenosos compactos de albañil que se extiende al menos 30 metros al norte de la puerta.
Función
Un plano del sitio de la Ciudad Perdida de las Pirámides. Observe la galería en el extremo este del Muro del Cuervo.
¿Por qué los constructores pusieron tanto esfuerzo en una inmensa estructura de piedra que no formaba parte de un complejo piramidal ni estaba conectada a otras estructuras de Giza? Los constructores moldearon y transportaron una gran cantidad de bloques macizos para formar algo más parecido a un dique que a un muro. En contraste, el resto de nuestro asentamiento está construido principalmente con ladrillos de adobe o piedras rotas de la cercana Formación Maadi. Es posible que el Muro haya separado los recintos sagrados de la meseta piramidal de los recintos en los que vivían los trabajadores. El Muro de Cerramiento que limita el Complejo de la Galería por el oeste casi linda con el Muro del Cuervo, y los pasillos regulados que salían del asentamiento (especialmente Main Street, el eje principal) conducían directamente a la enorme entrada del Muro del Cuervo.
En 2002 encontramos evidencia clara de que el Complejo de Galerías (al menos el Conjunto de Galerías I) es anterior al Muro del Cuervo. Hasta entonces no estábamos seguros de dónde terminaba el Muro por el este. El extremo oriental del Muro se desplomó en dos capas de grandes piedras, resultado del colapso y el robo ocurridos en la antigüedad tardía (encontramos entierros del Período Tardío debajo de la capa más baja de piedras derribadas). Los restos de los muros de la galería estaban a la altura de la cintura hasta el pecho en el extremo oriental del Muro, pero unos tres metros al este (10 pies), las ruinas de la galería fueron cortadas hasta el nivel de los tobillos en una gran depresión. Un enorme depósito de polvo y astillas de granito llenó esta gran depresión. El granito procedía de un trabajo a gran escala cercano, posiblemente recortes de la carcasa de granito de la pirámide de Menkaure. Pero, ¿qué fuerza cortó esta depresión a través de las paredes de la galería de adobe mucho antes del final de la ocupación de la cuarta dinastía en nuestro sitio? Quizás una inundación repentina.
¿Control de inundaciones?
El geoarqueólogo Karl Butzer, que estudió la historia ambiental de nuestro sitio, cree que los egipcios de la IV Dinastía construyeron su asentamiento en el cauce de un wadi, un lecho de arroyo que ocasionalmente provocaba fuertes inundaciones que corrían desde el alto desierto. El Muro del Cuervo se encuentra justo al sur del lecho del arroyo y podría haber servido para desviar las aguas de la inundación.
Extremo este del Muro del Cuervo.
Si los habitantes construyeron el enorme muro de piedra para protegerse contra las inundaciones del desierto, ¿por qué no extenderlo por el extremo norte de todo el Complejo de Galerías? Quizás pensaron que el grueso muro norte de ladrillos de adobe de la Galería Set I podría resistir las inundaciones del wadi. El Muro del Cuervo podría haber estado destinado a proteger el flanco occidental del Complejo de la Galería. De hecho, un asentamiento anterior aquí podría haber sucumbido a inundaciones repentinas. En las capas más bajas, las anteriores al Complejo de Galerías, encontramos escombros de asentamientos (ladrillos de barro, fragmentos de cerámica y rocas de piedra caliza) mezclados con barro y guijarros arrastrados de la grava natural en el alto desierto. Seguimos buscando evidencia que respalde la hipótesis de que el Muro pudo haber servido como control de inundaciones para proteger el asentamiento de los trabajadores.
Estructura sagrada
Los entierros del Período Tardío se extienden en un gran cementerio en la parte noroeste de nuestro sitio, con tumba tras tumba excavadas en los depósitos del Reino Antiguo. Hacia el extremo oriental del Muro del Cuervo, las tumbas aumentan en densidad como el epicentro de una galaxia.
Entierro en el Muro del Cuervo.
Los habitantes de los pueblos cercanos del Periodo Tardío (747-525 a. C.) debieron considerar el área alrededor del Muro del Cuervo como terreno sagrado. Los entierros se extienden hasta el extremo este del Muro, con algunos de los muertos enterrados en la arena sobre rocas que cayeron del Muro. Estos entierros son posteriores al colapso del extremo oriental del Muro. Los escondites de huesos de animales que encontramos en la misma capa de arena que algunos de los entierros cercanos del Período Tardío son otro signo de la santidad del Muro. Un escondite incluía dos cráneos: de un bovino y de un animal más pequeño, posiblemente una cabra. Otro escondite contenía dos cráneos de ganado. En la primavera de 2000, cuando comenzamos a limpiar el lado sur del Muro del Cuervo cerca del extremo este, encontramos un tercer escondite: un cráneo de bovino y un ánfora del Período Tardío escondido en un nicho entre los bloques del Muro.
Entierros de niños
Cerca del extremo oriental, el porcentaje de entierros de niños es mayor que en otras zonas: el 60% frente, por ejemplo, al 27% en una plaza cercana. Muchos de estos niños estaban adornados con joyas y amuletos, mientras que los entierros de adultos no contenían adornos funerarios. Todavía no entendemos el significado de estos entierros especiales de niños.
El área alrededor del Muro del Cuervo sigue siendo un cementerio. Un cementerio islámico envuelve el extremo occidental del Muro y un cementerio cristiano copto se encuentra justo al sur del mismo. Durante los funerales, el difunto es llevado en procesión a través de la gran puerta del Muro. Es posible que esta parte de nuestro sitio fuera un cementerio desde la época tardorromana hasta la paleocristiana. Las primeras tumbas musulmanas, las tumbas de jeques (eruditos musulmanes), se construyeron al norte del extremo oeste del muro. Ambos cementerios, copto y musulmán, tienen pozos; Las fuentes de agua a menudo se asocian con tradiciones sagradas.
Muro de cuervos delineado en rojo
Incluso hoy en día, el Muro del Cuervo todavía se asocia con la fertilidad. Hasta hace poco, las mujeres que esperaban tener hijos se agachaban cerca de un clavo (una estaca de bronce clavada en el muro por un topógrafo hace muchos años) y luego caminaban siete veces alrededor de los bloques de piedra caliza elevados. A lo largo de los milenios que el Muro del Cuervo ha permanecido medio enterrado, ha mantenido su aura sagrada y tal vez se haya vuelto aún más místico. Ciertamente miramos con asombro esta enorme estructura situada entre los mundos de los vivos y los muertos, tanto antiguos como modernos.
Otras opiniones
El muro de los cuervos de Giza
Al oeste de la Esfinge se encuentra el llamado “Muro de los Cuervos”. Rara vez se menciona en la literatura; Los turistas rara vez pueden verlo, a menos que hagan un paseo de media hora a caballo o un paseo algo más largo en camello hacia el oeste del complejo. Incluso entonces, nadie señalará la existencia del Muro de los Cuervos, aunque los conductores le llevarán a unos pocos metros.
La estructura tiene un túnel que la atraviesa. Esta no es una característica única, ya que la calzada entre la Esfinge y la Segunda Pirámide también tiene un túnel. A diferencia de ese túnel, el túnel del Muro de los Cuervos está coronado por una impresionante piedra única, que se cree que pesa unas trescientas toneladas. Esto sitúa inmediatamente al Muro en su contexto adecuado: ¿por qué se utilizaría una piedra tan pesada e imponente en lo que hoy se considera un aspecto descuidado del complejo? Obviamente porque los constructores del complejo de Giza no lo consideraron una estructura menor. Aunque está etiquetado como un muro, Mark Foster, un viajero frecuente a Egipto con un ojo atento a lo no declarado, cree que tiene más en común con una calzada gigante. Podría verse como una continuación de la calzada de la pirámide de Menkaure, si no fuera porque forma un ligero ángulo con respecto a ella y, lo que es más importante, está más allá del templo de Menkaure en el valle, por lo que no debería haber razón para una calzada. para Menkaure nunca más.
Las tres pirámides tienen una calzada, la más impresionante hoy en día que conecta la segunda pirámide más grande del mundo con la Esfinge. Pero, como señala Foster, “si asumimos que es una calzada y no un muro, nos queda un problema”. Porque las calzadas parecen conectar lugares y conducir a alguna parte. Pero esta “calzada elevada” no conduce a ninguna parte. Termina en un moderno cementerio musulmán debajo de un afloramiento rocoso, un afloramiento que ofrece una vista única de las nueve pirámides de la meseta. Su extremo oriental desemboca en la arena del desierto.
Foster señala que ciertos investigadores modernos afirman que las estructuras de Giza han sido diseñadas con patrones geométricos muy estrictos. En 1989 y 1994, el director de recursos humanos de origen belga, Robert Bauval, señaló que las tres pirámides principales de la meseta reflejan una parte de la constelación de Orión, el cinturón de Orión. Otros investigadores, sin embargo, concentran sus investigaciones en toda la meseta. Uno de estos investigadores es Alfonso Rubino, quien cree que el centro de la Gran Pirámide y el centro de la tercera Pirámide (atribuida a Menkaure/Mycerinos), junto con un punto coincidente con el extremo oriental del Muro de los Cuervos marcan un triángulo sagrado. . Parece, sin embargo, que Rubino en su deducción matemática desconocía la existencia de es
te Muro de Cuervos. Mark Foster se pregunta si pudo haber habido, o todavía haber, algo en esta posición, tal vez actualmente clandestina.
El egiptólogo británico Simon Cox cree que el Muro de los Cuervos marca el límite del complejo de Giza. Él cree que la abertura en el Muro marca la entrada original al complejo. Como tal, el visitante sería inmediatamente recibido por el bloque de piedra más grande utilizado en todo el complejo, una adecuada bienvenida a un área donde las piedras se colocaron una encima de otra sin aparente consideración por la gravedad.
¿Qué verían los visitantes si entraran al complejo? A su izquierda verían la calzada y la pirámide de Menkaure. Los más cercanos a ellos estarían el Templo del Valle de Menkaure, el Templo del Valle de Kafre, el Templo de la Esfinge y, por supuesto, la Esfinge. Sobre estos templos se elevan las dos pirámides de piedra más grandes. Al este, según sugieren las investigaciones modernas, habría un lago artificial que descendería hacia el Nilo. Junto al Muro de los Cuervos hay un afloramiento rocoso. Ofrece, como se indicó anteriormente, una vista única de las nueve pirámides principales y la Esfinge. En ningún otro lugar se pueden ver las nueve pirámides principales desde este afloramiento rocoso y sus alrededores inmediatos. Algunos turistas han observado que el afloramiento rocoso parece artificial. De hecho, sus capas horizontales de roca parecen una estructura artificial. Sin embargo, es natural. Es el afloramiento más alto de un anillo semicircular de colinas que rodean el complejo de Giza.
Ciertos arqueólogos, considerados un poco “exagerados” por sus colegas conservadores, han manifestado su convicción de que ciertos monumentos arqueológicos, también en Egipto, se pueden encontrar cerca de rocas que presentan marcas “artificiales”. Aunque es completamente natural, el ojo humano observa la estructura natural como algo vivo, como un pájaro, una cara, etc.
Esto se llama arte subliminal y se cree que ciertos pueblos antiguos lo utilizaron deliberadamente en sus monumentos. Las piedras de Avebury, Inglaterra, son un muy buen ejemplo: parece como si en ellas se hubieran esculpido rostros.
Estas piedras naturales y subliminales se han encontrado en el Valle de los Reyes y cerca de Edfu. ¿Podría unirse a ellos el afloramiento rocos
o cerca del Muro de los Cuervos? La roca parece una serpiente, por varias razones: tiene una “boca” (una cueva), dos “ojos”, afloramientos rocosos aparentemente naturales encima del afloramiento rocoso, y tiene el perfil general y vista de frente de la cabeza de una serpiente. Siendo la serpiente particularmente importante para los egipcios, podría ser que se considerara que tanto la Esfinge como esta “serpiente” protegían el complejo.
Porque, como han señalado muchos autores, incluido Andrew Collins, las pirámides se construyeron sobre una colina que parece haber sido identificada con la colina primitiva, a partir de la cual el dios egipcio Atum creó el mundo. Como tal, la colina sería similar al bíblico “Jardín del Edén”, que no es más (y menos) que un espacio sagrado cerrado. Y si el Muro de los Cuervos fuera el muro circundante, eso sería exactamente lo que sería Giza: un espacio sagrado, dedicado al Dios creador. Este artículo apareció originalmente en Legendary Times, No. 1, noviembre de 1998.
Es la piedra más grande del complejo de Giza.
En la antigüedad todos los cuervos, cornejas y Los pájaros negros eran llamados “cuervos”.
El Mapamundi Estense
El Mapamundi Estense 1450-60
Primer y único mapamundi circular de la escuela mallorquina. Con 115cm de diámetro, esta confeccionado sobre una hoja de pergamino. Destacan las banderas o escudos que identifican reinos y ciudades. Es un anónimo que combina hechos empíricos del Mediterráneo con fuentes literarias (por ejemplo en las narraciones de Marco Polo en el trazado de China), y datos de las recientes exploraciones portuguesas en Cabo Verde. Los monarcas africanos están representados en sus tiendas. Con una clara influencia del Atlas Catalán de 1375, algunos lo atribuyen a Pere Rosell, el cartógrafo mallorquín más importante de la segunda mitad del S XV. El original se conserva en la Biblioteca Estense de Módena.
Foto: Scala, Firenze
Recoge las características de un portulano: las líneas loxodrómicas y las banderas o escudos que identifican reinos y ciudades.
El elemento religioso también está presente en este mapa, no sólo por su forma circular, sino por el dibujo del Paraíso, representado en África del este y no en Asia como era habitual. La característica geográfica más curiosa es la forma de África: en el límite del Golfo de Guinea, un río o estrecho conecta el océano Atlántico con el Índico, y una gran masa terrestre surge para completar la base del mapa. No aparece ningún nombre del lugar, y no está claro si se considera como parte de África u otro continente. Destacan la serie de retratos de los amos del desierto en sus tiendas, algunos son sultanes reales, otros, personajes legendarios. Son los primeros mapas europeos que reconocen y plasman la presencia del poder islámico en el Mediterráneo.
Esta síntesis de portulano y mapamundi es una de las más bellas creaciones de la escuela cartográfica mallorquina
Los mapas de la escuela cartográfica mallorquina destacan por la abundancia de ilustraciones y notas de carácter histórico o literario y por los efectos estilísticos y de color aplicados en determinados puntos. Aquí, el mar Rojo aparece encarnado; la cordillera del Atlas se dibuja como una palmera, y el Tajo tiene forma de báculo
Conservado en la Biblioteca Estense de Módena, este mapa del mundo es el primer ejemplo conocido de utilización de un formato circular por parte de la escuela cartográfica catalano-mallorquina.
Mantiene las características estilísticas y formales de los portulanos: las costas y puertos del Mediterráneo están delineados con gran detalle y se indican las escalas gráficas y líneas de rumbo. Estas últimas parten de los 16 vértices de un polígono regular con centro en la legendaria tierra del Preste Juan, el mítico gobernador cristiano de Etiopía, representado en una tienda como el resto de monarcas musulmanes de tierras africanas.
Mediante la disposición circular, el mapa combina la información práctica para navegantes propia de las cartas náuticas con la tradición erudita de representación del mundo en época medieval. Destaca la magnitud del continente africano, que ocupa la mitad inferior del mapa y se integra con las regiones inexploradas de la Tierra Austral, continente mítico dibujado en forma de arco. En las costas occidentales se observa la información obtenida en los viajes portugueses a la península de Cabo Verde, descubierta por Dinis Dias en 1444, factor que resultó relevante para la datación del mapa.
La enciclopédica recopilación de datos queda patente en sus 52 leyendas, escritas en catalán y combinadas con escenas de elevado valor artístico. Algunas imágenes se vinculan al Bestiario toscano y a los libros de viajes de Marco Polo o Juan de Mandeville, aunque sin duda la principal influencia es el famoso Atlas catalán de Abraham Cresques, realizado hacia 1375.
El mapa Estense es el único de formato redondo que se conoce, al menos completo, porque en el Museo Topkapi (Estambul) hay un fragmento (Ms H 1828), descrito por Marcel Destombes (nota 92), de un gran mapamundi circular de origen mallorquín que debió medir unos dos metros de diámetro y ocupar dos pergaminos. Lo que no se sabe es si el mapa Estense fue en su origen un pergamino completo, que fue recortado con posterioridad, perdiéndose el contenido externo, o si fue cortado en forma circular de origen por el cartógrafo. El diámetro del mapa que suelen citar los autores, incluyendo el borde azul de 1 cm, es de 113 cm, pero ese es el diámetro este-oeste, porque de norte a sur mide 112,05 cm, es decir, no es perfectamente circular, probablemente por limitaciones técnicas de la época.
Mapa Estense.Paraíso
Mapa Estense. Sirenas en el océano Índico
Mapa Estense. Reyes de Melli, de Organa, de Nubia y el Preste Juan
Mapa Estense. Ilustraciones en el norte de Asia
Mapamundi de Andreas Walsperger
Mapamundi de Andreas Walsperger
Andreas Walsperger (nacido ca. 1415 en Radkersburg; lugar y fecha de la muerte desconocidos) fue un cartógrafo austríaco del siglo xv . Nació probablemente alrededor de 1415 hijo de un carpintero de Radkersburg. En diciembre de 1434 se convirtió en monje benedictino entrando en el convento de San Pedro de Salzburgo. En 1442 el “frater Andrew”, como consta en los documentos, dejó el monasterio, no se conoce el porqué ni dónde fue. Poco más se sabe de él, salvo que en 1448-49 creó su famoso mapa en Constanza, junto al Bodensee.[1]
Actividad
Empleo: geógrafo, cartógrafo
Orden religiosa: Orden de san Benito
El mapamundi de Andreas Walsperger es un mapamundi en latín, atípico en su representación de África y por la colocación de un gran castillo en China, cuando otros mapas, incluido el de Fra Mauro situaron un gran castillo en el norte. En Alemania, el único ejemplo del tipo es el “Mappa Mundi Ciziensis”, o Mapamundi de Zeitz, llamado así porque se encuentra custodiado en esta ciudad alemana. Tiene elementos en común con otros mapas que ya no existen y con el mapamundi más conocido, el de Fray Mauro (1457), que es el ejemplo más elaborado de la cartografía latina medieval que nos ha quedado. El pergamino mide 57,7 x 75 cm.
Descripción
Andreas Walsperger representó la tierra como un disco plano, en torno a la imagen del mapa se marcan 12 círculos o esferas.
Las ciudades paganas, Walsperger las indica con un punto negro, las ciudades cristianas con un punto rojo. [2] La representación de Europa densamente poblada con muchos nombres de ciudades y países demuestra el conocimiento de Walsperger, mientras que las Islas mediterráneas son dibujadas más bien de un modo arbitrario. Jerusalén se representa en medio del mapa como el centro de la tierra, sin espacio suficiente para Asia. Una gran parte de África era territorio desconocido por los europeos en el momento de hacer el mapamundi, y puede que lo modificó una vez realizado el mapa. No se sabe cuándo ni dónde murió el autor, ni dónde fue enterrado su cuerpo. Una descripción más detallada del mapamundi se puede encontrar en la publicación conmemorativa “700 años de la ciudad de Bad Radkersburg”, que puede verse en la web.[3]
Propietarios
No fue hasta 1448 que un rastro del monje Walsperger fue encontrado de nuevo, cuando creó el famoso mapa del mundo en Constanza, sobre el lago Constanza. El mapa redondo tiene las dimensiones 57,7 x 75 cm y se dibuja sobre pergamino. Se considera que es el único monumento cultural conservado de su especie en el área de habla Alemania. En el siglo xvi podría haber estado en posesión de los Fugger, en 1622 probablemente llegó al Papa Gregorio XV por Maximiliano I elector de Baviera y desde entonces el mapa se ha mantenido en la Biblioteca Apostólica Vaticana en Roma.(lat. 1362 B) .
Referencias
El mapa en sí es todo un cúmulo de referencias, y la información que contiene es realmente extensa. Una información expresada en formato textual y gráfico. Un mapa en que la tradición convive con los nuevos descubrimientos, y lo real se funde con lo fantástico.
Mapa de Andreas Walsperger, ca. 1448
El propio Walsperger nos lo presenta. Un breve texto en la base inferior describe el mundo, menciona las diferentes fuentes que usó su autor (spoiler: entre otros, Ptolomeo y mucho Ptolomeo), y nos indica dónde y cuándo lo hizo. En Constanza, en 1448.
Notas descriptivas e ilustraciones de los distintos lugares con los conocimientos de la época.
Representación de la tierra según la imagen que tenían de ella los monjes hace más de 500 años.
Mapa rodeado de círculos representando las esferas celestes y el cielo de cristal. El océano rodea toda la tierra hasta el extremo Sur (parte superior del mapa), donde África se extiende hasta los márgenes del círculo. El texto en latín afirma: “Aquí está el polo Sur (Antártida), donde la tierra es inhabitable. En torno a este polo viven extraños monstruos, con figura tanto humana como animal”.
También definido como inhabitable, el opuesto polo Norte está, sin embargo, rodeado por el mar.
En Oriente (parte izquierda del mapa) se representa el paraíso terrenal, en forma de ciudad con audaces murallas y torres.
Mapa de Walsperger. Europa
Mapa de Walsperger. Paraíso
El mapa de Walsperger no muestra abundancia de ilustraciones, pero hay una muy destacada, el Paraíso (Fig. 34), que es lo primero que salta a la vista junto con el mar Rojo, pintado con llamativo color rojo. El Paraíso está representado por un imponente castillo amurallado, tras una cadena montañosa infranqueable, de la que parten sus cuatro ríos, nominados (Tigris, Éufrates, Gion y Phison), y en su base se encuentra el vallis tenebroso.
Taputapuatea marae
Taputapuatea marae
Tiki en Taputapuatea marae
País: Francia, Polinesia francesa
Identificación: 1529
Inscripción: 2017 (XLI sesión)
El Taputapuatea marae es un gran complejo de marae en Opoa en Taputapuatea, en la costa sureste de Raiatea, Polinesia francesa. La isla es una de las Islas de la Sociedad, parte del territorio de la Polinesia Francesa, y es venerada por muchos polinesios. El sitio cuenta con una serie de estructuras de piedra y otras marae y una vez fue considerado el templo central y centro religioso de la Polinesia Oriental. En 2017, el área de Taputapuatea se inscribió en la lista de Sitios del Patrimonio Mundial dela UNESCO, y se describió a Taputapuatea marae como el centro del sitio1
Historia
El área sagrada del Ca
bo Matahira-i-te-ra’i se llama Te Po, donde residen los dioses. La marae original fue dedicada a Ta’aroa. Eventualmente prevaleció la adoración de ‘Oro’, el dios de la vida y la muerte. Según la leyenda, el descendiente de Oro, Hiro, construyó las maraes, dándole el nombre de Taputaputea, «Sacrificios desde lejos». El tambor Ta’imoana se usaba durante los sacrificios humanos. La roca blanca Te Papatea-o-Ru’ea en la playa cercana fue utilizada para investir a los jefes de Ra’iatea con la faja de plumas rojas maro ‘ura. La imagen de tres pies de alto del dios se llamaba “Oro-maro-‘ura”, «Oro de la faja de plumas rojas». Taputapuatea se convirtió en el centro de una red de viajes al extenderse el culto a Oro.2
La marae fue establecida ya en el año 1000, con una expansión significativa después de este tiempo. La marae era un lugar de aprendizaje donde los sacerdotes y los navegantes de la Polinesia de todo el Pacífico se reunían para ofrecer sacrificios a los dioses y compartir su conocimiento de los orígenes genealógicos del universo, y de la navegación en las profundidades del océano.
Se estableció una alianza conocida como Ti’ahuauatea con las islas circundantes que demarcaban las del oeste de Raiatea, Te Aotea, y las del este, Te Aouri. Esta alianza incluyó a las Islas Cook, Islas Austral, Kapukapuakea en Hawái, y Taputapuatea en Nueva Zelanda. Nuevas maraes fueron establecidas en cada una de estas islas con una roca que era tomada de Taputapuatea, Raiatea, para actuar como un enlace espiritual. Sacerdotes de la divinidad Oro de las islas se reunían aquí periódicamente, participando en sacrificios humanos a ‘Oro.2
Sin embargo, la alianza finalmente se rompió cuando la lucha estalló en una reunión y los dos sumos sacerdotes que representaban a la alianza fueron asesinados. La gente de Ao-tea huyó de la isla, saliendo por el pasaje del arrecife de Te Ava-rua en lugar del pasaje sagrado de Te Ava-mo’a, que era considerado un mal presagio. En 1995 se hizo un intento de reparar esta situación. 3
Alrededor de 1763, los guerreros de Bora Bora atacaron la isla, derrotando a Tupaia, y saquearon la isla. Esto incluyó la destrucción de las maraes de los dioses en Taputapuatea, la demolición de la plataforma y la tala de los árboles de refugiarse. 4
James Cook, Joseph Banks, Daniel Solander y Tupaia llegaron a bordo del HMB Endeavour el 20 de julio de 1769, para tomar posesión de Raiatea, Taha’a, Huahine y Bora Bora en nombre del rey Jorge III del Reino Unido. Esto pareció ser la culminación de una profecía hecha por el sacerdote mago Vaita, de que un nuevo pueblo llegaría a bordo de una canoa sin un voladizo y tomaría posesión de las islas. 5
Investigación y restauración
Vista de una marae en el complejo arqueológico de Taputapuatea, restaurada en 1994.
Cuando Te Rangi Hīroa visitó Taputapuatea en 1929 quedó asombrado por el lamentable estado en el que encontró la gran marae y escribió:
Había hecho mi peregrinación a Taputapuatea, pero los muertos no podían hablarme. Fue triste hasta el borde de las lágrimas. Sentí un profundo pesar, un pesar por… no sabía de qué. ¿Fue por el golpeteo de los tambores del templo o por los gritos de la población cuando el rey fue consagrado? ¿Fue por los sacrificios humanos de los viejos tiempos? No fue por ninguno de estos motivos individualmente, sino por algo en el fondo de todos ellos, un espíritu viviente y un coraje divino que existía en la antigüedad y del cual Taputapuatea era un símbolo mudo. Fue algo que los polinesios hemos perdido y no podemos encontrar, algo que anhelamos y no podemos recrear. El trasfondo en el que se engendró ese espíritu ha cambiado más allá de la recuperación. El sombrío viento
del olvido se había apoderado de Opoa. Hierbas foráneas crecían sobre el patio desatendido, y piedras habían caído del altar sagrado de Taputapuatea. Los dioses se habían ido hacía mucho tiempo.6
Los restos arqueológicos de Marae Taputapuatea fueron restaurados en 1994 y continúan los trabajos de conservación del sitio. La Asociación Na Papa E Va’u Raiatea, es una asociación cultural formada por el pueblo de Opoa que actúa para la preservación de la Marae Taputapuatea.7 Gracias a su trabajo, Marae Taputapuatea está inscrita en la Lista del Patrimonio Mundial desde el 9 de julio de 2017. La asociación está creando y reviviendo conexiones entre las comunidades del triángulo polinésico y de toda la región del Pacífico.
Una, regalos simbólicos que los fieles dejaron en el marae (Kennedy, H & R / CC BY NC-ND 2.0)
Debido a que el marae era un centro religioso tan importante, los visitantes de las islas vecinas vinieron aquí para realizar ceremonias y como resultado se desarrolló una alianza política entre las diversas islas. A principios del siglo XVIII, sin embargo, se derrumbó en violencia y muchas personas huyeron de la isla. Más tarde, en 1760, los invasores de Bora Bora saquearon el marae y fue abandonado hasta que las Islas de la Sociedad fueron ocupadas por los británicos y luego por los franceses.
Para el siglo XX, el marae estaba en mal estado y descuidado. Fue reconstruido por personas locales bajo la supervisión de arqueólogos y hoy en día muchos polinesios consideran a Taputapuatea marae como su hogar espiritual. Lamentablemente, el aumento del nivel del mar está amenazando algunas partes del sitio.
Taputapuatea Marae y el origen del triángulo polinesio
Parece que Taputapuatea fue donde los navegantes y marineros de diferentes islas compartirían sus conocimientos e intercambiarían ideas sobre la construcción de embarcaciones. Como resultado, este paisaje sagrado también jugó un papel fundamental en las migraciones que poblaron las Islas del Pacífico.
Un tiki de Taputapuatea marae ( CC BY 2.0 )
Se considera que la Polinesia Francesa está en el centro del triángulo polinesio que se extiende desde Hawai, Nueva Zelanda y hasta la Isla de Pascua. Cuando la gente de lo que ahora son las Islas de la Sociedad viajaron al Pacífico sur y este en la Edad Media, tomaron una piedra del Taputapuatea marae con ellos en su viaje. Cuando se instalaron en sus nuevos hogares, colocaron la piedra en sus nuevas maraes.
El Ahu y Tiki de Taputapuatea Marae
El marae es un área abierta, libre de vegetación, con vista a una laguna azul. De forma rectangular, el espacio está pavimentado con piedras y rodeado por paredes bajas, tres construidas de roca volcánica y la pared posterior construida con losas de piedra.
La piedra central de Taputapuatea Marae (Amanderson2 / CC BY 2.0)
Alrededor de las marae hay lugares sagrados construidos con piedras y en el centro del espacio se encuentra una roca llamada ahu o a’u que puede haber representado al dios de la guerra polinesio. También hay una serie de tiki esculpidos en piedra que representan figuras humanas, que pueden simbolizar antepasados o reyes muertos.
Los marae originales alguna vez tuvieron casas de dioses donde los ídolos estuvieron almacenados en plataformas de madera, pero todos fueron destruidos por los asaltantes de Bora Bora.
El primer sitio de ocupación humana en las Islas de la Sociedad es en Maupiti, donde los primeros polinesios llegaron en sus canoas en aproximadamente 850. Eran los maohi, similares a los maoríes en Nueva Zelanda, y antepasados de los polinesios de hoy. Se extendieron hacia el este y se asentaron en Raiatea unos 100 años después.
En la cultura tahitiana en el siglo XVIII, las personas se clasificaban en tres grupos: los ‘arii’ eran los jefes y las personas sagradas; los ‘raatira’ eran supervisores y mayordomos de la tierra; y los ‘manahune’ eran la gente común. ‘Mana’ era una fuerza divina que emanaba de los dioses necesarios para la prosperidad de una comunidad. Los espíritus, tikis, jefes y personas dedicadas a la oración y el sacrificio se consideraban ‘raa’ o sagrados para poder moverse libremente en el marae. Sin embargo, las mujeres, los niños y la mayoría de los hombres eran considerados ‘noa’ o no sagrados, por lo que estaban restringidos a dónde podían ir.
Algunas de las estructuras de madera construidas en las plataformas de piedra fueron: 
Tarifa Tupapau: la casa fantasma, una estructura temporal hecha para albergar el cuerpo de una persona muerta de las clases sociales superiores.
Fare ia Manaha: la casa de los tesoros escondidos, una de las casas más importantes del marae donde se guardaron todas las imágenes sagradas, artefactos religiosos y objetos de arte o de alto valor.
Fare Atua: la Casa de Dios portátil, ubicada dentro de Manaha, una pequeña estructura utilizada para el culto.
Tarifa Vaa: la casa de canoas donde se guardaban las grandes canoas de guerra o pahi, canoas de doble casco con dos mástiles.
Los huesos de los muertos de alto rango se mantuvieron y, después de varias generaciones, sus antepasados se convirtieron en dioses y sus restos físicos fueron atados con pelos, plumas y conchas para crear un ‘to-o’. Este era un objeto muy sagrado y valioso, o talismán, que los jefes usaban para el poder político y religioso.
Las piedras verticales, o losas de coral, erigidas a lo largo de una pared del marae o en el centro de una plataforma tenían diferentes funciones. En el centro podían representar a un honorable jefe, y a lo largo del muro, el tamaño y la posición de las piedras representaban a los miembros de la familia gobernante. La piedra más central estaba reservada para el hijo primogénito, y los de ambos lados eran para sus hermanos varones. En el Marae Hauviri hay un bloque de coral de 2,7 m de altura que es la piedra de inauguración del rey Tamatoa.
En la época del rey Tamatoa, tenía un mapa de Polinesia y los Reinos circundantes llamado Tumu Rai Fenua, el Gran Pulpo Mítico. Raiatea era Havaii, el centro de su mundo. Los polinesios viajaron a lo largo de las líneas de latitudes en sus canoas, por lo que la gente de los Tuamotos se unió a los de Raiatea y Tonga; la gente en los australes estaba vinculada con los isleños de Cook, y la gente más al norte de las Marquesas estaba en contacto con los del norte de las Islas Cook e incluso Hawai. Los nuevos límites trazados por los europeos invasores no tenían sentido para la gente local, pero ¿cuándo lo hacen?
La plataforma de los arqueros (donde practicaban para la guerra)
Marae Taputapuatea, la marae más grande del sitio
TePapaTeaoRuea, la piedra de inauguración del rey Tamatao
El centro de la foto es la entrada al Marae desde el mar, con Marae Hauviri y la piedra de inauguración a la izquierda, y la mucho más pequeña Marae Oputeina a la derecha.
La marapu Taputapuatea de Raiatea es una de las marae más importantes de la Polinesia Francesa, tanto por su símbolo como por su carácter internacional. Este sitio, dedicado al dios de la guerra Oro, está en el corazón de la mitología y la antigua religión de la Polinesia Oriental.
Este marae no siempre fue internacional y no siempre llevó el nombre de Taputapuatea. En un momento muy remoto y antes del nacimiento de Oro, él era solo marae nacional de Raiatea y se llamaba Tini-rau-hui-mata-tepapa-o-Feoro (innum
erable fértil que grabó las rocas de Feoro), por abreviatura Feoro. Incluía ocho piedras, que representaban a los ocho reyes que habían gobernado el país, que luego se convirtieron en ocho símbolos de la realeza. Cuando Oro, el dios de la guerra, nació en Opoa, su padre le dio la casa de Opoa con el Feoro mara’e. Pronto se hizo muy poderoso y los lugareños y las regiones distantes de Raiatea lo reconocieron como el Dios supremo de la Tierra y el Aire. El nombre de Feoro fue cambiado a Vaiotaha (…) y se convirtió en el nombre de todos los mara’e dedicados a Oro. En este marae, la imagen de Oro estaba hecha de una cuerda finamente trenzada, y representaba a un hombre, de 80 cm a 1 m de longitud, decorado con plumas amarillas y rojas y un cinturón de plumas rojas.
Una de las marae del vasto complejo sagrado Te Pö, la marae Hauviri contiene en su patio la gran piedra llamada Te-Papa-tea-o-Ruea (“La roca blanca de la investidura”) que supuestamente trajo Hiro para marca la fundación de los ari’i (“jefes”) en la isla de Ra’i-ātea. Fue utilizado para la investidura de los jefes. (foto 2)
El Taputapuatea marae y todo el complejo sagrado de Te Pö fueron particularmente sagrados para los sacerdotes y miembros del movimiento Arioi que, bajo los auspicios del dios Oro y bajo la bendición del antiguo rey Tamatoa, viajaron de isla en isla para practicar ceremonias donde la cultura y la espiritualidad se entrelazaron. Se tomaron pied
ras de las marae Taputapuatea para ser transportadas durante estos viajes, y para implantar las nuevas marae llamadas “Taputapuatea” dedicadas al dios Oro. Hoy en día, hay los llamados marae “Taputapuatea” en Fakarava, Rarotonga, Tahití (Pirae, Hitiaa, Punaauia, Tautira) en Moorea (Papetoai), Tubuai, Hawai y Nueva Zelanda.
Sacsayhuamán
Sacsayhuamán
Coordenadas: 13°30′28″S 71°58′56″O
Saqsaywaman
Una parte de los muros de Sacsayhuamán.
Localización geográfica
Continente América
Región: Andes Centrales
Cordillera: Andes
Valle: Valle del Huatanay
Ecorregión: Quechua
Ciudades próximas: Cusco
Localización administrativa
País: Perú
Historia del sitio
Tipo: Templo fortificado
Uso original: templo empleado con fines rituales y ceremoniales
Estilo: Arquitectura incaica
Época: Horizonte Tardío
Cultura: Inca
Fecha construcción: Siglo XV
Constructor: Pachacútec
Sacsayhuamán (en quechua Saqsaywaman, de saqsay, lleno o satisfecho, y waman, halcón, es decir, “halcón satisfecho”) es un templo ceremonial inca, ubicada a dos kilómetros al norte de la ciudad de Cuzco (Perú). Se comenzó a construir durante el gobierno del sapa inca Pachacútec, en el siglo XV; sin embargo, fue Huayna Cápac quien la culminó en el siglo XVI.1
No se conoce con exactitud los métodos empleados para la construcción de esta monumental fortaleza o santuario, a pesar de que son descritos por cronistas como Bernabé Cobo y Felipe Guamán Poma de Ayala (uso de terraplenos, rampas y maromas), la cual produjo la admiración de Francisco Pizarro y sus hombres. Pedro Sánchez de la Hoz, secretario de Pizarro, dejó una primera descripción del edificio, pero la más detallada es la del cronista Inca Garcilaso de la Vega.
Desde el centro arqueológico se tiene una singular vista panorámica de los entornos, incluyendo la ciudad de Cusco.
Ubicación
Sacsayhuamán está ubicada a 2 km de Cuzco, capital del antiguo Imperio inca; se encuentra a una altura de 3.700 m s. n. m. y abarca una extensión de 3.093 hectáreas. El valle se encuentra cercado por las montañas Ausangate, Pachatusán y Cinca, y está bañado por el río Tullumayu. Esta zona posee un paisaje con flora y fauna abundantes, entre la que destacan las llamas y los halcones.
Entrada con escaleras.
Reconstrucción de una cabaña.
Arquitectura
Imagen panorámica de los restos.
Diseño
La zona donde se encuentra esta construcción corresponde a la forma de la cabeza de un animal sagrado, y una de las traducciones que tiene esta palabra es, precisamente, cabeza de puma. Pachacútec, el noveno sapa inca, rediseñó la ciudad y le dio forma de puma acostado (el puma es el guardián de las cosas terrenales).
El espacio que abarcan sus construcciones es particularmente grande; lo que más llama la atención son los tres muros de piedra que sugieren la figura de la fortaleza.
Plano de Sacsayhuamán.
Características
La construcción es típica de la arquitectura inca, aunque es el lugar donde esta técnica se usó a mayor escala. La roca se cortaba en la cantera de forma tosca con la forma aproximada requerida. Luego era arrastrada con cuerdas por cientos de hombres hasta el lugar de construcción, donde se le daba el tallado definitivo. Las cuerdas usadas eran tan impresionantes que fueron mencionadas por el conquistador español Diego de Trujillo en 1571 tras inspeccionar una habitación llena de material de construcción.
Detalle del muro.
Cisterna para retener agua de lluvia.
Detalle de un muro.
Puerta en el muro.
La suavidad aterciopelada de la piedra resalta en estas formaciones. Hay figuras diseñadas en las piedras y rocas, entradas a túneles subterráneos o chicanas, anfiteatros, construcciones de carácter ritual, probablemente relacionadas con el culto al agua. Este sitio desempeñó un importante rol en las actividades rituales incaicas.
Se piensa que correspondió a una fortaleza militar, en donde se entrenaba a los guerreros. Hay dudas al respecto, ya que, de acuerdo a su arquitectura, podría haber tenido un fin religioso y haber sido construido como un gran templo al Dios Sol. Sin embargo, durante la época de la conquista, mostró su eficacia como fortaleza para defender la ciudad. Su principal característica es la forma en que fue construida; cuenta con grandes bloques de piedra, alcanzando los más altos los 9 m. Se asevera que su construcción demoró 50 años aproximadamente, iniciándose en el período del Inca Túpac Yupanqui. Fue construida por 20 000 hombres.
Dentro de Sacsayhuamán había grandes almacenes de alimentos y armas, y también canales para la distribución del agua. El trono del Inca, ubicado junto a la fortaleza, consistía de una gran roca tallada y pulida en varios niveles, desde donde el soberano presidía las fiestas, celebraciones, desfiles y daba órdenes.
En la actualidad, quedan vestigios de las tres murallas escalonadas edificadas de piedra caliza de origen sedimentario y formación fasilífera.
Sacsayhuamán está dividida en diferentes sectores: Sacsayhuaman, Rodadero, Trono del Inca, Warmi K’ajchana, Baño del Inca, Anfiteatros, Chincana y Bases de Torreones, entre otros.
Los torreones
Hubo tres torreones ubicados en la parte superior de la fortaleza: Muyucmarca, Sallacmarca y Paucamarca. El primero tenía una forma cilíndrica con una altura equivalente a unos cuatro pisos y un diámetro de unos 22 metros. Se encontraba en el centro. El segundo tuvo forma cuadrangular. Desde allí se divisaba toda la ciudad del Cuzco. El tercero, también de forma cuadrada, estaba ubicado al otro extremo del Sallacmarca.
Templo
La fortaleza fue el escenario donde los Incas adoraban al sol en este templo para ceremonias religiosas. Se piensa que decenas de miles de personas se movilizaban en las fiestas especiales y hacían ofrendas y cierto tipo de peregrinaciones.
Datos adicionales
- De acuerdo a imágenes obtenidas por medio de radar, Sacsayhuamán se comunica en línea recta con el Coricancha, con Marcahuasi (Convento de Santa Catalina en Cuzco), el templo de Inca Huiracocha (hoy Catedral de Cuzco), el Palacio de Huáscar, el templo de Manco Cápac (Colcampata) y Huamanmarca.
- Las investigaciones sugieren que la perfecta alineación astronómica de los templos descartaría la antigua presunción de que los incas solo tenían al planeta Venus como referencia astronómica, sino que a partir del descubrimiento se podría establecer que también se guiaron por el Sol, la Luna, la Cruz del sur y Las Pléyades (estrellas de la constelación de Tauro).
- Actualmente se puede apreciar solo el 20% de lo que fue el grupo arquitectónico, ya que, en la Conquista, los españoles desarmaron sus muros y torreones para neutralizar su uso en un eventual ataque como el ocurrido en el levantamiento de Manco Inca en 1536. Fueron aprovechadas sus piedras para construir casas e iglesias en el Cuzco.
¿Quién construyó Sacsayhuaman?
Su construcción la comenzó el Inca Pachacuteq en el siglo XV y fue concluido por Huayna Capac en el siglo XVI. En 1536, Manco Inca, quien era el líder de la resistencia inca de Vilcabamba, combatió a los españoles en este recinto.
A consecuencia de esta batalla, hoy en día sólo podrás apreciar el 20% del complejo arqueológico.
Historia de Sacsayhuaman
Hacía el año 1450, Pachacutec, noveno gobernante inca, ordenó iniciar la construcción de un vasto santuario, donde se llevarían a cabo la celebración de las victorias de conquista de su hijo Tupac Yupanqui.
Fue necesaria la mano de obra de más de 20,000 hombres que llegaron de diversas partes del imperio a partir del sistema de mitas. Estos hombres tuvieron que transportar los enormes bloques de piedra desde diversas canteras cuzqueñas y encajar estos bloques a la perfección, de modo que no existiera ningún espacio entre rocas.
La arquitectura de este centro es parte de un gran diseño llevado a cabo por Pachacutec, quien al trazar los planos del Cusco buscó darle a las calles la forma de un puma, animal representativo del Kay Pacha.
Están ubicados sobre los muros en zig zag. Son denominados Muyucmarca, Paucamarca y Sallaqmarca. Este lugar había abundante agua. Incluso ahora podrás ver los acueductos alrededor de la Fortaleza.
Torreones incaicos
Las Murallas
Los historiadores afirman que los primeros españoles que vieron estas murallas les atribuyeron su construcción a demonios. Incluso hoy en día, su elaboración sigue siendo un misterio.
El primer piso de los baluartes presenta las murallas de mayor tamaño. La de mayor tamaño pesa hasta 128 toneladas.
Debido a esta y muchas formidables construcciones, Sacsayhuaman se ha ganado el título de uno de los lugares más misteriosos del planeta.
Murallas de Sacsayhuaman
Suchuna o Rodaderos
Los rodaderos son una formación natural de diorita de origen volcánico. Con el pasar de los años, se moldeó de forma arqueada a modo de deslizadero (tobogán).
El Trono del Inka
Es una estructura de piedra en forma de asiento o escaño. Fueron pulidas de forma simétrica con tanta perfección que se ganó la dimensión de ‘Trono’.
Chincanas o Túneles
Las ‘chincanas’ son túneles o cuevas subterráneas en Sacsayhuaman. Son dos, la más pequeña mide alrededor de 15 metr
os y se ha convertido en una distracción para los viajeros.
Según la tradición, muchas personas intentaron encontrar el final del túnel más grande sin éxito. Incluso algunos no lograron salir. Se cree que este túnel conduce al Coricancha o Templo del Sol.
Actualmente, la entrada a esta chincana está cerrada.
Curiosidades de Sacsayhuamán
Es increíble, pero más del 70 % de todo lo que un día fue realmente este lugar aún se encuentra bajo tierra.
Muchas de las estructuras significativamente se encuentran alineadas con diversos cuerpos celestes como el planeta venus, así como constelaciones como la cruz del sur y más aun con acontecimientos solares específicos como solsticios y equinoccios.
Un grupo de investigadores alemanes realizó durante el año 2016 diferentes investigaciones en los suelos que Sacsayhuamán y descubrieron sin querer algo muy interesante, descubrieron que la densidad de las piedras o rocas que se encontraban en la base de los muros era distinta a la del resto de piezas del muro, era como si aquellas piedras primarias hubieran sido elaboradas de alguna forma y recubiertas de tal manera que parecían tener un cascaron sobre ellas, estos atributos les permitía una mayor flexibilidad entre el peso del muro y un posible impacto venido de la tierra por algún sismo o terremoto. Lo impresionante es que aun si nos pusiésemos en la posición de que los incas lograron elaborar o manejar algún tipo de mezcla similar al cemento, ellos la usaron solo para dar mayor resistencia a sus muros, frente a eventos sísmicos y no las usaron en el resto del muro en el que se uso rocas de gran dureza.
La impresión que causa este lugar a primera vista lleva a muchas personas a permanecer escépticas frente la posibilidad de que hayan sido solo hombres los que hayan construido este impresionante lugar y se conjeturan teorías fantásticas que atribuyen su construcción a los aliens o extraterrestres, sin embargo para poder entender el como se pudo lograr, es necesario primero dejar de pensar como hombres modernos, y dejar de lado primeramente nuestro sentido individual, este pueblo consideraba al hombre como la mas importante fuerza de trabajo y este entregaba su vida entera a la realización paciente de tareas que eran continuadas por otros de la misma forma a lo largo del tiempo.
Hemos mencionado a las llamada chincanas, de ellas se contaban fantásticas ideas que decían que estas comunicaban subterráneamente con lugares de importancia tales como el Qorikancha, lo cual no se ha podido probar.
Necrópolis Ibérica de Tútugi
Necrópolis Ibérica de Tútugi
País: España
Situada en las proximidades del casco urbano de Galera, provincia de Granada, comunidad autónoma de Andalucía, España, esta necrópolis que tiene sus inicios en el siglo V a.C., representa a nivel nacional una de las muestras más extensas y significativas de la Cultura Ibérica. La Necrópolis Ibérica de Tútugi está compuesta por un conjunto de tumbas, la mayor parte muy monumentales. La tipología de la planta de estos enterramientos podía ser muy variada y era frecuente que presentaran una cavidad abierta en el suelo para contener las urnas cinerarias.
Historia de las investigaciones arqueológicas
La Necrópolis Ibérica de Tútugi es conocida a nivel arqueológico desde el año 1920, fecha de la publicación de la Memoria de las excavaciones practicadas en la campaña de 1918 por Juan Cabré y Federico de Motos.
Después de continuos expolios, Federico de Motos, con permiso de la Junta Superior de Excavación y Antigüedades, realiza algunas excavaciones entre los años 1916 y 1917 con el patrocinio del Marqués de Cerralbo, pero al continuar el expolio y venta de objetos, decide ofrecer las excavaciones de esta necrópolis al Estado, que designa un delegado-director (Juan Cabré), quien viene a Galera y lleva a cabo un importante trabajo de documentación de los túmulos existentes y de recogida de materiales.
En el año 2000, a raíz de la realización de un campo de trabajo para la limpieza de algunos túmulos, se ven las posibilidades que la necrópolis ofrece para la puesta en valor de la misma. Se desarrollan nuevas campañas de excavación y limpieza en 2001 y 2006 que culminan con la restauración de varios túmulos y el acondicionamiento de las infraestructuras que permiten su apertura pública en 2007.
Las necrópolis ibéricas
Sepultura 50
Una de las novedades que caracteriza a la Cultura Ibérica (s. VI a.C.) es el desarrollo sistemático de auténticos cementerios. La necrópolis se suma así al poblado como elemento configurador del paisaje y lugar de alto contenido simbólico y social. La génesis de este tipo de expresiones funerarias está relacionada con el nacimiento de una aristocracia que expresa, en parte, su privilegiada posición a través de las sepulturas (por su situación y monumentalidad) y los ajuares (por su composición y riqueza). Por ello, el estudio de los diversos componentes del mundo funerario permite conocer en gran medida las características de la sociedad que lo genera, así como los principios ideológicos en los que se fundamentan las prácticas funerarias.
El ritual funerario
El ritual funerario de los Íberos consistía en la cremación de los cadáveres. Estos se depositaban sobre una pira de leña con sus vestimentas y, en el caso de los guerreros, con sus armas, las cuales eran a menudo objeto de inutilización. Este proceso se realizaba mellando los filos de las falcatas, doblando las espadas y soliferrea y aplastando los cascos metálicos de cuero. Una vez reducidos a cenizas los huesos que quedaban eran metidos en vasijas cerámicas o cajas de piedra que se depositaban en el interior de túmulos funerarios junto con los restos de las armas, adornos personales y con recipientes con ofrendas de alimentos.
El sistema de enterramiento
Destacan los túmulos artificiales que recubren una cámara de diversas formas. En Tútugi tenemos diversas variantes: de aljibe, cuadrangulares con pasillo, circulares y semicirculares con pasillo y con nichos. Suelen ser construidas en piedra o adobe o ambas a la vez. Al interior, generalmente presentan las paredes y suelos revocados de yeso, en muchas ocasiones con decoraciones realizadas en rojo, el color funerario ibérico, y negro. También en su interior encontramos bancos y nichos. Las tumbas más sencillas son hoyos practicados en el suelo, a veces revocados con yeso, y cistas donde se introducen las urnas. Estas pueden ser vasijas cerámicas, que se introducen en oquedades del terreno, o cajas de piedra.
El espacio funerario
Sepultura 21 en primer plano y cubierta de la sepultura 20 al fondo
La necrópolis de Tútugi se distribuye en tres núcleos cercanos al poblado. Los dos primeros y más extensos se sitúan al norte del poblado, en la margen derecha del río Orce, y el tercero en una pequeña cañada al este del poblado, en su misma margen del río.
La “Zona I” es la más grande y la que actualmente es visitable. En esta zona se pueden distinguir tres subzonas tanto por su topografía, perfectamente delimitada, como por su conjunto de sepulturas. Los arqueólogos Juan Cabré y Federico de Motos hablan de la existencia de 88 sepulturas de las que se han identificado 54 y se han localizado 3 nuevas.
La “Zona II”, separada de la “Zona I” por el camino de Riego Nuevo, se extiende por los cerros y las explanadas de la margen izquierda del río Huéscar. En esta zona también podemos distinguir dos subzonas atendiendo a la topografía. De los 38 túmulos de esta zona se han identificado 22 y 2 posibles nuevos.
En la “Zona III”, Cabré y de Motos excavaron un número importante de sepulturas pero, al no tener una arquitectura monumental, no las numeraron. Actualmente se pueden observar algunos de los nichos y oquedades que se utilizaron para el depósito de urnas funerarias aunque aquí la erosión ha actuado fuertemente. Se han identificado dos nuevos túmulos.
Las sepulturas visitables
Subzona Ia
En esta subzona se han restaurado las sepulturas 20, 21, 22, 32 y 50. De estas destacamos la número 20 que tiene dos fases de uso. La primera, como sepultura, tiene la cámara y el pasillo excavados en la roca. Presenta un pilar central de adobe que sujetaría la cubierta de madera.
En la segunda fase, se rellena la cámara con piedras y se recorta la roca para conformar una plataforma oval pintada de rojo. En el centro de esta plataforma se construye, como proyección de las estructuras subterráneas, un espacio cuadrangular con corredor de entrada. Este edificio al aire libre queda enmarcado dentro de la plataforma por la forma del lingote chipriota pintado en blanco. El corredor de acceso tiene orientación equinoccial y durante dos períodos al año de 21 días el sol ilumina el fondo de la cámara. En esta sepultura apareció la escultura conocida como Diosa de Galera.
Subzona Ib
En esta subzona son visitables las sepulturas 57 y 62, de las que destacamos la número 57. Esta sepultura presenta cámara cuadrangular con pasillo lateral, construidos con losas de arenisca poco consolidada. El suelo de la cámara y el corredor se hizo con yeso que se pintó de color rojo. Entre los materiales recuperados de esta tumba destaca una figura de alabastro que representa 3 imágenes distintas: por un lado, es un pie humano; por otro, representa una cabeza de esfinge, y por último, la suela del zapato es un sello que representa la doble S enlazada coronada por dos líneas quebradas.
Subzona Ic
En la subzona Ic se han musealizado las sepulturas 73 y 78, destacando esta última, que presenta una cámara de planta cuadrangular. Se construyó en una plataforma artificial sobre la que se montaron los uros que conforman la cámara y el corredor. Para estos muros se utilizaron losas de arenisca hacia el interior y piedras gruesas hacia el exterior. El interior de la cámara y el corredor están revocados con yeso y decorados con una banda de color rojo en la parte inferior. En esta subzona, Cabré y Motos pudieron documentar los túmulos 75 y 76, previamente saqueados, y de una enorme envergadura, que los convierten en los de mayores dimensiones de la necrópolis.
Enlaces externos
Sepulcro de Tutugi. Planta y sección
Fecha: Siglo IV a.C.
Tipo: 1
Dentro de la cultura ibérica, uno de los aspectos más importantes es el relacionado con el mundo funerario. El rito de enterramiento más común fue la incineración, siendo depositadas las cenizas en urnas, como vasos cerámicos, cajas de piedra o esculturas también en piedra, como las Damas de Elche o de Baza.Este recipiente, a su vez, se depositaba en una tumba que, en función del rango social del difunto, podía ir desde un simple hoyo hasta una gran construcción funeraria, como la sepultura en forma de torre del Pozo Moro, en la que se debió enterrar a un jefe militar .Otra variante de tumbas relevantes son las llamadas de cámara, como ésta hallada en Galera, Granada. Se trata, en este caso, de construcciones subterráneas de planta cuadrangular a las que se accede por un estrecho pasillo o dromos. La cámara se cubre con grandes losas planas sostenidas por un pilar central y el dromos con una falsa bóveda. A su alrededor se ha dispuesto un cúmulo de piedras de planta circular y forma atuladada, que sirve para reforzar las paredes de la cámara y como base de un cuerpo superior de tierra y piedras con anillos de refuerzo formados por hiladas de piedra de mayores dimensiones. En el interior de la tumba, del siglo IV antes de Cristo, además de los objetos que habrían de acompañar al difunto en el otro mundo, se hallaba una urna funeraria realizada en piedra y decorada con bandas horizontales y ondas pintadas en rojo. Estos motivos fueron copiados de ciertos detalles ornamentales que aparecen en los vasos griegos importados por los iberos.










































































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