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Pascual

Mingun Pahtodawgyi

Mingun Pahtodawgyi

A la orilla del rio Ayeyarwady, muy cerca de la ciudad de Mandalay se encuentra el pueblo de Mingun famoso por sus ruinas y monumentos. Punto de interés y visita obligada al recorrer el triángulo turístico de Ava, Sagaing, Mingun y Amarapura.

Mingun

Información de la zona arqueológica de Mingun

El pueblo de Mingun, también llamado Min Kun, tiene su principal atractivo en la denominada zona arqueológica de Mingun situada al norte del pueblo de Mingun junto a la orilla del rio Ayeyarwady. En apenas 1 kilómetro podemos contemplar la estupa incompleta Mingun Pahtodawgyi, la pagoda Hsinbyume, la enorme campana de Mingun y las estátuas Chinthes (guardianes mitad león y mitad dragón) en el lugar donde amarran los barcos.

Mingun Pahtodawgyi: la estupa incompleta de Mingun

La estupa incompleta Mingun Pahtodawgyi

Sin lugar a dudas lo que más llama la atención de Mingun es la enorme estupa incompleta rajada por las consecuencias de los terremotos de antaño, esta estupa incompleta se llama Mingun Pahtodawgyi, también llamada estupa Mingun Paya y pagoda Mantara Gyi. La construcción de este monumento comenzó en el año 1790, dice la leyenda que se ralentizaron los trabajos de construcción en el proyecto debido a la creencia que una vez completada la estupa el imperio Birmano desaparecería. Sin embargo los historiadores apuntan al hecho de que este proyecto no era muy popular debido al uso de mano de obra esclava y prisioneros de guerra a gran escala, lo que provocaba la falta de fuerza de trabajo en otras áreas de la zona. Finalmente tras la muerte del rey Bodawpaya en el año 1819 el proyecto se canceló.

Pagoda Mingun Paya

La estupa Mingun Pahtodawgyi era un proyecto muy ambicioso, casi tanto como el ego del rey Bodawpaya, pretendía ser una estupa de 150 metros de altura y 210 metros de ancho lo que rivalizaría con las pirámides de Egipto. Actualmente el monumento se encuentra tal y como se dejó incompleto en el siglo XIX, finalizado en una tercera parte con 50 metros de altura y 72 metros de ancho. Aunque incompleta, la estupa Mingun Pahtodawgyi ostenta el record mundial de ser la mayor pila de ladrillos del mundo.

Pagoda Mingun Mantara Gyi

Además de la impresionante magnitud de la estupa Mingun Pahtodawgyi, lo más llamativo son las enormes grietas causadas por el terremoto del 23 de Marzo de 1839, a lo que se sumaron posteriores daños en las escaleras que suben a la cima provocados por el terremoto de Noviembre de 2012.

Grietas en la estupa incompleta de Mingun (Myanmar)

Hace unos años era posible subir hasta lo alto de la estupa Mingun Pahtodawgyi por unas escaleras situadas en el margen derecho de la estructura, pero debido a los daños causados por el terremoto del año 2012, está totalmente prohibido ascender hasta la cumbre por motivos de seguridad, desde donde dicen, las vistas son espectaculares del rio Ayeyarwady, las enormes estátuas Chinthes y la ciudad de Mandalay en la lejanía.

Escaleras para subir a lo alto de la estupa Mingun Pahtodawgyi

En la actualidad la estupa Mingun Pahtodawgyi es un monumento más que un lugar de culto religioso, aunque para aquellos visitantes que quieran acceder a su interior, pueden visitar la pequeña capilla que se accede cruzando la puerta principal en color blanco.

El estado del templo es tremendo. Y no sólo por estar inacabado, sino por las consecuencias de un gran terremoto en 1839 y la dejadez del gobierno actual.

Altar en el interior de la estupa Mingun Pahtodawgyi

La campana de Mingun

La impresionante estupa de Mingun Pahtodawgyi fue visionada por el rey Bodawpaya con una enorme campana instalada en lo más alto. En el año 1808 el rey ordenó la construcción de la campana de Mingun, cuya construcción duró 2 años. La campana realizada en bronce mide 3.7 metros de altura, pesa 90 toneladas y se trata de la mayor campana del mundo en funcionamiento* y la segunda campana más grande del mundo.

*Aunque la campana de Kremlin de Moscu es más grande, no computa para el record debido a que está rajada y no es operativa.

Una vez terminada la construcción de la campana de Mingun, el rey ordenó ejecutar al maestro artesano para que de esta forma, no pudiera realizar otra obra similar.

Historia de la campana de Mingun

A día de hoy es posible agacharse y acceder al interior de la campana para apreciar el trabajo desde el interior, ya que no dispone de ningún mecanisno interno para hacer sonar la campana, sino que es necesario golpear la cara exterior de la campana de Mingun para hacerla funcionar.

Recinto de la campana de Mingun

El pabellón que aloja la campana está situado a escasos metros al norte de la estupa Mingun.

Pabellón de la campana de Mingun

 

 

 

Piedra Grave Creek

Piedra Grave Creek

La piedra de sepulcro Creek, en un molde de yeso de la piedra de la colección de la Smithsonian Museo de Nacional de la historia.

http://www.econ.ohio-state.edu/jhm/arch/grvcrk.html

La Piedra Grave Creek es un pequeño disco de arenisca inscrito en un lado con unos veinticinco caracteres, supuestamente descubierto en 1838 en Grave Creek Mound en Moundsville, Virginia Occidental. Si es genuino, podría proporcionar evidencia de un alfabeto primitivo, pero el descubrimiento de que los caracteres pueden encontrarse en un libro de 1752 sugiere que probablemente es un fraude. La única imagen conocida de la piedra real es una fotografía de artículos en el E.H. Davis (circa 1878) antes de que la mayoría de la colección fuera vendida al museo de Blackmore (ahora parte del museo británico).

Descubrimiento

En 1838, una excavación arqueológica de Grave Creek Mound, dirigida por Jesse y Abelard Tomlinson, descubrió las ruinas de dos grandes bóvedas, una situada directamente debajo de la otra. Las bóvedas contenían varios esqueletos humanos y una considerable cantidad de joyas y otros artefactos. De acuerdo con Henry Rowe Schoolcraft, un renombrado geólogo que visitó el sitio en 1843, la Piedra Grave Creek fue descubierta en la bóveda superior, junto con diecisiete bolas, quinientas conchas marinas, cinco pulseras de cobre y ciento cincuenta placas de mica. Era “una pequeña piedra plana, de forma ovalada, que contenía una inscripción en caracteres desconocidos”. [1] Schoolcraft fue el primero en someter la piedra a un examen crítico, cinco años después de su descubrimiento; Encontró que “estaba desprotegido entre los utensilios rotos de piedra, piezas de cerámica antigua y otros artículos semejantes”, lo que sugiere que los que la encontraron no habían reconocido la importancia potencial del artefacto [2].

El primer relato publicado del hallazgo, junto con un grabar en madera de la inscripción, ocupó la primera página de la Crónica de Cincinnati del 2 de febrero de 1839, en un artículo escrito por el Dr. Thomas Townsend [3]. Otro dibujo de la piedra, “diferenciando esencialmente en sus caracteres”, fue publicado en el pionero americano en el mayo de 1843, acompañado por el testimonio de Abelard Tomlinson del testimonio del descubrimiento de la piedra. Dice que la piedra fue descubierta el 9 de junio de 1838, a unos dos pies del esqueleto en la bóveda superior. No tenía “grabado en él, excepto por un lado”. [3] En una declaración posterior, Tomlinson afirma que “lo quité con mis propias manos… de su cama antigua.” [2] Una carta fechada el 10 de abril de 1839, escrita por el Dr. James Clemens, que pasó dos semanas en el sitio de Grave Creek recolectando datos en el verano de 1838, parece corroborar la versión de Tomlinson de los acontecimientos. Clemens escribe que “Abelard Tomlinson, Thomas Biggs, yo y otros estuvimos presentes cuando la piedra fue descubierta con las pulseras de cobre y el collar de la concha”. [3]

Peter Catlett, uno de los trabajadores involucrados en la excavación, ofrece un relato contradictorio: “Yo era el hombre que encontró la piedra… La piedra grabada se encontraba en el interior de un arco de piedra”. Su testimonio fue apoyado por el coronel Wharton, quien asegura haber descubierto la piedra entre la suciedad y los escombros sueltos que salieron del montículo ese día. Stephen Williams, autor de Fantastic Archaeology, considera que la historia de Catlett es la más creíble, explicando que “la descripción de Tomlinson de la excavación del eje y de la deriva no coincide con ninguna de las declaraciones hechas por ninguno de los observadores de las excavaciones”. [4] La misma opinión fue expresada por M.C. Reid, en su informe de 1878, publicado en The American Antiquarian. Reid también señaló numerosos errores fácticos en la declaración de Tomlinson, concluyendo que “es muy cierto que el señor Tomlinson está equivocado y que no encontró la piedra inscrita”. [2]

Artefacto

El disco de piedra arenisca tiene aproximadamente: ¿1 pulgada (4,8 cm) de ancho y 1 pulgada (3,6 cm) de alto?. Un lado de la piedra está inscrito con 23 caracteres alfabéticos / pseudo-alfabéticos dispuestos en tres líneas con un símbolo final no alfabético en la parte inferior. No hay inscripciones en el reverso. La piedra había pasado a través de varias colecciones, pero su ubicación actual es desconocida. Mientras estaba en E.H. La colección de Davis a finales de 1800, él hizo un molde de él, que depositó al museo nacional del Smithsonian de historia natural. El Smithsonian ahora tiene cuatro moldes de la piedra. La Asociación Nacional de Antropología también tiene una impresión de cera de la piedra hecha por Davis. [5]

Inscripción

Los 23 símbolos alfabéticos / pseudo-alfabéticos inscritos en la Piedra Grave Creek han sido objeto de mucha controversia. Henry Rowe Schoolcraft fue el primero en estudiar este aspecto de la piedra. Se esforzó por determinar si los símbolos eran o no alfabéticos consultando a expertos en la materia. Su correspondencia con los antiguos anticuarios le llevó a la conclusión de que la inscripción contiene cuatro caracteres que corresponden al griego antiguo: cuatro etruscos, cinco rúnicos, seis gauleses antiguos, siete viejos Erse, diez fenicios, catorce viejos británicos, dieciséis celtíberos, Semejanza con el hebreo”. Sin embargo, estaba “inclinado a considerar toda la inscripción como Celtiberic”. [2]

M.C. Reid realizó un experimento a finales de la década de 1870, en el que pidió a cuatro personas: una profesora y una estudiante de derecho, una colegiala, un farmacéutico y un profesor universitario, crear para él “veinte o más caracteres arbitrarios que no se asemejaban a figuras o caracteres alfabéticos conocidos a ellos”. Dado que la Piedra Grave Creek fue inscrita usando sólo líneas rectas (lo cual es bastante común, ya que las líneas rectas son mucho más fáciles de inscribir que las de curva), Reid instruyó a los cuatro participantes a usar sólo “líneas rectas o combinaciones de líneas rectas”. Para simular más la inscripción real de la piedra, a los individuos no se les permitió mejorar en su primer intento (ya que uno no puede borrar todo o parte de un símbolo una vez que se inscribe). Al igual que la inscripción en la Piedra Grave Creek, estos símbolos se encontraron para parecerse a los caracteres encontrados en los alfabetos del viejo mundo. Reid fue “obligado a concluir que no hay nada en la forma de los caracteres de la Piedra Grave Creek que nos obligan a decidir que son viejos, que son alfabéticos, o si por orden alfabético que se derivan de cualquier alfabeto conocido”. [ 2]

Búsqueda reciente

En una reunión de la West Virginia Archaeological Society en octubre de 2008, el antropólogo David Oestreicher sugirió que la inscripción había sido falsificada por James W. Clemens, un médico local que había financiado la excavación a través de préstamos. Oestreicher afirmó haber encontrado la fuente de la inscripción; Un libro del siglo XVIII sobre cartas desconocidas sobre monedas y monedas españolas. “Todo en la piedra”, incluyendo “secuencias imposibles de caracteres con los mismos errores”, fue copiado directamente de este libro. [6] [7]

Como en muchas ocasiones, se trata de un oopart sospechoso de ser un fraude.

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Merv

Merv

Coordenadas: 37°39′46″N 62°11′33″ECoordenadas: 37°39′46″N 62°11′33″E (mapa)

País:  Turkmenistán

Merv (persa: مرو), ciudad ubicada hoy día en Turkmenistán, fue una ciudad-oasis de gran importancia de Asia Central sobre la histórica Ruta de la Seda, se localiza cerca de Mary, Turkmenistán. Varias ciudades estratégicas han existido en este lugar, el cual fue de suma importancia para el intercambio cultural y político en un sitio de importante valor estratégico. Durante el siglo XII Merv fue brevemente la ciudad más poblada del mundo[1]. El sitio ha sido declarado por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad, en el año 1999, llamándolo Parque Nacional Histórico y Cultural de la Antigua Merv. Se corresponde con la actual ciudad de Erk Gala (Gyaur Gala).

El oasis está situado en el límite sur del desierto de Karakum, a latitud 37° 30’ N, y longitud 62°E. Se encuentra a 370 km al norte de Herat y 450 al sureste de Jiva, y cubre una superficie de 4.900 kmª. Al sur de Merv las cadenas de montañas que derivan del Hindu Kush se interrumpen durante 290 km, lugar por donde fluyen hacia el norte los ríos Hari Rud y Murgab hasta perderse en el desierto del Karakum, y colocan la ciudad de Merv como bastión de entrada a Afganistán, al situarse entre Irán y los estados de Bujará y Samarcanda.

Alejandría de Margiana estaba situada en las proximidades de Merv. La ciudad, fundada por Alejandro Magno en 328 a. C., fue destruida por los nómadas y reconstruida por Antíoco I Sóter, rey de Siria, poco después del año 293 a. C. Recibió entonces el nombre de Antioquía de Margiana (griego antiguo: Αντιόχεια η Μαργιανή).

Antíoco, quien en 293 a. C., se había casado con Estratonice, la hija de Demetrio Poliorcetes, fue enviado como corregente a las satrapías superiores, donde reafirmó el poder seléucida, sobre todo gracias a fundaciones y refundaciones de ciudades, como el mencionado caso de Antioquía.

“Es durante este período que Merv ampliado a su tamaño más grande, los geógrafos árabes y persas lo llaman “la madre del mundo”, el “punto de encuentro de grandes y pequeñas”, la “principal ciudad de Khurasan” y la capital del mundo islámico oriental. Fuentes escritas dan fe también de una gran biblioteca y madrasa fundada por Nizam al-Mulk, así como muchas otras grandes instituciones culturales. Tal vez lo más importante, Merv fue hecha para tener un mercado que es “la mejor de las principales ciudades de Irán y Khurasan” (Herrmann 1999). Se cree que Merv fue la ciudad más grande del mundo de 1145 a 1153, con una población de 200.000″.

En Merv se pueden encontrar las Fortalezas Erk-Kala y Giaur-Kala, también están el Mausoleo del Sultán Sanjar, la Ciudadela del Sultán Kala, el Mausoleo de Muhammad ibn Zeid y la Fortaleza Kyz-Kala. De la fortaleza de Kyz-Kala se conserva buena parte de su perímetro exterior realizado con adobe y con un desarrollo plegado.

Kyz Kala Por Amen Ra

Kyz Kala es el sitio más imponente de Merv. Se cree que datan del siglo VI aC y está rodeado por paredes masivas. Las paredes son poligonales definiendo un recinto cerrado al que se entraba a través de un puente levadizo sobre el foso en el sur, cerca de la torre más alta, que aún domina el paisaje. Situado en una plataforma construida con ladrillos de barro (15 m de altura) fue probablemente el palacio residencial de un gobernante local.

Han existido unas cuantas ciudades en este lugar, dados su posición y valor estratégicos para el intercambio de culturas. Durante cinco siglos fue la segunda capital del Islam, únicamente superada por Bagdad.

Las excavaciones arqueológicas de la época soviética revelan que la ciudad podría haber sido fundada por el rey seléucida Antíoco I Sóter, entre los años 280 y 261 a. C., con el nombre de Margiana. Pero a un centenar de kilómetros de allí se han hallado restos muy anteriores, del siglo XV a. C.

Después de los seléucidas se establecieron en ella los partos, y tras estos los sasánidas, con los cuales fue un reino tolerante que permitió la convivencia entre budistas, zoroastrianos y cristianos nestorianos.

En el siglo VII, los árabes la colonizaron y la elevaron a un nivel de prosperidad desconocido hasta entonces: La ciudad ocupaba una superficie de 130 km², un 30% más que la actual Barcelona (2008).

Pero la decadencia llegó en el siglo XIII con la llegada de los mongoles. En enero de 1221, el hijo de Gengis Khan ordenó arrasar Merv. Durante una semana preparó a sus tropas y el séptimo día, cuando tuvo las catapultas a punto, entró dentro del recinto amurallado. Medio millón de personas murieron y la mayoría de edificios fueron derruidos. En la ciudadela que domina las ruinas del yacimiento arqueológico aún pueden verse los impactos de los proyectiles de las catapultas mongolas.

La ciudad fue reconstruida por los Timúridas, los Safávidas y los turcomanos, pero Merv nunca más recuperaría la gloria perdida.

En Merv tenía dos favoritos ambos parte de la antigua ciudad de Merv, que forma parte del patrimonio de la humanidad de la Unesco.  Merv es la más antigua y mejor conservada de las ciudades oasis a lo largo de la ruta de la seda en Asia Central. Los restos de este gran oasis palmo de 4.000 años de historia humana. Un número de monumentos es todavía visible, particularmente de los últimos dos milenios.

Por Citt

 

Otro de los restos de edificios que se conservan es el denominado kepderihana o “palomar”.

 

 

 

 

Mausoleo del sultán  Sanjar

 

 

 

 

 

 

 

 

Recreación de murallas

Alejandría de Margiana

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Exterior de Kepderihana’s. Fotog. de Amen Ra

                                       Casa del yelo

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Por Amen Ra

Por Dwrawlinson

foto: Justin Barton

foto:  Peretz Partensky

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Objeto dentado de Vladivostok

Objeto dentado de Vladivostok

Objeto de 300 millones de años con forma de rueda dentada

23 enero, 2013

El hecho sucedió en Vladivostok, a mediados de este pasado mes de enero. Al parecer, Dmitry Vladivostokovets residente en esa ciudad del nordeste de Rusia, mientras echaba carbón a su estufa, encontró incrustado en un trozo de ese mineral una extraña y diminuta pieza metálica que llamó su atención.

Durante una noche fría de invierno un residente de Vladivostok encontró un detalle de metal con forma de rail que estaba prensado en una de las piezas de carbón que el hombre utilizó para calentar su casa. Hipnotizado por su descubrimiento, el responsable ciudadano decidió buscar ayuda de los científicos de la región de Primorie. Después de que el objeto metálico fuese estudiado por los expertos el hombre se sorprendió al conocer la supuesta edad de su descubrimiento. El detalle de metal tenía supuestamente 300 millones de años y, sin embargo, los científicos sugieren que no fue creado por la naturaleza sino más bien fue fabricado por alguien. La cuestión de quién podría haber hecho un engranaje de aluminio en los albores del tiempo permanece sin respuesta.

El detalle de metal que fue encontrado por el residente de Vladivostok es otro descubrimiento que deja perplejo a los científicos. El carbón en el que estaba aprisionado el objeto de metal fue entregado a Primorye desde las minas de Chernogorodskiy de la región de Khakasia. Vladivostokovets decidió ponerse en contacto con Valery Brier, biólogo e investigador de fenómenos extraños de la región de Primorsky de donde Vladivostok es la capital.

Cuando los geólogos rompieron la pieza de carbón en la que se encontraba el objeto de metal aprisionado y lo trataron con agentes químicos especiales, resultó que el detalle de metal era inusualmente ligero y suave. Con no más de siete centímetros de largo el objeto se encontró que estaba compuesto de aluminio 98 por ciento y un 2 por ciento de magnesio. Por un lado, tal aleación estancó a los científicos porque el aluminio casi puro se encuentra muy raramente en la naturaleza. Por lo tanto, el detalle fue definitivamente creado artificialmente. Por otro lado, sin embargo, cuando se hizo evidente que el objeto estaba hecho de una aleación de aluminio y magnesio los expertos encontraron rápidamente la respuesta a la pregunta de cómo un detalle de metal podría resistir los estragos del tiempo tan bien.

Otra cuestión que interesa a los científicos rusos es si la aleación de aluminio es de origen terrestre. Se conoce a partir del estudio de los meteoritos que existe el extra-terrestres aluminio-26 que posteriormente se descompone en magnesio-26. La presencia del 2 por ciento de magnesio en la aleación bien podría señalar el origen alienígena del detalle de aluminio. Sin embargo, se necesitan más pruebas para confirmar esta hipótesis.

La última propiedad del objeto que desconcertó a los científicos fue su forma distintiva, que era una reminiscencia de una moderna rueda dentada. Es difícil imaginar que un objeto podría tomar la forma regular de una rueda dentada con seis idénticos “dientes” de forma natural. Además, los intervalos entre los “dientes” del engranaje son curiosamente grandes en relación con el tamaño de los “dientes” mismos lo que podría significar que el detalle era parte de un mecanismo complejo. Hoy en día, tales “piezas de repuesto” son utilizadas en la construcción de microscopios y otros aparatos mecánicos. Esto plantea otra pregunta sin respuesta a los científicos modernos: ¿Cómo puede una rueda dentada de metal tener 300 millones de años si la propia forma regular de la “rueda” fue creada por el hombre millones de años más tarde?

Después de que el descubrimiento se hiciese público, los conspiradores se apresuraron a apodarla como ‘la rueda dentada OVNI. Los científicos rusos, sin embargo, no se apresuran a sacar conclusiones y harán pruebas adicionales para aprender más sobre el extraño artefacto.

Listoghil

Listoghil

Cerca del Túmulo de West Kennet se encuentra Listoghil, en Irlanda, estructura que se posiciona como octava en la lista de edificios más antiguos del mundo. Data del año 3550 antes de Cristo y se incluye dentro del grupo de tumbas prehistóricas de Carrowmore.

Listoghil (irlandés: un teagail de Lios) es el gran monumento central en the Carrowmore conjunto de tumbas prehistóricas en el Condado de Sligo en Irlanda. Fue numerada como Carrowmore 51 por George Petrie en 1837 y esta designación todavía se utiliza. Aunque el distrito de Cuil Irra, está lleno de leyendas, Listoghil nunca se ha conectado satisfactoriamente con las antiguas leyendas de la manera que dicen Newgrange. Anticuarios en el siglo XIX hacía referencias a otro cairn en Leacharail, pero nunca se ha ubicado el sitio de esta.

Listoghil [SL014-209022-] [166242/333452], también designado Carrowmore 51, es un monumento nacional situado a 3 km al oeste de la ciudad de Sligo, en el centro de la península de Cúil Irra en Carrowmore Td. Sligo, Irlanda (Figura 1). Es el monumento central en el complejo de la tumba del paso de Carrowmore (figura 2); Aproximadamente 30 tumbas de satélite lo rodean a distancias de hasta 0,5 km. El complejo de Carrowmore se extiende a lo largo de dos crestas que discurren hacia el este-oeste, como una espina dorsal en la península. La tierra cae al mar a ambos lados. Listoghil ocupa la posición más alta de la más septentrional de éstos, c. 59 m sobre el nivel del mar. El monumento sirve hoy como punto de referencia; Que domina el centro de visitantes y los monumentos circundantes. La cámara en su corazón está abierta al aire, y accesible a través de un paso de gaviones. La cubierta de cairn (y el paso) es una reconstrucción terminada por la oficina de trabajos públicos en 2004.

El monumento de Listoghil está sobre una plataforma artificial de tierra. La plataforma, intencionalmente o de otro modo, proporcionó una superficie de trabajo nivelada para los constructores de megalitos. También creó una especie de pasarela elevada que se extiende unos 8 metros desde la base del monumento. Desde su punto más alto (norte-oeste), la plataforma se ubica al sureste, donde se extiende hacia una suave pendiente. Dibujada como un círculo, la plataforma sería de unos 48 m de diámetro. En la sección de evaluación de su informe preliminar (un informe final sigue en pie), Burenhult propuso una serie de etapas de construcción, comenzando con la remoción del césped contemporáneo y la capa superficial del suelo antes de comenzar el proceso de construcción (1998a).

El paisaje que rodea a Carrowmore tiene el carácter de un tazón de fuente rodeado por las colinas y las gamas bajas de la montaña, muchos de los cuales llevan las tumbas del paso. A cuatro kilómetros al oeste se encuentra la montaña de Knocknarea (330 m) con Miosgán Meadhbha (el cementerio de la reina Meadbh) en su cumbre, una memorable combinación de monumento artificial y montaña que domina visualmente la península y sus tierras. Bergh coloca el primero de tres episodios en la historia neolítica de Knocknarea en un período de tiempo antes de que el cairn de la reina Meadbh fuera construido. En ese contexto,

Seis kilómetros al sureste de Listoghil, las colinas metamórficas de la cordillera de Ballygawley forman una barrera física entre la península de Cúil Irra y el continente. En común con un número de otros sitios en las montañas del buey, notablemente Croghaun y Doomore, se señalan por las tumbas del paso de la colina-alto. El complejo de la tumba del paso de Carrowkeel miente 22 kilómetros sur-sureste y goza de intervisibilidad con Listoghil.

Según Petrie (carta a Larcom, agosto de 1837), el nombre puede significar ‘Ryefort’ (aparece como Lios un ‘tSeagail, seagail centeno de significado en irlandés, en mapas tempranos). Sin embargo lios en irlandés se refiere generalmente a una corte o el área cerrada, así que puede ser que el nombre refirió originalmente a la zona delimitada por los dólmenes, en que Listoghil se encuentra, en lugar de lo cairn sí mismo.

Listoghil desde el noroeste con una tumba de pequeños satélites, tumba 52, en el primero plano

Listoghil está a 59 m sobre el nivel del mar en el centro geográfico de la península de Cúil Irra, c.3 km de la ciudad de Sligo. Cerca del punto más alto en el complejo, a lo largo de una cresta baja, actúa como el foco de la tumba Carrowmore complejo. [1] al oeste se encuentra Knocknarea en Miosgán Médhbh y al este los dos gran cairns en colina de Cairns.

Está rodeada – y en general, frente a – por un grupo de ‘círculos de dolmen’, clasificado como tumbas de paso por los arqueólogos. A diferencia de estas cámaras descubiertas, el monumento central parece haber tenido un cairn o cubierta de montículos de piedras. También es mucho más grande que sus satélites, siendo aproximadamente de 34 m de diámetro, la media de satélites cerca de 15 m. El cairn cerca en Knocknarea, es dos veces el diámetro y está a unos 10 m de altura.

La cámara central en Listoghil

Escritos de Charles Elcock desde la década de 1880 describen a obreros quitando las piedras para ‘rocalla’. Sólo cuando los canteros descubrieron la cámara de la tumba en medio del montón hizo su final destrucción. A finales del siglo XIX la tumba había sido investigada por anticuarios de la época que registra encontrar ‘los huesos de los caballos’, socarrado de madera y una cabeza de lanza de sílex trabajado. Algunos materiales de esta tumba son de la colección del castillo de Alnwick [2]

En lo finales del decenio de 1990 Goran Burenhult, el arqueólogo sueco, excavado en parte Listoghil. Fecha material hueso y carbón y expone la acera aún intacto. El monumento fue restaurado posteriormente por la oficina de obras públicas. Listoghil ahora se compone de 4 m altura, cairn de 34 m de diámetro. Acceso a la cámara central – a través de una vía artificial de 13 m de gaviones – es posible. La cámara en el centro del montículo es una estructura dolmen, con 6 orthostats. Una losa de piedra caliza único – inclinada a 6,1 ° – coronas de la cámara. Un raro ejemplo del arte megalítico irlandés fuera el valle de Boyne, que consiste en tallas circulares concéntricas, puede verse en la parte delantera de la losa de azotea (esto es visible sólo en ciertas condiciones de iluminación). Un símbolo descrito por Julian Cope como ‘un tryfuss extrañamente distorsionada’ ha sido tallado en una piedra dentro.

Hueso y carbón material de Listoghil era carbón fechado a aproximadamente 3500 AC. [3] los huesos humanos encontraron que allí eran una mezcla de huesos incinerados y no incinerados; las tumbas más viejas, más pequeñas alrededor de él contienen generalmente huesos quemados. Evidencia de alguna actividad anterior en el sitio – material de carbono calibrado a alrededor de 6100 años – fue encontrado por el arqueólogo sueco que había excavado Listoghil. Gran quema ocurrió en el área del sitio antes de que la cámara se erigió.Alignment

Listoghil se apunta a una baja formación de silla de montar en las montañas de Ballygawley, 6.5 km a la east-southeast. Salida del sol en esta posición coincide con el inicio y el final del invierno, que son tradicionalmente importantes festivales estacionales del calendario gaélico. Esto sucede el 31 de octubre y el 10 de febrero de nuestro calendario moderno, fechas que no coinciden exactamente con un barrio de la cruz astronómica moderna. Pero coincide la alineación con el eje de la cámara y la iluminación de la cámara por la luz solar al día con la de otra tumba neolítica, el montículo de los rehenes en el corazón de la Tara complejo. [4]

Plano que muestra Listoghil en relación con sitios cercanos, desde “Rude Stone Monuments” a través de archive.org

Listoghil es la tumba 51. Es la única tumba aquí para tener un cairn que lo cubre. Su excavación ha arrojado algunas cuestiones serias que son muy interesantes.

El cairn tiene una acera compuesta de 107 piedras y tiene unos 32 m de diámetro. Esta acera podría ser anterior a la cámara funeraria. La cámara se erigió en el lugar más alto y más central de la meseta. La mayoría de las otras tumbas parecen apuntar hacia este lugar, dando a la ubicación un significado masivo. Esto no significa que la tumba fue el foco, ya que esto es mucho más reciente que la actividad original en este lugar.

Debajo de la tumba hay un lecho de arcilla / morena que fue colocado en un gran pozo redonda excavado a propósito para contener la sustancia. Esto parece haber sido utilizado como una ubicación de pira funeraria en muchos ocasiones.

La tumba, para mí, parece ser una estructura posterior, tal vez erigida por una fuerza invasora para reclamar y contaminar el centro sagrado de los antiguos habitantes. Cuando dije esto me dijeron que una traducción posible de Listoghil es “el fuerte del derrocamiento”.

La cámara es muy diferente a cualquier otra cosa en Carrowmore. Parece ser más una tumba protocunal que cualquier otra cosa. Ocho piedras grandes forman las paredes y una losa grande cubre toda el área. Algunas excavaciones extrañas bajo el cairn fueron interpretadas por los excavadores como posibles señales de una estructura anterior.

No es posible llegar a la tumba ahora mismo, pero una galería de observación ha sido erigida para que pueda mirar hacia abajo sobre ella. Es una de las únicas estructuras talladas en Sligo, con un motivo wave-like en el borde delantero de la capstone y un ‘Om’-como la talla en el interior del doorstone.

Plano del complejo de la tumba del paso de Carrowmore

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El cuchillo de hierro de Tutankamón

El cuchillo de hierro de Tutankamón

El material de una de las dagas de Tutankamón procede de un meteorito

Un equipo de investigadores confirma que el hierro del arma del faraón procede del espacio

Uno de sarcófagos de oro de Tutankamón que se muestra en su en el Valle de los Reyes de Luxor. AP / QUALITY

La combinación (casi cabría escribir aleación) no puede ser más sugerente: Tutankamón y algo venido del espacio. La noticia de que, según un nuevo estudio, el hierro de una de las dagas halladas en la tumba del faraón procede de un meteorito invita a titulares tan sensacionales como Tutankamón portaba un arma extraterrestre o el cuchillo de la momia no es de este mundo, que desde luego tienen gancho. En todo caso la historia ya es bastante maravillosa sin necesidad de retorcerla.

Cuando Howard Carter desenvolvió la momia de Tutankamón en 1923 –un año después del hallazgo de la tumba- aparecieron sobre el cuerpo del joven rey, entre otros muchísimos tesoros, dos dagas ceremoniales de asombrosa factura: una atravesada en un cinturón sobre el abdomen y la otra colocada sobre el muslo derecho. Si la primera, de 31,9 centímetros, era una auténtica joya, con mango y vaina de oro, piedras semipreciosas y pasta vítrea y la hoja enteramente de oro, la segunda (numerada 256K), un poco más larga (34,2 centímetros) e igualmente una obra de arte, con pomo de cristal de roca, reveló al sacarla de su vaina una sorpresa mayúscula: la hoja de hierro.

La daga de Tutankamón que procede de un meteorito. UNIVERSIDAD DE PISA

Aparece entre las trece capas de lino que envolvían la momia.

Es una daga compuesta por mango y hoja. El mango que está incompleto, tiene unos doce centímetros de longitud, es cilíndrico. El extremo del mango opuesto a la hoja, falta un trozo, el cual se ha reconstruido mediante una pieza de metacrilato transparente, con una empuñadura de oro e incrustaciones en cornalina y cristal de roca.

Estaba protegido con una vaina de oro, al retirar la vaina, apareció una hoja de metal de unos quince centímetros de longitud, es plana, recta y simétrica hasta formar punta plana. No es de hierro forjado y de color oscuro como cabría esperar debido a su antigüedad, es muy brillante casi como acero, pues tiene una ligera mancha amarillenta cerca de la punta.

Por la correspondencia de Amenhotep III (1390-1352 a.C) y Amenhotep IV-Akenatón (1352-1336 a.C), abuelo y padre (respectivamente) de Tutankhamon, se cree que fue un regalo del rey de Mitanni “Tushratta” (1380-1350 a.C), ya que en el harén real estaba la princesa Taduhepa de Mitannia, que había sido enviada para fortalecer las relaciones ente Egipto y el reino de Mitanni que seguramente heredo Tutankhamon (1336-1327 a.C), de la misma manera se cree que heredo la daga, seria un objeto incluido en la lista de ese matrimonio diplomático.

Esta expuesta en el primer piso del museo del Cairo, en la salas del tesoro de Tutankhamon.

Ya desde entonces se comenzó a especular con la procedencia de ese metal, dado que los egipcios de la época no producían aún hierro –el reinado de Tutankamón, hace más de 3.300 años, se sitúa en la Edad del Bronce- y los objetos de ese material eran extremadamente raros en su cultura y más valiosos incluso que el oro. Se dio por sentado que el hierro procedía de otros pueblos contemporáneos que sí lo forjaban como los hititas de Anatolia. De hecho, las cartas de Amarna –la correspondencia oficial de Egipto con otros estados durante el Imperio Nuevo- mencionan el regalo a los faraones de armas de hierro (y un brazalete), incluida una daga muy parecida a la de Tutankamón que le envió a su abuelo, Amenofis III, el rey Tushratta de Mitani, y que muy bien podría haber heredado el joven monarca.

La idea de que el hierro podía proceder de un meteorito –cuerpos celestes que los antiguos egipcios conocían y probablemente reverenciaban, como muchas otras culturas, desde los inuit a los tibetanos- no es nueva (se realizaron pruebas en 1970 y 1994), pero nunca se habían presentado datos concluyentes. La nueva investigación, llevada a cabo por un equipo italiano-egipcio y publicada en un pormenorizado artículo en la revista Meteoritics & Planetary Science (http://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1111/maps.12664/full), asegura que los análisis que han realizado en dos zonas de la daga –que se exhibe en el Museo Egipcio de El Cairo- prueban la teoría. La composición de la hoja, determinada con exactitud mediante espectrometría de fluorescencia de rayos X, presenta un alto porcentaje de níquel (11 %) solo compatible con la procedencia de hierro de meteorito. Las trazas de cobalto en el metal confirman la hipótesis, según los estudiosos, que destacan que el análisis se produjo con un aparato portátil en el propio museo y sin que la daga sufriera ningún riesgo.

Los investigadores creen haber descubierto además el meteorito del que procede el hierro del puñal. Tras comparar las muestras con las de todos los 20 meteoritos de hierro conocidos en la región, concluyen que proviene de la octaedrita de 1 kilo bautizada como Kharga y hallada en 2000 en el puerto de Mersa Metruh, a 240 kilómetros al oeste de Alejandría. Los estudiosos subrayan que la primorosa factura de la hoja revela que los artesanos de la época de Tutankamón (Dinastía XVIII) poseían una capacidad de trabajar el hierro superior a la que se les atribuía. Apuntan también que su investigación arroja nueva luz sobre el hecho de que la palabra hierro se relacionara con el cielo en antiguos textos mesopotámicos, hititas y egipcios, con un jeroglífico incluso, en uso en la XIX Dinastía (la de Ramsés II), que podría traducirse como “hierro del cielo”.

La daga de Tutankamón no es el único objeto de hierro de meteorito hallado en Egipto. Ni el más antiguo: en una tumba en Gerzeh, cerca de El Fayum, aparecieron nueve cuentas de collar hechas martilleando cuidadosamente el metal extraterrestre que datan de hace 5.200 años. El puñal podría incluso no ser la única pieza del ajuar de Tutankamón con material resultado de la caída de un meteorito. Se ha propuesto que una rara gema amarillenta tallada como un escarabeo e incrustada en el collar del faraón es en realidad cristal formado al fundirse la arena por el calor producido al estrellarse un meteorito en el desierto.

Por lo tanto no se trata de un oopart, pero se incluye aquí como curiosidad. Demostrando que con una buena investigación se podrían “desclasificar” algunos de estos casos, como tales.

Dólmen de Lácara

Dólmen de Lácara

El Dólmen de Lácara es del tipo de corredor. Tiene una longitud de 19,90 metros, con un largo corredor, una gran cámara y el túmulo. La cámara tiene forma poligonal de 5,10 metros de diámetro y está formada por ocho grandes losas de más de 5 metros de altura sobre el nivel del suelo.

Sin duda, las medidas son impresionantes y lo hacen merecedor de una visita, porque además en sus alrededores se podrán encontrar varias sepulturas labradas en la roca granítica, del tamaño de una persona y de 0,5 metros de profundidad.

El dolmen de Lácara es un monumento megalítico tipo sepulcro de corredor, verdadera joya arquitectónica del Calcolítico (3000-4000 años antes de Cristo) en buen estado de conservación.

¿Como llegar?

Coordenadas geográficas: Latitud: 39º 2′ 59.28″ N Longitud: 6º 25′ 14.95″ W

Desde Mérida tomamos la A-66 en dirección Cáceres hasta Aljucén, donde nos desviamos por la Ex-214 en sentido La Nava de Santiago. Recorridos unos ocho kilómetros, en la parte izquierda de la calzada encontraremos un cartel indicador del dolmen. Podemos dejar nuestro vehículo en la explanada adyacente. Para llegar hasta el túmulo debemos traspasar la portilla metálica que se abre en la valla (no tomar la pista de tierra de la derecha) y una vez dentro de la finca, seguiremos durante unos 300 metros pegados a la mencionada valla, que dejaremos permanente a nuestra derecha. En 5 minutos alcanzaremos el dolmen de Lácara, visible por sus grandes bloques de piedra que se alzan por encima de una pequeña elevación del terreno.

Dólmen de Lácara, La Nava de Santiago (Badajoz). Foto Emilio

¿Donde se encuentra?

A unos 20 kilómetros al oeste de Mérida y cerca de la ribera de Lácara, afluente por la margen derecha del Guadiana, se encuentra el que posiblemente sea el monumento megalítico más espectacular de la región Extremeña, el dolmen de Lácara. El prehistoriador D. Martín Almagro, en 1959, describía así el paisaje donde este se encuentra:

“el monumento se encuentra enclavado en medio de un típico paisaje extremeño, con suaves ondulaciones cubiertas por una abundante vegetación arbórea de monte, formada principalmente por encinas y alcornoques.

El suelo se halla cubierto por un rico manto de césped, aprovechado intensamente por la ganadería. El subsuelo es principalmente una formación granítica, que aflora en muchos sitios. La forma que generalmente presentan las rocas graníticas es redondeada, debido a la erosión. Esta clase de roca ha sido el material empleado por los constructores del dolmen, hoy en estado grande de destrucción. Fue erigido en una suave colina que domina la formación de arrastres diluviales, que se conoce con el nombre de Prado de Lácara, varios arroyos, que han creado con sus arrastres una rica zona agrícola que siempre ha sido explotada por su abundancia de agua y apropiada formación del terreno”.

El Dolmen de Lácara se encuentra junto a la carretera de la Autovía de la Plata a La Nava de Santiago, a unos 25 kilómetros de Mérida. Fue declarado monumento nacional en 1931. Dentro de su categoría, es el mayor que existe en España (en la península solo hay uno más grande en la localidad portuguesa de Évora) y un emblema de una corriente cultural común a los pueblos de la vertiente atlántica desde Irlanda hasta la Península Ibérica.

El monumento, que tenía un uso religioso, se divide en tres partes: un atrio o vestíbulo, la antecámara y la cámara principal, que cuenta con cinco metros de diámetro y otros tantos de altura. El túmulo, monte de origen artificial que soporta el peso de las piedras, tiene un diámetro de 40 metros. Su construcción se remonta al cuarto milenio antes de Cristo.

El dolmen está formado por un largo corredor cubierto, de casi 20 m de longitud, que da acceso a la cámara mortuoria. Un pasillo adintelado conduce a una cámara mortuoria que originalmente debió de alcanzar los 5 metros de altura, y que estaba cubierta de un manto de tierra que ocultaba a la vista dicha cámara. En su interior se ha encontrado ajuar funerario formado por cuchillos, puntas de flecha, y placas de pizarra, resultado de las tareas de excavación más importantes que han tenido lugar en el dolmen (años 50 del siglo XX), por el prestigioso arqueólogo Martín Almagro Basch. Además de los restos de ajuar funerario, anteriormente descritos, Almagro encontró un fragmento de cerámica de un vaso campaniforme. El corredor y la cámara fueron repetidamente saqueadas, seguro desde época romana y en etapas posteriores.

La cúpula se cubrió con una gran losa, de la que, a priori, no quedan vestigios a primera vista. La estructura de cámara y corredor estaba cubierta con piedras y tierra, hasta formar un gran túmulo. El túmulo era reforzado por bloques de piedra que ejercieron el papel de contrafuertes para evitar que la estructura se viniese abajo, pues la presión de las piedras que forman la cámara mortuoria es enorme. Estas lajas formaban un círculo alrededor del perímetro del dolmen.

La estructura del Dolmen de Lácara es la típica de un sepulcro de corredor:

El dolmen ha sido utilizado durante muchos años como vivienda y resguardo para el ganado, y a pesar del aceptable estado de conservación, se encuentra así debido a las cargas de dinamita que se utilizaron para extraer los bloques de granito  que forman la edificación. El hallazgo por Almagro Basch de tégulas (pequeñas tejas) y cerámica de origen romano y medieval atestigua el uso doméstico del monumento. Se consiguió barrenar el monumento, pero los restos de lajas esparcidos por los alrededores, demuestran que fuese quien fuese quien realizó tal desaguisado, no se llevó demasiados restos de la obra mortuoria. El mismo Almagro informa en su memoria de la excavación que algunas de las piedras de la cubierta del corredor y todas las de la cámara poligonal fueron intencionadamente desmontadas, barrenadas y destruidas.

Vista del Dólmen de Lácara en 360º

La excavación más importante en el monumento tuvo lugar a finales de los 50 del pasado siglo. En aquella intervención se localizó elementos de ajuar, cerámicas, cuentas de collar y más de cien puntas de flecha. Pero hoy aún se desconocen muchos datos sobre el dolmen. Con su compra por parte de la administración regional y su puesta a punto se podrá profundizar en su investigación al tiempo que se facilitará su explotación como recurso turístico.

Vista del corredor. Al fondo la cámara mortuoria

Y la cámara es un verdadero prodigio. De las grandes piedras que se elevaban hacia el cielo (la cúpula estaría a unos 5 metros) sólo queda una intacta, que da idea de la grandiosidad de la construcción. Las demás aparecen partidas. Pero en la base se puede apreciar la precisión con la que fueron colocadas.

Toda la estructura estaba cubierta con piedras y tierra, hasta formar un gran túmulo.

Para reforzar y sujetar el túmulo se colocaban grandes piedras en la base, a modo de contrafuertes, a lo largo de un anillo exterior. Estas piedras son visibles en el perímetro del dolmen de Lácara.

Los dólmenes eran construcciones sagradas, utilizadas para enterrar a los miembros de la comunidad. La construcción de un monumento de este tipo suponía un esfuerzo enorme y necesitaba de la colaboración de muchas personas.

Sólo visitándolo se puede comprobar la majestuosidad de esta verdadera obra de ingeniería.

Cámara mortuoria

Bloques de granito que formaban parte del dolmen

Una de las joyas del patrimonio monumental de Mérida luce nueva imagen. La Consejería de Cultura de la Junta de Extremadura ultima los trabajos de adecuación del entorno del Dolmen de Lácara, una construcción megalítica única en el país que fue adquirida a finales de 2009 por la administración regional.

Cultura ha destinado a esta actuación cerca de 59.000 euros con cargo al proyecto Vía Plata II, dentro del programa Alba Plata de recuperación de esta milenaria línea de comunicación a su paso por Extremadura. La empresa cacereña Atrium CRBC ha llevado a cabo los trabajos, denominados ‘Excavación y consolidación de las estructuras del Dolmen de Lácara’.

La actuación ha consistido fundamentalmente en consolidar y limpiar el entorno del monumento, sin llegar a intervenir de forma directa en el dolmen. De ese modo, si antes se encontraba cubierto por vegetación y material de relleno, ahora luce en medio de un montículo pelado, como debió de mostrarse en sus primeros años de existencia y funcionamiento.

Vista lateral del dolmen. El túmulo cubría originalmente toda la estructura.

Junto a esto, se ha adecuado un camino desde el inicio de la finca donde se encuentra el monumento, para lo que se ha ocupado una franja de suelo que formó parte de la compra realizada por Cultura en 2009. Hasta entonces, los propietarios de los terrenos permitían el acceso para realizar visitas al dolmen, pero se encontraba en un espacio privado. Ahora se puede entrar con un vehículo y aparcar junto a la entrada, tras lo que se debe recorrer a pie el sendero que lleva a la construcción megalítica.

Esta actuación contribuirá a mejorar el conocimiento científico del dolmen y a difundir una joya de la arqueología emeritense, extremeña y española.

Foto Emilio

Un monumento único

http://www.360cities.net/image/dolmen-de-lacara-europe#16.00,16.80,70.0

Copa de Licurgo

Copa de Licurgo

La “nanotecnología” de los romanos.

Aspecto de la copa de Licurgo al ser iluminada desde atrás.

Fotografía con iluminación frontal y flash, la copa posee un tono verde que es el que toma cuando no hay luz que atraviese el vidrio.

La copa de Licurgo es una copa en jaula de vidrio romano del siglo IV que fue fabricada con un vidrio dicroico, que presenta diferentes colores dependiendo de si la luz pasa o no a través del mismo. El vidrio toma un tono rubí cuando la copa es iluminada desde atrás y verde cuando se la ilumina frontalmente.1 Es el único objeto completo de vidrio romano fabricado con este tipo de vidrio,2 y el que presenta un cambio de color más notable;3 ha sido denominada “la pieza de vidrio más espectacular del período, con decoración abundante, que se sabe haya existido”.4

La copa también es un muy raro ejemplo de una copa en jaula romana, o diatretum, en la cual el vidrio ha sido cortado con gran esfuerzo y horadado para dejar una “jaula” decorativa en el nivel original de la superficie. Numerosas partes de la jaula han sido removidas por completo. La mayoría de las copas en jaula tienen una jaula con un diseño geométrico abstracto, pero la copa de Licurgo posee una composición con figuras,5 que presenta al mítico rey Licurgo, quien (según sea la versión) intentó matar a Ambrosía, una seguidora del dios Dionisio (Baco para los romanos). Ella fue transformada en vid que se enredó sobre el rey y lo atenazó, hasta finalmente matarlo. En la copa se observa a Dionisio y dos de sus seguidores burlándose del rey. La copa es el “único ejemplo figurativo bien preservado” de una copa de jaula.6

El vidrio

El efecto dicroico se consigue mediante un vidrio al cual se le ha incorporado una pequeña cantidad de nanopartículas de oro y plata dispersas en forma coloidal en el vidrio. No se conoce a ciencia cierta el proceso utilizado, y es probable que el mismo no fuera comprendido o controlado por los artesanos, y probablemente fue descubierto mediante la “contaminación” accidental del vidrio con polvo finamente molido de oro y plata. Es posible que los fabricantes del vidrio ni siquiera supieran que el oro desempeñaba algún rol, ya que las cantidades necesarias son minúsculas; el mismo puede haber sido aportado por las impurezas de oro contenidas en algo de plata que se pueda haber añadido (la mayoría de la plata romana contiene pequeñas proporciones de oro), o de trazas de oro o pan de oro dejado por accidente en el taller por otro trabajo. Los otros escasos fragmentos de vidrio dicroico romano que han sobrevivido presentan variaciones considerables entre los dos colores que se manifiestan.7

La empresa Corning Glass Works ha producido un material con una composición química y una estructura interna similares, que ante iluminación frontal y posterior presentan el mismo “efecto Licurgo” de cambio entre el verde y el rubí que se observa en el material del que esta construida la copa Licurgo.8 El vidrio rubino oro o vidrio rubí dorado es parecido y mucho más común, si bien es fabricado con oro coloidal, solo presenta el color rojo.

A una mezcla convencional de vidrio romano se agregaban 330 partes por millón de plata y 40 de oro: “Estas partículas se precipitaron como coloides y forman una aleación plata-oro. Al ser observadas con luz reflejada las minúsculas partículas metálicas tienen apenas el tamaño suficiente para reflejar la luz pero sin eliminar la transmisión. En el caso de luz transmitida las pequeñas partículas dispersan el extremo azul del espectro de manera más efectiva que la zona roja del espectro, por lo que la luz roja se transmite, y ese es el color que se observa. Dado que es imposible que los artesanos romanos pudieran agregar cantidades tan pequeñas de plata y oro al volumen de vidrio necesario para fabricar una copa, es probable que ellos agregaran cantidades mayores a masas más grandes de vidrio fundido, y posteriormente la proporción era diluida agregando más vidrio.”9 Las partículas miden apenas unos 70 nanómetros,10 y se encuentran inmersas en el vidrio, por lo que no es posible observarlas mediante microscopia óptica, siendo necesario recurrir a un microscopio electrónico de transmisión.11 Por su tamaño se aproximan a la longitud de onda de la luz visible, y se produce un efecto de resonancia plasmónica de superficie.12

La copa

El interior de la copa es muy liso, pero en la parte posterior de las figuras principales el vidrio ha sido ahuecado, de manera significativa, reduciendo el espesor del vidrio de las figuras y produciendo un tono de luz uniforme al ser atravesado por la luz. Esta es una característica única entre las copas que han sobrevivido; Harden sugiere que esto puede haber sido producto de una elaboración posterior.13 Una zona alrededor del torso de Licurgo posee un color diferente del color del resto del vidrio; tal vez producto de un descuido en la hechura, pero que fue aprovechada por el artesano del vidrio “de forma tal que pudo hacer que el enojo de Licurgo se destacara por el brillo intenso”.14 Luego de la prolongada etapa de corte del vidrio se realizaba el pulido fino para darle el aspecto final lo cual se realizaba mediante una técnica denominada “pulido con llama” en el cual se corría el riesgo de dañar de manera irremediable la pieza.15 En 1995 se sugirió que para la fabricación de esta y otras copas jaula se había utilizado una mezcla de molde y cortado, pero la idea no tuvo gran aceptación.16

Vista de partes en ambos colores, y la variación del rojo.

La fabricación

Al igual que otras piezas notables en vidrio romano existentes en el Museo Británico tales como la vasija de Portland un vidrio camafeo, la copa es un ejemplo en alguna medida de las habilidades desarrolladas por los talladores de gemas, o de rocas duras semipreciosas para producir recipientes, que eran artes de lujo de enorme prestigio en la Antigua Roma. No existen recipientes tallados en piedras comparable a ninguna de las dos obras, pero las habilidades de manejo del vidrio necesarias para su manufactura poseen características similares a las necesarias para la elaboración de objetos en piedras naturales como la Copa de los Ptolomeos o el Rubens Vase.17 En efecto, no fue hasta los primeros estudios detallados de la copa en 1950 que se pudo determinar que el material utilizado es vidrio y no piedra, tema sobre el cual existían diferentes opiniones.18

Es probable que tres talleres diferentes participaran de todo el proceso, tal vez ubicados no en la misma zona del imperio. Es posible que el vidrio haya sido inicialmente preparado en forma de un gran bloque de vidrio estándar claro, tal vez en Egipto o Palestina, ya que ambas regiones exportaban en grandes cantidades vidrio para postprocesar, y a veces colorear, en otras partes. El recipiente dicroico base probablemente fue fabricado en un taller especializado, para ser luego transferido a otro conformado por talladores especializados. Este era sin dudas un objeto raro y muy costoso, y los secretos de su fabricación, posiblemente no hayan sido completamente comprendido por sus fabricantes.19

Tiene varios daños pequeños, el más significativo es la ausencia de la cara de la pantera, además la copa esta fisurada; por ello el Museo Británico nunca ha quitado el anillo metálico. El pie de la copa esta dañado, y se desconoce la forma original de la base.20 El Metropolitan Museum of Art, en Nueva York posee un fragmento que mide 56 x 76 mm de un sátiro de una copa de jaula dicroica que cambia de tono del verde oliva a “ámbar rojizo”.21

El sátiro con la roca, en el nuevo exhibidor construido en el 2014.

La figura de Licurgo, confinado por la vid y desnudo a excepción de sus botas,22 se encuentra flanqueada a la izquierda por una Ambrosia agachada, en una escala mucho menor. Detrás de ella uno de los sátiros de Dionisio (mostrado con una forma humana normal) se encuentra parado sobre un pie mientras se prepara para lanzar una roca de gran tamaño a Licurgo. En su otra mano tiene un pedum o báculo de pastor.23 A la derecha de Licurgo se encuentra primero una figura de Pan,24 y a sus pies se encuentra una pantera de aspecto canino, el compañero tradicional de Dionisio, falta la cara de la pantera pero presumiblemente estaba dormitando junto al rey, y luego se encuentra el dios, burlándose de él con su brazo derecho extendido en un gesto de enojo. Dionisio lleva en su mano un tirso, el bastón especial del dios y sus seguidores, y su vestimenta posee un aspecto Oriental, tal vez indio, reflejando la creencia (tal vez errónea) de los griegos de la antigüedad sobre el origen de este culto. Falta la sección de la pantorrilla de una pierna. Una flámula que cuelga detrás de él desde su tirso se sobrepone al pie levantado del sátiro con la roca, completando el círculo de la copa.25

Se ha sugerido que esta escena no muy común era una referencia a la victoria de 324 del emperador Constantino I sobre su co-emperador Licinio, quien fue asesinado en 325.26 Otra sugerencia es que el cambio de color de verde a rojo podía haber ser interpretado como evocando la maduración de las uvas rojas, por lo que había una sutil intención de mostrar una escena con el dios del vino. Es posible que la copa haya sido concebida con la intención de que sirviera para ser usada durante las celebraciones del culto a Baco,27 todavía una práctica común de la vida religiosa romana hacia el año 300. En una supuesta carta del emperador Adriano (d. 138) a su cuñado Lucio Julio Urso Serviano, mencionada en su biografía en la Historia Augusta, se señala el obsequio de dos copas dicroicas, que el autor del siglo IV había visto: “Te he enviado copas particoloreadas que cambias de color, que me fueran obsequiadas por el sacerdote de un templo. Las mismas están especialmente dedicadas a ti y a mi hermana. Quisiera que las utilicen durante los banquetes que se realizan durante las fiestas.”28

En otras representaciones de la historia se suele mostrar a Licurgo atacando a Ambrosia, a menudo con un hacha de doble filo, mientras que sus acompañantes corren en su ayuda, o Licurgo solo enredado en la vid. La representación más parecida a la escena que se muestra en la taza es uno de los mosaicos del ábside en el triclinio en la Villa del Casale, Piazza Armerina, que podría referirse a Licurgo.29 Existe otros mosaicos en Antioquia en el Orontes, y un grupo en un sarcófago del segundo siglo en la Villa Parisi en Frascati.30 También existe un mosaico de suelo proveniente de Vienne, actualmente en el museo en Saint-Romain-en-Gal, en el que se lo muestra a Licurgo solo dentro de la vid.31 La escena precedente de Licurgo atacando a Ambrosia, corresponde a un mosaico de suelo en la Brading Roman Villa en la Isla de Wight.32 Respecto a este y otros mosaicos similares, Martin Henig indicó: “En este tipo de casos, no se trata de paganismo popular simple sino de un conocimiento recóndito. Este es el tipo de religión esotérica que el Emperador Juliano, Simaco, Praetextatus, Macrobius y Proclus apreciaban. 33

La copa probablemente fue diseñada para beber en fiestas, o en celebraciones del culto a Baco,34 donde la ausencia de un pie, una característica que también se observa en otras copas jaula, puede significar que la misma era pasada de mano en mano, tal como a menudo se hacia con las copas lujosas en las culturas medievales. En forma alternativa otras copas jaula fueron utilizadas casi con seguridad, suspendidas a la manera de las lámparas de aceite, que permite lucir el efecto dicroico de la copa.

Vista mostrando su superficie interior y la fisura.

La copa “tal vez fabricada en Alejandria” o Roma hacia el 290-325, mide 16.5 x 13.2 cm.35 Dado su excelente estado de conservación, es probable que, al igual que varios otros objetos romanos de lujo, nunca haya estado enterrada; a menudo este tipo de objetos terminaban dentro de algún relativamente seguro tesoro de iglesia. Alternativamente, es posible que al igual que varias otras copas jaula, haya sido recuperada de un sarcófago. El reborde de bronce dorado y el pie actuales fueron agregados hacia el 1800,36 lo que podría significar que fue uno de los numerosos objetos tomados de los tesoros de las iglesias durante el periodo de la Revolución francesa y las Guerras revolucionarias francesas. El pie continúa el tema de la copa con hojas de vid, y el reborde posee formas de hojas con longitudes variables que se ajustan a las escenas en la copa. En 1958 el pie fue retirado por los conservadores del Museo Británico, y volvió a ser reintegrado en la copa en 1973.37 Es posible que haya tenido montajes anteriores al actual.38

No se conoce la historia antigua de la copa; su primera mención está en un texto de 1845, en el que un escritor francés indica que la había visto “hace algunos años, en manos de M. Dubois”.39 Esto probablemente fue poco antes de que fuera adquirida por la familia Rothschild.40 Estaba entre las procesiones de Lionel de Rothschild en 1857, cuando Gustav Friedrich Waagen la vió en su colección y la describió como “barbárica y sin valor”.41 En 1862 Lionel la prestó para una exhibición en lo que es el hoy en día el Victoria and Albert Museum, y después permaneció guardada hasta 1950. En 1958 Victor, Lord Rothschild la vendió al Museo Británico por la suma de 20.000 libras esterlinas, 2.000 de los cuales fueron donados por el Art Fund (en ese entonces el NACF).42

La copa forma parte de la colección del Departamento de Prehistoria y Europa del Museo, anteriormente estuvo expuesta iluminada desde atrás en el Recinto 50. En el 2015 se la expuso en nuevo exhibidor de la donación Rothschild del Waddesdon Bequest en el Recinto 2A, con una fuente de luz en su interior que muestra en forma efectiva el cambio de color, aunque solo es posible apreciar un lado de la copa. A partir de octubre del 2015 se la mudó al Recinto 41, al ser este abierto nuevamente.

Bastida de les Alcusses

Poblado íbero de la Bastida de les Alcusses

Coordenadas: 38°48′53.18″N 0°48′01.90″O (mapa)

El Bouet de Bastida, imagen del yacimiento.

El poblado íbero de La Bastida de les Alcusses es un asentamiento del siglo IV a. C. ubicado en el extremo suroeste de la Serra Grossa.1 Está situado en el término de Mogente (provincia de Valencia, España), en la cumbre de un cerro alargado y aislado, a 741 m sobre el nivel del mar. Se accede por la carretera CV-652 Moixent-Fontanars, con acceso señalizado en el km 10,5. Se puede subir en vehículo hasta el aparcamiento del poblado.

Reproducción ideal del yacimiento.

El yacimiento, situado sobre una loma, ocupa una extensión de 650 m de longitud y unos 150 m de anchura. Está a más de 720 m sobre el nivel del mar, y a unos 200 m por encima de las tierras circundantes del Pla de les Alcusses, que es una pequeña meseta elevada por la que se accede y de la cual recibe el nombre. Está considerado como uno de los principales poblados ibéricos de la Comunidad Valenciana.

El entorno actual del yacimiento es un espacio forestal, con bosque de pino y matorral mediterráneo bajo. Y aunque el cultivo actual de frutales y cereales en el llano ha transformado muchas parcelas, todavía se puede apreciar un paisaje marcado, fundamentalmente, por el ritmo tradicional de las labores agrícolas al no existir un fuerte impacto de construcciones modernas.

Historia de la investigación

Desde 1909 se conocía la existencia del yacimiento, descubierto por Luis Tortosa, pero las primeras excavaciones arqueológicas en este yacimiento no empezaron hasta 1928, a propuesta del recién creado Servicio de Investigación Prehistórica y Museo de Prehistoria de la Diputación de Valencia. Debido al buen estado de conservación se consideró un buen punto de partida para iniciar las investigaciones del Museo, y entre 1928 y 1931 se realizaron cuatro campañas de excavación enormemente fructíferas.

Se descubrieron 250 departamentos y se hallaron piezas muy destacadas como el conocido Guerrero de Mogente, pequeñas planchas de plomo escritas en ibérico, armas o adornos que comenzaron a dar justa fama al yacimiento. Hasta tal punto fueron destacables aquellas excavaciones y sus resultados que la prensa llegó a denominar el yacimiento como la “nueva Pompeya”.

Excavaciones en Bastida de les Alcusses de 1928

Durante aquellos cuatro años se excavó solo una mínima parte del poblado. Desde 1990 el Museo de Prehistoria de Valencia ha retomado los trabajos en el yacimiento con un proyecto de excavaciones, puesta en valor y actividades didácticas. Hoy en día el yacimiento puede ser visitado y cuenta con un servicio de guías.

Un importante documento es la inscripción sobre plomo, de 180 x 40 mm, con 1 mm de grosor, hallado en las excavaciones de 1928 en el departamento 48, enrollado bajo una piedra de molino. La lámina está escrita por las dos caras en escritura ibérica suroriental (también conocida como meridional) y es aparentemente un documento contable que contiene fundamentalmente registros con nombres de personas asociados a cantidades, algunos de los cuales aparecen cancelados.

Cara A del plomo de La Bastida de las Alcuses

El sistema defensivo

La Bastida es un poblado de 3’5 hectáreas con una muralla de más de tres metros de anchura en las zonas más accesibles, y por tanto más vulnerables. Además hay dos torres adosadas a la muralla para mejorar la defensa. Existe otro recinto más estrecho situado en la parte más accesible del poblado, en la zona oriental, que está inacabado y que debió realizarse para reforzar el control de los accesos. Este segundo recinto define un espacio de 1,5 hectáreas.

Cuatro puertas daban acceso al poblado. Hay tres puertas en el sector occidental y una en el extremo oriental. Todas ellas son construcciones cerradas por su parte superior y con bancos corridos en los laterales, posiblemente como puestos de guardia o espacios para el control de mercancías.

Muralla y Puerta Oeste del poblado

Estas construcciones protegían los dos batientes de madera, que estaban formados por varias tablas unidas por pletinas de hierro. La anchura de los accesos oscila entre los 150 cm de la Puerta Este y los 250 cm de las puertas Norte, Oeste y Sur. Dos de ellas, la Puerta Norte y la Sur estaban tapiadas en el momento de la destrucción del poblado. Tanto las puertas como la muralla conservan actualmente un zócalo de mampostería, pero en su día el alzado estaba hecho de adobes. Además, un adarve permitía la circulación por la muralla, las torres y las puertas.

El urbanismo y la arquitectura doméstica

Sistema urbano

La organización de las construcciones está estructurada a lo largo de una calle central que, de oeste a este, cruza todo el poblado. Otras calles perpendiculares a esta organizan espacios laterales y espacios sin construcciones a modo de plazas.

Las casas eran de diversos tamaños (entre 70 y 150 m²) y estaban formadas por varias habitaciones y algunas tenían incluso patios. La arquitectura emplea los mismos elementos que los utilizados en la muralla y las puertas. Los muros eran de adobes –que son ladrillos hechos de barro y paja y secados al sol- sobre un zócalo o base de piedras; después todas las fachadas y los espacios interiores eran encalados y, a veces, pintados. Las casas tenían una sola planta y los techos, que eran planos con leves pendientes para facilitar el desagüe, eran también accesibles para otro tipo de actividades.

La parte central de cada casa estaba formada por el hogar, centro de reunión y símbolo de la vida en familia. En las despensas de las casas se almacenaban y conservaban los productos cultivados y, además, se realizaban todo tipo de actividades como la molienda e incluso otras tareas más específicas como el trabajo del metal y el tejido junto a diversas labores artesanas.

El sustento cotidiano: tareas agrícolas e intercambios

Instrumental agrícola de la Bastida de les Alcusses

Vaso de cerámica ibérica de la Bastida de les Alcusses

Las tareas agrícolas y ganaderas eran parte fundamental para el sustento cotidiano. Los principales cultivos eran los cereales de secano -cebada, trigo y mijo- y las leguminosas –habas y guisantes- a los que se sumaba el cultivo de frutales como el olivo, la viña, el almendro y la higuera. Estos cultivos se realizaban con arados de madera reforzados con piezas de hierro que llamamos rejas, que han sido recuperado en un buen número en las casas de la Bastida. Ello permitía extraer mucho rendimiento al trabajar zonas de tierras duras o difíciles. Otras herramientas agrícolas presentes en las casas son podones, hoces, legones y arrejadas, que en conjunto ofrecen la mejor y más completa colección de aperos agrícolas de época prerromana conocidos hasta ahora en España.

La cabaña ganadera estaba formada, sobre todo, por cabras y ovejas y en menor medida, bueyes y cerdos de los que se extraía leche, lana y cuero y fuerza para el cultivo con arados y el transporte en carros. Además, no debemos olvidar, tampoco, la carne de estos animales para consumir a la que se añadía la de los animales silvestres cazados, que eran el conejo, la liebre, el ciervo, la cabra montés y el jabalí. Se han hallado, también, anzuelos lo que nos indica que la pesca en el cercano río Canyoles fue un recurso también aprovechado.

Junto a todo ello las actividades comerciales y los intercambios ocupan, también, un lugar destacado en la economía de este poblado. En la Bastida se han hallado juegos de pesas y balanzas de precisión, sin duda utilizados para transacciones y cuentas relacionadas, quizás, con el intercambio de pequeños lingotes de plata obtenidos mediante procesos de copelación de plomo argentífero.

En relación con los intercambios también sabemos que al poblado llegaban productos de varios puntos del Mediterráneo: desde el Estrecho de Gibraltar llegaban ánforas que contenían productos derivados de la pesca y salazones, y desde Atenas se transportaba vajilla de mesa -platos y copas para beber- empleados por los iberos junto a sus propias vajillas. Muchas de estas piezas eran, a veces, imitadas por los alfareros iberos como muestra de su interés por ellas.

La estructura social

Los trabajos y tareas realizadas define a los grupos que habitaron la Bastida. Campesinado, comerciantes y artesanado convivían con otros grupos cuya actividad más visible es la guerra. Los guerreros más destacados debieron ser caballeros como el de la conocida figura de bronce del Guerrero de Mogente. En esta pieza un hombre desnudo es representado con los elementos específicos de la clase dominante: las armas y el caballo. En una mano empuña la espada, que se denomina falcata, y en la otra el escudo redondo, que se llama caetra, pero destaca, sobre todo, el casco con gran penacho, todo un símbolo del poder. Junto a estos guerreros hubo otros infantes armados con lanzas y escudos. Junto a los guerreros las mujeres de rango tendrían a su cargo la administración de las casas y, quizás, de las tierras. Paralelamente, una de las actividades cotidianas de las mujeres de rango es el tejido, que conocemos, sobre todo, por las fusayolas y las numerosas pesas de telares encontradas en las casas.

Guerrero de Mogente (7,3 cm) descubierto en 1931 por el obrero Vicente Espí, en el departamento 218.

La destrucción del poblado y su abandono

El asentamiento tuvo una vida muy corta, pues se fundó y se destruyó en torno al 330 a. C. Así pues, el poblado solo estuvo habitado el curso de unas tres o cuatro generaciones. Estas fechas se han obtenido gracias al completo repertorio de importaciones griegas de barniz negro que ofrecen cronologías muy precisas. Las dos puertas de entrada tapiadas, los restos de incendios, las numerosas armas, joyas y adornos personales en las calles… todo indican que se produjo un abandono rápido y forzado del lugar. La causas de su destrucción todavía son dudosas y controvertidas, pero deben ser puestas en relación con las actividades y conflictos entre los propios grupos ibéricos, bien de la zona o bien de otras áreas más amplios, que incluirían la meseta castellana, la zona de la Hoya de Alcoy y el Condado de Cocentaina o el valle del Vinalopó. No olvidemos que estamos en un área con muchos asentamientos ibéricos, y que es una zona con pasos naturales entre el interior y la costa y que se buscó su control y el dominio de las tierras de cultivo.

El Museo de Mogente y el poblado de la Bastida de les Alcusses son visitables todo el año. En el yacimiento hay un servicio de guías y puede ser visitado siguiendo un recorrido con paneles explicativos.

Además, se ha reconstruido a escala natural una casa utilizando las técnicas y materiales ibéricos, de modo que se puede apreciar como estaban construidas estas casas y se observan los objetos y las actividades características de las personas que allí vivieron. Además, en una visita al Museo de Prehistoria de Valencia se puede admirar una selección de los mejores objetos encontrados en la Bastida.

Reconstrucción de una casa ibérica.

Los últimos hallazgos en el yacimiento de la Bastida de les Alcusses de Moixent revelan la importancia del poblado fechado hace 2.400 años – Casi un siglo después de su descubrimiento, las excavaciones siguen aportando datos a la historia

El reciente hallazgo de un buen número de piezas entre ellas cinco espadas de hierro pertenecientes a guerreros de la cultura íbera en el yacimiento de La Bastida de les Alcusses de Moixent no ha hecho más que evidenciar la importancia de este antiguo poblado para entender una civilización sobre la que existen aún innumerables interrogantes. No en balde, el desconocimiento de su alfabeto impide profundizar en el significado de muchos de sus aspectos culturales. Sin ir más lejos, la disposición y simbología del último hallazgo levanta incluso dudas entre los especialistas sobre si se trataría de un más que probable ceremonial de carácter bélico.

Según Helena Bonet, codirectora de la campaña de excavación del yacimiento que lleva a cabo el Museu de Prehistòria de València, estos hallazgos son “frecuentes en las necrópolis iberas, pero es la primera vez que este ritual se ha documentado dentro de un poblado”. “Este hecho convierte al poblado en una referencia peninsular para estudiar este periodo”, ha manifestado.
La Bastida de les Alcusses fue una de las ciudades más importantes del norte de la Contestania ibérica en el siglo IV a.C., sin embargo se desconocen las causas históricas que motivaron su destrucción en torno al 325 a.C., tras una corta existencia de 100 años.

La excavación arqueológica de esta ciudad amuralla ha desvelado, según Bonet un “urbanismo complejo, con grandes casas agrupadas en manzanas dispuestas a un lado y otro de la calle central que recorre todo el poblado”.

Asimismo, las viviendas eran de una sola planta distribuida en varias habitaciones con una superficie entre 80 y 150 metros. Los espacios se distribuían en varias habitaciones aunque predomina el modelo de habitación principal donde se encuentra el hogar, centro de la vida doméstica y estancias secundarias que se destinan a almacenes y establos.

La agricultura era la principal actividad productiva de estos pobladores, complementada con la ganadería y para la que empleaban un variado instrumental agrícola de hierro muy semejante al utilizado hasta nuestros días, compuesto por rejas de arado, hoces y alcotanas, entre otros. La caza, sin embargo, fue un recurso económico poco significativo.

Respecto a los animales domésticos, las investigaciones indican que poseían rebaños de ovejas y cabras, que eran fundamentales para el aprovisionamiento de carne y leche.

La cultura íbera tuvo una importante radicación a lo largo del actual territorio de la Comunitat Valenciana con diversos asentamientos reconocidos. Algunos de ellos son ahora fruto de excavaciones como es el caso del de la Ciudad de Kelin en Caudete de las Fuentes.

El objetivo es difundir lo que significó la ciudad

Este yacimiento es el primero que llevó a cabo el Museu de Prehistòria de València en 1928. Tras varias campañas de excavaciones, las tareas se retomaron en 1990. Según Bonet, ahora el objetivo es difundir la riqueza arqueológica del mismo “mediante la consolidación de manzanas de casas, el análisis del sistema defensivo, la realización de un estudio sobre el patrimonio y la creación de un museo con visitas guiadas y talleres”. Un proyecto de investigación muy amplio en el que trabaja un equipo interdisciplinar de expertos.

¿Cómo sería? Las reconstrucciones virtuales del asentamiento

 

 

 

 

 

 

La columna de Kudasaadri

La columna de Kudasaadri

Según comenta Bruno Cardeñosa en su libro 100 enigmas del mundo, hay otra columna que se  encuentra en las laderas de la colina de Kudasaadri, a unos 150 kilómetros al noroeste de Bangalore, en el estado de Karnataka, al sur de la India. Esta montaña, situada a 1.450 metros sobre el nivel del mar, está horadada por numerosas cuevas donde los místicos han pasado largas temporadas buscando la iluminación.  Es un lugar sagrado. La colina está cubierta de un espeso bosque, en donde hay humedad, En su falda existe un santuario en cuya entrada está una extraña columna rectangular de 9,76 m de altura de hierro que a pesar de las lluvias y del tiempo, que tampoco tiene signos de corrosión.

De ella se cuenta que el maharajá de Mysore mandó excavar alrededor de ella con el objetivo de buscar el otro extremo subterráneo. Cavó y cavó y tuvo que abandonar la empresa meses después ya que no encontraba el dichoso final, lo que atribuyó al designio de los dioses. Algo que parece ser común a columnas similares, como la de Delhi.

El valle, que se encuentra a los pies de la montaña piramidal de Kudasaadri, aloja un templo dedicado a Sri Mookambika, considerada la Madre Universal y la Madre de todas las madres Divinas en el panteón hindú. Muchos no creen que sea casual y han buscado sus interpretaciones místicas diciendo que la columna serviría de catalizador para atraer la energía divina a la zona y así proteger a los devotos de la diosa.