Este Mundo, a veces insólito

Precolombina

Uaxactún

Uaxactún

Localización de Uaxactún en Guatemala

Localización de Uaxactún en Petén

 Ubicación

 17°23′37″N 89°38′04″O

Uaxactún, es un yacimiento arqueológico maya precolombino, que se encuentra unos 25 km al norte de Tikal, en el municipio de Flores, en el departamento de Petén, en la República de Guatemala.

Su nombre en la antigüedad era Siaan Ka’an, que quiere decir Nacida del Cielo. Esta ciudad fue habitada desde el Período Preclásico medio cerca 900 a. C. y todo el Clásico, teniendo su máximo esplendor del 500 d.C. al 900 d.C.

La inscripción más temprana es en 328 d.C. en la Estela 9 y la última el 899 d.C. en la Estela 12. Esto indica que fue la ciudad con la ocupación más larga del Petén. Fue considerada por mucho tiempo como la más antigua, hasta que el hallazgo de Nakbé y El Mirador, al noroeste, demostró que estas ciudades correspondían al período Preclásico Temprano (1000 a.C. – 200 a.C.).

Al igual que muchas otras ciudades del Clásico, Uaxactún fue abandonada en el inicio del siglo x, siendo cubierta por la jungla, hasta su descubrimiento a inicios del siglo xx, en 1916, por Silvanus Morley durante el gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera. Fue en Uaxactún en donde se sentaron las bases para la investigación de la Civilización Maya y donde se inició un estudio detenido del sitio, llevado a cabo principalmente, pero no exclusivamente por la Carnegie Institution de Washington. De hecho las excavaciones iniciadas por John Lloyd Stephens y Frederick Catherwood,1 hicieron a la Cultura Maya popular y conocida en todo el Mundo.

Los arqueólogos llaman a los conjuntos astronómicos de las ciudades Mayas Grupo E, debido a que el primer conjunto de éste tipo, descubierto, fue precisamente el Grupo E de Uaxactún. El nombre Uaxactún, u Piedras Ocho, fue dado por Sylvanus Morley, por una inscripción que él encontró al descifrar una Estela que había sido un regalo del rey de Tikal, después de la derrota que le infringió el rey de Uaxactún, la cual empezaba con el número ocho.

La pintura mural también está presente en Uaxactún, como lo demuestran estudios en los años 50 acerca de una construcción habitacional llamada la Estructura B XIII, ahora desaparecida, donde al parecer tiene una iconografía de carácter histórico, refiriendo un hecho de sometimiento. Por la policromía, la línea inflexiones suaves u el uso de la figura humana de proporciones naturalistas, esta pintura, es también en la forma muy afín a las del estilo policromo naturalista del Preclásico de Tikal.

Desde 1990 el proyecto La pintura mural prehispánica en México del Instituto de Investigaciones Estéticas de la Universidad Nacional Autónoma de México, se dedica al registro y estudio de los murales precolombinos, como los de Uaxactún.

Uno de los monumentos más notables de Uaxactún es el llamado «Templo de los Mascarones», construido con formas arcaicas de proporciones muy equilibradas. Tiene escaleras en los cuatro lados y en su plataforma superior o sobreestructura se observan los agujeros para sostener posiblemente un templete en forma de rancho coronado por un techo de madera y paja. El nombre de Mascarones obedece a que dicho templo tiene dieciséis grandes figuras que representan una mezcla humana y de tigre, repartida en número de cuatro por cada lado.

El Grupo A y el Grupo H, ambos construidos de acuerdo al patrón triádico, son considerados como los centro de poder durante el período Clásico Temprano2 y el período Preclásico,3 respectivamente. De hecho, el grupo A-V es considerado como el primer arreglo tripartito de este tipo en ser identificado, gracias al trabajo de reconstrucción hipotética de sus estadios constructivos realizado por Tatiana Proskouriakoff en 1946.4

Uaxactún es el primer sitio arqueológico en donde se observó la existencia del arco falso maya.

Galería de imágenes

Imágenes de Uaxactún

 

Templo de los Mascarones

Grupo E

Juego de pelota maya

Estructura EVII

 

MASK ON TEMPLE E, UAXACTUN

La ocupación de Uaxactún en el período Clásico Temprano es importante y de acuerdo con algunos documentos con fecha entre 378 a.C. y 379 d.C., se ha sugerido una estrecha relación con Tikal, ya sea de forma de alianza o de guerra, lo que terminó en el dominio de este último centro.

Se cree que Uaxactún era una ciudad bastante importante mucho antes de la fecha encontrada en la estela, ya que han sido hallados pedazos de antiguas estelas. Se han encontrado bellas vasijas de arte Maya como muestra de la consolidación de su cultura, perfeccionaron su sistema de escritura y comenzaron a elaborar su calendario.

La Fase más temprana de construcción se inició en el primer milenio Antes de Cristo, y duró hasta el 100 d.C., durante este período era una aldea con chozas de madera y techos de palma.
La segunda fase se inició alrededor del 100 d.C. Siendo su arquitectura, estructuras de piedra y argamasa en Plazas niveladas.

En el clásico del 250 al 900 d.C. los templos de Piedra con cubierta de estuco fueron construidos en plazas pavimentadas, siendo el 899 d.C. el año en el cual terminó la actividad de construcción importante en Uaxactún.

Según el Arqueólogo Juan Antonio Valdez, en sus investigaciones sobre el linaje de Uaxactún, dice que hubo dos dinastías las cuales son una del Clásico Temprano que principia con el Gobernante Rana Humeante conquistador de Uaxactun, y el siguiente que fue un poco más independiente de lo que fue la conquista de Uaxactún es el del Clásico Tardío.

Pirámide Truncada 

Pirámide con cuatro accesos a los puntos cardinales, posiblemente tuvo techo de material perecedero, y se cree que la utilizaba el gobernante de esa época para dar algún anuncio desde arriba.

Estructura A – 2 

Esta estructura es la A-2  localizada en el grupo que posiblemente sirvió para que los de la elite observaran las ceremonias, sacrificios u otros sucesos importantes

Cantera Maya

Este es el lugar de donde los mayas extraían el material para sus construcciones.

Palacio A XVIII

Anteriormente se creía que este templo fue erigido por el gobernante Rana Humeante, pero las investigaciones más recientes aseguran que fue otro gobernante que mandó erigir este precioso templo, del cual se tiene la mejor vista panorámica del sitio. Desde allí seguramente el gobernante A-22 tuvo el control de la población que vivía en Uaxactún ya que la sociedad  estuvo dividida en varias clases y dependiendo del estatus social al que un individuo perteneciera serían sus privilegios y limitaciones. La clase más baja vivía en chozas de palma en la periferia del sitio, y los que pertenecían a un estatus social más alto estaban ubicados de manera en la que la nobleza fuera la del centro o sea los  de abajo en la orilla y la nobleza en  el centro.

Entonces aparte de cumplir con funciones ceremoniales, este edificio es posible haya servido como punto de vigilancia. El palacio, como ha sido categorizado, también posee las características de templo por estar conformado con cuerpos escalonados los que forman una pirámide que sostiene en la parte superior un templo con su crestería y un posible trono en la parte superior desde donde se cree el gobernante oficiaba las ceremonias, el motivo por el cual se le califica como palacio y no como templo es por la cantidad de habitaciones con las que cuenta.

Palacio V o Acrópolis

Este conjunto de estructuras es considerado el modelo para las acrópolis e incluso se piensa que la acrópolis norte de Tikal es una versión mejorada de esta. Al igual que la mayoría de los sitios de las tierras bajas este conjunto de edificios cuenta con diferentes fases constructivas, las cuales fueron realizadas en diferentes etapas de tiempo y por lo consiguiente por diferentes gobernantes.

Los gobernantes mayas mataban el poder de su antecesor realizando estructuras sobre las que eran principales para los anteriores, así ellos hacían sentir que el gobernante anterior pasó a la historia junto con todo lo que en su tiempo fue la representación de su poder y con esto demostrar su grandeza.

En el caso de la acrópolis de Uaxactún o palacio V cuenta con una agrupación de habitaciones en las que se puede observar el arco falso, maya camas, una plataforma semi circular que cuenta con evidencia de haber tenido un techo de material perecedero etc., en este lugar se encontraron 4 tumbas que se cree fueron las de la dinastía de Rana Humeante, un guerrero de Tikal que fue el conquistador de Uaxactún por lo que obtuvo el derecho a gobernar el sitio. Los entierros fueron encontrados orientados a los cuatro puntos cardinales y se cree que los restos humanos encontrados al norte son los de el gobernante Rana Humeante, los del sur de su hijo Bat Makína, los del oeste del nieto de Rana Humeante, hijo de Bat Marina el gobernante A-22 y al este los de el gobernante A-20 bisnieto del famoso Rana Humeante.

Esta es una estructura que posiblemente tuvo techo de material perecedero, que pudo haber sido utilizada para las ceremonias realizadas antes de enterrar a los 4 gobernantes que se encontraron aquí. En la cual le traían las ofrendas.

Estela 9   

Es la más antigua del sitio fechada para el 24 de septiembre del 327, se cree que esta conmemora una fecha histórica. Esta muestra un gobernante parado de perfil y al frente, en posición hincada, quizá este un cautivo suplicante. En su texto por no ser de una fecha redonda, evidentemente conmemora un acontecimiento histórico y el hecho de tener un cautivo frente al gobernante posiblemente recuerde una actividad guerrera en la cual el salió victorioso.

Estela 12

Erigida en el 889 d.C. Su inscripción se inicia con la rueda Calendárica de la fecha dedicatoria del monumento, luego indica la realización de un rito de esparcimiento y la colocación de la estela por el gobernante Hasaw Chaan Kawil II.

Estela 13

Erigida en el 830 d.c. su inscripción inicia con la Rueda Calendárica  que corresponde a la fecha dedicatoria del monumento, la cual es seguida de una expresión que indica la finalización de décimo Baktún, suceso que fue atestiguado por un soberano local cuyo nombre es Olom.

Estela 14 

Erigida en el 702 d.c. y por lo tanto se convierte en el monumento más temprano del clásico tardío, por el gobernante Chaan Kan Ko.

Grupo B, Palacio de Doncellas 

Se le llama así porque el interior del palacio se encuentra una cama y se cree que las hijas de los gobernantes iban a pasar su primera noche de luna de miel y se le ponían pieles a la cama y algodón. B 13

Juego de Pelota 

Este juego de pelota tiene similitud al de Tikal, solo que este es más pequeño, se jugaba con los codos, cadera y tobillos,  sus marcadores pudieron haber sido de madera o de piedra y la pelota con que jugaban la elaboraban del árbol de hule. Al lado derecho de este se encuentra una estela que posiblemente sirvió como relleno por su posición.

Estela 1 

Erigida en el 711 d.c. ubicada  al lado derecho del Juego de Pelota, parece representar dos fechas en rueda calendárica.

Estela 2

Erigida en el 751 d.c. localizada en el grupo frente al la estructura B-4, en su lado derecho registra una cuenta larga acompañada de la rueda Calendárica, que corresponde a la fecha dedicatoria del monumento.

Estela 3 

Erigida en el 507 d.C.  por el gobernante A-20  que podría ser la de su asenso al trono.

Estelas 4 y 5 

Hacen referencia a la victoria de Tikal y mencionan al gobernante Rana Humeante como protagonista. La estela 4 fue erigida 20 años mas tarde  para conmemora una vez más este suceso, lo que indica que este gobernante y el grupo vencedor seguían viviendo en esta ciudad. Y la estela 5 data del 378 d.C., que representa al gobernante Rana Humeante en la fecha que conquistó a Uaxactún y su acenso al trono y esta también representado en la estela 31 de  Tikal. Rana  Humeante murió en el 402 d.C. y se encontró en el entierro 29.

Estela 23

Erigida en el 475 d.c. por el gobernante A-22 primera estela de este gobernante

Grupo E 

Este grupo sobresale por su observatorio astronómico. La estructura E 7 sub, que es la principal del sitio, se orienta al este. Existe una estructura lineal con tres estructuras que son E 1, E 2, y E 3. La estructura más alta del grupo E, es la E 10 y probablemente es la más antigua por su arco corve escalonada, construido en el 400 a.C.  En este grupo también se encuadran 3 estelas la 19, 18 y 20

Observatorio Astronómico 

Esté conformado por cuatro estructuras en las que los mayas podían observar los movimientos del sol, podían fechar las épocas de verano y las épocas de invierno, entre otros acontecimientos como eclipses , equinoccios y solsticios.

Este lo utilizaban para tomar el tiempo como los cambios solares, lunares y otros también para saber cuando podían hacer sus cosechas, este observatorio es exacto los mayas podían saber cuando iba a ser primavera y el otoño. El 21 de Marzo se observa el equinoccio de primavera y el 21 de Diciembre el solsticio de invierno. Tres meses duraba el sol para llegar de una estructura a otra. 21 de Junio solsticio de verano, 21 de septiembre equinoccio de otoño. Cuando el sol sale a los laterales de la estructura y los equinoccios cuando el sol sale en la estructura del centro.

Templo E – 10

Este templo se considera que fue como un santuario donde los sacerdotes guardaban sus vestimentas, cuenta con un acceso y escalinata principal, dentro de este templo o santuario se puede observar perfectamente el arco falso escalonado. Este cuenta con su estuco original y una sub estructura, también se encontraron pinturas que representan la entrada Teothihuacana

Estructura E 7 sub 

Esta estructura cuenta con 18 mascarones que representan el jaguar, Wits  y posiblemente al Chak, es una pirámide truncada y radial con 4 accesos a los cuatro puntos cardinales que posiblemente tuvo techo de material perecedero y es la principal estructura del observatorio astronómico desde la que los mayas observaban los equinoccios y solsticios.

Estructuras E1, E2 y E3 

Estas tres estructuras son las que marcaban la posición del sol, los equinoccios y solsticios. De la E2, que está al centro, observaban el equinoccio de primavera el 21 de marzo;  de la estructura  E1 a lado izquierdo observaban el solsticio de verano justo el 21 de junio; y nuevamente en la E2 el 21 de septiembre se marcaba el equinoccio de otoño; y por último en la estructura E3 el 21 de diciembre se marcaba el solsticio de invierno.

Estelas la 18 y 19 

Muestran a dos protagonistas de elevada jerarquía

Estela 20

 Es uno de los monumentos más suntuosos dentro de los del clásico temprano y parece ser una afirmación, en ese monumento, de cierta independencia frente a la tutelarídad de Tikal. Representa al gobernante A-22  en posición frontal luciendo uno de los tocados más fantásticos en este tipo de representación, y hay dos cautivos arrodillados a sus pies.

UAXACTUN, GUATEMALA – OBSERVATORIO ASTRONÓMICO

A lo largo de los últimos años se han hecho mediciones de muchos sitios, lo cual permite concluir que un gran número de orientaciones y alineamientos arqueoastronómicos estaban diseñados intencionalmente para marcar la dirección de la salida o la puesta del Sol y/o de las estrellas o constelaciones en determinadas fechas. En algunos casos las tablas de fenómenos estelares del pasado nos permiten sugerir la fecha de construcción del edificio en cuestión.25 El testimonio arqueológico plasmado en las orientaciones comprueba que se observaban determinados fenómenos astronómicos sobre el horizonte, y que los pueblos prehispánicos tenían la capacidad tecnológica de diseñar y construir edificios en coordinación exacta con el fenómeno natural que querían hacer resaltar. El estudio de las orientaciones abre, pues, nuevas perspectivas de investigación donde las inscripciones en estelas, códices y fuentes históricas guardan silencio. A través de las mediciones de campo es posible seguir ampliando este nuevo tipo de documentación.

Hasta ahora se han estudiado tales relaciones entre el principio de la orientación y fechas solares y/o estelares en los casos de Teotihuacán, Alta Vista, Xochicalco, Cholula, Malinalco, Tenochtitlán, Monte Albán, Caballito Blanco, Chichén Itzá, Uxmal, Uaxactún, Copán y Palenque, por mencionar sólo los sitios más importantes y mejor estudiados.

Uaxactún/ Guatemala, Grupo E. Observación desde el edificio VII hacia los edificios I, II y III que marcan el movimiento anual del Sol entre los puntos extremos de los solsticios. Plano de Tichy basado en Ricketson (1937, figura 68) y completado con las direcciones de 11.5º, 16º y 20º del E hacia el N y hacia el S. La columna E 1, de colocación original dudosa, podría haber estado situada en la línea de 11.5º del E hacia el S. Se añade también la posición del eje de la pirámide III con 11.5º. (Según Tichy, 1976, figura 10.)

Hayu Marca

Hayu Marca

Casi 1300 kilómetros al sureste de Lima, Perú, a orillas del Lago Titikaka, se encuentra un sitio que confunde a los visitantes de todo el mundo. Los chamanes visitan este lugar para realizar rituales y ofrecer oraciones a la pared de roca situado en la meseta, como lo hacen por generaciones.

El sitio es conocido como la “Puerta de Hayu marca”, o también como “La Puerta de los Dioses”. Es desconcertante verlo: una puerta gigante, excavada en roca sólida. Parece de fácil acceso, pero no esta en cualquier lugar.

El sitio se encuentra literalmente en medio de la nada, a más de 4.000 metros de altura, en donde en una enorme roca ha sido labrado un rectángulo gigante y, en la parte inferior, hay una hendidura que parece una especie de puerta. Los nativos peruanos lo llaman la “puerta de los dioses”. Pero ¿Por qué construir una puerta en la piedra que no llevan a ninguna parte?

La llamada “Stargate” fue descubierta por José Luis Delgado Mamani, una guía de montaña local que estaba explorando la zona. Mientras disfrutaba de la vista en la región de la montaña Hayu Marca ubicada en el sur de Perú, se encontró con una estructura gigante de roca con forma de puerta de 7 metros de alto por 7 metros de ancho, en la cual fue tallada otra misteriosa puerta, pero más pequeña en el centro. Según algunas leyendas, la ‘puerta’ más pequeña representa la “entrada de la almas mortales”, mientras que la ‘entrada’ más grande y más simétrica representa la entrada utilizada por deidades para acceder a nuestro reino.

La antigua leyenda peruana dice que una vez todas las Américas se unieron bajo un solo líder y bajo una tradición espiritual común. El nombre “América” se deriva de “Amaru-ca-ca” o “Población”, “Ameri-ca”, que significa “Tierra de la Serpiente”, denominada así después del suceso relacionado con un portador de cultura y tecnología conocida históricamente como Sasan Muru o Amaru (serpiente/sabiduría).

Sasan Muru provenía del antiguo continente de Mu. Tenía consigo muchos objetos tecnológicos, incluyendo el poderoso “disco sagrado de oro”. Según los nativos del Perú, el rey sacerdote, en la antigüedad habría asistido a muchas tribus primitivas, después de llegar tras la destrucción de Mu y la Atlantis. Gracias a su ayuda, las tribus fueron capaces de construir los impresionantes templos megalíticos que son todavía visibles en el territorio mesoamericano.

Según la leyenda, este primer rey sacerdote cruzó el portal gracias a un objeto especial que desencadena la apertura transformando la piedra en una puerta estelar. Cuenta la leyenda que en el momento en que los conquistadores españoles llegaron a Perú y saquearon el oro y las piedras preciosas de las tribus incas un sacerdote inca del templo de los Siete Rayos llamado Amaru Meru (Aramu Muru) huyó de su templo sagrado con un disco de oro conocida como “la llave de los dioses de los siete rayos”, y se ocultó en las montañas de Hayu Marca. De algún modo llegó hasta la puerta que había sido cuidada por los sacerdotes chamanes. Les mostró la llave de los dioses y realizó un ritual que concluyó con un acontecimiento mágico iniciado por el disco de oro que abrió la puerta, y de acuerdo con la leyenda una luz azul emanaba de un túnel interno. El sacerdote Amaru Meru entregó el disco de oro a los chamanes y luego pasó a través del portal “para no ser visto de nuevo”

Los arqueólogos que examinaron la puerta de los dioses, han descubierto una pequeña depresión circular en el centro. Hay quienes creen que, quizás, esta depresión fue donde se colocaba el disco de oro. Según Philip Coppens, autor y periodista de investigación, parece una historia de ciencia ficción. Dice que el dispositivo se hizo de oro y otras piedras preciosas. Quien estaba en posesión, podría llegar a la puerta y activarla, para así establecer contacto con los dioses, o invocarlos.

La mayoría tiende a pensar que esto es solo coincidencia o imaginación. Sin embargo parece que algo se oculta detrás de esta leyenda histórica: este disco de oro tenía un vínculo con alguna civilización extraterrestre y era un dispositivo con el que era posible viajar entre mundos diferentes. Esto tomaba a una persona físicamente, lo llevaba a otro lugar o dimensión y lo traía de regreso.

Puerta con el orificio en donde posiblemente se colocaba el disco de oro.

Según la leyenda local, estos sacerdotes reyes, conocidos como “hermanos del espacio”, parecían provenir de otros mundos. ¿Pueden haber llegado a la Tierra a través de la puerta de los dioses?

Pero, ¿En realidad el disco de oro era un dispositivo capaz de activar esta puerta? Según los teóricos de “antiguos astronautas”, la puerta de los dioses es el final de un túnel espacio-temporal, una especie de portal que se conecta a otra parte del universo o a otra dimensión.

El túnel gravitacional es una construcción teórica basada en relatividad general. El concepto es que realmente existe la posibilidad de que el espacio y el tiempo están conectados y que varias partes del espacio y el tiempo están conectadas por un pequeño canal. Si se crea esta estructura, obtendrías un atajo entre porciones del universo muy lejanos.

La leyenda ya mencionada concluye con la profecía que la puerta de los dioses se abrirá un día “muchas veces más grande de lo que es actualmente” y permitirá que los dioses regresen en sus naves solares.

 Vista ampliada del orificio.

¿Podría ser esta leyenda real? La leyenda Inca señala también que héroes pasaban por la puerta para unirse o ver a sus dioses y de vez en cuando volvían con sus dioses para “inspeccionar todas las tierras del Reino”.

Quizás todas las leyendas tengan algo de verdad en ellos. De lo contrario, ¿Por qué ellos tallarían una puerta de alguna clase en el medio de la nada? ¿Una pequeña puerta en la roca sólida? ¿En qué estaban pensando en esos tiempos? ¿Y qué decir de la leyenda del disco de oro como el factor clave? ¿Ellos realmente tallaron un espacio en la puerta para la llave?

¿Podría algún tipo de seres extraterrestres haberles ayudado a construir esta puerta y darles una llave mágica que abre algún tipo de puerta o un portal? Tal vez nunca lo sabremos. Es difícil imaginar que no tenían algo en mente cuando estaban construyendo estas estructuras. Tubo que ser por algo más que “por el placer de hacerlo” o “rituales religiosos”.

La Puerta de los dioses de Hayu Marca sería una puerta estelar según archivo del FBI Este misterioso y enigmático monumento de piedra es una evidencia que sugiere las increíbles habilidades de nuestros antepasados ​​que habitaron la región que hoy es Perú. Esta enorme ‘Stargate‘ o Puerta Estelar es uno de los monumentos más impresionantes de la región, pero la verdad detrás de esta maravilla podría ser mucho más grande que cualquiera de nosotros alguna vez pensó.

La “Puerta de los Dioses” en Hayu Marca se asemeja a la Puerta del Sol de Tiwanaku (Tiahuanaco) y otros cinco sitios arqueológicos en los alrededores. Misteriosamente si trazamos líneas rectas entre la Puerta de los Dioses en Hayu Marca, la Puerta del Sol de Tiwanaku y otros sitios arqueológicos, obtenemos un cruce extraño que se une en el centro de la meseta del Lago Titicaca, uno de los más sagrados lugares de la región, y en donde se originó el imperio Incaico, según las leyendas.

En Cuanto algo se sale de lo común, aparacen las implicaciones esotéricas.

Guachimontones

Guachimontones

Las pirámides circulares únicas

Guachimontones (o Huachimontones) es el nombre de un antiguo asentamiento prehispánico ubicado en la ciudad y municipio de Teuchitlán, aproximadamente a una hora al oeste de la ciudad de Guadalajara en el estado de Jalisco. Este asentamiento representa el sitio principal de la Tradición Teuchitlán,1 cuya área nuclear se localizó en los alrededores del volcán de Tequila durante el 300 a. C. hasta 350/400 d.C.2

Su principal centro ceremonial incluye varias construcciones con un estilo arquitectónico peculiar, entre ellas varias estructuras cónicas escalonados (una de ellas con restos de un palo de volador) rodeadas de patios circulares, dos juegos de pelota, un anfiteatro y algunas terrazas y edificios menores. Dadas sus grandes dimensiones, actualmente el sitio continúa en fase de exploración y requiere de una investigación de largo alcance.

Los Guachimontones son un conjunto único de ruinas antiguas, no lejos de Etzatlán. Visto anteriormente es la pirámide circular del Conjunto 2, el segundo más grande – y mejor conservada – del Guachimontones ‘varias pirámides. Las ruinas se encuentran en una meseta con vistas a la pequeña ciudad de Teuchitlán en la autopista 4, a unos 20 minutos en coche al este de Etzatlán. De hecho, alguien que viaja a Etzatlán desde el lago Chapala o Guadalajara tendrá que pasar justo por la ciudad en el camino. Teuchitlán está aproximadamente 1,5 horas al oeste de Ajijic del lago Chapala, y cerca de 1 hora al oeste de Guadalajara. Para localizar la ciudad y ruinas en un mapa de Google, haga clic aquí.

Vista aérea del complejo Conjunto 2. Esta foto aparece en el gran letrero a la entrada de las ruinas. Ayuda a dar una idea de cómo las pirámides circulares y sus círculos alrededor de la plataforma se establecen. El aspecto circular es lo que hace que los Guachimontones sean únicos en México, y tal vez en el mundo. Fueron descubiertos en 1970 por el arqueólogo Phil Weigand y su esposa Arcelia historiador García. Weigand murió hace sólo unos meses. La gente antigua que creó el sitio es parte de lo que se llama la cultura Teuchitlán, el nombre de la ciudad cercana. El sitio ceremonial de Guachimontones floreció tan pronto como el año 200 DC, y fue abandonado de repente alrededor del 900 dC. La cultura de Teuchitlán está relacionada con la cultura de la gente de la Tumba de Eje, vista en la Parte 5 de esta serie. Cerca de 200 sitios con un plan similar a éste fueron construidos en el occidente de México en muchas de las mismas áreas que se encontraron las Tumbas de Eje. Sin embargo, la construcción de Tumbas de Eje se detuvo aproximadamente el año 600 DC, tres siglos antes de que la tradición Teuchitlán desapareciera. Debido al saqueo en las Tumbas de Eje y a la destrucción en los sitios de cultura de Teuchitlán como los Guachimontones (partes de los cuales fueron utilizados para materiales de construcción locales) la conexión entre los dos no se entiende completamente.

Mapa del sitio de los Guachimontanes. Este mapa da una idea de todo el sitio, al menos esa parte que se ha excavado hasta la fecha. El área mostrada arriba cubre aproximadamente 19 hectáreas (47 acres). El sitio total debe ser mucho más grande, ya que en su apogeo la población antigua pudo haber llegado a 40.000 personas. Conjunto 2 es la pirámide centro de los 3 más grandes complejos circulares visto anteriormente en una línea diagonal desde la parte superior áspera derecho a la parte inferior izquierda. Conjunto 1, la pirámide más grande, no ha sido totalmente excavada. Entre Conjunto 1 y 2 hay una larga ranura estrecha que era la mayor de dos juegos de pelota. Con vistas al extremo norte de la corte de la bola es Conjunto 4, que consiste en un altar rodeado de 6 plataformas. Conjunto 3, abajo a la izquierda, es el más pequeño de los 3 complejos de pirámides centrales. El mapa también muestra varias otras ruinas periféricas que están parcialmente excavadas.

Lo que los Guachimontones puede haber parecido cuando era habitada. Visto anteriormente en el primer plano es el Conjunto 2. Detrás de ella es conjunto 1. Las pirámides tienen escaleras que conducen a sus cimas en 4 lados, correspondientes a las 4 direcciones cardinales. Establece en el nivel superior de conjunto 2 es un poste, el agujero para el cual fue descubierto por los arqueólogos. Algunas de las otras pirámides tenían agujeros similares. Los arqueólogos especulan que los postes fueron utilizados por los voladores (volantes). Las esculturas de arcilla de Tumbas de Eje parecen representar esta práctica, que implicaba sacerdotes que colgaban con cuerdas y giraban alrededor de los palos. La ceremonia puede haber sido parte de las devociones a Ehécatl, dios del viento. Se cree que las formas circulares de las pirámides están relacionadas con el hecho de que el viento sopla desde todas las direcciones. Ehécatl se asocia con Quetzalcóatl, el dios creador adorado en toda Mesoamérica. Las estructuras en la parte superior de las plataformas rectangulares que rodean las pirámides estaban hechas de materiales perecederos y por lo tanto no sobrevivieron hasta el presente. Sin embargo, los creadores de este modelo usaron las esculturas de las excavaciones de las casas y los edificios como guía para lo que estas estructuras habrían parecido. (Foto cortesía de Wikipedia)

La tierra inmediatamente alrededor de las ruinas se ha cultivado durante siglos. El arado ha desenterrado artefactos, pero también ha destruido algunos aspectos del sitio. Se cree que el área dentro de las ruinas estaba restringida a la nobleza y al sacerdocio, excepto en ocasiones religiosas especiales. La mayor parte de la gente antigua vivía en la parte inferior de la colina, en y alrededor de la moderna Teuchitlán. Comercio de la sal traída de los pisos alrededor de Sayula hacia el sur era una actividad económica importante en la antigüedad. Otra fue la producción de obsidiana. Hay más de 1.000 antiguas minas de obsidiana en la zona, y las personas que utilizan el vidrio volcánico para producir cuchillos, puntas de lanza, espejos, joyas y macahuitls, o espadas de hoja plana. Supuestamente, los macahuitls podrían cortar una pierna o un brazo con un solo golpe.

Agave azul que crece cerca de las ruinas. Agave azul es una de las muchas especies de maguey.   El antiguo pueblo de agave cultivadas, al igual que sus contrapartes modernas hacen. Lo utilizaron para la producción de una bebida ligeramente alcohólica llamada pulque, así como para la fibra para hacer ropa, cestas y sandalias. Hoy en día, el Agave Azul se utiliza casi exclusivamente para producir las muchas variedades de fino tequila de Jalisco, el nombre de la ciudad cercana de Tequila. Los pueblos antiguos también operó un sistema de riego extenso incluyendo canales, presas, compuertas, y chinampas, o jardines flotantes. Las chinampas fueron similares a los utilizados después por los aztecas, cerca de su capital Mayor de Tenochtitlan (la actual Ciudad de México). Este sistema de riego es considerado uno de los más sofisticados en Mesoamérica y sin duda habría sido necesario alimentar a la población estimada de 40.000.

Conjunto 2: La Pirámide Central

La pirámide del Conjunto 2 imita el Volcán de Tequila cubierto de nubes visto detrás. Esta pirámide se construye con 13 escalones hasta una plataforma que contiene 4 pasos adicionales. La estructura total es de 18 metros (60 pies) de altura. No era raro que los antiguos construyeran pirámides para que siguieran las líneas de las montañas adyacentes. La Pirámide de la Luna en Teotihuacan está diseñada de la misma manera.

Rodeando la pirámide Conjunto 2 son 10 plataformas rectangulares. Muchas de las plataformas, como la que se ve en el fondo, tienen pasos que conducen a sus tops. Las plataformas están construidas con 2 a 4 niveles. Originalmente el nivel superior de las plataformas contenía edificios hechos de madera con techos de paja. Estos edificios pueden haber estado conectados a familias de élite o grupos de linaje particulares. La separación de las plataformas de la pirámide es una amplia pasarela, o patio, alrededor de 360 ​​metros (1181 pies) de circunferencia. Los arqueólogos especulan que un gran número de personas se reunieron en estas plataformas y en los patios para presenciar las ceremonias “volador”.

Otro punto de vista de las plataformas Conjunto 2.

El Juego de Pelota y Plataforma de Sacrificio

La Corte de Pelota es una de las más grandes de Mesoamérica. El extremo lejano está a 111 metros de distancia, y está limitado por los árboles que se ven en el fondo lejano. Este juego de pelota es superada en tamaño sólo por el Gran Juego de Pelota de los mayas en Chichén Iza en Yucatán. Además de entretener a la población, los juegos de pelota se utilizaron para resolver importantes cuestiones políticas y económicas. Algunos de los otros campos de pelota en Mesoamerica tienen anillos colocados en sus lados, con los puntos anotados pasando el balón a través de ellos. No existen tales anillos en esta corte, así que las reglas deben haber sido algo diferentes.

 

La Plataforma de los Sacrificios. Los restos de ocho sacrificios humanos fueron encontrados enterrados en esta plataforma en el extremo sur de la corte. Los arqueólogos especulan que estos sacrificios se hicieron en conjunto con el juego. Según algunas teorías, fue el capitán del equipo ganador quien fue sacrificado. Esto fue considerado un gran honor y una celebración de su logro.

Conjunto 1: La Pirámide Enterrada

Conjunto 1 contiene la mayor de las pirámides en el sitio. La foto de arriba muestra cómo estaba de Guachimontones debe haber mirado a Phil Weigand y su esposa cuando llegaron por primera vez. Lo que encontraron parecía poco más que montones redondeados de piedra, cubiertos de árboles. Estas colinas le dieron al sitio su nombre. Guachi árboles crecen en los montones (pilas) de piedra.

Una pared áspera en el camino a la cima. A diferencia de la piedra cuidadosamente equipado de la pirámide Conjunto 2, la estructura aquí es todavía muy en la condición en la que se encontró. Los materiales de construcción usados ​​en la pirámide eran piedra, cal y arcilla. La parte superior se puede ver en el fondo, todavía una cierta distancia para arriba.

 

Vista desde la parte superior del Conjunto 1. A través de los árboles Guachi, la pirámide del Conjunto 2 se puede ver, junto con uno de sus plataformas circundantes. Teuchitlán es visible en la distancia. Cuando la pirámide Conjunto 1 estaba en buenas condiciones, sin árboles u otros obstáculos para bloquear la vista, el efecto visual debe haber sido de gran alcance. Enterrado debajo de la parte superior de la pirámide Conjunto 1, los arqueólogos encontraron la tumba de un antepasado importante, quizás uno de los fundadores. El complejo conjunto 1 es la parte más antigua de los Guachimontones.

 

 

Otros Conjuntos

 

Conjunto 5, en el extremo norte del sitio, sigue siendo en su mayoría sin excavar.

 

Escalera al cielo. Un amplio conjunto de escaleras conduce hasta el  Conjunto 4. Llegan a una amplia plataforma plana con vistas a la Corte de Pelota, las pirámides, y un buen poco de la campiña circundante.

 

Plataforma del Conjunto 4. En el centro de la plataforma hay un altar bajo, cuadrado y de piedra. En el fondo, las altas montañas se elevan, y en la extrema izquierda se puede vislumbrar el lago azul.

 

Conjunto 3 es el más pequeño de los tres complejos centrales. Hay sólo 4 niveles y la estructura es probablemente no más de 2 metros (6,5 pies) de altura. Sin embargo, se encontró un hoyo en el nivel superior, sin duda para el poste de volador. Varias plataformas rodean esta pirámide, pero la mayoría son pequeñas y no están en buenas condiciones. Conjunto 2 se puede ver en el fondo a través de los árboles.

Rock Eagle

Rock Eagle

Rock Eagle Site

U.S. National Register of Historic Places

Rock Eagle Effigy Mound, viewed from adjacent observation tower, August 26, 2007

Nearest city: Eatonton, Georgia

Rock Eagle Effigy Mound es un sitio arqueológico en el condado de Putnam, Georgia, Estados Unidos, que se calcula que se construyó entre 1.000 y 3.000 años. El terraplén fue construido de miles de pedazos de cuarcita colocados en forma de mounded de un pájaro grande (102 pies de largo de la cabeza a la cola, y 120 pies de ancho de la extremidad del ala a la extremidad del ala). Aunque es lo más a menudo referido como águila, los eruditos no saben exactamente qué tipo de pájaro los constructores originales intentaron representar. Se encuentra en el Registro Nacional de Lugares Históricos (NRHP) debido a su importancia. La Universidad de Georgia administra el sitio. Utiliza gran parte de la tierra adyacente para un campamento 4-H, con cabañas y otros edificios, y educación ambiental diurna y residencial.

Lo que motivó a los primeros habitantes de Georgia Medio, que vivieron en un tiempo mucho antes del surgimiento de las culturas posteriores del Mississippian, Creek y Cherokee, para construir estos enormes montículos de efigies sigue siendo algo de un misterio. Obviamente tienen significación ceremonial y el Rock Eagle parece haber sido ampliado de un gran montículo central en forma de cúpula. [2]

Arqueología

Solamente dos de tales montones de la efigie del pájaro se han encontrado al este del río de Mississippi. El otro, conocido como Rock Hawk, también se encuentra en el condado de Putnam, aproximadamente trece millas al sureste. (33 ° 20,693 ‘N 83 ° 10,502’ W)

El águila de la roca se pensó una vez para ser tanto como 5.000 años. Si bien hay una fuerte evidencia de que el área fue ocupada por los indios Arcaicos en ese momento, los estudiosos ya no creen que crearon el montículo. La arqueología actual sugiere que el montículo fue construido entre 1.000 y 3.000 años atrás por los indios Woodland. Estos nativos americanos pueden haber sido parte de las culturas Adena o Hopewell. Es más probable que representaran un grupo único. [3] El águila de la roca es el montículo indio más viejo siguiente en Georgia después del complejo del anillo de la concha de Sapelo.

Los primeros colonizadores de la región pensaron que podría cubrir algún tesoro enterrado fantástico y excavado en él de vez en cuando, pero los arqueólogos del siglo XX encontraron solamente que el águila fue construida encima de un afloramiento natural de la roca. Las teorías sobre las razones de su construcción varían actualmente de la necesidad de un lugar de entierro central por los antiguos habitantes de la zona a la posibilidad de que la gente de Rock Eagle enviara un mensaje a los dioses.

El montículo representa un pájaro con un pico grande y una cola de ventilador. El arqueólogo Charles C. Jones produjo las mediciones más tempranas en 1877. Mide 120 pies de la cabeza a la cola y 102 pies de la punta del ala al wingtip. A menudo se describe que la cabeza del ave se gira hacia el este (véase Marker) “para hacer frente al sol naciente”, quizás para sugerir una significación cosmológica a su colocación. Sin embargo, la cabeza del pájaro se enfrenta realmente al sur por el sureste, y sus puntos del pico casi al sur. Las rocas que componen el pecho del ave se amontonan de ocho a diez pies de altura, mientras que las alas, la cola y la cabeza se elevan más abajo. Los arqueólogos encontraron arcilla no indígena en el montículo, lo que sugiere que los materiales fueron traídos de otras áreas durante la construcción.

Los primeros arqueólogos también encontraron evidencia de una cremación humana en el montículo, así como un punto de proyectil. Algunos estudiosos creen que el montículo se parece más a un halcón o buitre que a un águila. Como el halcón era un símbolo de la muerte entre algunos de los pueblos indígenas, habría sido una imagen apropiada para un montículo de entierro. [4] Rock Eagle es conocido como un cementerio.

El estudio erudito del Montículo de la Eucalipto de Rock Eagle empezó en 1877, cuando el arqueólogo Dr. Vincenzo Petrullo publicó medidas de la imagen. El arqueólogo A. R. Kelly de la Universidad de Georgia excavó gran parte del sitio durante los años treinta. Debido a esta excavación, queda un solo conjunto de huesos humanos y animales y se encontró un punto de proyectil que puede o no estar relacionado con la efigie. Las excavaciones arqueológicas en el montículo a través de los años han encontrado un número sorprendentemente pequeño de artefactos que no sean las piedras de donde fue construido. Un proyecto de investigación de los años 50 encontró una sola herramienta de cuarzo en Rock Eagle, junto con pruebas de enterramientos humanos cremados en el montículo. De lo contrario, la estructura ha revelado muy poco sobre su propósito previsto.

Águila en un montículo de Georgia, sólo visible desde la altura.

La propiedad fue vendida al gobierno de los Estados Unidos durante este tiempo por Florence Scott. En asociación con la Universidad de Georgia, la Administración de Progreso de Obras (WPA) construyó una torre de granito al pie de la efigie. Esto hizo una vista “aérea” del sitio posible para los visitantes. En 1954 Kelly informó que tanto Rock Eagle como Rock Hawk mostraron indicios de haber sido encerrados por una pared de material similar a las rocas utilizadas para construir las efigies. Esto, tal vez, los asocia con los constructores de muros similares en Stone Mountain (destruido, 1923) y Fort Mountain (todavía de pie). Una extensa renovación se completó en este sitio, la eliminación de las plantas del montículo y la sustitución de las rocas que se dispersaron cerca. El montículo sube 10 pies sobre el nivel del suelo y consiste en miles de rocas de tamaño pequeño a mediano. [5]

La torre de piedra construida por los trabajadores de la CCC en la década de 1930 ofrece una vista impresionante de la roca Eagle y es una visita obligada para cualquiera que visite el sitio, aunque las escaleras pueden ser extenuantes. Un camino pavimentado rodea la efigie y hay paneles interpretativos para explicar la importancia del sitio. El parque está muy bien cuidado. El Departamento del Interior de los Estados Unidos incluyó a Rock Eagle en el Registro Nacional de Lugares Históricos en 1987.

El acceso al propio montículo está prohibido, y el sitio está rodeado por una cerca alta. La Universidad de Georgia administra el sitio. Utiliza gran parte de la tierra adyacente para un campamento 4-H, con cabañas y otros edificios, y educación ambiental diurna y residencial.

Los visitantes pueden visitar el montículo de forma gratuita. El sitio está situado junto a la ruta estatal 441 entre las citas de Madison y Eatonton. El parque es de 1500 hectáreas en total.

 

Ek Balam

Ek Balam

Ek Balam, es un sitio arqueológico maya en Yucatán, México. Está localizado a 30 km al norte de la ciudad de Valladolid, a 2 km del poblado maya de Ek Balam. En maya yucateco, éek’ báalam significa ‘jaguar negro’ (ek ‘negro’, balam ‘jaguar’).

La zona arqueológica se ubica a 190 kilómetros, al oriente de la ciudad de Mérida, en el estado de Yucatán. Para acceder se toma la carretera número 295 que se dirige a Tizimin.

Historia

Desde sus modestos inicios, en el año 300 a. C., hasta la llegada de los españoles, el asentamiento humano en Ek Balam llegó a tener unos 12 km², que incluía un espacio central sagrado de 1 km², donde residía la élite. Esta pequeña zona central estaba protegida por tres murallas.

Fue una capital maya muy rica, llamada Talol que, de acuerdo con las fuentes escritas del siglo XVI, había sido fundada por Éek’Báalam (Jaguar Oscuro) o Coch CalBalam. Dominó una región muy poblada.

En los primeros años del siglo XI, una irrupción extranjera, posiblemente de los itzaes, sometió los centros de poder de Ek Balam y Yaxuná.

Arquitectura

La mayor parte de los edificios que han sido sacados a la luz, son de finales del periodo Clásico, pero algunos descubrimientos del preclásico reciente muestran que el lugar fue habitado desde antes. La entrada a este sitio, protegido por dos murallas, inicia con un magnífico arco maya. Luego, las edificaciones del centro ceremonial, el palacio oval y un juego de pelota maya de buen tamaño.

Presenta 45 estructuras, incluyendo:

  • La Acrópolis en el lado norte, es la estructura más grande y contiene la tumba Ukit Kan Le’k Tok’. Mide 146 metros de largo, 55 metros de ancho y 29 metros de alto. El friso de escayola, espléndidamente conservado, reviste la puerta con las fauces abiertas y los colmillos de una serpiente o monstruo; arriba de estas, el rey en su trono y, a los lados, las figuras de guerreros alados. Aparte de Ek Balam, este tipo de decoración solamente aparece en el lejano estilo de Chenes, en Campeche.
  • El edificio circular, construido en el sur y conocido como el Palacio Oval.
  • El juego de pelota.
  • Las pirámides gemelas.
  • Una estela que representa a un gobernante de Ek Balam, probablemente Ukit Jol Ahkul.
  • Un bello arco, que sirve como entrada o puerta.
  • Dos estructuras, aún no excavadas, al este y oeste de la Acrópolis.

Plano del sitio arqueológico.

Pintura mural en Ek Balam

Una señal de la riqueza material y cultural, así como del desarrollo tecnológico y artístico en Ek Balam, está manifestado en la pintura mural, donde los artesanos alcanzaron gran maestría, decorando sus construcciones con increíbles obras de arte, que van desde tapas de bóvedas con diseños monocromáticos, hasta bóvedas completas, cubiertas de coloridos y complejos murales, cuyos vestigios reflejan momentos relevantes de la ciudad. El estilo pictórico de Ek´Balam es considerado de los mejores del área maya, ya que, siendo naturalista, expresa de manera muy real, con las proporciones correctas y con notable delicadeza y plasticidad, las representaciones de deidades y seres míticos en las tapas pintadas, así como de seres humanos y animales representados en los muros de los edificios. Desde 1990 el proyecto La pintura mural prehispánica en México, del Instituto de Investigaciones Estéticas de la Universidad Nacional Autónoma de México, se dedica al registro y estudio de los murales precolombinos, como los de Ek´Balam.

Ek Balam es uno de los últimos sitios Arqueológicos descubiertos en la Península de Yucatán y es quizás una de las más importantes ruinas mayas jamás encontradas.

En la relación de Ek Balam (1579) el encomendero Juan Gutiérrez Picón narra que el Capitán Francisco de Montejo le otorgó la cabecera de Tiquibalan o Ek Balam, con cinco pueblos, por haber sido uno de los cinco conquistadores de la región. En dicha relación se asienta también que Tiquibalan fue fundado y poblado por un gran señor llamado Ek Balam, quien edificó la mayor de las cinco estructuras del sitio y que las demás fueron construidas por otros capitanes, bajo sus órdenes.

Ek Balam es un nombre en lengua maya yucateca -al parecer tomado de ese gobernante- que puede ser traducido al español como “jaguar negro” o “lucero jaguar”.

Está compuesto por varios templos, dos palacios enormes y una gran pirámide en el centro de la ciudad. Ocupado desde el periodo formativo tardío, antes del siglo IV hasta el periodo colonial y existen fuentes históricas, que aseguran, que fue un centro importante de la región, durante el Postclásico.

En este sitio, llaman particularmente la atención las enormes dimensiones de sus edificios; igualmente, el que su parte central esté rodeada por dos murallas, lo que es poco común.

Dentro del recinto amurallado -de un poco más de un kilómetros cuadrado- se encuentran las estructuras más importantes, distribuidas en dos grandes plazas unidas, a las que llamamos Plaza Central y Plaza Sur; alrededor de ellas se encuentran numerosas construcciones de diferentes tamaños.

Las murallas cuentan con cinco entradas en distintos sectores de su contorno y existen cinco sak`be`oob (caminos) que parten de ellas, en dirección a los cuatro puntos cardinales. El lado sur de la muralla es un caso especial, pues cuenta con dos entradas y dos sak`be`oob.

El periodo cultural más importante de Ek Balam fue el clásico tardío (del año 700 al 1000 d. C.); sin embargo, los primeros pobladores llegaron desde años anteriores y siguieron viviendo ahí después del año 900; algunas construcciones pequeñas posteriores a esta fecha así lo demuestran. Sus características son muy diferentes a los edificios más antiguos, por lo que es claro que la sociedad sufrió algunos cambios y se dedicaban menos recursos y trabajo a la construcción.

Desde lo alto de la pirámide principal se pueden ver las Ruinas de Cobá, a 48 km, también hay varios Sac be que conectan Ek Balam con Chichen Itzá, Coba y otros sitios arqueológicos.

Templos y Edificios Mayas en Ek Balam

Cuarto 29 y Escultura de Piedra

Esta sección ha sido habilitada y abierta para que se admiren los paneles de piedra y estuco en la fachada del Cuarto 29 y a la vez para resguardar la Escultura de Piedra.

La Escultura de Piedra no fue localizada en este cuarto originalmente, sino en una pequeña habitación en el quinto nivel. Su cabeza y manos no se localizaron en la excavación y al parecer fueron cortadas o mutiladas con la intención, quizás, de disminuir su energía o poder en tiempos mayas.

La escultura se reubicó en este espacio para protegerla y exhibirla, ya que es una obra extraordinaria de trabajo esculpido en piedra.

La escultura representa el cuerpo de una mujer madura, de elite, que viste un gran collar de cuentas, imitando aquellas hechas en jade, una capa de cuentas de concha y una falta de cuentas tubulares muy lujosa. Lleva un objeto en su brazo derecho detenido con su mano. En la parte superior cuenta con un mascarón de una deidad. Su trono tiene el simbolo del Ik (viento) en la parte inferior.

Su título real podría ser Ku´Hul Ixik, sagrada Señora, a cuya persona se refieren algunos textos glíficos del cuarto 22. Ella era una mujer importante, quizá proveniente de Cobá y de sangre real. Tal vez responsable de fundar una de las dinastías conocidas en Ek Balam, y cuyo descendiente fue Ukit Kan Lek Tok´, quien construyera la fachada de estuco.

Estructura 17

La Estructura 17 a la que nombramos Las Gemelas, se localiza en el oeste de la Plaza Sur y es la que presenta los rasgos arquitectónicos mejor conservados de Ek Balam. Está formada por un gran basamento sobre el que fueron construidos dos o más que sostienen dos edificios abovedados, de cuatro cuartos cada uno. La estructura mide 40 metros de largo, 17 metros de ancho y tiene una altura aproximada de 6 metros.

La decoración de las fachadas en los edificios de Ek Balam no se hizo con figuras labradas en las piedras -como en Uxmal y Chichen Itzá, por ejemplo- sino con estuco o mortero de cal, modelado en distintas formas y pintado.

Durante la excavación, se encontraron dos máscaras de estuco que formaban parte de la ornamentación. En este edificio, los únicos elementos decorativos de piedra son los pequeños aros que están en las esquinas de los cuartos.

Debajo del edificio que ahora podemos admirar hay dos estructuras que fueron cubiertas completamente: era costumbre de los antiguos arquitectos mayas utlizar estructuras de épocas anteriores como cimientos para la construcción de nuevas edificaciones.

Sak Be 2

La palabra maya Sak Bé significa en español “camino blanco”. Se llama así a los caminos de piedra prehispánicos porque su superficie se cubría con polvo blanco o con un piso, cuyo acabado quedaba de ese color.

El Sak Bé No. 2 es uno de los dos caminos prehispánicos que dan acceso al sitio por el lado sur; el otro es el Sak Bé No. 1.

Este tramo del camino tiene una extensión de 190 metros hasta la muralla exterior y mide 10 metros de ancho, sin embargo, en la parte intermedia entre las dos murallas es más amplio y forma una especie de terraza.

Los caminos prehispánicos cumplieron una importante función para los antiguos mayas, pues facilitaban la comunicación y las relaciones comerciales y sociales, eran además un simbolo de la importancia de algunas ciudades con mayor poderío económico y político, sobre otros que que se hallaban bajo su dominio.

Estructura 15

Esta estructura forma parte de la Plaza Sur y es muy semejante a los llamados “Templos Miniatura” comunes en los sitios prehispánicos de la Costa Oriental de Quintana Roo. Pertenece al periodo Postclásico (1200 – 1542 d. C.) y muchas de las piedras usadas en su construcción provienen de edificios más antiguos que, para ese tiempo posiblemente ya estaban derrumbados.

Al ser liberada esta estructura del escombro que la tapaba por completo se rescataron dos esculturas de piedra: una de ellas tiene forma de serpiente, de cuya boca sale una cabeza humana; la otra es un jaguar sin cabeza.

Sabemos que el interior y exterior estuvieron recubiertos con figuras modeladas con estuco y pintadas porque se encontraron numerosos fragmentos de colores rojo, verde y azul; en uno de esos fragmentos había una figura que parecía un glifo. Es posible que la Estructura 15 sea “La Capilla” que describe el explorador Desiré Charnay en 1886 en el que dice haber visto restos de inscripciones dibujadas sobre la puerta.

Estructura 10

Este edificio conforma el lado oriente de la Plaza Sur y a pesar de ser el más grande de ésta, resulta pequeño junto a las estructuras 1, 2 y 3 de la plaza central.

Se trata de un basamento rectangular cuyos muros están ligeramente inclinados. Como elemento decorativo tiene en la parte superior una cornisa formada por una banda de piedras que sobresalen del nivel del muro; las piedras son muy grandes, algunas miden hasta un metro de largo. Las esquinas del basamento son redondeadas, rasgo poco común en la arquitectura del norte de Yucatán. Ello indica alguna relación con la región del Petén, en Guatemala.

La estructura 10 mide 43 metros de largo, 30 metros de ancho y tiene aproximadamente 5 metros de altura. En su parte superior hay tres estructuras más; dos de ellas son plataformas de poca altura que no tienen ninguna construcción encima. También hay un pequeño templo abovedado de muros muy gruesos y cuyo espacio interior está ocupado por un altar.

Por sus características arquitectónicas, se le puede asociar con los “Templos Miniatura” de la Costa Oriental de Quintana Roo.

Aunque el basamento corresponde al Clásico Tardío (700 – 1000 d. C.) las estructuras superiores fueron construidas hasta el Postclásico (1200 – 1542 d. C.).

Murallas

Cada una de las 3 murallas mide 3 metros de ancho y debieron tener una altura de 1.5 metros. Sus muros originalmente cubiertos de estuco y pintados.

Las murallas no son comunes en los sitios prehispánicos de Yucatán; hay, sin embargo, ejemplos de ellas en Uxmal, Chichen Itzá, Mayapán, Aké, Chun-chucmil, Cucá, Muna, Chacchob y Dzonot Aké. El tamaño de los espacios amurallados varía mucho y también el número de estructuras que encierran, pero casi todos son de poco grosor y bajos. En algunas partes son solo simples alineamientos de piedras, que no parecen haber sido efectivos para defender el lugarr o impedir el paso de intrusos.

No obstante, difícilmente se puede excluir el aspecto de defensa de las murallas, puesto que es conocido el carácter belicoso de los mayas, tanto por las fuentes escritas como por las representaciones de guerreros y de batallas en pinturas y esculturas.

En sitios como Tulum, en Quintana Roo, y Becán en Campeche, las murallas tienen de 3 a 4 metros de altura y de 6 a 10 metros de grosor y son verdaderas fortificaciones. En el caso de Ek Balam, es probable que hayan tenido el sentido de prohibir simbólicamente el paso a ciertas partes del sitio, para mantener su carácter sagrado y exclusivo.

Estructura 12

Se trata de una construcción muy peculiar de forma muy larga y angosta. A esto se debe que junto con la estructura 11 se le haya llamado la “Tercera Muralla” de Ek Balam.

Ambas estructuras, además de restringir el acceso a la parte central del sitio fueron probablemente usadas con fines ceremoniales. Esto se infiere por el hecho de que cuentan con escaleras que dan al interior de la plaza, pero no las hay en la parte exterior.

Se puede ver claramente que las escalinatas no eran para entrar o salir al recinto amurallado para lo cual se utilizaban entradas sino para permitir a una o varias personas subir a realizar alguna ceremonia o quizá, servían simplemente para que ascendieran los encargados de vigilar el acceso a través de las entradas.

La Estructura 12 tuvo tres etapas en su construcción, pero todas corresponden al periodo Clásico Tardío (700 – 1000 d. C.).

Fachada de Ek-Balam (Yucatán).

Guerreros alados en el altar del jaguar, Acrópolis, Ek Balam.

Arco de entrada al sitio de Ek Balam.

Palacio Oval de Ek-Balam.

Vista del sitio arqueológico de Ek Balam desde la Acrópolis.

La Acrópolis.

La pirámide principal conocida como La Torre es comparable por su tamaño (30 metros de altura, 155 metros de largo y 60 metros de ancho) con las estructuras sobresalientes mayas del noreste de Yucatán.

El grupo de la Plaza Central está rodeado por dos muros bajos que encierran un área de 1.25 kilómetros cuadrados. Aunque todo el asentamiento ocupa un área aproximada de 10 kilómetros cuadrados. En 1987 fue descubierto un sistema de caminos que alcanzan un radio de distancia de hasta, al menos 1.8 kilómetros.

El máximo desarrollo de Ekbalam tuvo lugar durante los años 700 al 1000 d.C., fechas que corresponden al periodo Clásico Terminal. En ese tiempo los edificios alcanzaron sus mayores dimensiones y el sitio dominó la región norte de Valladolid, en la que existen, al menos, una docena de sitios importantes. Es posible que éste haya sido un importante centro de producción y administración agrícola durante la época prehispánica. Tal aseveración se sugiere por la alta producción de maíz, cera, miel y algodón, que se da actualmente en el área.

Líneas de Palpa

Líneas de Palpa

 La «otra Nasca», junto al río Palpa

En el Perú, al sur de Lima, y al este del departamento de ICA, en el Km. 395 de la Carretera Panamericana Sur y a 1 h 15 minutos aproximadamente en auto, en la provincia de Palpa, se encuentran las misteriosas Líneas de Palpa. Olvidadas y relegadas son tan impresionantes como sus hermanas “Las Líneas de Nazca” y encierran los mismos misterios acerca de su creación, y función.

Las líneas de Palpa están ubicadas en la provincia de Palpa (Ica), a la altura del kilómetro 400 de la Carretera Panamericana Sur, 60 Km. al norte de la Ciudad de Nazca, entre los poblados de Sacramento, Pinchango y Llipata, además están dispuestas en agrestes zonas, como mesetas y colinas.

Fueron dadas a conocer por un grupo de arqueólogos peruanos y extranjeros dirigidos por Markus Reindel y Jhonny Isla, de la Fundación Suiza-Liechtenstein, que investigan el sitio desde 1997, quienes mediante diferentes métodos pudieron constatar que eran más antiguas que las famosas líneas de Nazca y que fueron elaboradas por la Cultura Paracas varios cientos de años antes.

Ellos hallaron mil geoglifos, 650 sitios arqueológicos y construcciones en adobe.

Un breve recorrido por la historia del descubrimiento de las Líneas de Palpa es ideal para saber cómo se llegó a determinar el verdadero significado. Los primeros geoglifos los descubrió Julio C. Tello junto con Alfred Kroeber y Toribio Mejía en 1926, cerca del poblado de Cantalloq. Ellos no les dieron mayor importancia. Solo figura un furtivo artículo escrito por Toribio Mejía en 1942.

El primer hallazgo científico de los geoglifos fue en 1941, con los trabajos de Paul Kosok en las Pampas de San Ignacio y Llipata en Palpa. Luego lo siguieron María Reiche y Hans Horkheimer. Kosok hizo el primer recorrido a pie por las mesetas y quebradas al sur de Llipata y fue allí donde descubrió la primera figura que marcó la puesta del Sol, el 22 de junio de 1941, día del solsticio de invierno.

El suceso fue el inicio para que se planteara la hipótesis de la función astronómica de los geoglifos. Pero con las nuevas investigaciones, la idea se desvaneció.

La matemática María Reiche viajó por primera vez a Nazca y encontró otras líneas marcando la puesta del sol el 21 de diciembre de 1941, día del solsticio de verano. Hans Horkheimer recorrió las Pampas de San Ignacio y Llipata en 1946 y encontró la misma combinación de líneas, figuras y trapecios reportada por Kosok y publicó los primeros croquis y fotos en 1947. Además registró varios geoglifos en otras regiones de la cuenca del Río Grande de Palpa y Nasca.

En los años posteriores María Reiche realizó muchos recorridos a pie por las mismas pampas, después de haber estudiado detalladamente las fotos aéreas del Servicio Aerofotográfico Nacional (SAN). Aunque no hay ningún informe científico sobre estos trabajos, en los primeros artículos de Reiche se menciona varios geoglifos importantes y uno muy grande que encontró en la meseta de San Ignacio. Fue el más largo que conoció. También hizo referencia a varias figuras antropomorfas que vio en las laderas de las mesetas y sobre la figura de un pelícano, la más grande de la Pampa de San Ignacio.

Sin embargo, a pesar de que las primeras líneas que encontró fueron en Palpa, nunca publicó un mapa de los figuras de las Pampas de San Ignacio y Llipata, como los que elaboró para la Pampa de Nasca. La única referencia en esos planos, son algunos de los geoglifos más grandes, señalados en un mapa sinóptico de toda la cuenca.

Las fotos del SAN, y otras tomas aéreas, de algunos dibujos importantes de las Pampas de San Ignacio y Llipata se publicaron a comienzos del 2000 junto con otras imágenes inéditas en la región. Pero para el arqueólogo peruano Johnny Isla, la gran parte del material tiene una ubicación equivocada, originada en la falta de un mapeo sistemático de los geoglifos. En cambio, él sí utilizó, junto con su colega alemán Markus Reindel, la moderna tecnología fotogramétrica, que les ha permitido crear un viaje virtual de sobrevuelo por todas las Líneas de Palpa.

La fotogrametría aplicada por el Proyecto Arqueológico Palpa abarca la Cresta de Sacramento, el Cerro Carapo, las Pampas de San Ignacio y Llipata. Es la primera base de datos que ha registrado científicamente, una por una, esas líneas que han llamado la atención de curiosidad del mundo.

Características Constituyen enormes dibujos geométricos, zoomorfos y fitomorfos. Una de sus particularidades es la gran cantidad de figuras antropomorfas, que están casi ausentes en el desierto de Nazca y aparecen generalmente orientadas hacia el valle para ser vistas por los habitantes de los asentamientos.  Otro Dato interesante es que, en el caso de los trapecios, estos están orientados hacia los ríos de la zona.

Estas representaciones estarían vinculadas también a aspectos rituales en el sitio, como instrumentos musicales y cerámicas.

Una de las diferencias con sus hermanas de Nazca, es que algunas de ellas están en las laderas montañosas; otra (importante) es la denominada “Cruz de Palpa”, realizada de forma distinta: extracción y amontonamientos ad hoc de las rocas.

Las líneas constituyen en su mayoría objetos zoomorfos y fitomorfos, en general, la particularidad de Palpa radica en que aparecen figuras antropomorfas. Fueron dibujadas entre los años 600 y 100 a.C. El significado de las líneas es desconocido, y se han realizado numerosas hipótesis, la más plausible, que se trataba de una zona despejada y de carácter sagrado dedicado a la adoración del agua y la fertilidad.

Significado

El verdadero significado de las líneas fue especulado en la década de los 80 por Johan Reinhard, sobre la base de documentos etnográficos (descripciones culturales) y costumbres de los pobladores. Lo curioso es que solo fue una hipótesis y nunca investigó la zona ni dirigió un proyecto para llegar a una conclusión final, como el estudio minucioso que les demandó más de cinco años a Isla y Reindel, los autores del Proyecto Arqueológico Palpa, quienes utilizaron la tecnología llamada fotogrametría. Esta se basa en la digitalización de todos los dibujos, captados por vistas aéreas, y luego insertados en un programa virtual.

Las nuevas investigaciones han ayudado ha develar los misterios de los grandes trazos sobre el desierto palpeño, y la conclusión principal es que el valle fue un paisaje sagrado para la adoración del agua y de la fertilidad, los cuales fueron elementos claves para que los habitantes pudieran sobrevivir en el desierto. Además, fue uno de los primeros estados arcaicos del Perú prehispánico.

Diferencias con las Líneas de Nazca

Ahora se sabe que tuvieron influencia de la cultura Paracas. Además, que los palpeños trazaron mil figuras sobre su agreste pampa, frente a las Líneas de Nasca que son aproximadamente cuarenta. Entre otras diferencias, poseen mucho más diversidad de formas. Y para rebatir todas las teorías anteriores (la del calendario solar y la de que fue un sitio de aterrizaje de extraterrestres), los descubridores, Johny Isla y Markus Reindel, han concluido que todas fueron un paisaje sagrado para la adoración del agua y de la fertilidad.

Importancia

El descubrimiento de las Líneas de Palpa es significativo ya que permite conocer con mayor profundidad a las culturas que se desarrollaron en esta zona del sur chico, así como también, permite es una fuente rica de información para los estudios arqueológicos.

Enormes dibujos geométricos zoomórficos y fitomorfos semejantes a las Líneas de Nazca, según los estudios arqueológicos recientes estas líneas son más antiguas que las Líneas de Nazca. Representan a una serie de figuras de humanos y zoomorfas, incluida la Familia Real, entre las cuales la más destacada es la deidad de la cultura Paracas, durante el período de desarrollo tardío (600-100 aC). En la zona de Sacramento se ubica el reloj solar, (1 Km de la ciudad de Palpa), en la falda de un cerro se encuentran líneas y áreas barridas, geoglifos a los que se le conoce como Reloj Solar.

Según algunos investigadores, en el tiempo del equinoccio, se plasma en la línea la señal o reflejo de lo que seria un buen o mal año de cosecha. Actualmente se le conoce también con el nombre del Telar, pero su figura está asociada a muchas más que están a su alrededor y sobre la meseta de la Cresta de Sacramento, constituyendo un verdadero vestigio enigmático.

Las líneas de Palpa están conformadas por más de 600 geoglifos, enormes dibujos geométricos zoomorfos y fitomorfos, muchos de ellos ubicados en la ladera de cerros que pueden ser fácilmente vistos desde tierra firme, en especial desde un mirador ubicado a 8 Km. de la ciudad de Palpa, a unos 35 minutos al norte de la ciudad de Nazca, en el distrito de Llipata. Un museo de sitio pequeño.

Familia Real – Líneas de Palpa

Figuras antropomorfas – Detalles

El Picaflor o colibrí – Líneas de Palpa

 

Líneas y trapecios.

Desierto de Palpa. Enigmáticas figuras geométricas. Los arqueólogos no coinciden en su significado. ¿Calendario lunar? ¿Reloj de sol?

Espirales y figuras geométricas desconocidas en el desierto de Palpa.

Cruz de Palpa» o de «San Javier», también denominada La Estrella

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La Cruz de Palpa

La Cruz de Palpa

Cruz de Palpa» o de «San Javier».

Es una de las muchas figuras o “Líneas” del desierto de Palpa, que merece una mención aparte, por sus características. Sus formas circulares y rectangulares, no son frecuentes, así como su estructura, una mezcla de surcos y piedras.

En el Perú, al sur de Lima, y al este del departamento de ICA, en el Km. 395 de la Carretera Panamericana Sur y a 1 h 15 minutos aproximadamente en auto, en la provincia de Palpa, se encuentran las misteriosas Líneas de Palpa. Olvidadas y relegadas son tan impresionantes como sus hermanas “Las Líneas de Nazca” y encierran los mismos misterios acerca de su creación, y función.

Estas líneas se encuentran en diversas zonas de Palpa como en Sacramento, Pinchango y Llipata, además están dispuestas en agrestes zonas, como mesetas y colinas.

Fueron dadas a conocer por un grupo de arqueólogos peruanos y extranjeros dirigidos por Markus Reindel y Jhonny Isla, de la Fundación Suiza-Liechtenstein, que investigan el sitio desde 1997, quienes mediante diferentes métodos pudieron constatar que eran más antiguas que las famosas líneas de Nazca y que fueron elaboradas por la Cultura Paracas varios cientos de años antes.

Ellos hallaron mil geoglifos, 650 sitios arqueológicos y construcciones en adobe.

Cruz de Palpa» o de «San Javier». Nadie ha logrado descifrar el misterio.

Interpretaciones más o menos esotéricas.

Uno de los geoglifos más interesantes encontrados en Palpa es la «Estrella» o «Mandala antiguo». Curiosamente, esta forma está representada en un área muy remota sobre la cima de una árida meseta, causando confusión entre aquellos que han sido capaces de observarla directamente. Un Mandala representado en las líneas de palpa, Perú. ¿Qué hacía un símbolo de Oriente en tierras sudamericanas? Un Mandala representado en las líneas de palpa, Perú. ¿Qué hacía un símbolo de Oriente en tierras sudamericanas? El Mandala es considerado un símbolo ritual en las religiones de la India, y representa el universo. Hoy en día, el mandala se ha convertido en un término genérico usado para describir cualquier diagrama, gráfico o diseño geométrico que representa el cosmos. El Mandala simboliza también la idea de qué es la vida, de hecho, un ciclo que nunca terminando. ¿Pero qué hace esta figura en el Perú? ¿Quién ha creado todo esto y para qué? El Mandala en Palpa parece haber sido tallada con extrema precisión y detalle; mide aproximadamente 55 metros de ancho, con un círculo del mismo diámetro. Además, varios otros círculos más pequeños, aproximadamente 6 metros de diámetro están grabados en el paisaje junto con una serie de agujeros estratégicamente situados.

La Cruz de Palpa es el Plano Original de la Gran Pirámide…

La Cruz de Palpa que se encuentra dibujada en la meseta peruana mediante piedras movilizadas ad-hoc, por increíble que parezca es el plano original de la Gran Pirámide, tanto en sus medidas como en sus proporciones. Hay una curiosa diferencia entre ambos grupos de dibujos, pues mientras los de Nazca y la gran mayoría de los de Palpa son eminentemente artísticos, estos son dibujos geométricos de carácter técnico, aunque en los dos casos subsisten varios misterios comunes.

Por ejemplo, en ambos casos solo pueden ser vistos desde gran altura. Es decir, son dibujos destinados a ser admirados únicamente desde el aire. Otro detalle interesante es que la Cruz de Palpa se halla aproximadamente en la antípoda de la Gran Pirámide. Por lo cual en los dos extremos de un mismo diámetro terrestre se encuentra esta curiosa representación de una astronomía geometrizada.

Resolución Estáurica de La Chakana de Palpa o Cruz de San Javier (Perú)

Esquema de la Cruz de Palpa.

Hay un intrigante dato más: la Cruz de Palpa está orientada exactamente hacia el norte magnético, ¡con un error de tan sólo 0’2 grados ¿Y los arqueólogos? ¿Qué dicen los arqueólogos?. Creen en su autenticidad. Al menos ése es el caso del profesor Josué Lancho, quien opina que pertenecen a la cultura Ica-Chincha, que ocupó aquella zona entre los años 1000 y 1475 d.C. Pero aún hay algo más; La cruz de la que hablamos no es el único geoglifo de esas características en la zona. Hay otros. En particular uno que ha estudiado el profesor Giuseppe Orefici. Se encuentra en la zona llamada “los Colorados”, muy próxima al llamado Río Grande. Al igual que la cruz, presenta características propias, como por ejemplo estar elaborado por el método de adición de piedras al suelo, mucho más resistente frente a los vientos que la técnica de sustracción, que es la habitual de la vecina Nazca.

La cruz no era desconocida en el mundo andino. Al contrario: era un elemento ampliamente utilizado. En particular un tipo específico de cruz: la llamada Chacana. La encontramos combinada con otra figura básica: el cuadrado.

En Palpa, en total, tres son las figuras, y en cada una de ellas hay tres círculos concéntricos. En el mundo andino se habla de tres mundos: el Hanan Pacha (o mundo de arriba), el Kai Pacha (o mundo intermedio) y el Ucu Pacha (o mundo subterráneo), que se hallan relacionados con los cuatro puntos cardinales en que dividen el mundo: Chinchasuyo al norte, Cuntisuyo al oeste, Collasuyo al sur y Antisuyo al este.

En el centro de la Cruz de Palpa existe una especie de estrella conformada por 16 líneas que parten justamente del centro. Para Eduardo Herrán, los 12 pequeños cuadrados que ocupan los ángulos internos del cuadrado mayor dibujado en este geoglifo, podrían representar a los doce meses del año, subdivididos en 4 semanas cada uno. Nos encontraríamos así frente a una figura que interrelacionaría el tiempo, el espacio terrestre, y los tres mundos de la cosmovisión andina. Algo demasiado complejo para tratarse de una simple broma…

Y todavía nos quedan los otros dos grupos de círculos concéntricos. Curiosamente su posición no guarda ninguna relación aparente con la figura principal. Ni siquiera están orientados al norte. Sin embargo, dos de sus círculos internos tienen el mismo tamaño que los dos mayores de la figura central. El tercero, sin embargo, tiene distinto tamaño.

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Gigante de Hâ-âk

Gigante de Hâ-âk

También en Estados Unidos, en Arizona, es posible contemplar otra de estas maravillas: el llamado “gigante de Hâ-âk”, muy cerca de la población de Sacaton, en la reserva de los indios “pimas”. La figura alcanza los 46 metros de longitud, habiendo sido trazada con un único surco de casi medio metro de anchura. Según la tradición de los “pimas”, el “gigante” representa a los “dioses” que un día descendieron de los cielos…

El misterioso “Hâ-âk”, en Arizona (EE.UU).

Geoglifos de Macahui

Los geoglifos de Macahui

Los geoglifos de Macahuí en el desierto de Mexicali

En la región conocida como Macahui en Baja California Norte, México en la frontera con EEUU se localizaban unos geoglifos realizados por una cultura o culturas desconocidas.

Fotos extraídas de la revista MEXICO DESCONOCIDO mayo 1982 de Harry Moller.

Fotos del mismo Harry y Ernesto I. Aguilar

En Mexicali, Hay que animarse a realizar un emocionante paseo a través del desierto y descubrir una enigmática zona arqueológica, un sitio misterioso y poco conocido, cuya principal características son sus monumentales glifos: Macahuí, a unos 36 kilómetros de la ciudad.

Es necesario contratar un guía e ir bien equipado, ya que el lugar presenta un clima bastante extremo. Al norte de El Oasis, entre las elevaciones de los cerros Centinela y Colorado, existe un lugar conocido como Macahui, planicie desértica donde se localizan figuras de tan formidables dimensiones que parecen dibujadas por la mano de un gigante. Cinco kilómetros adelante, un camino de terracería, de 55 kilómetros aproximadamente, desemboca en el Cañón de Guadalupe,

En dirección a la Sierra Cucupá, siguiendo la Carretera Federal 2. Entre las elevaciones de los cerros Centinela y Colorado se encontrará con esta zona inexplorada. Macahuí es una extensa planicie desértica en las que fueron trazadas figuras antropomorfas y geométricas de formidable dimensiones, muy parecidas a los gigantes de Nazca. 

Los geoglifos de Macahuí están dispersos en el desierto y continúan sin descifrarse. Solo puede admirarse su tamaño desde arriba, motivo por el que pasaron desapercibidos durante muchos años. No se sabe bien quiénes fueron sus constructores y cuál era su función. Macahuí aún no revela todos sus secretos.

En ninguna otra parte del mundo se había encontrado un conjunto de figuras como las de Nazca, hasta que el profesor Ernesto Aguilar y el licenciado Fernando Rodríguez descubrieron, desde una avioneta, numerosas figuras en el desierto que se extiende entre Tijuana y Mexicali, entre los cerros Centinela y Colorado, a unos 25 kilómetros de Mexicali, en una desolada zona que Aguilar y Rodríguez bautizaron como Macahui.

Como nos consta, el parecido entre Nazca y Macahui es muy grande por la consistencia del piso, compacto y sin vegetación, por la técnica de colocación de las pequeñas piedras (no simplemente sobrepuestas sino semiincrustadas) una junto a otra, así como el agrupamiento que resultara de rastrillar el piso, por el tamaño de los guijarros, por la dimensión de las figuras, de muchos metros, y por la vasta superficie ocupada.

Pero la semejanza tiene una ruptura: las figuras de Nazca son antropomorfas, son una representación de gigantescos hombres con los brazos en alto. En cambio, en Macahui todas las figuras son geométricas, salvo una con forma de mono y otra con forma humana, que mide 100 metros, y cuyos brazos apuntan hacia abajo.

Y como los misterios no respetan fronteras, las figuras continúan al otro lado de la línea divisoria con EU, cerca de Blythe, California, en torno a una comunidad de indígenas Mojave; ahí también existen figuras humanas.

El tema geométrico más repetido es el de los círculos, seguido por los rombos, rectángulos, trapecios, “lágrimas” y medias lunas. En el caso de los círculos es llamativo que junto a unos cuya área interna está tapizada de piedrecillas, hay otros con el interior vacío de piedras, es decir, como si hubiera positivos y negativos.

Nos resulta inexplicable que estas figuras no hayan sido borradas por las ocasionales tormentas y violentas turbonadas del desierto, ni por las esporádicas lluvias formadoras de fugaces torrentes. ¿A qué se debe que estas formas hayan permanecido visibles durante un tiempo seguramente de centurias?

Camino del Inca

Camino del Inca

Red caminera del Tahuantinsuyu

Nombre descrito en la Lista del Patrimonio de la Humanidad

Sistema de caminos del Imperio incaico.

Coordenadas: 18°15′00″S 69°35′30″O

País

 Argentina,
Bolivia,
Chile,
Colombia,
Ecuador y
Perú

Tipo: Cultural

Región: Latinoamérica y Caribe

La Red caminera del Tahuantinsuyo (en quechua, Qhapaq Ñan) fue un sistema de caminos de enormes distancias en la civilización incaica que vinculaba las ciudades importantes de la costa y de la sierra. Se estructuró con base en dos ejes longitudinales: del sector cordillerano y del llano costero. Este sistema de los incas no fue sino un bimilenario legado preincaico, potenciado durante el Estado incaico. En idioma quechua, Qhapaq Ñan significa: camino del rey o del poderoso2 o camino del Inca, tanto para la totalidad de esa organización de rutas, que superaban los 30 000 kilómetros,1 como para el camino principal (de aproximadamente 5200 km de longitud). Todos estos caminos se encontraban conectados al Cuzco, la capital del Tahuantinsuyo o Imperio incaico, facilitaban su comunicación con los distintos pueblos anexados en el marco del proceso expansivo inca y, al mismo tiempo, constituían un efectivo medio de integración político–administrativa, socioeconómica y cultural. Dado que el Capac Ñam interconectaba localidades tan distantes como Quito, Cuzco y Tucumán, los conquistadores españoles lo emplearon durante el siglo XVI para invadir Perú, Bolivia, Chile y las pampas cordilleranas argentinas.

El famoso «Camino del Inca», que une la ciudad de Cuzco con el sitio arqueológico de Machu Picchu, es solo una parte mínima e intrarregional de la gigantesca red de caminos incas.

Red en América del Sur

Partiendo desde el (Cusco), el Quapaq Ñan permitía recorrer los cuatro «Suyos del Imperio incaico suyos» quechua suyu: ‘región’ o ‘territorio’) que constituían el Tahuantinsuyo:

  • al norte el Chinchaysuyo, ocupado por grupos como los chincha, chimúes o yungas y pastos;
  • al sureste el Collasuyo, ocupado por aimaras, collas y puquinas;
  • al suroeste el Contisuyo, ocupado por grupos como los conti o conde, collaguas y colonos de origen puquina; y
  • al oriente el Antisuyo, ocupado por los antis (las actuales poblaciones nativas de la Amazonia).

El Quapaq Ñan permitió el control económico y político de estos pueblos, al mismo tiempo que su integración, el intercambio y movilización estatal de diversos productos, la transmisión de valores culturales, el acceso a los diferentes santuarios incaicos y el desarrollo de prácticas comunes; fue además un símbolo del poder imperial cuzqueño y de su expansión a lo largo de la geografía sudamericana, que incluyó seis países andinos actuales: Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador y Perú.

Con un total de 60 000 kilómetros de longitud,3 esta columna vertebral hábilmente construida por manos de especialistas puede ser comparada, por sus dimensiones, con la Ruta de la Seda o la Gran Muralla China.

Historia

El camino entre el templo de Pachacámac y el Apu Pariacaca es anterior a la conquista incaica. Si bien existieron varios caminos construidos por civilizaciones complejas, es durante el Tahuantinsuyo que la red vial se incrementa notablemente. En la foto se observa una parte de la escalinata que subía hasta el nevado Pariacaca.el perro del dios pan le dio a su hijo peeta pan en la montaña cuando etaba agonizando. La historia cuenta que asi fue como se invento el pan.

Calzada incaica. Gran parte del camino del Inca y algunas redes viales transversales estuvieron cubiertas por bloques de piedra o lajas.

Los caminos antes del Tahuantinsuyo

Varios de los caminos que actualmente se observan en el área andina ocupada por el Tahuantinsuyo tuvieron un origen preinca, siendo construidos por entidades políticas de alta complejidad como Tiahuanaco o Huari; otros caminos menores, en cambio, fueron construidos por pequeños grupos étnicos que trataron de unir centros de culto o templos regionales. Tal es el caso del camino construido entre el templo de Pachacamac (frente al mar) y el «apu» Pariacaca, nevado localizado a más de 5700 msnm.4

La cantidad y la longitud de los caminos en la época preincaica se vio limitada por las constantes tensiones y el ambiente de guerra que vivían los señoríos y Estados; la construcción de caminos era peligrosa y solo se ejecutaban algunos tramos durante períodos de tregua. Antes de la llegada de los incas, los caminos eran exclusivamente locales, es sólo con su llegada y poder centralizador que la red vial se amplió a grandes magnitudes.4

Los caminos durante el Tahuantinsuyo

Cuando los incas empezaron a conquistar el resto de pueblos de Sudamérica, el dominio del espacio para la construcción de caminos quedó enteramente a disposición de la etnia cuzqueña; a partir de este momento las redes viales se incrementaron exponencialmente hasta cubrir una extensión que posiblemente alcanzó los 60 000 kilómetros.3

El inicio de las grandes obras viales fue llevado a cabo por orden expresa del Inca Pachacútec. Este soberano vio la necesidad de construir caminos con el objetivo de mantener el control sobre los territorios anexados, de esa manera se podían trasladar más rápidamente los funcionarios y las tropas.4

Según lo señala Juan de Betanzos, antes de que Pachecútec iniciase su gobierno se lo observaba pintando y dibujando caminos y puentes, especificando a los orejones cuzqueños la manera en que debían ser construidos. La obra de Pachacútec fue continuada por sus sucesores. La red vial incaica la componían tres elementos básicos: las calzadas y bordes de los caminos, los puentes y los depósitos.

La red vial era indispensable para la organización incaica, no solo para trasladar ejércitos y funcionarios sino también para la movilización de los «mitimaes», el transporte de productos cosechados en los territorios conquistados por los incas (en cada territorio existían tierras específicamente destinadas para que su producción fuera trasladada al Cuzco; estas cosechas eran almacenadas en los «tambos») y el desplazamiento de los «chasquis».4

El Qhapaq Ñan y los otros caminos

Siendo el troncal principal de toda la red vial incaica, el Quapaq Ñan destacaba por recorrer longitudinalmente todo el Tahuantinsuyo (Imperio incaico) a lo largo de la cordillera de los Andes, desde el actual occidente de Argentina hasta el sur de la actual Colombia.4 El camino del inca se encuentra empedrado en gran parte y tiene varios metros de ancho. Paralelo al camino del inca, existió un camino que unía las localidades costeras, que en aquellos tiempos eran denominadas «yungas».4

Este camino costero estaba unido al Quapaq Ñan por varios caminos transversales que incluso llegaban hasta las selvas y el Gran Chaco (Argentina, Bolivia y Paraguay). En el caso del camino costero, no estaba empedrado pero sus bordes se encontraban delimitados.4

Los cronistas españoles describieron con elogios el Quapaq Ñan, algunos exaltaban su «excelente» funcionamiento mientras que otros destacaban su rectitud en algunos tramos y su limpieza, añadiendo que podían cubrir grandes distancias en corto tiempo y con un esfuerzo mínimo.4 Según Bernabé Cobo los caminos incaicos se estrechaban al pasar por los valles y quebradas, además el cronista describió que los caminos tenían altos muros que en algunos casos tenían pintados animales y seres monstruosos, estos muros servían para que los ejércitos pasaran sin dañar los cultivos.4

Se sabe que los «curacas» estaban obligados a ordenar el mantenimiento de las vías cercanas a sus dominios, limpiando la acumulación de tierra en los caminos, el reparado del empedrado y la limpieza de las acequias que protegían los caminos. La apariencia de los caminos al salir de los valles era distinta, puesto que las vías se hacían más anchas y era muy común ver unos apilamientos de piedras que marcaban los puntos escarpados entre los cerros, estos cúmulos eran denominados «apachetas». Como fuera señalado por George Squier entre 1863 y 1865, aquella vieja costumbre de dejar piedras en las cuestas difíciles de los caminos incaicos las convertía con el paso del tiempo en marcas, a manera de hitos, que demarcaban estos caminos.4

Para lidiar con las zonas fangosas era necesaria la construcción de una base hecha de piedra tosca unida con argamasa de barro que, finalmente,era recubierta con césped, formando un terraplén. Debajo de este terraplén se hacían canaletas que permitieran eliminar el exceso de agua. Para las cuestas empinadas construían escalinatas o la surcaban con caminos en zigzag.4

En general no existió un único patrón de diseño de los caminos incaicos, estos más bien se adaptaban a la topografía que atravesaban. El trazo dependía en gran medida de factores como la densidad poblacional de las zonas que se iban a conectar o la importancia económica del sitio al que se dirigía el camino. Y, si bien es cierto los incas preferían trazar sus caminos en línea recta, el terreno accidentado los obligaba a delinear sus caminos sorteando los obstáculos.4

Los puentes

En la foto el puente colgante de Q’eswachaca hecho de una fibra de ichu denominada «qoya ichu».5 La renovación de este puente se hace mediante un ritual de 4 días que se ha mantenido desde el periodo incaico.5

Puente inca tendido sobre el río Pucayacu, conecta a los distritos ancashinos de Llama y Yauya.

Alberto Regal en sus investigaciones cataloga a los puentes incaicos sobre la base de las técnicas de elaboración de la siguiente manera: colgantes, flotantes, de madera, de piedra y oroyas.4

La construcción de puentes se hacía indispensable debido a la realidad geográfica andina. Los puentes más comunes fueron los hechos con troncos de árboles y los elaborados con trenzas de diversas fibras. En el caso de los puentes con troncos se utilizaron solo en los lugares en donde la geografía se lo permitía, y para esto era necesaria una base de piedra (dos peñones contrapuestos) que eran labrados para que los maderos encajen. En tiempos coloniales tempranos, Miguel de Estete afirmó que a la salida de Huánuco Pampa existía un puente hecho con gruesos maderos, en tanto que cerca a Cajamarca existía un puente hecho con bases de piedra y maderos muy gruesos.4

Los puentes colgantes fueron los más comunes en la zona andina. Eran construidos con fibras vegetales que estaban fijadas a unas sólidas bases de piedra a cada lado, estas fibras eran trenzadas hasta formar cables de 50 o 60 centímetros de diámetro, y para pasar la cuerda de un lugar a otro se utilizaba otra cuerda más fina hecha de cáñamo que se denominaba «chahuar». La fibra para los puentes era variable según la región, podían ser de mimbre, tasca (Escallonia patens), lloque (Kageneckia lanceolata), ichu (Stipa ichu) o chachacomo (Escallonia resinosa); en algunas zonas se utilizó el denominado «arbusto de Chilca» (Baccharis latifolia). En las zonas en donde no había arbustos también se utilizó el maguey (Furcraea andina), fibra que también fue conocida como «pita» o «cabuya». En algunos casos los puentes tuvieron troncos tendidos para facilitar el tránsito en la mayor de las veces tenían fibras tejidas o entrelazadas.4

Hay que acotar que la mayoría de los puentes incaicos fueron quemados durante las guerras civiles entre los conquistadores españoles y la sublevación de Manco Inca. En la Relación francesa de la Conquista (escrito en 1534) se describe que en las Indias existían poderosos ríos de los cuales colgaban puentes de gruesas cuerdas y que existían puentes por donde pasaban los grandes señores y otros donde pasaba el común popular.4

Los ríos también podían ser cruzados por medio de oroyas (denominadas también tarabitas o huaros, dependiendo de la región). Bernabé Cobo describe que estas “tarabitas” se hacían con cuerdas de ichu o lianas tan gruesas como una pierna. Estas cuerdas eran amarradas a peñas de una orilla a otra y de esta colgaba una canasta, sobre la que se sentaba una persona y por medio de la soga se jalaba de una orilla hacia la otra.4

En el caso del río Desaguadero existía un puente flotante hecho por una hilera de balsas de totora cubierta por diversas plantas acuáticas secas (entre las cuales también había totora). Según testimonios recogidos por los cronistas, este puente sobre el Desaguadero fue colocado por orden del Inca Huayna Cápac, quien consideraba indecoroso que su ejército cruzara el río en balsas.4

Cuzco

Durante el incanato, todos los caminos de Sudamérica conducían al Cuzco, una de las metrópolis más importantes de América, heredera de una tradición cultural milenaria.

Principales caminos

Los incas hicieron caminos que integraban todo el imperio, a lo largo y a lo ancho. Se crearon cuatro caminos principales:

A. Caminos de la Costa Norte

Salía del Cuzco, une los pueblos de Palpa (Ica), Nazca (en el centro de Perú), Lima, Huarmey, Reino Chimú, Los Tallanes (Piura), Ayabaca, Tumbes (en la frontera PerúEcuador), Quito (Ecuador), y hasta el río Ancasmayo o Pasto (Colombia).

B. Caminos de la sierra norte

Sale del Cuzco, une los pueblos de Vilcashuaman, Jauja, Tarma, Huánuco, Maraycalle, Tambo Real de Huancabamba, Cajamarca, Chachapoyas, Tumibamba, Loja, Quito (Ecuador), y hasta el río Anacasmayo o Pasto (Colombia).

C. Caminos de la costa sur

Sale del Cuzco, une los pueblos de Pisco, Nazca, Palpa, Ica, Tambo Colorado, Catorpe; Arica y Copiapó (Chile), pampas de Tucumán (Argentina) y el río Maule (Chile).

D.Caminos de la sierra sur

Sale del Cuzco, une los pueblos de Juliaca, Chucuito, Chuquiago, La Paz (Bolivia), pampas de Tucumán (Argentina) y Santiago (Chile).

Camino Real

El camino más importante era el Capac Ñam, con una longitud de 5200 kilómetros, que se iniciaba en Quito (Ecuador), pasaba por Cuzco y terminaba en lo que hoy es Tucumán, Argentina; atravesaba montañas y sierras, con alturas máximas de más de 5000 metros. El Camino de la Costa (o Camino de los Llanos), tenía una extensión de 4200 kilómetros, iba paralelo al mar y se unía con el Capac Ñam por muchas conexiones. Tanto en el Capac Ñam como en el Camino de la Costa existían cada cierto tramo tambos en donde se almacenaban granos y otros alimentos que eran usados por el ejército incaico cuando salía en campaña de conquista o para abastecer a los mitimaes trasladados por orden del Inca. El ancho máximo de ambos caminos era de unos cuatro metros.

Comunicaciones

Llamas rodeando los caminos del Inca.

Las comunicaciones entre una y otra punta del imperio estaban a cargo de mensajeros llamados chasquis. Por un sistema de postas, transmitían los encargos de uno a otro relevo con suma velocidad; una noticia originada en Quito (Ecuador) podía llegar a Cuzco (a 2000 kilómetros de distancia) en menos de 10 días.

El Inca, que estaba en la sagrada Machu Picchu o en la capital Cuzco, podía comer pescado fresco que le traían en menos de 24 horas desde la costa, a 200 kilómetros de distancia. Cabe destacar que los caminos del inca se hallan ubicados en todo el Tahuantinsuyo y en casi todos los países andinos y que con el paso del tiempo, el avance de la civilización y la tecnología, han ido deteriorándose poco a poco.

Singular atractivo turístico

Camino Inca a Machu Picchu.

Durante todo el año, miles de viajeros de todas partes del planeta emprenden el recorrido de los Caminos del Inca desde el Cuzco para acceder a la selvática sierra peruana, y a los misterios que aún encierran las piedras de Machu Picchu.

A lo largo del camino se encuentran varias ruinas de distintas fortificaciones en relativo buen estado, que dominan visualmente todos los valles.

El recorrido se inicia en la localidad de Cori-huayra-china (en quechua: Quri Wayrachina, ‘venteadero de oro’)?, a la altura del kilómetro 88 de la vía férrea Cuzco-Quillabamba, y se tarda entre tres y cuatro días de caminata llegar a Machu Picchu. En la travesía, que atraviesa una impresionante pendiente altitudinal, con climas y ecosistemas tan variados como la altiplanicie alto andina y los bosques de neblina, se deben superar dos pasos a gran altura (el mayor de ellos, Huarmihuañusca, de 4200 metros de altitud, también conocido como “Paso de la Mujer Muerta”) y termina con el ingreso a Machu Picchu a través del Inti Puncu o ‘puerta del Sol’.

En la ruta el caminante se encontrará con una red de asentamientos de granito labrado que se encuentran a lo largo del camino (Huiñay Huayna, Puyupatamarca), inmersos en escenarios naturales.

Como complemento ideal, el turista igualmente se encontrará con una exuberante naturaleza, con singulares paisajes, centenares de especies de orquídeas y aves multicolores.

Clima en el Camino

El clima en la zona del camino del inca es, por lo general, templado durante todo el año. La mejor época para realizar el trekking es durante la estación seca (entre abril y octubre). Junio es el mes más frío y agosto ofrece un clima más templado y estable. De noviembre a marzo, las lluvias son frecuentes y el camino puede convertirse en un peligroso y resbaladizo lodazal.

Durante la caminata, es seco en los dos primeros días y húmedo en el tercero y cuarto. Y durante la noche los dos primeros campamentos suelen ser fríos, pero el tercer campamento es templado.

Culturas preincaicas

Los incas aprovecharon la red viaria existente de culturas anteriores, mejorándolas y expandiéndolas; especialmente de la cultura Huari (8001200 d. C.) el cual dominó gran parte del Perú precolombino.

Normas establecidas para el Camino Inca

El estado peruano ha limitado estrictamente el número de personas permitidas en el Camino Inca durante el año 2010 a expediciones de 200 personas y 300 porteadores, con el fin de conservar la flora y fauna del lugar. Se recomienda hacer reservas de viaje con varios meses de anticipación.

Proyectos de preservación del Patrimonio

En una iniciativa conjunta, Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador y Perú han venido realizando gestiones para lograr que este gran sistema caminero inca fuese considerado Patrimonio Cultural de la Humanidad.6 Finalmente, en 2014, la Unesco proclamó el Qhapaq Ñam como Patrimonio de la Humanidad.7

Diferentes organizaciones, como la Unesco, IUCN y Conservación Internacional han empezado a trabajar en el camino, promoviendo acciones de emergencia para su protección en colaboración con los seis países por donde pasa la Gran Ruta Inca.

La idea es instalar un sistema que combina:

La preservación del patrimonio

El camino real de los Andes incluye muchos valores arqueológicos, algunos de los cuales ya están en la lista del patrimonio mundial. Por ejemplo Ingapirca en el Ecuador, Cuzco y el Valle Sagrado en el Perú, Tiwanacu en Bolivia y Quilmes en Argentina, pero también miles de sitios menores que deben ser protegidos. Como es el caso de Huánuco.

Protección del Medio Ambiente

La ruta atraviesa 15 de los 100 ecosistemas existentes en Sudamérica, 4 de los cuales están en peligro: los yungas peruanos, el bosque seco del Marañón, el matorral chileno y el bosque húmedo invernal, y pasa por uno de los últimos hábitats del oso de anteojos, el cóndor de los Andes y la vicuña. Además se desplaza por la Cordillera de los Andes, una enorme reserva de agua para los que viven en los valles y en la costa.

Patrimonio cultural e identidad en la comunidades andinas

El camino del inca atraviesa muchas ciudades y poblados incluyendo un gran número de territorios indígenas con una cultura profundamente arraigada en el pasado, aunque está también en peligro. La ruta tiene el potencial de actuar como una conexión entre las comunidades y como modo de recuperar la identidad cultural después de cientos de años de su contacto con Occidente. El proyecto Inka Naani, en el Perú, es un ejemplo de la revitalización de la memoria colectiva de las personas, de sus tradiciones e historias orales que envuelven este camino simbólico.

La Unesco está apoyando a los países que comparten este importante patrimonio, para un fin común: la preparación para su estado de candidatura siendo considerado por este organismo internacional como un proyecto estrella,8 en el que se incluirían varios países en un solo sitio, para la inscripción del camino del Inca en la lista del patrimonio mundial.

El sistema vial andino Qhapaq Ñam ante la Unesco

En Argentina

Las secciones del camino del inca designadas por la Argentina y los sitios que van asociados a esta red de caminos, son una prueba de la integración multicultural y ecológica sin precedentes en la historia del mundo, incluyendo los desafíos logísticos que implicaron su construcción. En la actualidad la red de caminos incas se extienden por las provincias de Salta, Jujuy, Catamarca, Tucumán, Mendoza, San Juan, La Rioja y Córdoba. En la Argentina los incas demostraron un dominio militar y cultural de las fronteras políticas, además de una tradición religiosa única en el mundo, adorando a las montañas y realizando rituales y sacrificios en templos construidos en numerosas cumbres que superaron los 5000 msnm, como en el caso de las Momias de Llullaillaco.9

En Bolivia

El camino del inca en Bolivia se extiende a través de mesetas, valles, punas y cordilleras habitadas por un mosaico muy diverso de pueblos agrupados bajo el nombre de Qollasuyo. En Bolivia el camino inca atraviesa regiones de gran diversidad ambiental tales como los valles tropicales cálidos y húmedos. La zona principal del camino inca en Bolivia lo constituye el tramo Desaguadero – Viacha, que rodea el lago Titicaca y atraviesa importantes sitios rituales que incluso hoy en día forman parte de la memoria oral y son áreas de actividad ritual para el pueblo aimara que vive en la meseta del Collao. Por otro lado, el camino Choro es una clara evidencia de la ingeniería prehispánica en una topografía muy difícil, que sin duda planteó grandes problemas logísticos debido a su lejanía de los centros poblados en aquel momento. En estas dos secciones del camino inca en Bolivia, se pone de manifiesto el ingenio y la tecnología incaica mediante el uso de una amplia gama de recursos de construcción eficiente y de características notables.10 11 12

En Chile

El camino del inca en Chile es un sistema de carreteras incrustadas en un paisaje único debido a las condiciones extremas en términos de aridez y altitud, lo que demuestra la voluntad y la necesidad del inca de ampliar sus tierras motivado, en el caso de Chile, por los recursos minerales, como se destaca por el gran número de redes de carreteras y sitios arqueológicos asociados con la minería en las regiones de Arica y Parinacota, Tarapacá, Antofagasta y Atacama. El inca logró esta hazaña en un territorio inhóspito en virtud de los intercambios que mantuvo con las comunidades locales, que transmitieron sus conocimientos ancestrales necesarios para dominar y cruzar el desierto más seco del mundo: el desierto de Atacama.13

En 2000, otras investigaciones realizadas destacaron que «los incas nombraron un gobernador en el valle de Aconcagua llamado Quilicanta, el cual habría tenido a su cargo “gente de guarnición” y colocaron otro en la cuenca de Santiago llamado Vitacura, a cargo de “gente de presidio”». Según el estudio, existían dos variantes del camino del inca que se desprendían del valle de Aconcagua para reunirse en las cercanías del cerro San Cristóbal en Santiago.n 1 En el mismo lugar donde los europeos instalaron su Plaza Mayor, la plaza de armas, hay escritos que nombran un «tambo» gigante, característico de los indígenas. Evidencias arqueológicas se encontraron bajo algunos metros de la superficie mientras analizaban la mitad sur de la cuenca del río Mapocho.

En Colombia

En Colombia, la red vial incaica tiene su extremo norte a través de un recorrido de 17 kilómetros en ocho municipios del departamento de Nariño, desde Ipiales (en el río Guáitara) hasta Pasto, pasando por las localidades de Potosí, Gualmatán, El Contadero, Funes, Yacuanquer y Tangua.14

En Nariño las comunidades asociadas al camino lo han mantenido vivo mediante las memorias de sus usos y costumbres. El Qhapaq Ñam era el antiguo camino de peregrinación hasta el Valle de Atriz, para hacerle ofrendas al Taita Urucunina o Volcán Galeras. Según la Antropóloga Claudia Afanador, “La declaratoria no solo corresponde a los vestigios sino también a los caminos vivos; el Patrimonio Inmaterial asociado a este bien, todas las memorias de los que han transitado y las memorias de las comunidades asociadas que son las portadoras del bien”.15

En Ecuador

Los aspectos sobresalientes del camino del inca en Ecuador son las rutas y las técnicas de construcción utilizadas para cruzar un sistema orógeno complejo como es la sierra ecuatoriana desde el Nudo de Azuay hacia el norte. La lejanía del Cuzco llevó a la reutilización y la creación de infraestructura a medida que el Imperio incaico avanzaba. El territorio ecuatoriano fue ocupado antes del avance de los incas por los paltas y malacatos, calvas, ambocas y chaparra; luego de su anexión al Chinchaysuyo la red de carreteras permitió que la relación entre los pueblos se mantenga. El principal producto de intercambio fueron el ajo, el algodón, la sal, la coca y en particular los depósitos de Spondylm y Strombus.16

En Perú

El camino del inca se inicia en la Plaza de Haukaypata Inca, ubicada en el Cuzco, el centro del poder político, social y económico del Estado inca, donde los dioses, personas, animales y recursos de todas las del mundo andino convergen. Los caminos integraban y conectaban la capital de los incas con todas las poblaciones y centros complementarios para el comercio, el intercambio, la producción y el culto a través de los órganos de administración, producción, centros militares y religiosos a cabo en las cuatro regiones del Imperio incaico: Antisuyo, Chinchaysuyo, Contisuyo y Collasuyo.

El Perú alberga importantes vestigios de los caminos longitudinales y transversales que son el resultado del perfecto dominio y control del territorio y que muestran grandes logros en ingeniería de caminos altamente especializados. En esta región, el diseño de carreteras y la tecnología se desarrollan al máximo, con el camino bien logrado y diseños de puentes y finos acabados en los edificios de los centros monumentales de administración y servicios que forman parte de la red de camino del inca.

El territorio del Perú ilustra casi todos los contextos geográficos del camino del inca, desde la costa cálida y salvaje, a la selva espesa, húmeda y misteriosa, por no hablar de las cumbres de los Andes inmensa, compleja y configuración majestuosa que evocan la magnitud de la logística implementada y administrada y el tamaño de la mano de obra utilizada para la construcción y mantenimiento.

En la actualidad, algunos pueblos del Perú siguen utilizando el camino del inca como un sistema de comunicación, manteniendo en servicio física y funcionalmente, con el uso de la tecnología andina y tradiciones basadas en los sistemas de reciprocidad y complementariedad característica de la sociedad inca y el mundo andino.17