Este Mundo, a veces insólito

Lugares extraños

En esta relación, se incluyen lugares con construcciones, generalmente prehistóricas, de cualquier parte del mundo, de las cuales no se tiene certeza absoluta de su uso, pudiendo ser este múltiple o desconocido. Por lo tanto no se incluyen las tumbas y similares, excepto en el caso de que sean muy representativas, únicas o excepcionales, o que estén asociadas a otra actividad. Cuando existen muchos similares, se han incluido sólo los más significativos, en alguna ocasión por países. Se ha huido de los mitos no comprobados, solo se incluyen si hay datos físicos palpables.

En ningún caso se ha pretendido ser exhaustivo.
Toda la información se ha sacado de la red, y principalmente se han utilizado los datos al efecto, de Wikipedia, y (entre otras) de las web:
http://www.ancient-wisdom.co.uk/azpages.htm
http://www.megalithic.co.uk/
http://www.stonepages.com/
http://www.stone-circles.org.uk/index.htm

  • Ahu Vaihu – Pascua
  • Ahu Vinapu
  • Ain Dara
  • Anomalía del Mar Báltico
  • Avenida Beckhampton
  • Beglik Tash
  • Bolshoi Zayatsky – Laberintos de piedra
  • Cashtal yn Ard (cerca de Maughold)
  • Chand Baori
  • Chankillo
  • Cheesewring
  • Coddu Vecchiu
  • Creevykeel (La tumba de los gigantes)
  • Cuevas Longyou
  • Cumbemayo
  • Dwarfie Stane
  • Estructura en el mar de Galilea (Israel)
  • Externsteine
  • Georgia Guidestones
  • Ġgantija
  • Ħaġar Qim
  • Hal Saflieni Hypogeum
  • Ingapirca
  • Inuksuk Point
  • Isla de Pascua
  • Jebel Mutawwaq
  • Kalasasaya – El calendario de Tiwanaku
  • La huella de la serpiente
  • La Piramide Circular de Cuicuilco
  • Langis de Tongatupu
  • Las Águilas
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  • Líneas de Sajama
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  • Toros de Guisando
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  • Wadi Talmest
  • Zhane

    Las tumbas colmena de Omán

    Las tumbas colmena de Omán

    Dramáticamente alineadas en la cima de una cresta rocosa, las “tumbas-colmena” de Bat y Al Ayn son dos de los yacimientos prehistóricos más famosos de Omán. Poco se sabe sobre las estructuras de piedra o sobre la cultura que las construyó. Sin embargo, a pesar de esta falta de conocimientos, la UNESCO conoce lo suficiente como para concluir que “la necrópolis de Bat es un característico y único testimonio sobre la evolución de las prácticas funerarias durante la primera etapa de la Edad de Bronce, en la península de Omán”. Una afirmación bastante extraña teniendo en cuenta que no se ha recuperado ni un solo hueso humano o animal de los cientos de monumentos en forma de colmena esparcidos por el accidentado paisaje.

    Si visitamos cualquier web sobre los monumentos-colmena de Omán, podremos leer descripciones interminables sobre estas impresionantes “tumbas”, que forman una de las necrópolis protohistóricas más grandes del mundo. Incluso nos será posible leer descripciones detalladas de “cámaras funerarias” dentro de dichos monumentos así como cuántos cuerpos habrían podido ser guardados dentro de cada edificación. Sin embargo, lo que la mayoría de estas páginas web olvida mencionar es que nunca se ha rescatado resto alguno de sepultura de estas supuestas “tumbas”.

    Desafortunadamente, las estructuras-colmena de Omán son la demostración de uno de los mayores errores cometidos dentro del campo de la arqueología: la tendencia a imponer ideas preconcebidas sobre fenómenos que no se pueden entender con nuestra mentalidad moderna. Dado que parece que no haya ningún otro propósito obvio para su construcción, sino como estructuras funerarias, la conclusión ha sido simplemente que se construyeron como tumbas: caso cerrado.

    Tumbas colmenas en Al Ayn, Omán. Fuente de la imagen.

    Fue durante la década de los años 70 cuando un equipo de arqueólogos daneses “descubrió” las estructuras-colmena de Omán, aunque es probable que los locales siempre hubiesen sabido de su existencia. Estos monumentos están compuestos por piedras planas locales apiladas y han sido datados entre los años 3.500 y 2.000 AC, periodo en que la península de Omán estaba sujeta a lluvias mucho más copiosas que ahora y acogía a una floreciente civilización en lo que ahora es desierto, hasta el oeste de la cadena montañosa, a lo largo del Golfo de Omán. En 1988 los monumentos fueron inscritos por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad.

    Las estructuras están dispuestas en tres grupos principales: uno en Bat, el más famoso y otros dos en al-Ayn y al-Khutm. Los mejor conservados son los ubicados en al-Ayn, donde 21 estructuras-colmena aparecen alineadas sobre la cordillera, con el impresionante telón de fondo de la Jabal al Misht (“Cresta de la Montaña”). 

    Tumbas colmenas, Qubur Juhhal Al Ayn, Omán. Por: Alfred Weidinger. (Wikipedia)

    Las primeras estructuras son las más simples, con sólo una entrada y una habitación, mientras que las tumbas posteriores contienen dos entradas y hasta cuatro habitaciones. Sólo unos pocos objetos descubiertos han logrado aportar alguna pista de esta cultura. Dichos objetos se limitan, básicamente, a algunas puntas de flechas, puñales y jarras de agua.

    Tumba-colmena en Al Ayn Omán. (Wikipedia)

    No muy lejos de los monumentos colmenas de Al Ayn surgen las tumbas con forma de torre circular de Hili, incluyendo la Gran Tumba de Hili: una tumba colectiva reconstruida, que es el monumento más grande de los Emiratos Árabes Unidos, en cuanto al tamaño de las piedras utilizadas. Mide 12 metros de diámetro y 4 metros de altura y tiene dos entradas decoradas con relieves humanos y animales. Las tumbas pertenecen a la Cultura Um an-Nar, una cultura de la Edad de Bronce, desarrollada a partir de la segunda mitad del tercer milenio AC. Esta cultura es conocida por sus tumbas circulares caracterizadas por piedras bien encajadas. Dentro de las tumbas de Hili los arqueólogos han recuperado centenares de restos humanos, así como objetos y artículos personales.

    Las tumbas de torre circular de Hili comparten muchas similitudes con los monumentos colmenas, pero como se puede ver en la imagen, hay también marcadas diferencias.

    La Gran Tumba de Hili. Fuente de la imagen.

    La sensación es como si se crease la suposición de que los monumentos-colmena deben haber cumplido la misma función que las tumbas de torre circular de Hili, ya que datan aproximadamente del mismo período y se encuentran en la misma región. Sin embargo, como hemos visto más arriba, continúa existiendo una diferencia notoria y esencial: ¿por qué no se ha encontrado ningún resto humano en las tumbas colmenas?

    Tal vez fueron construidas como tumbas pero nunca llegaron a utilizarse. Tal vez los difuntos fueron colocados en ellas y sus huesos trasladados a otra ubicación una vez que la descomposición tenía lugar. O tal vez cumplieron una función totalmente diferente. Algunos eruditos han sugerido que fueron usadas como silos o depósitos, mientras que el investigador Brien Foerster se ha referido a las increíbles propiedades acústicas detectadas en otros monumentos en forma de colmena encontrados alrededor del mundo.

    El hecho sigue siendo que no sabemos realmente con qué propósito se construyeron los monumentos-colmena de Omán y extraer conclusiones, basadas en suposiciones, sin suficientes pruebas, sólo sirve para minar aún más el campo de la arqueología.

    Imagen de portada: Tumbas colmenas en Al Ayn. Fuente de la imagen: Wikipedia

    Fuentes:

    Colmena Tumbas de Bat – Atlas Obscura

    La Necrópolis de Bat – Oman Tours

    Sitios arqueológicos de Bat, Al-Khutm y Al-Ayn – UNESCO

    Resultados, límites y potencial: las prácticas funerarias y sociedades de la Edad de Bronce en la Península Omán – Por   S. Mery

    Extraño Fenómeno de las tumbas en forma de colmenas en el Mundo – Hidden Inca Tours

    Autor: April Holloway

    Traducción: Moreno Montañaroja

    Revisión: Mariló T. A.

    Este artículo fue publicado originalmente en inglés en www.ancients-origins.net y ha sido traducido con permiso.

    Nadie sabe con certeza quién las construyó, pero atestiguan el antiguo esplendor comercial de la mítica tierra de Magan.

    Principios de los años noventa: John Nowell, un expiloto inglés de la RAF que operaba vuelos por encargo en la zona del golfo Pérsico, no salía de su asombro. Sobrevolaba en helicóptero un remoto altiplano rocoso en las montañas de Al-Hajar ash-Sharqiyah, en el sultanato de Omán, cuando aparecieron ante su vista decenas de torres de piedra de las que no conocía ni su existencia ni su significado.

    Al ver posteriormente las fotos aéreas de Nowell, los expertos corroboraron su notable importancia arqueológica. Se trataba de un conjunto de unas 60 torres de hasta ocho metros de altura sorprendentemente bien conservadas, cuya antigüedad se estimó en unos 5.000 años. ¿Cómo habían podido pasar desapercibidas para los investigadores hasta fecha tan reciente? Situado en el extremo sudoriental de la península Arábiga, Omán es uno de los países menos explorados del planeta desde el punto de vista arqueológico. Cerrado al mundo exterior hasta la década de 1970, las primeras excavaciones sistemáticas no empezaron hasta esos años. Una de las causas de la escasez de exploraciones científicas fue la guerra civil y las rebeliones que el país sufrió hasta 1975 y que dificultaron cualquier pros­pección e investigación sobre el terreno.

    Sin embargo, Omán fue siempre un lugar de comercio para las civilizaciones antiguas: hace miles de años formidables caravanas de camellos transportaban incienso, uno de los productos de lujo más importantes de la antigüedad, a través de los desiertos de Oriente Próximo hacia Mesopotamia, mientras que el cobre y los minerales lo hacían por mar a bordo de naves. Aquel pasado de intercambio económico y cultural ha redundado en un considerable potencial arqueológico de la región. Tras la subida al poder del actual sultán Qabus en 1970, el país entró en un período de paz y sus caminos se abrieron a los investigadores. En este tiempo se han realizado importantes hallazgos, pero queda mucho por descubrir, ya sea en los escarpados macizos montañosos del norte o en los desolados desiertos de dunas y piedra que se extienden por el resto de la geografía omaní.

    Noviembre de 2013: Localizar el conjunto de tumbas-torre de Shir descubiertas por Nowell no era tarea fácil. La información de que disponíamos mi compañera Eulàlia y yo era, más allá de algunos artículos científicos, escasa. Desde la ciudad costera de Sur, debíamos recorrer el complejo entramado de pistas pedregosas que atraviesa el macizo de Al-Hajar ash-Sharqiyah, en el nordeste del país, cuya cima más elevada supera los 2.220 metros de altitud. Son pistas de vértigo no aptas para temerosos, solo transitables con un 4×4 y experiencia en su conducción.

    Dejamos atrás la luminosa costa del golfo de Omán armados con un mapa general, los artículos publicados en 1998 por los arqueólogos Paul Yule y Gerd Weisgerber y un GPS. Acompañados del vuelo de alimoches y buitres orejudos, nuestro vehículo superó unos vertiginosos zigzags que en pocos kilómetros nos elevaron del nivel del mar hasta un altiplano de más de 1.000 metros de altitud. Allí empezó la aventura de recorrer las abruptas montañas en busca de las torres cónicas de Shir. En nuestro camino solo encontramos algunos pequeños enclaves habitados, con viviendas que aprovechaban el refugio de cuevas naturales. Debido a la escasez de agua, la agricultura no tiene cabida en este territorio eminentemente pétreo. De hecho, la primera pista se abrió en 1985, precisamente para proveer de agua a los pueblos de montaña y poder llevar a los niños a la escuela.

    Tras varias horas de conducción, una buena cantidad de baches y muchos sudores fríos, divisamos por fin la primera de las torres, erguida en la cumbre de un altozano de piedra calcárea de 1.800 metros de altitud arropado por nubes bajas. Ascendimos a pie hasta ella. Su estado de conservación era extraordinario. Alrededor de 5.000 años habían transcurrido desde que los habitantes de la tierra de Magan apilaran piedra sobre piedra hasta crear la imponente construcción en forma de cono truncado de más de 6 metros de altura y 5,75 de diámetro en honor a no sabemos quién. ¡Su origen, al parecer, es anterior a la más antigua de las pirámides de Egipto!

    Después de otra hora infernal al volante entre piedras y hoyos, al atardecer alcanzamos el núcleo principal de la necrópolis: decenas de torres de alturas diversas se divisaban dispersas entre las colinas y los riscos circundantes, bañadas en la luz dorada que ahora se filtraba a través de las nubes. El altímetro indicaba 1.750 metros. Habíamos llegado a nuestro destino.

    El escritor y fotógrafo Jordi Esteva, experto en temas orientales y africanos, narra sus impresiones al visitar las torres en Los árabes del mar: «Aquél bien podía haber sido el escenario donde Yahvé detuvo en el aire el brazo de Abraham en el momento en que se disponía a sacrificar, puñal en alto, a su propio hijo. Por nada en el mundo, me dije, me quedaría solo en aquel lugar. Y no debí de ser el único porque justo cuando se levantaba un repentino viento fresco que, al penetrar en las torres cónicas, producía un ulular disonante, todos se dirigieron hacia los coches para iniciar el lento descenso».

    Yo quería inspeccionar y fotografiar estos in­­quietantes monumentos del pasado, así que bus­camos un rellano donde acampar. Por la tarde, de noche y de madrugada, entre la niebla gélida, fotografié las intrigantes torres. A veces, lo reconozco, con el corazón en un puño, tal era la im­­presión que las antiguas tumbas ejercían sobre mí en medio de aquella desolación absoluta.

    Esteva recoge en su libro la leyenda local de que las torres fueron construidas por un gigante llamado Estemsah que tenía atemorizada a la gente del valle porque devoraba sus rebaños y, a veces, algún que otro hombre. Al final sería un joven pastor quien lograría acabar con él gracias a la ayuda de una vieja yinn (genio o ser fantástico de la mitología semítica). La historia real es, por supuesto, distinta, pero tan intrigante como la quimera popular.

    III milenio a.c.: Las florecientes ciudades-estado de Mesopotamia, que se desarrollaron en las fértiles tierras entre los ríos Tigris y Éufrates, en el actual Iraq, contaban con materias primas tales como arcilla, betún, cereales, lana o lino, pero carecían de minerales y de piedra. Desde la protohistoria estos materiales fueron importados de otros países.

    Los textos cuneiformes de las tablillas sumerias de hacia 2300 a.C. hablan del intenso comercio existente con la tierra de Magan, de donde importaban cobre y también diorita negra, una roca oscura y extraordinariamente dura utilizada en escultura. Hablan de barcos cargueros que transportaban hasta 20 toneladas de mercancía y atravesaban el golfo Pérsico para alcanzar Mesopotamia; y de las altas montañas de Magan de las que se extraían estas materias primas. Según diversas investigaciones, el momento ál­­gido de la extracción del metal se produjo entre los años 2200 y 1900 a.C., en lo que históricamente se conoce como el período Umm an-Nar. Hay pruebas evidentes de que solo en las montañas de Al-Hajar se extrajeron entre 48.000 y 60.000 toneladas de cobre negro (así llamado a causa de sus impurezas). Con el paso del tiempo, la extracción conllevaría la destrucción de los bosques autóctonos y terminaría de forma re­­pentina en el siglo X de nuestra era. La historia de aquel lugar se perdió en el polvo de los siglos.

    En 1974 unos geólogos canadienses encontraron en Omán numerosos indicios de la minería de cobre y de su procesado en épocas antiguas. Tras el hallazgo, el Museo Alemán de la Minería de Bochum inició en 1977 un proyecto de investigación para demostrar que Omán era el mítico país de Magan.

    Con anterioridad, en 1950, un equipo de ar­­queólogos daneses hallaron unas tumbas en la isla de Umm an-Nar, unos kilómetros al norte de Abu Dhabi, que sirvieron para establecer un período en la historia de aquella región y dar nombre a la cultura de la Edad del Bronce desarrollada allí entre 2600-2000 a.C.

    Dos décadas más tarde se descubrieron en el norte de Omán otras tumbas en forma de torres cónicas: en 1972 se produjeron los hallazgos de Bat y Al-Khutm, y en 1974 el de Al-Ayn. Según la Unesco, los tres sitios arqueológicos constituyen el conjunto más completo del mundo de asentamientos y necrópolis del III milenio a.C. Tras las excavaciones llevadas a cabo en los años ochenta, en 1988 los tres fueron incluidos conjuntamente en la Lista del Patrimonio Mundial.

    Sin embargo, el descubrimiento más extraordinario aún estaba por llegar. En 1990, durante el congreso «Arabia Antiqua» celebrado en Roma, Paolo M. Costa, del Instituto Italiano para el Medio y Extremo Oriente y experto en historia y arte de la región, mostró unas fotografías aéreas tomadas en 1977 por un tal Alan Shuttleworth en las que aparecían otras torres-tumba cuya localización era desconocida. Dos años después del congreso se publicó el libro A day above Oman del piloto John Nowell, y una de sus fotografías con las torres de Shir llamó la atención de la misión alemana que seguía trabajando en sus investigaciones sobre Magan. En la imagen de Nowell aparecía una espléndida torre desconocida para los arqueólogos: la que luego sería bautizada como Shi10. El autor acabó acompañando al profesor Paul Yule hasta aquel lugar donde unas 60 torres se alzaban hacia el cielo. La foto acabaría siendo portada de The Times.

    Y aquí estábamos nosotros ahora. En esos remotos riscos pedregosos, en un inquietante paraje de desolación y soledad absolutas rodeados de torres construidas en la Edad del Bronce. Aunque algunas de ellas estaban semiderruidas, otras presentaban un estado de conservación sorprendente dada su venerable edad.

    A la pregunta de qué es exactamente una torre-tumba, Paul Yule responde: «Eran edificios funerarios para una, dos o posiblemente más personas prominentes fallecidas. Estaban destinados a ser hitos visibles desde lejos y por ello fueron construidos en las crestas y bordes de mesetas, colinas o montañas. Difieren en tamaño, altura y forma de construcción. Pueden constar de una pared simple o doble, finamente revestida o rematada con losas de piedra sin trabajar». El mal estado de preservación de la mayor parte de las tumbas de Umm an-Nar oculta a los observadores su aspecto original. No obstante, se supone que la mayoría de las pequeñas tumbas de esta localización de Abu Dhabi deben ser datadas en la segunda mitad del III milenio a.C. «La importancia de las torres-tumba de Shir es precisamente su estado de con­servación, inusualmente bueno», añade Yule.

    Paseando entre las torres de Shir apreciamos que las más imponentes, pertenecientes al período Umm an-Nar, constan de una estructura in­­terior circular en forma de colmena que termina en una cúpula y están forradas exteriormente por la torre cónica. En algunas de ellas la pared exterior se ha derrumbado, mostrando esta doble estructura. Otras más antiguas, pertenecientes a un período anterior llamado Hafit, son de apariencia más simple y recuerdan a las que también visitamos en Al-Ayn. Allí, un total de 21 torres se alinean en una cresta rocosa con el imponente telón de fondo del Jebel Misht.

    A la mayoría de las tumbas de Shir se accede por una pequeña abertura, normalmente orientada al sol naciente. Casi todos los hallazgos que se excavaron en su interior eran fragmentos de cerámica, ya que por desgracia los esqueletos humanos no se han preservado.

    Desde nuestro emplazamiento divisábamos otros grupos de torres en la lejanía. Según Yule y Weisgerber, en Shir hay cuatro agrupamientos, a cierta distancia unos de otros. Todos ellos están presididos por una o dos tumbas de construcción más elaborada en lo que no parece una distribución accidental. El debate es si estos grupos, cada uno de ellos con una torre que se impone sobre sus vecinas, pudiera corresponder a algún tipo de agrupamiento social, como familias o clanes.

    Al parecer existen centenares de torres que están diseminadas por el macizo de Al-Hajar. La historia sigue esperando ser desenterrada en las montañas de Omán. Hoy el petróleo sustituye al cobre, la diorita y el incienso como fuente de riqueza del país. La modernización del sultanato ha llevado a la destrucción de muchos lugares históricos antes de que pudieran ser excavados o identificados. Ojalá los arqueólogos puedan salvar el patrimonio que todavía sigue en pie antes de que sea devorado por el desarrollo de forma irreversible.

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    Toros de Guisando

    Toros de Guisando: Ubicación

    Cerro de Guisando
    El Tiemblo Ávila Castilla y León España

    Construcción: Edad de Hierro: Hacia el siglo II a.C.

    Autor: Pueblo vetón

    Características

    Tipo: Conjunto escultórico vetón

    Los Toros de Guisando son un conjunto escultórico vetón que se ubica en el cerro de Guisando, en el término municipal de El Tiemblo, en la provincia de Ávila (España).

    Se datan entre los siglos II y I antes de Cristo, con preferencia a la creación en el siglo II a. C., durante la Edad del Hierro.

    Se trata de cuatro esculturas realizadas en granito que representan cuadrúpedos, identificados como toros o verracos (cerdos sementales), con preferencia a la suposición de que se trata de toros, ya que algunas de las piezas presentan, en la cabeza, oquedades consideradas para la inserción de cuernos.

    Las cuatro esculturas se encuentran costado contra costado, formando una línea en dirección norte-sur y todas ellas mirando hacia el oeste, a la loma del cerro de Guisando, del que reciben su nombre, dejando a sus espaldas el arroyo Tórtolas, frontera natural que separa las comunidades de Castilla y León y Madrid.

    La importancia de la ganadería para la subsistencia del pueblo vetón hace suponer que estas estatuas eran protectoras del ganado, aunque ésta es solamente una de las muchas teorías planteadas en torno a la función de estas esculturas. Localizados en el término municipal de El Tiemblo, en Ávila, los cuatro Toros de Guisando son una de las mejores manifestaciones artísticas de la España pre-romana. Estas figuras fueron realizadas entre los siglos IV y I antes de Cristo, en plena Edad del Hierro. Durante esta etapa, el pueblo de los vetones está asentado en las provincias actuales de Badajoz, Cáceres, Salamanca y Ávila. Pueblo fundamentalmente ganadero, los vetones se establecían en lugares en los que abundaba el agua y el pasto para sus rebaños. El ganado -vacas, toros, cerdos- y la caza -jabalíes-, les procuraba carne, leche, cuero y estiércol, productos de importancia vital. De ahí que erigiesen toscas representaciones, llamadas verracos, de cerdos, jabalíes y toros, como éstas de Guisando. Realizadas en bloques de granito, las cuatro figuras, de más de dos metros y medio de largo, miran alineadas hacia el atardecer y al cerro del que toman nombre, estando situadas en la margen izquierda del arroyo Tórtolas. Aunque poco elaboradas, algunas de ellas dan muestra de un incipiente realismo, pues poseen agujeros para insertar los cuernos y unos suaves surcos paralelos que indican los pliegues del cuello del animal. La gran duda que nos queda acerca de estos cuatro enigmáticos verracos es su función, pues pudo tratarse de esculturas con fines religiosos o funerarios, o bien ser protectoras de los rebaños, dotadas de una finalidad mágica o bien como simples hitos en las cañadas o marcadores territoriales.

    Los Toros de guisando son cuatro esculturas de toros, tallados en piedra granítica, de 2 metros y medio de longitud, cuyo origen se desconoce ¿Vetones?

    Su datación nos lleva al siglo II ó III a.C. Su origen todavía está en discusión. Se encuentran en un paso de la Cañada Real, paso estratégico de la Meseta Norte a la Meseta Sur por el ganado de la época, hoy en día en desuso. Cerca se encuentra una calzada prerromana y una necrópolis visigoda.

    Su significado se asocia a un templo dedicado al dios Tauro, animal de gran fuerza, nobleza y virilidad, que se ha venerado a lo largo de la Historia en muchas Culturas; al mirar los cuatro toros al oeste, podrían indicar el cambio de estación por donde se oculta el sol en invierno; o podrían formar parte de la entrada de un centro de culto o centro sagrado. Hay quien los interpreta como símbolos protectores de los ganados.

    En la península Ibérica el toro se ha representado desde tiempos paleolíticos, por lo que no es de extrañar que esculturas de estos animales sirvan de veneración.

    Algunos autores sostienen que su autoría se debe a los vetones, pueblo ganadero asentado en la provincia de Ávila, que asumieron la cultura tartésica. O porqué no, los propios tartesos podían haber tallado los toros. El toro era un animal muy popular en la Cultura Tartesa, además su relación con los fenicios podría haber afianzado la importancia del toro como animal a venerar. Otro pueblo que influyó mucho en la cultura tartésica es la de los cartagineses, sacrificaban vidas humanas en adoración al toro.

    Tartessia vive su esplendor entre los siglos VIII y V a.C. y es gracias a la obtención del bronce, así como la extracción de oro y plata, lo que les hace importantes, pues dichos metales y su calidad son muy codiciados por los pueblos de las orillas del Oriente Próximo, concretamente Fenicia y Grecia. Por tanto cualquiera de estos pueblos podrían haber sido los autores de los toros de Guisando.

    Referencias literarias

    Los Toros de Guisando han estado presentes en obras literarias españolas de todos los tiempos. Miguel de Cervantes los cita varias veces en Don Quijote de la Mancha, en tanto que Federico García Lorca recurre a su valor emblemático en su obra Llanto por Ignacio Sánchez Mejías:

    …y los toros de Guisando,
    casi muerte y casi piedra,
    mugieron como dos siglos
    hartos de pisar la tierra.

    Tratado de los Toros de Guisando

    El paraje da nombre al Tratado de los Toros de Guisando que allí se firmó en el siglo XV entre el rey Enrique IV de Castilla y su hermana Isabel (la futura reina Isabel I de Castilla, más conocida como Isabel la Católica), por el que aquel reconocía la proclamación de ésta como Princesa de Asturias y, con ello, heredera al trono de Castilla.

    Ruinas en el Lago Titicaca

    Ruinas en el Lago Titicaca

    Hallan vestigios de antigua civilización sumergida en el lago Titicaca

    Para los incas, el lago Titicaca -cuya superficie de 900 km2 es compartida por Perú y Bolivia- representaba la cuna de la civilización humana. Incluso otros pueblos altiplánicos anteriores al Imperio Inca creían que el Sol y su divinidad suprema, Viracocha, habían nacido de las entrañas del mismísimo lago. Además, en torno al Titicaca, existe una leyenda que habla de una fabulosa ciudad atrapada en sus aguas: Wanakú.

    Motivados por la gran riqueza arqueológica del Titicaca -ubicado a 150 kilómetros al noroeste de la Paz, Bolivia-, un grupo internacional de 18 científicos de Italia, Brasil y Bolivia ha realizado por cuatro años una serie investigaciones en el lugar. Su último hallazgo fue el descubrimiento de restos de una antigua civilización en las profundidades del lago.

    Cultura Tiwanaku

    La expedición, llamada Tiwanaku 2004, llevada a cabo por la organización científica Akakor, logró fotografiar con la ayuda de un sofisticado equipo robótico un ídolo de oro (que pesa más de 30 kilos?) y varias vasijas a 70 metros de profundidad. Los objetos fueron encontrados bajo el agua, a la altura de la Isla el Sol que se ubica en el lago. Esta última, junto con la Isla de la Luna, son lugares sagrados para los pueblos andinos.

    Aunque no se ha determinado la verdadera antigüedad de los vestigios encontrados, los expertos creen que existe una relación con la cultura Tiwanaku que habitó en la zona entre el 1500 a.C. y 1172 d.C. Esta civilización es considerada la precursora del Imperio Inca.

    Los científicos anunciaron, además, el descubrimiento de una isla sumergida llamada Wilakota (Lago de Sangre). Se presume que en el lugar se realizaban sacrificios humanos y que la isla quedó sumergida al aumentar el nivel del lago más de 100 metros durante el último siglo.

    Antigua civilización

    La misión, que contó con el apoyo de la Fuerza Naval y del Instituto Nacional de Arqueología, de Bolivia, duró 20 días y tenía como misión reforzar la teoría del instituto Akakor, que sostiene que hace cinco mil años la isla del Sol era una península pegada a tierra. Según Lorenzo Epis, jefe de la expedición, este terreno se podría haber desprendido y, por lo tanto, debajo de las aguas que la rodean podrían existir restos de grandes civilizaciones.

    Esta hipótesis sedujo al grupo de científicos para iniciar una investigación en el año 2000 conocida como Atahualpa. Entonces fueron encontrados a 13 metros de profundidad restos de una construcción preincaica, terrazas de cultivo, restos de lo que habría sido un muro de contención de un camino de piedra, tramos de un centro ceremonial, urnas rituales y piedras talladas.

    Una segunda fase del proyecto fue realizada en el 2002. Los científicos lograron descubrir rastros pertenecientes al periodo preincaico. “Aunque seguramente recibiremos críticas, como las que recibimos hace dos años, creo que se tienen que empezar a revisar teorías antiguas y tomar en cuenta lo que dijimos antes: el nivel de las aguas del lago era mucho más bajo y en lo que es ahora su lecho hubo vida humana”, dijo Epis.

    Pre-Inca ruinas encontradas en el lago Titicaca The Guardian – el 23 de de agosto de, el año 2000

    Las ruinas de lo que se piensa que es un enorme templo antiguo han sido descubiertas por los arqueólogos de buceo bajo el Lago Titicaca en los Andes entre Bolivia y Perú. Un equipo internacional de científicos anunció el hallazgo esta semana después de hacer más de 200 inmersiones en el Titicaca, el cual, a 3.800 metros sobre el nivel del mar, es el lago navegable más alto del mundo

    Templo antiguo encontrado en el lago Titicaca BBC – el 23 de de agosto de, el año 2000

    Los buzos fueron tan profundo como 30 metros en su exploración Las ruinas de un antiguo templo han sido encontrados por los arqueólogos internacionales bajo el Lago Titicaca, el lago más alto del mundo. Una terraza para los cultivos, un largo camino y de 800 metros (2.600 pies) de largo de la pared también se encuentran en las aguas del lago, situado en las montañas de los Andes entre Bolivia y Perú. Se remonta hace 1.000 a 1.500 años las ruinas son pre-inca. Ellos se han atribuido a los indígenas de Tiwanaku o Tiahuanaco, dijo Lorenzo Epis, el científico italiano que lleva la expedición científica Atahuallpa 2000. El templo tiene medidas de 200 m por 50 m (660 pies por 160 pies), casi el doble del tamaño de una cancha de fútbol promedio. Más de 200 inmersiones se realizaron en el lago, a profundidades de hasta el 30 m (100 pies), para registrar las ruinas en la película.

    El templo sumergido del Lago Titicaca

    Izq: Cabeza del muro interno del Templete Semisubterráneo, Tiahuanaco. Der: Figura de cabeza sumergida en las aguas del lago Titicaca.

    El hallazgo se produjo cuando los exploradores decidieron seguir un camino que divisaron bajo las aguas del lago. Al seguirlo, dieron con el templo sumergido en algún punto cercano al pueblo de Copacabana, entre la Isla del Sol y la Isla de la Luna (Bolivia).

    Imagen satelital del lugar del lago Titicaca donde se encontraría sumergido un templo pre-inca de grandes proporciones.

    El resultado de las investigaciones justificaba el esfuerzo: se encontraron siete edificaciones de unos cinco metros de ancho y diez de largo cada una, veintidós muros paralelos y finalmente la calle empedrada, todo esto unos ocho metros debajo del espejo del lago Titicaca.

    Para la investigación de Tiahuanaco este hallazgo es de fundamental importancia porque señala que alguna vez el nivel del agua debió ser, cuando menos, ocho metros menor que en la actualidad, o acaso aún mucho más”.

    Según Simone Waisbard, en “Tiahuanaco: diez mil años de enigmas incas”, “en Francia, algunos meses después, Ramón Avellaneda mostró su película y el informe detallado de sus buceos al comandante Cousteau que preparaba una nueva odisea marina a través de los océanos.

    Una expedición científica de mayor importancia que la “Fer Lance”, que disponía de los medios más modernos, permitiría el estudio profundo de las reglas aún inexactas de la fisiología de buceo a gran altura.

    Además, quizá sería posible averiguar algunos de los misterios arqueológicos escondidos en el fondo del lago más “alto” del mundo.

    Thimlich

    Thimlich, Kenia

     Thimlich Ohinga es un complejo de ruinas de piedra en el condado Migori, el oeste de Kenia, en el este de África.[1] Es uno de los 138 sitios que contienen 521 estructuras de piedra que fueron construidos alrededor del Lago Victoria región en Kenia.[Cita requerida] El principal recinto de Thimlich Ohinga tiene paredes que varían de 1,0 a 3 metros de espesor, y de 1 a 4,2 metros de altura.[2] Las estructuras fueron construidas a partir de bloques sin labrar, rocas y stonesset en su lugar sin mortero.[2] Los densamente poblados piedras de enclavamiento. El sitio se cree que tiene más de 550 años de edad.[3] El área está ocupada los Luo. ‘Thimlich’ significa “bosque denso aterrador” en Dholuo, en el lenguaje de los Luo[2] [3], plural significa “Ohingni ” Ohinga ‘” una gran fortaleza “en (Dholuo)

    Habitantes y estilo arquitectónico

    Las personas que hablaban una lengua bantú posiblemente proto Luhya / gusii habitaron la zona durante un tiempo antes de que misteriosamente libres antes en algún momento justo antes, durante o después de la expansión de los Luo en el área. El Kisii (que viven cerca de Thimlich Ohinga) y el Maragoli, Bunyore (dos ramas de las personas Luhya) descienden de tres hombres llamados gusii, Mulogoli y Anyore respectivamente. Estos tres hombres fueron los hijos de un hombre llamado Andimi. Los Maragoli, Kisii y BaNyore la gente se asentó esta parte del sur-oeste de Kenia en algún momento del siglo 13 o el 14 antes de la llegada de los Luo hace 300 años.[2] Después de la expansión de los Luo en el área, que eran más numerosos en ese momento, los tres grupos étnicos se separaron formalmente en tres, con la dirección sur Kisii y el Maragoli (o Valogooli / Balogooli) y el Banyore (o Vanyole) en dirección hacia el norte.

    Los migrantes de Uganda, Ruanda, Sudán y Burundi se cree que tienen también hizo su camino a través de la zona, algunos de los cuales terminó yendo hacia el sur en Tanzania. Fue desalojada por última vez durante la primera mitad del siglo XX.[4]

    El estilo arquitectónico de la Thimlich Ohinga refleja el estilo de construcción de la Gran Zimbabwe Imperio, 1.900 millas/3.600 kilómetros al sur de Zimbabwe, aunque de menor tamaño. Otra diferencia es que la arquitectura Gran Zimbabwe fue construida con piedras de forma, sin embargo, al igual que Thimlich Ohinga, la utilidad de mortero parece haber sido evitado. Thimlich Ohinga es un ejemplo de la arquitectura defensiva de la sabana, que con el tiempo se convirtió en un estilo tradicional en varias partes del Este y Sur de África. Retrata prácticas homesteads de piedra y un sistema comunal, centralizado de control, que se ha difundido en la región del Lago Victoria. Formas posteriores de esta arquitectura de paredes de piedra se pueden ver en algunas casas tradicionales en el oeste y el sur-oeste de Kenia.[5]

    Las historias orales sugieren que Thimlich Ohinga fue construido por los entonces habitantes, y que servia como protección contra los extranjeros en Kadem, áreas Kanyamwa, así como de los vecinos grupos étnicos de lo que hoy es Tanzania – pero como los nombres sugieren, (Kadem es un ejemplo de un nombre Luo) los nombres actuales se produjo después de los Luo comenzó a habitar la zona. Por razones aún desconocidas, Thimlich Ohinga fue abandonado por los constructores originales. Con el tiempo, otras comunidades se trasladaron a la zona en el período entre los siglos 15 y 19. y los que vivían dentro de los complejos de ellas mantiene mediante la reparación y modificación de las estructuras. La re-ocupación y la reparación no interfirieron con la preservación de las estructuras. Aparte de ser una fortaleza defensiva, Thimlich Ohinga era también un centro económico, religioso y social.[Cita requerida] La investigación arqueológica llevada por los Museos Nacionales de Kenia ha dado a conocer la fabricación de productos como la cerámica, y también contenían huesos humanos y animales.[cita requerida]

    Dentro de las estructuras, son particiones de diversos tipos, como pasillos, recintos y depresiones más pequeñas. Algunos de los compartimentos incluyen secciones de juegos donde los hombres juegan a juegos como ‘Ajua’, y piedras de moler, donde las mujeres muelen el grano.[Cita requerida] corrales para ganado vacuno, ovejas, cabras, pollos, patos, gallinas de Guinea y muros de contención para los jardines eran también construida.[cita requerida]

    Las entradas se realizan a propósito pequeño, por lo que los posibles intrusos serían rápidamente sometidos por los guardias en una torre de reloj cerca de la entrada. Es fácil de escanear todo el complejo de la torre de vigilancia construida a partir de rocas levantadas.[2]

    Habitantes de Thimlich Ohinga también tuvieron fuertes laterales más pequeñas que tenían casas, áreas de comida, corrales de animales, y un granero.[6]

    Etimología

    Neville Chittick, el ex director del Instituto Británico de Historia y Arqueología en el este de África, documentó el sitio en la década de 1960. Los investigadores de los Museos Nacionales de Kenia comenzaron a trabajar en el sitio en 1980. Una vez llamado “Valle Liare” después de un valle al noreste de la zona, Thimlich Ohinga fue declarado como Monumento Nacional de Kenia con su nuevo nombre en 1981. El nombre fue cambiado porque ‘Liare Valle’ no describe la ubicación exacta del sitio.

    Localización

    Thimlich Ohinga se encuentra 181 kilómetros al sur de Kisumu en Migori condado, en una suave pendiente de la colina 46 kilometros al noroeste de Migori ciudad cerca de las minas del Macalder. Los otros 137 sitios que se parecen a ella se concentran en las áreas de Karungu, Kadem-Kanyamkago, Gwassi, promontorios Kaksingiri Lake, Kanyidoto y Kanyamwa.[7]

    Conservación

    El Kenya Wildlife Service, y el Museo Nacional de Kenia han designado Thimlich Ohinga un sitio de conservación. Animales salvajes como gallinas de guinea, diversas especies de monos, aves y antílopes viven en los bosques que rodean el sitio. El Museo Nacional de Kenia presentó una solicitud a la UNESCO, en nombre del gobierno, solicitando la inclusión de Thimlich Ohinga paisaje cultural en el patrimonio de la humanidad.[7]

    Thimlich Ohinga es un raro ejemplo, a principios de la arquitectura defensiva de la sabana que condujo a este tipo de diseño de convertirse en un estilo tradicional a través de África Oriental. Es un ejemplar de las prácticas de piedra de pared y de un sistema comunal, centralizado de control, que se ha difundido en la región del Lago Victoria de Kenia. Construido como un pueblo fortificado, Thimlich Ohinga sirve funciones defensivas, económicas, religiosas y sociales. La investigación arqueológica ha descubierto mucho sobre la estructura urbana y la fabricación de bienes realizadas dentro de la comunidad. Como antiguo centro urbano, muchas comunidades que rodean afirman tener una conexión con la historia de Thimlich Ohinga, amplificando así su importancia cultural local.

    Rola

    Rola

    Guardar Rola de la destrucción, es el primero de una serie de características de los megalitos de la India sitio web alojado por Subhashis Das.

    ¿Localizan al sureste de Borivali en las afueras occidentales de Mumbai, la capital del estado indio de Maharashtra. Ubicado cerca de los bosques del Parque Nacional Sanjay Gandhi?

    Subhashis Das en Rola. Los megalitos fascinantes que antes eran.

    Se ha construido una pared adyacente al norte de los megalitos de Rola. Aparte de la pared, nuevos edificios también han aparecido en la vecindad. Como consecuencia de estas nuevas estructuras, muchas de las alineaciones exactas de las piedras en el complejo, que una vez apuntaba a grandes amaneceres, puestas de sol y puntos cardinales, y que había elevado este crudo enterramiento megalítico en un calendario mayor y un observatorio construido durante primitivas Ha dejado de funcionar como tal. Aunque los megalitos mismos permanecen incólumes en su forma física (hasta ahora) los edificios tan cercanos a este monumento primitivo ahora se han convertido en una amenaza seria para ellos.

    Rola es un sitio de enterramiento primitivo de los antiguos tribales, con muchas losas de piedra funcionando como cubiertas para el entierro – conocido por las tribus austraas como sasandiri. El sitio, sagrado para los tribales incluso hace unos años, es un templo abandonado hoy después de la migración tribales en otros lugares. Además de la connotación sepulcral, Rola demuestra características astronómicas distintas también. Lamentablemente, el paisaje que forma la periferia exterior de tales templos, ahora obstruidos por los nuevos edificios de la vecindad, ha hecho que estos megalitos de Rola sean disfuncionales.

    El estado actual de Rola. La pared límite y las casas han surgido en la vecindad obstruyendo las orientaciones. La indiferencia del gobierno hacia los megalitos y herencias

    Rola es un sitio que necesita ser visto para ser creído. El complejo megalítico demuestra el brillante posicionamiento de las piedras dentro de las proporciones del complejo megalítico y la sección hexagonal. La forma en que los ejes norte-sur y este-oeste se obtuvieron una vez en los megalitos mediante el posicionamiento de las piedras, y cómo se hicieron también para cruzar dentro del sitio por los antiguos astrónomos megalíticos, es una hazaña que debe ser vista como Creído

    Las alineaciones hacia las colinas en el paisaje se demuestran vívidamente. El sitio también está compuesto de piedras orientadas hacia los amaneceres y puestas de sol de los solsticios de verano e invierno. Lamentablemente, la mayoría de estos se han convertido en cosas del pasado con la proliferación de edificios en las inmediaciones – edificios que representan una gran amenaza para su propia existencia.

    El menhir puntiagudo se puede ver aquí colocado en alineación con el falo en el medio, y al cerro en el horizonte.

    Rola tiene el potencial de cambiar el curso de la historia antigua de la India, ya que claramente reveló que la astronomía observacional y las matemáticas era conocido por los tribales (que construyeron los megalitos) miles de años antes de los matemáticos Brahman y astrónomos.

    El menhir señalado se hace para apuntar hacia la colina de Kanhari en el horizonte.

     

    Este es uno de los eventos más tristes de la arqueología, no sólo para la India sino para el mundo en general

    Rola fue descubierta por el autor alrededor de 2002 y sigue siendo uno de sus sitios de estudio. Ha tenido éxito en traer a las autoridades gubernamentales siguientes a los megalitos en la esperanza de tener el sitio primitivo preservado bajo protección gubernamental.

    El sitio también ha sido visitado por estudiantes de numerosas escuelas, universidades, y por académicos y turistas tanto de este país como del extranjero. Casi todos han expresado su sorpresa ante el testimonio de tan impresionantes y primitivas ciencias en el trabajo en un megalito tan pequeño e insignificante, algo que muchos no habían conocido o visto antes. Los funcionarios gubernamentales habían prometido la protección del sitio, pero a pesar de sus promesas el gobierno, como esperado, no hizo nada, nada en absoluto para la protección del sitio. El gobierno debería haber adquirido la tierra alrededor del megalito y debería haber otorgado protección al sitio pero, debido a su inactividad, la tierra alrededor del sitio fue vendida y la situación está ahora fuera de sus manos.

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    Rani ki vav

    Rani-ki-vav (la Reina Stepwell) en Patan, Gujarat

    Nombre como está inscrito en la Lista del Patrimonio Mundial

    Rani-ki-Vav

    Rani ki vav es un intrincado construido stepwell situado en la ciudad de Patan, en Gujarat, India. Se encuentra a orillas del río Saraswati. Rani ki Vav fue construido como un monumento a un rey del siglo 11 dC. [1] Se añadió a la lista de sitios del patrimonio mundial de la UNESCO el 22 de junio de 2014. [2] [3] cajas de escalera son una forma distintiva de los recursos de aguas subterráneas y los sistemas de almacenamiento en el subcontinente indio, y se han construido desde el tercer milenio antes de Cristo. Rani ki Vav fue construida en el estilo arquitectónico Maru-Gurjara complejo con un templo invertida y siete niveles de escaleras y tiene más de 500 esculturas principales. [4]

    Rani ki vav, o VAV-ki Ran (etapa reina también) fue construido durante el gobierno de la dinastía de Solanki.

    En general se supone que fue construido en la memoria de Bhimdev I (AD 1022-1063), hijo de Mularaja, el fundador de la dinastía Solanki de Anahilwada Patan hacia 1050 dC por su reina viuda Udayamati y probablemente completada por Udayamati y Karandev yo después de su muerte. Una referencia a Udayamati la construcción del monumento se encuentra en Prabandha Chintamani, compuesta por el monje Jain Merunga Suri en 1304 AD.

    El stepwell más tarde fue inundado por el cercano río Saraswati y colmatado más hasta finales de 1980. Cuando fue excavado por el Servicio Arqueológico de la India, las tallas se encuentran en perfectas condiciones.

    Este magnífico medidas bien orientadas al Este paso de aproximadamente 64 m de largo, 20 metros de ancho y 27 m de profundidad. Un pasillo escalonado compartimentado a intervalos regulares con pilares pabellones de varios pisos es una característica única. Fue uno de los más grandes y las más suntuosas estructuras de su tipo. Llegó a ser colmatado y gran parte de ella no es visible ahora, a excepción de algunas filas de paneles esculpidos en la parte circular del pozo. Entre sus ruinas un pilar sigue en pie, que es un excelente ejemplo de este período de diseño. Una parte solamente del pozo al oeste se conserva del que se desprende que el muro había sido construido en ladrillo y se enfrentan con piedra. A partir de este proyecto pared soportes verticales en pares, que apoyó las diferentes galerías del pozo eje apropiado. El horquillado está dispuesto en gradas y está ricamente tallada. El minuto y exquisita talla de este vav es uno de los mejores ejemplares de este tipo. Como corresponde a su nombre, la Rani-Ki-Vav está considerada como la reina entre los huecos de escalera de la India.

    También hay una pequeña puerta por debajo de la última etapa del paso, así, con un túnel de 30 kilómetros que actualmente bloqueada por piedras y barro), que conduce a la ciudad de Sidhpur cerca de Patan. Fue utilizado como una puerta de escape para el rey, que construyó el paso bien en los momentos de derrota.

    La mayor parte de las esculturas se encuentran en la devoción a Vishnu, en las formas de Dus-Avatares Kalki, Rama, Mahisasurmardini, Narsinh, Vaman, Varahi y otros que representan su regreso al mundo Nagkanya, Yogini mujeres hermosas -. Apsara mostrando 16 estilos diferentes de maquillaje -hasta un aspecto más atractivo llamado Solah-Shringar.

    Alrededor de 50-60 años atrás había plantas ayurvédica alrededor de esta área, y el agua acumulada en Rani ki Vav se consideran útiles para la enfermedad viral, fiebre, etc.

    Los vavs de Gujarat no son más que los sitios de recolección de agua y la socialización, sino que también tienen un gran significado espiritual. Originalmente, los vavs de Gujarat se construyeron simplemente, pero se hizo más compleja en los últimos años, tal vez para hacer explícito el antiguo concepto de la santidad de agua con la adición de deidades de piedra tallada. De este modo los visitantes entran Rani Ki Vav como si fuera un templo invertido, donde se establecen los pasos distintos niveles para el agua.

    Los pisos comienzan a nivel del suelo, que conducen a través del frío aire a través de varios pabellones con pilares hasta alcanzar el profundo pozo de abajo. Hay más de 800 esculturas elaboradas entre siete galerías. El tema central son las Dasavataras, o diez encarnaciones de Vishnu, incluyendo Buda. Los avatares son acompañados por los sadhus, los brahmanes, y apsaras (bailarinas celestiales), bellamente adornadas y con sus labios pintados. El nivel del agua llega a una talla de Sheshashayi-Vishnu, en la que Vishnu se reclina sobre la serpiente Shesha de mil cabezas, donde se dice que reside entre las edades del infinito.

    Rani Ki Vav, vista desde la parte superior

    La mayor parte de las esculturas reflejan la devoción a Vishnu, en las formas de Dus-Avatares Kalki, Rama, Mahisasurmardini, Narsinh, Vaman, Varahi y otros representantes de su vuelta al mundo. Y la hermosa mujer Yogini, Nagkanya – Apsara mostrando 16 diferentes estilos de maquillaje para parecer más atractiva, llamada Solah-Shringar.

    Rani-ki-Vav (la Reina Stepwell) en Patan, Gujarat

    Rani-ki-Vav, en las orillas del río Saraswati, fue construido inicialmente como un monumento a un rey en el siglo 11. Cajas de escalera son unas formas distintivas de los sistemas de recursos y almacenamiento de agua subterráneas en el subcontinente indio, y se han construido desde el 3er milenio antes de Cristo. Éstas se han desarrollado con el tiempo por lo que era básicamente un hoyo en el suelo de arena hacia las obras de varios pisos elaborados de arte y arquitectura. Rani-ki-Vav fue construido a la altura de la capacidad craftsmens ‘en la construcción de los peldaños y el estilo arquitectónico Maru-Gurjara, lo que refleja el dominio de esta técnica compleja y de gran belleza de los detalles y proporciones. Diseñado como un templo invertido destacando la santidad de agua, que se divide en siete niveles de escaleras con paneles escultóricos de gran calidad artística; más de 500 esculturas principales y más de mil los menores de edad se combinan la imaginería religiosa, mitológica y secular, a menudo hace referencia a las obras literarias. El cuarto nivel es el más profundo y conduce a un tanque rectangular de 9,5 m por 9,4 m, a una profundidad de 23 m. El pozo está situado en el extremo más occidental de la propiedad y se compone de un eje de 10 m de diámetro y 30 m de profundidad.

    Rani-ki-Vav es un ejemplo excepcional de una forma distintiva de la arquitectura del agua subterránea del subcontinente indio, el stepwell, que se encuentra en las orillas del río Saraswati en Patan. Inicialmente construido como un monumento en el CE del siglo 11, el stepwell fue construido como una estructura religiosa, así como funcional y diseñado como un templo invertida destacando la santidad de agua. Rani-ki-Vav es un sistema de gestión del agua de un solo componente dividido en siete niveles de escaleras y paneles escultóricos de gran calidad artística y estética. Está orientada en dirección este-oeste y combina todos los componentes principales de un stepwell, incluyendo un pasillo escalonado que comienza a nivel del suelo, una serie de cuatro pabellones con una cantidad cada vez mayor de plantas hacia el oeste, el tanque, y el pozo en forma de eje del túnel. Más de medio millar de esculturas principales y más de mil los menores de edad se combinan la imaginería religiosa, mitológica y secular, a menudo hace referencia a las obras literarias

    Rani-ki-Vav impresiona no sólo por su estructura arquitectónica y logros tecnológicos en el abastecimiento de agua y estabilidad estructural, sino también, en particular, con su decoración escultórica, de la verdadera maestría artística. Los motivos y esculturas figurativas, y la proporción de espacios llenos y vacíos, proporcionan el interior del stepwell con su carácter estético único. La configuración mejora estos atributos en la forma en que el pozo desciende repentinamente de una meseta llano, que refuerza la percepción de este espacio.

    Criterio (i): Rani-ki-Vav (La reina de Stepwell) en Patan, Gujarat, ilustra un ejemplo de la altura artística y tecnológica de la tradición de los peldaños. Ha sido decorado con motivos religiosos, mitológicos y, a veces seculares esculturas y relieves, que ilustra un cierto dominio de la artesanía y la expresión figurativa. El stepwell representa un monumento arquitectónico del genio creativo humano en su variedad de motivos y su elegancia de proporciones, que enmarcan un espacio interesante, tanto funcional como estética.

    Criterio (iv): Rani-ki-Vav es un excelente ejemplo de una construcción subterránea stepwell y representa un excelente ejemplo de un tipo arquitectónico de los recursos hídricos y sistema de almacenamiento que se distribuye ampliamente en todo el subcontinente indio. Ilustra el dominio tecnológico, arquitectónico y artístico alcanzado en una etapa del desarrollo humano cuando el agua fue predominantemente con los recursos de las corrientes de agua subterránea y reservorios a través del acceso de los pozos comunales. En el caso de Rani-ki-Vav, los aspectos funcionales de esta tipología arquitectónica se combinaron con una estructura de templo para celebrar la santidad del agua como elemento natural venerada y la representación de deidades Brahmanic de más alta calidad.

    Integridad

    Rani-ki-Vav se conserva con todos sus componentes arquitectónicos clave y, a pesar de perderse plantas pabellón, su forma y su diseño original todavía pueden ser fácilmente reconocidos. Una mayoría de esculturas y paneles decorativos permanecen in situ y algunos de éstos en un estado excepcional de conservación. Rani-ki-Vav es un ejemplo muy completa de la tradición de los peldaños, a pesar de que después de los cambios geotectónicas en el siglo 13 lo hace ya no funcionan como un pozo de agua como resultado del cambio en el lecho del río Saraswati. Sin embargo, era la colmatación de la inundación causada durante este evento histórico, que permitió la preservación excepcional de Rani-ki-Vav durante más de siete siglos.

    Todos los componentes, incluyendo los suelos circundantes inmediatas que se unen la arquitectura vertical de la stepwell se incluyen en la propiedad. En términos de integridad, no parece haber experimentado grandes pérdidas desde su inundaciones y sedimentación en el siglo 13 la propiedad. Sin embargo, Patan al igual que muchos centros urbanos de la India está experimentando un rápido crecimiento urbano y la expansión hacia el oeste de la ciudad hacia Rani-ki-Vav tiene que ser controlado cuidadosamente para proteger la integridad de la propiedad en el futuro.

    Rani-ki-Vav tiene un alto nivel de autenticidad en el material, sustancia, diseño, mano de obra y, en cierta medida, el ambiente, la ubicación y el entorno. A pesar de que mantuvo su material auténtico y sustancia, sino que también requiere algunas reconstrucciones puntuales para la estabilidad estructural. En todos los casos elementos reconstruidos solamente se han añadido cuando sea necesario para proteger estructuralmente escultura restante, y que se indican con superficies lisas y una falta de decoración que se puede distinguir fácilmente de los elementos históricos. Alrededor de la terraza exterior a nivel del suelo, laderas de suave descenso, una denominada terraza de sacrificio, fueron creados para evitar la erosión del suelo después de lluvias fuertes caídas. Por desgracia, la Rani-ki-Vav no puede retener la autenticidad en su uso y función, como resultado de los niveles alterados de agua subterránea después de la reubicación de Saraswati río.

    Requisitos de protección y de gestión

    La propiedad está protegida como monumento nacional por las disposiciones de la Ley de antiguos monumentos y sitios arqueológicos de 1958 modificada por la revisión de 2010 y en consecuencia administradas por el Servicio Arqueológico de la India (ASI). Es designado formalmente como un monumento antiguo de importancia nacional y rodeado de una zona no el desarrollo de protección de 100 metros a cada lado de la estructura arquitectónica. La zona de amortiguamiento se ha incluido en el Plan de Desarrollo segunda versión revisada adoptada, lo que garantiza su protección contra cualquier desarrollo inadecuado.

    La gestión de la propiedad está bajo la responsabilidad exclusiva de la ASI y dirigido por un arqueólogo supervisando con un equipo interno de arqueólogos ASI trabajo y el seguimiento en el sitio. Cualquier intervenciones propuestas requieren una revisión científica por el arqueólogo de superintendencia que pueden ser asesorado por expertos en un campo específico. Un plan de gestión ha sido preparado por el inspector de la propiedad y su aplicación comenzó en 2013.

    Los enfoques adoptados para la prevención de riesgos y la planificación de la gestión de desastres deben ser desarrollados aún más teniendo en cuenta que Rani-ki-Vav está situado en una zona propensa a sufrir terremotos. Unos servicios de interpretación existen en el lugar y las únicas fuentes de información son dos paneles de piedra erigidas por la ASI. El Rani-ki-Vav se beneficiaría de un concepto más integral de la gestión de visitantes incluidas las preocupaciones de la comunidad local y los modelos de ingresos. Un centro de información con patio de comidas y edificio de oficinas está previsto en el sitio, pero su ubicación debe seleccionarse con cuidado ya que algunas direcciones, en particular, la dirección oeste son más vulnerables con respecto a los acontecimientos que puedan cambiar la vista de las perspectivas y la configuración de la propiedad. Para cualquier intervención futura en la zona de la propiedad o tampón, Heritage las evaluaciones de impacto de acuerdo con la orientación del ICOMOS para la Evaluación del impacto en el patrimonio de los bienes del patrimonio cultural de la humanidad debe llevarse a cabo antes de que los planes están aprobados y ejecutados.

    Puerta Pura Lempuyang

    La Puerta Pura Lempuyang (Indonesia)

    El Pura Lempuyang es un templo hinduista balines que se haya entre las curiosidades turísticas de Indonesia, y se encuentra situado en la ciudad de Bali. Es un lugar de culto para los seguidores de hinduismo balinés en Indonesia. La mayoría de las puras se encuentran en la isla de Bali, el hinduismo es la religión predominante en la isla; Sin embargo existen muchos puras en otras partes de Indonesia en los que hay un número significativo de gente de Bali. El Templo Madre de Besakih es el más importante, el más grande y más sagrado templo en Bali. Un gran número de puras se han construido en toda Bali, lo que lleva a ganar el apodo de “la isla de las mil Puras”, una llamativa curiosidad para quienes andan de viaje por esta Isla.

    Hay dos tipos de puertas dentro de la arquitectura balines: La puerta de división, conocida como Bentar candi, y la puerta de torre con techo en estilo Paduraksa, generalmente llamados agung kori. Ambos tipos de puertas tienen funciones específicas en el diseño arquitectónico balinés. Candi Bentar es la puerta utilizada en el mandala nista, mientras que el agung kori se emplea como puerta entre el mandala madya y el Utama mandala.

    Pura Lempuyang Luhur es un santuario hindú ubicado en el oriente de la isla de Bali, en Indonesia. Es un excepcional lugar de peregrinación, situado en lo alto de un monte y rodeado de una vegetación extraordinaria.

    Sus raíces arquitectónicas se hunden en la profunda tradición oriental. Recargados ornamentos adornan fachadas con frisos, cornisas, remates y pórticos realizados con un gran brío formal e impecable mano de obra. Hay un patio, sin embargo, que muestra un elemento que establece una radical ruptura con el estilo que sobrecarga el resto del conjunto.

    Se trata de una puerta situada en el ámbito de un espacio abierto que limita el conjunto. Es un umbral que se abre sobre la vista de una dilatada y muy verde campiña, y, sobre todo, sobre el cielo y las nubes cambiantes e inmensas.

    Ante su visión sucede una instantánea cesura. Una sorpresa que deja al observador incrédulo por un largo rato. Es una como ruptura total del lenguaje con el que el complejo arquitectónico venía hablando con expresiva verbosidad. Pero no es solamente un elemento insólito, es toda una estética que en ese umbral se trastoca, se vuelve distinta. El gesto realizado confiere a esta puerta una atemporalidad, libre de cualquier otra connotación, que remite a la más antigua esencialidad de los umbrales prehistóricos, pero también evoca los más despojados planteamientos de la arquitectura contemporánea.

    Es como si el remoto arquitecto hubiera imaginado, a partir de todo el historiado lenguaje del conjunto, una operación radical y de una audacia inaudita por medio de la que creó algo absolutamente nuevo, al mismo tiempo arcaico y radicalmente moderno. Pensar, quizás, en una pilastra con todas sus ornamentaciones a la que, inopinadamente, se realiza un limpio corte de navaja que lo biseca y separa ambas partes. Y, por la abertura, limpia como una herida de bisturí, se abre entonces el patio, con pureza inigualada, al cosmos entero.

    Una mirada distraída al resultado, visto en cualquier fotografía, hace pensar de inmediato en los trucos del montaje y el Photoshop. No es posible, piensa quien contempla su estampa, semejante gesto, tan aparentemente ajeno al contexto en el que se ubica. Y, sin embargo, allí está esa portada, con su dintel de aire, desde hace siglos.