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Didi

Didi

Monstruo fabuloso que supuestamente habita en los bosques y selvas de Venezuela y Las Guayanas. Según las leyendas venezolanas, los didis tenían una estatura inferior a los 150 centímetros, y un aspecto muy parecido al de los monos. El explorador alemán Alexander Von Humboldt escuchó, en el siglo XVIII, diversos relatos acerca de ellos en sus expediciones por el Orinoco.

La leyenda de las Guayanas

Olvidadas por la cultura popular, las Guayanas (Guyana, Guayana Francesa y Surinam) son tres pequeños países ubicados en la costa nororiental de América del Sur, al oriente de Venezuela y al norte de Brasil.

Con una población muy pequeña (de apenas 800.000 en el caso de Guyana, el más poblado, y poco más de 250.000 para la Guayana Francesa) y en la frontera entre los llanos, el Amazonas y el Atlántico, los tres países componen una región llena de selvas perdidas, grandes ríos nunca navegados y, ante todo, criaturas misteriosas que rondan lugares desconocidos.

Una de las más conocidas es el llamado “Hombre simio” de Guyana, conocido como Didi por los nativos de la región. Pero más allá de sus semejanzas con otros humanoides, Didi tiene algo que lo diferencia de todos sus homínidos homólogos: tiene unas poderosas garras que lo convierten en una bestia realmente peligrosa.

La leyenda de Didi

Los antepasados de los seres humanos se originaron y desarrollaron en África, y se esparcieron relativamente pronto por el viejo continente. Es por esta razón que leyendas como Almas o Agogve suelen tener tanta fuerza, mientras que otras como Pie Grande suelen ser vistas con mayor escepticismo.

¿Un perezoso gigante?

Por esta razón es problemático pensar que Didi es un pariente cercano de los seres humanos. Pero resulta que las características de dicha criatura no coinciden sólo con las de un ser humano, sino con las de los perezosos gigantes que habitaban las regiones de América cuando llegaron los primeros humanos.

Algunas teorías, entonces, le apuntan a caracterizar esta criatura como un perezoso gigante. Varias cosas coinciden, sus hábitos selváticos, sus garras gigantes, su dieta omnívora y la tendencia a agredir a quien se acerque demasiado.

¿O un antiguo pariente de los seres humanos?

Pero no todos están convencidos de la teoría del perezoso gigante. Un jefe local llamado Damon Corrie realizó la década pasada algunas pequeñas excavaciones que lo llevaron a encontrar objetos que se presentaron como armas y escudos… solo que de un tamaño más que exagerado para cualquier ser humano. Los perezosos no hacen armaduras, por lo que la solución más obvia es que fueron hechas por un homínido.

Un reporte de los 1950’s narraba un encuentro entre un cazador y un gigantesco Didi que dormía en lo que parecía ser una hamaca hecha con elementos increíblemente sencillos. El hombre pasó a su lado haciendo lo imposible por no despertarlo y una vez se encontró a una distancia considerable huyó desesperadamente. Logró llegar a casa a salvo, pero la cosa no terminó allí.

El hombre pronto cayó gravemente enfermo. La tradición decía que se debía a la poderosa magia de Didi, pero de acuerdo con los médicos que lo visitaron era más que todo, una reacción al estado de shock. Afortunadamente el hombre se recuperó.

La expedición de 2007

En el año 2007 una organización conocida como UK Center of Fortean Zoology realizó una expedición importante con miras a encontrar evidencias de la existencia del llamado Didi. La expedición fue incapaz de encontrar un individuo, pero sí recolectó pruebas de quienes dicen haberse encontrado con él.

Algunos residentes de la villa de Taushida, por ejemplo, le contaron que hacia el año 2003 había ocurrido un evento en el que una de estas criaturas habría secuestrado a una pequeña. El único testigo del suceso fue su hermano, que vio aterrorizado como un monstruo peludo salió de la densa selva, agarró a la pequeña con sus garras y volvió a internarse entre los árboles. Pese a los esfuerzos de las personas de la villa, la pequeña jamás apareció.

Pero lo más interesante es que en esta misma región se habla de la “gente del monte”, un grupo humano que mide alrededor de metro y medio y suele evitar a toda costa a los nativos: los caracteriza un rostro rojo. Dichas personas desaparecieron a partir de los 1980’s, cuando muchas de las selvas que habitaban se convirtieron en sabanas.

De existir, es probable que el Didi pronto sufra un destino semejante.

En 1553 el conquistador español Cieza de León cita el mito de las “maribundas” o “marimondas”, criaturas de la selva muy temidas por los nativos de Nueva Granada. También es citada esta leyenda por el marqués de Wavrin respecto a los nativos del Guaviare. De todos modos tal criatura ha sido plenamente identificada con el mono araña (Atheles belzebuth).

Otra leyenda es la del di-di o Didi, criatura de aspecto antropoide descripta por las tribus de Venezuela, Guyana y la frontera brasileña con ambas naciones. Una de las primeras citas sobre esta criatura la hizo el naturalista Edward Bancroft en 1769. Seres similares fueron descriptos por el explorador británico Charles Barrington Brown en su visita a la Guayana Británica en 1876. Una expedición a la Guayana británica realizada en 1931 por Nello Beccari, Renzo Giglioli e Ignesty Ugo para encontrar rastros del Mono Grande de Loys, obtuvo el relato de un magistrado británico de apellido Haines quien dijo haber visto dos grandes seres bípedos cubiertos con pelo marrón rojizo en 1910 en un bosque a orillas del río Konawaruk (afluente del Esequibo). Beccari recogió varios testimonios sobre estas criaturas.

No obstante nada de esto parece tener relación con la criatura que dijo haber matado el geólogo suizo François de Loys en 1918 en el estado venezolano de Zulia, cerca del poblado de El Cubo, a orillas del río Tarra, cerca de la frontera colombiana. Cuenta el geólogo que realizaba el trazado del plano geológico de la región, contratado por la Royal Dutsch Shell, cuando su equipo fue atacado por enormes simios bípedos de metro y medio de estatura. Al abrir fuego huyeron pero uno fue abatido. Lo describió como un ser de 1, 57 metros, 37 dientes y sin cola. Le tomó una fotografía  y luego lo hizo desollar. No obstante debió abandonar la piel y el cráneo del animal, junto con gran parte del equipaje, durante el difícil viaje de regreso.

La cosa pudo no haber pasado a mayores de no aparecer en escena el infame médico suizo George Montandon. El autor de la teoría hologenésica, dogma del nazismo, conoció a de Loys en 1928. Ya en marzo de 1929 Montandon anuncia por carta a la Academia de Ciencias de París el descubrimiento de la nueva especie de antropoide, el Ameranthropoides loysi, al que consideraba el ancestro de la “raza roja” americana.

La reacción no se hizo esperar. Los antropólogos franceses e ingleses tacharon al descubrimiento de fraude y la polémica se extendió hasta la muerte de Loys en 1935. A partir de entonces comenzó a declinar y el asunto fue olvidado. A pesar de todo aún se escribe sobre el Mono Grande de de Loys, ignorándose quizá que el médico venezolano Marcelo Tejera denunció por carta, fechada en julio de 1962, al periódico venezolano El Universal que el asunto de de Loys era una broma. La denuncia fué realizada con motivo de haber asistido en 1919 a una conferencia de Montandon en París sobre el descubrimiento de un antropoide en Venezuela. Cita con detalles cómo fué testigo del momento en que el geólogo suizo fotografiaba un ateles muerto en el campo de Mene Grande en 1917. Según Tejera, que trabajó como médico junto a de Loys en un campo de exploración petrolera en Perijá, el mono era una mascota del geólogo a la que se le había amputado la cola y era llamada “hombre mono” por esa razón. De paso identificó al presunto antropoide con un mono araña hembra, riéndose del hecho de que tanto de Loys como Montandon confundieron el gran clítoris de la criatura con un pene.

Tejera aporta del dato, desconocido por los investigadores del caso, de la conferencia de 1919. La versión oficial es que Montandon publicó la descripción de la supuesta nueva especie en 1929, y que de Loys escribió sobre su descubrimiento ese mismo año. Al parecer dejaron pasar diez años para que se olvidara el incidente de los cuestionamientos de Tejera en la conferencia de 1919.

Pocono Wilmand

Pocono Wilmand

(Pocono y Westmoreland – Pennsylvania, EE. UU.)

En una tarde soleada en algún momento de julio de 1970, un par de hermanas adolescentes cruzaban las carreteras secundarias de las montañas Pocono cuando divisaron una espantosa monstruosidad bípeda, que quedaría grabada en sus recuerdos por el resto de sus vidas.

En 1973, hubo una concentración de extraños encuentros de hombres-mono provenientes de Pensilvania. Lo que hizo que estos avistamientos fueran tan únicos no solo eran las características humanas de la bestia y la pigmentación albina, sino el hecho de que se decía que estaba en posesión de un objeto de aspecto muy futurista, que sostenía en su mano gigantesca.

Durante el verano de 1973, el Grupo de Estudio de Objetos Voladores No Identificados (WCUFOSG) del condado de Westmoreland amplió los parámetros de su ámbito para incluir dentro de sus investigaciones los casos de HOMINIDS PELUDOS, que estaban aumentando en frecuencia e intensidad en la región; llevando a muchos de los miembros del grupo a creer que estos fenómenos superficialmente dispares estaban de alguna manera interrelacionados.

En 2015, una abuela del estado de Nueva York, que pidió ser identificada solo como Annette B., se puso en contacto con American Monsters, nos presentó (lo que ella admite libremente) un boceto general” y nos obsequió con una historia de ella breve, aún memorable, encuentro con una extraña BESTIA HÍBRIDA en las montañas Pocono.

Aunque casi medio siglo había transcurrido desde el suceso, el incidente permaneció fresco en su memoria… y los temores persistentes la han mantenido fuera del bosque hasta el día de hoy.

Ubicado en la esquina noreste de Pensilvania y con vistas al valle de Delaware, las pintorescas montañas Pocono son 2.400 millas cuadradas de lagos y bosques prístinos que, como muchos otros bosques remotos en América del Norte, tienen fama de albergar una población de grandes dimensiones, peludas, bestias parecidas a BIGFOOT.

Pero, según un testigo ocular, hay al menos una criatura desconocida merodeando en la selva de los Poconos que no es ni humano, SASQUATCH ni DIABLO MONO. De hecho, este ser único bien puede pertenecer a una subespecie propia.

La historia de este curioso cryptid comienza en julio de 1970, cuando Annette, que entonces tenía 18 años, pasaba su tercer verano como empleada del Bill Walker Motor Lodge, ubicado en Blakeslee, Pensilvania. La mujer y su hermana visitante, Christine, de 16 años, acababan de dejar al compañero de trabajo de Annette y regresaban a la casa de campo.

Según el relato de Annette, las hermanas, saboreando el hecho de que les habían dado permiso para conducir el Porsche de Bill Walker en el recado, se lo estaban pasando en grande manejando a través de un área densamente arbolada con las ventanillas bajadas y la radio hacia arriba. Fue entonces cuando tuvieron un encuentro con lo desconocido, que ninguna mujer olvidaría jamás. En las propias palabras de Annette:

“Manejaba a unas 35 millas por hora y mientras la carretera se curvaba vi que esta cosa caminaba en la hierba alta justo en frente de la línea de árboles en el lado opuesto de la carretera. Al instante reduje la velocidad para ver mejor y mi hermana dijo ‘Dios mío, ¿qué es eso?’ “.

Instintivamente, Annette redujo la velocidad del automóvil del deporte hasta quedar a paso de tortuga” para echar un vistazo a esta anómala figura animal. Fue entonces cuando obtuvo su primera mirada extendida del rostro del ser ahora inmóvil. Annette describió lo que vio:

“Tenía una cabeza plana, como Frankenstein, y ojos grandes. La nariz era pequeña, casi inexistente, como dos ranuras. Tenía orejas salientes y labios carnosos. Tenía la boca abierta, pero no vi ningún diente”.

Annette continuaría describiendo a una criatura que medía entre 6 y 7 pies de altura, con un amplio cofre, un cuello largo y una capa de piel blanquecina que cubría su cuerpo y la mayor parte de su rostro.

No estaba segura de si los rastros de marrón en la piel formaban parte de la pigmentación o simplemente suciedad en el cabello. Annette prosiguió describiendo su rostro:

“Sus ojos estaban oscuros y separados. Su cabello cubría la mitad inferior de su cara. Había una piel rosada alrededor de los ojos y la frente. Parecía que su cabello era un poco más largo en su cabeza y colgando sobre su frente como flequillo”.

Annette declaró que la criatura estaba parada en el césped, que ella estimó que medía unos 3 pies de altura, haciendo que sus extremidades inferiores fueran invisibles, pero notó que sus brazos eran excesivamente largos y colgaban a los lados. Ella no podía distinguir las manos.

Cuando el Porsche se detuvo en el camino de grava, Annette afirmó haber visto a la bestia con los ojos cerrados. En el momento en que sus ojos se encontraron con los de este ser bestial, ella fue repentinamente vencida por una ola de terror nauseabundo.

Annette rápidamente hizo rodar su ventana y fue entonces cuando Christine, justificadamente abrumada por la prueba, comenzó a gritar para que su hermana se fuera. Annette apartó su mirada de los ojos obsesionantes y oscuros del hombre-cosa y cumplió sabiamente con la petición de pánico de su hermana. De acuerdo con Annette:

“Llegué al acelerador. Estaba asustado. Yo quería salir de allí. Solo tuve la sensación de que si nos quedábamos allí, esa cosa podría atacarnos. No sé por qué. Fue solo una reacción visceral”.

Mientras dejaban a la criatura atrás, Annette miró por el espejo retrovisor, aterrorizada por la perspectiva de que esto realmente podría comenzar a perseguirla a ella y a su hermana casi histérica. El Salvaje no había movido un músculo con la excepción de su cabeza, que aparentemente había vuelto para verlos partir.

Unas pocas millas más tarde, justo cuando los dos hermanos petrificados estaban comenzando a recuperar la compostura, sucedió lo impensable. El nuevo Porsche murió repentinamente en el medio del camino rural. Siendo la hermana mayor, Annette intentó poner un barniz de calma en beneficio de Christine, pero se horrorizó en secreto de que la bestia acechara en el bosque, a pocos metros del automóvil atascado.

Por suerte, un buen samaritano pronto pasó y pudo obtener el Porsche, que había quedado sin aceite por sus propietarios, y volvió a funcionar. Los hermanos aliviados agradecieron sinceramente a su benefactor y lograron regresar a la caseta del motor sin incidentes. En el camino allí decidieron (por temor a la burla) guardarse la vista solo.

Años más tarde, esbocé la criatura que Annette describió y, después de hacer todos los cambios necesarios para hacer que la imagen coincidiera con su memoria, afirmó que era como ver al monstruo de nuevo por primera vez en 45 años. A la derecha está mi boceto muy rudo, pero aprobado por los testigos, del Pocono Wildman.

Cuando le pregunté si pensaba que podría haber visto un Bigfoot, negó con la cabeza negativamente y dijo:

“No lo creo. Puede haber sido en parte humano, en parte hombre de las cavernas. Eso es lo único con lo que puedo pensar para compararlo. Definitivamente no era una persona o un oso. Hasta el día de hoy, no tengo idea de lo que podría haber sido”.

Es interesante notar la comparación de “hombre de las cavernas” de Annette, ya que hay muchos que sienten que el ALMAS ruso es menos un animal parecido al YETI y más un neandertal prototípico. ¿Podría ser que un ancestro humano EXTINTO ANTERIOR esté merodeando por los Poconos? Se han reportado avistamientos similares, aunque raros, desde todo el mundo desde Rusia hasta el noroeste del Pacífico.

En este punto también deberíamos considerar las descripciones físicas de Annette de este ser decididamente no parecido a Bigfoot. En primer lugar, el detalle de la “cabeza plana” es diametralmente opuesto al cráneo PELUDO HOMINÍFICO generalmente enarbolado y cónico. Además, la mención de su “cuello” no encaja con la típica representación de Sasquatch. El albinismo, sin embargo, es bastante común en los avistamientos de Bigfoot.

Hasta ahora, esta es la única descripción de una “cosa” albina, peluda, de labios lisos, de labios gruesos, de nariz chata, que hemos encontrado en Pensilvania o en cualquier otro lugar. Podemos estar lidiando con un homínido peludo deformado, un neandertal reliquia o, como sugirió un investigador, bajo condición de anonimato:

“Tal vez sea una especie de cruzamiento extraño entre Bigfoot y Gray. Los secuestrados afirman que están haciendo bebés humanos híbridos, entonces ¿por qué no hacer bebés híbridos de Bigfoot? ¿Quién sabe?”

La especulación es, huelga decirlo, descabellada. Pero el hecho es que no hay más pruebas a favor o en contra de la hipótesis del “híbrido alienígena”, que de cualquier otra teoría.

De cualquier manera, hasta que esta criatura levante nuevamente su mata de pelo sucio, todo lo que podemos hacer es esperar y mantenernos optimistas de que no pasarán otros 45 años hasta que recibamos un segundo informe.

En su crónica extraordinariamente completa de todas las cuentas de Bigfoot disponibles entre 1918 y 1980, “The Bigfoot Casebook”, publicado en 1982, Janet y Colin Bord incluyeron una serie de encuentros que tuvieron lugar en Pensilvania durante 1973.

Aunque todos estos casos nos interesan, el que se destaca en particular es el informe de un encuentro atípico con una extraña criatura humanoide albina que hemos denominado WESTMORELAND WILDMAN. Aunque estos encuentros tuvieron lugar 3 años después y aproximadamente a 240 millas del avistamiento de Blakeslee, parece haber una conexión innegable entre la llamativa descripción (y la ilustración que la acompaña) de las muchachas sin nombre cerca de Pittsburgh y el informe hecho por el entonces jóvenes hermanas en los Poconos.

Además del hecho de que ambos describieron a una criatura de pelaje blanco con el pelo ralo alrededor de los ojos, la nariz y la boca, la ilustración de Westmoreland, que fue extraída de los archivos de LOREN COLEMAN, muestra claramente a la criatura con cabello corto sobre su cabeza, orejas puntiagudas, labios carnosos y fosas nasales expuestas, todo lo cual comparte en común con Pocono Wildman.

Le envié la imagen de arriba a “Annette B.” que nos obsequió con su vista del Pocono Wildman y declaró que el parecido entre lo que había visto y la ilustración de arriba era “extraño”. También estaba encantada con la perspectiva de que alguien, además de ella y su hermana, podría haber visto a la misma criatura (o una muy similar) en el mismo marco de tiempo y región, ciertamente general.

Si bien no hay evidencia directa que vincule estos dos casos (¿cuándo hay alguna vez?), Parece como si bien pudiera haber habido una extraña -y posiblemente extraterrestre- entidad escondida en Pennsylvania a principios de los años setenta.

Caso Westmoreland

Con respecto al caso Westmoreland, que fue narrado por Janet y Colin Bord en su exhaustivamente investigado “The Bigfoot Casebook”, publicado en 1982, el par había leído el informe de WCUFOSG y tenía esto para decir:

“En la noche del 27 de septiembre de 1973, a eso de las 9:30 p.m., dos niñas esperaban que les llevaran en un campo cuando vieron a una criatura peluda, blanca y pelirroja, con una altura de 7-8 pies, en el bosque”.

Esta extraña aparición es única en los anales de la tradición BIGFOOT, a excepción de una cuenta proveniente de Blakeslee, Pensilvania, que tuvo lugar solo tres años antes.

Según la testigo ocular Annette B., la criatura que vio en 1970 -que medía entre 6 y 7 pies de altura, con un amplio pecho, un largo cuello y una capa de piel blanca y sucia- se parecía mucho a la vista por las dos chicas sin nombre en 1973. Annette pasó a describir su rostro:

“Sus ojos estaban oscuros y separados. Su cabello [blanco] cubría la mitad inferior de su cara. Había una piel rosada alrededor de los ojos y la frente. Parecía que su cabello era un poco más largo en su cabeza y colgando sobre su frente como flequillo”.

Pero mientras que Annette y su hermana no habían podido ver las manos de la bestia, ya que estaban oscurecidas por la densa maleza, las chicas involucradas en el encuentro de Westmoreland vieron que la criatura llevaba algo más que extraño:

“Aún más sorprendente fue el hecho de que llevaba una esfera luminosa en la mano”.

Este objeto anómalo pide comparación con la “varita mágica” supuestamente empuñada por uno de los LOVELAND FROGMEN en mayo de 1955. Aproximadamente a las 3:30 a.m., en un tramo solitario de una carretera que corre a lo largo del río Little Miami, un hombre afirmó han visto tres, bípedos, de 3 y 4 pies de alto, anfibios, entidades de rana que se mueven a un lado de la carretera.

De repente, una de las criaturas sostuvo una varita sobre su cabeza, por lo que supuestamente salieron chispas del extremo del dispositivo.

Esto, así como el caso de Westmoreland, representan solo algunos de los pocos eventos criptozoológicos que, según se dijo, involucraban dispositivos tecnológicos ostensiblemente avanzados.

Huelga decir que las adolescentes sin nombre en el incidente de Westmoreland no esperaron para ver qué haría la criatura albina o su esfera luminosa. De acuerdo con los Bords:

“Sorprendidas, las chicas corrieron a su casa y le contaron lo que le habían visto al padre de una de ellas. Fue al bosque a buscar a la criatura y estuvo fuera por más de una hora”.

Mientras el padre se había ido por ese prolongado período de tiempo -sin duda con respecto a las ya aterrorizadas niñas-, se descubrió que el Wildman blanco no era el único objeto anómalo que se veía en las cercanías. Como los Bords ‘crónica:

“Varias personas en el área declararon que durante el tiempo que el hombre estuvo en el bosque, se vio un objeto que parecía un avión estacionario en el cielo sobre el bosque, y que brilló un brillante rayo de luz hacia los árboles”.

Uno casi no puede evitar suponer que existe al menos una conexión tentativa entre el Wildman de Westmoreland y el OVNI que se cierne sobre el área en que se lo vio.

Losa de Maikop

Losa de Maikop

Losa de Maikop.

La losa de Maikop es un resto arqueológico que contiene símbolos sin descifrar, posiblemente una escritura de tipo jeroglífica. Su factura ha sido atribuida a la cultura de Maikop o una cultura más antigua.

Descubrimiento

La losa de piedra fue encontrada por casualidad en 1960, en el territorio de la colonia Koeschevskogo.1

La primera publicación fue en la revista soviética “Техника — молодежи” № 11, de 1964,1​ siendo con posterioridad investigada también por E. Krupnov I.2​ y G. F. Turchaninov,3​ quienes realizaron las primeras tentativas de descifrado.45

La losa con la inscripción tiene forma triangular y está almacenada en el Museo de Etnografía de San Petersburgo.6

Datación

La pieza está databa como contemporánea de la cultura de Maikop (ca. 37002500 a. C.).

La losa de Maikop es la creación material más antigua de estas características de los pueblos aborígenes de la antigua Unión Soviética, y por lo tanto de Rusia.1

En 1960, se encontró una piedra con signos misteriosos en una de las granjas cercanas a Maykop (Adygea)… La piedra habría estado en la bóveda con una gran cantidad de otros materiales arqueológicos, si a principios de 1963 el etnógrafo L. no se había reunido con él. I. Lavrov, un conocido experto en la epigrafía del Cáucaso. Lo condujo a Leningrado y mostró a los principales expertos soviéticos en escritos antiguos…

El profesor G.F. se encargó de descifrar el texto en la placa de Maikop. Turchaninov de la sucursal de Leningrado del Instituto de Lingüística de la Academia de Ciencias de la URSS. Lo comparó con la carta pseudo-jeroglífica bíblica y encontró en ella algunos elementos que le recordaban a los jeroglíficos hititas. De acuerdo con las características paleográficas, él fechó la inscripción 13-12 siglos antes de Cristo. y lo consideró una obra de Kolkhs que alguna vez vivió en estos lugares.

Pero lo más sorprendente fue que, según Turchaninov, la inscripción era fácil de leer en abjasio. Y parecía ser sobre la ciudad de Ayia, que pertenecía a un gobernante local y se construyó en algún lugar en las estribaciones. Según Turchaninov, la inscripción dice:

“Esta ciudad, a quien pertenece, es el rey, nuestro gran rey, el Moran”. La ciudad de Aya es su pericia, y el gobernante del X-3 la construyó en el año 21 en las afueras de las montañas”. Más tarde, Turchaninov revisó este texto: “Este Azeg rey del Gran Marna es un descendiente (hijo)”. La fortaleza de Aya es de su propiedad. La pava de Hiza llegó aquí a principios de mes para sembrar en el año 21, construyó esta fortaleza en el país de las rocas, en una tierra de oro, en el valle de Pahu”.

Turchaninov vio en esta inscripción una lista con el mito de los Argonautas. Escribió sobre los posibles contactos de los antiguos abjasios con los fenicios y los hititas, e incluso está listo para identificar a los Sind que vivieron en la antigüedad en Taman con los abjasios. En cuanto a la antigua ciudad mencionada en la inscripción, supuso que una vez estuvo en el valle del río. Blanco, es decir en el territorio de Adygea. (Turchaninov, 1965a, 1966, 1971. C 11-33).

El erudito y arqueólogo Adyghe N. G. Lovpache reveló su versión de la traducción sobre la base de la letra jeroglífica hitita en el antiguo idioma Adigah: “El gran sacerdote Hebatu, el virrey del dios Kasutawa, el marido de 51 años, había venido a los jardines y construyó la ciudad para el vástago de la casa real Sapule. El hermano de Arnuwada, el gobernante, el matala y el hagar trajeron un gobernante a la ciudad. En el año 25 del hatham (prosperidad?), el gobernante consagró la fortaleza del palacio de Mae con un sacrificio de 21 ovejas a la deidad del grano Hayama, arando “.

Cultura de Maikop

Extensión de las culturas Maikop y Yamna.

La cultura de Maykop o cultura de Maikop (ca. 37002500 a. C.) fue una importante cultura arqueológica situada en Rusia meridional, desde la península de Tamán en el estrecho de Kerch hasta la frontera moderna de la república de Daguestán, y por lo tanto centrada en la actual Adigueya, cuya capital es Maikop, en el valle del río Kubán. La cultura toma su nombre de una tumba real encontrada en esa localidad. El Carro de Maikop, extremadamente rico en artefactos de oro y plata, fue descubierto en 1897.

Es aproximadamente contemporánea y está aparentemente influenciada por la cultura Kura-Araxes (35002200 a. C.) que se asentaba sobre el Cáucaso y se extendía a la Anatolia oriental. Hacia el norte y el oeste se extendía la contemporánea cultura Yamna, e inmediatamente al norte se encontraba la cultura Novotitorovka (3300-2700 a. C.), que la solapa en su extensión territorial.

Es conocida principalmente por sus prácticas funerarias, enterrando típicamente en un hoyo, a veces rodeado de piedra, coronado por un kurgán o túmulo. En las inhumaciones más tardías los kurganes son sustituidos por cairns de piedra.

La cultura es notable por la gran cantidad de artefactos de bronce bien decorados asociados a ella, sin paralelo en su tiempo. También se han encontrado objetos de oro y plata.

Chuchunya

Chuchunya

Representación de artistas

Tipo: Humanoides peludos, Bigfoot

Primer avistamiento: 1928

País: Rusia

Habitat : Pisos de hielo Tundra

Chuchunya también llamado Chucunaa, Tjutjuna o Siberian Snowman es un homínido críptico que existe en Siberia, y descrito por la mayoría de los testigos como alto (6-7 pies) y humano, con hombros anchos, una gran frente prominente, cabello largo y enmarañado y ocasionalmente con una coloración de pieles inusual, esta criatura también vio usar tela de pieles de animales. algunos investigadores creen que estas criaturas pueden tener menos en común con las criaturas similares a Gigantopithecus como Bigfoot o el Yeti, y posiblemente sean parte de lo que algunos han especulado que es una población reliquia de aborígenes paleoasiáticos o posiblemente incluso neandertales.

Como dato curioso en la India, la región del monte Everest, donde no vive ninguna especie conocida de primate conocida, se le llama Mahalangur Himal, literalmente: “Las montañas de los grandes monos”.

Aunque los informes de estas criaturas se señalaron por primera vez a la atención del mundo académico en 1928, cuando el gobierno soviético envió expediciones a las regiones superiores de los ríos Indigirka y Yana para recopilar las cuentas de estas bestias humanas únicas, la mayoría de los informes de estos las criaturas provienen de tribus nativas nómadas como los Yakuts y los Tungus. Los cuentos e informes de las tribus Yakuts y Tungus datan mucho más atrás en el tiempo que en 1928, al igual que los nativos americanos tienen informes de Bigfoot o como dicen “sasquatch”.

Curiosamente, estas mismas criaturas también se encuentran en la parte sureste de Siberia. Aquí se los conoce simplemente como Mulen, que es la palabra en Tungus para bandido. Este nombre sin duda se deriva del hecho de que estas criaturas son famosas por sus incursiones nocturnas en graneros y otras viviendas. Parece que las criaturas son la misma cosa, solo en diferentes regiones. También hay informes de que estas criaturas, en ocasiones, se han dedicado a comer carne humana, un rasgo que no es evidente en su primo siberiano, el Almasti.

En 1933, el profesor P. Dravert se indignó cuando escuchó informes de que estas criaturas estaban siendo cazadas, y solicitó al gobierno soviético que pusiera fin a este acto atroz, declarando que los chuchunaa también eran ciudadanos de la Unión Soviética, y por lo tanto merecían la misma protección. bajo la ley. Obviamente, el gobierno soviético en ese momento no tenía interés en tales cosas. Su súplica no fue escuchada.

En la década de 1970, sin embargo, los tiempos eran diferentes, incluso en medio de una guerra fría. El geólogo Vladimir Pushkarev realizó investigaciones en todo Siberia. También escuchó relatos autóctonos de estas criaturas nativas, pero, debido en parte, sin duda, a la abrumadora civilización invasiva, concluyó que su número había disminuido desde los albores del siglo XX.

A pesar de esto, en 1985, la antropóloga británica Myra Shackley afirma haber visto al Chuchunaa conocido como “Mecheny” con sus propios ojos.

La mayoría de los investigadores han llegado a la conclusión de que estos homínidos, que pueden ser uno de los últimos eslabones de vida que la raza humana tiene con sus antepasados ​​simios, están extintos o están peligrosamente cerca de ser borrados de la faz de la Tierra. Los tramos remotos de Siberia son todavía hoy en día algunas de las áreas más áridas de nuestro planeta. Sería congelable que el Chuchunaa aún pueda existir, y la comunicación reciente con los locales puede sugerir que es un hecho.

Yakutia, uno de los principales periódicos de la República de Sakha (Yakutia) publicado en mayo de 2004) sobre la naturaleza y su protección en Yakutia. Tenía el siguiente párrafo:

“El grito de Sendushnyj. El monte Kuorat-Khaja mintió frente al pueblo pesquero de Chekurovka). En una pendiente peligrosa y peligrosa, mintieron las ruinas de un avión. Algunos ancianos afirmaron que en 1957 los cazadores de las aldeas circundantes mataron a un Chuchunaa, el muñeco de nieve. Se dice que su cuerpo fue traído en el río Lena a Yakutsk [capital de Yakutia] y desapareció allí. La leyenda dice que Chuchunaa vivió en las montañas de Verchojansk. Capturó renos, las pieles de las cuales lucía. Se dice además que al conocer gente, el muñeco de nieve gritaría terriblemente. En la Tundra, este muñeco de nieve se llamaba Sendushnyj, después de ‘sendukha’, un antiguo nombre de Tundra. Aunque esta leyenda derrotó a cualquier sentido común, se negó a morir. En el otro lado de la cordillera, en las áreas de Najba, algunos informaron de una criatura muy discreta que se llamaba Ikki-Mterlljakh, que literalmente significa “dos metros de altura”. Se afirma que los que estaban cazando, pescando y / o recogiendo leña a lo largo de la orilla del río vieron el muñeco de nieve. También se informa que al amanecer, él entraría al pueblo”.

También hay otros informes modernos de los Chuchunaa.

El periódico ruso Yakutsk Vechernij (Evening Yakutsk) informó en diciembre de 2002 con el título En busca del muñeco de nieve sobre el viaje de dos periodistas en la pista de un extraño animal. El viaje fue inspirado por un artículo en la edición del 29 de marzo del mismo periódico.

En una aldea en la región de Verkhoyansk, distrito de Barylas, un animal desconocido había sido atrapado en una trampa de lobos a mediados de marzo de 2002. Ya había muerto cuando fue descubierto y descrito “como un primate” del tamaño de un perro grande. Todo el cuerpo, aparte de los pies y la cara, estaba cubierto de pelo. Tenía una larga cola. Hay tres versiones sobre lo que sucedió con el cadáver: el maestro Jakob Potapov del asentamiento vecino Borulakh dijo que el cuerpo había sido llevado a la capital, Yakutsk. Otra persona afirmó que el animal había sido despedazado por los perros y la tercera versión fue que “personas atemorizadas” habían enterrado el cadáver junto con la trampa.

El jefe del ayuntamiento de Sartan, Sergej Slepzov, habló de otro caso similar hace medio año. Un hombre joven, Albert Slepzov, había encontrado por casualidad un animal muerto desconocido que era similar a un simio. En este sentido, se sugirió que podría ser un Chuchunaa, ya que el “hombre salvaje” es conocido en la región. Las personas locales más antiguas que habían visto al animal muerto lo llamaban Aabasi Kiila.

La periodista Elena Tikhonova y el fotógrafo Michael Kotschetov contactaron a los familiares de Albert Slepzov en el asentamiento Badagaj. Estos confirmaron que Slepzov había encontrado un animal extraño pero no pudieron decir lo que sucedió con el cadáver. Sin embargo, según los trabajadores del consejo de la región de Verkhoyansk, el padre de Albert Slepzov había enterrado el cuerpo. Al escuchar esto, los periodistas partieron de la capital Yakutsk para encontrar a Albert Slepzov en la región de Verkhoyansk. Después de dos horas de vuelo y doce horas de conducción en pistas de tierra, llegaron a la localidad de Junkur, donde se suponía que debía estar Albert Slepzov, pero no estaba.

Después de superar varias dificultades, pudieron encontrar al padre de 64 años del testigo, Afanasi Slepzov, en otro lugar. Informó que su hijo había encontrado un animal desconocido con una cola larga en una trampa a fines de octubre de 2001. El color del abrigo era de un amarillo inusual. El niño tuvo miedo y dejó al animal en el desierto. De vuelta en casa, hizo un boceto de su hallazgo. Después de unos días, Afanasi Slepzov intentó encontrar al animal con un compañero pero, según él, sin éxito debido a una nueva nevada.

Los periodistas confrontaron a Slepzov con las declaraciones de otras personas en el pueblo de que en realidad había encontrado el animal y lo había escondido. Slepzov lo negó. El interrogatorio no continuó porque era obvio que el tema lo hacía sentir incómodo. Según declaraciones de otros residentes de la aldea, Slepzov inicialmente había mantenido en secreto el descubrimiento de sus hijos y había comenzado a hablar de él cuando ya circulaban rumores en el pueblo. Los periodistas no pudieron visitar la escena del segundo hallazgo en marzo de 2002. Algún tiempo después, una agencia de viajes de Moscú ofreció financiar otra expedición.

El lugar donde sucedió esto se encuentra en el círculo polar ártico en la República autónoma de Sakha (Yakutia), Siberia oriental, con la capital, Yakutsk, a unos 200 kilómetros al este de la cordillera principal de las montañas Verkhoyansk. Esta área es una de las más frías de la Tierra donde la temperatura invernal puede caer a menos 70 ° C. Es posible llegar a muchos asentamientos solo por aire o por carreteras que son transitables solo en ciertas épocas del año. Esto hace que el Chuchunaa sea uno de los críptidos más difíciles del mundo para alcanzar.

El misterioso homínido, cuyas observaciones se reportan principalmente en Jakutsa y Čukotka, excita regularmente al público y los científicos rusos.En Yakutsk se llama Cucuna, Kucuna, Mulena, Kedjeki o Abas.Chevy se llama Chekake y se lo conoce como Chukotka bajo los nombres Mirygda, Girkyčavylyj o Julin.Nenci en la península de Jamal se llama Zemlemer o Tungua.

Experto ruso y miembro importante de la Sociedad Cryptozoological de Boris.F. Pornish, quien tuvo una gran parte en tratar de resolver los misterios de la existencia de estos seres, se le ocurrió una teoría interesante.La evolución del hombre de Neanderthal progresó en su propia dirección en dos direcciones.La rama, cuyo desarrollo estuvo acompañado por documentación cerebral y mayor actividad nerviosa, condujo a la formación del hombre actual.La segunda rama usó sus capacidades físicas e intelectuales para adaptarse al ambiente circundante.Sin embargo, no se sabe cuándo se retiró la segunda rama.Tal vez sus líderes sobrevivientes se han convertido en los protagonistas de contarle a un muñeco de nieve.

El profesor Porsev es un excelente científico, pero lamentablemente comete el hecho de que todas las observaciones de los misteriosos homínidos entran en un solo saco, pero eso es lógicamente imposible.Porque sus investigaciones en el Cáucaso también muestran evidencia diferente a una encuesta en Siberia.Las porristas caucásicas tienen una altura de unos 180 cm.Las observaciones siberianas se reportan entre dos y dos metros y medio de altura.

Para defender la teoría del Neandertal sobreviviente de Pornesne, el propio Lord Pornesne sabe que, según los restos del esqueleto, el hombre de Neanderthal alcanzó una altura de entre 155 y 160 cm.Pero debemos señalar que la generación de la generación del hombre de nuestro tiempo es en promedio una figura más alta.Lo mismo es cierto para los neandertales supervivientes.En la observación de Siberia, es muy notable usar la prenda en las personas visibles.

El fenómeno mencionado anteriormente podría indicar, en el caso de la corrección de la teoría del profesor Porshneva, que los neandertales supervivientes han logrado una distribución evolutiva de especies de la especie.Entonces la rama norte en el entorno siberiano tendría las capacidades no mencionadas en la observación de las especies de las especies del sur o del medio continente.

Incluso la producción más simple de ronquidos requiere alguna habilidad manual, y podría indicar algunos procesos mentales y la capacidad de pensar razonablemente, o una inteligencia superior, de la rama norte.Curiosamente, la deducción es que en el caso de la llamada rama norteña probablemente no sea una especie muy grande, pero ciertamente más abundante que la especie continental media, que, por su observación excepcional, más bien demuestra algún tipo de degeneración causada por un pequeño número de individuos y la consecuente interrupción de los lazos sociales a la vida grupal.Tenga cuidado, es solo una deducción y no una teoría comprobada.

El historiador y etnógrafo soviético GV Ksenofontov escribió una interesante pieza en el libro “Uranchaj Sachalar”, citando:

“… es un ser humano, es una bestia salvaje, y consume carne cruda, según los testigos, saca la piel de su bestia salvaje, y luego se la pone encima, viviendo en su pecho como un oso, su voz desagradable, penetrante y cruel. pero el hombre tiene una cara negra y es difícil reconocer su nariz y sus ojos, pero solo puede verlo en el verano “.

Un hecho interesante reportado por los cazadores es que el mandril tiene ojos que brillan como una luz roja oscura.Sería una pista de que es una criatura con actividad nocturna.

En noviembre de 1988, la criatura gigante de un grupo gigante de cabellos grises asustó a un grupo de niños en la región de Murmansk en la península de Kola.Una criatura desconocida se acercó a su campamento e intentó establecer un contacto amistoso.Corrió alrededor de las viviendas humanas de cuatro o dos y emitió sonidos extraños.”Afoňa” cuando los niños del hombre ensangrentado se bautizaron, él era totalmente pacífico y miró por las ventanas de las casas en el pueblo.Sin embargo, los informes de un hombre coronado de nieve interpretado por adultos en una aldea de sonrisas irónicas.

Sin embargo, después de varios días, la presencia de un muñeco de nieve cerca de la aldea fue confirmada por el presidente de la asociación de caza local.El hombre de la nieve ha dejado evidencia tangible de su existencia esta vez: la mayor parte de la carne y los restos de las heces.Esta evidencia fue examinada por un grupo de expertos llamado – Moscú Zoolos.Las muestras de esta evidencia también se examinaron a petición de zoólogos y médicos de Moscú y llegaron a la conclusión de que no eran uno de los herbívoros conocidos.

De todos modos, el hombre ya no aparece tan seguido como lo ha visto en el pasado.Fue visto a menudo en el comienzo del siglo pasado, menos en la década de 1920 y desde la década de 1950 ha sido visto excepcionalmente.Los antiguos padres de los criadores de renos actuales, según los informes, a menudo descubrían que iban a robar comida para niños.Esto no ha sucedido durante mucho tiempo y el joven del hombre de Siberia no ha sido observado durante muchos años.

Todo sugiere que esta criatura legendaria está al borde de la extinción. En diez o veinte años, solo puede ser un recuerdo común de los cazadores y una parte del folclore. Con suerte, Rusia podrá organizar una expedición de alto nivel a tiempo para salvar la esperanza de la criatura para el futuro.

Viac tu: http://paranormalworld.webnode.sk/kryptozoologia/primaty/chuchunaa/&usg=ALkJrhiYGUAN0K0AdmgZLtpcfoaF0gQYRw

Los monstruos de Siberia

Fecha: domingo, 31 de agosto a las 13:47:25 CDT

Tema: Mostersz y criaturas extrañas

El bosque más poderoso del mundo no es la selva amazónica. Tampoco es la jungla del Congo. Se encuentra al norte de los trópicos, un desierto frío y verde que consiste principalmente en pino y alerce siberiano (el árbol más numeroso del planeta). La Taiga rusa es un bosque de dimensiones casi increíbles que se extiende desde las fronteras del norte de Europa en el oeste a través del norte de la madre de Rusia hasta el mar de Bering en el este. Atravesado por pantanos helados, está casi deshabitado. La Taiga cubre unos asombrosos siete millones de kilómetros cuadrados. Es en el noreste de Rusia donde Taiga es la más salvaje e ilícita en la región helada abandonada conocida como Siberia.

Aquí las temperaturas invernales caen tan bajas que pueden hacer añicos el acero. Los breves veranos están obsesionados por nubes de mosquitos hambrientos de sangre que cubrirán cualquier animal de sangre caliente. Siberia no solo consiste en la Taiga, sino también en interminables kilómetros de tundra pantanosa, montañas y mesetas donde nadie ha pisado jamás. En comparación, el Amazonas parece tan salvaje e indómito como un macizo de flores en una rotonda de la zona suburbana de Dorset. No sorprende que una tierra tan desconocida haya producido informes de monstruos. Una zona tan vasta del planeta virgen seguramente albergará especies desconocidas. Pero las historias que emanan de la Taiga y sus alrededores parecen completamente más extrañas que sus análogos en otros lugares. DRAGONES Y SERPIENTES Los reptiles gigantes parecen las últimas criaturas que esperarías estar asociadas a la congelación de Siberia. Sin embargo, algunos de los relatos más dramáticos de encuentros con dragones de los últimos días han tenido lugar aquí. El caso más famoso fue reportado en la edición del 21 de noviembre de 1964 de Komsomol’skaya Pravada. La Universidad de Moscú montó una expedición geológica para explorar los depósitos minerales de la Cordillera Kular y los distritos circundantes. La expedición duró de junio a octubre y fue dirigida por A.Kharchenkov, un ingeniero, V.Gomoharov, un científico de posgrado, y otros seis. El equipo escuchó rumores de un monstruo que habita el lago Khaiyr. El lago no es grande y mide 600 metros por 500 metros. Sin embargo, está conectado a través de pantanos a muchos otros pequeños lagos en la cuenca del río Omoleya. Es un área de reciente interrupción de la corteza terrestre y es un lago termal, que se congela más tarde que sus pares. Después de caminar miles de kilómetros sobre la tundra helada, los habitantes de la pequeña aldea de Khaiyr les dijeron a los científicos que nadie se atrevía a pescar en el lago y que ninguna ave salvaje se posaría en su superficie. La profundidad del lago nunca se midió, pero se dijo que era profunda.

El biólogo del equipo y miembro de la Rama Yakut de la Academia de Ciencias, el Dr. Nikolai Gladkika fue el primero en ver a la criatura. Él había ido al lago una mañana para sacar agua y vio un enorme animal que se había arrastrado fuera del lago hacia la orilla. Tenía una pequeña serpiente como cabeza en un cuello largo, un cuerpo grande con cuatro patas cortas y una aleta dorsal corriendo a lo largo de su espalda, y una larga cola. Su cuerpo escamoso era de un color negro azulado. Parecía estar hojeando la hierba, una dieta extraña para una criatura así.

Gladkika regresó corriendo con sus compañeros de equipo, pero cuando regresaron con cámaras, el monstruo ya no estaba. Encontraron una gran área de hierba halagada, pero no hay indicios de que se haya comido. Quizás la criatura acababa de husmear en la vegetación. De hecho, veremos evidencia más adelante que estas bestias son carnívoras en la naturaleza.

Gladkika produjo un dibujo del animal que vio. Su ilustración podría haber venido directamente de un bestiario medieval. La criatura se asemeja mucho a un dragón con ojos en forma de hendidura, aleteado hacia atrás, piel escamosa y cuello en forma de serpiente.

Afortunadamente el dragón hizo una segunda aparición. Esta vez, el líder de la expedición y dos miembros del grupo de biología estaban mirando al otro lado del lago cuando el monstruo salió a la superficie. Su cabeza y aleta dorsal eran claramente visibles al igual que la cola larga que azotaba el agua y enviaba olas a través del lago.

El líder de la expedición postuló más tarde que podría tratarse de una especie de reptil prehistórico. Tenía la intención de regresar con su equipo al año siguiente y establecer una base junto al lago. Si alguna vez lo hizo, ningún informe llegó al oeste de una segunda expedición.

Esta no era la primera vez que los dragones del lago Khaiyr no habían sido observados por ningún lugareño. En 1942, dos pilotos que recorrían el lago informaron haber visto dos enormes animales en el agua. Los compararon con tritones gigantes con largas crestas sobre sus espaldas.

Los geólogos rusos parecen tener suerte en la caza de monstruos. En julio de 1953, un grupo de prospección dirigido por VA Tverdokhelbov viajó a la meseta de Sorongnakh. El equipo de la encuesta llegó al lago Vorota en una brillante mañana soleada. En la superficie lisa del lago, Tverdokhelbov y su ayudante Boris Bashkator observaron un objeto a unos 300 metros en el lago. Al principio pensaron que era un tambor de aceite flotante. Pronto se dieron cuenta de que este no era el caso, ya que el objeto comenzó a nadar cerca de la orilla. La pareja trepó a un acantilado para tener una mejor vista. En las propias palabras de Tverdokhelbov…

“El animal se acercó, y era posible ver las partes que emergían del agua. El aliento de las partes delanteras del animal, evidentemente la cabeza, era tanto como… Los ojos estaban muy separados. Aproximadamente 10 metros. Era enorme y de un color gris oscuro. A los lados de la cabeza se podían ver dos parches de color claro. En su parte posterior sobresalía, a una altura de medio metro más o menos, lo que parecía ser una especie de aleta dorsal que era estrecha y doblada hacia atrás. El animal se movía hacia delante en saltos, su parte superior aparecía a veces sobre el agua y luego desaparecía. Cuando a una distancia de 100 metros de la orilla se detenía, comenzaba para golpear el agua vigorosamente, levantando una cascada de agua pulverizada, y luego desapareció de la vista”.

¿Esta bestia de la misma especie que acecha al lago Khaiyr? El comportamiento de la aleta dorsal y el batido con agua son parecidos, pero no se menciona el largo cuello. Quizás lo que los testigos consideraron como la cabeza era simplemente parte del cuerpo voluminoso. Solo más expediciones pueden responder esa pregunta.

El lago Labynkyr se encuentra en la misma meseta. Es un gran lago de 9 millas de largo y 800 pies de profundidad, y tiene una mala reputación. Las tribus locales están convencidas de que un “diablo” habita el lago. El monstruo ha comido perros que se han zambullido en el lago para recuperar patos. Un hombre contó cómo el bruto persuadió a su balsa. Él lo describió como tener una gran boca y ser de color gris oscuro. Algunos cazadores de renos observaron cómo el monstruo se enrollaba en el lago para devorar a un pájaro que pasaba.

En 1963, una pequeña expedición visitó ambos lagos. Cuatro miembros observaron un objeto en el lago Labynkyr a unos 800 metros de distancia. Emergió y se sumergió varias veces. No podían tomar una fotografía cuando el sol se ponía.

El año siguiente, tres equipos que reemplazaron al otro por turnos visitaron ambos lagos. El tercer y último grupo vio al monstruo del lago Labynkr en la segunda mitad de agosto. Dos miembros de la expedición vieron una hilera de tres jorobas a 100 metros de la costa. Corrieron detrás de las jorobas intentando (sin éxito) fotografiarlas. Las jorobas se sumergieron y se elevaron juntas. No estaba claro si eran tres animales separados o parte de una criatura.

En 1964, dos periodistas de la revista italiana Epoca visitaron Lake Labynkr mientras viajaban a Oymyakon. Les dijeron que hace un tiempo un grupo de hombres vio a un reno nadar en el lago. El ciervo desapareció y no resurgió. Luego, un perro entró y desapareció también. De repente, envuelto en la niebla, un enorme monstruo negro se levantó del lago y resopló. Uno de los observadores, aparentemente un erudito estaba convencido de que la bestia era un dinosaurio. Los lugareños se negaron rotundamente a llevar a los periodistas al lago.

Otra historia se refiere a un perro cazador que nadó en el lago y fue comido por la bestia. El afligido cazador construyó una balsa de piel de reno y la llenó con brasas. Hizo flotar la balsa humeante en el lago y la criatura lo arrebató y se zambulló. El monstruo reapareció poco tiempo después haciendo sonidos terribles.

El explorador y escritor ruso Alexander Remple ha contado muchas historias de tales criaturas por los nativos de la taiga. Conocidos como “paymurs”, se los describe con cuerpos y cabezas semejantes a cocodrilos, como pez sheat o bagre wels (Silurus glanis), como se les conoce más comúnmente. Cabe señalar aquí que los dragones orientales a menudo se representan como bagres, como pesas en sus bocas. Un hombre, Anatoly Komandigu, contó de tres cazadores que acamparon junto a un montículo cubierto de nieve en el crepúsculo y encendieron un fuego. Se sentaron de espaldas al montículo y se calentaron cuando el fuego se encendió. De repente, sintieron el montículo a sus espaldas. Al darse la vuelta, vieron que el “montículo” era un enorme reptil cubierto de gruesas escamas grises y negras. Tenía patas cortas y una larga cola. Huelga decir que los hombres huyeron. Tres días después regresaron para su equipo. Descubrieron los restos de un animal, posiblemente la presa del dragón en el área.

También se ha hablado de otro reptil gigante en la taiga, pero uno de otra raya. En 1991 entrevistó a Vladimir Semyonovich Kuznetsov que tenía entonces 71 años. Había sido un veterano cazador en la taiga cuando era joven entre las guerras mundiales. Una noche tropezó con un asentamiento oculto en el bosque. Arrastrándose con el sigilo de un cazador, vio una hoguera en un claro y escuchó cantar. Vio un semicírculo de gente alrededor del fuego que cantaba canciones desconocidas. Mientras cantaban se inclinaron reverentemente hacia el sol poniente. De repente, desde la dirección de la reverencia, algo masivo se arrastró hacia el claro. Kuznetsov se dio cuenta horrorizado de que era una gigantesca serpiente negra de unos 10 metros de largo. Cuando la “serpiente” se alzó, vio que tenía extremidades anteriores pequeñas y no podía haber sido una verdadera serpiente. La gente, que parecía adorar al monstruo, comenzó a cantar más fuerte en voces guturales.

Abrumado por el miedo, Kuznetsov huyó locamente al bosque. Perdió el rastro y no supo por cuánto tiempo corrió, pero tenía las manos y la cara cubiertas de arañazos. Pasó una noche terrible en un gran árbol de pino. Parece que había tropezado con un ritual de algún tipo de culto de adoración al dragón. Si tal cosa suena improbable, incluso en las selvas del este de Siberia, es aleccionador recordar que los marineros escandinavos estaban haciendo sacrificios humanos a un dragón marino frente a la costa del noreste de Inglaterra hasta 1928.

Un periódico en Primorije, publicó la historia de otro cazador que vio una serpiente gigante en la década de 1940 justo después de la Segunda Guerra Mundial. Mientras cazaba en las cercanías del lago Khuntamy, en un matorral de roble, se encontró con una serpiente de color oscuro de 10 metros de largo que descansaba en las ramas. El hombre disparó su rifle Berdan hacia la serpiente. El animal enfurecido comenzó a golpear las ramas destrozadas en una terrorífica demostración de fuerza. El hombre corrió en busca de ayuda, pero cuando regresó con sus hijos y algunos rifles de servicio pesado, la serpiente se había ido.

GE Ribalko vio una serpiente de cinco metros de largo con un diámetro de 10 centímetros en 1978. Esta se encontraba cerca del río Angu en el extremo norte de Primorjie. Cerca de allí, en 1983, Alexander Vodyanin y sus compañeros de trabajo vieron una serpiente de 10 metros mientras cortaban el heno. En 1984, se vio a una serpiente negra de vastas dimensiones deslizándose por la carretera frente a un autobús lleno de mineros del carbón de las minas de Nikolayevsky. Era tan grande que los mineros al principio pensaron que era un tronco caído.

Más recientemente, TASS informó que decenas de personas habían visto una serpiente gigante de seis a siete metros de largo, de color verde y con una cabeza de oveja, en un lago cerca de Sharipovo, en el sur de Ural, en Siberia. El monstruo, con una circunferencia del tronco de un árbol, dejó huellas en el césped de la orilla y se dijo que había sido fotografiado. Se creía que se había comido todos los peces y las ranas en el lago. TASS también informó que algunos de los aldeanos más viejos recordaron que un pez prehistórico, que anteriormente se creía extinguido, había sido capturado en el lago hace unos cincuenta años.

Las imágenes, que yo sepa, nunca han llegado al oeste, y nunca antes había oído hablar del “pez prehistórico”. Tal vez este es un caso de susurros chinos (o siberianos) y la historia fue mal traducida.

¿Podrían existir esos gigantes reptiles de sangre fría en un clima frío y, de ser así, cuáles son? Sabemos que los dinosaurios podrían hacer frente a climas bastante fríos, pero no hay absolutamente ninguna evidencia de ningún dinosaurio aparte de las aves que sobrevivieron a las extinciones en masa de hace 65 millones de años. La enorme tortuga baula (Dermochelys coriacea) a menudo se desvía hacia aguas frías. Hace frente a esto siendo gigantothermic. Su tamaño le ayuda a retener el calor. Sin embargo, la tortuga no es un animal alargado como nuestros dragones siberianos. Las criaturas alargadas producen gigantotermos mucho menos eficientes que las criaturas más achaparradas, como la tortuga laúd.

Quizás hibernan y solo están activos durante los breves meses de verano. Nadie sabrá nunca con certeza hasta que una expedición dedicada viaje al este de Siberia para buscar estos saurios, y si alguien tiene las finanzas, ¡estoy listo para ir en cualquier momento!

EL MUÑECO DE NIEVE SIBERIANO

Es apropiado que este mundo perdido tenga su propio hombre simio. Tiene muchos nombres en Siberia, albasty, kiik-kish, chuchuna, kuchena, kul, mulena .. Tales criaturas, que se asemejan a enormes simios bípedos, son reportadas desde docenas de países en cada continente, pero es solo en Rusia que el establishment científico ha tenido el sentido común de tomar estas criaturas en serio. El fallecido Pytro Smolin, conservador del Museo Darwin en Moscú, comenzó a organizar el Seminario de Investigación Relic Hominoid hasta su muerte en 1975. Es difícil imaginar que un científico occidental en la posición de Smoiln lo haga. El zopenco de mente pequeña, arrogante y lloriqueante sería ensordecedor. En Rusia, la investigación homínida tiene una larga y venerable historia.

El Dr. Boris Porshnev, una de las principales autoridades mundiales en homínidos rusos, ha recopilado informes de toda la antigua Unión Soviética. Siberia, la región más virgen, es rica en cuentos de muñecos de nieve. AP Okladnikov, un arqueólogo que trabajó a lo largo del curso inferior del río Lena, le contó a Porshnev sus hallazgos.

“Los Chuchuna son una tribu si seres mitad hombres, mitad animal, todavía se encuentran ocasionalmente en el Norte. Las criaturas no tienen cuello y cabezas que en consecuencia parecen brotar directamente de sus torsos. Generalmente aparecen de noche, inesperadamente, y tiran piedras a los humanos dormidos desde los acantilados. Se les da a los renos que atrapan. Un cazador Yakut llamado Markarov dijo que encontró cuevas habitadas por la criatura en la orilla derecha del río Lena y hasta el lago Stolb. y algunas pieles de los renos que se habían comido”.

En 1912, PLDarvert, un joven mineralogista, publicó informes de hombres peludos y salvajes que había presenciado desde 1908 a lo largo de Lena. Más tarde se convirtió en profesor especializado en el estudio de meteoritos, pero luego volvió a sus estudios anteriores. En 1933 escribió un largo artículo sobre los homínidos The Mulen y Chuchuna Wild Men. Un miembro de la tribu Yakut le dijo a Darvert que los chuchuna a veces cruzaban desde Lena a las islas Aleutianas. Esto es interesante ya que todos los simios conocidos son nadadores pobres y a veces se ahogan cuando caen en aguas profundas en cautiverio. El miembro de la tribu contó cómo uno de los monstruos fue encontrado en la orilla del mar un día. Nadie se atreve a acercarse, ya que no sabían si estaba muerto o no. Incluso los perros no se acercarían a él. La bestia yacía inmóvil todo el día. Solo un miembro de la tribu lo vigiló una vez que se puso el sol. Él lo vio levantarse del suelo y escapar.

La muerte de Porshnev en 1972 le impidió escribir formalmente su “capítulo polar” en la investigación sobre muñecos de nieve, pero otros siguieron sus pasos. Uno de los más dedicados fue Vladimir Pushkarev, un audaz y joven biólogo que a menudo se enfrentaba solo a las selvas de Siberia. En estas expediciones en solitario esperaba acercarse al yeti siberiano que con grandes expediciones compuestas por muchas personas. En un área como Siberia esto tomó una gran valentía. Pushkarev estaba trabajando en una tesis titulada: Current knowledge on the Relict Hominoid in the North of Eurasia. Trágicamente, Pushkarev fue ahogado durante una expedición de un hombre a la cuenca del río Ob y los pantanos y bosques circundantes en 1978, el último sacrificio en nombre de la criptozoología. Su cuerpo nunca fue recuperado. Lo que sigue son algunos de sus hallazgos del área que más tarde se adjudicó su vida. Luka Tynzyanov un ex cazador de taiga le dijo…

“En 1960, o podría haber sido en 1961, una noche iba de yarskogort a Vasyakovo a lo largo de la orilla del Gornaya Ob. Tenía dos perros conmigo. De repente se erizaron, comenzaron a ladrar y corrieron hacia delante, y esta vez se acurrucó cerca de mis pies y dejó de ladrar. Justo entonces salieron dos kuls del bosque, uno era alto, más de dos metros, y el otro un poco más bajo. También me asusté porque sus ojos brillaban como dos linternas rojas oscuras, vinieron hacia mí y, cuando estaban bastante cerca, me miraron con ojos centelleantes. No llevaban telas. Estaban cubiertos de pelo corto y grueso. Sus rostros y cuerpos eran negros. Sus caras sobresalían, sus brazos eran más largos que un del hombre y los balancearon de una manera extraña. Su forma de andar era diferente a la de un ser humano. Pusieron los pies en blanco al caminar. Cuando pasaron junto a nosotros, los perros hicieron una fila para la aldea.

Tynzyanov había visto otros dos especímenes poco después de la Segunda Guerra Mundial.

En Salekhard, una ex maestra de escuela llamada Marfa Sekina, que enseñó a las tribus a leer y escribir, le contó a Porshnev sobre su encuentro con un muñeco de nieve en su juventud.

“Antes de la revolución, mi padre y yo viajábamos constantemente por la región septentrional de Ob y la península de Yamal. Tenía 20 años en ese momento y nuestra residencia permanente era Salekard. A veces nos quedábamos en una antigua Khanty no lejos de la aldea de Puyko.

Recuerdo que era en septiembre, las noches eran oscuras y nuestros perros ladraban por la noche. Una vez que los ladridos fueron particularmente feroces. La noche siguiente no fue menos frenético. Le pregunté a nuestro anfitrión, los Khanty, a quienes estaban ladrando así, y él susurró que era el Zemlemer (agrimensor).

Zemlemer? Estaba desconcertado. Te mostraré esta noche, dijo. Solo míralo con cuidado, a través de tus dedos:

A la medianoche salimos del Choom (una tienda de pieles y ladridos). Había una gran luna roja. Esperamos alrededor de una hora, y de repente los perros comenzaron a ladrar. A varias docenas de metros vi a un hombre muy alto. Nuestros chooms estaban rodeados por un seto de sauces rosas de dos metros de alto. La cabeza y los hombros del hombre se elevaban por encima de él. Caminaba rápido, con pasos largos, empujando a través de los matorrales. Sus ojos brillaban como linternas. Nunca había visto un hombre tan alto y terrible. Los perros corrieron hacia él, aullando. Uno, prestado coraje por nuestra presencia, corrió directamente hacia él. El hombre se inclinó, lo levantó y lo arrojó lejos a un lado. Oímos un grito y vimos el cuerpo del perro caer por el aire. El hombre se fue rápidamente y no volvió a mirarnos…

¿Era un duende del bosque? Le pregunté al viejo.

No pronuncies esa palabra con miedo, para que no lo invoques. Solo llámalo Zemlemer. Él viene aquí, todos los años en este momento.

A la mañana siguiente, uno de nuestros perros había desaparecido.

Los ojos brillantes y la antipatía hacia el mejor amigo del hombre son características de los informes de hominoides de todo el mundo. Pushkarev interrogó a los alumnos en tres escuelas secundarias especializadas en Salekhard. Los niños eran todos del área nacional de Yamalo-Nenets y pertenecían a familias de cría de renos.

48 de los 60 encuestados se encontraron con el hombre salvaje en la tundra.

Los 60 sabían que los Nanets lo llamaban Tungu.

4 de ellos lo habían visto recientemente (en los años sesenta o setenta), pero a distancia y en el crepúsculo. Otros 10 dijeron que sus parientes lo habían visto.

Los que habían visto el tungu lo describieron como alto y peludo con una carrera rápida y un silbido agudo.

En el pueblo de Nyda, en el distrito de Nyadm, cuestionó a los criadores de renos que creían en el tungu pero que dijeron que no se había visto en diez años. A principios de los años sesenta se lo veía con bastante frecuencia.

En 1974, Pushkarev realizó una investigación a unos 5.000 kilómetros del río Ob en Yakutia, en el este de Siberia. Una historia contada por Tatyana Zakharova, un hombre Evenk de 55 años, tuvo lugar en la orilla del arroyo Khoboyotu.

“Después de la revolución, en la década de 1920, nuestros aldeanos se encontraron con un Chuchunaa mientras recogían bayas. También recogía bayas y se las metía en la boca con ambas manos. Al vernos, se levantó en toda su estatura. era muy alto y delgado, dicen. Descalzo y vestido con piel de ciervo, tenía los brazos muy largos y una mata de pelo descuidado. Su rostro era tan grande como el de un ser humano. Tenía la frente pequeña y sobresalía de sus ojos como el pico de un gorro. Su mentón era grande y ancho, mucho más grande que un humano. Al momento siguiente huyó. Corrió muy rápido, saltando alto después de cada tercer paso”.

Esta última cuenta parece describir algo diferente a los demás. Este ser parece más humano y menos simiesco que los otros informes. A un humano salvaje, quizás parte de una tribu de cazadores-recolectores muy primitivos, no es un verdadero muñeco de nieve. Le falta el vello corporal, la masa muscular y los ojos brillantes del artículo genuino. Estos humanos ultra primitivos o pseudo-muñecos de nieve están escritos en el libro del historiador y etnógrafo soviético GVKsenofontov, Urankhai Sakhalar.

“El Chucunaa es un humano. Se alimenta de ciervos salvajes y se come la carne cruda. Dicen que le arranca la piel del venado salvaje y la usa, así como nosotros hacemos la piel de un zorro. Él vive en una guarida como un oso. .Su voz es desagradable, chirriante y a caballo. Silba personas aterradoras y renos. Los hombres se cruzan con él muy raramente, y con frecuencia lo ven huir. La cara del Chuchunaa es negra. Es difícil distinguir la nariz y los ojos, solo se puede ver en verano. En invierno no está cerca”.

Confusamente dos entidades separadas, un mono humano o un hombre mono son referidos a un Chuchunaa. Los próximos informes se refieren claramente a algo que no es humano.

Otra incansable investigadora de homínidos es Maya Bykova. Su perseverancia la ha recompensado con algunos de los avistamientos más cercanos del ruso hasta la fecha. En 1985, mientras regresaba de un viaje al oeste de Siberia, se encontró con un joven en su tren y entabló conversación con él. El tipo, Volodya, era un Mansi étnico de Siberia occidental y encontró los estudios de Bykova muy interesantes. Una vez que había establecido que ella no quería disparar a los homínidos, confesó que él, su abuelo y su padre habían visto una criatura como una casa de caza. El albergue estaba ubicado en un bosque de cedros rodeado de pantanos a unos 70 kilómetros de su casa. La criatura era grande, voluminosa y cubierta de cabello castaño rojizo oscuro, excepto en el antebrazo izquierdo, el cabello era blanco. Por esta razón lo llamaron Mecheny (Marcado). Siempre golpeaba la ventana de la cabina y luego vagabundeaba por el edificio como si buscara algo en el suelo y murmurara. Su perro de caza siempre huyó cuando apareció y regresó cuando se fue. Mecheny solo fue visto en agosto y había sido visto dos veces en 1985.

Volodya se mantuvo en contacto y escribió para decirle a Bykova que Mecheny había regresado tres veces en 1986. Le extendió una invitación a Bykova para que se uniera a su familia en la logia en 1987. En agosto de ese año viajó a la logia con Volodya, su esposa Nadya y un cachorro de un mes de edad llamado Box (el viejo perro falleció). Al amanecer del primer día fueron despertados por dos golpes agudos en un contrachapado fuera de la cabina. Bykova salió corriendo a ver qué había hecho el ruido. Sus anfitriones lo siguieron, preocupados por su seguridad.

“Estaba amaneciendo y lo primero que vi frente a mí fue una mancha blanca contra el fondo oscuro de los árboles. Después de eso vi su figura. Estaba a cinco metros de distancia, con el hombro derecho apoyado contra el tronco sin corteza de un muerto cedro. Brillantemente a la vista estaban el antebrazo blanco y los brillantes ojos rojos.

Era lo suficientemente ligero y estaba lo suficientemente cerca para verlo en detalle. Se paró dos metros, más o menos cinco centímetros. Mirándonos (Voloydya mide 180 centímetros, 168, Nadya es más baja), cambió su mirada de uno a otro e hizo un sonido, algo así como “¡Khe! “, como si se aclarara la garganta sin separar los labios. En general, a juzgar por su constitución, especialmente sus extremidades inferiores, se parecía a un hombre, no a un simio o un oso parado sobre las patas traseras. Pero, como un animal, estaba cubierto de pelaje, de unos seis o siete centímetros de largo, de color marrón rojizo, excepto que el antebrazo izquierdo, como ya se mencionó, era blanco.

Dibujé el retrato de la criatura de la cabeza a los pies, ya que se quedó en mi memoria. La cabeza, de frente a mí, miró a su alrededor, pero más tarde, cuando se volvió, noté que la parte posterior de la cabeza era alargada. El pelo en la cabeza era corto, no más de tres centímetros. No vi ninguna piel en la cara, estaba todo cubierto de pelo, incluidas las orejas, la nariz y las fosas nasales. Solo podía ver los ojos, en forma de almendra y como los de un hombre, pero hundidos bajo prominentes crestas de las cejas … Las mandíbulas estaban levemente adelantadas y mostraban una boca larga y estrecha. La cabeza se sentó justo en los hombros, sin cuello. Los hombros eran sorprendentemente anchos y fuertemente musculosos. Tal musculatura en humanos solo puede verse en fisicoculturistas. El cofre era poderoso y parecido a un barril. Brazos pesados, algo adelantados, colgaban sueltos. Su longitud relativa parecía estar dentro de las proporciones humanas. Las manos eran enormes y tenían forma de bolas. Pude ver la piel de las palmas y era rojizo. En la ingle, el cabello era más largo, los genitales no se veían. Las piernas eran largas y rectas, con pies enormes. También estaban cubiertos de pelo y no vi ninguna piel”.

Bykova contó los segundos en su cabeza mientras el trío miraba al muñeco de nieve a los 60 segundos. Box salió de la cabina y gruñó a Mecheny. El monstruo giró y desapareció en el bosque. Durante los siguientes ocho días, él no regresó y Volodya tuvo que regresar a casa ya que su licencia se estaba acabando.

Es interesante notar el sonido de tos que hizo Mecheny. Los gorilas emitirán un sonido como advertencia o amenaza. Estaba el muñeco de nieve haciendo lo mismo. Los eventos pronto probarían que Mecheny estaba lejos de ser inofensivo.

A mediados de octubre, Bykova regresó a la cabina con Volodya, Nadya y Box (ahora tienen cinco meses). Esta vez, nada golpeó la ventana o la pared, pero una noche escucharon un grito extraño. A la mañana siguiente, Box desapareció y se dispusieron a buscarlo. El vino sobre su cuerpo a unos 100 metros de la cabina. Poor Box había sido desgarrado desde la cola hasta las clavículas. El lado derecho de su cráneo había sido aplastado con tanta fuerza que sus dientes le habían perforado la lengua. Parecía que el muñeco de nieve había acechado a Box, lo había clasificado por las piernas y lo había aplastado contra un árbol con una fuerza sobrehumana. Volodya, quien era un experimentado cazador de osos y leñador, se preocupó y el equipo empacó y viajó a casa. Esta no sería la última vez que Bykova vio a Machine.

Puede parecer extraño que Byakov, como científico, no haya tomado una cámara. Tenía miedo de que pudiera asustar a la criatura. Todo su enfoque fue habituar a Mecheny hasta que estuvo acostumbrado al contacto humano y luego a filmarlo y fotografiarlo.

En agosto de 1988 regresó al bosque con Volodya y su abuelo. Pasaron la noche escondidos en los árboles en el borde del claro en el que se encuentra la cabaña. Después de que no tuvieron suerte, se movieron unos 800 metros desde la cabina hasta el borde del pantano. En la noche del 22, una tormenta de verano comenzó a iluminar el cielo con relámpagos. A una distancia de setenta metros, un flash iluminó una figura encorvada. Se levantó mostrando un antebrazo blanco. La criatura parecía estar saltando y cayendo al suelo. Mientras se levantaba se llevó la mano derecha a la boca y parecía estar comiendo. Los humanos observando siguieron sus movimientos cuando llegó a 25 metros de ellos. Al parecer, estaba cazando animales pequeños, quizás ranas. Su caza nocturna fue la única vez que fue observado en este viaje.

La hominología rusa parece estar constantemente teñida de tragedia. El plan de Byakov de habituar a Mecheny nunca llegó a buen término. La esposa de Volodia, Nadia, murió repentinamente a una edad temprana y su abuelo falleció unos meses después. La devastada Volodia solo quería que la dejaran en paz. Las cartas de condolencia fueron respondidas con agradecimiento, pero el joven estaba, comprensiblemente, sin interés en nuevas investigaciones. Siempre había estado preocupado por “regalar” a Mecheny y por tener el bosque a la carrera con los cazadores. Por lo tanto, uno de los episodios más prometedores en la historia criptozoológica fue llevado a un final melancólico.

Moviéndose al este de Siberia una vez más, Reuters publicó el siguiente informe el 16 de agosto de 1990.

Los guardias fronterizos soviéticos de la KGB se pusieron en estado de máxima alerta después de que una patrulla nocturna avistó a una criatura de 2 metros de altura con ojos brillantes. La bestia, que sorprendió a los guardias del puesto fronterizo de Bandera Roja en el Lejano Oriente soviético, se parecía al mítico Abominable muñeco de nieve, o Yeti. Poco después se vio tratando de subir a un techo, pero finalmente se retiró al bosque.

El uso de la palabra mítico en este informe es claramente erróneo. El sucesor de Dimitri Bayanov de Boris Porshnev recibió información sobre un encuentro anterior de un guardia fronterizo, Constantine Shemberev, que tuvo lugar en el invierno de 1983.

“Esto sucedió no muy lejos de la ciudad de Birobidzhan en un bosque en la frontera con China. Mi chofer, de etnia uzbeka, y yo estábamos pasando una noche al aire libre. Hacía mucho frío y prendimos fuego. Lo dejé cuidando el fuego. y fui a recoger leña. Como había mucha nieve, tardé aproximadamente media hora en recoger una brazada de maleza. De repente, se escuchó un grito espeluznante en la hoguera. Un grito como ese en el borde es especialmente alarmante. Dejé caer la leña, tomé mi ametralladora preparada y corrí al campamento.

De repente, me detuve y vi una bestia que se dirigía hacia mí. Fue muy grande y me sorprendió. En cuanto a la bestia, mostraba poco miedo. Cuando solo quedaban unos tres metros entre nosotros, se enderezó y vi que era un hombre. Era muy peludo y en algunos lugares el pelo estaba enmarañado. Los ojos eran humanos y él me miró. Pensé que si daba otro paso, dispararía. Pero hizo un sonido como de risa y se fue. Al irse, se dio vuelta un par de veces como para asegurarse de que no lo estaba siguiendo.

Se estaba inclinando mucho, pero sus brazos no colgaban como los de un simio. Entonces recordé mi conductor y corrí hacia el vehículo. El conductor estaba escondido detrás del capó y estaba muy contento de verme. Temblaba excesivamente y tardé aproximadamente una hora en calmarlo. Me contó la siguiente historia: estaba atendiendo el fuego cuando esa cosa salió del bosque. El conductor se quedó petrificado de miedo y no pudo dar un paso. El hombre Shaggy se acercó al fuego y empezó a quitar la nieve, el conductor notó que sus dedos muy largos. De repente, el “hombre” oyó el crujido de la nieve bajo mis botas y se volvió en mi dirección. En ese momento, el conductor dejó escapar un grito agudo y se precipitó hacia el automóvil, mientras que el “hombre” se dirigió hacia mí. En resumen, que es toda la historia.

Constantino añadió más detalles en las cartas a Bayanov. La bestia estaba a dos metros de alto con hombros anchos y el pelo de color oscuro. La frente pegada a cabo, la nariz era ancha y plana, el cuello no era visible. El conductor recuerda los largos dedos y ojos grandes. El muñeco de nieve había llegado a dos pasos de él. Como musulmán que él creía que era un demonio. Constantino pensó que era un mono o Wildman.

En 1988 Bayanov se envió una copia de la revista Magadan-skaya Pravda de un colega que vive en el norte de la ciudad rusa de Magadan en la costa del mar de Ojotsk. S.Kozlovsky, autor de un artículo en la revista, escribe que en 1979, como parte de un programa educativo dio una conferencia de pastores de renos en el origen y la evolución del hombre. Sus conferencias fueron acompañadas de diapositivas y se les da a través de un intérprete. Cuando una diapositiva que muestra una reconstrucción de Homo erectus fue mostrado al público todo lo identificó como un pikelian. Esto se repitió con cada nuevo grupo dio una conferencia a.

El dijo que la pikelian era un hombre como criatura cubierta de pelo gris marrón. Un cazador llamado Mikundyya se dice que han llegado a través de una hembra en las montañas. Él observaba desde detrás de una roca mientras se desenterró una raíz, lo limpió y lo comió. Decidió capturar ella y la agarró por detrás. Ella dejó escapar un grito y lo arrastró hasta que se golpeó contra una roca y dejar ir. El mismo hombre también se supone que han llegado a través de una cueva pikelian con un lecho de hierba y musgo, y un montón de pequeños huesos de animales.

Más al este aún en el Chukchi peninsular ruso Victor Chebortarev vieron a un muñeco de nieve en 1970. Durante una búsqueda en el río Amguema, él y dos compañeros avistó una figura peluda gigantesca que parecía tanto hombre como simio como y. Llevaba hombros anchos, una pequeña cabeza y los brazos y las piernas elevadas. Se quedó inmóvil la vuelta y desapareció detrás de una roca.

¿Cuál es el mono de Siberia muñeco de nieve, hombre, o ninguno? Los humanoides gigantes de China y el Himalaya, el yeren y yeti pueden ser una forma de sobrevivir del gigante blacki Pleistoceno mono Gigantopithecus. Este mono se conoce de los dientes y mandíbulas fósiles que datan de 500.000 años. Probablemente fue un bípedo y se situaría 3 metros o más de altura. Se alimenta de bambú y la fruta, semillas fósiles de la fruta durian se han encontrado en sus dientes. Pero Gigantopithecus parece haber sido una criatura de las zonas tropicales y subtropicales. El muñeco de nieve de Siberia habita en algunas zonas muy frías. También parece más pequeño que los gigantes tropicales. Dmitri Bayanov piensa que puede ser una rama del hombre de Neandertal. Se postula que estos seres eran mucho más grandes que los neandertales verdaderos, tenían cerebros más pequeños y tenían más peludo. Es probable que carecen de fuego y crear herramientas rudimentarias. Sabemos verdaderos neandertales podían hacer frente a un frío extremo. Sus parientes más bestiales es probable que sean aún más resistentes. Es interesante notar que estas criaturas se han registrado en la Rusia europea, cerca de la frontera con Finlandia. ¿Podrían haber estado detrás de la génesis de las leyendas trol escandinavas.

Voy a dejar la última palabra sobre el muñeco de nieve a la técnica Vladimir Pushkarev.

“El problema de los homínidos relictos es uno de los grandes enigmas de la tierra. Su importancia está en su apogeo hoy porque en una década o dos de estos relictos puede desaparecer de la faz de la tierra, tal como lo hizo el mamut en el momento de la romana imperio y Epiornis (la gigantesca ave de Madagascar) en el siglo XVIII, somos la generación que encuentra el hominoide sigue vivo y es por eso que somos totalmente responsables de la solución del problema.

 

Pombero

Pombero

Estatua del pombero en el Museo Mitológico Ramón Elías en Capiatá, Paraguay.

El Pombero es una especie de duende o espíritu de la mitología guaraní. Este mito se es propio del acervo cultural de Paraguay y del norte de la región del Litoral argentino.

Pombero: Se le conoce como: Pomberito, Pÿragué (‘Pies peludos’), Karaí Pyhare (Señor de la Noche), Kuarahy Jára (Dueño del Sol, tal como se lo conoce en el mito de los mbyá del sur del Brasil y de la provincia argentina de Misiones), Cho Pombé (‘Don Pombero’), Chopombé, Chopombe.

Los guaraníes sostenían que podría tratarse de un aborigen guaycurú, pueblo con los cuales tenían continuos conflictos.1

Lo definen como un hombre fornido, emite un silbido continuo que dura no más de 30 segundos, moreno y retacón, con abundante vellosidad en partes específicas y brazos muy cortos. A veces usa un sombrero de paja con corazones y luce andrajoso, puede llevar una bolsa al hombro pero a los tres metros se le parte el brazo. Se cuenta que sus pisadas no se sienten. Sus pies se pueden dar vuelta, de manera que confunde a aquellos que quieren seguirlo, aunque ésta es una característica de una población indígena del Chaco paraguayo denominados pyta jovái (Talones Dobles), porque al utilizar unas zapatillas de plantilla rectangular era imposible descubrir hacia donde se dirigía el caminante en el polvoriento suelo chaqueño. La mayoría de las versiones coinciden en describirlo con la boca grande y alargada y los dientes muy blancos; los ojos chatos, como los del sapo, una mirada fija, como la lechuza; y las cejas de pelo largo. Es decir que, aunque algunos dicen que es alto, flaco, y lleno de pelos, otros dicen que es bajito, gordo, y lleva un sombrero de paja.

Mitología

Puede llegar a ser tanto amigo como enemigo del hombre, según la conducta de éste. Según se cuenta, el hombre que quiera tener de aliado a este duende puede dejar ofrendas por la noche como tabaco, miel o caña (aguardiente, en otros lados). Generalmente, la gente del campo le pide favores tales como hacer crecer los cultivos en abundancia, cuidar de los animales de corral, etc. Pero después de pedirle un favor no deben olvidarse jamás de hacer la misma ofrenda todas las noches durante 30 días, porque si lo olvidan, despertarán su furia haciendo innumerables maldades en aquel hogar.

Nunca se debe pronunciar su nombre en voz alta, hablar mal de él o silbar en horas de la noche, porque esto lo enoja. Puede vengarse molestando o ensañándose e incluso golpeando a esa persona. Un mero roce con sus manos peludas puede producir que la persona se torne zonza, muda o experimente temblores para el resto de su vida. Se dice que si se le imita el silbido, el pombero puede contestar de manera enloquecedora. Por eso, y para no ofenderle, la gente creyente prefiere nombrarlo en voz baja y se guarda de pronunciar su nombre en las reuniones nocturnas.

Muchos testigos del campo afirman, todavía en la actualidad, que lo han visto. Puede molestar a sus enemigos tirándoles piedras o haciéndose invisible para luego mover las ramas de los árboles o imitar voces de animales salvajes o aparecerse como un asno sin cabeza y cosas por el estilo. Abre puertas y ventanas con violencia. Anuncia su presencia por un silbido agudo en medio de la callada noche. Busca asustar a la gente piando como ciertas aves cuando cae el sol, es otra forma de saber que el pombero está muy cerca. Se dice que le gusta rondar a mujeres embarazadas porque piensa que es el padre, o también a madres con bebés pequeños que no han sido bautizados y se les anuncia por las formas ya mencionadas.

Las madres dicen a sus hijos pequeños que no deben de salir a fuera a la hora de la siesta porque pueden encontrarse con el Karaí Pyhare y éste se los puede llevar.

Forma en que actúa

Su función primordial es la de cuidar del monte y los animales salvajes. Suele vender saumerios, joyas y perseguir niñas. Se enoja muchísimo si algún cazador mata más presas de las que consumirá. Si eso ocurre se transforma en cualquier animal o planta y con argucias induce al infractor a internarse a lo profundo del monte donde se pierde. Lo mismo sucede con el pescador, o aquel que corta árboles que no utilizará. Su presencia no siempre puede ser advertida, porque la capacidad de metamorfosearse, hace que vigile subrepticiamente la conducta de los hombres. Es bajito, negro y posee un défisis de pronunciar excesivamente la letra “Z”.

Como es muy lascivo, acecha a las mujeres, especialmente a las que no han sido bautizadas para poseerlas, y viola a aquella esposa que públicamente pone en tela de juicio la virilidad de su marido. Algunos investigadores han recopilado la creencia de que el Pombero puede preñar a las mujeres, solo apoyando el dedo en su vientre. Esto ocurriría si la dama solitaria, sin bautismo, al ser visitada en la noche por él, no le invita tabaco, miel o cigarrillos. Quizá, de esta manera inocente e ingenua, la cultura guaranítica explica los nacimientos extramatrimoniales, hecho muy repudiado en estos núcleos sociales.

También suele acechar sujetos con la cara junta ya que suele molestarlo.

Si el Pombero es enemigo, se está expuesto a innumerables peligros dentro del bosque, porque siempre con engaños intentará perderlo en la espesura. Algunas veces provoca extraños accidentes dentro de los ranchos, como por ejemplo que se cierren solas las puertas, o caigan utensilios de la cocina, misteriosamente. Los que están enemistados con él, en las noches, suelen escuchar pasos y voces en los alrededores del rancho, como si alguien caminara por el patio.

En cambio si es amigo, pueden obtenerse grandes ventajas, puesto que él, de manera invisible guiará al cazador hasta el lugar donde se hallan las presas más grandes y gordas, la buena pesca o los mejores frutos silvestres que sirven de alimento.

Mitos similares

Entre los mapuche (araucanos) y habitantes de Chiloé, hay también un ser similar al Pombero llamado Trauco que persigue a las mujeres. Es igualmente un ser bajo y lascivo que pertenece a las regiones boscosas de los hacheros de Chile.

Como san Antonio y el Negrito Pastorero del folklore del Brasil, el Pombero interviene también en la búsqueda de los objetos perdidos. Por eso se oye decir: «¡Pomberito, Pomberito, si me hacés encontrar [aquí el nombre del objeto perdido] yo te ofrezco tabaquito!». Esta promesa debe ser cumplida para evitar que el pomberito se enoje, como acostumbra hacerlo.

Origen del nombre

El origen del nombre, quizá lo encontramos en el sur del Brasil, donde se llama «Pombeiro» al que espía. Igualmente los aborígenes guaraníes llamaban al que marchaba en las líneas de avanzada, reconociendo el terreno, antes y durante los malones. Por su actitud de acecho, quizá Pombero derive de estas fonías aunque puede derivar de la expresión guaraní «Po mberu» (‘Mano de mosca’), que puede aludir a lo silencioso e imperceptible de este genio de la noche.

Avistamientos

Recientemente se ha publicado un video en internet, que consta de dos niños caminando por el bosque en Misiones, al noreste de Argentina mientras hablan cuando uno de ellos ve algo al costado de un árbol, la mala calidad del video no deja distinguir muy bien, pero se pueden admirar dos brazos y piernas, y una forma de caminar bastante similar a la humana.

El pombero en la cultura popular

El mito del pombero ha sido estudiado en un programa documental sobre temas paranormales (especialmente Criptozoología) del canal Sci-Fi llamado Destination Truth’ (‘Destino: La verdad’) en el capítulo 6 de su primera temporada titulado «El Lobizón y el Pombero».

El álbum Sr.Pombero de la banda Kchiporros basa su nombre en este personaje2

Inscripciones chinas Shang

Inscripciones oraculares chinas Shang

La dinastía Shang (chino: 商, Wade-Giles: Shang1, pinyin: Shāng) (1766a.c1122a.c), 商 quiere decir “comercio”, por lo tanto, quiere decir “la dinastía comercial”. También conocida como dinastía Yin (殷), (殷 también quiere decir ardiente o apasionado) es la segunda dinastía en la historia de China y la primera cuya existencia histórica está documentada. Su extensión territorial abarcaba el valle del río Amarillo.

Hasta el siglo XX muchos expertos dudaban de la existencia real de la dinastía Shang, dado que no se disponía de evidencias al respecto; todas las menciones a los reyes Shang aparecían en obras chinas escritas muchos siglos después, durante la época Zhou. Sin embargo, numerosos descubrimientos arqueológicos realizados a lo largo del siglo XX confirmaron la existencia de esta dinastía y por tanto la fiabilidad de los textos del periodo Zhou.

Los principales hallazgos arqueológicos en el valle del río Amarillo que han confirmado la existencia de los reyes Shang son los objetos rituales de bronce y, muy en especial, los huesos oraculares, caparazones de tortuga (plastrones) y grandes omóplatos de animales (en su mayor parte de ganado bovino) sobre los que se realizaban y escribían predicciones oraculares basadas en la piromancia.

Estas inscripciones tenían típicamente tres secciones: una pregunta para el oráculo, la contestación del oráculo, y el resultado que reflejaba si el oráculo tenía razón. Estos textos escritos en los huesos oraculares son la forma más antigua que se ha conservado de la escritura china y han desempeñado un papel fundamental en las investigaciones recientes sobre el origen y desarrollo de los caracteres chinos. La información proporcionada por los huesos oraculares provee una visión privilegiada de las primeras etapas de la civilización china sobre variados aspectos, como política, economía, cultura, religión, geografía, astronomía, calendario, arte y medicina.

Yinxü y Las inscripciones sobre caparazones de tortugas

La existencia de la civilización china se ha registrado durante el transcurso de miles de años, y ha podido ser comprobada en los tiempos actuales de muy rica sobre todo en reservas subterráneas. A partir del siglo 20 en que se introdujo en China la arqueología contemporánea, se han producido muchos e importantes descubrimientos arqueológicos.

En el municipio An´yang de la provincia de Henán, en el centro de nuestro país, existe una ruina metropolitana de 24 kilómetros cuadrados de superficie, mundialmente reconocida como la ruina Yinxü. Conforme a los registros históricos, en el siglo 14 antes de nuestra era, el rey de la dinastía Shang, Pan Geng, trasladó hasta allí la capital desde Qüfu, provincia de Shandong. En los 300 años posteriores ese lugar resultó el centro político, cultural y económico de la dinastía.En el año 1046 a.n.e., el rey Wu de la dinastía Zhou, derrotó al último rey Zhou de la dinastía Shang, de modo que este lugar fue convertido  en una ruina. Como la dinastía Shang se nombraba Yin, y la palbra ruina se pronuncia en chino como Xü, de ahí se derivó el nombre de Yinxü, el que mantiene desde entonces.

(foto: Yinxü)

La exploración y descubrimiento de Yinxü, ha sido el logro arqueológico más importante del siglo 20. Se han desenterrado gran cantidad de reliquias, incluidas las inscripciones sobre caparazones de tortugas, objetos de bronce, entre otros. El primer descubrimiento ha sido clasificado como uno de los grandes eventos en la historia arqueológica del mundo.

(foto: las inscripciones sobre caparazones de tortugas)

Esas inscripciones son letras antiguas inscritas en las cubiertas y los huesos de los animales. Para lograr tal hecho, primeramente se  extraía la sangre y la carne de los huesos y se cortaban, luego eran  grabados con alguna herramienta de corte, en la parte interior del caparazón o la parte exterior del hueso del animal. Los grabados se realizan por medio de ordenanzas. Los divinatorios, o sea, los encantadores, esculpen su nombre, la fecha de adivinación y las preguntas a plantear en el caparazón o hueso. Queman luego las grabaduras, que al ser calentadas, se agrietan y esas aberturas son llamadas “zhao”. Los encantadores analizan las direcciones de esas grietas y dan finalmente un resultado. Esculpen también las envolturas o los esqueletos de ser exactos los resultados de la adivinación. Finalmente esos caparazones o huesos con toda grabadura son conservados como archivos oficiales.

En Yinxu, se han desenterrado hasta la fecha más de 16,000 pedazos de caparazones y huesos, algunos completos, y otros, pedazos sin escrituras. Según estadísticas realizadas, los diversos tipos de caracteres grabados en ellos, totalizan más de 4,000, y aproximadamente 3,000 han sido estudiados e investigados por los eruditos, los que mediante sus explicaciones han planteado que solamente han identificado mil de esos caracteres, pues los restantes no se encuentran legibles, presentando grandes divergencias por parte de los eruditos. A pesar de esto, a través de estos mil caracteres, la gente ha podido conocer en general la política, economía, cultura, entre otros, de la dinastía Shang.

Además de las inscripciones realizadas en la dinastía Shang, últimamente se han descubierto otros idénticos grabados de más temprana edad, pertenecientes a la dinastía Zhou del Oeste. Pero no  catalogados de tanta importancia como los de la dinastía Shang, por su poco contenido y cantidad.

El significado más importante del desenterramiento en Yinxü, no reside sólo en las letras en los caparazones y los huesos, ya que los arqueólogos han descubierto allí más de 50 ruinas de palacios, templos y otras construcciones, 12 tumbas de emperadores, miles de cementerios de aristócratas y plebes, mil fosas de sacrificio, cinco talleres de artesanía, más de 30 hoyas de carretas y caballos, así como gran cantidad de objetos de bronce, jade, cerámica, hueso, todo lo cual ha ofrecido una representación e imagen de la sociedad antigua de nuestro país.

Algunos descubrimientos arqueológicos se correlacionan poco con relatos escritos acerca de la dinastía Shang, que gobernó desde la caída de la dinastía Xia hasta la época de la Dinastía Zhou de alrededor de 700 años, hasta alrededor de 1000 a.C. La fecha es sólo aproximada porque los historiadores no están de acuerdo en la datación. Los principales relatos antiguos están en las Actas del Gran Historiador que fueron escritos entre aproximadamente 109 a.C y 91 a.C por Sima Qian y otro texto que se llama los Anales de bambú (竹 书 纪年) que era un texto que se dice que fue enterrado con el rey de Wei, que murió en el 296 a.C y fue redescubierto en el 281 d.C, durante la dinastía Jin. El texto fue escrito en piezas planas de bambú, y es por eso que se llama los Anales de bambú. Sin embargo, al igual que las historias acerca de la dinastía Xia, las historias sobre Shang puede ser mitos o fábulas simplemente que estaban vigentes en la época de los Reinos Combatientes. A diferencia de la dinastía Xia, en la dinastía Shang había registros escritos en forma de inscripciones sobre huesos y objetos de bronce. El Imperio Shang tenía una jerarquía gobernante, un alto nivel de la artesanía de bronce, y un sistema de escritura jeroglífica.

Los Antiguos Registros Escritos

Está escrito que el rey Tang de la tribu Shang (1675-1646) vio caer al ultimo gobernante Xia. El último rey Xia, Jie, fue nombrado, y vivía en el lujo y la decadencia, y además él era opresivo. Así que empezó a atacar el pueblo de Xia, Tang empleó hombres sabios para que lo ayudaran. Hubo una rebelión, y Tang Shang conquistó a los Xia en el año 1600 antes de Cristo. El propio pueblo de Jie se puso del lado de los Shang. Se dice que él gobernó bien, porque bajó los impuestos y las tribus periféricas se convirtieron en vasallos. Su territorio se incrementó de manera que incluyó territorios mucho más al sur y llegó hasta el mar.

El último rey Shang se llamó Shang Zhou. Una tribu vecina se llamaba Zhou. Al igual que el rey Jie de la Dinastía Xia, fue derrotado por los gobernantes Zhou debido a esto su propia gente se rebeló. Sus propias tropas y los esclavos se unieron a los Zhou en la última batalla. El nuevo gobernador Zhou fue llamado Zhou Wu. Él permitió que el hijo de Shang Zhou gobernase el pueblo Shang como vasallos. Los gobernantes Zhou también desterraron a personas destacadas de los Shang a otros lugares.

Descubrimientos Arqueológicos de la Era de Cultura Shang

Se han encontrado ciudades de la era Shang alrededor de todo el río Amarillo y al sur, cerca del río Yangtze. Estos pueblos, aparentemente compartían una cultura similar. Las ciudades tenían murallas para su defensa. Se cree que la ciudad Yin de la dinastía Shang fue nombrada capital. Se encontró cerca de Anyang. El sitio se llama las Ruinas de Yin. Las tumbas Yin y lugares rituales contenían armas y los restos de los seres humanos y los animales sacrificados. El pueblo Shang practicaba el sacrificio humano. Fueron encontrados miles de huesos del oráculo con inscripciones. Los huesos de oráculo son los huesos en los que las personas inscribían jeroglíficos. Se cree que estos huesos fueron utilizados para la adivinación o la magia. Los jeroglíficos muestran que las personas tenían un lenguaje escrito.

En 1976, los arqueólogos abrieron una tumba sin saquear llamada Tumba 5. Era la tumba de Lady Fu Hao. Ella tuvo una carrera militar, y un historiador llamado Robert Thorp dijo que la variedad de armas en su tumba se correlacionan con las inscripciones de huesos del oráculo. Las vasijas de bronce y herramientas demostraron que la gente Shang tenía un alto nivel de tecnología de la metalurgia del bronce. Ellos fueron capaces de producir grandes ollas.

De acuerdo a los relatos históricos, la civilización en la región se desarrolló alrededor del río Amarillo bajo el reinado de las dinastías Xia, Shang y Zhou. No hay mención de ningún otro reino avanzado en la región. Sin embargo, los arqueólogos han descubierto otras culturas la Edad del Bronce que desmienten la idea de que la civilización de los pueblos de la región sólo se desarrolló a lo largo del río Amarillo.

Sanxingdui (2000-1250 a.C)

La más importante de las civilizaciones la Edad del Bronce que existieron contemporáneamente con la cultura Shang que se llama la cultura de Sanxingdui. Fue descubierta hace unos 25 años. La tecnología del bronce de este reino era diferente a la del pueblo Shang y tal vez más avanzada. Esta cultura también construyó grandes ciudades amuralladas. Sin embargo, la cultura era muy diferente. Arqueólogos chinos descubrieron esta civilización en el año 1986. El sitio arqueológico se encuentra en la provincia de Sichuan unos 40 kilómetros al noreste de Chengdu. Análisis de plomo y otros metales en las piezas fundidas de bronce indica que algunos de los metales se obtienen de los mismos lugares que las personas Shang obtuvieron su metal. Al parecer, hubo un contacto entre los dos pueblos, pero la gente Sanxingdui no se menciona en los relatos antiguos, como los Anales de bambú. Esto contradice la historicidad de los antiguos registros escritos.

La civilización tuvo la alta tecnología de fundición de bronce, y fueron capaces de hacer objetos de bronce inusualmente grandes y finamente diseñados, mediante la adición de plomo para hacer la aleación de bronce. No hay textos o no se han encontrado inscripciones, y no hay ninguna mención de esta cultura en los registros de otras culturas. Esta cultura sigue siendo intrigante y misteriosa. Lea más en Sanxingdui.

Desarrollo de Escritura china en Dinastía Shang

Los escritos en la zona se remontan a los jeroglíficos que se usaron en la dinastía Shang. No se sabe mucho acerca de la dinastía Shang, o su escritura. No se han encontrado documentos, apenas sólo unos miles de jeroglíficos escritos en objetos de bronce y los huesos del oráculo. Los primeros textos que se han descubierto datan de la dinastía Zhou (1045-256 a.C), que conquistó la dinastía Shang. El sistema de escritura jeroglífica más tarde evolucionó en los caracteres chinos ideográficos y parcialmente fonéticos que se utilizan hoy en día. Lea más sobre la escritura china.

Profecías chinas

Las inscripciones tienen más de 3.000 años de antigüedad. (Museo Nacional de Escritura China)

El Museo Nacional de Escritura China de Anyang, en la provincia de Henan, solicita ayuda. Lleva ya años estancado con unas escrituras de más de 3.000 años de antigüedad. Tienen miles de caracteres tallados en huesos y conchas, quizá los primeros registros de la civilización china, esperando a ser traducidos, pero no hay manera. A estas alturas, se les hace bola, nadie en el departamento sabe qué significan y, por eso, el museo ha difundido un SOS global en busca de auxilio y ha ofrecido una jugosa recompensa para aquellos que resuelvan el misterio: nada menos que 100.000 yuanes, alrededor de 13.000 euros, por cada símbolo descifrado.

Aunque las inscripciones, que se remontan a los tiempos de la dinastía Shang (reinó desde el 1766 a.C. hasta el 1122 a.C.), se parecen a los caracteres de la escritura china moderna, llevan siendo un enigma durante siglos. Aquí no hay piedra Rosetta ni nada que se le parezca. No obstante, los investigadores ya han logrado descifrar alrededor de 2.000 caracteres, y son los 3.000 restantes los que se les atascan. Se cree que los símbolos fueros esculpidos en conchas de tortuga y omóplatos de bueyes por adivinos y que registran predicciones de todo tipo, desde el clima o los impuestos de la época hasta el paso de un cometa o un eclipse.

Si traducimos un sustantivo o verbo, el hallazgo puede resucitar el estudio de otras escrituras y ayudarnos a entender la historia

El museo espera que los 13.000 euros de recompensa sean incentivo suficiente para que los expertos emerjan. Asimismo, ofrece 50.000 yuanes, unos 6.300 euros, para cualquiera que proporcione una explicación definitiva para uno de los caracteres en disputa. En este sentido, las autoridades chinas alientan a estos futuros investigadores a utilizar, junto con los métodos más tradicionales, las técnicas que la tecnología ofrece (como los big data y la nube), para comprender y compartir los progresos que se vayan produciendo. Aquellos que soliciten la recompensa tendrán que escribir un informe que debe ser recomendado al menos por dos especialistas de alto nivel antes de su presentación.

Quedan más de 3.000 símbolos por descifrar. (Museo Nacional de Escritura China)

Nombres de personas o lugares

La teoría principal hasta ahora asegura que la mayoría de los caracteres que quedan por traducir hacen referencia a nombres de personas o lugares. “Los textos se escribieron hace miles de años y muchos lugares han cambiado sus nombres, por eso es difícil verificarlos”, señala Liu Fenghua, especialista de la Universidad de Zhenghou, en el diario ‘Chengdu Economic Daily’.

Se cree que los símbolos fueros esculpidos por adivinos y que registran predicciones sobre el clima o los impuestos de la época

Dada la expectación que gira en torno a los extraños símbolos, dar significado a uno de ellos sería un logro considerable en la carrera de cualquier científico. “Si interpretamos un sustantivo o un verbo, el hallazgo puede resucitar la investigación de muchas escrituras de este tipo y nos puede ayudar a entender mejor la historia antigua”, asegura Zhu Yanmin, profesor de historia de la Unviersidad de Nankai, en el ‘Beijin Youth Daily’. Sin embargo, el proceso está durando más de la cuenta y, como señala Fenghua, “muchos investigadores han cambiado su foco de investigación a otros temas por razones económicas”.

Una nueva era de la arqueología

El misterio pervive no solo desde que se inició la investigación, sino que se conoce desde hace siglos, cuando los huesos fueron desenterrados por unos granjeros de la provincia de Henan. Muchos de ellos se vendieron en los mercados de medicina tradicional y no fue hasta 1899 cuando el anticuario chino Wang Yirong hizo públicas las inscripciones talladas en lo que se creía que eran “huesos de dragón”.

Entrada del museo. (Museo Nacional de Escritura China)

El descubrimiento provocó un gran interés entre los coleccionistas ricos, a muchos de los cuales se les dio gato por liebre y terminaron comprando falsificaciones. El misterio se adormeció hasta 1920, cuando la Academia de las Ciencia de China descubrió más huesos que se remontan al comienzo de la Edad de Bronce y, en concreto, a la dinastía Shang. Desde entonces, se han desenterrado cerca de 200.000 fragmentos óseos y cerca de un cuarto de ellos tienen inscripciones.

De superar el punto muerto en el que se encuentra la investigación ahora, se iniciaría así una nueva era en la que gracias a las nuevas tecnologías y la ayuda de personas fuera de los círculos habituales del museo o académicos se podría encontrar solución a los enigmas que aún plantean los artefactos de la antigüedad.

Busgosu

Busgosu

El Busgosu o Musgosu es una criatura de los bosques en las mitología asturiana y cántabra, cuya apariencia, mitad hombre mitad cabra (o carnero), recuerda al dios griego Pan, o al romano Fauno.

El busgosu/bugoso es el señor de todos los animales y los árboles del bosque,  a la vez el defensor de los bosques, protege y controla a la flora y fauna que en ellos habita.

Tiene intención burlona, pero también puede hacer daño a aquel que quiera ir contra la naturaleza. Vive en lo más profundo del bosque y en cuevas.

Es bípedo, y tiene cuernos, torso velludo y espesa cabellera; las patas son de cabra, mientras que el torso y los brazos, al igual que su rostro, presentan rasgos humanos. Sin embargo, otras representaciones muestran su apariencia más cercana a un duende, resaltando sus orejas puntiagudas más que sus cuernos, aunque aún conservando sus rasgos y atributos caprinos, en estos casos se lo representa vistiendo traje y sombrero verdes.

Existen dos mitos, uno en la zona oriental de la cordillera Cantábrica, que se asemeja más al mismo mito cántabro, es decir, donde el Musgosu es benefactor y guía a los pastores cuando se pierden, o ayuda a arreglar las cabañas de las brañas. El otro mito, más extendido en el occidente de Asturias, dice que el Busgosu es el señor del bosque y de todo lo que habita en él. Es enemigo encarnizado de los leñadores y cazadores, y su beso causa la tisis, demacrando a sus víctimas y llevándoles a una cruel y lenta muerte.

Se cree que este mito fue introducido por los ferreiros vascos asentados en Asturias en el siglo XVII, aunque otros estudiosos del tema lo consideran un mito autóctono.

En el siglo XVII, cuentan que muchos certificados de defunción describían como causa de la muerte el trato sexual con un hombre del bosque (el busgosu) que transmitía la tisis, escrofulismo y otras enfermedades que daban palidez….

En la mitología vasca, existe el BASOJAN, que es equivalente al BUSGOSU.  También puede corresponder al FAUNO pagano.

En Asturias hay citas/denominaciones de el Busgosu que varía en distintos puntos. En Piloña se cita el Mofosu que iría revestido de musgos, el Peludu en Tineo, el Vellosu en Libardón (Colunga), etc.

La escultura adjunta se encuentra en la senda del Camín Encantáu del valle de Ardisana (Concejo de Llanes) y es obra del escultor local Pedro Bueno.

Sisemite

Sisemite o Liticayo

Desconocido PRIMATE de América Central.

Etimología: del náhuatl (uto-azteca) tzitzimitl (“adivino”).

Nombres variantes: Chichimeque (Rama / Chibchan), Chichimicli (Azteca), Chichinité (Tol), Itacayo, Li Queck, Qetcux (Chortí / Maya, “abductor”), Sicimici, Siguanaba (para la mujer), Sirpi (Paya / Chibchan)), Sisimiti (Mopán / Maya), Sissimito, Suinta (Mosquito / Misumalpan, “espíritu de las montañas”), Susumete, U tcur witsir (Chortí / Maya, “espíritu guardián de la colina”).

Descripción física: cuerpo parecido a un gorila, cubierto de pelo oscuro que llega al suelo. Más alto y más amplio que un hombre. La cabeza es como la de un humano Ojos grandes. Se dice que tiene cuatro dedos y no tiene pulgar. Se dice que los dedos gordos están hacia atrás.

Comportamiento: mayormente nocturno. Camina bípedo pero corre en cuatro patas. Da largos pasos. Agresivo. Aullidos y gritos. Los chortí tienen un nombre para su grito, marikonet, que significa vagamente, “Te atraparemos”. Sin lenguaje. Come cangrejos y caracoles. Duerme en cuevas. Se dice que atacan a los hombres en senderos solitarios y secuestran a mujeres y niños.

Hábitat: bosques montanos.

Distribución: al norte y al oeste de Cubulco, Guatemala; Nicaragua; Cavernas de Camasca y Pico Bonito, Honduras; estado de Quintana Roo, México; Montañas Mayas, Belice.

Avistamientos significativos: se dice que un talismán maya en la ruina de Xunantunich, Belice, descubierto por Lars Thomas, muestra un Sisimite.

En 1912, el abuelo de Don Manuel Majía se encontró con un Sisimite en Pico Bonito, Honduras. Caminaba como un hombre y era alto y peludo.

En 1932, mientras dirigía una expedición patrocinada por el Museo Británico, Thomas Gann vislumbró un gran animal que corría a cuatro patas en una zona pantanosa cerca del Río Azul, estado de Quintana Roo, México. Tenía pelaje negro y peludo y una melena blanca que oscurecía su rostro. Pensó que se parecía a un gran perezoso de tierra.

En la década de 1940, Miguel Huzul presentó una denuncia policial en Cobán, Guatemala, que alegaba que su yerno era un delincuente por permitir que un sisimita secuestrara a su hija en su casa mientras miraba impotente.

Criaturas similares son reportadas en Guatemala, donde se ha dicho que secuestran a mujeres y niños (Sanderson 1961, pp. 161-162).

Posibles explicaciones:
(1) Una entidad mítica, como CANNIBAL GIANT o LITTLE PEOPLE.
(2) GIGANTE HOMINADO o PELUDO BIPED de América Central.

(3) Una especie desconocida de primate o pereza similar al MAPINGUARI sudamericano.

El Sisemita es una criatura parecida a Pie Grande que vivía en las montañas Guarunta de América Central y en el desierto de Guatemala. El Sisemita a menudo se describe como una criatura parecida a un mono de 6 a 8 pies de alto con varias características similares a las humanas, incluyendo caminar con un paso bípedo. El cabello de los Sisemita es peludo y largo, de modo que barre el suelo cuando la criatura camina con sus anchos pasos. Similar a las vocalizaciones reportadas de Bigfoot, a menudo se dice que el grito de los sisemitas es muy ruidoso y penetrante, y puede escucharse a kilómetros de distancia de las colinas y montañas aisladas que el sisemita llama hogar.

El Sisemite es conocido por varios nombres diferentes en la región, por ejemplo, a lo largo de la costa de Mosquito de América Central se lo conoce como Ulak o Uluk. Los Rama y los criollos llaman a esta criatura Yoho o Yubo, mientras que el nombre mexicano en español para la criatura es chichimita. Algunos indios afirman que esta criatura misteriosa se ha visto en ocasiones en los últimos cuarenta años alrededor de las montañas Guarunta, que se extienden al norte del bajo Río Coco. Los indígenas guatemaltecos Chorti a menudo asocian a los sisemitas con el secuestro de mujeres, que dicen que es para propósitos de procreación o compañía. También creen que el Sisemita es el guardián del desierto, y es conocido por atacar a los cazadores humanos para proteger a las otras criaturas del bosque.

Muchos pobladores aún comentan con admiración la asombrosa historia de una mujer que logró escapar de la cueva donde la tenía secuestrada el Sisimite, se dice que el monstruo al darse cuenta del escape persiguió a la mujer con los tres hijos de ambos pero ella no se detuvo y cruzó el río, del otro lado se detuvo un instante y vio como el Sisimite enojado porque no regreso tiró los niños al río y se ahogaron.

Al Sisimite se le asocia al Dios Chac de la Cultura Maya y los pobladores aseguraban que en el interior de las cuevas están grabadas las manos y huellas que dejaron los sisimites.

No hay evidencia física que respalde la existencia de la criatura conocida como Sisemite, sin embargo, para encontrar evidencia de una criatura de una especie similar, visite la página de Exploradores Desconocidos en Bigfoot.

El Sisimite, según el folclore, tiene cuatro dedos y no tiene pulgares, y algunas veces se dice que sus pies apuntan hacia atrás, dos rarezas anatómicas que también se atribuyen al mucho más pequeño y poco común El Duende en algunas partes de Belice. Se cree que ambas criaturas viven en cuevas en las profundidades del alto matorral, que es el término beliceño para el bosque tropical montano virgen. (Esta es información impresa en Rabinowitz, Alan 1986, Jaguar, Struggle and Triumph in the Jungles of Belize). De hecho, Duende, el nombre español, se utiliza para el más pequeño “Sisimite”, como se hace referencia por los nativos: el vaquero enano con un gran sombrero es el concepto español y no el nativo.

El Sisimite posiblemente esté relacionado con el primate misterioso informado en y alrededor de la desembocadura del río Orinoco en Venezuela y las tierras altas de Guayana, Sudamérica. Heuvelmans se refiere a las estatuas de simios tan desconocidos en Colombia en su libro En la pista de los animales desconocidos. En Buckskin Joe, Edward Jonathan Hoyt reportó un encuentro que tuvo en 1898 en Honduras. Una criatura grande, simiesca, de aproximadamente 5 pies de altura, se arrastró por el extremo de su litera. Hoyt mató al animal, que se parecía a un humano peludo (Green Sasquiatch 1978, p.133).

El geólogo Wendell Skousen dijo que la gente de Cubulco en Baja Verapaz informó: “Vive en las montañas un hombre muy grande y salvaje, completamente vestido de pelaje corto, grueso, marrón y peludo, sin cuellos, ojos pequeños, brazos largos y manos enormes. Dejan huellas del doble del tamaño de las de un hombre “Varias personas dijeron que el sisimite las había perseguido por las laderas de las montañas. Skousen pensó que las criaturas, que él indicó viajaron en dos patas y algunas veces en las cuatro, podrían haber sido osos. Sin embargo, al interrogar a los nativos cuidadosamente, escribió: “parecía un oso, pero no fue por la descripción que dieron: ningún hocico ostentoso ni orejas” (Sanderson Abominable Snowmen, 1961, p.159).

El antropólogo Michael Howard señala en Kekchi Religious Beliefs and Lore Regarding the Jungle (Estudios Nacionales, 1974, Vol. 3: 34-49) que los Kekchi Maya del distrito de Toledo meridional de Belice reconocen tres clases principales de habitantes de los bosques. Primero fueron las principales deidades, dirigidas por tzultacah, un dios tierra / cielo / agua; y luego, una clase de espíritus locales menores y seres personificados. Finalmente hay “varios animales que a menudo se consideran en estrecha relación con tzultacah, como el Sisimite y otros animales más comunes como la vaca de montaña [tapir] y el tigre [jaguar]”. Por lo tanto, el Sisimite se ve claramente como un animal raro, no un ser súper natural.

Ivan T. Sanderson

En su clásico compendio, Abominable Snowmen: Legend Come to Life (1961, Chilton, Filadelfia), el difunto Ivan T. Sanderson proporcionó uno de los pocos relatos detallados del Duende de Belice (anteriormente Honduras Británica), en América Central. Refiriéndose al Duende, en español para enano o duende, por la forma anglicanizada de Dwendi, Sanderson los describió como homínidos peludos de entre 3.5 y 4.5 pies (1-1.4 m) de altura que supuestamente habitaban los bosques montanos tropicales del sur de Belice. También recopiló informes del Sisimite (hay varios deletreos alternativos, todos aparentemente derivados del término náhuatl tzitzimitl), un gigante peludo parecido a Sasquatch de la vecina Guatemala. Posteriormente descubrí que el Sisimite era igualmente conocido en Belice.

Desde que leí el libro de Sanderson en la década de 1970, había visto a Belice como un lugar intrigante y relativamente accesible para llevar a cabo trabajo de campo criptozoológico. Leer el libro de Alan Rabinowitz, Jaguar, Struggle and Triumph in the Jungles of Belize (1986, Arbour House, Nueva York) luego solidificó mis intenciones. En este relato de su pionero estudio de campo de jaguares en Cockscomb Basin, el autor del zoólogo se refiere a la creencia generalizada de los lugareños en el Duende y Sisimite, e incluso cita un encuentro personal, breve y enigmático, con lo que dice “parecía una hombre pequeño, de aproximadamente un metro de altura “de pie al borde del bosque nocturno. Finalmente llegué a Belice en enero de 1992 y pasé los siguientes tres meses viajando solo por el país a pie y en autobús, a menudo acampando en lugares aislados.

Tan importante como mis entrevistas con informantes locales fue el hecho de que estar en Belice me dio la oportunidad de estudiar materiales publicados disponibles en ningún otro lugar. Me impresionó rápidamente descubrir que el “mito” del Duende era tan frecuente que la criatura se representa en realidad en un sello de correos beliceño como parte de una serie sobre el folclore. También había mucha información en Characters and Caricatures in Belizean Folklore (1991, Comisión de la UNESCO de Belice) tanto en Duende como en Sisimite.


Tata Duende – tata es una palabra maya para “anciano” o “abuelo” que comúnmente se representa como un hombrecillo peludo y arrugado con tacones puntiagudos, a veces con un machete o bastón, a menudo cubierto con pieles o trapos, y siempre vestido un sombrero grande (Sanderson ignoró, o desconocía las cuentas de la ropa y los implementos. ¡Y explicó ingeniosamente el gran sombrero citando a un chimpancé que una vez vio en África con una hoja de palmera muerta sobre su cabeza como un sombrero mexicano!) Duende es visto como un embaucador y un alborotador, aunque generalmente no es maligno, y a veces rescata a las personas perdidas en el bosque. A menudo se le acredita con una facilidad para el lenguaje, la creación de música o poderes hipnóticos.

El Sisimite es “mejor descrito como un gran gorila peludo con una cabeza muy parecida a un humano”. No puede hablar, y es un primate bastante malévolo (a diferencia de Sasquatch, pero similar al mítico gorila africano de antaño) que matará humanos del mismo sexo y secuestrará y violará a los del sexo opuesto. Tiene cuatro dedos y no pulgares, y algunas veces se dice que sus pies apuntan hacia atrás, dos rarezas anatómicas que también se atribuyen al Duende en algunas partes de Belice. Se cree que ambas criaturas viven en cuevas en las profundidades del “monte alto” -el término beliceño para bosque tropical montano virgen- aunque el Duende a veces se “ve” en pastos y otros entornos más cultivados.

También realicé una valiosa investigación bibliográfica en los Archivos Nacionales de Belmopan, la pequeña capital del interior de Belice. El artículo más interesante que encontré fue escrito por el antropólogo Michael Howard (1974, Creencias religiosas de Kekchi y Lore Regarding the Jungle, National Studies, Vol. 3 [2]: 3 ~ ~ 9). Howard nota que el. Kekchi Maya del distrito de Toledo, en el sur de Belice, reconoce tres clases principales de habitantes de los bosques. Primero están las deidades principales, dirigidas por Tzultacah, un dios del cielo / tierra, agua / bosque. La siguiente es una clase de espíritus locales menores y seres personificados (el Duende probablemente caería bajo este título, aunque el artículo no lo menciona). Finalmente hay “varios animales que a menudo se consideran en estrecha relación con Tzultacah, como el sissimito [sic] y otros animales más comunes como la vaca de montaña [tapir] y el tigre [jaguar]”. Por lo tanto, el Sisimite se ve claramente como un animal raro, no un ser sobrenatural.

Los Kekchi ven a estos animales especiales como especies indicadoras presentes solo en el ecosistema sano y no perturbado del “arbusto alto”. Cuando este bosque primario es derribado, tales animales se retiran. Howard cita a un informante que dijo: “Desde que se abrió el camino y ha llegado más gente, Tzultacah ha llevado a sus animales más lejos en el monte, especialmente el sissirnito y el tigre”. (El artículo también menciona una descripción de Kekchi de que el Sisimite tiene “sus dedos gordos vueltos hacia atrás”, una posible explicación del mito de los pies hacia atrás).

Lo que sigue son los aspectos más destacados de mis conversaciones con varios beliceños, relacionadas en el orden en que se realizaron las entrevistas. Primero fue una mujer mestiza en las oficinas de la Sociedad Audubon de Belice, quien dijo que el duende era una especie de fantasma en la forma de un hombre pequeño o un hombre sin pelos con sombrero. Ella dijo que su hermano afirmó haber visto una vez cuando era niño.

Colin Young, un niño criollo de 14 años en el Santuario de Babuino Comunitario (mono aullador) en Bermudian Landing, me dijo que personalmente no creía en el Duende. Pero relató dos detalles interesantes de las historias que había escuchado: que el Duende estaba cubierto de pelo “como un perezoso”, y que era tan fuerte que la criatura tiró de su caballo a un hombre que alguna vez intentó atar a un Duende.


Chulin, un ex-chiclero maya de 62 años (coleccionista de chicle sap para chicles) de San Jose Succotz, cerca de San Ignacio, riendo me dijo que no podía “recordar” nada sobre el Duende o el Sisimite. Atribuí su reticencia a uno de dos factores: o bien su vida de cacería y bushwhacking lo habían convencido de que tales criaturas no existían, o sus creencias evangélicas cristianas lo hacían considerarlos como demonios paganos.

Chulin fue mi guía durante mi viaje de cuatro días a la antigua ciudad maya de Caracol, ubicada en lo profundo del bosque de la remota meseta de Vaca. Pasamos una noche en el Campamento Seis, donde fuimos recibidos por otro ex chiclero y ermitaño, Antonio. Testigo de Jehová, Antonio describió a Duendes como “demonios”.

Luego pasé varias semanas en Cockscomb Basin Wildlife Sanctuary y en la reserva de jaguares fundada por Rabinowitz, desde donde organicé una caminata de cuatro días para escalar el Victoria Peak, oficialmente la montaña más alta de Belice. Mi guía maya en ese viaje, Antolino Pop, dijo que nunca había visto un Duende o Sisimite, y no estaba seguro de si aún existían, aunque recordó historias sobre ellos desde su juventud en San Antonio, la principal comunidad maya del Distrito de Toledo. En mi última noche en Cockscomb, uno de los vigilantes nocturnos de la reserva, Galbino Pau, se deleitó con sus propios cuentos de San Antonio. Dijo que su tío había sido secuestrado brevemente y dejado en trance por un Duende mientras cazaba. También recordó estar asustado por los aullidos del Sisimite mientras escalaba en las colinas fuera de la ciudad; ¡y habló de un cazador de Sisimite estadounidense que había sido rescatado de las criaturas por un helicóptero del ejército británico!

Para la última fase de mi viaje, viajé al sur a Toledo, la fuente de muchas historias. Leonardo Acal, un trabajador de la salud y chamán Kekchi en San Pedro Colombia, me dijo que el duende era un ser sobrenatural y cambiante, un espíritu de la oscuridad que representaba el poder de la tierra y que podía ser invocado por un chamán maya utilizando el apropiado oraciones e incienso. Dijo que el Sisimite era “como Bigfoot”. No era “un animal simple”, sino un poderoso antepasado de los mayas, un cavernícola de las altas arboledas cuya apariencia representaba un presagio para el hombre moderno.

“En San Antonio, pasé una noche en el único hotel de la zona. Sin mencionar nada sobre el Sisimite, le dije al propietario, un hombre maya un tanto cosmopolita llamado Sr. Bol, sobre mis planes de acampar en las colinas de las afueras de la ciudad. Inmediatamente me advirtió que tuviera cuidado con “los gorilas” y sacó un cómic en español protagonizado por un héroe parecido a Tarzán, que incluía representaciones realistas de feroces simios antropoides gigantes. “Así es como se ven”, dijo Bol. Agregó que un cazador local había visto recientemente una gran huella en la tierra lisa de una hormiga tacaña en las colinas. Luego repitió el cuento sobre el cazador de Sisimite estadounidense, pero en su versión el desventurado estadounidense había desaparecido y sus huesos se encontraron años más tarde.

Al día siguiente, y con cierta dificultad, penetré a una buena distancia en las colinas al sur de San Antonio, acampando esa noche en una de ellas. Huelga decir que no fui abordado por ningún Sisimites enojado.

Story of encounter from Panama:http://www.bigfootencounters.com/creatures/darien.htm

El Sisimite sería lo mismo que los “Gorilas de Yucatán” mencionados en algunos relatos.

Inscripción de Behistún

Inscripción de Behistún

La inscripción de Behistún, grabada en la pared de un acantilado, contiene el mismo texto en tres idiomas, donde se explica la historia de las conquistas del rey Darío I, y está ilustrada con imágenes talladas del soberano con otros personajes presentes.

Coordenadas:  34°23′26″N 47°26′09″E

País:  Irán

N.° identificación: 1222

La inscripción de Behistún (en persa: بیستون ) es una inscripción monumental en piedra de la época del imperio aqueménida (s. VI a.C.). Está inscrita sobre la pared de un acantilado en la provincia de Kermanshah, al oeste de Irán, a unos 100 metros de altura. Fue ordenada inscribir por Darío I de Persia en algún momento posterior a su accesión al trono del imperio persa en 522 a.C. y antes de su muerte en 486 a.C.

La inscripción incluye tres versiones del mismo texto, en tres lenguajes diferentes, empleando escritura cuneiforme: persa antiguo, elamita y babilonio. Un oficial del ejército británico, Sir Henry Rawlinson, transcribió la inscripción en dos momentos, en 1835 y 1843. Rawlinson pudo traducir el texto cuneiforme en antiguo persa en 1838, y los textos elamitas y babilonios fueron traducidos por Rawlinson y otros después de 1843. Está inscripción es a la escritura cuneiforme lo que la Piedra de Rosetta a los jeroglíficos egipcios: el documento clave para el desciframiento de una escritura antigua desconocida que muestra el mismo texto en otro idioma conocido. El lenguaje babilonio era una forma tardía del acadio; ambas son lenguas semíticas. La inscripción de Behistún fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en el año 2006. Abarca una zona de protección de 187 ha y una zona de respeto de 361 ha.

La inscripción

El texto de la inscripción es una proclamación de las hazañas de Darío I de Persia previas a su acceso al trono. Los tres textos, que presentan básicamente el mismo contenido, están escritos en tres lenguas distintas, usando para cada uno una adaptación de la escritura cuneiforme. El panel inmediatamente bajo el friso está escrito en persa antiguo, una lengua indoeuropea. Los otros dos textos fueron escritos en elamita y babilonio, ambas lenguas semíticas. Darío gobernó el Imperio Persa desde el año 521 a. C. hasta el 486 a. C. En algún momento hacia el 515 a. C. ordenó la creación de esta inscripción, que describiera un largo relato de su ascenso frente al usurpador Gaumata y las subsecuentes guerras victoriosas de Darío y el sofocamiento final de la rebelión, para ser así inscritas en un acantilado cercano a la moderna ciudad de Bisistun, en las colinas de los Montes Zagros de Irán, en el punto donde se yerguen desde el llano de Kermanshah.

La inscripción mide aproximadamente 15 metros de alto por 25 de ancho, y se halla 100 metros por encima de un acantilado al lado de un antiguo camino que unía las capitales de Mesopotamia y Media (Babilonia y Ecbatana). Su acceso es muy complicado, ya que, después de su finalización, las laderas fueron eliminadas para hacer la inscripción más perdurable.

Columna 1 (DB I 1-15), boceto de Fr. Spiegel (1881).

El texto en persa antiguo contiene 414 líneas en cinco columnas; el texto elamita incluye 593 líneas en ocho columnas y el babilonio tiene sólo 112 líneas. La inscripción fue ilustrada con un bajorrelieve de la vida de Darío, dos sirvientes y diez figuras de un metro de altura, que representan los diferentes pueblos conquistados; el dios Ahura Mazda, representado como Faravahar, se muestra flotando sobre el conjunto de figuras mientras bendice al rey. Una figura parece haber sido agregada después de que las otras estuvieran acabadas, al igual que la barba de Darío, que es un bloque de piedra separado unido a la figura con pernos de hierro y plomo, un hecho realmente excepcional.

En la historia antigua

La primera referencia histórica de que se tiene noticia sobre la inscripción es a través del autor griego Ctesias de Cnido, quien conoció su existencia sobre el 400 a. C. Tácito asimismo la menciona e incluye una descripción de algunos de los antiguos monumentos auxiliares en la base del acantilado, donde había un manantial. Lo que se ha podido recuperar de ellos es coherente con la descripción de Tácito. Diodoro de Sicilia también escribe sobre el “Bagistanon” y sostiene que fue inscrito por la reina Semíramis de Babilonia.

Tras la caída del Imperio Persa y los reinos herederos (el imperio macedonio, el imperio parto y el imperio sasánida), y después de que la escritura cuneiforme cayera en desuso, la naturaleza de la inscripción fue olvidada, y se le atribuyó un origen cuando menos fantasioso o mítico. Durante siglos, en vez de ser atribuida a Darío (uno de los primeros reyes persas), se creyó que procedía del reino de Cosroes II de Persia (uno de los últimos). Una leyenda narraba que había sido creada por Farhad, amante de la esposa de Cosroes, Shirin. Exiliado por su transgresión, se encomendó a Farhad la tarea de horadar la montaña para encontrar agua; si tenía éxito, le darían autorización para casarse con Shirin. Tras muchos años y ya con media montaña suprimida, Farhad encontró agua, pero Cosroes le informó que Shirin había muerto. Se volvió loco, y se lanzó desde lo alto del acantilado. Naturalmente, Shirin no había muerto, y se ahorcó al enterarse de la noticia.

Descubrimiento

Textos cuneiformes de la inscripción de Behistún.

No fue hasta 1598, cuando el inglés Robert Sherley la vio durante una misión diplomática en Persia en nombre de Austria, que la inscripción atrajo por primera vez la atención de los eruditos de Europa Occidental, quienes llegaron a la conclusión de que era un relato de la ascensión de Jesús. Las interpretaciones bíblicas erróneas por parte de los europeos fueron abundantes en los dos siglos siguientes, incluyendo teorías tales como que se trataba de Cristo y sus apóstoles, las tribus de Israel o Salmanasar I de Asiria.

En 1835, Sir Henry Rawlinson, un oficial del ejército británico que entrenaba al ejército del Sah de Persia, empezó a estudiar seriamente la inscripción. Como en esa época el nombre de la ciudad de Bisistun se había anglicizado en “Behistun”, el monumento empezó a ser conocido como la “inscripción de Behistun”. A pesar de su inaccesibilidad, Rawlinson consiguió escalar el acantilado y copiar la inscripción en persa antiguo. La versión en lengua elamita se encontraba al borde de un abismo, y la versión en lengua babilonia estaba cuatro metros más abajo; ambas estaban lejos de ser fácilmente alcanzables y se dejaron para ulteriores intentos.

Pertrechado con el texto persa, y con una tercera parte de un silabario puesto a su disposición por el experto en escritura cuneiforme Georg Friedrich Grotefend, Rawlinson empezó a trabajar para descifrar el texto. Afortunadamente, la primera sección del texto contenía una lista de reyes persas idéntica a la descrita por Heródoto. Emparejando los nombres y los caracteres, Rawlinson pudo descifrar en 1838 la forma cuneiforme usada por el persa antiguo.

Vinieron luego los dos textos restantes. Después de una prolongación de su servicio en Afganistán, Rawlinson volvió a estudiar la inscripción en 1843. Con unos tablones cruzó el espacio existente entre el texto en persa antiguo y el elamita, y lo copió. Entonces encontró a un resuelto chico de la zona que escaló por una grieta del acantilado con cuerdas y aparejos hasta el texto babilonio, de manera que se pudieran tomar moldes en papel maché. Rawlinson tradujo el texto y el lenguaje babilonios, independientemente de Edward Hincks, Julius Oppert y William Henry Fox Talbot, quienes también contribuyeron al descifrado. Edwin Norris y otros fueron los primeros que hicieron lo mismo con el elamita. Conociendo tres de los lenguajes primarios de Mesopotamia, y tres variaciones de la escritura cuneiforme, estos descifrados fueron una de las claves para situar la Asiriología en una situación de modernidad.

La figura inferior muestra los estilos de escritura de tres grandes sistemas cuneiformes: babilónico, ugarítico y asirio.

Se cree que Darío quiso situar la inscripción en un lugar inaccesible para mantenerla a salvo de modificaciones. Su legibilidad jugó un papel secundario, pues el texto es completamente ilegible desde el nivel del suelo. El monumento sufrió algunos daños en la Segunda Guerra Mundial porque los soldados británicos lo usaban para prácticas de tiro. El rostro de Ahura Mazda está completamente destrozado.

http://www.proel.org/index.php?pagina=alfabetos/sumerio

https://reydekish.com/2016/06/10/el-redescubrimiento-de-las-lenguas-ancestrales/

Se conocen signos más o menos desde 3.400-3.200

Bozo

Bozo

El ‘hombre de hielo de Minnesota’

Un extraño ser viajó congelado de feria en feria por el Medio Oeste norteamericano a finales de los 60. Era un homínido de 1,8 metros y largo pelaje marrón, que parecía haber muerto de un disparo en un ojo. Se exhibía dentro de un bloque de hielo en un ataúd de cristal refrigerado. Frank D. Hansen, el dueño de la barraca, cobraba 25 centavos a quien quisiera ver de cerca al “hombre de la Edad del Hielo”, una atracción de feria más cuando el herpetólogo Terry Cullen se interesó por él en Milwaukee en otoño de 1967.

Cullen trató de llamar la atención de la comunidad científica sobre el primate. No lo consiguió y, en diciembre de 1968, contactó con Ivan T. Sanderson, un naturalista que había escrito un libro defendiendo la realidad del yeti. Dio la casualidad de que Sanderson tenía como invitado en su casa al zoólogo belga Bernard Heuvelmans, el padre de la criptozoología, la búsqueda de seres legendarios. Los dos viajaron inmediatamente a la granja de Hansen en Minnesota y, tras tres días de exámenes visuales y fotos, concluyeron que Bozo, como llamaron al espécimen congelado, era algo extraordinario.

Hansen no quería que el hallazgo trascendiera, pero los cazadores de monstruos sí. Heuvelmans defendió, en el boletín del Instituto Real de Ciencias Naturales de Bélgica, que Bozo era un ejemplar de una especie neandertaloide que sobrevivía en Vietnam. Sanderson explicó en la televisión y en la revista Argosy que se trataba de un eslabón perdido entre el mono y el hombre, y pidió al primatólogo John Napier, de la Institución Smithsoniana, que examinara el cuerpo; pero, cuando el científico consiguió la autorización de sus jefes para hacerlo, Hansen dio la espantada.

El cambiazo

El feriante anunció en abril de 1969 que ya no tenía en su poder al homínido, y que nunca más lo volvería a tener ni a exhibir, aunque lo que iba a llevar de gira durante el verano se le “asemejaría en muchos aspectos”. “Parecía que una réplica había reemplazado al original, pero no había, por supuesto, garantía de que el original fuera real“, indica Napier en su libro Bigfoot, the yeti and sasquatch in myth and reality (Mito y realidad del bigfoot, el yeti y el sasquatch, 1973). La copia difería en detalles del ‘hombre de hielo de Minnesota’ que habían visto los criptozoólogos en casa de Hansen.

Napier calcula que el feriante invirtió en 1967 unos 50.000 euros en crear la criatura original. Dos años después, como su éxito comercial era moderado, Hansen filtró su existencia a los dos cazadores de monstruos. Lo que no esperaba es que, a raíz del entusiasmo de Sanderson y Heuvelmans, una institución científica se interesara por su homínido. Entonces, descongeló el muñeco, le hizo pequeñas modificaciones, lo volvió a congelar y se inventó el cuento de la réplica. Nadie podría acusarle nunca con pruebas de estafar al público, de que todo había sido un montaje.