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Sociedad

Mapas de Mathew Paris

Mapas de Mathew Paris

1250

(Mateo de París). Matthew Paris (ca. 1195-1259) fue un monje del monasterio benedictino de St. Albans, al norte de Londres, que llegó a ser durante los siglos XII y XIII un importante centro religioso de Inglaterra, en el que se desarrolló una escuela de crónica histórica, siendo Matthew Paris su principal cabeza desde 1235 hasta su fallecimiento en 1259, continuando la obra de su predecesor Roger de Wendower. Su obra más importante es Chronica Maiora, una crónica histórica del mundo, en la que además del contenido histórico, describe la vida del siglo XIII en Inglaterra, con sus sucesos civiles, naturales y políticos, la vida diaria, catástrofes como terremotos y todo lo que consideró de interés, así como la propia opinión del autor sobre las acciones de los políticos y del Rey, aunque es más una sucesión encadenada de hechos y relatos que una sistemática crónica histórica. Escribió también una Historia Minor o Historia Anglorum y una historia de St. Albans. Embelleció sus obras con vívidas ilustraciones de batallas, expediciones, ceremonias, ejecuciones, sucesos y también con mapas. La Chronica Maiora incluyó varios mapas: un mapamundi, un itinerario de peregrinaje desde Londres a los puertos de Italia donde se embarcaba a Tierra Santa (Sicilia y Apulia), un mapa de Palestina y otro de la isla de Britania. En el resto de las obras hay otras versiones de estos mapas. De todas ellas han sobrevivido varios ejemplares de la propia mano del autor, que se encuentran en la British Library y en el Corpus Christie College de Oxford y de Cambridge. Con Matthew Paris pasamos de mapas incluidos en enciclopedias con contenido geográfico e histórico a mapas incluidos en textos de contenido exclusivamente histórico, como ilustración del mismo, tradición que, con pocos antecedentes, consagra este autor, continuada después por otros como Ranulph Higden. Considerados en su conjunto, tenemos un grupo de mapas que desde Inglaterra muestran el camino de peregrinaje a través de Europa hasta Italia, donde se embarca a Tierra Santa y una descripción de ésta. Matthew Paris fue modificando los mapas a medida que obtenía nuevos datos, aportados por los numerosos viajeros, peregrinos y soldados que visitaban el monasterio de St. Albans. Ensayó también varias formas de mapas. Los hay geográficos, esquemáticos, lineales o por franjas, pictóricos e incluso diagramáticos, como el diagrama floral de la Heptarquía, en varias versiones, con los siete reyes anglosajones de Inglaterra. También hay un diagrama de los vientos, con la peculiaridad de que no comprende solo los doce vientos de la Antigüedad, sino dieciséis, anticipándose a lo que después será la rosa de los vientos, o quizá tomándolo de primitivas cartas náuticas.

Del mapamundi (que en realidad solo comprende Europa, Próximo Oriente y la costa norteafricana), se conservan dos ejemplares, el primero en el Corpus Christie College de Cambridge (Ms 26) y el segundo en la British Library (Ms Cotton Nero D.V.), pero éste es una débil copia del anterior. Los autores suelen considerar el mapamundi una obra sin interés, tanto geográfica como cartográficamente, y si Matthew Paris ha entrado en la Historia de la cartografía es por el resto de sus mapas.

El mapamundi, orientado al sur, es demasiado simple. Dice Suzanne Lewis que está dibujado en un descuidado estilo esquemático y que el autor no hizo ningún esfuerzo en mejorarlo en posteriores ediciones, a diferencia del resto de sus mapas, lo que permite entender que no tuvo mucho interés en él. En efecto, las costas externas de los continentes se dibujan con líneas rectas o casi rectas, sin duda para adaptarse al folio, por lo que Britania está totalmente omitida, Italia está exageradamente sobredimensionada, la toponimia es escasa, la hidrografía fluvial es disparatada, en forma radial, y carece de islas, incluso Sicilia, con la excepción de una isla en el mar Negro, en la que una leyenda dice “Pontos, la isla donde Ovidio fue exiliado”, lo cual tampoco es correcto.

Mapamundi 34,8 x 23,6 cm.

Lo más interesante del mapa es la información que suministra la inscripción que ocupa Asia. Dice que “este mapa es una copia reducida de los mapamundis de Robert de Melkeley y de Waltham Abbey, y que el mapamundi del Rey que se encuentra en sus habitaciones en Westminster ha sido fielmente copiado en el “ordinali”. Nada se sabe sobre Robert de Melkeley, y los mapas de Waltham y Westminster han desaparecido, así como esa “fiel copia” de éste, pero la inscripción es interesante porque nos da idea de la frecuencia con que, al parecer, existían en el siglo XII mapamundis expuestos en iglesias, catedrales y palacios reales, sin duda con motivo de las Cruzadas y el peregrinaje a Tierra Santa. En cuanto a la fidelidad del mapa con los originales, es de suponer que sea lejana, y que solo copió lo que le interesó para relacionarlo con los itinerarios a Tierra Santa, y de ahí que exagere el tamaño de Italia y destaque Apulia, donde se embarcaba a Tierra Santa. Pero en caso de que guardara fidelidad con los originales, habría pocas razones, en palabras del historiador cartográfico Charles R. Beazley (nota 222), para lamentar su pérdida. También dice la inscripción que el mundo tiene la forma de un chlamys extensa (manto militar extendido), es decir, como una capa, más ancha en su parte inferior, lo que parece responder a la concepción griega de Eratóstenes o Ptolomeo, con orientación norte, y sin embargo el mapa tiene forma rectangular para adaptarse al folio y orientación este.

Dice Suzanne Lewis que, aunque no parece depender directamente de ningún mapa conocido, está muy relacionado con el esquema general de los mapas medievales, que remontándose al siglo XI (mapa Anglosajón) se continúa en los mapas de Ebstorf y Hereford. Contiene alrededor de ochenta nombres, y aunque la mayoría tienen forma antigua, aparecen otros nuevos que se encuentran en el mapa de Ebstorf, como Hollandia, Burgundia, Flandria, Austria, Polonia, Saxonia, Theutonia, Hungaria, Normania, Braibe (Brabantia), Dacia (Dinamarca) y Suecia, así como las ciudades de Cologne, Pisa, Bologna y Janua (Génova). Son destacables, en contraste con la escasa toponimia sobre países y ciudades, las leyendas sobre eventos y lugares. A la ya indicada sobre el exilio de Ovidio, hay que añadir otras referidas a los lugares donde predicaron los apóstoles Felipe, Pedro y Andrés: a las columnas de Hércules (Gadis Herculis); a Colchis, lugar relacionado con el mito de Jasón y los Argonautas; y a la tierra donde, según Heródoto, luchaban los arimaspi (seres con un solo ojo) y los gryphes, seres fabulosos. Respecto de los ríos, a pesar de su abundancia en Europa, solo tres están nominados, el Ródano, el Danubio, que vierte incorrectaente en el océano, y otro denominado Aple o Elple, de difícil identificación, quizá el Elba.

A diferencia del mapamundi, el mapa de Britania es más interesante. Se conservan cuatro versiones.

Alguna es simple y podría ser un esquema inicial inacabado (Fig. 200), que se encuentra en el manuscrito. En realidad, Ovidio no fue exiliado en una isla sino en Tomis, actual Constanza, en la costa rumana del mar Negro, denominado Ponto Euxino. En este lugar, donde murió, Ovidio escribió Epistulae ex Ponto. Dice Evelyn Edson (nota 152) que suele asumirse que el mapa del manuscrito Ms 26 deriva del mapa de Westminster, relacionado con la “Magna Historia” que Enrique III ordenó pintar en 1236 (v. pág. 223)., de la Cronica Minor Ms Royal 14 C. VII, en la British Library. La versión más elaborada es el mapa de la figura, hecho hacia 1250, que inicialmente se hallaba al comienzo de la Abbreviatio Cronicorum, en el manuscrito Ms Claudius D. VI en la British Library, pero en la actualidad se encuentra en folio separado. Es el llamado mapa Claudius, semejante al de otro manuscrito de la British Library (Ms Cotton Julius D. VII), llamado mapa Julius, aunque éste es menos completo y difiere en la silueta de la isla. Considerados en su conjunto, además de ser los más antiguos mapas detallados de la isla de Inglaterra, constituyen un notable avance en la cartografía medieval, por su precisión geográfica y su carácter moderno. Desde Richard Vaughan, en 1958, el mapa Claudius ha sido considerado el precedente de la precisión de la cartografía europea. No hemos visto hasta ahora ningún mapa que pueda comparársele, ni siquiera el mapa Anglosajón, que, como hemos visto, podría estar basado en un mapa bastante preciso de origen romano.

Lo mismo se ha dicho por su orientación norte, al romper con la tradicional orientación este de la cartografía medieval, pero esto tiene menos importancia, porque se debe seguramente a la adaptación de Richard Vaughan. Matthew Paris. Cambridge University Press. 1958. la forma alargada de Britania al folio, como lo demuestra el hecho de que en otra versión, hay una nota (a ambos lados de Londres) que dice “si la forma de la página lo hubiera permitido, la isla habría resultada más larga”. Incluso en el mapa Claudius se observa que la península de Cornualles, aun saliéndose del marco, está probablemente acortada, de modo que, aunque Matthew Paris no traza los mapas con arreglo a una escala, demuestra tener conocimiento de la forma y distancias de la isla. Ahora bien, como indica Suzanne Lewis, el mapa parece estar construido en torno a un itinerario que une las ciudades de Newcastle, al norte, y Dover, lugar de embarque hacia Calais. Este itinerario mantiene una línea recta, pasando por las ciudades de Canterbury, Rochester, St. Albans, Belvoir, Durham y otras, representadas con símbolos de edificios, y las restantes ciudades, ríos y líneas costeras se han situado en relación a esta ruta central. Al mantenerse la rectitud hasta la costa, Canterbury, Rochester y Dover se sitúan al sur de Londres, lo que produce un desplazamiento del sudeste de Inglaterra. No obstante – añade Suzanne Lewis – Matthew Paris es consciente de la importancia de las escalas. Así, en el manuscrito Ms 16, en el Corpus Christie College de Cambridge, hay una leyenda que indica en millas romanas (800 x 300) las medidas de Inglaterra, citando a Gildas el Sabio, aunque en otro manuscrito (Ms Royal 13 D. V, British Library) manifiesta su discrepancia con Gildas. También hay interés en las proporciones, tanto en el mapa Claudius como en el Julius, al indicar en leyendas marginales las correspondientes direcciones respecto a lugares del continente, como, por ejemplo, Holanda y Normandía. Es evidente, en todo caso, que la precisa representación geográfica está subordinada a otros intereses. En este sentido, dice Michael Gaudio que si para adaptarse a una escala hubiera cortado las porciones de la isla que exceden de los márgenes, el resultado sería concorde con la concepción moderna de un espacio continuo cartografiado, pero en la cartografía de Matthew Paris el mundo natural no tiene prevalencia sobre el texto, y ni siquiera hay una distinción entre ambos. Su universo es un texto que ha de ser leído y, por consiguiente, la geografía encuentra sus límites en los bordes de la página.

La isla de Britania está demarcada en tres regiones, Inglaterra, Scocia ultramarina, y Wallia (Gales), y dentro de cada región se mencionan sus condados principales. Escocia, representada con menor detalle que el resto del mapa, tiene una forma aplastada y reducida que parece responder también al espacio disponible en el folio.

Mapa de Britania. Ms Cotton Claudius D. VI, fol. 12v

Es llamativo que esté separada de Inglaterra por un puente, rasgo que no aparece en otros mapas, y que quizá aluda a su caracterización como región distinta, alejada e inferior a Inglaterra, lo que coordinaría con la leyenda, en su centro, que la describe como regio montuosa et nemorosa (brumosa), con gentem incultam. De modo similar, en la región de Gales las leyendas la califican de tierra semipantanosa y montañosa, con gentes productivas pero belicosas. En el mapa Claudius hay unos 250 topónimos, que en su mayoría se encuentran en el texto de la Chronica Maiora, tanto de ciudades y localidades como de lugares regionales o topográficos, con abundancia de abadías o monasterios, predominando los benedictinos. St. Albans (cenobiu St Albani) ocupa un lugar prominente, al norte de Londres. Un detalle interesante es la representación de la muralla de Adriano (años 122 a 132) y el muro defensivo de Antonino Pío (años 140 a 142), con leyendas alusivas a su función de división entre los anglos por un lado y los escotos y pictos por otro. Finalmente, en la esquina superior izquierda, hay una leyenda, parcialmente dañada, indicando que “en esta parte hay un extenso mar donde no hay nada más que la morada de monstruos, aunque se ha encontrado una isla en la que hay muchos carneros”. Se ignora la fuente de Matthew Paris para esta leyenda, que no se encuentra en los otros ejemplares, y que podría ser una ambigua referencia a Islandia, y quizá a Groenlandia, derivada de las sagas vikingas.

El mapa de Britania es, por sí solo, un excelente mapa geográfico, pero relacionándolo con el resto de la obra de Matthew Paris es la primera parte de un itinerario desde Inglaterra a Tierra Santa. Está construido, como hemos visto, en torno a un itinerario en línea recta que une el norte y el sur de Inglaterra, hasta Dover. La segunda parte del itinerario es el recorrido por Europa hasta el sur de Italia. Ya no es un mapa “geográfico” sino un mapa de franjas lineales, marcando un recorrido, es decir, un verdadero itinerario, pero no simplemente escrito, de los que han sobrevivido varios ejemplares de la época, sino un “itinerario picta”, del que no hay más ejemplo sobreviviente que la Tabla Peutingeriana romana, sin perjuicio de que otros mapamundis medievales pueda identificarse un itinerario, como el mapa de Hereford. Comprende varias páginas ilustradas y otras con texto. Las ilustradas están divididas en franjas verticales, que muestran segmentos sucesivos del itinerario, y que deben ser “leídas” de abajo a arriba y de izquierda a derecha. Algunas tienen extensiones añadidas a los bordes, como pestañas que pueden recogerse y desplegarse, escritas o ilustradas en ambas caras, cuya función parece ser la de incorporar nuevas informaciones o recoger datos de lugares no incluidos en el marco de las páginas. Generalmente, el itinerario principal ofrece una o dos alternativas. Como indica Daniel Connolly, la ruta principal lleva al monje a través de las principales ciudades políticas y eclesiásticas, mientras que las rutas periféricas muestran los principales centros religiosos, a menudo con casas benedictinas. Las ciudades o localidades del itinerario, representados por artísticos símbolos arquitectónicos, están conectadas por rutas lineales, con la inscripción journee o journee e demie (un día o un día y medio de viaje, en francés normando), mostrando asimismo los principales rasgos naturales, como montañas y ríos, aunque tanto distancias como rasgos naturales van perdiendo precisión a medida que el itinerario se aleja de Inglaterra. La última parte del itinerario es el mapa de Palestina o Tierra Santa, que tampoco es un mapa geográfico sino pictórico, pero todo ello conforma un tipo de cartografía único y original, sin precedentes. No estamos ante verdaderos mapas geográficos, pero merecen formar parte de la historia de la cartografía, y han sido estudiados por numerosos especialistas.

La segunda parte del itinerario (los mapas de franjas) se encuentra en varios manuscritos, dos en la British Library (Ms Royal 14 C. VII y Ms Cotton Nero D. I) y otros dos en el Corpus Christie College de Cambridge (Ms 26 y Ms 16), muy semejantes aunque no iguales, pues todos presentan variaciones. Pero en lo que están de acuerdo los especialistas es que no se trataba de un itinerario para ser transportado y utilizado en el viaje, sino un itinerario espiritual, dentro de la tradición llamada peregrinatio in stabilitate, término acuñado por Jean Leclercq (nota 221). El itinerario de Matthew Paris responde a estos deseos de los monjes de transportarse espiritualmente a la divina Jerusalén. Daniel Connolly (ob. cit. En segundo lugar en nota 261) ha estudiado con meticulosidad el uso del códice en este viaje espiritual, como una herramienta utilizada en forma interactiva, a medida que se pasaban las páginas y se desplegaban las extensiones, interpretando los símbolos, signos, espacios, textos e ilustraciones. En este trayecto espiritual adquieren relevancia las abadías y monasterios de las rutas secundarias, que transcurren por lugares de peregrinaje, por ejemplo, por hallarse la tumba de santos personajes o por conservar reliquias de otros santos. El viaje espiritual a Tierra Santa era importante para los monjes, no solo por las dificultades del viaje físico sino porque Jerusalén quedó cerrada a los cristianos tras la conquista musulmana. El itinerario de Matthew Paris se realizó cuando Jerusalén ya había caído (en 1187), y sin embargo se describe esta ciudad y Tierra Santa con anterioridad a esta fecha, es decir, se describe el Reino cristiano de Jerusalén en su plenitud, de modo que el viaje espiritual se realizaba a la divina Jerusalén en poder de los cristianos. Pero, por otra parte, Matthew Paris concede gran importancia a las Cruzadas, en especial, las coetáneas en las que participaron Richard de Cornwall (1240-1241) y el rey Luis IX de Francia (1248-1254), y en sus crónicas abundan los esfuerzos y tribulaciones de los cruzados para recuperar Tierra Santa, por lo que sus mapas deben ser contemplados también como un instrumento visual de sus crónicas. En realidad – dice Michael Gaudio – sus mapas deberían ser descritos más como historias que como geografías. En contraste con la cartografía moderna, en la que la naturaleza se concibe como un espacio positivo y continuo, los mapas de Matthew Paris son mapas exegéticos que tratan la naturaleza negativamente, como un espacio de discontinuidad entre lugares de civilización. Vaciado de significado, el mundo natural, confinado a los márgenes, llega ser un no-espacio que permite a la interpretación humana, en una labor de exégesis, entrar en el texto cartográfico.

Itinerario de Matthew Paris. Ms 26. Folios 1r y 1v. Tamaño de folio, 26 x 19,5 cm

La figura, del manuscrito Ms Royal 14 C. VII, corresponde al último tramo de Italia, de Pontremoli a Otranto, pasando por Bolonia, Siena, Florencia, Sutri y desde aquí a la costa oriental de Apulia (Poille), atravesando la línea horizontal, que puede interpretarse como el paso de los Apeninos. Otra posibilidad es seguir la ruta interior de la tercera franja. En la costa oriental, dibujada con línea ondulante en la parte superior de la franja central, se pasa por varias ciudades costeras, desde Lecce (lientee) hasta Otranto (ortentre), donde se encuentra el punto de embarque a Tierra Santa, con tres embarcaciones. Hay otros itinerarios alternativos, y en las extensiones desplegadas se representan Roma y Sicilia: la primera por su importancia para el cristianismo y la segunda (con su forma triangular) por ser el otro punto de embarque a Tierra Santa, que en el mapa se sitúa entre Siracusa y Catania, junto a una torre en la que ondea una bandera con la cruz de Jerusalén. En su reverso hay un dibujo y textos relativos al Etna. En las esquinas de la extensión desplegada de Roma hay dos puertas. En una se indica “puerta hacia Lombardía” y la otra “puerta hacia Apulia”, de modo que el peregrino, en su viaje espiritual entra por la primera y después de visitar Roma, sale por la segunda, donde un texto le informa que “esta es la costa de Calabria y está en el mar hacia Oriente”. En el manuscrito Ms 26 el folio es muy parecido, con algunas diferencias: por ejemplo, no se trazan las líneas rojas de conexión entre ciudades, y la extensión desplegable del borde derecho tiene la misma longitud del folio, estando llena de texto sobre Roma y sus antiguos orígenes.

Ms 26. Mapa de Tierra Santa. Fols iiiv y vr

La figura 205 muestra el mapa de Tierra Santa en el manuscrito Ms 26, con su extensión desplegable en el borde izquierdo. El mapa del manuscrito Ms Royal 14 C. VII es semejante, con algunas diferencias: por ejemplo, no aparece la comentada figura del monje y en su lugar hay una embarcación atestada de peregrinos; la ciudad de Acre dispone de muralla costera; no aparece el Arca de Noé, aunque hay una referencia textual; y carece de la extensión lateral despegable.

Además de los mapas de Tierra Santa incorporados a sus crónicas, Matthew Paris confeccionó otro mapa de Palestina que ha llamado la atención por sus peculiaridades. Probablemente fue en su origen una creación independiente, que con posterioridad se incorporó a una Biblia de St. Albans que se encuentra en el Corpus Christie College de Oxford (MS 2), pero en la actualidad se halla separado con el número de catálogo MS 2*. El estudio caligráfico ha permitido atribuirlo a Matthew Paris.

 

 

Ms Royal 14 C. VII. Folio 4r

 

“Mapa medieval con dos desvíos incorporados, uno que conduce a Roma (Matthew Paris, Royal 14 C. vii, c1350)

Artículo extraído de: Historia de la cartografía la evolución de los mapas. Segunda parte. El mundo medieval de Bizancio al renacimiento. Juan Romero-Girón Deleito

Ibn Said al-Maghribi

Ibn Said al-Maghribi

Nombre de nacimiento: Alī ibn Mūsà ibn Sa’īd al-Magribī

Nacimiento: 1213; Alcalá la Real

Fallecimiento: 1275 o 1286; Túnez o Alepo

Nacionalidad: andalusí

Lengua materna: árabe

Información profesional

Ocupación: historiador, geógrafo

Cargos ocupados: Juez

Lengua literaria: árabe

Alī ibn Mūsà ibn Sa’īd al-Magribī (علي بن موسى بن سعيد المغربي),1​ (Alcalá la Real,2341213Túnez o Alepo, 1275 o 1286) fue un historiador, geógrafo y compilador de poesía que vivió en al-Ándalus. Sufrió el exilio andalusí, por lo que creció en Marrakech, aunque estudió en Sevilla. A lo largo de su vida residió además en Túnez, Alejandría, El Cairo, Jerusalén y Alepo, entre otras ciudades.

Es autor de dos célebres antologías biográficas de poetas árabes de al-Ándalus y el Magreb Al-Mugrib fī ḥulā al-Magrib (Lo extraordinario sobre las joyas de Occidente) y Kitāb rāyāt al-mubarrizīn wa-gāyāt al-mumayyizīn (El libro de las banderas de los campeones).5​ Este libro evidencia cuán importante era la poesía amorosa en la educación andalusí, y recoge unos de los pocos restos históricos de amor entre hombres de la época (que causaron un pequeño escándalo cuando apareció la primera entrega de la traducción de García Gómez en la Revista de Occidente en 1928). Este tipo de poesía tuvo una gran influencia en las ideas de la caballería de la Europa medieval, aunque la caballería europea estaba estrictamente limitada al amor entre hombres y mujeres.

En 1241 AD (639 AH), Ibn Said salió de España para realizar la peregrinación con su padre (donde su padre murió en el camino). Inesperadamente, al llegar a El Cairo, Egipto, Ibn Said recibió una cálida bienvenida por parte de las personas que resultaron estar familiarizadas con el Kitab al-Maghrib fi Hula al-Maghrib. Fue en esta ciudad donde su nombre se hizo famoso por primera vez.

En 648 H/1249 dC, Ibn Said salió de Egipto y viajó a Irak, Siria y otros países. Durante su viaje, realizó el Hajj por segunda vez.

El propósito es obtener más conocimiento y puntos de vista científicos al completar su libro, Kitab al-Musyrik fi Hula al-Masyrik. Inicialmente, el libro fue compilado por su padre, pero quedó inconcluso.

Desafortunadamente, este trabajo nunca estuvo completo y nunca apareció en su forma original totalmente encuadernada. Algunos de los volúmenes están en forma manuscrita y se pueden encontrar en El Cairo.

En 1250 publicó el Kitāb al-Jugrāfīyā (Libro de la Geografía) (El Libro de los Extensión de la Tierra en Longitudes y Latitudes), en el que integra las experiencias de sus viajes por todo el mundo islámico y las costas del océano Índico. Ibn Sa’īd también visitó Armenia y estuvo en la corte de Hulagu entre 1256 y 1265.

Obras

  • Kitāb rāyāt al-mubarrizīn wa-gāyāt al-mumayyizīn, ‘El libro de las banderas de los Campeones’. (1242)
  • Al-Mugrib fī ḥulā al-Magrib, ‘Lo extraordinario sobre las joyas de Occidente’. (alrededor de 1240)
  • Kitāb al-Jugrāfīyā, ‘Libro de la Geografía’. (1250)

https://dbe.rah.es/biografias/22996/ibn-said-al-magribi

Mapamundi de bn Sa’id del Kitab al-bad’ wa-al-ta’rikh, siglo XIII (orientado con el este en la parte superior) 28,5 cm de diámetro

TÍTULO: Mapamundi de Ibn Sa’id

FECHA: 1570/1270

AUTOR: ‘Ali ibn Musa ibn Sa’id al-Maghribi/ al-Shawi al-Fasi

La variedad de un mapa del mundo islámico con un Océano Índico abierto está representado por un mapa encontrado en un manuscrito en la Biblioteca Bodleian, titulado Kitab al-bad’ wa-al-ta’rikh [Libro de comienzo e historia] 1569-70. Aunque la fecha del mapa es muy tardía, su la derivación de Ibn Hawqal III (#213) es notable. Sin embargo, uno esperaría un eslabón perdido en algún lugar entre los dos que puede o no haber tenido el indio abierto Océano. La obra a la que acompaña es anónima pero originalmente fue atribuida a Ibn Dijo. La mayoría de los mapas atribuidos a Ibn Sa’id por el historiador cartográfico Konrad Miller, y otros que siguen a Miller (por ejemplo, Leo Bagrow), son realmente de la versión posterior de Ibn Hawqal (Ibn Hawqal III) mencionado anteriormente. Manuscritos existentes de Ibn Sa’id el trabajo no tiene mapas. Bagrow afirma que Ibn Sa’id produjo tres versiones del mismo mapa: uno solo con climas, otro con los contornos de continentes y océanos, y por fin un mapamundi sin climas. Sin embargo, Manfred Kropp postula que hay conexión con el trabajo de Ibn Sa’id, y todo lo que podemos decir realmente es que fue producido en el norte de África y en su forma actual data aproximadamente de la última mitad del siglo XVI, época del manuscrito en el que se encuentra. Este manuscrito y el mapa se discuten en un artículo de Kropp, quien atribuyó el trabajo a al-Shawi al-Fasi, el autor del manuscrito; una leyenda en el mapa dice que el mapa está compilado de acuerdo con un relato tomado por al-Kindi y al-Sarakhsi del libro de Ptolomeo. Esta es una declaración dudosa, ya que estos dos autores no eran geógrafos y no se mencionan en relación con los mapas hasta siglos después de su muerte. Pero el origen del mapa debe remontarse al siglo XII o XIII, y está influenciado tanto por Ibn Hawqal III y por el bosquejo de distribución de tierra y agua de al-Biruni (#214.3). Por lo tanto, la  mitad sur del círculo mundial se compone principalmente de agua. El hemisferio norte es muy similar al del mapamundi circular de al-Idrisi (#219), y el patrón de arcos de círculos para los límites climáticos es otra característica derivada de ese autor. El sur costa de Asia se parece más que nada a la misma zona de Ibn Hawqal III mapa del mundo, mientras que África muestra las dos penínsulas mencionadas anteriormente, sin masa de tierra al sur y al este, sólo un océano abierto. Esto es lo que se encontrará en futuros mapas del mundo islámico. Este mapa es del oeste islámico en la tradición al-Idrisi (#219), pero las mismas características se verán en el mapa de Hamd Allah Mustawfi en el este y en un mapa posterior de origen indio. Es razonablemente detallado y desde este punto de vista Mapamundi de Ibn Said #221 2 sobresale el mapa de Hamd Allah Mustawfi, pero no puede comparar en detalle de contenido topográfico con los mapas seccionales de al-Idrisi o el mapamundi de su sucesor al-Sifaqsi. Sin embargo, muestra un desarrollo considerable en términos geográficos, contenido y como tal es extremadamente interesante.

Mapas parecidos a este han sobrevivido hasta tiempos relativamente recientes, y De vez en cuando aparecen copias degeneradas, especialmente en el subcontinente indio. Un mapa interesante y detallado que debe derivar en última instancia de esta fuente existe en el Museum fur Islamische Kunst en Berlín y probablemente proviene del siglo XVIII. (#226.2). Es básicamente un mapa árabe en árabe, aunque aparecen algunas formas persas y Los nombres de lugares en la India se dan tanto en árabe como en hindi. Sin embargo, la totalidad del mapa no es más que una versión muy decadente y tardía cuya ascendencia se remonta a algún mapa similar al mapa Bodleian a una versión de Ibn Hawqal III, pero sin un Masa de tierra africana que se extiende por todo el hemisferio sur.

El mapamundi semicircular del trabajo de Sadiq Isfahani (#204) muestra una derivación similar, al igual que varios otros mapas de origen indio que se han publicado. Cuanto más tarde son, más decadentes parecen. El mapa (aunque en una copia europea) Bagrow ilustra como un mapa persa puede no parecer estar relacionado tampoco con el mundo mapa de Ibn Hawqal III o al de al-Idrisi. Sin embargo, es su último descendiente. a través de una larga serie de mapas en el subcontinente indio.

El origen de este mapamundi islámico es a mediados del siglo XIII, pero, como mencionado anteriormente, la copia reproducida es de un manuscrito fechado en 977 AH/1570 EC titulado Kitab al-bad’ wa-al-ta’rikh [Libro del comienzo y la historia]. El manuscrito es atribuido a Ibn Sa’id Maghribi (1213-1286) o al-Dawi al-Farsi. El origen del mapa, sin embargo, se remonta a la cartografía islámica de los siglos XII o XIII. Sobre el margen del mapa el cartógrafo menciona que ha usado información del libro de Ptolomeo el Griego y otras dos fuentes.

Inusualmente para un mapa islámico, este está orientado con el este en la parte superior, más en consonancia con las tradiciones cristianas de la época. Esta es una versión posterior de la Escuela Balkhi, de la cartografía islámica y es una representación detallada y fiel del oriental hemisferio, posiblemente debido al material de origen utilizado. Aquí la representación de los mares y las masas de tierra son un reflejo casi exacto de sus posiciones relativas. Las montañas son de color marrón, los mares son de color verde oscuro y los ríos de color verde claro. Las siete zonas climáticas son también indicadas con líneas rojas curvas, se muestra a Armenia cayendo varonilmente en la Quinta y en parte en las Cuartas Zonas Climáticas, que es similar a su ubicación que se muestra en Idrisi mapas (#219).

En el mapa, la forma del hemisferio oriental es la más precisa en la Edad Media. África se muestra como un continente rodeado por los océanos y el océano occidental (Atlántico) está conectado con los océanos orientales (Pacífico) por el sur paso. En el sur de Asia, las formas de la Península Arábiga, el Subcontinente Indo, se pueden distinguir Malaya y China. Siberia está marcada como la tierra de Gog y Magog, que están separados del resto del mundo por el muro construido por Alejandro el Genial, aquí se muestra junto con la viñeta de una puerta. Los mares del sudeste asiático stán llenos de muchas islas. En Europa las formas de la Península Ibérica, Francia y Se puede reconocer el norte de Europa. En el Mar del Norte hay siete islas grandes, mientras que el Mediterráneo tiene cinco. Todos los continentes están llenos de las leyendas de provincias y ciudades importantes

Constantinopla se muestra en el estrecho que conecta el Mediterráneo con el Mar Negro, que sería la representación del Estrecho del Bósforo o Mapamundi de Ibn Said #221 3 Dardanelos. Al este del Mar Negro está el Caspio, que es el lago rectangular en el centro del mapa, con dos islas grandes (¿imaginarias?). Debajo del Caspio (hasta su oeste) se encuentra una gran masa montañosa, posiblemente las montañas del Cáucaso, con una segunda más al oeste (abajo), que probablemente es la representación de las Tierras Altas de Armenia o el Gama Tauro.

Entre las obras menores del poeta-historiador Ibn Sa’id al-Maghribi, nacido en Granada, criado en Sevilla y muy transitado por Oriente, es un pequeño manual de geográfica. Basado en Claudio Ptolomeo (#119), no es muy original, pero contiene una cierta cantidad de información sobre las costas de África, occidental y oriental, no encontrada en otra parte. Ibn Sa’id derivó esta información de Ibn Fatimah, de quien se sabe poco, excepto que parece haber sido un comerciante que floreció alrededor de 1250. Ibn La importancia de Fatimah radica en sus descripciones de lugares que no fueron alcanzados por europeos durante otros 200 años. Menciona las islas de Cabo Verde, por ejemplo, pero con una enloquecedora falta de detalles. En la costa este de África, conoce Madagascar y algo de la costa opuesta. Es difícil saber si información de este tipo llegaron a hombres como los hermanos Vivaldi y los influenciaron, pero las obras de Ibn Sa’id fueron sin duda muy conocido en Andalucía. En 1291 los hermanos Vivaldi, de Génova, emprenden una gran expedición por la costa oeste de África, en un esfuerzo por encontrar la ruta marítima hacia el Islas de las Especias. Nunca regresaron, y no se sabe hasta dónde llegaron al sur, pero el mismo hecho de que pensaran que era posible circunnavegar África significa que tenían acceso a una tradición no ptolemaica, probablemente de origen árabe, eruditos como al-Biruni fueron cierto el Atlántico y el Océano Índico se unieron en el sur.

Ibn Said al Maghribi (1250) Kitab Djoughrafiya fi l’ aqalim al Sab (Libro de mapas de los siete climas).

Un mapa del Océano Índico. El manuscrito original de Ibn Said no tenía mapas. Los que una vez se dan se añaden en siglos posteriores en copias de su obra. Se originaron en el trabajo de Ibn Hawqal

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Derecha: Un mapa de Arabia; los mapas en color son del sitio web de la biblioteca nacional francesa.

Aquí un mapa climático del ms

Ibn Said al Magharibi (1260)

Kitab al Djoughrafiya
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Tomado de: Youssouf KamaltomIVfasc1

Este es otro libro del mismo autor.

La gente no puede penetrar más allá (los 200 farsakhs del mar) a veces llegan a los primeros lagos de los que brota el Nilo y en los que serpentea mucha agua del Djabal al-Qamar: Se llama así por los diferentes colores toma a medida que crece la luna. En el primer día del mes está brillando blanco, en la segunda noche es aún más blanco, en la tercera noche está rodeado por una luz amarilla, en la cuarta noche esto es aún más así como en el 4 y 5 noche y desarrolla un color rojizo y una luz como de fuego. En el 7 se pone verde y con mucha luz. Esta luz se vuelve siempre más brillante hasta el día 15 cuando hay luna llena, la montaña entonces se asemeja a la cola de un pavo real y es visible en todas partes para los Nuba y Habacha debido a su excesiva luz. De la montaña salen muchos manantiales que se juntan en un lago. Según al…. (ilegible) esta montaña da pájaro al gran Nilo que avanza hacia el ecuador….

 

La primera sección de esta parte es el territorio entre el ecuador y la tierra de los Nuba y los Zandj….

La primera sección tiene el Nuba, el Zandj y las montañas de al-Ardakan….

El Nilo que sale de las montañas de la luna y entra en la región de las montañas de Arkadan para continuar luego por la tierra de los Zandj hacia el Mar Grande….

Entre la tierra de Nuba y Zandj están las montañas de al-Arkadan; que dan la materia para los vasos en que se juntan las esmeraldas, así se dice….;

Nadie puede ver a los Zandj sin quedarse ciego, viven detrás de las montañas de al-Arkadan en el Nilo que pasa por su país. Son visitados por los Nuba los Habacha y los Djanawa que traen allí sus mercancías, entre las cuales la sal es la más importante…..

Estos dos mapas del mundo no pertenecen al trabajo original de Ibn Said. Se agregaron en copias posteriores del mss

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El Argar

El Argar

El Argar

Coordenadas: 37°15′08″N 1°55′03″O

Localización administrativa

País: España

División: Andalucía

Subdivisión: Almería

Localidad: Antas

Historia del sitio

Tipo: Yacimiento arqueológico

Uso original: Hábitat y necrópolis

Época: Edad del Bronce

Cultura: Cultura argárica

 

Eventos históricos

Abandono o destrucción: mediados del II milenio a. C.

Ocupantes: unos 500 en su apogeo

 

Hallazgos y descubrimiento

Descubrimiento: finales del siglo XIX

Arqueólogos: Enrique y Luis Siret

Dimensiones del sitio

Superficie: 16 000 m²

El Argar es un yacimiento arqueológico situado en el municipio de Antas, Almería, España. Se encuentra sobre una meseta con abruptas pendientes en su lado occidental, 35 m sobre el río Antas y laderas más suaves en el resto, extendiéndose por parte de estas últimas también.1​ Forma parte de la zona arqueológica de El Argar y La Gerundia, constituyendo un poblado prehistórico de la Edad del Bronce del sudeste ibérico que da nombre a la cultura argárica.

Fue excavado inicialmente por los hermanos Enrique y Luis Siret que publicaron sus resultados en castellano bajo el título de Las primeras edades del metal en el sudeste de España en 1890. Los materiales recogidos en este y otros yacimientos similares constituyeron el corpus básico para singularizar este grupo cultural, siendo estudiados una y otra vez por investigadores como B. Blance o H. Schubart.2

El espectacular desarrollo de esta cultura hizo pensar a sus excavadores que no mantenía ninguna relación con las fases anteriores, buscando su origen en influencias mediterráneas. Pero ahora se sabe que hay una clara continuidad con la época previa de Los Millares (Edad del Cobre).

Cronología

Basándose en las estructuras y ajuares funerarios excavados en el poblado, B. Blance estableció una secuencia dividida en dos periodos, A y B,3​ que, posteriormente, fue revisada y ampliada gracias a otros yacimientos:

  • Argar I o inicial (Argar A según la primera sistematización), con cistas y algunas fosas, así como elementos campaniformes y alabardas tipo Argar;
  • Argar II o antiguo (Argar A también), similar a la anterior en lo material, pero con una evolución hacia los rituales argáricos;
  • Argar III o pleno (Argar B), con predominancia de los pithoi y ajuares compuestos por puñales, hachas, espadas, alabardas tipo Montejícar y adornos personales.
  • Argar IV o tardío (Argar C, un complemento posterior), con elementos de Cogotas I.4

Yacimiento

El Argar. Ajuar funerario.

El Argar es considerado un asentamiento de nueva fundación, sin antecedentes calcolíticos.5​ Con una superficie de 16 000 m² y una población estimada de unos 500 habitantes, es uno de los poblados conocidos más grandes pertenecientes al grupo epónimo. En el interior de las propias viviendas se han encontrado más de mil sepulturas. Estaba estratégicamente situado sobre un cabezo amesetado y protegido también por una muralla, en cuyo interior se han excavado viviendas rectangulares de 8-10 m por 2,5 m, así como otras de planta irregular o circular. Las paredes se construían con madera y barro, levantados sobre un zócalo de piedra.6​ El techo era de cañas o ramas y barro. Tiene un urbanismo complejo que se caracteriza por la creación artificial de terrazas, con una acrópolis situada en lo más alto del yacimiento.

Economía

El Argar era un poblado dedicado a la agricultura y la ganadería, complementadas por la metalurgia, las manufacturas textiles, la caza y la pesca.6​ Debido a la existencia de enterramientos con ricos ajuares, se cree que constituía un lugar central de la cuenca de Vera,7​ similar a La Bastida de Totana o El Oficio.

Enterramiento en tinaja típico de la segunda fase de El Argar

La agricultura jugaría un papel importante, ya que se han encontrado más de quinientos artefactos relacionados con esta actividad, desde piezas de hoz hasta molinos. El cultivo principal era la cebada, seguido a bastante distancia por el trigo, el lino, las habas y las hortalizas.89​ Respecto a la ganadería, no hay elementos suficientes para calibrar su importancia, aunque hay excrementos de cabra10​ y alguna especie nueva como el caballo, el cual, probablemente, no se criaba para el consumo. Se cazaba el jabalí.11

La metalurgia parece que se desarrolló en un único espacio, donde se encontraron todos los elementos propios del proceso: un posible horno, crisoles y moldes para fabricar hachas, cuchillos, punzones o brazaletes. No hay presencia de escorias pero sí buena cantidad de mazos, picos y percutores. La mayoría de los objetos metálicos estaban fabricados en cobre, así como unos pocos en bronce. Entre los ajuares se hallaron dos espadas.12​ Hay presencia creciente de adornos de plata y oro en los ajuares funerarios de mayor prestigio; correspondiendo al final del periodo argárico las primeras aleaciones de bronce.

La producción de pesas de telar debía estar centralizada también, ya que se han encontrado en un mismo espacio 600 pesas en proceso de cocción. Hay muchos artefactos fabricados en materia ósea, como espátulas, punzones o agujas.12

Necrópolis

Hay excavadas un total de 1034 tumbas, de las cuales el 50 % contenían, además de la cerámica, elementos metálicos en sus ajuares. Basándose en la relación del sexo con su ajuar se determinó la correspondencia de los enterramientos femeninos con un punzón y los masculinos con hacha-alabarda-espada.3​ Hay varias tumbas de individuos infantiles masculinos con ajuares significativos, lo que sugiere la existencia de rangos hereditarios.13

El patrón funerario se basa en sepulturas individuales, en las que, a veces, aparecen dos o tres individuos. Están ubicadas bajo las casas, no existiendo una necrópolis como tal. El ritual y los ajuares reflejan una marcada desigualdad social, por lo que se ha propuesto que la sociedad argárica estaría muy estratificada, aunque hay opiniones diversas.

Interpretación

Restos de un cráneo de la sepultura 62 de El Argar, con diadema de plata: «Las alhajas consisten en una diadema de plata, pendientes de oreja, de cobre y de plata, y collar, de hueso y de serpentina».14

La primera fase de ocupación del poblado refleja una comunidad campesina autosuficiente que se iniciaba en la metalurgia y se enterraba predominantemente en fosas, con ajuares muy similares. En una segunda fase se produjo un importante aumento de la demografía y de las actividades metalúrgicas, enterrándose mayoritariamente en cistas, con ajuares ya diferenciados (aparecen en algunos pendientes y anillos metálicos). En la tercera existían claras diferencias socio-económicas entre los habitantes del poblado y predominaban las urnas cerámicas, en cuyos ajuares más ricos se encuentran diademas y espadas (elementos de alto contenido ideológico), mientras que muchos enterramientos carecen de cualquier tipo de ofrenda.15

La ideología dominante era aristocrática y guerrera. Esto se refleja en la fortificación de los poblados, la gran importancia de las armas y la presencia de éstas en los ajuares funerarios.

La sociedad argárica desapareció hacia el 1500 a. C.

Museos ‘argáricos’

Saber más en: http://www.elargar.com/inicio/

                        https://es.wikipedia.org/wiki/Cultura_arg%C3%A1rica

El Argar, el gran enigma de la civilización que se desvaneció misteriosamente

Surgida hace 4.000 años, fue la primera sociedad dividida en clases de la península Ibérica y la que creó el primer Parlamento del mundo, pero se desvaneció en el 1550 antes de Cristo

Recreación en 3D de La Bastida, cerca de la actual Totana (Murcia), uno de los principales asentamientos de la cultura argárica. Dani Méndez-REVIVES

Es uno de los grandes enigmas de la arqueología. Una cultura, la de El Argar, que aparece en el 2200 antes de nuestra era y que desaparece en el año 1550 antes de Cristo. ¿Las causas? Los expertos se debaten entre un agotamiento de los recursos naturales que la sustentaban ―lo que provocó la huida de la población o la muerte por inanición de más de la mitad de los recién nacidos― o una gigantesca revolución popular que arrasó todas sus ciudades a causa del insoportable yugo de la clase dirigente, la tenedora del armamento, de los recursos y de las vidas.

Sea como sea, la cultura argárica, “la primera sociedad divida en clases de la península Ibérica”, como la define la Universidad Autónoma de Barcelona, la que creó el primer Parlamento del que se tiene constancia en el mundo, la que enterraba a sus aristócratas con bellísimos ajuares de oro y plata, se volatilizó literalmente hasta que un arqueólogo llamado Rogelio de Inchaurrandieta (1836-1915) se topó con ella en Murcia en 1869 y comenzó a hacerse preguntas.

Más información

El rapto de la princesa argárica de Murcia

Inchaurrandieta expuso su gran hallazgo en el Congreso Internacional de Arqueología de Copenhague (1866-1912). Habló de una ignota civilización de la Edad del Bronce que había hallado en un cerro abrupto del municipio de Totana (Murcia), con ajuares increíbles y que incluía una gran ciudad fortificada que carecía de cualquier tipo de conexión con las sociedades históricas conocidas. Nadie le creyó.

Ajuar argárico encontado en la tumba 38 del yacimiento de La Almoloya. Universidad Autónoma de Barcelona

Pero en 1877, los hermanos belgas Luis y Enrique Siret llegaron a Murcia buscando explotaciones mineras y terminaron confirmando la existencia de esta desconocida sociedad, de grandes centros urbanos, que se extendió 35.000 kilómetros cuadrados por el sureste de la Península, que surgió hace 4.000 años y que desapareció sin que nadie supiera las causas. Esta cultura, llamada de El Argar (Antas, Almería), por ser ese yacimiento el primero excavado metódicamente, dominaba la agricultura, los metales y creaba fabulosas piezas de orfebrería. Hasta se conservan los restos de una de sus princesas.

Señala el estudio El Argar: la formación de una sociedad de clases, de los arqueólogos Vicente Lull, Rafael Micó, Roberto Risch y Cristina Rihuete Herrada, de la Universidad Autónoma de Barcelona (UBA), que El Argar “es una de las culturas emblemáticas de los inicios de la Edad del Bronce en Europa. La constatación de grandes asentamientos en sus cerros, la abundancia de contextos funerarios bien preservados en el subsuelo de los poblados, así como la cantidad, variedad y singularidad del repertorio artefactual, han atraído desde entonces la atención de numerosos investigadores”.

La mayoría de los núcleos de población argáricos ocupaban altozanos situados en las estribaciones de las sierras, separados de los llanos o vegas, pero con un amplio control visual sobre estos. Las viviendas argáricas eran de planta absidal, trapezoidal o rectangular y se disponían sobre terrazas artificiales. Por lo general, “los enclaves ocupaban una superficie de entre una y tres hectáreas, aunque el desarrollo posterior de algunos, como Lorca y La Bastida, los llevó a superar esa extensión (hasta 10 hectáreas)”.

Vista aérea del yacimiento argárico de La Almoloya, en 2015.Universidad Autónoma de Barcelona

Vicente Lull, catedrático de Prehistoria en la Universidad Autónoma de Barcelona y uno de los expertos mundiales más reconocidos sobre esta sociedad, admite que lo argárico “está de moda”. “Vienen especialistas de todo el mundo a interesarse por esta civilización única, contemporánea de la minoica, pero totalmente olvidada”. “Es una civilización sin parangón”, continúa, “con un desarrollo tecnológico de primer orden, que no dejó nada a su paso, pero que lo adelantó todo. Es como la búsqueda de la civilización perdida”.

Los expertos coinciden en que el descubrimiento de El Argar supuso una ruptura con respecto al periodo calcolítico precedente en aspectos como el desarrollo tecnológico, las relaciones económicas, los patrones urbanísticos y de organización territorial y los ritos funerarios. “La orientación de la producción hacia la obtención de excedentes centralizados en un contexto de marcada explotación social supuso el surgimiento de uno de los primeros Estados de Europa occidental”, afirma la UAB.

Los Siret, a finales del siglo XIX, excavaron 10 yacimientos argáricos y abrieron más de mil tumbas en Antas, con el consiguiente destrozo de los restos. No obstante, dibujaron de forma precisa todo lo que iban encontrando. “La cultura de El Argar es la primera sociedad clasista de la península Ibérica. Los asentamientos centrales acumulaban una parte importante de los excedentes de producción y la fuerza de trabajo. Los efectos de dicho control se manifiestan en la normalización de los productos cerámicos y metalúrgicos y en la circulación y uso restringidos, sobre todo, de los productos metálicos”, aseveran los expertos de la Universidad Autónoma de Barcelona.

Diademas de plata, recipientes, adornos y calavera encontrados en una tumba de El Argar y dibujados por los hermanos Siret.

Pero no todos los habitantes de estas ciudades acumulaban riqueza en igual medida, tal y como demuestran los ajuares funerarios exhumados de la clase dominante. En 1984, Vicente Lull y Jordi Estévez distinguieron tres estratos sociales. La clase más poderosa, formada por el 10% de la población, que “gozaría de todos los privilegios y que disponía de los ajuares más ricos, incluidas armas como alabardas y espadas”; un 50% de individuos con derechos político-sociales reconocidos, y un 40% de personas dedicadas a la servidumbre o a la esclavitud. “Una de las características de esta sociedad es que estaba encerrada en sí misma. Sus defensas no servían solo como protección, sino que creaban una sociedad enclaustrada dominada por una opresiva clase dirigente”, recuerda Lull. Precisamente, esa opresión aristocrática pudo desencadenar el fin de esta civilización.

La cultura argárica se extendió unos 700 años (2200 a 1550 a. C), fue escasamente permeable y se basaba en relaciones de parentesco y un sistema de transmisión hereditaria. El Argar comenzó entre las cuencas de Vera y Guadalentín (Murcia) y se extendió por la Meseta, la Comunidad Valenciana, Almería y Granada.

Los argáricos solían enterrar a sus difuntos en el interior de las viviendas. “Las prácticas funerarias muestran una remarcable uniformidad a lo largo de todo el territorio. Las comunidades inhumaban a sus difuntos bajo el piso del área habitada en sepulturas individuales, a veces dobles y, en pocas ocasiones, múltiples. El cadáver era depositado en posición flexionada y, generalmente, en decúbito lateral o en posición sedente con la cabeza orientada hacia el sur o el oeste”, recuerdan los expertos de la UAB.

Posición de dos cuerpos enterrados en La Almoloya y localización de los elementos del ajuar con que fueron enterrados.Celdrán Beltrán

El final de las manifestaciones argáricas se sitúa hacia 1550 a. C., dando paso al Bronce Tardío del sudeste peninsular. Las causas del colapso de la sociedad argárica parecen haber sido un conjunto de factores socioeconómicos y ecológicos. Posiblemente, la sobreexplotación del medio condujo a una degradación ecológica que hizo inviable la reproducción económica y social. El final de El Argar está caracterizado por el agotamiento de los recursos naturales, los instrumentos de trabajo y la fuerza de trabajo, este último en forma de una alta mortalidad infantil y el desarrollo de patologías. Quizás esta situación llevó a un estallido social sin precedentes que supuso la desaparición completa de esta civilización, como demuestra el hecho de que numerosas de las edificaciones desenterradas muestran signos de haber ardido por los cuatro costados.

Tapones de oro de lóbulo de oreja de la tumba 38 de La Almoloya. J.A. Soldevilla / Universidad Autónoma de Barcelona

Según los expertos, tras la destrucción vino el completo silencio, solo roto por la permanencia en Alicante y Granada de algunos pequeños grupos argáricos que sobrevivieron un siglo más y que pudieron ser poblados por las clases dirigentes huidas.

De los centenares de tumbas argáricas estudiadas destaca una que los arqueólogos llaman de la princesa de La Almoloya, una joven que murió en el año 1635 antes de Cristo en el actual término de Pliego (Murcia). La enterraron en la cabecera de un edificio singular con su ajuar, que incluía una diadema de plata y una treintena de valiosos objetos de oro, plata, ámbar, piedras semipreciosas, cobre y cerámica. Bajo ella, se halló el cuerpo de un hombre que había fallecido años antes.

A unos 100 kilómetros de Pliego, en Antas, se encontraba el centro económico y político de esta cultura encerrada en sí misma, donde se ha hallado un edificio que incluía una gran sala de gobierno de unos 80 metros cuadrados, con bancos para sentarse y presidida por un hogar y un podio. Estaba preparada para acoger a unas 50 personas. Los investigadores suponen que era una especie de Parlamento, quizás el primero del mundo. “Nunca sabremos qué se debatía allí”, indica Lull, “porque los argáricos, sorprendentemente, y a pesar de su desarrollo, no dominaban la escritura. Es un misterio sobre un misterio”.

De Vicente G. Olaya

Al-Biruni

Al-Biruni

Nombre en persa::ابو ریحان بیرونی

Apodo: أبو الريحان

Nacimiento: 4 de septiembre de 973jul.; Kath (Corasmia, Imperio samánida)

Fallecimiento: 9 de diciembre de 1048jul.; (75 años) Gazni (Afganistán)

Residencia: Rayy, Gazni y Gorgan

Religión: Islam

Alumno de: Abu Nasr Mansur

Información profesional

Ocupación

Filósofo, químico, geógrafo, polímata, matemático, cartógrafo, astrónomo, traductor, antropólogo, físico, astrólogo, historiador, lingüista, indólogo, escritor, farmacéutico, humanista y botánico

Área

Física, matemáticas, astronomía, ciencias naturales, historia, cronología, lingüística, indología, ciencias de la Tierra, geografía, filosofía, cartografía, antropología, astrología, química, medicina, psicología, teología, farmacología, historia de las religiones y mineralogía

Al-Biruni (Kath, Corasmia, 15 de septiembre del 973Gazni, 13 de diciembre de 1050)1​ fue un matemático, astrónomo, geógrafo, físico, filósofo, viajero, historiador y farmacéutico persa.2

Fue uno de los intelectuales más destacados del mundo islámico. Estudió casi todas las ciencias de su época y fue recompensado abundantemente por su incansable investigación en muchos campos del saber.3​ La realeza y otros elementos poderosos de la sociedad financiaron la investigación de Al-Biruni y participó con proyectos específicos. Influyente por derecho propio, Al-Biruni fue influenciado por los eruditos de otras naciones, como los griegos, de quienes se inspiró cuando se dedicó al estudio de la filosofía.4​ Escribió cerca de 150 obras sobre historia, astronomía, astrología, matemáticas y farmacología, de las cuales apenas ha sobrevivido una quinta parte de ellas.

Vida

Al Biruni nació el 15 de septiembre de 973 en la ciudad de Kath (en el actual Uzbekistán), en Corasmia. Su nombre completo era Abū ‘r-Raihān Muhammad ibn Ahmad al-Bīrūnī (en árabe: أبو الريحان البيروني; en persa: ابوریحان بیرونی). También se lo conoció como Alberuni.

A la edad de 17 años fue capaz de calcular la latitud de Kath, gracias a la altitud máxima alcanzada por el Sol, y a los 22 años ya había escrito varias obras cortas sobre la ciencia de la cartografía que incluían un método para la proyección de un hemisferio en un plano. A los 26 años sus escritos incluían temas como el estudio del paso del tiempo (cronología) y los astrolabios, el sistema decimal, la astrología y la historia. También calculó el radio de la esfera terrestre (la supuestamente extendida creencia medieval en una tierra plana es un mito moderno) con un error inferior al 1% de su valor medio actualmente aceptado; el mundo occidental no llegó a tener un resultado equivalente hasta el siglo XVI.

Fue discípulo y amigo de Abu Nasr Mansur y mantuvo una relación epistolar bastante intensa con el filósofo y médico Avicena, así como con el historiador, filósofo y moralista Ibn Miskawayh. Era capaz de hablar varios idiomas, entre los que se cuentan el griego, el hebreo, el sirio y el bereber, aunque escribió su obra en persa (su lengua materna) y árabe. Acompañó a Mahmud de Gazni en sus campañas militares en la India, lo que le permitió aprender sánscrito y prácrito y estudiar su religión y su filosofía, así como escribir las Ta’rikh al-Hind (Crónicas de la India).

Aunque muchos piensan que tuvo una gran afición por la astrología, de la lectura de sus obras se desprende que no creía tanto en esta (como podría intuirse de los títulos de sus obras); antes bien, la utilizó como base para sus estudios verdaderamente científicos. Era un verdadero devoto del islam, pero no mostraba prejuicios racistas ni contra los practicantes de otras religiones.

Muchas de las ideas de Al-Biruni derivaron de los debates que mantuvo con académicos de su tiempo. Por ejemplo, hizo importantes observaciones sobre la naturaleza de la luz y el calor que fueron el resultado de su larga correspondencia con Avicena. En realidad Al-Biruni no fue un gran innovador ni sus escritos estaban llenos de teorías originales… sus ideas están fundadas en el método experimental y en la observación. Su don de lenguas le permitió leer de primera mano muchos tratados de la época y su idea preclara del desarrollo evolutivo de la ciencia le convirtieron en un gran enciclopedista y erudito.

Murió en Gazni (en el actual Afganistán), el 13 de diciembre de 1048 (a los 75 años).

Obra

Hizo contribuciones matemáticas en campos como:

Aunque también estudió y reflexionó sobre otros temas, lo que queda reflejado en obras como:

  • La cronología de las naciones antiguas (también conocida como Cronología), obra temprana recopilatoria de diversos trabajos de juventud sobre astrolabios, astrología e historia.
  • Un estudio crítico de lo que la India dice, bien sea racionalmente aceptado o refutado (en árabe تحقيق ما للهند من مقولة معقولة في العقل أم مرذولة) —más conocida como India—, compendio de las doctrinas de la religión hinduista.
  • Sobre los signos que permanecen de los siglos pasados (en árabe الآثار الباقية عن القرون الخالية), estudio comparativo de los calendarios de diferentes culturas y civilizaciones, salpicado con reflexiones sobre las matemáticas así como con los hechos astronómicos e históricos.
  • El canon Mas’udi (en árabe القانون المسعودي) —también llamado Canon—, libro sobre astronomía, geografía e ingeniería; toma su nombre de Mas’ud, hijo de Mahmud de Ghazni, a quién le fue dedicado.
  • El libro de instrucción sobre los elementos del arte de la astrología (en árabe التفهيم لصناعة التنجيم) —normalmente referido como Elementos de astrología— libro escrito árabe y persa y que, en forma de preguntas y respuestas, trata sobre las matemáticas y la astronomía.
  • Farmacia, sobre drogas y tratamientos medicinales.
  • Gemas (en árabe الجماهر في معرفة الجواهر) sobre geología, minerales y gemas; dedicado al hijo de Mas’ud, Mawdud.
  • El astrolabio.
  • Biografías de Mahmud de Ghazni y de su padre Sebük Tigin.
  • Historia de Corasmia.

Eponimia

En 998, se dirigió a la corte del Ziyarid emir de Tabaristán, Shams al-Mo’ali Abol-Hasan ibn Ghaboos Wushmgir . Allí escribió su primera obra importante, al-Athar al-Baqqiya “una célula de al-Qorun al-Khaliyya (literalmente: ‘El resto de las trazas de los siglos pasados” y se traduce como “Cronología de las antiguas naciones” o “vestigios del pasado”), probablemente alrededor del año 1000, aunque más tarde introdujo algunas modificaciones en el libro. También visitó la corte del Bavandid gobernante Al-Marzuban.

Despues del 1017 Biruni fue nombrado astrólogo de la corte de Mahmud de Ghazni Tenía 44 años de edad cuando acompañó al monarca en sus viajes a la India. Durante este tiempo escribió su estudio de la India, terminando alrededor de 1030. Junto con su escritura, Al-Biruni también amplió sus estudios científicos durante las expediciones. Trató de encontrar un método para medir la altura del sol, y creó una primera versión de un astrolabio para ese propósito. En los frecuentes viajes que continuó a lo largo de las tierras de la India Al-Biruni fue capaz de hacer grandes progresos en sus estudios e investigaciones.

La fama de Bīrūnī como indólogo se basa principalmente en dos textos. Biruni escribió una obra enciclopédica en la India llamado Taḥqīq mā li-l-Hind min maqūlah maqbūlah fi al-‘aql aw mardhūlah (traducido diversamente como “Verificación de todo lo que el recuento indios, lo razonable y lo irrazonable” o “El libro que confirma lo se refiere a la India, ya sea racional o despreciable “) en el que exploró casi todos los aspectos de la vida indígena, incluyendo la religión, la historia, la geografía, la geología, la ciencia y las matemáticas. Durante su viaje a través de la India, no se centró en historias militares y políticas, en su lugar, decidió documentar las áreas más civiles y académicas de la vida hindú como la cultura, la ciencia y la religión. También tradujo las obras de sabio indio Patanjali con el título Tarjamat Ketab Bātanjalī hombres fi’l-Kalaš al-ertebāk

Akhbar S. Ahmed llegó a la conclusión de que Al-Biruni se puede considerar como el primer antropólogo. Biruni escribió acerca de los pueblos, costumbres y religiones del subcontinente indio. De acuerdo con Akbar S. Ahmed, al igual que los antropólogos modernos, se involucró en una extensa observación participante con un grupo determinado de personas, aprendió su lengua y estudió sus textos primarios, presentando sus hallazgos con la objetividad y la neutralidad utilizando comparaciones entre culturas.

En el campo de la geografía utilizó avances en matemáticas como el álgebra y la trigonometría para determinar con mayor precisión las ubicaciones exactas de lugares en la Tierra y así revisar la información de latitud y longitud en sus cartas. Ideó un método para determinar el radio de la tierra por medio de la observación de la altura de una montaña. Lo llevó a cabo en Nandana en Pind Dadan Khan en Pakistán. Estaba muy interesado en el funcionamiento de la tierra, e incluye la investigación sobre el planeta en muchas de sus obras. El resultado de su descubrimiento del radio de la medición se debió a su ardua investigación sobre la tierra.

En su Masud Canon (1037), Al-Biruni teorizó la existencia de una masa de tierra a lo largo del vasto océano entre Asia y Europa, o lo que se conoce hoy como las Américas. Dedujo su existencia sobre la base de sus estimaciones precisas de la circunferencia de la Tierra. Descubrió el concepto de gravedad específica, de la que dedujo que los procesos geológicos que dieron origen a Eurasia también deben haber dado lugar a tierras en el vasto océano entre Asia y Europa. También la teoría de que la masa debe ser habitada por seres humanos, que se deduce de su conocimiento de los seres humanos que habitan la amplia zona, de norte a sur, que se extiende desde Rusia al sur de la India y el África subsahariana. Utiliza sus datos de observación para defender el movimiento de rotación y traslación. Dibujó muchas representaciones diferentes de los diversos instrumentos que se consideran los precursores de los objetos más modernos como los relojes y el astrolabio, que otros científicos fueron capaces de utilizar para completar estos inventos en los próximos años. Más recientemente, los datos del eclipse de Biruni fue utilizado por Dunthorne en 1749 para ayudar a determinar la aceleración de la luna, y sus datos de observación han entrado en el registro histórico astronómico más grande y todavía se utiliza hoy en día en la geofísica y la astronomía. El cráter lunar Al-Biruni y el asteroide 9936 Biruni recibieron estos nombres en su honor y memoria.

En lo relativo a la física, Al-Biruni Al-Biruni contribuyó a la introducción del método científico, unificando estática y dinámica en los experimentos de la ciencia de la mecánica, y combinando los campos de la hidrostática con la dinámica de crear hidrodinámica. Aportó diferentes métodos para la exploración de densidades, peso, e incluso de la gravedad. Junto con estos métodos, Biruni fue tan lejos como para describir los instrumentos que van junto con cada una de esas áreas. Aunque ninguno de sus libros se centra sólo en la física, el estudio de la física está presente a lo largo de muchas de sus diversas obras. Biruni también aportó diferentes hipótesis sobre el calor y la luz.

Y en mineralogía, tuvo éxito en la determinación de la gravedad específica de un cierto número de metales y minerales con notable precisión gracias a un aparato que diseñó y construyó el mismo.

En farmacología su obra más importante fue una de las principales farmacopeas, el “Kitab al-saydala fi al-tibb” (Libro de la Farmacopea de Medicina), que describe esencialmente todos los medicamentos conocidos en su tiempo. En él se enumeran sinónimos de nombres de fármacos en siríaco, persa, griego, Baluchi, Afganistán, Kurdi, y algunos idiomas de la India.

Hizo contribuciones matemáticas en campos como: La aritmética teórica y práctica. La suma de series. El análisis combinatorio. La regla de tres. Los números irracionales. La teoría de las razones (cocientes) numéricas. Definiciones algebraicas. Los métodos de resolución de ecuaciones algebraicas. La geometría. Los teoremas de Arquímedes. La trisección del ángulo. Gnomónica.

Entre sus obras más importantes es Kitab Al Tafhim Li Awail Sinat Al Tanjim, su estudio más amplio sobre astronomía; Densidades, que registra la densidad de diversos metales, líquidos y gemas; Astrolabio, e Historia de la India, su obra más conocida, en la que utiliza sus conocimientos del sánscrito para describir las costumbres, lengua, ciencia y geografía de la India.

Hasta su muerte en Afganistán, al-Biruni continuó escribiendo, centrando su atención en problemas de gravedad específica, gemología, farmacología y filosofía india (el Patanjali), entre otros temas.

En junio de 2009, Irán donó un pabellón a la Oficina de las Naciones Unidas en Viena -en la céntrica Memorial Plaza del Centro Internacional de Viena, llamado el Pabellón de los sabios, que cuenta con las estatuas de cuatro prominentes sabios iraníes: Avicena, Abu Rayhan Biruni, Zakariya Razi (Rhazes) y Omar Khayyam.

Mapa de al-Biruni.

En su libro Kitab al-tafhim li-awa il sina at al-tanjim (Libro de enseñanzas sobre los elementos del arte de la astrología), conocido abreviadamente por Kitab al-tafhim, y en la sección de astronomía, incluye un debate sobre geografía, cosmología y cronología en cuyo contexto aparece un peculiar mapa del mundo, que es su única aportación a la cartografía, pero que tuvo gran influjo en geógrafos posteriores, como Yaqut y al-Qazwini, que contienen mapas casi idénticos. La copia más antigua se encutra en el manuscrito de la British Library, Ms Or. 8349, fol. 58a, fechado en 1238. Tiene un diámetro de 9,5 cm.

El mapa, orientado al sur, lleva el esquematismo a su máxima expresión, pues su finalidad no es la representación del mundo en forma reconocible con la realidad, ni siquiera en la forma del tipo de Balkhi. Su pretensión es mostrar la proporción entre la masa continental y el océano circundante. Por ello, engloba Asia, África y Europa en un solo bloque continental, sin divisiones, y sin más interrupción que el mar Caspio (12), que al-Biruni conoce bien por estar cerca de su lugar de nacimiento, marcado en el mapa con el nombre de Khurasan (15). La masa continental presenta varias penínsulas, que corresponden a China (1); Makran (3), que en realidad es un territorio situado en la costa de Pakistán; Arabia (4); África (5), muy reducida, con una leyenda en su extremo que indica “Montañas de la Luna”, (fuentes del Nilo); y Maghrib (6) o norte de África. Entre las penínsulas se hallan los mares: el océano Índico (7), el golfo Pérsico (8), el mar Rojo (9), el mar Mediterráneo (10), y curiosamente, el mar Báltico, Bahr Warank (11). En el interior, hay varias leyendas, p. ej. China (2), Siria (13) y Persia (14).

Si comparamos este mapa con el tipo de Balhki, la principal diferencia es la reducción del tamaño de África, que en este ocupa la mitad del mundo conocido. De este modo, al sur de la masa continental asiática solo hay océano, y se rompe con la tradición ptolemaica que conectaba África con Asia convirtiendo el Índico en un océano interior. Y esto es un importante avance, que tuvo mucha influencia en geógrafos posteriores, como al-Qwazvini y al-Mutawfi.

El mapa del mundo circula junto con la visión del Atlas islámico del mundo en copias de enciclopedias medievales árabes y persas en el último tramo de la Edad Media. Se encuentra, por ejemplo, en copias de al-Qazwini (d. 682/1283, #222) ‘Ajapib al-makhluqat wa gharaqib al-mawjudat (Maravillas de las criaturas y las maravillas de creación) y el Kitab muqjam al-buldan del siglo XIII de Yaqut al-Hamawi (Compendio de tierras).

Estas imágenes emplean un lenguaje de formas estilizadas que las hace difíciles de reconocer como mapas. Los estudiosos de la ciencia y la geografía islámicas a menudo ignoran y menosprecian estos mapas sobre la base de que no son representaciones miméticamente precisas del mundo. Lo que estos estudiosos pasan por alto, según la historiadora Karen Pinto, es que estas imágenes esquemáticas, geométricas y a menudo simétricas del mundo son iconográficas, representaciones, carte-ideografías de cómo los artistas cartógrafos musulmanes medievales y sus los mecenas percibían su mundo y elegían representar y difundir esta percepción.

 

Año 1238. El croquis de al-Biruni más antiguo del mundo que muestra la distribución de la tierra y el mar, fechado 635/1238, 9,5 cm de diámetro. Junta de la Biblioteca Británica, Londres. Sra. O. 8349, fol. 58ª

 

Cada mapa consta de un conjunto de configuraciones geométricas. Aunque algunos son más geométricas que otras, la mayoría de las líneas son rectas o arqueadas, los ríos son líneas paralelas anchas y los lagos son a menudo círculos perfectos. Las ciudades son a veces cuadrados, círculos o estrellas de cuatro puntas, o si son paradas en una ruta recta, se asemejan a pequeñas tiendas de campaña o tal vez puertas para caravanas. Por lo tanto, gran parte del draft se gobierna con una escalera o una borde curvo Las únicas excepciones son las montañas, que se dibujan como una colección de picos o tal vez montones de rocas, aunque incluso aquí la base, que probablemente representa la posición del rango en el mapa, es una línea recta o una curva regular.

 

 

 

 

Mapa mundial de al-Biruni, Distribución de tierra y mar

Traducción de un mapa mundial de al-Biruni, Distribución de Tierra y Mar

DART La primera prueba de defensa planetaria de la historia

Artículo extraído de varios archivos de la revista de Astronáutica Eureka

Nave

Partes de DART (NASA).

DART fue lanzada el 24 de noviembre de 2021 mediante un Falcon 9 que despegó desde la base de Vandenberg (California). La sonda, construida y gestionada por el APL (Applied Physics Laboratory) de la Universidad Johns Hopkins, tenía inicialmente una masa de 610 kg, pero ha gastado cerca de 60 kg de propelente en su camino al sistema Dídimo. En concreto, la nave ha consumido 10 kg de xenón como propelente de su motor iónico NEXT-C y unos 50 kg de hidrazina que alimentan doce propulsores monopropelentes MR-103G de Aerojet Rockedtyne para el control de posición que son capaces de generar 1 newton de empuje cada uno (estos son los motores empleados en la fase final del choque). El NEXT-C (NASA Evolutionary Xenon Thruster–Commercial) ha sido desarrollado por el centro Glenn de la NASA y esta es la primera misión que se usa este motor de propulsión solar eléctrica avanzado, con un empuje variable de entre 25 y 235 milinewton. Sin embargo, el equipo de DART solo usó el NEXT-C durante unas dos horas debido a varios problemas que surgieron con el voltaje del sistema. En caso de que DART hubiese fallado su objetivo, el motor NEXT-C podría haber sido empleado para regresar al asteroide Dídimo dentro de dos años. DART tenía un cuerpo central cúbico con unas dimensiones de 1,2 x 1,3 x 1,3 metros y una envergadura de 18 metros gracias a sus paneles solares flexibles de tipo ROSA (Roll-Out Solar Arrays), con una superficie de 22 metros cuadrados y capaces de generar hasta 7,4 kilovatios de potencia. Cada panel ROSA tiene una longitud de 8,5 metros. DART es la primera sonda planetaria que emplea este tipo de paneles solares flexibles.

Elementos de DART (NASA).

La cámara DRACO (Reconnaissance and Asteroid Camera for Optical navigation) de DART está basada en la cámara LORRI de la sonda New Horizons. La cámara usa un telescopio de 20,8 centímetros de apertura y tiene un ángulo de visión de 0,29º. La cubierta protectora de DRACO fue eyectada el pasado 7 de diciembre de 2021 y su primera imagen fue un campo estelar de las constelaciones de Perseo, Tauro y Aries. En total, DRACO ha obtenido unas 150 000 imágenes para poder ser calibrada adecuadamente. Por ejemplo, el 10 de diciembre tomó una imagen del cúmulo M38 y el 27 de mayo una de la estrella Vega. El 27 de julio la cámara DRACO pudo captar el sistema Dídimo por primera vez cuando estaba a 32 millones de kilómetros del objetivo. DRACO volvió a fotografiar el asteroide binario los días 12, 13 y 22 de agosto. El 1 de julio y el 2 de agosto la cámara se empleó para probar el sistema de navegación autónoma SMART Nav con imágenes de Júpiter. Los encargados de la misión se aprovecharon de la aparición de Europa después de permanecer oculta por el disco de Júpiter para simular la detección de Dimorfo por DRACO al ser visible a medida que DART se acerque al sistema Dídimo. DRACO lleva el detector de tipo sCMOS CIS2521 de BAE, con 5 terapíxels en una matriz de 2560×2160. El ordenador de DART, denominado SBC (Single Board Computer) se encarga de procesar y enviar las imágenes. El ordenador emplea un procesador UT700 LEON3 e incluye 32 MB de memoria SRAM y 16 GB de almacenamiento flash. En las últimas tres semanas antes del choque, DART ha realizado tres maniobras para corregir su trayectoria utilizando imágenes de la cámara DRACO tomadas cada cinco horas. La última maniobra tuvo lugar apenas un día antes del choque, el 25 de septiembre.

Características de la cámara DRACO (NASA).

Cámara DRACO (NASA).

Una de las primeras imágenes de DRACO del 10 de diciembre de 2021: un campo estelar con el cúmulo M38 (NASA).

Imagen de Júpiter y sus lunas tomada por DRACO en agosto para probar el sistema SMART Nav (NASA).

Primera imagen de Dídimo captada por DRACO (un mosaico de 243 imágenes), del 27 de julio (NASA).

El otro gran protagonista del evento ha sido la pequeña sonda italiana LICIACube, encargada de grabar el choque. LICIACube (Light Italian Cubesat for Imaging of Asteroids) —recuerda que ‘Licia’ se pronuncia licha en italiano—es un cubesat 6U de 14 kg construido por la empresa Argotec para la Agencia Espacial Italiana (ASI). Sus dimensiones, una vez desplegados los paneles solares, son de 91,2  x 36,6 x 23,9 centímetros. LICIACube es la primera sonda de espacio profundo italiana. Lleva dos instrumentos, las cámaras LEIA y LUKE (se ve que a alguien de la misión le gusta Star Wars…). LEIA (LICIACube Explorer Imaging for Asteroid), es una cámara en blanco y negro con una resolución máxima de 1,38 metros por píxel a 55 kilómetros de distancia, una distancia focal de 220 milímetros y un campo de 2,06º. Por su parte, LUKE (LICIACube Unit Key Explorer), es una cámara a color con una distancia focal de 70,55 milímetros y un campo de visión de 5º, capaz de obtener imágenes de Dimorfo con una resolución máxima de 4,31 metros por píxel. Por tanto, LEIA tomará imágenes en alta resolución en blanco y negro y LUKE imágenes de mayor campo a color.

LICIACube (ASI).

Con suerte, LICIA Cube habrá obtenido un mínimo de tres imágenes del material eyectado por el impacto de DART y otras tres del hemisferio opuesto al choque. Se espera que la cámara LEIA haya captado el momento del impacto de DART contra Dimorfo y, luego, que tanto LEIA como LUKE hayan visto la evolución del material expulsado y, quizá, el nuevo cráter. Tras sobrevolar Dídimo, LICIACube habrá quedado en órbita solar, desde donde enviará las imágenes los próximos días. LICIACube tiene unas dimensiones de 36,6 x 23,9 x 11,6 centímetros plegado y 91,2 x 36,6 x 23,9 centímetros una vez desplegado. Ha sido diseñado tomando como base el cubesat Argomoon que viajará en la misión Artemisa I. LICIACube se separó de DART el pasado 11 de septiembre mediante un mecanismo de muelles. Dentro del proceso de calibración de las cámaras, el 21 de septiembre la cámara LEIA captó una imagen de la Tierra y el día 22 la cámara LUKE fotografió las Pléyades.

 

LICIACube (ASI).

La órbita del asteroide binario Dídimo alrededor del Sol es marcadamente elíptica, con un perihelio cercano a la órbita de la Tierra, a 150 millones de kilómetros (1 Unidad Astronómica), y un afelio a 340,5 millones de kilómetros (2,27 UA). La inclinación del plano orbital es de solo 3,4º de inclinación. Estas características permiten que Dídimo pueda ser alcanzado fácilmente —en términos de Delta-V— por una sonda lanzada desde la Tierra mientras está cerca de su perihelio.

Las Pléyades vistas por la cámara LUKE de LICIACube (ASI).

Originalmente, DART debía ser parte de la misión AIDA (Asteroid Impact and Deflection Assessment mission), realizada conjuntamente con la agencia espacial europea (ESA). La ESA se iba a encargar de suministrar la sonda AIM (Asteroid Impact Mission) para observar el impacto de DART contra Dimorfo y estudiar en detalle el cráter resultante. Lamentablemente, AIM fue cancelada por la ESA y DART se quedó sin sonda que contemplase el choque en primera fila. Posteriormente, la ESA logró sacar adelante la misión Hera, que debe despegar en 2024. Evidentemente, Hera no podrá grabar el choque de DART, pero podrá analizar en detalle el cráter y los efectos de la colisión cuando llegue a Dídimo en 2026 (la sonda, de 1050 kg, llevará además los cubesats Juventas y Milani). Ahora queda esperar a las imágenes de LICIACube y, por supuesto, de los observatorios terrestres, el Hubble y el James Webb para estudiar los efectos del choque y la naturaleza de Dimorfo y Dídimo. Sea como sea, DART ya es historia tras haber cumplido con éxito su misión.

Trayectoria de DART y órbita de Dídimo (NASA).

Misión: colisionar con un asteroide (posiblemente peligroso), y alterar su trayectoria de choque.

DART se ha volatilizado en la colisión (NASA).

Acercamiento y colisión

La primera prueba de defensa planetaria de la historia: DART choca contra el asteroide Dimorfo

Tuesday 27 September 2022 — 01:49

El asteroide Dimorfo momentos antes del choque de DART (NASA).

La NASA ha vuelto a hacer historia. El 26 de septiembre de 2022 a las 23:14 UTC la sonda DART ha chocado contra el asteroide Dimorfo, volatilizándose en el proceso y completando así la primera prueba de defensa planetaria de la Humanidad. Nuestra especie ha decidido al fin que no quiere terminar como los dinosaurios y otras tantos seres vivos extinguidos por culpa del choque caprichoso de cuerpos menores del sistema solar contra la Tierra. La sonda DART (Double Asteroid Redirection Test), de 550 kg de masa en el momento del choque, ha impactado a 21 960 km/h (6,1 km/s) contra el asteroide Dimorfo, de 163 metros de diámetro. Dimorfo (Dimorphos en inglés) es en realidad un satélite del asteroide Dídimo (Didymos), de 780 metros, de ahí que ambos objetos también reciban la denominación Dídimo A y Dídimo B, respectivamente. Esto no es una casualidad, pues la idea es que el choque de DART contra Dimorfo cambie su órbita alrededor de Dídimo, permitiendo medir con precisión la energía depositada en el proceso. Es decir, la órbita del asteroide binario 65803 Dídimo alrededor del Sol no ha cambiado tras la colisión, pero sí la de Dimorfo alrededor de su hermano mayor. El sistema Dídimo (‘gemelo’ en griego) no es actualmente una amenaza para la Tierra, motivo por el cual esta misión se considera una prueba de concepto del método de interceptor cinético para un futuro sistema de defensa planetaria, un sistema que ahora mismo no existe. Por otro lado, conviene recordar que DART no es la primera misión que chocará a alta velocidad contra un cuerpo menor del sistema solar, ya que este honor le corresponde a la subsonda de la misión Deep Impact de la NASA, que se estrelló el 4 de julio de 2005 contra el cometa Tempel 1.

Dídimo (a la izquierda) y Dimorfo en la última imagen que se pudo ver de ambos objetos en el mismo campo (NASA).

Los momentos finales de la aproximación y el choque fueron captados por la cámara DRACO, que es el único instrumento de la sonda. De hecho, las imágenes de DRACO han servido para que la propia sonda pueda fijar el objetivo y maniobrar en consecuencia, ya que el error en la órbita de Dídimo y la posición de Dimorfo hacen imposible planificar la colisión con antelación desde la Tierra. DART ha usado el sistema SMART Nav (Small-body Maneuvering Autonomous Real-Time Navigation) para guiar la nave hasta el asteroide mediante las imágenes de esta cámara. Las imágenes se han enviado a la Tierra en tiempo real al ritmo de una por segundo hasta el momento del impacto usando la antena de alta ganancia del vehículo, de diseño RLSA (Radial Line Slot Array). La cámara DRACO solo fue capaz de resolver Dimorfos como un objeto independiente unas cuatro horas antes del impacto. Una hora antes ya fue capaz de resolverlo con una extensión de 1,4 píxeles. Según las previsiones, la imagen final se obtuvo a pocos metros de distancia de Dimorfo. Aunque toda la secuencia fue automática, los controladores de la misión tenían capacidad de intervenir en caso necesario hasta unos minutos antes del choque, una limitación impuesta por el retraso en las comunicaciones debido a la distancia de Dídimo con respecto a la Tierra (en estos momentos, de unos 11,4 millones de kilómetros). El equipo de DART cree que la sonda impacto a tan solo 70 metros del punto previsto.

 Antepenúltima imagen de la superficie de Dímorfo (NASA).

Última imagen de DART antes de suicidarse (NASA).

Dimorfo ha resultado ser, aparentemente, un objeto de tipo ‘pila de escombros’ como los asteroides Ryugu y Bennu, visitados recientemente por las misiones Hayabusa 2 y OSIRIS-REx. A pesar de que, por motivos obvios, DART no pudo grabar su propio impacto, se espera que el pequeño satélite italiano LICIACube, que se separó de DART el pasado 11 de septiembre, sí pudiera hacerlo. Con suerte, las cámaras LEIA y LUKE de LICIACube grabaron el choque de DART contra Dimorfo y expulsión de material provocado por este (el momento del impacto solo fue grabado por la cámara LEIA). LICIACube sobrevoló Dimorfo 165 segundos después del impacto a una distancia mínima de unos 55 kilómetros para intentar fotografiar el cráter generado DART. No obstante, las imágenes de LICIACube, con una resolución máxima de entre 5 y 2 metros por píxel, tardarán varios días en llegar a la Tierra usando la Red de Espacio Profundo (DSN) de la NASA (se espera, eso sí, que la primera llegue a lo largo de hoy). Varios observatorios terrestres, los telescopios espaciales Hubble y James Webb, así como la sonda Lucy, también observaron el choque a millones de kilómetros (visto desde la Tierra, Dídimo tiene una magnitud de 14-15).

DART y Dimorfo a escala (NASA).

La NASA estima que serán necesarios unos dos meses para determinar con precisión el cambio de periodo orbital de Dimorfo debido al impacto usando observaciones de telescopios terrestres y espaciales. Dimorfo orbita Dídimo a una distancia de 1,2 kilómetros, con un periodo de 11 horas y 55 minutos, por lo que su velocidad orbital es de tan solo 17 cm/s. El periodo de rotación de Dimorfo alrededor de su eje se supone que será similar al de traslación por las fuerzas de marea —el de Dídimo es de 2,26 horas—, pero bien podría ser diferente. De ser así, los efectos del impacto de DART también serán muy distintos. La masa de Dimorfo se estima en unas 5 millones de toneladas y el impacto de DART apenas modificará su velocidad en 1 mm/s, aproximadamente. Este cambio de velocidad es minúsculo, pero cambiará el periodo orbital de Dimorfo en un 1% más o menos. Si Dimorfo orbitase directamente el Sol, los efectos del impacto apenas habrían cambiado su periodo alrededor de nuestra estrella en un 0,000006%.

Secuencia planeada de imágenes antes del choque (NASA).

Resumen de las fases de la misión (NASA).

El choque de DART debe haber cambiado el periodo orbital de Dimorfo en un 1% más o menos (NASA).

Confirmado: DART ha desviado al asteroide Dimorphos

El tiempo que Dimorphos tarda en recorrer su órbita se ha acortado 32 minutos tras el impacto

11-10-2022 | 20:42 H

La NASA ha confirmado que DART ha logrado desviar al asteroide Dimorphos con su colisión. Aunque, es posible que esta noticia te parezca desactualizada. ¿No se había confirmado ya, acaso? En cierto modo sí, teníamos indicios, pero por otro lado no, de hecho, ni siquiera se ha confirmado del todo, pero ahora tenemos un nuevo dato que parece apuntar en la dirección correcta. Hasta ahora teníamos imágenes de la colisión y del resultado del impacto, con el material eyectado en torno a Dimorphos e incluso una cola de partículas, como si fuera un cometa, pero lo que acaba de confirmarse es algo diferente. Tras medir el tiempo que tarda Dimorphos en orbitar a su asteroide Didymos, parece que su periodo se ha acortado en 32 minutos. Hasta hace poco sabíamos que su periodo de 12 horas se había recortado un poco, pero no estaba claro cuánto. Ahora, Bill Nelson, director de la NASA lo ha confirmado en rueda de prensa.

Con DART, lo que realmente queríamos era comprobar si podíamos desviar determinados asteroides para así protegernos en un futuro de los potenciales peligros astronómicos que nos acechen. Esa era la idea, así de simple y así de compleja. Aparentemente sacada de una película de ciencia ficción, pero tan seria y rigurosa como la NASA suele ser. Todavía se están estudiando los resultados de la misión, pero, mientras tanto, va llegando información sorpresa. Detalles predecibles pero que la prensa no había advertido hasta ahora y que, lógicamente, inquietan al público.

Antes de seguir, conviene recordar algunos detalles básicos sobre la misión DART. Porque desviar un asteroide impactando una sonda es como intentar mover un coche disparándole bolas de billar, hacía falta una buena estrategia. El objetivo elegido fue el asteroide Dimorphos, que da vueltas en torno a uno mayor llamado Didymos. Si el impacto conseguía ralentizar mínimamente a Dimorphos, este aproximaría su órbita a Didymos y cambiaría su trayectoria, como si fuera una reacción en cadena. La otra clave era la velocidad de la sonda, que colisionó a 22.530 kilómetros por hora mientras que Dimorphos viajaba a 0,72 kilómetros por hora. De ese modo se compensaba algo su diferencia de peso, entre los 610 kilos de la sonda y los 5.000 millones de kilos de Dimorphos. A falta de una confirmación más precisa, parece que el impacto logró su objetivo y redujo en unos minutos las 12 horas que tarda Dimorphos en rodear a Didymnos.

Los 32 minutos de DART: por primera vez la humanidad cambia la órbita de un asteroide.

Los 32 minutos de DART: por primera vez la humanidad cambia la órbita de un asteroide

12 October 2022 — 01:07

32 minutos. Esa es la diferencia en el periodo del asteroide Dimorfo provocada por el choque de la sonda DART a 6,1 km/s. Por primera vez, la humanidad ha logrado cambiar de forma apreciable la órbita de un asteroide. Bien es cierto que Dimorfo no suponía ninguna amenaza para la Tierra y que giraba alrededor del asteroide Dídimo, pero lo importante es que la órbita ha sido modificada significativamente, de tal modo que hemos sido capaces de medir los cambios desde observatorios terrestres. Dimorfo orbitaba alrededor de Dídimo con un periodo de 11 horas y 55 minutos. Tras la colisión de DART el pasado 26 de septiembre a las 23:14 UTC, ahora lo hace con un periodo de 11 horas y 23 minutos, con un error de 2 minutos. Es decir, un cambio en el periodo dl 4%. Los modelos, muy poco precisos al desconocerse la composición y estructura interna de Dimorfo, predecían un cambio de entre 73 segundos y unas pocas decenas de minutos, por lo que el choque de DART se sitúa en la parte más alta de los posibles resultados.

La nube de fragmentos generada por el choque de DART contra Dimorfo vista por el satélite italiano LICIACube. Dídimo aparece pegado a Dimorfo abajo a la derecha (ASI/NASA/APL).

Cuatro telescopios terrestres (Observatorio de Las Campanas y el telescopio danés en el observatorio de La Silla, ambos en Chile, así como la red del observatorio de Las Cumbres en Chile y Sudáfrica) se han usado para determinar el nuevo periodo de Dimorfo, empleando los eclipses mutuos entre los dos cuerpos del asteroide doble como hitos. También se ha usado los radaiotelescopios de Goldstone (California) y Green Bank (Virginia Occidental) para determinar la posición de Dimorfo mediante radar, confirmando la variación en el periodo. El día del impacto, el descubrimiento de que Dimorfo era un asteroide de tipo pila de escombros hizo pensar que los efectos del choque no serían muy marcados (los impactos en este tipo de asteroides son menos efectivos que en asteroides sólidos). Aunque todavía no se ha analizado a fondo la dinámica del choque, que depende de muchos factores (densidad, cohesión del material, etc.), es posible que los llamativos e impresionantes chorros de material eyectado hayan servido para «propulsar» al asteroide en la dirección contraria al sentido de avance orbital.

Las observaciones de telescopios terrestres han permitido medir el cambio en el periodo de Dimorfo, especialmente gracias al uso de los eclipses (NASA/Johns Hopkins APL/Astronomical Institute of the Academy of Sciences of the Czech Republic/Lowell Observatory/JPL/Las Cumbres Observatory/Las Campanas Observatory/European Southern Observatory Danish (1.54-m) telescope/University of Edinburgh/The Open University/Universidad Católica de la Santísima Concepción/Seoul National Observatory/Universidad de Antofagasta/Universität Hamburg/Northern Arizona University).

Dídimo y Dimorfo vistos mediante radar desde la Tierra. El círculo verde muestra la posición actual de Dimorfo y el azul la posición en la que debería estar de no haber chocado DART contra él ( NASA/Johns Hopkins APL/JPL/NASA JPL Goldstone Planetary Radar/National Science Foundation’s Green Bank Observatory).

La formación de estos chorros, captados por el pequeño satélite italiano LICIACube (Light Italian CubeSat for Imaging of Asteroids), es un proceso que no se entiende muy bien, pues cabría esperar que un impacto como el de DART generase una nube homogénea de fragmentos. No obstante, el proyectil lanzado por Hayabusa 2 contra Ryugu produjo unos chorros parecidos, aunque a mucha menor escala. Parece ser que estos chorros se forman no solo en los asteroides, sino también en cualquier mundo sin atmósfera, como por ejemplo la Luna o Mercurio, y podrían estar detrás de los característicos rayos que emanan de los cráteres más jóvenes.

Dídimo (izquierda) y Dimorfo con la nube de escombros del choque vistos por la cámara LUKE de LICIACube segundos antes de pasar a la mínima distancia del conjunto (LICIACube está ahora en órbita solar) (ASI/NASA).

La nube de escombros vista por LICIACube después de pasar por el punto más cercano al sistema (ASI/NASA).

Sea como sea, las imágenes de LICIACube serán determinantes para entender el impacto de DART hasta que la sonda europea Hera llegue a Dídimo para analizar en alta resolución el cráter creado por el choque. Esta nube de material ha servido para convertir al asteroide Dídimo en un pequeño cometa, con una cola de polvo que se extiende más de diez mil kilómetros por efecto de la presión de radiación de la luz solar. La dinámica de esta cola, que presenta una estructura doble, también es toda una sorpresa para los investigadores. La cola, además de por telescopios terrestres, ha sido observada por observatorios espaciales como el Hubble y el James Webb. Gracias a que la magnitud en el cambio del periodo ha sido muy alta, la NASA ha podido confirmar el éxito del choque de DART pocas semanas después del suceso, aunque antes del 26 había anunciado que podría tardar meses en determinar la nueva órbita.

Vista de la nube de fragmentos por el Hubble y el James Webb el 8 de octubre (NASA/ESA/STScI).

Por otro lado, conviene recordar que no es la primera vez que la humanidad cambia la órbita de un objeto astronómico, pues ese es un mérito que podríamos conceder a la misión Deep Impact o, ya que estamos, a cualquier sonda que haya realizado una maniobra de asistencia gravitatoria. Pero sí es la primera vez que se cambia la órbita de un objeto de forma apreciable y, además, podemos medir ese cambio con precisión. Pero, ¿serviría una misión como DART para desviar la órbita de un asteroide peligroso que amenazase la Tierra? Hay que tener en cuenta que Dimorfo es un pequeño asteroide de 163 metros de diámetro y que DART apenas tenía 550 kg en el momento del choque. El principal objetivo de DART no era tanto el cambio de órbita en sí —que depende de muchos parámetros desconocidos— como verificar el funcionamiento del sistema de guiado autónomo de una sonda mediante el uso de imágenes en tiempo real. Un cambio del 4% en el periodo de un pequeño asteroide que orbita alrededor de otro no significa que una sonda similar pueda cambiar la órbita de un asteroide peligroso alrededor del Sol en la misma magnitud, pero sin duda deja la puerta abierta al desarrollo de un sistema de defensa planetaria con interceptores cinéticos (veremos qué tal le va a la misión china de 2026). No olvidemos que los asteroides más peligrosos no son los más grandes, que están prácticamente todos catalogados, sino los que tienen un tamaño de entre 200 y 500 metros, pues existen todavía muchos de este rango de tamaños sin descubrir.

Mapa del manuscrito Ms Fitzwilliam 254

Mapa del manuscrito Ms Fitzwilliam 254

El llamado mapamundi Fitzwilliam es un mapa peculiar por suscitar varias cuestiones enigmáticas. Se encuentra en el manuscrito Ms Fitzwilliam 254, en el Fitzwilliam Museum, Cambridge, datado hacia 1220-1230, y confeccionado en Inglaterra, probablemente en la región de Londres. Lo extraño es que este manuscrito es un bestiario, donde resulta totalmente inesperado encontrar un mapamundi y su presencia es sorprendente. Los bestiarios medievales eran libros con descripciones de animales y otras criaturas, y a veces plantas o incluso piedras y rocas (lapidarios), generalmente ilustrados, y con una intención didáctica y moralizante, pues sus elementos se interpretaban como una alegoría de los humanos, Cristo y el diablo, y en relación con el orden divino de la Naturaleza. Este manuscrito es el único bestiario medieval que contiene un mapamundi. Es posible que otro bestiario similar, conservado en la Biblioteca de la Universidad de Cambridge (Ms KK. 4.25) contuviera un mapamundi, pero las dos páginas donde podría haber estado han desaparecido. El mapa del manuscrito Fitzwilliam 254 ha recibido poca atención. Solo ha sido estudiado con detenimiento por Chet Van Duzer y Ilya Dines. El mapa está titulado en la parte superior, en palabras separadas, mappa mundi. Su estructura es realmente inusual y no responde a ninguno de los tipos conocidos. El mapa, de 16,5 cm de diámetro, ocupa casi todo el folio (que mide 2,63 x 17,8 cm), está orientado al este y muestra un mundo circular, rodeado por un océano de extraordinaria anchura y lleno de islas. Parece que el autor modificó el tipo TO para adaptarlo a sus propósitos. Lo más llamativo es que el mundo está dividido en dos partes por una banda horizontal de agua que es identificada en el texto que hay bajo el mapa como el Mediterráneo, y las islas nominadas son, en efecto, islas mediterráneas. Esto no significa que se divida el mundo en dos continentes, pues en dicho texto se dice que está dividido en tres partes, cuyos nombres aparecen, además, en el exterior del mapa, junto al círculo del océano. Sin embargo, el Mediterráneo se desplaza para marcar la frontera de Asia con el resto del mundo (función que en los demás mapas corresponde a los ríos Nilo y Tanais), mientras que entre África y Europa no hay masa de agua que las separe, y en su lugar hay un simple espacio en blanco.

La división del mundo en dos partes no es una total anomalía. Tanto Isidoro como Orosio habían mencionado que según algunos antiguos autores el mundo estaba dividido en dos partes (refiriéndose a que Asia era tan grande como Europa y África juntas), y han sobrevivido dos mapas medievales que dibujan un mundo esquemático dividido en dos partes, pero en ninguno de ellos se identifica el Mediterráneo como divisoria entre Asia y el resto del mundo, que es la característica única del mapa Fitzwilliam. Como hemos indicado en su lugar, Isidoro escribió que “Asia ocupa una mitad del mundo, y Europa y África la otra mitad, separadas por el gran mar llamado Mediterráneo”, pero de estas palabras no resulta que el Mediterráneo fuera la divisoria, y, sin embargo, en el texto inferior del mapa Fitzwilliam se dice que la línea azul que cruza el mapa es el gran mar “llamado Mediterráneo porque fluye a través de la mitad de la tierra”. Puede que el texto de Isidoro sea la inspiración del autor de este mapa, y si no es así, no parece haber otra explicación, salvo que se quiera reflejar la división del mundo en dos partes de igual tamaño, utilizando el Mediterráneo, en una labor de máximo esquematismo, como divisoria, prescindiendo de su orientación real (este-oeste) que habría disminuido la perfecta simetría, dibujándose, en cambio, y deliberadamente, con orientación norte-sur.

Otro enigma de este mapa es la razón de su presencia en un bestiario. No hay explicación convincente. Hay que descartar que se haya inserto para ilustrar el ámbito geográfico del contenido del bestiario, pues el autor presta poca atención a India y África, que son los lugares donde abundan las exóticas maravillas y los animales y monstruos, varios de los cuales, según el propio texto, son nativos de África. Solo hay una conexión entre el mapa y el texto del bestiario: la insula bragmannorum, que puede conectarse con los bragmanni (hombres sabios), citados en el folio 2v. Van Duzer y Dines su-gieren una explicación resultante de la comparación de este bestiario con el citado manuscrito Ms KK. 4.25, que es muy similar, incluso en fecha, En el Ms K.K. 4.25 hay al comienzo algunos capítulos de la Imago mundi de Honorius Augustodunensis, al igual que en otros bestiarios conocidos. Es muy probable que el manuscrito Fitzwilliam tuviera también estos textos, y puesto que la Imago mundi describe la creación y la forma de la Tierra, es posible que el mapa fuera una ilustración de este texto, mapa que, en el K.K. 4.25 podría haber estado, como hemos indicado anteriormente, en sus dos folios desaparecidos. El inconveniente, según los propios autores, es que el mapa Fitzwilliam se encuentra en el folio 1v y, por tanto, no estaría junto a los supuestos capítulos perdidos de la Imago Mundi, pero, no obstante, ésta es, en su opinión, la única explicación razonable de la presencia del mapa.

El único signo pictórico del mapa es un edificio de estilo vagamente gótico, rematado con una cruz, representativo de Jerusalén, y el resto del contenido son topónimos, muchos de los cuales están escritos, extrañamente, con su primera letra más pequeña y separada de las restantes. También es extraño que algunos de ellos estén en rojo (Jerusalén, Acre, Asiria, Roma y Paris) y todos los demás en negro. La única referencia religiosa, aparte de Jerusalén, es el paradisus terrestris, en el extremo este. De la totalidad de los topónimos, solo cuatro corresponden a elementos geográficos: el mare rubrum (mar rojo); el río cyrus (probablemente el Kura, que vierte en el mar Caspio); y las cadenas montañosas del Cáucaso y los Alpes. El resto de los topónimos corresponden a regiones o países, y las únicas ciudades citadas son Babilonia, Alejandría, Roma y París. La mayor concentración de topónimos (cerca de treinta) corresponde a Asia, con nombres habituales en otros mapas medievales (India, Babilonia, Caldea, Siria, Armenia, Arabia, Antioquia, Capadocia, Palestina, Licia, Judea y otras). A diferencia de Asia, en donde los topónimos se sitúan de forma aproximadamente correcta, en la otra parte del mundo se han colocado como si se tratara de una única masa terrestre, y como un mapa de listas. Por ejemplo, a la derecha del espacio en blanco que debía ocupar el Mediterráneo se listan Apulia, Italia, Roma, Alpes. Hispania minor, Francia, Parisius (París) y normanida, por lo que en realidad, la mayoría de los topónimos del territorio de África son lugares de Europa, con pocas regiones africanas, como getulia, mauritania y ethiopia, lo que supone otra más de las extrañas peculiaridades de este mapa, En territorio europeo se citan sitia interior, barbaria, mecia, germania superior, pannonia, tracia, germania inferior, Alemania y norwagia, sin indicación de ríos y sin consideración a su localización geográfica. En realidad, si tenemos en cuenta que el mapa carece de diseño de costas y de representación gráfica de elementos geográficos, ni orográficos ni hídricos, y que solo contiene una lista de países o regiones, puede afirmarse que como mapa terrestre su naturaleza se asemeja a los llamados mapas de listas.

En cambio, se destaca la relevancia de las islas, que con enorme tamaño llenan de forma casi geométrica las masas de agua. En la franja horizontal, identificada como mar Mediterráneo, se encuentran creta, rodos, cyprus, delos, tenedos y sitera (estas dos últimas mencionadas por Isidoro entre las Cícladas), es decir, islas del mediterráneo oriental, sin referencia alguna a Sicilia, que no suele faltar en ningún mapa, ni otras del mediterráneo occidental, lo cual parece ser un reflejo de lo indicado en el texto inferior (“el Mediterráneo es llamado también mar griego”). La mayor relevancia se atribuye a las islas del océano, que se ensancha para contenerlas. Realmente, es llamativo el contraste entre la simplicidad geográfica del mundo y la relevancia de las islas oceánicas. Dicen Van Duzer y Dines que interpretando conjuntamente el énfasis de la ciudad de Jerusalén y de las islas oceánicas, puede entenderse que éstas se representan como los lugares más lejanos a los que debe extenderse la palabra de Dios, enfatizando así el principio y el final de la evangelización.

Las islas son las habituales en otros mapas, pero la mayoría están colocadas de forma arbitraria, por ejemplo, las islas Británicas junto a la costa africana, o gades (Cádiz) en el extremo norte del Mediterráneo. Hay en total diecisiete islas, que Van Duzer y Dines describen con precisión. La situada en la parte superior es Tylos, que no es Tyle u Thule (Islandia) sino una isla en el océano Índico mencionada por algunos autores antiguos, como Plinio, Solinus e Isidoro. A continuación, figura bragmannorum, que en las leyendas clásicas (los bragmanni) eran hombres sabios que habitaban en India, pero aquí se les trata en el texto como una raza fabulosa que habita en una isla. Después figuran las islas Fortunatorum, mal situadas, y las islas Gor y Gorgodes, (que es una duplicación), habitadas por mujeres que tienen erpientes n lugar de cabellos, referencia que procede de Isidoro. Las siguientes son las islas Británicas, enfati adas, no solo por su tamaño sino por el texto adyacente, en azul, que las menciona por sus nombres. Una de las islas es Hybernia (Irlanda) y la otra Gran Bretaña, compuesta por Anglia/Wallia (Gales) y Scotia, separadas por una línea que probablemente es la muralla de Adriano. También están enfatizadas las islas Orcades (Orkney), con una leyenda indicando que hay treinta y tres islas, de las cuales veinte están desiertas y trece cultivadas, texto que procede de Isidoro y Orosio. A continuación figuran tres islas, Gades y otras dos con la letra G, que probablemente son una duplicación o contracción de Gades, pero Van Duzer y Dines aventuran una hipótesis: la isla nominada G/G pudiera ser un error del escriba en lugar de C/C, alusivo a las columnas de Hércules, situadas en Gades o junto a Gades. El resto de las islas son las míticas Crise y Argyria, que hemos visto en otros mapas medievales, y la habitual isla de Taprabana (Taprobane, Siri-Lanka), pero entre ambas hay una línea que cruza el océano cuyo significado es otro enigma. DicenVan Duzer y Dines que puede ser una simple ayuda gráfica para iniciar el dibujo de las islas o una indicación del comienzo del océano Índico, dado que se encuentra junto a Taprobane.

Puertas de Arabia Saudita

Puertas de Arabia Saudita

Misteriosas estructuras de piedra en Arabia Saudita

Por Owen Jarus October 17, 2017

Cerca de 400 misteriosas estructuras de piedra que los arqueólogos llaman “puertas”, basadas en su parecido suelto con las “puertas de campo anticuadas”, han sido descubiertas en Arabia Saudita. Hechas de paredes bajas de piedra que a veces se construyen en forma rectangular, se desconoce el propósito y la fecha exacta de las puertas, aunque los investigadores creen que datan de hace miles de años. Esta imagen muestra varias puertas encontradas agrupadas juntas. La “puerta” en la parte inferior derecha mide aproximadamente 1200 pies de largo. Para poner esto en comparación, un campo de fútbol de la NFL tiene 360 ​​pies de largo.

(Crédito de la imagen: Google Earth)

Variedad

Las puertas vienen en diferentes formas y tamaños. Algunas de las puertas, que los arqueólogos llaman puertas de “tipo I”, contienen una pared con montones de rocas en los extremos de la pared. En esta imagen se pueden ver dos puertas tipo I, construidas una al lado de la otra, junto con otras puertas.

Grupos

Otro grupo de puertas. La puerta más larga en esta imagen es de unos 950 pies. Por qué las puertas se agrupan juntas es desconocido. Las puertas tienden a ubicarse en campos de lava que son inhóspitos para la vida humana. Sin embargo, hace miles de años, estas áreas habrían estado más húmedas y con más vida.

Antiguo

También se han encontrado otros tipos de estructuras de piedra en Arabia Saudita. A menudo, estas estructuras de piedra se construyen encima o incluso dentro de las puertas. Esto sugiere que las puertas son más antiguas que las otras estructuras de piedra. Esta imagen muestra una puerta que tiene una estructura de piedra triangular con montones de piedra que conducen a una estructura de piedra en forma de diana (posiblemente una tumba).

Puertas

(Crédito de la imagen: Vic Camp)

Esta foto de la cúpula de lava que tiene puertas fue tomada en la década de 1980 por Vic Camp. La cúpula de lava más alta detrás de ella se llama “Jabal Abyad”, un nombre que significa “montaña blanca” en árabe. Las cúpulas de lava ya no están activas, aunque en el pasado se derramó lava de basalto.

En lava

Se encontraron algunas puertas en las laderas de una cúpula de lava. Esta cúpula de lava, y otras en la región, fueron mapeadas por los vulcanólogos Vic Camp y John Roobol en la década de 1980. Los vulcanólogos estaban cartografiando la región de “Harret Khaybar” de Arabia Saudita, donde se encuentran muchas puertas.

Más viejo que la suciedad

Imagen de dos puertas más tomadas por Vic Camp en la región “Harret Khaybar” en la década de 1980. Los restos de un flujo de lava se pueden ver muy cerca de ellos. El flujo de lava puede estar cubriendo parcialmente una tercera puerta. El campamento señala que los flujos de lava tienden a cubrir las puertas y otras estructuras de piedra, algo que sugiere que las puertas son más antiguas que los flujos de lava.

Más piedras

Se pueden ver más estructuras de piedra, incluidas las puertas, junto a un flujo de lava en esta foto. La fecha de estas estructuras de piedra es desconocida. Vic Camp sugirió que podrían remontarse alrededor de 7,000 años.

Respiraderos

(Crédito de la imagen: NASA)

La región de “Harret Khaybar” donde se encuentran muchas de las puertas contiene muchos respiraderos volcánicos.

Urgencia

El estudio de las puertas ha adquirido cierta urgencia ya que el desarrollo moderno amenaza o ya ha destruido algunas de ellas. Esta puerta todavía existía en febrero de 2012, pero fue destruida a fines de 2015. Además del estudio satelital, se debe hacer un trabajo de campo arqueológico para determinar exactamente qué edad tienen las puertas y qué propósito pueden haber tenido.

Desde 1997, el Dr. Kennedy ha volado aviones y helicópteros sobre el vecino Jordan de Arabia Saudita, fotografiando las estructuras angulares y en forma de rueda esparcidas sobre su campo de lava o harrat. Según el Dr. Kennedy, no se sabe mucho sobre las personas que construyeron los edificios, pero se cree que los construyeron hace al menos 2.000 años y tal vez desde hace 9.000 años. Se cree que son los antepasados de los beduinos modernos de la región.

Ground views of Samhah Gate 31. Scientists are not sure what purpose these structures served.Credit…Grant Scroggie

Google Earth conduce al descubrimiento de 400 “puertas” de piedra en Arabia Saudita

Por Jason Daley

24 de octubre de 2017

Con la ayuda de Google Earth, los investigadores que examinaron los desiertos de Arabia Saudita encontraron alrededor de 400 estructuras de piedra no declaradas en el desierto de Arabia, probablemente construidas por tribus nómadas hace miles de años.

Como Owen Jarus en Live Science   informes, las estructuras se llaman “puertas” ya que, al menos desde una vista aérea, comparten una semejanza con las puertas de campo. La mayoría de ellos se encontraron en grupos en Harrat Khaybar, una región en el centro-oeste de Arabia Saudita conocida por sus cúpulas volcánicas ahora extintas. Los investigadores no están seguros de qué edad tienen exactamente las estructuras o cuál pudo ser su propósito. La investigación aparece en la edición de noviembre de Arabian Archaeology and Epigraphy.

“Tendemos a pensar en Arabia Saudita como un desierto, pero en la práctica hay un enorme tesoro arqueológico por ahí y necesita ser identificado y mapeado”, dice David Kennedy, un arqueólogo de la Universidad de Australia Occidental, a Nicholas St. Fleur en El New York Times. “No se pueden ver muy bien desde el nivel del suelo, pero una vez que se levanta unos pocos cientos de pies, o con un satélite aún más alto, se destacan maravillosamente”.

Las estructuras fueron observadas por primera vez en persona en 2004 por el neurólogo Abdullah Al-Saeed, que dirige un grupo de arqueólogos aficionados en Arabia Saudita. En ese momento, él y sus colegas encontraron paredes de piedra de tres pies de alto entre las cúpulas de lava de Harrat Khaybar, pero no fue hasta 2008, cuando Al-Saeed miró el área con Google Earth cuando se dio cuenta de la extensión de las estructuras de piedra. Informa St. Fleur. Una vez más, él y sus colegas hicieron la caminata al lugar remoto. Esta vez, enviaron sus fotos a arqueólogos profesionales como Kennedy para obtener una idea.

Kennedy estaba intrigado por las fotos. Según un comunicado de prensa, ha pasado casi 40 años trabajando en arqueología en la Península Arábiga. En 1997, comenzó los estudios aéreos de los campos de lava en Jordania, documentando estructuras de piedra, incluidas las cometas, que eran un tipo de trampa para animales, monumentos funerarios y ruedas de un propósito desconocido.

Kennedy firmó para ayudar, y en el transcurso de una década, el arqueólogo comenzó a buscar y documentar las puertas, incluida una que tiene 1,600 pies de largo, usando Google Earth.

“Nos hubiera encantado volar a Arabia Saudita para tomar imágenes. Pero nunca obtienes el permiso”, le dice Kennedy a St. Fleur. En cambio, confió en el programa satelital del motor de búsqueda. Desde entonces ha encontrado muchas estructuras, pero las puertas, dice, son únicas. “No parecen estructuras donde las personas habrían vivido ni se ven como trampas para animales o para deshacerse de los cadáveres”, dice. “Es un misterio en cuanto a cuál habría sido su propósito”.

Jarus informa que las puertas parecen ser las estructuras de piedra más antiguas del paisaje, y pueden remontarse a 7,000 años. Algunos de los flujos de lava del área también cubren algunas de las puertas, lo que significa que las estructuras son más antiguas que algunas de las cúpulas de lava en el área.

Es posible que en el pasado el área no fuera tan inhóspita como lo es hoy. De hecho, en los últimos años los investigadores han encontrado evidencia de “Arabia Verde”, una teoría de que el área ha oscilado entre períodos húmedos y secos durante más de un millón de años. “Los campos de lava a menudo son ricos en restos arqueológicos, lo que implica un pasado más húmedo y una vegetación más abundante, y el trabajo de campo reciente que identifica sitios de asentamiento más grandes respalda esta noción”, escribe Kennedy en el documento. “Como en el campo de lava mucho mejor explorado de Jordania, hay muchos miles de estructuras construidas en piedra que los beduinos conocen colectivamente como las” obras de los viejos”.

Para aprender más sobre las estructuras de las puertas, los arqueólogos deberán viajar al área para examinar las paredes e intentar fechar los flujos de lava y buscar cualquier artefacto asociado con ellos. Este hallazgo, junto con 2.000 tumbas encontradas por Kennedy en 2011, arroja nueva luz sobre la habitación humana en los desiertos árabes. “Hay muchas otras características que solo recientemente se han entendido como la formación de clases de ‘geoglifos’ prehistóricos que estaban muy extendidos en un área que se consideraba muy árida y carente de impacto humano”, Stephan Kempe, profesor retirado de geología física en la Technische Universität Darmstadt, le dice a St. Fleur.

¿Es este el secreto sangriento detrás del misterio ‘Puertas del infierno’ tallado en el desierto de Arabia Saudita hace 9,000 años?

Las 400 marcas impares, algunas de cientos de metros de largo, vienen en formas que se asemejan a conos, triángulos, cerraduras, cometas, círculos e incluso puertas.

Cientos de estructuras de piedra descubiertas en una cúpula de lava en Arabia Saudita guardan un antiguo secreto sangriento, según los expertos.

Se cree que las extrañas formaciones tienen hasta 9,000 años de antigüedad y se encontraron agrupadas en desiertos remotos en la región de Harrat Khaybar .

Fueron descubiertos por primera vez por exploradores occidentales en la década de 1920 y han desconcertado a los expertos durante casi 100 años.

Google Earth dio a los arqueólogos la oportunidad de detectar muchas formaciones invisibles Crédito: Google Earth

Él piensa que las tribus podrían poner gacela en las estructuras donde los cazadores podrían atraparlos y matarlos.

“Esencialmente no había escapatoria”, dijo el Dr. Kennedy.

Algunas de las formaciones rocosas gigantes se extienden a través de las laderas de los volcanes, mientras que otras cubren el terreno plano entre picos.

Los más largos tienen más de 500 metros de largo y son tan viejos que han sido cubiertos por lava, lo que sugiere que son más antiguos que las antiguas erupciones volcánicas.

Las cerraduras, por otro lado, podrían haber sido utilizadas como tumbas o edificios rituales para enterrar a los muertos.

Sin embargo, el desafío para los expertos ahora es estudiarlos en el terreno y realizar pruebas de radio de carbono para descubrir exactamente cuántos años tienen.

Se cree que los cazadores usaron las estructuras para atrapar y matar gacelas Crédito: Photolibrary RM – Getty

¿Qué demonios es esto? Google Earth ve una estructura misteriosa

 

 

 

 

 

 

 

 

Más información en:

https://www.livescience.com/60697-photos-stone-structures-saudi-arabia.html

https://arstechnica.com/science/2017/10/archaeologists-are-mystified-by-ancient-gates-in-saudi-lava-fields/

Ver también: http://www.esascosas.com/estructuras-arabia-saudi/

Mapamundi de Ebstorf

Mapamundi de Ebstorf

El Mapamundi de Ebstorf es un mapa mural en pergamino de aproximadamente 3.57 m de diámetro y 13 metros cuadrados de superficie, el mayor de su tiempo, realizado en torno a 1230 y probablemente en el mismo monasterio benedictino de Ebstorf, en la Baja Sajonia, donde fue localizado en 1830. El original resultó destruido en un bombardeo sobre Hanóver en 1943 y se ha reproducido a partir de fotografías.

El mapa pretende reflejar los conocimientos teológicos y simbólicos acerca del mundo conocido y no la forma real de los continentes y lugares representados, que se presentan sin una escala homogénea “Germania” y la propia región del convento tienen un desarrollo mayor que el de las tierras limítrofes. El mapamundi recoge el mundo habitado dividido en tres continentes, Europa, abajo, la izquierda, Asia, ocupando la mitad superior, y África, abajo, la derecha, inscritos en una circunferencia al modo de los mapas isidorianos, donde el disco -letra O – aparece dividido en tres segmentos por la T de la cruz, significándose en ambas letras el Orbis Terrarum. En el centro del mapa se sitúa Jerusalén, dibujándose en ella la Resurrección de Jesús. La propia forma circular remite la sagrada forma, el cuerpo de Cristo, que aparece abrazando el mundo: arriba, al Este, junto al Paraíso terrenal localizado en Asia y rodeado por una muralla de fuego, asoma la cabeza de Jesús, cuyos pies se sitúan al Oeste, en la parte inferior del mapa, cerca de las columnas de Hércules. Las manos llagadas asoman al Norte y al Sur.

Muchos de los textos del mapa proceden de las Etimologías de san Isidoro, posiblemente a través de Rabano Mauro. Se ha tratado de identificar al autor del mapa, Gervasio de Ebstorf, con Gervasio de Tilbury, pero hasta ahora sólo puede darse por probado que Gervasio de Ebstorf tomó parte de la información de la obra Otia imperialia, de su homónimo de Tilbury.

El concepto de atlas visual -representación de historia, técnica, arte y otros aspectos en un trasfondo geográfico- es muy reciente pero, sin ser nombrados de esa manera, hace ya muchos siglos que se elaboraron mapamundis que contenían mucha más información que la meramente geográfica y la exponían gráficamente. Dos buenos ejemplos son los llamados mapamundis Hereford y Ebstorf, que además son los mapas medievales más grandes del mundo.

Se desconoce quién era Gervasio de Ebstorf, el autor, identificándolo algunos expertos con Gervasio de Tilbury (un sabio inglés autor de la obra Otia imperialia, una especie de enciclopedia sobre historia, geografía y naturaleza concebida para la pedagogía de la realeza), aunque no es seguro. En cualquier caso, su mapamundi es del mismo estilo O.T. que el de Hereford -en realidad una cruz, más bien- y tiene bastantes similitudes con él: esa forma circular con el oikumene (el mundo habitado conocido) distribuido entre los tres continentes: Asia en la parte superior, África en la inferior y Europa a la izquierda; Jerusalén, en el centro una vez más.

En este caso, el Pantocrátor no queda al margen sino colocado de una peculiar manera: como si estuviera detrás, con la cabeza asomando arriba (recordemos, el Este), los pies abajo y las manos a los lados, tal cual estuviera sosteniendo el conjunto formando la referida cruz. El Paraíso queda en Asia, de nuevo rodeado por un muro de fuego, junto a China y el Ganges; más abajo, la tierra de Gog y Magog separada del resto por la muralla de Alejandro. Al oeste, las amazonas y la Cólquida. El continente africano, más pequeño por desconocido, aparece poblado de trogloditas, 24 razas imaginarias y el bestiario habitual. Muestra el Jardín de las Hespérides en Marruecos y sitúa el nacimiento del Nilo en Mauritania. El océano vuelve a rodear el mundo y, otra curiosidad, los Pirineos cruzan transversalmente la Península Ibérica.

Estos atlas eran también auténticas guías de viaje -no de bolsillo precisamente- y pretendían ser útiles, tal como el propio Gervasio de Ebstorf dijo, recalcando esa idea en un texto al margen de su obra: “Puede verse que este mapa es de no poca utilidad para sus lectores, dando direcciones a los viajeros de las cosas más placenteras en el camino”.

Que haya guías medievales de viajes puede sorprender a algunos. La mayoría supone que la gente de la Edad Media nunca salía de su comarca. Quizá por nuestra educación escolar creemos que las comunidades medievales vivían aisladas las unas de las otras y que los contactos entre ellas eran mínimos. Sin embargo, eso no es cierto. Quien revise las biografías de los académicos medievales, por ejemplo, se encontrará con que viajaban extensamente por Europa y dictaban clases en Italia, Francia, Inglaterra, Alemania o España. Tomás de Aquino, por mencionar a uno cualquiera, estuvo en París, Colonia, Nápoles, Orvieto, Roma y Viterbo, entre otras. Y quien revise las biografías de los grandes guerreros también sabrá que estuvieron luchando por toda Europa y Tierra Santa.

Carta de Tavistock

Carta de Tavistock

La misteriosa “Carta de Tavistock” de Charles Dickens que nadie ha logrado descifrar

24/11/2021

La organización Dickens Code Project ofrece 400 dólares a quien ayude a “traducir” total o parcialmente el documento del autor de “Oliver Twist” o “David Copperfield”

Carta de TavistockDickens Code Project

El británico Charles Dickens (1812-1870) es considerado por muchos como el mejor novelista de la época victoriana y hay que agradecerle obras como “Grandes esperanzas”, “David Copperfield”, “Oliver Twist”, “Historia de dos ciudades” o “Cuento de Navidad”. Pero además de un gran escritos, Pero además de escritor, Dickens -un gran amante del El Quijoteprobó la faceta de actor, fundó el “Daily News”, fue un firme defensor de las prostitutas y de los derechos de autor, divulgador científico y un activista contra la pena de muerte.

Pero además, este coetáneo de Julio Verne y de Alejandro Dumas -con los que coincidió en París-, Tolstói, Tom Wolfe o George Orwell, era un apasionado de los juegos de palabras y de los rompecabezas.

Sus obras han sido traducidas a 150 idiomas… Bueno, casi todas. Hay algunos trabajos del creador de Mark Twain que aun no han sido descifradas. Se trata de varios manuscritos escritos en un código complejo.

Sin embargo, hay un cuerpo de su trabajo que ha permanecido sin leer y todavía resulta un misterio para los académicos. La razón: Dickens lo escribió en un código complejo, en una versión modificada de la braquigrafía, una forma de taquigrafía muy popular en el siglo XVIII. A pesar de que el sistema de taquigrafía de Dickens ha sido parcialmente descifrado gracias a un cuaderno de la Biblioteca John Rylands de la Universidad de Manchester, hay varios textos que siguen siendo un misterio.

El más popular es el conocido como “Carta de Tavistock” y que la organización Dickens Code Project, dirigida por investigadores de las universidades de Leicester y Foggia pretende descifrar. Para ello, ha convocado un concurso, en el que ofrecen 400 dólares (unos 360 euros) para aquél que consiga “traducirla” antes del 31 de diciembre. La clave está en conseguir un patrón para lograr ordenar la escritura del autor

Hugo Bowles, profesor de inglés en la Universidad italiana de Foggia en Italia, indicó al diario “The Times” que parece una tarea sencilla, pero no lo es. Lees las consonantes y llenas los espacios. Es un poco como jugar al Scrabble en tu cabeza”. “A Dickens le gustaban los juegos de palabras y los rompecabezas era muy bueno, de ahí que usara este sistema”, indicó.

El reto es mayúsculo porque, según matizó Bowles, la taquigrafía de Dickens no ha podido ser desvelada ni si quiera por un ordenador porque no sólo tiene las letras desordenadas sino que la taquigrafía también lo está.

Hasta ahora, los investigadores han buscado buscar textos ya traducidos para comparar las técnicas y tratar de emplear el aprendizaje automático. El resultado no ha sido el deseado porque no hay suficiente material como para establecer un patrón.

Los participantes podrán optar al premio si logran descifrar total o parcialmente la carta, custodiada por la Biblioteca y Museo Morgan. Las bases del concurso establecen lo siguiente: “Buscamos soluciones que identifiquen lo que realmente dice la carta de Tavistock. Debido a que el proceso de decodificación es tan importante como la solución, también se les pide a los participantes que escriban un breve informe sobre cómo han llegado a su solución y las dificultades que han encontrado en el camino. Fecha límite: 31 de diciembre de 2021 a las 5 p.m. (GMT)”.

Otros misterios de taquigrafía y cifrado que sí ha sido resueltos

Postal del Museo Casa Natal de Charles Dickens FOTO: Universidad de Leicester

Esta postal, escrita mediante taquigrafía de Pitman, fue descifrada por Beryl Pratt y decía lo siguiente: “Estimada señorita Worthington. Muchas gracias por las lindas postales que me enviaste. Me temo que pensará que soy una persona muy ingrata por no haber respondido antes, pero durante el último mes he estado extremadamente ocupado y como las clases nocturnas que comienzan la próxima semana lo estaré más, pero espero que dentro de quince días hayan terminado. El trabajo que está ocupando todo mi tiempo libre en el día. Lo peor es que tendré el Ladies Own en unos días y me gusta leer eso y tenía la intención de dar algo original esta vez. Pasé mis vacaciones este año en el Distrito de los Lagos y pensé en dar cuenta de mis viajes, pero no puedo hacerlo esta vez porque me tomará demasiado tiempo. Esta casa se venderá en subasta muy pronto, la Corporación Portsmouth probablemente la compre para hacer un museo. Te volveré a escribir más tarde. Saludos cordiales de EG Meade”.

Postal a Frank Pope FOTO: Universidad de Leicester

La postal a Frank Pope es una combinación de caracteres de la taquigrafía de Pitman y fue resuelto por Kathryn Baird y Beryl Pratt. En la parte delantera, en la que hay una foto de dos personas jóvenes, pone al pie “La madre sabrá quiénes son”.

Por detrás añade: “Mi querido Frank. Muchas gracias por tu carta del lunes. Dile a Annie que debe escribir ella misma para las fotos, pero no importa, las enviaré tan pronto como pueda terminarlas. Dígale a la madre que Connie dice que escribirá hacia el final de la semana. Nos mudaremos a nuestra nueva casa 58 Leslie Rd, East Finchley NW el 8 de julio el próximo sábado, pero volveré a escribir en unos días o el próximo lunes. Percy”.

De: https://www.xataka.com/otros/misterio-carta-tavistock-dickens-han-hecho-falta-160-anos-concurso-internacional-para-descifrarla

El misterio de la Carta Tavistock de Dickens: han hecho falta 160 años y un concurso internacional para descifrarla

13 Febrero 2022

Ni ‘Oliver Twist’, ni ‘David Copperfield’. La obra de Charles Dickens a la que más atención ha dedicado en 2021 Shane Baggs es una carta, un manuscrito garabateado con tinta azul que se conoce como misiva Tavistock por el nombre que figura en su membrete. No es que Baggs sea un erudito empeñado en exprimir al máximo el documento. Qué va. En realidad se encarga de ofrecer soporte técnico informático en California (EEUU) y es aficionado a los códigos. De hecho, si ha dedicado tantas horas a la carta es precisamente porque Dickens usó taquigrafía idiosincrásica para escribirla, una técnica tan compleja que llevaba unos 160 años siendo un misterio indescifrable.

Hasta ahora.

Cansados de tener un papel de Dickens que nunca habían podido leer, en octubre de 2021 un grupo de expertos en el escritor victoriano lanzó “The Dickens Code”, un concurso para que aficionados a los acertijos de todo el mundo pudieran echarles una mano. El premio: 300 libras. Y la satisfacción de conocer mejor al autor de ‘Cuento de Navidad’, claro. En solo tres días el archivo se descargó un millar de veces, pero a la hora de la verdad solo 16 personas presentaron soluciones.

Un rompecabezas con premio

Entre las propuestas estaba la de Ken Cox, un estudiante de 20 años de Ohio, que quedó en segundo lugar; y la de Baggs, que gracias a su larga experiencia con cartas codificadas —las escribía de niño para sus amigos, le explicó a The Guardian— se alzó con el primer puesto del desafío. El premio gordo sin embargo se lo llevaron los organizadores. Gracias a las pistas que encontraron los diferentes participantes y tras cotejar la información con otras fuentes, los investigadores lograron resolver algo más del 60% de los esquemas de Dickens.

“Recolectamos los destellos de las bombillas de diferentes participantes y todo encajaba. Podrías llamarlo ‘lectura de rompecabezas’”, anota Hugo Bowles, profesor de la Universidad de Foggia y uno de los académicos que ha impulsado la iniciativa. Según relata, uno de los concursantes descifró la palabra “Día de la Ascensión”, otro “la próxima semana”, otros identificaron la abreviatura “HW”, que se corresponde con el la revista Household Words, editada por el propio Dickens en la década de 1850; y también el símbolo con el que el novelista se refería a All the Year Round.

Poco a poco el contenido de la Carta Tavistock fue sacudiéndose el misterio que la había marcado durante más de un siglo y medio. Eso sí, los eruditos comprobaron que no incluía ningún relato o el bosquejo de una nueva novela, sino una carta relacionada con las gestiones de Dickens. Puede sonar decepcionante después de una espera de décadas, pero el resultado ha sido de todo menos eso: ha permitido a los académicos conocer mejor una etapa clave en la vida del escritor.

“Cuando otros participantes encontraron las palabras ‘anuncio’, ‘rechazado’ y ‘devuelto’ supimos que estaba escribiendo sobre un anuncio suyo que había sido rechazado. Las palabras ‘falso e injusto’ y ‘en audiencia pública’ sugirieron que se quejaba de que el rechazo no tenía base legal”, explican.

La carta llevó a los investigadores hasta el Morgan Library & Museum de Nueva York, que conserva el manuscrito de una carta que Mowbray Morris, de The Times, dirigió a Dickens el 9 de mayo de 1859. Gracias a su contenido pudieron poner en contexto la hasta ahora misteriosa Carta Tavistock y —lo que es mejor— arrojar luz sobre una época relevante en la vida del novelista: cuando acababa de separarse de su esposa Catherine y estaba a punto de dejar la revista Household Words por una disputa con sus socios para crear una nueva publicación llamada All The Year Round.

Durante ese trámite el escritor quiso publicar un anuncio en The Times y del borrador de la carta que dirigió a los responsables del diario, el 6 de mayo de 1859, surgió la Carta Tavistock. “El trabajo de los descodificadores ayuda a arrojar luz sobre esta tensa época de la vida de Dickens. En la carta vislumbramos al Dickens hombre de negocios, que utiliza sus contactos personales para promover sus intereses y argumenta”, reflexiona la doctora Claire Wood, otra de las organizadoras.

La experiencia ha sido tan positiva que los responsables de The Dickens Code han decido prorrogarla un año, hasta febrero de 2023. El objetivo: encontrar soluciones totales y parciales para los otros manuscritos taquigráficos del novelista, documentos que —al igual que la Carta Tavistock hasta ahora— aún no se han podido descifrar. Entre el material que se escrutará están por ejemplo los cuadernos taquigráficos de Arthur Stone, alumno de Dickens, que se conservan en Filadelfia.

“Parte de lo emocionante de este proyecto es que todavía hay cosas nuevas por descubrir sobre un autor de fama internacional más de 150 años después de su muerte. Los fragmentos taquigráficos supervivientes pueden ser breves, pero no obstante son significativos”, recalca Wood: “Tavistock una idea de los tratos comerciales de Dickens; los otros manuscritos podrían incluir extractos de libros en los estantes del escritor, discursos improvisados o incluso un cuento desconocido”.

El autor de ‘Oliver Twist’ no se lo pondrá nada fácil. Además de novelista universal Dickens era aficionado a la taquigrafía y estudió de joven un manual del siglo XVIII sobre braquigrafía de Thomas Gurney, una experiencia que revive de pasada en su novela David Copperfield. Con el tiempo añadió sin embargo sus propios símbolos para escribir notas personales y fue cambiando su propio sistema, volviéndolo cada vez más complejo… e indescifrable para los cazadores de códigos del siglo XXI.

Para los más valientes y dispuestos a embarcarse en la aventura, hay al menos una decena de manuscritos conocidos con la taquigrafía de Dickens elaborados entre la década de 1830 y 1860.

Imágenes | Wikimedia (1 y 2)

Mapa Beato San Andrés del Arroyo

Mapa Beato San Andrés del Arroyo

Sus principales fuentes son las etimologías de San Isidoro de Sevilla y su visión del mundo, Ptolomeo y las Sagradas Escrituras, el Génesis, que describe una tierra plana sobre la que se eleva una bóveda celeste que aloja al sol y la luna. Beato San Andrés del Arroyo. S. XIII

 Este Beato y el de Las Huelgas son los dos únicos que proceden de monasterios femeninos, ambos cistercienses, y se da la coincidencia de que son también considerados como los más tardíos. No incluye ninguna información sobre su scriporium de origen ni sobre sus autores, aunque por sus similitudes con el Beato de San Pedro de Cardeña, parece obra de este monasterio.  Lo que resulta indudable es que se trata de una obra plenamente románica, que se puede datar hacia el año 1220 y que fue creada en el entorno castellano-leones, aunque con importantes influencias europeas, que se reflejan no sólo en el estilo de sus imágenes, sino también en su iconografía.

Se trata de uno de los últimos beatos, y uno de los más suntuosos, con gran cantidad de oro, plata y profusión del uso del lapislázuli. Debido a la importancia y riqueza de esta obra, se cree posible que fuera un encargo de Fernando III el Santo para donarlo al monasterio cisterciense femenino de San Andrés de Arroyo, fundado por rey Alfonso VIII y su esposa Leonor de Plantagenet en 1181, como monasterio dependiente de Santa María la Real de Las Huelgas de Burgos. Resulta significativa la coincidencia de los beatos de estos dos monasterios, ambos de la misma época, posiblemente creados en el mismo scriptorium, de la misma familia -la IIb- y ricamente decorados, aunque las características de sus imágenes tienen diferencias significativas, mucho más románico y europeo el de Arroyo.

El manuscrito permaneció en San Andrés de Arroyo hasta la desamortización de Mendizábal en 1836. Posteriormente, en 1882, fue adquirido por la Biblioteca Nacional de Francia, en París, donde se conserva en la actualidad.

Descripción

Este manuscrito está encuadrado dentro del último grupo de copias del Comentario al Apocalipsis de Beato de Liébana, creadas a finales del tercio del siglo XII y comienzos del XIII, fase de la que conocemos al menos diez beatos, de ellos ocho iluminados de los que tres, los de Lorvao, Arroyo y Las Huelgas, fueron encargados para monasterios cistercienses, así como los dos no ilustrados de Poblet y Alcovaça.

A pesar de que en él se respeta la estructura de los beatos mozárabes de siglos anteriores, no hay ninguna duda que en el de San Andrés del Arroyo nos encontramos ante una obra románica, posiblemente el beato más representativo de este estilo en España, hasta el punto de que algunas de sus imágenes, como las dedicadas al Juicio Final, tienen una gran semejanza con la decoración de los algunos pórticos románicos españoles del siglo XIII.

En sus 69 miniaturas, en las que domina el azul del lapislázuli y la ornamentación en oro y plata, se refleja no sólo la personalidad de un artista que, a pesar de seguir fielmente la tradición de la familia IIb, incluso con algunas imágenes que parecen indicar que también conocía la familia I, se separa definitivamente de la tradición artística mozárabe, para presentarnos una figuración totalmente enmarcada en la imaginería románica.

En ellas también destaca su gusto por el detalle presentando, a diferencia de lo habitual en los demás beatos, las figuras personalizadas con ropajes que corresponden a los representantes de los distintos estamentos sociales de su época: reyes, obispos, caballeros, monjes, artesanos y ciudadanos en general. Este interés por el detalle también se manifiesta claramente en la forma de representar las historias, que se esfuerza por describir en sus mínimos detalles. Por ejemplo, es el único beato de su familia que ilustra en «El incendio de Babilonia» la huida de sus habitantes, presentando incluso algunos que están saliendo por la puerta de la ciudad dentro de la que se ven las llamas del incendio.

En este Beato, el de datación más tardía de todos los que han llegado hasta nosotros si exceptuamos el pequeño fragmento del Beato de México, nos volvemos a encontrar 300 años después del comienzo de la saga de las copias del Comentario al Apocalipsis, los rasgos que consideramos más significativos de toda la Miniatura Altomedieval Española: por un lado un profundo respeto al contenido, la estructura y el mensaje del original del siglo VIII, y por el otro una sucesiva actualización del estilo de sus imágenes, basado en las múltiples influencias previas y las que van apareciendo a lo largo de más de tres siglos, pero siempre sobre la base de una gran libertad para el artista, que le permite expresarse de acuerdo con su personalidad, que se convierte en el gran elemento diferenciador de las diferentes copias.

En efecto, a pesar de mantener semejanzas estilísticas con otras obras del scriptorium de San Pedro de Cardeña, este beato se diferencia claramente de las dos últimas obras conocidas de este monasterio. Existe una enorme diferencia en el espíritu de su autor respecto a los anteriores, que se refleja en una modernidad que le permite trasladar todo el mensaje de Beato, utilizando ya sin limitaciones todas las novedades que aporta la expresión artística románica, incluyendo elementos iconográficos europeos no aparecen hasta este manuscrito en la miniatura española. Se podría llegar a la conclusión que el Beato de Arroyo es un cierre de oro de la tradición de los beatos españoles, basada en la fidelidad al mensaje y la libertad artística.

El Beato de San Andrés de Arroyo presenta un gran número de novedades debidas muy posiblemente a la interpretación personal que el artista debió de dar a sus modelos. Uno de los rasgos más personales de este miniaturista es la sustitución de los personajes impersonales que desfilan generalmente en los demás Beatos por personajes reales, de la época que se llevó a cabo esta copia. Es posible que con ello se pretendiese recalcar la actualidad del mensaje del Comentario al considerarlo un libro de alcance universal cuyo contenido es válido para los cristianos de todas las épocas. Su estilo está próximo al del Beato de San Pedro de Cardeña, pero ignoramos por el momento el scriptorium en el que fue miniado el manuscrito, ya que no parece probable que haya sido el de San Andrés de Arroyo.

Saber más: https://www.cafedelobos.com/simbolos-en-los-manuscritos-iluminados-de-la-edad-media/