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Limes en Ucrania

Limes en Ucrania

Murallas de Trajano

Como ocurre con todas las denominadas Murallas de Trajano, de la zona europea oriental, existe una gran confusión de interpretación, al no coincidir los países actuales, Ucrania, Rumania, etc., con los antiguos, que básicamente eran la Dacia romana, y limítrofes, con fronteras y denominaciones un tanto difusas. Dejando aparte, por supuesto, que estas murallas no fueron construidas en tiempos de Trajano.

La más importante de estas vallas/zanjas es la denominada Muro de la Serpiente, habiendo muchas otras más pequeñas. También hay que indicar que la última parte del Muro de Trajano Inferior, o de Athanarico (en Moldavia), termina en Ucrania.

La muralla conocida como Muro de Trajano en Podolia y se extiende a través de los distritos modernos de Kamianets-Podilskyi, Nova Ushytsia (Uşiţa) y Khmelnytskyi. Una parte del Muro de Troya Inferior de Moldavia termina en Ucrania. Ver también Muro de la Serpiente.

Podolia El territorio está habitado por seres humanos al menos desde inicios del Neolítico. Heródoto lo cita como la región de origen de los alazones y probablemente también de los neuros. Sucesivamente arribaron escitas, getas, dacios y sármatas.

El Imperio romano apenas tuvo una leve presencia en tiempos de Trajano, siendo Podolia junto a Bucovina una zona de limes (límites fortificados) guarnecidos por la muralla Trajana que se extendía a través de los actuales distritos de Kamenets, Ushitsa y Proskúrov.

Kamianéts-Podilskyi (en ucraniano: Кам’янець-Подільський, romanización: Kam’yanets’-Podil’s’kyi) es una ciudad localizada en las márgenes del río Smótrich, un afluente del Dniéster, al oeste de Ucrania. Antiguo centro administrativo del óblast de Jmelnitsky, la ciudad es hoy el centro administrativo del raión (distrito) de Kamianéts-Podilskyi dentro del óblast de Jmelnitski, después de que el centro administrativo del óblast fuera transferido de Kamianéts-Podilskyi a la ciudad de Jmelnitsky en 1941.

Nova Ushytsia es un asentamiento de tipo urbano en el Óblast de Khmelnytskyi en el oeste de Ucrania.[2] Sirve como el centro administrativo de Nova Ushytsia Raion (distrito, albergando los edificios de la administración local del distrito. Se encuentra en la histórica región de Podolia.

Khmelnytskyi hasta 1954 Proskuriv, es una ciudad en el oeste de Ucrania, el centro administrativo de Khmelnytskyi Oblast (región) y Khmelnytskyi Raion (distrito). Khmelnytskyi se encuentra en la histórica región de Podolia, a orillas del río Buh. La ciudad recibió su designación de gobierno local actual en 1941.

Muro de Trajano en Ucrania según AV Boldur [8]

El historiador Alexandru V. Boldur considera que el “Muro de Trajano” que comienza cerca de Uşiţa en el río Dniéster/Nistru es el límite occidental de los territorios del Bolokhoveni del siglo XIII.

 

Muro de la Serpiente

Muro de la Serpiente cerca del pueblo de Denisi,

El Muro de la Serpiente (en ucraniano: Змієві вали, Zmiyevi valy) es un antiguo sistema de terraplenes de tierra (valla) ubicado en el Dnieper central de Ucrania (Naddniprianshchyna) que se extiende principalmente por la provincia de Kiev, Ucrania. Parecen ser similares en propósito y carácter al Muro de Trajano situado al suroeste en Besarabia.

Los muros antiguos restantes tienen una longitud total de 1.000 km y constituyen menos del 20% del sistema de muros original. Según una leyenda, los movimientos de tierra son el resultado de eventos antiguos cuando un héroe mítico (bohatyr) Kozmodemian (o Borysohlib) con el fin de matar al gigantesco Dragón (Serpiente) lo enganchó en un arado gigante y lo surcó. El Dragón (Serpiente) mordió el polvo y del arado quedaron surcos a ambos lados de los cuales se alzaban inmensos trozos de tierra que entre la gente se denominó Muro de la Serpiente.

Los antiguos muros fueron construidos entre el siglo II a.C. y el siglo VII d.C., según a la datación por carbono. Hay tres teorías sobre qué pueblos construyeron las murallas: los sármatas contra los escitas, los godos de Oium contra los hunos, o los primeros eslavos orientales contra los nómadas de las estepas del sur. En la cultura eslava, los nómadas belicosos a menudo se asocian con el dragón alado, de ahí el nombre.

En la margen derecha del Dnieper, entre sus afluentes Teteriv y Ros, los restos del muro crean seis líneas alargadas de oeste a este. One Serpent’s Wall pasó sobre la margen izquierda del Dnieper y su afluente Sula. Las exploraciones de 1974-85 han establecido que Serpent’s Wall es un remanente de fortificaciones de tierra boscosa construidas a fines del siglo X y la primera mitad del XI, una parte más pequeña en el siglo XII, para proteger el Dnieper medio de Ucrania y Kiev de los pechenegos y los cumanos.

 

 

 

 

Mapa de muros

El Muro de Athanaric, también llamado Muro de Trajano Inferior o Muro de Trajano del Sur.

Se extiende desde Rumania Buciumeni -Tiganesti-Tapu hasta Stoicani y luego entra en Moldavia. En el sur de Moldavia, se extiende otros 126 km desde el pueblo de Vadul lui Isac en el distrito de Cahul por el río Prut, y luego entra en Ucrania y termina en el lago Sasyk por Tatarbunar.

El mundo de Posidonio

El mundo de Posidonio

Posidonio de Apamea

Nombre en griego antiguo:Ποσειδώνιος

Nacimiento: 135 a. C.; Apamea (Siria) (Siria)

Fallecimiento: 51 a. C.; Roma (República romana)

Alumno de: Panecio de Rodas

Ocupación: Matemático, astrónomo, historiador, filósofo, escritor, físico y geógrafo

Área: Filosofía

Alumnos: Atenodoro Cananita

Movimiento: Estoicismo

Posidonio (en griego, Ποσειδώνιος/Poseidonios) (c. 135 a. C.51 a. C.) fue un político, astrónomo, geógrafo, historiador y filósofo estoico griego,12​ nativo de Apamea, Siria.3​ Fue aclamado como el mayor polímata de su tiempo, aunque ninguna de sus numerosas obras puede leerse hoy en día, puesto que solo han sobrevivido fragmentos.

Biografía

Posidonio, que recibió el sobrenombre de “el Atleta”, nació en el seno de una familia griega13​ de Apamea, una ciudad helenística sobre el río Orontes, en el norte de Siria. Probablemente murió en Roma o en Rodas. Estudió en Atenas, en donde fue alumno de Panecio de Rodas, cabeza, por entonces, de la escuela estoica. Se asentó alrededor del año 95 a. C. en Rodas, un Estado marítimo que en aquel momento gozaba de una gran reputación en cuanto al estudio científico.

Cargos políticos

Posidonio se convirtió en ciudadano de Rodas, en donde tomó parte activa en la vida política. Su estatus social, a la vista de los cargos que ocupó, fue muy alto, llegando a ocupar el cargo de pritano de Rodas. También sirvió como embajador en Roma entre los años 87 y 86 a. C., en la época de Mario y Sila.

Al igual que otros intelectuales griegos de la época, Posidonio apoyaba a Roma como poder estabilizador de un mundo turbulento. Sus conexiones con la clase gobernante romana fueron para él importantes no solo políticamente, sino también para sus estudios científicos. Su entrada en los círculos más altos de gobierno le permitió llevar a cabo sus viajes hacia el oeste, más allá de las fronteras romanas, algo que habría sido imposible para un viajero griego que no contase con el apoyo romano.

Viajes

Posidonio hizo después largos viajes por todo el mundo romano e incluso más allá de sus fronteras con fines de investigación científica. Viajó por Grecia, Hispania, la península Itálica, Sicilia, Dalmacia, la Galia, Liguria, el norte de África (incluyendo Egipto), y hasta las costas orientales del Adriático. Visitó y describió el mundo bárbaro, en especial a los celtas.

En Hispania, en la costa atlántica de Gades (actual, Cádiz), Posidonio estudió las mareas. Observó que las mareas diarias estaban conectadas con la órbita y que las mareas mensuales estaban conectadas con los ciclos lunares, realizando hipótesis sobre conexiones entre los ciclos anuales con los equinoccios y los solsticios.

En la Galia estudió a los celtas. Dejó vívidas descripciones de las cosas que vio con sus propios ojos mientras estuvo entre ellos: hombres que cobraban por permitir que rajaran sus gargantas para diversión del público o la costumbre de clavar calaveras en las puertas de los domicilios como trofeos. Por otro lado, describió también cómo los celtas honoraban a los druidas, a los que Posidonio veía como filósofos, y concluía que incluso entre la pasión y el orgullo de los bárbaros había un lugar para la sabiduría. Posidonio escribió un tratado geográfico sobre las tierras de los celtas que se ha perdido, pero que se asume que fue una de las fuentes utilizadas por Tácito en su obra Germania.

Escuela

La gran cantidad de escritos y publicaciones de Posidonio, así como su gran instrucción, le aportaron una gran autoridad y fama en el mundo grecorromano, y una escuela surgió en Rodas a partir de su figura. Allá fue a oírle Cicerón en 78 a. C., y Pompeyo le visitó dos veces.

Obras

Posidonio fue aclamado en el mundo grecorromano como el mayor polímata de su tiempo, llegando a dominar el todas las áreas del conocimiento, en un caso similar al de Aristóteles o Eratóstenes. Intentó crear un sistema unificado de comprensión del universo a través del intelecto humano.

Escribió sobre física (incluyendo meteorología y geografía física), astronomía, astrología y videncia, sismología, geología y mineralogía, hidrología, botánica, ética, lógica, matemáticas, historia, historia natural, antropología y táctica. Sus estudios supusieron importantes investigaciones en esos temas, si bien no estuvieron exentos de errores.

Sus obras se han perdido, y solo muy recientemente, mediante el análisis crítico de la literatura que se produjo bajo su influencia, se ha logrado tener alguna idea —aunque no del todo clara— de la grandeza de Posidonio.

Historiador y geógrafo, racionalista y místico, reunió diversas corrientes filosóficas dentro de la estructura de un monismo estoico, y trató de apoyar sus teorías con su gran saber empírico, infundiendo a la vez una inspiración religiosa en las mismas. De ahí que Eduard Zeller no dudara en llamarle «el espíritu más universal que hubo en Grecia desde la época de Aristóteles».

Filosofía

Para Posidonio la Filosofía era la materia dominante sobre todas las demás, pues era la única capaz de explicar el cosmos. Todas sus obras, desde las científicas hasta las históricas, eran a su vez filosóficas.

Aunque siempre fue un estoico, Posidonio era ecléctico (al igual que Panecio y otros estoicos del periodo medio). Era seguidor, no solo de estoicos anteriores, sino también del pensamiento de Platón y de Aristóteles. Aunque no se sabe con certeza, se cree que Posidonio pudo haber escrito un comentario sobre el diálogo Timeo de Platón. Fue el primer estoico en separarse de la doctrina ortodoxa. Por otro lado, Posidonio mantuvo la doctrina estoica del Logos, que terminaría finalmente calando en las creencias judeocristianas. También afirmó la doctrina estoica sobre la conflagración futura.

Física

En el campo de la física, Posidonio defendía la teoría de la existencia de una “simpatía” (συμπάθεια) cósmica, que sería la interrelación orgánica de todos los componentes del mundo, desde el cielo a la tierra, como parte de un diseño racional unificador de la humanidad y de todas las cosas del universo, incluso aquellas separadas temporal y espacialmente.

Astronomía

Han sobrevivido algunos fragmentos de sus trabajos sobre astronomía a través de un tratado del astrónomo griego Cleomedes sobre los movimientos circulares de los cuerpos celestiales. En este tratado, parece que el primer capítulo del segundo libro pudo haber sido copiado en su mayor parte de la obra de Posidonio. Posidonio fue el primero en adelantar la teoría según la cual del sol emanaba una fuerza vital que permeaba el mundo. Intentó medir la distancia del Sol con respecto a la Tierra y también su tamaño. Alrededor del 90 a. C.

Posidonio construyó asimismo una representación planetaria, posiblemente similar al mecanismo de Anticitera. Según Cicerón, su creación era capaz de mostrar los movimientos diurnos del sol, la luna y los cinco planetas conocidos por entonces.8

Geografía, etnología y geología

La fama de Posidonio más allá de los círculos filosóficos especializados comenzó a extenderse, como muy tarde, en la década de los 80 a. C., cuando publicó una obra sobre el océano y las áreas adyacentes. Esta obra no solo era una representación global de cuestiones geográficas conforme al conocimiento científico del momento, sino que sirvió para popularizar teorías sobre las conexiones internas del mundo, mostrando que todas las fuerzas tenían un efecto con el resto y cómo esas interconexiones se aplicaban también a la vida humana, tanto en la esfera política como en la personal. En esta obra, Posidonio detalló su teoría sobre el efecto que tenía el clima sobre el carácter de las personas, incluyendo su representación de la “geografía de las razas”. Esta teoría no solo era de carácter científico, sino que tuvo implicaciones políticas: sus lectores romanos fueron informados de que la posición climática central de Italia era una condición esencial del destino de Roma de dominar el mundo. Posidonio, como estoico que era, no llegó, sin embargo, a realizar ninguna distinción o comparativa entre el mundo grecorromano y los pueblos bárbaros.

Al igual que Piteas, Posidonio creía que las mareas estaban causadas por la luna, si bien la explicación que daba para ese fenómeno era incorrecto. Posidonio creía que la luna estaba compuesta por una mezcla de aire y fuego, atribuyendo las mareas altas al calor que emanaba la luna, suficiente como para expandir y hacer subir el agua, pero no como para llegar a evaporarla.

También registró observaciones de terremotos y volcanes, incluyendo relatos sobre erupciones volcánicas en las islas Eolias, al norte de Sicilia.

Claudio Ptolomeo quedó impresionado por la sofisticación de los métodos utilizados por Posidonio, que llegaba incluso a corregir la refracción de la luz que atravesaba el aire cerca del horizonte. Su apoyo al resultado final obtenido por Posidonio sobre la medición de la circunferencia de la Tierra, en lugar de a la cifra obtenida por Eratóstenes, hizo que se convirtiese en el valor científicamente más aceptado durante los siguientes 1.500 años.

Medición de la circunferencia de la Tierra

Método de Posidonio para calcular la circunferencia de la Tierra, se basó en la altitud de la estrella Canopus.

Cerca del año 100 a. C., Posidonio realizó un cálculo para obtener la longitud de la circunferencia de la Tierra. Para ello, utilizó un método similar al utilizado por Eratóstenes (276 – 194 a.C). Así como Eratóstenes se valió de las distintas posiciones aparentes del Sol en Alejandría y Siena (Hoy Asuán), Posidonio tomó como referencia la posición de la estrella Canopus, la segunda más brillante del cielo nocturno y sus distintas posiciones aparentes vistas desde Rodas y Alejandría. Su último valor fue recogido en el siglo I por Estrabón en su obra Geografía. Algunas fuentes indican que fue el propio Estrabón el autor del segundo cálculo que da una circunferencia de 180 000 estadios.11​ En todo caso, Caludio Ptolomeo consideró esta cifra revisada como más exacta que la de Eratóstenes en su obra Geographia, y durante la Edad Media los estudiosos se dividieron en dos posiciones en lo que respecta a la circunferencia de la Tierra, en función de si adoptaban la medida de Eratóstenes o la de Posidonio.

La traducción de los estadios a unidades modernas es dudosa, puesto que un estadio de la antigüedad tenía distintos valores dependiendo del la época y en lugar. Usando los estadios egipcios de 157,5 m, su segunda medición, la que trascendió, equivale unos 28 350 km12​ Tiene un error de casi 30% comparándola con el valor moderno de 40 075 km.

Otras ciencias

También realizó estudios sobre: Meteorología, Matemáticas, Historia y tácticas. Posidonio fue la principal fuente en lo relativo a los celtas de la Galia y fue citado de forma profusa por Timágenes, Julio César, Diodoro Sículo y Estrabón.14

Colón tuvo acceso a unos informes redactados por el matemático y médico florentino Paolo dal Pozzo Toscanelli, redactado a instancias del rey Alfonso V de Portugal. Estos informes, en los que se incluía un mapa, estaban basados en los viajes de Marco Polo a la corte del Gran Khan de China. Según estos, la distancia existente entre las Islas Canarias y Cipango (Japón) sería de 2.400 millas marinas (cuando la realidad es que son 10.700)

De modo que, aunque se sabía las dimensiones del continente eurasiático, las dimensiones de la Tierra eran bastante inferiores a las que hoy conocemos. Con esto, no era de extrañar que Toscanelli y Colón estuviesen convencidos de que era posible llegar a las Indias por el Oeste, de modo que el almirante murió sin saber que había descubierto un continente hasta entonces desconocido. Hubo que esperar hasta el siglo XVI para ver por primera vez América en los mapas de los territorios descubiertos por Colón.

Mapa de Toscanelli (siglo XV) en donde se aprecia al Este el continente Europeo y al Oeste el oriente asiático (fuente: WikiMedia)

Los errores de Posidonio y Ptomoleo

Como hemos visto a la hora de hablar de la medición de la Tierra (Pero ¿cuál es su tamaño?), Posidonio de Apamea, un siglo después que Eratóstenes, realizó otra medición por medio de un procedimiento astronómico. A pesar de estar bien fundamentada, el resultado se desvió muchísimo de la realidad pues calculó 180.000 estadios (Según Estrabón, Geografía, II 2, 2) lo que supondría que la Tierra era un 25 % más pequeña de lo que en realidad es. Este error pasó a Estrabón y Ptolomeo. De ahí pasó a Toscanelli, de quien, a su vez, pasó a Cristóbal Colón, como parece deducirse de la nota 490 a su ejemplar del Epílogo de la Mapamundi de Pierre D´Ailly (p. 149 en la ed. de A. Ramírez de Verger). Esto motivó que el marino genovés pensara que las Indias estaban donde realmente está América.

Además, Colón, apoyándose en Pierre D´Ailly quien a su vez se basaba en Plinio, consideraba que la distancia entre la costa de África y las Indias era muy pequeña:

“No hay una gran distancia entre el final de España y el comienzo de la India, sino que están cerca, y se ha comprobado que este mar es navegable en pocos días con el viento favorable. El mar no puede cubrir tres cuartas partes de la Tierra” (nota 677 al Compendio de Cosmografía I de P. D´Ailly, p. 196 ed. de  A. Ramírez de Verger, Alianza, 1992).

Las obras de P. D´Ailly que poseía Cristóbal Colón contienen 898 anotaciones de su puño y letra. Esto lleva a decir a A. Ramírez de Verger que “D´Ailly es el mago que le da la mano a Colón y le empuja a la aventura” (en su ed. citada, p. XVI). Pero Colón también disponía de una traducción italiana de la obra de Plinio el Viejo, Historia Natural (A. Ramírez de Verger, ed. citada, p. XV).

Otra idea errónea que se trasmitió Ptolomeo fue la de unir África y Asia por el Sur de forma que el Índico pasaba a ser un mar interior. La forma de África, a partir del ecuador se ensancha hacia ambos lados de modo que hacia en Este se une a Asia. El error se debe, probablemente a que se consideraba que el ecuador estaba recorrido por un océano que, además, no era navegable por las altas temperaturas y la ausencia de vientos.

Esta concepción es la causa de que no se intentase la circunnavegación de África hasta el S. XV, en opinión de Raisz (Cartografía, Barcelona, 1985, p 22).

Mapamundi de Ptolomeo (s. II d. de C.) según reconstrucción (s. XIV)

África está unida a Asia y el Índico se convierte en un mar interior

Pero, con anterioridad a Ptolomeo, hubo varios intentos de circunnavegar África para llegar a la India, como el de Eudoxo de Cícico ayudado de marineros gaditanos. Su empresa, no obstante, resultó un fracaso pues apenas llegó al golfo de Guinea, tal y como nos cuenta Estrabón (Geografía II 3, 4).

Por su parte, Plinio nos cuenta noticias acerca de viajes alrededor de África, hasta Etiopía, en el s. II a. de C. (Historia Natural II 168-9).

Por último, el mismo autor, nos cuenta una extraña noticia, según la cual, al romano Quinto Metelo le habían regalado unos indios que, a su vez, habrían llegado navegando desde la India hasta Germania (Historia Natural II 170).

El mapa del mundo descrito por Posidonio entre el 150 y el 160 a.C.?? Reproducción más estimada realizada en 1628, por Petrus Bertius.

   Mapandi en tiempos de Posidonio

Caverna de Anubis

Caverna de Anubis

Que hace el dios Anubis, en una cueva de Oklahoma con escritos celtas? y con una antigüedad de unos 3,000 años

Tal vez una de las mayores anomalías históricas del Nuevo Mundo está representado por la caverna de Anubis, en Oklahoma, EE.UU. Dentro de ella algunas representaciones han sido encontradas que sería evidencia de la presencia misteriosa de un antiguo culto egipcio de la América precolombina.

Ubicada en Oklahoma, cerca de Tulsa, la Caverna de Anubis se compone de cinco cuevas aparentemente insignificantes, pero a causa de sus contenidos se han convertido en un tema de confusión por parte de los investigadores.

Las cavidades contienen algunas esculturas inusuales que representan al dios egipcio Anubis, en su aspecto típico de un chacal y una escultura enigmática de un gran toro.

Caverna de Anubis

Alimentando el misterio, no muy lejos de la cueva descubierta en el 2010, se encontró una roca de arenisca a lo largo del río Arkansas que representa una gran escultura de un toro, en el estilo de las imágenes jeroglíficas del toro Apis, considerado divino por los antiguos egipcios, muy similar a la representada en la Cueva de Anubis.

¿Cómo es posible que los iconos de la cultura del antiguo Egipto hayan sido capaces de llegar a América del Norte en la época precolombina? En realidad, la iconografía presente dentro de la cueva es aún más complejo, ya que en su interior ejemplos del “Ogham” fueron encontrados, una antigua lengua celta usada en Irlanda y Escocia alrededor del 350 d.C.

La historia del descubrimiento

El descubrimiento de la cueva de Anubis se remonta a 1968, cuando un periódico local de Oklahoma informó de la noticia de una misteriosa cueva cubierta con figuras y signos. Diez años más tarde, un grupo de investigación dirigido por Gloria Farley, fue al lugar encontrando lo que resultó ser cinco cuevas.

La primera cueva tenía tres paredes completamente cubiertas con inscripciones y petroglifos. La figura más significativa fue la imagen del perro con las orejas puntiagudas, con una corona en la cabeza y con una especie de látigo en la espalda, al igual que el flagelo real del antiguo Egipto. Además, se encontró que contenía escritos en caracteres Ogham y en Númida.

Farley identificó la figura del chacal con el flagelo sobre su espalda como Anubis, término griego para el dios egipcio Anpu. Siendo maestro de las necrópolis y cavernas, fue considerado habitante del inframundo, y dios funerario encargado de guiar el alma del difunto en su viaje al inframundo.

Anubis es generalmente representado como un chacal negro de cola espesa, o como hombre con una cabeza de chacal de color negro. Al chacal se le suele hallar acostado, en cuclillas con la cabeza levantada.

Representación del dios Anubis

La representación de Anubis en la cueva de Oklahoma es muy similar a una imagen pintada en un papiro del Nuevo Reino, que data del periodo de 1580 a 1090 a.C., y ahora se conserva en la Biblioteca Nacional de París.

Aparece en una pintura que representa el curso del sol y caminando por debajo del trono cúbico de Ra-Harakte. Esta forma de dios solar representa a un hombre con cabeza de halcón, coronado por el disco solar y el uraeus, la serpiente sagrada. A veces es asimilado al dios del sol Anubis.

Adoradores de Mitra

Una serpiente y un perro parecen beber de la herida del toro, de la que a veces se representan gotas de sangre que rezuma; un escorpión, no obstante, intenta hacer daño a los testículos del toro.

Phil Leonard, un experto de la caverna de Anubis, en una entrevista para el canal de historia dice que las tallas que se encontraron en la cueva pueden haber sido realizadas por los antiguos adoradores de Mitra, y que la cueva ha sido diseñada como un indicador de los equinoccios.

La caverna de Anubis es la evidencia mejor conservada del antiguo culto de Mitra, que pasó a través del tiempo y las distancias, hasta el Imperio Romano Persa. El Dios Sol Mitra era adorado en la India antes del 2000 aC.

Posteriormente, el culto se extendió a Persia y Asia Menor, para convertirse en un dios helenístico y romano, que fue adorado en religiones del misterio desde el siglo I a.C. el quinto siglo d.C. No está claro lo mucho que hay en común entre estas tres religiones.

Los orígenes del culto mitráico en el Imperio Romano no son del todo claros y se han visto afectados de manera significativa por el descubrimiento de la procesión de los equinoccios por Hiparco de Nicea. Mitra podría haber sido el poder celestial capaz de causar el fenómeno.

En cualquier templo romano dedicado a Mitra el lugar de honor se dedica a la representación de Mitra en el acto de masacre de un toro sagrado. Mitra es representado como un joven lleno de energía, vistiendo un gorro frigio, una túnica corta que se expande en el borde, calzas y capa que ondea detrás. Mitra agarra el toro por la fuerza, llevándolo hacia atrás de la cabeza y golpeándolo en el cuello con su espada corta.

Grabado de un toro en una roca de 225 Kg encontrado en el río Arkansas.

Estos animales son los que dan nombre a las constelaciones que se encontraron en el ecuador celestial cerca de la constelación de Tauro, cuando durante el equinoccio de primavera el sol estaba en la constelación del toro, el período fue llamado el Toro.

Cuando el mitraísmo se extendió entre los pueblos celtas de Europa Occidental y el Reino Unido, el énfasis en la representación de Mitra matando al toro era muy grande. Es de destacar que el grabado de un toro en las orillas del río Arkansas también parece jugar el papel del sangrado, agregando mayor credibilidad a la teoría de Mitra.

Ciertamente, existen muchas preguntas sin respuesta. Se admitió que los pueblos celtas se desplazaron hacia la parte superior de América del Norte, ¿porque sintieron la necesidad de representar al dios Anubis junto con el dios Mitra? Parece la representación de un tipo de transferencia entre deidades.

Además, ¿cómo exactamente los antiguos pueblos celtas llegaron hasta Oklahoma? Ciertamente, este hallazgo refuerza la idea de que los vikingos, marineros cualificados, han llegado a América del Norte siglos antes de Colón.

Tantas preguntas sin respuesta, tan al interior de EE.UU., y tanta precisión, sugiere un fraude.

Crates de Malos

Crates de Malos

Globo terráqueo de Crates de Malos

Reconstrucción hipotética de Dilke (s. II a. de C.)

Fuente: http://www.henry-davis.com/MAPS/AncientWebPages/113.html

Ilustración del globo de Crates de Malos, en la que Oecumene es el mundo conocido (Europa, Asia, y norte de África); Perioeci, las hipotéticas tierras desconocidas del hemisferio norte; Antoeci, las hipotéticas tierras desconocidas al sur del ecuador, inaccesibles por el calor; Antipodes, las hipotéticas tierras desconocidas en el lado opuesto del mundo, igualmente inaccesibles.

Crates de Malos (Malo, también llamada Malos, Asia Menor, 180 a. C.-150 a. C.) fue un cartógrafo, gramático y filósofo estoico griego, director de la biblioteca de Pérgamo.

Al margen de su actividad como filósofo, su mayor aportación fue la de construir el primer Orbe terráqueo esférico, añadiendo nuevos continentes al Ecúmene conocido, demasiado pequeño respecto al tamaño de la Tierra determinado por los cálculos de Eratóstenes. Este desequilibrio aparente, inaceptable por la cultura griega, que daba gran importancia a cuestiones como la armonía y el balance del universo, fue resuelto por Crates incorporando otros “continentes”, origen de lugares míticos como las Antípodas y el gran continente austral conocido como Terra Australis.

Crates de Malos (s. II a. de C.) visitó Roma como embajador del rey Átalo quien lo envió al Senado romano en agosto del año 159 a. de C. Durante su estancia se rompió una pierna visitando una cloaca. El periodo de convalecencia lo aprovechó para dar lecciones en la Urbe (Dilke, Green and Roman maps, p. 36). Crates construyó un globo terráqueo a escala de la Tierra en el que supuso la existencia de tres continentes más, cuya masa equilibraría la de la ecumene o mundo habitado: los llamó Periecos, Antípodas y Antecos y los situó donde hoy están, respectivamente América del Norte y Sur mientras el tercero sería un continente Austral. La presencia de esta Terra Incognita será constante en la cartografía, a partir de entonces. (Estrabón, Geografía  I 2.24). Durante el tiempo que invirtió en recuperarse, transmitió sus conocimientos a los miembros de la élite romana, haciendo lectura de los clásicos griegos. Organizó bibliotecas en Roma, y enseñó bajo el criterio de la anomalía (haciendo énfasis a las excepciones).

La teoría de Crates está inspirada en Homero pues este autor defiende que la acción de la Odisea se tiene lugar en el Atlántico -en concreto el viaje de Menelao que se desarrollaría entre Gades y la India-. Lo cierto es que, una vez que Eratóstenes redujo el tamaño de la tierra habitada a una cuarta parte de toda la Tierra, la consecuencia lógica era que existieran otros mundos habitados. A partir de ahí la simetría hizo el resto (Molina Marín, Geographica, p. 201).

Vivió en Roma, transmitió sus conocimientos a los miembros de la élite romana, haciendo lectura de los clásicos griegos. Organizó bibliotecas en Roma, y enseñó bajo el criterio de la anomalía haciendo énfasis a las excepciones.

Nació en Tebas, en la Beocia, y fue discípulo de Diógenes el Cínico. Según la regla de su secta, vendió sus bienes, cuyo producto confió a un banquero, encargándole que se los entregase a sus hijos, si no fuesen bastante cuerdos para hacerse filósofos, y si lo fuesen que lo repartiese al público. Era jorobado, feo y tan desaseado, que causaba repulsa y asco; a pesar de esto, inspiró una violenta pasión a Hiparquia, hermana del filósofo Metrocles. Hizo cuanto pudo para disuadirla del empeño que tenía de unirse a él; pero Hiparquia persistió en su extraño empeño y se casó con él. Son absurdos los pormenores que se han contado sobre las extravagantes condiciones que puso Crates a su consentimiento. Tuvo dos hijas, que casó con dos discípulos suyos.

Era sufrido y sobrellevaba los malos tratamientos sin devolverlos. En una ocasión un hombre llamado Nicodremo le dio una bofetada tal, que le hinchó el carrillo, de lo que no tomó más venganza que poner debajo del hinchado carrillo un letrero que decía: «Nicodemo lo ha hecho». Alejandro el Grande tuvo curiosidad de conocer a este Cínico, y le preguntó si deseaba que volviese a reconstruir su ciudad natal, Tebas. ¿Para qué? contestó Crates, ¿para que venga otro Alejandro y la vuelva a destruir?

Cuando le preguntaban para qué servía la filosofía, contestaba: para aprender a contentarse con vegetales y a vivir sin cuidados y sin inquietudes. Atribúyesele esta singular tarifa de gastos: se debe pagar al cocinero, diez minas; al médico, una dracma; a un adulador, cinco talentos; a un amigo de dar consejos, humo, y a un filósofo, tres óbolos.

Balkanatolia

Balkanatolia

El mundo es muy antiguo, existieron varios supercontinentes, entre otros: Gondwana al oeste y Laurasia al norte. Antes de él estuvo Pannotia (centrada en el Polo sur), pero es que antes de él estuvo Rodinia, del que se conoce su existencia gracias a pruebas de paleomagnetismo que permiten obtener la paleolatitud de los fragmentos, (aunque no su longitud). Un único continente que vivió hace 1.100 millones de años.

Science Alert‘ acaba de publicar el descubrimiento de un continente que existió hace unos 40 millones de años y fue hogar de una fauna muy exótica. Podría, además, haber allanado el camino para que los mamíferos asiáticos colonizaran el sur de Europa. Este continente olvidado fue Balkanatolia. Hace 34 millones de años descendió el nivel del mar y se formó un puente entre Europa y Asia, se convirtió en una puerta de entrada entre los dos, aunque todavía no se conoce cuándo y cómo llegó la primera ola de mamíferos asiáticos al sureste de Europa, fue bastante dramático, pues la aparición de los asiáticos llevó a una extinción repentina de los nativos en lo que se conoce como Grande Coupure o extinción masiva del Eoceno-Oligoceno, una época en la que la fauna cambió mucho y se formaron algunas de las cordilleras más altas de la actualidad, como los Alpes y el Himalaya.

Recientes hallazgos de fósiles en los Balcanes apuntan a una región peculiar que podría haber permitido a los mamíferos asiáticos colonizar el sureste de Europa entre cinco y diez millones de años antes de que ocurriera el Grande Coupure. Para ello, las investigaciones se centraron en los sitios fósiles de la zona que cubre la actual península de los Balcanes y Anatolia. El equipo reconstruyó los cambios paleogeográficas que ocurrieron en la región, la cual tiene “una historia compleja de ahogamiento episódico y resurgimiento”.

Fue una región peculiar que podría haber permitido a los mamíferos asiáticos colonizar el sureste de Europa entre cinco y diez millones de años antes de que ocurriera el Grande Coupure

Y lo que descubrieron es que Balkanatolia sirvió como trampolín para que los animales se trasladaran de Asia a Europa occidental, con la transformación de la antigua masa de tierra de un continente independiente a un puente terrestre, y la posterior invasión de mamíferos asiáticos, coincidiendo con algunos ‘cambios dramáticos paleográficos’. Hace más de 50 millones de años Balkanatolia era un archipiélago aislado separado de sus continentes vecinos, pero una serie de acontecimientos como el crecimiento de las capas de hielo antárticas lo conectaron con Europa occidental.

Los investigadores descubrieron fragmentos de una mandíbula perteneciente a un animal similar a un rinoceronte en Turquía, con una edad aproximada de 38 millones de años. Este fósil es, sin duda, el más antiguo descubierto en Anatolia hasta la fecha y contrasta la idea de que los animales aventureros atravesaron desde Asia a Europa a través de Balkanatolia como ruta de expansión meridional, aunque la idea sigue siendo debatida porque solo se basa en fósiles de mamíferos y se necesita una imagen más completa.

Muchos de los cambios geológicos que dieron lugar a Balkanatolia aún no se han entendido por completo, y es importante señalar que esta revisión es solo la interpretación de un equipo del registro fósil, que a veces puede ser escaso y fragmentado. Pese a todo ello, brinda una oportunidad única para documentar la evolución y la desaparición de la tierra en otro tiempo. Vivimos en un mundo muy antiguo y todavía queda mucho por conocer y explorar, sin duda.

Balkanatolia, hace 50 millones de años Alexis Licht & Grégoire Métais. CNRS.

Un equipo de paleontólogos y geólogos franceses, estadounidenses y turcos ha constatado la existencia de un continente olvidado, que hoy abarca los actuales Balcanes y Anatolia.

Bautizado como Balkanatolia, este continente era el hogar de una colección única de animales, a diferencia de los que se encuentran en Europa y Asia, escriben los investigadores en su nuevo estudio.

Pero una combinación de la caída del nivel del mar, con la expansión de las plataformas de hielo antárticas y los movimientos tectónicos, vincularon a Balkanatolia con Europa occidental hace de 40 a 34 millones de años, permitió que mamíferos procedentes de Asia colonizaran Europa.

Específicamente, los roedores y ungulados asiáticos hicieron la transición a Europa a través de Balkanatolia, según los fósiles encontrados. Los resultados de esta investigación se han publicado en Earth Science Reviews.

La Gran Ruptura

Durante millones de años a lo largo del Eoceno (hace 55 a 34 millones de años), Europa occidental y Asia oriental formaron dos masas de tierra distintas, con faunas de mamíferos muy diferentes.

Los bosques europeos fueron el hogar de fauna endémica con, por ejemplo, los paleotéridos (un grupo extinto lejanamente emparentados con los caballos actuales, pero más parecidos a nuestros tapires), mientras que Asia estaba poblada por faunas más cosmopolitas, incluidas las familias de mamíferos que se encuentran hoy en estos dos continentes.

Hace unos 34 millones de años, Europa occidental fue colonizada por especies asiáticas, lo que provocó una importante renovación de la fauna vertebrada y la extinción de sus mamíferos endémicos: un evento brutal denominado la “Gran Ruptura”.

Sorprendentemente, los fósiles encontrados en los Balcanes indican la presencia de mamíferos asiáticos en el sur de Europa mucho antes de la Gran Ruptura, lo que sugiere que la colonización fue prolongada.

Paradoja aclarada

Un equipo liderado por investigadores del CNRS de Francia ha aclarado a esta paradoja revisando descubrimientos paleontológicos anteriores, algunos que datan del siglo XIX, y reevaluando en ocasiones su datación a la luz de los datos geológicos actuales.

Este examen revela que, durante gran parte del Eoceno, la región correspondiente a los actuales Balcanes y Anatolia estuvo dotada de una fauna terrestre homogénea, pero distinta a la de Europa y Asia oriental.

Esta fauna exótica incluía, por ejemplo, marsupiales con afinidades sudamericanas y embritópodos (grandes mamíferos herbívoros parecidos a los hipopótamos) que antiguamente se encontraban en África.

Balkanatolia en la actualidad. Alexis Licht & Grégoire Métais. CNRS.

El equipo también descubrió en Turquía una nueva localidad fosilífera (Büyükteflek), fechada entre 35 y 38 millones de años, que revela mamíferos con afinidades claramente asiáticas, la más antigua conocida hasta la fecha en Anatolia.

Durante millones de años durante la época del Eoceno (hace 55 a 34 millones de años), Europa occidental y Asia oriental formaron dos distintas masas de tierra con faunas de mamíferos muy diferentes: Los bosques europeos albergaban fauna endémica como los paleoterios (un grupo extinto relacionado lejanamente con los caballos actuales, pero más parecido a los actuales tapires), mientras que Asia estaba poblada por una fauna más diversa, incluidas las familias de mamíferos que hoy se encuentran en ambos continentes.

Esta fauna exótica incluía, por ejemplo, marsupiales de afinidad sudamericana y embritópodos (grandes mamíferos herbívoros parecidos a los hipopótamos) que antes se encontraban en África. Por lo tanto, la región debe haber formado una sola masa de tierra, separada de los continentes vecinos.

El equipo también descubrió un nuevo depósito de fósiles en Turquía (Büyükteflek) que data de hace 38 a 35 millones de años, que produjo mamíferos cuya afinidad era claramente asiática, y son los primeros descubiertos en Anatolia hasta ahora. Encontraron fragmentos de mandíbulas pertenecientes a Brontotheres, animales parecidos a grandes rinocerontes que se extinguieron a finales del Eoceno.

Tercer continente euroasiático

Toda esta información permite esbozar la historia de este tercer continente euroasiático, encajado entre Europa, África y Asia.

Los investigadores han concluido que Balkanatolia debía estar formada por una única masa de tierra, separada de los continentes vecinos, y hogar de una fauna única.

Añaden que, probablemente, la gran glaciación que se produjo hace unos 34 millones de años, que también propició la formación del manto de hielo antártico y el descenso del nivel del mar, conectó Balkanatolia con Europa Occidental, dando lugar tiempo después a la citada “Gran ruptura”.

Este evento ha servido como criterio para definir el límite entre el Eoceno y el Oligoceno, y está caracterizado por las grandes extinciones y por la especiación alopátrida (causada básicamente por la presencia de una barrera geográfica) de especies primitivas aisladas, destacan los investigadores.

Sin embargo, aunque esta teoría parece apuntar más a un hecho que a una suposición, los investigadores han señalado que “la conexión pasada entre esas masas de tierra individuales de los Balcanes y la existencia de esta ruta de expansión meridional siguen siendo objeto de debate“.

Referencia

Los hallazgos se publican en el volumen de marzo de 2022 de Earth Science Reviews: Balkanatolia: The insular mammalian biogeographic province that partly paved the way to the Grande Coupure

Imagen: Sitio excavado en Turquía (Büyükteflek). Crédito: Alexis Licht y Grégoire Métais

Muela superior de un mamífero brontoterio de origen asiático: una especie de gran rinoceronte extinto a finales del Eoceno. [Alexis Licht & Grégoire Métais – CNRS] “Probablemente había varias provincias biogeográficas. Pero teníamos una fauna cercana a la que conocemos hoy: rinocerontes, primates antropoides, roedores. Una fauna bastante cosmopolita, con muchos taxones cercanos a los que conocemos hoy. ‘hui’, es decir, organismos vivos que comparten ciertas características bien definidas [ndlr. dérivé de taxonomie ou taxinomie, du grec τάξις signant classement, ordre].

Cambios climáticos

Grégoire Métais especifica que en ese momento, Asia, una región inmensa, estaba separada de Europa por un mar epicontinental poco profundo que se extendía desde Ucrania hasta Finlandia.

La transición Eoceno-Oligoceno está marcada por una combinación de factores, como cambios climáticos importantes.

El establecimiento de la Corriente Circumpolar Antártica tuvo un efecto importante en la circulación oceánica global y el clima, pero es poco probable que sea la causa de la glaciación del Oligoceno. [Florent Hodel et al., 2021 – CNRS] Estos pueden haber jugado un papel en la desaparición de los animales Balkanatolic: “Es un período frío. Hay una instalación de casquetes polares en los polos y la apertura del Estrecho de Drake [entre les océans Pacifique et Atlantique]: la Antártida ya no está conectada con América del Sur, lo que provoca la formación de una corriente oceánica circumpolar que cambiará profundamente la Tierra. Tenemos un clima generalmente más frío, hábitats más fragmentados y quizás los mamíferos asiáticos quizás estaban más adaptados a este tipo de ambiente.

La fauna de Balkanatolia aún es muy poco conocida: se revela gracias a algunos sitios en Europa del Este, incluido un sitio particular en Anatolia, señala el investigador. Con la oleada de mamíferos asiáticos, los de Balkanatolia no tuvieron descendencia: “En Europa occidental, hay muy pocos, si no ninguno, descendientes actuales de esta fauna que existió en el Eoceno, antes del Gran Corte en Europa”.

Grégoire Métais está encantado de hacer muchos más descubrimientos sobre la historia de esta región con su equipo formado por científicos de Estados Unidos, Francia, Holanda y Turquía: “Es solo el comienzo de una aventura”, concluye.

Mundo de Eratóstenes

Mundo de Eratóstenes

Eratóstenes

Nombre en griego antiguo: Ἐρατοσθένης ὁ Κυρηναῖος

Nacimiento: 276 a. C.; Cirene (Libia) o Apolonia de Cirene (Libia)

Fallecimiento: 194 a. C.; Alejandría (Egipto)

Educación

Supervisor doctoral: Calímaco

Alumno de

Ocupación: Matemático, astrónomo, poeta, bibliotecario, historiador, escritor, musicólogo, teórico de la música, geógrafo y elegist

Área: Geometría, teoría de números y geografía

Conocido por: criba de Eratóstenes, medición de la Tierra, esfera armilar

Cargos ocupados: Director de la Biblioteca de Alejandría

Empleador: Biblioteca de Alejandría

Alumnos: Ptolomeo IV

Eratóstenes de Cirene (en griego antiguo Ἐρατοσθένης, Eratosthénēs) (Cirene, 276 a. C.1​-Alejandría, 194 a. C.) fue un matemático, astrónomo y geógrafo griego de origen cirenaico. Concibió por primera vez la geografía como una disciplina sistemática, desarrollando una terminología que todavía se usa en la actualidad.2​ Es conocido principalmente por ser la primera persona en calcular la circunferencia de la Tierra, lo que hizo al comparar las altitudes del Sol del mediodía en dos lugares separados por una distancia Norte-Sur. Su cálculo fue notablemente preciso. También fue el primero en calcular la inclinación del eje de la Tierra (nuevamente con notable precisión). Además, pudo haber estimado la distancia desde la Tierra hasta el Sol e ideó intercalar cada cuatro años un día adicional en los calendarios, produciendo el año bisiesto.3Creó el primer mapa del mundo, incorporando paralelos y meridianos basados en el conocimiento geográfico disponible de su época.

Biografía

Eratóstenes, hijo de Aglaos, nació en 276 a. C. en Cirene. Estudió en Alejandría y durante algún tiempo en Atenas. Fue discípulo de Aristón de Quíos, de Lisanias de Cirene y del poeta Calímaco y también gran amigo de Arquímedes. En el año 236 a. C., Ptolomeo III le llamó para que se hiciera cargo de la Biblioteca de Alejandría, puesto que ocupó hasta el fin de sus días. La Suda afirma que, tras perder la vista, se dejó morir de hambre a la edad de 80 años; sin embargo, Luciano dice que llegó a la edad de 82 años; también Censorino sostiene que falleció cuando tenía 82 años. 02/09/21 c&a Eratóstenes poseía una gran variedad de conocimientos y aptitudes para el estudio: astrónomo, poeta, geógrafo y filósofo, su apellido fue Pentathlos, nombre que se reservaba al atleta vencedor en las cinco competiciones de los Juegos Olímpicos. Suidas afirma que también era conocido como el segundo Platón y diversos autores dicen que se le daba el sobrenombre de Beta, por la segunda letra del alfabeto griego, porque ocupó el segundo lugar en todas las ramas de la ciencia que cultivó.

Esfera armilar

A Eratóstenes se le atribuye la invención, hacia 255 a. C., de la esfera armilar que aún se empleaba en el siglo XVII. Aunque debió de usar este instrumento para diversas observaciones astronómicas, solo queda constancia de la que le condujo a la determinación de la oblicuidad de la eclíptica. Determinó que el intervalo entre los trópicos (el doble de la oblicuidad de la eclíptica) equivalía a los 11/83 de la circunferencia terrestre completa, resultando para dicha oblicuidad 23º 51′ 19″, cifra que posteriormente adoptaría el astrónomo Claudio Ptolomeo.

Según algunos historiadores, Eratóstenes obtuvo un valor de 24º y el refinamiento del resultado se debió hasta 11/83 al propio Ptolomeo. Además, según Eusebio de Cesarea, dedujo que la distancia al Sol era de 804 000 000 o de 4 080 000 estadios (según diferentes traducciones), la distancia a la Luna 780 000 estadios4​ y, según Macrobio, que el diámetro del Sol era 27 veces mayor que el de la Tierra. Realmente el diámetro del Sol es 109 veces el de la Tierra y la distancia a la Luna es casi tres veces la calculada por Eratóstenes, pero el cálculo de la distancia al Sol, admitiendo que el estadio empleado fuera de 185 metros, en la estimación de 804 000 000 estadios da 148 752 060 km, muy similar a la unidad astronómica actual. A pesar de que se le atribuye frecuentemente la obra Katasterismoi, que contiene la nomenclatura de 44 constelaciones y 675 estrellas, los críticos niegan que fuera escrita por él, por lo que se suele designar Pseudo-Eratóstenes a su autor.

Medición de las dimensiones de la Tierra

En el solsticio de verano, los rayos solares inciden perpendicularmente sobre Siena (Asuán). En Alejandría, más al norte, midiendo la altura de un edificio y la longitud de la sombra que proyecta, se puede determinar el ángulo formado con el plano de la eclíptica, en el que se encuentran el Sol y la ciudad de Siena, ángulo que es precisamente la diferencia de latitud entre ambas ciudades. Conocida esta, basta medir el arco de circunferencia y extrapolar el resultado a la circunferencia completa (360º).

Reconstrucción del siglo XIX (según Bunbury) del mapa de Eratóstenes del mundo conocido en su época.

El principal motivo de su celebridad es sin duda la determinación del tamaño de la Tierra. Para ello inventó y empleó un método trigonométrico, además de las nociones de latitud y longitud, al parecer ya introducidas por Dicearco, por lo que bien merece el título de padre de la geodesia.

Por referencias obtenidas de un papiro de su biblioteca, sabía que en Siena (hoy Asuán, Egipto) el día del solsticio de verano los objetos verticales no proyectaban sombra alguna y la luz alumbraba el fondo de los pozos; esto significaba que la ciudad estaba situada justamente sobre la línea del trópico de Cáncer, y su latitud era igual a la de la eclíptica que ya conocía. Eratóstenes, suponiendo que Siena y Alejandría tenían la misma longitud (realmente distan 3º) y que el Sol se encontraba tan alejado de la Tierra que sus rayos podían suponerse paralelos, midió la sombra en Alejandría el mismo día del solsticio de verano al mediodía, demostrando que el cenit de la ciudad distaba 1/50 parte de la circunferencia, es decir, 7º 12′ del de Alejandría. Según Cleomedes, Eratóstenes se sirvió del scaphium o gnomon (un protocuadrante solar) para el cálculo de dicha cantidad.

Posteriormente, tomó la distancia estimada por las caravanas que comerciaban entre ambas ciudades, aunque bien pudo obtener el dato en la propia Biblioteca de Alejandría, fijándola en 5000 estadios, de donde dedujo que la circunferencia de la Tierra era de 250 000 estadios, resultado que posteriormente elevó hasta 252 000 estadios, de modo que a cada grado correspondieran 700 estadios. También se afirma que Eratóstenes, para calcular la distancia entre las dos ciudades, se valió de un regimiento de soldados que diera pasos de tamaño uniforme y los contara.

Admitiendo que Eratóstenes usase el estadio ático-italiano de 184,8 m, que era el que solía utilizarse por los griegos de Alejandría en aquella época, el error cometido sería de 6192 kilómetros (un 15 %). Sin embargo, hay quien defiende que empleó el estadio egipcio (300 codos de 52,4 cm), en cuyo caso la circunferencia polar calculada hubiera sido de 39 614 km, frente a los 40 008 km considerados en la actualidad, es decir, un error de menos del 1 %.

Ahora bien, es imposible que Eratóstenes diera con la medida exacta de la circunferencia de la Tierra debido a errores en los supuestos que calculó. Tuvo que haber tenido un margen de error considerable y por lo tanto no pudo haber usado el estadio egipcio:5

  1. Supuso que la Tierra es perfectamente esférica, lo que no es cierto. Un grado de latitud no representa exactamente la misma distancia en todas las latitudes, sino que varía ligeramente de 110,57 km en el Ecuador hasta 111,7 km en los Polos. Por eso no podemos suponer que 7º entre Alejandría y Siena representen la misma distancia que 7º en cualquier otro lugar a lo largo de todo el meridiano.
  2. Supuso que Siena y Alejandría se encontraban situadas sobre un mismo meridiano, lo cual no es así, ya que hay una diferencia de 3 grados de longitud entre ambas ciudades.
  3. La distancia real entre Alejandría y Siena (hoy Asuán) no es de 924 km (5000 estadios ático-italiano de 184,8 m por estadio), sino de 843 km (distancia aérea y entre los centros de las dos ciudades), lo que representa una diferencia de 81 km.
  4. Realmente Siena no está ubicada exactamente sobre el paralelo del trópico de cáncer (los puntos donde los rayos del sol caen verticalmente a la tierra en el solsticio de verano). En realidad, se encuentra situada a 72 km (desde el centro de la ciudad). Pero debido a que las variaciones del eje de la Tierra fluctúan entre 22,1 y 24,5º en un período de 41 000 años, hace 2000 años se encontraba a 41 km.
  5. La medida de la sombra que se proyectó sobre la vara de Eratóstenes hace 2200 años debió ser de 7,5º o 1/48 parte de una circunferencia y no 7,2º o 1/50 parte. Puesto que en aquella época no existía el cálculo trigonométrico, para calcular el ángulo de la sombra, Eratóstenes pudo haberse valido de un compás,6​ para medir directamente dicho ángulo, lo que no permite una medida tan precisa.

Si se rehace el cálculo de Eratóstenes con la distancia y medida angular exacta desde Alejandría hasta el lugar geográfico situado justo en la intersección del meridiano que pasa por Alejandría con el paralelo del trópico de cáncer, se obtiene un valor de 40 074 km para la circunferencia terrestre.7​ Eso representa solamente 66 km o un 0,16 % de error de la circunferencia real de la Tierra medida por satélites avanzados, que es de 40 008 km, lo que demuestra la validez de su razonamiento. Esta ligera diferencia se debe a que la distancia entre Alejandría y la línea del trópico de cáncer es 1/46 parte de una circunferencia, pero la Tierra no es una esfera perfecta.

Posidonio rehízo el cálculo de Eratóstenes 150 años más tarde y obtuvo una circunferencia sensiblemente menor. Este valor fue adoptado por Ptolomeo y fue en el que probablemente se basó Cristóbal Colón para justificar la viabilidad del viaje a las Indias por occidente. Con las mediciones de Eratóstenes, el viaje no se habría llegado a realizar, al menos en aquella época y con aquellos medios, aceptando solo las certezas científicas. Los doctores consultados en Salamanca, a petición real, se basaron en ellos para determinar que el objetivo principal —llegar a China y Japón— era imposible dada la distancia. Finalmente, la empresa fue aprobada por la reina por las ventajas estratégicas y comerciales que preveía el proyecto y sobre objetivos secundarios, como la condición de Colón de obtener prebendas y porcentajes sobre las tierras que descubriera en camino.

El trabajo de Eratóstenes es considerado por algunos el primer intento científico en medir las dimensiones de nuestro planeta,8​ ya que se hicieron otros cálculos y se perfeccionaron siglos después por estudiosos tales como el califa Al-Mamun y Jean François Fernel.

Matemáticas

Se le debe un procedimiento, conocido como la Criba de Eratóstenes, para obtener de un modo rápido todos los números primos menores que un número dado. La versión informática de este procedimiento (algoritmo) se ha convertido con los años en un método estándar para caracterizar o comparar la eficacia de diferentes lenguajes de programación.

Eratóstenes también midió la oblicuidad de la eclíptica (la inclinación del eje terrestre) con un error de solo 7′ de arco, y creó un catálogo (actualmente perdido) de 675 estrellas fijas. Su obra más importante fue un tratado de geografía general llamado Geographica (en griego Γεωγραφικά, Geographika). En esta obra Eratóstenes describió y cartografió todo su mundo conocido, incluso dividiendo la Tierra en cinco zonas climáticas: 9​ dos zonas de congelación alrededor de los polos, dos zonas templadas y una zona que abarca el ecuador y los trópicos. 10​ Colocó rejillas de líneas superpuestas sobre los mapas que representaban la superficie de la Tierra. Usó paralelos y meridianos para vincular todos los lugares del mundo. Ahora era posible estimar la distancia desde ubicaciones remotas con esta red sobre la superficie de la Tierra. En Geographica se mostraron los nombres de más de 400 ciudades y sus ubicaciones.2

Otros trabajos

Eratóstenes era una de las figuras eruditas más preeminentes de su tiempo, y produjo trabajos que cubren un área extensa de conocimiento antes y durante su tiempo en la Biblioteca. Escribió sobre muchos temas: geografía, matemáticas, filosofía, cronología, crítica literaria, gramática, poesía e incluso comedias antiguas. Desafortunadamente, solo quedan fragmentos de sus obras después de la Destrucción de la Biblioteca de Alejandría.11​ La obra poética de Eratóstenes comprende dos obras: Erigone, elogiada repetidamente por Longino, y Hermes, la más conocida, poema de asunto astronómico y geográfico que trata de la forma de la Tierra, de su temperatura, de los diferentes climas y de las constelaciones. Escribió varios tratados sobre filosofía moral y se le atribuyen, sin certeza, otras obras filosóficas. Su primer trabajo, llamado Platonikos (platonicus), contempla la filosofía de Platón desde un punto de vista matemático. De acuerdo a Teón de Esmirna, un matemático pitagórico, el trabajo de Eratóstenes estudió definiciones básicas de geometría y aritmética, y abarcó temas como la música.1213​ Sus producciones históricas estuvieron ligadas íntimamente a las matemáticas, y su obra más importante en esta disciplina fue la Cronografía, en la que recoge las fechas de los acontecimientos literarios y políticos más importantes. Se cree que Las Olimpiadas, citadas por Diógenes Laercio y Ateneo, formaban parte de la Cronografía. También escribió un tratado Sobre la antigua comedia ática, del que son fragmentos Architectonicos y Skenographicos, en los que trató de la decoración, el vestuario, la declamación y el argumento de obras de Aristófanes y de Cratino, entre otros. También estudió la obra de Homero y escribió una biografía sobre la vida del poeta que no ha llegado hasta nuestros días. En la citada Eratosthenica, Bernhardy compiló la lista de todas las obras atribuidas a Eratóstenes, así como los fragmentos de sus escritos entonces conocidos, con excepción de Katasterismoi.

Inventó el mesolabio, uno de los primeros instrumentos descubiertos que es una primitiva calculadora.14

Ejes principales del Mapamundi de Eratóstenes

Mapa de Eratóstenes (276 a.C. – 194 a.C.) con la tierra conocida hasta ese momento.

Es el primer mapa en que se utilizan líneas para la latitud y longitud. O sea con un sistema de meridianos.

Como resultado de sus investigaciones  Eratóstenes confeccionó un mapamundi, que, aunque perdido, se ha podido reconstruir con gran precisión, gracias a los relatos de diversos exploradores y marinos con la ubicación de los mares, tierra, montañas, ríos y poblaciones. El mapa de Eratóstenes establece un sistema de meridianos y divide a la tierra habitada en departamentos, a los que él denomina sphragidas, los cuales se apoyaban en dos ejes perpendiculares: uno con dirección Norte-Sur, que era el meridiano que pasaba por Siena y Alejandría, y el otro de Oeste a Este, que pasaba  por las Columnas de HérculesAtenas y Rodas.

Algunas reconstrucciones. La más aceptada es la realizada en 1879 por E. H. Bunbury.

De: https://numerentur.org/1-eratostenes-de-cirene/

Las cabezas de Hexham

Las cabezas de Hexham

Parcialmente entresacado del artículo: Publicado el 29 abril, 2020 por MENADEL Psicología Clínica y Transpersonal Tradicional Pneumatología bajo MENADEL PSICOLOGÍA (Sergio Fritz Roa)

Hexham (/ˈhɛksəm/ HEKS-əm) es una ciudad de Reino Unido en Inglaterra en el condado de Northumberland, nordeste de Inglaterra. Es una villa comercial. Tiene una población de 11.900 habitantes en 2011.1

Tiene pequeños núcleos de población los cuales son: Corbridge, Riding Mill, Stocksfield y Wylam. Está a cuarenta kilómetros de Newcastle Upon Tyne.

En esta localidad existen varias leyendas: La piedra del Diablo, Las hermanas Pollock, El lobo de Allendale, y Las cabezas de piedra

Las cabezas de piedra de Hexham

Año 1971. Dos hermanos, Colin y Leslie Robson, juegan en el jardín de la casa. Uno de ellos empieza a desenterrar algo que sobresale levemente del suelo. Y así halla unas pequeñas cabezas esculpidas en dos piedras (de 6 centímetros de altura cada una), de aspecto primitivo y temible. Una parece representar a un niño monstruoso y la otra a una niña con apariencia de bruja.

A partir de ese momento, según la familia, empezaron a ocurrirles cosas extrañas, así como a algún vecino.

Debido a las situaciones extrañas en que la familia Robson se vio envuelta y, para buscar una respuesta a aquellas, entregaron las figuras a unos arqueólogos, uno de ellos Anne Ross. Estos pensaron de inmediato que podría auxiliarlos pues estimaron que se trataba de piezas antiguas y posiblemente celtas, siendo aquella una experta en Mitología Céltica (escribió libros sobre el tema). Ella aceptó y se llevó las dos piedras a su casa… Y, al poco tiempo empezó a verse afectada por insólitos hechos.

Para Anne Ross, las piedras tenían una antigüedad cercana a los dos mil años y se relacionaban con el “culto de las cabezas”, que realizaban los celtas. Así, por ejemplo, hay testimonios, especialmente de la zona cercana a Hexham donde los celtas lanzaban cabezas cortadas a sus enemigos. Para la señora Ross no había duda: las dos piedras eran célticas y tenían la finalidad de proferir una maldición. El culto a las cabezas de piedras era algo que venía estudiando hace mucho, y es así que en su libro “Pagan Celtic Britanic” (p.61) señalaba que “la cabeza humana era considerada por los celtas como un símbolo divino, y los poderes del otro mundo”.

Y aquí aparece otro personaje en esta laberíntica historia, llamado Desmond Craigie, quien desmiente la idea del origen celta de las piedras. Él señala que fue el autor de las mismas, las que le entregó a su hija para que jugara. Craigie había vivido hacía aproximadamente unos veinte años en la casa que posteriormente habitarán los Robson, y donde habían sido encontradas las ahora famosas “Piedras Diabólicas de Hexham”. Como nadie pareció creerle, hizo dos esculturas pétreas para demostrar que él realmente había sido el padre de los objetos que ocasionaban tanto ruido en la comunidad.

Desmond Craigie.

El último personaje de esta enigmática historia es Frank Hyde, a quien Don Robins le entregó las dos piedras, para que las investigara desde su especialidad: la radiestesia. Según ciertos sitios webs este al llevárselas en su vehículo, tuvo un impacto tremendo con el, desapareciendo desde allí las piedras de Hexham y sin saberse tampoco de Hyde…

Sin embargo, los estudios de la estructura y composición de las piedras, realizados por expertos demostraron que no se trataba de elementos confeccionados con cemento, como pretendía el señor Craigie, y que tampoco parecían tener factura moderna. El señor Hodson, uno de los investigadores, fue categórico e indicó que si hubiesen sido de cemento, faltaba el ingrediente más relevante en éste: el silicato de calcio. Hodson identificó el material como arenisca gruesa, con algún toque de cal y ciertos pigmentos de color.

Don Robins, un geólogo y experto en química inorgánica, autor de “Circles of silence” (un curioso estudio sobre las piedras), quien colaboró con Anne Ross en el libro “The Life and Death of a Druid Prince”, señaló que la figura conocida como “niño” era semejante a una calavera, de color gris verdoso y brillaba como cristales de cuarzo. El cabello parecía ir de adelante hacia atrás, con “rayas célticas”. El peso de esta figura era mayor al del cemento o concreto, incluso. Mientras, que la figura de la niña o mujer “bruja”, poseía pigmentos amarillos y rojos en el cabello. Sus ojos los calificó de “desorbitados” y era poseedora de pelo anudado. A pesar de su visión científica, no dudó en indicar que sentía una extraña, incómoda y densa presencia que emanaba de las piedras. De hecho, cuando se llevó las figuras a su hogar, las dejó en el automóvil y al prenderlo, todos los sistemas eléctricos del tablero de instrumentos se apagaron repentinamente. Pero, al mirar las piedras y decirles “¡Ya basta”, el vehículo partió sin problema…

La maldición habría terminado…

Posteriormente, como casi siempre, se sacaron conexiones con otros lugares y casos similares de diversa índole.

Por ejemplo: con el culto a la piedra en Chile (mitología Chiloé-Moais Chilotes); también en Chile el Namuncura de Río Bueno;

Desmond Craigie fabricó la cabeza de la izquierda para demostrar que sabía tallar roca.

Todo parece indicar que se trata de un fraude, un intento de llamar la atención.

Diafragma de Dicearco de Mesina

Diafragma de Dicearco de Mesina

Dicearco de Mesina

Dicearco (355 a. C.285 a. C.), natural de Mesina, fue un peripatético que se formó en el Liceo, la escuela que Aristóteles fundó en Atenas, donde se relacionó con Teofrasto1​ y se interesó por los asuntos relacionados con la moralidad. También fue político, historiador y geógrafo.

Su faceta más conocida es la de geógrafo. Midió la altura de algunas de las principales montañas de Grecia (primera operación de esta clase en la Antigüedad)2​ y realizó una serie de mapas y descripciones donde representó el mundo conocido hasta la época, obra que acompañará a su Mapamundi. Esta información fue de vital importancia para las campañas de Alejandro Magno.

Como historiador publicó su Historia de Grecia y, según la Suda, también escribió una Constitución de los espartanos que era leída en Esparta a los hombres jóvenes cada año.3

Diafragma de Dicearco de Mesina

Reconstrucción del siglo XIX (según Bunbury) del mapa de Eratóstenes del mundo conocido a su época. Está indicado el paralelo de Rodas (diafragma) y el meridiano de Rodas.

El diafragma de Dicearco de Mesina (hacia el 320 a. C.) es un concepto geográfico que puede ser interpretado de varias maneras. Desde el punto de vista moderno coincide, aproximadamente, con el paralelo de la isla de Rodas, 36°N.

El diafragma geográfico indicado está relacionado con varios temas (aparentemente alejados del concepto) y su estudio presenta un gran interés.

Consideración original

El primer sistema de coordenadas geográficas

Dicearco ideó una línea virtual que dividía el mundo conocido en su época (ecumene) en dos partes: una al norte y la otra al sur. Y la denominó diafragma.1

Según indican algunos expertos, esta línea geográfica fue la primera que la ciencia griega imaginó sobre la Tierra.2

El diafragma, añadido al meridiano que pasaba por Rodas, fue el primer sistema de coordenadas geográficas (ideado por Dicearco) de la historia. La obra de Dicearco fue muy admirada y él mismo considerado uno de los padres de la geografía. Fue clasificado por Estrabón en la segunda generación de geógrafos, junto a Demócrito, Eudoxio (astrónomo) y Éforo de Cime.

Medida y dimensiones

Según los antiguos (Claudio Ptolomeo entre otros), un grado del diafragma mesuraría 400 estadios, mientras que un grado de meridiano mesuraría 500 estadios.3

Mapa del Imperio Romano con los paralelos 35°N y 40° N indicados.

El legado griego

No existen dudas que los primeros en afirmar y sostener la esfericidad terrestre fueron los griegos, a partir del legado de Pitágoras. Entre ellos, el más grande geógrafo conocido fue Dicearco, nacido en la ciudad de Mesina, quien fue el primero en dimensionar el mundo conocido y habitado (ecúmene), al cual le asignó 40.000 estadios de Norte a Sur y 60.000 de Este a Oeste.

En su representación aparece una línea a la que denominó “Diaphragma”, la que atravesando el Mar Mediterráneo dividía a la superficie terrestre en dos mitades: una septentrional y otra meridional. En el mismo diseño agrega una segunda línea que, pasando por Rodas, dividía al ecúmene en oriente y occidente.

A Dicearco se le atribuyen una enorme cantidad de aportes y descubrimientos, entre otros la medida del arco de meridiano anterior y una minuciosa y detallada descripción general de la tierra. Según se sabe, Alejandro Magno (discípulo de Aristóteles) fue otro gran estudioso de las cartografías, a sabiendas de que el conocimiento del terreno era por aquel entonces un invalorable instrumento de poder para el gobierno.

Entre los grandes matemáticos y geómetras de la época no podemos olvidar a Eratóstenes, por ser el primero en calcular (con un error de unos pocos kilómetros) el perímetro terrestre, descubrimiento que le valió su tan merecida fama.

El genial Eratóstenes, quien fuera director de la Biblioteca de Alejandría, confeccionó un interesante mapamundi al que le incorporó un entramado de rectas paralelas y perpendiculares entre sí, muy similar al sistema de coordenadas que hoy todos conocemos. De ahí que se le reconozca como el padre del sistema de coordenadas geográficas Latitud y Longitud.

Reconstrucción de la carta de Dicearco.

Hacia 300 a. C. en la isla de Sicilia Dicearco de Messana hizo un nuevo mapa del mundo unas pocas décadas después de la invasión macedónica de la India. Es bastante curioso que en este mapa, aparece una isla completamente nueva, la isla de Taprobana, como los antiguos griegos la llamaban, o Sri Lanka, como hoy la conocemos. De hecho, la mayor parte de este mapa ilustra el territorio conquistado por Alejandro Magno hasta su muerte en 323 a. C.

Mohenjo-Daro

Mohenjo-Daro

Ruinas de Mohenjo-Daro.

Localización: Distrito de Larkana, Sindh, Pakistán

Tipo: Asentamiento

Área: 250 ha (620 acres) [1]

Historia

Fundado: 26-25 siglo a. C.

Abandonado: Siglo XIX a. C.

Culturas: Civilización del valle del Indo

Efigie de piedra de un rey sacerdote, encontrada en Mohenjo-Daro (fotografía de Mamoon Mengal).

Fotografía del libro Mohenjo Daro and the Indus Civilization (del arqueólogo británico sir John Marshall; Londres, 1931) que muestra un sello de esteatita del 1500 a. C. Se puede ver la imagen de una persona sentada sobre una mesa baja. Marshall creyó que podría ser el dios indio Shivá sentado en meditación, por lo que afirmó que el yoga había sido creado en el II milenio a. C.

Mohenjo-Daro y Harappa, son las dos ciudades más importantes de la denominada Cultura Harappa, de la Civilización del valle del Indo.

Mapa de la zona ocupada por la cultura del valle del Indo, mostrando la ubicación de Mohenjo-Daro.

Puerta de entrada al complejo Mohenjo-Daro.

Mohenjo-Daro (sindhi: موئن جو دڙو, AFI: [moˑin ʥoˑ d̪əɽoˑ]) fue una ciudad de la antigua cultura del valle del Indo. Sus ruinas se encuentran en territorio del actual Pakistán. Se desconoce su nombre antiguo. El actual nombre Mohenjo Daro significa literalmente ‘montículo de la muerte’. Fue habitada durante el tercer milenio antes de nuestra era (entre el 2600 a. C. y el 1800 a. C.) a orillas del río Indo.

Fue uno de los primeros y más importantes asentamientos urbanos del mundo, existente al mismo tiempo que las civilizaciones de Mesopotamia, Caral, el Antiguo Egipto, y Creta. Probablemente un cambio en el curso del río provocó el abandono de la ciudad.

Descubrimiento

En 1920, el arqueólogo británico John Marshall descubrió estas ruinas urbanas y describió por primera vez la cultura del valle del Indo. Sus estudios fueron completados por otros investigadores como Wheeler, Marshall Mackay y Sahni, además de arqueólogos indios y pakistaníes a partir de 1960. Las ruinas de Mohenjo-Daro están algo mejor preservadas que las de Harappa, la otra gran ciudad de la cultura del valle del Indo, por lo cual constituyen una mejor fuente de información acerca de esta cultura. En 1980 la Unesco declaró las ruinas de Mohenjo-Daro como Patrimonio de la Humanidad.

Significación histórica

Mohenjo-Daro fue muy probablemente una de las mayores ciudades de la antigua cultura del valle del Indo, también conocida como cultura Harappa, por la ciudad de Harappa, otra importante localización del valle del Indo, ubicada a 570 km al noreste de Mohenjo-Daro en el Panyab (Pakistán).1

La cultura prehistórica del Indo dio origen a la civilización del valle del Indo alrededor del 3000 a. C. La civilización se extendió por Pakistán y la India del Norte, pero de repente empezó a declinar alrededor del 1900 a. C. Los asentamientos de la civilización del Indo se extendían por el oeste hasta la frontera con Irán, con un puesto avanzado en Bactria, y por el sur hasta la costa del Mar Arábigo en la India Occidental, en Gujarat. Entre los principales asentamientos urbanos se encuentran Harappa, Mohenjo-Daro y Lothal.

En su apogeo, Mohenjo-Daro fue la ciudad más desarrollada y avanzada del sur de Asia, mostrando una ingeniería (con pozos, avanzados sistemas de desagüe y baños en las casas) y planificación urbana muy sofisticados para su época.2

Algunos estudiosos opinan que los sumerios, establecidos en Mesopotamia ―que inventaron la rueda en el 3500 a. C. y la escritura en el 3300 a. C.―, no tendrían un origen completamente autóctono, sino que tendrían influencias de la cultura Harappa, representada por enclaves como Mohenjo-Daro (que alcanzó su apogeo entre el 2600 a. C. y el 1800 a. C.).3​ Los escasos registros genéticos de los sumerios (“cabezas negras”) obtenidos hasta la fecha apuntan también en ese sentido, una proveniencia nor-india.

Sitio arqueológico

Se estima que en su momento de mayor ocupación, Mohenjo-Daro contaba con 35000 habitantes. La ciudad se encontraba cercada por murallas defensivas de ladrillo cocido. Abarcaba un kilómetro cuadrado de extensión, y comprendía dos zonas: la ciudadela, sobre un montículo, en donde se encontraba el centro administrativo y quizás religioso; y la “ciudad baja”, donde se agrupaban los barrios de artesanos, zonas residenciales, graneros y almacenes. Esta organización parece que es el resultado de una planificación urbana.

La ciudadela

La ciudadela está elevada sobre un montículo artificial. Este monte fue estudiado por Marshall, quien llegó a la conclusión de que hubo habitantes sobre el período Harappa inicial que construyeron el muro que encontramos bajo estas estructuras. Después este muro fue rellenado de tierra y trozos de ladrillo y sirvió de base para la construcción de las diferentes estructuras que encontramos en ella. La entrada a este monte está curiosamente en la parte trasera u oeste y contiene unas escaleras de unos siete metros de ancho. Después hay una pequeña puerta en la esquina sudoeste. Como estructuras significativas en la ciudadela tenemos tres edificios: el Gran Baño, el Granero y la Casa de los Sacerdotes.

Los Grandes Baños son un tanque rectangular que mide unos 12 metros de largo por 7 m de ancho y 2,4 m de profundidad. Alrededor de este tanque se encuentra una serie de columnas que se abren desde el sur, por lo tanto se puede situar la entrada en el sur del edificio. Además del tanque y la columnata hay un carril que parece ser público que rodea la estructura. Así pues la estructura del edificio se divide en tres zonas concéntricas que sirven para rodear el tanque.

Según Marshall, el agua provendría de un pozo que tiene una estructura concéntrica, dentro de una pequeña habitación lateral y saldría por un desagüe que está en la esquina sudoeste del baño. El agua pasaría por una galería bien elaborada, cubierta con un arco y con un tamaño suficiente para que un hombre pudiese caminar por ella. Posiblemente el tamaño de la galería fuese así para permitir la limpieza de esta y, en ocasiones, sería una buena vía de escape secreta; esto último, es solo una hipótesis.

Al oeste del gran baño está el Granero (según Wheeler). Es una gran construcción hecha en su mayor parte de madera y con un fuerte y grueso techado plano. Se aprecia que fue arreglado varias veces. Su construcción no es muy elaborada y su peso indica que necesitaba bastantes soportes.

Originalmente medía 50 metros por 27 y tenía 1350 metros cuadrados. Consiste en una plataforma hecha a base de ladrillos puestos unos sobre otros hasta llegar a la altura de 6 metros y en la parte superior encontramos unos canales de ventilación. Esto era simplemente la base de la construcción, después, se hacía el edificio de madera. Al norte encontramos una plataforma de carga.

La casa de los sacerdotes, actualmente, es un conjunto de muros difícil de entender. Algunas hipótesis hablan de la residencia de un posible alto sacerdote o bien de una institución religiosa. Mide aproximadamente 70 metros de largo por 24 m de ancho y ha ido sufriendo diversos cambios en su estructura interior. Al norte y al sur de la estructura se encuentran grandes habitaciones y hacia el centro son más pequeñas. Parece tener una puerta en el muro oeste y hay una sección que se asemeja a la construcción del muro norte del gran baño, con ventanas interiores.

La ciudad baja

Mohenjo-Daro se distingue por haber sido una ciudad en la que no existían grandes desigualdades sociales. En la ciudad baja, las casas más grandes, que eran una minoría, podían contar con más de 200 metros cuadrados y veinte habitaciones, dispuestas alrededor de uno o más patios abiertos con escaleras que conducían a un piso superior o techo plano. La mayor parte de la población moraba en viviendas de entre 50 y 100 metros cuadrados y una sola habitación (de entre 5 × 10 m y 5 × 20 m); estas viviendas constituían la mitad del total. La otra mitad, exceptuando las pocas casas de gran superficie que se han mencionado, estaba formada por casas de entre 100 y 150 metros cuadrados (de entre 5 × 20 m y 5 × 30 m). El principal material de construcción era el adobe (ladrillo de tierra sin cocer). Muchas calles y pasajes tenían alcantarillado conformado con ladrillos y con aberturas para inspecciones periódicas. Las casas individuales tenían baños y retretes con agua corriente. Estos últimos se vaciaban en un receptáculo o, a través de un tubo de bajada hecho de arcilla, al alcantarillado público. Todo un sorprendente sistema de saneamiento en una cultura que floreció hace 4500 años.

Algunas de las construcciones más destacables de la ciudad baja se encuentran en la calle principal. Esta vía mide unos 9,5 metros de ancho, atraviesa la ciudad de norte a sur y está provista de alcantarillado; además estaba pavimentada con una argamasa de trozos de ladrillo y mortero, lo que no era muy común en las demás calles. Esta pavimentación hizo pensar a los arqueólogos que transitaban carros por esta calle y por eso se necesitó pavimentarla, sobre todo cuando el tiempo era lluvioso; no obstante no se han encontrado marcas de ruedas.

También es interesante la casa VIII del bloque 10 dentro del área HR. Esta casa está situada en la parte norte de la excavación y consiste básicamente en un patio central con una distribución de diferentes habitaciones alrededor. Toda ella mide 29,5 metros, sus muros tienen un espesor de aproximadamente 1,5 metros y tiene dos puertas exteriores, una delante y otra detrás, pero ninguna ventana, algo que es típico de la cultura de Harappa.

En la ciudad baja también encontramos talleres de alfareros, tintoreros, herreros, artesanos de conchas y de cuentas (abalorios). Algunos de estos artículos artesanales se fabricaban con materiales importados, mientras que otros pueden haberse destinado exclusivamente para la exportación. Por lo anterior se sabe que sus actividades incluían la agricultura, la manufactura y el comercio.

Según el escritor estadounidense Will Durant, las monedas que se han encontrado en Mohenjo-Daro datan del año 2900 a. C.:

En Mohenjo-Daro, en la India [sic, por “en Pakistán”], se han hallado monedas del año 2900 a. C., más antiguas que las monedas lidias de Creso (570-546 a. C.). […] Senaquerib (hacia el 700 a. C.) acuñó monedas de medio siclo.

Will Durant4

Fortificaciones

La excavación de la ciudad reveló pozos muy altos (izquierda), que parece que se construyeron continuamente a medida que las inundaciones y la reconstrucción aumentaron la elevación del nivel de la calle. [21]

Mohenjo-daro no tenía una serie de murallas, pero estaba fortificado con torres de vigilancia al oeste del asentamiento principal y fortificaciones defensivas al sur. Considerando estas fortificaciones y la estructura de otras ciudades importantes del valle del Indo como Harappa, se postula que Mohenjo-daro era un centro administrativo. Tanto Harappa como Mohenjo-daro comparten relativamente el mismo diseño arquitectónico y, por lo general, no estaban fuertemente fortificados como otros sitios del valle del Indo. Es obvio a partir de los diseños idénticos de la ciudad de todos los sitios del Indo que hubo algún tipo de centralidad política o administrativa, pero la extensión y el funcionamiento de un centro administrativo sigue sin estar claro.

Más en: https://historia.nationalgeographic.com.es/a/cultura-valle-indo_8008

Artefactos notables

Barco con búsqueda de aves para encontrar tierra. [32] Modelo del sello Mohenjo-Daro, 2500-1750 a. C.

Numerosos objetos encontrados en la excavación incluyen figuras sentadas y de pie, herramientas de cobre y piedra, sellos tallados, balanzas y pesas, joyas de oro y jaspe y juguetes para niños. [33] Se han recuperado del lugar muchas piezas de bronce y cobre, como figurillas y cuencos, lo que demuestra que los habitantes de Mohenjo-daro sabían cómo utilizar la técnica de la cera perdida.[34] Se cree que los hornos encontrados en el sitio se utilizaron para trabajos de cobre y fundición de metales en lugar de fundición. Incluso parece haber una sección completa de la ciudad dedicada al trabajo de conchas, ubicada en la parte noreste del sitio.[35] Algunas de las obras de cobre más destacadas recuperadas del sitio son las tablillas de cobre que tienen ejemplos de la escritura e iconografía del Indo sin traducir.[36] Si bien el guión aún no se ha descifrado, muchas de las imágenes de las tabletas coinciden con otra tableta y ambas tienen el mismo título en el idioma indio, y el ejemplo que se muestra tres tabletas con la imagen de una cabra montesa y la inscripción en el reverso se leen las mismas letras para las tres tabletas.[37]

Se han recuperado tiestos de cerámica y terracota del sitio, y muchas de las ollas tienen depósitos de ceniza, lo que lleva a los arqueólogos a creer que se usaron para contener las cenizas de una persona o como una forma de calentar una casa ubicada en el sitio.[38] Estos calentadores, o braseros, eran formas de calentar la casa al mismo tiempo que se podían utilizar para cocinar o filtrar, mientras que otros creen que se usaron únicamente para calentar.[38]

Los hallazgos de Mohenjo-daro se depositaron inicialmente en el Museo de Lahore, pero luego se trasladaron a la sede de ASI en Nueva Delhi, donde se estaba planificando un nuevo “Museo Imperial Central” para la nueva capital del Raj británico, en el que al menos un se mostraría la selección. Se hizo evidente que se acercaba la independencia de la India, pero la Partición de la India no se anticipó hasta el final del proceso. Las nuevas autoridades paquistaníes solicitaron la devolución de las piezas de Harappan excavadas en su territorio, pero las autoridades indias se negaron. Finalmente se llegó a un acuerdo, por el cual los hallazgos, por un total de unos 12.000 objetos (la mayoría de los tiestos de cerámica), se dividieron en partes iguales entre los países; en algunos casos esto se tomó muy literalmente, con algunos collares y fajas cuyas cuentas se separaron en dos pilas. En el caso de las “dos figuras esculpidas más célebres”, Pakistán pidió y recibió al Sacerdote-rey , mientras que India retuvo a la Dancing Girl , mucho más pequeña,[39] y también el sello Pashupati.

La mayoría de los objetos de Mohenjo-daro retenidos por India están en el Museo Nacional de India en Nueva Delhi y los devueltos a Pakistán en el Museo Nacional de Pakistán en Karachi, y muchos también en el museo ahora establecido en Mohenjo-daro. En 1939, un pequeño grupo representativo de artefactos excavados en el sitio fue transferido al Museo Británico por el Director General del Estudio Arqueológico de la India.[40]

Ídolo de la diosa madre

Descubierto por John Marshall en 1931, el ídolo parece imitar ciertas características que coinciden con la creencia de la Diosa Madre común en muchas civilizaciones tempranas del Cercano Oriente.[41] Se han observado esculturas y estatuillas que representan a mujeres como parte de la cultura y religión de Harappa, ya que se recuperaron múltiples piezas femeninas de las excavaciones arqueológicas de Marshall. [41] Estas cifras no se categorizaron correctamente, según Marshall, lo que significa que no está claro dónde se recuperaron del sitio. Una de dichas figuras, que se muestra a continuación, mide 18,7 cm de alto y se encuentra actualmente en exhibición en el Museo Nacional de Pakistán, en Karachi.[41] Los aspectos de fertilidad y maternidad que se exhiben en los ídolos están representados por los genitales femeninos que se presentan en un estilo casi exagerado como lo afirma Marshall, y él infiere que tales figurillas son ofrendas a la diosa, a diferencia del entendimiento típico de ellos siendo ídolos que representan la semejanza de la diosa.[41] Debido a que las figuras son únicas en términos de peinados, proporciones corporales, así como tocados y joyas, existen teorías sobre a quién representan estas figuras.[41] Shereen Ratnagar teoriza que debido a su singularidad y descubrimiento disperso por todo el sitio, podrían ser figurillas de mujeres domésticas comunes, que encargaron que estas piezas se usaran en rituales o ceremonias de curación para ayudar a las mujeres mencionadas anteriormente.[41]

Bailarina

En 1926, se encontró una estatuilla de bronce apodada la “Dancing Girl”, de 10,5 centímetros (4,1 pulgadas) de alto [42] y de unos 4.500 años de antigüedad, en la “zona de HR” de Mohenjo-daro; ahora se encuentra en el Museo Nacional de Nueva Delhi.[42] En 1973, el arqueólogo británico Mortimer Wheeler describió el artículo como su estatuilla favorita:

Creo que tiene unos quince años, no más, pero está parada allí con brazaletes hasta el brazo y nada más. Una chica perfectamente, por el momento, perfectamente segura de sí misma y del mundo. Creo que no hay nada como ella en el mundo.

John Marshall, otro arqueólogo de Mohenjo-daro, describió la figura como “una niña, con la mano en la cadera en una postura medio imprudente y las piernas ligeramente adelantadas mientras marca el ritmo de la música con las piernas y los pies”.[43] El arqueólogo Gregory Possehl dijo de la estatuilla: “Puede que no estemos seguros de que fuera una bailarina, pero era buena en lo que hacía y lo sabía”. La estatua condujo a dos descubrimientos importantes sobre la civilización: primero, que conocían la mezcla de metales, fundición y otros métodos sofisticados de trabajar con minerales, y segundo, que el entretenimiento, especialmente la danza, era parte de la cultura. [42]

Sacerdote-Rey

En 1927, se encontró una figura masculina de esteatita sentada en un edificio con ladrillos inusualmente ornamentales y un nicho en la pared. Aunque no hay evidencia de que sacerdotes o monarcas gobernaran Mohenjo-daro, los arqueólogos llamaron a esta figura digna un “Sacerdote-Rey”. La escultura mide 17,5 centímetros (6,9 pulgadas) de alto y muestra a un hombre pulcramente barbudo con perforaciones en los lóbulos de las orejas y un filete alrededor de la cabeza, posiblemente todo lo que queda de un peinado o tocado que alguna vez fue elaborado; su cabello está peinado hacia atrás. Lleva un brazalete y una capa con motivos de trébol perforado, círculo simple y círculo doble, que muestran rastros de rojo. Sus ojos podrían haber sido originalmente incrustados.[44]

Sello pashupati

Una fosa descubierta en el sitio tiene la imagen de una figura sentada, con las piernas cruzadas y posiblemente itifálica rodeada de animales. La figura ha sido interpretada por algunos eruditos como un yogui, y por otros como un “proto- Shiva ” de tres cabezas como “Señor de los animales”.

Collar de siete hebras

Sir Mortimer Wheeler estaba especialmente fascinado con este artefacto, que creía que tenía al menos 4.500 años. El collar tiene un broche en forma de S con siete hebras, cada una de más de 4 pies de largo, de pepitas de bronce y metal en forma de cuentas que conectan cada brazo de la “S” en filigrana. Cada hebra tiene entre 220 y 230 de las pepitas multifacéticas, y hay alrededor de 1,600 pepitas en total. El collar pesa alrededor de 250 gramos en total y actualmente se encuentra en una colección privada en la India.[cita requerida]

Decadencia

Se cree que Mohenjo-Daro fue atacada en la mitad del segundo milenio a.C. La identidad de los atacantes es incierta. No obstante, la ciudad ya se encontraba en una etapa de decadencia antes de que fuera destruida. Fuertes inundaciones habían dejado bajo el agua, en más de una vez, a grandes zonas.

Conservación y estado actual

Un acuerdo inicial para financiar la restauración se acordó a través de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) en París el 27 de mayo de 1980.

El trabajo de conservación de Mohenjo-daro se suspendió en diciembre de 1996 después de que se interrumpiera la financiación del gobierno paquistaní y de organizaciones internacionales. El trabajo de conservación del sitio se reanudó en abril de 1997, utilizando fondos puestos a disposición por la UNESCO. El plan de financiación de 20 años proporcionó $ 10 millones para proteger el sitio y las estructuras en pie de las inundaciones. En 2011, la responsabilidad de la preservación del sitio se transfirió al gobierno de Sindh.[45]

Actualmente, el sitio está amenazado por la salinidad del agua subterránea y una restauración inadecuada. Muchos muros ya se han derrumbado, mientras que otros se están derrumbando desde cero. En 2012, los arqueólogos paquistaníes advirtieron que, sin mejores medidas de conservación, el sitio podría desaparecer para el 2030. [5] [46]

Las ruinas del gran baño en la ciudadela de Mohenjo-Daro, en el actual territorio de Pakistan. Las ruinas de Mohenjo Daro son Patrimonio de la Humanidad declarado por la UNESCO.

Mohenjo-Daro, la gran sorpresa

El hallazgo de Mohenjo-Daro, en el valle del Indo, puso al descubierto una civilización tan grandiosa como ignorada.

María Domínguez: 13/09/2019

La arqueología británica vivía momentos de euforia a comienzos del siglo XX. Estaba redescubriendo las primeras civilizaciones de la historia gracias a los hallazgos de sir Arthur Evans en Creta y a los de varios equipos en Egipto y Mesopotamia. En esta coyuntura, exactamente en 1922 (el mismo año en que el Valle de los Reyes asombró al mundo con los tesoros de Tutankhamón), un monje budista condujo a un oficial del Servicio Arqueológico de la India hasta un convento. El edificio se alzaba en lo alto de un montículo junto a una stupa.

Pronto se supo que el túmulo no escondía reliquias de Buda. Era mucho más antiguo, dos milenios anterior. La gente de la región, a duras penas bañada por el río Indo, llamaba al lugar el Montículo de la Muerte, en lengua sind Mohenjo-Daro, por la desolación que lo rodeaba. Sin embargo, bajo ese enclave desértico no tardaron en surgir vestigios de una época mejor, plena de vida. De cuando, como en el Nilo, el Indo se desbordaba cada primavera, alimentado por la nieve derretida del Himalaya, y dejaba su cuenca cubierta por un limo muy fecundo tras el paso de las aguas de camino hacia el mar de Arabia. Este fenómeno, junto al sol radiante de Asia meridional, había permitido el florecimiento, en el remoto III milenio a. C., de una cultura agrícola y urbana tan próspera, organizada y avanzada como desconocida en el Valle del Indo.

Similitudes con Harappa

Rakhaldas Banerji, el oficial guiado por el religioso, comprendió al instante la relevancia del sitio en cuanto lo tanteó. La zona que excavó en torno a la stupa reveló los primeros indicios de una ciudad arcaica que, según se vería en las décadas siguientes, abarcó 1,5 km2 durante su apogeo, entre 2600 y 1900 a. C. Lo cierto es que el estudioso no había apostado a ciegas por este yacimiento.

Se tenían vagas nociones de lo que se conocería como la civilización del río Indo desde mediados del siglo XIX, cuando el Servicio Arqueológico de la India se topó con restos de Harappa, la otra gran metrópolis de esta cultura, buscando reminiscencias de peregrinaciones chinas en tiempos de Buda. No obstante, nadie imaginó entonces la antigüedad real de las evidencias localizadas. Eso ocurrió luego, coincidiendo con la Primera Guerra Mundial y con la investidura como caballero de un nuevo director de la entidad, John Marshall.

Se tenían nociones de lo que se conocería como la civilización del río Indo desde mediados del siglo XIX, cuando el Servicio Arqueológico de la India se topó con restos de Harappa, la otra gran metrópolis de esta cultura.

Este flamante sir impulsó una investigación a fondo de Harappa, que siete años después se materializó en un desenterramiento sistemático del lugar. Luego se comprobó que algunos de los hallazgos correspondían al período Calcolítico, a la transición del Neolítico a la Edad del Bronce. De ahí el entusiasmo que embargó a sir John cuando le llegó la noticia de que su empleado Banerji, sin haber presenciado los descubrimientos protohistóricos de Harappa, había encontrado en paralelo en Mohenjo-Daro sellos de barro de una antigüedad similar.

Mohenjo-Daro está a 590 km de distancia de su coetánea, lo que significa que el ámbito geográfico de influencia de la cultura que empezaba a asomar había sido amplio. Con respecto a su antigüedad, cualquier duda se disipó gracias a la aportación de un tercer arqueólogo. Se trataba de Ernest MacKay, un catedrático de la Universidad de Chicago especializado en Mesopotamia que un día vio en una publicación la fotografía de un sello hallado en Mohenjo-Daro. Para su sorpresa, era exactamente igual a uno que él había recuperado en Sumeria. Se había cerrado el ciclo descubridor. En el río Indo había existido una civilización asombrosa, capaz de comerciar con la lejana región del Tigris y el Éufrates, e ignorada durante milenios.

El rescate de la Unesco

Las excavaciones en Mohenjo-Daro adquirieron un ritmo incesante a partir de ese momento. Durante los años veinte y treinta trabajaron en el yacimiento Marshall y MacKay. Y en los cuarenta y cincuenta, otra estrella de la arqueología anglosajona, sir Mortimer Wheeler, descubridor de un presunto granero en la localidad. Unos y otros, con ayuda de colegas indios y pakistaníes, sacaron a la luz hasta un tercio de la vieja capital. Mientras, la supervisión del lo que ocurría en el Valle del Indo pasaba del gobierno colonial británico al de la India independiente y luego al de Pakistán, tras la secesión de este país.

No obstante, a mediados de los sesenta, finalizada una última campaña a gran escala emprendida por la Universidad de Pennsylvania, hubo que detener las obras ante la fragilidad del yacimiento. Este reposaba sobre capas tectónicas inestables que, al reacomodarse o ser removidas, hacían aflorar agua salada. El salitre erosionaba el principal material de construcción empleado en Mohenjo-Daro, los ladrillos de adobe, que se resquebrajaban al mojarse con la sal y calentarse por el fuerte sol de la zona.

En los sesenta se comprobó que el salitre de las aguas subterráneas resquebrajaba los ladrillos de adobe, y la Unesco tomó cartas en el asunto.

La amenaza era tan grave que la Unesco tomó cartas en el asunto. Por un lado, inició un proyecto de colaboración con las autoridades pakistaníes para bombear y desviar el agua subterránea del yacimiento. Por otro, declaró a Mohenjo-Daro Patrimonio de la Humanidad, con la protección global que ello implica.

¿Aún más antiguos?

En el sitio, mientras tanto, el cese de las excavaciones en profundidad dejó lugar a tareas de conservación y documentación y también a prospecciones superficiales. Especialmente dinámicas desde los años ochenta, estas actividades, internacionalizadas desde la intervención de la Unesco, han deparado grandes avances en el conocimiento de la civilización del Indo. Hoy se saben muchos detalles de ella gracias a estudiosos como el alemán Michael Jansen, el italiano Maurizio Tosi o los norteamericanos Gregory Possehl y Jonathan Kenoyer. Por ejemplo, que su área de influencia abarcaba el equivalente a tres veces el tamaño de España, que el grueso de su sociedad urbana lo formaba una próspera burguesía de mercaderes y artesanos y que en las ciudades había un alcantarillado muy moderno, similar al romano, pero dos milenios anterior.

En las ciudades había un alcantarillado muy moderno, similar al romano, pero dos milenios anterior.

Los arqueólogos locales también han contribuido de forma notable a aportar más datos sobre esta cultura asombrosa. Es el caso de los indios Braj Basi Lal y Shikaripur Ranganatha Rao y, hace tan solo tres meses, del pakistaní Ghulam Mustafá Shar, quien, al frente de una veintena de colegas, descubrió en enero de 2009 el sitio de Lakhian Jo Daro no lejos de Mohenjo-Daro. Pese a que aún se investiga, se podría cifrar la fecha de inicio de esta civilización en 9.000 años de antigüedad, en vez de los 5.500 que se creía hasta ahora. Así permite aventurarlo el hallazgo de un taller de cerámica vidriada datado en el V milenio a. C.

Mientras se despeja esta incógnita –u otras como la lengua, la poca belicosidad y la misteriosa desaparición de este pueblo–, la primitiva civilización del Indo continúa teniendo en Mohenjo-Daro su recuerdo arqueológico por excelencia. Tanto por ser la más antigua de las dos metrópolis que edificaron como por tratarse de la mejor conservada, a pesar del destructivo salitre contra el que se sigue luchando.

Este artículo se publicó en el número 493 de la revista Historia y Vida. Si tienes algo que aportar, escríbenos a redaccionhyv@historiayvida.com.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Mundo de Herodoto

Mundo de Herodoto

Heródoto

Busto romano de mármol de Heródoto en el Museo Metropolitano de Arte.

Información personal

Nombre de nacimiento: Heródoto de Halicarnaso

Nombre en griego antiguo: Ἡρόδοτος Ἁλικαρνᾱσσεύς

Nacimiento: c. 484 a. C.; Halicarnaso, Caria, Anatolia

Fallecimiento: c. 425 a. C. (59 años); Turios, Calabria o Pella, Macedonia

Residencia: Halicarnaso, Samos y Turios

Ocupación:Historiador y geógrafo

Obras notables: Historias

Heródoto (en griego antiguo: Ἡρόδοτος Hēródotos; Halicarnaso, 484 a. C.Turios, 425 a. C.) fue un historiador y geógrafo griego, tradicionalmente considerado como el padre de la Historia en el mundo occidental y fue el primero en componer un relato razonado y estructurado de las acciones humanas.1

Dedicó parte de su vida a efectuar viajes para obtener la información y los materiales que le permitieron escribir una obra de gran valor histórico y literario.1​ No obstante, recibió severas críticas, incluso por parte de sus contemporáneos, por incluir en su trabajo anécdotas y digresiones que, aunque proporcionaban informaciones valiosas, poco tenían que ver con el objeto de estudio que se había propuesto: las luchas de los persas contra los griegos.1

Obra

Historiografía

Se le considera el padre de la historiografía (la primera vez que se le cita de esta forma es en el ciceroniano De legibus, 1, 5, 5) por su famosa obra Ἱστορίαι (Historiae, en realidad Historias, también conocida como Historia), literalmente «investigaciones, exploraciones» (de ἵστωρ, ‘saber, conocer’), escrita probablemente en Turios, una colonia panhelénica situada en la Magna Grecia. El terminus post quem de la obra se sitúa en el año 430 a. C.

Las Historiae o Nueve libros de historia son consideradas una fuente importante por los historiadores por ser la primera descripción del mundo antiguo a gran escala y de las primeras en prosa griega. El primer párrafo anuncia:

Ἡροδότου Ἁλικαρνησσέος ἱστορίης ἀπόδεξις ἥδε, ὡς μήτε τὰ γενόμενα ἐξ ἀνθρώπων τῷ χρόνῳ ἐξίτηλα γένηται, μήτε ἔργα μεγάλα τε καὶ θωμαστά, τὰ μὲν Ἕλλησι τὰ δὲ βαρβάροισι ἀποδεχθέντα, ἀκλεᾶ γένηται, τά τε ἄλλα καὶ δι’ ἣν αἰτίην ἐπολέμησαν ἀλλήλοισι.

Heródoto de Halicarnaso presenta aquí los resultados de su investigación para que el tiempo no abata el recuerdo de las acciones humanas y que las grandes empresas acometidas, ya sea por los griegos, ya por los bárbaros, no caigan en olvido; da también razón del conflicto que enfrentó a estos dos pueblos.

El conjunto fue dividido en nueve libros por su editor alejandrino del siglo III o II a. C., uno por cada musa: Clío, Euterpe, Talía, Melpómene, Terpsícore, Erato, Polimnia, Urania y Calíope.

En ellos narra con precisión las Guerras médicas entre Grecia y Persia a principios del siglo V a. C., con especial énfasis en aspectos curiosos de los pueblos y personajes de unos y otros, al tiempo que describe la historia, etnografía y geografía de su tiempo.

Para sus obras históricas recurrió a fuentes orales y escritas. Cuando menciona las primeras, casi siempre alude a sus informadores de forma indefinida («según los persas…», «a decir de los griegos…»; «unos dicen… otros, en cambio, sostienen…»). Del carácter parcial y poco fiable de sus fuentes era consciente el propio autor, que escribió:

Me veo en el deber de referir lo que se me cuenta, pero no a creérmelo todo a rajatabla; esta afirmación es aplicable a la totalidad de mi obra. (VII, 151, 3)

Entre las segundas pueden hacerse tres grandes grupos: a) datos obtenidos de los poetas, que conocía bien; b) inscripciones, listas oficiales y administrativas de los distintos Estados y oráculos y, finalmente, c) informaciones de los logógrafos y la literatura de su época.

Entre los poetas cita a Homero, Museo, Bacis, Olén, Aristeas, Arquíloco, Esopo, Solón, Alceo, Safo, Laso, Simónides de Ceos, Frínico, Esquilo, Píndaro y Anacreonte.

Pese a esta inspiración poética de Heródoto, influjo quizás de su tío Paniasis, del que asume la idea de un hombre impotente ante una divinidad que castiga sus faltas y su soberbia (hibris), se muestra a menudo crítico con dichas fuentes.

En cuanto al segundo tipo de fuentes, realiza algunas interpretaciones ingenuas de textos escritos en lenguas que desconoce, como los jeroglíficos u otras lenguas, dependiendo del testimonio no siempre fiable de los intérpretes o los personajes consultados. Por otra parte, los oráculos, con frecuencia comentados post eventum, ofrecen problemas de datación importantes.

El tercer tipo de fuentes está representado por los logógrafos, sobre todo Hecateo, y los filósofos presocráticos, algunas de cuyas ideas son citadas directa o indirectamente. En general, se inclina por obras de la literatura jonia. Como Hecateo, se muestra crítico, racionalizador o escéptico, con las tradiciones míticas.

Su metodología histórica se apoya en la verosimilitud apelando al sentido común, aplicada al análisis de tradiciones legendarias o controvertidas. Además utiliza la interpretatio graeca, helenizando costumbres y culturas extrañas de pueblos que no conoce desde dentro. Saca a veces conclusiones erróneas, por ejemplo, de la escasez de leones comparados con otros animales infiere que las leonas paren un solo cachorro y una sola vez en su vida. Es patente, además, su ignorancia en nociones de táctica y estrategia militar.

Este escaso rigor analítico se debe a que estaba aún en los albores del género histórico, pese a lo cual, en la Antigüedad se le reconocía como «padre de la Historia». Esto se evidencia en sus explicaciones de los acontecimientos humanos, en las cuales no está ausente la voluntad de los dioses.2

Su sucesor, Tucídides, será quien excluya todo aspecto religioso y busque una explicación puramente racional, basada en la relación causa efecto. Analiza los acontecimientos históricos intentando entender las causas o razones (aitiai) que los han causado, con un examen riguroso de las fuentes, más allá del mero acopio de todo tipo de tradiciones. Tucídides sustituyó el tratamiento anecdótico y cuasinovelesco del pasado por el análisis metódico del presente.

Mientras Heródoto titula su obra Historíe, como fruto y resultado de sus investigaciones personales in situ, Tucídides no llamará así su obra; el primero era heredero de la logografía jonia (escribe en jonio), mientras que el segundo era heredero de los sofistas, y la escuela sofística ateniense (escribe en ático).3

Reconstrucción del mapa de la Ecúmene de Heródoto, circa 450 a. C.

Geografía

Desde el punto de vista geográfico, Heródoto dejó constancia de una Ecúmene que se extendía desde Sudán a la Europa central y desde la India, en su límite oriental, hasta Iberia en el occidental. Durante el siglo VI a. C. el control que los cartagineses tenían de sus rutas comerciales por el Mediterráneo occidental y el estrecho de Gibraltar le impidió conocer fielmente esta parte del mundo y las costas atlánticas de Europa de primera mano, por lo que muchas de sus observaciones proceden de otras fuentes.

División de la obra

En la antigüedad las obras se conservaban en rollos de papiro. El texto de las obras se distribuía en varios rollos, de longitud más o menos similar, y teniendo en cuenta su división por capítulos, pero no coincidía con la separación temática original. La tendencia era armar rollos de 6 o 7 metros, que formasen un cilindro de 5 a 6 cm de diámetro, cómodos para llevar en la mano.

Hay fuertes indicaciones de que originalmente Heródoto ofreció su obra como una colección de veintiocho temas, llamados en griego logoi. Su extensión sería la adecuada para la recitación pública.45

Lengua y estilo

Como la Historia es la primera obra griega en prosa que se ha conservado, no es de extrañar que las principales características de su estilo sean la simplicidad y el arcaísmo. Ya Aristóteles definía su manera de escribir como «estilo ordenado o concatenado» (λέξις εἰρομένη). Heródoto era muy concreto escribiendo y rehúye las abstracciones; se fijaba en datos perceptibles. De ahí su lenguaje claro y sencillo que fue motivo de admiración en la Antigüedad. Sin embargo, su estilo supone un grado más alto de elaboración que el de Hecateo, caracterizado por las estructuras acumulativas y coordinadas. Los discursos de los tres últimos libros de Heródoto, aunque no perfila la psicología del orador, se caracterizan por su tensión histórica y las normas retóricas de la época.

Por otra parte, es notable el influjo de la epopeya y los géneros narrativos en su estilo. Longino en su tratado lo sublime le llama ὁμηρικώτατος: «gran imitador de Homero» (13, 3). Hay reminiscencias épicas en la fraseología, en la repetición casi literal de enunciados, en el empleo de patronímicos, en el uso de convenciones literarias y tópicos, en semejanzas conceptuales como la sustitución de la intensidad por la repetición, en el uso de estructuras como la composición anular inclusiva, aunque la más usada por él es la anafórica, etc.

En cuanto a la lengua, Heródoto compuso su obra en dialecto jónico con algunos aticismos.

Escritos

  1. Los nueve libros de la historia. El prólogo analiza las relaciones antiguas entre Asia menor y Grecia: Io raptada por los fenicios; Europa y Media por los griegos; Helena por los troyanos. Los nueve libros llevan cada uno el nombre de las nueve musas del arte:
    1. Clío: la victoria de Ciro II el Grande sobre el lidio Creso, la conquista de Asiria y del pueblo masageta.
    2. Euterpe: la conquista de Egipto por Cambises II (hijo de Ciro).
    3. Talía: el reinado de Darío I.
    4. Melpómene: el reinado de Darío I.
    5. Terpsícore: la primera guerra médica (la revuelta jónica y digresiones sobre la historia de Esparta y Atenas).
    6. Erato: la primera guerra médica (la reacción de los griegos y la victoria de Maratón).
    7. Polimnia: la segunda guerra médica.
    8. Urania: la segunda guerra médica.
    9. Calíope: la segunda guerra médica.
  2. Hechos líbicos (desaparecido).
  3. Hechos asirios (desaparecido).

Esteganografía

Probablemente uno de los ejemplos más antiguos del uso de la esteganografía sea el referido por Heródoto en Las historias.7​ En este libro, describe cómo un personaje tomó un cuadernillo de dos hojas o tablillas, rayó bien la cera que las cubría y en la madera misma grabó el mensaje y lo volvió a cubrir con cera regular. Otra historia, en el mismo libro, relata cómo otro personaje había rasurado a navaja la cabeza de su esclavo de mayor confianza, le tatuó el mensaje en el cuero cabelludo, esperó después a que le volviera a crecer el cabello y lo mandó al receptor del mensaje, con instrucciones de que le rasuraran la cabeza.

Geografía de Herodoto

Herodoto escribe sus nueve libros de la Historia «para impedir que el tiempo borre la memoria de la historia de la humanidad.» Se ocupa de su presente, como del presente de todos los pueblos que han pasado por la Tierra. El presente es para unos ya pasado y para otros futuro, pero para cada cual es presente. Herodoto se da cuenta (tal vez el mayor descubrimiento que hizo, según Kapuscinski) que nunca se cuenta una Historia real, sino que conocemos la contada por unos y otros según creen que ha sido o les interesa que así fuera.

Después de presentar Asia, Europa y África, Herodoto acaba su descripción del mundo con una observación llena de asombro: «No puedo alcanzar con mis conjeturas por qué motivo, si es que la tierra supone un mismo continente, se le dieron en su división tres nombres diferentes derivados de nombres de mujeres…»

Cuando Herodoto escribe los 9 libros de la Historia, el continente hasta entonces llamado Libya, ya que sólo era conocido el entorno mediterráneo donde habitaba este pueblo, recibe el nombre de África, que engloba además de libios, a egipcios y etíopes.

El mapa de Herodoto

Así concebía el mapa del mundo el griego Herodoto, considerado el “padre de la historia”, en el siglo V a.C. El mapa incluye los tres únicos continentes conocidos en aquella época.

Existen varias interpretaciones.