Este Mundo, a veces insólito

Esoterismo

Piedras Fenicias de Guayanilla

Piedras Fenicias de Guayanilla, Puerto Rico

Múltiples versiones

La primera mención oficial de las piedras la hizo en 1890 el investigador francés Alphonse Pinart, quien se entrevistó con el padre Nazario y concluyó que las primeras piezas halladas eran auténticas. Destacó, empero, que   gente del pueblo falsificaba piedras y se las llevaba al cura, a cambio de que este les diera regalos al aceptarlas.

Luego, en 1903, vino al País el arqueólogo estadounidense Jesse Walter Fewkes, quien le ofreció $800 al padre Nazario para que le vendiera su colección, pero no lo convenció. Fewkes estableció que las piedras eran falsas, siendo esa la percepción que se mantuvo –y se mantiene– entre la mayoría de los arqueólogos.

Entre 1911 y 1912, el padre Nazario enfermó y pasó de Guayanilla al obispado de San Juan. Se llevó las piedras consigo y allí lo visitaron importantes historiados locales, como  Cayetano Coll y Toste y Adolfo de Hostos, hijo de Eugenio María de Hostos.

“Ambos historiadores entendían que las piedras eran de importancia para el País y que había que abordar el tema, pero no se hizo. No se sabe cómo, pero desde el obispado las piedras comenzaron a segregarse. De la colección original de 800 piedras, solo 200 terminaron en el Instituto de Cultura Puertorriqueña (ICP), donde nunca se ha hecho una gestión específica para estudiarlas”, lamentó Rodríguez.

Tras la muerte del padre Nazario en 1919, quien retomó el estudio de las piedras, en la década de 1980, fue el ingeniero Aurelio Tió, entonces presidente de la Academia Puertorriqueña de la Historia.

Tió contactó al científico Barry Fell, profesor emérito de la Universidad de Harvard y estudioso de epigrafía, quien argumentó que la escritura en las piedras está relacionada con el silabario antiguo de los vascos, quienes se habrían movido por el océano Atlántico hasta las Américas.

“Tíó escribió más de 30 artículos sobre las piedras, pero la comunidad arqueológica no escribió ni uno en reacción a estos. Tió trató de establecer contactos colaborativos con instituciones dentro y fuera de la Isla, pero no se le prestó mucha atención”, contó Rodríguez.

Historia detallada

Un día de 1880, el padre José María Nazario fue llamado a prestar sus servicios a la cabecera de la cama de una anciana moribunda en el municipio sureño de Guayanilla, en Puerto Rico (Antillas Mayores, en el Caribe).

Conocedora ya la mujer del gran interés que el sacerdote tenía por las antigüedades (piezas arqueológicas indígenas), quiso confiarle un secreto de familia.

La mujer en cuestión era de ascendencia indígena, y era descendiente directa del cacique indio Agueybaná, último cacique de la zona de Guayanilla al momento de la llegada de los conquistadores españoles a la Isla y último gran regente general de Borikén, como llamaban a nuestra isla nuestros antepasados indios Taíno – Arawakos.

El secreto de familia al que se refería la mujer había sido guardado celosamente por varias generaciones de su familia. Según el relato del padre, la anciana le habría revelado, con la esperanza de que él reconocería su gran valor como patrimonio histórico y haría todo lo posible por protegerla, la existencia de una alegada biblioteca en piedra perteneciente a Agueybaná, y le confió el lugar donde supuestamente se encontraba.

Siguiendo sus instrucciones al pie de la letra, el padre Nazario llegó hasta un sector del hoy llamado barrio ‘Los Indios’. El lugar en cuestión estaba localizado varios kilómetros al noroeste de Guayanilla, cercano al pueblo de Yauco, donde se allegó a un punto en una ribera a orillas del río Coayuco. Allí, encontró una gran laja de piedra plana y lisa que le había sido descrita por la anciana y que alegadamente era un marcador. Debería levantar la laja de piedra y excavar en el suelo bajo esta. Al hacerlo el sacerdote descubrió una serie de escalones que se perdían hacia abajo, hacia las entrañas de la tierra. Intrigado, excavó con más ímpetu, descubriendo que los escalones llevaban hasta un cuarto subterráneo…y allí encontró al enigmático tesoro lítico arqueológico que le había sido descrito por la descendiente de Agueybaná.

En aquél depósito encontró cientos de rocas cortadas formando siluetas de forma humanoide y con caracteres incisos en tan gran número que tuvo que paralizar la excavación.

Por años continuó sacando del misterioso depósito subterráneo lo que el sacerdote llamó “volúmenes’, los que los lugareños de la zona le llevaban a su residencia, por instrucciones suyas.

Tras estudiarlas con esmero, y gracias a sus conocimientos de las lenguas antiguas, pudo concluir que las antropoglifitas (nombre que Nazario dio a las rocas por su forma de aspecto humanoide y las inscripciones que contenían sobre sí ) y sus caracteres incisos no eran de origen indígena Taíno – Arawako y que más bien parecían ser de origen Caldeo, o sea, originarios del medio oriente, del llamado Viejo Mundo.

Dijo reconocer símbolos cuneiformes entre los caracteres, de ahí su opinión de que eran de origen Caldeo y Hebreo. Sobre ello señaló: “Sobre 800 antropoglifitas que tengo en mi colección son testimonio de que los indios de Carib (como él llamaba al Puerto Rico precolombino) tenían una escritura más perfecta que la de México y Perú. Las numerosas antropoglifitas que guardo, siento la fuerte tentación de creerlas el archivo nacional (pre colombino).” Penosamente, luego de dar a conocer su hallazgo, el padre Nazario fue acusado por historiadores y arqueólogos conservadores del país y del exterior de haber creado un fraude, y se llegó incluso a insinuar que “…le había pagado a un jíbaro (campesino) para que con mocho (machete) tallase las figurillas incisas con signos inventados por ellos.” ¡Qué campesino tan extraordinario, capaz de tallar más de 800 rocas de diferentes pesos y tamaños (más de una tonelada), tarea que fácilmente debió requerir de un gran número de personas!

Tal controversia ha durado hasta nuestros días. ¿Por qué? Veamos qué nos dice al respecto el Dr. Aurelio Tió Nazario, presidente de la Academia Puertorriqueña de la Historia y quien desde hace unos 30 años ha luchado por un estudio serio y objetivo de las llamadas Piedras del Padre Nazario:

“Todo comenzó porque a principios de siglo el antropólogo Jesse Walter Fewkes conoció al padre Nazario y señaló en su informe a la Smithsonian Institución que de todas las colecciones de piezas indígenas en P.R., la mejor era la del Padre Nazario. Pero anotó también que parte de la colección consistía de estatuillas inscritas con signos que no eran indoantilIanos sino ‘exóticos’, y quizás viendo su parecido con caracteres del medio oriente, comentó en su informe que dichas piedras “…no parecían muy antiguas”, lo que fue interpretado como una insinuación velada de que podrían ser falsificaciones recientes.

“Aunque fue una insinuación sin base en estudios, se ha vuelto un dogma para muchos arqueólogos, especialmente de la escuela americana y por eso han catalogado a las piedras como falsas, negándose por años a estudiarlas. Incluso arqueólogos de aquí han mostrado una actitud de ese tipo”, añadió el Dr. Tió.

¿Hay alguna base para tal actitud de parte de estos individuos? – preguntamos a Tió.

“Bueno – dijo el historiador -,el mismo Fewkes señaló que podrían ser procedentes de razas distintas a las prehistóricas puertorriqueñas, indicando que se creía que eran falsas, tal término “…se creía” deja entrever que el Dr. Fewkes se basó en rumores y no estaba seguro de lo que opinaba.”

A finales del siglo 19, el padre Nazario fue visitado por el reconocido arqueólogo francés Alphonse L. Pinart en misión oficial del gobierno de su país, y este, al examinar las piezas con las incisiones las catalogó como “…incuestionablemente auténticas”.

Fotografía de una de las piedras con petroglifos que formaron parte de la biblioteca del cacique Agueybaná. Esta colección estuvo oculta hasta que Juana Morales, descendiente del cacique Agueybana, le revelara al padre Nazario y Cancel la ubicación, cerca de la desembocadura del río Yauco en Guayanilla.

¿Nuevas Confirmaciones de su Veracidad?

En 1880 no se sabía nada de inscripciones de signos análogos comparables en cuadrículas acrósticas para leerse en forma horizontal y vertical, informadas por primera vez en 1961 por Pedro Ignacio Porrás Garcés en su obra “Arqueología de la Región Oriental”, publicada en el boletín de la Academia Ecuatoriana de la Historia. El tan vilipendiado padre Nazario tenía que ser un clarividente para inventarse signos del viejo mundo desconocidos en su época y redescubiertos solo hasta el año 1961.

¿Minoicos en el Puerto Rico Antiguo?

En años recientes varias de las piezas fueron sometidas a examen por la Sociedad Epigráfica Americana (epigrafía: ciencia dedicada al estudio de inscripciones que considera la escritura, el estilo, la interpretación, la autenticidad y la época), encontrándose similitudes entre algunos de los signos con otros que están grabados sobre ciertas planchas de oro y cobre que se guardan en el Tesoro Nacional de Ecuador, así como una también en una túnica bordada del Octavo Inca, de nombre quechua Viracocha.

El informe preliminar determinó que los signos inscritos en las estatuillas de Guayanilla son auténticos, hechos con un sistema y propósito y que los mismos pertenecían al idioma silabárico pre helénico de la Isla de Chipre y del hititaminoico, de origen turco-cretense, aunque las sílabas, al leerlas fonéticamente, resultaban pertenecer al idioma Quechua preincáico, lo que indica que antiguos viajeros de la Isla de Chipre cruzaron el Atlántico y se establecieron en el altiplano andino, cruzándose posiblemente con los naturales del lugar y enseñándoles, entre otras cosas, a escribir con su silabario el idioma quechua.

Dado el hecho de que los signos de las antropoglifitas de Guayanilla son idénticos a los hallados en Ecuador, aparentemente hubo otra migración desde la provincia Oriente de Ecuador hasta la costa norte de Colombia. De allí pudieron haber navegado por el Caribe de isla en isla hasta llegar a Puerto Rico. Al integrarse con los habitantes de la isla, enseñaron posiblemente a sus descendientes a inscribir las estatuillas con el idioma quechua y arawako con su sistema silabárico hitita-minoico.

Es evidente que la fabricación de las figuras fue efectuada cerca de donde fueron encontradas, ya que están hechas con piedra serpentina, y este tipo de piedra se encuentra en las cercanías del lugar del hallazgo.

¿Se hace Justicia Finalmente?

El doctor Barry Fell, Presidente de la Sociedad Epigráfica Nacional de los EE.UU., identificó a las figuras como “WAKA” (huacas) en lenguaje quechua, originario de la cultura megalítica preincaica de la ya mencionada provincia de Ecuador y que parecen representar a una deidad, virgen o diosa madre.

Según Fell,”…un fragmento de una tableta de dos caras contiene una cara grabada con las ya descritas cuadrículas, apareciendo los signos correspondientes a MA – MA y KU – NE y al otro lado MAKA (ver ilustraciones)”, que asegura él son signos que pueden leerse como Mamai Kune Maki, que quiere decir en quechua “Señora, pedimos tu socorro”. Mamai, en tiempos de los Incas era el título real de la esposa del rey Inca.

Añade Fell en su informe sobre las piedras que “…la colección de Guayanilla, compuesta según informes de unas 800 piezas, representa el mayor hallazgo jamás obtenido de esta cultura prehistórica preincaica, y es la única que haya aparecido fuera de las costas de la América del Sur.”

Indicó, además, que definitivamente las piedras (que describe como especimenes extraordinarios) no pueden ser falsificaciones, ya que:

1- En 1880 nada se conocía sobre inscripciones análogas grabadas en las planchas de cobre y oro encontradas luego en Ecuador y que forman parte del Tesoro Nacional de ese país. Tampoco se conocían inscripciones grabadas en cuadrículas, salvo en la región del Oriente medio.

2- La existencia misma de la cultura de la provincia de Oriente de Ecuador se desconocía, ya que los primeros informes de los megalitos y de las estatuillas aparecieron en el año 1961.

El Dr. Tió nos comentó lo siguiente sobre este hecho: “Aunque solo se han podido descifrar algunos de los signos, lo que se ha logrado encontrar es de una trascendencia incalculable tanto para la prehistoria de nuestro país como para la de todo el hemisferio americano, Europa y el Oriente Medio.

“Desde que tuvimos ante nuestra vista el primer petroglifo de Guayanilla, nos fue creciendo la convicción de su autenticidad y su importancia”. En cuanto a los ataques que sufrieron Nazario y sus hallazgos, podemos decir que siempre nos pareció inconcebible que sus detractores hubiesen siquiera contemplado una posibilidad tan absurda como la del “jíbaro con el mocho (machete)” para indicar una posible falsificación de las piedras.”

“Con el hallazgo reciente de la clave que permite descifrar los signos escritos en las antropoglifitas del Padre Nazario por una autoridad de primer orden como lo es eI Dr. Barry Fell, ha quedado vindicada la honradez intelectual, la integridad y la probidad del Padre José María Nazario y Cancel y la oposición de algunos arqueólogos americanos, la cual ha creado problemas, está cediendo ante la realidad de que lingüistas de países” tales como España, Portugal, Suiza y Francia han comenzado a reconocer la validez de las investigaciones sobre las piedras de Nazario y otros casos por el estilo y han tomado parte en las investigaciones con actitud objetiva y científica”, añadió finalmente el historiador puertorriqueño.

Por Jorge Martín

Piedra Roseau

Piedra Roseau

La increíble Roseau Stone descubierta en Minnesota, EE. UU., Podría volver a escribir fácilmente nuestra historia ~ La piedra no solo revela que varias civilizaciones antiguas del otro lado del mar visitaron América del Norte en tiempos prehistóricos, sino también que nuestros antepasados ​​estaban familiarizados con escribir hace 200,000 años. La inscripción fue hecha por las antiguas civilizaciones griega y egipcia. Incluso hay signos sumerios. Sumer se considera la primera civilización en la Tierra.

Esta piedra está archivada para su custodia en los archivos de la Universidad de Minnesota, Minneapolis, MN. Originalmente se encontró en la ciudad de Roseau (Minnesota) a fines de la década de 1920. Las coordenadas geográficas de Roseau son 48 ° 51 ‘de latitud norte y 95 ° 42’ de longitud oeste. La piedra tenía una cara con runas a su alrededor.

Esta piedra tiene una historia de interés. La historia de su descubrimiento y posterior estudio fue escrita por su principal (y único) investigador, John Jager, a mediados de la década de 1930. Para la introducción aquí está la biografía de Jager.

> http://special.lib.umn.edu/findaid/xml/naa021.xml <

Esta persona fue, en primer lugar, un gran arquitecto que diseñó muchos de los edificios públicos que todavía se encuentran en Minneapolis / St. Paul, Minnesota. John Jager escribió un relato formal de la historia de la piedra. Un borrador de esto fue encontrado escrito a máquina por Jager en el viejo estilo, manual, máquina de cinta de carbono.

La presentación final de la historia de la piedra fue parte de una exhibición que permanece expuesta en el Roseau County Historical Society Museum en Roseau, MN.

> http://www.roseaucohistoricalsociety.org/ <

El borrador final fue caligrafiado a mano, personalmente por John Jager, en una tarjeta grande y se puede ver allí hoy. Siempre ha sido un punto de irritación para el museo Roseau que el paradero de la piedra había estado desaparecido durante los últimos 59 años, que no han sido ellos quienes tuvieron la oportunidad de exhibirlo. El paradero de la piedra solo salió a la luz en febrero de 2011, un rastro de misterio.

El buscador original de la Piedra, el Sr. Jake Nelson de Roseau, se había puesto en contacto con el Honorable. C.P. Bull (del Departamento de Estado de Ag, St. Paul). Bull había sido, anteriormente, un residente original de Roseau. Después de hablar sobre eso, los dos decidieron enviar el RS a su conocido común, Mike Holm, el Secretario de Estado de Minnesota en ese momento. Holm también fue residente anterior de Roseau, por lo que los tres se conocían todos. Mike Holm luego llevó Roseau Stone a U of Mn y Dr. Jenks a Anthropology para ver si podía interpretarse.

Como se explica en el enlace de la historia, arriba, Jager recibió la Piedra de Roseau en 1927 del profesor Jenks. John Jager era un erudito intelectual, activo y práctico de epigrafía y escritura antigua; donde como Jenks reflejaba principalmente la recitación de libros de texto.

Holm se hizo amigo íntimo de John Jager, en el curso del intenso estudio de la Piedra, y se mantuvieron así por el resto de sus vidas. El Roseau Stone tenía entonces, desde 1926 más o menos, propiedad personal de Mike Holm, y permaneció en su poder hasta que falleció en 1952.

En aquellos días de principios del siglo 20, la arqueología era una disciplina muy nueva. Todavía no había ganado el crecimiento para tener una base de datos utilizable para la investigación. Muchos de los descubrimientos de Jager demostraron que la teorización “de vanguardia” estaba demostrada por descubrimientos personales y largas horas de catalogación de artefactos, comparación cultural y análisis.

Sus notas mencionaban que las runas en Roseau Stone, en algunos lugares, estaban en dos filas, una encima de la otra. Mayor y menor en tamaño. Jager también identificó las runas NO como escandinavas, sino como medievales, del sur de Europa… y por lo tanto con un origen raíz de las regiones de los Balcanes y las eslavas; desde el desarrollo de la era cristiana no pagana Viking. Las runas JJ identificadas en Roseau Stone son ancestros de guiones utilizados más tarde en Rusia. Como tal, Jager, que era oriundo del sur de Austria (que limita con el país eslavo) y hablaba con fluidez el ruso, era exactamente el conjunto de ojos que la Piedra necesitaba para comenzar a descifrar su mensaje. En sus notas, estaba comparando algunos de los segmentos con la fraseología rusa.

Roseau Stone es bastante pequeña, aunque parece grande y detallada en las fotografías.

Etc., etc…

Luego se han descrito, los diversos avatares por los que ha pasado esta piedra, incluso su desaparición, o su casi destrucción, etc,.. (como en otros muchos casos). Hasta se dice que contiene datos de un alfabeto ruso primitivo, muy anterior y base de todos los posteriores clásicos.

El texto marcado por color es el texto en ruso (Ancient Russian)

Piedra de Metcalf

Piedra de Metcalf

Mientras buscaba piedras para hacer una barbacoa en 1966, Manfred Metcalf recogió un bloque de arenisca de unos 230 mm cuadrados en Fort Benning, cerca de su hogar en Chattahoochee County, Georgia (EE.UU.) Llevaba un texto inscrito que Cyrus Gordon (1909-2001) examinó después que se le envió un molde en 1968 por Joseph B. Mahan (1921-1995) del Instituto para el Estudio de las Culturas Americanas. Pensó que podía ser un inventario, usando una forma de escritura Minoica Linear A que se estaba desarrollando hacia una verdadera escritura alfabética, el origen del alfabeto Griego Clásico. La relacionó con los indios Yuchi, afirmando que, de acuerdo a su tradición oral, se originaron en la región mediterránea, y sugirió que era de estilo cananeo (Cheesman 1972, 3). Stanislav Segert (1921-2005), un profesor de Lenguas Semíticas Noroccidentales en el University College of Los Angeles (EE.UU.), también identificó el escrito como una versión de Linear A.

En una entrevista con William F. Dankenbring, Cyrus Gordon afirmó que “No hay dudas de que estos hallazgos, y otros, reflejan comunicación trasatlántica de la Edad de Bronce entre el Mediterráneo y el Nuevo Mundo alrededor de la mitad del segundo milenio antes de Cristo“. También creía que pudo haber una conexión entre Linear A y otras escrituras egeas de la Edad de Bronce y las del Nuevo Mundo, y que el conocimiento de los escritos europeos ayudaría a descifrar el americano; no obstante, Gordon llegó a sus conclusiones antes de el progreso significativo que había sido hecho en el desciframiento de los “jeroglíficos” mayas, que no le deben nada a ninguno de los tipos del Viejo Mundo.

Hay varias cosas dignas de notar. El “texto” tiene sólo ocho símbolos, que para nada es suficiente como para atribuirlos a un sistema de escritura particular, y menos a uno proveniente del otro lado del Atlántico. Segundo, los eruditos que hacían estas afirmaciones eran en expertos en lenguas semíticas, no en las lenguas egeas en las que se supone que el texto estaba escrito. Tercero, Cyrus Gordon creía fervientemente en contactos en la Edad de Bronce entre el Mediterráneo oriental y Norteamérica, una variante de la teoría de las “Tribus Perdidas de Israel”, a pesar de la completa ausencia de evidencia arqueológica para tales contactos. Si la piedra es un fraude o una malinterpretación de rasguños sin significado (naturales o deliberados) no está claro, pero lo cierto es que no es una Inscripción Cretense Linear A.

Piedra de Bat Creek

La Piedra de Bat Creek

De www.ancient-origins.net.

La Piedra de Bat Creek fue descubierta en un pequeño túmulo cercano a Knoxville, Tennessee (Estados Unidos) en el siglo XIX. Los arqueólogos que realizaron excavaciones en el lugar en el año 1889 encontraron allí una pequeña tablilla de piedra grabada con misteriosos caracteres alfabéticos.

La misteriosa y controvertida Piedra de Bat Creek. (Fotografía: Scott Wolter)

La inscripción fue descubierta por un equipo encabezado por el entomólogo Cyrus Thomas, de la Oficina Smithsoniana para la Etnología y el Estudio de los Túmulos. Ocho años más tarde, el Congreso de los Estados Unidos asignó al Instituto Smithsoniano la responsabilidad de reanudar estas excavaciones arqueológicas. El objetivo principal de la investigación era explorar los túmulos prehistóricos de la zona. A los pocos años de iniciarse los trabajos, los arqueólogos ya habían descubierto más de 40.000 piezas arqueológicas y redactado un informe de setecientas páginas acerca de sus hallazgos, que fue presentado en el año 1894.

Thomas se preguntaba si la inscripción de la tablilla podría estar escrita en un lenguaje precolombino. Estaba fascinado por la tablilla y los secretos que encerraba, aunque no poseía los conocimientos ni las herramientas necesarios para examinar el objeto de manera adecuada. En la actualidad, sus informes sobre las excavaciones no están considerados una fuente arqueológica seria. No obstante, este descubrimiento, conocido como la Piedra de Bat Creek, permitió a Thomas a dejar su huella en la historia.

Un extraño lenguaje

En un principio, Cyrus Thomas estaba convencido de que la inscripción estaba escrita en alfabeto Cheroqui. El alfabeto Cheroqui fue creado por Secuoya, un platero cheroqui. Su nombre anglosajón era George Gist (o Guess), y creó un silabario que permitía escribir en lengua cheroqui. El silabario fue adoptado en el año 1825 por la Nación Cheroqui, analfabeta hasta entonces. En un principio estaba constituido por logogramas, pero con el paso del tiempo Secuoya creó un sistema de 85 caracteres con los que poder escribir en lengua cheroqui. Los símbolos tienen una apariencia similar a los alfabetos griego, latino y cirílico.

Grabado de la inscripción publicado en la obra de Thomas ‘Los cheroqui en la época precolombina’ (1890) (Public Domain)

Unas siete décadas más tarde, en los años 60, otros dos investigadores, Henriette Mertz y Corey Ayoob, observaron que la inscripción se asemejaba a antiguas escrituras semíticas. La cosa no acababa ahí, ya que el especialista en lenguas semíticas Cyrus Gordon afirmó en los años 70 que el lenguaje identificado en el pasado como cheroqui era en realidad paleo-hebreo. Gordon dató la inscripción en los siglos I d. C. – II d. C., y propuso una lectura de los cinco caracteres de derecha a izquierda (tal y como se hace en lengua hebrea), transcribiéndolo como LYHWD, que significaría “para Judea.” Otras interpretaciones del texto sugieren que se leería LYHWD(M), “para los de Judea”, “sólo para Judea”, o “sólo para los de Judea”. Según esta hipótesis, el antiguo lenguaje hebreo utilizado en la inscripción estaría a mitad de camino entre la inscripción de Siloam y los manuscritos paleo-hebreos del Levítico hallados en Qumram.

Otra teoría sugiere que la inscripción podría estar escrita en lengua Coelbren galesa. Según Alan Wilson, Baram A. Blackett y Jim Michael, los caracteres grabados sobre la tablilla pertenecerían al antiguo alfabeto Coelbren galés. Estos investigadores interpretaron la inscripción como “él es Madoc (nuestro) soberano.” De ahí que dedujeran que en el túmulo de Bat Creek se encontraba la tumba del príncipe Madoc, que habría viajado a América en el año 1170, o del hermano del rey Arturo II, que lo habría hecho en el 562 d. C.

Ambas hipótesis han sido bien investigadas, sin obtenerse una respuesta clara a las incógnitas que plantean. Por esta razón, los científicos se han visto obligados a buscar teorías alternativas para explicar el origen de la tablilla.

Más enigmas sin resolver de la inscripción de Bat Creek

La datación de la tablilla también se convirtió en objeto de polémica. El carbono-14 sugiere que fue creada entre los años 32 d. C. y 769 d. C., o como alternativa, entre el 45 a. C. y el 200 d. C. Estas dataciones se realizaron a partir de fragmentos de objetos hallados junto a la tablilla. Es imposible obtener resultados satisfactorios de una eventual datación de carbono-14 de la propia tablilla, ya que tras su descubrimiento ha sido manipulada por demasiada gente y afectada por numerosas sustancias que podrían alterar los resultados.

En la actualidad, la Piedra de Bat Creek pertenece a la Institución Smithsoniana, y forma parte de la colección del Departamento de Antropología de esta organización. Ha sido cedida al Museo de los Indios Cheroqui situado en Cherokee (Alabama) y también estuvo expuesta durante un tiempo en el Museo Frank H. McClung de la Universidad de Tennessee que se encuentra en Knoxville.

Transcripción de un artista masón de la frase bíblica QDSh LYHWH en escritura paleo-hebrea (Macoy 1868: 134). (Public Domain)

El túmulo en el que fue descubierta la tablilla fue arado hasta quedar completamente plano, por lo que su localización se perdió. Sólo nos han llegado descripciones de él. Según las notas escritas por los arqueólogos del siglo XIX, el Túmulo de Bat Creek albergaba nueve enterramientos. El propietario del terreno taló los árboles que habían crecido sobre el túmulo 40 años antes de que dieran comienzo las excavaciones. Fue entonces cuando descubrió que parecía haber algo interesante en sus tierras. Años más tarde, los arqueólogos descubrieron que estaba en lo cierto. Las raíces de los árboles habían alcanzado las tumbas y casi tocaban los esqueletos.

Antiguos viajeros a América

Las leyendas sobre antiguos viajes a América no han sido aceptadas por la historia oficial, aparte de las expediciones medievales de noruegos, polinesios, japoneses y otros pueblos que supuestamente llegaron a América antes que Colón. Se ha llegado incluso a plantear la posibilidad de que los fenicios navegaran en la antigüedad hasta las lejanas tierras del que se conocería en el futuro como “Nuevo Mundo”. Esta civilización podría haber transportado a individuos de otras culturas semíticas en sus barcos, en lo que sería una posible explicación de la inscripción de la tablilla de Bat Creek.

No todos los investigadores están convencidos  de la antigüedad de la tablilla de Bat Creek. Según algunos podría tratarse de un fraude creado en el siglo XIX. Existen numerosas razones que sustentan esta posibilidad. Hay quien cree incluso que su existencia podría deberse a la creciente influencia de los masones en la época.

Aparte de esto, numerosas interpretaciones relacionadas con la tablilla de Bat Creek sugieren que su objetivo era confirmar ciertas teorías sobre los orígenes de los antiguos habitantes de América. Según los defensores de esta hipótesis, los europeos querían demostrar que las tierras que estaban colonizando les habían pertenecido también en épocas remotas. La creación de una tablilla falsa para justificar esta idea es una posibilidad. Desgraciadamente, al haberse perdido la localización del túmulo y no disponer de más pruebas, todo apunta a que el enigma de la inscripción de Bat Creek continuará siendo un misterio sin resolver en el futuro.

Autor: Natalia Klimczak

La Piedra de Bat Creek fue descubierta en 1889, supuestamente en un montículo indio de Loudon County (Tennessee). La piedra tiene algunos toscos grabados que algunos interpretan como “paleo-hebreo” pero previamente habían sido considerados como una forma primitiva de Cherokee o completamente falsos. La inscripción en la piedra es casi idéntica al texto paleo-hebreo que aparece en un libro de referencia masón de 1870, como reportó American Antiquity (2004). La clave del misterio es que el dibujo de 1870 era la impresión de un artista del paleo-hebreo, no un texto verdadero. Los eruditos en hebreo descubrieron que la inscripción de Bat Creek era inconsistente con el paleo-hebreo o cualquier otra versión histórica del lenguaje. Aun los pseudohistoriadores no se ponen de acuerdo en cómo traducir la inscripción. Algunos dicen que es “Por Judá” pero el dibujo del que parece haber sido copiada significa “Santidad a Jehová” (Éxo 39:30).

Scott Wolter (el mismo que intenta legitimar la Piedra Runa de Kensington) miró la piedra bajo un microscopio en 2010 y concluyó que porque los bordes de las letras grabadas eran redondeados y no contenían limo, es porque habían estado expuestos a la intemperie y “tenían que haber sido hechas antes de la excavación del montículo por John Emmert”. No sé porque la falta de un limo de color naranja en los grabados es prueba de que estuvieron enterrados en un montículo de arcilla roja durante cientos de años. Este argumento parece más bien respaldar la teoría de que la piedra es un grabado reciente.

Wolter se contradice a sí mismo al decir que la piedra había sido lustrada antes de ser depositada en el montículo. La explicación más sencilla es que el hombre que falsificó la piedra la lustró para hacerla lucir más vieja antes de enterrarla. Esto es parcialmente confirmado por el análisis de Wolter de que sólo un lado de la inscripción está lustrado.

En 1991, los arqueólogos Robert C. Mainfort Jr. y Mary L. Kwas, escribiendo para el Tennessee Anthropologist 16 (1) declararon que el falsificador detrás de la Piedra de Bat Creek es John Emmert, el asistente que afirmó haberla encontrado. Cyrus Thomas (un etnólogo que trabajaba para el Instituto Smithsoniano) tenía dudas sobre las habilidades de Emmert, creyendo que su juicio era perjudicado por su problema con la bebida que eventualmente llevó a su despido. Tras una serie de cartas implorantes a Thomas, Emmert fue reinstalado en 1888, prometiendo darle “mayor satisfacción de la que le había dado antes” y concordando con la hipótesis de Thomas de que los Cherokee eran los constructores de los montículos. Emmert ciertamente tenía el motivo para producir un hallazgo espectacular y a pesar de que Cyrus Gordon identificara el escrito como hebreo, datándolo del 100 d. de C., también ha sido identificado con el silabario Cherokee. Pero el silabario Cherokee fue inventado en 1819 por el platero indio Secuoya (alrededor de 1767-1843, también conocido como George Gist/Guess/Guest).

Durante mucho tiempo, fue muy popular en Inglaterra, Gales y las colonias norteamericanas la idea de que el príncipe galés Madoc ap Owain Gwynedd había descubierto y colonizado las Américas en el siglo XII?

Esta teoría fue establecida por el anticuario Humphrey Llwyd (1527-68), quien escribió la primera historia de Gales en inglés (que básicamente era la traducción de una crónica en galés), detallando las vidas y obras de reyes galeses desde el siglo VII hasta el 1282. Aunque el manuscrito original estuvo inédito hasta 2002, inspiró a varios autores de la época que deseaban encontrar formas de justificar la colonización inglesa del Nuevo Mundo.

¿Qué tiene que ver la Piedra de Bat Creek con el príncipe Madoc?

Pues que en una conferencia de prensa de 28 de agosto de 2002, “los expertos en historia antigua británica“, Alan Wilson y Baram A. Blackett, anunciaron que habían descubiertos “pruebas del príncipe Madoc en América alrededor de 560“. Sí, cambiaron la fecha del siglo XII al siglo VI. De acuerdo a Wilson, los historiadores convencionales “a menudo dan una falsa fecha de 1170 y esta leyenda ha reemplazado los hechos. En este momento, hay un pequeño grupo de saboteadores tratando de robar nuestra investigación y promover esta errata…” Parece que no les llegó el memo de que esta historia había sido refutada por el químico e historiador aficionado Thomas Stephens (1821-1875) en 1858 cuando notó que en ninguna fuente medieval hay mención alguna de Madoc (los nacionalista galeses intentaron encubrir el ensayo de Stephens).

El Madoc que intentan identificar como el “descubridor” europeo de America es un Madog ap Meurig. Los autores dicen que el suyo es el nombre escrito en la Piedra de Bat Creek. Wilson y Blackett identifican la escritura como Coelbren, que describen como “un antiguo alfabeto británico conocido y registrado por historiadores y bardos del inicio de las épocas“. De acuerdo a su traducción, la inscripción dice “Madoc el gobernante es“. El Coelbren consiste de veintiuna letras básicas y diez consonantes mutadas.

De acuerdo a su declaración de prensa, las autoridades públicas en el RU han “fallado en comprometerse con este vital esfuerzo de investigación… están asustados de que un grupo independiente tal como el nuestro haya hecho tal progreso. Prefieren ignorar la antigua historia británica en vez de lidiar con ella. El pueblo galés ha sufrido, y la oportunidad de impulsar la economía, brindar miles de empleos a Glamorgan y Gwent, donde Madoc y su hermano Arturo II gobernaron, no ha sido explotada“. La acusación de que el trabajo está siendo ignorado y, peor, causando sufrimiento es una típica treta pseudocientífica.

Wilson y Blackett han identificado el montículo principal en Bat Creek como la tumba de Madoc que, recordemos, murió en 562 d. de C.

También hablaron de que iban a solicitar que se hicieron análisis de ADN, algo acerca de lo que no hay más información.

Pero ellos tienen problemas mucho mayores que el desinterés de las autoridades en su trabajo:

  1. No existe ninguna mención de este Madog ap Meurig en ninguna genealogía ni crónica medieval.
  2. La datación por radiocarbono del material en dicho montículo sitúa la fecha en el 1605 ± 170 a.p. (409 ± 174 d. de C.), lo cual lo vuelve demasiado antiguo como para estar relacionado con este Madoc.
  3. El Coelbren es una invención moderna, publicado por vez primera en 1791 por Edward Williams (1747-1826, más conocido como Iolo Morganwg), un falsificador serial. Aunque se han hecho afirmaciones de un origen anterior (tal como las “runas galesas” atribuidas al erudito Nennius o Nemnivus, se dice que él las inventó después de ser provocado por un inglés con que los galeses no tenían sistema de escritura), nada como el Coelbren es conocido antes de la época de Edward Williams. Otra prueba contra el Coelbren es que incluye consonantes mutadas y estas no se conocían en la ortografía galesa antes del siglo XII.

¿Por qué dicen estas cosas?

Pues porque Wilson y Blackett son entusiastas promotores de la arqueología arturiana alternativa, que usa evidencia muy pobre que no soporta el mínimo escrutinio crítico. En realidad, se sospecha que mucha de la evidencia que usan es fraudulenta. A este Madog ap Meurig le hacen pasar por el hermano de Athrwys ap Meurig ap Tewdrig, gobernante del siglo VI de Morgannwg (Glamorgan), el cual es su candidato para el “verdadero” rey Arturo. Por lo tanto, revivir la vieja historia del príncipe Madoc colonizando Norteamérica sólo es un truco para darle más atractivo a sus afirmaciones (“¡Wow! ¡El rey Arturo conocía las Américas antes que Colón!”).

Sus quejas frecuentes de que no son tomados en serio por los académicos es típica de los pseudoarqueólogos: cuentan a sus lectores de que las razones para ser ignorados son celos profesionales, una incapacidad para ver más allá de las ideas aceptadas y hasta oscuras conspiraciones políticas. Como tantos otros pseudoarqueólogos parecen ser incapaces de reconocer que la verdadera razón por la que los arqueólogos profesionales no les dan el reconocimiento que creen que merecen es porque sus ideas están pobremente elaboradas, apoyadas por evidencia inadmisible y, finalmente, basura.

https://en.wikipedia.org/wiki/Bat_Creek_inscription

Posible presencia fenicia en América: la misteriosa inscripción de Bat Creek

Una piedra misteriosa tallada con letras de un alfabeto desconocido fue excavada en Bat Creek, Tennessee, a finales del siglo XIX.

Un informe, con la reproducción de la inscripción, fue enviado a la «Smithsonian Institution» de Washington atribuyendo su origen a la tribu cherokee.

Sin embargo, después de cincuenta años de misterio sobre lo que significaba, Joseph Maker, de Georgia, declaró, después de observar la piedra “Esta boca abajo. Vuelvanla hacia arriba. Esta en hebreo canaanita.» Resultó que decía: «Año primero de la Edad de Oro de los Judíos resolviendo asi un misterio y planteando otro. Un mensaje del antiguo Israel? En Bat Creek, Tennessee?

Huevo cósmico portugués

Huevo cósmico portugués

El inexplicable huevo cósmico portugués

Una intrigante piedra fue encontrado por Peter Daughtrey, un investigador británico y autor de «Atlantis y el Silver City» en Silves, Algarve, Portugal. Sus notables características lo convierten en único en su clase.

Él se refiere al objeto como una enorme piedra que es de unos 2 metros de largo, con aproximadamente 7.000 años de edad, y se asemeja a un huevo de la creación cósmica. Y este huevo en Silves tiene algo en él que se conecta con los mitos bien conocidos.

Esta piedra tiene un símbolo que tiene semejanzas increíbles con el diseño de la doble hélice del ADN, y muchos de estos llamados huevos de la creación se muestran con una culebra o serpiente envuelta alrededor de ella.

El huevo de la creación cósmica es un motivo mitológico que se encuentra en las historias de la creación de todo el mundo. En la mitología griega, esto se llama el huevo órfico. Huevos similares se pueden encontrar en China, Egipto y en todo el mundo antiguo. Se utiliza para explicar los principios de la vida en la tierra. Muchos de los antiguos creían que los dioses mismos enviaron el huevo cósmico a la tierra y la humanidad nacido de él.

Esta piedra estuvo una vez situado cerca de una zona donde Peter cree que la Atlántida estaba: el pequeño pueblo de Silves. Hoy en día esta piedra está en el museo de Lagos, también en Algarve.

El museo clasifico esta piedra como “Menir de pie”. Los Menirs se pueden encontrar repartidos por toda la costa oeste de Portugal, y en todo el resto del mundo. Muchos de estos menirs cuentan con tallas o símbolos extraños, muchos aún por descifrar.

Pero esto no es una piedra de pie, en realidad es una escultura. Se puede ver que el símbolo es alzado, o un relieve. No es una talla, no está grabado. Con el fin de hacer esto, el huevo entero tuvo que ser esculpido.

El huevo de la creación cósmica

Huevo órfico por Jacob Bryant’s (1774).

Quien haya hecho esto, debe haber tenido las herramientas para hacerlo. El bronce no sería suficiente. El escultor debe haber tenido otra forma de conocimiento de la metalurgia con el fin de hacerlo. Además de esto, la característica central, se asemeja a una vara.

La vara era un símbolo del increíble poder de creación en muchos mitos. Moisés tenía una vara y en Mesopotamia la vara fue considerada como un símbolo del poder de los dioses.

No sólo se parece a la del caduceo, el bastón sostenido por Hermes en la mitología griega, sino también una doble hélice, los componentes básicos del ADN.

Pero el modelo de la doble hélice no fue descubierto hasta 1953. Entonces, ¿cómo podría existir tal símbolo en relieve sobre un huevo de piedra que algunos dicen que fue tallada hace aproximadamente 7000 años?

Podría ser esto un indicio de que la mitología antigua puede no ser solamente un cuento, sino en realidad una historia de verdad, que los investigadores tienen que estudiar con más cuidado?

Un huevo cósmico o huevo del mundo es un tema mitológico y cosmogónico usado en los mitos de creación de muchas culturas y civilizaciones. Típicamente el huevo cósmico representa simbólicamente un comienzo de algún tipo.

El huevo de la creación cósmica es un motivo mitológico muy popular presente en todas las culturas antiguas de todo el mundo. Por ejemplo, si nos fijamos en la antigua mitología griega nos encontraremos con el huevo órfico.

Sin embargo, tales artefactos no sólo están presentes en Europa. Artefactos similares se han encontrado en China, Egipto y en todo el resto del mundo. Se utilizaron estos llamados “huevos de creación ‘para explicar cómo comenzó la vida en la Tierra. Muchas culturas antiguas estaban firmemente convencidos de que ‘dioses’ que habían venido de los cielos trajeron el “huevo cósmico” a la Tierra y la humanidad fue creada a partir de ella.

Curiosamente, Daughtrey cree que este tema fascinante, tiene una profunda conexión con la ciudad / continente perdido de la Atlántida, con mayor precisión el pequeño pueblo de Silves.

No hay ningún estudio posterior, ninguna otra aclaración. Como siempre el mundo “Esotérico” se ha hecho cargo del tema.

Un firme candidato al mundo de “Ooparts”.

Mande Barung

Mande Barung

El Mande Burung es una presunta criatura semejante a un simio que se dice que habita en los bosques subtropicales de Meghalaya en las remotas Garo Hills del noreste de la India y en Bangladesh.

Generalmente se describe como un gran homínido bípedo, peludo, algunos creen que este animal, o sus parientes, se pueden encontrar en todo el mundo bajo diferentes nombres regionales, como el Yeti del Tíbet y Nepal, el Ban-manush en Bangladesh, el Yeren de China continental y el Bigfoot de la región noroeste del Pacífico de los Estados Unidos y la provincia canadiense de la Columbia Británica.

Es uno de los ejemplos menos conocidos de criptozoología

Huella gigante que se cree que es de origen Mande Barung.

Durante muchos años, los lugareños de Megalaya, en el Noroeste de la India han trasmitido relatos sobre el Mande Burung, homínido que vive entre los árboles y que emite extraños gruñidos. No es de extrañar que puedan existir poblaciones de homínidos en las extensas selvas de la India, que tiene lugares vírgenes.

Todo comenzó cuando Tengsim Marak, un joven observó en la jungla a una criatura que nunca había visto antes. El animal estaba sentado en una roca cerca de una cueva, con cara de simio pero más grande que un humano, según las descripciones del joven.

Ilustración del Mande Burung

Una vez que se marchó el animal, pudieron  recoger pelos de la criatura para estudiar su ADN e identificar de que especie podría ser, y si es o no un descubrimiento.

Muestras de pelo del posible Burung.

Tan importante fue el encuentro que el primatólogo británico I. Redmond dirigió una expedición a Megalaya con el joven Marak como guía. Después de largas caminatas por la selva, llegaron al lugar del suceso, donde el muchacho narró que la criatura estaba lanzando una piedra a la roca, y tenia la piel oscura y que fue una experiencia aterradora.

Redmond cree que el análisis de ADN mostrará que es un animal conocido aunque no registrado en la zona del Norte de la India, aunque deja abierta la posibilidad del descubrimiento de un nuevo primate.

Posible fotografía del Mande Burung

Jon Downes, de“Hay tantos avistamientos de bestias similares al yeti en el centro y sur de Asia, que no me extrañaría que existieran grupos de estas especies raras y tímidas”.
l centro de Zoología de Londres dijo creer que estas criaturas podrían ser los últimos ejemplares de un simio llamado gigantopiteco, extinto hace 300.000 años. Sus palabras fueron:

Por si fuera poco, las autoridades Indias no paran de recibir denuncias de avistamientos del Mande Burung, poniendo en alerta a las autoridades competentes. El mayor número de avistamientos se centran en Megalaya, en unas colinas cercanas llamadas Garo. Tanto ha crecido estos avistamientos que el departamento de fauna ha llevado a cabo expediciones para desenmarañar que hay de cierto en el Mande Burung.

Huellas recogidas en las zonas boscosas de la India

Un granjero de 40 años llamado Sangra avisó a las autoridades de que:

“La visión fue espantosa, eran dos adultos y dos más pequeños. era, enormes y peludos y con piel marrón oscura casi negra. Los pude ver bien y cuando me vieron desaparecieron rápidamente entre la maleza”

Uno de los investigadores que lleva a cabo la investigación, lleva más de 10 años indagando sobre el criptido, recopilando huellas y fotografías de posibles nidos donde duermen, dejando claro:
“No existen rastros de gorilas ni de otros animales similares que habiten por esta zona. Hemos recopilado huellas de 33-38 cm de largo y hemos recogido muestras de pelo que los forenses analizarán en las pruebas de ADN”.

Así tendremos que esperar a las pruebas para determinar si estamos ante un descubrimiento para la criptozoología.

Aunque se realizaron varias expediciones, en 2005, 2007, 2010, etc, nunca se encontraron pruebas.

Expediciones extremas

El Pie Grande de la India: Mande Burung

Los aldeanos de las colinas Garo afirman haber avistado al mítico gigante

Shillong, 3 de junio: “Gigantesco, melenudo, parecido a un mono…” fue todo lo que Abu Marak podía pronunciar entre jadeos para tomar aire.

Rodeado por los aldeanos en la seguridad de su casa cerca de Durabanda en las colinas del oeste de Garo, los ojos de Abu todavía reflejaban el entusiasmo de avistar al animal. En pocos días, el relato de Abu, junto con los de algunos otros aldeanos, se convirtió en la materia prima para una nueva búsqueda científica del legendario pie grande – Mande Burung en Garo.

Sasquatch en Norteamérica, yowie en Australia, yeti en Nepal – el pie grande tiene muchos seguidores en todo el mundo. La criatura, que se supone tiene cerca de ocho pies de alto, se dice que fue avistada por última vez en Rongrigittim en las colinas del sur de Garo en julio de 2005, antes de hacer una reaparición en mayo de este año.

La Sociedad de Turismo de Achik, que ha estado rastreando este evasivo animal en el pasado, dijo que los mejores datos de avistamientos fueron registrados entre enero y marzo de 2002.

Este año, el animal fue avisado en los bosques entre Nokrek y Chokpot.

“Poco después de recibir noticias de los aldeanos, enviamos a nuestro equipo a rastrear esta criatura desconocida, pero desafortunadamente no pudimos verlo, ni registrar ninguna huella”, dijo Dipu N. Marak, secretario general de la Sociedad de Turismo de Achik.

Por ese entonces los aldeanos reportaron sus encuentros, el Mande Burung había cambiado de locación, dijo Dipu.

Antes de unirse a la Sociedad de Turismo de Achik, Marak y a sus amigos estaban ocupados en la compilación de datos sobre pie grande.

“Comenzamos nuestra colección de datos el 15 de noviembre de 1997, cuando la criatura fue vista por primera vez cerca de Andol Chiring, en las colinas del sur de Garo”, dijo Dipu.

La información sobre el Mande Burung está disponible bajo la forma de películas y fotografías de huellas, que miden entre 14 a 15 pulgadas e impresiones que se cree han sido dejadas por la criatura en árboles y nidos.

“Hemos alertado ya al Wild Life Trust of India después de oír hablar de los avistamientos de este año, pero las autoridades ha demostrado poco interés en la criatura”, dijo Dipu.

La Sociedad de Turismo de Achik también ha informado al director de turismo en Tura sobre los hallazgos.

Los conservacionistas y los biólogos creen que la criatura, que podría ser un descendiente de un antiguo primate, pudo haber vivido en las selvas densas del pico de Nokrek.

El autor y ganador del premio Sahitya Akademi, Llewellyn R. Marak, quien también es un ávido seguidor de datos del Mande Burung – es optimista de que “un día los esfuerzos en la búsqueda del bigfoot por los aldeanos y jóvenes serán recompensados”.

“He visto las huellas de esta criatura. Es realmente grande y estoy convencido de que tal criatura tiene un hogar en Nokrek”, dijo.

Llewellyn arremetió contra los guardias forestales y funcionarios por no prestar atención a los informes de los aldeanos.

“Francamente, ellos (los guardias forestales) son perezosos y en vez de escuchar a los aldeanos, los regañan”.

Todas las tentativas de los conservacionistas de persuadir el departamento del bosque de iniciar una investigación del Mande Burung también han sido infructuosas.

Pero eso no ha afectado el espíritu de los que han estado recogiendo incesantemente cada detalle para probar que el evasivo pie grande existe.

El autor y criptozoólogo de Extreme Expeditions, Adam Davies, irá a la jungla en busca del Mande Burung. Davies dirigirá su última excursión extrema a los bosques tropicales del distrito de West Garo Hills, estado de Meghalaya, India, que está muy cerca de Bangladesh. “Meghalaya” literalmente significa “La Morada de las Nubes” y es el nombre de ese pequeño estado en el noreste de la India.

Nos hemos encontrado antes con Mande Barung o Mande Burung.

A principios de mes, Adam me envió un correo electrónico con los hechos acerca de su expedición, pidiéndome que aplazara la publicación del anuncio hasta esta semana.

Él escribió: “Dirigiré un equipo para buscar el Mande-Burung en breve. Me parece fascinante que los avistamientos puedan indicar la existencia de una población reliquia de Gigantopithecus. Dirigiré el equipo y lo organizaré junto con Dipu Marak. Adjunto algunos puntos y hechos:

“La leche estaba agria con una mezcla de amargura”.

~ El equipo estará en expedición durante aproximadamente tres semanas. Partiremos en Halloween, el 31 de octubre, desde Londres, y regresaremos del 19 al 20 de noviembre de 2010. ~ El equipo está dirigido por mí. Me acompañarán Dave Archer y John McGowan, que aportarán su experiencia en rastreo al Equipo, mientras que el Dr. Chris Clark y Richard Freeman proporcionarán conocimientos técnicos y zoológicos, respectivamente. ~ Dipu Marak encabezará el equipo indio, que incluye tanto rastreadores como porteadores. ~ Implementaremos técnicas de seguimiento tradicionales, así como el uso de equipos de alta tecnología como infrarrojos, cámaras trampa, imágenes térmicas y microscopios archivados, así como también un helicam, si corresponde. Utilizaremos molduras de silicio si conseguimos pistas para moldear. ~ El equipo se involucrará tanto en arduas caminatas físicas como en replanteos nocturnos. ~ Ya hemos arreglado una serie de citas con presuntos testigos presenciales de Mande-Burung. ~ La expedición será filmada para un próximo documental.

~ Declaración de la misión: Me encantaría ver uno, pero al final del día, todo se trata de la ciencia. Obtener imágenes en las trampas de la cámara sería increíble. Lo que la expedición realmente espera hacer es obtener evidencia física tangible de la criatura, en caso de que exista, que luego pueda ser analizada por expertos científicos independientes (por ejemplo, para extraer ADN).

¡También espero tener una gran aventura cuando estemos allí y relajarnos con los lugareños!

¿Recuerdas en junio de 2007 cuando el artista Peter Loh, haciendo contacto desde Singapur, envió la ilustración de arriba para ir con las noticias de última hora saliendo de las selvas tropicales del sur de Asia de una nueva criatura extraña, el Mande Burung (= Wild Jungle People)?

El hominoide volvió a aparecer en las noticias en 2008.

Chad Arment hizo referencia a una noticia sobre Achik Tourism Society (ATS) estudiando el Mande Burung de las Colinas Garo en Meghalaya, que “se supone que es un simio como una criatura como el Yeti”. (El ATS fue citado anteriormente como fuente del pasado Mande Burung también).

El 6 de mayo de 2008, artículo anotado:

El ATS también ha presentado informes muy completos y descripciones de Mande Burung o del llamado Bigfoot. Es una criatura grande y simiesca con un pelo grueso que cubre todo su cuerpo. Se informa que el color del cabello es negro o marrón negruzco. Tiene algún tipo de mal olor / olor que emana del cuerpo. Tiene un tamaño de huella / pug de 13 pulgadas a 15 pulgadas de largo. Puede ser de alrededor de 7’5 “a 9 ‘de altura. Puede pesar alrededor de 300 kgs. Se observa que es una criatura herbívora que come plátano, tubérculos, raíces de árboles, frutas, bayas, cortezas de algunos árboles, sawe y también se informa que come cangrejos [, aunque esto indica una dieta omnívora]. Camina sobre dos piernas (bípedo). (Como se informó en 2002 avistamiento). Duerme en el nido construido sobre el terreno abierto (como se informó en el avistamiento de 2002). Es tímido y básicamente inofensivo (como se informó en el avistamiento de 2005). Es una criatura con una fuerza fenomenal.

El artículo también intrigantemente mencionó que:

Aquellos que han visto a este simio como un mamífero tienen historias interesantes que revelar. Los pobladores informan que, en una ocasión, un hombre que estaba atravesando un bosque fue capturado por este mamífero y lo forzó a hacerlo amamantando. Esto fue informado el 18 de enero de 1999. Su relato decía: “La leche estaba agria con una mezcla de amargura”.

Además de Mande Burung y sus pechos, el equipo de Adam Davies también debería estar atento a los ghorals.

Los pelos que se cree pertenecen a un Mande Burung / Mande Barung / Yeti en la India en realidad eran de una especie de animal parecido a un antílope de cabra, el goral, científicos estadounidenses descubrieron en 2008. Este descubrimiento fue emocionante para los especialistas involucrados en el hallazgo.

Las pruebas de ADN en los pelos, que vinieron del estado indio de Meghalaya, demostraron que son del goral del Himalaya (Nemorhaedus goral), un animal con un pelaje marrón grisáceo. Este fue un hallazgo sorprendente, en sí mismo, y uno que Adam Davies y su equipo deberían tener en cuenta durante su búsqueda.

El Himalayan goral, también conocido como el goral gris, es un pequeño rumiante de cuernos cilíndricos y pelo áspero originario de los Himalayas. En el pasado, también se lo conocía como Urotragus goral. El Himalayan goral se encuentra en los bosques del Himalaya, generalmente entre 1000 y 4000 metros de altura. Los grupos de animales generalmente ocupan un territorio de aproximadamente 100 acres.

Encontrar pruebas de ghorals en el estado indio de Meghalaya sería un descubrimiento digno de Davies.

CFZ India Expedition 2010

India Cryptozoological Expedition 2010

Esta es una excelente noticia: en Cryptomundo, Loren Coleman nos alerta sobre el hecho de que hay una nueva expedición en el horizonte: a la India, en busca del Mande Burung, una criatura que puede representar “una reliquia de la población de Gigantopithecus”. Aquí está Loren para contarte más.

Y, aquí está Jon Downes con la historia completa en la misión:

“El 31 de octubre, la expedición de la CFZ 2010 deja Inglaterra. Explorarán las colinas de Garo en el norte de la India en busca del mande-burung o yeti indio. El equipo de cinco hombres consiste en el líder del equipo Adam Davies, el Dr. Chris Clark, Dave Archer, el naturalista de campo John McGowan y el criptozoólogo Richard Freeman.

“Las criaturas son descritas como de hasta tres metros de altura, con cabello predominantemente negro. Lo más importante es que se dice que caminan erguidas, como un hombre. Se han reportado simios caminantes en el área por muchos años. Estas descripciones suenan casi idénticas a los reportados en los vecinos Bhután y Tíbet. Los testigos informan que el mande-burung, que se traduce como hombre del bosque, se ve con mayor frecuencia en el área en noviembre.

“Las colinas de Garo son una zona muy boscosa y escasamente explorada en el estado de Meghalaya en las frías montañas del norte de la India. El área es conocida internacionalmente por su vida silvestre, que incluye tigres, osos, elefantes, rinocerontes indios y leopardos nublados.

“El equipo indio estará dirigido por Dipu Marek, un experto local que ha estado siguiendo el rastro del yeti indio durante varios años y ha encontrado sus nidos y sus` huellas ‘de 19 pulgadas de largo en ocasiones anteriores. También organizó entrevistas con testigos que vieron el Mande-Burung.

“Las trampas de la cámara se instalarán en áreas de observación con la esperanza de atrapar a una de las criaturas en la película.

“El Mande-Burung puede ser una forma sobreviviente de un mono gigante conocido por sus dientes y huesos de la mandíbula fosilizados, llamado Gigantopithecus blacki, que vivió en la época del Pleistoceno hace unos trescientos mil años. Esta criatura está por supuesto extinta. La fauna contemporánea, como el panda gigante, el tapir asiático y el elefante asiático que vivía junto al mono simio, todavía sobreviven hoy en día. Muchos creen que Gigantopithecus también sobrevive en las impenetrables junglas y montañas de Asia. Orangutanes de Sumatra y Borneo.

“El año pasado, el equipo, que investiga animales misteriosos en todo el mundo, viajó a Sumatra en busca de un pequeño simio bípedo conocido como orang pendek. Dave Archer y el guía local Sahar Didmus vieron que la criatura y el grupo traían cabello que era luego analizado por el Dr. Lars Thomas en la Universidad de Copenhague. El ADN demostró ser similar al de un orangután, un animal que no se encuentra en esa parte de Sumatra”.

Mapinguari

Mapinguari

Otros nombres: Curupira

Mitología: mitología del Amazonas

Criatura terrestre

Mapinguarí es el nombre de una mítica criatura de la mitología del Amazonas perteneciente a Brasil, Bolivia, Colombia y Perú. En la Amazonía colombiana y peruana se le llama Curupira. Bestia a la que también se le conoce como Mapinguary e Isnashi; y cuyo nombre por lo regular se traduce como ‘animal rugiente’ o ‘bestia fétida’

Posibles megaterios en el Amazonas

Una leyenda del Amazonas cuenta que un chamán descubrió el secreto de la inmortalidad y que por ello quedó convertido en el Mapinguarí, una criatura recubierta de pelo rojizo, con facciones humanas, huellas parecidas a las nuestras pero invertidas y una piel tan gruesa que no puede perforarse. También se dice que tiene una segunda boca en el abdomen que despide un mal olor con el que atrae a las moscas.

El paleontólogo estadounidense naturalizado brasileño, David Oren (nacido en 1954), afirma haber realizado entrevistas a 80 personas que dicen haber visto al Mapinguarí y a otras 7 que dicen haberlo cazado. Lleva estudiando el ecosistema en el Amazonas desde 1977 y es el descubridor de 5 especies de aves.1​ Desde 2004 desempeña el cargo de coordinador científico del Programa de Conservación del Amazonas de The Nature Conservacy no Brasil, que en 2006, en asociación con el gobierno de Brasil y WWF, inició el Plan de Gestión del Agua Dulce; el primero en su tipo en Sudamérica y que abarca los objetivos, metas y directrices para el uso sostenible del agua dulce hasta 2020.2

Para Oren, lo que los lugareños vieron no fue un ser mitológico sino un perezoso terrestre al que se considera extinto, pero que pudo haber sobrevivido en lo profundo de la selva. La leyenda menciona un fuerte olor que desprende por una segunda boca que estaría localizada en vientre, lo que para el científico sería una glándula abdominal que utilizaría cuando se siente en peligro. Y por último afirma que le mostraron trozos de piel y garras, pero que por superstición no quisieron cederle. En diciembre de 2001 la Agencia Reuters publicó un artículo donde lo comparó con “un cazador que busca del Monstruo del lago Ness, lo que le causó una gran ofensa, y a causa de ello realizó declaraciones para el diario Journal do Commercio de Brasil.1

David Oren, 6 de enero del 2002

“Ese tipo de comentarios es absurdo, no se puede comparar una leyenda basada en dinosaurios, extintos hace 65 millones de años, con perezosos gigantes que desaparecieron hace unos 10.000 años, o sea, recientemente”

David Oren, 6 de enero del 2002

Un Megatherium, género extinto a la cual los criptozoólogos relacionan con el mapinguarí.

Según las leyendas, el Mapinguari es lento, feroz y muy peligroso; pues posee la habilidad de moverse sigilosamente entre la densa vegetación del Amazonas para sorprender a sus víctimas. Aunque se delata gracias al olor pútrido que sale de su cuerpo y al emitir un desgarrador chillido que paraliza a sus víctimas en el acto.

Su piel, dura como la del cocodrilo; lo hace inmune a las balas y flechas, y su única debilidad es el agua, la cual evita y limita sus movimientos en una región tan llena de ríos, canales y lagunas como lo es el Amazonas. Un reporte de 1937 en Brasil, clama que un Mapinguari entró en cólera por tres semanas, atacando y matando a cerca de cien vacas; a las cuales les arrancó las lenguas.

En los reportes, se hace claro que no ataca a los humanos; pero que al olerlos, se levanta en sus patas traseras para verse más amenazador.

¿Monstruo o animal no descubierto?

Entre los criptozoólogos existe la teoría de que el Mapinguari no podría ser más que una especie sobreviviente de perezoso gigante, en concreto especies como el Megatherium (que alcanzaba un tamaño comparable al de un elefante) o el Mylodon; ambas nativas de Sudamérica durante el Pleistoceno.

La teoría del perezoso gigante podría responder dos incógnitas: la piel extremadamente dura del monstruo (ya que las pieles preservadas que fueron descubiertas a finales del siglo XIX muestran pequeñas áreas osificadas que habrían endurecido los tejidos para protegerlos de depredadores) y la capacidad de andar en dos patas.

Otros expertos sugieren que no es más que una memoria residual de encuentros entre los primeros pobladores del Amazonas y perezosos gigantes en la edad de piedra; mientras que una minoría cree que pueda tratarse de una especie no descubierta de Oso Hormiguero gigante. Sin embargo, pese a los más grandes esfuerzos de biólogos, paleontólogos y criptozoólogos; jamás se ha encontrado evidencia física de la existencia de este ser.

Nunca se ha capturado un ejemplar, pero un ornitólogo estadounidense plantea que se trata de los últimos especimenes de un animal supuestamente extinto hace unos 10 mil años.

Kushtaka

Kushtaka

Los Kooshdakhaa o Otterman son criaturas míticas que cambian de forma y se encuentran en las historias de los indios Tlingit y Tsimshian del bosque pluvial templado del sudeste de Alaska. Traducido libremente, Kooshdakhaa significa “hombre de la nutria terrestre”.

Son similares a Nat’ina de los indios Dena’ina de South Central Alaska, y los Urayuli de Yup’ik en Alaska occidental.

El Hombre Nutria en “Destination America”.

El Kushtaka o Kooshdakhaa es una monstruosa bestia hallada en las historias de las tribus Tlingit y Tsimshian del sureste de Alaska. El nombre de la bestia se traduce como “hombre nutria”, y al ser se le describe como exactamente eso: un humanoide de entre 1.80 y 2.10 metros de alto, cubierto de brillante pelaje café o negro, ojos brillantes, dedos terminados en zarpas y afilados colmillos.

Se le compara usualmente con el Sasquatch, el Wendigo y el Hombre Lobo; pero comúnmente se le denomina como “Otterman” (Hombre Nutria) y también se le dice “El Otro Pie Grande”.

Físicamente, Kooshdakhaa son cambios de forma capaces de asumir la forma humana, la forma de una nutria y potencialmente otras formas. En algunos casos, un Kooshdakhaa puede asumir la forma de cualquier especie de nutria; en otros, solo uno. Las cuentas de su comportamiento parecen estar en conflicto entre sí. En algunas historias, Kooshdakhaa son criaturas crueles que se deleitan en engañar a los marineros Tlingit pobres hasta sus muertes. En otros, son amigables y serviciales, con frecuencia salvan a los perdidos de la muerte por congelación. En muchas historias, los Kooshdakhaa salvan al individuo perdido al distraerlos con ilusiones curiosamente parecidas a las nutrias de sus familiares y amigos mientras transforman a su súbdito en un compañero Kooshdakhaa, lo que le permite sobrevivir en el frío. Naturalmente, esto se cuenta como una bendición mixta. Sin embargo, las leyendas de Kooshdakhaa no siempre son agradables. En algunas leyendas se dice que el Kooshdakhaa imitará los gritos de un bebé o los gritos de una mujer para atraer a las víctimas al río. Una vez allí, el Kooshdakhaa mata a la persona y la destroza o la convierte en otro Kooshdakhaa.

Las leyendas dicen que Kooshdakhaa puede ser protegido a través de cobre, orina y, en algunas historias, fuego.

Dado que el Kooshdakhaa se alimenta principalmente de niños pequeños, algunos lo han considerado como utilizado por las madres Tlingit para evitar que sus hijos vaguen solos cerca del océano.

Pero al igual que el Hombre Lobo o el Vampiro, el Hombre Nutria tiene una extraña debilidad fatal: le tiene un terror increíble a los perros. Las dagas hechas con huesos de perro o lobo son particularmente efectivas, pues neutralizan la durabilidad mágica de la bestia; aunque debe saberse que solo los huesos de un perro muerto de manera natural funcionan como armas.

También se dice que los Kooshdakhaa emiten un silbido agudo de tres partes en el patrón de bajo-alto-bajo.

Harry Colp.

Una cuenta de vida real

Esta historia se encuentra en un artículo en el sitio EsoterX llamado The Fearsome Alaska Tlingit Kushtaka: si no es una cosa, es una nutria. Harry Colp era un buscador de oro que exploraba el área alrededor del glaciar Patterson, al norte de Thomas Bay, Alaska, con varios colegas. El año era 1900 y lo que él registró en un manuscrito fue descubierto más tarde por su hija. Algún tiempo después fue producido como ” The Strangest Story Every Told”.

“Me fui a la mañana siguiente, que era un buen día soleado. Llevé solo el rifle, y cuando llegué a la cresta, de seguro hubo algunos gritos de ulular. Tiré dos y los conseguí cuando embolsé otro, que cayó por la cresta a unos cien metros antes de que colgara”.

La historia continúa con él bajando por una cresta para buscar el ave muerta cuando ve una repisa muy prometedora de cuarzo que pensó que tendría oro asociado con ella. Luego comenzó a buscar puntos de referencia para poder volver a encontrar el área para mostrar a sus colegas.

“… di media vuelta para ver algunos picos de las montañas, y al otro lado de la cresta de la cornisa estaba el lago de media luna del que me había hablado el indio.

Justo ahí, compañeros, tengo el susto de mi vida. Espero por Dios que nunca vuelva a ver ni me gusta. Subiendo por la ladera hacia mí desde el lago eran las criaturas más horribles. No podía llamarlos más que demonios, ya que no eran ni hombres ni monos, pero parecían los dos. Eran completamente asexuados, sus cuerpos cubiertos con pelo largo y áspero, excepto cuando las costras y úlceras bucales lo habían reemplazado. Todos parecían tenderme la mano y esforzarse por ser el primero en atraparme. El aire estaba lleno de sus gritos y el hedor de sus llagas y cuerpos me hizo desmayar.

Olvidé mi arma rota e intenté usarla en las primeras, y luego la arrojé sobre ellas, di media vuelta y eché a correr. Dios, ¡cómo corrí! Podía sentir su aliento caliente en mi espalda. Sus largos dedos en forma de garra me rasparon la espalda. El olor de sus cuerpos humeantes y apestosos me estaba enfermando; mientras los ruidos que hacían, gritando, gritando y respirando, me volvían loco. La razón me dejó. Cómo llegué a la canoa o cómo me aferré a esa pieza de cuarzo es un misterio para mí.

Cuando volví, era de noche; y yo estaba acostada en el fondo de mi canoa, flotando entre Thomas Bay y la isla de Sukhoi, fría, hambrienta y loca por un trago de agua. Pero solo para satisfacer este último impulso, comencé a buscar a Wrangell, y aquí estoy. Sin duda, piensas que estoy loco o mintiendo. Todo lo que puedo decir es que está el cuarzo. ¡Nunca más me vuelvas a escuchar el nombre de Thomas Bay y, por el amor de Dios, ayúdame a salir mañana en ese bote!

Este manuscrito manuscrito se guarda en la Biblioteca Estatal de Alaska. (Mapa de la zona de Thomas Bay arriba).

Kooshdakhaa en la literatura moderna

Kooshdakhaas aparece en “Legends in Wood, Stories of the Totems” de Pamela Rae Huteson en la leyenda “War with the Land Otter Men”, así como en “Transformation Masks” de Pamela Rae Huteson con la “Kooshdakhaa Den”; y “Raven robó la luna” de Garth Stein. Harry D. Colp describe el encuentro de un minero con el Kooshdakhaa, publicado como “La historia más extraña jamás contada”.[1]

También es el tema de la novela de terror de Alaska, Kushtaka, de David Pierdomenico.[2] Kutshakas también aparecen en la novela de William Giraldi Hold the Dark (2015).

Maricoxi

Maricoxi

El Maricoxi es un término general para varias criaturas parecidas a simios grandes que supuestamente se han visto en muchas partes de las regiones selváticas de América del Sur.

Nombre: Maricoxi

Nombre latino: Gorillapithecus maricoxi

Familia: Los monos lanudos

Región: América del Sur

Dieta: frutas, nueces, higos, hojas, granos de cacao

Ancestro: Woolly Monkey

Hábitat: Selvas tropicales

Vida útil: 40 años Los maricoxies son monos grandes similares a los gorilas que viven en las profundidades de las selvas tropicales de Sudamérica. Vive en grupos sociales que consisten de 12 a 15 individuos, liderados por un dominante macho de pecho plateado. El período de gestación de estos gentiles gigantes dura nueve meses y produce un solo bebé.

Supuestamente eran extremadamente peludos y se veían muy primitivos. Vivían en aldeas y usaban arcos y flechas. Hablaban en gruñidos y vivían al noreste de una tribu llamada Maxubi. En general se describen como de entre 2 a 6 pies de alto con informes ocasionales de homínidos gigantes que alcanzan tamaños increíbles de 12 pies de altura. Maricoxi es reportado como agresivo hacia los humanos. En supuestos encuentros, atacan a los humanos a la vista. Se dice que tienen miedo del ruido de las armas.

Percy Fawcett reclamó un encuentro con un grupo en 1914.

Desde la llegada de los portugueses y españoles a Sudamérica, un flujo constante de informes sobre subhumanos bestiales y peligrosos se ha filtrado del interior. Ninguna es más convincente que la hecha por el coronel P. H. Fawcett, que se hizo mundialmente famoso por su dramática y aún inexplicable desaparición con su hijo mayor en esta área. Los diarios del Coronel fueron conservados hasta su última expedición fatal, y publicados por su hijo, Brian Fawcett, bajo el título ‘Lost Trails, Lost Cities’. En él, el coronel describe un encuentro en 1914 con un grupo de enormes salvajes peludos que, aunque parecían muy primitivos, llevaban arcos y flechas. Aparentemente estos hombres salvajes no podían hablar, sino simplemente gruñir, y al llegar a su aldea, el Coronel y su grupo estaban a punto de ser atacados, evitando apenas la captura o la muerte disparando sus pistolas al suelo a los pies de los hombres-mono, quien luego huyó aterrorizado.

Tipos

Hay 5 tipos de criaturas según los avistamientos reclamados:

Aluxes, Guazis y Guayazis (pequeña criatura enana con cara humana)

Aigypans, y Vasitris (bestia malvada como un hombre)

Matuyus y Curupiras (Criaturas que ayudan a la vida salvaje y defensoras de la naturaleza. Sus pies aparentemente apuntan hacia atrás)

Curinqueans (seres gigantes de 12 pies de altura)

Di-di, Mono Grande y Mapinguari (criaturas parecidas a Sasquatch)

Transcripción del Coronel

Las principales fuentes de estos informes, geográficamente hablando, son las laderas orientales del macizo norte andino colombiano-ecuatoriano; el Macizo de Guayana; las partes altas de los Andes peruano-boliviano-chilenos; algunas de las islas del sur de Chile; y el área del Matto Grosso. En el primero, además de un tipo del tamaño de un hombre rumorea, hay un pigmeo peludo llamado localmente el Shiru; en la segunda área hay una tradición de un homínido peludo más grande llamado Didi; del tercero, han aparecido ciertas declaraciones firmadas a petición de la policía, que afirman encuentros con un hominoide peludo muy grande de apariencia bestial que parecería comparar muy favorablemente con las descripciones de los gigantescos Sasquatches de Canadá; los informes de la cuarta área provienen de una notable publicación del siglo XVII, pero recientemente se han aumentado a partir de otras fuentes. La quinta y última área importante es lejos la más preñada de informes tanto en tiempo como en espacio, y es en esta área a la que diremos llamar nuestra atención.

El coronel Fawcett hizo una expedición en compañía de dos ingleses llamados Manley y Costin, desde Bolivia hasta el sudoeste de Matto Grosso, en el año 1914. Llegaron al río Guapore, un afluente del Madeira, a unos 14 ° S. 60 ° O. luego siguió hacia el norte y luego hacia el este hasta la Cordilheira dos Parecis. Después de algunas semanas tropezaron con un pueblo amerindio que se hacía llamar los Maxubis, adoradores del sol y que mostraban muchas señales de haber sido descendientes de una gente mucho más culta, ya que tenían nombres para todos los planetas visibles. Después de permanecer con ellos durante un tiempo, la fiesta avanzó durante algunos días hacia el noreste en un bosque completamente deshabitado e inhabitado. El quinto día, tocan un sendero. El coronel Fawcett luego escribe:

“Mientras nos quedábamos mirando de derecha a izquierda, tratando de decidir qué dirección era la más prometedora, dos salvajes aparecieron a unos cien metros hacia el sur, moviéndose al trote y hablando rápidamente. Al vernos, se detuvieron en seco y rápidamente fijaron flechas en sus arcos, mientras yo les gritaba en la lengua Maxubi. No podíamos verlos claramente por las sombras que jugueteaban con sus cuerpos, pero me pareció que eran hombres grandes y peludos, con brazos excepcionalmente largos y con frentes que se inclinaban hacia atrás desde pronunciadas crestas oculares, hombres de un tipo muy primitivo, de hecho, y completamente desnudo. De repente, se volvieron y se adentraron en el sotobosque, y nosotros, sabiendo que era inútil seguirlo, comenzamos a subir por la parte norte del sendero.

“No pasó mucho tiempo antes del anochecer, cuando, apagado y amortiguado a través de los árboles, llegó el inconfundible sonido de un cuerno. Nos detuvimos y escuchamos atentamente. Otra vez escuchamos la llamada del cuerno, respondimos desde otras direcciones hasta que varios cuernos rebuznaban a la vez. Bajo la tenue luz de la tarde, bajo la alta bóveda de ramas en este bosque no pisoteado por el hombre civilizado, el sonido era tan misterioso como las notas de apertura de una ópera fantástica. Sabíamos que los salvajes lo hicieron, y que esos salvajes ahora estaban en nuestro camino. Pronto pudimos oír gritos y parloteos al ritmo de las ásperas llamadas de cuerno, un estruendo bárbaro y despiadado, en marcado contraste con el sigilo del salvaje ordinario. La oscuridad, todavía distante sobre las copas de los árboles, se estaba asentando rápidamente en las profundidades del bosque, así que buscamos un sitio de campamento que ofreciera cierta seguridad de los ataques, y finalmente nos refugiamos en un matorral tacuara. Aquí los salvajes desnudos no se atreverían a seguir debido a las espinas perversas de una pulgada de largo. Mientras colgábamos nuestras hamacas dentro de la empalizada natural, podíamos oír a los salvajes balbuceando excitados por todos lados, pero sin atreverse a entrar. Luego, cuando salió la última luz, nos dejaron, y no escuchamos más de ellos.

“A la mañana siguiente no había salvajes en nuestra vecindad, y no nos encontramos con ninguno cuando, después de seguir otro sendero bien definido, llegamos a un claro donde había una plantación de mandioca y papayas. Los tucanes brillantemente coloreados croaban en las palmas mientras recogían la fruta, y como ningún peligro amenazaba, nos ayudamos libremente. Acampamos aquí, y al atardecer celebramos un concierto en nuestras hamacas, Costin con una armónica, Manley con un peine y yo con un flageolet. Tal vez fue absurdo de nuestra parte publicitar nuestra presencia de esta manera; pero no fuimos molestados, y ningún salvaje apareció.

“Por la mañana continuamos, y en un cuarto de milla llegamos a una especie de garita de palmera, y luego a otra. Entonces, de repente, llegamos al bosque abierto. La maleza se desprendió, revelando entre los troncos de los árboles una aldea de refugios primitivos, donde acurrucaron a algunos de los salvajes más malvados que he visto en mi vida. Algunos se dedicaban a hacer flechas, otros simplemente estaban inactivos: grandes bestias semejantes a simios que parecían haber evolucionado apenas más allá del nivel de las bestias.

“Silbé, y una criatura enorme, peluda como un perro, se puso de pie en el refugio más cercano, colocó una flecha en su arco en un instante y subió bailando de una pierna a la otra hasta que estuvo a solo cuatro yardas . Emitiendo gruñidos que sonaban como ‘¡Eugh! Eugh! ¡Eugh! ‘, Se quedó allí bailando, y de repente, todo el bosque que nos rodea estaba vivo con estos horribles hombres-mono, todos gruñidos’ Eugh! Eugh! ¡Eugh! ‘Y bailando de una pierna a otra de la misma manera en que arrojaron flechas a sus arcos. Parecía una situación muy delicada para nosotros, y me preguntaba si era el final. Hice proposiciones amistosas en Maxubi, pero no prestaron atención. Era como si el habla humana estuviera más allá de sus poderes de comprensión.

“La criatura que tenía delante dejó de bailar, se quedó un momento perfectamente quieta, y luego retiró la cuerda del arco hasta que estuvo al nivel de su oreja, al mismo tiempo que elevó la punta afilada de la flecha de seis pies a la altura de mi pecho. Miré directamente a los ojos de cerdo medio escondidos bajo las cejas que sobresalían, y sabía que él no iba a perder esa flecha todavía. Tan deliberadamente como lo había levantado, ahora bajó el arco, y comenzó una vez más la danza lenta, y el ‘Eugh! Eugh! Eugh! ‘

“Por segunda vez, levantó la flecha hacia mí y retiró el arco, y una vez más supe que no dispararía. Fue justo como el Maxubis me dijo que sería. Nuevamente bajó el arco y continuó su baile. Luego, por tercera vez, se detuvo y comenzó a mostrar el punto de la flecha. Sabía que esta vez era en serio y saqué una pistola Mauser que tenía en la cadera. Era una cosa grande, torpe, de un calibre inadecuado para el uso del bosque, pero lo traje porque al cortar la pistolera de madera en la culata de la pistola se convirtió en una carabina, y era más liviano de llevar que un verdadero rifle. Usó .38 conchas de pólvora negra, lo que hizo un ruido fuera de proporción con su tamaño. Nunca lo planteé; Solo apreté el gatillo y lo golpeé en el suelo a los pies del hombre mono.

“El efecto fue instantáneo. Una mirada de completo asombro entró en la repugnante cara, y los pequeños ojos se abrieron de par en par. Dejó caer su arco y flecha y se alejó tan rápido como un gato para desaparecer detrás de un árbol. Entonces las flechas comenzaron a volar. Disparamos unas cuantas rondas hacia las ramas, esperando que el ruido espantara a los salvajes en un estado de ánimo más receptivo, pero no parecían de ninguna manera dispuestos a aceptarnos, y antes de que alguien se sintiera herido lo abandonamos como desesperado y retrocedimos el camino hasta el campamento estaba fuera de la vista. No nos siguieron, pero el clamor en el pueblo continuó durante un largo tiempo cuando nos dirigimos hacia el norte, y nos imaginábamos que todavía oíamos el ‘Eugh! Eugh! Eugh! ‘De los bravos enfurecidos.

Estas criaturas aparentemente fueron llamadas Maricoxis por los Maxubis. Habitaron en su noreste. Hacia el este se decía que había otro grupo de personas negras y bajas, cubiertas de pelo, que eran verdaderamente caníbales y cazaban a los humanos para alimentarse, cocinaban los cadáveres junto a un fuego en un asador de bambú y arrancaban la carne. Estos son los Maxubis considerados simplemente repugnantes y humildes. En un viaje posterior, se informó al Coronel Fawcett de un “pueblo mono” que vivía en agujeros en el suelo, también estaba cubierto de pelo oscuro, y era nocturno, por lo que eran conocidos en las áreas circundantes como los Morcegos o Bat-People. Estos tipos se llaman Cabelludos o “Peludos” por los hispanohablantes, y Tatus, o armadillos, por varios grupos amerindios porque viven en agujeros como esos animales. Fawcett también registra a los amerindios del bosque diciéndole que los morcegos tienen un sentido del olfato increíblemente desarrollado que hace que incluso estos cazadores agudos sugieran que tienen algún “sexto sentido”.

El coronel Fawcett era un topógrafo profesional, un explorador y básicamente un geógrafo. No era un etnólogo, un antropólogo o un arqueólogo, pero fue con estas disciplinas con las que se enfrentó, y fue con los protagonistas de la primera que más a menudo se expresó a sí mismo como amargado. En sus extensos viajes por territorios hasta entonces inexplorados, descubrió muchos grupos de personas por primera vez, vivió con ellos, a menudo adquirió no poco de su idioma, registró sus costumbres e intentó clasificar sus orígenes. Gran parte de todo esto estaba en conflicto con las creencias establecidas entre los etnólogos, y las teorías históricas de Fawcett estaban en total desacuerdo con lo que entonces se aceptaba y se sigue aceptando. Sin embargo, aunque esas teorías fueron fuertemente criticadas, nunca se cuestionó la veracidad de los hechos que recopiló. Fue su evaluación de ellos lo que se consideró inválido.

Kra-Dhan

Kra-Dhan

El Kra-Dhan es un primate bípedo grande, reportado desde el sudeste asiático (Annam Highlands cerca de Kon Tum y Pleiku, Vietnam). Vicioso. Tiene una habilidad tipo camaleón para cambiar el color. Su grito es como una risa loca. Ataca a los humanos. En 1943, un Kra-dhan mató a un hombre cerca de Kon Tum, Vietnam.

Posible explicación

Una población continental sobreviviente del orangután (Pongo pygmaeus), que ahora se limita a las islas de Borneo y Sumatra. Los fósiles de orangután de hace unos 2 millones de años se han encontrado en Laos, Vietnam y el sur de China, así como en las islas de Sumatra, Java y Borneo. Estos simios están más distantemente relacionados con los humanos que los chimpancés (Pan troglodytes) y los gorilas (Gorilla gorilla). El linaje no está claro, pero la teoría más probable es que derivaron de Sivapithecus, un simio extinto que vivió en India y Pakistán en el Mioceno tardío, hace 12-8 millones de años.