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Atlántida

Atlántida

Ante todo hay que recordar que el tema “Atlántida”, después de la Biblia, posiblemente sea el más “tratado”, en todos los medios de comunicación. Siendo todavía una incógnita su existencia y su ubicación.

Debido a ese volumen de información o comentarios, solo incluyo un par de los artículos más importantes, y asépticos, de la www.

 Critias/Timeo de Platón

Posible localización de la Atlántida.

Esquema de la capital atlante, según Platón.

Información

Tipo: Continente perdido

Nombre original: Ἀτλαντίς νῆσος

Significado del nombre: Isla de Atlas

Localización: Océano Atlántico (la más común)

Atlántida (en griego antiguo Ἀτλαντίς νῆσος, Atlantís nēsos, ‘isla de Atlas’) es el nombre de una isla mítica1​ mencionada y descrita en los diálogos Timeo y Critias, textos del filósofo griego Platón.

En dichos diálogos, la isla aparece como una potencia militar que existió nueve mil años antes de la época del legislador ateniense Solón, quien, según Platón, es la fuente del relato. Es ubicada más allá de las Columnas de Hércules;2​ y se la describe como más grande que Libia y Asia Menor juntas.2

El poderío de la Atlántida fue tal que llegó a dominar el oeste de Europa y el norte del África, hasta ser detenida por la ciudad de Atenas. En ese mismo momento una catástrofe, que no se describe, hizo desaparecer a la vez la isla y los ejércitos rivales, «en un solo día y una noche terrible».3​ El mar donde estuviera la Atlántida se tornó innavegable a causa de los bajíos, en tanto que Atenas y los pueblos de Grecia olvidaron el suceso, pues solo unos pocos sobrevivieron. En Egipto, en cambio, se preservó el recuerdo que, miles de años más tarde, llegó a conocimiento de Solón y, a partir de sus relatos y un manuscrito, a Critias, el narrador.

La descripción detallada de la isla y la mención de que se trata de una historia verdadera llevó a muchos investigadores a proponer diversas conjeturas sobre su ubicación y existencia. Del mismo modo, el hecho de que la fuente sea una tradición no comprobada y la evidencia de que en los diálogos se hace uso de la ironía hizo que otros estudios considerasen a la historia como una invención literaria destinada a expresar ciertas ideas políticas de Platón.

Durante la Antigüedad y la Edad Media prevaleció la interpretación del relato como una alegoría, pero a partir de la Edad Moderna y, especialmente desde la segunda mitad del siglo XIX, durante el Romanticismo, se multiplicaron las hipótesis sobre la Atlántida, identificándola con diversas culturas del pasado o con la cuna de la civilización.

La investigación moderna, no obstante, ha comprobado que no existen las supuestas fuentes egipcias del relato y que la narración presenta anacronismos y datos imposibles, lo cual lleva a descartarla como histórica. Algunos investigadores, sin embargo, admiten la posibilidad de que el mito haya sido inspirado en un fondo de realidad histórica vinculado a algún desastre natural.

Relato de Platón

Timeo y Critias

Las fuentes del relato de la Atlántida son el Timeo y el Critias, diálogos escritos por el filósofo griego Platón. En ellos, Critias, discípulo de Sócrates, cuenta una historia que de niño escuchó de su abuelo y que éste, a su vez, supo de Solón, el venerado legislador ateniense, a quien se la habían contado sacerdotes egipcios en Sais, ciudad del delta del Nilo. La historia, que Critias afirma verdadera,4​ se remonta en el tiempo a nueve mil años antes de la época de Solón,5​ para narrar cómo los atenienses detuvieron el avance del imperio de los atlantes, belicosos habitantes de una gran isla llamada Atlántida, situada más allá de las Columnas de Hércules y que, al mismo tiempo de la victoria ateniense, desapareció en el mar a causa de una violenta catástrofe y un gran diluvio.6

En el Timeo, Critias habla de la Atlántida en el contexto de un debate acerca de la sociedad ideal. Cuenta cómo llegó a enterarse de la historia y cómo fue que Solón la escuchó de los sacerdotes egipcios. Refiere la ubicación de la isla y la extensión de sus dominios en el mar Mediterráneo, la heroica victoria de los atenienses y, finalmente, cómo fue que el país de los atlantes se perdió en el mar.

En el Critias, el relato se centra en la historia, geografía, organización y gobierno de la Atlántida, para luego comenzar a narrar cómo fue que los dioses decidieron castigar a los atlantes por su soberbia, momento en el que el relato se interrumpe abruptamente, quedando la historia inconclusa.

Descripción de la isla

Los textos de Platón señalan la geografía de la Atlántida como escarpada, a excepción de una gran llanura de forma oblonga de 3000 por 2000 estadios, poco menos de 2000 kilómetros cuadrados rodeada de montañas hasta el mar.7​ A mitad de la longitud de la llanura, el relato ubica una montaña baja de todas partes, distante 50 estadios (9 kilómetros) del mar, destacando que fue el hogar de uno de los primeros habitantes de la isla, Evenor, nacido del suelo.8

Según el Critias, Evenor tuvo una hija llamada Clito. Cuenta este escrito que Poseidón era el amo y señor de las tierras atlantes, puesto que, cuando los dioses se habían repartido el mundo, la suerte había querido que a Poseidón le correspondiera, entre otros lugares, la Atlántida. He aquí la razón de su gran influencia en esta isla. Este dios se enamoró de Clito y para protegerla, o mantenerla cautiva, creó tres anillos de agua en torno de la montaña que habitaba su amada.9​ La pareja tuvo diez hijos, para los cuales el dios dividió la isla en respectivos diez reinos. Al hijo mayor, Atlas o Atlante, le entregó el reino que comprendía la montaña rodeada de círculos de agua, dándole, además, autoridad sobre sus hermanos. En honor a Atlas, la isla entera fue llamada Atlántida y el mar que la circundaba, Atlántico.10​ Su hermano gemelo se llamaba Gadiro (Eumelo en griego) y gobernaba el extremo de la isla que se extendía desde las Columnas de Hércules hasta la región que por derivación de su nombre se denominaba Gadírica.11

Favorecida por Poseidón, la isla de Atlántida era abundante en recursos. Había toda clase de minerales, destacando el oricalco (cobre de montaña) más valioso que el oro para los atlantes y con usos religiosos (se especula que el relato hace referencia a una aleación natural del cobre). También había grandes bosques que proporcionaban ilimitada madera; numerosos animales, domésticos y salvajes, especialmente elefantes; copiosos y variados alimentos provenientes de la tierra.12

Tal prosperidad dio a los atlantes el impulso para construir grandes obras. Edificaron sobre la montaña rodeada de círculos de agua una espléndida acrópolis13​, plena de notables edificios, entre los que destacaban el Palacio Real y el templo de Poseidón.14​ Construyeron un gran canal, de 50 estadios de longitud, para comunicar la costa con el anillo de agua exterior que rodeaba la metrópolis; y otro menor y cubierto, para conectar el anillo exterior con la ciudadela.15​ Cada viaje hacia la ciudad era vigilado desde puertas y torres, y cada anillo estaba rodeado por un muro. Los muros estaban hechos de roca roja, blanca y negra sacada de los fosos, y recubiertos de latón, estaño y oricalco. Finalmente, cavaron, alrededor de la llanura oblonga, una gigantesca fosa a partir de la cual crearon una red de canales rectos que irrigaban todo el territorio de la planicie.16

Caída del imperio atlante

La caída de la Atlántida, por François de Nomé (siglo XVII).

Los reinos de la Atlántida formaban una confederación gobernada a través de leyes, las cuales se encontraban escritas en una columna de oricalco, en el Templo de Poseidón.17​ Las principales leyes eran aquellas que disponían que los distintos reyes debían ayudarse mutuamente, no atacarse unos a otros y tomar las decisiones concernientes a la guerra, y otras actividades comunes, por consenso y bajo la dirección de la estirpe de Atlas.18​ Alternadamente, cada cinco y seis años, los reyes se reunían para tomar acuerdos y para juzgar y sancionar a quienes de entre ellos habían incumplido las normas que los vinculaban.17

La justicia y la virtud eran propios del gobierno de la Atlántida, pero cuando la naturaleza divina de los reyes descendientes de Poseidón se vio disminuida, la soberbia y las ansias de dominación se volvieron características de los atlantes.19​ Según el Timeo, comenzaron una política de expansión que los llevó a controlar los pueblos de Libia hasta Egipto y de Europa, hasta Tirrenia. Cuando trataron de someter a Grecia y Egipto, fueron derrotados por los atenienses.20

El Critias señala que los dioses decidieron castigar a los atlantes por su soberbia, pero el relato se interrumpe en el momento en que Zeus y los demás dioses se reúnen para determinar la sanción.21​ Sin embargo, habitualmente se suele asumir que el castigo fue un gran terremoto y una subsiguiente inundación que hizo desaparecer la isla en el mar, «en un día y una noche terribles», según señala el diálogo en Timeo.22

Recepción del relato de Platón hasta nuestros días

En la Antigüedad

Se conservan algunos párrafos de escritores antiguos que aluden a los escritos de Platón sobre la Atlántida. Estrabón, en el siglo I a. C., parece compartir la opinión de Posidonio (c. 135-51 a. C.) acerca de que el relato de Platón no era una ficción, lo que considera más plausible que compararlo con el «muro de madera» de los aqueos, paradigma de lo ficticio.23​ Un siglo más tarde, Plinio el Viejo señala en su Historia Natural que, de dar crédito a Platón, se debería asumir que el océano Atlántico se llevó en el pasado extensas tierras.24​ Por su parte, Plutarco, en el siglo II, menciona los nombres de los sacerdotes egipcios que habrían relatado a Solón la historia de la Atlántida: Sonkhis de Sais y Psenophis de Heliópolis, desconocidos por otras fuentes.25​ Finalmente, en el siglo V, comentando el Timeo, Proclo refiere que Crantor (aprox. 340-290 a. C.), filósofo de la Academia de Atenas, viajó a Egipto y pudo ver las estelas en que se hallaba escrito el relato que escuchó Solón;26​ sin embargo, el texto de Proclo es lo suficientemente ambiguo como para pensar que, en realidad, quien vio las estelas fue Platón y que Proclo no se pronuncia sobre la veracidad de esta historia.27Diodoro Sículo,28​ menciona una isla en el Atlántico, existente y de gran feracidad, descubierta por los cartagineses a la cual nunca llama Atlàntida. Además menciona extensamente y, sin relacionarlos con ella, a los atlantes, una tribu libia. Claudio Eliano29​ nombra al pasar a la Atlántida, mientras que Teopompo30​ lo hace de manera paródica (Meropis).

En la Edad Media, Eustacio de Tesalónica,31​ menciona a la Atlántida en su comentario a la obra de Dionisio Periegeta.

En la Edad Moderna

Mapa de Athanasius Kircher mostrando una supuesta ubicación de la Atlántida. (Mundus Subterraneus, 1669). Mapa orientado con el sur arriba.

Si bien conocida, durante la Edad Media la historia de la Atlántida no llamó mayormente la atención. En el Renacimiento, la leyenda fue recuperada por los humanistas, quienes la asumirán unas veces como vestigio de una sabiduría geográfica olvidada y otras, como símbolo de un porvenir utópico. El escritor mexicano Alfonso Reyes Ochoa afirma que la Atlántida, así resucitada por los humanistas, trabajó por el descubrimiento de América.32Francisco López de Gómara en su Historia General de las Indias, de 1552, afirma que Colón pudo haber estado influido por la leyenda atlántida y ve en voz náhuatl atl (agua) un indicio de vínculo entre aztecas y atlantes.33​ Durante los siglos XVI y XVII, varias islas (Azores, Canarias, Antillas, etc.) figuraron en los mapas como restos del continente perdido. En 1626, el filósofo inglés Francis Bacon publicó La Nueva Atlántida (The New Atlantis), utopía en pro de un mundo basado en los principios de la razón y el progreso científico y técnico. En España, en 1673, el cronista José Pellicer de Ossau identifica la Atlántida con la península ibérica, asociando a los atlantes con los misteriosos tartesios.34

En la Edad Contemporánea

Artículo principal: Hipótesis sobre la Atlántida

Las conjeturas que postulaban la existencia de la Atlántida como el «continente perdido» fueron invalidadas por la comprobación del fenómeno de la deriva continental durante los años 1950. Por ello, algunas de las hipótesis modernas proponen que algunos de los elementos de la historia de Platón se derivan de mitos anteriores o se refieren a lugares ya conocidos.

Ignatius Donnelly

Mapa en Atlantis: The Antediluvian World (1882), de Ignatius Donnelly.

No será hasta la segunda mitad del siglo XIX, que la historia de la Atlántida adquiera la fascinación que provoca hasta hoy en día. En 1869, Julio Verne escribió Veinte mil leguas de viaje submarino, novela que en su capítulo IX describe un encuentro de los protagonistas con los restos de una sumergida Atlántida. Tiempo después, en 1883, Ignatius Donnelly, congresista norteamericano, publicaría Atlántida: el mundo antediluviano (Atlantis: The Antediluvian World). En dicha obra, Donnelly, a partir de las semejanzas que aprecia entre las culturas egipcia y mesoamericana, hacía converger, de modo muchas veces caprichoso, una serie de antecedentes y observaciones que lo llevan a concluir que hubo una región, desaparecida, que fue el origen de toda civilización humana (véase difusionismo) y cuyo eco habría perdurado en la leyenda de la Atlántida. El libro de Donnelly tuvo gran acogida de público (fue reeditado hasta 1976), en una época en que el avance de la ciencia permitía a su hipótesis aparecer seductoramente verosímil. Tanto fue así, que el gobierno británico organizó una expedición a las islas Azores, lugar donde el escritor situaba la Atlántida.35

Atlántida esotérica

Portada de Atlantis: Die Urheimat der Arier (1922), de Zschaetzsch.

El éxito de Donnelly motivó a los autores más diversos a plantear sus propias teorías. En 1888, la ocultista Madame Blavatsky publicó La Doctrina Secreta. Allí aludía al El Libro de Dzyan un supuesto documento tibetano cuyo origen remoto estaría en la Atlántida. Según Blavatsky, los atlantes habrían sido una raza de humanos anterior a la nuestra, cuya civilización habría alcanzado un notable desarrollo científico y espiritual.

La Sociedad Thule estudió la Atlántida.36​ En este contexto de misticismo nazi y racismo «ario», además de Karl Georg Zschaetzsch con su libro Atlantis: Die Urheimat der Arier (1922)3637​ y Alfred Rosenberg, que aludiría a la Atlántida en su Der Mythus des zwanzigsten Jahrhunderts (1930),36Heinrich Himmler habría organizado en 1938 una serie de expediciones a distintos lugares del mundo en busca de los antepasados atlantes de la raza aria.

Herman Wirth propuso teorías en torno a la Atlántida, continente cuyos habitantes habrían tenido que abandonar. Estos atlantes emigrados se habrían instalado en alguna región del norte de Europa, relacionando Wirth a estos con la mítica Hiperbórea y con los ingaevones.38​ El tradicionalista y ocultista italiano Julius Evola también introduciría a la Atlántida en sus doctrinas raciales, aludiendo a mestizajes entre atlantes y razas sureñas y atribuyendo a estas últimas influencias decadentes.39

En 1940, el médium norteamericano Edgar Cayce hace descripciones de la atlántica en sus lecturas, toma como base el relato existente de Platón y lo amplía con nuevos detalles como que la civilización atlante se regía bajo un gobierno teocrático llamado Ley del Uno, la civilización tenía una tecnología avanzada basado en cristales de cuarzo, que a su vez dependía de un Gran Cristal; sin embargo los líderes atlantes abusaron del poder de este Gran Cristal que llevó a la extinción bajo las aguas, los sobrevivientes llegaron a Egipto donde guardaron su conocimiento dentro de la Esfinge. Cayce predice que en 1968 la Atlántida volverá a la superficie frente a las costas de Florida. Un año después de esa fecha, en 1969, se descubre una formación rocosa sumergida en las aguas de la isla de Bimini, Bahamas, a unos 80 km al este de Miami. Esta estructura, llamada Carretera de Bimini o Muro de Bimini, fue considerada como un resto de la isla desaparecida, alegándose que cumplía la predicción de Cayce. Sin embargo, los expertos geólogos sostienen que se trata de una formación natural conocida como roca de playa.4041

Atlántida minoica

Escena de Akrotiri, capital de Thera.

Pescador de Akrotiri.

Al margen de lo esotérico, el impulso generado por la obra de Donnelly motivó numerosos historiadores y arqueólogos, tanto profesionales como aficionados, quienes durante el siglo XX desarrollaron diversas conjeturas sobre la ubicación de la Atlántida, asociando a los atlantes con diferentes culturas de la Antigüedad. Es así como en 1913, el británico K. T. Frost sugiere que el imperio minoico (o cretense), conocido de los egipcios, poderoso y posiblemente opresor de la Grecia primitiva, habría sido el antecedente fáctico de la leyenda atlántida.42

En 1938, el arqueólogo griego Spyridon Marinatos plantea que el fin de la civilización cretense, a causa de la erupción del volcán de Santorini, antiguamente llamada Thera, cuya capital era Akrotiri, podría ser el fondo histórico de la leyenda. La idea de Marinatos fue desarrollada por el sismólogo Angelos Galanopoulos, quien en 1960 publicó un artículo donde relaciona la tesis cretense con los textos de Platón.43​ Si bien el propio Marinatos siempre sostuvo que se trataba de una simple especulación, la hipótesis de la Atlántida cretense ha tenido amplia aceptación y captado muchos seguidores, entre los que se cuenta el fallecido oceanógrafo francés Jacques Cousteau.44

Entre el 1628 y el 1627 a. C., la erupción del volcán terminó con una gigantesca explosión de caldera, del mismo tipo que la de Krakatoa (Indonesia) de 1883. Como efecto de la explosión la isla perdió buena parte de su superficie, y se desencadenó un maremoto que asoló el Mediterráneo Oriental, provocando, supuestamente, una grave crisis de la civilización minoica de Creta. Parece que la población encontró tiempo suficiente para evacuar la isla, llevándose muchos de sus bienes muebles. Marinatos popularizó la idea de que la explosión prehistórica de Tera-Santorini está en el origen del mito de la Atlántida.45

La explosión fue muy intensa y la emisión de polvo oscureció la atmósfera lo suficiente como para que el hecho fuera observado en China. El enfriamiento del tiempo ha quedado registrado en anillos de los árboles incluso en Canadá. En Egipto, una inscripción del faraón Ahmosis conocida como la Estela de la Tormenta46​ parece referirse a este hecho; si bien se han propuesto otras interpretaciones.

Atlántida en el sur de la península ibérica

Por su parte, en 1922, el arqueólogo alemán Adolf Schulten retomó y popularizó la idea de que Tartessos fue la Atlántida,47​ hipótesis que tomó de los historiadores españoles Francisco Fernández y González (finales del s. XIX) y su hijo, Juan Fernández Amador de los Ríos (1919).

En 2005, Marc-Andre Gutscher, geólogo marino del Instituto Universitario Europeo del Mar, en Plouzané, Francia, publicó un artículo en la revista científica Geology en el que analizaba Espartel, una isla sumergida al oeste del estrecho de Gibraltar, y la posibilidad de que esta fuera destruida por un fuerte terremoto y tsunami posterior hace unos 12 000 años y sus hipotéticas relaciones con la Atlántida descrita por Platón.48

En 2005, un equipo multidisciplinar de investigadores del CSIC (Juan José Villarias Robles, Sebastián Celestino Pérez y Ángel León) y de la Universidad de Huelva (Antonio Rodríguez Ramírez), en el marco del denominado Proyecto «Constratación de la hipótesis de Wickboldt-Kühne», estudiaron sobre el terreno si las formas geométricas que se advertían en las imágenes de 1996 del Espacio Natural de Doñana obtenidas desde el satélite indio IRS y señaladas por los investigadores alemanes Werner Wickboldt4950​ y Rainer W. Kühne51​ y las que el escritor hispanocubano Georgeos Díaz-Montexano52​ aportó –públicamente– a Rainer Kühne en el 2003 en el foro Atlantis Rising, se correspondían con un yacimiento arqueológico de importancia tal como la Atlántida o Tartessos. Los resultados de las pruebas realizadas (georradar, tomografía, sondeos, catas sedimentológicas) entre 2005 y 2010 indicaron que bajo Doñana «hasta 12 metros de profundidad no hay absolutamente nada», tal y como explica en una entrevista Sebastián Celestino Pérez, investigador del CSIC.53

Atlántida en América

En 1999, el investigador Jim Allen aseguró encontrar pruebas de la perdida isla en el altiplano de Bolivia, en Pampa Aullagas del Departamento de Oruro.. (“Atlantis: the Andes Solution” Windrush Press, England 1998). La teoría se apoya en varias fuentes y resultados de investigaciones respecto a la formación mineralógica de las montañas que rodean al Altiplano, y la correspondencia entre la planicie rectangular del Altiplano al lado del lago Poopó y la descripción de la planicie rectangular dada por Platón. Además Allen mantiene que el cerro volcánico en Pampa Aullagas rodeado con anillos concéntricos corresponde a la isla capital de la Atlándida con sus anillos concéntricos y dice que la leyenda griega tuvo su origen en una supuesta leyenda boliviana, “La Leyenda del Desaguadero”, que habla de una ciudad castigada por los dioses y sumergida bajo un lago; un tema común a varias mitologías y que puede deberse a la influencia del mito bíblico del diluvio aportado por los misioneros. El investigador participó en varios documentales y entrevistas incluso en 1998 en un documental de la BBC y en 2001, participó en un documental para Discovery Channel dirigido por “Of Like Mind Productions” y titulado «La Atlántida en los Andes».54​ que incluye imágenes de Tihuanaco y también los resultados de la expedición Akakor realizada en el lago Titicaca en 1999. Algunos investigadores, como Arthur Posnansky, cuyas conclusiones no concuerdan con los datos arqueológicos que establecen la fundación de esta ciudad como tal en el siglo I de nuestra era, proponen una antigüedad de alrededor de doce mil años para las ruinas de Tihuanacu, lo cual coincidiría con la fecha probable de la Atlántida platónica aunque Allen mencionó en sus libros la posibilidad de 1260 a.C. como más probable. El documental argumenta, además, que Tihuanaco y el pueblo aimara fueron uno de los diez reinos de la isla, si bien esta etnia es posterior a la caída de Tiahuanaco en el siglo XIII de nuestra era. Esta hipótesis ha sido rechazada por la comunidad científica dado que las dataciones propuestas para Tiahuanaco, como también las extrapolaciones de Allen a partir de los textos antiguos, carecen de bases sólidas y contradicen todos los demás estudios realizados al respecto.

Falsa ubicación de la Atlántida en Google Ocean

En febrero de 2009, el periódico The Telegraph, del Reino Unido, publicó un artículo insinuando que usando Google Ocean (una extensión de Google Earth) se podía ver un misterioso rectángulo bajo el mar en el océano Atlántico55​ en las coordenadas 35°15′15″N 24°15′30.53″O. Inmediatamente, fanáticos de la Atlántida comenzaron a especular, asegurando que la imagen correspondía a la ciudad hundida. Google afirmó que la imagen correspondía a un típico error de procesamiento de imagen en el momento en que se recolectaron los datos de batimetría de varios sonares de botes en la zona.56

Congresos de las hipótesis sobre la Atlántida

En julio de 2005 se celebró en la isla griega de Milos el primer congreso de las hipótesis sobre la Atlántida,57​ donde los participantes expusieron sus tesis sobre la base histórico-geográfica del relato de la Atlántida reflejado en los diálogos de Platón. Como resultado del congreso, se elaboró una lista de 24 criterios para la localización de la Atlántida.58​ Se convocaría un segundo encuentro en Atenas en noviembre de 200859​ y un tercero en Santorini en el año 2010.

El objetivo del congreso no es «establecer si la Atlántida existió o no, ni de localizarla de una vez por todas, lo que sería presuntuoso para una historia vieja de más de 2.500 años», sino más bien «pasar revista a las hipótesis y censar los eventuales índices confiables», explicó a la AFP Pavilidis, al inaugurarse el evento el lunes.

Críticas a las hipótesis sobre la Atlántida

Ante la cantidad de sitios propuestos como el emplazamiento de la isla, el periodista escéptico Michael Shermer, fundador de la Skeptics Society,61​ sostiene que las hipótesis de la ubicación de la isla Atlántida tienen defectos de fondo y forma. Por ello, Shermer rechaza en general las distintas conjeturas, y en particular el supuesto descubrimiento de la ubicación de la Atlántida en el sur de España por el investigador alemán Rainer Kühne;62​ y señala que el mito de la Atlántida propuesto por Platón recoge su percepción acerca del costo de la guerra en lo económico y social, derivado de su observación del conflicto armado entre los siracusanos y los cartagineses. Este relato presentaría un mensaje moral alrededor de una sociedad que al hacerse rica se torna belicosa y corrupta, y por ello es destruida por un castigo divino.63

Dicha postura, en general, coincide con los estudiosos del pensamiento platónico, quienes proponen que Platón simplemente elabora un relato mítico con base en hechos y localizaciones reales de la época tomando elementos de las descripciones etnográficas de Heródoto. Al respecto, no debe olvidarse que el propio Platón recomienda, en su estudio de la polis ideal, el uso de una noble falsedad para poder discutir y consolidar el sistema político ideal.6465

Una visión de conjunto de los tres “continentes-civilizaciones” míticas más famosas. Hay que recordar que las posiciones de Mu y Lemuria, son intercambiables según el autor de turno. Y por supuesto la Atlántida, puede haber estado en cualquier parte.

Algo de información adicional en:

https://es.wikipedia.org/wiki/Hip%C3%B3tesis_sobre_la_Atl%C3%A1ntida

https://www.muyhistoria.es/h-antigua/fotos/datos-y-curiosidades-sobre-la-atlantida/14

Mu

Mu (continente perdido)

Como todos los “supuestos o míticos continentes”, su naturaleza, extensión, ubicación, denominación, o disposición en el tiempo es muy variable.

Mapa de la hipotética existencia de Mu

Mu, el continente de Mu o el continente perdido de Mu, es el nombre de un supuesto continente perdido cuyo concepto y nombre fueron propuestos por el escritor y viajero del siglo XIX Augusto Le Plongeon, quien afirmó que varias civilizaciones antiguas, como las de Egipto y Mesoamérica, fueron creadas por refugiados de Mu, el cual estaba localizado en el Océano Atlántico. Para formular tales afirmaciones se apoyaba en la traducción al español (posteriormente desechada por fantasiosa[cita requerida]) del códice maya conocido como Códice Tro-Cortesiano realizada por Brasseur de Bourbourg. Él lo situaba en el Océano Pacífico y sostenía que esa civilización perdida hace miles de años extendió su avanzada tecnología por todo el mundo; la que habría permitido la construcción de las grandes pirámides que se encuentran esparcidas en distintos continentes. Además sostenía que, tal como la Atlántida, este continente habría sido destruido hace 12.000 años por los dioses como castigo por ser una civilización decadente.

Más tarde este concepto fue popularizado y difundido por James Churchward, pero a diferencia de los anteriores autores sostenía que Mu estuvo localizado en el Océano Pacífico.[cita requerida]

La existencia de Mu ya era cuestionada en la época de Le Plongeon.[cita requerida] Actualmente los científicos descartan el concepto de Mu (y de otros presuntos continentes perdidos, tales como Lemuria) como físicamente imposible[cita requerida], ya que el avance de la ciencia ha demostrado la imposibilidad de este hecho por las pruebas ofrecidas por la tectónica de placas, que descarta la existencia de un continente perdido, argumentando que un continente no puede ni hundirse ni ser destruido en un período de tiempo tan breve como el que pretenden sus partidarios. Actualmente se considera que las pretensiones sobre la existencia de Mu carecen de fundamento.

Además los arqueólogos rechazan el parentesco entre las culturas nativas de América y las de la cuenca mediterránea, de Oriente Medio o de la India, tal como lo sugieren los defensores de Mu.[cita requerida]

En la actualidad la creencia en la existencia de este supuesto continente solo es sostenida por grupos ocultistas o de la New Age, quienes apoyan sus afirmaciones en algunos descubrimientos, tales como el de Yonaguni.[cita requerida]

Leyenda

Estructuras submarinas, erróneamente identificadas como restos de Mu, cerca de Yonaguni, Japón.

Según los partidarios de la existencia de Mu, las referencias supuestamente encontradas por Churchward sobre una tierra más allá del gran mar oriental, el Océano Pacífico, patria de una gran civilización solar, cuna de la antigua cultura del valle del Indo, se convirtió en un importante descubrimiento para Mu sumado al de Le Plongeon; y la hipótesis de Churchward estaría confirmada, ya que los jeroglíficos de la cultura del Indo eran sorprendentemente parecidos a los de la isla de Pascua, cercana a la ubicación más conocida de Mu.[cita requerida].

Igualmente se dice que se habrían hallado gran cantidad de textos budistas que mencionan una tierra que, según parece, se encontraba en el océano Pacífico.[cita requerida].

Se alude a su vez sobre la existencia de una prueba bastante contundente [cita requerida]. Parece ser la serie de indicios de una supuesta emigración masiva ocurrida hace miles de años desde la zona este del Pacífico, cerca de la costa sudamericana. Teoria del poblamiento temprano.

Estos indicios (que constituían hechos aislados) sugerirían que varias civilizaciones antiguas tendrían un origen común en Mu. Estas son el antiguo Egipto, Asiria, la civilización del valle del Indo, el Perú preincaico, la isla de Pascua y, en menor medida, las culturas pre-mayas. Compartirían similitudes artísticas, arquitectónicas y lingüísticas (todas ellas utilizaban un sistema de escritura jeroglífica), creencias comunes (de tipo solar), y Egipto, Asiria y los nativos pascuenses conservarían una leyenda bastante similar: en Egipto y Asiria se trataba del mito originario de la Atlántida, y en Pascua existe la memoria de una antigua patria llamada Hiva, que se hundió por un cataclismo, y que produjo una emigración a la isla de Pascua.[cita requerida].

El testimonio de los aymaras de Perú y Bolivia constituye otra evidencia de esta memoria común, ya que también hacen referencia a esta tierra perdida y en la misma ubicación, aunque en este caso la isla-continente se llama Atl-Antis (tierra antigua), de cuyo nombre no puede negarse el enorme parecido con Atlántida.1​ Lo cual no tiene sentido, ya que Mu y la Atlántida son dos continentes distintos.

Los defensores de esta teoría afirman que más al sur del continente americano, las leyendas sobre la desaparecida tierra ancestral se realzan en la mitología del pueblo indígena mapuche, del sur de Chile (y en la actualidad también en la Patagonia Argentina), quienes incluso mencionarían ser descendientes de una raza venida de una tierra tragada por las aguas, la cual justamente según su historia llevaría el nombre de Mu. Además esta tradición se podría apreciar en la leyenda de Ten Ten y Cai Cai, quienes luchan representando el bien y el mal por la existencia de la «gente de la tierra» (mapuche). Según los mapuches hace mucho tiempo existieron dos serpientes, llamadas Ten ten Vilu y Cai cai Vilu, Ca Cai era la que dominaba las aguas y Ten Ten la que dominaba el fuego. Un día Cai Cai se enojó y con su cola (que era como la de un pez) comenzó a golpear las aguas, las cuales inundaron toda la región. Como la población y los animales estaban desesperados, pues ya casi no quedaba terreno sin agua y las aguas seguían subiendo, invocaron desesperados la ayuda de Ten Ten, quien vino en su ayuda y subió a todos (humanos y animales) sobre su lomo y llevándolos hacia los montes y lugares altos, salvándoles de morir ahogados. Bajaron las aguas y todos siguieron su vida tranquila, pero sin embargo, las aguas no volvieron del todo a su lugar original, y se le da esta razón a la existencia de muchas islas pequeñas (que hacen de Chiloé un gran archipiélago); y por la misma subida de agua, hubo mucha gente que no alcanzó a ser salvada por Ten Ten Vilú, por lo que fueron arrastrados por las aguas, pero según el mito, en vez de morir ahogados, se convirtieron en toninas y lobos marinos (especies de la zona). Hasta que fue esta vez Ten Ten quien se encolerizó y comenzaron a hacer erupción todos los volcanes y la población tuvo que mudarse a otros lugares más seguros. Sin embargo, dentro de las leyendas y mitos que conforman la Mitología mapuche no existe mención alguna a una tierra ancestral que haya sido tragada por las aguas ni mucho menos que su nombre haya sido Mu, ni que su pueblo haya provenido de tal tierra inexistente.

El hundimiento de estas tierras, sin embargo, parece haberse producido por la inminente colisión de esta isla con la placa sudamericana, que está deslizándose continuamente sobre el fondo del océano Pacífico, dando lugar al hundimiento de Mu bajo la corteza y la formación del altiplano boliviano, de formación bastante reciente.[cita requerida]. No obstante, desde la aparición del Homo sapiens hace 200.000 años en África hasta la actualidad, la subplaca de Nazca se ha deslizado sólo 500 metros bajo el continente americano (a razón de 2.5 cm anuales), lo que invalida esta teoría [cita requerida].

Michel Desmarquet en su libro Thiaoouba Prophecy (1993) informa que Mu (Lamar) fue colonizada hace 250,000 años por extraterrestres, quienes serían ancestros de la actual raza polinesia, trajeron el perro, el armadillo y el puerco. Eran muy avanzados espiritual y tecnológicamente, fundaron 19 ciudades, 7 de ellas sagradas y en la capital Savanasa construyeron una pirámide 3 veces más grande que La Gran Pirámide de Giza. Hace 200,000 años se expandieron por Nueva Guinea y el sudeste de Asia (el oeste de Mu), también en Centroamérica y Sudamérica no muy lejos del lago Titicaca). En Tiahuanaco se construyó un enorme puerto, en ese entonces había un mar interior (ahora Brasil) que conectaba con el océano Atlántico. Llegaron a la Atlántida hace 30,000 años y a Europa hace 17,000. Influyeron en los griegos (el alfabeto griego es el mismo de Mu), en el norte de África dieron conocimientos materiales y espirituales a los árabes (los números arábigos provienen de los mayas-atlantes de Mu), construyeron la Gran Pirámide en Egipto (cada vez que ellos consideraban que una nueva colonia tenía el potencial de ser grandiosa, tanto espiritual como materialmente hablando, construían una pirámide). Luego hace unos 14,500 años atrás un cataclismo volcánico, en el que se crean las montañas en toda América, destruye el continente de Mu. Nunca más se volvió a ver el esplendor de esta civilización.

Todas las similitudes de culturas y leyendas argumentadas para apoyar esta hipótesis son compatibles con la teoría de la Llegada del hombre a América a través del Puente de Beringia durante una glaciación, cuya fusión da lugar a las leyendas del hundimiento continental en las culturas a ambos lados del estrecho de Bering.

Historia

El primero en proponer la existencia del continente Mu como una posibilidad fue el coronel James Churchward, oficial del ejército británico en la India. Todo empezó cuando se hizo amigo de un sumo sacerdote de un templo hindú que tenía en su poder unas tabletas de barro que habían sido guardadas y olvidadas a lo largo de los años por los sacerdotes hindúes. Con el paso del tiempo, Churchward y el sacerdote hindú fueron descifrando la existencia de una civilización madre que había crecido, florecido y repentinamente decaído. Churchward siguió recopilando datos de este enorme rompecabezas cuyo resultado fue una extensa imagen de Mu narrada en el libro Mu el continente perdido.[cita requerida]

Sin embargo, otra versión de la historia, mucho más escéptica, dice lo siguiente: Que todo habría sido originado por un error de traducción.[cita requerida]

En 1864, el abate Brasseur estaba intentando traducir un códice maya usando un “alfabeto” compilado por el conquistador Diego de Landa.

Ahora bien, la escritura maya era algo similar a la japonesa o la egipcia, ya que usaba ideogramas que también tenían valor fonético: por lo tanto carecía de alfabeto. Lo que el español había encontrado era un conjunto de símbolos que, leídos en voz alta, sonaban como las letras del alfabeto español.[cita requerida]

Brasseur entendió que el códice narraba una catástrofe volcánica que había destruido un continente entero. Su nombre se expresaba en dos símbolos que correspondían a las letras “M” y “U”. Nacía Mu.

Apenas cuatro años después apareció en escena el coronel James Churchward. Churchward decía haber descubierto en las bóvedas de un templo hindú toda una biblioteca de tablillas escritas en una lengua desconocida. En ellas había logrado descifrar toda la historia, la ciencia y la filosofía de Mu.

Posteriormente Churchward escribiría una decena de libros sobre Mu. En ellos convertiría a Mu en la Atlántida del Pacífico, atribuyéndole una antigüedad que oscilaba entre los 25.000 y los 20.000 años. Mu desplazaba a la Atlántida como origen de todas las civilizaciones conocidas, desde la egipcia hasta la maya, incluyendo también a los atlantes. En la sabiduría de Mu se habían originado tanto la Biblia como los principios de la masonería. Sus habitantes habían ido tan lejos como para hacer revelaciones acerca de Jesucristo, que recién iba a nacer muchos milenios después.

En la actualidad los libros de Churchward se siguen reeditando y ofreciendo en Internet. En algunas páginas de “turismo energético”, Lemuria y Mu aparecen encarnando “el espíritu de Hawái”.2

Apariciones en otros medios

  • Actualmente existe un juego de rol (MMORPG) el cual se desarrolla en éste continente llamado: Mu Online.
  • Mu es popular entre los seguidores de pseudociencia en Japón. La revista de mayor influencia de esta corriente tiene el nombre de Mu.
  • Hwee-Yong Jang cuenta en su libro «El Proyecto Gaia» que Mu, la primera conciencia del universo, une a la sociedad llamada Lemuria, una sociedad etérea más que material, en la cual la comunicación se realizaba vía telepática.
  • Ciertos documentos de gran antigüedad hallados en Uruguay, que estaban en poder del ex jesuita Lucas Marton conocidos como «El Rav«, narran la historia completa de esta civilización.[cita requerida].
  • Mu es también el título de un cómic del personaje Corto Maltés en el que él y sus compañeros van en la búsqueda de Mu.
  • Mu apareció asimismo en la serie de anime Rahxephon como invasores extraterrestres, cuya raza quedó prácticamente extinguida.
  • Mu coincide igualmente con el personaje que encarna a la constelación de Aries en la serie manga y posteriormente anime Saint Seiya/Los Caballeros del Zodiaco de Masami Kurumada.
  • Aparece mencionado en varios relatos del escritor estadounidense H.P. Lovecraft como el lugar de procedencia de algunos de los dioses alienígenas de sus mitos. Este es el caso del dios Ghatanothoa, que sufre su cautiverio atrapado en un antiguo monte de este continente, ahora sumergido.
  • En el popular manga Shaman King, Mu es el lugar donde se desarrolla la última parte de la historia.
  • Una etapa del video juego de Super Nintendo Illusion of Gaia (Illusion of time en Europa), se desarrolla en el continente perdido de Mu.
  • Mu también es mencionado en el anime Ryuusei No Rockman Tribe como una civilización perdida de donde provienen los Ooparts descritos en la serie.
  • En el video juego Terranigma de Super Nintendo, es un continente opcional para ser renacido, junto con la Polinesia. Solo se desbloquea luego de renacer los otros 5 continentes.

Lecturas sobre el tema “en plan esotérico”.

https://documentalium.blogspot.com/2013/07/la-civilizacion-mu-el-continente.html

https://www.expresionbinaria.com/atlantida-y-lemuria-civilizaciones-desaparecidas/

https://losmisteriosdelatierra.es/ovnis-extraterrestres-historia-de-mu-y-las-tablas-naacal-dioses-ancestrales-evolucion-humana-mitos-y-leyendas-misterios-de-la-tierra/

http://www.badarchaeology.com/lost-civilisations/lost-continents/lemuria/

http://teratologiaconspiratoria.blogspot.com/2006/10/tierras-mticas-los-continentes.html

Una visión de conjunto de los tres “continentes-civilizaciones” míticas más famosas. Hay que recordar que las posiciones de Mu y Lemuria, son intercambiables según el autor de turno. Y por supuesto la Atlántida, puede haber estado en cualquier parte.

Lemuria

Lemuria

Como todos los “supuestos o míticos continentes”, su naturaleza, extensión, ubicación, denominación, o disposición en el tiempo es muy variable.

Lemuria es el nombre de un supuesto continente, bautizado en el siglo XIX (1864) por científicos franceses, principalmente por el geólogo inglés Philip Sclater, para explicar el hecho de que hubiera lémures, o parientes cercanos, tanto en la India como en el sur de África. Formularon que, por los albores de la aparición de la especie humana, había un continente en el cual aparecieron y se expandieron los lémures, y que después el continente desapareció en el fondo del océano Índico. Sin embargo, el avance de la ciencia ha demostrado la imposibilidad de este hecho por las pruebas ofrecidas por la tectónica de placas, que descarta la existencia de un continente perdido.

Este “supuesto” continente, es muchas veces confundido con “Mu”.

Origen

«Lemuria» descrito en los libros místicos tamiles de la India.

Lemuria constituiría un gigantesco continente, anterior a África y a la Atlántida, que habría sido destruido por efecto de terremotos y fuegos subterráneos, y sumergido en el fondo del océano hace algunas decenas de miles de años, dejando sólo como recuerdo suyo varios picos de sus más altas montañas, que ahora son otras tantas islas.

Este extenso continente comprendería Sudáfrica, Madagascar, Sri Lanka (Ceilán), India, Maldivas, océano Índico, Australia, Nueva Zelanda, extendiéndose hasta gran parte del sur del océano Pacífico.

Estas hipótesis carecen de sentido después de los estudios que condujeron al desarrollo de las teorías de la tectónica de placas y la deriva continental, y han sido completamente abandonadas por los científicos. Lo más cercano a ese mítico continente serían los restos asociados a Mauritia un micro-continente desgajado de la placa que incluía a la India y Madagascar, entonces ubicada al sur del Pacífico, cuando se separaron ambos subcontinentes dejaron un micro-continente más pequeño que Madagascar hace 1200 millones de años, propuesto por científicos de la Universidad de Oslo.1

Adaptaciones

  • H. P. Lovecraft mencionó a Lemuria como un antiguo lugar de adoración para el Trapezoedro resplandeciente, en los mitos de Cthulhu, para la historia «El cazador de la oscuridad». En este particular mundo de ficción, Lemuria podría haber sido R’lyeh o Mu.
  • En las dos primeras entregas de la saga de videojuegos Golden Sun, Lemuria es una isla aislada en el Mar del Este habitada por los lemurios, los cuales, además de ser muy longevos por sus aguas y bebedizos, son los últimos supervivientes de una antigua edad dorada.
  • En las historietas de Marvel Comics, Lemuria fue el imperio de una raza divergente de la humanidad conocida como los Desviantes y fue destruida por los Celestiales. Lemuria sobrevivió desde entonces como una ciudad submarina, que fue vista en la miniserie Los Eternos.
  • Lemuria Sirius B también es el título de un disco del grupo sueco Therion, donde se lo relaciona con el altiplano boliviano y la tierra de «El Dorado«, posiblemente bajo la reciente teoría de que la Atlántida habría sido una ciudad hundida en el lago Titicaca, donde habría registro de que habrían sido buenos navegantes, y que intenta explicar la aparición de rastros de coca, que es originaria de América, en las momias egipcias, y que, por ser parte de la cuna de la civilización, propone que el origen del hombre es americano y se expandió hacia África y el resto del mundo.
  • En el manga y anime Saint Seiya (Los Caballeros del Zodiaco), se dice que Mu, Kiki, Shion, Raki, Yuzuriha y su maestro Hakurei, al igual que su hermano Sage, son lemurianos o descendientes de la gente de Mu, ya que aquí ambos términos se aplican al mismo supuesto continente hundido.
  • En un episodio de la serie de televisión Montana Jones, los protagonistas visitan unas ruinas submarinas que se supone que formaban parte de este continente.
  • Lemuria es la utopía hippie-anarquista de la novela Vicio innato, de Thomas Pynchon, publicada en agosto de 2009 en Estados Unidos.
  • El nombre de la stage song del jefe final del juego Uwabami Breakers lleva por nombre «A Drunkard’s Lemuria» (La Lemuria de un Borracho), refiriéndose a la visión que tienen del mundo los hombres bajo el efecto de la cerveza y el alcohol.
  • La Banda Argentina de Rock Indie «Campanario» hace referencia a los lemurianos en su canción » La Luna», donde describe un mundo oculto que está cerca pero no se ve: «Canción, edúcalos… quita esas manchas de su sien…» contiene la canción en sus estrofas.
  • En la versión japonesa del juego de cartas Yu-Gi-Oh!, existe una carta de campo llamada «Forgotten Capital Lemuria», la cual da ventaja a los monstruos de Atributo AGUA. La imagen representa una ciudad donde se habitaba tanto sobre el agua como debajo de ella.
  • Samael Aun Weor En su libro «La Revolución de Bel» CAPÍTULO 11: LA LEMURIA menciona: Realmente ese paraíso existió y fue el continente de la Lemuria, situado en el Océano Pacífico. Esa fue la primera tierra seca que hubo en el mundo. La temperatura era extremadamente cálida. «Mas subía de la tierra un vapor que regaba toda la faz de la tierra» (Génesis. Cap.2 Vers. 6).
  • El videojuego de rol de plataformas Child of Light, de Ubisoft se centra en Aurora, una niña que contrae una dolencia física que la mata. Un hechizo de protección emitido por su madre hace que despierte en un altar en la mítica tierra de Lemuria. La Reina Umbra ha robado el Sol, la Luna y las Estrellas de Lemuria, y la tarea de Aurora será recuperarlas.
  • El artista Varien, hizo una mención de Lemuria en el título de su canción «Transmissions From Lemuria» (Transmisiones Desde Lemuria). La canción se encuentra en su Álbum LP, llamado The Ancient Arcane LP, publicado por el sello discográfico Monstercat.
  • En la adaptación cinematográfica de Marvel Captain America: The Winter Soldier, un equipo de SHIELD realiza una misión en un barco llamado «Estrella de Lemuria».
  • En el manga Yu-Gi-Oh! creado por Kazuki Takahashi existe una carta llamada «Lemuria la Ciudad Olvidada.» siendo una carta «Magica» y su efecto es «El nombre de esta carta se trata como «Umi». Todos los monstruos de AGUA ganan 200 de ATK y DEF. Una vez por turno, durante tu Main Phase: puedes hacer que todos los monstruos de AGUA que controles en este momento ganen tantos Niveles como la cantidad de monstruos de AGUA que controles en este momento, hasta la End Phase.»

Videojuegos

En algunos videojuegos como es el caso de Mu Online, Golden Sun y Golden Sun II: La Edad Perdida Lemuria se muestra como un lugar escondido por nieblas muy densas y muchos obstáculos que impiden llegar a ella como por ejemplo en este juego aparece custodiada por Poseidón debiendo vencerle para pasar, pero el continente en sí se ve como un lugar perfecto en el que el tiempo pasa lentamente y donde la destrucción no ha afectado en gran medida. MegaMan Starforce 2 aprovecha el misterio de Lemuria o Mu para presentar una trama interesante, en donde se explica que Mu es un continente perdido en el cielo, y que se desarrolló una ciencia más avanzada que la que se muestra en la cronología del juego.

Cita Trama Golden Sun «Lemuria: Isla mística, inexistente para algunos y mitológica para otros. Sus habitantes poseen el don de la longevidad, y son todos Adeptos de Mercurio (Agua). Sus barcos son los únicos que pueden acceder de una pieza a la isla. Está gobernada por el rey Hidros. «

Cita Trama Golden Sun II: La Edad Perdida «Esto llevará a los protagonistas a recorrer los continentes de Indra y Osenia, además del sur de Gondowan, y luego todo el Mar del Este en busca de Lemuria, la legendaria isla donde no pasa el tiempo. «

Cita Trama Child of Light » El Reino de Lemuria es el lugar principal en Child of light. «

Una visión de conjunto de los tres “continentes-civilizaciones” míticas más famosas. Hay que recordar que las posiciones de Mu y Lemuria, son intercambiables según el autor de turno. Y por supuesto la Atlántida, puede haber estado en cualquier parte.

 Indicios para el debate

 Continentes hundidos descubiertos sugieren que el mítico continente de Lemuria es real.

Los científicos han descubierto al menos dos continentes hundidos en la Tierra. El descubrimiento de estos continentes ha cambiado la forma en que miramos la historia de la Tierra, ofreciendo nuevas pruebas que muchos autores han interpretado como material que señala el hecho de que los continentes míticos como Lemuria, Mu y la Atlántida eran reales. La mayoría de nosotros estamos familiarizados con las leyendas de la Atlántida, Lemuria y Mu. Según numerosas leyendas y textos, la Tierra fue el hogar de numerosos continentes que se han «perdido» en el pasado distante. Uno de ellos es el continente de Lemuria, una enorme masa terrestre que se dice se extendió desde la India hasta Australia, antes de la historia escrita. Al igual que la Atlántida, la tierra antigua desapareció bajo misteriosas circunstancias y fue olvidada por la humanidad hace decenas de miles de años.

Durante el siglo XIX, un geólogo inglés llamado Philip Sclater mencionó la existencia de una masa sumergida llamada Lemuria. En un artículo titulado «The Mammals of Madagascar», escrito en 1864, Sclater mencionó que los fósiles de lémures eran extremadamente abundantes en Madagascar y en la India, pero curiosamente, estos fósiles estaban desaparecidos en África y Oriente Medio.

Esta observación llevó a Sclater a proponer que durante un punto en el pasado lejano, la India y Madagascar formaban parte de un continente más amplio denominado Lemuria. Existen numerosos estudios que han demostrado recientemente – a pesar de la idea de la deriva continental – que existen continentes sumergidos en la Tierra. Recientemente, los científicos han hecho un descubrimiento increíble al este de Australia: un continente que tiene alrededor de 5 millones de kilómetros cuadrados, y que se ha estado ocultando a la vista de todos. Sólo una pequeña parte del continente, alrededor del 5 por ciento, es visible hoy. Los expertos sugieren que hoy en día, sólo el 5 por ciento del continente alguna vez poderoso es visible, por lo que los investigadores creen que se perdió en el pasado lejano. La región está principalmente sumergida en el Océano Pacífico y contiene tanto Nueva Zelanda como el territorio francés de Nueva Caledonia. «Lemuria» en la literatura mística nacionalista Tamil, conectaba Madagascar, el sur de la India y Australia (que cubre la mayor parte del Océano Índico).

Los expertos llegaron a esta conclusión después de analizar pequeños fragmentos de minerales que datan de 3.000 millones de años. En algunas de las rocas de la isla de Mauricio, hogar de la república del mismo nombre, se pueden encontrar pequeños fragmentos de minerales que tienen unos 3.000 millones de años de antigüedad. Esto no tendría que ser importante, ¿no es porque la joven isla, de origen volcánico, tiene apenas siete a diez millones de años?

Pero hay más pruebas que indican que existen continentes sumergidos en la Tierra. Si echamos un vistazo a una zona entre la India continental y Sri Lanka, notaremos una curiosa formación geológica. Situado en el Estrecho de Palk, en el Océano Índico, hay una zona geográfica en particular, una delgada franja de tierra que conecta el sur de la India con Sri Lanka. Se llama «Puente de Adán». Se cree que el Puente de Adán son los restos de un antiguo puente inundado.

Posiblemente, el primer puente construido en la Tierra. Además, se cree que las imágenes de satélite proporcionadas por la NASA revelan que lo que vemos podría de hecho ser un puente colapsado, ahora parcialmente sumergido bajo el océano.

El Dr. Badrinarayanan, ex director del Geological Survey de la India, realizó un estudio de esta estructura y concluyó que fue hecho por el hombre. El Dr. Badrinarayanan y su equipo perforaron 10 agujeros a lo largo de la alineación del Puente de Adán. Lo que descubrió fue sorprendente.

A unos 6 metros por debajo de la superficie, encontró una capa consistente de areniscas calcáreas, corales y materiales parecidos a rocas. Su equipo se sorprendió al descubrir una capa de arena suelta, unos 4-5 metros más abajo y luego las formaciones de roca dura por debajo de eso. Un equipo de buceadores bajó para examinar físicamente el puente. Las rocas que observaban no estaban compuestas de una formación marina típica. Fueron identificados como venidos de cualquier lado de la calzada. El Dr. Badrinarayanan también indica que hay evidencia de canteras antiguas en estas áreas. Su equipo concluyó que los materiales de cualquiera de las orillas se colocaron sobre el fondo arenoso del agua para formar la calzada. (Fuente)

De acuerdo con la tradición hindú, esta «franja de tierra» es un puente construido por el dios hindú Rama, como se dice en la épica hindú Ramayana. De hecho, desde tiempos antiguos es conocido como el «Puente de Rama» o «Rama Setu».

El puente de Rama visto desde el espacio. Crédito de imagen: NASA

La epopeya indiana Ramayana cuenta la historia del puente terrestre y cómo fue construido para servir al dios hindú Rama, para ayudarlo a cruzar el agua para alcanzar la gran isla y rescatar a su amada de las garras del demonio rey Ravana.

Según los investigadores, el continente Lemuriano se separó del continente en algún momento durante la era Mesozoica debido a las aguas ascendentes. Curiosamente, según el Instituto Nacional de Oceanografía de la India, los niveles del mar estaban alrededor de 100 metros más bajos hace unos 15.000 años. Esto dio lugar a una inundación importante que condujo a la eventual desaparición no sólo de un continente entero sino de civilizaciones enteras que existieron en la Tierra en el pasado distante.

Según Tamilnet, el continente de Lemuria se denomina «Kumari Kandam» en literatura Tamil antigua. El Tamil es una de las lenguas clásicas del mundo. El Tamil tiene registros históricos continuos durante más de 2000 años y el idioma Tamil fue reconocido como un idioma clásico en la India (al igual que el sánscrito). Sin embargo, el Tamil no pertenece a la familia lingüística indoeuropea. «Uno puede imaginar la fuerza y ​​magnitud de la marea requerida para devorar una zona montañosa que había existido en el antiguo cinturón costero del mundo tamil», dice el profesor Shanmugathas. Se dice que el antiguo continente de Kumari Kandam existió al sur de la India moderna, ahora por debajo del Océano Índico.

Se dice que el pueblo Tamil se había extendido por todo el mundo creando otras civilizaciones después de que Kumari Kandam desapareció. Hay varios nombres por los cuales los continentes van dependiendo de la ortografía y pueden variar de Kumari Kandam, Kumarikkantam, y Kumari Nadu. La palabra «Kumari Kandam» fue mencionada por primera vez en una versión del siglo XV del Skanda Purana – el mayor Mahāpurāṇa, un género de dieciocho textos religiosos hindúes – y fue escrito por Kachiappa Sivacharyara (1350-1420).

https://oldcivilizations.wordpress.com/2010/07/17/%C2%BFexistieron-los-continentes-perdidos-de-mu-y-lemuria/

https://www.expresionbinaria.com/atlantida-y-lemuria-civilizaciones-desaparecidas/

Fuentes y más información:

Oera Linda

Oera Linda

El libro Oera Linda es un polémico texto frisón de carácter mitológico y religioso publicado por primera vez en el siglo XIX. A pesar de que modernos análisis lingüísticos tienden a catalogar al libro como un fraude, el conjunto de temas presentados atrae a muchas personas. Esto es atribuido a su temática populista (eurocentrismo extremo y nacionalismo) y a su filosofía espiritual-feminista. Se conoce al menos una organización contemporánea, Hijas de Frya, que ha basado sus creencias y prácticas religiosas en el Oera Linda.

Historia

El Oera Linda salió a la luz en 1867 cuando Cornelis Over de Linden (18111874) entregó el manuscrito a Eelco Verwijs (18301880), bibliotecario provincial de Frisia, para su traducción y publicación. La versión en idioma neerlandés apareció en 1871, la cual fue seguida por la traducción al idioma inglés de William Sandbach en el año 1876. Over de Linden sostuvo que heredó el libro de su abuelo a través de un tío. El texto está escrito en una combinación gramaticalmente terrible de dialectos frisón antiguo y frisón moderno. El idioma frisón es el lenguaje más parecido al inglés en términos de agrupamiento lingüístico bajo el modelo de la familia de lenguas indo-europeas. El manuscrito se remonta al año 1256 y se afirma que es una copia de otro más antiguo. Si se comprueba su veracidad, la información contenida se remontaría hasta los años 2194 a. C. y 803. Reescribiría largamente la prehistoria europea.

Temas

Los temas tratados en el Oera Linda son: catástrofes, nacionalismo, matriarcado y mitología.

Para un lector casual el matriarcado es el tema más destacado. El texto sostiene que en Europa y en otras regiones, los frisones fueron gobernados por Folk Mothers que presidían una orden de sacerdotisas célibes, dedicadas a la diosa Frya (una temprana versión de la Freya nórdica) y a su padre el dios Wr-alda. La primera parte del libro, llamada Frya’s Tex, fue supuestamente escrita en el 2194 a. C., mientras que la parte más reciente, la carta de Hidde Oera Linda data de del año 1256. El núcleo del Oera Linda lo forma The Book of Adela’s Followers, al cual se fueron agregando diversos textos a lo largo del tiempo. Su origen se remonta al siglo VI a. C., y está compuesta por una mezcla de inscripciones antiguas y de textos de diferentes escritores, ninguno de los cuales han sobrevivido hasta nuestros días. Las últimas dos secciones del Oera Linda, lo escritos de Konered y Beden, están incompletos.

Escepticismo

Al menos en apariencia, existe un gran escepticismo acerca de este libro, no sólo por las afirmaciones sorprendentes que contiene, sino también por sus numerosos anacronismos. Esto no ha impedido que el libro se convierta, desde el momento de su publicación, en fuente de inspiración de grupos ocultistas y de seudohistoriadores. La autenticidad del libro es apoyada por grupos neonazis, posiblemente porque afirma que el norte de Europa fue el origen de las civilizaciones del Medio Oriente, a pesar de que el mismo Oera Linda califica de bárbaros a los antepasados de los alemanes. El libro también ha recibido interés por parte de grupos feministas y de grupos Nueva era. Actualmente, se discute más sobre la autoría del libro que del contenido del mismo. A Cornelis Over de Linden y a Eelco Verwijs se les consideran como los autores del libro. Otro posible autor sería el predicador protestante François Haverschmidt (18351894), bien conocido como poeta bajo el seudónimo Piet Paaltjens. El vivió en Frisia y fue conocido de Verwijs.

Últimas investigaciones

En el año 2004, el historiador Goffe Jensma publicó un libro acerca del tema: De gemaskerde God. François Haverschmidt en het Oera Linda-boek. En él, afirma que fue Haverschmidt el autor principal, secundado por Over de Linden y Verwijs. Según Jensma, Haverschmidt intentó con el Oera Linda parodiar a la Biblia cristiana.

Para más información del texto visitar:

http://www.libreria-argentina.com.ar/libros/oera-linda-los-manuscritos-perdidos-de-la-proto-religion-aria.html

 

 

Resumen: Publicado por Equipo Infinito en 0:05

Libro Oera Linda

Hace ciento treinta años un antiguo manuscrito fue descubierto. Se trataba del Oera Linda. Las historias que cuenta revelan los secretos de la más temprana civilización aria.  Por él conocemos la historia de los Hijos de Frya, la diosa madre de la raza aria y del “Sagrado Tex” que les ha otorgado los valores sociales y morales necesarios para construir una gran nación, quizás la más grande civilización del mundo antiguo. Narra las luchas que se debieron sostener para mantener la libertad contra las invasiones y las influencias de los príncipes y de los sacerdotes enemigos provenientes del Este, gracias a las cuales, somos lo que somos y ostentamos los valores que ostentamos. El Oera Linda trata, también, sobre los héroes y las heroínas de nuestra mitología clásica.

La historia comienza en la Era de Tauro, cuando las míticas diosas fueron eran las madres de nuestros ancestros arios. Esa edad acabó mal, con tierras destruidas y sumergidas por devastadores maremotos y erupciones volcánicas, incendios de selvas e inundaciones que cambiaron el rostro de Europa, anunciando la llegada de la Era de Aries. Y es en el 2193 a.C. que la isla continental de Atland desapareció, como la legendaria Atlántida, completamente desintegrada por inmensas catástrofes. Muchos supervivientes lograron transferir su civilización a otros sitios, viajando a Egipto y Creta.  De hecho, en este Libro, leemos que Minno (Minosse), el fabuloso rey de Creta, edificador del laberinto, era un frisón y que fue esa civilización la que originó después a Atenas, fundada por Minerva, quien era una de las Madres de nuestros ancestros de la antigua atlántida.

Los pobladores de Atland veneraban un solo diós, que se celaba bajo el nombre de Wr-alda[1]. Frya era la primera de tres hermanas. Las otras se llamaban Lyda y Finda. Lyda tenía la piel oscura y había originado las poblaciones negroides; Finda tenía la piel amarilla y había originado las poblaciones orientales; Frya tenía la piel blanca y era la antecesora de la raza aria.

La edad nueva comenzó con las Madres-Tierra, con las anclas de la ciudadela y los largos viajes del Rey del mar, acabando dos mil años después con los patriarcas, y los reyes que pidieron el reconocimiento y la fidelidad por los favores otorgados.

Este libro trata sobre la historia primitiva de Europa, una Europa con una alta conciencia racial y un sentido de la libertad individual muy desarrollado, basado en un código de ética donde hombres y mujeres eran respetados por sus intrínsecas capacidades.  Esta Europa habría tratado de conservar estos valores, pero indudablemente falló.  Y cuando sus antiguos habitantes trataron de educar a sus hijos en estos valores, parece ser que la fuerte influencia de los cada vez más numerosos comerciantes extranjeros, terminaron por minar su conciencia racial y acabaron por derrumbar su civilización.

El Oera Linda fue descubierto en abril de 1820, en el pequeño pueblo de Enkhuizen, frente a la isla Frisona de Texel en Holanda, con la muerte de Andries Over de linden. Entre sus efectos fue hallado un manuscrito muy antiguo que nadie pudo leer. Tenía 61 años y su hija, Aafjie Meylhoff, conocía la sagrada tradición que desde siempre existía en su familia sobre este libro. Por numerosas generaciones el Libro había sido poseído por la familia de los Over de Linden, pasando de mano en mano, de padre a hijo, con las estrictas instrucciones de preservarlo y protegerlo de la autoridad, es decir, de la Iglesia. El sucesivo heredero era su sobrino Cornelius Over de Linden que tenía solo 10 años.  De hecho su padre había muerto antes que su abuelo, por lo que fue su tía Aafjie quien tomó el libro hasta que el joven alcanzó la mayoría de edad.

En 1848, Cornelius recibió el manuscrito, manifestando su curiosidad que desde siempre había tenido sobre la historia misteriosa que éste contaba y que no podía leer. Pero fue solo en 1867 que encontró alguien que pudiera traducirlo. De hecho, durante una visita suya en la Librería Provincial de Leeuwarden en Friesland, encontró al bibliotecario Dott Verwijs, y le habló del manuscrito.  Lleno de curiosidad éste pidió verlo, e inmediatamente se dio cuenta que estaba escrito en Frisón antiguo, quizás el ejemplo más antiguo que había encontrado.  Su primera impresión fue que el libro era falso, pero examinándolo más a fondo se convenció de su extrema antigüedad y solicitó a Cornelius que le autorizara a copiarlo en beneficio de la Friesland Society. El doct. Verwijs trató de buscar un soporte financiero de la Sociedad que había sido fundada para investigar la lengua y la historia de los Frisones, pero encontró el escepticismo inmediato, debido quizás a las revelaciones de algún fragmento que había ya traducido. La Sociedad, por lo tanto, pensó desde el comienzo que se trataba de un documento falso, aún antes consultarlo, ciñendo la fama que desde entonces ha perseguido al Oera Linda

Verwijs tuvo, de todas forma, la satisfacción de recibir la comisión de un “elderman”, diputado del estado de Friesland, para prepara una copia. El trabajo siguió por otros tres años, revelando informaciones sorprendentes y fantásticas, que confirmaron inicialmente a Verwijs que el libro no era falso, pues los hechos narrados en él podían reconocerse históricamente, y junto a los datos mitológicos terminaron por convencer al traductor de su autenticidad. Ello hizo que pudiera conseguir ayuda financiera de J. G. Ottema, para publicar el libro.  Éste entusiastamente sostuvo los gastos de la traducción imprimiendo y publicando la primera copia en Frisón moderno bajo el título de “Thet Oera Linda Bok”.

En febrero de 1871, fue presentada una carta a la Sociedad de Friesland que resumía estos orígenes y mencionaba algunas de las sorprendentes revelaciones halladas en el contenido del Oera Linda, causando una controversia inmediata.  Esto no nos debe sorprender en lo absoluto si consideramos que estas “revelaciones” ponían en entredicho las creencias religiosas largamente conservadas. La ciencia sustituía a la teología en la historia y la antropología. El hallazgo y la sucesiva traducción de la Piedra Rosetta habían tenido lugar solo unos cincuenta años antes, dando origen a los modernos conceptos de historia antigua basada sobre el calendario egipcio (Naturalmente considerando la historia académica y no aquella llamada “herética”). Heirich Schliemann no había aún publicado sus hallazgos sobre el actual sitio histórico de Troya, una ciudad mencionada y también datable en el Libro, y las leyendas fueron de toda forma consideradas “cuentos de hadas” sin cualquier contenido real, como muchas lo son aún hoy. La versión en lengua Frisón fue inmediatamente seguida por una traducción en lengua holandesa con el mismo título, y la versión holandesa fue traducida luego al inglés en 1876. Esta edición muestra el texto original Frisón impreso en la página izquierda en caracteres romanos con la traducción inglesa a la derecha. Cuando fue publicado creó cierto desamparo en los círculos académicos que, sin embargo, fueron rápidamente olvidados; quizás porque eran demasiado controversiales o porque significaban una gran ruptura de las ideas tradicionales.

El manuscrito original tenía los caracteres fonético inscriptos en un círculo, el símbolo del sol, con una “I” vertical y una “X” y a través de éstos se obtienen sorprendentemente una serie de caracteres en cuyo contexto se encuentra la mayoría de las letras del alfabeto y la mayoría de los números fácilmente reconocidos por los modernos Europeos. Este libro fue escrito por Hiddo Over de Linden en el año 1256 d.C. quien copió los originales sobre la nueva carta árabe, muy requerida en aquel tiempo en Europa, que era sin filigrana y prácticamente fabricada con algodón egipcio. Hiddo la llamó “carta extranjera” y usó una tinta de carbón sin hierro; y esto ha sido una suerte, porque las tintas populares basadas sobre el hierro fueron después reconocibles por desteñirse muy fácilmente, constituyendo esto una prueba más para sostener la autenticidad del Libro.  En él Hiddo utilizó términos modernos de su tiempo conservando también las variantes ortográficas y de estilo de los escritores originales. Además no ha sido encontrada ninguna prueba de “contaminaciones” que induzcan a pensar en algo escrito después del siglo trece; de hecho, ni siquiera han sido utilizados, en el texto, los nombres que cobraron los lugares tras la ocupación romana en tiempos de Julio Cesar . Las batallas existían, y fueron reveladas por el Libro Oera Linda.  Incluso se habla de un valeroso guerrero llamado Friso, oficial de Alejandro el Grande (nacido en el 356 a.C.) citado también en crónicas históricas de los pueblos del norte, en las que se cuenta que Friso venía de la India.

En el Oera Linda, el héroe desciende de una colonia de frisones que se establecieron en el Punjab alrededor del 1550 a.C.; y también el geógrafo griego Strabone cita estas extrañas tribus “indianas”, por él llamadas de manera genérica «Arias». En el texto se recuerda también a Ulises y su búsqueda de la sagrada lámpara. Una profetisa le dice que si la hubiese encontrado se habría vuelto rey de Italia. Fallado el intento de hacerse consignar bajo alta recompensa (los muchos tesoros traídos de Troya) la lámpara de la sacerdotisa, la “Madre Tierra”, que la custodiaba, Ulises viaja hasta alcanzar un lugar llamado Walhallagara (nombre que suena muy similar a Walhalla) donde tiene una historia de amor con la princesa Kalip (obviamente Calipso) con la que había convivido por muchos años entre «el escándalo y la desaprobación de los que lo conocían». Este fragmento de historia griega insertado en el Libro de Oera Linda es muy interesante. Vistas las aventuras de Ulises alrededor del 1188 a.C. es decir cincuenta años después de la moderna datación de la caída de Troya el Oera Linda parece dar en el clavo. Por lo que la leyenda transmite, la ninfa Calipso era una burgtmaagd (palabra que significa “virgen suprema”, una suerte de jefe de un grupo de vírgenes vestales), un concepto que encuentra reconocimiento en las afirmaciones fundamentales de Oera Linda, según el cual, después de la catástrofe, los Frisones habían comenzado a navegar por el mundo conocido, civilizando el área del Mediterráneo hasta llegar a India. Pero hay también situaciones que se adaptan a las teorías “isoestáticas” de Biddel Airy, con el enterramiento del canal de Suez preexistiente quizás al episodio del hundimiento de la isla de Thera en Santorini. Recientemente han sido halladas Momias en las regiones chinas con aspecto nórdico, con pelo rubio o rojo, con ojos azules, de estatura de más de 2 metros, conocido también como el Hombre de “Cherchen”, que pueden ser referibles a estas migraciones. Otro ejemplo podría ser si aceptamos que la isla de Calipso, Walhallagara, era la isla de Walcheren en el Mar del Norte, entonces Ulises había hecho sus viajes también fuera del Mediterráneo.

Hoy en día, de toda forma, no existen pruebas de que el libro sea falso y por este motivo sería útil una nueva y moderna edición del texto. No solo para consentir a los estudiosos de evaluarlo en pleno, sino también para permitir su lectura a los lectores comunes, ciertamente fascinados por tantas historias de batallas y matanzas, y responder quizás a la pregunta si la civilización Europea viene de Asia y del Este o si existía una fuente Occidental. No existe ninguna respuesta a la pregunta por el origen de comunidades civilizadas en el mundo, pero el Libro reclama una fuente originaria Occidental para su sistema de gobierno de la comunidad y el código moral para Europa, junto a la descripción de una comunidad mucho más antigua, a través del Atlántico del norte (Oldland – Aldland o también Atland) la Vieja Tierra, su casa antigua, en términos nostálgicos, llamada los tiempos buenos antes del malo. Términos que recuerdan la Edad del Oro o el Zep-Tei egipcio. Por último, si este libro no es ciertamente de fácil lectura, y los varios argumentos pasan de uno a otro a veces de manera imprevista, como emociones y pensamientos anotados rápidamente sobre un papel, hay que ser conscientes de que si alguien pudiese demostrar de manera incontrovertible la autenticidad de este libro, es decir, que cuente hechos realmente ocurridos, entonces la historia de la Humanidad Europea de la edad del bronce debería ser completamente revisada y consecuentemente re-escrita.

Los contenidos del libro

En total el libro consta de 5 capítulos: Las Cartas; Libro de los Seguidores de Adela; Escrituras de Adelbrost y Apollonia; Escrituras de Frethorik y Wiliow; Escrituras de Konered y Escrituras de Beden. Los dos últimos libros están inconclusos.

Los nazis y la “Biblia de Himmler”

Por sus aires fantásticos y las contradicciones con lo que se sabe del desarrollo de la civilización en Europa la mayor parte de los académicos rechaza la legitimidad del manuscrito y afirma que no se trata de un documento del siglo XIII, sino de una falsificación del siglo XIX. El debate sobre el asunto ha sido largo y enconado y no es mi intención replicarlo aquí tanto como hablar sobre su tremenda influencia en los movimientos supremacistas raciales europeos y, en particular, en el nazismo.

Se dice que el Oera Linda fascinó desde un principio a Himmler, que pronto lo convirtió en un libro base para el desarrollo de la ideología nazi. Esto sería impulsado por la publicación por parte de Herman Wirth, un renombrado filólogo, de una traducción que sería bautizada como “la Biblia Nórdica” (de título Die Ura Linda Chronik). Pronto un enconado debate surgió entre quienes, como Wirth, consideraban legítimo el manuscrito y quienes lo consideraban una farsa.

Imagen de una página del texto Oera Linda en frisón original

Tablillas de Davenport

Tablillas de Davenport

Las tabletas Davenport son tres tabletas de pizarra inscritas que se encontraron en montículos cerca de Davenport, Iowa.

Descubrimiento

Las dos primeras tabletas fueron descubiertas el 10 de enero de 1877 por un clérigo local (aunque algunos indican una fecha anterior) el reverendo Jacob Gass, mientras realizaba una excavación de emergencia (debido a la inminente transferencia de los derechos de acceso) en el sitio conocido como Granja de Cook. Este objeto curioso se llama «La estela del Calendario Davenport» o la «Tableta del Festival Djed». En una excavación un año más tarde (los derechos de acceso han sido restaurados), Charles Harrison, el presidente de la Academia de Ciencias Naturales Davenport, mientras excavaba allí con Gass, encontró una tercera tableta. A menudo se asocian en discusiones con un tubo encontrado por Gass y otro ministro luterano, el reverendo Ad Blumer en 1880 en un grupo separado de montículos, conocido como el «tubo de elefante» por Gass. Blumer le dio la pipa a la Academia y poco después de su donación, la Academia adquirió una pipa similar de Gass que informó que había sido encontrada por un agricultor en el condado de Louisa, Iowa. Charles Putnam escribió una reivindicación de los artefactos en 1885.

Interpretaciones

Inicialmente, la autenticidad de los artefactos de Davenport no fue cuestionada, e incluso recibió buenas críticas de personas como Spencer Baird, de la Smithsonian Institution, y el empresario Charles E. Putnam. Sin embargo, cuando el debate escaló de las páginas de revistas académicas menores a las principales noticias en la revista Science, eventualmente la autenticidad de las tabletas cayó bajo la crítica del nuevo portavoz del Smithsonian, Cyrus Thomas. Thomas los criticó como «anómalos abandonados», que no tenían absolutamente ninguna evidencia de apoyo o contextual para ayudarlos en su autenticidad.

El profesor de la Universidad de Iowa, Marshall McKusick, ahora se refiere al hallazgo y las circunstancias que lo rodean como «The Davenport Conspiracy». McKusick sugirió que las tabletas eran tejas modificadas robadas de Old Slate House, una casa de prostitutas [1], a pesar de que Gass describió su hallazgo en un túmulo funerario en la granja de la familia Cook.

McKusick sugirió que la ambigüedad contextual de las tabletas, junto con cuestiones de la honestidad de Gass como arqueólogo, e incluso los rumores de un complot de colegas envidiosos para plantar los pseudoartefactos en un esfuerzo por desacreditar y expulsar a los Gass nacidos en el extranjero de su puesto recientemente galardonado en la Academia Davenport – desacreditó la credibilidad de las tabletas Davenport.

En su libro de 1991, The Davenport Conspiracy Revisited, el profesor Marshall McKusick afirma que Gass pudo haber sido víctima de una broma desacertada interpretada sobre él por otros miembros de la Academia Davenport, que posiblemente estaban motivados por sus celos de un extraño de origen extranjero en medio de ellos En 1874 Gass hizo importantes descubrimientos de la hermosa McKusick sugirió que la ambigüedad contextual de las tabletas, junto con cuestiones de la honestidad de Gass como arqueólogo, e incluso los rumores de un complot de colegas envidiosos para plantar los pseudoartefactos en un esfuerzo por desacreditar y expulsar a los Gass nacidos en el extranjero de su puesto recientemente galardonado en la Academia Davenport – desacreditó la credibilidad de las tabletas Davenport.complex Native American arte en la granja Cook, como las hachas de cobre. El nivel de habilidad técnica y artesanía artística de los antiguos nativos americanos fue evidente en estos artefactos. En un momento en que las personas que cavaban a lo largo del río Mississippi en Iowa e Illinois no obtenían ningún beneficio, Gass tuvo la suerte de alcanzar un verdadero pozo arqueológico. Después de esa fecha, es cuestionable cuáles fueron los motivos de sus rivales académicos y familiares.

Otra explicación para los dudosos orígenes de los artefactos podría implicar la credibilidad del propio Gass. Se cree que Gass vendió falsos tubos efigie nativos americanos, como los muchos ejemplos ilustrados en The Davenport Conspiracy Revisited. Los tubos de efigie genuinos son un testimonio de las habilidades creativas de los antiguos indios nativos americanos, pero sus falsificaciones son de mala calidad. Hecho de pizarra, arcilla y piedra caliza, estos fraudes se intercambiaban entre Gass y sus colegas, muchos de los cuales terminaban en el museo de la Academia Davenport. Sin embargo, es posible que el propio Gass no fuera el autor de estas falsificaciones, sino que estuviera nuevamente bajo la influencia de personas que estaban celosas de sus habilidades y de su suerte para seleccionar los sitios de excavación. Esta vez, sin embargo, fueron sus propios parientes, Edwin Gass y Adolph Blumer, quienes lo convencieron de tomarse en serio estas falsificaciones y cambiarlas.

Algunos trataron que estos dudosos objetos, pasaran como indicios de la presencia de libios y egipcios, en tiempos milenarios en esta zona del país, y por ende en Norteamérica.

Incluso escriben libros: En el libro, The First Americans Were Africans: Documented Evidence, el Dr. David Imhotep escribe que «las similitudes religiosas aquí son numerosas y en ocasiones no solo similares, sino idénticas al Festival Djed del antiguo Egipto. Esta ceremonia se remonta, sin embargo, antes de Egipto a Nubia porque el dios egipcio Osiris es parte de la ceremonia. Esto significa que el Festival de Djed es anterior incluso a Egipto”.

Según Fell, Davenport Stele contiene un «texto trilingüe» en los idiomas egipcio, ibérico-púnico y libio. «Esta estela, largamente condenada como una falsificación sin sentido, es de hecho una de las estelas más importantes jamás descubiertas», escribió el Dr. Fell en su libro America B. C. – Ancient Settlers in the New World.

El Dr. Fell conjeturó que Daleport Stele se remonta a la Vigésimo Segunda, o Libia, dinastía del imperio egipcio, «un período de exploración en el extranjero».

En uno de los lados hay esculturas de escritura egipcia y el festival. En el otro lado, hay una imagen de dos obeliscos egipcios, una pirámide y animales africanos.

Rueda Rostov

Rueda Rostov

Una huella de «rueda» hecha en areniscas de la mina «Occidental» en Donetsk, región de Rostov a una profundidad de 900 m de la superficie mientras se perforaba el estrato de carbón coquizable J 3 «Sukhodolsky» en 2008.

«Expongo fotos de la huella de la» rueda «para la visualización pública, así como el Sr. Los textos de las cartas de Kasatkin revelan las circunstancias, la posición en la sección geológica y el destino de los hallazgos”.

Los desarrolladores solo están interesados ​​en la roca en sí, no en su edad. Sin embargo, la edad de contener el hallazgo de arenisca podría medirse indirectamente sabiendo que la ciudad de Donetsk, región de Rostov está situada en el escudo de roca de la era del Carbonífero (360-300 millones de años atrás), muy probablemente del Medio (medio) Carbonífero, y ampliamente distribuidos aquí carbón de coque (que se desarrollaron cuando se realizó el hallazgo) también son de edad Carbonífera (principalmente el Medio (medio) y Carbonífero Tardío).

La «rueda» se metió en la roca hace más de 300 millones de años y posteriormente se imprimió en la capa base de las areniscas superpuestas (la «rueda» misma se disolvió debido a la diagénesis, como suele suceder con los restos fósiles).

Extracto de las letras de S. Kasatkin:

 Te contaré el historial de este hallazgo. En ese momento trabajé como capataz de minería en el sector VSE (Ingeniería de Ventilación y Seguridad), especializándome en Pronósticos Sísmicos (pronóstico peligroso de emisiones de carbón y gas). El mío figuraba como el más peligroso con emisiones repentinas de carbón y gas. No soy un principiante en la industria del carbón y reconozco plenamente la responsabilidad de mis propias palabras. Este hallazgo no es una acción de relaciones públicas. A su debido tiempo (2008), como equipo de ingenieros y trabajadores, solicitamos al director de la mina que invite a los científicos a un examen detallado del objeto. Pero el director, siguiendo las instrucciones del entonces dueño de la mina, prohibió tales conversaciones y en su lugar solo ordenó acelerar el trabajo al pasar a través de esta sección de lava y al «cargar» rápidamente la sección con equipos de minería. Debido a esto, este artefacto y el más pequeño encontrado durante el trabajo adicional se convirtieron en un túnel bloqueado y no pudieron ser sacados y estudiados. Es bueno que haya personas que a pesar de la prohibición del director hayan fotografiado este artefacto.

 Tengo conexiones con las personas que primero descubrieron estas impresiones y también con quienes las fotografiaron. Tenemos más de una docena de testigos. Comenzando con Engineer Crew para los mineros (hasta este lugar – traducción de M Jernokleev, más allá – mío)
Lo único, en lo que el director de la mina se consideró digno (honrado con) que admitir el «objeto» de un grupo (8-10 personas) de cualquier secta.

Como usted comprenderá, la admisión en la mina está estrictamente limitada (es peligrosa para las emisiones repentinas) y obtener dicho permiso es bastante difícil (es necesario que se lo informe con la instrucción correspondiente, etc.).

Agregaré que en la mina se extrajo carbón coquificado. Acompañe argilita y arenisca. La «rueda» estaba impresa en la piedra arenisca del techo. Los chicos (vagabundos) intentaron «cortar» el hallazgo con martillos picadores y sacarlo a la superficie, pero la arenisca era tan fuerte (firme) que, temiendo dañar una impresión, la dejaron en el lugar.

En la actualidad, la mina está cerrada (oficialmente desde 2009) y el acceso al «objeto» es imposible: el equipo se desmantela y las capas dadas ya están inundadas.

Miré la historia de la mina «occidental» en Internet, todo fue tal como:

Al conducir de este corte (de lava 0406) se encontró una impresión más de una «rueda» de un tamaño más pequeño. Como había sido dañado durante la conducción de granizo, se mencionó un poco, pero los trabajadores hablaron sobre eso. Algunas veces estaba en este corte (cuando se me ocurrió una ruta sobre ingeniería de seguridad) y lo analicé bien… Me sorprendió, pero tuve miedo de admitir que este «objeto» puede ser de origen artificial. En los límites de la ciudad de Donetsk se habían localizado 5 minas. Los viejos mineros contaron acerca de hallazgos de grabados de enormes serpientes, algo «similar a los pájaros» (tal vez, eran grabados de pangolines alados).

… Donetsk está situado en el registro de Donetsk. Colegiales del pueblo Staraja Stanitsa (Kamensk-Shahtinsky) encontraron hace algunos años en los depósitos del Cretácico (que están llenos) huevos petrificados de un dinosaurio (sobre lo que les aseguraron los arqueólogos de Rostov), ​​ahora en la escuela el pequeño museo de tales hallazgos tiene ya reunido.

Atentamente, S Kasatkin.

La mina «occidental» es (o, de hecho, ya lo ha sido) en Donetsk, en la región de Rostov. El hallazgo se realizó al paso del horno de corte de lava 0406 en la capa J 3 «Suhodolsky» en 2008. Desde el nivel «0», el hallazgo se realizó en profundidad – (menos) 625 m. Pero nuestra ciudad está un poco por encima del «0» – nivel y en realidad desde la superficie la distancia es aproximadamente cercana – (menos) 900 m. En la columna litológica, se señalan el esquema y el corte de rocas contiguas. Lo siento, no puedo decir nada sobre la edad de estas rocas (no soy geólogo).

Aquí está el mapa de los campos y cortes. Rojo: una zona de fractura geológica donde se encontró la impresión. Escaneé el mapa de campos fragmentarios.

Atentamente, S Kasatkin.

De: http://earthbeforeflood.com

http://earthbeforeflood.com/imprint_of_wheel_in_carboniferous_sandstone_in_coalmine_rostov_region.html

 

 

 

 

 

 

 

 

Por supuesto, no hubo ruedas durante la era carbonífera porque la era carbonífera es solo una capa reciente, como todas las capas que se depositan con mucha agua. Tenemos una rueda, creada no por los extraterrestres, sino por los hombres. Estos Ancestros Mayores tenían una tecnología asombrosa.

Tenemos una rueda hacia un vehículo en un lugar que refuta la narración panteísta de la academia. No debería sorprenderle si se encuentra un motor de algún tipo con la rueda.

Este oopart (artefacto fuera de lugar) es solo una prueba más que refuta el mito del cambio hacia delante (evolución).

~ Chris L Lesley

Piedras Fenicias de Guayanilla

Piedras Fenicias de Guayanilla, Puerto Rico

Múltiples versiones

La primera mención oficial de las piedras la hizo en 1890 el investigador francés Alphonse Pinart, quien se entrevistó con el padre Nazario y concluyó que las primeras piezas halladas eran auténticas. Destacó, empero, que   gente del pueblo falsificaba piedras y se las llevaba al cura, a cambio de que este les diera regalos al aceptarlas.

Luego, en 1903, vino al País el arqueólogo estadounidense Jesse Walter Fewkes, quien le ofreció $800 al padre Nazario para que le vendiera su colección, pero no lo convenció. Fewkes estableció que las piedras eran falsas, siendo esa la percepción que se mantuvo –y se mantiene– entre la mayoría de los arqueólogos.

Entre 1911 y 1912, el padre Nazario enfermó y pasó de Guayanilla al obispado de San Juan. Se llevó las piedras consigo y allí lo visitaron importantes historiados locales, como  Cayetano Coll y Toste y Adolfo de Hostos, hijo de Eugenio María de Hostos.

“Ambos historiadores entendían que las piedras eran de importancia para el País y que había que abordar el tema, pero no se hizo. No se sabe cómo, pero desde el obispado las piedras comenzaron a segregarse. De la colección original de 800 piedras, solo 200 terminaron en el Instituto de Cultura Puertorriqueña (ICP), donde nunca se ha hecho una gestión específica para estudiarlas”, lamentó Rodríguez.

Tras la muerte del padre Nazario en 1919, quien retomó el estudio de las piedras, en la década de 1980, fue el ingeniero Aurelio Tió, entonces presidente de la Academia Puertorriqueña de la Historia.

Tió contactó al científico Barry Fell, profesor emérito de la Universidad de Harvard y estudioso de epigrafía, quien argumentó que la escritura en las piedras está relacionada con el silabario antiguo de los vascos, quienes se habrían movido por el océano Atlántico hasta las Américas.

“Tíó escribió más de 30 artículos sobre las piedras, pero la comunidad arqueológica no escribió ni uno en reacción a estos. Tió trató de establecer contactos colaborativos con instituciones dentro y fuera de la Isla, pero no se le prestó mucha atención”, contó Rodríguez.

Historia detallada

Un día de 1880, el padre José María Nazario fue llamado a prestar sus servicios a la cabecera de la cama de una anciana moribunda en el municipio sureño de Guayanilla, en Puerto Rico (Antillas Mayores, en el Caribe).

Conocedora ya la mujer del gran interés que el sacerdote tenía por las antigüedades (piezas arqueológicas indígenas), quiso confiarle un secreto de familia.

La mujer en cuestión era de ascendencia indígena, y era descendiente directa del cacique indio Agueybaná, último cacique de la zona de Guayanilla al momento de la llegada de los conquistadores españoles a la Isla y último gran regente general de Borikén, como llamaban a nuestra isla nuestros antepasados indios Taíno – Arawakos.

El secreto de familia al que se refería la mujer había sido guardado celosamente por varias generaciones de su familia. Según el relato del padre, la anciana le habría revelado, con la esperanza de que él reconocería su gran valor como patrimonio histórico y haría todo lo posible por protegerla, la existencia de una alegada biblioteca en piedra perteneciente a Agueybaná, y le confió el lugar donde supuestamente se encontraba.

Siguiendo sus instrucciones al pie de la letra, el padre Nazario llegó hasta un sector del hoy llamado barrio ‘Los Indios’. El lugar en cuestión estaba localizado varios kilómetros al noroeste de Guayanilla, cercano al pueblo de Yauco, donde se allegó a un punto en una ribera a orillas del río Coayuco. Allí, encontró una gran laja de piedra plana y lisa que le había sido descrita por la anciana y que alegadamente era un marcador. Debería levantar la laja de piedra y excavar en el suelo bajo esta. Al hacerlo el sacerdote descubrió una serie de escalones que se perdían hacia abajo, hacia las entrañas de la tierra. Intrigado, excavó con más ímpetu, descubriendo que los escalones llevaban hasta un cuarto subterráneo…y allí encontró al enigmático tesoro lítico arqueológico que le había sido descrito por la descendiente de Agueybaná.

En aquél depósito encontró cientos de rocas cortadas formando siluetas de forma humanoide y con caracteres incisos en tan gran número que tuvo que paralizar la excavación.

Por años continuó sacando del misterioso depósito subterráneo lo que el sacerdote llamó “volúmenes’, los que los lugareños de la zona le llevaban a su residencia, por instrucciones suyas.

Tras estudiarlas con esmero, y gracias a sus conocimientos de las lenguas antiguas, pudo concluir que las antropoglifitas (nombre que Nazario dio a las rocas por su forma de aspecto humanoide y las inscripciones que contenían sobre sí ) y sus caracteres incisos no eran de origen indígena Taíno – Arawako y que más bien parecían ser de origen Caldeo, o sea, originarios del medio oriente, del llamado Viejo Mundo.

Dijo reconocer símbolos cuneiformes entre los caracteres, de ahí su opinión de que eran de origen Caldeo y Hebreo. Sobre ello señaló: “Sobre 800 antropoglifitas que tengo en mi colección son testimonio de que los indios de Carib (como él llamaba al Puerto Rico precolombino) tenían una escritura más perfecta que la de México y Perú. Las numerosas antropoglifitas que guardo, siento la fuerte tentación de creerlas el archivo nacional (pre colombino).” Penosamente, luego de dar a conocer su hallazgo, el padre Nazario fue acusado por historiadores y arqueólogos conservadores del país y del exterior de haber creado un fraude, y se llegó incluso a insinuar que “…le había pagado a un jíbaro (campesino) para que con mocho (machete) tallase las figurillas incisas con signos inventados por ellos.” ¡Qué campesino tan extraordinario, capaz de tallar más de 800 rocas de diferentes pesos y tamaños (más de una tonelada), tarea que fácilmente debió requerir de un gran número de personas!

Tal controversia ha durado hasta nuestros días. ¿Por qué? Veamos qué nos dice al respecto el Dr. Aurelio Tió Nazario, presidente de la Academia Puertorriqueña de la Historia y quien desde hace unos 30 años ha luchado por un estudio serio y objetivo de las llamadas Piedras del Padre Nazario:

“Todo comenzó porque a principios de siglo el antropólogo Jesse Walter Fewkes conoció al padre Nazario y señaló en su informe a la Smithsonian Institución que de todas las colecciones de piezas indígenas en P.R., la mejor era la del Padre Nazario. Pero anotó también que parte de la colección consistía de estatuillas inscritas con signos que no eran indoantilIanos sino ‘exóticos’, y quizás viendo su parecido con caracteres del medio oriente, comentó en su informe que dichas piedras “…no parecían muy antiguas”, lo que fue interpretado como una insinuación velada de que podrían ser falsificaciones recientes.

“Aunque fue una insinuación sin base en estudios, se ha vuelto un dogma para muchos arqueólogos, especialmente de la escuela americana y por eso han catalogado a las piedras como falsas, negándose por años a estudiarlas. Incluso arqueólogos de aquí han mostrado una actitud de ese tipo”, añadió el Dr. Tió.

¿Hay alguna base para tal actitud de parte de estos individuos? – preguntamos a Tió.

“Bueno – dijo el historiador -,el mismo Fewkes señaló que podrían ser procedentes de razas distintas a las prehistóricas puertorriqueñas, indicando que se creía que eran falsas, tal término “…se creía” deja entrever que el Dr. Fewkes se basó en rumores y no estaba seguro de lo que opinaba.”

A finales del siglo 19, el padre Nazario fue visitado por el reconocido arqueólogo francés Alphonse L. Pinart en misión oficial del gobierno de su país, y este, al examinar las piezas con las incisiones las catalogó como “…incuestionablemente auténticas”.

Fotografía de una de las piedras con petroglifos que formaron parte de la biblioteca del cacique Agueybaná. Esta colección estuvo oculta hasta que Juana Morales, descendiente del cacique Agueybana, le revelara al padre Nazario y Cancel la ubicación, cerca de la desembocadura del río Yauco en Guayanilla.

¿Nuevas Confirmaciones de su Veracidad?

En 1880 no se sabía nada de inscripciones de signos análogos comparables en cuadrículas acrósticas para leerse en forma horizontal y vertical, informadas por primera vez en 1961 por Pedro Ignacio Porrás Garcés en su obra “Arqueología de la Región Oriental”, publicada en el boletín de la Academia Ecuatoriana de la Historia. El tan vilipendiado padre Nazario tenía que ser un clarividente para inventarse signos del viejo mundo desconocidos en su época y redescubiertos solo hasta el año 1961.

¿Minoicos en el Puerto Rico Antiguo?

En años recientes varias de las piezas fueron sometidas a examen por la Sociedad Epigráfica Americana (epigrafía: ciencia dedicada al estudio de inscripciones que considera la escritura, el estilo, la interpretación, la autenticidad y la época), encontrándose similitudes entre algunos de los signos con otros que están grabados sobre ciertas planchas de oro y cobre que se guardan en el Tesoro Nacional de Ecuador, así como una también en una túnica bordada del Octavo Inca, de nombre quechua Viracocha.

El informe preliminar determinó que los signos inscritos en las estatuillas de Guayanilla son auténticos, hechos con un sistema y propósito y que los mismos pertenecían al idioma silabárico pre helénico de la Isla de Chipre y del hititaminoico, de origen turco-cretense, aunque las sílabas, al leerlas fonéticamente, resultaban pertenecer al idioma Quechua preincáico, lo que indica que antiguos viajeros de la Isla de Chipre cruzaron el Atlántico y se establecieron en el altiplano andino, cruzándose posiblemente con los naturales del lugar y enseñándoles, entre otras cosas, a escribir con su silabario el idioma quechua.

Dado el hecho de que los signos de las antropoglifitas de Guayanilla son idénticos a los hallados en Ecuador, aparentemente hubo otra migración desde la provincia Oriente de Ecuador hasta la costa norte de Colombia. De allí pudieron haber navegado por el Caribe de isla en isla hasta llegar a Puerto Rico. Al integrarse con los habitantes de la isla, enseñaron posiblemente a sus descendientes a inscribir las estatuillas con el idioma quechua y arawako con su sistema silabárico hitita-minoico.

Es evidente que la fabricación de las figuras fue efectuada cerca de donde fueron encontradas, ya que están hechas con piedra serpentina, y este tipo de piedra se encuentra en las cercanías del lugar del hallazgo.

¿Se hace Justicia Finalmente?

El doctor Barry Fell, Presidente de la Sociedad Epigráfica Nacional de los EE.UU., identificó a las figuras como “WAKA” (huacas) en lenguaje quechua, originario de la cultura megalítica preincaica de la ya mencionada provincia de Ecuador y que parecen representar a una deidad, virgen o diosa madre.

Según Fell,”…un fragmento de una tableta de dos caras contiene una cara grabada con las ya descritas cuadrículas, apareciendo los signos correspondientes a MA – MA y KU – NE y al otro lado MAKA (ver ilustraciones)”, que asegura él son signos que pueden leerse como Mamai Kune Maki, que quiere decir en quechua “Señora, pedimos tu socorro”. Mamai, en tiempos de los Incas era el título real de la esposa del rey Inca.

Añade Fell en su informe sobre las piedras que “…la colección de Guayanilla, compuesta según informes de unas 800 piezas, representa el mayor hallazgo jamás obtenido de esta cultura prehistórica preincaica, y es la única que haya aparecido fuera de las costas de la América del Sur.”

Indicó, además, que definitivamente las piedras (que describe como especimenes extraordinarios) no pueden ser falsificaciones, ya que:

1- En 1880 nada se conocía sobre inscripciones análogas grabadas en las planchas de cobre y oro encontradas luego en Ecuador y que forman parte del Tesoro Nacional de ese país. Tampoco se conocían inscripciones grabadas en cuadrículas, salvo en la región del Oriente medio.

2- La existencia misma de la cultura de la provincia de Oriente de Ecuador se desconocía, ya que los primeros informes de los megalitos y de las estatuillas aparecieron en el año 1961.

El Dr. Tió nos comentó lo siguiente sobre este hecho: “Aunque solo se han podido descifrar algunos de los signos, lo que se ha logrado encontrar es de una trascendencia incalculable tanto para la prehistoria de nuestro país como para la de todo el hemisferio americano, Europa y el Oriente Medio.

“Desde que tuvimos ante nuestra vista el primer petroglifo de Guayanilla, nos fue creciendo la convicción de su autenticidad y su importancia”. En cuanto a los ataques que sufrieron Nazario y sus hallazgos, podemos decir que siempre nos pareció inconcebible que sus detractores hubiesen siquiera contemplado una posibilidad tan absurda como la del “jíbaro con el mocho (machete)” para indicar una posible falsificación de las piedras.”

“Con el hallazgo reciente de la clave que permite descifrar los signos escritos en las antropoglifitas del Padre Nazario por una autoridad de primer orden como lo es eI Dr. Barry Fell, ha quedado vindicada la honradez intelectual, la integridad y la probidad del Padre José María Nazario y Cancel y la oposición de algunos arqueólogos americanos, la cual ha creado problemas, está cediendo ante la realidad de que lingüistas de países” tales como España, Portugal, Suiza y Francia han comenzado a reconocer la validez de las investigaciones sobre las piedras de Nazario y otros casos por el estilo y han tomado parte en las investigaciones con actitud objetiva y científica”, añadió finalmente el historiador puertorriqueño.

Por Jorge Martín

Piedra Roseau

Piedra Roseau

La increíble Roseau Stone descubierta en Minnesota, EE. UU., Podría volver a escribir fácilmente nuestra historia ~ La piedra no solo revela que varias civilizaciones antiguas del otro lado del mar visitaron América del Norte en tiempos prehistóricos, sino también que nuestros antepasados ​​estaban familiarizados con escribir hace 200,000 años. La inscripción fue hecha por las antiguas civilizaciones griega y egipcia. Incluso hay signos sumerios. Sumer se considera la primera civilización en la Tierra.

Esta piedra está archivada para su custodia en los archivos de la Universidad de Minnesota, Minneapolis, MN. Originalmente se encontró en la ciudad de Roseau (Minnesota) a fines de la década de 1920. Las coordenadas geográficas de Roseau son 48 ° 51 ‘de latitud norte y 95 ° 42’ de longitud oeste. La piedra tenía una cara con runas a su alrededor.

Esta piedra tiene una historia de interés. La historia de su descubrimiento y posterior estudio fue escrita por su principal (y único) investigador, John Jager, a mediados de la década de 1930. Para la introducción aquí está la biografía de Jager.

> http://special.lib.umn.edu/findaid/xml/naa021.xml <

Esta persona fue, en primer lugar, un gran arquitecto que diseñó muchos de los edificios públicos que todavía se encuentran en Minneapolis / St. Paul, Minnesota. John Jager escribió un relato formal de la historia de la piedra. Un borrador de esto fue encontrado escrito a máquina por Jager en el viejo estilo, manual, máquina de cinta de carbono.

La presentación final de la historia de la piedra fue parte de una exhibición que permanece expuesta en el Roseau County Historical Society Museum en Roseau, MN.

> http://www.roseaucohistoricalsociety.org/ <

El borrador final fue caligrafiado a mano, personalmente por John Jager, en una tarjeta grande y se puede ver allí hoy. Siempre ha sido un punto de irritación para el museo Roseau que el paradero de la piedra había estado desaparecido durante los últimos 59 años, que no han sido ellos quienes tuvieron la oportunidad de exhibirlo. El paradero de la piedra solo salió a la luz en febrero de 2011, un rastro de misterio.

El buscador original de la Piedra, el Sr. Jake Nelson de Roseau, se había puesto en contacto con el Honorable. C.P. Bull (del Departamento de Estado de Ag, St. Paul). Bull había sido, anteriormente, un residente original de Roseau. Después de hablar sobre eso, los dos decidieron enviar el RS a su conocido común, Mike Holm, el Secretario de Estado de Minnesota en ese momento. Holm también fue residente anterior de Roseau, por lo que los tres se conocían todos. Mike Holm luego llevó Roseau Stone a U of Mn y Dr. Jenks a Anthropology para ver si podía interpretarse.

Como se explica en el enlace de la historia, arriba, Jager recibió la Piedra de Roseau en 1927 del profesor Jenks. John Jager era un erudito intelectual, activo y práctico de epigrafía y escritura antigua; donde como Jenks reflejaba principalmente la recitación de libros de texto.

Holm se hizo amigo íntimo de John Jager, en el curso del intenso estudio de la Piedra, y se mantuvieron así por el resto de sus vidas. El Roseau Stone tenía entonces, desde 1926 más o menos, propiedad personal de Mike Holm, y permaneció en su poder hasta que falleció en 1952.

En aquellos días de principios del siglo 20, la arqueología era una disciplina muy nueva. Todavía no había ganado el crecimiento para tener una base de datos utilizable para la investigación. Muchos de los descubrimientos de Jager demostraron que la teorización «de vanguardia» estaba demostrada por descubrimientos personales y largas horas de catalogación de artefactos, comparación cultural y análisis.

Sus notas mencionaban que las runas en Roseau Stone, en algunos lugares, estaban en dos filas, una encima de la otra. Mayor y menor en tamaño. Jager también identificó las runas NO como escandinavas, sino como medievales, del sur de Europa… y por lo tanto con un origen raíz de las regiones de los Balcanes y las eslavas; desde el desarrollo de la era cristiana no pagana Viking. Las runas JJ identificadas en Roseau Stone son ancestros de guiones utilizados más tarde en Rusia. Como tal, Jager, que era oriundo del sur de Austria (que limita con el país eslavo) y hablaba con fluidez el ruso, era exactamente el conjunto de ojos que la Piedra necesitaba para comenzar a descifrar su mensaje. En sus notas, estaba comparando algunos de los segmentos con la fraseología rusa.

Roseau Stone es bastante pequeña, aunque parece grande y detallada en las fotografías.

Etc., etc…

Luego se han descrito, los diversos avatares por los que ha pasado esta piedra, incluso su desaparición, o su casi destrucción, etc,.. (como en otros muchos casos). Hasta se dice que contiene datos de un alfabeto ruso primitivo, muy anterior y base de todos los posteriores clásicos.

El texto marcado por color es el texto en ruso (Ancient Russian)

Piedra de Metcalf

Piedra de Metcalf

Mientras buscaba piedras para hacer una barbacoa en 1966, Manfred Metcalf recogió un bloque de arenisca de unos 230 mm cuadrados en Fort Benning, cerca de su hogar en Chattahoochee County, Georgia (EE.UU.) Llevaba un texto inscrito que Cyrus Gordon (1909-2001) examinó después que se le envió un molde en 1968 por Joseph B. Mahan (1921-1995) del Instituto para el Estudio de las Culturas Americanas. Pensó que podía ser un inventario, usando una forma de escritura Minoica Linear A que se estaba desarrollando hacia una verdadera escritura alfabética, el origen del alfabeto Griego Clásico. La relacionó con los indios Yuchi, afirmando que, de acuerdo a su tradición oral, se originaron en la región mediterránea, y sugirió que era de estilo cananeo (Cheesman 1972, 3). Stanislav Segert (1921-2005), un profesor de Lenguas Semíticas Noroccidentales en el University College of Los Angeles (EE.UU.), también identificó el escrito como una versión de Linear A.

En una entrevista con William F. Dankenbring, Cyrus Gordon afirmó que «No hay dudas de que estos hallazgos, y otros, reflejan comunicación trasatlántica de la Edad de Bronce entre el Mediterráneo y el Nuevo Mundo alrededor de la mitad del segundo milenio antes de Cristo«. También creía que pudo haber una conexión entre Linear A y otras escrituras egeas de la Edad de Bronce y las del Nuevo Mundo, y que el conocimiento de los escritos europeos ayudaría a descifrar el americano; no obstante, Gordon llegó a sus conclusiones antes de el progreso significativo que había sido hecho en el desciframiento de los «jeroglíficos» mayas, que no le deben nada a ninguno de los tipos del Viejo Mundo.

Hay varias cosas dignas de notar. El «texto» tiene sólo ocho símbolos, que para nada es suficiente como para atribuirlos a un sistema de escritura particular, y menos a uno proveniente del otro lado del Atlántico. Segundo, los eruditos que hacían estas afirmaciones eran en expertos en lenguas semíticas, no en las lenguas egeas en las que se supone que el texto estaba escrito. Tercero, Cyrus Gordon creía fervientemente en contactos en la Edad de Bronce entre el Mediterráneo oriental y Norteamérica, una variante de la teoría de las «Tribus Perdidas de Israel», a pesar de la completa ausencia de evidencia arqueológica para tales contactos. Si la piedra es un fraude o una malinterpretación de rasguños sin significado (naturales o deliberados) no está claro, pero lo cierto es que no es una Inscripción Cretense Linear A.

Piedra de Bat Creek

La Piedra de Bat Creek

De www.ancient-origins.net.

La Piedra de Bat Creek fue descubierta en un pequeño túmulo cercano a Knoxville, Tennessee (Estados Unidos) en el siglo XIX. Los arqueólogos que realizaron excavaciones en el lugar en el año 1889 encontraron allí una pequeña tablilla de piedra grabada con misteriosos caracteres alfabéticos.

La misteriosa y controvertida Piedra de Bat Creek. (Fotografía: Scott Wolter)

La inscripción fue descubierta por un equipo encabezado por el entomólogo Cyrus Thomas, de la Oficina Smithsoniana para la Etnología y el Estudio de los Túmulos. Ocho años más tarde, el Congreso de los Estados Unidos asignó al Instituto Smithsoniano la responsabilidad de reanudar estas excavaciones arqueológicas. El objetivo principal de la investigación era explorar los túmulos prehistóricos de la zona. A los pocos años de iniciarse los trabajos, los arqueólogos ya habían descubierto más de 40.000 piezas arqueológicas y redactado un informe de setecientas páginas acerca de sus hallazgos, que fue presentado en el año 1894.

Thomas se preguntaba si la inscripción de la tablilla podría estar escrita en un lenguaje precolombino. Estaba fascinado por la tablilla y los secretos que encerraba, aunque no poseía los conocimientos ni las herramientas necesarios para examinar el objeto de manera adecuada. En la actualidad, sus informes sobre las excavaciones no están considerados una fuente arqueológica seria. No obstante, este descubrimiento, conocido como la Piedra de Bat Creek, permitió a Thomas a dejar su huella en la historia.

Un extraño lenguaje

En un principio, Cyrus Thomas estaba convencido de que la inscripción estaba escrita en alfabeto Cheroqui. El alfabeto Cheroqui fue creado por Secuoya, un platero cheroqui. Su nombre anglosajón era George Gist (o Guess), y creó un silabario que permitía escribir en lengua cheroqui. El silabario fue adoptado en el año 1825 por la Nación Cheroqui, analfabeta hasta entonces. En un principio estaba constituido por logogramas, pero con el paso del tiempo Secuoya creó un sistema de 85 caracteres con los que poder escribir en lengua cheroqui. Los símbolos tienen una apariencia similar a los alfabetos griego, latino y cirílico.

Grabado de la inscripción publicado en la obra de Thomas ‘Los cheroqui en la época precolombina’ (1890) (Public Domain)

Unas siete décadas más tarde, en los años 60, otros dos investigadores, Henriette Mertz y Corey Ayoob, observaron que la inscripción se asemejaba a antiguas escrituras semíticas. La cosa no acababa ahí, ya que el especialista en lenguas semíticas Cyrus Gordon afirmó en los años 70 que el lenguaje identificado en el pasado como cheroqui era en realidad paleo-hebreo. Gordon dató la inscripción en los siglos I d. C. – II d. C., y propuso una lectura de los cinco caracteres de derecha a izquierda (tal y como se hace en lengua hebrea), transcribiéndolo como LYHWD, que significaría “para Judea.” Otras interpretaciones del texto sugieren que se leería LYHWD(M), “para los de Judea”, “sólo para Judea”, o “sólo para los de Judea”. Según esta hipótesis, el antiguo lenguaje hebreo utilizado en la inscripción estaría a mitad de camino entre la inscripción de Siloam y los manuscritos paleo-hebreos del Levítico hallados en Qumram.

Otra teoría sugiere que la inscripción podría estar escrita en lengua Coelbren galesa. Según Alan Wilson, Baram A. Blackett y Jim Michael, los caracteres grabados sobre la tablilla pertenecerían al antiguo alfabeto Coelbren galés. Estos investigadores interpretaron la inscripción como “él es Madoc (nuestro) soberano.” De ahí que dedujeran que en el túmulo de Bat Creek se encontraba la tumba del príncipe Madoc, que habría viajado a América en el año 1170, o del hermano del rey Arturo II, que lo habría hecho en el 562 d. C.

Ambas hipótesis han sido bien investigadas, sin obtenerse una respuesta clara a las incógnitas que plantean. Por esta razón, los científicos se han visto obligados a buscar teorías alternativas para explicar el origen de la tablilla.

Más enigmas sin resolver de la inscripción de Bat Creek

La datación de la tablilla también se convirtió en objeto de polémica. El carbono-14 sugiere que fue creada entre los años 32 d. C. y 769 d. C., o como alternativa, entre el 45 a. C. y el 200 d. C. Estas dataciones se realizaron a partir de fragmentos de objetos hallados junto a la tablilla. Es imposible obtener resultados satisfactorios de una eventual datación de carbono-14 de la propia tablilla, ya que tras su descubrimiento ha sido manipulada por demasiada gente y afectada por numerosas sustancias que podrían alterar los resultados.

En la actualidad, la Piedra de Bat Creek pertenece a la Institución Smithsoniana, y forma parte de la colección del Departamento de Antropología de esta organización. Ha sido cedida al Museo de los Indios Cheroqui situado en Cherokee (Alabama) y también estuvo expuesta durante un tiempo en el Museo Frank H. McClung de la Universidad de Tennessee que se encuentra en Knoxville.

Transcripción de un artista masón de la frase bíblica QDSh LYHWH en escritura paleo-hebrea (Macoy 1868: 134). (Public Domain)

El túmulo en el que fue descubierta la tablilla fue arado hasta quedar completamente plano, por lo que su localización se perdió. Sólo nos han llegado descripciones de él. Según las notas escritas por los arqueólogos del siglo XIX, el Túmulo de Bat Creek albergaba nueve enterramientos. El propietario del terreno taló los árboles que habían crecido sobre el túmulo 40 años antes de que dieran comienzo las excavaciones. Fue entonces cuando descubrió que parecía haber algo interesante en sus tierras. Años más tarde, los arqueólogos descubrieron que estaba en lo cierto. Las raíces de los árboles habían alcanzado las tumbas y casi tocaban los esqueletos.

Antiguos viajeros a América

Las leyendas sobre antiguos viajes a América no han sido aceptadas por la historia oficial, aparte de las expediciones medievales de noruegos, polinesios, japoneses y otros pueblos que supuestamente llegaron a América antes que Colón. Se ha llegado incluso a plantear la posibilidad de que los fenicios navegaran en la antigüedad hasta las lejanas tierras del que se conocería en el futuro como “Nuevo Mundo”. Esta civilización podría haber transportado a individuos de otras culturas semíticas en sus barcos, en lo que sería una posible explicación de la inscripción de la tablilla de Bat Creek.

No todos los investigadores están convencidos  de la antigüedad de la tablilla de Bat Creek. Según algunos podría tratarse de un fraude creado en el siglo XIX. Existen numerosas razones que sustentan esta posibilidad. Hay quien cree incluso que su existencia podría deberse a la creciente influencia de los masones en la época.

Aparte de esto, numerosas interpretaciones relacionadas con la tablilla de Bat Creek sugieren que su objetivo era confirmar ciertas teorías sobre los orígenes de los antiguos habitantes de América. Según los defensores de esta hipótesis, los europeos querían demostrar que las tierras que estaban colonizando les habían pertenecido también en épocas remotas. La creación de una tablilla falsa para justificar esta idea es una posibilidad. Desgraciadamente, al haberse perdido la localización del túmulo y no disponer de más pruebas, todo apunta a que el enigma de la inscripción de Bat Creek continuará siendo un misterio sin resolver en el futuro.

Autor: Natalia Klimczak

La Piedra de Bat Creek fue descubierta en 1889, supuestamente en un montículo indio de Loudon County (Tennessee). La piedra tiene algunos toscos grabados que algunos interpretan como «paleo-hebreo» pero previamente habían sido considerados como una forma primitiva de Cherokee o completamente falsos. La inscripción en la piedra es casi idéntica al texto paleo-hebreo que aparece en un libro de referencia masón de 1870, como reportó American Antiquity (2004). La clave del misterio es que el dibujo de 1870 era la impresión de un artista del paleo-hebreo, no un texto verdadero. Los eruditos en hebreo descubrieron que la inscripción de Bat Creek era inconsistente con el paleo-hebreo o cualquier otra versión histórica del lenguaje. Aun los pseudohistoriadores no se ponen de acuerdo en cómo traducir la inscripción. Algunos dicen que es «Por Judá» pero el dibujo del que parece haber sido copiada significa «Santidad a Jehová» (Éxo 39:30).

Scott Wolter (el mismo que intenta legitimar la Piedra Runa de Kensington) miró la piedra bajo un microscopio en 2010 y concluyó que porque los bordes de las letras grabadas eran redondeados y no contenían limo, es porque habían estado expuestos a la intemperie y «tenían que haber sido hechas antes de la excavación del montículo por John Emmert». No sé porque la falta de un limo de color naranja en los grabados es prueba de que estuvieron enterrados en un montículo de arcilla roja durante cientos de años. Este argumento parece más bien respaldar la teoría de que la piedra es un grabado reciente.

Wolter se contradice a sí mismo al decir que la piedra había sido lustrada antes de ser depositada en el montículo. La explicación más sencilla es que el hombre que falsificó la piedra la lustró para hacerla lucir más vieja antes de enterrarla. Esto es parcialmente confirmado por el análisis de Wolter de que sólo un lado de la inscripción está lustrado.

En 1991, los arqueólogos Robert C. Mainfort Jr. y Mary L. Kwas, escribiendo para el Tennessee Anthropologist 16 (1) declararon que el falsificador detrás de la Piedra de Bat Creek es John Emmert, el asistente que afirmó haberla encontrado. Cyrus Thomas (un etnólogo que trabajaba para el Instituto Smithsoniano) tenía dudas sobre las habilidades de Emmert, creyendo que su juicio era perjudicado por su problema con la bebida que eventualmente llevó a su despido. Tras una serie de cartas implorantes a Thomas, Emmert fue reinstalado en 1888, prometiendo darle «mayor satisfacción de la que le había dado antes» y concordando con la hipótesis de Thomas de que los Cherokee eran los constructores de los montículos. Emmert ciertamente tenía el motivo para producir un hallazgo espectacular y a pesar de que Cyrus Gordon identificara el escrito como hebreo, datándolo del 100 d. de C., también ha sido identificado con el silabario Cherokee. Pero el silabario Cherokee fue inventado en 1819 por el platero indio Secuoya (alrededor de 1767-1843, también conocido como George Gist/Guess/Guest).

Durante mucho tiempo, fue muy popular en Inglaterra, Gales y las colonias norteamericanas la idea de que el príncipe galés Madoc ap Owain Gwynedd había descubierto y colonizado las Américas en el siglo XII?

Esta teoría fue establecida por el anticuario Humphrey Llwyd (1527-68), quien escribió la primera historia de Gales en inglés (que básicamente era la traducción de una crónica en galés), detallando las vidas y obras de reyes galeses desde el siglo VII hasta el 1282. Aunque el manuscrito original estuvo inédito hasta 2002, inspiró a varios autores de la época que deseaban encontrar formas de justificar la colonización inglesa del Nuevo Mundo.

¿Qué tiene que ver la Piedra de Bat Creek con el príncipe Madoc?

Pues que en una conferencia de prensa de 28 de agosto de 2002, «los expertos en historia antigua británica«, Alan Wilson y Baram A. Blackett, anunciaron que habían descubiertos «pruebas del príncipe Madoc en América alrededor de 560«. Sí, cambiaron la fecha del siglo XII al siglo VI. De acuerdo a Wilson, los historiadores convencionales «a menudo dan una falsa fecha de 1170 y esta leyenda ha reemplazado los hechos. En este momento, hay un pequeño grupo de saboteadores tratando de robar nuestra investigación y promover esta errata…» Parece que no les llegó el memo de que esta historia había sido refutada por el químico e historiador aficionado Thomas Stephens (1821-1875) en 1858 cuando notó que en ninguna fuente medieval hay mención alguna de Madoc (los nacionalista galeses intentaron encubrir el ensayo de Stephens).

El Madoc que intentan identificar como el «descubridor» europeo de America es un Madog ap Meurig. Los autores dicen que el suyo es el nombre escrito en la Piedra de Bat Creek. Wilson y Blackett identifican la escritura como Coelbren, que describen como «un antiguo alfabeto británico conocido y registrado por historiadores y bardos del inicio de las épocas«. De acuerdo a su traducción, la inscripción dice «Madoc el gobernante es«. El Coelbren consiste de veintiuna letras básicas y diez consonantes mutadas.

De acuerdo a su declaración de prensa, las autoridades públicas en el RU han «fallado en comprometerse con este vital esfuerzo de investigación… están asustados de que un grupo independiente tal como el nuestro haya hecho tal progreso. Prefieren ignorar la antigua historia británica en vez de lidiar con ella. El pueblo galés ha sufrido, y la oportunidad de impulsar la economía, brindar miles de empleos a Glamorgan y Gwent, donde Madoc y su hermano Arturo II gobernaron, no ha sido explotada«. La acusación de que el trabajo está siendo ignorado y, peor, causando sufrimiento es una típica treta pseudocientífica.

Wilson y Blackett han identificado el montículo principal en Bat Creek como la tumba de Madoc que, recordemos, murió en 562 d. de C.

También hablaron de que iban a solicitar que se hicieron análisis de ADN, algo acerca de lo que no hay más información.

Pero ellos tienen problemas mucho mayores que el desinterés de las autoridades en su trabajo:

  1. No existe ninguna mención de este Madog ap Meurig en ninguna genealogía ni crónica medieval.
  2. La datación por radiocarbono del material en dicho montículo sitúa la fecha en el 1605 ± 170 a.p. (409 ± 174 d. de C.), lo cual lo vuelve demasiado antiguo como para estar relacionado con este Madoc.
  3. El Coelbren es una invención moderna, publicado por vez primera en 1791 por Edward Williams (1747-1826, más conocido como Iolo Morganwg), un falsificador serial. Aunque se han hecho afirmaciones de un origen anterior (tal como las «runas galesas» atribuidas al erudito Nennius o Nemnivus, se dice que él las inventó después de ser provocado por un inglés con que los galeses no tenían sistema de escritura), nada como el Coelbren es conocido antes de la época de Edward Williams. Otra prueba contra el Coelbren es que incluye consonantes mutadas y estas no se conocían en la ortografía galesa antes del siglo XII.

¿Por qué dicen estas cosas?

Pues porque Wilson y Blackett son entusiastas promotores de la arqueología arturiana alternativa, que usa evidencia muy pobre que no soporta el mínimo escrutinio crítico. En realidad, se sospecha que mucha de la evidencia que usan es fraudulenta. A este Madog ap Meurig le hacen pasar por el hermano de Athrwys ap Meurig ap Tewdrig, gobernante del siglo VI de Morgannwg (Glamorgan), el cual es su candidato para el «verdadero» rey Arturo. Por lo tanto, revivir la vieja historia del príncipe Madoc colonizando Norteamérica sólo es un truco para darle más atractivo a sus afirmaciones («¡Wow! ¡El rey Arturo conocía las Américas antes que Colón!»).

Sus quejas frecuentes de que no son tomados en serio por los académicos es típica de los pseudoarqueólogos: cuentan a sus lectores de que las razones para ser ignorados son celos profesionales, una incapacidad para ver más allá de las ideas aceptadas y hasta oscuras conspiraciones políticas. Como tantos otros pseudoarqueólogos parecen ser incapaces de reconocer que la verdadera razón por la que los arqueólogos profesionales no les dan el reconocimiento que creen que merecen es porque sus ideas están pobremente elaboradas, apoyadas por evidencia inadmisible y, finalmente, basura.

https://en.wikipedia.org/wiki/Bat_Creek_inscription

Posible presencia fenicia en América: la misteriosa inscripción de Bat Creek

Una piedra misteriosa tallada con letras de un alfabeto desconocido fue excavada en Bat Creek, Tennessee, a finales del siglo XIX.

Un informe, con la reproducción de la inscripción, fue enviado a la «Smithsonian Institution» de Washington atribuyendo su origen a la tribu cherokee.

Sin embargo, después de cincuenta años de misterio sobre lo que significaba, Joseph Maker, de Georgia, declaró, después de observar la piedra «Esta boca abajo. Vuelvanla hacia arriba. Esta en hebreo canaanita.» Resultó que decía: «Año primero de la Edad de Oro de los Judíos resolviendo asi un misterio y planteando otro. Un mensaje del antiguo Israel? En Bat Creek, Tennessee?