Este Mundo, a veces insólito
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Mapas Antiguos

Mapas antiguos

Relación de mapas antiguos de todo tipo, portulanos, cartográficos, mapamundis, cartas marinas, atlas, concepciones del mundo, etc., hasta el S. XVII. La mayoría verdaderos, y otros ficticios, en todo o en parte, claramente una falsificación intencionada u Ooparts. Pero todos dignos de relato por su interés histórico, por el revuelo ocasionado en su día, oportunismo, etc., así como su innovación en la Cartografía. Generalmente se indican con el nombre del autor. En algunos casos, por falta de datos, se dispone un año promedio.

En tiempos muy antiguos, las consultas con los navegantes, se mezclaban con mitos y convicciones filosóficas; por eso, en lugar de mapas o mapamundis, las denomino mundo de… La mayoría de ellos, no se conocen y se han reconstruido según los relatos de diversos estudiosos, por lo que hay varias interpretaciones de los mismos.

Es evidente que hay infinidad de estos mapas, por eso se incluyen solo los más significativos por si mismos, o por su autor. Un ejemplo son los mapas incluidos en los Beatos, de los que hay gran cantidad, unos copias o derivados de otros, e influenciados por el escaso conocimiento del mundo y por la filosofía/teología reinante. Lo mismo se puede decir de los mapamundis chinos, árabes etc, de una cierta época.

No se incluyen los mapas parciales, planos de ciudades o de otro tipo, aunque sean antiguos. Solo algún caso excepcional de mapas que se salen del tema general de este apartado.

Hay que recordar, que el término mapamundi, hay que situarlo en la parte del mundo que se conocía en el momento de su realización.

Imprescindibles:

Un libro/archivo idóneo por su seriedad, orden y descripción, de los principios e historia de los mapas, a leer en: https://es.scribd.com/document/463804339/Dialnet-HistoriaDeLaCartografiaLaEvolucionDeLosMapas-723465

Un extenso y gran índice, sobre todo de fotografías de mapas en: http://www.myoldmaps.com/

Lista de los cartógrafos más importantes de todos los tiempos: https://hmong.es/wiki/List_of_cartographers

Se recuerda que básicamente soy escéptico, y solo un aficionado.

Todo el material se ha entresacado de la WWW, Wikipedia, etc. Y mi interés es hacer una relación ordenada de fácil acceso.

Nombre Tipo Fecha Comentario
Mapa estelar sumerio Mapa estelar -3300 Tabla Mapa estelar
Nuzi Mapa -2400 Mapa más antiguo del mundo
Mundo de Homero Mapamundi -0700 Reconstrucción
Imago Mundi de Babilonia Mundo -0580 Primer mapamundi
Mundo de Anaximandro Mundo -0570 Reconstrucción. Aperion
Mundo de Hecateo de Mileto Mundo -0500 Reconstrucción. Periegesis
Mundo de Herodoto Mundo -0450 Reconstrucción. Esteganografía
Diafragma de Dicearco de Mesina Mundo -0320 Reconstrucción. Concepto geográfico
Mundo de Eratóstenes Mundo -0220 Primer mapa con latitud y longitud
Crates de Malos Globo terráqueo -0150 Primer Globo terráqueo
Mundo de Posidonio de Apamea Mundo -0090 Reconstrucción
Mundo de Estrabón Mundo -0029 Reconstrucción
Mapa de Agripa Mundo -0020 Reconstrucción. Orbis Terrarum
Papiro de Artemidoro Parte de Iberia 0010 Declarado falso
Mapamundi de Pomponio Mela Mapamundi 0042 Reconstrucción-De Chorographia
Marino de Tiro Mapamundi 0100 Geógrafo científico
Mapa de Ptolomeo Mapamundi 0150 Reconstrucción. Famoso y básico en su día
Mundo de Dionisio Periegeta Mapamundi. Periégesis 0300 Reconstrucción. Descripción de la Tierra.
Tabula Peutingeriana Mapa 0350 Vías mundo romano
Mundo de Macrobio Mundo 0400 Reconstrucción. Mundo
Carta de Paulo Orosio Carta geográfica 0410 Historiador geográfico
Mapamundi de Cosmas Indicopleustes Mapamundi 0547 Topografía cristiana
Mapa de San Isidoro de Sevilla Mundo 0630 Mapa de T en O

Mapa de T en O

Mapa de T en O

San Isidoro de Sevilla, patrón de topógrafos y geodestas

San Isidoro de Sevilla, patrón de los topógrafos (fuente WikiMedia)

San Isidoro de Sevilla nació en Cartagena en el año 556 y falleció en Sevilla el año 636. Mientras que su padre era un hispano-romano de elevada condición social, su madre era una visigoda emparentada con la realeza. Cuando Cartagena fue tomada por los bizantinos, la familia de Isidoro tuvo que huir de la misma debido a que estos apoyaban al rey godo Agila I frente a Atanagildo (aliado de los bizantinos).

En su familia destacan sus hermanos Leandro (a quien Isidoro sucedió como Arzobispo de Sevilla), Fulgencio (quien llegó a ser obispo de Cartagena y Écija) y Florentina (de quien se dice que llegó a ser abadesa de más de cuarenta conventos). Los cuatro hermanos fueron canonizados y actualmente son los santos patrones de la diócesis de Cartagena, motivo por el cual se los conoce como los Cuatro Santos de Cartagena.

La época en la que vivió San Isidoro es la marcada por el final de la Edad Antigua, representada por la cultura romana, y el inicio de la Edad Media, representada por las nuevas nacionalidades de origen germano. El santo se propuso recomponer las debilitadas estructuras culturales de Hispania para contrarrestar las influencias culturales de los bárbaros. Propició el desarrollo de las artes liberales, del Derecho y de las ciencias, y en el Cuarto Concilio Nacional de Toledo, iniciado el 5 de diciembre del 633, estableció las bases de un decreto que impuso una política educativa obligatoria para todos los obispos del reino.

Su obra más conocida se llama Etimologías (627-630), la cual es un tratado en el cual se recoge todo el conocimiento de su tiempo (teología, historia, literatura, arte, derecho, gramática, cosmología, ciencias naturales…). Esta obra hizo posible la conservación de la cultura romana y su transmisión a la España visigoda y fue la base de la educación universitaria durante la Edad Media y el Renacimiento (los tres primeros volúmenes hacen referencia a los saberes englobados en el Trivium -gramática, retórica y dialéctica- y en el Quadrivium -aritmética, geometría, astronomía y música-).

Es en esta obra donde aparece por primera vez el mapa de T en O, también conocido como Orbis Terrarum, mapamundi de gran difusión en la Edad Media caracterizado por su gran contenido teológico.

Mapamundi de T en O realizado por Isidoro de Sevilla en Etimologías (fuente WikiMedia)

En estos mapas la O representa el mundo de forma circular (forma geométrica perfecta) rodeado por el océano. La T representa la articulación del espacio interior y la cruz, representando su eje vertical al Mar Mediterráneo (que separa Europa y África) y su eje horizontal, de derecha a izquierda, el Río Nilo, el Mar Negro y el río Don (que separan Europa y África). El mundo habitable (denominado Oikumene) está abarcado por Asia en la parte superior del mapa (el mapa está orientado al Este), Europa en el cuadrante inferior izquierdo y África en el cuadrante inferior derecho. Cada continente aparece marcado por cada uno de los descendientes de Noé: Sem (Asia), Jafet (Europa) y Cam (África).

Jerusalén ocupa el centro del mapa, el ombligo del mundo.

Debido a esta obra, se considera a San Isidoro santo patrón de topógrafos, cartógrafos y geodesias.

Reproducción facsímil en fotografía del Mapamundi que acompaña a las Etimologías de San Isidoro, en el manuscrito del códice de San Millán de la Cogolla, del año 946, conservado en la Biblioteca de la Real Academia de la Historia (Códice 25/2).

Fecha aproximada por la de otras fotografías de Madrid con el sello oval estampado al dorso: “Hauser y Menet. Ballesta, 30. Madrid” (véanse en el Archivo de la Nobleza).

Fotografía de un mapamundi, en color sepia de varias tonalidades, a mayor tamaño que el original.

Sumario: Fotografía de un mapamundi de T en O, conservado en el manuscrito Etymologiarum libri XX, de San Isidoro de Sevilla, del códice del monasterio de San Millán de la Cogolla del año 946.

Ámbito geográfico: Mapa del mundo conocido en 946

El mapa de T en O

Este tipo de mapamundi es más una representación simbólica que cartográfica y representa una visión simplificada del mundo físico. Incluye distintos contenidos teológicos y simbólicos: La T es la cruz, y la O es el orbe, el mundo conocido —«Oikumene»— que a su vez está rodeado por agua, el mar océano. Todo ello en una representación circular, la forma geométrica perfecta.

El este se coloca en la parte superior del mapa y eso hace que el Paraíso Terrenal, situado en Asia y el territorio perfecto, esté localizado en la parte alta del mapa. El centro es normalmente Jerusalén, la ciudad santa del Cristianismo y umbelicus mundi, el ombligo del mundo. Los continentes pueden aparecer como los dominios de los hijos de Noé: Sem (Asia), Cam (África) y Jafet (Europa). El tamaño de Asia es similar al de Europa y África juntas. La T está formada por el Mediterráneo o por el Mediterráneo, el Nilo y el Don (antiguamente llamado el Tanais).

El mapa de T en O se consideraba una proyección aceptable de las partes habitadas del planeta puesto que Aristóteles había divido el planeta en zonas climáticas, con un clima gélido en los polos, una zona mortal de clima tórrido en el ecuador y unas zonas de temperatura suave y tierra habitable entre ambas. El desconocido hemisferio sur se consideraba deshabitado o inalcanzable por lo que no había gran interés en incluirlo en una representación del mundo, el Orbis Terrarum (las dos mismas iniciales del mapa).

El primero que dibuja este tipo de mapas es Isidoro de Sevilla que en sus Etimologías —una especie de enciclopedia de la época— tiene un capítulo XIV dedicado a «de terra et partibus», «de la Tierra y sus partes» donde hace esta representación geográfica del mundo.

Orbis a rotunditate circuli dictus, quia sicut rota est […] Undique enim Oceanus circumfluens eius in circulo ambit fines. Divisus est autem trifarie: e quibus una pars Asia, altera Europa, tertia Africa nuncupatur.

Las ideas de Isidoro no eran originales y se basaban en textos antiguos en particular del romano Plinio. Posteriormente recibe las aportaciones del inglés Bede (673-735) y el alemán Rabanus Maurus (776-856). Con el paso de los siglos los mapas de T en O se van haciendo más complejos, incorporan la figura de Jesucristo u otros personajes históricos o legendarios y van incluyendo localizaciones de lugares bíblicos como el Paraíso Terrenal, seres mitológicos o términos geográficos reales, como ciudades, ríos o montañas.

Representación impresa del mapa de T en O por Günther Zainer, Augsburgo, 1472, ilustrando la primera página del capítulo XIV de las Etimologías de Isidoro de Sevilla, donde los continentes aparecen como dominios de los hijos de Noé: Sem (Sem), Iafeth (Jafet) y Cham (Cam). El Mar Mediterráneo aparece muy esquemáticamente representado como una cruz Tau: el sector horizontal es llamado en latín «río Maremagnum» o «río Mar Grandioso» y el sector vertical es llamado Mediterráneo; los límites perfectamente circulares de tal mapa son el en esa época casi desconocido «río» o, en el caso de este “mapa” mar Océano -más allá del mismo se solía hipotetizar al Caos-. En otros mapas medievales muy similares al de la imagen aquí expuesta; sobre la T era frecuente dibujar, en lo que se suponía el centro de Asia al Paraíso Terrenal o Edén.

Por mapa de T en O, o mapa Orbis Terrarum, se conoce a un tipo de mapamundi, realizado en la Edad Media, caracterizado por su alta carga teológica. Las tierras emergidas y el océano que las rodea tienen forma circular, la «O», mientras que los mares que las dividen forman una «T» inscrita.

Los mapas de T en O irían ganando complejidad con el paso del tiempo. Un ejemplo son los mapamundis de los Beatos, siendo el más famoso el Mapa Mundi de Beato de Liébana, originados en los Comentarios al Apocalipsis de San Juan, del siglo VIII, que contienen numerosas ilustraciones acompañando al texto. El diseño pasa en ellos a ser oval o elíptico, representándose las tierras conocidas en torno al Mediterráneo. En algunas miniaturas a partir del siglo XIII el propio mundo, en su forma circular, aparece como el cuerpo de Jesucristo que en ocasiones se encuentra sentado sobre él, como creador, principio y fin del mundo que gobierna desde el trono en que se convierte el propio orbe. En el mapamundi del Salterio de la abadía de Westminster Cristo aparece sobre el mundo, bendiciéndolo con la mano derecha y llevando en la izquierda otro pequeño orbe con la división en T. También en ocasiones se introduce el paraíso terrenal, localizado al oriente, en Asia, como puede verse en los mapamundis de Ebstorf y Hereford, ambos de hacia 1300, y las antipodas, más allá del océano y habitadas por seres fantásticos.

Mapa provenzal de San Isidoro

Mapa de T en O, con escritura árabe del folio 116v del Códice toledano.

Este tipo de mapas tuvo una influencia básica en los llamados: mapas de los Beatos.

Mapamundi de Cosmas Indicopleustes

Mapamundi de Cosmas Indicopleustes

Cosmas Indicopleustes

 

Nacimiento: Siglo VIjuliano; Alejandría (Egipto)

Fallecimiento: 550; Alejandría (Egipto)

Religión: Nestorianismo

Ocupación: Explorador, astrónomo, escritor y geógrafo

Mapamundi antiguo de la Topographia Christiana, por Cosmas Indicopleustes. El mapa está orientado con el norte en la parte superior.

Cosmas Indicopleustes (en griego, Κόσμας Ἰνδικοπλεύστης, “navegante del Índico”) fue un marino griego de Alejandría que navegó a Etiopía, la India y Sri Lanka en la primera mitad del siglo VI. Posteriormente se hizo monje, quizá nestoriano, y hacia el año 550 escribió un extraño libro, llamado Topographia Christiana, que ilustró profusamente. La obra está dividida en doce libros.

Biografía

Cosmas, natural de Egipto —y probablemente de Alejandría—, se dedicó al comercio desde su infancia, pero, descontento de las condiciones del comercio en su propio país, emprendió una serie de viajes lejanos, en cuyo transcurso visitó las orillas del mar Negro, la península del Sinaí, Etiopía (Abisinia), y acaso Ceilán.1

El objeto fundamental de su Topographia Christiana no ofrece gran interés, sino sus informaciones geográficas, históricas y mercantiles, ya que Cosmas se proponía demostrar a los cristianos que, a pesar del Almagesto de Claudio Ptolomeo, la Tierra no poseía forma esférica, sino más bien la de una caja rectangular alargada y semejante al altar del tabernáculo de Moisés. Sostenía, además, que el Universo entero posee una forma semejante a la de dicho tabernáculo.1

La Topographia Christiana se ha conservado en dos copias manuscritas en griego, una en la Biblioteca Laurenciana de Florencia y otra en la Biblioteca Vaticana, en Roma, que son importantes no solo por el texto, sino por sus preciosas miniaturas, que parecen proceder de otras originales del arquetipo. La obra fue muy pronto traducida a las lenguas eslavas, en particular al ruso. A partir del siglo XVIII se hicieron varias ediciones de la obra, acompañadas de traducciones al latín, al francés y al inglés. La obra está dividida en doce libros y es una descripción de la Tierra realizada partiendo de una interpretación literal de los textos bíblicos. Según Cosmas Indicopleustes la Tierra es plana (la idea de la redondez de la Tierra es desacreditada como pagana) y tiene forma rectangular, con la misma forma y proporciones que el Tabernáculo que se describe en el Antiguo Testamento. Cosmas Indicopleustes y Lactancio son los dos únicos autores cristianos de la Antigüedad y del medievo de los que se sabe con certeza que mantuvieron la idea de una Tierra plana.

El libro de Cosmas prueba la existencia de tráfico comercial entre el Imperio bizantino y la India. También recoge valiosas informaciones oculares acerca del reino de Aksum, como la Inscripción de Adulis (Monumentum Adulitanum), y otras inscripciones en Nubia y las costas del mar Rojo, sobre el archipiélago de Zanzíbar y sobre Sri Lanka (llamado en distintas épocas Ceilán y Trapobana), cuya importancia comercial en la Alta Edad Media hace notar: en el siglo VI, Ceilán era un centro de comercio internacional entre China por una parte y por otra el África, Persia y, a través de Persia, Bizancio. Según Cosmas, «la isla, estando, como está, en una situación central, es muy frecuentada por naves que proceden de todas las partes de la India, y de Persia, y de Etiopía». Son interesantes también los datos que proporciona acerca de la difusión del cristianismo en la India. En la India septentrional y meridional se han descubierto monedas con el cuño de los emperadores bizantinos de los siglos IV, V y VI, es decir, Arcadio, Teodosio I, Teodosio II, Marciano, León I, Zenón, Anastasio I, Justino I y Justino II. Ello se debió a que en la economía internacional del siglo VI el Imperio bizantino desempeñaba un papel tan importante que, según Cosmas, «todas las naciones hacen su comercio con la moneda romana [la pieza de oro bizantina, nomisma o solidus], de una extremidad a otra de la Tierra. Esta moneda es mirada con admiración por todos los habitantes, cualquiera que sea el Estado a que pertenezca, porque no hay Estado alguno donde exista otra semejante».1

Como historiador es fuente fiable: informa concienzudamente al lector de las fuentes que ha usado, y da una apreciación muy completa de cada una de ellas, separando sus propias observaciones («hechas por un testigo ocular») de los informes de otros testigos oculares y de los recogidos de versiones del boca en boca. Habla también de la fauna africana e india.1

Otras cuatro obras de Cosmas de las que hay noticia se han perdido: serían una cosmografía, un tratado de astronomía y sendos comentarios sobre los Cánticos y los Salmos.

Saber más: http://chroniclesofmalabar.blogspot.com/2012/01/cosmas-indicopleustes-christian.html

Topographia Christiana

Topographia Christiana (en griego antiguo, Χριστιανικὴ Τοπογραφία) es una obra del siglo VI, uno de los primeros ensayos en geografía científica escritos por un autor cristiano. Originalmente constaba de cinco libros escritos por Cosmas Indicopleustes y se expandió a diez y, finalmente, a doce libros alrededor del año 550 d. C.1

Cosmología

Cosmas Indicopleustes, autor de la Topographia, propuso la idea de que el mundo es plano. Originalmente escrito en griego con ilustraciones y mapas, su visión acerca de la tierra plana puede haber sido influenciada por algunos contemporáneos judíos y orientales.2​ Si bien la mayoría de los cristianos de la misma época sostenían que la Tierra era una esfera,1​ la obra avanza en la idea de que el mundo es plano y que los cielos tienen la forma de una caja con tapa curva, y ataca especialmente la idea de que los cielos eran esféricos y en movimiento, ahora conocido como el modelo geocéntrico del universo. El autor cita pasajes de las Escrituras que interpreta originalmente para respaldar su tesis e intenta defender la idea de una tierra esférica estigmatizándola como pagana. Una de las primeras referencias que se conservan de la obra es la del Patriarca Focio I de Constantinopla en el siglo IX d. C., quien condenó el estilo y la sintaxis del texto, así como la honestidad del autor. Los autores más recientes tienden a estar de acuerdo con Focio en los puntos estilísticos, pero encuentran al autor generalmente confiable para referencias geográficas e históricas. Edward Gibbon, por ejemplo, dijo que «el sinsentido del monje se mezcló, sin embargo, con el conocimiento práctico del viajero» y lo utilizó al escribir la Historia de la decadencia y caída del Imperio romano.3

El mundo según el libro es un paralelogramo.

Geografía

Además de los elementos cosmológicos del libro, Topographia Christiana proporciona información sobre el conocimiento geográfico de Bizancio, también es la única obra griega con texto e ilustraciones que sobreviven desde el siglo VI.4​ «Indicopleustes» significa «El que ha navegado a la India».5​ Si bien se sabe por literatura clásica que hubo comercio entre el Imperio romano y la India, Cosmas fue una de las personas que realmente hizo el viaje.6​ De hecho, aprendemos de su libro que había viajado por gran parte de la costa del mar Rojo y hasta la actual Sri Lanka. Describió y bosquejó algo de lo que vio en su Topographia. Algunos de estos bosquejos se han copiado en los manuscritos existentes.

Cuando no expone su cosmología, Cosmas demuestra ser una guía interesante y confiable, proporcionando una ventana a un mundo que desde entonces ha desaparecido. Estaba en Etiopía cuando el rey de Axum estaba preparando una expedición militar 522 o 525 d. C. para atacar a los judíos árabes en Yemen. Registró inscripciones ahora desaparecidas como el Monumentum Adulitanum (que atribuyó erróneamente a Ptolomeo III).

Manuscritos

Se sabe que existen tres manuscritos casi completos. El más antiguo y el mejor es del siglo IX y se encuentra en la Biblioteca Vaticana. Este texto contiene solo diez libros. Dos manuscritos del siglo XI estrechamente relacionados, uno del monasterio de Santa Catalina y el otro probablemente originario del monasterio de Iviron del Monte Athos, contienen doce libros y comentan sobre los profetas en el mismo orden que Teodoro de Mopsuestia prefirió en lugar del orden de la Septuaginta. como en la copia de la Biblioteca Vaticana.4​ Los libros undécimo y duodécimo pueden haber sido originalmente parte de otras obras del mismo autor. Partes del libro cinco aparecen con mayor frecuencia como un comentario marginal sobre los salmos, y es el nombre que se le da al autor en estos comentarios el que se usa ahora.

Influencia

David C. Lindberg afirma: «Cosmas no fue particularmente influyente en Bizancio, pero es importante para nosotros porque se ha utilizado comúnmente para respaldar la afirmación de que todos (o la mayoría) de las personas de la edad media creían que vivían en una tierra plana. Esta afirmación… es totalmente falsa. Cosmas es, de hecho, el único europeo medieval conocido que ha defendido una cosmología de la tierra plana, mientras que es seguro asumir que todos los europeos occidentales educados (y casi el cien por cien de los bizantinos educados), así como los marineros y viajeros, creían en la esfericidad de la tierra».7

“Una característica importante de su Topografía es la cosmovisión de Cosmas de que el mundo es plano y que los cielos tienen la forma de una caja con una tapa curva, una visión que tomó de interpretaciones no convencionales de las escrituras. Cosmas pretendía demostrar que antes Los geógrafos cristianos se habían equivocado al afirmar que la tierra era esférica y que, de hecho, se inspiró en el tabernáculo, la casa de adoración que Dios describió a Moisés durante el éxodo judío de Egipto” (artículo de Wikipedia sobre Early World Maps, consultado el 11- 26-2008).

El autor proporciona una descripción de la India y Sri Lanka durante del siglo VI. Parece haber visitado personalmente el Reino de Axum. en la moderna Etiopía y Eritrea , India y Sri Lanka. En 522 EC, visitó la costa de Malabar. (India del Sur).

A: Provincia de Uva, Sri Lanka, B: Gobernación de Sinaí del Sur, Egipto, C: Aksum, Tigray, Etiopía , D: Asmara, Central, Eritrea.

Diversas representaciones del mapamundi.

Carta de Paulo Orosio

Carta de Paulo Orosio

Nacimiento:c. 385; Braga (Portugal)

Fallecimiento: c. 418

Religión: Iglesia católica

Ocupación: Historiador, escritor, teólogo y sacerdote católico

Paulo Orosio (en latín, Paulus Orosius) (¿Braga, provincia de Gallaecia?, c. 383-¿?, c. 420) fue un sacerdote, historiador y teólogo hispano, posiblemente natural de Bracara Augusta (lo que hoy se conoce como Braga, Portugal).1​ Aunque hay algunos interrogantes sobre su biografía, como la fecha exacta de nacimiento, se sabe que fue una figura de gran prestigio desde el punto de vista cultural, dado que tuvo contacto con las grandes personalidades de su época, como Agustín de Hipona o Jerónimo de Estridón. Para relacionarse con ellos viajó por ciudades de la costa meridional del mar Mediterráneo, como Hipona o Alejandría.

Dichos viajes determinaron su vida y su producción intelectual. Con san Agustín no solo conversó sobre temas teológicos, sino que pudo colaborar con él en la elaboración de la obra La ciudad de Dios.2​ Además, este lo eligió en 415 para viajar a Palestina e intercambiar información con otros autores, lo que también le permitió participar en un concilio en Jerusalén y, de vuelta, portar las reliquias de san Esteban. Finalmente, su fecha de fallecimiento tampoco se sabe con exactitud, aunque, en cualquier caso, no parece posterior a 423.3

A lo largo de su vida escribió tres obras, de entre las cuales sobresale la llamada Historiæ adversus paganos. Se trata de uno de los libros con más repercusión de la historiografía en el paso de la Edad Antigua a la Edad Media, así como de la hispana de todos los tiempos. Además, es el escrito en el que el autor pone de manifiesto su metodología histórica. Es básicamente una narración histórica desde los primeros tiempos hasta el momento en el que vive, aunque dando un papel preeminente a los pueblos paganos.4

Paulo Orosio fue una figura altamente influyente tanto desde el punto de vista divulgativo (Historiæ adversus paganos fue una de las principales obras utilizadas hasta el Renacimiento para estudiar la Antigüedad) como historiográfico (su metodología histórica tuvo gran repercusión en historiadores posteriores).56

Fuentes para su estudio

A pesar de que su obra ha tenido una gran repercusión, su biografía está cargada de interrogantes que impiden reconstruirla con precisión y seguridad. Dichos interrogantes, por la escasez de fuentes, son especialmente pronunciados en su nacimiento y su fallecimiento.7​ No obstante, se trata de un autor ampliamente estudiado y por tanto existen diversos estudios que proponen fechas para ambos sucesos.

Las principales referencias para la biografía de Orosio provienen de los escritos de Genadio de Marsella y Braulio de Zaragoza, aunque no hay que olvidarse de sus propias obras.7​ Además, Orosio es mencionado en algunas cartas de san Agustín.

Primeros años

A pesar de la escasez de fuentes al respecto, si se da por buena la fecha de nacimiento del apartado anterior —o, al menos, la horquilla de diez años entre 375 y 385— habría que enmarcar a Paulo Orosio en un momento de auge cultural junto a Hidacio, los Avitos o el propio Orosio.15​ También hay que tener presente que el priscilianismo estaba en pleno desarrollo.

Las teorías clásicas plantean que Paulo Orosio podría pertenecer a una familia de buena posición social,16​ lo cual le permitió acceder a una buena formación. Esta se desarrolló en términos cristianos, aunque Orosio, aceptando que nació en Braga, tuvo siempre un fuerte conocimiento de la cultura rural del momento.

La historiografía contemporánea señala que desde la juventud de Orosio se tenía la imagen de que era locuaz y erudito,17​ aludiendo a afirmaciones tanto de san Agustín como del papa Gelasio I. En cualquier caso, todo lo referente a la juventud del autor no son más que hipótesis y conjeturas, pues, como ya se ha dicho, junto a su desaparición, es la época peor conocida de su biografía.

Viaje a África

Mapa esquemático con todos los viajes de Paulo Orosio.18

En principio, es seguro que Paulo Orosio vivió en Gallaecia (Hispania noroccidental) hasta 409, pero a partir de ahí, y hasta 415, no hay ninguna fecha segura. La cronología tradicional, o al menos la más extendida,19​ plantea la sucesión de hechos que se desgranará en los siguientes párrafos.

Al parecer, Orosio tuvo que salir de Braga a raíz de las invasiones germanas. La fecha en que esto se produjo no está clara, pero lo que no se pone en duda es que salió de allí abruptamente. Incluso, el propio Orosio afirma que fue perseguido hasta la misma playa en la que embarcó.20

De entre todas las fechas planteadas para la salida de Braga, que van desde 409 hasta 414, lo más operativo es quedarse con las dos más aceptadas:

  • 410: sostenida por G. Fainck. Así, Orosio tendría un margen de cinco años para colaborar con san Agustín antes de su viaje a Palestina.
  • 414: la más aceptada. La propia obra de Orosio, Commonitorium, que data de 414, habla de su llegada, su encuentro con san Agustín, etcétera.

Lo cierto es que una vez Orosio salió de la península ibérica tenía claro que su destino era Hipona, para encontrarse con el mayor intelectual de la época: san Agustín. Desde su llegada, Orosio pasaría a formar parte del equipo que trabajaba junto a Agustín de Hipona, por lo que es posible que el autor colaborase en la elaboración de La ciudad de Dios o que al menos conociese la obra.2

En 415, san Agustín encargó a Orosio una tarea que solo podía realizar alguien de su más profunda confianza: viajar a Palestina para encontrarse con Jerónimo de Estridón, otro escritor con el que las relaciones no eran precisamente buenas.

Viajes a Palestina

El viaje a Palestina respondía a un doble motivo: el interés de Orosio, que quería tratar con Jerónimo de Estridón diferentes temas teológicos —en especial el relacionado con el origen del alma— y el interés de san Agustín, que le mandaba para estrechar lazos con dicho intelectual y para recabar información sobre la herejía pelagianista.21

De hecho, en 415, una vez instalado en Belén junto a Jerónimo, Paulo Orosio se entrevistó con el propio Pelagio por mandato de san Agustín. Además de recabar información sobre el pelagianismo, Orosio participó en 415 en un concilio en Jerusalén, en el cual Orosio mantuvo un enfrentamiento con Juan II —obispo de Jerusalén—, que le acusó de hereje ante todo el cónclave. Para defenderse, Orosio escribió su segunda obra, Liber apologeticus, en la cual rechazaba dicha afirmación de manera tajante.22

Lo primero que hizo Orosio al encontrarse con Jerónimo fue entregarle la correspondencia que traía para él de parte de san Agustín, lo que implicaba que el viaje estaba concebido desde el primer momento como de ida y vuelta, pues también debía entregar la correspondencia de Jerónimo a san Agustín a su vuelta. En paralelo a esto, a fines de 415 aparecieron las reliquias de san Esteban, y parte de estas fueron encomendadas a Orosio para que las trasladase hasta Braga.23​ Eso marcaría tanto el inicio de su viaje de regreso como, desde el punto de vista actual, de una nueva época de su vida carente de fuentes para su estudio.

Últimos años

Dado que las reliquias de san Esteban aparecieron el 26 de diciembre de 415, Orosio no pudo partir con anterioridad a esta fecha. Aunque su idea era ir a Braga, tenía que pasar a la fuerza por Hipona —de hecho llevaba escritos de Jerónimo para san Agustín—, y también hay constancia de que pasó por Jerusalén y por Alejandría, aunque esto último no se sabe si lo hizo a la ida, a la vuelta o en ambas ocasiones.24

Durante su segunda estancia en Hipona, mantuvo una larga entrevista con san Agustín, en la que le entregó la correspondencia que portaba de parte de Jerónimo y le informó del encuentro que tuvo con Pelagio.25​ Durante este reencuentro con san Agustín se gestó la gran obra de Paulo Orosio, las Historiæ adversus paganos. Sin embargo, surgen problemas a la hora de datar tanto la elaboración como la finalización del libro, para lo cual hay opiniones de diversos tipos:

  • La hipótesis tradicional dice que el libro se llevó a cabo entre 416 y 417.26​ La fecha se apoya en que en el Liber apologeticus aún no dice nada de su labor como historiador, y que en el prólogo habla del libro XI de la Ciudad de Dios de san Agustín, el cual no se publica hasta 416. Para justificar que Orosio escribiese siete libros en tan poco tiempo, se dice que pudo usar resúmenes.
  • Una hipótesis más moderna, sostenida por Torres Rodríguez, dice que Orosio paró por segunda vez en Hipona un tiempo muy breve, para intentar volver a Hispania, cosa que no consiguió, y escribir el libro en una tercera estancia en Hipona, lo cual explicaría que en sus Historias se hable de sucesos ocurridos en Hispania en 417.
  • Una tercera teoría ya clásica, sostenida por T. von Mörner y G. Fainck, habla de que se realizó un trabajo previo por parte de Orosio antes de viajar a Palestina. De hecho, esta idea ha sido reactivada por M. P. Annaud-Lindet en fechas más recientes, aunque con la variante de que Orosio habría escrito durante su regreso desde Palestina.

Desaparición

Tras la publicación de las Historias, no hay apenas información sobre Paulo Orosio. Se sabe que estuvo en Menorca, pero se desconoce la fecha en que falleció. Esta ausencia de referencias a Orosio pudo deberse a un distanciamiento con san Agustín, el cual no hace ninguna referencia clara a las Historias de Orosio una vez publicadas. Genadio de Marsella indica que el autor vivió, al menos, hasta el fin del mandato del emperador Flavio Honorio, que se prolongó hasta 423, pero no hay ninguna noticia de Orosio desde 417, y parece poco probable que un autor tan activo estuviese seis años sin dar noticias.3

Existen más posibilidades, desde una posible muerte repentina hasta una suerte de leyenda que habla de que Orosio finalmente llegó a Hispania, fundó un monasterio cerca del Cabo de Palos y terminó allí sus ideas, algo que hoy por hoy parece poco probable.3

Obras

Historiae adversus paganos, 1561

  • Consultatio sive commonitorium ad Augustinum de errore Priscillianistarum et Origenistarum, en Migne, J. Patrología latina. París, 1844-1864, vol. 31, cols. 1212-1216. 1884
  • Historia contra los paganos. Barcelona: Biblioteca Universitaria, 1983. 1983
  • Historiarum adversis paganos. Leipzig, 1889. 1889
  • Historiarum adversus paganos libri VII, en Migne, J. Patrología latina. París, 1844-1864, vol. 31, cols. 663-1174. 1844
  • Liber apologeticus contra pelagianos de arbitrii libertate, en Migne, J. Patrología latina. París, 1844-1864, vol. 31, cols. 1173-1212. 1844
  • Ratio orthographiae, en Migne, J. Patrología latina. París, 1844-1864, vol. 31, cols 661, s. 1844
  • Seven books of History against the Pagans. Nueva York: [s.n.], 1936. 1936
  • Variae dedicationes, en Migne, J. Patrología latina. París, 1844-1864, vol. 31, cols. 643-654 1884.

Commonitorium y Liber apologeticus

El Commonitorium y las Historias responden, al menos en origen, a la influencia directa que san Agustín ejerció sobre Orosio.27

Aunque el escrito más importante de Paulo Orosio fueron las Historiæ adversus paganos, también hay que tener en cuenta las otras dos obras que se conservan del autor, conocidas generalmente como Commonitorium y Liber apologeticus.28

El nombre completo del primer libro es Consultatio sive commonitorium ad Augustinum de errore Priscillianistarum et Origenistarum (en español: Consulta o advertencias de Agustín acerca del error de los priscilianistas y de los origenistas).27

Importancia de la geografía

Paulo Orosio concede, y esto también es digno de ser destacado, una gran importancia a la Geografía para su labor como historiador.58​ La muestra de esto es la descripción geográfica del mundo que hace Orosio en el segundo capítulo del primero de los siete libros que componen las Historias.58

Colofón de un incunable de las Historiæ adversus paganos de Paulo Orosio, uno de los libros más copiados del Medievo.6

A pesar de que la descripción geográfica cuenta con algunas imprecisiones, como las referidas al empleo excesivo del sustantivo «Cáucaso» para referirse a otras cordilleras al margen de esta,59​ es destacable que se incluya un capítulo geográfico. Esto ha conferido valor, en la historiografía moderna, a la obra de Orosio, gracias a autores como Lucien Febvre o Fernand Braudel.

Repercusión de la obra orosiana

Tomando por cierto el supuesto distanciamiento entre Paulo Orosio y Agustín de Hipona en los tramos finales de la vida del primero, esto no tuvo que producirse en ningún caso a raíz de las Historias, y de hecho no afectó en absoluto a su distribución y repercusión.60

A pesar de todo lo que se ha dicho anteriormente sobre la obra de Orosio, respecto a que en algunas ocasiones ha recibido críticas concretas, esta tuvo éxito prácticamente desde su confección, y hasta el Renacimiento fue tomada como una de las principales obras de la historiografía hispana.5​ Este éxito hizo en buena medida que también se conservaran los otros dos escritos del autor.

Historiæ adversus paganos es una obra citada por todo tipo de autores, desde san Braulio hasta Dante Alighieri. Incluso, el propio Lope de Vega le dio un papel a Paulo Orosio en su obra El cardenal de Belén, lo que da buena cuenta de la longevidad de la fama de Orosio.6​ De hecho, la obra no solo fue citada por doquier, sino que fue uno de los principales libros escolásticos para el estudio de la historia antigua durante toda la Edad Media.6

La obra ha sido ampliamente copiada, y se conservan nada menos que 82 manuscritos y 28 incunables de los primeros tiempos de la imprenta.6​ Después se siguió copiando, e incluso se han conservado ediciones de la obra del siglo XVI en italiano y alemán.6

Respecto a las ediciones más actuales, desde el siglo XIX hay de todo tipo. En el caso de este artículo se ha trabajado sobre la edición de Torres Rodríguez, pero existen otras muchas igualmente válidas, tanto en castellano como en otros idiomas.

Mundo de Macrobio

Mundo de Macrobio

Macrobio

 

Macrobio presentando su obra a su hijo Eustacio

Información personal

Nombre de nacimiento: Macrobius Ambrosius Theodosius

Nombre en latín: Ambrosius Macrobius Theodosius

Nacimiento: Último cuarto del s. IV d. C.; Al-Kāf (Túnez)

Fallecimiento: 430

Información profesional

Ocupación: Escritor y gramático

Seudónimo: Macrobio

Obras notables: Saturnalia, Commentarii in Somnium Scipionis, De differentiis et societatibus Graeci Latinique verbi

Macrobio, escritor y gramático romano, del último cuarto del siglo IV, de cuyos datos biográficos poco se conoce con certeza.

Vida y cronología

Denominación

El nombre que consta en latín en los manuscritos más antiguos del Comentario al Sueño de Escipión de Cicerón es el de Macrobius Ambrosius Theodosius, sin embargo existe una variación tanto en el orden de los tres nombres como en la vigencia de los mismos, dado que a veces se omite Ambrosius, otras Theodosius, e incluso ambos, aludiéndose simplemente a Macrobius.

Por otra parte, para nombrar a una persona en el Bajo Imperio era costumbre citar el último de sus nombres, con lo que existe a su vez una elevada probabilidad de que se le nombrara como Theodosius.

Sea como fuere, desde la Edad Media se le conoce como Macrobius o Macrobio, salvo alguna pequeña excepción en la que se le nombra como Macrobius Theodosius.

A partir de lo expuesto, predomina la ausencia de certeza sobre la evidencia.

Origen

Tampoco es certero su lugar de nacimiento, exponiéndose de nuevo ante la duda el recurso a la hipótesis. El único dato fidedigno, corroborado por el propio Macrobio, es que no es de procedencia latinoparlante, con lo que Italia queda descartada. Grecia tampoco es referente dada la mayor familiaridad con la literatura latina y la preferencia de citar a los autores griegos en Latín. Lo más plausible es que proceda de alguna de las provincias más latinizadas del Imperio romano: África, Sur de Italia, Hispania o Egipto.

Se le atribuye el doble título de vir clarissimus et illustris,1​ es decir, era de rango senatorial y había accedido a las más altas funciones del Estado.

Cronología

Finalmente tampoco es posible concretar una fecha fidedigna tanto respecto a su nacimiento como a la composición de sus tres obras.

Se barajan dos hipótesis, de las cuales, la segunda, la más tardía, tiene visos de mayor probabilidad:

  1. Nacimiento: 350360, elaboración del Comentario y de las Saturnales: 384395, y del Tratado Gramatical: 395400.
  2. Nacimiento: 385390, elaboración del Tratado Gramatical: 420425, y del Comentario y de los Saturnales: 430440.

Obra

Macrobio es autor de tres obras:

Saturnalia o Saturnales

Un simposio literario incompleto en siete libros, donde teniendo como contexto las fiestas saturnales varios senadores dialogan con el gramático Servio sobre temática antigua, con especial énfasis en Virgilio.

Commentarii in Somnium Scipionis o Comentario al Sueño de Escipión de Cicerón

Obra que sí nos ha llegado intacta y que además ha permitido recuperar un fragmento de la obra De república de Cicerón, conocida gracias a Macrobio.

De differentiis et societatibus Graeci Latinique verbi o Sobre las diferencias y semejanzas del griego y del latín

Un tratado gramatical perdido, donde se compara el verbo griego con el latino.

El mundo de Macrobio

Regresando al ámbito romano, y con posterioridad a Mela, Macrobio (s. IV-V) en el Comentario al Sueño de Escipión V 23 también se hace eco de esta teoría: expone que existían más continentes, a los que llamaba mundos, además de la tierra habitada. Según este autor, dichos mundos estaban situados, cada uno, en una parte del globo, simétricamente a los nuestros. Sostiene que, si en la Tierra conocida hay vida, también tendría que haber en los mundos opuestos al nuestro (Comentario al Sueño de Escipión V 24-27).

En realidad la teoría de Macrobio también se basa en la de los cuatro mundos habitados que ya había formulado Crates de Malos. Esta teoría se basa en la simetría: si en el Hemisferio Norte existen dos mundos habitados (Asia por un lado y Europa-África por otro) es lógico pensar que en la zona templada del hemisferio Sur también existan dos continentes similares a los nuestros, separados por un supuesto Océano que discurre a lo largo del Ecuador.

Cientos de manuscritos que podemos fechar entre los años 1200 y 1500 y que incluyen este esquemático mapa ilustran las teorías de Macrobio. La imprenta contribuyó a difundirlo y el mapamundi se imprime por primera vez en Brescia en 1483.

El mundo según Macrobio, Comentario al Sueño de Escipión 32-37

Mapamundi del Océano y las regiones habitadas según Macrobio Comentario al Sueño de Escipìón II 9, 1-7  (Macrobio, Comentario al Sueño de Escipión, trad. Fernando Navarro, Gredos, 2006, p. 384).

Macrobio es uno de los responsables de que entre los geógrafos medievales persistiera la creencia en la esfericidad de la Tierra, idea que tan importante fue, siglos después, para el descubrimiento del Nuevo Mundo. Introduce un concepto geográfico que difiere extraordinariamente del de Ptolomeo.

No obstante, los mapas de Macrobius se han estudiado mucho menos que los mapas ecuménicos, y su tratamiento ha sido con frecuencia superficial. En consecuencia, aunque la gran cantidad de mapas existentes en los manuscritos medievales de Macrobio Comentario Se han observado a menudo (estimado en alrededor de 150, aunque se desconoce el número exacto), persisten varios malentendidos acerca de estos mapas.

Este modelo de globo terrestre tuvo mucha aceptación entre los filósofos tardorromanos y medievales, como Agustín de Hipona, quien realiza razonamientos sobre si puede haber habitantes antípodas, ya que no se nombran en la Biblia y las barreras naturales son infranqueables.

Confluyen los aspectos mitológicos-teológicos, con las leyendas que aportan las cruzadas del mediterráneo oriental y se expanden. Por ejemplo la ficción en torno al famoso Preste Juan perduró durante muchos años, los cuatro ríos que nacían en el Paraíso, emblema de los mapamundis medievales, permanecieron incluso en numerosos mapas del S XVI. Durante el siglo XII eran frecuentes documentos literarios donde se describen rutas o itinerarios tanto terrestres como marítimos. Esta aspiración viajera bajomedieval incitó además, el contacto, acercamiento y relación con los avanzados conocimientos árabes.

Tabula Peutingeriana

Tabula Peutingeriana

Conrad Peutinger, por quien se da el nombre al mapa.

La Tabula Peutingeriana (‘Tabla de Peutinger’) es un itinerario que muestra la red de carreteras del Imperio romano. Se puede contemplar una de las copias en la Biblioteca Nacional de Austria en Viena. El mapa original, del que solamente han sobrevivido copias, fue realizado a partir del siglo IV, ya que aparece Constantinopla, que fue refundada en el año 328. Cubre Europa, partes de Asia (India) y África del Norte. El nombre del mapa proviene de Konrad Peutinger, un humanista alemán de los siglos XV y XVI.

Transmisión y contenido

La copia más antigua de la Tabula Peutingeriana que ha llegado a nuestros días fue realizada por un monje de Colmar en el siglo XIII. Es un rollo de pergamino de 0,34 m de altura y 6,75 m de longitud, que fue dividido en 12 hojas o segmentos. La primera de ellas, que reproduciría a Hispania (España y Portugal) y la parte occidental de las islas británicas, ha desaparecido. Se conservan las 11 hojas originales restantes. La página faltante fue reconstruida en 1898 por Konrad Miller.1

Es un mapa muy esquemático: las masas de tierra están distorsionadas, especialmente en la dirección este-oeste. Muestra muchos asentamientos romanos, las carreteras que los unen, ríos, montañas y mares. También incluye las distancias entre los asentamientos. Las ciudades más importantes del imperio, Roma, Constantinopla y Antioquía, están representadas con una decoración especial.

Sin embargo, una vaga similitud con la tierra de Ptolomeo da argumentos a los que defienden que el desconocido autor procuraba hacer una representación más o menos fiel de la Tierra.

Mapa

La Tabula Peutingeriana, desde Iberia al oeste, hasta India al este.

Aproximación a la realidad cartográfica de los 12 segmentos de la Tabula Peutingeriana

Contraída para ser visible.

Para saber más en: https://www.despertaferro-ediciones.com/2018/la-tabula-peutingeriana-y-el-orbis-romanvm-378-ad/

Visión completa de la Tabula:

https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/5/50/TabulaPeutingeriana.jpg

Tabula Peutingeriana (sección) – de arriba a abajo: costa dálmata, mar Adriático, Italia Meridional, Sicilia, costa mediterránea de África

La copia más antigua de la Tabula Peutingeriana que ha llegado a nuestros días fue realizada por un monje de Colmar en el siglo XIII. Es un rollo de pergamino de 0,34 m de alto y 6,75 m de largo. Es un mapa muy esquemático: las masas de tierra están distorsionadas, especialmente en la dirección este-oeste. Muestra muchos asentamientos romanos, las carreteras que los unen, ríos, montañas y mares. Las distancias entre los asentamientos también están incluidos. Las ciudades más importantes del imperio, Roma, Constantinopla y Antioquía, están representadas con una decoración especial.

Polémica

Existen dudas a cerca de si se debería llamara mapa a la Tabula Peutingeriana, ya que no intenta representar las formas reales del terreno. Se cree que la Tabula se basa en “itinerarios”, o listas de destinos a lo largo de las calzadas romanas. Los viajeros no poseían nada tan sofisticado como un mapa, pero necesitaban saber lo que tenían por delante en la calzada y a cuanto quedaba. La Tabula Peutingeriana representa estas calzadas como una serie de líneas paralelas a lo largo de las cuales se han marcado los destinos. La forma de las páginas del pergamino explica la forma rectangular.

Sin embargo, una vaga similitud con la tierra de Ptolomeo da argumentos a los que defienden que el desconocido autor procuraba hacer una representación más o menos fiel de la tierra.

La Tabula Peutingeriana es un rollo de pergamino de casi 7 metros (por aquel entonces todavía no se había inventado el formato «libro») que muestra toda la red de vías y calzadas que conectaban el Imperio Romano, desde Hispania y Mauretania (actualmente Marruecos), hasta Egipto y la India.

Lamentablemente, el original no sobrevivió y la copia más antigua que ha llegado a nuestros días fue realizada por un monje de Colmar (Alsacia, Francia) en el S. XIII, que se conserva en la Biblioteca Nacional de Viena.

El documento está dividido en unos 12 segmentos de los cuales, los correspondientes a Hispania (España y Portugal) y la parte occidental de las islas británicas, desapareció (y fue posteriormente rehecha en 1898 por Konrad Miller.

La Tabula Peutingeriana sigue un esquema, como las leyendas de los mapas actuales, aunque es muy básico:

  • Las calzadas principales están marcadas en rojo
  • Hay marcas en el mapa que señalan las jornadas de viaje
  • Se marcan las posadas, termas y otros lugares de descanso
  • Y también las mansio, cuya traducción es: «lugar donde pasar la noche después de un viaje»

Como mapa es muy esquemático: las masas de tierra están distorsionadas y están supeditadas al dibujo del mapa. Eso sí, las ciudades romanas más importantes como Roma o Constantinopla (actual Estambul), se plasman con una decoración especial.

Fragmento de la Tabula Peutingeriana

A lo largo de los 12 sectores puede contemplarse la vertebración de las vías de comunicación por las que se extendía el imperio romano. De esta forma, cada hoja hace referencia a una parte del territorio y permite conocer las vías y nodos de conexión entre vías para acceder a ciudades y lugares. Cartográficamente hablando, una réplica en papiro de los actuales análisis de redes.

 

Puede consultarse algunas de las secciones territoriales Tabula Peutingeriana desde la colección de antigüedades de la Biblioteca Augustana, pudiendo acceder a diversas versiones de este peculiar “mapa” y su red de caminos romanos. También puedes descargar la totalidad de la Tabula desde aquí en formato TIF.

 

Mundo de Dionisio Periegeta

Mundo de Dionisio Periegeta

Reconstrucción de K. Miller1​del mundo de Dionisio. 1898.

Dionisio Periegeta (en latín, Dionysius Periegetes; y en griego, Διονύσιος ὁ Περιηγητής – literalmente, «el de la descripción») fue el autor de una Descripción del Mundo (Περιήγεσις τής οἰκουμένης / Orbis descriptio), en versos hexámetros, que aún se conserva.

Sobre la época y país de Dionisio se han emitido las más diversas opiniones, aunque todos los críticos coinciden en situarlo tras la época cristiana, o en el Imperio romano, como de hecho debe necesariamente inferirse de ciertos pasajes de su propia periégesis, como es el v. 355, donde el autor habla de sus ἄνακτες, es decir, sus soberanos, título que sólo puede aplicarse a los emperadores. Queda sin embargo la cuestión de a qué emperadores alude Dionisio, cabiendo las más diversas respuestas: algunos autores lo han ubicado durante el mandato de Augusto, otros en el Nerón, y otros incluso en el de Marco Aurelio y Lucio Vero, o en el de Septimio Severo y sus hijos. El propio Eustacio, su comentarista, dudaba sobra la época del autor. Todas estas dudas fueron disipadas por Gottfried Bernhardy, el último editor de Dionisio, quien estableció con mucha probabilidad, en parte por los nombres de los países y naciones mencionados en la Periégesis, en parte por la mención de los hunos2​ y en parte por el carácter general del poema, que su autor debió haber vivido a finales del siglo III o principios del IV.

Respecto a su país de origen, la Suda infiere de la forma entusiasta en la que Dionisio habla del río Rhebas (Riva)3​ que nació en Bizancio o en algún lugar cercano, pero Eustacio4​ y el escoliasta5​ lo consideran expresamente africano.

La Periégesis

La Periégesis (Περιήγεσις) de Dionisio contiene una descripción de toda la Tierra, hasta donde era conocida en su época. El autor parece seguir principalmente los puntos de vista de Eratóstenes. La obra está escrita en un estilo seco y claro, y gozó de mucha popularidad en la época antigua, como puede inferirse del hecho de que los romanos hiciesen dos traducciones o paráfrasis de ella: una por Rufo Festo Avieno y el otro por el gramático Prisciano. Eustacio escribió un comentario muy valioso sobre él, que se conserva, al igual que una paráfrasis y escolio griegos.

Ediciones

La primera edición de la Periégesis apareció en Ferrara en 1512.6Aldo Manucio la imprimió en Venecia en 1513 junto con Píndaro, Calímaco y Licofrón.7Henri Estienne la incorporó en su Poetae graeci principes heroici carminis (París, 1566).8

Una de las más útiles entre las ediciones siguientes es la de Edward Thwaites (Oxford, 1697), con el comentario de Eustacio y la paráfrasis y escolio griegos.9​ También fue impresa en el cuarto volumen de la Geographiæ minores de John Hudson (1712),1011​ de donde sería reimpresa separadamente (Oxford, 1710 y 1717).

Pero todas las ediciones anteriores fueron superadas por la de Gottfried Bernhardy (Leipzig, 1828),12​ que constituye el primer volumen de una colección prevista de geógrafos griegos menores. Está acompañada por una disertación excelente y muy erudita, y por los comentarios antiguos.

Otras obras

Además de la Periégesis, Eustacio afirma que también se atribuían otras obras a Dionisio, concretamente Λιθικά (Sobre las piedras),13​ Ὀρνιθικά (Sobre los pájaros, atribuida ésta por algunos a Dionisio de Filadelfia) y Βασσαπρικά (Báquicas). Esta última, que significa lo mismo que Διονυσιακά (Dionisíacas),14​ es citada con mucha frecuencia por Estéfano de Bizancio.15

El mapa de Ptolomeo

El mapa de Ptolomeo

El mapamundi de Ptolomeo es un mapa que se basó en la descripción del mundo recogida en el libro Geographia de Ptolomeo, escrito hacia el año 150. A pesar de que nunca se hayan encontrado auténticos mapas de Ptolomeo, la Geographia contiene miles de referencias a varias partes del mundo antiguo con coordenadas para la mayor parte de él, lo cual permitió que los cartógrafos pudieran reconstruir la visión ptolemaica del mundo cuando sus manuscritos fueron redescubiertos alrededor del año 1300.

La obra de Claudio Ptolomeo, quien vivió en Alejandría y trabajó en el siglo II de nuestra Era en su mítica biblioteca, es una de las más influyentes en el pensamiento occidental, y por casi 15 siglos el Almagesto (denominado así por los árabes en el siglo IX; Almagesto o Al Magisti significa “El más grande”) se convirtió en canon incontrastable e irrefutable del universo que nos rige. Uno de los tomos de aquel opus magnum fue denominado Cosmographia (algunos lo llaman Geographia) y contiene una mirada detallada de la tierra y su entorno geográfico, tal como era conocida en aquel entonces. También contiene las bases geométricas para la su construcción cartográfica.

El aporte más importante de Ptolomeo y sus mapas posiblemente sea el primer uso de líneas longitudinales y latitudinales, así como también la especificación de sitios terrestres mediante observaciones de la esfera celeste. Cuando su Geographia fue traducida del griego al árabe en el siglo IX y, posteriormente, al latín en Europa Occidental al comienzo del siglo XV, la noción de un sistema de coordenadas global revolucionó el pensamiento geográfico del Islam y la Europa medievales, y depositó sus bases científicas y numéricas.

El mapa diferencia dos grandes mares cerrados: el primero se trata del mar Mediterráneo y el segundo es el océano Índico (Indicum Pelagus), que se extiende hasta el mar de China (Magnus Sinus) al Este. Los principales lugares geográficos son Europa, el Oriente Medio, India y una Sri Lanka (Taprobane) demasiado grande, la península del Sureste Asiático (Aurea Chersonesus o “península dorada”), y China (Sinae).

La Geographia y los mapas derivados de ella probablemente hayan tenido un papel importante durante la expansión del Imperio romano hacia el Este. El comercio en el océano Índico fue intenso desde el siglo II, y se han identificado varios puertos comerciales romanos en India. Desde aquellos puertos, los romanos habrían establecido embajadas en China, las cuales aparecen en documentos históricos chinos aproximadamente a partir del año 166.

No es en realidad una clave o en cifra, pero un misterio similar que debe ser “descifrado” para responder a un misterio histórico de las antiguas ciudades de Alemania, que debieron haber sido encontradas por los romanos, donde se encuentran actualmente. Los romanos encontraron muchos alemanes, pero donde están los lugares donde los encontraron? Este sigue siendo un misterio ya que nadie ha sido capaz de igualar las 96 ciudades que aparecen en el mapa histórico de Alemania, con un mapa moderno.

Reproducción facsímil del códice de la Geographia de Ptolomeo conservado en la Biblioteca Apostólica Vaticana y catalogado como Urbinas Latinus 274. Los mapas fueron realizados por Nicolaus Germanus, cartógrafo alemán afincado en Florencia y el más influyente autor de manuscritos ptolemaicos de la segunda mitad del siglo XV.

 

Excelente trabajo mal leído y mal contado

Pero aunque Ptolomeo y sus colaboradores hubieran trabajado muy profesionalmente, aunque tampoco exentos de errores, el mapamundi de Ptolomeo ha sufrido, a través de los tiempos, un verdadero “desgarre” al ser mal interpretado, mal leído, mal transcrito. “Aquí radica el problema”, reconoce Lelgemann.

Ptolomeo ubicó más de 6.000 lugares entre China, Sri Lanka, África Central y Bretaña en sus mapas y libros, pero los datos mal interpretados y agregados por geógrafos sucesores a estas obras no son siempre correctos. Muchos lugares ya no existen o sus nombres han cambiado en el transcurso del tiempo hasta hacerlos irreconocibles.

Muestra Groenlandia cubierta parcialmente por el hielo y glaciares en Suecia tal como estaban 10.000 años atrás.

Debido a la manipulación interesada de sus recosntrucciones, se puede considerar un “Oopart”

Para saber más sobre la “Geografía” de Ptolomeo: https://blogcatedranaval.com/2016/06/30/la-geografia-de-ptolomeo-el-primer-atlas-del-mediterraneo/

Marino de Tiro

Marino de Tiro

Nacimiento: Siglo I; Tiro (Líbano)

Fallecimiento: 130; Roma (Imperio romano)

Ocupación: Cartógrafo, geógrafo, científico y matemático

Área: Cartografía

Marino de Tiro (en griego Μαρίνος ὁ Τύριος, 60 d. C. – ¿130 d. C.?) fue un geógrafo y cartógrafo griego o fenicio helenizado 1​nacido en Tiro (actual Líbano) del que se cree que pasó gran parte de su vida en Rodas. Aparte de estos datos esenciales no se sabe más sobre su vida. Su obra original, perdida por completo, fue utilizada extensamente por Claudio Ptolomeo para la realización de su Geografía, e igualmente fue citada por el geógrafo árabe Al-Masudi. Según Ptolomeo, fue el primer geógrafo digno de recibir el apelativo de científico.2

Contribución a la geografía

Ptolomeo y Marino representados en la portada de una edición de 1578 de Gerardo Mercator de la Geografía: Tabulae geographica.

Marino de Tiro fue el primer geógrafo en utilizar el meridiano de las Islas Afortunadas como meridiano cero (adoptado también por Claudio Ptolomeo en su obra Geografía), aunque modernamente es discutible si se refiere a las Islas Canarias o las islas de Cabo Verde,3​ y el paralelo de Rodas como origen para medir la latitud. Pese a las críticas vertidas sobre las mediciones realizadas por Marino, Claudio Ptolomeo realizó un uso extensivo de su Geographia, además de sus Tablas geográficas corregidas (del 114 d. C. aproximadamente). Marino estimó la medida del paralelo de Rodas en 180.000 estadios (unos 32.400 km), valor muy cercano al real de aproximadamente 32.000 km (4/5 de la circunferencia del Ecuador terrestre, de 40.008 km); la exactitud de su medición depende del valor específico que se asigne al estadio griego.

Entre los datos que Ptolomeo ofrece sobre la obra de Marino destacan la creencia de este último acerca de la separación del Océano en dos partes diferenciadas a este y oeste de la masa continental formada por Europa, Asia y África. Para Marino de Tiro las tierras habitadas se prolongaban desde Thule en el lejano norte a Agisymba, lugar localizado más allá del Trópico de Capricornio en Ethiopia Rapta, nombre que Marino dio al Hemisferio Sur, y desde las Islas Afortunadas (islas al oeste de África) a Sera, tal vez en China. En total, las zonas habitadas según Marino ocupaban una extensión total de 31.500 estadios.

Otra gran innovación aportada por Marino fue la utilización de “líneas de rumbo”, todavía hoy utilizadas en las cartas de navegación y la acuñación del término “Antártico”, por oposición al “Ártico”.

Ejerció de director de la Gran Biblioteca de Alejandría y elaboró un mapa de la ecúmene. Lamentablemente su obra no se conserva, salvo algunas críticas parciales que Ptolomeo realizó a su trabajo. Marino contribuyó notablemente a conservar la tradición científica de la escuela geográfica alejandrina y a desarrollar la cartografía. Mejoró el mapa romano de la ecúmene u Orbis Terrarum, más conocido como “Mapa de Agripa”; incorporó a su mapa los nuevos conocimientos territoriales derivados de la creciente expansión del floreciente imperio romano y lo dotó de cualidades propias de la cartografía científica. Utilizó una proyección cilíndrica ortogonal, mucho más adecuada y correcta que la de Ptolomeo, y situó el norte de las longitudes de su mapa en la isla de Tule, en la isla actualmente denominada Bjorko (Ostrobotnia, Finlandia; 63º15´N, 21º16´E). En el presente trabajo nos centramos en el análisis del sistema geográfico que utilizó y en la discusión de los extremos de su mapa con lo que, en última instancia, pretendemos contribuir a revalorizar su labor como geógrafo.

Mar Mediterráneo.

Mapamundi de Pomponio Mela

Mapamundi de Pomponio Mela

Pomponio Mela

Reconstrucción del mapamundi de Pomponio Mela por Konrad Miller (1898).

Representación del mundo, según Petrus Bertius, basado en Pomponio Mela.

Pomponio Melaa​ (m. 45) nació en Tingentera (Algeciras), en el siglo I, fue un geógrafo hispanorromano que vivió bajo los emperadores Calígula y Claudio. Falleció en torno al año 45.2

Su obra más famosa, que le llevó a ser citado por Plinio el Viejo, fue un compendio geográfico que se compone de tres volúmenes de título De Chorographia, también denominada De situ orbis (Sobre los lugares del mundo), y que, solo por una alusión que contiene a la conquista de Bretaña (años 43 y 44), debió escribir en esa década del siglo I.

De Chorographia

De Chorographia se compone de tres volúmenes en los que, de forma imprecisa, se describen los lugares del mundo conocido a comienzos de nuestra era: Hispania, la Galia, Germania, África, Asia, Britania y Arabia. Es la más antigua obra corográfica en lengua latina que se ha conservado, a imitación de los periplos de la literatura clásica griega, y es más de índole retórica que estrictamente científica, aunque en este último ámbito es bastante exacto. Él mismo declara que iba a tratar de materias clarissima, et strictim, esto es, “las más brillantes, pero sucintamente”, prometiendo para más tarde una geografía detallada que ya nunca escribió. Para atajar el tema, enjuto de por sí, lo anima con un estilo ingenioso y rítmico que se complace en descripciones pormenorizadas y atractivas.

En el primer volumen, Pomponio Mela describe el mundo conocido en la época y sus regiones siguiendo el litoral mediterráneo, extendiéndose a unos hipotéticos habitantes en las regiones africanas del sur, lo que denomina «tierras templadas», desconocidas en aquella época en Imperio romano, para llegar a Asia y desde allí a Europa; en último término describe el Atlántico. Menciona más de 1.500 topónimos. Su visión del mundo es la de una Europa, África y Asia rodeadas por un gran océano desconocido, en donde no precisa distancias, careciéndose además de mapas que hubiera usado para su descripción. En dicho volumen, comenzó describiendo las tierras donde nació, la zona Bética y el estrecho de Gibraltar.

El tercer libro se refiere a países como Hispania, Galia, Germania, llega hasta Asia y analiza parte del continente africano. Aunque esta es una de las primeras obras donde se realiza un análisis puramente geográfico, no contiene datos técnicos y alguna información que trasmite resulta equívoca. La obra contiene gran cantidad de topónimos y de detalles económicos, culturales y naturales de las tierras que describe.

Uno de los apartados más interesantes, son las descripciones que realiza de los pueblos. Su estilo literario recuerda a Salustio, por su complicada retórica, obra que fue fuente de documentación para muchos autores, desde Plinio el Viejo, hasta Petrarca.

Durante el Renacimiento fue uno de los autores más admirados de la Antigüedad. El tomo más antiguo de la obra es una copia publicada en Milán en 1471, a partir de entonces comenzó a extenderse su conocimiento por Europa, publicándose en los siglos XVI y XVII muchas copias de gran calidad.

Descripciones

Pomponio Mela describió grandes regiones conocidas para Roma, a partir de fuentes de autores griegos y romanos. Básicamente realizó una recopilación de topónimos, acompañados de descripciones geográficas, económicas, culturales y naturales, como ya se dijo. Sin embargo, a partir de una traducción comentada de 1644, de José Antonio González de Salas, nos podemos encontrar con descripciones de islas, que corresponden con las islas Canarias y Cabo Verde, se relata el viaje épico del cartaginés Hannón, y se realizan extrañas descripciones de tierras que algún estudioso ha comparado con la costa oriental de América.3​ Por otra parte, el humanista Luis Tribaldos de Toledo ya había imprimido también su versión con el título de la Geographia ilustrada con notas…, Madrid: D. Diaz de la Carrera, 1642. También lo comentaron el Brocense y Chacón.

Reconstrucción del mapa de Pomponio Mela (s. I d. de C.), por parte de Petrus Bertius, S. XVII.

Mapamundi basado en la obra de Pomponio Mela

Mapa del mundo incluido dentro de la edición de la obra De Situ Orbis, del geógrafo romano nacido en Algeciras, Pomponio Mela (fallecido en el año 45). De Situ Orbis fue redescubierta en el Renacimiento, al igual que otras obras de la geografía antigua y, desde de su primera edición impresa en 1471 en Milán, aparecieron multitud de ediciones en siglos posteriores. Este mapa se basa en la reconstrucción del mapa del mundo de Pomponio Mela que Petrus Bertius realizó en 1628. El mapa muestra, además de la ecúmene o mundo conocido del hemisferio norte en esa época, un continente austral habitado por los Antichthones (también llamados continente Antípoda por otros autores), que está separado y aislado del hemisferio septentrional por un océano situado en la zona tórrida y, por tanto, imposible de cruzar a causa del excesivo calor. La primera edición española, se hizo en Salamanca, por Antonio de Nebrija, en 1498 e incluye un mapamundi.

Cuando se refiere a Hispania, nos cuenta “Hispania misma está rodeada del  mar, por todas partes menos por dónde está en contacto con las Galias, y aunque por dónde está unida a ellas es muy estrecha, poco a poco se despliegan hacia el Mar Nuestro y hacia el Océano y más ancha se encamina hacia Occidente y allí se hace amplísima, siendo también abundante en hombres, en caballos, en hierro, en plomo, en cobre, en plata, en oro y hasta tal punto fértil que, sí en algunos sitios es estéril y diferente de sí misma, con todo, en esos lugares produce lino o esparto”.

Tiene observaciones muy interesantes, como la que hace de la peculiar lengua de los cántabros “cuyos nombres son tan irregulares y de pronunciación tan extravagante, que no se puede acomodar a nuestra lengua “refiriéndose quizás al Euskera.

El mismo afirma haber nacido en Tigentera, que dice fundada con gente traída de Zilis y Tingis (Tánger) por lo que se afirma que Tigentera y Iulia Traducta son la misma ciudad. El nombre dado por Mela puede ser corrupción de Tingis Altera (la otra Tánger).

A la ciudad vecina Ceuta se refiere como “Septem Frates” (Siete Hermanos) en alusión a sus siete colinas parecidas. Por su semejanza fonética, se supone que del numeral Septem derivó el topónimo de Ceuta.

Como ocurre en las reproducciones, fuera de tiempo, existen varias versiones de su mapamundi.

Pomponio Mela Sobre la situación del mundo Andreas Schott revisado e ilustrado por el resumen. Añadido por Hermolaus the Venecian Barbarian y Fredenandi Nonij

El mapa de Agripa

El mapa de Agripa

“La mente divina ubicó la capital del pueblo romano en una región excelente y templada para que se adueñara de todo el orbis terrarum“. (Vitrubio, Arquitectura VI 1 10-11)


Agripa ordenó la construcción de un mapamundi en una zona a las afueras de Roma que se estaba urbanizando con grandes monumentos. El mapa era la consecuencia del vasto programa de exploraciones que había organizado Augusto sobre todo el mundo con fines estratégicos. Se realizó en el Campo de Marte. Allí, en el lado Oeste, Agripa construyó el Pórtico de Vipsania, llamado así en honor a su hermana. Fue acabado e inaugurado el año 7 a. de C. por Augusto cuando el propio Agripa ya había muerto. Se extendía a lo largo de la vía Lata entre el Aqua Virgo (al Sur) y la vía Claudia (al Norte) por espacio de 370 metros de largo por 45 metros de ancho. Estaba cercano al Panteón que el propio Agripa había construido y constituía un delicioso parque y el paseo favorito de los romanos.

Falso mapa de Agripa que debemos descartar, en opinión de algunos autores como García-Toraño, dado que su forma circular no se corresponde con la forma de clámide.

Pues bien, en éste pórtico es donde Agripa levantó su famoso mapa. En el inicio de su tarea nuestro autor no contaba con un modelo de mapa romano del mundo conocido o con una tradición asentada, como dice A. García-Toraño (Geógrafos Latinos Menores, Gredos, 2002, p. 86).

Agripa describió su mapa en su obra Corografía de la que solo nos han quedado los fragmentos recogidos por Estrabón, Plinio y un par de tratados tardíos. Lo más probable es que estuviera grabado en piedra o en bronce. Tampoco conocemos su nombre, pero podemos llamarlo Orbis Terrarum pues pretendía representar todo el mundo conocido. Solo podemos hablar de conjeturas. Lo más probable es que tuviera forma de clámide (rectangular-ovalada), siguiendo el modelo de Eratóstenes. Esto es lo que sugiere Estrabón al hablar de la forma del orbe habitado (Estrabón, Geografía 5, 14).

Reconstrucción del mundo según Estrabón, contemporáneo a Agripa (época Augústea).

Reconstrucción del mapa de Posidonio con forma de clámide, tal y como sugiere Estrabón.

García-Toraño sugiere que el mapa redondo jonio no se adapta a las pretensiones del mapa de Agripa: por un lado era ya un modelo caduco (aunque retorne en la Edad Media) y por otro no permitía consignar todos los nombres y leyendas en el interior del mismo (Ibid., p. 90-91).

La exactitud de las mediciones del mapa de Agripa supera a las de cualquier otro autor de la Antigüedad. Así lo demuestra el ejemplo de las distintas mediciones de la isla de Gran Bretaña entre las que cuales las de Agripa son las más precisas, según el esquema inferior:

Formas de Gran Bretaña (según Dilke, Grekk and Roman maps, Thomas and Hudson, London, 1985, p. 47). Rodeada en rojo la estimación de Agripa que es la que más se aproxima a la realidad. En la parte superior las estimaciones de Diodoro Sículo (A) y César (B). Debajo las de Estrabón (C)
Agripa (D)  Mela (E) y  P. Orosio (F). Las distancias se dan en millas.

Plinio añade que, en el mapa de Agripa, la tierra está compuesta por tan solo tres continentes: Europa, Asia y África. Éstos están situados alrededor del mar Mediterráneo: África a la derecha, a la izquierda Europa y entre las dos Asia, teniendo en cuenta, como límites, dos ríos: el Tanais (río Don) y el Nilo.

García-Toraño, a este respecto, sugiere la posibilidad de que el mapa se expusiera en tres paredes diferentes: en la de enfrente estaría Asia, en la de la izquierda Europa y en la de la derecha, África. De esta forma el espectador entraría en el mapa como quien atraviesa las Columnas de Hércules y se encontraría contemplando el mundo conocido desde el Mediterráneo (García-Toraño, p. 91). Esta disposición es la que sugiere Plinio (Historia Natural III 1, 3).

Reconstrucción del mapa de Agripa con orientación hacia el Este.

En rojo los ríos Tanais (Don) y Nilo.

Fuente: http://www.henry-davis.com/MAPS/AncientWebPages/118.html

Tras la guerra contra Cleoptatra y Marco Antonio, Agripa también comandó las campañas en Hispania y habría obtenido el triunfo tanto por estas -acabadas en el año 19 a.C.- como anteriormente por la victoria en Actium (31 a.C.). Así que, parece ser que para conmemorar esas grandes victorias se habría puesto a confeccionar un mapa del mundo. Este hecho nos los cuentan tanto Plinio el Viejo como Dion Casio.

Esto se debería a que algunos políticos importantes romanos, a la hora de celebrar sus triunfos mandarían elaborar estos mapas y ponerlos en sitios importantes de la ciudad, para que el pueblo viera qué es lo que habían hecho. Marcarían dónde estaba Roma -en el centro del mundo conocido-. Desde ahí irían marcando ciudades importantes y las regiones conquistadas o batallas ganadas. De hecho, el mismo Julio César habría encargado otro mapa tras sus victorias, para ponerlo dentro de un gran monumento en el Capitolio.

¿Cuándo se hizo el mapa? Posiblemente tras Actium. Aunque sabemos que Agripa no llegó a concluir el trabajo porque murió en el año 12 a.C. Habría sido Augusto quien hubiera mandado el concluirlo. Así que, podemos decir que prácticamente le llevó los últimos veinte años de su vida. Diversos autores nos comentan que Agripa intentó que el mapa fuera lo más exacto posible dentro de los conocimientos geográficos de la época. Para ello se serviría de los mapas ya elaborados en época helenística, como el de Eratóstenes, también conocido por calcular la circunferencia de la Tierra en el siglo III a.C.

Pero ¿por qué si existió? Porque algunos autores modernos aducen que serían simplemente unas placas en las que se darían los nombres de regiones, ríos y otros puntos importantes. Esas placas se habrían colgado en el pórtico -dedicado a la hermana de Agripa-. Esto se afirma porque las referencias a dicho mapa son muy tardías con respecto a la posible confección del mismo. Autores como Estrabón es probable que lo usaran de referencia, pero éste habla de unos comentarios. Mientras que Plinio el Viejo sí nos habla de una imagen como tal. Así que el debate sigue abierto.

Situación del Porticus Vipsania sobre la Roma actual. En verde la vía del Corso, que en la antigüedad era el Aqua Virgo. Google Earth (modificado por P. Huertas).

El mapa es el resultado del encargo realizado por el emperador Octavio Augusto a Marco Agrippa aproximadamente en el año 27 a.C. Existen dudas del momento de su terminación, hay historiadores que opinan que fue terminado en el año 20 a.C. y quienes aseguran que fue el propio Augusto quien lo finaliza tras la muerte de Agrippa en el año 12 a.C.

Los historiadores desconocen a ciencia cierta si el mapa fue pintado en la pared del pórtico o grabado en piedra y colocado sobre éste. Existen varias teorías sobre si realmente era circular o rectangular y si en su parte superior figuraba la orientación norte o sur. En la reconstrucción que ha llegado hasta nuestros días se muestran los tres continentes emplazados de forma más o menos simétrica con Asia situada al Este, en la parte superior del mapa.

Se describe con énfasis la península Itálica y sobre ella se destaca la ciudad de Roma. La India, Seres (China), y Scythia y Sarmatia (Rusia) se muestran como regiones pequeñas en la periferia.

Aunque las copias del mapa de Agrippa fueron llevadas a todas las grandes ciudades del imperio romano, ninguna ha sobrevivido. Esta reconstrucción se basa sobre datos de los mapas medievales del mundo que, sucesivamente, fueron copiados de los originales romanos, esto unido a las descripciones textuales realizadas por geógrafos clásicos como Estrabón, Pomponius Mela y Plinio “el viejo”.

La referencia directa en “De Architectura” al triunfo de Augusto en el gobierno del mundo, nominando a este como “Orbis Terrarum”, nos permite comprender mejor quién fue el verdadero autor del texto y cual fue su inspiración.

Orbis significa en latín círculo, rueda. Se utiliza la palabra Orbis cuando se hace referencia a un mundo plano y redondo como una rueda, es el “Orbis Terrarum” el mapa geográfico monumental que Agrippa realizó en Roma en el mismo momento en que se escribía “De Architectura”.