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Ciencia

Kerguelen

Meseta Kerguelen

En azul claro, la meseta Kerguelen emergiendo del fondo marino (azul oscuro). En rojo, el continente antártico.

La Meseta Kerguelen es una meseta submarina de origen volcánico, situada en el océano Índico meridional. Se encuentra a unos 3.000 km al suroeste de Australia, extendiéndose a lo largo de 2.200 km en dirección noroeste-sudeste, con un tamaño superior al millón de kilómetros cuadrados, unas tres veces la superficie de Japón.

El origen de la meseta se debe al Punto Caliente de Kerguelen, que comenzó a funcionar tras la ruptura de Gondwana hace unos 130 millones de años. La meseta emerge sobre la superficie oceánica formando las islas Kerguelen y las islas Heard y McDonald, donde todavía se aprecia vulcanismo de forma intermitente.

Accidentes geográficos similares en la región

En el océano Índico sur y oriental existen varias estructuras geológicas relacionadas con fenómenos magmáticos ligados con puntos calientes que han sido asociados a plumas del manto. Estas zonas que han sufrido fenómenos magmáticos intensos en un tiempo breve en términos geológicos, con gran acumulación de rocas ígneas, son conocidas como gran provincia ígnea o por su acrónimo en inglés, LIP (Large Igneous Province).

La meseta volcánica submarina denominada Dorsal Broken está situada entre la Dorsal Oceánica Índica y el extremo oeste de Australia. Esta meseta menor o dorsal estuvo en un momento contigua a la Meseta Kerguelen antes de la apertura (rifting) producida por la dorsal mediooceánica.

Al norte de la Dorsal Broken se encuentra también la dorsal lineal asísmica conocida como Dorsal Noventa Este, que continúa con rumbo prácticamente norte hacia el Golfo de Bengala. Ésta dorsal es el mejor ejemplo existente de dorsal asísmica lineal y, como tal, se considera la traza dejada en la corteza oceánica por un punto caliente del manto, al desplazarse ésta sobre él.

Historia

La Meseta Kerguelen se empezó a formar hace unos 110 millones de años a partir de una serie de grandes erupciones volcánicas. La presencia de capas de suelo en el basalto con inclusiones de restos vegetales carbonosos y de conglomerados con cantos de gneis indican que gran parte de la meseta estuvo por encima del nivel del mar y por ello constituyó un microcontinente en tres momentos diferentes dentro del periodo comprendido entre los -100 y los -20 millones de años.

El también llamado continente Kerguelen podría haber tenido flora y fauna tropicales hace alrededor de 50 millones de años. Finalmente se hundió hace 20 millones de años y ahora está a profundidades de hasta 1 o 2 km por debajo del nivel del mar. Tiene rocas sedimentarias similares a las encontradas en Australia y la India, sugiriendo que estuvieron alguna vez conectados.

El continente sumergido de Kerguelen. Imagen a partir de Regional petroleum geology of Australia

Gran Adriá

Gran Adria

Un continente perdido quedó preservado en montañas del Mediterráneo

MADRID, 10 Sep. (EUROPA PRESS) –

Un trozo de corteza continental del tamaño de Groenlandia, que una vez se separó del norte de África, se hundió en el manto de la tierra bajo el sur de Europa. Restos del continente perdido del Gran Adria han sido identificados por geólogos de varios países al investigar todas las cadenas montañosas desde España hasta Irán en detalle durante diez años. Los resultados de la investigación se publican en la prestigiosa revista Gondwana Research.

Derechos de autor de la imagen Gentileza Douwe van Hinsbergen Image caption El continente de Gran Adria chocó contra el sur de Europa hace entre 100 y 120 millones de años.

Hay restos de este continente perdido en más de 30 países. Pero solo ahora un grupo de geólogos logró reconstruir su historia.

«La mayoría de las cadenas de montañas que investigamos se originaron en un solo continente que se separó del norte de África hace más de 200 millones de años», dice en un comunicado el investigador principal Douwe van Hinsbergen, profesor de Tectónica Global y Paleogeografía en la Universidad de Utrecht. «La única parte restante de este continente es una franja que va desde Turín a través del mar Adriático hasta el talón de la bota que forma Italia». Los geólogos se refieren a esa área como «Adria». Van Hinsbergen ha llamado al continente perdido «Gran Adria».

La masa terrestre ya había sido detectada por ondas sísmicas en el pasado, pero el estudio de sus restos y la reconstrucción de su historia no tiene precedentes.

Los únicos restos visibles del continente son piedras calizas y otras rocas en cadenas montañosas

Pero la mayor parte del continente se encuentra sepultada bajo el sur de Europa.

La mayor parte de este continente estaba situado bajo el agua y formaba mares tropicales poco profundos en los que se depositaban sedimentos, por ejemplo en grandes arrecifes de coral. Las rocas sedimentarias, en particular, fueron raspadas cuando el resto del continente se subdujo al manto. Estas raspaduras son ahora los cinturones de montaña de los Apeninos, partes de los Alpes, los Balcanes, Grecia y Turquía.

La región mediterránea está geológicamente entre las regiones más complejas de la Tierra. La tectónica de placas, la teoría que explica la formación de continentes y océanos, supone que las diversas placas de la Tierra no se deforman internamente cuando se mueven unas con respecto a otras a lo largo de grandes zonas de falla. Sin embargo, en la región mediterránea, y especialmente en Turquía, ese no es el caso.

«Es simplemente un desastre geológico: todo está curvado, roto y apilado. Comparado con esto, el Himalaya, por ejemplo, representa un sistema bastante simple. Allí puede seguir varias líneas de falla grandes en una distancia de más de 2.000 kilómetros», explica el autor del estudio.

https://www.bbc.com/mundo/noticias-49649848

https://www.vix.com/es/ciencia/219376/descubrieron-un-continente-perdido-bajo-europa-y-su-historia-es-fascinante

Colisión con Europa

Gran Adria tiene una historia violenta y complicada, según Van Hinsbergen.

El continente se convirtió en una masa separada cuando se desprendió del supercontinente Gondwana, que comprendía lo que es actualmente América del Sur, África, Australia, Antártica, el subcontinente indio y la Península Arábiga.

Derechos de autor de la imagen Gentileza Douwe van Hinsbergen Image caption Estas rocas de piedra caliza en las montañas Taurus en Turquía son restos visibles de Gran Adria.

Luego de esa fractura, que tuvo lugar hace cerca de 240 millones de años, el continente de un tamaño similar a Groenlandia comenzó a desplazarse hacia el norte.

Hace unos 140 millones de años el continente estaba sumergido en gran parte bajo un mar tropical, donde los sedimentos acumulados se transformaron en roca.

Y hace entre 100 y 120 millones de años esta gran masa chocó con lo que es actualmente Europa y su corteza se hizo añicos.

Gran parte de Gran Adria acabó deslizándose debajo de Europa, pero algunas rocas del continente perdido, que fueron «raspadas» en la colisión, fueron esparcidas en la superficie terrestre.

Derechos de autor de la imagen Science Photo Library Image caption Hace 258 millones de años, el supercontinente llamado Pangea no se había dividido aún entre Laurasia, al norte, y Gondwana al sur.

Si bien la colisión tuvo lugar a velocidades no mayores de 3 o 4 centímetros por año, esa presión fue suficiente para destrozar la corteza de 100 km de profundidad y enviar el resto del continente a grandes profundidades en el manto terrestre.

Los científicos señalan que partes de Gran Adria se encuentran a unos 1.500 km de profundidad.

Más de 200 millones de años después, la historia de Gran Adria ha sido reconstruida paso a paso por los geólogos de universidades de Utrecht y de Oslo, y del Instituto de Geofísica ETH, en Zúrich (Suiza).

«Todo está curvado, fracturado y apilado»

Los investigadores estudiaron la edad de las rocas y constataron la dirección de campos magnéticos atrapados en ellas.

Una de las mayores dificultades para estudiar el continente perdido es que las rocas están tan dispersas.

Y solo en la última década los científicos han contado con el software necesario para una reconstrucción geológica tan compleja, según explicó Van Hinsbergen.

«La región del Mediterráneo es simplemente un desorden desde el punto de vista geológico», afirmó el investigador.

«Todo está curvado, fracturado y apilado».

El hundimiento de este microcontinente, y los consiguientes movimientos tectónicos de la evolución de la Tierra, dieron posteriormente lugar a la aparición de diversos mares-océanos, como el Océano Paratetis (34 a M.años), el Mar de Panonia (10 M.años), y al final el Mediterráneo, que después de diversas vicisitudes llegó a su estado actual.

Mega Pacífico

Mega Pacífico

El Pacífico será el único océano de la Tierra en el futuro, según científicos

Científicos de la Universidad de Curtin, en Australia, aseguraron que posiblemente el océano Pacífico el cual es la parte del océano mundial de mayor extensión de la Tierra, se expandirá hasta convertirse en el único “superocéano” del nuevo “supercontinente”.

Según un estudió realizado por los investigadores, los “supercontinentes” se concentraron y se separaron mediante dos procesos alternos denominados como “introversión” y “extroversión”.

En este sentido, durante el primero de estos procesos, el continente comienza a dividirse en masas de tierra separadas por un nuevo océano interno, donde se activan procesos de subducción, haciendo que la corteza oceánica se sumerja en el caliente manto de la Tierra y el océano vuelve al interior del planeta. Los continentes se reúnen y forman un nuevo supercontinente rodeado por el mismo superocéano que estaba allí antes.

En cuanto al proceso de extroversión, los procesos de subducción ocurren en el superocéano el cual rodea un supercontinente, mientras que el océano interior se transforma en un nuevo superocéano que rodea este nuevo supercontinente.

Por otro lado, según revelaron los especialistas australianos, el supercontinente Pangea, el cual existió aproximadamente 335 millones de años, y el cual agrupaba la mayor parte de las tierras emergidas del planeta, se formó cuando el supercontinente Rodinia, el cual existió hace 1.100 millones de años, se volvió del revés a consecuencia de fuerzas tectónicas y consumió el superocéano que lo rodeaba a través del proceso de la extroversión.

El supercontinente Rodinia, se formó a través del proceso de introversión tras la fragmentación del anterior supercontinente Nuna, mejor como Columbia, el cual existió, aproximadamente unos 1.800 millones de años, según reseñó Russia Today.

Cabe destacar que tanto la reunión como la separación de los supercontinentes antiguos, se produjo mediante de ciclos alternados que duraban uno 600 millones de años, explicó el principal investigador del estudio, Zheng-Xiang Li.

Existen, fundamentalmente, cuatro escenarios probables para dicha formación: Novopangea, Pangea Última, Aurica y Amasia. Cómo se pudiera formar cada uno depende de diferentes factores, pero todos están relacionados con el modo en que Pangea se separó y con el movimiento actual de los continentes.

Todo el mundo está de acuerdo en que si se elija cualquiera de esas posibilidades, como futuro posible, se llegará a un gran mar al que se le denomina Mega Pacífico.

Algunos sugieren otra posibilidad, intermedia, como el Super Atlántico.

Novopangea

Amasia

Mar de los Sargazos

Mar de los Sargazos

Mapa del mar de los Sargazos, con indicación de las corrientes marinas circundantes

El mar de los Sargazos es una región del océano Atlántico septentrional que se extiende entre los meridianos 70º y 40º O y los paralelos 25º a 35º N, y que en los siglos XVII y XVIII tuvo la tétrica fama de ser lugar de cementerio de buques de navegación a vela. Es el único mar definido por características físicas y biológicas sin incluir la presencia de costas.

De Wikipedia

Características físicas

El sector, con una superficie total —aunque variable— de 3 500 000 km², se caracteriza por la frecuente ausencia de vientos o corrientes marinas, y la abundancia de plancton y algas, estas últimas formando «bosques» marinos superficiales que pueden extenderse de horizonte a horizonte y que constituyeron junto a las «calmas chichas»1​ un formidable escollo para la navegación desde la época del descubrimiento de América. Las corrientes circundantes se interceptan tangencialmente impulsando las aguas interiores en lentos círculos concéntricos de sentido horario, cuyo amplio centro no tiene movimiento aparente y es de una calma eólica notable. En efecto, el área, de forma ovalada, es de límites difusos ya que no baña tierra firme —con la única excepción de las islas Bermudas—, y sus límites los constituyen importantes corrientes oceánicas: al Oeste la corriente del Golfo, al Norte la corriente del Atlántico norte y al Sur una de las corrientes ecuatoriales.

Las corrientes que lo circundan determinan un sistema de aguas superficiales relativamente cálidas que se mueven muy lentamente en sentido horario, sobre las aguas más profundas del océano, mucho más frías y densas. Esta estratificación del agua por densidades, provocada por la diferencia de temperatura, tiene importantes consecuencias ecológicas. En las aguas superficiales, donde llega la luz, abunda el plancton vegetal, que consume sales como los fosfatos y nitratos. Debido a la diferencia de densidad, el agua de la superficie apenas se mezcla con el agua fría y rica en minerales de las capas inferiores, que podría reponer las sales consumidas. Por esta razón, en las regiones superiores del mar de los Sargazos apenas existe vida animal, y carecería de interés biológico si no fuera por el alga que le da el nombre, el sargazo (género Sargassum), que forma grandes campos, rebosantes de organismos marinos.

El mar de los Sargazos fue uno de los descubrimientos de Cristóbal Colón en su primer viaje a América y en el siglo siguiente se comenzó a gestar fama de cementerio de barcos.

Historia de su denominación

Alga de sargazo.

Fueron los navegantes portugueses quienes pusieron el nombre al alga y al mar. El sargazo es un alga que forma grandes conjuntos enmarañados, que se mantienen a flote por medio de vejigas llenas de gas, y se extienden hasta el horizonte. Con frecuencia, los barcos portugueses se veían frenados por las algas, e incluso llegaban a quedar atascados en ellas, lo que daba a las tripulaciones tiempo de sobra para estudiarlas. Como estos hombres venían de un país donde abundan las vides, los conjuntos de vejigas de gas de aquella planta les parecieron racimos de uvas de una variedad denominada salgazo. Así fue como el mar de los Sargazos adquirió su nombre. El sargazo desciende de un tipo de alga que suele crecer adherida a las rocas cerca de la costa, pero se adaptó del todo a la vida pelágica y ahora flota en las capas superiores del océano.

El mar de los Sargazos, de forma ovalada o elíptica, se localiza en el Atlántico norte. Al oeste se encuentra la Corriente del Golfo, al este la corriente de Canarias y al sur la Corriente Ecuatorial del Sur. Ocupa casi dos terceras partes del océano con sus 5.2 millones de km2, 1,107 kilómetros de anchura y 3,200 kilómetros de longitud. Las únicas masas de tierra dentro de su espacio natural son las islas Bermudas.

La corriente del Golfo impide que el agua caliente del mar de los Sargazos se desborde hacia aguas más frías que se encuentran fuera de sus límites. La profundidad es variable; en algunas zonas registra unos 1,500 metros y en otras alcanza 7,000 metros.

Formación

Como parte del océano Atlántico, el origen del mar de los Sargazos está ineludiblemente ligado a este, que se formó a partir de los procesos geológicos en la corteza del extinto océano Tetis. Una grieta en Pangea, entre lo que hoy son Norteamérica y África, abrió un espacio en el que se vació agua de Tetis y conformó parte del norte del océano Atlántico hace más de 100 millones de años. La fragmentación de Gondwana durante el Cretácico medio abrió el Atlántico sur, y todo el océano continuó creciendo durante la era Cenozoica. El fondo y las islas que emergen del agua fueron formados por actividad volcánica.

En realidad, el mar de los Sargazos es un giro anticiclónico en el centro del norte del Atlántico que se mueve en el sentido de las agujas del reloj, como producto de las corrientes oceánicas que lo rodean. Es parte del Giro del Atlántico Norte.

Biodiversidad

Las características de sus aguas lo hacen un mar singular. La alta salinidad y los bajos niveles de nutrientes impiden que el plancton, parte esencial de la cadena alimentaria marina, pueda sobrevivir, por lo que no existe gran diversidad de peces o de otros tipos de animales. Por estos motivos, se le ha descrito como un desierto biológico marino.

Sus habitantes más notables son los sargazos, que en conjunto han creado el ecosistema permanente de algas flotantes más grande del norte, y el que despierta gran fascinación entre los biólogos. Grandes parches de estos organismos suelen verse flotando en la superficie, debido al efecto del giro, que concentra los materiales en el centro, y a sus propias vejigas llenas de gas. Conforman el hogar de más de 60 especies de seres vivos, en especial pequeños cangrejos y peces como el atún rojo.

Línea de sargazo.

Hay 10 especies endémicas de los bosques flotantes de algas, entre ellas: el cangrejo Planes minutus, el camarón Latreutes fucorum, el pez Syngnathus pelagicus, la anémona Anemonia sargassensis, el molusco Scyllaea pelagica, el caracol Litiopa melanostoma, los anfípodos Sunampithoe pelagica y Biancolina brassicacephala y Hoploplana grubei, un platelminto. Además, se reconocen más de 145 especies de invertebrados que viven en estrecha asociación con los sargazos.

Es de especial interés el papel que el mar juega en el desove de la anguila americana (Anguilla rostrata) y la anguila europea (Anguilla anguilla), cuyas larvas emergen desde ahí y después viajan hacia sus lugares de origen, hasta que años después regresan para poner sus propios huevos. No obstante, no se conocen bien sus patrones de migración y no se sabe de ninguna anguila adulta que viva en el mar. El marlín blanco (Kajikia albidus), el tiburón cailón (Lamna nasus) y el pez dorado (Coryphaena hippurus) también desovan en sus aguas.

Las tortugas caguamas (Caretta caretta) se han visto entre los sargazos, posiblemente para protegerse de los depredadores. Asimismo, ballenas jorobadas visitan las aguas cercanas a las Bermudas durante su migración. En general, el mar de los Sargazos es una región marina que ofrece zonas de desove, hábitats, zonas de alimentación y rutas de migración a muchas especies.

Amenazas

Así como concentra gran cantidad de sargazo debido al giro como producto de las corrientes, almacena también basura. El mar de los Sargazos está amenazado por la contaminación por basura, sobre todo residuos plásticos, por el vertido de sustancias químicas, por el impacto de la navegación (tráfico) cuando esta perturba los hábitats de las especies, y la sobrepesca o explotación excesiva de otras especies marinas. Todo esto es a pesar de su lejanía con las costas. Incluso, se cree que en un futuro podría ser afectado por la recolección de abundante sargazo, el organismo clave, y que el cambio climático llevaría a la acidificación.

La importancia biológica del mar es importante para la vida natural en el Atlántico norte. Se ha establecido algunos acuerdos para protegerlo; uno de los últimos se llevó a cabo en 2014 cuando los gobiernos de Bermudas, Reino Unido, Mónaco, Estados Unidos y las islas Azores firmaron una declaración que los compromete a cuidarlo, conocida como la Declaración de Hamilton.

En la cultura popular

Las características singulares del mar de los Sargazos, con una extensión equivalente a un tercio de la superficie de Estados Unidos constituyó un formidable escollo para la navegación a vela, inspirando innumerables leyendas y mitos sobre las que posteriormente se crearon obras de ficción:

Mar de Panonia

Mar de Panonia

El mar de Panonia durante el Mioceno.

El mar de Panonia fue un mar somero localizado en el área conocida como Llanura Panónica en Europa Central.1​ Se formó hace unos 10 millones de años cuando Paratetis quedó aislado y se dividió en varios mares, siendo el mar de Panonia uno de ellos. El mar de Panonia existió durante el Plioceno, cuando tres a cuatro kilómetros de sedimentos marinos se depositaron en la cuenca de Panonia.

Historia

Paratetis se formó durante la transición entre el Oligoceno y el Mioceno (hace 34 millones de años) como una extensión del océano Tetis. La conexión entre los dos mares se interrumpió y el océano Tetis desapareció paulatinamente bajo Asia Occidental, permaneciendo únicamente Paratetis como los restos de este gran océano. El mar de Panonia formó parte de Paratetis, separándose y convirtiéndose en un mar independiente durante la última parte del Mioceno, hace alrededor de 10 millones de años. El mar de Panonia estaba conectado con el mar Mediterráneo a través del territorio contemporáneo del golfo de Rona, Baviera y la cuenca de Viena.

A través del estrecho de Đerdap, el mar de Panonia se conectaba con otro mar localizado en la cuenca de Valaquia. Durante el período con mayor nivel del mar, el panónico alcanzó la zona contemporánea del sur de Serbia: un golfo del mar Panónico localizado en el valle de Morava que se extendía hasta la depresión de Vranje, conectaba con el mar Egeo a través del valle de Preševo.

El mar Panónico existió como mar independiente durante cerca de 9 millones de años. Sus últimos restos desaparecieron en la mitad del Pleistoceno, hace unos 600.000 años, mucho después de que desapareciese el océano Tetis. El agua del mar Panónico fluyó a través del desfiladero de Đerdap en el río Danubio, dejando una amplia llanura conocida como la Llanura Panónica. Los restos de las antiguas islas del mar Panónico constituyen las Montañas de las Islas Panonias (Montañas de Fruška Gora y Montañas de Vršac).

La llanura panónica es una gran llanura de la Europa Central originada tras la desecación durante el Plioceno del mar Panonio. El precursor de la actual llanura fue un mar superficial que alcanzó una amplia extensión durante el Plioceno, depositando de 3 a 4 km de sedimentos.

El río Danubio desagua la llanura panónica, discurriendo por su parte central. La llanura panónica es un subsistema geomorfológico del sistema Alpes Himalaya.

La llanura corresponde a varios países: Hungría, que ocupa su parte central, la República de Serbia (Vojvodina), República de Croacia (Croacia central y Eslavonia), el oeste de Eslovaquia (Tierras Bajas de Eslovaquia Oriental, el extremo sudoeste de Ucrania), las regiones fronterizas del norte de Bosnia y Herzegovina, Rumania (el oeste de Transilvania), así como el este de Eslovenia y Austria.

La llanura de Panonia se puede definir como la porción de tierra que surge al desaparecer la el mar de Panonia. De ahí que la formación de la Plana de Panonia se puede dividir en dos fases: por un lado la creación del Mar de Panonia y por otro la desaparición de este dando lugar a la Plana de Panonia.

Hace una 240 millones de años a finales del Pérmico, la placa de Cimmeria (hoy en día corresponde parcialmente a la superficie de Turquía, Irán, Tibet y partes de Asia sudoriental) se separó de Gandwana (que en este momento forma parte de Pangea). 60 millones de años después chocaría con Eurasia. Durante este tiempo se fue creando el océano Tetis antecedente del mar de Panonia.

Hace 90 millones de años, durante el cretácico superior, La India comenzó a separarse de África y inició su avance hacia Eurasia. Unos 40 millones de años después, es decir, 50-55 millones de años, la India, comenzó a chocar con Asia formando el Tíbet y el Himalaya.

Este desplazamiento originó la progresiva reducción del Océano Tetis que como consecuencia de la colisión, su parte derecha se cerró, continuando así el proceso de reducción que ya había tenido lugar en gran medida. El límite occidental pasó a llamarse Mar de Tetis, amplio y abierto que inundaba grandes extensiones de Europa y del Norte de África. Europa era entonces un archipiélago de islas, con mares poco profundos. El siguiente momento significativo lo encontramos hace 34 millones de años cuando tiene lugar la orogenia alpina, que dio lugar a los Alpes y los Cárpatos.

Como consecuencia se formó el mar Paratetis, que se separó del Mar de Tetis debido a este movimiento orogénico. El Paratetis extendía del Sur de Europa desde la región Norte de los Alpes hasta el Mar de Aral. La combinación de la caída del nivel del mar y la elevación tectónica dio lugar a una gran regresión del mar y la formación de una barrera entre el Océano Tetis y el Paratetis. La aparición del mar de Panonia ya era muy cercana. Hace 20 millones de años el mar Paratetis abarcaba una amplia zona de Europa central y Asia occidental. Esta zona era cambiante. Al oeste incluía en algunas etapas de la cuenca de Molasse (lado norte de los Alpes), la cuenca de Panonia, el actual Mar negro y desde allí se extendía hasta el este hasta la posición actual del Mar de Aral. Existía una buena conexión con el Mediterráneo, que posteriormente se interrumpió.

Dentro de este periodo de 20 millones de años se pueden diferenciar dos con una extensión aproximada de unos 10 millones de años cada uno. En el segundo de estos periodos y durante el Plioceno, el mar Paratetis se quedó aislado y se fue dividiendo en varios mares interiores progresivamente separados entre sí: Mediterráneo, Negro, Caspio, Aral. El mar de Panonia que surgió como consecuencia de este proceso de división hace unos 10 millones de años. También en este periodo tuvo lugar la desecación parcial del Mar mediterráneo en la llamada crisis salina del Mesinense «hace 5,59 millones de años, fenómeno del que se trata parcialmente en el segundo apartado de este punto por la incidencia que pudo tener en el proceso de desaparición del Mar de Panonia. El Mar de Panonia existió como mar independiente durante 9 millones de ‘años aproximadamente. El proceso de su desaparición finalizó, Ya avanzado el Pleistoceno y culminaría unos 600.000 años mucho después de que desapareciera el Océano Tetis.

Es decir, el mar de Panonia se formó durante el Plioceno como consecuencia del roce descrito. Cuando desapareció, dejó de 3 a 4 km de sedimentos marinos depositados en la Cuenca de Panonia. Actualmente sólo quedan los mares Negro, Caspio, y Aral, que en épocas anteriores fue un importante mar interior.

En la cultura popular

En 1979, el cantante serbio Đorđe Balašević lanzó un single llamado Panonski Mornar (marinero panoniano).

Mar de Sundance

Mar de Sundance

El mar de Sundance era un mar epicontinental que existió en Norteamérica durante la segunda mitad del periodo Jurásico de la era Mesozoica.1​ Era un brazo de lo que hoy es el océano Ártico, y se extendía desde el actual oeste de Canadá hasta el centro de la zona occidental de Estados Unidos. El mar retrocedió cuando comenzaron a elevarse las montañas del oeste.

Estratigrafía

El mar de Sundance no se formó en una sola vez; la evidencia geológica sugiere que este mar fue producto de una serie de cinco transgresiones marinas —separadas por discordancias erosivas— que fueron avanzando y retrocediendo desde mediados del Jurásico.1​ Los sedimentos terrestres de la formación Morrison —procedentes de la erosión de las tierras emergentes al oeste— se depositaron sobre los sedimentos marinos de la formación Sundance cuando el mar retrocedió por última vez a finales del Jurásico.23

Las rocas sedimentarias que se formaron dentro del mar de Sundance y en sus alrededores suelen ser ricas en fósiles.

Fauna

El mar de Sundance era rico en numerosos tipos de animales. Los Gryphaea eran muy comunes y también se han encontrado dientes de tiburón. Además de peces, en este mar había bancos de belemnites y de amonites. El fondo marino estaba cuajado de crinoideos y bivalvos. El Ophthalmosaurus, un ictiosaurio de gran tamaño, surcaba las aguas utilizando sus enormes mandíbulas para pescar «calamares» belemnites. El Pantosaurus, un plesiosaurio criptoclídido del tamaño de un otario, perseguía peces fáciles de pescar. El mayor reptil marino del mar de Sundance era el Megalneusaurus, un gran pliosaurio similar al Liopleurodon. Se han encontrado fósiles de este reptil en Alaska y Wyoming, que estaban cubiertos por el mar de Sundance mientras dicho mar existió.

Durante los periodos de retroceso, la costa fue frecuentada por dinosaurios y otros animales terrestres del Jurásico, como muestra el conjunto de huellas de dinosaurio de Red Gulch, cerca de Shell (Wyoming).

Reconstrucción paleogeográfica de Norteamérica hace unos 170 Ma, durante el Jurásico MedioTardío, en la que puede observarse el inicio de la apertura del océano Atlántico y el desarrollo del brazo de mar conocido como mar de Sundance, un mar interior localizado sobre los actuales territorios del oeste del continente. Autor y copyright: Ron Blakey, Colorado Plateau Geosystems; modificado por Geofrik.

Elevación del territorio en la zona oeste de los EEUU hace unos 150 Ma como resultado de la compresión de la placa Norteamericana con la placa Pacífica al expandirse el creciente océano Atlántico. Debido a esto, el mar de Sundance se va retirando poco a poco hacia el norte. Autor y copyright: Ron Blakey, Colorado Plateau Geosystems; modificado por Geofrik.

Océano Tetis

Océano Tetis

Mapa que muestra la ubicación de Tetis, entre Laurasia y Gondwana.

El océano Tetis o mar de Tetis (de la titánide griega Tetis o Τηθύς, Tēthýs) era un océano de la era Mesozoica que existió entre los continentes de Gondwana y Laurasia, previamente a la aparición del océano Índico.

Historia

En 1893, utilizando registros fósiles hallados de los Alpes, África y el Himalaya, el geólogo Eduard Suess propuso la existencia de un mar interior entre los primitivos continentes de Laurasia y Gondwana. Los fósiles, hallados en zonas muy montañosas, eran de criaturas marinas, por lo que era necesaria la existencia de una gran masa de agua que el científico bautizó como mar de Tetis, aludiendo a la diosa griega del mar, Tetis.

Más tarde, la teoría de la tectónica de placas refutó gran parte de las proposiciones de Suess. No obstante, determinó la existencia de una gran masa de agua, en época más temprana que la que calculó el científico, pero ocupando la misma zona. Esta extensión fue bautizada como océano Tetis en la moderna teoría de la tectónica de placas en honor a Suess, cuyos conceptos eran aproximados pero visionarios.

Teoría moderna

Distribución de los continentes hace 280 millones de años durante el Pérmico. La placa de Cimmeria comienza a desplazarse hacia el norte reemplazando el océano Paleo-Tetis por el océano Tetis.

Hace aproximadamente 250 millones de años, a finales del Pérmico, un nuevo océano comenzó a formarse en el extremo sur de otro océano anterior denominado Paleo-Tetis. Una falla se formó a lo largo del norte de la placa de Cimmeria, al sur de Pangea. A lo largo de los 60 millones de años, esa placa se fue desplazando hacia el norte, empujando el suelo del océano Paleo-Tetis debajo de la superficie de extremo este de Pangea (Laurasia). El resultado fue la formación del océano Tetis, directamente sobre el lugar que ocupaba su antecesor, el océano Paleo-Tetis.

Durante el Jurásico, hace 150 millones de años, Cimmeria, finalmente colisionó con Laurasia. Como resultado, el suelo oceánico se combó bajo esta segunda placa (proceso de subducción) formando la fosa de Tetis. Al tiempo los niveles de agua subieron, cubriendo grandes partes de Europa con mares poco profundos. En aquella época también se produjo la división de las dos masas de tierra que formaban Pangea, Laurasia y Gondwana, formándose el océano Atlántico entre ambas.

Hace unos 100 millones de años, Gondwana comenzó a romperse, empujando África e India hacia el norte, a través de Tetis. Como resultado, el océano se empequeñece, por lo que su denominación para este período es mar de Tetis. Éste existió hasta hace 15 millones de años.

Actualmente, India, Indonesia y el océano Índico cubren la mayor parte de la superficie que ocupó este mar y Turquía, Irak y el Tíbet se asientan en Cimmeria. El mar Negro, el Caspio y el Aral son vestigios del mismo. La mayor parte del fondo del océano Tetis desapareció bajo Cimmeria y Laurasia.

Terminología y subdivisiones

Como cualquier otra ciencia, la geología vive una continua evolución y los términos empleados en la descripción de algunas formaciones geológicas antiguas han fluctuado a medida que se han ido estableciendo teorías más precisas. Muchas fuentes en Internet, por ejemplo, usan la expresión «océano Tetis» para referirse al mar de Tetis, y viceversa. Incluso es posible encontrar el incipiente océano Atlántico del Período Jurásico referido erróneamente como mar de Tetis.

Paleogeografía de la región mediterránea durante el Oligoceno. Paratetis se va cerrando (en el sur de Europa) y es sustituido por el mar Mediterráneo (al norte de África).

Océano Tetis Occidental

El límite occidental del océano Tetis es llamado el mar de Tetis, océano Tetis Occidental u océano Tetis Alpino, siendo vestigios de éste los mares Caspio, Aral y Negro. Éste no era un océano abierto, estando cubierto por multitud de pequeñas placas tectónicas, arcos de islas propios del Cretáceo y microcontinentes.

Océano Tetis Oriental

La parte este de Tetis es referida como océano Tetis Oriental.

El mar de Tetis en otros períodos

A medida que la teoría de la deriva continental ha ido siendo ampliada y mejorada, se ha extendido el nombre de Tetis a otros océanos que le precedieron. El Paleo-Tetis, existió desde el Silúrico, hace 440 millones de años, hasta el Jurásico. A este le precedió el océano Proto-Tetis, formado hace 600 millones de años.

Paleontología

El océano Tetis es objeto de estudio de la paleontología ya que permite a esta ciencia conocer como eran los hábitats marinos y marismeños hace millones de años a través del estudio de fósiles hallados en zonas interiores.

Los geólogos han encontrado los fósiles de las criaturas de este océano en las rocas del Himalaya. Por lo tanto, sabemos que estas rocas estaban sumergidas antes de que el continente indio las empujara hacia el interior de Asia. Podemos ver pruebas geológicas similares en la Orogenia Alpina de Europa, donde el movimiento de la placa africana levantó los Alpes.

¿Se imaginaron alguna vez que en el lugar mas seco del mundo había una mar?

Hace aproximadamente 250 millones de años, a finales del Pérmico, un nuevo océano comenzó a formarse en el extremo sur de otro océano anterior denominado Paleo-Tetis. Una falla se formó a lo largo del norte de la placa de Cimmeria, al sur de Pangea. A lo largo de los 60 millones de años, esa placa se fue desplazando hacia el norte, empujando el suelo del océano Paleo-Tetis debajo de la superficie de extremo este de Pangea (Laurasia). El resultado fue la formación del océano Tetis, directamente sobre el lugar que ocupaba su antecesor, el océano Paleo-Tetis.

Durante el Jurásico, hace 150 millones de años, Cimmeria, finalmente colisionó con Laurasia. Como resultado, el suelo del océano se combó bajo esta segunda placa la fosa de Tetis. Al tiempo los niveles de agua subieron, cubriendo grandes partes de Europa con mares poco profundos. En aquella época también se produjo la división de las dos masas de tierra que formaban Pangea, Laurasia y Gondwana, formándose el océano Atlántico entre ambas.

Hace unos 100 millones de años, Gondwana comenzó a romperse, empujando África e India hacia el norte, a través de Tetis. Como resultado, el océano se empequeñece, por lo que su denominación para este período es mar de Tetis. Éste existió hasta hace 15 millones de años.

Actualmente, India, Indonesia y el océano Índico cubren la mayor parte de la superficie que ocupó este mar y Turquía, Irak y el Tíbet se asientan en Cimmeria. El mar Negro, el Caspio y el Aral son vestigios del mismo. La mayor parte del fondo del océano Tetis desapareció bajo Cimmeria y Laurasia.

Los primeros hallazgos de esqueletos de ballena en Wadi al-Hitan, conocido como ‘el Valle de las Ballenas’, en Egipto, se remontan a 1902. Los cetáceos descansan sobre un mar de arena que fue un antiguo océano llamado Tetis, hace 50 millones de años, y que en la actualidad se ha evaporado por completo.

En una de las regiones más secas del mundo, los restos de las ballenas comenzaron a aflorar por la erosión del viento entre las del desierto del Sahara en Egipto. Conocido como ‘Wadi al-Hitan’ o ‘Valle de las Ballenas’, los restos fosilizados permiten conocer como era esta región  cuando estaba cubierta por un vasto océano hace unos 50 millones de años.

El área contiene huesos fosilizados de un antepasado de las ballenas modernas que fueron descubiertos por paleontólogos por primera vez en 1902. En la actualidad se considera este lugar como un museo al aire libre.

Hace unos 50 millones de años, la zona estaba cubierta por el así llamado océano de Tetis, y ocupaba el espacio entre África y Asia antes de que la India se uniera al continente, generando el Himalaya.

Cuando el Mediterráneo se secó

El Mediterráneo, ese mar que baña nuestras costas levantinas, desde Cataluña hasta Andalucía, es uno de los restos que actualmente quedan del Océano Tetis, aquel océano interior que tenía Pangea. Con sus 2’5 millones de kilómetros cuadrados de superficie es el tercer mar más grandes del planeta (sin contar océanos), con una profundidad media de 1430 m y una profundidad máxima de 5.267 m (Fosa Calypso, en Grecia). Con estos datos es difícil pensar que un mar así pudiera secarse alguna vez, pero así ocurrió en el pasado geológico reciente, y el Calentamiento Global no tuvo nada que ver con ello.

Ilustración geográfica de cómo pudo ser la cuenca del Mediterráneo durante la crisis de salinidad del Messiniense (fuente: Ledesma Rubio, 2005)

La Crisis de Salinidad del Messiniense, como se llama a este suceso tan llamativo, ocurrió hace unos 5-6 Ma, en el Mioceno. Por aquel entonces los continentes aún no tenían las posiciones que ocupan actualmente, ni tampoco eran exactamente igual, aunque la geografía ya se iba pareciendo a la actual. El Istmo de Panamá aún no había emergido en el Caribe, por lo que Norteamérica y Sudamérica aún estaban separadas, mientras que en la región del Mediterráneo la comunicación con el Atlántico era bien diferente.

Durante el Cretácico, entre hace 145 y 65 millones de años, el nivel del mar estuvo por lo general varios cientos de metros por encima del actual, debido a la ausencia de hielos continentales y , sobre todo, a una menor profundidad media de las cuencas oceánicas. Mares extensos de aguas someras inundaban muchas de las regiones que hoy están emergidas. El amplio y abierto Mar de Tethys (precursor del Mediterráneo) anegaba vastas extensiones de Europa y del norte de África. Europa era un archipiélago de islas, en cuyos mares poco profundos se formaron típicos depósitos de rocas calizas y coralinas.

Durante el Terciario, en los últimos 60 millones de años, el Mar de Tethys se fue estrechando por el este hasta quedar separado del Océano Indico. Así se formó una gran cuenca marina casi separada del océano abierto. Abarcaba en una misma extensión al Mediterráneo, al Mar Negro y al Mar Caspio. Luego, el movimiento orogénico alpino aisló al Negro y al Caspio, que quedaron convertidos en mares interiores.

El Mediterráneo siguió conectado por occidente con el Océano Atlántico. Pero el intercambio de aguas se realizaba, no por el estrecho de Gibraltar, sino por zonas que hoy están emergidas: el corredor bético en el norte (Andalucía), y el corredor del Rif en el sur (Marruecos).

https://copepodo.wordpress.com/2008/02/08/sin-tetis-no-hay-paraiso/

Panthalassa

Panthalassa o Paleopacífico

El océano rodeando Pangea es Panthalassa.

Panthalassa (del griego para «todos los mares») fue el enorme océano global que rodeaba al supercontinente Pangea durante el final del periodo Paleozoico y el principio de la era Mesozoica. Pangea fue el supercontinente del que se desprendieron luego los continentes actuales, en el contexto de la teoría de la deriva continental, del geofísico y astrónomo Alfred Wegener.

La ruptura de Pangea formó las cuencas del océano Atlántico y del océano Ártico y provocó el cierre de la cuenca de Tetis, creándose la cuenca del océano Índico. Este término se deriva del griego cuyo significado es “todos los mares”, nombre que se ha convenido en dar al enorme océano que rodeó Pangea al final del Paleozoico y principios del Mesozoico hace aproximadamente de 300 millones de años, cuando se formó Pangea, a 200 millones de años, cuando el supercontinente comenzó a separase en otros menores con la consiguiente formación de nuevos mares. Cabe decir que Pangea no fue el único supercontinente, sino el último hasta la fecha. Los anteriores fueron Rodinia, fragmentado hace 750 millones de años, y Pannotia, fragmentado hace 540 millones de años. Pannotia tenía forma de “V”, en el centro de la cual y a su alrededor quedó Panthalassa.

Durante los periodos arriba mencionados ocurrieron acontecimientos relevantes, como la denominada «explosión» de la vida marina del Cámbrico con su correspondiente extinción masiva, proliferación de invertebrados durante el Ordovícico, aparición de las primeras plantas terrestres en el Silúrico y de reptiles e insectos durante el carbonífero; el Paleozoico termina en el periodo Pérmico con la formación de Pangea y la extinción masiva del 95% de las especies existentes.

Antes de esto transcurrió el supereón Precámbrico. A pesar de su larga duración (desde hace 4.600 hasta 540 millones de años) no se tienen apenas evidencias fósiles de vida, probablemente porque la mayoría de las formas tuvieron cuerpos blandos que no podían fosilizar o porque quedaran atrapadas en rocas primigenias que posteriormente sufrieron erosión o metamorfismo y los posibles restos quedaron destruidos. En cualquier caso, la Panthalassa del Precámbrico fue el caldo primigenio donde se originó la vida. Los estudios científicos más aceptados sostienen la formación de vida en un tiempo en que la atmósfera de nuestro planeta era reductora (pobre en oxígeno) y cálida y la composición de los mares muy diferente de la actual (véanse los estudios de Oparin y Haldane). Otros, sin embargo, proponen que era necesaria la congelación y el impacto de meteoros (Stanley Miller). En resumen, aparte de algunos hechos probados (creación de aminoácidos en condiciones prebióticas, experimento de Urey-Miller en 1953), no existe un único modelo y no se tiene muy claro cómo apareció la vida en la Tierra, pero se presume que el océano, fuera cual fuera su composición, desempeñó un importante papel; no en vano las más antiguas muestras fósiles son de organismos marinos.

https://www.geolsoc.org.uk/Geoscientist/Archive/March-2010/Panthalassa-ocean-of-ignorance

Los orígenes de los planteamientos de la Teoría de la Deriva Continental provienen de la forma como todos los continentes parecen encajar entre sí, especialmente aquellos separados por el Océano Atlántico. Por otro lado, también existen diversas similitudes entre las faunas fósiles de distintas regiones del mundo, así como en sus formaciones geológicas. Si bien hoy en día todos los océanos poseen puntos de encuentro, es muy posible que en el pasado todos hayan sido parte de un ente unificado.

Hay hipótesis que han llevado incluso más lejos la Teoría de la Deriva Continental de Wegener y afirman que antes de la Pangea existió un supercontinente aún más compacto denominado Rodinia. Asimismo, también han nombrado un antecesor al gran océano Pantalasa, dándole el nombre de Mirovia. Este habría pasado buena parte de su existencia congelado, incluso hasta los dos kilómetros de profundidad, debido a lo que se conoce como el Periodo Criogénico, donde el planeta sufrió un período de glaciación.

A partir de la separación de la Pangea, el gran océano se dividió inicialmente en dos: El Pacífico, al oeste y al norte, y el Tetis, al sur y al este. En ese entonces surgieron dos continentes: Laurasia, al norte, y Gondwana, al sur. Pasarían millones de años para llegar a la variada formación continental y oceánica actual.

En un principio Wegener no supo explicar por qué ocurrían estos movimientos, por ello años más tarde desarrollaría la célebre Teoría de la Tectónica de Placas. Afirmaría entonces que la tierra estaba conformada por diversas capas, algunas de la cuales se fracturaban en grandes bloques, denominados placas tectónicas. Estas serían removidas constantemente por fuerzas provenientes de los estratos más profundos de la tierra, por lo que las cortezas oceánicas y continentales sufrirían transformaciones geográficas.

Hoy día la mayor parte de lo que fue la cuenca y la corteza del gran océano Pantalasa ha sido arrastrada bajo la placa tectónica de América del Norte y la placa Euroasiática.

Estudios basados en historiales de tomografías sísmicas afirman además que las placas tectónicas en bordes convergentes, denominadas también “subducidas”, que se visualizan en diversos mantos submarinos indican que al menos varios océanos o mares diferentes se pueden definir como consecuencia del océano Pantalasa.

Restos de la placa oceánica de Pantalasa puede ser encontrados en las placas de Juan de Fuca, Gorda, Cocos y Nazca, las cuales en el pasado formaron parte de una placa mayor llamada Farallón.

Panthalassa

Cuando Panthalassa rodeaba Pangea, Laurasia estaba ubicada en el hemisferio norte y Gondwana en el sur.

Esquema de las masas de tierra actuales agregadas para la orientación.

Panthalassa, también conocido como Océano Panthalassic o Océano Panthalassan (del griego πᾶν «todos» y θάλασσα «mar»), [1] fue el superoceán que rodeaba al supercontinente Pangea. Durante la transición paleozoicamesozoica c. 250 Ma ocupaba casi el 70% de la superficie terrestre. Su fondo oceánico ha desaparecido por completo debido a la subducción continua a lo largo de los márgenes continentales en su circunferencia.[2] A Panthalassa también se le conoce como Paleo-Pacífico («viejo Pacífico») o Proto-Pacífico porque el Océano Pacífico se desarrolló desde su centro en el Mesozoico hasta el presente.

El supercontinente Rodinia comenzó a separarse 870–845 Ma, probablemente como consecuencia de un superplume causado por avalanchas de losas del manto a lo largo de los márgenes del supercontinente. En un segundo episodio c. 750 Ma, la mitad occidental de Rodinia comenzó a separarse: el Kalahari occidental y el sur de China se separaron de los márgenes occidentales de Laurentia; y por 720 Ma Australia y la Antártida Oriental también se habían separado.[3] En el Jurásico Tardío, la Placa del Pacífico se abrió originando desde una unión triple entre las placas Panthalassic Farallon, Phoenix e Izanagi. Panthalassa se puede reconstruir en base a líneas magnéticas y zonas de fractura preservadas en el Pacífico occidental.[4]

En Laurentia occidental (América del Norte), un episodio tectónico que precedió a esta ruptura produjo divisiones fallidas que albergaban grandes cuencas depositarias en Laurentia Occidental. El océano global de Mirovia, un océano que rodeaba Rodinia, comenzó a reducirse a medida que el océano panafricano y Panthalassa se expandían.

Hace entre 650 y 550 millones de años, comenzó a formarse otro supercontinente: Pannotia, que tenía la forma de una «V». Dentro de la «V» estaba Panthalassa, fuera de la «V» estaban el Océano Panafricano y los remanentes del Océano Mirovia.

Reconstrucción de la cuenca del océano

La mayoría de las placas oceánicas que formaron el fondo oceánico de Panthalassa han sido subducidas y las reconstrucciones tectónicas de placas tradicionales basadas en anomalías magnéticas, por lo tanto, solo pueden usarse para restos del Cretácico y posteriores. Los antiguos márgenes del océano, sin embargo, contienen terranes alóctonos con arcos volcánicos intra-pantlásicos triásicos-jurásicos preservados, que incluyen Kolyma-Omolon (noreste de Asia), Anadyr-Koryak (Asia oriental), Oku-Niikappu (Japón) y Wrangellia y Stikinia (oeste de América del Norte). Además, la tomografía sísmica se está utilizando para identificar losas subducidas en el manto, de donde se puede derivar la ubicación de las antiguas zonas de subducción del Pantlásico. Una serie de tales zonas de subducción, llamadas Telkhinia, definen dos océanos separados o sistemas de placas oceánicas: los océanos Pontus y Thalassa.[5] Océanos marginales nombrados o placas oceánicas incluyen (en el sentido de las agujas del reloj) Mongol-Ojotsk (ahora una sutura entre Mongolia y el Mar de Ojotsk ), Oimyakon (entre el craton asiático y Kolyma-Omolon), Slide Mountain Ocean (Columbia Británica), [6] y Mezcalera (oeste de México).

Margen oriental

El margen occidental (coordenadas modernas) de Laurentia se originó durante la desintegración neoproterozoica de Rodinia. La Cordillera de América del Norte es un orógeno de acreción que creció mediante la adición progresiva de terranes alóctonas a lo largo de este margen del Paleozoico Tardío. El volcanismo devónico de arco posterior revela cómo este margen pantlásico oriental se convirtió en el margen activo que todavía se encuentra en el medio paleozoico. La mayoría de los fragmentos continentales, arcos volcánicos y cuencas oceánicas agregadas a Laurentia de esta manera contenían faunas de afinidad Tethyan o asiática. Los terranes similares agregados al norte de Laurentia, en contraste, tienen afinidades con Baltica, Siberia y el norte de Caledonia. Estos últimos terrenos probablemente se acrecentaron a lo largo del margen oriental de Panthalassa por un sistema de subducción de estilo escocés caribeño.[7]

Margen occidental

La evolución del límite Panthalassa-Tethys es poco conocida porque se conserva poca corteza oceánica; tanto el fondo Izanagi como el conjugado del Océano Pacífico están subducidos y la cordillera oceánica que los separaba probablemente se subduce c. 60–55 Ma. Hoy en día, la región está dominada por la colisión de la placa australiana con una compleja red de límites de placas en el sudeste asiático, incluido el bloque Sundaland. La propagación a lo largo de la cresta del Pacífico y Phoenix finalizó a 83 Ma en el Osbourn Trough en la Zanja de TongaKermadec.[4]

Durante el Permian, los atolones se desarrollaron cerca del ecuador en los montes submarinos del medio Panthalassic. A medida que Panthalassa se sometió a una subducción a lo largo de su margen occidental durante el Jurásico Triásico y el Jurásico Temprano, estos montes submarinos y atolones paleolíticos se agregaron como bloques y fragmentos de piedra caliza alóctona a lo largo del margen asiático. [8] Uno de estos complejos de atolón migratorio ahora forma un cuerpo de piedra caliza de dos kilómetros de largo (1.2 mi) y de 100 a 150 metros de ancho (330–490 pies) en el centro de Kyushu , suroeste de Japón.[9]

Fusuline foraminifera, un orden ahora extinto de organismos unicelulares, desarrolló gigantismo —el género Eopolydiexodina, por ejemplo, alcanzó un tamaño de hasta 16 cm (6,3 pulgadas )— y sofisticación estructural, incluidas las relaciones de simbiontes con algas fotosintetizantes, durante el período Carbonífero, y Permian. El evento de extinción Pérmico-Triásico c. 260 Ma, sin embargo, puso fin a este desarrollo con solo los taxones enanos que persisten en todo el Pérmico hasta la extinción final por fusulina c. 252 Ma. Las fusulinas permianas también desarrollaron un notable provincialismo por el cual las fusulinas se pueden agrupar en seis dominios.[10] Debido al gran tamaño de Panthalassa, cien millones de años pudieron separar la acumulación de diferentes grupos de fusulines. Suponiendo una tasa de acreción mínima de 3 centímetros por año (1.2 pulgadas / año), las cadenas de montañas submarinas en las que evolucionaron estos grupos estarían separadas por al menos 3.000 km (1.900 mi), aparentemente estos grupos evolucionaron en entornos completamente diferentes.[11] Una caída significativa en el nivel del mar al final del Pérmico condujo al fin de la extinción de Capitanian. La causa de esta extinción está en disputa, pero un candidato probable es un episodio de enfriamiento global que transformó una gran cantidad de agua de mar en hielo continental.[12]

Los montes submarinos acrecentados en el este de Australia como parte del orógeno de Nueva Inglaterra revelan la historia de los puntos calientes de Panthalassa.[13] Desde el Devónico Tardío hasta el Carbonífero, Gondwana y Panthalassa convergieron a lo largo del margen este de Australia a lo largo de un sistema de subducción por inmersión en el oeste que produjo (de oeste a este) un arco magmático, una cuenca del antebrazo y una cuña de acreción. La subducción cesó a lo largo de este margen en el Carbonífero Tardío y saltó hacia el este. Desde el Carbonífero Tardío hasta el Pérmico Temprano, el orógeno de Nueva Inglaterra estuvo dominado por un entorno extensional relacionado con una transición de subducción a deslizamiento. La subducción se reinició en el Pérmico y las rocas graníticas del batolito de Nueva Inglaterra se produjeron mediante un arco magmático, lo que indica la presencia de un margen de placa activa a lo largo de la mayor parte del orógeno. Los restos de Permian a Cretáceo de este margen convergente, conservados como fragmentos en Zealandia (Nueva Zelanda, Nueva Caledonia y el Aumento del Señor Howe), fueron saqueados de Australia durante la separación del Cretácico Tardío al Terciario Temprano del este de Gondwana y la apertura del Mar de tasman.[14] La placa de unión cretácica, ubicada al norte de Australia, separaba el Tethys oriental de Panthalassa.[15]

Paleo-oceanografía

Panthalassa era un océano del tamaño de un hemisferio, mucho más grande que el Pacífico moderno. Podría esperarse que el gran tamaño resulte en patrones de circulación de corrientes oceánicas relativamente simples, como un solo giro en cada hemisferio, y un océano mayormente estancado y estratificado. Sin embargo, los estudios de modelación sugieren que hubo un gradiente de temperatura de la superficie del mar (SST) este-oeste en el que el agua más fría se sacó a la superficie al aflorar en el este mientras que el agua más cálida se extendió hacia el oeste hasta el océano Tethys. Los giros subtropicales dominaron el patrón de circulación. Las dos bandas hemisféricas estaban separadas por la ondulante zona de convergencia intertropical (ZCIT).[dieciséis]

En el norte de Panthalassa había vientos del oeste de latitud media al norte de 60 ° N con vientos del este entre 60 ° N y el ecuador. La circulación atmosférica al norte de 30 ° N está asociada con la Alta del Norte de Panthalassa que creó la convergencia de Ekman entre 15 ° N y 50 ° N y la divergencia de Ekman entre 5 ° N y 10 ° N. Un patrón que resultó en el transporte Sverdrup hacia el norte en regiones de divergencia y hacia el sur en regiones de convergencia. Las corrientes fronterizas occidentales dieron lugar a un giro del Norte de Panthalassa subtropical anticiclónico en latitudes medias y una circulación anticiclónica meridional centrada en 20 ° N.[dieciséis]

En el norte tropical de Panthalassa, los vientos alisios crearon flujos hacia el oeste, mientras que los flujos del ecuador fueron creados por vientos del oeste en latitudes más altas. En consecuencia, los vientos alisios alejaron el agua de Gondwana hacia Laurasia en la corriente ecuatorial del norte de Panthalassa. Cuando se alcanzaran los márgenes occidentales de Panthalassa, las intensas corrientes de los límites occidentales formarían la corriente oriental de Laurasia. En las latitudes medias, la corriente del norte de Panthalassa traería el agua de regreso al este, donde una débil corriente del noroeste de Gondwana finalmente cerraría el giro. La acumulación de agua a lo largo del margen occidental, junto con el efecto Coriolis, habría creado una Corriente Contador Ecuatorial de Panthalassa.[dieciséis]

En el sur de Panthalassa, las cuatro corrientes del giro subtropical, el sur de Panthalassa, giraron en sentido contrario a las agujas del reloj. La corriente meridional de Panthalassa ecuatorial fluyó hacia el oeste entre el ecuador y 10 ° S hacia la occidental, intensa Corriente de Panthalasssa del Sur. La Corriente Polar del Sur luego completa el giro como la Corriente Suroeste de Gondwana. Cerca de los polos, los vientos del este crearon un giro subpolar que giraba en sentido horario.[dieciséis]

Mapa del Océano Panthalassa hace unos 200 millones de años. Los óvalos blancos muestran las ubicaciones reconstruidas de arcos volcánicos conocidos de rocas continentales.

Otra denominación admitida es la de Océano Mundial

Océano mundial u océano global (de las expresiones inglesas world ocean y global ocean) es el sistema interconectado de masas de agua oceánicas o marinas de la Tierra. Comprende la mayor parte de la hidrosfera. La expresión «océano planetario» se utiliza más habitualmente en planetología para denominar a la masa oceánica de cualquier planeta oceánico.

La unidad y continuidad del océano mundial, con un intercambio relativamente libre entre sus partes, es de fundamental importancia para la oceanografía.1​ Está dividido en varias zonas oceánicas principales que están delimitadas por los continentes y que tienen diferentes características oceanográficas. Estas divisiones son: el océano Atlántico, el océano Ártico (a veces considerado como un mar del Atlántico), el océano Índico, el océano Pacífico y el océano Antártico o Austral (a veces, considerado sólo la parte sur de los océanos Atlántico, Índico y Pacífico). A su vez, las aguas oceánicas están intercaladas por muchos mares más pequeños y otros cuerpos de agua.

El océano mundial ha de haber tenido una u otra forma de existencia en la Tierra desde los primeros eones (origen del agua en la Tierra),2​ y fue esencial para el origen y el desarrollo de la vida. Su forma no ha sido constante, ya que la deriva continental la ha ido cambiando continuamente (en la escala de tiempo geológico –tectónica de placas-). Para el periodo (finales del Paleozoico y comienzos del Mesozoico) en que la mayor parte de las tierras emergidas formaban un único continente, que los paleogeólogos denominan Pangea («toda la tierra»), se denomina Panthalassa («todo el mar») a ese océano único. En distintas ocasiones de la historia geológica se han formado supercontinentes y superocéanos.

La percepción de su existencia se remonta a la antigüedad clásica, cuando se lo divinizaba (ΏκεανόςOkeanós-). La acuñación del concepto contemporáneo de «océano mundial» se debe al oceanógrafo ruso Yuly Shokalsky,3​ que utilizó la expresión en su obra Oceanografía (1917) para describir lo que es básicamente un océano continuo y único, que cubre la mayor parte de la Tierra y rodea todas las masas continentales.

En tanto que continuo, el océano mundial se puede visualizar como centrado en el océano Antártico. El Atlántico, Índico y Pacífico pueden ser vistos como grandes bahías o lóbulos extendiéndose hacia el norte desde el océano Antártico. Más al norte, el Atlántico se abre en el océano Ártico, que está conectado con el Pacífico por el estrecho de Bering.

Océano Ural

Océano Ural

El océano Ural fue un antiguo y pequeño océano localizado entre Siberia y Báltica. El océano se formó a finales del Ordovícico cuando las grandes islas de Siberia colisionaron con Báltica, que ahora formaba parte del supercontinente de Euramérica. Las islas también cerraron el océano Khanty, predecesor del océano Ural. En el período Devónico, el océano Ural comienza a disminuir debido a que Siberia y el microcontinente Kazakhstania se acercan a Báltica. A finales del Devónico y en el Misisípico, el océano Ural se convirtió en un canal marítimo. Por fin, cuando estos continentes chocaron en el Carbonífero, se cerró completamente el océano formándose los Montes Urales.

En el Silúrico

Se comenzó a producir la fusión de Laurentia-Báltica y Avalonia, con la desaparición del océano Iapetus, y la formación del continente de las Viejas Areniscas Rojas o Euramérica. Puesto que durante el Silúrico este proceso no terminó, los principales grupos oceánicos (braquiópodos y graptolites) eran muy cosmopolitas. Hay pruebas de que las placas de hielo eran menos extensas que aquellas pertenecientes a la glaciación del Ordovícico Superior.

Cuando la proto-Europa colisionó con Norteamérica, la colisión plegó los sedimentos costeros que se habían acumulando desde el Cámbrico frente a la costa este de Norteamérica y la costa oeste de Europa. Este evento es la Orogenia Caledoniana, una serie de montañas que se extendía desde el Estado de Nueva York a Europa, incluyendo Groenlandia y Noruega. Hacia final del Silúrico, el nivel del mar descendió de nuevo, dejando cuencas de evaporitas desde Michigan al oeste de Virginia, y las nuevas cadenas montañosas fueron rápidamente erosionadas. El río Teays, que fluía en medio del continente, erosionó los estratos del Ordovícico, dejando huellas en los estratos del Silúrico del norte de Ohio e Indiana.

El nivel del mar era muy elevado y el clima era cada vez más cálido, con lo que gran parte de las tierras ecuatoriales fueron sumergidas. Esto condujo al mayor desarrollo de comunidades oceánicas tropicales del Eón Fanerozoico. El gran océano de Panthalassa cubría la mayor parte del hemisferio norte. Otros océanos de menor tamaño incluyen las dos fases del Tetis, Proto-Tetis y Paleo-Tetis, el Océano Rheico, el Océano Iapetus (ahora entre Avalonia y Laurentia), y el recién formado Océano Ural.

Océano Paleo-Tetis

Océano Paleo-Tetis

La placa de Cimmeria comienza a desplazarse hacia el norte reemplazando el océano Paleo-Tetis por Tetis. El dibujo presenta la situación hace 280 millones de años.

El océano Paleo-Tetis es un antiguo océano del Paleozoico situado entre el supercontinente Gondwana y Euramérica. Se comenzó a formar a finales del Ordovícico, hace uno 450 millones de años, reemplazando al antiguo océano Proto-Tetis. Desapareció a finales del Triásico, hace unos 200 millones de años, siendo reemplazado por el océano Tetis.

El océano Paleo-Tetis se comenzó a formar a fines del Ordovícico cuando una dislocación separa de Gondwana dos pequeños fragmentos, las denominadas Tierras Húnicas. Estas se dividen en la Húnica Europea, hoy la corteza terrestre bajo parte de Europa central (llamada Armórica) y de la península ibérica, y la Húnica Asiática, hoy la corteza de China y partes del este de Asia Central. Estos fragmentos comienzan a avanzar hacia el norte, en dirección a Euramérica. Durante este proceso, el océano Rheico comienza a desaparecer entre Euramérica y las Tierras Húnicas. En el Devónico, la parte oriental del océano Paleo-Tetis se abre, cuando los microcontinentes de China del Norte y China del Sur se desplazan hacia el norte. Esto provocó el decrecimiento del océano Proto-Tetis, un precursor de Paleo-Tetis, hasta el Carbonífero tardío, cuando China del Norte colisionó con Siberia.

Sin embargo, a fines del Devónico, una zona de subducción formada al sur de las Tierras Húnicas, comenzó a subducir la corteza oceánica del Paleo-Tetis. Gondwana se desplaza hacia el norte, un proceso mediante el cual la parte occidental del océano Paleo-Tetis se cerraría. En el Carbonífero se produjo la colisión continental entre Euramérica y las Tierras Húnicas. En Norteamérica a esto se le denomina Orogenia apalache, mientras que en Europa es la Orogenia hercínica. El océano Rheico desaparece por completo y en el oeste se cierra el Paleo-Tetis.

A fines del Pérmico, la pequeña y alargada placa de Cimmeria (hoy la corteza de Turquía, Irán, Tibet y partes de Asia sudoriental) se separó de Gondwana (que en este momento forma parte de Pangea). Al sur del continente Cimeria se comienza a formar un nuevo océano, el Tetis. A finales del Triásico, todo lo que queda del océano Paleo-Tetis fue un estrecho canal marítimo. En el Jurásico Inferior, como parte de la Orogenia Alpina, la corteza oceánica del Paleo-Tetis es subducida bajo la placa Cimmeria, cerrando el océano del oeste a este. En la actualidad podría quedar un último vestigio del océano Paleo-Tetis bajo el mar Negro.

El papel que jugaron los Paleo-Tethys en el ciclo del supercontinente, y especialmente la desintegración de Pangea, no está resuelto. Algunos geólogos argumentan que la apertura del Atlántico Norte se desencadenó por la subducción de Panthalassa en los márgenes occidentales de las Américas, mientras que otros argumentan que el cierre de Paleo-Tethys y Tethys dio lugar a la ruptura. En el primer escenario, los penachos del manto causaron la apertura del Atlántico y la ruptura de Pangea y el cierre del dominio Tethyan fue una de las consecuencias de este proceso; en el otro escenario, las fuerzas longitudinales que cerraron el dominio de Tethyan se transmitieron latitudinalmente en lo que hoy es la región del Mediterráneo, lo que dio como resultado la apertura inicial del Atlántico.[4]

Historia

Imagen de Paleo-Tethys Ocean, antes de que la Placa Cimmeria se mueva hacia el norte, lo que hizo que el océano se cerrara, el Paleo-Tethys Ocean se cerró alrededor de 180 mya. ~ 290 mya (Pérmico Temprano).

La placa de Cimmeria comienza a moverse hacia el norte, cerrando el Océano Paleo-Tethys, mientras que el Océano Tetis comienza a abrirse desde el sur. ~ 249 mya (límite permiano-triásico).

El Océano Paleo-Tethys comenzó a formarse cuando la propagación de arcos de fondo separó los terranes del Hunic europeo de Gondwana en el Ordovícico tardío, para comenzar a moverse hacia Euramerica (también conocida como el Viejo Continente de Arenisca Roja) en el norte. En el proceso, la placa debajo del Océano Rheico entre Euramérica y los terranes húnicos europeos subducidos y las grietas en esta placa dieron como resultado la formación de un pequeño Océano Renherliniano que duró hasta el último tiempo de Carbonífero.[5] [6]

En el Devónico temprano, la parte oriental de Paleo-Tethys se abrió, cuando los húnicos asiáticos terranes, incluidos los microcontinentes del norte y sur de China, se movieron hacia el norte.[6] [7]