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Mapa de Ranulf Higden

Mapa de Ranulf Higden

Ranulf Higden o Higdon (c.  1280  – 12 de marzo de 1364) fue un cronista inglés y un monje benedictino del monasterio de St. Werburgh en Chester.[1] Se cree que nació en el oeste de Inglaterra, tomó el voto monástico (benedictino) en Chester en 1299 y viajó por el norte y Midlands de Inglaterra, incluidos Derbyshire, Shropshire y Lancashire.

Higden fue el autor del Polychronicon, una larga crónica, una de varias obras de este tipo de historia y teología universal. Estaba basado en un plan tomado de las Escrituras y escrito para la diversión e instrucción de su sociedad. Es comúnmente llamado Polychronicon, del título más largo Ranulphi Castrensis, cognomine Higden, Polychronicon (sive Historia Polycratica) ab initio mundi usque ad mortem regis Edwardi III in septem libros dispositum. La obra está dividida en siete libros, en humilde imitación de los siete días del Génesis., y, a excepción del primer libro, es un resumen de historia general, una recopilación realizada con considerable estilo y gusto. Escrito en latín, fue traducido al inglés por Juan de Trevisa (1387) e impreso por Caxton (1480) y otros. Durante dos siglos fue una obra aprobada. Ha sido descrita como “la historia universal más exhaustiva producida en la época medieval y… el best seller de su época”.[2]

El primer libro consta de 60 capítulos y proporciona un estudio geográfico del mundo. Comienza con un prólogo y una lista de autores elaborados, cubre Asia, África y Europa y concluye con 23 capítulos que describen Inglaterra.[3] Las primeras letras de estos 60 capítulos crean un acróstico: presentem cronicam conpilavit Frater Ranulphus Cestrensis monachis.[2] Los siguientes seis libros proporcionan una historia del mundo: desde la Creación hasta Nabucodonosor (Libro 2); al nacimiento de Cristo (Libro 3); a la llegada de los sajones a Inglaterra (Libro 4); a la llegada de los daneses a Inglaterra (Libro 5); a la conquista normanda (libro 6): a la conclusión en el reinado de Eduardo III (libro 7).[3]

Un manuscrito latino de 281 folios en poder de la Biblioteca Huntington en California termina inicialmente en 1340 y se afirma que es una versión final posiblemente escrita por el propio Higden y editada por él hasta aproximadamente 1352. Perteneció a la Abadía de St. Werburg durante su vida y se mantuvo en la biblioteca monástica hasta que la abadía se disolvió en 1540[2]. El texto latino del Polychronicon nunca se imprimió antes del siglo XIX, aparte de una sección sobre la historia británica del Libro 1 que se publicó en una compilación reunida por Gale en 1691[4]. Hay más de 100 versiones de las versiones en latín o inglés publicadas antes de 1800 en bibliotecas del Reino Unido, Bélgica, Irlanda, Estados Unidos, Francia, España y la Ciudad del Vaticano[5].

Mapa del mundo en un manuscrito de finales del siglo XIV del Polychronicon de Ranulf (Biblioteca Británica).
Oriente está en la cima y Jerusalén en el centro; el Mar Rojo en la parte superior derecha está coloreado de rojo.

Parece haber gozado de considerable popularidad en el siglo XV. Era el trabajo estándar sobre historia general y se sabe que existen más de cien manuscritos. El manuscrito de Christ Church dice que Higden lo escribió hasta el año 1342; este documento se puede ver en línea.[6] El excelente manuscrito en Christ’s College, Cambridge, afirma que escribió hasta el año 1344, fecha posterior a la cual, con la omisión de dos años, Juan de Malvern, un monje de Worcester, llevó la historia hasta 1357, año en el que fecha en que termina.

Sin embargo, según un editor, la parte de Higden del trabajo no va más allá de 1326 o 1327 a más tardar, después de lo cual fue llevada a cabo por dos continuadores hasta el final. Thomas Gale, en su Hist. Brit. & c., scriptores , xv. (Oxon., 1691), publicó esa parte, en el latín original, que se remonta a 1066.

Existen tres primeras traducciones del Polychronicon  El primero fue realizado por Juan de Trevisa, capellán de Lord Berkeley, en 1387, y fue impreso por Caxton en 1480; el segundo por un escritor anónimo, fue escrito entre 1432 y 1450; el tercero, basado en la versión de Trevisa, con la adición de un octavo libro, fue preparado por Caxton. Estas versiones son especialmente valiosas para ilustrar el cambio del idioma inglés durante el período que cubren.

El Polychronicon, con las continuaciones y las versiones en inglés, fue editado para la Serie Rolls (núm. 41) por Churchill Babington (vols. I. Y ii.) Y Joseph Rawson Lumby (1865-1886).[3] [7] Esta edición fue criticada negativamente por Mandell Creighton en el Eng. Hist. Rev., de octubre de 1888. Hay una traducción reciente de sus sermones por Margaret Jennings y Sally A. Wilson.[8]

Higden está enterrado en la catedral de Chester.

Dos imágenes del mapa de Ranulf Higden (en este caso, muy simplificadas, casi esquemáticas, sin contornos continentales) que se encuentran en dos manuscritos del Polychronicon del siglo XV en la Biblioteca Vaticana.

Saber más: https://blogcatedranaval.com/2019/11/12/el-mar-mediterraneo-en-el-s-xiv/

Esta página de la colección de manuscritos reales contiene la mitad derecha de un mapa del mundo. Inglaterra está en la parte inferior derecha, con fondo rojo. Catorce ciudades están representadas e identificadas, incluidas Londres, Winchester, Lincoln, Oxford, Worcester, Gloucester, Norwich, Northampton, York y Exeter. Las cabezas alrededor del mapa representan los 12 vientos que rodean el mundo.

Mapa del mundo elaborado a finales del siglo XIV por el cronista y monje inglés Ranulf Higdon.

Una posible versión anterior.

Mapamundi de Opicinus de Canistris

Mapamundi de Opicinus de Canistris

Diagrama con símbolos zodiacales, folio 24r. Aviñón, Francia, 1335–50. Biblioteca Apostólica Vaticana, Pal. Lat. 1993.

Opicinus de Canistris (1296-c. 1353), también conocido como Anonymous Ticinensis, fue un sacerdote, escritor, místico y cartógrafo italiano que generó una serie de escritos inusuales y diagramas cosmológicos fantásticos.123 Originalmente autobiográficos, proporcionan la mayoría de la información sobre su vida. Cuando sus obras fueron redescubiertas a principios del siglo XX, los estudiosos las consideraron de carácter “psicótico, debido a sus reflexiones teológicas extraordinarias y diagramas esquemáticos. Los méritos de esta interpretación psicoanalítica, sin embargo, son actualmente objeto de debate.

Biografía

Norte de Italia (1296-1329)

Opicinus nació el 24 de diciembre de 1296 en Lomello, cerca de Pavía, Italia. Su familia, que era bien conocida en Pavía, apoyó activamente los güelfos contra los gibelinos.

Fue a la escuela desde los seis años. Luego estudió artes liberales y progresivamente recibió una formación enciclopédica ecléctica. Desde muy temprana edad se interesó por el dibujo. Tuvo varios empleos temporales para ayudar materialmente a su familia.

La toma de Pavía por los gibelinos el 8 de octubre de 1315 obligó a la familia de Canistris a exiliarse a Génova durante tres años. Opicinus se distanció entonces de la parte güelfista de su familia, especialmente a raíz de la muerte de su padre y uno de sus hermanos menores.

En Génova estudió teología y la Biblia con mayor profundidad y desarrolló su talento para el dibujo. Durante este periodo fue capaz de ver el primer “mapa marítimo” (erróneamente conocidos como “portulanos”). Cuando regresó a Pavía en 1318 estudió para ser sacerdote y desde 1319 elaboró tratados religiosos. Fue ordenado en Parma el 27 de febrero de 1320 y en 1323 obtuvo una parroquia modesta en Pavía (Santa Maria Capella).

Entre 1325 y 1328 cometió un delito simoníaco y fue excomulgado por el obispo de Pavía. Huyó y vagó durante varios meses, viviendo de la mendicidad.

Aviñón (1329 – circa 1353)

Cuando llegó a Aviñón en abril de 1329, donde se encontraba la corte papal, Opicinus recuperó su fuerza y una vez más persiguió sus ambiciones. El papa Juan XXII reparó en él y escribió varios tratados, entre ellos dos de carácter oportunista (De preeminentia spiritualis imperii y De laudibus).

Obtuvo un puesto de escribano en la Penitenciaría apostólica el 4 de diciembre de 1330. Sin embargo, poco después, fue encontrado por los que le habían estado persiguiendo desde los acontecimientos en Pavía. Una demanda fue presentada contra él ante la Rota. Poco se sabe acerca de la demanda, como en sus escritos, Opicinus es bastante vago acerca de su naturaleza. El 24 de enero de 1337 ganó su juicio ante la Rota.

Enfermedad y visiones

Catedral de Pavía. Aviñón, Francia; 1335–50. Biblioteca Apostólica Vaticana, Pal. Lat. 1993.

El 31 de marzo de 1334 Opicinus sufrió una grave enfermedad por la que estuvo en estado de coma durante casi dos semanas. Cuando se recuperó, descubrió que gran parte de su memoria había desaparecido, que no podía hablar y que su mano derecha era inútil.

Escribió: El 31 de marzo 1334 caí enfermo. Recibí los sacramentos y estuve cerca de la muerte durante el primer tercio del mes de abril. Cuando volví en mí encontré que mis miembros habían dejado de funcionar… Había olvidado todo y ni siquiera podía recordar cómo era el mundo fuera de nuestro dormitorio… Debido a las consecuencias de la enfermedad quedé mudo, mi mano derecha quedó incapacitada y había perdido de una manera milagrosa una gran parte de mi memoria literal.

En última instancia, Opicinus recuperó su memoria, el habla y alguna función en su mano. Atribuyó esta curación a una visión que experimentó el 15 de agosto (casualmente la fecha de la festividad de la Asunción de la Virgen).

En la noche del 15 de agosto tuve un sueño de la Virgen con el Niño en su regazo… y a través de sus méritos me devolvió no la littera (conocimiento) sino un doble espíritu. Desde el 1 de febrero de 1335 comencé a retirarme, poco a poco, del trabajo en nuestra oficina debido a la debilidad de mi mano.

Opicinus creía que su enfermedad era el resultado de pecados ocultos que habían corrompido su cuerpo. Sin embargo, interpretó su recuperación como un don espiritual que le permitió revelar la verdad espiritual.

En un trabajo espiritual, sin embargo, esta misma mano resultó ser más fuerte que antes: desde entonces ha dibujado todas estas imágenes sin ningún tipo de ayuda humana. En la actualidad mi conocimiento literal perdido es sustituido por conocimiento espiritual; mi mano derecha es débil en el trabajo mundano, pero fuerte en los esfuerzos espirituales.

Las “imágenes” que refiere son unas series complejas de mapas y diagramas esquemáticos en dos manuscritos actualmente albergados en la biblioteca del Vaticano, Palatinus 1993 y Vaticanus 6435. Para Opicinus, estos dibujos eran un medio con el que trazar las realidades espirituales que creía constituían las bases del mundo físico.

Muchos estudiosos han interpretado la enfermedad de Opicinus como psicosomática, específicamente el producto de la esquizofrenia. Sin embargo, cualquier sintomatología que pueda ser extraída de los abstrusos escritos de Opicinus parece sugerir que sufrió un derrame cerebral además de posibles episodios psicóticos.

Murió en Aviñón alrededor de 1353.

Obras

Escritos con anterioridad a 1334

Estos son tratados sin dibujos y conocidos por escritores amigos. Solo De preeminentia spiritualis imperii y De laudibus Papie han sobrevivido hasta la fecha en forma de copias.4​ Su contenido es clásico.

  • 1319: Liber metricus de parabolis Christi
  • 1320: De decalogo mandatorum
  • 1322: tratados religiosos
  • 1324: Libellus dominice Passionis secundum concordantiam IIII evangelistarum
  • 1329: De paupertate Christi, De virtutibus Christi, Lamentationes virginis Marie, De preeminentia spiritualis imperii
  • 1330: Tractatus dominice orationis, Libellus confessionis, De laudibus Papie
  • 1331: Tabula ecclesiastice hierarchie
  • 1332: De septiloquio virginis Marie
  • 1333: De promotionibus virginis Marie

Obra después de 1334

Opicinus es mejor conocido por los dos manuscritos que creó a raíz de su enfermedad, “BAV, Pal. lat. 1993” y “BAV, Vat. lat. 6435”. Estos dos manuscritos contienen una variedad de dibujos y escritos autobiográficos que trazan la vida y la enfermedad de Opicinus.

Manuscrito Vaticanus latinus 6435

Mapa del mundo, 1296 – 1300. Biblioteca Apostólica Vaticana, Vat. lat. 6435.

Diagrama con crucifixión. Aviñón, Francia; 1335–50. Biblioteca Apostólica Vaticana, Pal. Lat. 1993.

Opicinus escribió el Vaticanus latinus entre junio y noviembre de 1337, insertando con posterioridad addita (la última en diciembre de 1352). Este manuscrito, que sólo fue identificado en la víspera de la Segunda Guerra Mundial, fue recientemente publicado por completo y traducido por la medievalista Muriel Laharie, además de objeto de varios estudios realizados por el psiquiatra Guy Roux – una colaboración multidisciplinar esencial para examinar esta singular obra.

El Vaticanus se presenta en forma de un códice en papel de 87 folios, con solo texto escrito en la primera mitad y texto y dibujos (a menudo mapas) en la segunda. Es un documento muy denso.

Este códice es similar a un diario escrito en orden cronológico. Sin embargo, su contenido polimorfo difícil de descifrar da testimonio de la cultura enciclopédica de su autor. Opicinus utiliza todo su conocimiento para construir una identidad cósmica que aparece en numerosas formas; él es Dios, el Sol, el Papa, Europa, Aviñón, etc. Sus mapas antropomórficos en color de la zona mediterránea, precisos y curiosamente organizados, ilustran personajes “buenos” y “malos” y animales en los que se proyecta a sí mismo y a sus enemigos. El uso de símbolos, su gusto por disimular y manipular (palabras, números, espacio), y su atracción por lo obsceno y escatológico son omnipresentes y se relacionan fuertemente con temas similares que se encuentran ampliamente en la cultura medieval.

Manuscrito Palatinus latinus 1993

Opicinus comenzó el Palatinus latinus en 1336, como una secuela del Vaticano. Identificado en 1913 (por lo tanto, antes que el códice), este manuscrito fue objeto de un estudio realizado por Richard Salomon en 1939, con una edición parcial del documento y comentarios.

Con 52 grandes dibujos a color sobre pergamino (a menudo usado por ambos lados) y cubierto con notas, Palatinus utilizó y desarrolló las ideas del pecado y de la conciencia expresadas en Vaticanus, pero depende mucho menos de un formato cartográfico. Los dibujos son sumamente esquemáticos, usando figuras humanas cubiertas de círculos y elipses. Opicinus también incluyó una gran cantidad de citas bíblicas, calendarios, cartas astrales e imaginería médica.

 

El “mapa del Astrólogo”

El “mapa del Astrólogo”.

Se conoce como “Mapa del Astrólogo” un curioso mapa, anónimo, elaborado en algún lugar de Egipto, en fecha coetánea o posterior a Ptolomeo, aunque muy discutida. Incluimos este mapa en por comprender elementos geográficos junto a otros astrológicos. Se conoce su existencia por dos tipos de fuentes.

En primer lugar, aparece en nueve de las doce copias que se conservan de unos escolios anónimos a los Comentarios de Teon de Alejandría a las tablas astronómicas del Almagesto ptolemaico; y en segundo lugar, aparece también en tres copias medievales (S. XV a XVII) de un antiguo compendio de textos astrológicos, en griego y árabe, con tablas, diagramas y dibujos, uno de los cuales es el mapa. En todos ellos, el mapa es muy parecido, casi idéntico, lo que permite afirmar que los ejemplares que han llegado hasta nosotros son fiel reproducción del original, lo que a su vez significa que no obstante su sencillez, poco más que un bosquejo, es el mapa de confección griega más antiguo que conocemos, pues todos lo demás son como hemos dicho, reconstrucciones más o menos fiables.

De acuerdo con este contexto el mapa debe ser interpretado, quizá, como un instrumento destinado a la docencia, y de ahí su carácter esquemático, y comprensivo tanto del cosmos como de la Tierra. En este sentido, Edson y Savage-Smith entienden que “el propósito del mapa era orientar al usuario sobre su lugar en el mundo, tanto geográfico como cosmológico. Esta orientación era la finalidad de la Astrología, que ligaba los sucesos de la Tierra con los movimientos de los astros”. Otros autores estiman, sin embargo, que no hay que descartar que los elementos geográficos hayan sido añadidos con posterioridad a un mapa en origen únicamente astrológico.

MS Marsh 42, Oxford

La mención en el mapa a varios lugares de Egipto y la preeminencia del símbolo romboide que lo representa, así como la omisión del Mediterráneo, ha inducido a creer que el mapa original fue confeccionado en ese país, pero la época de su elaboración es discutida. Sin duda es anterior a los textos y compendios a los que se adjuntó, pero se ha situado, según los autores, desde el siglo II hasta el siglo VI. Para datarlo, se han fijado en los componentes del mapa. Por ejemplo, la mención de varios lugares de Egipto mencionados en la Geographia de Ptolomeo induce a considerarlo coetáneo o posterior a éste. A su vez, la mención de Hierasycaminus, que era una colonia romana en la frontera de Egipto, abandonada en 298, sugiere que no debe ser muy posterior a esta fecha. Neugebauer lo sitúa en el siglo II, pues la inclusión de elementos “paganos”, como el inframundo situado en el hemisferio sur, induce a creer que es de factura precristiana. J. Christian estima que puede ser incluso del siglo I. El autor que lo data más tardíamente es Dilke. Estima que debe ser del siglo V o VI, pues la vaga referencia al “Bajo Egipto” (Kato Choras) y la omisión del Mediterráneo y Alejandría indica que su autor radica en el Alto Egipto en una época ya desconectada de las enseñanzas de Alejandría. También Edson y Savage-Smith lo datan en ese periodo.

Mapa del Astrólogo. Esquema gráfico.

El mapa es una curiosa composición, que comprende no solo el mundo habitado sino también la esfera celestial, la rosa de los vientos y el inframundo. Tiene forma redonda, conectando con ello con las antiguas creencias. Está dividido en las clásicas zonas o climas, dos templadas, dos tórridas y dos frígidas, separadas por el ecuador y los trópicos. En el mundo terrenal se indican varios países, con Egipto en forma preeminente, representado en un destacado romboide en el cuadrante superior izquierda, dividido por el trópico de Cáncer. En la parte superior se sitúan el Bajo Egipto y Heptanomia, y en la parte inferior, Hyerasycaminus, Syene y Meroe. Todas estas localidades figuran en la Geographia de Ptolomeo con sus respectivas coordenadas. A la derecha de Egipto se sitúan Persia y el mar Eritreo (Arábigo) dentro de una semicircunferencia, y el océano Índico dentro de un triángulo. A la izquierda de Egipto, Libia y Etiopía, representando el resto del continente africano.

Un anillo, con indicación de la dirección de los vientos, rodea el mapa, representando la esfera celestial o, quizá, un océano circundante. Un línea o meridiano central discurre entre los Polos, y la línea ecuatorial divide los hemisferios. La línea correspondiente a la eclíptica atraviesa el ecuador oblicuamente. Bajo el Ecuador hay un “ardiente mar innavegable”, y más al sur se halla el “contramundo”, en zona cálida pero inhabitada. De sus mares parten el Río del Olvido y el Río del Fuego, tributarios del Río de la Muerte, que trazan un círculo (único en Marsh 42, doble en MS Phill 1479 y MS Barocci 94), creando la imagen y sensación de un agujero que desciende al inframundo.

Resulta desconcertante la expresión de que “la región intermedia, entre el trópico de invierno y el círculo antártico está en latitud 40 estadios”. Se ha discutido mucho su interpretación. Neugebauer estima que la palabra “mu” (40) debe interpretarse como una abreviación de “murioi”, que significa

10.000. Otros entienden que es un error de los primeros copistas al copiar el número o que debe leerse grados en lugar de estadios, indicando la distancia angular entre el trópico de Capricornio y el círculo antártico.

Angelino Dulcert

Angelino Dulcert

Nacimiento::Siglo XIVjuliano Palma de Mallorca (Reino de Aragón)

Fallecimiento: Siglo XIV

Ocupación: Cartógrafo

Angelino Dulcert, también referido como Angel Dolcet o Angelino Dalorto fue un cartógrafo mallorquín del siglo XIV, autor de los más antiguos mapas portulanos de la llamada “escuela mallorquina“; es autor del primer ejemplar conocido y atribuido a dicha escuela, el portulano de 1339.

Existen tres cartas náuticas, dos firmadas y una anónima, que pueden atribuirse a la misma persona, aunque aparece con distintos nombres, que han sido leídos o transcritos de distinta forma, dado que las últimas letras son casi ilegibles. Por un lado, Angelino Dulcert (o Dulcet, Dulceti, Dulceto y Dulceri), y por otro, Angelino Dalorto. El nombre de Dalorto se encuentra en la primera carta, de 1330, que no indica el lugar de su composición, y el nombre de Dulcert (o sus variantes) en la segunda, de 1339, que indica haber sido hecha en Mallorca. La similitud entre ambas cartas y la tercera, anónima, las agrupa como obras del mismo autor, aunque su filiación ha originado una controversia sobre su origen italiano o mallorquín que ha durado muchas décadas. La controversia se centró, fundamentalmente, en las deducciones que se obtienen del uso de la toponimia y de otros rasgos y elementos de las cartas, como el colorido o las banderas, pero no ha podido evitar las influencias nacionalistas, dado que la cuestión está ligada al origen genovés o mallorquín de las cartas náuticas.

Carta de Angelino Dulceti de 1330. 106 x 66 cm.

Las pruebas apuntan a que era mallorquín, tanto su estilo, que es 100 % de la escuela mallorquina,1​ como ciertos elementos de sus mapas que se encuentran en las cartas mallorquinas y en cambio no están en las cartas genovesas de la misma época, pero a pesar de estas evidencias, todavía hay autores que mantienen que podría ser originario de Génova, de nombre Dalorto,2​ habiendo emigrado posteriormente a Mallorca.34

La primera de sus cartas fechadas es la de 1330 (Que se conserva en la colección del Príncipe Corsini en Florencia, donde fue descubierta a finales del siglo XIX. Está fechada en marzo del año  indicado en números romanos, pero de forma confusa, que unos interpretaron como MCCCXXV (1325) y otros como MCCCXXX (1330). Pero Pujades ha determinado con argumentación paleográfica que debe ser 1330, que es la fecha actualmente aceptada.

Portulano de 1339

Carta portulana de Angelino Dulceti de 1339

Está fechado en Palma de Mallorca el 1339. Tiene notas y leyendas escritas en latín, y se caracteriza porque representa aspectos desconocidos a las obras contemporáneas producidas en Génova y Venecia (El rey de Malí, las Canarias descubiertas en 1312, una isla con nombre Antil y otra isla llamada Brasil), y tiene en cambio el mar Rojo “pintado de rojo” y la forma de representar las montañas, aspectos típicos de la escuela mallorquina.12

Este mapa también intenta representar la Europa del Norte, e incluye información relativa a África, sin centrarse sólo en las representaciones relativas al Mediterráneo que caracterizan las obras de la época. Se distingue además por ser el primer portulano que identifica la isla de Lanzarote (la más oriental del archipiélago Canario), como la isla de Lanzarotus Marocelus, una referencia al navegante genovés Lanceloto Malocello.

El portulano está dibujado en dos piezas de pergamino manuscritas y unidas en una sola pieza, con unas dimensiones de 750 × 1020 mm. Se encuentra en la Biblioteca Nacional de Francia en París.5

Hay otro portulano muy similar, dibujado entre los años 1325 y 1330, que se atribuye también a Angelino Dulcert. Tiene el más puro estilo de la escuela mallorquina,1​ pero, de nuevo, hay algunos que dudan si fue dibujado en Mallorca o en Génova, ya que no está especificado.6

La tercera carta fue descubierta con posterioridad, ya en el siglo XX, y se conserva en la British Library (Add. Ms 25691). Es una carta anónima, pero dada su semejanza con las anteriores, no se duda de que procede del mismo autor. Su datación es discutida. Heinrich Winter mantiene que es anterior a las otras dos porque es la primera en situar la bandera de Aragón en Sicilia, que fue conquistada en 1282, pero no en Cerdeña, que fue conquistada en 1324, donde sí aparece en la carta de 1330, por lo que la de la British Library debe ser anterior a ésta. Esta opinión ha sido rechazada por otros autores, en especial por Giuseppe Caraci, y también por otros posteriores, como Gerald Crone, Tony Campbell y Ramón Pujades, pues las conclusiones obtenidas de emplazamiento de banderas nunca pueden considerarse definitivas, y en cambio, del análisis de la evolución de la toponimia se deduce una datación posterior, entre 1339 y 1350, probablemente 1340.

Carta atribuida a Angelino Dulceti. Add. Ms 25691

Estas son las primeras cartas mallorquinas. No puede decirse que sean una creación puramente mallorquina, no solo por el probable origen y formación genovesa de Dulceti, sino porque, como hemos indicado anteriormente, todas las cartas son en realidad resultado de la utilización de otras anteriores, copias unas de otras a las que se van añadiendo nuevos datos en la búsqueda de un constante perfeccionamiento. Pero es indudable que las cartas de Dulceti son innovadoras de un estilo que se convertirá en el llamado estilo mallorquín, consistente en la inclusión de contenido geográfico y político en el interior de los continentes.

La cartografía de Dulceti es, en conclusión, la iniciadora del llamado estilo mallorquín, que agrupó a numerosos cartógrafos trabajando en Mallorca, y un claro precedente del Atlas Catalán de 1375. Dice Tony Campbell que en materia de decoración, lo más razonable es considerar que la obra genovesa (aun siendo de origen más antiguo) es una imitación o continuación de la obra mallorquina. Como dice Monique Pelletier, la carta de 1339 constituye, junto con las otras dos del mismo autor, un conjunto que anuncia las obras maestras de la cartografía mallorquina. Su originalidad proviene de un nuevo estilo y de un contenido que introduce al lector en el interior de los países. Se combinan los circuitos marítimos con los terrestres, de modo que su lectura no puede hacerse sin una evocación de los circuitos económicos que existían en el Mediterráneo a principios del siglo XIV.

LAURA JURADO Palma

Aquel día de 1885 los telediarios habrían abierto con su nombre de haberlos habido. Un hallazgo en el archivo del príncipe Tomás Corsini de Florencia ponía patas arriba la historia de la cartografía. Una carta, firmada en 1339, que adelantaba en casi cuatro décadas la que hasta entonces se había considerado la primera. Su autor, un grabador de la Escuela Mallorquina: Angelino Dulcert.

Al capitán, escritor e historiador zamorano Cesáreo Fernández Duro, le tocó hacer de corresponsal por encargo del responsable de la Biblioteca Nacional de París. Suya era la primicia pero también, la falta de datos con la que completar aquel maravilloso titular. «Era el portulano más antiguo que se conoce firmado y fechado en Mallorca», explica el matemático y experto en Historia de la ciencia, Ernesto García Camarero.

Según el corresponsal amateur, la carta estaba «en admirable estado de conservación», salvo un «desgarrón» entre el Mar Rojo y la Península Arábiga. «Casi todas las inscripciones se leen fácilmente; no está sucia, ni manchada y ni siquiera ha adquirido color amarillento», detallaba. Un portulano dibujado en dos piezas de pergamino manuscritas unidas, con unas dimensiones totales de 750 por 1.020 milímetros. Aún hoy se conserva en la Biblioteca francesa.

Hasta entonces, el Atlas catalán de 1375 -atribuido a Los Cresques- se consideraba la carta náutica más antigua. El hecho de que la recién descubierta llevara fecha, 1339, hizo que el título de pionero pasara pronto a quien la autografiaba: Angelino Dulcert. «Pero aunque […] tiene fecha y firma, nada se sabe de la vida de sus autores», se lamentaba Fernández Duro.

«Los cartógrafos eran gente socialmente oscura», asegura García Camarero en el artículo La escuela cartográfica de Mallorca. «Eran artesanos que trabajaban en talleres establecidos en los puertos, en los que también se fabricaban otros instrumentos náuticos», añade. Su obra y la lengua que en ella utilizara, en este caso el latín, eran las únicas pistas sobre su autor.

Las pruebas apuntan a que Dulcert era mallorquín. Su estilo coincide al 100% con el de la escuela cartográfica de la Isla, y en su mapa aparecen elementos que sólo se encuentran en las cartas elaboradas aquí y no en las genovesas de la misma época. Entre ellas, el Mar Rojo pintado de rojo y una particular forma de representar las montañas.

«El inicio de la ciencia y la tecnología marinas en España se remonta a la Baja Edad Media y está ligado a la necesidad de disponer de cartas náuticas que facilitasen la navegación por los distintos reinos marítimos», señala el experto. En general, todos los portulanos tenían el Mediterráneo como zona principal, pero incluían también el Mar Rojo, el Mar Negro, una parte del océano Atlántico y la costa noroccidental de África.

Pero Angelino Dulcert era pionero no sólo por una cuestión temporal, sino también por la introducción en su mapa de aspectos hasta entonces ausentes en otras contemporáneas. Su carta se extendía, también, hacia Europa del Norte -retratando la Península Escandinava- y era la primera en representar las Islas Canarias, redescubiertas por los europeos en aquel siglo XIV. De hecho, identificaba incluso la isla de Lanzarote, donde el navegante Lancellote Malocello había desembarcado sólo 20 años atrás.

«Según el conocimiento actual podría considerársele como iniciador de la cartografía mallorquina. Dada la originalidad de este tipo de representaciones no existen antecedentes», reconoce García Camarero. Los problemas surgieron después. Cuando alguien comparó aquella obra recién descubierta con otra que ya se conocía, fechada entre 1325 y 1330 por un tal «Angellinus de Dalorto». ¿Se trataba de una versión italiana del nombre de Dulcert? ¿Acaso el cartógrafo era, en realidad, un genovés afincado en Mallorca? De hecho, existía una tercera, ésta anónima, que Winter había fijado como elaborada en 1327.

Los expertos las analizaron con lupa. «En estas tres cartas están las raíces de la fecunda escuela mallorquina», asegura García Camarero. «Además, entre ellas hay una semejanza estilística tan notable que muestran que existió una estrecha relación entre los autores, si éste no fue el mismo en los tres casos. Cosa muy probable», añade. Todas ellas creadas antes del atlas de Los Cresques. Dulcert se hacía, de repente, pionero por partida triple.

Dulcert que en su mapa de 1339, dibujó el mar Mediterráneo y Europa desde Irlanda hasta Rusia, con una precisión de nuestro tiempo. En él las latitudes son perfectamente exactas y el error máximo de las longitudes no llega al semigrado.

Pietro Vesconte

Pietro Vesconte

Imagen de un cartógrafo trabajando, que se supone es del propio Vesconte Pietro, del atlas de Vesconte de 1318 (Museo Correr, Venecia)

Pietro Vesconte (fl. 1310–1330) fue un cartógrafo y geógrafo del siglo XIV de la República de Génova, un pionero en el campo de las cartas portulanas que influyó en la cartografía italiana y catalana a lo largo de los siglos XIV y XV. Parece haber sido el primer cartógrafo profesional en firmar y fechar sus obras con regularidad.1

Aunque Vesconte nació en Génova, produjo gran parte de su trabajo en Venecia. Estuvo activo entre 1310 y 1330,1​ produciendo numerosos mapas. Sus cartas náuticas se encuentran entre las primeras en cartografiar con precisión regiones del mar Negro y del mar Mediterráneo. También produjo representaciones cada vez más precisas de las costas del norte de Europa, en particular las de Gran Bretaña y, en menor medida, de Irlanda.

Su carta portulana de 1311 del Mediterráneo oriental es la carta náutica firmada y fechada más antigua que se conserva de la época medieval.2​ Es también el autor de al menos cuatro hojas firmadas de diversos atlas (1313, 1318a, 1318b, c. 1321), en los que las diversas hojas se pueden combinar en una sola carta náutica. También hay un atlas (1321) y una solitaria carta portulana (1327) firmados por Perrino Vesconte, que se supone son del propio Pietro o posiblemente de un pariente más joven de su familia que usó el diminutivo de ‘Pietro’.1​ La imagen de un cartógrafo trabajando, que aparece en un atlas de Vesconte de 1318, es posible que represente al propio Vesconte.3

Pietro Vesconti trasladó su experiencia como fabricante de portulanos en el mapamundi (mapa circular del mundo) que produjo, que introdujo una precisión nunca antes vista en el género.1​ Proporcionó un mapa del mundo, un atlas náutico, un mapa de Tierra Santa y las plantas de las ciudades de Acre y Jerusalén, para que fueran incorporadas en el Liber secretorum fidelium cruces, Marino Sanuto, una obra que tuvo por objeto fomentar una nueva cruzada.3​ Hay tres copias conocidass del Liber de Sanuto (c. 1320-21, c. 1321 y c. 1325) que incluyen mapas de Vesconte, estando solamente el primero de ellos firmados, aunque los dos últimos se supone que con seguridad fueron hecho por él, o, al menos, bajo su dirección.

Obras de Vesconte (o atribuidas)

Las siguientes obras han sido firmadas, o atribuidas, a Pietro Vesconte.4

  • 1311 – Carta portolana del Mediterráneo oriental, firmada y fechada, perteneciente (C.N.1) al Archivio di Stato en Florencia, Italia.
  • 1313 – Atlas de seis hojas, firmado y fechado, perteneciente (DD 687) a la Biblioteca nacional de Francia en París, Francia. (1. Calendario, 2. Mar Negro, 3. Mar Egeo, 4. Mediterráneo oriental, 5. Mediterráneo central, 6. Mediterráneo occidental e Islas Británicas)5
  • 1318 – Atlas de siete hojas, firmado y fechado, perteneciente (Port. 28) al Museo Correr en Venecia, Italia. (1. Calendario, 2. Mar Negro, 3. Mediterráneo oriental, 4. Mediterráneo central, 5. Mediterráneo occidental, 6. España y África norte, 7. Atlántico norte)
  • 1318 – Atlas de diez hojas, firmado y fechado, perteneciente (MS 594) a la Biblioteca Nacional de Austria de Viena, Austria. (1.Calendario, 2. Mar Negro, 3. Mediterráneo oriental, 4. Mediterráneo central (sur), 6. Mediterráneo central (norte) 7. Mediterráneo occidental, 8. España y costa Atlántica francesa, 9. Islas Británicas, 10. Mar Adriático)
  • c.1320-21 – Mapamundi más atlas de cinco hojas, sin datar pero firmado por Vesconti, del Liber secretorum de Marino Sanuto (parcialmente perdido), perteneciente (Pal.Lat.1362A) a la Biblioteca Apostólica Vaticana en la Ciudad del Vaticano (2. Mar Negro, 3. Mar Egeo, 4. Palestina y Mediterráneo oriental. 5. Adriático y África norte, 6. Mediterráneo occidental y Atlántico norte)
  • 1321 – Atlas Perrino Vesconte de cinco hojas, firmado y fechado, perteneciente (R.P.4) a la Biblioteca Central de Zúrich, Suiza (1 Calendario, 2. España y Atlántico norte, 3. Mediterráneo central, 4. Mediterráneo oriental. 5. Mar Negro)6
  • c.1321 – Atlas de nueve hojas, sin datar, perteneciente (MS 175) a la Biblioteca municipal de Lyon, Francia. (1. Calendario, 2. rhumb network, 3. Mar Negro, 4. Mediterráneo oriental, 5. Mediterráneo central (norte), 6. Mediterráneo central (norte) 7. Mediterráneo occidental. 8. Islas Británicas & Francia, 9. Mar Adriático)
  • c.1321 – Mapamundi y atlas de cinco hojas, sin datar ni firmar, atribuido a Vesconte, del Liber secretorum de Marino Sanuto, perteneciente (Vat. Lat. 2972) a la Biblioteca Apostólica Vaticana en la Ciudad del Vaticano (1. Mar Negro, 2. Aegean y África norte, 3. Palestina & Mediterráneo oriental 4. Mediterráneo central, 5. Mediterráneo occidental y Atlántico norte)
  • c.1325 – Mappa mundi y atlas de cinco hojas, sin datar ni firmar, atribuido a Vesconte, del Liber secretorum de Marino Sanuto, perteneciente (Add MS 27376) a la Biblioteca Británica, en Londres, UK. (1. España y Atlántico norte, 2. Mediterráneo central, 3. Palestina y Mediterráneo oriental, 4. Mar Egeo y África norte, 5. Mar Negro)

Galería de imágenes

 

Portulano de 1311 de Pietro Vesconte del Mediterráneo oriental, la primera carta portulana firmada (Archivio di Stato de Florencia)

 

Calendario astronómico del atlas de 1313 de Pietro Vesconte. (Biblioteca nacional de Francia, París)

 

 

Atlántico mapa, hoja del atlas de 1313 de Pietro Vesconte. (Biblioteca nacional de Francia, París)

 

Mapa del mar Adriático, hoja del atlas de 1318 de Pietro Vesconte (Biblioteca Nacional de Austria, Viena)

 

 

 

Mapa del Atlántico, hoja del atlas de 1321 de “Perrino” Vesconte (Biblioteca Central de Zúrich)

 

 

Mapa del Mediterráneo occidental, hoja del atlas de c. 1321 de Pietro Vesconte (Biblioteca municipal de Lyon)

 

 

Mapa del Atlántico norte (Francia, Britain, Ireland), hoja del atlas de Pietro Vesconte c. 1321 (Biblioteca municipal de Lyon)

 

 

 

 

Mapa del Atlántico, sheet from Vesconte’s c.1321 atlas for Marino Sanuto’s Liber Secretum (Biblioteca Vaticana)

 

 

Mapa del Atlántico, sheet from Vesconte’s c.1325 atlas for Marino Sanuto’s Liber Secretum (Biblioteca Británica)

 

 

 

Ejemplos

Aragón en el Mapamundi de Pietro Vesconte 1320. Aragoneria.

Mapa del mundo incluido en el Liber secretorum fidelium cruces de Marino Sanuto

 

Mapamundi de Pietro Vesconte 1320

 

Pietro Vesconte (fl. 1310–1330) fue un cartógrafo y geógrafo genovés.

Pionero en el campo de la carta portolana, influyó en la cartografía italiana y catalana a lo largo de los siglos XIV y XV.

Parece haber sido el primer cartógrafo profesional en firmar y fechar sus trabajos regularmente.

Aunque Vesconte nació en Génova, produjo gran parte de su trabajo en Venecia.

Estuvo activo entre 1310 y 1330, produciendo numerosos mapas.

Sus cartas náuticas se encuentran entre las primeras en cartografiar con precisión las regiones mediterránea y del Mar Negro.

Detalle del Mapamundi de Pietro Vesconte de 1320, donde aparece Aragón como “aragonia” al este (más arriba) de navarra y dentro de la región geográfica conocida como “Yspania” en rojo.

También produjo retratos progresivamente más precisos de las costas del norte de Europa, en particular de Gran Bretaña y, en menor medida, de Irlanda.

En el mapa del Atlantico, la hoja de Vesconte c.1321 para el atlas de Marino Sanuto, en el “Liber Secretum Fidelis Crucis” (Biblioteca Vatican)

Se puede ver la bandera de Aragón situada sobre el espacio geográfico del Reino de Aragón.

Pietro Vesconte, Carta nautica del Mediterraneo orientale, del mar Nero e del mar d’Azov, 1311 (Archivio di Stato di Firenze).

La carta náutica de 1311 de Pietro Vesconte del este del Mediterráneo es la carta náutica más antigua firmada y fechada que se conserva en la época medieval.

También es autor de al menos cuatro atlas de varias hojas firmadas (1313, 1318a, 1318b, c. 1321), donde las diferentes hojas se pueden combinar en una sola carta náutica.

También hay un atlas (1321) y una carta portuaria solitaria (1327) firmada por “Perrino Vesconte”, que se supone que es el mismo Pietro o posiblemente un miembro más joven de su familia que utiliza una forma diminuta de “Pietro”.

Pietro Vesconte aportó su experiencia como fabricante de portolanos para influir en el mappa mundi (mapa del mundo circular) que produjo, lo que introdujo una precisión nunca antes vista en el género.

Proporcionó un mapa del mundo, un atlas náutico, un mapa de Tierra Santa y un plan de Acre y Jerusalén para incluirlos en el Liber secretorum fidelium cruces de Marino Sanuto, un trabajo que tenía como objetivo fomentar una nueva cruzada.

Hay tres copias conocidas del Libro de Sanuto (c. 1320–21, c. 1321, c. 1325) que incluyen los mapas de Vesconte, solo el primero de los cuales está firmado; en los dos últimos se asume que los hizo él, o al menos se hicieron bajo su dirección.

Imagen del Libro de Sanuto de 1320 a gran tamaño

Más información sobre Pietro Vesconte y Marino Sanuto

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Pietro Vesconte. Mapa del Atlántico, España y las Islas Británicas. Marino Sanuto “Liber Secretorum Fidelium Crucis”. 1325.

1311 Mapa Portolan del mundo por Pietro Vesconte

Innovaciones:

Las principales innovaciones introducidas por Vesconte, algunas incluso desde su primera carta de 1311, son las siguientes, que se convirtieron en regla general durante siglos:

– El uso de tres colores para distinguir los 32 vientos o direcciones de compás: negro para las ocho principales, verde para las intermedias entre éstas y rojo para el resto.

– Formas significativas para determinadas islas, especialmente en el complejo archipiélago del Egeo.

– Banderas para la representación de ciudades. (Con el precedente de la carta Lucca).

– Inserción de la escala, a partir del atlas de 1318, en una barra rectangular, abandonando su inserción en un círculo, forma habitual desde la carta Pisana.

– Diseño de los bancos de arena y lagunas costeras con puntos rojos y cruces negras. (Con el precedente de la carta Riccardiana)

– Intento de solución (en la carta de 1327, con posible precedente en las cartas Lucca y Riccardiana) al problema de que con el uso de dos rosas de los vientos quedan espacios triangulares a cada lado del punto de tangencia de los dos círculos, en los que las costas no están provistas de líneas de rumbos, lo que ocurre especialmente en el mar Adriático.

– En algunas cartas de Vesconte aparece por primera vez el elemento de la decoración, en los bordes y sobre todo en las esquinas, decoradas con retratos de santos o evangelistas con un fondo dorado. Esta cuestión ha sido estudiada por Laura di Marchi. Su estudio muestra que los atlas son el resultado de una colaboración de Vesconte con artistas iluminadores de Venecia, y que las santas figuras pudieran tener un uso práctico relacionado con la oración. Pero hay que tener en cuenta que las cartas decoradas no iban destinadas al uso náutico, sino que eran productos comerciales a petición del cliente.

– Finalmente, Vesconte es el primero en producir colecciones de cartas parciales formando un atlas, costumbre que arraigó sobre todo en Venecia. Estos atlas no fueron confeccionados para su uso en el mar sino a petición y encargo de acaudalados clientes como un producto de lujo o prestigio para sus bibliotecas, y gracias a ello se han conservado algunos hasta nuestros días. Respecto de los atlas de Vesconte hay otra particularidad. Al existir varios atlas bien datados y en un cierto periodo de tiempo (de 1311 a 1327) es fácilmente observable el progreso en el conocimiento de datos que transporta a sus cartas, no solo en la toponimia sino también en la configuración de las líneas de costas. Un ejemplo claramente observable es la evolución del diseño de las islas Británicas.

Carta Pisana

Carta Pisana

Fotografía de la Carta Pisana

La Carta Pisana es un mapa (Anónimo) realizado a finales del siglo XIII, alrededor de 12751300. Se encontró en Pisa, de ahí su nombre. En él se muestra el conjunto Mar Mediterráneo, el Mar Negro y una parte del Océano Atlántico, desde el norte del actual Marruecos (hasta aproximadamente el paralelo 33º norte, con la ciudad de Azemmour) que hoy día se encuentra en Holanda, aunque la precisión de detalle del mapa se limita principalmente al Mediterráneo. Es la carta náutica más antigua (es decir, no simplemente un mapa, sino un documento que incluye instrucciones de navegación). Se trata de una carta portulana, que muestra un estudio detallado de las costas, y muchos puertos, pero no tiene ninguna indicación de la topografía o de la toponimia del interior. En el mapa, el norte está en la parte superior, en contraste con otros mapas de la misma época, como el mapa de Hereford (ca. 1300), donde es el Este el que se encuentra en la parte superior.12

Origen y contenido

Los posibles lugares de origen para el mapa son Pisa, donde fue encontrado, Venecia, y Génova, que es el lugar de origen aceptado por los expertos. Respecto a la densidad de los puertos a que hace referencia el mapa es más alta en la costa del mar Tirreno, y más baja en el Mar Jónico. Esta es una posible evidencia de que el mapa es de origen genovés, dado que en aquellos momentos, Génova era una gran potencia en el mar Tirreno. Además, la primera referencia textual de la utilización de una carta marítima detallada, en 1270, está referida a un barco de la cruzada de San Luis a quien ayudaron los genoveses. La inexactitud de la parte atlántica de la Carta Pisana, especialmente en comparación con su parte del Mediterráneo, puede ser ejemplificada con su representación de Gran Bretaña: una forma irregular, rectangular, situada en un eje Este-Oeste, con sólo seis nombres de lugares indicados para toda la isla de Gran Bretaña. Civitate Londra (Londres) se coloca en el centro de la costa sur de la isla.

En cuanto a la fecha del mapa, su antigüedad viene limitada por la mención de la ciudad de Manfredonia, que fue fundada por el rey Manfredo de Sicilia en 1256.

Las fuentes utilizadas en la elaboración de la Carta Pisana son difíciles de determinar. El uso de algunas variantes dialectales en los nombres de lugares indicados en el mapa tiende a sugerir que fueron compilados de diversas fuentes regionales para hacer el mapa. Otras posibilidades incluyen una hipotética carta portulana anterior, hoy desaparecida, o la influencia de la cartografía romana antigua. Sin embargo, no hay absolutamente ninguna evidencia que apoye la existencia de una carta portulana anterior, y el hecho de que el mapa tiene errores flagrantes sobre Italia socavaría la teoría de una influencia romana antigua.

Aspectos de navegación y su relación con la brújula

El mapa abarca casi todo el Mediterráneo con dos círculos de rumbos, uno para el Mediterráneo occidental, y otro para la zona oriental. Estos círculos están divididos en dieciséis partes, correspondiendo cada una de las dieciséis divisiones del mapa a una dirección de la rosa de los vientos. Además, cuenta con una escala bidireccional (ver mapa), subdividida en varios segmentos que corresponden a 200, 50, 10, y 5 millas. El valor exacto de la “milla portulano” es difícil de calcular en unidades de hoy en día, ya que hay discrepancias entre las zonas geográficas de este mapa y los demás, pero está convencionalmente consensuado en alrededor de 1,25 kilómetros.

La metrología de la carta Pisana

Se puede leer en el artículo de Wikiversidad: La carta Pisana

Para saber más: https://es.wikiversity.org/wiki/Portulanos/La_carta_Pisana

La Carta Pisana, del año 1300, es un portulano que emplea los dedos árabes como unidad de medida e incluye una representación del Atlántico Este, el Mediterráneo y una parte del mar Negro (el estrecho de Gibraltar aparece en el ángulo inferior izquierdo). Se conserva en la Biblioteca Nacional de Francia y puede consultarse en la web Gallica.

Andalucía, la imagen cartográfica: Carta Pisana

Denominada Carta Pisana por el lugar de su hallazgo, cubre desde el Atlántico al Oriente Medio.

Con respecto a Andalucía, apunta los trazos esenciales de su costa, enfatizando el saliente del cabo de Gata, la fisonomía del Estrecho, la bahía e isla de Cádiz y la desembocadura del Guadalquivir. Recoge una prolija nómina de topónimos, repetida y ampliada en cartas posteriores, desde Vera a Cartaya. Mientras la mayoría de los nombres se rotulan en negro (cabo de Gata, Almuñécar, Nerja, Fuengirola, Marbella, Estepona, monte de Gibraltar, Tarifa, Trafalgar, Cádiz, Salmedina, río de Sevilla, entre otros), algunos puertos principales (Almería, Salobreña, Málaga y Algeciras) se iluminan en tinta roja.

Escribe John Hessler (2015, 7-8), especialista en cartografía de la Biblioteca del Congreso de Washington1, que “muchos tipos de cartografía siguen desconcertando a los expertos actuales, al igual que el propio origen de la disciplina. Una forma misteriosa apareció en torno al año 1250 y desapareció a mediados del siglo XVI. Los historiadores modernos no saben casi nada acerca de quién originó esta forma pragmática de hacer mapas (…), que adoptan la forma de las cartas medievales de navegación y [que] se elaboraron para su uso a bordo de los buques comerciales que navegaban el Mediterráneo y, más tarde, el océano Atlántico. Estos mapas, conocidos como portulanos, proporcionaban a los marineros los nombres de los puertos, así como direcciones de brújula y la trayectoria de los vientos predominantes. Pero no se molestaban en anotar ningún elemento interior. (…). Dado que no tienen antepasados, da la impresión de que surgieron en la mente medieval completamente formados, sin modelos ni precursores”.

El más antiguo que se conserva es la Carta pisana, un portulano del Mediterráneo, el mar Negro y parte de la costa Atlántica dibujado en 1290. Para elaborarlo, el cartógrafo eligió dos puntos, los centros de dos circunferencias tangentes, de las que irradian las líneas rectas que indican los puntos cardinales y las direcciones intermedias. Sobre esta red, dibujó las costas de los continentes y las islas, escribió los topónimos de la costa y de los puertos, pero las masas terrestres no incluyen ningún detalle, ningún dibujo, porque esta carta náutica se ideó para navegar y los detalles interiores habrían sido superfluos.

Mapamundi de Hereford

Mapamundi de Hereford

Es posible que le suene a más de un lector por la polémica que protagonizó en 1988 el párroco de Hereford, donde se conserva, cuando propuso venderlo en una subasta de Sotheby’s para afrontar los problemas financieros de la diócesis. Al final, por suerte para los escandalizados vecinos, el mecenazgo solventó la cuestión con la construcción de una gran biblioteca en la que se expone al público. Pero involuntariamente -se supone-, el sacerdote le hizo una gran publicidad a lo que era una pieza excepcional.

Se trata de un mapamundi, dibujado sobre un pergamino de medidas 132 x 162 cm y enmarcado en roble, que colgaba de una pared de la catedral local excepto en períodos turbulentos, en que se escondía bajo el suelo de una de las capillas, hasta que en 1855 se procedió a su limpieza y restauración por parte del British Museum. La autoría se atribuye a un tal Richard de Haldingham, notable de Lafford -su firma está en la esquina inferior izquierda-, quien admite haberse documentado en las obras de Solino y Orosio. Ha sido datado en tiempos medievales, en el año 1285 d.C.

Como era normal por entonces, el mapa representa un O.T, es decir, un Orbis Terrarum, que es un tipo de representación cartográfica creada por San Isidoro para su obra Etimilogías, pero que bebía de la tradición romana iniciada por Marco Vipsanio Agripa. De ese mismo estilo hay otros importantes ejemplos que también se pueden considerar atlas visuales, caso del de Beato de Liébana, el Salterio de la abadía de Westminster, etc. En ellos destaca la T con que se articula la representación, formada por el Mediterráneo (brazo vertical) separando Europa de África y los ríos Nilo y Don más el Mar Negro (brazo horizontal) que separan nuestro continente de Asia. Y el Mar Rojo, pintado de rojo. El anillo exterior correspondería al océano y la población humana, descendiente de los hijos de Noé, se reparte por el trifolio terrestre.

El mapamundi de Hereford sigue ese esquema. Tiene forma circular, estando presidido por un Pantocrátor (Cristo en majestad) en el Paraíso, situado en la parte alta (que corresponde al Este porque por allí sale el sol) y rodeado de un muro de fuego que cierra el paso a los condenados al infierno por el Juicio Final. Debajo está el mundo conocido, con Jerusalén en el centro (un pequeño agujero indica que se hizo con un compás) y los continentes excepto América (porque aún quedaban más de dos siglos para su descubrimiento). No faltan océanos y mares, así como la señalización de casi medio millar de localidades, muchas de ellas habitadas entonces y otras sólo citadas en la Biblia.

Detalle del centro, Jerusalén:

Pero también hay otros elementos bíblicos, hasta una quincena. Así, fijándose detalle a detalle, podemos ir viendo la torre de Babel, el Arca de Noé o la ruta seguida por los judíos en su Éxodo (con el Mar Rojo pintado de ese color). Igualmente, abundan las referencias a leyendas medievales: el unicornio, los hombres salvajes, una treintena de criaturas antropomórficas fantásticas… Otros mitos son clásicos (8), como las columnas de Hércules en Gibraltar, el Vellocino de Oro o el laberinto del Minotauro en Creta. No todo es imaginario porque también aparecen el campamento de Alejandro Magno, la medición del mundo ordenada por Julio césar y una pequeña recopilación de 33 animales y plantas de todo el mundo, algunos tan exóticos de aquélla como el camello asiático o los elefantes de guerra que aparecían en los relatos clásicos, otros fantásticos.

Visión simplificada:

Reconstrucción del emplazamiento original.

El mapa contiene 1.091 topónimos o inscripciones, brillantemente estudiados y catalogados por Scott Westrem (notas 292 y 293), incluso agrupando las que pueden atribuirse a sus respectivas fuentes. Algunas, como Orosius, Solinus o Isidoro de Sevilla son expresamente mencionadas en el mapa. Otras son la Biblia, Plinio, el itinerario de Antonino, San Jerónimo, Julius Honorius, Martianus Capella, Aethicus Ister, Hugues de Saint-Victor y otros textos, entre los que destaca la Expositio mappe mundi, datado hacia 1190, al que pueden atribuirse nada menos que 437 inscripciones. Casi todas están en latín, salvo algunas leyendas especiales en franco-normando. Gran parte de las inscripciones son nombres de ciudades, ríos, montañas o islas, pero muchas contienen información cosmológica, etnográfica, histórica, teológica y zoológica, en relación con monumentos, animales, plantas, gentes, sitios bíblicos y elementos legendarios o mitológicos, y hay centenares de inscripciones que llevan una adjunta ilustración. Scott Westrem ha efectuado también un examen empírico del pergamino, destacando su extraordinaria calidad,  junto a la enorme información que suministra el mapa y la destreza que muestran las ilustraciones, ice que nos encontramos ante lo que puede ser calificado de lujosa o suntuosa cartografía medieval. Naomí Reed Kline ha publicado en 2001 un libro en el que, en el contexto del arte medieval y la historia intelectual, realiza un completo y detallado análisis de las imágenes y textos del mapa de Hereford, relacionándolo con otros mapas medievales.

En su conjunto, el mapa de Hereford es una verdadera enciclopedia de conocimientos geográficos, históricos, bíblicos, mitológicos, zoológicos y botánicos, pero se destaca su fuerte carácter religioso, mostrando a Dios como el creador del mundo y los elementos geográficos solo proporcionan el marco o estructura para almacenar la información relativa a su creación e historia. Dice Naomí Reed Kline (nota 99) que en los mapas medievales se presenta el mundo como un compendio de tiempo y espacio, pero trascendido por símbolos que relacionan la Creación con el tiempo eterno a través de la Resurrección y el juicio Final.

Mapamundi de Zakariya Al-Qazwini

Mapamundi de Zakariya Al-Qazwini

Nombre en árabe: زكريَّا بن مُحمَّد بن محمود القزويني

Apodo: أبو يحيى y أبو عبد الله

Nacimiento: 1203, Qazvin (Irán)

Fallecimiento: 1283: Bagdad (Ilkanato)

Religión: Islam

Información profesional

Ocupación: Historiador, matemático, zoólogo y geógrafo

Mapa procedente de su “Cosmografia”, en un manuscrito del siglo XVI

Abu-Yahya Zakariyyà ibn Muhàmmad ibn Mahmud al-Qazwiní o al-Qazwiní (Qazvín (Persia), 12031283) fue un cosmografo y geógrafo Persa.1

Al-Qazvini, el Plinio musulmán”, fue un enciclopedista persa que compuso en Dos tratados árabes, una Cosmografía y una Geografía. Como en el caso de las enciclopedias de la Europa medieval, esta obra es una compilación de los superficiales conocimientos del día, sin mucho intento de interpretarlo o integrarlo. Sin embargo, su la influencia fue de gran alcance, y fue citado, parafraseado y traducido durante siglos. Las ilustraciones también fueron transmitidas en forma tradicional. La mayor parte del mapa está ocupada por África y las desconocidas tierras del sur, mientras que Europa y Asia ocupan la mayor parte de la mitad inferior del mapa. Las siete inscripciones en el izquierda especificar las zonas y dar sus dimensiones. El mapa representa el mundo islámico, centrado en el Océano Índico. Como en la mayoría de los mapas musulmanes, la orientación es tal que el sur está en la parte superior. El Océano Índico está representado como encerrado por un este extensión de África, una noción descendiente de Ptolomeo. Cerca de lo irregular y la incomprendida península de la India agrupa un grupo de islas. La protuberancia circular es Arabia con los ríos gemelos de Mesopotamia cerca, representados como conectando el Golfo Arábigo con el Mediterráneo. Este último mar está muy contraído y distorsionado. Eso se estrecha bruscamente hacia el oeste, donde está inscrito “Golfo del Oeste”. El alcance oriental del Mediterráneo está etiquetado: “Mar de Egipto” y en él fluye el gran Nilo con su fuentes de muchas ramificaciones.

El mar a la izquierda del mapa (este) es el Océano Pacífico y el de arriba medio es el Océano Índico con el Mar Arábigo. La península rodeada por seis islas es China, y a su derecha está el Mar Índico [Golfo de Bengala]. El otro golfo más lejos a la derecha, con tres ríos que desembocan, está el Golfo Pérsico. A continuación se muestra Arabia como un protuberancia circular que sobresale en el Océano Índico/Mar Arábigo, con Bahr-i-Kulzum [el Mar Rojo] en su oeste (derecha). El río Nilo se muestra con ocho afluentes, que se unen juntos para desembocar en otro lago y de allí al Mediterráneo, que es el mar de forma desigual conectado a la derecha con el océano circundante y llamado Bahr-i- Misr [Mar de Egipto]. El Mar Negro se ramifica desde el centro del Mediterráneo y se extiende hacia el norte para unirse al océano en el norte de la masa terrestre. Los ríos Dejle [Tigris) y Forat [Éufrates] se muestran conectando el mar Mediterráneo con el Golfo pérsico. Partes del Mar Caspio están oscurecidas por el estrecho encuadernación en la página central del mapa Los ríos Arax y Kura también los representamos uniéndose y desembocando en el Caspio, el primero conectado con el río Tigris y el último con el Mar Negro. Entre los ríos Tigris y Arax, la inscripción Arminiya [Armenia] puede ser vagamente Hecho. Armenia está flanqueada por las ciudades de Tabriz y Erzrum. El pequeño rectangular El lago a la izquierda (este) del pliegue es el Mar de Aral, con los ríos Jeihun [Oxus, o Amu- Darya] y Seihun [Jaxartes o Sir-Darya) que se elevan desde Asia Central y desembocan en ella. El mapa está realizado íntegramente en plata y oro, consiguiendo un espléndido decorado efecto. Es posible que esto refleje algún prototipo realizado sobre una placa de plata, de del cual varios ejemplos musulmanes de renombre han sido registrados por historiadores medievales. Las cintas de oro pueden designar las fronteras del Mundo Musulmán. Las lineas paralelas rojas representan las siete zonas climáticas, sobre las que Al-Qazvini tiene mucho que decir.

Su obra más importante fue ‘Aj’ib al-makhluquat [Las maravillas de las cosas creadas]

De http://www.myoldmaps.com/early-medieval-monographs/222-al-qazwini-world-maps/222-al-qazwini.pdf

‘Aj’ib al-makhluquat [Las maravillas de las cosas creadas]

FECHA: siglo XIII

AUTOR: Zakariya Ibn Muhammad al-Qazwini (1203-1283)

DESCRIPCIÓN: El siguiente mapa fue encontrado en un manuscrito que mide 35.6 x 22.9 cm, con 230 hojas de papel, portadas ricamente iluminadas y numerosas miniaturas. En fols. 52vo-53r es un mapa mundial circular de doble página con un diámetro de 30,5 cm. El mapa representa el mundo islámico, centrado en el Océano Índico. Como en la mayoría de los mapas musulmanes, está orientado con el sur en la parte superior. El océano Índico se representa encerrado por una extensión oriental de África, una noción probablemente descendiente de Ptolomeo. Cerca de la península irregular de la India, agrupa un grupo de islas. La circular protuberancia representa a Arabia con los ríos gemelos de Mesopotamia cerca que ilustran una conexión existente entre el golfo Arábigo y el mar Mediterráneo. Este último mar está muy restringido y distorsionado. Se estrecha bruscamente hacia el oeste, donde es inscrito, Golfo del Oeste. El tramo oriental del Mediterráneo se denomina Mar de Egipto, y en él desemboca el gran Nilo con sus múltiples fuentes ramificadas. El mapa se representa íntegramente en colores plata y oro, consiguiendo un espléndido efecto decorativo Es posible que esto refleje algún prototipo hecho sobre una placa de plata, de la cual varios ejemplos musulmanes de renombre han sido registrados por medievales historiadores Las cintas de oro pueden designar las fronteras del mundo musulmán. El rojo líneas paralelas representan las siete zonas climáticas, sobre las cuales al-Qazwini tiene una gran tratar de decir.

El autor Zakariya Ibn Muhammad al-Kazwini o Qazwini (1203-1283), “a veces llamado el “Plinio musulmán” y al-Mustawfi, fue un enciclopedista persa que compuesto en árabe, dos tratados, una cosmografía, Kitab ‘aja’ib al-makhluqat wa-ghara’ib al-mawjudat [Maravillas de las cosas creadas y aspectos milagrosos de las cosas existentes], y un geografía, Athar al-bilad [Monumentos de las tierras]. La influencia de sus textos en posteriores escritores geográficos fue considerable. Los mapas aparecen en copias de ambas obras. El trabajo anterior trata los temas de los planetas, las estrellas, los ángeles, los elementos, los minerales, plantas y animales. Como en el caso de las enciclopedias de la Europa medieval, la obra es una compilación del conocimiento superficial del día, sin mucho intento de interpretarlo o integrarlo con datos contemporáneos. Sin embargo, su influencia aún era lejana, y fue citado, parafraseado y traducido durante siglos. Las ilustraciones, asimismo, se transmitían en forma tradicional. Muchos de los manuscritos de al-Qazwini las copias también contienen un mapa de su ciudad natal de Qazwin, una de las ciudades antiguas de Irán. Eso sin embargo, debe mencionarse que los mapas en diferentes manuscritos de la misma obra no difieren entre sí significativamente. Las transliteraciones de la versión de al-Qazwini también pueden ser encontrado en Mappae arabicae de Konrad Miller, Band 5,129-30 (Bild 6 y 7) (nota 7).

Mapa mundial de Al-Qazwini de sus Monumentos de lugares, copia fechada en 1580, Galería de Arte Walters, Baltimore, EE. UU., ref. W 593, ss. 52v-53r, 30,5 cm de diámetro. Este mapa, ilustrado arriba y abajo, indica la extensión del Islam conocimiento de los cartógrafos sobre los ciclos del día solar en latitudes extremas, aunque existe la posibilidad de que estas leyendas hayan sido añadidas al siglo XIII mapa original por copiadoras de última fecha.

Este mapa islámico del mundo pintado en plata y oro pertenece a otra copia del Traducción al persa del manuscrito del siglo XIII de al-Qazwini Athãr-al Bilãd wa Akhbãr al Ibãd [Monumentos de Lugares e Historia de los Esclavos de Dios] cuya fecha estimada de copia es 1580. El presente mapa está muy ornamentado, detallado y cubierto con pan de plata y oro, oro para las montañas y plata para los mares. Como muchos otros mapas de al-Qazwini, este también muestra las siete zonas climáticas y de hecho, el énfasis del mapa está en las observaciones climáticas y los datos detallados relacionados.

 

Mapa mundial de Hamd Allah Mustawfi/al-Qazwini reorientado con el norte en la parte superior y etiquetado

Mapamundi del Salterio de la abadía de Westminster

Mapamundi del Salterio de la abadía de Westminster

 

Mapamundi del Salterio de la abadía de Westminster

Titulo original: The Map Psalter

El Mapa del mundo, el Salterio de la abadía de Westminster es un pequeño mapa de alrededor de 9.5 cm de alto, iluminado, en un Salterio de alrededor de 1265 conservado actualmente en la Biblioteca Británica.

De autor desconocido, se cree que podría ser una copia del mapa que el rey Enrique III de Inglaterra, de la Casa Plantagenet, había en su habitación en el palacio de Westminster. A pesar de sus pequeñas dimensiones incluye numerosas figuras y toponimias, compendiando los significados teológicos y los conocimientos históricos y geográficos de otros mapas circulares de mayor tamaño, tales como el mapa del mundo de Ebstorf.

En el círculo que se circunscribe el mundo aparece Jesús entre dos ángeles con incensarios, haciendo con su mano derecha en un gesto de bendición y sosteniendo en la izquierda otra pequeña imagen de la Tierra, reconocible por el T inscrito en ella, como se establece en las Etimologías de San Isidoro. En virtud de la figura de Jesús, en la parte superior del mapa, correspondiente a este, una pequeña circunferencia representa el paraíso terrenal, como una isla separada de Asia, desde donde los caudales de los grandes ríos: Ganges, el Tigris, el Éufrates., en el centro, el ombligo del mundo y también en forma circular, se encuentra en Jerusalén. No faltan los recuerdos del mundo clásico con los árboles del Sol y la Luna junto a el paraíso, las ciudades de Gog y Magog y la serie de seres monstruosos derivados de los textos de Heródoto, que están situadas al sur, la derecha del mapa, que se encuentra en las antípodas, fuera del mundo habitable formado por los tres continentes: Asia, África y Europa.

El comúnmente conocido como “Salterio del mapa” toma su nombre de la detallada ilustración del folio 9r. En ella, se despliega un mapa con extraordinaria similitud al famoso Mapamundi de Hereford, ambos contemporáneos y construidos a partir de referentes bíblicos y terrenales. En la parte superior de la imagen, Cristo Pantocrátor ataviado en una túnica azul con un manto rojo está flanqueado por dos ángeles, cada uno sostiene con ambas manos las cadenas de un incensario. La imagen del Pantocrátor proviene de la iconografía bizantina, incluso, el nimbo crucífero dorado detrás de la cabeza de Cristo revela su origen. Estos tres personajes se encuentran sobre un fondo azul con pequeñas motas ordenadas en grupos de tres simulando un cielo estrellado.

El foco principal de la imagen es el gran círculo que representa el mundo conocido: la ecúmene. La disposición de los elementos es la siguiente: la parte superior del mapa corresponde al oriente, lugar por donde nace el sol y que intencionalmente coincide con la posición de Cristo. Al centro se ubica Jerusalén. La parte inferior del círculo pertenece a occidente, es decir a África y Europa. Si bien lo anterior deja el norte a la izquierda del mapa y el sur a la derecha, hay que advertir que la cartografía medieval se caracteriza por mezclar el espacio geográfico con el espacio simbólico y espiritual; lo anterior no quiere decir que no existan imágenes medievales científicamente más apegadas a lo que ahora entendemos por mapa, un ejemplo de ello son las cartas portulanas. Regresando a la imagen, justo debajo de Tierra Santa, en color verdoso está el Mar Mediterráneo con algunas de sus islas dentro de las que se distingue Sicilia y Creta. Algunos nombres de las ciudades más importantes de la época se distinguen: Roma, Grecia, Macedonia, Cartago, etc.

En la circunferencia doce pequeños rostros rodean el mundo, estos son indicadores de la dirección de los vientos. En la parte oriental del mapa, es decir, en la parte superior, el Mar Rojo es representado como una gran mancha roja. A su derecha, a un costado del asentamiento de “Ethiopia” está el nacimiento del Río Nilo, mismo que baja y se bifurca serpenteando ciudades hasta desembocar en el Mar Mediterráneo. En la cima del mapa, un círculo en blanco y negro con dos rostros en su interior posiblemente representa el paraíso en la Tierra, similar al mapa de Ebstorf y Hereford; del paraíso nacen otros ríos entre los que se aprecian el Ganges, Éufrates y Tigris. La precisión cartográfica es indiscutible, pues se menciona las ciudades más importantes de la época, lo que supone que el artista tenía conocimientos en geografía, mismos que solo pudo obtener a través de viajes o de acceso a otros mapas.

Del lado derecho del mapa, llama la atención una fila de casillas alternadas en rojo y azul con seres humanoides al interior. Este elemento probablemente sea las tierras antípodas que muchos autores medievales mencionaron en sus escritos, a pesar de ello, fueron pocos los que afirmaban que las tierras antípodas u “orbis alterius” estaban habitadas. Finalmente, en la parte inferior del mapa, dos dragones encontrados de forma simétrica inundan el espacio de las esquinas inferiores con motivos vegetales que nacen de sus colas. Según Michael Camille, los textos medievales funcionaban a partir de una jerarquización del espacio, en donde el centro se ubicaba lo más importante (Jerusalén) y los márgenes eran destinados no solo a lo menos valioso, sino a lo desconocido o monstruoso (dragones y antípodas), por lo que no es de extrañar que estas figuras estén a la orilla. Toda la imagen está enmarcada en un grueso borde ornamentado con grecas y flores.

Se sabe que la fecha de elaboración del libro fue después de 1262 ya que en el calendario del salterio se incluye la celebración de San Ricardo de Chichester, quien fue canonizado en 1262. Así mismo, por el mal acomodo de las ilustraciones, se sabe que posterior a su elaboración se anexaron imágenes de diferentes artistas, una práctica común en este tipo de objetos.

Como sede de la Iglesia Católica, Roma aparece justo a la derecha de Jerusalén. El río Danubio, el Ganges y el mar Rojo aparecen pintados de azul. Las islas británicas se ubican a la izquierda. A la derecha también puede encontrarse una antigua guía de viaje inglesa conocida popularmente como “The Marvels of the East”. Al reverso del mapa tenemos una representación de Dios sosteniendo un círculo dividido en tres partes correspondientes a los continentes de Europa, Asia y África.

El Salterio era un libro típico en las liturgias de la Edad Media en el que se ponían por escrito, desligados del resto de la Biblia, los 150 cantos comprendidos en el libro bíblico de los Salmos. Era habitual que los escolares practicaran en ellos la lectura, por lo que con frecuencia contenían mucha información añadida de carácter didáctico. Los salterios más lujosos estaban decorados con iniciales y cenefas ricamente coloreadas y contenían iluminaciones miniadas a página completa. Es el caso de este mapamundi, que es el único del que se tiene constancia que haya sido dibujado en un salterio.

El documento es un testimonio fiel de la importancia que tenía el cristianismo para los europeos medievales.

 

Salterio mapa c 1265, Jerusalén está en el centro.1

Mapas de Mathew Paris

Mapas de Mathew Paris

1250

(Mateo de París). Matthew Paris (ca. 1195-1259) fue un monje del monasterio benedictino de St. Albans, al norte de Londres, que llegó a ser durante los siglos XII y XIII un importante centro religioso de Inglaterra, en el que se desarrolló una escuela de crónica histórica, siendo Matthew Paris su principal cabeza desde 1235 hasta su fallecimiento en 1259, continuando la obra de su predecesor Roger de Wendower. Su obra más importante es Chronica Maiora, una crónica histórica del mundo, en la que además del contenido histórico, describe la vida del siglo XIII en Inglaterra, con sus sucesos civiles, naturales y políticos, la vida diaria, catástrofes como terremotos y todo lo que consideró de interés, así como la propia opinión del autor sobre las acciones de los políticos y del Rey, aunque es más una sucesión encadenada de hechos y relatos que una sistemática crónica histórica. Escribió también una Historia Minor o Historia Anglorum y una historia de St. Albans. Embelleció sus obras con vívidas ilustraciones de batallas, expediciones, ceremonias, ejecuciones, sucesos y también con mapas. La Chronica Maiora incluyó varios mapas: un mapamundi, un itinerario de peregrinaje desde Londres a los puertos de Italia donde se embarcaba a Tierra Santa (Sicilia y Apulia), un mapa de Palestina y otro de la isla de Britania. En el resto de las obras hay otras versiones de estos mapas. De todas ellas han sobrevivido varios ejemplares de la propia mano del autor, que se encuentran en la British Library y en el Corpus Christie College de Oxford y de Cambridge. Con Matthew Paris pasamos de mapas incluidos en enciclopedias con contenido geográfico e histórico a mapas incluidos en textos de contenido exclusivamente histórico, como ilustración del mismo, tradición que, con pocos antecedentes, consagra este autor, continuada después por otros como Ranulph Higden. Considerados en su conjunto, tenemos un grupo de mapas que desde Inglaterra muestran el camino de peregrinaje a través de Europa hasta Italia, donde se embarca a Tierra Santa y una descripción de ésta. Matthew Paris fue modificando los mapas a medida que obtenía nuevos datos, aportados por los numerosos viajeros, peregrinos y soldados que visitaban el monasterio de St. Albans. Ensayó también varias formas de mapas. Los hay geográficos, esquemáticos, lineales o por franjas, pictóricos e incluso diagramáticos, como el diagrama floral de la Heptarquía, en varias versiones, con los siete reyes anglosajones de Inglaterra. También hay un diagrama de los vientos, con la peculiaridad de que no comprende solo los doce vientos de la Antigüedad, sino dieciséis, anticipándose a lo que después será la rosa de los vientos, o quizá tomándolo de primitivas cartas náuticas.

Del mapamundi (que en realidad solo comprende Europa, Próximo Oriente y la costa norteafricana), se conservan dos ejemplares, el primero en el Corpus Christie College de Cambridge (Ms 26) y el segundo en la British Library (Ms Cotton Nero D.V.), pero éste es una débil copia del anterior. Los autores suelen considerar el mapamundi una obra sin interés, tanto geográfica como cartográficamente, y si Matthew Paris ha entrado en la Historia de la cartografía es por el resto de sus mapas.

El mapamundi, orientado al sur, es demasiado simple. Dice Suzanne Lewis que está dibujado en un descuidado estilo esquemático y que el autor no hizo ningún esfuerzo en mejorarlo en posteriores ediciones, a diferencia del resto de sus mapas, lo que permite entender que no tuvo mucho interés en él. En efecto, las costas externas de los continentes se dibujan con líneas rectas o casi rectas, sin duda para adaptarse al folio, por lo que Britania está totalmente omitida, Italia está exageradamente sobredimensionada, la toponimia es escasa, la hidrografía fluvial es disparatada, en forma radial, y carece de islas, incluso Sicilia, con la excepción de una isla en el mar Negro, en la que una leyenda dice “Pontos, la isla donde Ovidio fue exiliado”, lo cual tampoco es correcto.

Mapamundi 34,8 x 23,6 cm.

Lo más interesante del mapa es la información que suministra la inscripción que ocupa Asia. Dice que “este mapa es una copia reducida de los mapamundis de Robert de Melkeley y de Waltham Abbey, y que el mapamundi del Rey que se encuentra en sus habitaciones en Westminster ha sido fielmente copiado en el “ordinali”. Nada se sabe sobre Robert de Melkeley, y los mapas de Waltham y Westminster han desaparecido, así como esa “fiel copia” de éste, pero la inscripción es interesante porque nos da idea de la frecuencia con que, al parecer, existían en el siglo XII mapamundis expuestos en iglesias, catedrales y palacios reales, sin duda con motivo de las Cruzadas y el peregrinaje a Tierra Santa. En cuanto a la fidelidad del mapa con los originales, es de suponer que sea lejana, y que solo copió lo que le interesó para relacionarlo con los itinerarios a Tierra Santa, y de ahí que exagere el tamaño de Italia y destaque Apulia, donde se embarcaba a Tierra Santa. Pero en caso de que guardara fidelidad con los originales, habría pocas razones, en palabras del historiador cartográfico Charles R. Beazley (nota 222), para lamentar su pérdida. También dice la inscripción que el mundo tiene la forma de un chlamys extensa (manto militar extendido), es decir, como una capa, más ancha en su parte inferior, lo que parece responder a la concepción griega de Eratóstenes o Ptolomeo, con orientación norte, y sin embargo el mapa tiene forma rectangular para adaptarse al folio y orientación este.

Dice Suzanne Lewis que, aunque no parece depender directamente de ningún mapa conocido, está muy relacionado con el esquema general de los mapas medievales, que remontándose al siglo XI (mapa Anglosajón) se continúa en los mapas de Ebstorf y Hereford. Contiene alrededor de ochenta nombres, y aunque la mayoría tienen forma antigua, aparecen otros nuevos que se encuentran en el mapa de Ebstorf, como Hollandia, Burgundia, Flandria, Austria, Polonia, Saxonia, Theutonia, Hungaria, Normania, Braibe (Brabantia), Dacia (Dinamarca) y Suecia, así como las ciudades de Cologne, Pisa, Bologna y Janua (Génova). Son destacables, en contraste con la escasa toponimia sobre países y ciudades, las leyendas sobre eventos y lugares. A la ya indicada sobre el exilio de Ovidio, hay que añadir otras referidas a los lugares donde predicaron los apóstoles Felipe, Pedro y Andrés: a las columnas de Hércules (Gadis Herculis); a Colchis, lugar relacionado con el mito de Jasón y los Argonautas; y a la tierra donde, según Heródoto, luchaban los arimaspi (seres con un solo ojo) y los gryphes, seres fabulosos. Respecto de los ríos, a pesar de su abundancia en Europa, solo tres están nominados, el Ródano, el Danubio, que vierte incorrectaente en el océano, y otro denominado Aple o Elple, de difícil identificación, quizá el Elba.

A diferencia del mapamundi, el mapa de Britania es más interesante. Se conservan cuatro versiones.

Alguna es simple y podría ser un esquema inicial inacabado (Fig. 200), que se encuentra en el manuscrito. En realidad, Ovidio no fue exiliado en una isla sino en Tomis, actual Constanza, en la costa rumana del mar Negro, denominado Ponto Euxino. En este lugar, donde murió, Ovidio escribió Epistulae ex Ponto. Dice Evelyn Edson (nota 152) que suele asumirse que el mapa del manuscrito Ms 26 deriva del mapa de Westminster, relacionado con la “Magna Historia” que Enrique III ordenó pintar en 1236 (v. pág. 223)., de la Cronica Minor Ms Royal 14 C. VII, en la British Library. La versión más elaborada es el mapa de la figura, hecho hacia 1250, que inicialmente se hallaba al comienzo de la Abbreviatio Cronicorum, en el manuscrito Ms Claudius D. VI en la British Library, pero en la actualidad se encuentra en folio separado. Es el llamado mapa Claudius, semejante al de otro manuscrito de la British Library (Ms Cotton Julius D. VII), llamado mapa Julius, aunque éste es menos completo y difiere en la silueta de la isla. Considerados en su conjunto, además de ser los más antiguos mapas detallados de la isla de Inglaterra, constituyen un notable avance en la cartografía medieval, por su precisión geográfica y su carácter moderno. Desde Richard Vaughan, en 1958, el mapa Claudius ha sido considerado el precedente de la precisión de la cartografía europea. No hemos visto hasta ahora ningún mapa que pueda comparársele, ni siquiera el mapa Anglosajón, que, como hemos visto, podría estar basado en un mapa bastante preciso de origen romano.

Lo mismo se ha dicho por su orientación norte, al romper con la tradicional orientación este de la cartografía medieval, pero esto tiene menos importancia, porque se debe seguramente a la adaptación de Richard Vaughan. Matthew Paris. Cambridge University Press. 1958. la forma alargada de Britania al folio, como lo demuestra el hecho de que en otra versión, hay una nota (a ambos lados de Londres) que dice “si la forma de la página lo hubiera permitido, la isla habría resultada más larga”. Incluso en el mapa Claudius se observa que la península de Cornualles, aun saliéndose del marco, está probablemente acortada, de modo que, aunque Matthew Paris no traza los mapas con arreglo a una escala, demuestra tener conocimiento de la forma y distancias de la isla. Ahora bien, como indica Suzanne Lewis, el mapa parece estar construido en torno a un itinerario que une las ciudades de Newcastle, al norte, y Dover, lugar de embarque hacia Calais. Este itinerario mantiene una línea recta, pasando por las ciudades de Canterbury, Rochester, St. Albans, Belvoir, Durham y otras, representadas con símbolos de edificios, y las restantes ciudades, ríos y líneas costeras se han situado en relación a esta ruta central. Al mantenerse la rectitud hasta la costa, Canterbury, Rochester y Dover se sitúan al sur de Londres, lo que produce un desplazamiento del sudeste de Inglaterra. No obstante – añade Suzanne Lewis – Matthew Paris es consciente de la importancia de las escalas. Así, en el manuscrito Ms 16, en el Corpus Christie College de Cambridge, hay una leyenda que indica en millas romanas (800 x 300) las medidas de Inglaterra, citando a Gildas el Sabio, aunque en otro manuscrito (Ms Royal 13 D. V, British Library) manifiesta su discrepancia con Gildas. También hay interés en las proporciones, tanto en el mapa Claudius como en el Julius, al indicar en leyendas marginales las correspondientes direcciones respecto a lugares del continente, como, por ejemplo, Holanda y Normandía. Es evidente, en todo caso, que la precisa representación geográfica está subordinada a otros intereses. En este sentido, dice Michael Gaudio que si para adaptarse a una escala hubiera cortado las porciones de la isla que exceden de los márgenes, el resultado sería concorde con la concepción moderna de un espacio continuo cartografiado, pero en la cartografía de Matthew Paris el mundo natural no tiene prevalencia sobre el texto, y ni siquiera hay una distinción entre ambos. Su universo es un texto que ha de ser leído y, por consiguiente, la geografía encuentra sus límites en los bordes de la página.

La isla de Britania está demarcada en tres regiones, Inglaterra, Scocia ultramarina, y Wallia (Gales), y dentro de cada región se mencionan sus condados principales. Escocia, representada con menor detalle que el resto del mapa, tiene una forma aplastada y reducida que parece responder también al espacio disponible en el folio.

Mapa de Britania. Ms Cotton Claudius D. VI, fol. 12v

Es llamativo que esté separada de Inglaterra por un puente, rasgo que no aparece en otros mapas, y que quizá aluda a su caracterización como región distinta, alejada e inferior a Inglaterra, lo que coordinaría con la leyenda, en su centro, que la describe como regio montuosa et nemorosa (brumosa), con gentem incultam. De modo similar, en la región de Gales las leyendas la califican de tierra semipantanosa y montañosa, con gentes productivas pero belicosas. En el mapa Claudius hay unos 250 topónimos, que en su mayoría se encuentran en el texto de la Chronica Maiora, tanto de ciudades y localidades como de lugares regionales o topográficos, con abundancia de abadías o monasterios, predominando los benedictinos. St. Albans (cenobiu St Albani) ocupa un lugar prominente, al norte de Londres. Un detalle interesante es la representación de la muralla de Adriano (años 122 a 132) y el muro defensivo de Antonino Pío (años 140 a 142), con leyendas alusivas a su función de división entre los anglos por un lado y los escotos y pictos por otro. Finalmente, en la esquina superior izquierda, hay una leyenda, parcialmente dañada, indicando que “en esta parte hay un extenso mar donde no hay nada más que la morada de monstruos, aunque se ha encontrado una isla en la que hay muchos carneros”. Se ignora la fuente de Matthew Paris para esta leyenda, que no se encuentra en los otros ejemplares, y que podría ser una ambigua referencia a Islandia, y quizá a Groenlandia, derivada de las sagas vikingas.

El mapa de Britania es, por sí solo, un excelente mapa geográfico, pero relacionándolo con el resto de la obra de Matthew Paris es la primera parte de un itinerario desde Inglaterra a Tierra Santa. Está construido, como hemos visto, en torno a un itinerario en línea recta que une el norte y el sur de Inglaterra, hasta Dover. La segunda parte del itinerario es el recorrido por Europa hasta el sur de Italia. Ya no es un mapa “geográfico” sino un mapa de franjas lineales, marcando un recorrido, es decir, un verdadero itinerario, pero no simplemente escrito, de los que han sobrevivido varios ejemplares de la época, sino un “itinerario picta”, del que no hay más ejemplo sobreviviente que la Tabla Peutingeriana romana, sin perjuicio de que otros mapamundis medievales pueda identificarse un itinerario, como el mapa de Hereford. Comprende varias páginas ilustradas y otras con texto. Las ilustradas están divididas en franjas verticales, que muestran segmentos sucesivos del itinerario, y que deben ser “leídas” de abajo a arriba y de izquierda a derecha. Algunas tienen extensiones añadidas a los bordes, como pestañas que pueden recogerse y desplegarse, escritas o ilustradas en ambas caras, cuya función parece ser la de incorporar nuevas informaciones o recoger datos de lugares no incluidos en el marco de las páginas. Generalmente, el itinerario principal ofrece una o dos alternativas. Como indica Daniel Connolly, la ruta principal lleva al monje a través de las principales ciudades políticas y eclesiásticas, mientras que las rutas periféricas muestran los principales centros religiosos, a menudo con casas benedictinas. Las ciudades o localidades del itinerario, representados por artísticos símbolos arquitectónicos, están conectadas por rutas lineales, con la inscripción journee o journee e demie (un día o un día y medio de viaje, en francés normando), mostrando asimismo los principales rasgos naturales, como montañas y ríos, aunque tanto distancias como rasgos naturales van perdiendo precisión a medida que el itinerario se aleja de Inglaterra. La última parte del itinerario es el mapa de Palestina o Tierra Santa, que tampoco es un mapa geográfico sino pictórico, pero todo ello conforma un tipo de cartografía único y original, sin precedentes. No estamos ante verdaderos mapas geográficos, pero merecen formar parte de la historia de la cartografía, y han sido estudiados por numerosos especialistas.

La segunda parte del itinerario (los mapas de franjas) se encuentra en varios manuscritos, dos en la British Library (Ms Royal 14 C. VII y Ms Cotton Nero D. I) y otros dos en el Corpus Christie College de Cambridge (Ms 26 y Ms 16), muy semejantes aunque no iguales, pues todos presentan variaciones. Pero en lo que están de acuerdo los especialistas es que no se trataba de un itinerario para ser transportado y utilizado en el viaje, sino un itinerario espiritual, dentro de la tradición llamada peregrinatio in stabilitate, término acuñado por Jean Leclercq (nota 221). El itinerario de Matthew Paris responde a estos deseos de los monjes de transportarse espiritualmente a la divina Jerusalén. Daniel Connolly (ob. cit. En segundo lugar en nota 261) ha estudiado con meticulosidad el uso del códice en este viaje espiritual, como una herramienta utilizada en forma interactiva, a medida que se pasaban las páginas y se desplegaban las extensiones, interpretando los símbolos, signos, espacios, textos e ilustraciones. En este trayecto espiritual adquieren relevancia las abadías y monasterios de las rutas secundarias, que transcurren por lugares de peregrinaje, por ejemplo, por hallarse la tumba de santos personajes o por conservar reliquias de otros santos. El viaje espiritual a Tierra Santa era importante para los monjes, no solo por las dificultades del viaje físico sino porque Jerusalén quedó cerrada a los cristianos tras la conquista musulmana. El itinerario de Matthew Paris se realizó cuando Jerusalén ya había caído (en 1187), y sin embargo se describe esta ciudad y Tierra Santa con anterioridad a esta fecha, es decir, se describe el Reino cristiano de Jerusalén en su plenitud, de modo que el viaje espiritual se realizaba a la divina Jerusalén en poder de los cristianos. Pero, por otra parte, Matthew Paris concede gran importancia a las Cruzadas, en especial, las coetáneas en las que participaron Richard de Cornwall (1240-1241) y el rey Luis IX de Francia (1248-1254), y en sus crónicas abundan los esfuerzos y tribulaciones de los cruzados para recuperar Tierra Santa, por lo que sus mapas deben ser contemplados también como un instrumento visual de sus crónicas. En realidad – dice Michael Gaudio – sus mapas deberían ser descritos más como historias que como geografías. En contraste con la cartografía moderna, en la que la naturaleza se concibe como un espacio positivo y continuo, los mapas de Matthew Paris son mapas exegéticos que tratan la naturaleza negativamente, como un espacio de discontinuidad entre lugares de civilización. Vaciado de significado, el mundo natural, confinado a los márgenes, llega ser un no-espacio que permite a la interpretación humana, en una labor de exégesis, entrar en el texto cartográfico.

Itinerario de Matthew Paris. Ms 26. Folios 1r y 1v. Tamaño de folio, 26 x 19,5 cm

La figura, del manuscrito Ms Royal 14 C. VII, corresponde al último tramo de Italia, de Pontremoli a Otranto, pasando por Bolonia, Siena, Florencia, Sutri y desde aquí a la costa oriental de Apulia (Poille), atravesando la línea horizontal, que puede interpretarse como el paso de los Apeninos. Otra posibilidad es seguir la ruta interior de la tercera franja. En la costa oriental, dibujada con línea ondulante en la parte superior de la franja central, se pasa por varias ciudades costeras, desde Lecce (lientee) hasta Otranto (ortentre), donde se encuentra el punto de embarque a Tierra Santa, con tres embarcaciones. Hay otros itinerarios alternativos, y en las extensiones desplegadas se representan Roma y Sicilia: la primera por su importancia para el cristianismo y la segunda (con su forma triangular) por ser el otro punto de embarque a Tierra Santa, que en el mapa se sitúa entre Siracusa y Catania, junto a una torre en la que ondea una bandera con la cruz de Jerusalén. En su reverso hay un dibujo y textos relativos al Etna. En las esquinas de la extensión desplegada de Roma hay dos puertas. En una se indica “puerta hacia Lombardía” y la otra “puerta hacia Apulia”, de modo que el peregrino, en su viaje espiritual entra por la primera y después de visitar Roma, sale por la segunda, donde un texto le informa que “esta es la costa de Calabria y está en el mar hacia Oriente”. En el manuscrito Ms 26 el folio es muy parecido, con algunas diferencias: por ejemplo, no se trazan las líneas rojas de conexión entre ciudades, y la extensión desplegable del borde derecho tiene la misma longitud del folio, estando llena de texto sobre Roma y sus antiguos orígenes.

Ms 26. Mapa de Tierra Santa. Fols iiiv y vr

La figura 205 muestra el mapa de Tierra Santa en el manuscrito Ms 26, con su extensión desplegable en el borde izquierdo. El mapa del manuscrito Ms Royal 14 C. VII es semejante, con algunas diferencias: por ejemplo, no aparece la comentada figura del monje y en su lugar hay una embarcación atestada de peregrinos; la ciudad de Acre dispone de muralla costera; no aparece el Arca de Noé, aunque hay una referencia textual; y carece de la extensión lateral despegable.

Además de los mapas de Tierra Santa incorporados a sus crónicas, Matthew Paris confeccionó otro mapa de Palestina que ha llamado la atención por sus peculiaridades. Probablemente fue en su origen una creación independiente, que con posterioridad se incorporó a una Biblia de St. Albans que se encuentra en el Corpus Christie College de Oxford (MS 2), pero en la actualidad se halla separado con el número de catálogo MS 2*. El estudio caligráfico ha permitido atribuirlo a Matthew Paris.

 

 

Ms Royal 14 C. VII. Folio 4r

 

“Mapa medieval con dos desvíos incorporados, uno que conduce a Roma (Matthew Paris, Royal 14 C. vii, c1350)

Artículo extraído de: Historia de la cartografía la evolución de los mapas. Segunda parte. El mundo medieval de Bizancio al renacimiento. Juan Romero-Girón Deleito