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Jan de Stobnica

Jan de Stobnica

Mapa de América publicado por Jan de Stobnica.

Jan de Stobnica (Stobnica, c. 1470-1530) fue un geógrafo, filósofo y naturalista polaco, profesor de la Universidad Jagellónica y rector de la Academia Lubranski.

Estudió en la Universidad Jagellónica, donde impartió clases como profesor entre 1498 y 1514. Es autor de numerosas obras sobre temas de gramática, lógica, astronomía, geografía, matemáticas, música, ciencia y ética.

El 1512 publicó una obra geográfica, Introductio Ptholomei Cosmographia, que contiene uno de los primeros mapas de Polonia.

Pero más importante aún, esta edición de Jan de Stobnica de la Geografía de Ptolomeo es el primer documento donde, imitando una de las ilustraciones menores de la Universalis Cosmographia de Martín Waldseemüller, figura un mapa de América del Norte y del Sur mostrando explícitamente la conexión por un istmo de ambos continentes. Habiendo estado perdido durante mucho tiempo el mapa de Waldsemüller, se tuvo al mapa de Stobnica por el primero en mostrar América —o la «Terra Incognita»— como un continente separado de Asia.

Esta Cosmographia de 1512 es la más preciada obra polaca de la New York Public Library. Es una de las más antiguas referencias conocidas de América del Norte con el golfo de México delimitado por la península de la Florida, curiosamente etiquetada como Isa-bella (véase el grabado), nombre que correspondería a la Cuba de la época, que, sin embargo, deja en blanco.1

También fue el autor del manual de historia natural Parvulus philosophiae naturalis y de disertaciones en el campo de la metafísica, gramática y lógica. Como filósofo fue defensor del escotismo.

Planisferio de Sylvanus

Planisferio de Sylvanus

Planisferio de Sylvanus

El planisferio de Sylvanus o Mapamundi ptolemaico es el primer planisferio impreso a dos tintas. Fue dibujado por el cartógrafo italiano Bernardo Sylvanus para la edición de 1511 de la Geographia de Ptolomeo realizada por Jacob Pentium.

Descripción

El planisferio, impreso en colores negro y rojo, mide 56,5 × 41,5 centímetros. Utiliza una proyección cordiforme que permite conservar mejor las proporciones, tratando de agregar la información proporcionada por los planisferios de Cantino y Caverio y las noticias proporcionadas por los navegantes, principalmente portugueses, al esquema ptolemaico general, sin sentir la necesidad de alterarlo.

Las tierras recientemente descubiertas se localizan en dos bloques, siguiendo el esquema de Cantino en su disposición general excepto en las costas de América del Norte que desaparecen. En su lugar, al norte y en la misma latitud que ocupa la península ibérica, se representan dos grandes islas y otras menores denominadas «Terra Cube» y «ispaniar insu». Labrador («terra laboratorus») es una isla situada más al este, próxima a Irlanda. Al sur, una gran masa de tierra continental cortada por el margen a la izquierda, recibe el nombre de «Terra Sanctae Crucis», dado por los portugueses a Brasil. Colocadas entre Europa y Asia, nada indica, sin embargo, que se conciban como un continente nuevo, no existiendo apenas distancia entre Cuba y Cipango, localizada en el extremo este, sin tierra que las separe.

Globo de Hunt-Lenox

Globo de Hunt-Lenox

El Globo de Hunt-Lenox, por B.F. De Costa

El Globo Lenox. Ilustración de la Encyclopædia Britannica, 9a ed. Vol. X, 1874.

El Globo de Hunt-Lenox o Globo de Lenox, data de ca. 1510,12es el segundo o tercer globo terráqueo más antiguo que se conoce, después del Erdapfel de 1492. Está albergado en la Rare Book Division de la Biblioteca Pública de Nueva York.

Como notoriedad, es la única instancia de un mapa histórico que contiene literalmente la mítica frase HC SVNT DRACONES (en latín: hic sunt dracones, que significa «Aquí hay dragones»), que se puede hallar en la península de Indochina.

Descripción

El Globo de Lenox es un globo de cobre hueco que mide 112 mm de diámetro y 345 mm de circunferencia. Se compone de dos partes unidas por el ecuador, conectadas por una varilla vertical que atraviesa sendos agujeros situados en ambos polos.3

Su aspecto es semejante al del Globus Jagellonicus, también datado en torno a 1510.

La oración HC SVNT DRACONES aparece en la costa oriental de Asia, al este de la península de Indochina.2

Contexto

Su origen es enigmático. Fue comprado en Paris en 1855 por el arquitecto Richard Morris Hunt, que se lo dio al bibliófilo James Lenox, cuya colección formó parte de la Biblioteca Pública de Nueva York, donde se conserva el globo.

En sus anotaciones, Henry Stevens comenta haber visto el globo mientras cenaba con Hunt en 1870.

Entre los geógrafos, el Hunt-Lenox es especialmente conocido como la representación más antigua conocida de las Américas. América del Sur y partes de América Central están grabadas en el mundo, aunque la masa de tierra se corta en el lugar donde se encuentra la actual Panamá. También se representan las islas de la actual Cuba y La Española.

Algunos detalles más pequeños en el mundo incluyen carabelas un estilo de barco contemporáneo con la exploración de Colón del Nuevo Mundo y monstruos marinos que se cree que fueron soñados por el artista desconocido. Sin embargo, quizás el detalle más memorable es la frase en latín “HC SVNT DRACONES”, ubicado en la región del sudeste asiático actual. Traducido al inglés, la frase significa “aquí yacen dragones” o “aquí hay dragones”. Inman dice que muchos mapas o globos posteriores que fueron diseñados para aparecer como si eran de este período a menudo incluyen esta frase en latín, que se deriva únicamente del Globo Hunt-Lenox. Este objeto es único porque “habla del conocimiento del mundo de los europeos poco después de la época del viaje inicial de Colón”, dice Inman.

Dicha frase se hizo tan famoso que terminó convirtiéndose en sinónimo cartográfico para lo desconocido, continuando con una tradición ya existente en el Medievo que pervive hoy en algunas manifestaciones de la cultura popular. Unidas a las representaciones de monstruos marinos fantásticos y leyendas como “Aquí hay dragones”, los artesanos pretendían alertar a los navegantes de lo desconocido a la vez que mostrar a los incultos ciudadanos de Europa las maravillas y los misterios que había en el mundo. Maravillas que unos pocos privilegiados como Marco Polo o Cristóbal Colón pudieron ver en sus viajes.

La primera investigación que existe de la enigmática frase la realizó el historiador B. F. de Costa para la Revista de Historia Americana en su edición de Septiembre de 1879. En ella, alude a que la descripción “Aquí hay dragones”, hace relación a la frase pronunciada por Marco Polo durante sus viajes a India en dónde dijo: “Aquí viven los Dagroians” o Dragonianos, habitantes del reino de Dagroian. Sin embargo, el pueblo que describe Marco Polo en sus libros esta cercano a Java menor o Sumatra, bastante alejado por tanto del lugar dónde está la inscripción.

De tal manera, que el motivo real de la frase aún es un misterio, pero ha conseguido perpetuar en la historia llegando a describir con esa frase lo desconocido, lo perdido y lo fantástico. ¿Os apetece ver Dragones?

Álvaro Sánchez Lamadrid.

El pequeño tamaño, el color oscuro y la armadura del Hunt-Lenox Globe (el soporte sobre el que se asienta) conspiran para ocultar los detalles de su superficie. Las masas de tierra grabadas en él incluyen dos áreas que representan el Nuevo Mundo: una en la ubicación de América del Sur y la otra, una isla grande y misteriosa en el sur del Océano Índico.

También hay elementos artísticos difíciles de detectar: ​​monstruos marinos, barcos, naufragios y, justo debajo del ecuador, la advertencia “Hic Sunt Dracones” o “Here Be Dragons”. Los espectadores no pudieron ver tales detalles incluso cuando la Biblioteca Pública de Nueva York colocó el globo en exhibición. Dado el valor del globo, el acceso para los académicos también ha sido limitado.

“Fue una tormenta perfecta de circunstancias que hizo que el objeto fuera totalmente inaccesible, incluso cuando estaba justo frente a ti”, dice Chet Van Duzer, un historiador cartográfico.

Pero aún así su importancia es mucha, ya que indica, de alguna manera, que ahí fuera hay cosas desconocidas y peligrosas y eso despertó la imaginación de cientos de personas a lo largo de la historia.

Lo que originó multitud de mitos e historias que llegan hasta el día de hoy, donde no es muy difícil encontrar alguna novela sobre viajes o cartografía que no haga referencia a esta frase.

Como anécdota final decir que en la época romana los cartógrafos también se usaba una frase parecida: “Hic sunt leones”, Aquí hay Leones, un animal, que aunque conocido por ellos, les resultaba extremadamente exótico (y peligroso).

Un primer plano del globo muestra el dibujo de un dragón. (Crédito: Proyecto Lázaro/Laboratorio de Becas Digitales)

Distintas representaciones de criaturas marinas, común en distintos mapas de la época.

Planisferio de Ruysch

Planisferio de Ruysch

Planisferio de Ruysch, 1507.

El planisferio de Ruysch dibujado hacia 1507 en Roma por el cartógrafo flamenco Johann Ruysch, es uno de los primeros en poner al día el mapa de Ptolomeo y el que mayor impacto iba a tener sobre las percepciones geográficas de los europeos al difundirse en miles de copias acompañando una edición actualizada de la Geographia de Ptolomeo.

Descripción

Se trata de una estampa calcográfica impresa en pliego de 40,5 × 53,5 centímetros. El título completo aparece indicado en una banderola: Universalior Cogniti Orbis Tabula, Ex recentibus confecta observationibus (Carta de todo el orbe conocido, realizada a partir de descubrimientos recientes).

Como el planisferio de Contarini, del que podría derivar, utiliza una proyección cónica, donde los paralelos son círculos concéntricos y los meridianos líneas originadas en el polo Norte. El meridiano cero divide las dos hojas y atraviesa las islas Canarias.

Los topónimos portugueses sugieren que Ruysch habría utilizado fuentes de ese origen,1​ lo que se ve reforzado por otros detalles, como la presencia de Taprobana (Sumatra) y Madagascar o los numerosos detalles que figuran en la India con otras tierras exploradas por marinos portugueses.

América del Norte y Antillas

Detalle del planisferio con Groenlandia, Terranova, «Antilia» y Cuba.

América del Norte aparece localizada en el extremo este de Asia, continente al que también pertenecen Groenlandia (Gruenlant) y Terranova (Terra Nova). Cerca de Terranova, In. Baccalauras es actualmente conocida como isla Baccalieu, siendo el más primitivo topónimo de Canadá. Al sur, C. de Portogesi atestigua las expediciones portuguesas (especialmente las de Gaspar y Miguel Corte Real) junto a la presencia de una importante flota de pesca portuguesa faenando en aguas de Terranova desde comienzos del siglo XV. R. Grado o Baia de Rockas podría ser el estrecho de Belle Isle.

Al suroeste de la «península» de Groenlandia, dos islas en forma de creciente lunar llevan una inscripción en la que se advierte: «se dice que quienes llegan en barco a estas islas buscando peces y otros alimentos, son engañados por los demonios para que no puedan desembarcar sin peligro». Muchos mapas posteriores recogen también una isla de los demonios. Al oeste de Groenlandia se encuentra el país de Gog y Magog.

Al sureste de Groenlandia se encuentra la isla de Antilia con una leyenda que dice: «Esta isla de Antilia ha sido descubierta por los portugueses. Sin embargo, cuando se la busca es imposible de encontrar. En esta isla viven hombres que hablan español, y que en tiempos del reinado del rey Rodrigo tuvieron que huir de los bárbaros que asolaban España. Aquí tienen su sede un arzobispo y seis obispos, cada uno de ellos al frente de su propia ciudad. En consecuencia suele ser llamada “las Siete Ciudades”. Los habitantes viven piadosamente y disfrutan de todas las riquezas de este siglo». Muchas expediciones trataron de hallar en las Antillas las Siete Ciudades, y su leyenda se trasladó enseguida a la América del Sur.

En una nota situada al oeste de Spagnola (La Española), Ruysch indica que se trata probablemente del Sipango (Cipango), descrito por Marco Polo: «M Polo dice que a 1500 millas al este del puerto de Zaiton se encuentra una gran isla llamada Sipango. Los habitantes son idólatras y tienen su propio rey, sin ser tributarios de nadie. Poseen oro en gran abundancia y piedras preciosas. Pero como las islas descubiertas por los españoles ocupan el mismo lugar, no osamos situar aquí esta isla, ya que no dudamos que aquello que los españoles llaman Spagnola es en efecto Cipango, pues las cosas descritas como formando parte de Cipango se encuentran también en la Spagnola, además de ser idólatras».

Al oeste de La Española se encuentra probablemente Cuba;2​ la único que de ella se dibuja es la mitad oriental, en forma exageradamente triangular, con una banderola que indica: «los barcos de Fernando han llegado hasta este límite». Está rodeada de agua, incluyendo la parte que se dice no explorada, sugiriendo la posibilidad de un paso directo hacia China desde las Antillas. Según Donald Mc Guirk, la plancha habría sido retocada en este punto, suprimiendo una isla más cercana a la forma conocida de Cuba situada bajo el tramo de tierra triangular. La representación de Cuba como una península corresponde en cambio a la percepción de Cristóbal Colón, quien estaba convencido de haber desembarcado en el continente asiático. Al sur de Antilia, se distinguen Moferrato (verosímilmente Puerto Rico), Le XI Mil Virgine (las Islas Vírgenes), Matinina y La Dominica (llamada Canibali en las primeras impresiones del mapa).

América del Sur

América del Sur es un continente distinto, con una cartela que interrumpe su contorno al oeste. La inscripción que figura en ella dice: « los marinos españoles han llegado hasta aquí, y en razón de su tamaño lo llaman nuevo mundo, pues no han podido verlo en su totalidad ni explorarlo más allá de este límite hasta hoy. Por consecuencia, este mapa se queda incompleto por el momento, pues no sabemos en qué dirección se extiende». Otras dos anotaciones dicen Terra sancte crucis (primer nombre dado por los portugueses a Brasil) y Sive Mundus Novus, que es la segunda mención al Nuevo Mundo en un mapa impreso, tras el planisferio de Contarini. No existe evidencia de que sea conocido el cuarto de los viajes de Colón, entre 1502 y 1503, pero numerosos topónimos proceden de Américo Vespucio y con frecuencia habían sido recogidos ya en el planisferio de Cantino de 1502. Al sur del mapa se indica que los portugueses han navegado hasta los 50 grados sur sin encontrar el extremo del continente.

Asia

India y Prilam (Ceilán) se representan con contornos muy precisos, lo que testimonia un avez más la influencia de los cartógrafos portugueses sobre Ruysch. Más allá se basa fundamentalmente en los viajes de Marco Polo y las descripciones de Ptolomeo, con resultados confusos. Así, además del Ceilán auténtico, junto a la India, Ruysch dibuja una isla de Taprobana alias Zoilon más al este, recuperando el nombre dado por Ptolomeo a Ceilán para atribuírselo probablemente a Sumatra. Y todavía más al este se encuentra una tercera isla de Ceilán, con la inscripción Seylan Insulae.

Polo Norte

Ruysch sitúa numerosas islas alrededor del polo Norte, conforme al relato Inventio fortunat, de Nicolás de Linna en 1355. Junto a una de ellas escribe: «Se dice en el libro Inventio fortunat que en el polo ártico se encuentra una enorme piedra magnética, de treinta y tres millas germánicas de circunferencia. En torno a la roca hay un mar embravecido, como si las aguas brotasen por la embocadura de un vaso. Alrededor se encuentran numerosas islas, dos de las cuales están habitadas.

Historia

Es posible que Johann Ruysch acompañase a Juan Cabot en 1497 o que participase en alguna expedición de los marinos de Bristol a Terranova en torno a 1500.3

El mapa se encuentra en algunas reimpresiones de la edición llamada «de Roma» de la Geographia de Ptolomeo de 1507 y en todos los ejemplares de la edición de 1508, lo que sugiere que se dibujó en el mismo año 1507. El atlas iba acompañado de un opúsculo, Orbis nova descriptio, de Marcus Beneventanus. De este hubo ediciones precedentes en 1478 y 1490.

Contrariamente a lo que sucede con los planisferios de Contarini y Waldseemüller, de los que únicamente se conserva un ejemplar, del planisferio de Ruysch existen numerosos ejemplares de la tirada original. Donald McGuirk estima su número total en un centenar de copias. Bradford Swan y Douglas McGuirk han demostrado que se imprimieron numerosas versiones sucesivas, retocando las placas de cobre. Se han podido identificar de este modo tres versiones distintas de cada hoja, con variaciones en las leyendas, así CANIBALI aparece en la primera versión en lugar de LA DOMINICA que se lee en la segunda.

Johann Ruysch

Johann Ruysch o Johannes Ruysch (c. 1460-1533) fue un cartógrafo de origen flamenco activo en Roma en 1507, donde publicó uno de los más importantes planisferios de comienzos del siglo XVI, el segundo mapa impreso en el que se recogía información del Nuevo Mundo.

Biografía

Apenas se dispone de datos ciertos de su vida. Se piensa que pudiera ser originario de Utrecht,1​ aunque también se ha presumido que pudiera haber nacido en Amberes, mientras otras fuentes lo hacen alemán. Es probable que acompañase a alguna de las expediciones inglesas a Terranova, apuntándose como más probable la realizada por Juan Cabot en 1497.2​ Dado el elevado número de topónimos portugueses que emplea en su planisferio, hubo de tener contacto también con marinos de esa nación, posiblemente en el puerto de Bristol.

Hacia 1505 ingresó, al parecer, en el monasterio benedictino de San Martín en Colonia como sacerdote secular. Poco más tarde se ele encuentra en Roma, donde el papa Julio II le hizo dispensa de sus funciones sacerdotales. La aparición en Roma de su célebre planisferio en 1507 ha llevado a identificarlo con el flamenco de nombre Johann citado entre los pintores que participan en 1508 y 1509 en las decoraciones de la Stanza della Segnatura.3

De Roma pasó a la corte de Portugal, donde trabajó como cartógrafo y astrónomo al servicio de Manuel I.

En fecha indeterminada retornó al monasterio de San Martín, enfermo de tuberculosis, pero con fuerzas para pintar al fresco en una de sus bóvedas los meses, las fases de la luna y las constelaciones, en un mural actualmente perdido. Allí murió de edad avanzada, hacia 1533, en una pequeña celda situada junto a la biblioteca del monasterio.

Carta de Martin Waldseemüller

Carta de Martin Waldseemüller

Mapa de Waldseemuller mostrando la costa este de Norteamérica, la Florida, el golfo de México, Yucatán y Honduras, todo ello desconocido aún para los europeos. 1507

El cartógrafo alemán diseñó este mapa de acuerdo a un boceto enviado por Américo Vespucio, como demuestra el título de su obra: “Universalis cosmographia secundum Ptolemaei traditionem et Americi Vespuccii aliorumque lustrationes”.

Al parecer, Vespucio envió una copia abocetada del prototipo, sin geografía interior, posiblemente porque esta información superficial fue todo cuanto pudo obtener en Lisboa. Tal vez Vespucio, como extranjero, no tenía acceso a información sobre la geografía interior de tierras pertenecientes a España. Lo que vio fue suficiente, sin embargo, para comprender que el Nuevo Mundo era un continente independiente, separado de Asia por un océano.

Esta revelación, hábilmente omitida en los mapas de Caverio y “Cantino”, fue difundida por Vespucio en sus cartas, viéndose reflejada en el planisferio de Waldseemüller.

Poco a poco el prototipo va emergiendo, pero hasta ahora han sido mostrados solamente contornos externos; la geografía interior permanece oculta, esperando a que alguien la ilumine en un mapa de Indias que permanece en tinieblas.

Un planisferio anónimo publicado por los cartógrafos reales de España en 1527, actualmente en la Biblioteca Ducal de Weimar, muestra los principales ríos del continente americano, incluyendo el Paraná, el Paraguay y el Bermejo, así como el Amazonas completo con sus principales afluentes: Madeira, Branco, Madre de Dios, Mamoré y Purús, años antes de que ellos fuesen explorados por los españoles. Los primeros informes de Gaboto sobre el Paraná llegaron a España en octubre de 1528, y los demás ríos fueron navegados mucho después.

Martin Waldseemüller

Nacimiento: 1470
Wolfenweiler, Sacro Imperio Romano Germánico: (actual Alemania)

Fallecimiento: 16 de marzo 1520
Saint-Dié-des-Vosges, Sacro Imperio Romano Germánico (actual Francia)

Nacionalidad: Alemana

Religión: Iglesia católica

Educado en: Universidad de Friburgo

Alumno de: Gregor Reisch

Ocupación: Cartógrafo, cosmógrafo, teólogo y geógrafo

Área: Cartografía

Movimiento: Renacimiento

Universalis Cosmographia, 1507, primero en presentar las tierras nuevamente descubiertas con el nombre de América y separadas de Asia.

Martin Waldseemüller, latinizado Martinus Ilacominus o Hylacomilus (Wolfenweiler, cerca de Friburgo de Brisgovia, Alemania, c. 1470 – Saint-Dié-des-Vosges, c. 16 de marzo de 1520)1​ fue un geógrafo y cartógrafo alemán, el primero con Mathias Ringmann en emplear el nombre de América, en honor de Américo Vespucio, en un mapa publicado en 1507, Universalis Cosmographia, en el que también se presentaba por primera vez América separada de Asia.

Biografía

Nacido en Wolfenweiler, se trasladó con su familia a Friburgo de Brisgovia (su madre era de Radolfzell, donde se pensó que había nacido Martin). En 1490 aparece inscrito en la Universidad de Friburgo, si bien no hay constancia de los estudios que cursó. Con todo, debió de estudiar geografía y matemáticas, a la vez que cosmografía. Allí entró en contacto con Mathias Ringmann, con quien se trasladó a la colegiata de Saint-Dié-des-Vosges, en pleno corazón de los Vosgos, en el Ducado de Lorena. El monasterio era un centro del movimiento humanista, en cuyo Gymnasium (escuela de nivel secundario) trabajó como profesor y cartógrafo. Canónigo en Saint-Dié, allí falleció hacia 1520.1

Obra

Universalis Cosmographia

Detalle de la Universalis Cosmographia con el nombre de «AMERICA».

Su trabajo más importante es la Universalis cosmographia secundum Ptholomaei traditionem et Americi Vespucii aliorumque lustrationes que publicó en 1507 junto a un pequeño globo terráqueo impreso en husos con los cuales se podía construir la esfera, acompañados de un tratado geográfico llamado Cosmographiae Introductio, cuya redacción suele atribuirse a Ringmann. Utilizando mapas anteriores, especialmente el planisferio de Caverio y un planisferio de Henricus Martellus no conservado, el mapa constaba de 12 paneles grabados en madera para formar un mural y de él se hizo una importante tirada, distribuyéndose más de mil ejemplares. Por primera vez América aparecía inequívocamente separada de Asia y rodeada de agua. Un estrecho dividía el continente en su parte central; sin embargo, en la parte superior del mapa, en una segunda representación a menor escala de la Tierra dividida en dos hemisferios, junto a los retratos de Ptolomeo y Vespucio, el estrecho desaparecía haciendo de América un continente unido. El tratado contenía además los Cuatro viajes de Américo Vespuccio (Americi Vespucii navigationes Quattuor), aparentemente un relato de los viajes del navegante italiano Américo Vespucio, aunque su autenticidad se ha puesto en duda, y en las tres obras aparecía por primera vez el nombre de América aplicado a las tierras que se acababan de explorar, considerando a Américo Vespucio como su descubridor. Perdido durante mucho tiempo, en 1901 el estudioso de la cartografía Joseph Fischer encontró el único ejemplar subsistente en el castillo de Wolfegg, en la Alta Suabia, que fue adquirido en 2001 por la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos por 10 millones de dólares.

Globo

Globo terráqueo de la Ludwig-Maximilians-Universität de Múnich.

El globo terráqueo publicado posiblemente junto con el propio tratado, pues alude a él en su introducción, constaba de una hoja con un planisferio recortable en forma de husos o gajos a fin de componer con ellos una pequeña esfera. En él figura también el nombre de América como denominación del nuevo continente, pero la disposición del «occeanus occidental» al oeste de América hace que su localización resulte confusa.

Se conservan de él cinco copias, todas ellas íntegras. La primera de estas hojas en ser descubierta, en 1871, se encuentra actualmente en la biblioteca James Ford Bell de la Universidad de Minnesota.2​ Otra, hallada dentro de un atlas de Ptolomeo, se encuentra en Múnich en la biblioteca nacional de Baviera. Un tercer ejemplar fue descubierto en 1992, encuadernado en una edición de las obras de Aristóteles en la biblioteca pública de Offenburg. El cuarto ejemplar conservado salió a la luz en 2003 después de que su propietario leyese en el periódico un artículo sobre el mapa de Waldseemüller. Fue subastado en Charles Frodsham & Co. por 1.002.267 dólares, el precio más alto pagado por un mapa de una hoja.3​ El último en aparecer, con ligeras variantes respecto de los anteriormente conocidos, fue presentado en julio de 2012. Fue localizado en la biblioteca de la Universidad Ludwig Maximilian de Múnich, que ha publicado una versión digital.45

Terre Nove

De 1507 a 1513 trabajó en la preparación una nueva edición latina de la Geographia de Ptolomeo. En tanto que Mathias Ringmann se encargaba de las enmiendas al texto, él se ocupó de dibujar veinte nuevos mapas para formar con ellos un verdadero atlas, en uno de los cuales, titulado Tabule Terre Nove, rectificaba la atribución del descubrimiento a Américo Vespucio. Waldseemüller no utilizaba ya el nombre de «América», sino que lo había sustituido por el de «Terra Incognita», y en una nota aclaratoria añadía que «esta tierra y las islas adyacentes fueron descubiertas por el genovés Colón, por mandato del rey de Castilla». Como en el mapa pequeño de 1507, el continente se presentaba unido e independiente de Asia, pero hacía algunas correcciones en las líneas de los trópicos.

Orbis Typus Univeralis, 1513.

Orbis Typus Universalis

Adjunto al atlas de Ptolomeo editado en Estrasburgo en 1513, Waldseemüller publicó un nuevo planisferio con el estilo de las cartas náuticas o portulanas, que surgieron en Europa en el siglo XIII: Orbis typus universalis iuxta hydrographorum traditionem, con notables diferencias respecto del publicado en 1507, lo que hace pensar que pudiera haber sido dibujado con anterioridad, hacia 1505-1506. La introducción al atlas indica que la información para las nuevas tierras procede del almirante, en alusión probablemente a Cristóbal Colón. Se trata también de la primera carta náutica impresa, precediendo en 3 años a su Carta Marina Navigatoria de 1516.

Groenlandia es aquí una península de Europa, las Antillas únicamente se representan por tres islas: Isabella (Cuba), Spagnola (La Española) y una tercera sin leyenda, y de América del Sur solo se muestra la costa nordeste, hasta Alta pago de S. Paulo. Sin embargo, al sur de Asia, India y Sri Lanka se representan de forma más moderna que en el planisferio de 1507, conservando mejor sus proporciones.

Carta Marina de 1516

La Carta Marina de 1516 supone un notable cambio respecto a sus anteriores concepciones. Rompe con la tradición ptolemaica y pasa a tomar como modelo el planisferio de Caverio.6​ Asigna el Descubrimiento de América a Cristóbal Colón en vez de a Vespucio, elimina el nombre de América para el Nuevo Mundo y, siguiendo las tesis colombinas, parece dudar de que se trate realmente de un continente diferenciado,7​ colocando en América del Norte una inscripción que dice «Terra de Cuba-Asie Partis», retornando al tiempo a la concepción peninsular de la isla de Cuba y a la división del continente por un paso interoceánico, influido quizá por la mayor ortodoxia ptolemaica de los cartógrafos italianos o por faltarle nuevos informes de los marinos portugueses.8

Carta Marina Navigatoria

Martin Waldseemüller1516 (edición facsímil 1960)

Este mapa, llamado Carta Marina Navigatoria, fue realizado por el cartógrafo alemán Martín Waldseemüller en el año 1516. Se imprimió en 12 hojas sueltas para ser ensambladas mostrando el mundo en un mapa mural. Tal y como explica su título, escrito en latín y ubicado en el margen superior del mapa, el autor pretendía representar la forma del mundo entero conocido, sus regiones y sus límites tal y como habían sido determinados en su época basándose en cartas náuticas trazadas por navegantes portugueses en sus viajes oceánicos de exploración. Además pretendía mostrar cómo estas regiones diferían de la tradición de los antiguos representando también áreas no conocidas por ellos.

Detalles

  • Título: Carta Marina Navigatoria
  • Creador: Martín Waldseemüller
  • Fecha: 1516 (edición facsímil 1960)
  • Tipo: Mapa
  • Fuente original: Biblioteca del Instituto Geográfico Nacional
  • Derechos: Biblioteca del Instituto Geográfico Nacional, CC BY 4.0 ign.es
  • Técnica artística: Papel

Mapas de Alessandro Zorzi

Mapas de Alessandro Zorzi

Mapa de las Indias occidentales o del Nuevo Mundo según el Códice Zorzi de la Biblioteca Nacional Central de Florencia.

Los mapas de Alessandro Zorzi son un conjunto de tres bocetos cartográficos dibujados en los márgenes de un libro de Alessandro Zorzi. Algunos historiadores atribuyeron el origen de los dibujos a un mapa proporcionado por Bartolomé Colón, hermano de Cristóbal Colón. Sin embargo, a raíz del estudio realizado por Roberto Almagià, en la actualidad se consideran obra genuina del propio Zorzi.1

Descripción

Son tres mapas: el primero representa las Indias occidentales, el segundo África y el tercero Asia. El que ha atraído históricamente más atención de los estudiosos, por contener información original, es el primero.

El mapa de las Indias

En el mapa de las Indias se representan España, llamada en el mapa Spagnia, el oeste de África, las Antillas y la costa norte de América del Sur, llamada Mondo Novo, unida a Asia. El ecuador y el trópico de Cáncer se representan mediante líneas horizontales, la primera de ellas graduada.

El mapa resume admirablemente los errores de percepción de los hermanos Colón: subestimando groseramente las distancias, pensaban haber alcanzado las costas orientales de Asia. América del Sur, al norte de la cual se encuentran las Antillas, aparece de este modo unida a Asia. Al suroeste del mapa, en el punto de unión de los dos continentes, se encuentra Catigara, aparentemente la Kattigara de Ptolomeo, quien la localizaba en su Geographia 180º grados al este de Europa occidental, distancia curiosamente respetada en el mapa aun cuando Colón pensase que la distancia real entre la costa oeste de Europa y el este de Asia era de tan sólo 135º. Para Colón se trataba del estrecho entre la Península Malaya e Indonesia por el que se comunican los mares de China e Índico.2

Las Antillas se sitúan en el mapa muy al norte de su auténtica ubicación, por delante de Cuba, e independientes del continente asiático al que Colón creía haber llegado.

Historia

Bartolomé Colón acompañó a Cristóbal Colón en su cuarto viaje, en 1502-1504. Tras el naufragio en Jamaica, Cristóbal escribió una carta al rey Fernando donde le informaba de sus exploraciones en Veragua (Nicaragua y Panamá). A su regreso a España Bartolomé trató de obtener la aprobación del rey para colonizar y cristianizar las tierras descubiertas en la costa de América Central. En 1506 viajó a Roma con objeto de obtener cartas de recomendación del papa Julio II, sin éxito. En Roma conoció a Alessandro Zorzi, un cartógrafo veneciano que coleccionaba los relatos de los exploradores, y le mostró la carta de Colón. Zorzi le ayudó en la traducción de la carta. Según historiadores como Franz von Wieser, Zorzi dibujó entonces en sus márgenes los bocetos de los tres mapas, conforme a las explicaciones proporcionadas por Bartolomé.3​ Según otras fuentes, sin embargo, Bartolomé no habría llegado a encontrarse con Zorzi, pero le dejó un mapa y su descripción a un canónigo de Santa María de Letrán, quien se los habría hecho llegar a Zorzi. El investigador Roberto Almagià puso de manifiesto que el mapa que Zorzi afirma haber recibido de Bartolomé Colón era un dibujo de las costas del Caribe, probablemente bastante detallado, mientras que los bocetos del códice representan de manera muy esquemática todo el orbe conocido. También identificó diferencias entre los topónimos que aparecen en los bocetos y los acuñados por Colón. Por todo ello concluyó que los bocetos no se inspiraron en un mapa colombino sino que fueron una obra genuina de Zorzi, ávido coleccionista de todas las noticias que llegaban del Nuevo Mundo.1

Los mapas se encuentran en la actualidad en el llamado Códice Zorzi, en la Biblioteca Nazionale Centrale di Firenze, en Florencia.

Asia. A lo largo de la costa del extremo Oriente se leen topónimos acuñados por Colón.

Para sabaer más:

https://hal.archives-ouvertes.fr/hal-01528112/file/Presentation%20Zorzi%20maps%20for%20Mapaf%202017.pdf

 

 

 

 

 

Mapa esquemático de África y de «Santa Croce» (hoy Brazil).

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

África y Arabia con el sur arriba, a la manera árabe. La isla de Madagascar lleva su nombre portugués de S. Lorenzo. Un detalle curioso es que los meridianos graduados dan un valor bastante exacto para la longitud de África en el ecuador (entre 32 y 37 grados en este mapa, frente a 33 grados en la realidad).

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Un mapa de la isla Española («Insula Spagnola») en una página de texto impreso que narra la expedición de Cristóbal Colón al sur de la isla en busca de oro.

 

 

En realidad, las claras imágenes presentadas aquí arriba no son fieles a la realidad. Zorzi dibujó los mapas en los márgenes de un texto escrito por él mismo. Una imagen más exacta del aspecto de estos mapas se muestra aquí abajo. Los esquemas se entrelazan con el texto, en este caso una carta escrita por Cristóbal Colón desde Jamaica. Los mapas le ayudaban a Zorzi a hacerse una idea más clara del relato colombino. Los primeros estudiosos de los mapas de Zorzi no conocían este contexto, lo que llevó a varios malentendidos. Por ejemplo, ahora se descarta casi con toda seguridad que estos tres esquemas fueran copiados del mencionado mapa de Bartolomé Colón.

Pero hay más. Estos tres mapas no son ni mucho menos una excepción en la producción de Zorzi. Este erudito escribió mucho, rellenando cientos de páginas de varios códices que hoy se conservan en bibliotecas italianas. Muchas de esas páginas contienen esquemas geográficos, similares en su estilo a los mostrados aquí. ¿Por qué nunca los has visto? Porque han sido publicados muy pocas veces, que yo sepa solo tres.

La primera fue en 1930, cuando Sebastiano Crino editó una monografía de 73 páginas sobre uno de los códices de Zorzi; monografía que ahora solo puede encontrarse en unas pocas bibliotecas selectas. La segunda vez consistió en la reproducción de solo unas páginas por Gaetano Ferro, The Genoese Cartographic Tradition and Christopher Columbus (Libreria dello Stato, he consultado la traducción al inglés de 1996). Gracias a un bibliófilo belga que llamó mi atención sobre este libro, ahora puedo compartir aquí imágenes de dos de estos mapas prácticamente desconocidos de Alessandro Zorzi:

Los mapas de África y Asia en el códice de Zorzi (Biblioteca Nacional Central de Florencia, BR 234, ff 56v-57r).

Por último, y por suerte, hace muy poco, en 2014, se ha publicado una versión digital de los principales códices de Alessandro Zorzi, como complemento a las actas de una conferencia titulada Vespucci, Firenze e le Americhe. El eminente historiador italiano Luciano Formisano estuvo a cargo de editarlo en forma de CD-ROM.

Planisferio de Contarini

Planisferio de Contarini

Planisferio de proyección cónica de Giovanni Matteo Contarini y Francesco Rosselli, 1506

El planisferio de Contarini o Contarini-Rosselli, es un mapamundi de proyección cónica dibujado por Giovanni Matteo Contarini y grabado en cobre por Francesco Rosselli en 1506, siendo el primer mapa impreso en recoger el Nuevo Mundo. Impreso en hoja suelta y de pequeño tamaño, únicamente se conoce de él un ejemplar descubierto en 1922, guardado en la Biblioteca Británica.

Giovanni Matteo Contarini (fallecido en 1507), fue un cartógrafo italiano, miembro de una distinguida familia de la República de Venecia.​ El pequeño mapamundi va firmado en una cartela dibujada junto al Cabo de Buena Esperanza: «diligentia ioanni Matteo Contareni – Arte et ingenio francisci Roselli florentini 1506 notum».​

Descripción

El planisferio de Contarini es un mapa de proyección cónica en el que los paralelos forman círculos concéntricos y los meridianos son líneas convergentes en el Polo Norte.

Sus fuentes para representar las tierras recién descubiertas pueden ser los mapas de Juan de la Cosa, Cantino y Caverio, acomodándolos a su propia visión y desconociendo tanto el cuarto viaje de Colón como las afirmaciones de Américo Vespucio acerca de la continuidad del continente americano.1

Respetando el modelo ptolemaico da entrada a los descubrimientos de españoles y portugueses en el Nuevo Mundo descubierto por Cristóbal Colón, unido todavía en su parte septentrional al continente asiático conforme a la creencia colombina. Groenlandia y Terranova están conectadas al nordeste de Asia. A su lado, una leyenda informa de que estas tierras fueron descubiertas por navegantes al servicio del rey de Portugal, en alusión probablemente a Gaspar y Miguel Corte Real, pues no se encuentran referencias a Juan Cabot. Al oeste y hacia el centro se localizan los descubrimientos españoles, representándose Boriquén, «Insula Hispaniola» y «Terra de Cuba». Al sur se dibuja una masa continental separada e ilimitada en el borde izquierdo del mapa que recibe el nombre de «Terra Santi Crucis» dado por los portugueses a Brasil.2

Cuba, representada ya como isla, se encuentra próxima a Cipango junto a una cartela que dice:

Cristóbal Colón, Virrey de España, navegando hacia Poniente arribó después de grandes esfuerzos y correr muchos peligros, a las islas Hispanas, desde donde levó anclas y navegó hacia la provincia llamada Ciamba. Después tocó tierra en otro lugar que tanto Colón como los conocedores de las cosas marítimas aseguran que contiene oro en gran cantidad.3

A continuación se encuentra Catay con otra leyenda que habla también de la abundancia de oro que hay en ella y de las dificultades para hacerse con él, pues son idólatras, siguiendo el relato de Marco Polo.

El mapa recoge también los descubrimientos portugueses en África, con la ruta hacia Asia por el Cabo de Buena Esperanza. Pero el continente asiático mantiene las ideas de Ptolomeo, así como su topografía.4

El pequeño mapamundi va firmado en una cartela dibujada junto al Cabo de Buena Esperanza: «diligentia ioanni Matteo Contareni – Arte et ingenio francisci Roselli florentini 1506 notum».5

Atlas de Andrea Benincasa

Atlas de Andrea Benincasa

El Atlas de Andrea Benincasa se puede ver como uno de las últimas grandes obras antes de la eclosión de la “nueva cartografía” como consecuencia de la Era de la Exploración. Los viajes de exploración de los portugueses a lo largo de la costa occidental de África habían empezado una generación antes, pero su política de secreto sobre los mapas supuso que las cartas que reflejaban estos nuevos descubrimientos por lo general no estuvieran disponibles hasta finales del siglo XV.

El Atlas de Andrea Benincasa puede entenderse como un verdadero tesoro cartográfico puesto que se dibujó con esmero y se encuadernó en cubiertas de piel marrón trabajadas con elegancia.

El libro se abre para mostrarnos cinco cartas y mapas de dimensiones generosas: 29 x 41 centímetros, y proporciona así ricos detalles en el formato típico de los atlas de presentación del siglo XV.

El mapa de Andrea Benincasa, 1508 muestra el mar Báltico con glaciares desaparecidos desde hace 10 000 años. Fraude?

 

Atlas de Andrea Benincasa 1483

Carta náutica de Grazioso Benincasa. 1482.

Biblioteca de la Universidad de Bolonia.

Carta náutica de Grazioso Benincasa.

Papel único en forma de rollo, iluminado, formado por dos partes pegadas entre sí. 128 x 70,5 cm.

En la tarjeta hay tres veces el escudo de armas del cardenal Raffaele Sansoni Riario della Rovere (Savona 1451 – Nápoles 1521) que encargó la tarjeta. Raffaele era sobrino de Francesco della Rovere, quien en 1471 se convirtió en el Papa Sixto IV.

Un papel con atención a cada detalle y con adornos policromados que sugieren que no fue un encargo para ser utilizado para la navegación sino solo como un ejemplar de lujo.

Se desconoce su fecha de nacimiento, que tuvo lugar antes de 1420 y probablemente en Montesicuro, cerca de Ancona, donde estaba la residencia de sus antepasados.

Se dedicó por completo a la vida del mar y a la elaboración de cartas náuticas. Entre 1435 y 1445 compiló el llamado “Portolano” que nos ha llegado incompleto. Hasta 1460 ejerció el oficio de padrón de nave. En 1461 aprendió el arte de hacer cartas náuticas en Génova, abandonando definitivamente su actividad marinera. Luego se trasladó a Venecia hasta 1474, año en el que se retiró a Ancona, su ciudad natal, donde permaneció hasta su muerte, cuya fecha se desconoce. Sin embargo, su muerte debió producirse en 1482, año en el que está fechada la última carta náutica firmada por él.

En el centro del margen izquierdo está la siguiente inscripción “Graciosus. Benincasa. Anconitanus. Compuesto. Ancone. De nueva era. MCCCCLXXXII”.

Este es el último trabajo del cartógrafo de Ancona y representa la concepción del mundo en vísperas del descubrimiento del continente americano.

En el Océano Atlántico aparecen las islas Antilia y Saluaga y tierras imaginarias y están representadas una galera turca, una carraca con dos grandes velas y un pequeño bote de remos. Al norte se encuentra Noruega con una isla al oeste que algunos identifican con Islandia.

Es probable que el artículo formara parte de la colección de Luigi Ferdinando Marsili, quien en 1714 fundó la Academia de Ciencias del Instituto de Bolonia que renovó y reemplazó las actividades de la Accademia degli Inquieti, fundada en 1690.

Detalle de otra carta náutica de Grazioso Benincasa con la isla de Antilio y Canarias y Azores.

 

1473   Gratiosus Benincasa (Ancona, Italia). Se encuentra en Biblioteca Universitaria di Bologna. Cod. 280.

Fecha:    alrededor de 1473

Fuente: Biblioteca Universitaria di Bologna

Autor: Gratiosus Benincasa

Reino de Valencia. Bandera partida verticalmente, izquierda, corona sobre fondo azul, derecha dos palos de gules sobre fondo oro. (Fuente)

1476   Francesco de Benincasa. Biblioteca Pública i Universitària de Gènova (Ms. lat. 81)

Fecha:    alrededor de 1476

Fuente: Biblioteca Pública i Universitària de Gènova

Autor:    Francesco de Benincasa

Reino de Valencia. Bandera partida verticalmente, izquierda, corona paralela al mástil sobre fondo azul, derecha un palo de gules sobre fondo oro. (Fuente)

Francesco Benincasa 1476

Archivo: Senyeres a l’atlas de Benincasa (1473).jpg

Planisferio de Caverio

Planisferio de Caverio

Planisferio de Caverio.

El planisferio de Caverio o Canerio,1​ fue dibujado entre 1504-1505 por el cartógrafo genovés Nicolaus de Caverio o Nicolo Caveri, representando el mundo conocido por los occidentales en 1502-1504. Toma como modelo el Planisferio de Cantino, ligeramente actualizado, con la mayor parte de sus anotaciones topográficas en portugués. Se conserva en el Departamento de mapas y planos de la Biblioteca Nacional de Francia.

Descripción

El planisferio consta de diez hojas de pergamino, iluminadas y ensambladas en un mapa de 2,25 × 1,15 metros. Lleva la firma: Opus Nicolay de Caveri Januensis. Es un mapa de los conocidos como portulanos, carta de navegación en la que se representan mediante líneas rutas loxodrómicas. Según la costumbre de la época, las banderas representan los dominios de cada Estado pero, menos político que el planisferio de Cantino elimina la línea de demarcación establecida en el Tratado de Tordesillas y cualquier alusión a jurisdicciones políticas. Como novedad, «verdadera revolución tecnológica para los mapas de navegación»,2​ las latitudes se indican en el margen izquierdo mediante una escala graduada desde los 55 grados sur a los 70 grados norte.

América del Norte se representa en tres segmentos diferenciados: Groenlandia y la costa este de Terranova, cuyo interior viene indicado por la presencia de grandes árboles verdes, ambas con bandera portuguesa, y mucho más al oeste la Florida y la península de Yucatán. Recortada por el borde superior de la hoja, Groenlandia podría pertenecer tanto al continente asiático como al americano, una posibilidad que queda completamente descartada en el planisferio de Martín Waldseemüller.

Al sureste de la Florida se encuentran las Antillas, con la leyenda «Las Antilhas del Rey de Castella», con La Española y la Isabela (Cuba). Al oeste se encuentra un golfo conteniendo numerosas pequeñas islas. La costa desciende inmediatamente para formar la península de Yucatán, escamoteando gran parte de México. Yucatán, quizá explorado por marinos portugueses de forma clandestina, no figuraba en el planisferio de Cantino y prueba que el mapa de Caverio no es una simple adaptación de aquel.

El dibujo y la toponimia de la costa de América del Sur se basa en gran parte en los resultados de las expediciones de Américo Vespucio y Fernando de Noronha entre 1502-1504. El interior de Brasil se representa con colinas, árboles verdes y grandes loros de color rojo que recuerdan los de Cantino.

La costa africana se describe con gran precisión (una jirafa, un león y un elefante caracterizan el interior del continente); las leyendas colocadas junto a Calcuta y Cochin, India describen el comercio con los puertos del Índico. Sin embargo, el Mar Rojo se dibuja de forma menos precisa que en el planisferio de Cantino.

África es el núcleo de un sistema de curvas loxodrómicas de 90 cm de diámetro, con 16 centros secundarios, al que complementa otro sistema concéntrico de 180 cm de diámetro, que solo tiene tres centros a cada lado. El mapa muestra 18 rosas de los vientos que contienen 16 rumbos y una cruz que señala el este. Los dos centros de curvas loxodrómicas del sistema complementario, situados en los extremos derecho e izquierdo, tienen un sol al este, en vez de una rosa de los vientos, y una luna creciente al oeste.

Las costas están delineadas en verde y las islas están coloreadas con tonos lisos, normalmente en dorado, rojo o azul. El mar Rojo está pintado con un motivo de rayas coloradas.

Hay una representación esquemática de algunos ríos en azul. En África, el centro del sistema de curvas loxodrómicas lo marca un pequeño globo terráqueo rodeado por los siete cielos, lo que es reminiscente del globo en el mapa atribuido a Cristóbal Colón, cuyo dibujo de las costas es más arcaico que el de este planisferio.

El mapa está decorado cuidadosamente con diez miniaturas de ciudades, tres tiendas de campaña (una con la leyenda Magnus Tartarus), 53 banderas —entre las que se aprecian 21 portuguesas, 20 con la luna creciente, símbolo del Imperio otomano, y ocho españolas—, animales (jirafas, leones y elefantes en África, y pájaros en América), y figuras de personas, bosques y bocetos de paisajes. Las escalas están indicadas dentro de rectángulos con diseños geométricos. En solo tres de los cuatro lados, el marco está formado por una cinta enrollada alrededor de un palo. En el lado izquierdo se puede ver una escala de latitud. La firma aparece dentro de una orla en forma de serpentina en la esquina inferior izquierda. Así también se exhiben los nombres en latín de los mares y los países, que aparecen en mayúsculas. La mayor parte de la nomenclatura está en portugués, pero también hay numerosas leyendas en español, entre las que hay dos en orlas en el mismo estilo.

Historia

Construcción del mapa: Tres escalas de longitud en la parte superior: 10 divisiones = 116 milímetros (mm); y cuatro en la parte inferior: 10 divisiones = 90 mm, 10 divisiones = 94 mm, 10 divisiones = 100 mm, 10 divisiones = 100 mm. En el borde izquierdo, una escala de latitud de 55° sur a 70° norte: 10° = 80 mm, lo que da como resultado una escala aproximada de 1:14 000 000.

La abundancia de inscripciones en portugués sugiere que pudo haberse realizado en Portugal. La recogida de informaciones proporcionadas por Fernando de Noronha en 1504 indica una fecha probable de realización entre 1504-1505. Por otra parte, la falta de continuidad en las costas de América Central y del Sur, demuestra que a su autor no le habían llegado aún noticias de los viajes de Juan de la Cosa a los golfos de Darién y Uraba el mismo año 1504.

El planisferio de Caverio es la fuente principal del mapa de Martín Waldseemüller, publicado en 1507, y fue utilizado también en la confección de otros mapas del primer cuarto del siglo XVI, en los que se encuentra la misma incorrecta configuración de la Florida, el Golfo de México y la península de Yucatán.

Forma parte de las antiguas colecciones del Servicio Hidrográfico de la Marina conservadas en la Biblioteca Nacional de Francia.

También se comenta que: El planisferio de Caverio, 1502  representa todas las costas de África con un trazado que necesita recurrir a la trigonometría esférica

Mapa Caverio. 1505

Mapa de Caverio con el diseño de la costa este norteamericana y el golfo de México, no explorados por ningún navegante europeo. Circa 1502

Globo Da Vinci

Globo Da Vinci

El Globo Da Vinci, 1504

El Globo Da Vinci, anteriormente conocido como el Globo Huevo de Avestruz,[1]​ es la primera reproducción conocida del globo terráqueo y fue realizada por Leonardo Da Vinci. Data de 1504 y representa la primera interpretación del llamado “Nuevo Mundo”. Es considerado uno de los objetos más importantes del renacentismo italiano. Se reconoce como el prototipo del Hunt-Lenox Globe.

Antecedentes

El primer borrador del Globo Da Vinci data de 1503, que se recoge en el Codex Arundel. Esta primera reproducción esboza África y el “Nuevo Mundo”, tras el descubrimiento de América por Cristóbal Colón.[2]

Descripción

El globo, que está hueco, se compone de dos mitades inferiores unidas de dos huevos de avestruz.[3]​ En la mitad inferior del objeto, se agregó un contrapeso hecho de calcio y pegado con clara de huevo, cuya función era mantener el globo en posición vertical ya que no tiene montaje.

La escala del globo es 1: 80.000.000, su diámetro es de unos 11,2 cm y pesa 134 gramos. El eje Norte-Sur es vertical, lo que refleja el pensamiento de Aristóteles.[4]​ El gemelo del globo, el Globo de Hunt-Lenox (actualmente en la Biblioteca Pública de Nueva York), es un molde de cobre rojo[5]​ que representa la Tierra y hecho para ser el centro de una esfera armilar.

El Globo Da Vinci representa numerosas figuras, entre las que se incluyen barcos, un volcán, marineros, un monstruo, olas del océano, montañas cónicas, ríos, líneas costeras y un anagrama triangular.

Descubrimiento y procedencia

El globo salió a la venta el 16 de junio de 2012, en la London Map Fair celebrada en la Royal Geographical Society, donde se presentó erróneamente como una pieza artística sobre marfil del siglo XIX. Fue descubierto por el investigador Stefaan Missinne.[6]​ Su similitud y relación con el Globo de Hunt-Lenox fue anunciada en 2012 por el ex presidente de la Sociedad Coronelli, el profesor Rudolf Schmidt y confirmada por el experto en arte Archiduque Dr. Géza Von Habsburg en 2013.[7]​ En agosto de 2012, Discovery Channel publicó uno de los primeros artículos generales populares sobre el globo.[8]

Leonardo escribió en el Codex Atlanticus «el mío mappamondo che ha Giovani Benci» | foto Davidguam en Wikimedia Commons

Durante el análisis realizado por la investigadora italiana, Elisabetta Gnignera, ésta encontró que el peinado de un marino ahogándose representado en un grabado era compatible con la fecha y procedencia del globo.[9]​ Asimismo, Professor Missinne ofrece pruebas de que el grabado de un barco en el sur del Océano Índico sigue la plantilla idéntica de un barco que aparece en un códice de Francesco di Giorgio Martini que data de 1487-1490,[10]​ y del que Leonardo era propietario. Es el único manuscrito conocido con anotaciones escritas por él.[11]

En la mitad inferior del globo, hay una gota de cobre rojo que contiene arsénico, una sustancia química que solo Leonardo describe, que se agrega al cobre para mantener su color rojo.[12]​ La observación visual de las fotografías del Lenox Globe apoya esto, ya que no muestra ninguna pátina verde o negra, lo cual es normal para el cobre expuesto al aire.

Leonardo escribe: “El mio mappamondo che ha Giovanni Benci” (“Mi globo terráqueo que tiene Giovanni Benci”) en Codex Atlanticus, página 331 anverso, que data de 1504.

Relación

En 1503, el explorador italiano Amerigo Vespucci escribió una carta a Lorenzo di Pier Francesco, en la que declara que la masa de tierra descubierta por Cristóbal Colón podría considerarse un continente hasta ahora desconocido.[13][14]

Para los mapas, Leonardo prefiere la palabra “carta”, y para una forma globular o esfera prefiere “sfera”, mientras que para un globo terrestre usa “mappamondo”. En el Codex Atlanticus, página 331 anverso, Leonardo repite la palabra “mappamondo” dos veces. Esto se repite con alguna ligera variación (como “mappamondo de ‘Benci”) en su Codex Arundel, página 191 recto, también que data de 1504. El uso de “mappamondo” es una abreviatura vernácula italiana para “palla d’ mappamondo” o ” globo terráqueo mundial “, en resumen:” globo”.

Leonardo escribe en Codex Atlanticus página 1103 al revés: “Metti nella mistura il rame arso, ovvero la corrompi collo arsenico, ma sarà frangibile” (“Pon el cobre quemado en la mezcla, o lo corrompes con arsénico, pero será rompible”).[15]

Un globo terráqueo magistral​

La esfera muestra Europa, parte de Asía y África y también de Sudamérica, y hasta el meridiano del Tratado de Tordesillas, que en 1494 dividió la zona de influencia española y la portuguesa.

El sub continente americano aparece parcialmente y sobre él puede leerse “Nuovus Mundus” (Nuevo mundo, en latín), por lo que Missinne calcula que es el globo terráqueo que antes representó esta tierra.

El experto repasa las razones que le empujan a creer que esta obra para él “de valor incalculable” fue realizada por el genio.

El increíble globo terráqueo de 1504 de Leonardo Da Vinci que incluía América (EFE).

Si el primer mapa en representar el continente americano es el de Juan de la Cosa, realizado en el año 1500, y el primero en que aparece el nombre América para identificarlo es el llamado Universalis Cosmographia de Martin Waldseemüller, de 1507, el primer globo terráqueo que mostró el Nuevo Mundo lo creó nada menos que Leonardo da Vinci en 1504.

Según los investigadores tanto los detalles pictográficos como la forma de aplicar los grabados (hechos por una persona zurda) apuntan a Leonardo como su autor. En este sentido el mapa del globo presenta, según Missinne y Geert Verhoeven, un ejemplo de perspectiva inversa, una forma de anamorfosis de la que el primer ejemplo conocido también se atribuye a Da Vinci.

Además, en el anverso de la página 331 del Codex Atlanticus, que data de 1504, Da Vinci escribió: el mío mappamondo che ha Giovanni Benci (mi globo terráqueo que tiene Giovanni Benci), dando a entender que había creado un globo terráqueo. Hoy se trata, no solo del globo terráqueo grabado más antiguo que conocemos, sino también del más antiguo en representar América.

En palabras de Missinne y Verhoeven:

Mientras vivía en Florencia en 1504 Leonardo no solo tenía acceso a los mapas más recientes, sino a muchas otras fuentes de conocimiento como las técnicas del grabado y el vaciado. Al grabar estas cáscaras de huevo de avestruz, muy exóticas y costosas, quiso destacar el nacimiento del cuarto continente: América. A pesar de ser nombrado por Américo Vespucio, el nombre que aparece en el globo terráqueo es Mundus Novus (Nuevo Mundo), exactamente como lo había llamado Vespucio

Dadas las semejanzas entre ambos, se cree que el Globo Da Vinci sirvió de modelo para la creación del Globo de Hunt-Lenox, considerado por tanto el tercero más antiguo conocido y cuya fecha de fabricación es también 1504.

Los dibujos del Codex Arundel | foto The British Library Board – Stefaan Missinne y Geert Verhoeven

El globo Hunt-Lenox | foto Rare Book Division, The New York Public Library en Wikimedia Commons

Se trata de un globo de cobre de 11,2 centímetros de diámetro (exactamente igual que el de Da Vinci) y 345 de circunferencia, que pasa por ser el único mapa histórico que contiene literalmente la frase Hc svnt dracones (aquí hay dragones, sobre la península Indochina). Hoy se conserva en la Biblioteca Pública de Nueva York.