Este Mundo, a veces insólito

Naturaleza

Océano Janty

Océano Janty

El océano Janty, también Khanty,  fue un antiguo y pequeño océano que existió desde el final del Precámbrico hasta el Silúrico. Se localizaba entre Báltica y Siberia, limitando con los océanos de Panthalassa al norte, Proto-Tetis al noreste y con el Paleo-Tetis al sur y este. El océano se formó cuando el supercontinente de Proto-Laurasia, poco después de la disolución de Pannotia (hace unos 600 millones de años), se fragmentó y creó tres continentes separados, Laurentia, Báltica, y Siberia. El océano Janty se situaba entre Siberia y Báltica. En la misma época se formó el océano Iapetus, hermano del Janty, entre Laurentia y Báltica (ahora parte de Euramérica). El océano Janty se cerró cuando un arco insular denominado Arco Sakmarian colisionó con Báltica. En el extremo noreste del arco se formó un nuevo océano, el océano Ural.

Avalonia aún no había colisionado con Laurentia, pero cuando Avalonia avanzaba hacia Laurentia, el camino de tierra entre ellos, un remanente del océano de Jápeto, se estaba encogiendo lentamente.

Mientras tanto, el sur de Europa se separó de Gondwana y comenzó a moverse hacia Euramérica a través del recién formado océano Reico.

Distribución de los continentes hace 470 millones durante el Ordovícico Medio. Los tres pequeños continentes son Laurentia, Siberia y Báltica, mientras que el más grande es Gondwana. El océano Khanty se localiza entre Siberia y Báltica.

Durante el Cámbrico, el continente independiente de Laurentia (qué posteriormente se convirtió en Norteamérica) estuvo fijo en el Ecuador, rodeado con tres océanos, el océano Pantalásico al norte y al oeste, el océano Iapetus al sur, y el océano Khanty al este. Al inicio del Ordovícico, el microcontinente de Avalonia (una masa de tierra que se convertiría en los Estados Unidos, Nueva Escocia e Inglaterra), se separó de Gondwana y comenzó su viaje hacia Laurentia.

Hacia el final del Ordovícico, Báltica chocó con Laurentia, y el norte de Avalonia chocó con Báltica y Laurentia. Entonces, Laurentia, Báltica y Avalonia se unieron para conformar al supercontinente menor de Euramérica o Laurusia, cerrando el océano Iapetus, mientras que el océano Rheico se expandió hacia la costa meridional de Avalonia. La colisión también dio lugar a la formación de los Apalaches norteños. Siberia se asentó cerca de Euramérica con el océano Janty entre los dos continentes. Mientras todo esto estaba sucediendo, Gondwana se desplazó lentamente hacia el polo sur. Este fue el primer paso de la formación de Pangea.

El segundo paso en la formación de Pangea fue la colisión de Gondwana con Euramérica y se une a ella. Durante el Silúrico, Báltica ya había chocado con Laurentia para formar Euramérica. Avalonia no había chocado con Laurentia todavía, y una vía marítima entre ellos (que era un remanente del océano Iapetus) todavía se contraía al mismo tiempo que Avalonia avanzaba lentamente hacia Laurentia. Mientras tanto, Europa meridional se separó de Gondwana y comenzó a dirigirse hacia Euramérica a través del recientemente formado océano Rheico y colisionó con Báltica meridional durante el Devónico. Sin embargo, este microcontinente tan solo era una placa oceánica. El océano Janty (el océano hermano de Iapetus), también se contrajo al mismo tiempo que un arco insular desgajado de Siberia chocó con Báltica del este (ahora parte de Euramérica). Detrás de este arco insular se estaba formando un océano nuevo, el océano Ural.

Océano Proto-Tetis

Océano Proto-Tetis

El océano Proto-Tetis fue un antiguo océano que existió desde finales del período Ediacárico al Carbonífero (550-330 Ma). Se trata del predecesor del océano Paleo-Tetis. El océano se formó cuando Pannotia se desintegró y Proto-Laurasia (Laurentia, Báltica y Siberia) se dislocó del supercontinente que se convertiría en Gondwana. El océano Proto-Tetis se formó entre estos dos supercontinentes. El océano estaba bordeado por el océano Panthalassa al norte, separado por arcos insulares y Kazakhstania.

El océano Proto-Tetis se amplió durante el Cámbrico. El océano estaba en su máxima extensión desde finales del Ordovícico al Silúrico Medio. El océano estaba situado entre Siberia al oeste y Gondwana al este. El océano comenzó a disminuir durante el Silúrico Tardío, cuando China del Norte y China del Sur se desgajaron de Gondwana y se dirigieron hacia el norte. A finales del Devónico, el microcontinente de Kazakhstania colisionó con Siberia, disminuyendo el océano aún más. El océano se cerró cuando el cratón del Norte de China colisionó con Siberia-Kazakhstania durante el Carbonífero, mientras el océano Paleo-Tetis se ampliaba.

El mar de Tetis en otros períodos

A medida que la teoría de la deriva continental ha ido siendo ampliada y mejorada, se ha extendido el nombre de Tetis a otros océanos que le precedieron. El Paleo-Tetis, mencionado arriba, existió desde el Silúrico, hace 440 millones de años, hasta el Jurásico. A este le precedió el océano Proto-Tetis, formado hace 600 millones de años.

Océano Proto-Tetis

Distribución de los continentes hace 500 millones de años durante el Cámbrico Inferior, una vez que Pannotia se fragmentase. Los tres pequeños continentes son Laurentia, Siberia y Báltica, mientras que el grande es Gondwana. El océano Proto-Tetis se localiza entre Gondwana y los pequeños continentes, el océano Khanty entre Siberia y Báltica y el océano Iapetus entre Laurentia y Báltica.

Distribución de los continentes hace 370 millones de años durante el Devónico. Al norte está situado el continente Siberia, en el medio el supercontinente de Euramérica, y al sur Gondwana. Los microcontinentes de China del Norte y China del Sur se desgajan de Gondwana y a su paso el océano Proto-Tetis es sustituido por el océano Paleo-Tetis.

https://www.taringa.net/+ciencia_educacion/deriva-continetal-megapost_12x2ia

https://www.agenciasinc.es/var/ezwebin_site/storage/original/video/aea58730b2388d5288dcb6ae8984bebc.mp4

 

 

 

 

Mar de tornquist

Mar de Tornquist

El mar de Tornquist era un mar ubicado entre los paleocontinentes de Avalonia y Baltica hace unos 600 a 450 millones de años. Los restos del mar forman hoy una sutura que se extiende a través del norte de Europa (Zona Tornquist).

Mapa tectónico de Europa; La Zona Teisseyre-Tornquist se encuentra entre el Macizo de Londres-Brabante (= Avalonia Oriental) y el Escudo Báltico. El mar Tornquist se extiende a través de Dinamarca.

Probablemente se formó al mismo tiempo (c. 600 Ma) como el Océano Iapetus. Gondwana, incluida Avalonia hasta Ordovícico temprano, estaba separada de Baltica en todo el Cámbrico. Probablemente se cerró durante el Ordovícico tardío en el momento de la Orogenia Shelveian del oeste de Inglaterra.[1]

Existen evidencias de fauna, paleomagnética, paleogeográfica y aparente polar para el momento del cierre de Avalonia Oriental (Inglaterra, Gales e Irlanda del Sur) y Baltica.[2]

La colisión Baltica-Avalonia también resultó en que el Océano Rheico dejó de expandirse al sur de Avalonia alrededor de 450 Ma, en un gran magmatismo en Avalonia, una gigantesca caída de ceniza en el Báltica y un metamorfismo en el actual norte de Alemania.[3]

Sutura actual

La sutura resultante del cierre del Mar de Tornquist se puede ver en el este de Inglaterra y en el Distrito de los Lagos como un arco de rocas ígneas pertenecientes al Ordovícico. Las series volcánicas en el este de Inglaterra, las Ardenas y el Cinturón de Phyllite del Norte se originaron entre el Mar de Tornquist y el Océano Reico durante el Ordovícico y el Silúrico.[1]

Donde Baltica y Avalonia finalmente chocaron es ahora una sutura conocida como la Línea o Zona Teisseyre-Tornquist; el nombre de su descubridor, el geólogo polaco Wawrzyniec Teisseyre y el geólogo alemán Alexander Tornquist. Este linaje todavía marca la transición entre, por un lado, el Cratón precámbrico del este y el norte de Europa y, por otro lado, el oreo paleoicoico de Europa occidental y el Mediterráneo. Es parte de una zona de deformación más amplia que atraviesa Europa, desde las Islas Británicas hasta el Mar Negro, conocida como la Zona de sutura transeuropea (TESZ).[4] [5]

El océano de Jápeto fue un océano que existió hace entre 600 y 400 millones de años, entre los periodos neoproterozoico y paleozoico. En el hemisferio sur de la Tierra, este océano estaba ubicado entre Laurentia o Laurencia (Escocia, Norteamérica y Groenlandia) al oeste, Báltica formado por (Escandinavia y Europa oriental) al este y Avalonia (Reino Unido, Europa noroccidental) al sur además de otras tierras menores emergidas y situadas al oeste de Avalonia (son las tierras que forman actualmente parte de Nueva Inglaterra, Nueva Escocia y Acadia).

El océano de Jápeto es considerado precursor del actual océano Atlántico, de ahí que toma el nombre del titán Jápeto, padre de Atlas en la mitología griega, que a su vez, origina el nombre de Atlántico para designar al océano que está más allá de las Columnas de Hércules (estrecho de Gibraltar).

Forma parte de este océano el Mar de Tornquist situado entre Avalonia y Báltica

Este océano desapareció cuando tras las orogenias caledoniana, acádica y tacónica, todas las masas continentales se unieron para formar un gran supercontinente denominado Laurusia o Euramérica entre los periodos cámbrico y ordovícico hace 400 millones de años.

 

 

 

 

Area de tornquist

Las zonas Sorgenfrei (SZ) y Teisseyre (TZ) constituyen el área de Tornquist

El área de Tornquist es una gran zona de fallas orientada de noroeste a sureste, que se extiende desde el Mar del Norte hasta Polonia, a través del sur de Suecia (Skåne) y la isla danesa de Bornholm. Tradicionalmente se divide en dos partes: el área de Sorgenfrei-Tornquist en el noroeste, y el área de Teisseyre-Tornquist en el sureste, el cruce en Bornholm 1 . Esta zona constituye la zona de unión entre el escudo escandinavo (Paleocontinent Baltica) y el resto de Europa (cuya frontera norte es la Avalonia paleocontinente) 1 . Se formó durante el cierre del Océano Tornquist.

Esta zona tectónica es responsable de la formación de varias estaciones en Skåne, como Romeleåsen, Söderåsen, Linderödsåsen… Estas estaciones son formas de relieve prominentes en la región, aunque solo culminan en poco más de 200 m 1 .

El área toma su nombre del geólogo alemán Alexander Tornquist (de) (1868-1944), quien la estudió.

https://es.wikipedia.org/wiki/Orogenia_caledoniana

Círculos del mar Adriático

Los círculos del mar Adriático

Los científicos no encuentran explicación al hallazgo de 50 circunferencias en el fondo marino y en cuyo interior no crece nada

El misterioso hallazgo de unos sospechosos círculos de origen desconocido en el mar Adriático, junto a la costa croata, ha dado lugar a numerosas teorías sobre el origen de este extraño fenómeno. El biólogo Mosor Prvan, de la organización «Sunce» para la preservación de entorno humano, ha asegurado que «se trata de círculos perfectos, impecablemente delineados sobre el fondo del mar, de modo que la yerba Posidonia oceánica no traspasa un milímetro. Jamás he visto algo así».

A lo largo de la isla de Dugi Otok, situada en la Dalmacia central cerca de Zadar, hay 28 círculos, todos de un diámetro idéntico de unos 50 metros, todos a la misma distancia de la costa y alejados unos de otros todos a unos 300 metros. Hasta ahora, se han detectado más de 50 círculos de este tipo, también cerca de las islas de Premuda, Molat, Unije, Susak y Srakane, pero creen que podría haber más.

El extraño fenómeno fue descubierto por casualidad por «Sunce» el año pasado (2013) mientras documentaban las especies marítimas de esa zona, primero al estudiar fotografías desde el aire y luego al explorar la zona con buzos. En medio de los círculos no crece nada, puro sedimento, arena desierta, explica el biólogo Mosor Prvan en declaraciones a Efe.

Extrañas hipótesis

«Parece como si alguien hubiera eliminado la Posidonia con enormes sacacorchos. No sabemos cuándo fueron creados, ni cómo, pero vemos que por alguna razón, la planta no crece sobre los bordes de los círculos y que dentro de los mismos tampoco ha echado semillas, según sería de esperar», explica. «Sunce» ha intentado averiguar si este fenómeno se debe a la pesca ilegal con dinamita o por prospecciones de petróleo, pero expertos en esas materias han asegurado que actividades ese tipo dejan huellas muy diferentes.

«Es un misterio. Hay que investigar la posibilidad de que el ejército de la antigua Yugoslavia realizara aquí unos experimentos desconocidos. Pero la población local no recuerda nada de este tipo, habrá que ver», comenta Prvan. El biólogo considera que sería necesario hacer un análisis químico del terreno dentro de los círculos, hacer excavaciones y realizar otras mediciones, para hallar posibles pistas.

La explicación extraterrestre

La población local no duda en relacionar los círculos con alienígenas y «extraños destellos» en el cielo que ven ocasionalmente desde hace años, también al final del verano pasado. Según el portal informativo «24 sata», varios habitantes habían informado en septiembre de extraños destellos, breves y grandes, sobre el mar, a lo largo de la línea que une las islas mencionadas, mientras el ejército negó simulacros militares en la zona.

En 1997 la policía registró un extraño fenómeno sobre las islas frente a Zadar, como «globos resplandecientes que se sumergían en el mar», que nunca tuvo explicación, asegura «24 horas». No obstante, Renato Batel, director del reconocido centro de investigaciones marítimas «Rudjer Boskovic», asegura que en el mar pasan muchas cosas que parecen extrañas, pero todas tienen al final su explicación científica.

«Por ejemplo, me llaman buceadores para contarme que al sumergirse cerca del buque austro-húngaro hundido (en 1914) Baron Gautsch (cerca del archipiélago de Brijuni) oyen música vienesa, tocada en piano», cuenta en declaraciones a Efe.«Yo les explico que no existen fantasmas, solo sonidos variados en el mar que el cerebro asocia con el trágico naufragio» concluye el científico croata. Una explicación que para unos mitigará el enigma de los círculos pero para otros podría destapar un nuevo misterio submarino

Océano de Jápeto

Océano de Jápeto

Continentes y océano de Jápeto, hace 550 millones de años

Mapa del Atlántico Norte tras la orogenia caledónica. Los fósiles del Cámbrico y Ordovícico son diferentes a ambos lados de la línea roja que marca el cierre oceánico, probando la existencia del océano de Jápeto antes de dicha orogenia.

El océano de Jápeto u océano de Iapetus fue un océano que existió hace entre 600 y 400 millones de años, entre los periodos neoproterozoico y paleozoico, este océano se formó a raíz de la separación de Proto-laurasia. En el hemisferio sur de la Tierra, este océano estaba ubicado entre Laurentia o Laurencia (Escocia, Norteamérica y Groenlandia) al oeste, Báltica formado por (Escandinavia y Europa oriental) al este y Avalonia (Reino Unido, Europa noroccidental) al sur además de otras tierras menores emergidas y situadas al oeste de Avalonia (son las tierras que forman actualmente parte de Nueva Inglaterra, Nueva Escocia y Acadia).

El océano de Jápeto es considerado precursor del actual océano Atlántico, de ahí que toma el nombre del titán Jápeto, padre de Atlas en la mitología griega, que a su vez, origina el nombre de Atlántico para designar al océano que está más allá de las Columnas de Hércules (estrecho de Gibraltar).

Forma parte de este océano el mar de Tornquist situado entre Avalonia y Báltica

Este océano desapareció cuando tras las orogenias caledoniana, acádica y tacónica, todas las masas continentales se unieron para formar un gran supercontinente denominado Laurusia o Euramérica entre los periodos cámbrico y ordovícico hace 400 millones de años.

Océano de Jápeto

Situación del Océano de Jápeto entre los paleocontinentes de Laurencia, Báltica y Avalonia durante el periodo ordovícico.

El océano de Jápeto fue un océano que existió hace entre 600 y 400 millones de años, entre los periodos neoproterozoico y paleozoico. En el hemisferio sur de la Tierra, este

Reconstrucción de cómo el Océano de Iapetus y los continentes circundantes podrían haber sido arreglados durante el último período de Ediacaran

El Océano de Japeto[1] fue un océano que existió en las eras neoproterozoicas tardías y paleozoicas tempranas de la escala de tiempo geológica (entre 600 y 400 millones de años). El Océano Japeto estaba situado en el hemisferio sur , entre los paleocontinentes de Laurentia , Baltica y Avalonia. El océano desapareció con las orogenias Acadia, Caledonia y Tacónica, cuando estos tres continentes se unieron para formar una gran masa de tierra llamada Euramérica. Se ha propuesto que el Océano Ípeto «meridional» se haya cerrado con las orogenías Famatiniana y Tacónica, lo que significa una colisión entre Gondwana Occidental y Laurentia.

La falla geológica en Niarbyl es la única indicación visible restante del Océano Iapetus.

A comienzos del siglo XX, el paleontólogo estadounidense Charles Walcott notó diferencias en los primeros trilobites bentónicos paleozoicos de Laurentia (como Olenellidae, la llamada «fauna del Pacífico»), tal como se encuentra en Escocia y el oeste de Terranova y los de Baltica (como Paradoxididae, a menudo llamada la «fauna atlántica»), que se encuentra en las partes meridionales de las Islas Británicas y el este de Terranova. Los geólogos de principios del siglo XX presumieron que existía una gran depresión, llamada geosincina, entre Escocia e Inglaterra en el Paleozoico temprano, manteniendo ambos lados separados.[3]

Con el desarrollo de la tectónica de placas en la década de 1960, geólogos como Arthur Holmes y John Tuzo Wilson llegaron a la conclusión de que el Océano Atlántico debía tener un precursor antes de la época de Pangea. Wilson también notó que el Atlántico se había abierto aproximadamente en el mismo lugar donde se había cerrado su océano precursor. Esto lo llevó a su hipótesis del ciclo de Wilson.[3]

Origen neoproterozoico

En muchos lugares de Escandinavia se encuentran diques basálticos con edades entre 670 y 650 millones de años. Estos se interpretan como evidencia de que, para ese entonces, habían comenzado las divisiones que formarían el Océano Iapetus.[4] En Terranova y Labrador, también se cree que los diques de Gran Alcance se formaron durante la formación del Océano Iapetus.[5] Se ha propuesto que tanto el Complejo Fen en Noruega como el Complejo Alnö en Suecia se formaron como consecuencia de la leve tectónica extensional en el antiguo continente de la Báltica que siguió a la apertura del Océano Iapetus.[6]

El Océano Austral de Iapetus se abrió entre Laurentia y el suroeste de Gondwana (ahora Sudamérica) alrededor de 550 Ma en la transición EdiacaranCámbrico. En el momento en que lo hizo se cerró el océano Adamastor más al este.[7] La apertura del Océano Iapetus probablemente sea posterior a la apertura del Océano Puncoviscana, y el Océano Iapetus se separará del Océano Puncoviscana por el terrane Arequipa-Antofalla en forma de cinta. Sin embargo, la formación de ambos océanos no parece estar relacionada.[8]

Paleozoico

Posición de los continentes después de la orogenia caledoniana (Devónico a Pérmico). Las diferencias en las faunas fósiles en ambos lados de la línea roja (la sutura de Iapetus) son evidencia de la existencia de un océano entre los dos lados en el tiempo antes de que los continentes se unieran en el supercontinente Pangea.[9]

Al suroeste de Jápeto, un arco de islas volcánicas evolucionó desde el Cámbrico temprano (hace 540 millones de años) en adelante. Este arco volcánico se formó sobre una zona de subducción donde la litosfera oceánica del Océano de Iapetus se subduce hacia el sur bajo otra litosfera oceánica. Desde la época del Cámbrico (hace unos 550 millones de años), el Océano Ípeto occidental comenzó a crecer progresivamente más estrecho debido a esta subducción. Lo mismo sucedió más al norte y al este, donde Avalonia y Baltica comenzaron a moverse hacia Laurentia desde el Ordovícico (488-444 millones de años) en adelante.[4]

Las faunas trilobíticas de las plataformas continentales de Báltica y Laurentia son todavía muy diferentes en el Ordovícico, pero las faunas silurianas muestran una mezcla progresiva de especies de ambos lados, porque los continentes se acercaron más.[10]

En el oeste, el océano Japeto se cerró con la orogenia tacónica (hace 480-430 millones de años), cuando el arco de la isla volcánica chocó con Laurentia. Algunos autores consideran que la cuenca oceánica al sur del arco de la isla también forma parte de Iapetus, esta rama se cerró durante la orogenia acadiana posterior, cuando Avalonia chocó con Laurentia.[ cita requerida ]

Se ha sugerido que el océano de Iapetus sur se cerró durante una colisión continental entre Laurentia y Gondwana occidental (América del Sur). De hecho, el orógeno Taconic sería la continuación hacia el norte del orógeno Famatiniano expuesto en Argentina.[11] [B]

Mientras tanto, las partes orientales también se habían cerrado: el mar de Tornquist entre Avalonia y Baltica ya en el último ordovícico,[12] la rama principal entre Baltica-Avalonia y Laurentia durante las fases Grampian y Scandian de la orogenia de Caledonia (440-420 millones de años).[ cita requerida ]

Al final del período silúrico (hace aproximadamente 420 millones de años), el Océano Íápeto había desaparecido por completo y la masa combinada de los tres continentes formó el «nuevo» continente de Laurasia,[13] que sería el componente norte de la región. Supercontinente singular de pangea.[ cita r

El Océano de Japeto fue un océano que existió en las eras neoproterozoicas tardías y paleozoicas tempranas de la escala de tiempo geológica (entre 600 y 400 millones de años). El Océano Japeto estaba situado en el hemisferio sur, entre los paleocontinentes de Laurentia, Baltica y Avalonia. El océano desapareció con las orogenias acadiana, caledonia y tacónica, cuando estos tres continentes se unieron para formar una gran masa de tierra llamada Euramérica. Se ha propuesto que el Océano Ípeto «meridional» se haya cerrado con las orogenías Famatiniana y Tacónica, lo que significa una colisión entre Gondwana Occidental y Laurentia.

Océano panafricano

Océano panafricano

El Océano panafricano es una hipótesis paleo-oceánica cuyo cierre creó el supercontinente de Pannotia.[1] El océano pudo haber existido antes de la ruptura del supercontinente de Rodinia. El océano se cerró antes del comienzo del Eón Fanerozoico, cuando el océano Panthalassa se expandió, y finalmente fue reemplazado por él.

El anterior supercontinente Rodinia se fragmentó hace unos 750 millones de años en tres continentes: Proto-Laurasia (que a su vez se fragmentó, aunque finalmente se reensambló como Laurasia), el cratón continental del Congo y Proto-Gondwana (toda Gondwana excepto el cratón del Congo y Atlántica). Proto-Laurasia giró hacia el Polo Sur, mientras que Proto-Gondwana hizo lo propio y el cratón del Congo se situó entre ambos, hace alrededor de 600 millones de años. Esto formó Pannotia. Con tanta masa de tierra en torno al Polo Sur, probablemente fue una de las épocas de la historia geológica con más glaciares.2

Ubicación del supercontinente Pannotia hacia el Polo Sur.

Mirovia puede ser esencialmente similar al Océano Panafricano o el precursor. Se cree que el Océano Panafricano existió antes de la desintegración del supercontinente de Rodinia. El cierre del Océano Panafricano dio como resultado la formación del supercontinente de Pannotia.

Pannotia tenía forma de «V» orientada hacia al noreste. Dentro de la «V» se encontraba el océano Panthalassa, que en el futuro se convertiría en el océano Pacífico. Había una dorsal oceánica en el medio del océano Panthalassa. Fuera de la «V», rodeando a Pannotia, se localizaba un gran océano antiguo, el denominado océano Panafricano.

Su forma era de “V” orientada hacia el noreste, y dentro de éste se encontraba el océano Panthalassa, el cual se convertiría en el futuro en el océano Pacífico, en tanto que rodeando el supercontinente se encontraba el gran océano antiguo Panafricano.

Mirovia

Mirovia

Rodinia se centraba probablemente al sur del ecuador.4​ Puesto que la Tierra en ese momento experimentaba la glaciación del Período Criogénico y las temperaturas eran al menos tan frías como actualmente, gran parte de Rodinia pudo haber estado cubierta por glaciares o formando parte del casquete de hielo del Polo Sur. El interior del continente, distante de los efectos moderadores del océano, es probable que fuera estacionalmente muy frío (clima continental). Rodinia estaba rodeado por el superocéano que los geólogos denominan Mirovia (de Mir, la palabra rusa que significa «paz»).

Mirovia puede haber sido un Superocean que rodea el supercontinente llamado Rodinia en la Era Neoproterozoica. El superoceano también se llama Mirovoi y existió aproximadamente 1 mil millones a 750 hace millones de años. Mirovia puede ser esencialmente similar al Océano Panafricano o el precursor.

Los océanos actuales son sólo una muestra de lo que hace mucho tiempo, millones y millones de años, era conocido como el gran Panthalassa. Según la teoría de la deriva continental, del geofísico y astrónomo Alfred Wegner, antes de la formación de los continentes actuales, había un gran continente llamado Pangea (del griego toda la tierra). Esta Pangea estaba rodeada por tanto por un inmenso océano, el que se conocía como Panthalassa (del griego todos los mares).

Sería la ruptura de Pangea la que crearía la cuenca del actual océano Atlántico y del océano Ártico, provocando también el cierre de la cuenca de Tetis y creando la cuenca del océano Índico.

Continentes que formaron el supercontinente Rodinia

Existen hipótesis que van un poco más lejos que esta teoría y aseguran que antes de la Pangea habría existido un supercontinente mucho más compacto llamado Rodinia. Así, se considera que Rodinia se formó entre hace 1.3 y 1.23 millones de años, y se rompió hace 750 millones de años. Éste, estaría a su vez rodeado por un antecesor del Panthalassa llamado Mirovia, una masa inmensa de agua que habría pasado parte de su existencia congelada, incluso hasta los dos kilómetros de profundidad.

En la zona oeste de Laurentia, episodios tectónicos que precedieron a esta separación, produjeron riftes fallidos que albergar grandes cuencas sedimentarias. Mirovia, el océano global que rodeaba Rodínia, comenzó a encogerse debido a la expansión de los océanos Pan-Africano y Pantalásico. Entre 650 y 550 millones de años, otro supercontinente se encontraba en formación, la Pannotia, cuya forma recordaba un «V». Dentro de este «V» emergía la Pantalassa, mientras en el exterior de éste se situaba el Océano Pan-Africano y las remanentes de Mirovia.

Reconstrucción del supercontinente Rodinia

La mayoría de las reconstrucciones muestran el núcleo de Rodinia formado por el cratón norteamericano (el último paleocontinente de Laurentia), rodeado en el sudeste con el cratón de Europa del Este (Báltica), el cratón amazónico (Amazonia) y el cratón de África Occidental. En el sur, con los cratones del Río de la Plata y San Francisco; en el suroeste con los cratones Congo y Kalahari, y en el noreste con Australia, India y Antártida Oriental.

Las posiciones de Siberia y el norte y sur de China al norte del cratón norteamericano, difieren mucho según la reconstrucción a la que se haga referencia.

Supercontinente Rodinia y el océano que lo rodea es Mirovia

Hace 650 millones de años, los cambios climáticos desencadenados por la formación del supercontinente Rodinia habían dejado, a la superficie de la Tierra, cubierta de una capa de hielo de 1,5 kilómetros de espesor. La temperatura se mantenía en 40°C. Los organismos marinos, la única vida en el planeta, casi habían desaparecido. El futuro de la vida en la Tierra pendía de un hilo. Pero bajo el hielo, el supercontinente era un caos. Inmensas erupciones volcánicas destrozaban Rodinia. La acumulación de calor en la base del supercontinente, sería la causa de su destrucción. Fue como cubrir la Tierra con una manta; el calor que se generaba en el interior de la Tierra, se acumuló debajo de ese manto. Ese calor provocaría el fin de la glaciación global. Cuando Rodinia se fragmentó, el dióxido de carbono expulsado por las erupciones creó un efecto invernadero temporal. Las capas de hielo retrocedieron. Rodinia se había resquebrajado en fragmentos gigantescos, y el dominio del hielo sobre la vida, llegó a su fin. Durante el despertar de Rodinia se formaron mares poco profundos, y el nivel de oxígeno aumentó.

Pangea última

Pangea última

Representación aproximada de Pangea Última.

Se le denomina Pangea Última, Neopangea o Pangea II al hipotético supercontinente sugerido por Christopher Scotese, que se formará dentro de 250 millones de años, de acuerdo a la teoría de la deriva continental, el cual recibe el nombre de su antiguo predecesor Pangea.

El concepto de supercontinentes describe la fusión de toda, o casi toda la masa continental de la Tierra en un único y continuo continente. En la predicción de Pangea Última, la subducción en el Atlántico occidental, al este de América del Norte (signos de esta acción se puede ver hoy en día en la fosa de Puerto Rico), lleva a la subducción de la dorsal oceánica del Atlántico, que a su vez conlleva a la destrucción de la cuenca oceánica atlántica, causando que el océano se reduzca, acercando a América hacia África y Europa de nuevo. Como la mayoría de los supercontinentes, el interior de la Pangea Última probablemente será un desierto semiárido expuesto a temperaturas muy elevadas.1

Formación

De acuerdo a la hipótesis de Última Pangea, los océanos Atlántico e Índico seguirán llegando hasta nuevas zonas de subducción tras haberse re-unido los continentes hoy conocidos, formando la futura Pangea. Se predice que la mayoría de los continentes y micro-continentes actuales colisionaran con Eurasia, del mismo modo que lo hicieron la mayoría de los continentes, cuando chocó Laurasia.

Alrededor de 50 millones de años en el futuro, se prevé que Norteamérica dé un giro levemente contrario (Alaska estaría entonces por la zona de las Latitudes Subtropicales) y Eurasia rotaría hacia la derecha con lo que Gran Bretaña estaría más cerca del Polo Norte y Siberia hacia el sur, hacia las latitudes subtropicales.

Se prevé que África choque con Europa y Arabia, cerrando el mar Mediterráneo y el mar Rojo. Se formaría entonces una larga cadena montañosa, desde lo que hoy es España, a través del sur de Europa en donde se encuentran Italia y Grecia, hasta el Medio Oriente y Asia. De igual manera, se prevé que Australia colisione con el sudeste de Asia y cree una nueva zona de subducción, la cual rodearía Australia y se extendería hacia el oeste a través del océano Índico central. Mientras tanto, el Sur de California y Baja California chocarán con Alaska formando nuevas cordilleras entre ellos. Algunos incluso han previsto que en estas nuevas cordilleras se formarán picos más altos que el Monte Everest.

Uno de los cambios más importantes que se predijo en el escenario de Pangea Última es el comienzo de una nueva zona de subducción a lo largo de la costa oriental de América del Norte y América del Sur. El océano Atlántico se ampliara, a pesar de que Puerto Rico y Escocia (en la zona oriental del Caribe y la placa de Escocia, respectivamente) se podrían mover hacia el norte y hacia el sur respectivamente, a lo largo de la costa este de América del Norte y del Sur. Con el tiempo, esta acumulación de terrenos hacia el oeste crea una nueva zona de subducción que consumirá el océano Atlántico.

Alrededor de 100 millones de años en el futuro, se prevé que la ampliación del océano Atlántico se detendrá y comenzará a encogerse.

En el transcurso de 150 millones de años, el océano Atlántico se ha reducido como resultado de la subducción debajo de las Américas. El océano Índico se ha reducido también en el norte, debido a la subducción de la corteza oceánica en la trinchera central india. La Antártida chocará con Australia y con la Fosa Central india, y el Sur de Australia empuja a la Antártida hacia el norte de Australia, que en este momento se prevé que ha chocado con el Sudeste de Asia. Las capas de roca que contienen los restos de la ciudad de Nueva York, Boston y Washington D.C. se convertirían en altas sierras montañosas.

En 250 millones de años en el futuro, los océanos Atlántico e Índico se cerraran. América del Norte habrá chocado con África, América del Sur se envolverá alrededor de la punta sur de África, con la Patagonia unida a Indonesia, existe un remanente del océano Índico (llamado océano Indo-Atlántico). La Antártida una vez más, es el Polo Sur, y el Pacífico ha aumentado en general, cubriendo la mitad de la Tierra.

La ruptura y el futuro

En el escenario de la formación de Pangea Última, su ruptura puede ocurrir dentro de 300 millones de años en el futuro, y probablemente llevará a la formación del Atlántico de nuevo, pero la hipótesis no predice la forma de la superficie terrestre luego de la ruptura. Probablemente la Pangea Última se separará en dos o más continentes como en el pasado. La divergencia continuará y los restos colisionarán unos contra otros, creando un supercontinente de nuevo. Este ciclo de formación de supercontinentes probablemente continuará hasta que el Sol se convierta en una gigante roja, que probablemente será lo suficientemente grande para consumir a la Tierra y a los otros planetas interiores (Mercurio, Venus y Marte), terminando el ciclo definitivamente, en unos 4 ó 5 miles de millones de años en el futuro. Aunque la Tierra logre escapar de ser absorbida por la gigante roja, su núcleo y el manto se enfriarán, interrumpiendo el ciclo y convirtiendo a la Tierra en un planeta frío circulando alrededor de lo que queda del Sol, que para entonces será una enana blanca.

Como no existe seguridad de que esto vaya a ocurrir, se presenta un escenario alternativo, donde el Atlántico continúa expandiéndose, y el Pacífico desaparece al chocar América del Norte con América del Sur y Asia, creándose el supercontinente Amasia.

Apariciones en la cultura

  • La serie de National Geographic Channel Naked Science: Episodio: Colliding Continents, menciona la formación de Pangea Última.
  • En la novela de Michael Swanwick, Atrapados en la prehistoria, en aproximadamente 500 millones de años en el futuro una versión de este supercontinente es el hogar de los Unchanging, una nueva especie de ave dominante.
  • En la serie de televisión Futuro salvaje, que postula que todos los continentes de la Tierra se reunirán en un supercontinente en 200 millones de años.
  • Chris Roberson fija la novela en un mundo en el que un continente es una versión de Pangea Última.
  • En el videojuego desarrollado por Shigeru Miyamoto y producido por Nintendo, Pikmin 3, se hace referencia a esta forma terrestre en el planeta denominado PNF-404 que es el nombre dado por los Kopai al planeta, donde habitan unos seres denominados Pikmin.
  • La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días o de los Mormones, sostiene esta idea de una nueva unión continental. Creen que por medio de una revelación al fundador de la fe, Joseph Smith, Jr., se le mostró el futuro de la Tierra. En uno de sus libros aprobados como Escritura se lee: «Y será una voz como el estruendo de muchas aguas, y como la voz de grandes truenos que derribarán los montes; y no se hallarán los valles. Mandará al mar profundo, y será arrojado hacia los países del norte, y las islas serán una sola tierra; y la tierra de Jerusalén y la de Sion volverán a su propio lugar, y la tierra será como en los días antes de ser dividida.»2

Aurica

Aurica

Se presenta una variante del posible continente Novopangea y/o Pangea última.

Súpercontinente Aurica. Es la hipótesis de lo que ocurrirá en la Tierra en el futuro lejano. (Universidad de Lisboa)

Un grupo de geólogos liderados por Joao Duarte, de la Universidad de Lisboa, propusieron que la Tierra está formando un nuevo supercontinente, al que llaman Aurica, por el cierre de dos viejos océanos que ya cumplieron la mitad de su tiempo de vida: el Pacífico y el Atlántico.

Ellos presentaron evidencias de que se ha comenzado a hundir una placa bajo el borde suroeste de Iberia, lo que reforzaría su hipótesis de que no es un sólo océano el que se cerrará, sino ambos.

Para la Tierra reunir sus partes de nuevo pareciera ser como volver al pasado.

Hace 200 millones de años todos los continentes estaban reunidos en un supercontinente llamado Pangea, y este no fue el único supercontinente que existió. Al separarse los actuales continentes se formaron los océanos Pacífico y Atlántico.

Así es como lucía Pangea.

Sin embargo, si el Atlántico desarrollase nuevas áreas de subducción, algo que podría estar ocurriendo ya, tanto el Pacífico como el Atlántico podrían cerrarse. Esto significa que debería crearse una nueva cuenca oceánica para reemplazarlos.

En este escenario, la grieta panasiática que atraviesa Asia desde el oeste de India hasta el Ártico se abriría para formar un nuevo océano. El resultado sería la formación del supercontinente Aurica. Debido a la deriva actual de Australia hacia el norte, se situaría en el centro del nuevo continente, ya que el Extremo Oriente y América cerrarían el Pacífico a cada lado. Las placas europeas y africanas se reunirían así con América por el cierre del Atlántico.

La iniciación a la subducción es una piedra angular en el edificio de la tectónica de placas. Marca el punto de inflexión de los ciclos de Wilson de la Tierra y, en última instancia, también de los superciclos. En este documento, exploramos las consecuencias de la invasión de la zona de subducción en el Océano Atlántico, siguiendo los descubrimientos recientes en el margen SW Iberia. Discutimos un argumento de flotabilidad basado en la premisa de que la litosfera oceánica antigua es inestable para soportar grandes cuencas, lo que implica que debe eliminarse en zonas de subducción. Como consecuencia, proponemos un nuevo modelo conceptual en el que los océanos tanto del Pacífico como del Atlántico se cierran simultáneamente, lo que lleva a la terminación del superciclo terrestre actual ya la formación de un nuevo supercontinente, al que llamamos Aurica. Nuestro nuevo modelo conceptual también proporciona información sobre la formación y destrucción de supercontinentes (superciclos) propuestos para tiempos geológicos pasados (por ejemplo, Pangea, Rodinia, Columbia, Kenorland).

“Durante la historia del planeta, los continentes parecen reunirse y dividirse en un ciclo recurrente”, señaló el grupo de investigadores, incluidos Wouter Schellart y Filipe Rosas.

La siguiente imagen muestra la hipótesis de la Tierra del mañana (abajo) frente a la Tierra de hoy (arriba), con sus continentes separados.

(supercontinente Aurica. La Tierra hoy (arriba) y como se espera que sea en 300 millones de años (abajo). (Universidad de Lisboa))

Esto significa que en los próximos 200 millones de años los continentes de la Tierra se unirán de nuevo.

Si bien esto era aceptado, aún no estaba claro cómo sucedería. Hay muchos enigmas en la formación de la Tierra, que no encuentran explicación científica.

El equipo de Duarte relató que la ciencia hablaba de tres escenarios posibles acerca de cómo sucederá este reagrupamiento.

El primero era que algunos piensan que el Atlántico pronto comenzaría a desaparecer en un fenómeno que llaman introversión, dejando al viejo Pacifico.

El segundo escenario es que se cierre el océano Pacifico, en un fenómeno que llaman extroversión, y quede el Atlántico.

La tercera opción es que todos los continentes se junten en el Polo Norte. Esto preservaría los dos viejos océanos, tanto el Atlántico como el Pacífico, en un escenario denominado ortoversión.

“Todos estos escenarios tienen un problema”, dice el estudio, pues quedarían placas tectónicas oceánicas de más de 500 millones de años, pero de acuerdo a los geólogos, “la observación de que las placas oceánicas tienen más de 200 millones de años son esencialmente inexistentes en la Tierra”. Se cree que es porque son más densas y pesadas, lo cual las hace hundirse.

Esto obliga a pensar que ambos océanos, Pacífico y Atlántico, se cerrarán. El equipo de Lisboa presentó evidencias de que esto ya estaría sucediendo en nuestro planeta.

La ciencia ya sabe que el Pacífico se está cerrando, pero del Atlántico no estaba claro.

Para que los océanos se cierren se conoce que debe haber una zona de subducción, es decir una placa oceánica pesada y vieja que empuje y se meta debajo de otra más liviana en el litoral.

El Anillo de Fuego en el Océano Pacífico concentra las zonas de subducción más importantes del planeta, con escenarios de fuertes movimientos sísmicos.

(Anillo de Fuego en el Pacífico concentra las zonas de subducción más importantes del planeta. (Wikimedia))

Duarte, Schellart y Rosas presentaron evidencias del descubrimiento de importantes zonas de subducción del Atlántico.

Hay dos zonas de subducción completamente desarrolladas: una está en el arco de Scotia, en la zona Austral del Atlántico, y otra en el arco de las Antillas Menores.

La siguiente es una imagen del Arco de Scotia, en el Atlántico Austral, entre Chile-Argentina y la Antártida.

(Arco de Scotia en el Atlántico entre Sudamérica y la Península Antártica. (Wikimedia))

A continuación la zona de subducción del Arco de las Antillas Menores, que será seguramente escenario de importantes eventos tectónicos en el futuro:

Además advirtieron la existencia de una tercera zona de subducción, de desarrollo nuevo en el planeta, que se estaría formando al suroeste de Iberia.

Los geólogos consideraron que el gran terremoto de Lisboa de 1755, lo representa, y es una señal de que se está llevando a cabo una importante actividad tectónica en el área.

El evento causó la muerte del 25 a 30% de la población de Lisboa en dicha época.

En este ciclo de unión y separación de continentes, los océanos se comienzan a cerrar de a poco después de 100 a 200 millones de años después de su nacimiento.

Las evidencias indican que no sólo al Pacífico le llegó la hora, sino también al Atlántico. Ello sustenta a la hipótesis que es con el cierre de ambos océanos que finalmente nacerá el nuevo supercontinente Aurica.

(Arco de las Antillas Menores en CentroAmérica. (Wikimedia))

Novopangea

Novopangea

Novopangea es un hipotético futuro supercontinente, que existiría dentro de 250 millones de años. Fue postulado por Roy Livermore a finales de 1990 en la revista New Scientist. Supone el cierre del Océano Pacífico, lo que provocará la fusión de Eurasia con América del Norte, el acoplamiento de Australia con Asia oriental y el movimiento al norte de la Antártida, en tanto que África se fusionaría totalmente con el sur de Europa. Su hipótesis implica el desarrollo sucesivo de tres supercontinentes: Amasia, Novopangea y Pangea Última.12​ La formación de Novopangea fue mostrada en la serie Futuro salvaje.

El hipotético supercontinente futuro Novopangea

Esta teoría está inspirada en la de Amasia postulada por Hartnady, sólo que en el caso de Novopangea, Livermore ha admitido que añade una nueva grieta entre el Océano Índico y el Atlántico norte, por lo que su proyección se abre un pequeño océano allí.