Este Mundo, a veces insólito

Antigüedad

Arctica

Arctica

Arctica o Arctida [1] era un continente antiguo que se formó hace aproximadamente 2.565 millones de años en la época de Neoarco. Estaba hecho de cratones de Archaean, incluyendo los crátones Aldan y Anabar / Angara en Siberia y los crátones Slave, Wyoming, Superior y North Atlantic en América del Norte.[2] Arctica fue nombrado por Rogers 1996 porque el Océano Ártico se formó por la separación de las cratones de América del Norte y Siberia.[3] Los geólogos rusos que escriben en inglés llaman al continente «Arctida» ya que se le dio ese nombre en 1987 [1] alternativamente el cratón hiperbóreo,[4] en referencia a los hiperbóreos en la mitología griega.

Nikolay Shatsky (Shatsky 1935) fue el primero en suponer que la corteza en la región ártica era de origen continental.[5] Shatsky, sin embargo, era un «fijador» y, erróneamente, explicó la presencia de rocas metamórficas precámbricas y paleozoicas en las islas Nueva Siberia, Wrangel y De Long con subducción. Los «Mobilistas», por otro lado, también erróneamente, propusieron que América del Norte había cazado a Eurasia y que las cuencas del Ártico se habían abierto detrás de una Alaska en retirada.[6]

Continente precámbrico

En su reconstrucción del ciclo del supercontinente, Rogers propuso que el continente Ur se formara a aproximadamente 3 Ga y formara Gondwana Oriental en el Proterozoico Medio mediante su acrecentamiento hacia la Antártida Oriental; Arctica se formó alrededor de 2.5-2 Ga mediante la fusión de los escudos canadiense y siberiano más Groenlandia; y Atlantica se formó alrededor de 2 Ga por la fusión del Cratón de África Occidental y el este de América del Sur. Arctica creció alrededor de 1.5 Ga por acreción de la Antártida Oriental y Báltica para formar el supercontinente Nena. Alrededor de 1 Ga Nena, Ur y Atlantica colisionaron para formar el supercontinente Rodinia.[7]

Rogers y Santosh 2003 argumentaron que la mayoría de los cratones que existían en 2.5 Ga probablemente se formaron en una sola región simplemente porque estaban ubicados en una sola región en Pangea, razón por la cual Rogers argumentó a favor de la existencia de Arctica. El núcleo de Arctica fue Canadian Shield, que Williams et al. 1991 llamado Kenorland. Argumentaron que este continente se formó alrededor de 2,5 Ga y luego se rifó antes de reensamblarse a lo largo de las orogías de 1.8 Ga Trans-Hudson y Taltson-Thelon. Estas dos orogenias se derivan de la corteza continental (no de la corteza oceánica) y probablemente fueron intracontinentales, dejando a Kenorland intacta desde 2,5 Ga hasta el presente. Las correlaciones entre orogenias en Canadá y Siberia siguen siendo más controvertidas.[8]

Laurentia y Baltica se conectaron durante el Palaeoproterzoic tardío (1.7-1.74 Ga) y Siberia se les unió más tarde. Las reconstrucciones paleomagnéticas indican que formaron un solo supercontinente durante el Mesoproterozoico (1,5-1,45 Ga) pero los datos paleomagnéticos y las evidencias geológicas también sugieren una brecha espacial considerable entre Siberia y Laurentia y Arctica se cree que es el eslabón perdido.[9]

Microcontinente Phanerozoico

La estructura geológica actual de la región ártica es el resultado de procesos tectónicos durante el Mesozoico y el Cenozoico (250 Ma hasta el presente) cuando se formaron las cuencas Amerasiática y Euroasiática, pero la presencia de complejos metamórficos precámbricos descubiertos en la década de 1980 indicaba que existía un continente entre Laurentia, Baltica y Siberia.[10]

En la reconstrucción de Metelkin, Vernikovsky y Matushkin 2015, Arctica se formó originalmente como un continente durante el Tonian 950 Ma y se convirtió en parte del supercontinente Rodinia. Se reformó durante el Pérmico-Triásico 255 Ma y se convirtió en parte de Pangea. Durante este período, la configuración de Arctica cambió y el continente se movió desde cerca del Ecuador hasta cerca del Polo Norte, manteniendo su posición entre tres cratones principales: Laurentia, Baltica y Siberia.[1] [11] Un evento magmático extendido, la Gran provincia ígnea grande del Ártico, rompió Arctica en la parte 130-90 Ma, abrió el Océano Ártico y dejó diques flotantes en todo el Ártico.[12]

Fragmentos de este continente incluyen Kara Shelf, Nueva Islas Siberia, norte de Alaska, península de Chukotka, Inuit Fold Belt en el norte de Groenlandia y dos crestas submarinas árticas, Lomonosov y AlphaMendeleev Ridges. Las reconstrucciones más recientes también incluyen Barentsia (incluidas las placas de Svalbard y Timan-Pechora).[10] Los restos del último continente se encuentran ahora en la plataforma del mar de Kara, las nuevas islas siberianas y la plataforma adyacente, Alaska al norte de Brooks Ridge, la península de Chukchi en Siberia oriental y fragmentos en el norte de Groenlandia y el norte de Canadá y en el sumergido Lomonosov Ridge.[13]

Nomenclatura

El nombre de «Ártica» fue elegido porque el continente desde su formación y cratões que rompieron se mantuvo la mayor parte de su tiempo en las latitudes septentrionales.

Reconstrucción paleogeográfica del continente Ártica en sus etapas finales de formación (tras haberse desprendido de Kenorland), en la que pueden verse los principales cratones que lo constituían (Canadiense, Wyoming, Siberiano y Karelia –el pequeño sin señalizar–). Autor: desconocido.

Ártica fue uno de los continentes más antiguos de los que se tiene noticia, habiéndose formado hace unos 2.500 Ma (posiblemente, entre hace 2.480 y 2.450 Ma) como resultado de la fragmentación del supercontinente Kenorland. Ártica, que estaba constituido por los escudos Canadiense y Siberiano, el cratón de Wyoming (EEUU), los cratones Kola y Karelia (noroeste de Rusia y Finlandia, respectivamente) y Báltica, se alejó de los restos de Kenorland (que incluían a Atlántica, Antártida, Australia Occidental y el Sur de China –cratón de Yangtze–). Poco tiempo después de haberse separado, el propio continente Ártica se fragmentó a su vez, desprendiéndose de Báltica y Kola y permaneciendo más o menos estable hasta hace 1.800 Ma.

Hace unos 1.800 Ma el continente Ártica se unió de nuevo a Báltica y formó el supercontinente Nena, que a su vez se uniría a Atlántica para formar el gran supercontinente Columbia (ver entradas correspondientes).

Esquema que muestra a ‘grosso modo’ la disposición de los cratones más significativos que constituyeron el supercontinente Kenorland, indicándose en rojo la fragmentación que separó Ártica (parte inferior en el dibujo) del resto de Kenorland. En verde se señala la posterior separación entre Kola (cratón próximo a Báltica) y Karelia (cratón próximo a Laurentia), que también provocará la separación de Báltica. Autor: desconocido; modificado por GeoFrik.

Kenorland

Kenorland

Kenorland fue uno de los supercontinentes más tempranos sobre la Tierra. Se cree que se formó durante la Eón Arcaico hace unos 2.700 millones de años por el acrecentamiento de los cratones neoarqueozoicos y la formación de una nueva corteza continental.

No tardó mucho tiempo que los pedazos de Vaalbará se reunieran. Apenas 100Ma de su desintegración, los cratones de Kaapvaal y Pilbara, junto con los cratones Laurentia, Báltico/Fennoescandinavio, Kalahari y Yilgarn comenzaron a unirse para formar el segundo? supercontinente. De él se tienen muchas más pruebas que de Vaalbará ya que sus partes que lo integraron poseen mayor evidencia geológica (edades de rocas, similitudes, disposiciones de rocas sedimentarias, polarización y paleogeomagnetismo, generación de hierro bandeado, etc).

El desmembramiento de este supercontinente ocurre conjunto con la Gran Oxidación; período en que se generó gran parte del oxígeno atmosférico actual y que mató a casi toda la vida microbiana anaeróbica y generó la formación de hierro bandeado. Según la teoría, al desmembrarse Kenorland generó plataformas continentales que propiciaron la generación de organismos fotosintéticos y el aumento disparado de oxígeno.

Supercontinente Kenorland

Esquema que muestra a ‘grosso modo’ la disposición de los cratones más significativos que constituyeron Kenorland. Autor: desconocido.

Kenorland fue uno de los primeros supercontinentes conocidos que existieron en la Tierra. Se cree que se formó durante la era Neoarcaica, hace unos 2.700 Ma, a partir de la unión de varios cratones y de la formación de nueva corteza continental. Kenorland estaba constituido, entre otros, por los cratones Laurentia (el núcleo de la actual América del Norte y Groenlandia), Wyoming, Báltica (el núcleo de Escandinavia y del Báltico actuales), Kola (noroeste de Rusia), Karelia (Finlandia), Siberia (en Siberia), Amazonia, São Francisco y Rio de la Plata (localizados actualmente en Sudamérica), parte de Australia Occidental (debido a la unión parcial con Ur), Kalahari (actualmente localizado en el sur de África), África Occidental, el Congo y Nilo Occidental (norte-centro de África), Yangtze (Sur de China) y la actual Antártida, por lo que se cree que era mucho más grande (en extensión) que sus predecesores. La fragmentación y desaparición de este supercontinente debió de ocurrir hace unos 2.480 – 2.450 Ma.

A partir del estudio de los sistemas de diques volcánicos y de sus orientaciones paleomagnéticas, así como del estudio de secuencias estratigráficas, se ha podido realizar la reconstrucción de Kenorland. El núcleo de este supercontinente estaba constituido por el escudo Báltico, también llamado Fenoscandia, y a su alrededor se disponían el resto de los cratones.

Formación de Kenorland:

Kenorland se formó, según Halla (2005), hace unos 2.700 Ma como resultado de una serie de eventos de acreción que formaron nueva corteza continental. De acuerdo con un análisis en profundidad realizado por Barley et al. (2005), el magmatismo submarino que tuvo lugar hace 2.780 Ma culminó con la erupción de extensas plumas mantélicas hace unos 2.720 – 2.700 Ma (la gran actividad hidrotermal resultante produjo una mineralización de sulfuros masivos de origen volcánico y el depósito de formaciones de hierro bandeado (BIF) en las cuencas anóxicas relacionadas con los arcos de islas volcánicas). Posteriormente, el magmatismo fue seguido por la deformación orogénica, el emplazamiento de granitoides (de hace 2.680 Ma) y la estabilización de la litosfera continental resultantes de la colisión entre cratones.

La formación de Kenorland (y la posible colisión de los cratones de Zimbabwe y Kaapvaal hace unos 2.600 Ma, aumentando así el tamaño de Ur) proporciona una evidencia clara de que los cratones existentes durante el Arcaico Tardío habían comenzado a agregarse en continentes más grandes. NOTA: Se piensa que el cratón de Pilbara y algunos cratones de Australia Occidental, que formaban parte de Ur, también llegaron a formar parte de Kenorland, por lo que es probable que ambos supercontinentes se unieran parcialmente, colisionando por la zona de los actuales sur de África y Australia Occidental.

Ruptura de Kenorland:

La ruptura de Kenorland, ocurrida a principios de la era Paleoproterozoica (hace unos 2.500 – 2.000 Ma, durante los períodos Sidérico y Riásico), fue un acontecimiento que se prolongó en el tiempo, lo cual queda de manifiesto por la presencia de diques máficos, cuencas sedimentarias de rift y márgenes de rift en muchos continentes actuales.

El proceso comenzó con la separación del continente Árctica (que incluía los cratones de Laurentia, Wyoming, Siberia y Báltica), hace aproximadamente 2.500 Ma, del resto de la masa continental. Los estudios paleomagnéticos muestran que Kenorland estaba, en su mayor parte, localizado a bajas latitudes durante el inicio de la etapa de rifting (ocurrida hace unos 2.480 – 2.450 Ma); el escudo Báltico se situaba sobre el Ecuador y estaba unido al cratón de Laurentia, formando una sola estructura (el continente Ártica) junto con los cratones Kola, Karelia y Siberia.

Los cratones Kola y Karelia comenzaron a distanciarse entre sí hace unos 2.450 Ma, de tal modo que hace 2.400 Ma Kola se encontraba a unos 15 grados de latitud y Karelia a unos 30. Los datos paleomagnéticos muestran, además, que hace 2.450 Ma el cratón de Yilgarn (actualmente en Australia Occidental) ya no estaba conectado a Báltica–Laurentia y que, por el contrario, se hallaba a unos 70 grados de latitud (Árctica se habría separado de Kenorland). Esto implica que hace 2.450 Ma ya no existía un gran supercontinente y que hace 2.400 Ma habría habido un océano entre los cratones Kola y Karelia.

Mismo esquema que antes, pero indicando en rojo la fragmentación que separó Ártica (parte inferior en el dibujo) del resto de Kenorland. En verde se señala la separación entre Kola (cratón próximo a Báltica) y Karelia (cratón próximo a Laurentia). Autor: desconocido; modificado por Geofrik.

NOTA: El cratón de Yangtze y la zona continental que sería tiempo después Atlántica debieron de haber permanecido unidos a Ur durante un tiempo. La fragmentación terminó hace unos 2.000 Ma.

Influencias en el clima de la fragmentación de Kenorland:

La desintegración de Kenorland fue contemporánea con la glaciación Huroniana, que persistió durante 60 Ma. Las formaciones de hierro bandeado muestran su mayor extensión en este período, lo que indica un aumento masivo de la acumulación de oxígeno en la atmósfera (se estima que aumentó desde un 0,1% hasta casi un 1% de la composición de la misma). El incremento de los niveles de oxígeno causó la desaparición virtual de uno de los peores gases de efecto invernadero: el metano (que se oxidaría a dióxido de carbono y agua).

La ruptura de Kenorland provocó, además, un incremento general de las precipitaciones (pues el clima deja de ser tan seco al estar más influenciado por el mar), lo que incrementó la tasa de erosión a escala global y redujo la cantidad de dióxido de carbono atmosférico, otro gas de efecto invernadero (que ya estaba siendo mermado por la actividad metabólica de las cianobacterias).

Con la reducción de los gases de efecto invernadero, y con la baja radiación solar recibida en superficie (era inferior al 85% de lo que se recibe actualmente), se cree que la Tierra desarrolló un estado de “snowball” (bola de nieve), donde las temperaturas promedio de todo el planeta se desplomarían por debajo de la temperatura de congelación.

Anónimo (2013). “Kenorland”. Ranker. [link]

Así era la Tierra hace 2400 millones de años

De esa época era el supercontinente Kenorland. Transformó radicalmente el planeta, el clima y el desarrollo de la vida.

El supercontinente Kenorland tras la gran catástrofe del oxígeno [Ilya Bindeman, Universidad de Oregón].

Kenorland en sus orígenes [Ilya Bindeman, Universidad de Oregón]

El mayor contenido en oxígeno de la atmósfera condujo por último a un desarrollo revolucionario, por el que a los organismos dejó de serles perjudicial el oxígeno. Las plantas y los hongos pudieron al fin abandonar el océano y conquistar la tierra firme. El camino hacia la explosión cámbrica estaba preparado; en el plazo de un tiempo geológicamente muy corto aparecieron hace 540 millones de años representantes de casi todas las ramas actuales del reino animal.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Otra posible distribución de Continentes en Kenorland

Ur

Ur

Ur fue uno de los primeros continentes, que probablemente se formó hace unos 3.000 millones de años en el Eón Arcaico.1​ En el período inicial de su existencia, Ur fue probablemente el único continente en la Tierra, y es considerado por algunos como un supercontinente, a pesar de que probablemente fuera menor que la actual Australia. Hace alrededor de 1.000 millones de años Ur se unió a los continentes Nena y Atlántica para formar el supercontinente Vaalbará. Ur sobrevivió durante mucho tiempo, hasta que fue desgarrado cuando el supercontinente Pangea se rompió hace cerca de 208 millones de años en Laurasia y Gondwana. En la actualidad fragmentos de este antiguo continente forman parte de África, Australia, India y Madagascar.

Supercontinente Ur

Ur fue un hipotético supercontinente de la Tierra durante el Eón Arcaico hace 3.100 millones de años, según algunas hipótesis.

Algunas teorías mencionan que, tras el supercontinente Vaalbará surgió Ur, y que en el período inicial de su existencia era probablemente el único continente de la Tierra, por lo que se le puede considerar como un supercontinente aunque probablemente era más pequeño que la actual Australia.

Las teorías apuntan hacia la unión de este supercontinente con los continentes Atlántica y Nena (acrónimo de Norte de Europa y Norte de América), formando de este modo el supercontinente Rodinia, aunque no deja de ser una sola hipótesis.

Cratones que formaron el supercontinente Ur.

Sin embargo, existen muchas dudas sobre la existencia de Ur debido a que cratones como el de Kaapvaal en el sur de África y el de Pilbara en el oeste de Australia deberían haber formado parte tanto de él como de Vaalbará, pero la posible configuración continental contradice con las colisiones precámbricas generalizadas entre Australia y África.

Además de los mencionados cratones de Australia y Sudáfrica, lo habrían integrado los cratones de Madagascar, Zimbawe y Kalahari (África), Yilgran y Kilbaran (Australia) y Singhbhum y Dharwar (India).

Cronología

  • ~ 3.000 millones de años atrás, formación de Ur.
  • ~ 1.000 millones de años atrás, forma parte del supercontinente Rodinia.
  • ~ 300 millones de años atrás, forma parte del supercontinente Pangea.
  • ~ 208 millones de años atrás, es fragmentado al separarse Laurasia y Gondwana.
  • ~ 65 millones de años atrás, la parte africana de Ur se separa formando parte de la India.
  • ~ Presente, Ur era lo que ahora es África, Australia, India y Madagascar.

Aunque se desconoce el tamaño exacto de Ur, se estima que no debió ser mucho más grande que Australia (hay que recordar que durante el Arcaico las masas continentales no eran como los continentes actuales, sino que se trataba de protocontinentes, tierras emergidas mucho más pequeñas y, posiblemente, formadas en su mayor parte por arcos de islas volcánicas) y que tendría una morfología alargada.

Desarrollo y evolución:

El supercontinente Ur debió coexistir en el tiempo con el hipotético Vaalbará (en caso de que este supercontinente existiera realmente o no se tratara de la misma masa continental), que se habría formado hace 3.800 – 3.600 Ma y habría perdurado hasta hace unos 2.800 Ma, momento en que se habría desintegrado y desaparecido. Permaneciendo estable durante cientos de millones de años, Ur siguió existiendo, creciendo en extensión y siendo testigo del nacimiento de los supercontinentes Kenorland (que apareció hace 2.700 Ma y desapareció hace unos 2.100 Ma, al que podría haber estado parcialmente unido), Atlántica (que apareció hace unos 2.000 Ma), Nena (surgido hace unos 1.800 Ma) y Columbia (que nació hace unos 1.800 Ma como resultado de la unión entre Atlántica, Nena y otras masas continentales menores –puede que incluso englobara a Ur–).

Tras la fragmentación de Columbia hace 1.500 Ma, algunas de las masas continentales que lo formaban (como Atlántica y Nena) se unieron con Ur para constituir el supercontinente Rodinia, hace aproximadamente 1.000 Ma. Ur permaneció estable aún cuando Rodinia se fragmentó (hace unos 750 Ma), pasando a formar parte de las masas continentales que dieron forma a Pannotia hace unos 600 Ma y, tras su desaparición, a Pangea (hace unos 300 Ma).

Vaalbará

Vaalbará

Vaalbará es el nombre del primer e hipotético supercontinente que existió sobre la Tierra. Se estima que la Tierra se formó hace 4.567 millones de años. Se supone que la existencia de este supercontinente «nació» hace entre 3.800 – 3.600 millones de años. Su existencia se basa en estudios geocronológicos y paleomagnéticos hechos entre los dos cratones arcaicos (protocontinentes) Kaapvaal y el Pilbara. El Kaapvaal (denominado así por la provincia sudafricana de Kaapvaal) y el Pilbara (de la región de Pilbara, de Australia Occidental). Según los datos radiométricos de los cratones que formaron parte de Vaalbará, suponen que este existía hace unos 3.300 millones de años y posiblemente también hace unos 3.600 millones de años.

El nombre “Vaalbará” resulta de unir las últimas cuatro letras de ambos nombres, kaapVAAL y pilBARA). Aunque se desconoce su tamaño, se estima que Vaalbará no debió ser mucho más grande que Australia (hay que recordar que durante el Arcaico, las masas continentales no eran como los continentes actuales, sino que se trataba de protocontinentes, tierras emergidas mucho más pequeñas y, posiblemente, formadas en su mayor parte por arcos de islas volcánicas).

Cratones que formaron el supercontinente Vaalbará

Hallazgos

Hace poco tiempo se han realizado estudios de lo que sería el hallazgo de las rocas más antiguas de nuestro planeta. En Canadá (Nuvvuagittuq, al este de la bahía de Hudson, en Quebec). Se halló y midió las minuciosas variaciones de la composición isotópica de elementos de las rocas, como el neodimio o el samario, que tienen una gran capacidad magnética y se llegó a la conclusión de que estas rocas debían tener entre 3.800 y 4.280 millones de años. Por lo que las rocas de Nuvvuagittuq serían el primer indicio de la primera corteza terrestre. También en Groenlandia se habían localizado rocas de hace 3.800 millones de años que provenían del fondo de los océanos.

Pruebas

Una prueba adicional es la secuencia de similitudes estructurales de los cinturones supracorticales y gneis de estos dos cratones. Estos mismos cinturones supracorticales están ahora diseminadas por los márgenes del cratón Superior de Canadá y también por todos los cratones de los futuros continentes sucesores cuyos Gondwana y Laurasia supone que existían hace 200 millones de años. La posterior deriva seguida por los cratones Kaapvaal y Pilbara después de 2.800 millones es una prueba más de que antiguamente estaban conectados. Se desconoce cuándo el supercontinente Vaalbará se empezó a fragmentar, pero datos geocronológicos y palaeomagnéticos muestran que los dos cratones habrían tenido una separación rotacional de 30 grados de latitud, lo que implica que ya no eran contiguos hace 2.800 millones de años.

Continentes a través del tiempo

Según estudios formados a través del tiempo, nuestro planeta sufrió muchos cambios posteriormente, hasta llegar a lo que es ahora y que lo podamos visualizar de la forma en que lo vemos ahora. Se sostiene la idea de que nuestro planeta tiene más de 4.500 millones años. Gracias a los avances podemos sacar conclusiones y poder suponer cuántos años hace que han surgido los antiguos continentes hasta su fragmentación. Por ahora no sabemos con exactitud el tiempo que han estado presentes, cuando surgieron, cómo han logrado diseminarse y separarse hasta llegar a la posición actual, con sus posibles rotaciones y erosiones.

La Tierra hace 3.600 millones de años. Y el supercontinente Vaalbará conformado
en medio del superocéano Panthalassa.

Cratones

Cratones

Provincias geológicas de la Tierra (USGS)

Corteza oceánica
(según su edad)      0-20 Ma      20-65 Ma      >65 Ma
Corteza continental      Escudos o cratones antiguos      Plataformas (escudos con cobertera sedimentaria)      Cadenas orogénicas      Cuencas tecto-sedimentarias      Provincias ígneas      Corteza adelgazada (por extensión cortical)

Un cratón o cratógeno (del griego κϱάτος kratos, «potencia, poder, fuerza, fortaleza») es una masa continental llegada a tal estado de rigidez en un lejano pasado geológico que, desde entonces, no ha sufrido fragmentaciones o deformaciones, al no haber sido afectadas por los movimientos orogénicos. Por tal motivo los cratones son las partes más antiguas de los continentes o fragmentos de Pangea, cuyas rocas poseen edades de más de 1.400 m.a.1​ Tienden a ser llanos, o presentan relieves bajos con formas redondeadas y de rocas frecuentemente arcaicas. A los cratones submarinos se les llama nesocratones.

El término cratón es usado para distinguir la porción interna estable de la corteza continental respecto de aquellas regiones orogénicas (márgenes continentales, cuencas sedimentarias y orógenos), las cuales son cinturones lineales de acumulación y/o erosión de sedimentos sujetos a la subsidencia (cuencas) y/o al levantamiento (cadenas de montañas). Los extensos cratones centrales de los continentes pueden consistir tanto de escudos y plataformas, como de la base cristalina. Un escudo es la parte de un cratón en el cual las rocas precámbricas surgieron extensivamente en la superficie. En contraste, la plataforma de la base está cubierta por sedimentos horizontales y subhorizontales.

Los cratones están divididos geográficamente en provincias o zonas geológicas. Estas son entidades espaciales con atributos geológicos comunes. Una provincia puede incluir un único elemento estructural dominante, como una cuenca, o un número de elementos relacionados contiguos. Las zonas adjuntas pueden ser similares en estructura pero se pueden separar debido a diferentes historias geológicas.

La teoría (ya comprobada de un modo absoluto[cita requerida]) de la tectónica de placas considera a cada cratón como una especie de «balsa» de roca ligera (proveniente inicialmente de la cristalización en épocas primordiales del planeta de magmas) flotante sobre el semifundido y plástico manto del planeta, en torno a la cual se acrecionarían, cual espuma en una olla de sopa en convección térmica, sedimentos (provenientes de la meteorización, erosión y transporte de rocas ígneas) y fragmentos litosféricos (terrenos y/o microcontinentes).

La intrusión de magma en estos (proto)continentes, debida a la subducción y fusión de corteza oceánica (basáltica) rica en agua, sería el origen de las andesitas y granitos, así como de las rocas metamórficas, constituyentes fundamentales de la litosfera continental, es decir, de los continentes.

Los cratones serían en resumen, los protocontinentes a partir de los cuales se formaron los primeros continentes, por acreción en sus márgenes subductivos e intrusión magmática. Por ello los cratones se encuentran frecuentemente en los centros/núcleos de los continentes actuales, y están típicamente rodeados de los cinturones orogénicos, más modernos. Cratones y orógenos conforman los continentes, es decir, la corteza continental.

Cratones con su edad de formación.

Cratón de Kaapvaal

El cratón de Kaapvaal (Provincia de Limpopo de Sudáfrica) es, junto con el de Pilbara de Australia Occidental, uno de las dos únicos lugares que quedan de la corteza terrestre de hace entre 2500 y 3600 millones de años. Las similitudes en el registro geológico de ambos cratones, especialmente de las secuencias del eón Arcaico tardío, sugieren que ambos fueron una vez parte del supercontinente de Vaalbará.1

El cratón de Kaapvaal tiene una superficie de 1,2 millones de km2. Por el norte está unido al cratón de Zimbabue por el cinturón del Limpopo. Por el sur y el oeste está flanqueado por orógenos del Proterozoico, y por el este por el monoclinal de Lebombo, que contiene rocas ígneas jurásicas asociadas con la fragmentación de Gondwana. El cratón de Kaapvaal se formó y estabilizó hace entre 3700 y 2600 millones de años por formaciones de batolitos graníticos que engrosaron y estabilizaron la corteza continental durante las primeras etapas de magmatismo y ciclo sedimentario.

Localización del cratón de Kaapvaal, Sudáfrica.

 

 

 

 

 

 

Cratón de Pilbara

El cratón de Pilbara (la provincia de Pilbara se encuentra en el noroeste de Australia), junto con el cratón de Kaapvaal, son las únicas áreas que permanecen con restos del eón Arcaico (de hace 3600-2700 millones de años) que hay sobre la Tierra.

Ha sido particularmente estudiado en la zona de Strelley Pool Chert por la Dra. Abigail C. Allwood (2006) al encontrar estromatolitos que parecen confirmar las hipótesis del origen biológico de los mismos propuestas por William Schopf, si tales estromatolitos fueron originados por cianobacterias, se trataría de alguno de los restos fósiles más antiguos de la Tierra.

Geografía

Se puede dividir al cratón de Pilbara en cinco sectores:

  • Pilbara del Norte, cuenca del Hamersley y cordillera de Hamersley: La cuenca del Hamersley cubre el cratón arcaico de Pilbara por el norte.
  • Pilbara del Este, Grupo Warrawoona: Las nefritas del este de Pilbara comprende sobre todo rocas volcánicas de facies de nefritas, correspondientes al Grupo Warrawoona, al cual se data entre 3517 y 3325 millones de años, y cantidades menores de rocas sedimentarias metamórficas así como varios tipos de rocas ígneas.
  • Pilbara del Oeste.
  • Pilbara del Sur y Central: Rocas de tipo TTG más jóvenes se encuentran en las nefritas verdes y granulitas del Oeste, y en la zona tectónica central.

Grupo Warrawoona

En el Cinturón de Pilgangoora el Grupo Coonterunah de 3517 millones de años y las granulitas de Carlindi (3484-3468 millones de años son la razón fundamental del Grupo Warrawoona bajo un desajuste de erosión, aportando así pruebas de la antigua corteza continental emergente.1 La Cúpula del Polo Norte (NPD) se encuentra a 10 kilómetros del Grupo Warrawoona.

En el Grupo Warrawoona (3400-3500 millones de años) se encontraron estructuras sedimentarias que se identificaron como producidas por la actividad de organismos por William Schopf. Debido a esta identificación, se consideraron esos restos como la huella de vida más antigua de la que se tiene constancia. Son poco comunes (solo se han encontrado, además de en Warrawoona, en el Supergrupo Pongola, de 2700-2500 millones de años, y en el Grupo de Bulawayan de Rodesia, de 2800 millones de años), por lo que no se puede estar seguro de que los organismos que los formaran fueran fotosintéticos y tampoco se pueden sacar conclusiones claras acerca de los ambientes en que se formaron. Ciertas bacterias no fotosintéticas forman estructuras similares a estromatolitos en fuentes termales del Parque nacional Yellowstone, por lo que existe la posibilidad de que bacterias similares formaran las estructuras estromatolíticas arcaicas.

Estos restos de Warrawoona incluyen microfósiles filamentosos y cocoides muy parecidos a cianobacterias, lo que ha inducido a pensar en la existencia de organismos fotosintéticos aeróbicos. Actualmente, estos restos están cuestionados tanto por su origen biológico como por su edad. Dicho replanteamiento lo ha provocado el geólogo español Juan Manuel García Ruiz.2

Fisiografía

El cratón de Pilbara es una sección fisiográfica distintiva de la gran provincia conocida como Plataforma Nullagine, que a su vez es parte de la gran división del Escudo Occidental Australiano.

Mapa de Australia con la región de Pilbara coloreada en rojo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Tabula Capuana

Tabula Capuana

The Tabula Capuana

Recent image in the Altes Museum, Berlin

El número de documentos escritos etruscos sobrevivientes, así como las numerosas referencias a libros etruscos (llamados así por su contenido religioso libri rituales, libri haruspicini, etc.) y referencias a obras historiográficas de autores etruscos en las escrituras de autores romanos posteriores indican que la palabra escrita debe haber tenido un gran peso en la cultura etrusca. Lamentablemente, solo sobrevivieron algunos textos más largos y su contenido se refiere a temas religiosos o legales. Faltan textos literarios, históricos u otros más mundanos y con ellos la posibilidad de obtener información sobre la vida cotidiana y la historia de la sociedad etrusca. Se puede suponer que el lino se utilizó como medio para dichos registros. La longitud de la ropa con el texto escrito en tinta podría enrollarse o doblarse como una concertina. El único libro de lino sobreviviente, el «Liber Linteus Zagrabiensis», es el texto más extenso hasta el momento y contiene un calendario ritual fragmentado. Del mismo modo, un calendario ritual, el segundo más largo, pero desafortunadamente también incompleto, se conserva en la tableta de terracota de Capua.

La Tabula Capuana (Tegola di Capua), [1] es una antigua tableta de arcilla, que ahora se encuentra en Berlín. Constituye el segundo texto etrusco más extenso sobreviviente, después del libro de lino (Liber Linteus) utilizado en el antiguo Egipto para envolver momias, ahora en Zagreb. (La tercera inscripción etrusca más larga ahora es la inscripción de bronce fundido hallada en Cortona en 1992, la Tabula Cortonensis.) [2]

La Tabula Capuana (Tableta de Capua) es una losa de terracota, de 60 por 50 centímetros, con un largo texto inscrito, aparentemente un calendario ritual, [3] de los cuales aproximadamente 390 palabras son legibles.

Las líneas trazadas horizontales dividen el texto en diez secciones. La escritura es muy similar a la utilizada en Campania a mediados del siglo V aC, aunque seguramente el texto que se transcribe es mucho más antiguo. Es un año arcaico de diez meses que comienza en marzo (Etruscan Velxitna).

Los intentos de descifrar el texto (Mauro Cristofani, 1995) generalmente se basan en la suposición de que prescribe ciertos ritos en ciertos días del año en ciertos lugares para ciertas deidades. El texto en sí fue editado por Francesco Roncalli, en Scrivere etrusco 1985. [4]

La tableta fue descubierta en 1898 en el cementerio de Santa Maria Capua Vetere. [5] La Tabula Capuana, hecha con arcilla de color marrón y también llamado impropiamente Tegula porque parece remotamente parecido a una ficha, se ha encontrado en Santa Maria Capua Vetere, en Campania, en 1898. Por desgracia, no fue adquirida por Museo de Nápoles porque su director lo consideró una falsificación, mientras que fue reconocido como auténtico y por lo tanto comprado por un erudito alemán, Ludwig Pollak. Poco después se convirtió en parte del patrimonio del Museo de Berlín, que actualmente es una de las reliquias más importantes y valiosas.

Lo más probable es que la Tabula se haya encontrado en la necrópolis de la antigua ciudad etrusca. Una fuerte confirmación de esta circunstancia del descubrimiento proviene del hecho de que la Tabula contiene un «Calendario de ceremonias funerarias». Tanto es así que casi todas las deidades mencionadas en el grupo de «Underworld dioses», dirigido LEΘAM Lethe = es decir, «Hades, Plutón».

La Tabula está escrita de acuerdo con el método bustrophedic, con un inicio a la izquierda, que es de derecha a izquierda y viceversa. La escritura tiene una tendencia bastante cursiva; presenta la «interpolación silábica», pero lamentablemente esto no se ha aplicado a la perfección por el escriba y esto ahora determina aquí y allá dificultades considerables para segmentar o separar una palabra de otra.

Por el daño sufrido por la Tabula, la inscripción carece de su línea inicial, también está rota aquí y allá, mientras que es muy malo comenzar desde su número de línea 31 hasta el número 62.
El texto está dividido en 10 secciones horizontales, probablemente según la antigua subdivisión del año en 10 meses, a partir de marzo. De hecho, los nombres de los meses de abril han sido identificados (APIRE), mayo (ANP [EL] IE), junio (ACALVE).

Por consideraciones el texto epigráfico, es considerado relativamente antiguo e histórico sobre la presencia de los etruscos en Capua, fue traído de nuevo al período entre el 525 y el 475 a. C. Es casi seguro que el texto de la Tabula ha sido copiado de un texto anterior (M. Cristofani 88), a fines de siglo. V a. C. La Tabula presenta un texto de unas 190 palabras conservadas, de acuerdo a la longitud sólo detrás de Liber Ritualis de Zagreb, que presenta poco más de 500. Sin embargo, el texto de la Tabula es anterior que la de la Liber en más de un siglo,

En términos de meros eruditos «interpretación general» han detectado casi inmediatamente que la Tabula contenía un «Calendario de ceremonias funerarias», y en virtud de su función funeraria de texto Tabula Capuana puede ser considerado y dijo que uno de los «Libros Acherontici» aquellos que han tenido precedentes históricos los «Libros de los Muertos» de la religión de los egipcios. También se ha relacionado con los «Libri Rituales» de la tradición etrusca y romana. De hecho, la Tabula casi con certeza recuerda los Libros Rituales bajo el nombre de RIΘNAITULTRA (-IS).
Casi con certeza, la Tabula se colocó en una habitación cerrada y cubierta, un pequeño templo (FANU) del cementerio, mientras que debe excluirse que se colocó al aire libre, porque la acción destructiva de los agentes atmosféricos sin duda lo habría disuelto en poco tiempo. Lo más probable es que la Tabula se haya fijado, horizontalmente y con ganchos metálicos (de los cuales todavía se pueden ver los agujeros en los bordes del hallazgo), a un altar del templo. La Tabula se ha dispuesto de esta manera, como una especie de «misal abierto» de materia sólida y fija para el uso de sacerdotes oficiantes. Hasta cierto punto, la Tabula también se usará como mesa de sacrificio y por esta razón explicaría el hecho de que su parte inferior, para el manejo del mobiliario sagrado (patera, cáliz, jarrones, etc.) terminó deteriorándose mucho.

El documento cita a un noble, LAVTUN ICNI «gens o familia IGNIA» (que corresponde a la noble lat. Ignius, en realidad documentada en alrededores Irpinia), que muy probablemente habían donado al templo del cementerio es un «bowl» o de la cuenca del metal (CAΘNI) con la escritura del donante (CANUL-IS) y la Tabula de terracota. Esta familia no se ha olvidado de los latidos cuentan, cuatro veces, delante de los sacerdotes y los fieles, han hecho para preparar, escribir y colocar la Tabula, según la costumbre, que es un sinnúmero de pruebas en las Iglesias cristianas de todos los tiempos por » donantes generosos «de estatuas, pinturas, balaustradas, estolones, confesionarios, escritorios, etc.

En Tabula se citan, con mayor o menor probabilidad, algunas áreas de Campania, cerca de Capua: Cales, Bayas, Cuma, el Campi Flegrei, las cavernas de Sibilla Cumana y Capua / Volturno.

Incluso a esta documentado, casi como los Ritualis Liber de la momia de Zagreb, han dedicado una atención considerable a todos los estudiantes que estén interesados ​​profesadamente la lengua etrusca, pero con los resultados finales de interpretación y sobre todo de «traducción» muy decepcionante. Ciertamente, el Tabula Capuana es el texto más difícil entre todos los que poseemos del idioma etrusco. En opinión del autor, las grandes dificultades para abordar este documento dependen de estas causas simultáneas y convergentes:

1) El texto no está completo, pero es parcial y también resulta aquí y allá muerto.

2) La «interpolación silábica» no es usada por el escriba antiguo a la perfección; una circunstancia que a veces hace imposible la segmentación exacta o la separación de palabras.

3) El texto pertenecía a una ciudad, Capua, que sin duda conocía la dominación de los etruscos, pero que resultó desplazada de Etruria adecuada, por lo que la lengua etrusca que resultó hablado y escrito tenía fonética específica, morfológica y no gráfica exactamente como los de las ciudades de Etruria.

4) La Tabula Capuana es uno de los textos etruscos más antiguos, para el cual presenta costumbres fonéticas, morfológicas e incluso gráficas que no son exactamente las mismas que las más recientes.

5) El Liber Ritualis de Zagreb momia y la Tabula Capuana, de hecho, tienen una característica fundamental idénticos: la de ser un «calendario ceremonial», el primero es un ‘calendario ceremonial litúrgico’, el segundo es un ‘calendario ceremonial funeraria’. Como consecuencia de este hecho, su texto lingüístico no aparece como inherentemente «discursiva» y cómo de cerca «unitario», pero parece deshecho o fragmentada, con una característica fundamental, que «suggeritoria o sugestivo» o «alusivo» es decir, la característica de un simple «rastro» hecho con «pistas» dirigidas a sacerdotes y fieles para operaciones rituales y ceremoniales y para las oraciones que debían realizar y que conocían a la perfección. En resumen, el texto lingüístico de los dos documentos importantes de la lengua etrusca es enormemente difícil y oscuro, ya que parece hecho a «clips», con el resultado de que el significado de uno de estos segmentos no depende ni afecta el significado de los otros clips incluso contiguos.

Detalles

  • Título: Tabula Capuana
  • Creador: Unknown
  • Fecha de creación: 500 BCE – 450 BCE
  • Lugar: S. Maria di Capua Vetere
  • Tipo: Tabula
  • Técnica artística: Clay
  • Inv.-No.: 30892
  • ISIL-No.: DE-MUS-814319

Spider Rock

Spider Rock

Los mapas de piedra antigua no descifrados con signos misteriosos pueden ser clave para el tesoro de la roca araña

Ocultos en la tierra implacable del oeste de Texas, había pistas: pistas arcaicas grabadas sobre rocas enterradas, apiladas como artefactos sobre otras pistas, o talladas en paredes de roca. Estas pistas centenarias, colocadas para llevar a los españoles de vuelta a su escondrijo, finalmente formaron una intrincada red que ha atraído a los buscadores de tesoros y los ha capturado en su misterio.

La historia que desentrañó es una increíble historia plagada de asesinatos, misterios y aventuras. Wilson no dejó piedra sin remover en su búsqueda de pistas, tejiendo su historia de numerosas entrevistas con testigos oculares, primeras publicaciones periodísticas, cartas, documentos, reconocimiento extenso de los sitios reales y finalmente los crípticos mapas de piedra que habían sido descubiertos gradualmente por los buscadores originales. .

La historia involucra a varias ciudades y condados en el oeste de Texas; incluyendo Rotan, Aspermont, Haskell, Fisher County, Stonewall County y uno de los lugares más prolíficos de la zona, Double Mountains. El cazador de tesoros perseguido fue Dave Arnold, que apareció en 1902 con un intrigante mapa de piel de oveja.

Después de meses de búsqueda, desenterró el mapa de piedra llamado Spider Rock, con su tentador diseño tipo telaraña, números romanos y arábigos, y símbolos crípticos. Cerca encontró charreteras de plata, una espada española, un crucifijo de plata y placas de cobre con una extraña tracería. En 1905, trasladó su búsqueda a un desierto a sesenta millas al sudeste, y una vez más desenterró un mapa de piedra bellamente tallado aprisionado en las raíces de un enorme roble. Todavía más tarde, moviéndose sesenta millas al oeste-noroeste, descubrió otro mapa de piedra, que mostraba los mismos círculos concéntricos y símbolos que aparecían en el primer remolque.

La extraña búsqueda de Dave Arnold se desarrolló durante una década, hasta que desapareció sin dejar rastro en 1914. La búsqueda fue renovada una década más tarde por uno de los buscadores originales. Luego, en la década de 1930, se encontraron más pistas, incluidos los pozos de fundición de crudo, pequeñas cruces de plata y estatuillas y pepitas de oro. Los primeros dos mapas de piedra y muchos de los artefactos encontrados cerca de ellos durante mucho tiempo se creyeron destruidos en un incendio de 1909 en la tienda de drogas Terrell en Haskell, Texas.

Pero la familia Terrell había guardado un secreto por casi setenta años: que muchos de esos artículos antiguos sobrevivieron. Con ellos aparecían trazados de mapas, cartas y documentos que describían una búsqueda exhaustiva. El tercer mapa de piedra apareció en Waco, donde había sido utilizado como tope de puerta durante más de medio siglo. Los españoles enterraron algo fantástico en el interior del oeste de Texas, donde extraían metales preciosos. Marcaron esos sitios por un ingenioso método de tallar símbolos codificados, direcciones, grados y distancias en piedra.

Hasta el día de hoy, los mapas de piedra permanecen sin descifrar, el antiguo rompecabezas no ha sido resuelto y el tesoro no encontrado, por lo que sabemos.

¿Alguna vez se ha encontrado el tesoro de la Roca Araña? ¿Pueden algunos mapas antiguos de piedra sin descifrar, llenos de signos misteriosos y extraños, señalar la ubicación de este tesoro legendario bien escondido?

La extraña roca fue descubierta por un hombre llamado Stewart que estaba trabajando en el legendario entierro de oro español «Spider Rock» en el país de frenos de cedro cerca del Salt Fork del río Brazos en el condado de Stonewall. El mapa de Spider Rock fue desenterrado por un grupo de cazadores de tesoros en 1908. Se hizo un plano del «mapa» ya que la misteriosa roca se ha perdido.

Steve Wilson, autor del libro The Spider Rock Treasure: A Texas Mystery of Lost Spanish Gold ha realizado una investigación exhaustiva sobre el tesoro de la Roca Araña.

En un artículo publicado el 13 de octubre de 1963 por Wichita Falls Times, escribió lo siguiente: «Un mapa del tesoro español encontrado por un cazador de Oklahoma en el condado de Stonewall, Texas hace algunos años ha sido problemático para algunos de los mejores tesoros investigadores en el área del norte de Texas.

En algún momento entre 1902 y 1910 tres piedras misteriosas fueron descubiertas en tres condados diferentes del centro de Texas por Dave M. Arnold y los propietarios de tierras locales. Los tres descubrimientos provocaron una extensa búsqueda del tesoro. Cada piedra tenía símbolos jeroglíficos que aún no han sido descifrados por completo, incluso en esta fecha tardía.

El mapa de Spider Rock fue desenterrado por un grupo de cazadores de tesoros en 1908. Se hizo un plano del «mapa» ya que la misteriosa roca se ha perdido.

De todos los cuentos del tesoro español en el área del norte de Texas, la historia de Spider Rock es probablemente la más auténtica debido al hallazgo del mapa enterrado, el número de reliquias y los antiguos sitios de fundición. Muchas de las pistas del mapa presentado han sido descubiertas y algunos de los tesoros reputados incluso encontrados.

Sin embargo, desde el descubrimiento de la Roca Araña, el segundo mapa grabado en piedra encontrado en el condado de Stonewall ha suscitado muchas preguntas.

No sabemos qué representan las tres piedras (las tres rocas araña), que se encuentran en el centro de Texas. No sabemos quién esculpió los intrincados símbolos representados en ellos, ni tampoco sabemos por qué alguien cortaba réplicas de dos de los mapas de piedra (el mapa de Clyde y el mapa de Aspermont) en un disco de apenas un octavo de pulgada de grosor y uno y tres cuartos de pulgadas de diámetro, luego suelto o colóquelo en el lado este de Kiowa Peak (para centruies un hito histórico para los viajeros). Posiblemente todo es un engaño, pero sin duda habría llevado una cantidad considerable de tiempo para que un individuo o individuos lo conciban y lo lleven a cabo. Tal vez haya encontrado un artefacto de piedra o metal, haya localizado un documento o haya resuelto una parte de este misterioso misterio de Texas.

Liber Linteus Zagrabiensis

Liber Linteus Zagrabiensis

Fotografía del Liber Linteus Zagrabiensis.

El Liber Linteus Zagrabiensis (en latín: Libro de lino de Zagreb), también conocido como Liber Agramensis, es el texto más largo conocido escrito en lengua etrusca (se estima que sus 230 líneas contienen unas 13 000 palabras, aunque sólo unas 1 200 palabras son legibles, dado su estado de conservación) y el único libro existente escrito en lino.

Reproducción de parte del texto.

El documento, que ha sido datado de alrededor del siglo I a.C.,1​ se trata de un texto caligrafiado en tintas roja y negra en una docena de columna verticales sobre un trapo de lino dividido en veinte recuadros rectangulares, que fue utilizado en el período Ptolemaico para vendar la momia de una mujer. Fue encontrado en Egipto a mediados del siglo XIX. Se le llama «de Zagreb» por la ciudad de Zagreb, Croacia, en cuyo museo arqueológico se conserva actualmente y donde fue transportada la momia desde Egipto por Mihail de Brariæ. El texto, que parece un calendario ritual, fue estudiado solo a partir de finales del siglo XIX.

El Liber Linteus una momia con un misterioso mensaje

En 1798, el francés de Napoleón Bonaparte lanzó una campaña militar en Egipto. Junto con los soldados y personal militar, Napoleón trajo un gran número de estudiosos y científicos conocidos como sabios cuando invadió el país. La participación de estos eruditos en la guerra dio lugar a un interés europeo renovado en el antiguo Egipto, conocida como egiptomanía. 

Con el tiempo, artefactos egipcios, incluyendo estatuas, papiros e incluso momias estaban siendo enviados desde el valle del Nilo a los museos de toda Europa. Una momia particularmente interesante, y sus no menos famosas vendas de lino, conocido como el Liber Linteus (del latín ‘Lino libro’), finalmente encontraron su camino en el Museo Arqueológico de Zagreb, Croacia. En 1848, un oficial de Croacia en la Real Chancillería de Hungría con el nombre de Mihajlo Barić renunció a su cargo y decidió viajar un poco. Mientras estaba en Alejandría, Egipto, Barić decidió comprar un recuerdo, y compró un sarcófago que contiene una momia femenina. Cuando Barić regresó a su casa en Viena, mostró la momia por ponerla en la esquina de su sala de estar en una posición vertical. Barić retira la envoltura de lino forma su momia y se muestra en una vitrina aparte.

En 1859, Barić murió, y su hermano Ilija, un sacerdote que vivía en Eslavonia, heredó la momia. Como Ilija no tenía intereses en momias, decidió donar la momia y sus lienzos en el Instituto Estatal de Croacia, Eslavonia y Dalmacia (ahora conocido como el Museo Arqueológico de Zagreb) en 1867. Hasta ese punto del tiempo, nadie había dado cuenta de los escritos sobre envolturas de la momia. Sólo cuando la momia fue examinado por el egiptólogo alemán Heinrich Brugsch (en 1867) que los escritos se notaron. Considerando que son los jeroglíficos egipcios, sin embargo, Brugsch no investigaron más.  Una década más tarde, Brugsch tuvo una conversación casual con un amigo, el explorador británico Richard Burton. Hablaron sobre runas, resultando en Brugsch dando cuenta de que los escritos en vendas de lino de la momia no eran en realidad los jeroglíficos egipcios, pero otro guión. Aunque los dos hombres se dieron cuenta de que los escritos pueden haber sido importantes, ellos erróneamente concluyeron que se trataba de una transliteración del Libro Egipcio de los Muertos en árabe.

En 1891, los lienzos fueron enviados a Viena, y fueron examinados a fondo por un experto en la lengua copta, Jacob Krall. Inicialmente, Krall había esperado que el lenguaje del texto era copto, Caria, o Libia. Tras una inspección más cercana, sin embargo, Krall estableció que el texto fue escrito en etrusco. Mientras que él era capaz de volver a montar las tiras en el orden correcto, Krall fue incapaz de traducir el texto.

Incluso hoy en día, la lengua etrusca todavía no se entiende completamente, como muy poco de la antigua lengua ha sobrevivido. Sin embargo, ciertas palabras pueden ser recogidas a cabo para proporcionar una indicación de la Liber Linteus ‘material’. Basado en las fechas y los nombres de los dioses que se encuentran a lo largo del texto, se piensa que el Liber Linteus era un calendario religioso. Lo que era un libro etrusca de rituales que hacen en una momia egipcia? Una sugerencia es que el fallecido era etrusca rica que huyó a Egipto, tal vez en algún momento durante el siglo III antes de Cristo (el Liber Linteus ha sido datado en este período) o posterior, ya que los romanos fueron anexando territorio etrusco. Como era la norma con otros extranjeros ricos que murieron en Egipto, la joven fue embalsamado antes de su entierro. La presencia de la Liber Linteus puede explicarse como un monumento dejó para los muertos, como parte de la costumbre sepultar etrusca. Sin embargo, el mayor problema con esto es un pedazo de rollo de papiro que fue enterrado con la momia. El desplazamiento identifica el difunto como una mujer egipcia por el nombre de Nesi-Hensu, la esposa de un tebano “a medida divina ‘llamado Paher-Hensu. Por lo tanto, es probable que el Liber Linteus y Nesi-Hensu no estén conectados, y que era probablemente la única ropa de los embalsamadores podría tener en sus manos cuando se estaban preparando esta mujer egipcia para la otra vida. Como resultado de este “accidente” en la historia, el Liber Linteus es el conocido texto conservado más antiguo conservado en la lengua etrusca.

El nombre de la momia…. Nesi-Hensu.

El Liber Linteus Zagrabiensis

La escritura en las hojas de palma

La escritura en las hojas de palma

Las misteriosas escrituras halladas en hojas de palma que nadie puede traducir

La información contenida sobre este soporte vegetal podría perderse para siempre

Dos ejemplos de los cuatro documentos que no se han podido traducir – GOVERNMENT ORIENTAL MANUSCRIPTS LIBRARY

ABC-09/07/2018 11:15h

Desde el nacimiento de la escritura en torno al año 3000 a.C., el desarrollo de la escritura ha sido distinto en función del territorio. Tanto, que día de hoy existen distintas lenguas que resultan imposibles de traducir. La biblioteca Oriental de Manuscritos del gobierno de Chennai, en el sur de la India, cuenta con una colección compuesta por más de 70.000 manuscritos de distinta procedencia. Entre estos se encuentran documentos escritos en una extraña escritura antigua que, hasta el momento, nadie ha sido capaz de descifrar.

«No tenemos esta escritura registrada. Está realizada en hojas de palma, y vino con el resto de la colección cuando nuestra biblioteca abrió, en 1869», explica en unas declaraciones recogidas por la «BBC» el bibliotecario Chandra Mohan. Mohan afirma que la institución guarda en la actualidad 50.180 manuscritos realizados sobre hojas de palama, 22.134 manuscritos en papel y 26.556 obras de referencia. Dentro de estas, 49.000 están escritas en sánscrito, mientras las escritas en tamil están en torno a las 16.000.

La mayoría de los manuscritos se escriben en hojas de palma, pero algunas también se escriben en láminas de cobre.

Muchos de estos documentos formaban parte de la colección privada del coronel Colin McKenzie, el primer topógrafo de la India. «Él hizo que parte de su personal viajara por todo el país, especialmente por el sur, para recolectar estas escrituras», relata Chandra Mohan en una entrevista al diario «The Hindu». La coleeción de McKenzie está conformada por obras de literatura, historia, medicina y naturaleza.

Mckenzie murió en 1821 y la compañía East India compró su colección.

Esta fue agrupada en tres partes y una de ellas fue enviada a Chennai, en el sur del país. Mientras, otros dos trabajadores de la compañía tenían su propia colección.

Fue un profesor de sánscrito de la Universidad Presidency de Calcuta quien jugó un rol crucial en reunir toda la colección bajo el mismo techo.

Fue uno de los académicos que visitó la biblioteca en 2008 quien se encontró con unas escrituras no identificadas e hizo una suposición. «Él creía que los manuscritos habían venido de Karnataka y que lo más probable era que pertenecieran a la época de Krishnadevaraya (un guerrero del siglo XVI)», recuerda Mohan. Ahora, esa escritura no identificada, que se extiende por cuatro páginas, se encuentra en la sala de exhibición de la biblioteca.

«En 1965 publicamos un anuncio en un periódico regional y convocamos a lingüistas y académicos a que nos ayudaran a identificar las escrituras, pero no obtuvimos ninguna respuesta», dice Mohan.

La biblioteca reúne esfuerzos actualmente para preservar tanto el manuscrito misterioso como el resto de los que la biblioteca atesora.

Una combinación de métodos químicos y manuales están siendo usados para evitar su deterioro.

«Cada tres meses usamos aceite de citronela para preservar las copias,» dice Mohan.

«También hemos incorporado tecnología moderna y hemos podido laminar varias escrituras, además de nuestros esfuerzos de digitalización y transcripción

Las autoridades del estado concedieron US$45.000 a la biblioteca para que pueda modernizar y digitalizar su contenido.

El remozamiento probablemente haga más entendibles las escrituras. Pero ¿podría esto llevar a su identificación?

«Quizás en algún momento en el futuro un académico será capaz de interpretar estas escrituras. Si no, toda esta información se perderá

La biblioteca preserva manuscritos en diversas lenguas, incluyendo el telugu.

Juan José Prieto Gutiérrez 19 de Septiembre de 2016

Los manuscritos realizados sobre hoja de palma son uno de los soportes de lectura más asombrosos jamás realizados. Es muy importante destacar que fueron uno de los primeros materiales de escritura comenzándose a grabar antes del siglo V antes de Cristo.

Originalmente se concentraron, en el Sur y en el Sudeste Asiático y fueron empleados durante más de dos mil años para transmitir el saber y el conocimiento de unas generaciones a otras. Concretamente las materias incluidas en los mismos abarcan desde las matemáticas, arte, astronomía, astrología, temas religiosos y medicina, entre otras.

Fueron un medio popular en donde se grababan, mediante una aguja o punzón metálico las letras, en las hojas secas de palma en donde posteriormente se aplicaba, para mejorar la legibilidad de la lectura, cenizas y aceites aromáticos.

En la actualidad, podemos ubicar los manuscritos de palma en varios países, siendo India el que más salvaguarda. Aunque muchos de ellos se sitúan, por falta de medios, en malas condiciones.

Libros de hojas de palmera

Hoy os vamos a hablar de un formato de libros muy curioso, que nos trae peripatus_capensis, nuestro vendedor de libros favorito de eBay. Se trata de los libros de hojas de palmera, un extraño formato de publicación.

Historia

En el sudeste asiático (India, Tailandia, Burma, Sri Lanka, e Indonesia) la forma tradicional de los libros manuscritos, desde el siglo V a.C., consistía en tiras de hojas de palmera (o de palma talipot -palmera de Ceilán-).

El tamaño de las hojas solía elegirse en función de su uso, y para los libros valiosos la medida aceptada era de dos palmos y cuatro dedos, con una anchura de 3-4 dedos, es decir aproximadamente 48 cm de largo por 4 cm de ancho.

Aunque en función del lugar de origen pueden ofrecer una gran variedad de tamaños, el promedio es la medida antes indicada. Las mayores o más pequeñas son raras.

Las tiras de hojas de palmera son más gruesas y rígidas que la de talipot, mientras que la de ésta son mas finas, flexibles y tienen una mejor perdurabilidad (más de 300 años). Para su uso, las hojas eran sometidas a un complicado proceso en el que eran tratadas con arena para su pulimento y también  hervidas en agua o leche para endurecerlas. Después se realizaban en las tiras uno, dos o tres orificios. Estas hojas preparadas para la escritura se denominaban ola (u olla).

Las hojas eran “escritas” mediante incisiones realizadas con instrumentos punzantes. Estas incisiones se ponen más oscuras que el resto de la hoja gracias a aplicaciones de extractos vegetales o aceites aromáticos, lo que las hace más legibles al tiempo que le proporciona un efecto repelente para los insectos. No es raro encontrar libros de hojas de palmera en los que se han realizado adiciones o enmiendas con lápiz o pluma con posterioridad.

Cuando el libro estaba concluido se les añadía “tapas” de madera “poth kammba” para una mejor conservación. Era frecuente que estas tapas tuvieran adornos en bronce, cobre, plata e incluso oro. Después se pasaban por los orificios un cordel para mantener unido y ordenado el conjunto.

El contenido de este tipo de manuscritos suele ser mitológico, crónicas históricas, tratados religiosos, salmos, prescripciones médicas, horóscopos, calendarios…

Se estima que en la actualidad, ni el 10% de los manuscritos han sido estudiados, y mucho menos transcritos o impresos.

Reparación

Los procedimientos de reparación de los manuscritos estropeados comprenden la limpieza con agua y glicerina, el “retintado”, la flexibilización con determinados aceites o polietilenglicol, la reparación de las láminas rotas, empleando por ejemplo acetato de polivinilo, y también la fumigación para prevenir las plagas de insectos y la sustitución del encordado por cordoncillo de seda.

Adquisición

El precio de adquisición de estos libros depende sobre todo de su antigüedad.

Se vienen realizando desde hace miles de años y en la actualidad se ha recuperado la tradición, vendiéndose en algunos países principalmente como artesanía para los turistas occidentales.

Un auténtico manuscrito antiguo puede tener un valor incalculable, superior con mucho a los 1000 euros. Los que tienen entre 80 y 160 años, la mayoría de los que pueden encontrarse actualmente que no sean nuevos, se cotizan en función de su conservación, tamaño y número de hojas, siendo los precios más usuales entre 100 y 600 euros.

Los de reciente creación, preparados como recuerdos de artesanía, suelen ser pequeños tanto en extensión como en dimensiones de la hoja de palmera, principalmente constan de dibujos que los hacen más atractivos y suele apreciarse que son trabajos nuevos. Su precio, dependiendo también de sus características puede oscilar entre los 30 y los 60 euros aproximadamente.

Desde luego, estos precios deben tomarse siempre de una forma relativa y cada cual debe ajustarse a sus gustos y decisiones.

Código Jötunvillur

Código Jötunvillur

Descifrado por un investigador noruego

De AncientPages.com

AncientPages.com – ¿Por qué los Vikingos crearon los códigos? Este largo rompecabezas sin respuesta ha desconcertado a los lingüistas e historiadores.

Los investigadores aún no lo saben con certeza.

Se han encontrado alrededor de 80 inscripciones con diferentes códigos de runas en Escandinavia y las Islas Británicas. Las inscripciones más antiguas se pueden remontar a los 800.

«El misterioso código Jötunvillur, que data de los siglos 12 o 13 de Escandinavia, ha sido descifrado por K Jonas Nordby de la Universidad de Oslo, después de estudiar un palo del siglo 13 en el que dos hombres, Sigurd y Lavrans, habían tallado su nombre tanto en código como en runas estándar. «.

«El código jötunvillur se encuentra en solo nueve inscripciones, de diferentes partes de Escandinavia, y nunca se ha interpretado antes.

Comúnmente se cree que los vikingos usaron la criptografía para ocultar mensajes secretos. Según Nordby, los vikingos usaron códigos para jugar, intercambiar mensajes diarios frecuentes y aprender las runas, en lugar de comunicarse.

Vikingos de la vida real y la gente nórdica medieval habían tallada códigos rúnicas en palos de madera, piedras y otros objetos. Comúnmente se cree que los vikingos usaron la criptografía para ocultar mensajes secretos. Según Nordby, los vikingos usaron códigos para jugar, intercambiar mensajes diarios frecuentes y aprender las runas, en lugar de comunicarse. Las cifras muestran también que los vikingos jugaron con escritura.

Un mensaje bastante directo escrito en código: «Kiss me» está grabado en una pieza de hueso hallada en Sigtuna en Suecia, que data del siglo XII o XIII. El código está en las runas de cifrado, el código más común conocido en la Escandinavia medieval. Esta variedad se llama runas de hielo. (Foto: Jonas Nordby)

Dos hombres, Sigurd y Lavrans, grabaron sus nombres en código y en runas estándar en este palo, que data del siglo XIII y se encontraron en el muelle de Bergen. Esto ayudó al investigador Jonas Nordby a descifrar el código jötunvillur. Foto: Aslak Liestøl / Museo de Historia Cultural, Universidad de Oslo

Hasta el momento, lo que él llama su «piedra Rosetta», que se encontró en el muelle de Bergen, es el único lugar en el que es posible estar seguro de lo que dice el código jötunvillur, aunque cree que otra runa puede haber sido inscrita con el nombre Thorstein, y otro con el nombre Einar.

Luego se dio cuenta, continuó, que en jötunvillur, el signo de la runa se intercambia por el último sonido en el nombre de la runa, por lo que, por ejemplo, la runa «m», maðr, se escribiría como la runa de «r».

«Pensé ‘wow, este es el sistema, esta es la solución, ahora podemos leer este texto», dijo Nordby. Pero el código resultó ser extremadamente confuso, porque muchas runas terminan en el mismo sonido, «por lo que debe decidir cuál elegir».

«Estas runas fueron talladas por el hombre más rudimentario al oeste del mar», se jactó el autor de este texto. La inscripción está en runas de cifrado y en runas regulares. Fue encontrado en una cámara funeraria de principios de la Edad de Piedra en la que los escandinavos irrumpieron en el 1100 en las Islas Orcadas. «Un grupo típico de adolescentes varones bromeaba y escribía cuentos sobre tesoros y su propia proeza sexual», dice el runólogo Jonas Nordby. (Foto: Bengt A. Lundberg / Riksantikvarieämbetet)

Los palos en los que se ha escrito el código, dijo Nordby, son «objetos cotidianos, por lo que a menudo se encuentran nombres en ellos, ya sea porque los usaron para comunicar que era algo que querían conservar o vender, o para practicar la escritura, o porque estaban hablando de personas, por lo que los nombres aparecen con frecuencia”.

Una runa del muelle de Bergen es un testimonio de un uso travieso de la escritura rúnica. Las líneas en las barbas de estos hombres comprenden un mensaje, escrito en runas de cifrado. Foto: Aslak Liestøl / Museo de Historia Cultural, Universidad de Oslo

Muchas runas se han excavado en Escandinavia, datan de los años 1100 y 1200, dijo. Solo unos pocos códigos de uso e incluso menos usan el código jötunvillur. «Se usaban para comunicarse, como los SMS de la Edad Media: eran mensajes frecuentes que tenían validez en el aquí y el ahora», dijo.

«Tal vez un mensaje a una esposa, o una transacción».

El reciente descubrimiento «nos ayuda a comprender que había más códigos de los que conocíamos». Cada inscripción rúnica que interpretamos aumenta nuestras esperanzas de poder leer más pronto. Este es un trabajo de detective puro y cada nuevo método mejora nuestras posibilidades «, dijo Henrik Williams, profesor del Departamento de Idiomas Escandinavos de la Universidad de Uppsala y experto sueco en runas.