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Murallas de Valencia

Localización: Comunidad Valenciana, España.valencia1
Extensión: 1km (romanas), 2,5 (árabes) 4km (cristianas)
Fecha: S.I aC (romanas), S. IX d.C (árabes) y S.XIV d.C (cristianas).

Aunque sólo quedan vestigios, se citan por ser las murallas de la ciudad en que vivo.

En morado: murallas romanas, En rojo: murallas árabes, En naranja: murallas cristianas

Murallas romanas 

Muy poco se conoce sobre el origen de las murallas romanas de Valentia, en el 138 a.C fue fundada, pero la mención a su recinto amurallado no se produce hasta que el cronista romano Salustio las cita al hablar sobre las “Guerras Sertorianas” entre Mario y Sila. Una las frases de su narración dice “Las tropas de Pompeyo derrotaron a las de Sertorio en el 75 a.C al pie de las murallas de Valentia“.

Después de la victoria de Pompeyo, este arrasaría la ciudad, quedando esta deshabitada durante 50 años hasta que en la época imperial se volvió a refundar. Sin embargo, no se realizan más menciones sobre sus murallas. De los pocos apuntes de los que disponemos, podemos decir que su puerta principal la “Puerta Sucronense” era llamada de tal forma ya que se orientaba hacia Sucro (actual Alzira).

Recreación de la muralla romana.

En la época republicana su construcción habría sido en tapial con piedras y opus caementicium, mientras que en la época imperial ya serían en sillares y ladrillos.

La Valencia romana fue una ciudad amurallada, aunque poco se sabe. Se cree que la muralla romana que rodeaba Valentia, llamada así por los romanos al considerarla tierra de valientes, tenía el siguiente recorrido: calle Conde Trenor, calle Serranos, calle Juristas, calle de la Corregeria, plaza de la Reina, calle Cabillers, calle Avellanas, calle San Luis Beltrán y calle Pintor López.

Dos calles principales eran las que separaban la ciudad; el Cardo máximo y el Decumento máximo. En cada extremo se encontraban cuatro puertas que daban acceso a la ciudad: la Saguntina, la Sucronense, la Celtiberia y la del Mar. El lugar donde estas dos calles se cruzaban es la actual Plaza de la Almoina.

Pero lo que no está tan documentado es que antes de la muralla romana, existió lo que los historiadores han denominado la muralla pre-romana, pues en la isla fluvial donde en el 138 a.C. Junio Bruto fundara Valentia antes de esa fundación ya habían asentamientos de pobladores que para defenderse de otros pobladores y quizá de los animales de la época, también levantaron una muralla, de las cuales se encontraron algunos vestigios.

En el año 138 a. C. el cónsul romano Décimo Junio Bruto Galaico licenció sus tropas de las campañas lusitanas. Como recompensa a la gallardía y coraje de sus hombres les concedió tierras en el levante hispano, exactamente en una isla fluvial cerca de la desembocadura del río Turia (Turius o Tyris), que estaba estratégicamente ubicada en el mejor vado natural del río por donde pasaba la Vía Heraclea, conocida después como Vía Augusta. La nueva aldea, que recibió el nombre de Valentia Edetanorum pronto obtuvo el rango de colonia.

El autor del siglo IV que escribió un resumen (Periochae) de la obra del historiador latino Tito Livio transmite la noticia de la fundación de la ciudad (Periocha LV, 4):3

Iunius Brutus cos in Hispania iis qui sub Viriatho militaverant, agros et oppidum dedit, quod vocatum est Valentia.

Valentia fue fundada por 2000 colonos sobre una de las terrazas del Turia. El núcleo principal estaba en el entorno de la actual Plaza de la Virgen y la catedral. Allí se encontraba el foro y el cruce de las dos calles principales (Cardo norte-sur y Decumano este-oeste), ambos ejes siguen hoy en el trazado de la ciudad y serían las actuales calles Salvador-Almoina la primera y Caballeros la segunda.

Hace 2.000 años, el río Turia, hoy convertido en los Jardines del Turia y sin agua por la ciudad de Valencia, se desparramaba en múltiples brazos antes de verterse al Mediterráneo. Era una zona de marismas, insalubre y palúdica, que los íberos habían rechazado por ser poco higiénica. Pero los romanos, que ya tenían experiencias positivas en eso de asentarse en territorios húmedos y complicados “Roma estaba en una situación parecida”, en su caso provocada por el río Tíber, no se arredraron, y un grupo de militares licenciados fundó la ciudad con el nombre de Valentia Edetanorum.

Valentia en el año 100 a.C.

Los principales edificios públicos de la primera ciudad han aparecido en l’Almoina y se articulan a partir de dos calles principales. Al oeste un establecimiento termal y diversas tabernae con funciones administrativas. Frente a los baños se erigía un santuario (2) de culto a las aguas, tal vez relacionado con Asklepios. En la manzana septentrional se ubicaba el horreum (3) o granero. La continuidad de estos edificios hidráulicos indicaría la existencia de manantiales naturales de agua, algo que, junto al paso de la Vía, estaría entre las razones de la elección de este lugar para ubicar la ciudad.

La primera Valencia fue arrasada por Pompeyo en el año 75 a. C. en el transcurso de las Guerras Civiles de Mario y Sila, en las cuales Valentia tomó parte muy activa, como dejaron constancia los historiadores y han corroborado los hallazgos en l’Almoina de 17 esqueletos (4) de soldados ejecutados, acompañados de numerosas armas.

Valentia estaba atravesada por la vía más importante de Hispania, la vía (5) Hercúlea o Augusta, que venía de Roma. Desde Valentia recorría la península hasta Gades (Cádiz). Según los itinerarios romanos, Valentia estaba entre Saguntum, al norte, y la desconocida Sucro (¿Albalat de la Ribera?, al sur.

Recreación de la muralla romana.

Restos de Valentia

Del Levante: 30.11.2013

El Ayuntamiento de Valencia ha recuperado, 26 años después de la aparición del primer indicio del circo romano, la memoria de este colosal edificio, cuyo tamaño equivaldría a tres campos de fútbol y donde se disputaban los deportes de masas del año 200 d. C.

El hallazgo del circo, construcción escasa en su época o al menos con escasas referencias arqueológicas, dejó en evidencia la relevancia de la Valentia romana. Así lo recoge la publicación dedicada circo romano de Valentia editada con motivo de la exposición inaugurada ayer en l’Almoina. En una época donde las inversiones en arqueología brillan por su ausencia, esta exposición rescata del olvido la memoria de del edificio más grande construida por los romanos en Valencia. En la exposición se puede ver la maqueta del circo, de tamaño equivalente a tres campos de fútbol, y recreaciones de cómo fue y dónde estaría en la actualidad de esta imponente construcción. En una de las figuraciones se aprecia la curva de la cabecera del circo con las metas superpuesta sobre la calle de la Paz y con la torre de Santa Catalina al fondo.

En la exposición se muestran las «pocas huellas» visibles del circo que hay en la ciudad y que, tal como informó este diario, están en un restaurante situado en el número 34 de la calle del Mar, en un hotel recientemente inaugurado en la calle Almirall número 15, y en la iglesia de San Juan del Hospital, en la calle Trinquete Caballeros, donde se localizó el muro y uno de los estanques de la «spina».

El circo se dividía en tres partes: la gradería perimetral con las doce cárceres (lugar desde el que salían los carros), la arena o pista y la «spina» o muro central de separación en torno a la cual giraban las cuádrigas o bigas. Con un mecanismo sincronizado las doce puertas de las cárceres se abrían a la vez y comenzaba el espectáculo. El graderío tenía una zona vip para personalidades ilustres llamada «pulvinar».

Muralla musulmana

En el 714 Tarik habría conquistado la ciudad de Valencia, a pesar de esto, la primera mención que se hace de las murallas musulmanas de Valencia es del S.X  con el médico persa Al-Razi que describe la ciudad como una urbe con recinto amurallado y cuatro puertas, sin mencionar específicamente más datos sobre la misma.

La Muralla árabe de Valencia es una muralla defensiva que empezó a construirse en el siglo XI alrededor de la Ciudad Vieja de Valencia, de la cual todavía se conservan restos menores.

Tras la caída del Califato de Córdoba, a comienzos del siglo XI, Valencia se convirtió en capital de la Taifa de Valencia, y, por lo tanto, experimentó un importante crecimiento urbanístico.

El cronista Al-Udri dijo que Madinat al-Turab (Valencia) siendo gobernada por el nieto de Almanzor, serían construidos sus muros, tal y como dice “… no se conoce en Al-Andalus una ciudad de muros mas perfectos y hermosos que las de la ciudad de tierra (Valencia).”

Cuando en el S.XI Valencia se convierte en la capital de un reino Taifa y con el ataque de los bereberes del norte de África se hace urgente la construcción de un perímetro defensivo más eficaz que ofrezca una protección más segura a la incipiente ciudad musulmana. Sería Abd al-Aziz ibn Abi Amir, nieto de al-Mansur, el que construyese los imponentes muros valencianos contando ya con siete puertas. Entre 1021 y 1061 se llevaría a cabo estas construcciones hechas de tapial de hormigón con incrustaciones de piedras, torres de planta circular con una estancia abovedada en su cúspide con el fin de facilitar la labor de defensa. La anchura de los muros era de 2,25m y se colocaba una torre a cada 26 metros. También contaba con foso y barbacana, todo ello serviría para que durante muchos años los musulmanes resistiesen lo envites continuos de El Cid y posteriormente Jaime I el conquistador.

Durante el reinado de Abd al-Aziz ibn Amir (10211061) se construyó una nueva muralla con el propósito de proteger a la población y a aquellos que llegaban de otros lugares de Al-Ándalus. Según la descripción que nos ha legado el geógrafo Al-Udri, la muralla era de gran perfección y tenía siete puertas. Estaba construida de cemento y tenía torres semicirculares de obra hasta la última altura, donde se abrían en una sala cercada. En la actualidad pueden verse todavía restos de algunas de estas torres, especialmente en el actual barrio del Carmen, en la Ciudad Vieja de Valencia.

Puertas

Estas eran las siete puertas de la muralla árabe de Valencia, con el nombre árabe:

Bab al-Qantara

Situada aproximadamente donde hoy en día se encuentran las Torres de Serranos. Era la entrada norte a la medina. Recibía este nombre porque había frente a ella un puente mandado construir por Abd al-Aziz ibn Amir que cruzaba el río Turia, el que los musulmanes llamaban “Wadi al-Abiad”, de donde deriva “Guadalaviar”. Este puente era el único de piedra de la ciudad.

Bab al-Hanax

Situada entre la actual calle de Salinas y la de Caballeros. Era la entrada oeste de la ciudad.

Bab al-Qaysariya

Puerta menor que servía de acceso al zoco o mercado, situado en el entorno de la actual calle de les Mantes y del Trench.

Bab Baytala

Entrada sur de la ciudad. Situada en el cruce de la actual calle de Cerrajeros y de San Vicente Mártir. Por ella salían las caravanas para Denia, Játiva y Alcira.

Según Luis Lamarca, podría ser la Sucronense romana, conocida como Boatella.

Bab al-Xaria

Puerta este. Ubicada en la actual plaza de San Vicente Ferrer y conocida antes como de la Congregación, todavía hoy da nombre al barrio de la Xarea o Xerea. Se encontraba donde actualmente se encuentra la iglesia de Santo Tomás.

En época romana era la llamada puerta Pagador.

Bab Ibn-Sajar

Situada en la plaza contigua al actual Palacio Monasterio del Temple (orden que tras la conquista de Jaime I se encargó de defenderla). Según el cronista al-Udri estaba orientada hacia La Meca; esta puerta se correspondería con la antigua puerta Marina de época romana. Otros nombres que recibió fue Alī-Bufāt Muley, del Cid y del Temple.

Según el Llibre dels feyts de Jaime I (escrito hacia 1282), es allí donde se pactó izar la “señal real” que sería la prueba de la rendición de la ciudad, esto sucedió el 28 de septiembre del 1238. Según la crónica, Jaime I, cuando vio la citada señal se emocionó y llorando, se postró de rodillas para rezar unas oraciones.

Bab al-Warraq

Abierta en la actual calle del Salvador que daría a un puente de madera que comunicaba con unos arrabales al otro lado del río y el monasterio de la Trinidad.

Otros nombres que recibiría serían Catalans, Fulla, o Levante y Sol en tiempo de los romanos.

Torre del Ángel (plaza de los Navarros).

Desde el siglo XII y siguientes, el área amurallada se extendió en dirección al sur y el este, y va incorporar nuevos elementos defensivos, como las torres cuadradas construidas en tapial sobre base de cemento, o como la muralla exterior, construida entre la muralla y la trampilla. A la vez se reforzaron determinados puntos estratégicos para una mejor defensa. Tal es el caso del Tossal, donde se construyó una puerta apoyada para defender mejor el acceso. Durante las primeras décadas del siglo XIII, Valencia continuó fortificándose ante el avance de la conquista cristiana.

Torre de la muralla árabe del siglo XI rodeada de edificios (actual Barrio del Carmen).

Entre los diversos restos de la muralla árabe que se conservan, hace falta citar la sala de la Plaza del Tossal, un espacio museístico subterráneo donde se pueden observarse exposiciones, abundante documentación sobre la muralla y la Valencia islámica, un fragmento de foso correspondiente a la acequia de Rovella y, un ancho trozo de esta muralla. En el Barrio del Carmen también hay un par de torres, atrapadas en medio de las viviendas, una en la plaza del Ángel y la otra en la calle de la Mare Vella, ilustrada a la foto. También resta algún que otro lienzo de muralla, como por ejemplo en el antiguo pub “Bāb al-Hanax” entre la plaza de Sant Jaume y la calle de Cavallers y también en el “Forn Montaner”, entre la calle de Roteros y Palomino o en el edificio el Siglo de la entidad ACPV.

La muralla árabe empezaba en la antigua puerta de Roteros, que se abría aproximadamente por la actual calle de les Roques, al oeste de las Torres de Serranos. Se dirigía en dirección al sur por calle de les Roques, Palomino, plaza del Ángel, plaza Navarros, plaza Beneyto i Coll, calle de En Borràs, Adoberies, calle de Baix, plaza de San Jaime y del Tossal, calle de la Bosseria, plaza del Mercado, María Cristina, Sant Ferran, Moratín, las Barcas, Pintor Sorolla, plaza de Alfonso el Magnánimo y de Tetuán y cuando llegaba a borde río giraba a la izquierda hasta encontrarse de nuevo con la puerta de Bab al-Qantara.

En conjunto, la muralla árabe de Valencia englobaba el barrio de la Seu, la mitad oriental del Barrio del Carmen, la mitad occidental de la Xerea, y el norte del barrio del Mercado.

Con la construcción de la nueva muralla cristiana, parte de la muralla fue aprovechada como pared medianera entre casas y en algunas ocasiones sirvió para separar la ciudad cristiana de la morería, que estaba tras el Portal de la Valldigna, en la zona de las calles de Baix, de Dalt y Sant Miquel.

En la galería del Tossal (Musulmana)

Paño de torre de la muralla árabe. En C/ Blanquerías.

Restos de la Muralla Islámica de Valencia

La Galería del Tossal expone parte de la historia de la ciudad, mostrando parte de los restos de la muralla islámica de Valencia, así como una exposición sobre el patrimonio cultural de la ciudad.

http://web.archive.org/web/20080513045353/http://www.webcciv.org/cultura/sharq/sharq_patrimonio_tossal.htm

Murallas cristianas

Construido en la Baja Edad Media, en torno a mediados del S.XIV,  el rey de Aragón Pedro IV el Ceremonioso ordenó la construcción de un nuevo perímetro defensivo que incluyese los barrios adyacentes de la ciudad antigua, teniendo así 4km de perímetro y 13 puertas. Finalizadas en 1370 se tuvieron que reconstruir varias veces debido a “La guerra de los dos Pedros“, entre Pedro I el Cruel de Castilla y Pedro IV de Aragón. Sin embargo, las murallas musulmanas no fueron derribadas si no que se mantuvieron con el objetivo de poseer un segundo anillo defensivo que diese más seguridad a la ciudad. En el S.XVIII aún permanecía gran parte del recinto amurallado con lo que Vicente Tosca elaboró el plano de la ciudad con la clara delimitación de las propias murallas. Ya en 1865 Cirilo Amorós decretaría el derribo de las murallas con el fin de realizar un ensanche de la ciudad el cual  permitiese a Valencia seguir expandiéndose, y con el pretexto de dar trabajo a los obreros que con la crisis de la seda estaban en paro.

Recreación de la muralla cristiana

La muralla medieval de Valencia era un perímetro amurallado que rodeó la ciudad de Valencia (España) desde que fue levantada por orden de Pedro el Ceremonioso entre 1356 y 1370,1 hasta su derribo en el XIX a iniciativa del Gobernador Civil Cirilo Amorós Pastor.2

Los restos que aún perduran están catalogados como bien de interés cultural con código 46.15.250-182.3

Valencia tuvo otras murallas antes de estas. Hubo un recinto amurallado romano y posteriormente otro musulmán. Las murallas medievales de Valencia se refieren a las edificadas ya bajo dominio de la Corona de Aragón y que extendían el área protegida por las musulmanas. Se alcanzaba una superficie intramuros de 142 ha.1

Se comenzaron a construir en 1356 por el maestro picapedrero Guillem Nebot,4 finalizándose su edificación en 1370. Incluía dentro los nuevos arrabales más próximos a la muralla árabe. La urgencia de su edificación derivaba de la Guerra de los dos Pedros.1

En 1356 Pedro IV de Aragón impulsó a los Jurados de la ciudad a construir un nuevo recinto amurallado que incluyese los arrabales. De esta obra se encargó una junta municipal que en 1406 se transformaría en la Fàbrica de Murs i Valls, organismo encargado de su mantenimiento.4

La rápida construcción hizo que inicialmente fuera una estructura débil, ya que los muros eran de tapia y estaban reforzados por tierra extraída del foso que se había excavado ante la muralla. Los puntos más sólidos eran las puertas, donde los muros eran normalmente de piedra picada y estaban defendidos por torres.4

Los Jurados reconstruyeron el tramo norte en piedra, construyendo también las Torres de Serranos (13921398) en donde anteriormente había una puerta, la de Roteros, que a su vez aprovechaba la Puerta de Alcántara que era parte de la muralla musulmana. En este sector se añadió en 1398 la torre de Santa Bárbara o del Águila.4

También en el tramo norte se inició la construcción en 1390 del Portal Nuevo de la Santa Cruz (Portal Nou, el nombre perdura en la toponimia del siglo XXI) aunque su finalización no llegaría hasta 1471.4

En el extremo noroeste del recinto estuvo la torre de Santa Catalina, edificada en las mejoras de 1390.4 Esta torre fue derribada en 1772, reconstruida en 1833 y vuelta a derribar definitivamente en 1865.1

La parte occidental del recinto no estaba totalmente urbanizada. Incluía el burdel (Bordell), que era un barrio cerrado, así como el antiguo arrabal de Roteros y también muchos huertos. Hacia el Camino de Castilla, que entraba por las Torres de Cuart, estaba la Morería, otro barrio cerrado.4

En el siglo XIX se llevó a cabo la demolición de las murallas, con excepción de las torres de Serranos y Cuart. Esta medida contaba con la oposición del ejército, el cual se atribuía la propiedad de las mismas. Sin embargo Cirilo Amorós, gobernador civil interino, inició el derribo en 1865, con el pretexto de dar trabajo a los obreros en paro a consecuencia de la crisis de la industria textil.5

La muralla tenía una longitud de cuatro kilómetros. Incluía cuatro grandes puertas (portals grans), que eran las de Serranos, orientada al norte; la del Mar, al este; la de San Vicente, al sur; y la de Cuart, al oeste.1

A estas puertas mayores se añadían otras menores (portals xics), que inicialmente eran nueve: de los Judíos (Jueus), de Ruzafa (Russafa), de los Inocentes o de Torrente (Torrent), del Cojo o de las Dieciséis Llaves (del Coix o de les Setze Claus), de los Tintes (Tints), Portal Nuevo o de San José (Portal Nou), Portal de la Trinidad (Trinitat), dels Blanquers y Puerta del Real. Circunstancias posteriores llevaron a la apertura de nuevos accesos.1

El recinto comprendido dentro de los muros no estaba todo él construido, habiendo espacios libres e incluso huertos en algunos sectores.4 Asímismo las murallas árabes no fueron derribadas, de forma que servían de segunda línea defensiva y también para la separación de barrios, como la judería entre otros.1

Las murallas seguían la orilla sur del río Turia desde el actual Puente de las Artes, pasando por las Torres de Serranos, hasta el Paseo de la Ciudadela. Seguían por las actuales calles de Colón y Játiva hasta la de Guillem de Castro -en donde se encuentran las Torres de Cuart– volviendo al punto inicial y cerrando el círculo. Se aprecian a simple vista sobre la trama urbana de inicios del siglo XXI.

Construida en 1356, la Muralla Cristiana de Valencia tenía un perímetro de 4 kilómetros y 12 puertas, distribuidas en puertas grandes y puertas pequeñas.

La muralla árabe no se destruyó, si no que se mantuvo como medida de protección. Se abrieron puertas para una mejor comunicación. El Portal de la Valldigna todavía se conserva. La muralla cristiana se terminó de construir en 1370.

Las puertas grandes eran:

 Las puertas pequeñas:

  • Portal de los judíos: Situado en la Calle Colón, junto al Corte Inglés de Pintor Sorolla. Se pueden ver los restos junto a la estación de metro de Colón.
  • Portal de Ruzafa: En la calle Játiva con el Paseo de Ruzafa.
  • Portal de los Inocentes o de Torrente: Situada cerca de la calle del Hospital con el cruce de Guillem de Castro, frente al antiguo Hospital General.
  • Portal del Cojo o de las “Setze claus”: Situado en la calle Guillen de Castro cruce con la calle Carniceros.
  • Portal de los tintes: Recibía el nombre de Corona por su cercania al convento franciscano de la Corona, y dels Tints (Tintes) porque en sus proximidades se encontraba el barrio dedicado a esa actividad. Situado aproximadamente en el lugar donde hoy se levanta el Centro Cultural la Beneficencia.
  • Portal Nuevo o de San José: se encontraba frente al actual Puente de San José en la plaza de Na Jordana.
  • Portal de la Trinitat: situada frente al actual Puente de la Trinidad, a la entrada de la calle Salvador.
  • Portal dels Blanquers
  • Portal del Real: Situada frente al Puente del Real, conducía al Palacio Real.

De Remember València (II)

Torres, Puerta de Serranos.

Torres, Puerta de Quart.

Lienzo junto a las Torres de Cuart.

La Torre de l’Àngel:

Puerta de los Judíos.

 

 

 

 

 

 

El Portal de Russafa, aquest l’havien tapiat al 1707, despres el van reobrir al finals el XVIII modificant-lo i deixant-lo com es veu aqui

 

 

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2 respuestas a Murallas de Valencia

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