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La escritura en las hojas de palma

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La escritura en las hojas de palma

Las misteriosas escrituras halladas en hojas de palma que nadie puede traducir

La información contenida sobre este soporte vegetal podría perderse para siempre

Dos ejemplos de los cuatro documentos que no se han podido traducir – GOVERNMENT ORIENTAL MANUSCRIPTS LIBRARY

ABC-09/07/2018 11:15h

Desde el nacimiento de la escritura en torno al año 3000 a.C., el desarrollo de la escritura ha sido distinto en función del territorio. Tanto, que día de hoy existen distintas lenguas que resultan imposibles de traducir. La biblioteca Oriental de Manuscritos del gobierno de Chennai, en el sur de la India, cuenta con una colección compuesta por más de 70.000 manuscritos de distinta procedencia. Entre estos se encuentran documentos escritos en una extraña escritura antigua que, hasta el momento, nadie ha sido capaz de descifrar.

«No tenemos esta escritura registrada. Está realizada en hojas de palma, y vino con el resto de la colección cuando nuestra biblioteca abrió, en 1869», explica en unas declaraciones recogidas por la «BBC» el bibliotecario Chandra Mohan. Mohan afirma que la institución guarda en la actualidad 50.180 manuscritos realizados sobre hojas de palama, 22.134 manuscritos en papel y 26.556 obras de referencia. Dentro de estas, 49.000 están escritas en sánscrito, mientras las escritas en tamil están en torno a las 16.000.

La mayoría de los manuscritos se escriben en hojas de palma, pero algunas también se escriben en láminas de cobre.

Muchos de estos documentos formaban parte de la colección privada del coronel Colin McKenzie, el primer topógrafo de la India. «Él hizo que parte de su personal viajara por todo el país, especialmente por el sur, para recolectar estas escrituras», relata Chandra Mohan en una entrevista al diario «The Hindu». La coleeción de McKenzie está conformada por obras de literatura, historia, medicina y naturaleza.

Mckenzie murió en 1821 y la compañía East India compró su colección.

Esta fue agrupada en tres partes y una de ellas fue enviada a Chennai, en el sur del país. Mientras, otros dos trabajadores de la compañía tenían su propia colección.

Fue un profesor de sánscrito de la Universidad Presidency de Calcuta quien jugó un rol crucial en reunir toda la colección bajo el mismo techo.

Fue uno de los académicos que visitó la biblioteca en 2008 quien se encontró con unas escrituras no identificadas e hizo una suposición. «Él creía que los manuscritos habían venido de Karnataka y que lo más probable era que pertenecieran a la época de Krishnadevaraya (un guerrero del siglo XVI)», recuerda Mohan. Ahora, esa escritura no identificada, que se extiende por cuatro páginas, se encuentra en la sala de exhibición de la biblioteca.

«En 1965 publicamos un anuncio en un periódico regional y convocamos a lingüistas y académicos a que nos ayudaran a identificar las escrituras, pero no obtuvimos ninguna respuesta», dice Mohan.

La biblioteca reúne esfuerzos actualmente para preservar tanto el manuscrito misterioso como el resto de los que la biblioteca atesora.

Una combinación de métodos químicos y manuales están siendo usados para evitar su deterioro.

«Cada tres meses usamos aceite de citronela para preservar las copias,» dice Mohan.

«También hemos incorporado tecnología moderna y hemos podido laminar varias escrituras, además de nuestros esfuerzos de digitalización y transcripción

Las autoridades del estado concedieron US$45.000 a la biblioteca para que pueda modernizar y digitalizar su contenido.

El remozamiento probablemente haga más entendibles las escrituras. Pero ¿podría esto llevar a su identificación?

«Quizás en algún momento en el futuro un académico será capaz de interpretar estas escrituras. Si no, toda esta información se perderá

La biblioteca preserva manuscritos en diversas lenguas, incluyendo el telugu.

Juan José Prieto Gutiérrez 19 de Septiembre de 2016

Los manuscritos realizados sobre hoja de palma son uno de los soportes de lectura más asombrosos jamás realizados. Es muy importante destacar que fueron uno de los primeros materiales de escritura comenzándose a grabar antes del siglo V antes de Cristo.

Originalmente se concentraron, en el Sur y en el Sudeste Asiático y fueron empleados durante más de dos mil años para transmitir el saber y el conocimiento de unas generaciones a otras. Concretamente las materias incluidas en los mismos abarcan desde las matemáticas, arte, astronomía, astrología, temas religiosos y medicina, entre otras.

Fueron un medio popular en donde se grababan, mediante una aguja o punzón metálico las letras, en las hojas secas de palma en donde posteriormente se aplicaba, para mejorar la legibilidad de la lectura, cenizas y aceites aromáticos.

En la actualidad, podemos ubicar los manuscritos de palma en varios países, siendo India el que más salvaguarda. Aunque muchos de ellos se sitúan, por falta de medios, en malas condiciones.

Libros de hojas de palmera

Hoy os vamos a hablar de un formato de libros muy curioso, que nos trae peripatus_capensis, nuestro vendedor de libros favorito de eBay. Se trata de los libros de hojas de palmera, un extraño formato de publicación.

Historia

En el sudeste asiático (India, Tailandia, Burma, Sri Lanka, e Indonesia) la forma tradicional de los libros manuscritos, desde el siglo V a.C., consistía en tiras de hojas de palmera (o de palma talipot -palmera de Ceilán-).

El tamaño de las hojas solía elegirse en función de su uso, y para los libros valiosos la medida aceptada era de dos palmos y cuatro dedos, con una anchura de 3-4 dedos, es decir aproximadamente 48 cm de largo por 4 cm de ancho.

Aunque en función del lugar de origen pueden ofrecer una gran variedad de tamaños, el promedio es la medida antes indicada. Las mayores o más pequeñas son raras.

Las tiras de hojas de palmera son más gruesas y rígidas que la de talipot, mientras que la de ésta son mas finas, flexibles y tienen una mejor perdurabilidad (más de 300 años). Para su uso, las hojas eran sometidas a un complicado proceso en el que eran tratadas con arena para su pulimento y también  hervidas en agua o leche para endurecerlas. Después se realizaban en las tiras uno, dos o tres orificios. Estas hojas preparadas para la escritura se denominaban ola (u olla).

Las hojas eran “escritas” mediante incisiones realizadas con instrumentos punzantes. Estas incisiones se ponen más oscuras que el resto de la hoja gracias a aplicaciones de extractos vegetales o aceites aromáticos, lo que las hace más legibles al tiempo que le proporciona un efecto repelente para los insectos. No es raro encontrar libros de hojas de palmera en los que se han realizado adiciones o enmiendas con lápiz o pluma con posterioridad.

Cuando el libro estaba concluido se les añadía “tapas” de madera “poth kammba” para una mejor conservación. Era frecuente que estas tapas tuvieran adornos en bronce, cobre, plata e incluso oro. Después se pasaban por los orificios un cordel para mantener unido y ordenado el conjunto.

El contenido de este tipo de manuscritos suele ser mitológico, crónicas históricas, tratados religiosos, salmos, prescripciones médicas, horóscopos, calendarios…

Se estima que en la actualidad, ni el 10% de los manuscritos han sido estudiados, y mucho menos transcritos o impresos.

Reparación

Los procedimientos de reparación de los manuscritos estropeados comprenden la limpieza con agua y glicerina, el “retintado”, la flexibilización con determinados aceites o polietilenglicol, la reparación de las láminas rotas, empleando por ejemplo acetato de polivinilo, y también la fumigación para prevenir las plagas de insectos y la sustitución del encordado por cordoncillo de seda.

Adquisición

El precio de adquisición de estos libros depende sobre todo de su antigüedad.

Se vienen realizando desde hace miles de años y en la actualidad se ha recuperado la tradición, vendiéndose en algunos países principalmente como artesanía para los turistas occidentales.

Un auténtico manuscrito antiguo puede tener un valor incalculable, superior con mucho a los 1000 euros. Los que tienen entre 80 y 160 años, la mayoría de los que pueden encontrarse actualmente que no sean nuevos, se cotizan en función de su conservación, tamaño y número de hojas, siendo los precios más usuales entre 100 y 600 euros.

Los de reciente creación, preparados como recuerdos de artesanía, suelen ser pequeños tanto en extensión como en dimensiones de la hoja de palmera, principalmente constan de dibujos que los hacen más atractivos y suele apreciarse que son trabajos nuevos. Su precio, dependiendo también de sus características puede oscilar entre los 30 y los 60 euros aproximadamente.

Desde luego, estos precios deben tomarse siempre de una forma relativa y cada cual debe ajustarse a sus gustos y decisiones.

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