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Yutu-2

Yutu-2

Es un rover que fue lanzado por la nave Chang’e 4, de cuyo programa forma parte.

 

Chang’e 4 (chino simplificado: 嫦娥四号) es una misión de exploración lunar de nacionalidad china, lanzada el 7 de diciembre de 2018, que incorpora un orbitador, un módulo de aterrizador robótico y un rover. Es el segundo módulo lunar y explorador lunar de China. Se construyó como copia de seguridad de la Chang’e 3, como Chang’e 2 fue igualmente para Chang’e 1. Tras el exitoso aterrizaje de la misión Chang’e 3, la configuración de Chang’e 4 va equipada para cumplir nuevos objetivos científicos. Al igual que sus predecesores, la nave espacial lleva el nombre de la diosa de la luna china.

Chang’e 4 fue lanzada por un Larga Marcha 3B el 7 de diciembre de 2018. Entró en órbita de aterrizaje el 30 de diciembre de 20184​, alunizando con éxito el 3 de enero de 2019, por lo que ha sido el primer alunizaje en el lado oculto de la Luna.5

Los instrumentos de los que va provisto el Rover son:

  • Cámara panorámica
  • Georradar
  • Espectrómetro infrarrojo
  • Active Source Hammer (ASH) para experimentos sísmicos de fuente activa
  • Energetic neutral atom: Analizador pequeño avanzado para neutrales (ASAN), proporcionado por el Instituto Sueco de Física Espacial (IRF). Revelará cómo el viento solar interactúa con la superficie lunar y quizás incluso el proceso detrás de la formación del agua lunar.14

El rover de la Chang’e 4 antes del lanzamiento (Xinhua).

Más inteligente que su predecesor

El director ejecutivo del proyecto de sondeo Change-4 de la CAST, Zhang He, ha detallado que “durante la noche en la Luna, las temperaturas pueden bajar a aproximadamente 180 grados celsius. Durante la misión Change-3, el centro de control terrestre ordenó que el vehículo permaneciera inactivo cada noche. Una vez que el sol saliera, Yutu se despertaría automáticamente, pero necesitaba un control sobre el terreno para indicarle que iniciara el modo de trabajo”.

Sin embargo, Yutu-2 entrará automáticamente en el estado inactivo según el nivel de luz solar. «Hicimos este ajuste porque la comunicación entre el control de tierra y la sonda en la cara oculta de la Luna no es tan conveniente como la comunicación con Change-3«, ha añadido Zhang.

El primer rover lunar de China, Yutu, sufrió una falla mecánica después de conducir unos 114 metros hace cinco años. «Cómo resolver ese problema para que no volviese a suceder fue el principal desafío en el desarrollo del nuevo rover», ha indicado Zhang.

La nave Chang’e 4 se posó en la cuenca Aitken, que con 2500 kilómetros de diámetro es uno de los mayores cráteres de impacto del Sistema Solar. De las entrañas del módulo de aterrizaje salió el robot Yutu-2, que recorrió una pequeña zona de este enorme cráter dentro del cual hay muchos otros —la misión se encuentra en el Von Kármán, con 180 kilómetros de lado a lado— y encontró restos de un antiguo océano de lava que cubría todo el satélite.

La Luna se formó hace unos 4.500 millones de años, cuando un planeta del tamaño de Marte —Theia— chocó contra la Tierra y la desintegró durante unas horas. Un fragmento de Tierra se fundió con los restos de Theia y formó la Luna, que durante un tiempo estuvo cubierta por ese océano de roca fundida del que Yutu encontró indicios el año pasado.

La depresión Aitken es uno de los mayores y más antiguos cráteres del sistema solar. En imagen de la Luna, la depresión Aitken está marcada en azul y violeta. A su alrededor, las zonas más elevadas se ven en rojo y amarillo.

Ahora salen a la luz los datos del radar de alta frecuencia que el vehículo lleva instalado y que es el primero que se ha usado nunca para aclarar la composición detallada del subsuelo de esta zona.

«Es la primera vez que obtenemos una estructura detallada de los diferentes estratos del terreno en la cara oculta de la Luna», explica Yan Su, investigadora de los Observatorios Nacionales de China y coautora del estudio, publicado en Science Advances. La científica resalta que este tipo de estudios ayudan a conocer mejor la historia de los impactos de meteoritos y volcanismo en la Luna y pueden desvelar reservas de minerales de interés como la ilmenita, «un recurso importante» del que pueden extraerse hierro, titanio y oxígeno para abastecer la exploración humana de la Luna.

La sonda Chang»E 4 lleva en su interior un pequeño robot explorador, YuTu 2.

Un día en la cara oculta dura unos 14 días terrestres. La noche dura otros tantos y se alcanzan temperaturas de 170 grados bajo cero, por lo que el vehículo explorador, que funciona con paneles solares, deja de operar. Los datos publicados hoy corresponden a los dos primeros días lunares de la misión —ahora ya va por el 15º—, durante los cuales sus antenas lanzaron ondas de radio contra el suelo que penetraron en el terreno, rebotaron en los accidentes geográficos y desvelaron su composición detallada.

«Uno de los resultados más destacados es la transparencia del terreno», resalta Elena Pettinelli, geofísica de la Universidad de Roma Tres, cuyo equipo ha colaborado en el análisis de los datos de la misión. «En la Tierra, con una frecuencia similar [500 megahercios] solo podríamos penetrar dos metros debido a la presencia de agua, que atenúa la señal», explica la investigadora.

Las capas de la Luna

El radar muestra que el interior de la cara oculta de la Luna está hecho de una primera capa de terreno muy fino que llega hasta los 12 metros de profundidad. Son viejas rocas literalmente machacadas por la lluvia de meteoritos y el efecto de la radiación solar. Esta composición ha facilitado que las ondas del radar penetren mucho más que en la cara visible, donde otro robot chino hizo el mismo experimento alcanzando una profundidad de solo 10 metros. Debajo de esa primera capa hay un segundo nivel que alcanza hasta los 24 metros y donde aparecen grandes rocas de entre medio metro y dos metros de largo. Más abajo y hasta donde han podido llegar las ondas del radar —unos 40 metros— hay terreno más mezclado con capas de tierra fina y rocas.

Una estratigrafía que muestra las capas geológicas detectadas por el radar de Yutu-2CLEP/CRAS/NAOC

Los investigadores creen que lo que ven en la segunda capa son los escombros levantados hace unos 3200 millones de años por el meteorito que formó el cráter Finsen, de 72 kilómetros de diámetro y cuyo borde se toca con el Von Kármán, en el que está el robot chino. En el tercer nivel se encuentran restos de impactos más antiguos. El propio Von Kármán se formó hace unos 3600 millones de años.

Los resultados de la misión suponen uno de los mayores éxitos hasta la fecha del programa espacial chino. Ningún otro país ha viajado con éxito a este lado del satélite y ha logrado mantener una misión durante tanto tiempo, para cuya comunicación hubo que lanzar un satélite de comunicaciones que orbita la Luna y envía los datos de la misión a la Tierra. «Esta es una tecnología que otras naciones quieren desarrollar y ellos han sido los primeros en lograrlo», destaca Bob Grimm, experto en geología lunar del Instituto de Investigación del Suroeste (EE UU). «Los resultados obtenidos en la cara visible y ahora en la oculta demuestran que la penetración del radar depende en parte de la abundancia de hierro y titanio en el subsuelo», añade.

«Es la primera vez en la historia que se estudia el interior de la Luna con un radar de penetración de suelo», explica Jorge Pla-García, astrofísico del Centro de Astrobiología, en Madrid. «Antes solo se habían hecho mediciones remotas por satélites, una con el Apolo 17 [1972] y otra con Kaguya [Japón, 2007], ambas con menor resolución. Uno de los descubrimientos interesantes es que se pensaba que el Von Kármán estaba lleno de los restos del impacto que formó este cráter, pero ahora vemos que casi todo se llenó con restos de otros impactos», resalta.

En este punto los científicos de la misión reconocen un contratiempo. Para penetrar más y determinar a qué profundidad está el manto lunar en esta zona hay que usar el radar de baja frecuencia, capaz de alcanzar cientos de metros bajo el suelo. Por desgracia, su diseño no fue el mejor, ya que el propio cuerpo metálico del vehículo genera interferencias que, por ahora, no permiten aclarar si las imágenes que llegan del subsuelo son reales o simple ruido. Los responsables esperan poder limpiar las mediciones para saber qué se esconde a cientos de metros bajo la cara oculta del satélite.

La hazaña china tuvo un gran eco y fue recogida por medios de comunicación de todo el mundo. Pero, tras la resaca y después de haber demostrado el éxito de la parte tecnológica de la misión, ha llegado para Yutu 2 el momento de hacer ciencia.

Ocho instrumentos para hacer ciencia

Con sus cuatro instrumentos a bordo, el robot se moverá por la superficie para estudiar la interesante geología de esta región lunar, bombardeada a lo largo de su historia por el impacto de numerosos asteroides, sobre todo, durante las primeras etapas del sistema solar que, según se cree, comenzó a formarse hace unos 4.600 millones de años.

Esta misión robótica, compuesta también por la sonda Chang’e 4, dotada de otros cuatro instrumentos, debe hacer también diversos experimentos para entender mejor cómo se desarrolla la vida en la Luna de cara a futuras misiones tripuladas. Entre otras tareas, se va a estudiar cómo afecta el ambiente lunar al crecimiento de vegetales y gusanos de seda.

El director del departamento de exploración lunar y del espacio de la Academia China de Ciencias (CAS), Zou Yongliao, ha mostrado su confianza en que Yutu 2 «hará descubrimientos científicos sorprendentes», pues «la cara oculta de la luna tiene características muy especiales y nunca ha sido explorada in situ«, informa Efe.

Astronomía desde la cara oculta

En concreto, sus instrumentos le permitirán detectar la composición de minerales, medir la radiación para estudiar el entorno que hay en la cara oculta y realizar observaciones de radioastronomía de baja frecuencia. Según ha explicado la CNSA en un comunicado, el lado oculto de la Luna es una zona libre de interferencias de la Tierra. Por ello, sostiene la agencia espacial china, este emplazamiento es idóneo para que los astrónomos puedan estudiar los orígenes y evolución de las estrellas y las galaxias.

Dos de los instrumentos de la misión han sido desarrollados en colaboración con Suecia, Alemania y Holanda. En los últimos años, China ha incrementado su cooperación con los países de la Agencia Espacial Europea (ESA) y con Rusia. Sin embargo, el recelo de EEUU a que formara parte de la Estación Espacial Internacional (ISS), como deseaba China, hizo que el gigante asiático tuviera que construirse en 2011 su propia estación espacial, Tiangong-1 (palacio celestial) que, por cierto, dio un susto el pasado abril cuando, al quedar en desuso, cayó de forma descontrolada en la Tierra, afortunadamente, sin causar ningún daño. Ahora ha demostrado que puede tratar de tú a tú tanto a la NASA como a las otras grandes agencias espaciales.

Y es que en los últimos 15 años, China ha hecho grandes progresos en su programa espacial, demostrando que quiere ser una de las grandes potencias. Desde que en 2003 mandó al primer hombre al espacio, Yang Liwei, a bordo de la nave Shenzhou 5, 11 taikonautas han formado parte de misiones espaciales.

Por lo que respecta a su programa lunar, Chang’e, las dos primeras naves orbitadoras fueron lanzadas entre 2007 y 2010. La primera que alunizó fue la Chang’e 3, en diciembre de 2013, y esta semana lo ha vuelto a lograr con la Chang’e 4. Está previsto que la siguiente, la Chang’e 5, despegue en diciembre de este año. Su objetivo no será sólo alunizar, sino recoger muestras y traerlas de vuelta a la Tierra. Si lo consigue, volverá a lograr un hito espacial, pues las únicas rocas lunares que hay en nuestro planeta son las recogidas por los astronautas de la NASA que viajaron al satélite entre 1969 y 1972 y, en menor cantidad, por tres sondas soviéticas del programa Luna en los años 70.

El rover chino Yutu-2 comienza su misión en la cara oculta de la Luna  09/01/2019 | Madrid

La Administración Nacional del Espacio de China (ANEC) ha anunciado que el rover de la sonda Change-4, que llegó la semana pasada a la cara oculta de la Luna por primera vez en la historia, se ha separado del módulo y ha descendido a la superficie lunar.

El rover, llamado Yutu-2, es, según los científicos chinos, más ligero, más inteligente, más fuerte y más confiable que su predecesor. En este sentido, los investigadores esperan que el aparato viaje más lejos para enviar más imágenes del terreno desconocido.

El jefe del diseño de la sonda Change-4 de la Academia China de Tecnología Espacial (CAST), Jia Yang, ha explicado que “Yutu-2 de 135 kilogramos es dos kilogramos más ligero que su predecesor. La razón principal de la reducción de peso es la eliminación de un brazo robótico y su reemplazo por un instrumento desarrollado por científicos suecos para analizar el entorno de radiación en la superficie lunar”.

Al igual que Yutu, que aterrizó en la Luna a fines de 2013, el nuevo rover lleva un radar de penetración en el subsuelo para detectar la estructura de la Luna cerca de la superficie y un espectrómetro infrarrojo para analizar la composición química de las sustancias lunares. El sistema tiene una vida útil de tres meses y puede atravesar rocas de hasta 20 centímetros a una velocidad máxima de 200 metros por hora.

Una imagen tomada por el módulo de alunizaje de la sonda ‘Chang’e 4’ muestra al explorador que se desplazará por la superficie lunar para recoger datos

4 ENE 2019 – 20:46 CET

El robot ‘Yutu-2’ descendiendo del módulo de alunizaje, en una foto tomada en el lado oculto de la Luna.

La agencia espacial china, CNSA, mostró las primeras imágenes del robot Yutu-2 avanzando por la superficie del cráter Von Kármán, una formación de 186 kilómetros de diámetro cubierta de polvo gris. Allí, comenzará a realizar el primer análisis sobre el terreno del lado oculto de la Luna. El Yutu-2, que comparte buena parte de su tecnología con el primer Yutu, que llegó a la Luna en 2013 con la misión Chang’e 3, espera tener una vida más longeva que aquella máquina, que se averió después de recorrer poco más de 100 metros.

Yutu-2 y el módulo de alunizaje de la sonda Chang’e 4 tienen cuatro instrumentos cada uno, con los que pretenden estudiar en detalle la superficie y el subsuelo del cráter. Dentro del módulo que no se moverá habrá también un experimento biológico que incluye huevos de gusano de seda y semillas de varias plantas. El objetivo de este trabajo es comprender cómo crecen estos seres vivos en un entorno con una gravedad tan débil como la lunar.

El nombre de Yutu-2 (que se traduce como Conejo de Jade-2) hace referencia a una leyenda china. Según explica la agencia de noticias Xinhua, Yutu es el conejo blanco mascota de Chang’e, la diosa de la Luna que prestó su nombre a la misión lunar china. La leyenda cuenta que Chang’e, después de tragarse una píldora mágica, tomó a su mascota y voló hacia la Luna, donde se convirtió en una diosa y desde entonces ha vivido con el conejo de jade blanco.

Yutu-2 se enfrenta a mayores desafíos que Yutu. Su lugar de aterrizaje, la cuenca Aitken, es el segundo mayor cráter del sistema solar. Al igual que su predecesor, el Yutu-2, capaz de soportar presión al vacío, radiación intensa y temperaturas extremas, está equipado con cuatro cargas científicas, incluidas una cámara panorámica, un espectrómetro para captar imágenes infrarrojas y dispositivos de medición de radar para obtener imágenes de la superficie de la Luna y analizar el suelo y la estructura lunar.

Las primeras imágenes de la cara oculta de la Luna captadas por la ‘Chang’e 4’

El robot chino Yutu-2 recorre la cara oculta de la Luna para mostrar de qué está hecha

2 de marzo de 2020-07:49

El robot Yutu-2 visto desde la sonda Chang»E 4, en el crater Aitken de la Luna.

Un pequeño robot chino desvela, gracias a un radar que le permite explorar el subsuelo lunar, de qué está hecho el interior de la cara oculta de la Luna. El nivel de detalle no tiene precedentes y ha permitido reconstruir el pasado de nuestro satélite y localizar los escombros del impacto de un asteroide que sucedió hace 3200 millones de años, cuando la vida en la Tierra apenas empezaba a surgir.

El 3 de enero de 2019 China se convirtió en el primer país en aterrizar con éxito en la cara no visible de la Luna, un territorio repleto de cráteres hasta ahora inexplorado por la imposibilidad de mantener una comunicación directa con la Tierra.

Cara oculta de la Luna: primeras imágenes de la sonda china Chang’e-4

Yutu-2 supera su vida útil y ya es el rover que más ha sobrevivido en la Luna

Rover en la Luna. Foto: CASC.

07/02/2020 | Madrid    1

El rover lunar chino Yutu-2, que puede atravesar rocas de hasta 20 centímetros a una velocidad máxima de 200 metros por hora, ya ha sobrepasado su vida una vida útil de tres meses, convirtiéndose en el rover que más ha sobrevivido en la Luna. El sistema que llegó en la sonda Change-4 en enero de 2019, ha recorrido 367,25 metros en su misión en la cara oculta de la Luna para realizar una exploración científica.

Durante la misión científica, tanto el módulo de aterrizaje como el rover de la sonda Change-4 terminaron su trabajo el 14º día lunar y cambiaron al modo inactivo durante la noche lunar. El 14º día lunar, Yutu-2 continuó moviéndose a lo largo de la ruta planificada. Los instrumentos científicos en el módulo de aterrizaje y el rover funcionaron según lo planeado.

El detector de radiación de neutrones y el radio espectrómetro de baja frecuencia en el módulo de aterrizaje funcionaron normalmente y adquirieron datos científicos. En el vehículo explorador, el espectrómetro de infrarrojo cercano, la cámara panorámica, el detector de átomos neutros y el radar lunar llevaron a cabo la exploración científica según lo previsto.

Al igual que Yutu, que aterrizó en la Luna a fines de 2013, el nuevo rover lleva un radar de penetración en el subsuelo para detectar la estructura de la Luna cerca de la superficie y un espectrómetro infrarrojo para analizar la composición química de las sustancias lunares.China planea lanzar la sonda Change-5 en 2020 para traer muestras lunares a la Tierra. Change-5 incluirá un módulo de aterrizaje, un orbitador, un ascendente y un regresador. Las tareas clave de la misión serán la recolección de muestras lunares, el despegue de la luna, el encuentro y el atraque en la órbita lunar y el reingreso a alta velocidad a la atmósfera de la Tierra.

El rover chino Yutu-2 continúa descubriendo los secretos del lado oculto de la Luna

REPÚBLICA/EP | 30/04/2020

El rover lunar chino Yutu-2 (Conejo de Jade), ha recorrido 447,68 metros en el lado opuesto de la luna relazando exploración científica del territorio, tras cubrir una distancia adicional de 27 metros en su decimoséptimo día lunar.

Tanto el módulo de aterrizaje como el rover de la sonda Chang’e-4 han cambiado al modo inactivo durante la noche lunar debido a la falta de energía solar, según el Centro de Programa de Exploración y Espacio Lunar de la Administración Nacional del Espacio de China, citada por Xinhua.

La sonda Chang’e-4 de China, lanzada el 8 de diciembre de 2018, realizó el primer aterrizaje suave en el Cráter Von Karman en la Cuenca del Polo Sur-Aitken en el extremo más alejado de la luna el 3 de enero de 2019.

Como resultado del efecto de bloqueo de marea, el ciclo de revolución de la Luna es el mismo que su ciclo de rotación, y el mismo lado siempre mira hacia la Tierra. Un día lunar equivale a 14 días en la Tierra, y una noche lunar tiene la misma longitud. Durante el decimoséptimo día lunar, Yutu-2 continuó su exploración hacia el noroeste del sitio de aterrizaje de la sonda y obtuvo un nuevo lote de datos de detección científica.

Yutu-2 ha trabajado mucho más tiempo que su vida de diseño de tres meses, convirtiéndose en el rover lunar de más larga duración en la luna.

Las tareas científicas de la misión Chang’e-4 incluyen realizar observaciones de radioastronomía de baja frecuencia, inspeccionar el terreno y los accidentes geográficos, detectar la composición mineral y la estructura superficial lunar superficial y medir la radiación de neutrones y los átomos neutros.

682 metros recorridos por la cara oculta de la Luna por el rover chino desde su llegada hace más de 800 días

23 Marzo 2021

Sergio Parra @SergioParra_

Un día y una noche lunares equivalen cada uno a unos 14 días en la Tierra. El rover chino YuTu-2, como parte de la misión Chang’e 4, lleva 800 días terrestres.

El odómetro del rover chino YuTu-2 suma ya 682,77 metros, según el Centro de Exploración Lunar y Programa Espacial de la Administración Nacional del Espacio de China.

Chang’e 4

Para atenuar el frío de la noche lunar, tanto el rover como el aterrizador incorporan un generador de radioisótopos de plutonio-238, de fabricación rusa. Desprende 120 vatios de potencia térmica, lo que permite calentar los instrumentos durante la noche, por medio de un líquido conductor circulante.

Tanto el vehículo como su módulo de aterrizaje cambiaron el pasado fin de semana al modo inactivo para la noche lunar después de funcionar de manera estable durante el 28º día lunar de estancia.

A través de un análisis de los datos de detección obtenidos por la sonda Chang’e-4, los investigadores han realizado una serie de descubrimientos científicos que incluyen la composición mineral y la historia de la evolución topográfica y geológica del lugar de aterrizaje.

El Chang’e 4 fue diseñado originalmente para funcionar durante un año y Yutu 2 durante tres meses. Efectivamente, ambas embarcaciones ya han excedido ese tiempo pero también ambas siguen funcionando correctamente.

El rover Yutu 2 de China está a punto de ‘despertar’ en el otro lado de la luna

Por Andrew Jones

El rover Yutu-2 de China se despertará en el lado opuesto de la luna este mes de mayo. (Crédito de la imagen: CLEP / CNSA)

El valiente rover Yutu 2 de China está a punto de despertar y continuará explorando el lado lejano de la luna mientras la nación trabaja para aterrizar un rover en Marte este mes de mayo.

El rover, que se lanzó con la misión Chang’e 4 , aterrizó en el lado opuesto de la luna en enero de 2019 y recientemente completó su 29 ° día lunar de actividades, dijo el Proyecto de Exploración Lunar de China (CLEP) el 23 de abril.

El módulo de aterrizaje y el rover impulsados ​​por energía solar de la misión entraron en estado inactivo el 19 de abril, hora de Beijing, justo antes de la puesta del sol. Las dos naves espaciales estarán protegidas de temperaturas tan frías como menos 290 grados Fahrenheit (menos 180 grados Celsius).

El rover y el módulo de aterrizaje se despertarán de su hibernación a principios de mayo después del amanecer sobre la nave espacial en el cráter Von Kármán.

Yutu 2 ha estado avanzando hacia el noroeste de su punto de aterrizaje en el cráter Von Kármán y hasta ahora ha viajado un total de 2,325 pies (708,9 metros), recopilando datos a lo largo del camino con sus cámaras panorámicas, radar de penetración lunar (LPR) y un espectrómetro de imágenes visible e infrarrojo cercano.

El de seis ruedas y 310 libras. (140 kilogramos) el rover ha descubierto una serie de capas distintas de roca debajo de la superficie lunar, que los científicos creen que fue creada por el vulcanismo y los intensos impactos de asteroides. El área que ha observado también incluye material procedente de cráteres cercanos como el cráter Finsen, según un documento presentado durante la Conferencia de Ciencias Lunar y Planetaria en marzo.

El documento afirma que el LPR podría ser un instrumento crucial para determinar la historia de la evolución de la superficie de la luna y rastrear las fuentes de los materiales de la superficie descubiertos por Yutu 2.

El rover está operando dentro de la antigua cuenca del Polo Sur-Aitken en el lado lunar lejano, una cuenca de impacto masivo. Los científicos piensan que el evento que creó la cuenca pudo haber excavado roca debajo de la corteza lunar y esperan que dicho material pueda ayudar a desentrañar los secretos de la formación de la luna.

Yutu 2 también se ha encontrado con una serie de fragmentos de roca que contienen vidrio creados o producidos por impactos más pequeños en la superficie lunar, algunos de los cuales han generado un gran interés .

Una vez que el rover se despierte en mayo, continuará su viaje hacia el noreste, donde los científicos esperan encontrar roca basáltica de un área cercana para proporcionar más información sobre la historia de la superficie lunar local.

Pero Yutu 2 no es el único rover de China que está progresando. A mediados de mayo, el recién nombrado rover Zhurong de China , parte de la misión nacional Tianwen 1, intentará aterrizar de forma segura en Utopia Planitia en Marte. El rover Zhurong de seis ruedas, impulsado por energía solar, lleva algo de tecnología y lecciones derivadas de Yutu 2, pero es más grande con 530 libras. (240 kilogramos) y lleva más instrumentos científicos.

Este mapa muestra la ruta que Yutu 2 en un año. El mapa fue producido por el historiador y cartógrafo de exploración espacial Phil Stooke.

Para saber más: https://enciclopediauniverso.com/el-universo-es-enorme/change-4-celebra-un-ano-al-otro-lado-de-la-luna/

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