Este Mundo, a veces insólito

Pioneer 8

Rate this post

Pioneer 8, también denominada Pioneer C, fue una sonda espacial de la NASA lanzada el 13 de diciembre de 1967 mediante un cohete Delta desde Cabo Cañaveral.

Pioneer 8 fue la tercera sonda de una serie de sondas (formada por Pioneer 6, Pioneer 7, Pioneer 9 y Pioneer E, con las que trabajó conjuntamente) con la misión de realizar el primer estudio detallado del viento solar, el campo magnético interplanetario y los rayos cósmicos, proporcionando datos prácticos sobre las tormentas solares.

La sonda estaba estabilizada por rotación, con un giro de 60 rpm y con el eje de giro perpendicular al plano de la eclíptica. Tenía forma de cilindro recubierto de células solares del cual sobresalen antenas y mástiles. Disponía de una antena direccional de alta ganancia, pudiendo transmitir a 512, 256, 64, 16 o 8 bps. El formato del envío de datos era seleccionable entre cuatro posibles modalidades, con tres de esas cuatro aptas para el envío de datos científicos (32 palabras de 7 bits por trama). La otra modalidad era utilizada para enviar telemetría sobre el estado de la sonda. A su vez, se disponía de cuatro modos de operación:Pionner61

  • Tiempo real: los datos eran obtenidos y transmitidos directamente, sin ser almacenados, según la velocidad de envío y la modalidad seleccionada.
  • Almacenamiento de telemetría: los datos eran guardados y enviados simultáneamente, según la velocidad de envío y la modalidad seleccionada.
  • Almacenamiento del ciclo de trabajo: se recogía y guardaba una única trama de datos científicos a la mayor velocidad posible, 512 bps; el intervalo entre la recogida y almacenamiento de sucesivas tramas era seleccionable a entre 2 y 17 minutos, con una capacidad total para almacenar datos hasta durante 19 horas.
  • Lectura de memoria: se enviaban los datos leyéndolos de la memoria de la sonda, enviándolos a la velocidad adecuada según la distancia de la nave a la Tierra.

El último contacto con Pioneer 8 tuvo lugar el 22 de agosto de 1996, ordenándosele pasar al transmisor de respaldo. Uno de los instrumentos científicos todavía funcionaba.

Organización: NASA

Fecha de lanzamiento: 13 de diciembre de 1967

Vehículo de lanzamiento: Delta

Sitio de lanzamiento: Cabo Cañaveral

Aplicación: Estudio del viento solar, el campo magnético interplanetario y los rayos cósmicos

Configuración: Cilíndrica

Masa: 146 kg

Dimensiones: 0,94 m de diámetro x 0,81 m de alto, con mástiles de hasta 1,8 m de longitud

Potencia: 79 vatios

NSSDC ID: 1967-123A

Tipo de órbita: Heliocéntrica

Instrumentos principales: 6 instrumentos diferentes, incluyendo un analizador de plasma y un detector de rayos cósmicos

Tasa de datos: 512, 256, 64, 16 o 8 bps

Tres de los cuatro formatos se utiliza principalmente para datos científicos y consistió en 32 palabras de siete bits por fotograma. Se utilizó un formato de datos científicos en las dos mayores tasas de bit. Otro fue utilizado en las tres tasas de bits más baja.

El tercero fue utilizado para los datos de sólo el experimento de propagación de radio. El cuarto formato de datos fue utilizado principalmente para datos de ingeniería. Los cuatro modos de funcionamiento fueron (1) en tiempo real, telemetría (2) tienda, consigna para bicicletas (3) servicio y lectura de memoria (4). En el modo en tiempo real, los datos muestreados y transmitidos directamente (sin almacenamiento) como se indica por el tipo de formato y bits de datos seleccionado. En el modo de tienda de telemetría, los datos almacenados y transmitidos simultáneamente en el formato y en la tasa de bits seleccionado. En el modo de tienda del ciclo de deber, un único fotograma de datos científicos fue recogido y almacenado a una velocidad de 512 bps.Pionner8

El intervalo de tiempo entre la recolección y el almacenamiento de fotogramas sucesivos podría variarse por comando de tierra entre 2 y 17 min para cubrir datos parciales por períodos de hasta 19 h, como limitado por la capacidad de almacenamiento de bits. En el modo de lectura de memoria, datos fueron leídos hacia fuera en cualquier tasa de bits era apropiado a la distancia del satélite de la tierra.

Pionero 8 fue lanzado el 13 de diciembre de 1967 en una órbita heliocéntrica con un radio promedio de 1.1 AU. La nave espacial última fue seguida con éxito el 22 de agosto de 1996, después de ser mandado al tubo transmisor backup (TWT). No hay más planes para rastrear o tratar de comunicaciones con Pioneer 8.

La tercera sonda de la serie Pioneer Block-II, también denominada Pioneer-C, fue preparada inmediatamente para intentar refinar los conceptos que hasta entonces definían la forma y estructura de la «cola» de la magnetosfera terrestre, y también para continuar controlando la actividad solar. Ésta había estado evolucionando constantemente durante los últimos años. En 1969 se alcanzaba el llamado «máximo solar», momento de intensos acontecimientos que debían ser estudiados con detalle. No olvidemos que el clímax de ese ciclo, que se repite cada 11 años, coincidiría con el probable desembarco tripulado lunar. Era pues de capital importancia el controlar constantemente los sucesos acaecidos en el Sol para evitar que llegasen a afectar irreversiblemente a los astronautas del Proyecto Apolo. Tanto la Pioneer-8 como sus dos anteriores compañeras serían utilizadas profusamente en esta tarea de continua vigilancia. Amplias mejoras en la red de seguimiento terrestre permitirían recibir la información procedente del trío espacial sin demasiadas dificultades, un hecho que pocos años antes hubiera parecido casi milagroso. La longevidad de las tres sondas las había permitido alcanzar puntos muy alejados de su órbita con respecto a la Tierra, convirtiéndolas en los nuevos meteorólogos solares y en puntales básicos sobre los que descansaría uno de los aspectos de la seguridad en el famoso proyecto Apolo.

Precisamente, ésta sería la primera ocasión que un pequeño satélite acompañaría a las Pioneer, oportunidad que se repetiría durante los siguientes dos lanzamientos. Dichos satélites, bautizados con diferentes nombres pero usualmente llamados «Test and Training Satellites», serían utilizados para que los controladores en la Tierra practicaran hasta la saciedad los procedimientos que significaban el contacto constante entre las estaciones de seguimiento y los próximos vuelos del Apolo.

El Pioneer-8 debería ser colocado en una situación muy precisa. Su órbita alrededor del Sol estaría sólo ligeramente más alejada de nuestra estrella que la propia de la Tierra, de tal manera que pudiese estudiar más fácilmente la magnetosfera de ésta última. La trayectoria adoptada permitía un margen propulsivo que sería aprovechado adecuadamente a través de la presencia a bordo del satélite TTS-1.

El instrumental instalado en el Pioneer-8 difería un poco del de la Pioneer-7. Había sido mejorado apreciablemente y se habían añadido dos experimentos más. Así, la nave quedó equipada con un telescopio de rayos cósmicos, un experimento de análisis de la propagación de radioondas, un detector del gradiente de los rayos cósmicos, un detector de campos eléctricos y otro de polvo cósmico, un magnetómetro de eje simple, un analizador de plasma y el implícito experimento de mecánica celeste. En total, la sonda alcanzó una masa al despegue de 65,36 Kg.  Otros dos 20 Kg pertenecían al satélite-objetivo TTS-1 (o TETR-1).

La pareja fue lanzada en un Delta-E1 el 13 de diciembre de 1967. Tras un vuelo normal, y después de haber situado al TTS-1 en su propia e independiente trayectoria (estaba unido a la segunda etapa del cohete, la cual no alcanzaría la velocidad de escape), la Pioneer-8 fue inyectada en su órbita solar definitiva. El afelio de ésta quedó situado a 1,087 Unidades Astronómicas y el perihelio a 0,990 U.A., rozando la órbita de la Tierra. La órbita conseguida no fue del todo correcta, sus parámetros no coincidieron totalmente con los esperados, pero la desviación resultó ser prácticamente insignificante.

El trabajo de la Pioneer-8 se inició inmediatamente.  Era mucho lo que sus compañeras habían descubierto ya. Entre otras cosas, que el viento solar no avanzaba de forma rectilínea, que la temperatura de los electrones interplanetarios variaba constantemente, en un rango entre 10.000 y 90.000 ºF, que la densidad del viento solar era de unos 5,5 electrones por centímetro cúbico, etcétera. La Pioneer-8 intentaría precisar y refinar aún más si era posible estas conclusiones.

Con la sonda lanzada en la misma dirección que la seguida por la Tierra, pero desplazándose en una órbita superior, nuestro planeta la sobrepasó muy pronto, apenas 37 días después del despegue. Así pues, quedó en disposición de medir el campo magnético terrestre desde una región adecuada. Lo hizo repetidamente a semejanza de sus antecesoras y progresó a lo largo de su misión acumulando millones de datos que serían después analizados por los especialistas.

Diez años después, la Pioneer-8 continuaba suministrando información, ofreciéndonos una clara imagen de la actividad solar a lo largo de un ciclo completo. Esta información, cotejada con la de las Pioneer-6 y 7, permitió establecer una relación entre dicha actividad y las manifestaciones detectadas en la magnetosfera de la Tierra.

La edad de los instrumentos empezó entonces a hacer mella en la sonda. El sensor solar falló, operando bajo mínimos sólo en las proximidades del perihelio, y el parco suministro eléctrico de las degradadas células solares imposibilitó de pronto el uso de la mayoría de instrumentos. En agosto de 1996 se ordenó la conexión de su amplificador de comunicaciones de reserva. La sonda aún funcionaba, pero sólo se encontraba operativo el detector de campos eléctricos.

 

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.