Este Mundo, a veces insólito

Prehistoria

Océano Tetis

Océano Tetis

Mapa que muestra la ubicación de Tetis, entre Laurasia y Gondwana.

El océano Tetis o mar de Tetis (de la titánide griega Tetis o Τηθύς, Tēthýs) era un océano de la era Mesozoica que existió entre los continentes de Gondwana y Laurasia, previamente a la aparición del océano Índico.

Historia

En 1893, utilizando registros fósiles hallados de los Alpes, África y el Himalaya, el geólogo Eduard Suess propuso la existencia de un mar interior entre los primitivos continentes de Laurasia y Gondwana. Los fósiles, hallados en zonas muy montañosas, eran de criaturas marinas, por lo que era necesaria la existencia de una gran masa de agua que el científico bautizó como mar de Tetis, aludiendo a la diosa griega del mar, Tetis.

Más tarde, la teoría de la tectónica de placas refutó gran parte de las proposiciones de Suess. No obstante, determinó la existencia de una gran masa de agua, en época más temprana que la que calculó el científico, pero ocupando la misma zona. Esta extensión fue bautizada como océano Tetis en la moderna teoría de la tectónica de placas en honor a Suess, cuyos conceptos eran aproximados pero visionarios.

Teoría moderna

Distribución de los continentes hace 280 millones de años durante el Pérmico. La placa de Cimmeria comienza a desplazarse hacia el norte reemplazando el océano Paleo-Tetis por el océano Tetis.

Hace aproximadamente 250 millones de años, a finales del Pérmico, un nuevo océano comenzó a formarse en el extremo sur de otro océano anterior denominado Paleo-Tetis. Una falla se formó a lo largo del norte de la placa de Cimmeria, al sur de Pangea. A lo largo de los 60 millones de años, esa placa se fue desplazando hacia el norte, empujando el suelo del océano Paleo-Tetis debajo de la superficie de extremo este de Pangea (Laurasia). El resultado fue la formación del océano Tetis, directamente sobre el lugar que ocupaba su antecesor, el océano Paleo-Tetis.

Durante el Jurásico, hace 150 millones de años, Cimmeria, finalmente colisionó con Laurasia. Como resultado, el suelo oceánico se combó bajo esta segunda placa (proceso de subducción) formando la fosa de Tetis. Al tiempo los niveles de agua subieron, cubriendo grandes partes de Europa con mares poco profundos. En aquella época también se produjo la división de las dos masas de tierra que formaban Pangea, Laurasia y Gondwana, formándose el océano Atlántico entre ambas.

Hace unos 100 millones de años, Gondwana comenzó a romperse, empujando África e India hacia el norte, a través de Tetis. Como resultado, el océano se empequeñece, por lo que su denominación para este período es mar de Tetis. Éste existió hasta hace 15 millones de años.

Actualmente, India, Indonesia y el océano Índico cubren la mayor parte de la superficie que ocupó este mar y Turquía, Irak y el Tíbet se asientan en Cimmeria. El mar Negro, el Caspio y el Aral son vestigios del mismo. La mayor parte del fondo del océano Tetis desapareció bajo Cimmeria y Laurasia.

Terminología y subdivisiones

Como cualquier otra ciencia, la geología vive una continua evolución y los términos empleados en la descripción de algunas formaciones geológicas antiguas han fluctuado a medida que se han ido estableciendo teorías más precisas. Muchas fuentes en Internet, por ejemplo, usan la expresión «océano Tetis» para referirse al mar de Tetis, y viceversa. Incluso es posible encontrar el incipiente océano Atlántico del Período Jurásico referido erróneamente como mar de Tetis.

Paleogeografía de la región mediterránea durante el Oligoceno. Paratetis se va cerrando (en el sur de Europa) y es sustituido por el mar Mediterráneo (al norte de África).

Océano Tetis Occidental

El límite occidental del océano Tetis es llamado el mar de Tetis, océano Tetis Occidental u océano Tetis Alpino, siendo vestigios de éste los mares Caspio, Aral y Negro. Éste no era un océano abierto, estando cubierto por multitud de pequeñas placas tectónicas, arcos de islas propios del Cretáceo y microcontinentes.

Océano Tetis Oriental

La parte este de Tetis es referida como océano Tetis Oriental.

El mar de Tetis en otros períodos

A medida que la teoría de la deriva continental ha ido siendo ampliada y mejorada, se ha extendido el nombre de Tetis a otros océanos que le precedieron. El Paleo-Tetis, existió desde el Silúrico, hace 440 millones de años, hasta el Jurásico. A este le precedió el océano Proto-Tetis, formado hace 600 millones de años.

Paleontología

El océano Tetis es objeto de estudio de la paleontología ya que permite a esta ciencia conocer como eran los hábitats marinos y marismeños hace millones de años a través del estudio de fósiles hallados en zonas interiores.

Los geólogos han encontrado los fósiles de las criaturas de este océano en las rocas del Himalaya. Por lo tanto, sabemos que estas rocas estaban sumergidas antes de que el continente indio las empujara hacia el interior de Asia. Podemos ver pruebas geológicas similares en la Orogenia Alpina de Europa, donde el movimiento de la placa africana levantó los Alpes.

¿Se imaginaron alguna vez que en el lugar mas seco del mundo había una mar?

Hace aproximadamente 250 millones de años, a finales del Pérmico, un nuevo océano comenzó a formarse en el extremo sur de otro océano anterior denominado Paleo-Tetis. Una falla se formó a lo largo del norte de la placa de Cimmeria, al sur de Pangea. A lo largo de los 60 millones de años, esa placa se fue desplazando hacia el norte, empujando el suelo del océano Paleo-Tetis debajo de la superficie de extremo este de Pangea (Laurasia). El resultado fue la formación del océano Tetis, directamente sobre el lugar que ocupaba su antecesor, el océano Paleo-Tetis.

Durante el Jurásico, hace 150 millones de años, Cimmeria, finalmente colisionó con Laurasia. Como resultado, el suelo del océano se combó bajo esta segunda placa la fosa de Tetis. Al tiempo los niveles de agua subieron, cubriendo grandes partes de Europa con mares poco profundos. En aquella época también se produjo la división de las dos masas de tierra que formaban Pangea, Laurasia y Gondwana, formándose el océano Atlántico entre ambas.

Hace unos 100 millones de años, Gondwana comenzó a romperse, empujando África e India hacia el norte, a través de Tetis. Como resultado, el océano se empequeñece, por lo que su denominación para este período es mar de Tetis. Éste existió hasta hace 15 millones de años.

Actualmente, India, Indonesia y el océano Índico cubren la mayor parte de la superficie que ocupó este mar y Turquía, Irak y el Tíbet se asientan en Cimmeria. El mar Negro, el Caspio y el Aral son vestigios del mismo. La mayor parte del fondo del océano Tetis desapareció bajo Cimmeria y Laurasia.

Los primeros hallazgos de esqueletos de ballena en Wadi al-Hitan, conocido como ‘el Valle de las Ballenas’, en Egipto, se remontan a 1902. Los cetáceos descansan sobre un mar de arena que fue un antiguo océano llamado Tetis, hace 50 millones de años, y que en la actualidad se ha evaporado por completo.

En una de las regiones más secas del mundo, los restos de las ballenas comenzaron a aflorar por la erosión del viento entre las del desierto del Sahara en Egipto. Conocido como ‘Wadi al-Hitan’ o ‘Valle de las Ballenas’, los restos fosilizados permiten conocer como era esta región  cuando estaba cubierta por un vasto océano hace unos 50 millones de años.

El área contiene huesos fosilizados de un antepasado de las ballenas modernas que fueron descubiertos por paleontólogos por primera vez en 1902. En la actualidad se considera este lugar como un museo al aire libre.

Hace unos 50 millones de años, la zona estaba cubierta por el así llamado océano de Tetis, y ocupaba el espacio entre África y Asia antes de que la India se uniera al continente, generando el Himalaya.

Cuando el Mediterráneo se secó

El Mediterráneo, ese mar que baña nuestras costas levantinas, desde Cataluña hasta Andalucía, es uno de los restos que actualmente quedan del Océano Tetis, aquel océano interior que tenía Pangea. Con sus 2’5 millones de kilómetros cuadrados de superficie es el tercer mar más grandes del planeta (sin contar océanos), con una profundidad media de 1430 m y una profundidad máxima de 5.267 m (Fosa Calypso, en Grecia). Con estos datos es difícil pensar que un mar así pudiera secarse alguna vez, pero así ocurrió en el pasado geológico reciente, y el Calentamiento Global no tuvo nada que ver con ello.

Ilustración geográfica de cómo pudo ser la cuenca del Mediterráneo durante la crisis de salinidad del Messiniense (fuente: Ledesma Rubio, 2005)

La Crisis de Salinidad del Messiniense, como se llama a este suceso tan llamativo, ocurrió hace unos 5-6 Ma, en el Mioceno. Por aquel entonces los continentes aún no tenían las posiciones que ocupan actualmente, ni tampoco eran exactamente igual, aunque la geografía ya se iba pareciendo a la actual. El Istmo de Panamá aún no había emergido en el Caribe, por lo que Norteamérica y Sudamérica aún estaban separadas, mientras que en la región del Mediterráneo la comunicación con el Atlántico era bien diferente.

Durante el Cretácico, entre hace 145 y 65 millones de años, el nivel del mar estuvo por lo general varios cientos de metros por encima del actual, debido a la ausencia de hielos continentales y , sobre todo, a una menor profundidad media de las cuencas oceánicas. Mares extensos de aguas someras inundaban muchas de las regiones que hoy están emergidas. El amplio y abierto Mar de Tethys (precursor del Mediterráneo) anegaba vastas extensiones de Europa y del norte de África. Europa era un archipiélago de islas, en cuyos mares poco profundos se formaron típicos depósitos de rocas calizas y coralinas.

Durante el Terciario, en los últimos 60 millones de años, el Mar de Tethys se fue estrechando por el este hasta quedar separado del Océano Indico. Así se formó una gran cuenca marina casi separada del océano abierto. Abarcaba en una misma extensión al Mediterráneo, al Mar Negro y al Mar Caspio. Luego, el movimiento orogénico alpino aisló al Negro y al Caspio, que quedaron convertidos en mares interiores.

El Mediterráneo siguió conectado por occidente con el Océano Atlántico. Pero el intercambio de aguas se realizaba, no por el estrecho de Gibraltar, sino por zonas que hoy están emergidas: el corredor bético en el norte (Andalucía), y el corredor del Rif en el sur (Marruecos).

https://copepodo.wordpress.com/2008/02/08/sin-tetis-no-hay-paraiso/

Panthalassa

Panthalassa o Paleopacífico

El océano rodeando Pangea es Panthalassa.

Panthalassa (del griego para «todos los mares») fue el enorme océano global que rodeaba al supercontinente Pangea durante el final del periodo Paleozoico y el principio de la era Mesozoica. Pangea fue el supercontinente del que se desprendieron luego los continentes actuales, en el contexto de la teoría de la deriva continental, del geofísico y astrónomo Alfred Wegener.

La ruptura de Pangea formó las cuencas del océano Atlántico y del océano Ártico y provocó el cierre de la cuenca de Tetis, creándose la cuenca del océano Índico. Este término se deriva del griego cuyo significado es “todos los mares”, nombre que se ha convenido en dar al enorme océano que rodeó Pangea al final del Paleozoico y principios del Mesozoico hace aproximadamente de 300 millones de años, cuando se formó Pangea, a 200 millones de años, cuando el supercontinente comenzó a separase en otros menores con la consiguiente formación de nuevos mares. Cabe decir que Pangea no fue el único supercontinente, sino el último hasta la fecha. Los anteriores fueron Rodinia, fragmentado hace 750 millones de años, y Pannotia, fragmentado hace 540 millones de años. Pannotia tenía forma de “V”, en el centro de la cual y a su alrededor quedó Panthalassa.

Durante los periodos arriba mencionados ocurrieron acontecimientos relevantes, como la denominada «explosión» de la vida marina del Cámbrico con su correspondiente extinción masiva, proliferación de invertebrados durante el Ordovícico, aparición de las primeras plantas terrestres en el Silúrico y de reptiles e insectos durante el carbonífero; el Paleozoico termina en el periodo Pérmico con la formación de Pangea y la extinción masiva del 95% de las especies existentes.

Antes de esto transcurrió el supereón Precámbrico. A pesar de su larga duración (desde hace 4.600 hasta 540 millones de años) no se tienen apenas evidencias fósiles de vida, probablemente porque la mayoría de las formas tuvieron cuerpos blandos que no podían fosilizar o porque quedaran atrapadas en rocas primigenias que posteriormente sufrieron erosión o metamorfismo y los posibles restos quedaron destruidos. En cualquier caso, la Panthalassa del Precámbrico fue el caldo primigenio donde se originó la vida. Los estudios científicos más aceptados sostienen la formación de vida en un tiempo en que la atmósfera de nuestro planeta era reductora (pobre en oxígeno) y cálida y la composición de los mares muy diferente de la actual (véanse los estudios de Oparin y Haldane). Otros, sin embargo, proponen que era necesaria la congelación y el impacto de meteoros (Stanley Miller). En resumen, aparte de algunos hechos probados (creación de aminoácidos en condiciones prebióticas, experimento de Urey-Miller en 1953), no existe un único modelo y no se tiene muy claro cómo apareció la vida en la Tierra, pero se presume que el océano, fuera cual fuera su composición, desempeñó un importante papel; no en vano las más antiguas muestras fósiles son de organismos marinos.

https://www.geolsoc.org.uk/Geoscientist/Archive/March-2010/Panthalassa-ocean-of-ignorance

Los orígenes de los planteamientos de la Teoría de la Deriva Continental provienen de la forma como todos los continentes parecen encajar entre sí, especialmente aquellos separados por el Océano Atlántico. Por otro lado, también existen diversas similitudes entre las faunas fósiles de distintas regiones del mundo, así como en sus formaciones geológicas. Si bien hoy en día todos los océanos poseen puntos de encuentro, es muy posible que en el pasado todos hayan sido parte de un ente unificado.

Hay hipótesis que han llevado incluso más lejos la Teoría de la Deriva Continental de Wegener y afirman que antes de la Pangea existió un supercontinente aún más compacto denominado Rodinia. Asimismo, también han nombrado un antecesor al gran océano Pantalasa, dándole el nombre de Mirovia. Este habría pasado buena parte de su existencia congelado, incluso hasta los dos kilómetros de profundidad, debido a lo que se conoce como el Periodo Criogénico, donde el planeta sufrió un período de glaciación.

A partir de la separación de la Pangea, el gran océano se dividió inicialmente en dos: El Pacífico, al oeste y al norte, y el Tetis, al sur y al este. En ese entonces surgieron dos continentes: Laurasia, al norte, y Gondwana, al sur. Pasarían millones de años para llegar a la variada formación continental y oceánica actual.

En un principio Wegener no supo explicar por qué ocurrían estos movimientos, por ello años más tarde desarrollaría la célebre Teoría de la Tectónica de Placas. Afirmaría entonces que la tierra estaba conformada por diversas capas, algunas de la cuales se fracturaban en grandes bloques, denominados placas tectónicas. Estas serían removidas constantemente por fuerzas provenientes de los estratos más profundos de la tierra, por lo que las cortezas oceánicas y continentales sufrirían transformaciones geográficas.

Hoy día la mayor parte de lo que fue la cuenca y la corteza del gran océano Pantalasa ha sido arrastrada bajo la placa tectónica de América del Norte y la placa Euroasiática.

Estudios basados en historiales de tomografías sísmicas afirman además que las placas tectónicas en bordes convergentes, denominadas también “subducidas”, que se visualizan en diversos mantos submarinos indican que al menos varios océanos o mares diferentes se pueden definir como consecuencia del océano Pantalasa.

Restos de la placa oceánica de Pantalasa puede ser encontrados en las placas de Juan de Fuca, Gorda, Cocos y Nazca, las cuales en el pasado formaron parte de una placa mayor llamada Farallón.

Panthalassa

Cuando Panthalassa rodeaba Pangea, Laurasia estaba ubicada en el hemisferio norte y Gondwana en el sur.

Esquema de las masas de tierra actuales agregadas para la orientación.

Panthalassa, también conocido como Océano Panthalassic o Océano Panthalassan (del griego πᾶν «todos» y θάλασσα «mar»), [1] fue el superoceán que rodeaba al supercontinente Pangea. Durante la transición paleozoicamesozoica c. 250 Ma ocupaba casi el 70% de la superficie terrestre. Su fondo oceánico ha desaparecido por completo debido a la subducción continua a lo largo de los márgenes continentales en su circunferencia.[2] A Panthalassa también se le conoce como Paleo-Pacífico («viejo Pacífico») o Proto-Pacífico porque el Océano Pacífico se desarrolló desde su centro en el Mesozoico hasta el presente.

El supercontinente Rodinia comenzó a separarse 870–845 Ma, probablemente como consecuencia de un superplume causado por avalanchas de losas del manto a lo largo de los márgenes del supercontinente. En un segundo episodio c. 750 Ma, la mitad occidental de Rodinia comenzó a separarse: el Kalahari occidental y el sur de China se separaron de los márgenes occidentales de Laurentia; y por 720 Ma Australia y la Antártida Oriental también se habían separado.[3] En el Jurásico Tardío, la Placa del Pacífico se abrió originando desde una unión triple entre las placas Panthalassic Farallon, Phoenix e Izanagi. Panthalassa se puede reconstruir en base a líneas magnéticas y zonas de fractura preservadas en el Pacífico occidental.[4]

En Laurentia occidental (América del Norte), un episodio tectónico que precedió a esta ruptura produjo divisiones fallidas que albergaban grandes cuencas depositarias en Laurentia Occidental. El océano global de Mirovia, un océano que rodeaba Rodinia, comenzó a reducirse a medida que el océano panafricano y Panthalassa se expandían.

Hace entre 650 y 550 millones de años, comenzó a formarse otro supercontinente: Pannotia, que tenía la forma de una «V». Dentro de la «V» estaba Panthalassa, fuera de la «V» estaban el Océano Panafricano y los remanentes del Océano Mirovia.

Reconstrucción de la cuenca del océano

La mayoría de las placas oceánicas que formaron el fondo oceánico de Panthalassa han sido subducidas y las reconstrucciones tectónicas de placas tradicionales basadas en anomalías magnéticas, por lo tanto, solo pueden usarse para restos del Cretácico y posteriores. Los antiguos márgenes del océano, sin embargo, contienen terranes alóctonos con arcos volcánicos intra-pantlásicos triásicos-jurásicos preservados, que incluyen Kolyma-Omolon (noreste de Asia), Anadyr-Koryak (Asia oriental), Oku-Niikappu (Japón) y Wrangellia y Stikinia (oeste de América del Norte). Además, la tomografía sísmica se está utilizando para identificar losas subducidas en el manto, de donde se puede derivar la ubicación de las antiguas zonas de subducción del Pantlásico. Una serie de tales zonas de subducción, llamadas Telkhinia, definen dos océanos separados o sistemas de placas oceánicas: los océanos Pontus y Thalassa.[5] Océanos marginales nombrados o placas oceánicas incluyen (en el sentido de las agujas del reloj) Mongol-Ojotsk (ahora una sutura entre Mongolia y el Mar de Ojotsk ), Oimyakon (entre el craton asiático y Kolyma-Omolon), Slide Mountain Ocean (Columbia Británica), [6] y Mezcalera (oeste de México).

Margen oriental

El margen occidental (coordenadas modernas) de Laurentia se originó durante la desintegración neoproterozoica de Rodinia. La Cordillera de América del Norte es un orógeno de acreción que creció mediante la adición progresiva de terranes alóctonas a lo largo de este margen del Paleozoico Tardío. El volcanismo devónico de arco posterior revela cómo este margen pantlásico oriental se convirtió en el margen activo que todavía se encuentra en el medio paleozoico. La mayoría de los fragmentos continentales, arcos volcánicos y cuencas oceánicas agregadas a Laurentia de esta manera contenían faunas de afinidad Tethyan o asiática. Los terranes similares agregados al norte de Laurentia, en contraste, tienen afinidades con Baltica, Siberia y el norte de Caledonia. Estos últimos terrenos probablemente se acrecentaron a lo largo del margen oriental de Panthalassa por un sistema de subducción de estilo escocés caribeño.[7]

Margen occidental

La evolución del límite Panthalassa-Tethys es poco conocida porque se conserva poca corteza oceánica; tanto el fondo Izanagi como el conjugado del Océano Pacífico están subducidos y la cordillera oceánica que los separaba probablemente se subduce c. 60–55 Ma. Hoy en día, la región está dominada por la colisión de la placa australiana con una compleja red de límites de placas en el sudeste asiático, incluido el bloque Sundaland. La propagación a lo largo de la cresta del Pacífico y Phoenix finalizó a 83 Ma en el Osbourn Trough en la Zanja de TongaKermadec.[4]

Durante el Permian, los atolones se desarrollaron cerca del ecuador en los montes submarinos del medio Panthalassic. A medida que Panthalassa se sometió a una subducción a lo largo de su margen occidental durante el Jurásico Triásico y el Jurásico Temprano, estos montes submarinos y atolones paleolíticos se agregaron como bloques y fragmentos de piedra caliza alóctona a lo largo del margen asiático. [8] Uno de estos complejos de atolón migratorio ahora forma un cuerpo de piedra caliza de dos kilómetros de largo (1.2 mi) y de 100 a 150 metros de ancho (330–490 pies) en el centro de Kyushu , suroeste de Japón.[9]

Fusuline foraminifera, un orden ahora extinto de organismos unicelulares, desarrolló gigantismo —el género Eopolydiexodina, por ejemplo, alcanzó un tamaño de hasta 16 cm (6,3 pulgadas )— y sofisticación estructural, incluidas las relaciones de simbiontes con algas fotosintetizantes, durante el período Carbonífero, y Permian. El evento de extinción Pérmico-Triásico c. 260 Ma, sin embargo, puso fin a este desarrollo con solo los taxones enanos que persisten en todo el Pérmico hasta la extinción final por fusulina c. 252 Ma. Las fusulinas permianas también desarrollaron un notable provincialismo por el cual las fusulinas se pueden agrupar en seis dominios.[10] Debido al gran tamaño de Panthalassa, cien millones de años pudieron separar la acumulación de diferentes grupos de fusulines. Suponiendo una tasa de acreción mínima de 3 centímetros por año (1.2 pulgadas / año), las cadenas de montañas submarinas en las que evolucionaron estos grupos estarían separadas por al menos 3.000 km (1.900 mi), aparentemente estos grupos evolucionaron en entornos completamente diferentes.[11] Una caída significativa en el nivel del mar al final del Pérmico condujo al fin de la extinción de Capitanian. La causa de esta extinción está en disputa, pero un candidato probable es un episodio de enfriamiento global que transformó una gran cantidad de agua de mar en hielo continental.[12]

Los montes submarinos acrecentados en el este de Australia como parte del orógeno de Nueva Inglaterra revelan la historia de los puntos calientes de Panthalassa.[13] Desde el Devónico Tardío hasta el Carbonífero, Gondwana y Panthalassa convergieron a lo largo del margen este de Australia a lo largo de un sistema de subducción por inmersión en el oeste que produjo (de oeste a este) un arco magmático, una cuenca del antebrazo y una cuña de acreción. La subducción cesó a lo largo de este margen en el Carbonífero Tardío y saltó hacia el este. Desde el Carbonífero Tardío hasta el Pérmico Temprano, el orógeno de Nueva Inglaterra estuvo dominado por un entorno extensional relacionado con una transición de subducción a deslizamiento. La subducción se reinició en el Pérmico y las rocas graníticas del batolito de Nueva Inglaterra se produjeron mediante un arco magmático, lo que indica la presencia de un margen de placa activa a lo largo de la mayor parte del orógeno. Los restos de Permian a Cretáceo de este margen convergente, conservados como fragmentos en Zealandia (Nueva Zelanda, Nueva Caledonia y el Aumento del Señor Howe), fueron saqueados de Australia durante la separación del Cretácico Tardío al Terciario Temprano del este de Gondwana y la apertura del Mar de tasman.[14] La placa de unión cretácica, ubicada al norte de Australia, separaba el Tethys oriental de Panthalassa.[15]

Paleo-oceanografía

Panthalassa era un océano del tamaño de un hemisferio, mucho más grande que el Pacífico moderno. Podría esperarse que el gran tamaño resulte en patrones de circulación de corrientes oceánicas relativamente simples, como un solo giro en cada hemisferio, y un océano mayormente estancado y estratificado. Sin embargo, los estudios de modelación sugieren que hubo un gradiente de temperatura de la superficie del mar (SST) este-oeste en el que el agua más fría se sacó a la superficie al aflorar en el este mientras que el agua más cálida se extendió hacia el oeste hasta el océano Tethys. Los giros subtropicales dominaron el patrón de circulación. Las dos bandas hemisféricas estaban separadas por la ondulante zona de convergencia intertropical (ZCIT).[dieciséis]

En el norte de Panthalassa había vientos del oeste de latitud media al norte de 60 ° N con vientos del este entre 60 ° N y el ecuador. La circulación atmosférica al norte de 30 ° N está asociada con la Alta del Norte de Panthalassa que creó la convergencia de Ekman entre 15 ° N y 50 ° N y la divergencia de Ekman entre 5 ° N y 10 ° N. Un patrón que resultó en el transporte Sverdrup hacia el norte en regiones de divergencia y hacia el sur en regiones de convergencia. Las corrientes fronterizas occidentales dieron lugar a un giro del Norte de Panthalassa subtropical anticiclónico en latitudes medias y una circulación anticiclónica meridional centrada en 20 ° N.[dieciséis]

En el norte tropical de Panthalassa, los vientos alisios crearon flujos hacia el oeste, mientras que los flujos del ecuador fueron creados por vientos del oeste en latitudes más altas. En consecuencia, los vientos alisios alejaron el agua de Gondwana hacia Laurasia en la corriente ecuatorial del norte de Panthalassa. Cuando se alcanzaran los márgenes occidentales de Panthalassa, las intensas corrientes de los límites occidentales formarían la corriente oriental de Laurasia. En las latitudes medias, la corriente del norte de Panthalassa traería el agua de regreso al este, donde una débil corriente del noroeste de Gondwana finalmente cerraría el giro. La acumulación de agua a lo largo del margen occidental, junto con el efecto Coriolis, habría creado una Corriente Contador Ecuatorial de Panthalassa.[dieciséis]

En el sur de Panthalassa, las cuatro corrientes del giro subtropical, el sur de Panthalassa, giraron en sentido contrario a las agujas del reloj. La corriente meridional de Panthalassa ecuatorial fluyó hacia el oeste entre el ecuador y 10 ° S hacia la occidental, intensa Corriente de Panthalasssa del Sur. La Corriente Polar del Sur luego completa el giro como la Corriente Suroeste de Gondwana. Cerca de los polos, los vientos del este crearon un giro subpolar que giraba en sentido horario.[dieciséis]

Mapa del Océano Panthalassa hace unos 200 millones de años. Los óvalos blancos muestran las ubicaciones reconstruidas de arcos volcánicos conocidos de rocas continentales.

Otra denominación admitida es la de Océano Mundial

Océano mundial u océano global (de las expresiones inglesas world ocean y global ocean) es el sistema interconectado de masas de agua oceánicas o marinas de la Tierra. Comprende la mayor parte de la hidrosfera. La expresión «océano planetario» se utiliza más habitualmente en planetología para denominar a la masa oceánica de cualquier planeta oceánico.

La unidad y continuidad del océano mundial, con un intercambio relativamente libre entre sus partes, es de fundamental importancia para la oceanografía.1​ Está dividido en varias zonas oceánicas principales que están delimitadas por los continentes y que tienen diferentes características oceanográficas. Estas divisiones son: el océano Atlántico, el océano Ártico (a veces considerado como un mar del Atlántico), el océano Índico, el océano Pacífico y el océano Antártico o Austral (a veces, considerado sólo la parte sur de los océanos Atlántico, Índico y Pacífico). A su vez, las aguas oceánicas están intercaladas por muchos mares más pequeños y otros cuerpos de agua.

El océano mundial ha de haber tenido una u otra forma de existencia en la Tierra desde los primeros eones (origen del agua en la Tierra),2​ y fue esencial para el origen y el desarrollo de la vida. Su forma no ha sido constante, ya que la deriva continental la ha ido cambiando continuamente (en la escala de tiempo geológico –tectónica de placas-). Para el periodo (finales del Paleozoico y comienzos del Mesozoico) en que la mayor parte de las tierras emergidas formaban un único continente, que los paleogeólogos denominan Pangea («toda la tierra»), se denomina Panthalassa («todo el mar») a ese océano único. En distintas ocasiones de la historia geológica se han formado supercontinentes y superocéanos.

La percepción de su existencia se remonta a la antigüedad clásica, cuando se lo divinizaba (ΏκεανόςOkeanós-). La acuñación del concepto contemporáneo de «océano mundial» se debe al oceanógrafo ruso Yuly Shokalsky,3​ que utilizó la expresión en su obra Oceanografía (1917) para describir lo que es básicamente un océano continuo y único, que cubre la mayor parte de la Tierra y rodea todas las masas continentales.

En tanto que continuo, el océano mundial se puede visualizar como centrado en el océano Antártico. El Atlántico, Índico y Pacífico pueden ser vistos como grandes bahías o lóbulos extendiéndose hacia el norte desde el océano Antártico. Más al norte, el Atlántico se abre en el océano Ártico, que está conectado con el Pacífico por el estrecho de Bering.

Océano Ural

Océano Ural

El océano Ural fue un antiguo y pequeño océano localizado entre Siberia y Báltica. El océano se formó a finales del Ordovícico cuando las grandes islas de Siberia colisionaron con Báltica, que ahora formaba parte del supercontinente de Euramérica. Las islas también cerraron el océano Khanty, predecesor del océano Ural. En el período Devónico, el océano Ural comienza a disminuir debido a que Siberia y el microcontinente Kazakhstania se acercan a Báltica. A finales del Devónico y en el Misisípico, el océano Ural se convirtió en un canal marítimo. Por fin, cuando estos continentes chocaron en el Carbonífero, se cerró completamente el océano formándose los Montes Urales.

En el Silúrico

Se comenzó a producir la fusión de Laurentia-Báltica y Avalonia, con la desaparición del océano Iapetus, y la formación del continente de las Viejas Areniscas Rojas o Euramérica. Puesto que durante el Silúrico este proceso no terminó, los principales grupos oceánicos (braquiópodos y graptolites) eran muy cosmopolitas. Hay pruebas de que las placas de hielo eran menos extensas que aquellas pertenecientes a la glaciación del Ordovícico Superior.

Cuando la proto-Europa colisionó con Norteamérica, la colisión plegó los sedimentos costeros que se habían acumulando desde el Cámbrico frente a la costa este de Norteamérica y la costa oeste de Europa. Este evento es la Orogenia Caledoniana, una serie de montañas que se extendía desde el Estado de Nueva York a Europa, incluyendo Groenlandia y Noruega. Hacia final del Silúrico, el nivel del mar descendió de nuevo, dejando cuencas de evaporitas desde Michigan al oeste de Virginia, y las nuevas cadenas montañosas fueron rápidamente erosionadas. El río Teays, que fluía en medio del continente, erosionó los estratos del Ordovícico, dejando huellas en los estratos del Silúrico del norte de Ohio e Indiana.

El nivel del mar era muy elevado y el clima era cada vez más cálido, con lo que gran parte de las tierras ecuatoriales fueron sumergidas. Esto condujo al mayor desarrollo de comunidades oceánicas tropicales del Eón Fanerozoico. El gran océano de Panthalassa cubría la mayor parte del hemisferio norte. Otros océanos de menor tamaño incluyen las dos fases del Tetis, Proto-Tetis y Paleo-Tetis, el Océano Rheico, el Océano Iapetus (ahora entre Avalonia y Laurentia), y el recién formado Océano Ural.

Gannarve Stone Ship

Gannarve Stone Ship, Suecia

El barco de piedra de Gannarve en La parroquia de Fröjel, al sur de Klintehamn, Gotland, Suecia, es de finales de la Edad del Bronce. La mayoría de los 29 metros de largo y 5 metros fueron destruidos con el paso del tiempo y pocos bloques de popa y proa habían sobrevivido. Sin embargo, fue reconstruido en 1959 después de un estudio arqueológico de los alrededores / piedras y lo que se ve hoy es un barco completamente reconstruido. Según se informa, había otro barco aquí, pero hoy no queda rastro de lo mismo.

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Source of info: Swedish Wikipedia (English Translation)

La tumba de Gannarve está delineada por grandes piedras erguidas que forman la forma de un barco. Se ha construido al final de la Edad del Bronce, alrededor de 1100 – 500 a. C. La tumba mide 29 metros de largo y 5 metros de ancho. Es solo una de las aproximadamente 350 tumbas con forma de barco en la isla. En la mayoría de los casos, solo se ha descubierto un entierro en cada tumba. Cuando estas personas fueron enterradas, era una costumbre incinerar a los muertos en una pira. Después de la cremación, los huesos fueron triturados y lavados antes de colocarlos en una urna.

Hubo una vez dos tumbas en forma de bote aquí en Gannarve. Uno de ellos fue víctima del arado hace mucho tiempo. La tumba existente fue casi destruida de la misma manera. Solo las piedras madre se mantuvieron cuando los arqueólogos comenzaron a excavar el monumento en 1959. La excavación descubrió marcas de suelo de todas las piedras removidas debajo de la turba. En consecuencia, la reconstrucción de toda la tumba no fue demasiado difícil.

Había muchas piedras grandes al lado de la tumba, y es muy posible que varias de las piedras utilizadas alguna vez pertenecieran a la tumba original.

Océano Paleo-Tetis

Océano Paleo-Tetis

La placa de Cimmeria comienza a desplazarse hacia el norte reemplazando el océano Paleo-Tetis por Tetis. El dibujo presenta la situación hace 280 millones de años.

El océano Paleo-Tetis es un antiguo océano del Paleozoico situado entre el supercontinente Gondwana y Euramérica. Se comenzó a formar a finales del Ordovícico, hace uno 450 millones de años, reemplazando al antiguo océano Proto-Tetis. Desapareció a finales del Triásico, hace unos 200 millones de años, siendo reemplazado por el océano Tetis.

El océano Paleo-Tetis se comenzó a formar a fines del Ordovícico cuando una dislocación separa de Gondwana dos pequeños fragmentos, las denominadas Tierras Húnicas. Estas se dividen en la Húnica Europea, hoy la corteza terrestre bajo parte de Europa central (llamada Armórica) y de la península ibérica, y la Húnica Asiática, hoy la corteza de China y partes del este de Asia Central. Estos fragmentos comienzan a avanzar hacia el norte, en dirección a Euramérica. Durante este proceso, el océano Rheico comienza a desaparecer entre Euramérica y las Tierras Húnicas. En el Devónico, la parte oriental del océano Paleo-Tetis se abre, cuando los microcontinentes de China del Norte y China del Sur se desplazan hacia el norte. Esto provocó el decrecimiento del océano Proto-Tetis, un precursor de Paleo-Tetis, hasta el Carbonífero tardío, cuando China del Norte colisionó con Siberia.

Sin embargo, a fines del Devónico, una zona de subducción formada al sur de las Tierras Húnicas, comenzó a subducir la corteza oceánica del Paleo-Tetis. Gondwana se desplaza hacia el norte, un proceso mediante el cual la parte occidental del océano Paleo-Tetis se cerraría. En el Carbonífero se produjo la colisión continental entre Euramérica y las Tierras Húnicas. En Norteamérica a esto se le denomina Orogenia apalache, mientras que en Europa es la Orogenia hercínica. El océano Rheico desaparece por completo y en el oeste se cierra el Paleo-Tetis.

A fines del Pérmico, la pequeña y alargada placa de Cimmeria (hoy la corteza de Turquía, Irán, Tibet y partes de Asia sudoriental) se separó de Gondwana (que en este momento forma parte de Pangea). Al sur del continente Cimeria se comienza a formar un nuevo océano, el Tetis. A finales del Triásico, todo lo que queda del océano Paleo-Tetis fue un estrecho canal marítimo. En el Jurásico Inferior, como parte de la Orogenia Alpina, la corteza oceánica del Paleo-Tetis es subducida bajo la placa Cimmeria, cerrando el océano del oeste a este. En la actualidad podría quedar un último vestigio del océano Paleo-Tetis bajo el mar Negro.

El papel que jugaron los Paleo-Tethys en el ciclo del supercontinente, y especialmente la desintegración de Pangea, no está resuelto. Algunos geólogos argumentan que la apertura del Atlántico Norte se desencadenó por la subducción de Panthalassa en los márgenes occidentales de las Américas, mientras que otros argumentan que el cierre de Paleo-Tethys y Tethys dio lugar a la ruptura. En el primer escenario, los penachos del manto causaron la apertura del Atlántico y la ruptura de Pangea y el cierre del dominio Tethyan fue una de las consecuencias de este proceso; en el otro escenario, las fuerzas longitudinales que cerraron el dominio de Tethyan se transmitieron latitudinalmente en lo que hoy es la región del Mediterráneo, lo que dio como resultado la apertura inicial del Atlántico.[4]

Historia

Imagen de Paleo-Tethys Ocean, antes de que la Placa Cimmeria se mueva hacia el norte, lo que hizo que el océano se cerrara, el Paleo-Tethys Ocean se cerró alrededor de 180 mya. ~ 290 mya (Pérmico Temprano).

La placa de Cimmeria comienza a moverse hacia el norte, cerrando el Océano Paleo-Tethys, mientras que el Océano Tetis comienza a abrirse desde el sur. ~ 249 mya (límite permiano-triásico).

El Océano Paleo-Tethys comenzó a formarse cuando la propagación de arcos de fondo separó los terranes del Hunic europeo de Gondwana en el Ordovícico tardío, para comenzar a moverse hacia Euramerica (también conocida como el Viejo Continente de Arenisca Roja) en el norte. En el proceso, la placa debajo del Océano Rheico entre Euramérica y los terranes húnicos europeos subducidos y las grietas en esta placa dieron como resultado la formación de un pequeño Océano Renherliniano que duró hasta el último tiempo de Carbonífero.[5] [6]

En el Devónico temprano, la parte oriental de Paleo-Tethys se abrió, cuando los húnicos asiáticos terranes, incluidos los microcontinentes del norte y sur de China, se movieron hacia el norte.[6] [7]

Océano Reico

Océano Reico

El océano Reico u océano Rhéico es un antiguo océano que durante el Paleozoico se localizaba entre el supercontinente Gondwana y los pequeños continentes del Norte. Estos incluían Laurentia (la futura Norteamérica), Báltica (norte de Europa) y Avalonia (sur de Europa). Estos pequeños continentes, junto con Siberia que se encontraba más al norte se unirían pronto para formar el supercontinente Laurasia.

Etimología

El océano entre Laurentia y Báltica tomó su nombre por Jápeto, en la mitología griega el padre de Atlas, de la misma forma que el océano de Jápeto fue el predecesor del océano Atlántico. El océano entre Gondwana y Báltica se denomina océano Reico por Rea, hermana de Jápeto.

Evolución

Todo comenzó con una fisura en el supercontinente Gondwana, que obligó Avalonia a atravesar el océano Iapetus en la primera parte del Ordovícico Medio, abriendo el nuevo océano. Durante gran parte del Ordovícico Tardío, el océano Rheico parece haber aumentado tan rápido como hoy la Dorsal del Pacífico oriental (a 17 cm/año). Cuando Báltica y Laurentia chocaron entre sí a finales del Ordovícico para formar el continente de Euramérica, el océano Rheico ya se había ampliado, en sustitución del océano de Japeto, que en este momento se había convertido en un estrecho canal entre Avalonia y Laurentia.

El océano Reico se empezó a cerrar en el Devónico, cuando el supercontinente Gondwana deriva hacia Euramérica. A finales del Devónico, se convirtió en un océano estrecho entre Gondwana y Euramerica. En el Carbonífero Inferior (Misisipiense), la parte oriental del océano Rheico ya se había cerrado, debido a la colisión del este de Norteamérica con África. Más tarde, Sudamérica chocó contra el sur de Norteamérica, cerrando completamente el océano. Esta colisión creó las orogenias apalache y varisca.

El océano Réico, abierto durante el Paleozoico inferior entre Gondwana y Avalón.

En estos momentos, el surco era un mar bastante plano y poco profundo, situado en una zona tropical, con aguas cálidas, bien oxigenadas y con pocos aportes continentales. Estas condiciones, junto a la química marina del momento, favorecieron el crecimiento de arrecifes, que están presentes en las dos formaciones calcáreas del Devónico (Fm. Santa Lucía y Fm. Portilla). Cuando, por cuestiones probablemente tectónicas, la erosión continental se intensificaba, llegaban al mar aportes sedimentarios que provocaban la muerte de los arrecifes (Fms. Huergas y Nocedo) y la sustitución de series carbonatadas por series terrígenas.

Al iniciarse el Devónico superior, en la Zona Cantábrica comienzan a advertirse procesos tectónicos que indican la proximidad de la Orogenia Hercínica, esto es, del choque de continentes para formar el supercontinente único, Pangea. En este contexto, el norte de la Península Ibérica se acercaba, junto con el norte de África y parte de Europa, a Norteamérica, con quien terminaría colisionando. Este choque, denominado Orogenia Hercínica o Varisca, supuso el cierre del mar somero que había existido durante todo el Paleozoico anterior, así como el levantamiento (mediante plegamiento, cabalgamientos y otras fallas) de los materiales, ya consolidados, que se habían depositado en este mar.

‐Reconstrucción paleogeográfica global para el Devónico Inferior, y más en detalle para Iberia. Leyenda: CI: Centroiberia, MCE: Macizo Cantabro‐Ebroico, SIA: Surco Ibero‐Armoricano; 1(en rojo): Aportes de detríticos desde las áreas fuente al SIA, 2(en azul): Ascenso o » upwelling » de aguas frías oceánicas (Figura modificada de Herrera y Villas, 2013 y con datos de Carls, 1988,1999).

La separación entre Laurentia y Gondwana iniciada en el Cámbrico continuó en el Ordovícico, aunque con importantes diferencias. La primera de ellas es que el océano Iapetus, que separa Laurentia de Avalonia y Carolina, sufre la activación de su margen norte (Laurentia), por lo que la cuenca oceánica empieza ya a iniciar su cierre.

Pero esto no conlleva un acercamiento entre Laurentia y Gondwana, ya que más al sur el océano Rheico sigue ensanchándose a expensas del Iapetus, pero sí significa una aproximación de Avalonia y Carolina hacia Laurentia. En el Ordovícico los continentes formados ya en el Cámbrico siguen separándose por la expansión de los diferentes mares y océanos (modificado a partir de jan.ucc.nau.edu).

El final del Ordovícico está marcado por la primera de las cinco grandes extinciones de la historia del planeta, en concreto la segunda mayor de todas ellas.

Ordovícico Superior, 450 millones de años

Devónico

El período Devónico abarca desde los 419 a los 359 millones de años. Fue utilizado por primera vez en 1830 para describir una secuencia de rocas en Devonshire, Inglaterra. En 1839 fue adoptado por Sedgwick y Murchinson para definir este período. Más tarde se comprobó que las series aparecían en la Europa continental y se aceptó internacionalmente.

Paleografía

En el hemisferio norte, chocan los dos continentes Laurentia y Báltica, cerrando el océano de Jápeto y formando una cadena montañosa donde una vez estuvo el mar. Esto se conoce como la orogenia Caledoniana. En el hemisferio meridional el gran supercontinente Gondwana se mueve constantemente hacia el norte.

Océano Janty

Océano Janty

El océano Janty, también Khanty,  fue un antiguo y pequeño océano que existió desde el final del Precámbrico hasta el Silúrico. Se localizaba entre Báltica y Siberia, limitando con los océanos de Panthalassa al norte, Proto-Tetis al noreste y con el Paleo-Tetis al sur y este. El océano se formó cuando el supercontinente de Proto-Laurasia, poco después de la disolución de Pannotia (hace unos 600 millones de años), se fragmentó y creó tres continentes separados, Laurentia, Báltica, y Siberia. El océano Janty se situaba entre Siberia y Báltica. En la misma época se formó el océano Iapetus, hermano del Janty, entre Laurentia y Báltica (ahora parte de Euramérica). El océano Janty se cerró cuando un arco insular denominado Arco Sakmarian colisionó con Báltica. En el extremo noreste del arco se formó un nuevo océano, el océano Ural.

Avalonia aún no había colisionado con Laurentia, pero cuando Avalonia avanzaba hacia Laurentia, el camino de tierra entre ellos, un remanente del océano de Jápeto, se estaba encogiendo lentamente.

Mientras tanto, el sur de Europa se separó de Gondwana y comenzó a moverse hacia Euramérica a través del recién formado océano Reico.

Distribución de los continentes hace 470 millones durante el Ordovícico Medio. Los tres pequeños continentes son Laurentia, Siberia y Báltica, mientras que el más grande es Gondwana. El océano Khanty se localiza entre Siberia y Báltica.

Durante el Cámbrico, el continente independiente de Laurentia (qué posteriormente se convirtió en Norteamérica) estuvo fijo en el Ecuador, rodeado con tres océanos, el océano Pantalásico al norte y al oeste, el océano Iapetus al sur, y el océano Khanty al este. Al inicio del Ordovícico, el microcontinente de Avalonia (una masa de tierra que se convertiría en los Estados Unidos, Nueva Escocia e Inglaterra), se separó de Gondwana y comenzó su viaje hacia Laurentia.

Hacia el final del Ordovícico, Báltica chocó con Laurentia, y el norte de Avalonia chocó con Báltica y Laurentia. Entonces, Laurentia, Báltica y Avalonia se unieron para conformar al supercontinente menor de Euramérica o Laurusia, cerrando el océano Iapetus, mientras que el océano Rheico se expandió hacia la costa meridional de Avalonia. La colisión también dio lugar a la formación de los Apalaches norteños. Siberia se asentó cerca de Euramérica con el océano Janty entre los dos continentes. Mientras todo esto estaba sucediendo, Gondwana se desplazó lentamente hacia el polo sur. Este fue el primer paso de la formación de Pangea.

El segundo paso en la formación de Pangea fue la colisión de Gondwana con Euramérica y se une a ella. Durante el Silúrico, Báltica ya había chocado con Laurentia para formar Euramérica. Avalonia no había chocado con Laurentia todavía, y una vía marítima entre ellos (que era un remanente del océano Iapetus) todavía se contraía al mismo tiempo que Avalonia avanzaba lentamente hacia Laurentia. Mientras tanto, Europa meridional se separó de Gondwana y comenzó a dirigirse hacia Euramérica a través del recientemente formado océano Rheico y colisionó con Báltica meridional durante el Devónico. Sin embargo, este microcontinente tan solo era una placa oceánica. El océano Janty (el océano hermano de Iapetus), también se contrajo al mismo tiempo que un arco insular desgajado de Siberia chocó con Báltica del este (ahora parte de Euramérica). Detrás de este arco insular se estaba formando un océano nuevo, el océano Ural.

Dolmen de Soto

Dolmen de Soto

Trigueros – Huelva

El dolmen de Soto, datado entre el 3000 y el 2500 a.C.- se encuentra en la localidad de Trigueros, provincia de Huelva (España), siendo uno de los más importantes entre los más de doscientos monumentos megalíticos descubiertos en la provincia. Este dolmen es uno de los más impactantes ejemplos del neolítico en el sur de España.1

Fue descubierto en la finca «La Lobita» en 1922 por Armando de Soto, iniciándose inmediatamente las excavaciones, que duraron tres años, terminándose con un estudio de Hugo Obermaier. En 1931 fue declarado Monumento Nacional. Está en buen estado de conservación, pese a que fue expoliado, encontrándose en las excavaciones ocho cuerpos, colocados en cuclillas con sus ajuares correspondientes.

Desde 1987 es de titularidad pública, dependiente de la Delegación Provincial de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía. En 2008 se concluyó la primera fase de la puesta en valor de este monumento, tras unas investigaciones que lo situaron, por su anillo perimetral de más de 80 metros, como una de las mayores construcciones megalíticas de Europa Occidental.2​ En este estudio se pudo fijar mediante dataciones de carbono 14, la fecha de su construcción hacia finales del tercer milenio.

Se trata de un dolmen perteneciente a la familia de los dólmenes de corredor largo (conjunto de dólmenes yuxtapuestos), siendo el más grande de los encontrados en la provincia de Huelva. Su longitud es de casi 21 m., variando su anchura desde los 0,82 m. en la puerta hasta los 3,10m. en la cámara. Está orientado de Levante a Poniente, de tal manera que los primeros rayos de sol en el equinocio, avanzan por el corredor y se proyectan en la cámara durante unos minutos, en un rito donde quizás los difuntos renacían de la vida de ultratumba, bañados por la luz solar.

A continuación se transcribe, casi en su totalidad, el:

Blog de Francisco Javier Torres Goberna

El término municipal de Trigueros se localiza en la Ribera Baja del Tinto, en la denominada Tierra Llana de Huelva. En esta zona de campiña se descubrió el dolmen de Soto, en la finca “La Lobita” bajo una pequeña loma llamada el “cabecillo del Zancarrón“, a unos quinientos metros de la ribera del arroyo Candón.

El Zancarrón era un suave cerro casi circular de 75 m de diámetro y unos 3,5 m de altura, resultado de la acumulación de tierra blancuzca y fragmentos de piedra traídos desde otro lugar. El cabecillo destacaba claramente sobre la campiña que lo rodeaba y en su punto más alto se construyó en 1919 una casita para el guarda de la finca.

El dolmen de Soto fue descubierto en 1923 por Armando de Soto, propietario de la finca, y la excavación la realizó el arqueólogo Hugo Obermaier Grad (1877-1946). Sus resultados se publicaron en marzo de 1.924 en el Boletín de la Sociedad Española de Excursiones. El 3 de junio de 1.931 fue declarado Monumento Nacional y desde 1987 es de titularidad pública y dependiente de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía.

Hugo Obermaier-Armando de Soto-Jacobo Fitz-James Stuart y Falcó (D-I) (1923)

Todo el conjunto del dolmen de Soto tuvo que ser restaurado mediante varias intervenciones. La primera la llevó a cabo el Ministerio de Cultura en 1957 y en 1981 Ismael Guarner acometió la fase inicial del proyecto de restauración. Este mismo arquitecto desarrolló la segunda fase en 1982, presentando la Memoria final de las obras realizadas en 1985. En 1986 la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía comenzó el proyecto de protección arqueológica del monumento realizando mejoras en el cerramiento, interior, entorno y acceso del dolmen, mediante el asfaltado de una serie de caminos que lo conectan con la A-286 y la nacional 436.

El círculo de piedras del Neolítico (4000-3000 a.C)

A partir del 4000 a.C, grupos humanos comenzaron a establecerse en esta región de Huelva. En esa época neolítica el clima del lugar era más húmedo que el actual y había una mayor densidad de vegetación, principalmente bosques de encinas. Como demuestran los análisis polínicos, la actividad humana relacionada con la agricultura y la ganadería provocó la progresiva desaparición de la masa forestal, de modo que en el período de transición entre el Neolítico Final y el Calcolítico predominaban las dehesas y las zonas de cultivo de cereales y vid.

Las excavaciones arqueológicas han descubierto que durante el Neolítico en este lugar ya se erigía un círculo de piedras sobre el cual posteriormente se levantó el dolmen de Soto, de modo que el anillo perimetral del túmulo que podemos contemplar actualmente es similar en tamaño y trazado al del primitivo círculo lítico.

Este círculo medía unos 60 m de diámetro y estaba constituido por piedras de distintas formas, tamaños y materiales: bloques, menhires, estelas-menhires de grauvaca, calcarenitas y conglomerados ferruginosos. A su lado había un grupo de cabañas, hogueras y estructuras votivas o rituales, que eran utilizadas en ceremonias y en prácticas relacionadas con la astronomía.

En base a los restos encontrados, se supone que debió tratarse de un santuario de gran importancia utilizado durante cientos de años hasta la Edad del Cobre, momento en el que fue transformado en dolmen empleando para ello los menhires y estelas-menhires del antiguo círculo.

Una de estas piedras reutilizadas es la losa 21 de la pared izquierda del dolmen, en la que aparece grabado un posible “ídolo dolménico oculado” del que se distingue la nariz, los dos ojos, el pecho y los brazos. El hecho de que esta representación esté colocada al revés, es una prueba de que la piedra sobre la que se halla fue extraída del círculo lítico y recolocada en posición invertida en el corredor del dolmen. Por lo tanto la figura que aparece en ella sería anterior a la construcción del dolmen y correspondería a la época neolítica.

El dolmen de Soto I (3000-2500 a.C)

El dolmen de Soto es una de las mayores construcciones megalíticas de Europa Occidental y la datación con carbono 14 estableció su antigüedad hacia finales del tercer milenio, en el período conocido como Eneolítico, Calcolítico o Edad del Cobre (3000- 2500 a.C).

Planta círculo piedras y estructuras neolíticas previas al dolmen de Soto (J.A Linares Catela)

El túmulo que recubre toda la estructura forma una colina circular de unos 3,5 m de altura y 70 m de diámetro, que sería visible desde varios kilómetros en la llanura que lo rodea. Fue construido mediante sucesivas capas de arcilla, rematado con cantos de río y delimitado por un anillo perimetral de bloques de piedras (calcarenitas, conglomerados ferruginosos, lajas de pizarra y grauvacas), hincados verticalmente y junto a las cuales se han hallado restos de platos de borde almendrado, cazuelas y cerámicas globulares.

Este anillo de piedras está rodeado por un deambulatorio pavimentado con cantos de cuarzo y cuarcita.

El sepulcro mide 21,5 m de largo y consta de 64 monolitos verticales, de los que 30 componen la pared derecha del corredor y 33 la izquierda. Algunos de ellos son estelas y menhires que formaban parte del círculo de piedras neolítico y que fueron reutilizados en la construcción del megalito.

La cabecera de la cámara la ocupa una gran losa de 3,41 m de altura, 3,10 m de ancho, un  grosor de 0,72 m y un peso aproximado de 21,3 tm.

Casi todas las losas tienen zapata y han sido consolidadas con muros de contención de hasta dos metros de espesor, realizados con una masa dura de cantos y fragmentos de pizarra entremezclados con arcilla.

Maqueta del dolmen de Soto (Museo Arqueológico de Huelva)

Obermaier tan sólo encontró veinte losas de la cubierta del corredor y ninguna de la cámara ya que fueron utilizadas por los campesinos en sus construcciones, apreciándose en algunos trozos las huellas de los barrenos.

El acceso al interior del túmulo se realiza desde la puerta orientada al E y situada en el atrio externo abierto. Cuando Obermaier realizó su excavación, la entrada tenía una altura de 145 cm y una anchura de 93 cm.

Tras la puerta, un corredor con suelo de arcilla compactada nos conduce al interior. Al principio el piso es ligeramente descendente pero pronto se nivela, a la vez que la anchura y la altura del sepulcro van aumentando progresivamente.

La galería continúa y a 4 m de la entrada llegamos a la antecámara, a la que se accede pasando por una segunda puerta que en el momento de la excavación medía 1,74 m de alto, con anchura entre las dos jambas de 82 cm.

A 6 m de la entrada hay un pequeño pilar libre y a 14,5 m desde la puerta comienza la cámara, que cuando se excavó tenía una altura de 2,30 m y una anchura de 2,10 m.

El interior de la cámara se halla a 19 m de la entrada y su altura es de 3,41 m con una anchura de 3,10 m.

Para la construcción de este colosal megalito se extrajeron enormes bloques de piedra realizando perforaciones en las rocas con herramientas muy rudimentarias, mediante las cuales se trazaban unas líneas de agujeros en los que se introducían cuñas de madera que al dilatarse por efecto del agua desgarraban grandes lajas. Sabemos que los ortostatos y losas de la cubierta del dolmen de Soto proceden de varios lugares, algunos de ellos muy distantes. Las rocas calizas, pizarras y conglomerados fueron traídas desde Niebla (6 km); las rocas areniscas desde Lucena (10 km); hay dos bloques de rocas volcánicas del Andévalo (30 km); los granitos fueron extraídos a unos 40 km de distancia. El transporte de todos estos materiales se realizó mediante arrastre, utilizando rodillos sobre los que se colocaban las losas y empleando la técnica de elevación de planos inclinados de tierra prensada. Además, como ya dije anteriormente, también se reutilizaron algunos monolitos que formaban parte del antiguo círculo neolítico.

En el centro de la cámara y delante de la cabecera existía una “pileta” o “mesa” rectangular muy baja de 115 cm de largo, 75 cm de ancho y 15 cm de alto, realizada con dos capas superpuestas de guijarros blancos unidos con arcilla.

Localización de la pileta dentro de la cámara (Obermaier)

Cámara funeraria con la pileta al fondo (Obermaier)

Se supone que tenía un uso ritual y que sobre ella se depositaban materiales, objetos o huesos durante la realización de las ceremonias. La presencia de este pileta es un hecho infrecuente, ya que en la mayor parte de los casos aparecen en sepulcros de cúpula del O penínsular. Obermaier también encontró restos de pequeñas hogueras que según el arqueólogo hispano-alemán no estaban relacionadas con las sepulturas y que tampoco habían afectado a los huesos.

Como dije anteriormente, la puerta de acceso al interior del sepulcro está orientada al E, de modo que en los ortos solares de los equinocios de primavera y otoño, los rayos de luz entran y recorren el corredor para llegar hasta el fondo de la cámara. Por lo tanto este monumento aúna tanto las creencias rituales vinculadas a la muerte y la regeneración, como el conocimiento  astronómico necesario para controlar los ciclos de la naturaleza en la actividad agrícola y ganadera.

Las sepulturas

Cuando Hugo Obermaier excavó el dolmen de Soto comprobó que conservaba intacto su interior, debido a que una argamasa de arcilla durísima llenaba el sepulcro hasta casi la altura del techo y había recubierto las sepulturas totalmente. Desconocemos  cuándo y cómo fue rellenado el dolmen con arcilla, pero en todo caso impidió que el éste fuera saqueado, aunque dificultó mucho los trabajos de excavación.

La enorme presión producida por todo este volumen de arcilla destruyó todos los restos humanos y cerámicos, por lo que Obermaier no pudo extraer más que fragmentos de huesos, entre los que destaca la mitad de una mandíbula superior de un hombre de complexión fuerte y de unos cuarenta años de edad; un fragmento de mandíbula inferior de una mujer; quince fragmentos de bóvedas craneanas; una porción de fémur superior y dientes. La sepultura que estaba más dañada era la número uno, situada en la entrada junto a la losa 4 de la pared derecha, donde también se encontraron restos de cerámica romana y árabe, lo que hace pensar que fue saqueada.

Dentro del sepulcro, Obermaier localizó restos de ocho cuerpos todos ellos situados junto a ortostatos que presentaban signos grabados. Los cadáveres fueron colocados en posición agachada, atados y envueltos en cueros y tejidos, para posteriormente ser llevados al interior del dolmen. Allí se situaron “sentados” a cierta altura sobre el suelo y con la espalda apoyada en la pared del monolito, lo cual es frecuente en los enterramientos megalíticos ya que permite aprovechar todo el espacio. El ajuar funerario se colocó al lado de cada uno de los cuerpos, e incluso es posible que en parte dentro de la propia cobertura del cadáver. Junto a los cráneos aparecieron restos de cerámica.

En su excelente trabajo, Obermaier describe la disposición de las sepulturas y el ajuar encontrado en cada una de ellas.

Pared N o derecha:

Sepultura 1. Junto a la losa 4 en la que aparece un grabado escutiforme. El ajuar consistía en sílex tallados, cerámica y un hacha.

Sepultura 2. Junto a la losa 15 decorada con tres círculos. Se encontraron sílex tallados, cerámica y un hacha.

Sepulturas 3 y 4. Restos de un adulto y un niño de unos cinco años (tal vez madre e hijo) junto a la losa 24, decorada con varios grabados entre los que destacan dos figuras antropomórficas esquemáticas. La figura de mayor tamaño parece proteger bajo su brazo derecho a otra persona mucho más pequeña, por lo que pudiera tratarse de una representación de los dos difuntos. Además de otros objetos se encontró un puñal de pizarra y un pequeño brazalete cónico que por su tamaño debió pertenecer al niño.

Sepultura 5. Junto a losa 29, con diseño esquematizado. Restos de un cuenco fino, sílex tallado y varias hachas.

Cabecera:

Sepultura 6. Un cadáver al pie de la gran losa con dos signos antropomorfos.

Pared S o izquierda:

Sepultura 7. Junto losa 20, con inscripciones  de tres puñales.

Sepultura 8. Losa 25, con dos puñales tallados.

Los hallazgos de Obermaier llevan a concluir que el dolmen de Soto fué realizado para albergar los cuerpos de personas que tenían relevancia social dentro de su comunidad y que probablemente estaban unidas por lazos de parentesco. De la presencia del cadáver de un niño y de la edad atribuida a los huesos encontrados, podemos deducir que la mortalidad infantil debió ser alta durante el Calcolítico. Probablemente la esperanza de vida estaría entre los veinte y los cuarenta años y muy pocos individuos superarían los sesenta años.

Los grabados

El hecho de que el dolmen de Soto se encontrara pintado y grabado por completo, lo convierte en uno de los monumentos más interesantes del megalitismo europeo.

Todos los ortostatos y losas de la cubierta estaban decorados con pinturas de color rojo y grabados realizados utilizando diversas técnicas, como el piqueteado, la incisión, la abrasión o el bajorrelieve.

Los motivos que aparecen en estos petroglifos son todos muy esquemáticos, como elementos geométricos, antropomorfos, idoliformes, cazoletas, hachas, puñales o líneas, símbolos todos ellos que guardan gran semejanza con los encontrados en otros megalitos de la Europa Atlántica. Además, todos los restos humanos hallados en el interior del dolmen estaban cerca de losas en las que había grabados símbolos, por lo que es razonable pensar en un simbolismo religioso relacionado con la muerte.

La presencia de varias representaciones de puñales triangulares de metal típicos de la Edad del Cobre, con empuñadura recta, vaina y a veces con regatones ovales, nos aporta una referencia a la hora de datar este tipo concreto de diseños.

No obstante, no existe consenso en lo que se refiere a si los grabados y pinturas eran contemporáneos a los monumentos megalíticos o si fueron realizados posteriormente. Incluso hay divergencia en si las pinturas y los grabados son contemporáneos, ya que las pinturas suelen representar temas naturalistas y los grabados más abstractos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Océano Proto-Tetis

Océano Proto-Tetis

El océano Proto-Tetis fue un antiguo océano que existió desde finales del período Ediacárico al Carbonífero (550-330 Ma). Se trata del predecesor del océano Paleo-Tetis. El océano se formó cuando Pannotia se desintegró y Proto-Laurasia (Laurentia, Báltica y Siberia) se dislocó del supercontinente que se convertiría en Gondwana. El océano Proto-Tetis se formó entre estos dos supercontinentes. El océano estaba bordeado por el océano Panthalassa al norte, separado por arcos insulares y Kazakhstania.

El océano Proto-Tetis se amplió durante el Cámbrico. El océano estaba en su máxima extensión desde finales del Ordovícico al Silúrico Medio. El océano estaba situado entre Siberia al oeste y Gondwana al este. El océano comenzó a disminuir durante el Silúrico Tardío, cuando China del Norte y China del Sur se desgajaron de Gondwana y se dirigieron hacia el norte. A finales del Devónico, el microcontinente de Kazakhstania colisionó con Siberia, disminuyendo el océano aún más. El océano se cerró cuando el cratón del Norte de China colisionó con Siberia-Kazakhstania durante el Carbonífero, mientras el océano Paleo-Tetis se ampliaba.

El mar de Tetis en otros períodos

A medida que la teoría de la deriva continental ha ido siendo ampliada y mejorada, se ha extendido el nombre de Tetis a otros océanos que le precedieron. El Paleo-Tetis, mencionado arriba, existió desde el Silúrico, hace 440 millones de años, hasta el Jurásico. A este le precedió el océano Proto-Tetis, formado hace 600 millones de años.

Océano Proto-Tetis

Distribución de los continentes hace 500 millones de años durante el Cámbrico Inferior, una vez que Pannotia se fragmentase. Los tres pequeños continentes son Laurentia, Siberia y Báltica, mientras que el grande es Gondwana. El océano Proto-Tetis se localiza entre Gondwana y los pequeños continentes, el océano Khanty entre Siberia y Báltica y el océano Iapetus entre Laurentia y Báltica.

Distribución de los continentes hace 370 millones de años durante el Devónico. Al norte está situado el continente Siberia, en el medio el supercontinente de Euramérica, y al sur Gondwana. Los microcontinentes de China del Norte y China del Sur se desgajan de Gondwana y a su paso el océano Proto-Tetis es sustituido por el océano Paleo-Tetis.

https://www.taringa.net/+ciencia_educacion/deriva-continetal-megapost_12x2ia

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Mar de Tornquist

Mar de Tornquist

El mar de Tornquist era un mar ubicado entre los paleocontinentes de Avalonia y Baltica hace unos 600 a 450 millones de años. Los restos del mar forman hoy una sutura que se extiende a través del norte de Europa (Zona Tornquist).

Mapa tectónico de Europa; La Zona Teisseyre-Tornquist se encuentra entre el Macizo de Londres-Brabante (= Avalonia Oriental) y el Escudo Báltico. El mar Tornquist se extiende a través de Dinamarca.

Probablemente se formó al mismo tiempo (c. 600 Ma) como el Océano Iapetus. Gondwana, incluida Avalonia hasta Ordovícico temprano, estaba separada de Baltica en todo el Cámbrico. Probablemente se cerró durante el Ordovícico tardío en el momento de la Orogenia Shelveian del oeste de Inglaterra.[1]

Existen evidencias de fauna, paleomagnética, paleogeográfica y aparente polar para el momento del cierre de Avalonia Oriental (Inglaterra, Gales e Irlanda del Sur) y Baltica.[2]

La colisión Baltica-Avalonia también resultó en que el Océano Rheico dejó de expandirse al sur de Avalonia alrededor de 450 Ma, en un gran magmatismo en Avalonia, una gigantesca caída de ceniza en el Báltica y un metamorfismo en el actual norte de Alemania.[3]

Sutura actual

La sutura resultante del cierre del Mar de Tornquist se puede ver en el este de Inglaterra y en el Distrito de los Lagos como un arco de rocas ígneas pertenecientes al Ordovícico. Las series volcánicas en el este de Inglaterra, las Ardenas y el Cinturón de Phyllite del Norte se originaron entre el Mar de Tornquist y el Océano Reico durante el Ordovícico y el Silúrico.[1]

Donde Baltica y Avalonia finalmente chocaron es ahora una sutura conocida como la Línea o Zona Teisseyre-Tornquist; el nombre de su descubridor, el geólogo polaco Wawrzyniec Teisseyre y el geólogo alemán Alexander Tornquist. Este linaje todavía marca la transición entre, por un lado, el Cratón precámbrico del este y el norte de Europa y, por otro lado, el oreo paleoicoico de Europa occidental y el Mediterráneo. Es parte de una zona de deformación más amplia que atraviesa Europa, desde las Islas Británicas hasta el Mar Negro, conocida como la Zona de sutura transeuropea (TESZ).[4] [5]

El océano de Jápeto fue un océano que existió hace entre 600 y 400 millones de años, entre los periodos neoproterozoico y paleozoico. En el hemisferio sur de la Tierra, este océano estaba ubicado entre Laurentia o Laurencia (Escocia, Norteamérica y Groenlandia) al oeste, Báltica formado por (Escandinavia y Europa oriental) al este y Avalonia (Reino Unido, Europa noroccidental) al sur además de otras tierras menores emergidas y situadas al oeste de Avalonia (son las tierras que forman actualmente parte de Nueva Inglaterra, Nueva Escocia y Acadia).

El océano de Jápeto es considerado precursor del actual océano Atlántico, de ahí que toma el nombre del titán Jápeto, padre de Atlas en la mitología griega, que a su vez, origina el nombre de Atlántico para designar al océano que está más allá de las Columnas de Hércules (estrecho de Gibraltar).

Forma parte de este océano el Mar de Tornquist situado entre Avalonia y Báltica

Este océano desapareció cuando tras las orogenias caledoniana, acádica y tacónica, todas las masas continentales se unieron para formar un gran supercontinente denominado Laurusia o Euramérica entre los periodos cámbrico y ordovícico hace 400 millones de años.

 

 

 

 

Area de tornquist

Las zonas Sorgenfrei (SZ) y Teisseyre (TZ) constituyen el área de Tornquist

El área de Tornquist es una gran zona de fallas orientada de noroeste a sureste, que se extiende desde el Mar del Norte hasta Polonia, a través del sur de Suecia (Skåne) y la isla danesa de Bornholm. Tradicionalmente se divide en dos partes: el área de Sorgenfrei-Tornquist en el noroeste, y el área de Teisseyre-Tornquist en el sureste, el cruce en Bornholm 1 . Esta zona constituye la zona de unión entre el escudo escandinavo (Paleocontinent Baltica) y el resto de Europa (cuya frontera norte es la Avalonia paleocontinente) 1 . Se formó durante el cierre del Océano Tornquist.

Esta zona tectónica es responsable de la formación de varias estaciones en Skåne, como Romeleåsen, Söderåsen, Linderödsåsen… Estas estaciones son formas de relieve prominentes en la región, aunque solo culminan en poco más de 200 m 1 .

El área toma su nombre del geólogo alemán Alexander Tornquist (de) (1868-1944), quien la estudió.

https://es.wikipedia.org/wiki/Orogenia_caledoniana